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Estudios Culturales y Sociales

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Globalización, distopia , el fin del amor y la vida. El sublime objeto de la ideologia “Hoy no se fía mañana si”: El miedo a fiar de los comerciantes del mercado Braulio Maldonado.

Mexicali B.C. Mexico Martes 27 de Noviembre 2012

Vol 1


Jose Fernando Guzman Medrano

“Hoy no se fía mañana si”: El miedo a fiar de los comerciantes del mercado Braulio Maldonado. Algo que caracteriza a la cultura mexicana, son los albures, dichos, charras, etcétera. Estas características son parte de nuestra vida cotidiana, en muchas partes podemos encontrarnos con una situación, que contenga estas características, y no solo son parte del lenguaje, sino también en señas o dibujos (letreros) es algo que nos caracteriza al mexicano en particular. No hay lugar donde alguien diga una palabra y le contesten con el doble sentido, hagan una cara de pícaro, independientemente en el lugar que nos encontremos sea de nuestra propia casa hasta en la iglesia y tampoco importa de quien venga en este escenario no se respeta, rangos aunque no se lo externes. Específicamente y delimitando el escenario, el cortejo de la transacción de mercancías o en pocas palabras los mercados de abastos, lugares donde el maltrato verbal del albur se hace presente y donde te tienes que defender en ese intercambio de albures. Una venta en un mercado de abastos es como enamorar a una dama, el cliente llega al puesto o tienda y trata de negociar los precios que me ofreces dice la dama, el garañón le dice tengo aquí lo mejor, lo que te conviene, y se van dando las citas constantemente como se diría en un mercado “ya pico el bagre” u “otro que se rasura”, ya te ganaste al cliente. Se consuma esa confianza, pero aquí viene el eje central de la problemática cultural, El miedo a decir no fio, aquí nomás de contado, ¿o que tú comes en abonos?, pero esto también puede causar la pérdida del cliente. Al ya tener un poco de confianza la dama te dice va venir un amigo por mí y vamos a tomarnos un café, y el garañón dice está bien ahí me cuentan que paso. Esto mismo pasa al pedir fiado, llega el cliente y dice sabes que no alcanza ¿qué onda mañana pago?, ¿el mañana existe?, y por no perder el dueño no le que más que ceder, esa es la dinámica de los comerciantes, pero que pasa uno, dos, tres días, una semana y pasa el tiempo y no ha pagado, el comerciante se empieza a cuestionar ¿Me hiso pendejo?, ¿le ha de ver pasado algo?, ¿Cómo es jinete este bato?, o ¿Sera mala paga?. Empieza un baile de fantasías, pero hay que reconocer la dinámica de los mercados de abastos, es un volado el fiar, es un miedo, pero ni modo hay que comer, el que no arriesga no gana. Todo esto nos lleva a conocer la dinámica de fiar, y como el miedo a decir no fio, o atenerse a las consecuencias de perder el cliente, como el escenario, determina el comportamiento, aunque valla en contra de nuestra voluntad, aunque tengamos que hacer una sonrisa de mentada de madre, al fiar. Pero como se concretiza esa fantasía de miedo que es el fiar en los comerciantes, como repeler, este miedo de todo comerciante, sin usar la ofensa, sin tener que negar de una fea manera, o in-


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apropiada, sin perder el cliente, el lenguaje del albur y su elemento de estos tabloides llenos de picardía que dicen, “hoy no se fía mañana si”, o un dibujo de puro y un chile, “fía puro chile”, etcétera. Y por último el propósito de este análisis, analizar el significado cultura, relacionado con el miedo a fiar y como el entorno hace apropiado el uso de estos letreros “picarones”. Contexto. Mercado Braulio Maldonado, fue fundado en el año 1959 por él Gobernador Licenciado Braulio Maldonado, tierra prometedora del comercio, del flujo de mercancías donde no se podía caminar, organizado por un comité administrativo, para mejor funcionamiento y mantenimiento del mismo, era tanto el dinero que se “movía”, que hasta había para robar, eso dicen las personas grandes del mercado. El mercado ubicado, entre blvd. Adolfo López Mateos, lo ahora conocido como el río nuevo y su peculiar pestilencia, y como vecinos el Mercado Estado 29 ubicado en parte superior del mercado Braulio Maldonado, donde está el parque de los mariachis, donde actualmente se juntan los indocumentados, curanderos con sus “alipuses” que quitan cualquier tipo de enfermedad y uno que otro mariachi. Poco a poco la historia y las crisis lo han convertido en el Mercado “Braulio Abandonado”, mejor conocido así por los taxistas, cuando les daban servicio a los comerciantes del mercado, “que pa´ donde lo llevo pal Braulio Abandonado”. “Braulio Abandonado” mucho que decir con ese nombre donde que el mercado donde no se podía caminar dicen las personas mayores, donde las personas se iban a surtir, todos los días, donde cientos de familias se sustentaban. Y Don Ramón Sesteaga, aquel Señor prepotente, que sacaba la faja de billetes, y les decía a los proveedores ven después ahorita no tengo, con una voz ronca y de viejo “cabron”, ahora que ha sido de él, lo vemos pidiendo dinero para pagar lo que debe, ahora un señor sumiso y amable. Ahora la mesa directiva, ¿dónde está el dinero que robaban? Y con el que le daban mantenimiento al mercado hoy en día ni para los aguinaldos de los empleados alcanza, el cobrador haciendo el “talón”, para poder pagar la limpieza, vigilancia y la secretaria. Aquellos señores que ponían la banda mientras despachaban a la gente, que pagaban de contado, que traían mercancía fresca y buena, no merma, ahora deben cuotas de arriba de 50´000, unos no todos todavía hay gente de buen corazón. Este fue un poco del pasado y el presente del mercado su dinámica, de cómo son las cosas ahora y como eran antes, como todavía existen comerciantes desde hace más de 50 años a la fecha. Después de esta breve reseña histórica, de los orígenes y dinámica del mercado “Braulio Maldonado” como toda buena sociedad de comerciantes, cuenta con su mesa directiva, y sus socios. Actualmente el mercado cuenta con 70 socios y 235 locales, de los cuales muchos socios


