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Perro Sucio. VIDA Y MUERTE DE UNA FLOR. Marzo, primera semana. