Issuu on Google+

Ω π

Joaquín Araujo odo estaba claro, al menos a la hora del bautizo: Adán quiere decir Tierra. Eva quiere decir Vida. Nada ha sido posible, pues sin su unión. Y menos nosotros mismos. Luego nos atropelló el reparto de papeles. El ahondar la fisura que supone no estar copulando constantemente. Y así nos va. Ahora y con una amplia zona fronteriza y todos los oasis intermedios. Que se quieren imaginar podríamos decir que: Él es el mundo; ella, la naturaleza. Por tanto, el utiliza, ella sirve. El produce; ella reproduce. El compite; ella conserva ella conserva. El ataca; ella cura. EL agota; ella renueva. El diferencia; ella vincula. El acumula; ella distribuye. El castiga; ella perdona. EL es breve; ella, duradera. El pinta; ella es los colores. El pregunta; ella, porque comparte, comprende. El ensordece; ella armoniza. El somete; ella cuida. El pesa; ella flota. El sube; ella se expande. El despilfarra; ella ajusta. Él cuenta; ella es el cuento. El desea; ella sacia. El discute; ella argumenta. El crea opinión; ella crea emoción; El busca; ella encuentra. El encarcela todas las realidades en su mente; ella abre las rejas con la llave del sentir. Él es línea recta; ella, la funda. El habla; ella escucha. El ejecuta; ella imagina. El examina; ella es compasiva. El excluye; ella integra. El hermana; ella ahíja. El generaliza; ella pormenoriza. Él es presente, pasado y futuro; ella es gerundio. Él es centrifugo; ella centrípeta. Él quiere más; ella quiere. El promete; ella cumple .El pide; ella da.


El ve; ella admira. Él es proyecto; ella es realidad. El siempre teme por su poder; ella confía porque resulta imprescindible. Él es la enfermedad de este mundo; ella la mejor medicina hasta el momento conocida. El ama. A él le importa; ella importa. El interrumpe; ella es continuidad. El aleja; ella acerca. El persigue la oportunidad; ella es oportuna. El explora; ella es el lugar. El milita; ella sencillamente es generosa, El llueve; ella capicúa, es la nube y el mar. Él es mano; ella, caricia. El piensa; ella es la memoria. Él es nombre, es decir prosa; ella es verbo, es decir, poesía.

El persigue la oportunidad; ella es Oportuna. El explora; ella es el lugar. El

Milita; ella sencillamente,

Es más, ella, artesana, da forma a un máximo de 500 óvulos en toda su vida, es decir, que apuesta por la calidad. Y él, industrial, produce varios miles de millones de espermatozoides. El, y creo que esto es de huerto ajeno, ve pasar la vida mientras que la vida pasa por ella. En fin nada debería ser sin ambivalencia: hay que desterrar los absolutos, pero a menudo los creamos, residiendo ahora, y ya hace mucho tiempo, en la polaridad de los machos. Y, por tanto, nos empobrece una torpe forma de dominación. El pensamiento ecológico apunta en la otra dirección. Pero enseguida pretende vivir en el punto medio, en la franja de las conexiones, en territorio mestizo Es ser culturalmente hermafrodita y, claro, que los extremos se unan lo más posible, en busca del sosiego que regala la fusión de lo que somos con lo que también somos. .

Es generosa


Trabajos del Aula de Informatica