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son dueños de varios locales y la mitad están desocupados, pero tienen dueño. Para pertenecer a la mesa directiva tienes que tener “acciones” (ser dueño de un local), y cada dos años hay cambio de mesa directiva y se lanza planillas de los mismos socios, ellos mismos se organizan, en pocas palabras andan viendo quien “jala agua pa´ su molino”. No importa el tiempo, que tengan trabajando aquí, si está abierto su local o no, si debe o no debe las cuotas. Simplemente ser socio y tienes el derecho a si eres elegido pertenecer a la mesa directiva. En la mesa directiva actualmente, existen dos comités, el ejecutivo con los puestos de presidente, vice-presidente, secretario, pro secretario, tesorero, primer vocal, segundo vocal, tercer local, y el otro comité es el de vigilancia que está compuesto por un presidente, secretario, primer vocal y segundo vocal. La oficina del mercado solamente consta solamente con una secretaria y un cobrador de cuotas. Cada sábado de final de mes se convoca a junta de socios no pueden entrar personas ajenas a la sociedad, apenas que sea en consenso o alguien que valla a resolver un problema, esta junta tratan asuntos generales de deudores, infraestructura, publicidad, y chismes. Los socios su rango de edad son de 38 en adelante. Socio que falte a una junta se le multa, si no justifica la ausencia. Los miembros de los dos comités se juntan cada jueves a medio día para hablar asuntos internos o tratar con problemas con algún otro socio, en pocas palabras, trabajan con el sistema de gobierno de recaudación y más recaudación. Hay locales que los rentan otras personas y hay ramadas donde se encuentran los eloteros y los tomateros, a ellos se les llaman foráneos, se les cobra una cuota por ocupar el espacio, se les cobra por el tamaño del vehículo, y que tanta mercancía contenga, en caso de no meter algún tipo de vehículo de carga pesada únicamente se les cobra, el uso de suelo, como igual a los vendedores de comida se les cobraba por vender, pero como por lo general no hay quien venda comida dentro del mercado, no los ahuyentan con la cuota de 15 pesos. Una fibra muy sensible que toca en las juntas es la de los socios morosos, mala paga, etcétera. Los mala paga eje central de las discusiones de las juntas, socios que deben años de multas, cuotas, introducciones, cooperaciones, que llevan años son pagar, cada junta los agarran y de acuerdo a los estatutos, dice que a los tres meses de no pagar ninguna cuota, se les quita la acción y el local, pero ¿Por qué no lo cumplen? Nada más queda en la amenaza, por qué no cumplen lo que dice los estatutos quien sabe. Otro eje central son los estatutos viendo que la procedencia de origen de la mayoría de los socios obviamente, como Mexicali, Baja california no tiene mucho que se fundó y se pobló de mucha gente de los alrededores del país, que por diferentes razones se vinieron a vivir a la ciudad de Mexicali, la mayoría de los socios vienen de pueblitos, o no tienen una carrera profesional, hay unos que apenas saben leer, y no conocen los estatutos los leen de una forma vacía, o simplemente por el hecho de que los tienen que leer, no los aplican, o los quieren aplicar y como la palabra de una sola persona no vale a la hora de las votaciones y no conocen el artículo, no lo aplican,


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entonces ¿Para que existen?. Por ultimo para salir de este tema de los asuntos administrativos del Mercado Braulio Maldonado, es la peregrinación de la virgen cada diciembre, es lo mismo hacen rifas, piden cooperación en especie y económica, y rentan sonido, mariachi, llevan mucha fruta y verdura, la fiesta empieza desde temprano desde que abren el expendio del mercado Estado 29 y el abarrotes la bajadita ubicado en la colonia vecina san isidro, desde temprano se escucha la banda y el mariachi se miran los asaderos afuera de los locales, los tamales, los clientes de un puesto a otro aunque no vallan a surtirse, van a llenarse el estómago. Al atardecer se empieza a juntar los socios y suben las mercancías a una plataforma de tráiler y empieza la larga caminata de los socios y con un bote en mano la policía alrededor, pero es parte del rito, así que no sancionan a nadie, al llegar a catedral empiezan a bajar las ofrendas a la virgen y se les ofrece una misa por el padre de la catedral y ya como parte del rito empieza a venderles estampitas bendecidas, y cualquier otro producto alusivo a la virgen de Guadalupe. Terminando con los asuntos administrativos del mercado pasemos a su fachada, los locales que no están en uso se ven maltratados viejos, unos casi derrumbándose, creo que han aguantado hasta la fecha muchos temblores, hay uno que otro local de madera todavía, pinturas en las paredes ya como cascara y de varios colores, los rótulos, algo feos, poca publicidad del marcado nomás un letrero en un local mal ubicado que dice bienvenidos al mercado “Braulio Maldonado”. No tiene mucho que lo pavimentaron el mercado si acaso hace unos 12 años aproximadamente, de ese pavimento, de la calidad que conocemos, de ese que cada lluvia se hacen baches y cada 6 meses vienen a tapar los baches, y el pavimento por donde va el ducto de drenaje está hundido, donde se atoran los diablitos y se cae la mercancía, también lo mismo le pasa a los montacargas. El drenaje esos drenajes tapados de tierras que cuando llueve se llega a inundar hasta la altura de las banquetas y tienen que venir los de CESPM a destaparlo. Con su peculiar olor a elote fresco en invierto, mezclado con drenaje, y en ciertos pasillos con ese olor a fruta podrida. En verano simplemente huele a drenaje mezclado con cigarro y ciertos olores a marihuana que vienen de varias direcciones. Por el lado que están los tomateros se presenta lo mismo, nada más que lo que cambia es el elote por tomate. La tierra que parece que no está pavimentado, que cada ventarrón queda más pardo el pavimento, causa a el pavimento, se hace un enloda todo el mercado, cuando llueve, será por ser vecinos del blvd. Río nuevo, creo que también será eso. Esto es lo más que se puede decir de la fachada del mercado Braulio Maldonado. Qué tipo de personas vienen aquí al mercado Braulio Maldonado y que tipo de personas trabajan, aquí en el mercado también, enfoquémonos en los actores principales, los más conocidos lo que puedes llegar al mercado preguntando por ellos y todo mundo te sabe decir donde están, como son, y donde los puedes encontrar. Empecemos desde abajo, el araña se dedica a lavar automóviles, pero parece ser al irrelevante, pero no como se dedica recorrer todo el mercado haciendo el “talón” para la “avena del niño”,


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lavando carros y al mismo tiempo contando sus fantasías, y así es como hace el talón, pero en su recorrido se da cuenta de los atracos y robos aquí en el mercado por más desértico que este se encuentre, el deporte de los ladrones es robar pilas, mientras recogen botes al mismo tiempo, matando dos pájaros de un tiro, pero resulta que nadie ve nomás él, y llega diciendo yo sé quién fue, y pero primero tienes que dar una cooperación al araña, y por más que le des nunca dice, ¿será él?, quien sabe lo han mirado robar pero el aquí sigue haciendo el talón. Por las mañanas podemos encontrar al “chato”, el vendedor de cahumanta, como dicen los eloteros, el “aguas de canal”, como a eso de las 7am en invierno, es muy peculiar escuchar un silbido y escuchar el grito “una sola fila no se me amontonen”, y como llegan los clientes a contar sus penas, mientras escuchan chistes del “chato”, y andar joteando mientras sirve los vasos de cahuamanta, su función simplemente es el consejero de los garañones que se vienen a proveer al mercado. El pingüino, el cobrador del mercado, se encarga de todo tipo de cobro, introducciones, multas, piso, etcétera. “antena” del mercado, el que va de local en local platicando con los dueños, y pasar el chisme a los demás, y empezar a echarle burla, o conspirando para jalar agua de su molino, aparte de ser el cobrador del mercado, es socio más que su local está cerrado y añadiéndole que es miembro de la mesa directiva, a la hora de la recolección de chismes da el boletín oficial, de lo que pasa en el mercado. La “mayola” la señora dueña de la fondita del mercado, donde trabaja toda su familia proveniente de Chiapas, con sazón muy peculiar, ella tiene la función de quitar el hambre a los empleados, con el sazón de su tierra y de casa, pasando en su carretita levantando pedidos mientras, se escucha el grito mi ¡amor! ¿Vas querer? Como todo buen mercado en la oficina, cuenta con su secretaria, y como la mayoría de los socios son hombres, despiertan sus fantasías y fetiches, es raro verla sola por lo general parece fila para las tortillas, o como si estuvieran regalando despensas, mientras empieza el cortejo, no sabemos si sale con alguien de los que están ahí, no se sabe, pero se observa muchas veces el escritorio lleno de regalos. Lo que mantiene vivo el mercado no es una persona es un grupo en lo particular que si no estuvieran parecería, desértico o abandonado el mercado, y ellos son los “eloteros”, que cuando entras por ese pasillo nomás ves los pick-up, troques, cajuelas, carritos de mandados y el dueño de ellos, ¡pásele a 30 la docena! Y en la mano un elote pelado, para mostrar el producto, para que el cliente sea seducido, con el color y frescura del grano de elote, pero esto tiene todo una dinámica el troque más grande es del “Kalimba” o “Tocho”, es el que surte a los demás eloteros que venden menudeo, él se encarga de proveer y del mayoreo, todos los demás eloteros son leales a él. Ha eso se dedican en invierno en tiempo de frío muchos de ellos se dedican a la sandía, y también cuando vez a alguien con ellos, y no lleva unos elotes, dicen que se dedican a otro tipo de negocios, que muchos de ellos venden elotes para taparle un “ojo al macho”, y venden cualquier tipo de droga.


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Pero todo está contextualización del mercado recaerá a una parte externa de él, abarrotes “el tecoripa” una tiendita muy bien surtida, encuentras de todo aunque su espacio es muy pequeño, los dueños dos señores de edad avanzada, auxiliados por sus nietos, donde dueños, empleados y clientes van a comprar algo, donde toda la población va comprar algo, ahí es donde se guarda toda el esencia del mercado, aunque no esté integrado a él. Dónde vas a comprar algo y te dicen que vas a querer “hijo” y te quedas platicando con la señora con ese ambiente maternal, es donde se enteran de los problemas de todo el mercado Braulio Maldonado y donde si pasa algo malo, cierran una tienda etcétera, recae el daño ahí por qué seria perdida de clientela. En este lugar se conocen las mañas y las personalidades de todas las personas del mercado, por eso podemos ver las prevenciones, que hay de acuerdo a todo este contexto que es el mercado Braulio Maldonado, si los vendedores del Braulio tienen miedo a fiar, aquí recae todo este. Aquí es donde entrando y en una parte del mostrador vemos los letreros, de “hoy no se fía mañana si”. Descripción Densa. El mercado Braulio Maldonado ha pasado, por varias etapas en la historia, y cada vez se ha vuelto más disfuncional, cada vez hay menos dinero, cada vez se puede confiar menos en los clientes como en los proveedores, y el cinismo cada vez se hace más claro, al momento de tocar el tema de pedir fiado, ese miedo a fiar, a perder algo que es tuyo sin ninguna recompensa, echar un volado al aire, y confiar en la persona, y aquí viene el cinismo del entorno el rol de comerciante, el no decir la palabra no fiar, significa perder el cliente. Este miedo que rodea una serie de fantasías mentales, que chocan con el sentimiento al estar en el encuentro, de la palabra fiar, y el no poder decir que no se concretiza, en los picaros letreros, de “hoy no se fía mañana si”, jugando con las actuaciones del entorno, ese lenguaje informal y pícaro, concretizado en una frase de un tabloide, “se fía puro chile”. El miedo concretizado en un tabloide con toda la carga simbólica del miedo que acosa al comerciante, el volado que avienta al aire cuando fía, ese miedo de perder el cliente, por decir “no” puedo fiar. Este tabloide que contiene, toda la carga del lenguaje del contexto comercial, que ahora tiene el papel de emitir el mensaje al cliente de no se fía ahorrándote, esa amenaza de perder al cliente por encararlo, ahora con ese mensaje chusco te ahorras, las palabras y logra emitir el mensaje que tiene como objetivo que el cliente entiende que no se fía. Que antes de llegar al cortejo de negociar los productos, con esos colores llamativos y esos mensajes picaros que caracterizan a la cultura mexicana, inconscientemente, capten el mensaje y ese miedo desaparezca, que el cinismo no sea tan grande, que llegue a convertirse en vergüenza o miedo. Que cuando digan se fía, nomás con el dedo apunte el comerciante al tabloide, lea “hoy no se fía mañana si”


Luis Hernandez Mendoza

EL SUBLIME OBJETO DE LA IDEOLOGÍA Marx y freud se nos plantea como parte fundamental del descubrimiento del síntoma tanto para freud en los sueños no nomas es penetrar los pensamientos en el núcleo oculto si no la pregunta y a cambio marx en la mercancía no es penetrar el núcleo oculto el valor y la cantidad de trabajo consumido en la producción de la misma si no explicar por que el trabajo asumió la forma del valor de una mercancía (pag 1) pero a como ante pone esta teoría freud la base de todo es la observación de un tanto enfoque empírico marx dice que debemos penetrar el valor de todo para así ir desglosando desde el nucleo hacia afuera para ir encontrando el valor aunque existen muchas variantes que podrían perjudicar en el resultado a igual otras personas intentaron retomar el tema de la subjetividad en el nucleo y derivaron diversas variables para entender el nucleo central. El orden simbólico el cual es la mera abstracción de las cosas pues en comparación de la moneda que solo físicamente es la representación de un valor pero el cual ese valor se puede ir adjudicado por un numero es la mera abstracción de la realidad pues no es concreta mente el valor que debería tener esto solo es una forma de pensamiento que se tiene mediante una cuerdo social ideológica es una realidad social cuya existencia implica el no conocimiento de sus participantes en lo que se refiere a su esencia es decir la efectividad social es decir la efectividad social, cuya misma reproducción implica que los individuos no se pan lo que esta haciendo ideológica no es la falsa conciencia de un ser (social) sino este ser en la medida en que esta soportado por la falsa conciencia (pag 47) sabloj zizek en su lectura nos plantea como parte de un síntoma de una realidad como parte de su extruccturacion puede variar y no estar meramente algo objetivo si no mas que nada la guía a la subjetividad pues los componentes que lo conforman debidamente podrían variar al momento de la interpretación marx no lo pone en la mesa al hablar de la moneda y como su valor que es al que mera mente representa varia he a qui un ejemplo mas colequial el dolar un rectángulo mera mente de papel el cual sobre pase el valor aproximadamente 13 monedas en peso el cual el valor del metal debería ser mayor al de un papel pero he a qui el valor el cual ese billete representa en un banco parte de su extructuracion tiene una función la cual es tener un valor mayoritario esta es la ilucion fetichista que conforma la fantacia ideológica que se tiene de los aspectos materiales y sociales. El fetichismo es el que engancha a las sociedades para formar parte de el y desclarece las mentes y asume valores, funciones a los aspectos materiales alejándonos de una realidad


