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VENDEDOR ESTRELLA 1 Juan Manuel Sánchez

Vendedor estrella TRAGEDIA EN UN ACTO

(27 páginas) Perú / Presidencia del Consejo de Ministros / Indecopi P.Rg00174-2011/Exp000271-2011/ODA-MDC-pgn/328

Por favor, quien este libre de toda mancha que tire el primer tomate.

PERSONAJES LA SEÑORA NATALIA, de unos 50 años LA JUVENIL NATALIA, 22 años VOZ DE PEPITO, niño de Natalia VOZ DE ANGÉLICA, niña de Natalia LA EMPLEADA, 22 años PAPA NOEL FAUSTINO, 28 años La obra en la casa de la señora Natalia.

La escena representa el comedor de la casa de la señora Natalia. En la mesa un gran mantel, platos, cubiertos, servilletas y velas rojas y verdes. Hay un árbol de Navidad, a su lado un nacimiento y en la pared del fondo un banderín que dice "Feliz Navidad y Prospero Año 1994". Se perciben al inicio los siguientes sonidos...Primer sonido: el de aves que cantan y el agitar de hojas de árboles, segundo sonido: niños que ríen y gritan al jugar, mientras ocurre este segundo sonido, se oye la voz juvenil de Natalia. VOZ JUVENIL DE NATALIA.──(Voz como salida de un sueño.) Hoy, 24 de diciembre de 1966. Es víspera de Navidad y son las diez de la mañana. (Pausa.) Quisiera volver a ser niña, buscar a los demás después de haberme cubierto los ojos, caer en este


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césped y llorar inconsolablemente, volver a jugar, probar un dulce, orinarme luego, una niña. Olvidar todo. ¡Sí!, me está pesando la edad, hoy de nuevo me siento una vieja de veintidós... (Pausa, ahora en voz alta.) vamos Pepito no empujes a tu hermanita, (Cesan las risas y gritos de los pequeños.) Angélica es una niña muy delicada, deberías tratarla con mucho cariño, sobre todo hoy. Pero miren quien viene por allá... Vamos, corran y denle un gran abrazo. Díganle Papá Noel que lo quieren mucho. (Vuelven las risas infantiles.) En escena aparece la señora Natalia, su piel luce un poco arrugada y tiene algunas canas posadas en su cabeza, esta arreglada. Durante el siguiente juego de voces ella hará los últimos retoques a la mesa, con un andar pausado, melancólico. VOZ DE ANGÉLICA.──¿Qué haces mamá? VOZ JUVENIL DE NATALIA.──Escribo. VOZ DE PEPITO.──¿A papá? VOZ JUVENIL DE NATALIA.──No. VOZ DE PEPITO.──Pero, ¿vas a escribirle? VOZ JUVENIL DE NATALIA.──No lo sé, Angélica. VOZ DE ANGÉLICA.──¿A quién escribes entonces? VOZ JUVENIL DE NATALIA.──A nadie. VOZ DE ANGÉLICA.──¿Se puede hacer eso, mamá? VOZ JUVENIL DE NATALIA.──Se puede, Angélica. Es como conversar con alguien. En escena, la señora Natalia se sienta, estira las piernas y recuesta su cabeza sobre el respaldo de la silla. VOZ JUVENIL DE NATALIA.──Mis niños ¿qué esperan?, Papá Noel se irá dentro de un momento. (Los niños ríen; acelerado y cada vez más distante se percibe el paso de los pequeños sobre el césped, al igual que las risas infantiles. Voz alta.) ¡Pregúntenle que les va a traer esta Navidad!... (Mientras la señora Natalia en escena, se acerca al espejo y observa su rostro, vuelve la voz juvenil de la Sra. Natalia pero ahora como salida de un sueño.) ¡Sí!, una vieja de veintidós... Una niña, quisiera olvidar todo, dejar de escribir, pero