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A comparación a lo que retomaba martín mora de la ex Instituciones que nos habla de un mundo virtual en el cual cada uno puede ser quien quiera y lo que sea vuelve con zizek al hablar de la fantasía ideológica solo que a qui retomamos aspectos de valores que se dan uno puede tener un valor ficticio pero dependiendo a los acuerdos sociales es el valor fijo y estable el cual se tendrá que mantener para todos debido a que se busca formas congruentes en como justificar las acciones en las cuales de manera mas sencilla sirvan para mejorar la vida cotidiana pero no hay que interponer esto como un todo sino que si llegase a facilitar pero debidamente a que punto nos estemos refiriendo marx habla de la mercancía y trabajo no creo que con una simple sencilla justificación este de acuerdo pues a lo que el se refería es encontrar la vertiente de todo en la cual se pueda estipular los valores y realmente valorar que es lo que se tiene como en su caso a lo que el se refería con el trabajo. Existe un cinismo ante todo esto pues es por la aceptación voluntaria de algo que se interpone como malo pero se llega aceptar como bueno he aquí en los trabajos de este siglo en los cuales el trabajo de 10 horas en una industria es menor pagado a comparación de otro pero la aceptación de los propios trabajadores estimula su crecimiento a igual que la aceptación por trabajos imágenes representación simbólicas que propiamente se tiene en cuenta que lo que representa esta fuera de lugar inalcanzable del valor pero es respetada y tomándose su lugar como punto objetivo esta fantasía parte del cinismo de la confrontación de ideas realidades aceptar algo que debidamente se tiene estipulado que no esta siendo totalmente objetivo e aquí el estudio que nos habla marx el estudio delos síntomas de las subjetividades para llegar a la comprencion del núcleo central del todo y así poder confrontar la idea que se tiene en un panorama de cinismo.


Juan Meneses Limón

Globalización, distopia , el fin del amor y la vida. Introducción a modo de queja Mucho se dice sobre los beneficios de la globalización; que nos ayuda porque grandes transnacionales crean fuentes de empleo para todos, y salimos beneficiados directa o indirectamente ya que la economía se vuelve más sustentable y duradera; que además, nos aporta conocimientos culturales, ya que podemos conseguir productos y objetos de distintas partes del mundo; nos hace eso, en cierto modo, “mejores personas”. Supuestamente se le debe de ver el lado positivo a todo eso; pero sabemos muchas veces que nos vemos directamente afectados y, que nuestra “identidad cultural” muchas veces se ve mermada o trastornada por esos “beneficios”, pues, debido a toda esa información que manejamos estamos en constante cambio, siguiendo simplemente las reglas establecidas por el mercado, basadas en frías estadísticas que nos dictan como actuar para sobresalir ante todos los demás, pues nuestros congéneres son a su vez nuestros competidores directos y debemos siempre pasar por encima de las personas, ya sea a base de nuestro propio “esfuerzo” o de maneras aun más destructivas. Me es un tanto difícil el mantener un hilo coherente a lo que trato de explicar, pues aún no resuelvo totalmente mis dudas y advierto que quizá más que hacer una construcción social de la realidad, haré una construcción social del resentimiento, pues precisamente en estas 2 semanas pasadas me he visto directamente afectado por una de las peores consecuencias de un sistema posmoderno, imperialista, globalizado; que afecta contra nuestras más nobles y vitales características como seres humanos, que son las relaciones interpersonales, las últimamente mal llamadas “relaciones humanas”. Así que intentaré hacer una especie de trabajo pseudo etnográfico, ¿por qué no ser nosotros nuestro propio objeto/sujeto de estudio, y nuestro propio informante? Si se logra hacer como una especie de trabajo encubierto, creo que podemos ahondar aun más en el vasto campo de los estudios de las ciencias sociales. Toda la gente oye canciones tristes, llenas de nostalgia, por un amor que se fue o por uno que no llega, son estas las canciones que están siempre en el top; se nos ha dicho que debemos de estar en compañía de otra persona para ser felices, se nos dice que la soledad es un motivo de turbación y desesperanza, pero aún así, carecemos en nuestra mayoría, las personas actuales de experiencia y sentido para mantener relaciones duraderas, estables y sinceras, en las cuales las personas involucradas siempre estén satisfechas, felices y plenas; el mundo en que nos manejamos se mueve demasiado rápido y tenemos que dejar muchas cosas en el camino para poder mantener el curso que lleva, aunque este no sea el modo ideal para vivir. Comenzaré esto partiendo un poco de mi experiencia, imaginación e investigación sobre un tema


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que me parece de suma importancia; pues la forma en que vivimos actualmente es patética en este sentido; espero ser objetivo y claro al final de este breve análisis en el que me ayudan personajes de gran importancia tanto ficticios como reales, pero en su mayoría seres que sufren debido a la comercialización y objetivización del sujeto, despersonalizándonos y desprendiéndonos de nuestra sagrada autonomía. La transformación del medio en miedo Como Soren Kierkegaard expuso en su Tratado De La Desesperación (1848), es esta una enfermedad mortal, pues quien la padece, se encuentra muerto ya, sin poder solucionar su situación. Esta a su vez, solo empeora, y es algo mucho peor que estar muerto, uno debe cargar a cuestas con esto, intentar seguir adelante, pero con una impotencia total para poder subsistir de la mejor manera. “La desesperación es la desesperación de incluso no poder morir” (Kierkegaard, 1848, p. 28 – 32); tal como sucedía con “el salvaje” de la novela Un Mundo Feliz de Aldous Huxley (1932); debido a la forma en que había sido criado, de forma anticuada, y sobre todo incivilizada, no tenía cabida en ese mundo de falso progreso, donde el salir adelante ya estaba predeterminado incluso antes de que se planeara la llegada de la gente al mundo; y, es así, como, debido a la globalización, se da ese tipo de eugenesia, pero de manera social, uno tiene que ir aprendiendo distintos tipos de aptitudes necesarias y requeridas para poder funcionar dentro del sistema, ya que de lo contrario no forma parte de este y es excluido, pero sigue estando dentro de el, lo cual es una total contradicción. Por lo tanto es quizá aún peor de lo planteado por Charles Darwin con su teoría del origen de las especies, en el cual las especies animales iban evolucionando según fueran capaces de mantenerse en el medio en el que se encontraran y eso provocaba que la especie se volviera más fuerte y por ende mejor, como según él, fue que se llegó desde unos primitivos homínidos a una raza superior de individuos que somos nosotros; como dice Liendhart en Antropología Social (1964) esto sencillamente para poder justificar así el imperialismo naciente de la corona británica; según relata sobre cómo el etnólogo ruso Nikolai Miklouho-Maclay le mostró al mismo Thomas Henry Huxley, abuelo del anteriormente citado autor de “ciencia ficción”; aún en estos pueblos primitivos que siguen coexistiendo en nuestro sistema, no son ni mucho menos incivilizados y quizá estaban privilegiados ya que no formaban parte del imperialismo, que los desdeñaba e incluso inferiorizaba, pues como muchos de los primeros antropólogos creían existían razas que se hallaban en desventaja unas con otras, pues había varios grado de superioridad unos de otros, por ejemplo, los negros que estaban 6 razas por debajo del ideal británico, quienes eran la raza pura


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y civilizada, y debajo de estos aún otros 6 y así sucesivamente. Esto aplicado a un contexto social actual nos quiere decir que de la manera en cómo nos desenvolvamos iremos obteniendo beneficios, a pesar de ir perdiendo lenta o prontamente nuestra “humanidad”, ó cómo seremos segregados, y depende en gran medida de nuestro nivel socioeconómico, nuestro nivel de escolaridad, no de educación, nuestro bagaje cultural, mientras más estemos actualizados en el uso de la tecnología y sigamos siendo capaces de renovarnos en cuanto a esos conocimientos, y nuestro desempeño en las relaciones en las cuales se nos adoctrina desde que nacemos, como saber que decir, y como actuar frente a tal o cual situación, aunque esto no es del todo cierto ya que muchas veces se nos negaría esa movilidad a pesar de todo. Pero, y ¿dónde queda el ser humano? ¿Qué pasa con las relaciones interpersonales en un mundo en constante cambio y donde se debe “mejorar” y hacer lo posible por salir adelante, donde todo se comercializa y se vuelve un producto? ¿Dónde a diario nos ofertamos al mejor postor? De cómo se trastorna un sentimiento y a su vez se vuelve comercializable Uno de los emblemas más comunes y conocidos del mundo entero es el personaje Santa Claus, basado en un personaje real y posteriormente mitificado; después renovado y comercializado en el producto más conocido del mundo entero, Coca-Cola. Como bien informaban las botellas hace varios años el personaje original vestía de otros colores, y no era muy llamativo, a pesar de hacer exactamente lo mismo, pero para una campaña navideña un artista vistió al simpático personaje con los colores emblemáticos del mayor emblema imperialista, así, llego al alcance de todos y fue más querido y atraía más; así es que muchos vemos la celebración de la navidad como un ardid publicitario más de la bebida, quizá ellos obtengan alguna especie de regalía de cada Santa Claus en el mundo, quizá sea un legado que obsequiaron al mundo entero en pos de llevar la alegría y felicidad a la mayor parte de las personas. Quizá lo sea, quizá no. Pues bien, el imperialismo también llegó a comercializar una fecha igual de importante, aunque quizá deba ser la más importante de las fechas a celebrar, tan importante como celebrar el día en que uno nace o muere; el llamado Día de San Valentín, comúnmente llamada simplemente Día del Amor y la Amistad; pero, ¿realmente el celebrar ese día demuestra que realmente uno siente tales clases de afecto hacia ciertas personas?, o, ¿de nuevo en afán de lucro se vulnera y vitupera lo más preciado del ser humano, los sentimientos más puros los cuales nos distinguen y hacen superiores a las demás especies con las que cohabitamos? En absoluto; y esto se demuestra en cómo fue concebido ese día; y como por simple consumismo se deja de lado el sacrificio que tuvo que hacerse para llegar a ser una fecha memorable. Se envían toda clase de regalos a las personas que nos agradan, por las que sentimos algo “especial”, seres queridos con los que estamos directamente emparentados, o elegimos estarlo, y, para demostrar cuán grande es nuestro cariño generalmente se debe obsequiar algo “significativo”, es decir algo caro y llamativo que sea del total agrado de la persona que lo recibirá; aunque para unos cuantos nostálgicos, románticos o metafísicos, o simplemente “sinceros”, cuente mas el detalle en sí que el objeto recibido. Pero


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como en todo otro aspecto de una sociedad globalizada, si la persona a la que se lo obsequiamos, es por un fin implícito, como “enamorarla”, por ejemplo, debemos de cuidarnos de los demás competidores y cerciorarnos de darle un “mejor” regalo lo cual demostrara que ante los demás nosotros somos quienes merecemos la compañía y el afecto de esa persona; nada mas bizarro y grotesco, pero nada más real y accesible a todos gracias a la reificación de los sentimientos y la despersonalización de estos en una sociedad posmoderna y globalizada. ¿De qué manera se nos está educando y porque medios se hace? ¿Con que objetivo sucede todo esto? Si desde el surgimiento del capitalismo se nos instaba a vender nuestra fuerza de trabajo, con cuanta más razón no se nos pediría convertirnos en un objeto a nosotros mismos y poder comprarnos y vendernos a placer, y seria despojándonos de nuestra humanidad, del amor hacia los demás, volviéndonos egoístas y cada vez más distantes unos de otros, cada vez mas ávidos de placeres sin importar las consecuencias que eso traiga sobre otros, pues, si uno mismo está bien y es quien solo debe importarnos, no hay nada de qué preocuparse; y de ese modo es que se nos acostumbra a recibir un trato frío, distante y despersonalizado de parte de quienes nos emplean. Se nos plantea que no somos indispensables, más bien somos reemplazables, y se nos insta constantemente a ser más eficaces para llevar a cabo toda clase de labores que sinceramente no nos llevan a crecer espiritualmente, pero, en la mayoría de los casos no nos queda de otra; cumplimos funciones y nada más, estamos para llevar a cabo un “papel” en una ridícula puesta en escena, donde nuestra participación es meramente transitoria, no vamos a dejar nada, o eso es lo que se nos quiere hacer creer; el romanticismo ha muerto, al igual que el “dios” del siglo XIX que Nietzsche pregonaba, ya no hay esperanza, o ¿es que acaso está en donde nadie intenta jamás buscar por temor, o por apatía, o ignorancia? ¿Por qué? ¿Será dentro de uno mismo? ¿Tendremos que estarlo buscando en otras personas? Una historia popular a modo de anécdota cuenta como un rico empresario quiere explotar a como dé lugar a un artista oaxaqueño, y cuando este le refuta por qué no podría llevar a cabo el trabajo, después de tomas las formas en que el imperialista le intenta convencer, el artista le dice: “no lo puedo hacer porque yo dejo una parte de mi en cada trabajo realizado y al hacerlos como usted me pide, perdería esa satisfacción, los haría por compromiso, de mala gana y eso no sería justo para mi, ni para el que recibiera lo que he hecho”; precisamente eso es lo que pasa con la globalización y la posmodernidad, ya no disfrutamos absolutamente nada, ni siquiera el ofrecer cariño, amor, amistad, lealtad, compromiso, nada de eso; eso es solo para nosotros y en caso de ser sumamente necesario; somos dioses todopoderosos, esclavos de nuestra falsa libertad y de intereses totalmente ajenos a nosotros; a excepción de unos cuantos brotes de inconformidad alrededor del mundo, que demuestran su amor y lealtad para consigo mismos y su prójimo, a pesar de no relacionarse directamente con este. En el caso del amor erótico uno se debe esforzar por mantener viva la llama de la pasión, de lo contrario nuestra pareja o uno mismo se cansara y no es verdad lo que dice Rocío Durcal respecto de que es más fuerte la costumbre que el amor (1984), pues las parejas no duran lo suficiente para