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no puedo, ¡no tener que volver a esas esteras jamás! Pero... ¿y luego?, ¡¿Dónde vamos a pasar la Navidad?! ¡¿Dónde vamos a vivir?! (En escena la Sra. Natalia se sienta a la mesa.) Navidad, Papá Noel, este parque. El parque me parece tan hermoso, esto les hará olvidar a mis gemelos el paseo al zoológico que les prometí. Se escucha el ruido de un plato que al caer al piso se rompe, la señora Natalia se incorpora. SRA. NATALIA.──¡Mujer estúpida! (Sale. Fuera de escena.) ¡Me tienes harta! VOZ DE LA EMPLEADA.──Lo siento señora, Natalia, le juro que no fue mi culpa, es que usted me pone nerviosa. VOZ DE LA SRA. NATALIA.──¡Te advertí que no volvieras a tocar mis platos de porcelana china! VOZ DE LA EMPLEADA.──Sólo las estaba acomodando. VOZ DE LA SRA. NATALIA.──No me interesa, ya me has roto tres platos y eso para mí cubre tu sueldo. VOZ DE LA EMPLEADA.──Necesito el dinero hoy, señora Natalia. VOZ DE LA SRA. NATALIA.──Ese no es mi problema chiquita, continúa trabajando. VOZ DE LA EMPLEADA.──Es Navidad. VOZ DE LA SRA. NATALIA.──¡Trabajo es trabajo! ¡Dame eso! (Entra a escena con algunos otros adornos que empieza a colocar en la pared del fondo. Al momento todas las luces se extinguen menos una que queda iluminando a la señora Natalia, esta interrumpe su labor quedando de espaldas al público. El canto de las aves se escucha con la misma intensidad de antes, a la vez, se ilumina la esquina de la derecha donde está la Sra. Natalia años atrás, sentada en el piso, pelo suelto, sus ropas están descuidadas, tiene un bolso viejo y un pequeño cuaderno en el cual escribe aislada del mundo. Iluminado desde la izquierda se acerca la figura de Papá Noel, trae su saco y dos cartulinas en la otra, se coloca frente a Natalia que no nota su presencia, el canto de las aves cesa.) PAPA NOEL.──Jo, jo, jo, jo, Feliz Navidad. LA JOVEN NATALIA.──¡Ah! Me asusto. Feliz Navidad Señor. Papá Noel. (Ríe.) PAPA NOEL.──Jo, jo, jo, jo, Disculpe que la haya interrumpido. LA JOVEN NATALIA.──¡Oh, no es nada!, sólo escribía.


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PAPA NOEL.──Oiga, sus niños... LA JOVEN NATALIA.──(Alterada.) ¡Mis niños!, ¡¿Dónde están mis niños?! PAPA NOEL.──¡Cálmese, cálmese! No los ve, ahí están jugando. LA JOVEN NATALIA.──Perdóneme, hoy no sé que tengo en la cabeza. PAPA NOEL.──Jo, jo, jo, jo. Es usted muy joven para ser mamá debe tener sus veinte... LA JOVEN NATALIA.──veintidós, veintidós años. y ello son los mellizos más hermosos del mundo. PAPA NOEL.──¿Cómo se llama? LA JOVEN NATALIA.──Natalia. PAPA NOEL.──Natalia. LA JOVEN NATALIA.──Sí, ¿y usted? PAPA NOEL.──Papá Noel. LA JOVEN NATALIA.──¡Oh, claro!, que tonta soy. PAPA NOEL.──No diga eso. (Pausa.) Una mujer tan linda como usted no puede ser tonta. LA JOVEN NATALIA.──Gracias, Santa... PAPA NOEL.──Con esa carita tan linda. LA JOVEN NATALIA.──No es para tanto, creo. PAPA NOEL.──¿Cómo que no? ¿O acaso no está acostumbrada a que los hombres se lo digan? LA JOVEN NATALIA.──No, sólo me acostumbre a que me lo digan los Papá Noel. (Sonríen.) PAPA NOEL.──No sea mentirosa que Papá Noel no le da regalos a las niñas que no dicen la verdad. (Natalia ríe alegremente.) LA JOVEN NATALIA.──Esto que me acaba de decir merece que lo escriba en mi diario. PAPA NOEL.──¡Ah, es un diario!, que interesante. Siempre he pensado que las personas que escriben son personas que viven dos veces.


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