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experimentar con otras personas cosas diferentes, quizá totalmente iguales, pero con distintas personas; como se nos marca en el contexto globalizado, debemos de obtener siempre más cosas, mejores beneficios que los actuales, cosas más nuevas, ¿por qué no habría de hacerse lo mismo con las personas? Si hay un mejor producto en el mercado, o al menos reciente, se nos satura de publicidad para que lo consigamos, aunque ya tengamos el mismo producto pero un modelo anterior y que siga funcionando en perfectas condiciones, es tanta la presión en ocasiones que se reífica el status y se cree que el obtener ese producto mejorará la calidad de vida, nos hará mejores personas, lo cual es simplemente absurdo; pero en la mayoría de los casos cuando uno obtiene posesiones modernas y de calidad siente que ha avanzado algo, que ya tiene un poco de éxito, o simplemente por su esfuerzo lo merece; ¿por qué traer un carro de modelo antiguo si se merece uno mismo un mejor carro?, donde a uno ya lo vean los demás con otros ojos, donde la gente vea en nuestra ostentosidad el nivel superior de vida que aspiramos y logramos; igual es con las relaciones de pareja, ¿por qué andar con una persona que no es suficiente y acorde a nuestras “necesidades”? Independientemente si es por conveniencia que las relaciones acaben, o existan, y sí existen muchas otras razones por las cuales una relación de pareja acaba, como los celos, por ejemplo, el cual es un despliegue total de inseguridad de uno de los involucrados en sí mismo, aun mas que la pareja a quien esta celando, todo se debe en gran manera a la forma en que simplemente seguimos asumiendo los roles que la sociedad ya tiene para todos y cada uno de nosotros sin cambiar ni un poco nuestra realidad; los hombres asumimos nuestro papel y las mujeres el suyo, así como también se acepta el se ser de distintas clases sociales, de tener distinta edad, de comportarse de otra manera, etcétera. En nuestro país por ejemplo, se acostumbraba antes la abominable creencia de que el hombre debería ser más inteligente que su mujer, para poder dominarla, hacer que esta fuera sumisa, y estuviera para poder establecer que realmente él era inteligente, y bueno, incluso algo poderoso… una mujer no debe ser ningún adorno ni trofeo para el hombre ni viceversa; se debe respetar y mantener la dignidad del otro, así, uno demuestra que es digno del cariño de la otra persona, manteniendo una relación de confianza, y no solo estar tratando de complementarse si no que deben ser personas completas para poder realmente mantenerse unidos, si no será una relación débil y de nada serviría cualquier esfuerzo, aunque siendo sinceros las relaciones que nos ocupan aquí se dan muchas veces sin que se busque un esfuerzo; creo que se sigue el modelo de las relaciones antiguas, pues bien un hombre se “robaba” a una mujer, a veces con consentimiento, a veces no, generalmente menor que él, y se quedaban juntos hasta morir; la mayoría de las veces la mujer era vista como mercancía; pero los tiempos han cambiado; el imperialismo se encargo de llevar la globalización a todos los rincones de la esfera, y estamos viviendo en la posmodernidad, un sistema que debe de llegar a su fin de manera pronta para poder humanizarnos de nuevo, pero, no como se plantea actualmente la naturaleza humana. Lo cual, por una parte le quito en la mayoría de los casos ese yugo opresor a las mujeres y co-


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menzaron a cambiar los roles en pos de mejoras económicas; la mujer comenzó a trabajar dando paso a si a “libertades” que se fue “ganando”, pues al volverse competitiva en el mundo laboral y apoyar a la economía familiar y nacional, llegando a ganar más respeto del obtenido anteriormente, comenzó a hacerse popular la idea de que para demostrar su éxito y su libertad debía comportarse igual que lo hacían los hombres; comenzó ella misma tal vez a ponerse otros yugos, pero revestidos de supuestos beneficios. Ahora ellas pueden tener varias parejas sexuales sin compromiso; ya no necesitan del compromiso, pues al ritmo acelerado en el que nos encontramos ¿quién quiere engancharse en una relación habiendo tantas otras cosas que hacer? Y, después de todo, ya no está uno obligado a casarse ni nada de eso, ¿qué sucedería si por mantener una relación que no es tan buena pierde uno otra oportunidad mejor en el futuro? Eso sería impensable. Antes era solo la mujer la que se exponía como mercancía contra su voluntad; hoy en día hombres y mujeres de distintas edades y estratos sociales se ofertan como mercancía al mejor postor sin importarles nada más que placeres momentáneos; tenemos el libre albedrio, libertad de elegir lo que mejor nos parezca con nuestras vidas; pero ¿realmente las elecciones se toman en base a lo que uno siente que es mejor o simplemente porque se nos ha planteado que así debe ser? ¿Desde cuándo se hace esto? Este es un mal que se va a crecentando mientras más nos adentramos en la “era de la información”, y seguirá en aumento debido a todas las nuevas formas de relacionarse sin realmente llegar a hacerlo. ¿Cómo son los hombres y mujeres del siglo XXI? ¿Cómo se viven las relaciones humanas afectivas en la posmodernidad? ¿Qué tanto influye la globalización en estas situaciones? Solipsismo y Vacuidad como nuevos valores a ejercer para llegar a la plenitud En la novela de Ray Bradbury, Fahrenheit 451(1953), se prohibía el leer; el hacer eso y conservar libros era una empresa peligrosísima, y ambos cargos conllevaban a la muerte, pues debían ser felices, lo cual es el objetivo “natural” de todo ser humano, y al leer pensabas, y una vez haciendo eso, ya no se llegaría a ser feliz, y debía de ser feliz la gente a como diera lugar ; pero había unas cuantas personas que valoraban esas posesiones tanto o más que a sus propias vidas, y lo hacían por una sencilla razón. Cuando las novelas de ciencia ficción fueron escritas, se pensaba que así sería el futuro, sobre todo cuando se escribía acerca de la distopia, es decir la anti utopía, que es un sistema similar, por no decir exactamente el mismo en el que nos encontramos viviendo actualmente; es por eso que los 3 grandes de esta corriente son considerados profetas como lo es considerado Julio Verne por sus acertadas historias que vislumbraban el siglo XX lleno de avances tecnológicos que en cierta medida beneficiaban a la sociedad; pues, por el contrario Huxley, Orwell y Bradbury, trataban de las relaciones humanas de este siglo, como serian los avances tecnológicos a su vez un modo de progreso algo que acabaría con nuestra humanización como tal, y daría pie a formas de represión temibles y espantosas; Bradbury trataba al igual que Huxley una idea de gente efímera, intrascendente y enajenada totalmente con el placer y la tecnología, en ocasiones ambas cosas juntas, el


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ensimismamiento no conocía límites y esos pobres remedos de seres humanos son exactamente los mismos seres que habitan hoy nuestro planeta, Montag, Lenina, Bernard, todos ellos somos nosotros mismos si no intentamos cambiar en algo esta situación; pero aun dándonos cuenta de ella muchas veces, es mucho mas cómodo seguir igual o hacer una especie de mímica que les muestre a los demás que hemos hecho ciertos cambios pero sin ser esto del todo cierto, o al menos llevar a cabo varios cambios significativos. Bueno, en el caso de los personajes rebeldes en Fahrenheit 451, tal era la razón a la cual la gente se aferraba a sus posesiones, en este caso, libros; que el tipo de gente que abundaba no era para tomarse en cuenta, para compartir sucesos importantes, y menos conocimiento pues lo rechazaban e intentaban vivir en el momento de la manera más burda posible totalmente distraídos con sus gadgets, que eran indispensables para vivir. ¿Y para qué sirve toda esa tecnología? Para mantenernos comunicados con quienes queremos “relativamente” cerca, pero no para estar juntos físicamente, o para agilizar un poco más las cosas. El ser humano puede comunicarse desde estaciones espaciales, a través de internet puede ver y hablar en tiempo real con alguien de cualquier lugar del planeta; igual con los celulares y muchos otros aparatos y/o aplicaciones y paginas en la red; pero esto jamás ha garantizado que los miembros de una familia se acerquen mas; esto no ha mejorado las relaciones de pareja y mucho menos establece con todos estos aparatos una mejor comunicación entre las personas. Una persona puede estar más feliz con la relación que tienes con otra por paginas de redes sociales que las que pudiera tener con esa misma persona si estuvieran en la misma habitación; y muchas personas so pretexto del tiempo u otras ocupaciones prefieren mantener contacto vía Facebook o Messenger, Skype y demás formas que se nos presentan para mantenernos lejanamente al alcance y disponibilidad deseada. Estas ayudas pueden llegar a serlo en algún momento de la relación, pero si se comienza a basar en este sistema solamente se volverá peligroso, además si se mantienen perfiles públicos donde otras personas puedan tener acceso; esto podría llegar a ocasionar graves problemas como malentendidos, pues, una simple broma o comentario fuera de lugar de un usuario a otro, puede hacer pensar a la otra persona involucrada “sentimentalmente” que su pareja le engaña y muchas otras paranoias que traen consigo esta clase de aplicaciones para mantenerse siempre comunicado y sin absoluta privacidad. A modo de una especie de Big Brother salido de la novela de Orwell, 1984 (1948), uno esta “conectado” siempre y se le da la facilidad de delatarse totalmente en vez de ser uno vigilado sin tener remedio, uno decide que decir, que información guarda de su pareja y que no de manera que esta no se entere de todo lo que sucede, pero dejando a la imaginación todo lo que pudiera estar ocultándole. Proliferan tanto las relaciones por este medio, tomando como coqueteos ciertos mensajes, o debido al perfil que se tenga, alguna persona puede tener una idea equivocada de cómo es la persona realmente, pero no importa porque muchos ni siquiera pretenden llegar a dejar de tomar la relación en la “realidad”.


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Nos embarga una vacuidad a todos, que no es sino la falta de un sincero y genuino interés en otras personas, inclusive en valorarnos nosotros mismos, porque la manera de demostrar que valemos la pena como seres humanos haría que sintiéramos un profundo dolor y una enorme consideración a los sentimientos ajenos tanto o más que a los propios. La delgada línea entre el conductismo cotidiano y la levedad que nos orilla a la anomia social Charles Bukowski tenía razón, el amor es un perro del infierno (1974-1977), ¿por qué a pesar de ser mordidos varias veces por este? Simplemente seguimos buscando el momento de salir avante y repetimos en ocasiones los mismos errores o mejorando en algunos aspectos, empeorando en otros; aun si repetimos el mismo proceso obtenemos distintos resultados, y a veces creemos obtener los mismos resultados usando otras formas de actuar. Pero ¿Por qué es que realmente actuamos? ¿No podríamos simplemente ser nosotros mismos y entregarnos totalmente en una relación? ¿Por qué uno de los 2 terminara fallando, o al otro no le parecerá suficiente lo que se haga y no querrá seguir? Uno de los juegos favoritos del amor es el sexo; y como una grata experiencia que debe pasar para que se pueda decir que existe ese amor, que podamos decentemente decir que profesamos amor hacia los demás, hacia una pareja formal en cuestión o simplemente una relación desechable, pero segura, ya que puedes comprar el kit de una sola noche, donde sabes que después de ahí no hay nada, solo tu egoísmo queda satisfecho un momento supliendo una necesidad que no comprendes como llenar, que no entiendes como despojarte pero que seguirás manteniendo para satisfacerte a ti y a las personas que consideres necesarias, sin volver nunca atrás, pero sin poder salir adelante del todo. Uno seguirá cometiendo los mismos errores, porque ya no importa si es que realmente se libera de esa pesada carga de soledad, autosatisfacción y el ser utilizado a la vez que utiliza a alguien más, y dejar de darle importancia, ya que uno mismo espera no tenerla de nadie más realmente. Lacan decía que el amor era dar lo que no se tenía a quien no se le debía dar, entonces, una persona después de varios intentos fallidos ¿por qué sigue intentando? ¿Por qué repite si no le ha servido de nada? Aun si le es fácil o difícil conseguir relaciones en las que no de el 100%, y aun si lo da ¿por que no busca relacionarse de forma duradera? ¿Por qué son tan solo unos meses, esperar una cantidad y volver a empezar? De seguir un método Pavloviano o Skinneriano eso sería muy sencillo, aunque básicamente es lo mismo que se hace pero sin darse cuenta de que vuelve a caer, presiona y presiona para obtener un beneficio o simplemente evitar una descarga y, llega después al punto de no poder hacer nada, que es una total desesperación y conduce a otros trastornos, igual de nocivos y lastima a la persona y en cierto modo la imposibilita, y creerá que ya no tendrá oportunidad; y así como acaba una relación por buscar una más duradera, o por qué no se encuentre ninguna duradera; y mientras tanto se sigue vagando por ahí con la etiqueta de “libre” cual si fuera un taxi dispuesto a llevarnos hacia donde queremos ir y nada más. Y entonces ¿qué es lo que busca al no buscar nada? Una estabilidad en la que solo uno mismo sea quien se encuentre bien, porque si te involucras demasiado sufres y repites patrones, pero al optar


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por este tipo de situaciones y relaciones sucede lo mismo, solo se repiten patrones muy sencillos sin tomar en cuenta que no fueron ellos si no otros quienes ya decidieron y dictaron lo que se tiene que hacer, y simplemente por miedo y orgullo es que se sigue usando el modo de “amar” que se está volviendo tradicional, y es extraño, encontrar otra forma, salvo sus excepciones entre los marginados sociales, pudiera decirse; “no es fácil para mí hablar de esto y manosear las mismas palabras de amorque se entregan a cualquiera”, cantan Los Prisioneros (González, Jorge, 1984) en una de sus clásicas canciones “románticas”, podría decirse, pero es cierto, se puede pensar que todo se ha dicho ya, y es ese mismo hartazgo el que orilla a la gente a actuar sin importarles nada, pero, es un egoísmo en el que ellos a pesar de todo no ganan nada, pues no arriesgan nada. Marx, en El Capital (1867) exponía que los capitalistas eran vampiros que chupaban la sangre de la gente; y al expandirse, con la globalización, parece que son todavía bestias más peligrosas que chupan el amor propio de las personas y envenenan a la vez a estas, las contagian y las vuelven meras mercancías; dígitos sin importancia, efímeros cálculos que no interesan; como Stalin decía, una muerte es una pena; pero, 1 millón son una estadística, es eso precisamente, el sistema globalizado no pretende dar trato humano sino cosificar a la gente, que sean meros objetos y cada quien les da un valor dependiendo de la necesidad en que se encuentren. ¿Es en realidad siempre necesario estar con alguien para ser feliz? ¿De algún modo estamos programados para buscar la felicidad en otra persona, o para que la nuestra abarque a esa otra persona? No todo es parte de un gran plan, si no, quizá de un gran negocio; habemos muchos enajenados que realmente esperamos encontrar la felicidad al lado de otra persona, aunque esta no nos acepte, por orgullo quizá, porque tiene la costumbre de seguir buscando y buscando sin saber qué es lo que tiene que encontrar, pero dando por sentado que si ya lo tuvo, no le fue suficiente, pues “aprendió” que como en la lotería o juegos de casino uno tiene que seguir intentando a ver hasta cuando le parece que el premio es el que va de acuerdo realmente a sus necesidades, pero aunque ya haya afianzado cierta cantidad la pierde ansiando encontrar mas y recuperarse, cuando a veces ya no se vuelve a presentar la oportunidad. La plenitud debe buscarse y encontrarse en uno mismo, solo así es que uno podrá realmente ser feliz y hacer feliz a otra persona, cuando existan verdaderas razones para ser amados y necesitados podremos compartir todo eso con la persona correcta, o quizá no, quizá este sistema globalizado ya no lo permita y el destino incierto nos haya alcanzado, y ya no se pueda volver atrás. Podemos sentirnos abandonados, solos, vacíos, y en cierto modo tenemos razón; en este sistema globalizado estamos despojados nuestro “ser humano”, aun cuando haya lemas y propagandas empeñados en construirnos una identidad que no le hayamos pedido y que no necesitamos de igual manera. Estamos concebidos en este mundo y “debemos” de adaptarnos a el o seremos “desviados”, y entonces tendremos menos oportunidades de hacer algo productivo para salir adelante; pero no tiene por qué ser así, podemos educar con nuevos valores o reformularnos preguntas, encontrar respuestas, ver la dirección hacia dónde vamos y virar hacia un mejor porvenir, hacia un sano


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porvenir; se puede llegar a hacer uso de la globalización alterando su discurso, es decir, realmente llevando a cabo todos esos buenos proyectos y propósitos que se supone nos ha propuesto desde su aparición; ya no tenemos por qué seguir manipulados por Thatcher, Reagan, Salinas de Gortari y todos los demás que nos han convertido en un producto; ya no tenemos por qué ser una ladrillo mas en una pared, una lata en una estantería, un producto que se puede desechar y reusar a placer y conveniencia de otras personas, necesitamos tener bien afianzada una identidad que nos sea de provecho, este sistema ya está a punto de caer, hay personas que se están esforzando por que este sistema se acabe, ya debe de haber un nuevo paradigma, como si no estuviéramos inconformes. Decayendo cada vez más en un espiral que parece no tener fin y del cual no se puede encontrar algún modo de escapar de el, intentaré retomar congruentemente el hilo con el que comencé esto; Kierkegaard sigue diciendo que cuando uno es, por decirlo abandonado, sucumbe a la desesperación pues una parte de nosotros ha sido arrebatada, es decir a muerto, pero seguimos viviendo y esto es aun mas lo que nos sume en esa desesperación que nos despoja de nuestro yo, ya no hay más esfuerzo por hacer, nuestra humanidad se pierde, y con ello se va también nuestra eternidad, es decir ¿Qué le deparará a un hombre dependiente, solo ante un sistema social que lo mastica y lo escupe a placer y que imita y lleva a la praxis eso en sus relaciones de vida? Creo que no nos queda si no desaparecer, si hace es, ya no habrá ningún sacrifico que valga la pena; pero quizá una vez al desprendernos de nuestro yo, podamos así realmente encontrarnos, reconstruirnos con lo que nos queda, a raíz de lo que hemos sido. Provenimos de uno de los pueblos más explotados en todos estos sentidos, aun no hayamos un lugar establecido; hemos nacido de habitantes del mundo feliz pero abandonados a nuestra suerte; somos obstaculizados para conseguir la felicidad, la fidelidad, la sinceridad en nuestras relaciones, porque esto es algo que no siempre se puede obtener y se debe valorar, pues el sentido de pertenencia se nota más cuando ya se ha ido esa oportunidad y no volverá. En mi caso particular, este sistema nunca me ha aportado nada duradero y dudo y sé que no lo hará, soy como ese lastimero salvaje de Huxley que había sido criado de un modo y no era absolutamente compatible con los demás, y junto a mí, miles de salvajes ansían, subsisten, soportan, una existencia privilegiada y a la vez inmerecida, a pesar de ser en ocasiones participes de ese carnaval grotesco de perversión y placer que no anhelamos del todo, el único futuro debe ser el sacrificio, cual suicidio anómico, en un lugar donde no podemos pertenecer y somos rechazados a la vez que utilizados, algún día simplemente terminaremos exactamente como el salvaje de Huxley colgado bajo unas escaleras girando “lentamente, muy lentamente, como dos agujas de brújula, los pies giraban hacia la derecha: Norte, Nordeste, Este, Sudeste, Sur, Sudsudoeste; después se detuvieron, y, al cabo de pocos segundos, giraron, con idéntica calma, hacia la izquierda: Sudsudoeste, Sur, Sudeste, Este...” (Huxley, 1932, p. 252) Ya vivimos de esa manera, no debemos acabar así también, tendremos que desarrollarnos, lo mejor posible para salir adelante sin necesidad de nadie más, aunque esto no quiere decir que estemos solos, aislados; pero ayudándonos todos y dejando de ser meros objetos de intercambio. Más sabe esto, que en los últimos días se presentarán tiempos críticos, difíciles de manejar. Porque


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los hombres serán amadores de sí mismos, amadores del dinero, presumidos, altivos, blasfemos, desobedientes a los padres, desagradecidos, desleales, sin tener cariño natural, no dispuestos a ningún acuerdo, calumniadores, sin autodominio, feroces, sin amor del bien, traicioneros, testarudos, hinchados [de orgullo], amadores de placeres más bien que amadores de Dios, teniendo una forma de devoción piadosa, pero resultando falsos a su poder; y de estos apártate. (2 Timoteo 3: 1 -5, La Biblia, Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras) Realmente debemos de hacer algo para que estos sean los últimos tiempos en que se viva de esta forma, pues este texto, tomado como mera filosofía o literatura también nos describe como son las personas en el mundo globalizado; y como se describe, este tipo de comportamiento es despreciable, y no debe ser aceptado ni mucho menos establecido, hay que tratar de cambiar esta realidad, y es en base a nuestra experiencia y sobre todo a nuestro punto de vista crítico podamos educar y criar a las personas que hay actualmente de nuevo, y a las futuras generaciones.


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Bibliografía Bauman, Zygmunt (2003) Amor Líquido. Acerca de la fragilidad de los vínculos humanos. Fondo de Cultura Económica, México, 2007. Kierkegaard, Soren (1848) Tratado de la desesperación. Edicomunicación, Barcelona, 1994. Lienhardt, Godfrey (1964) Antropología Social. Fondo de Cultura Económica, México, 2004. Huxley, Aldous (1932) Un Mundo Féliz. Debolsillo, México, 2005. Orwell, George (1948) 1984. Editores Mexicanos Unidos, México, 2009. Bradbury, Ray (1953) Fahrenheit 451. Harper Collins, México, 2008. La Biblia. Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras. (1987) Watchtower Bible And Tract Society of New York, Estados Unidos, 1987.


Indice “Hoy no se fía mañana si”: El miedo a fiar de los comerciantes del mercado Braulio Maldonado.

El sublime objeto de la ideologia

Globalización, distopia , el fin del amor y la vida.

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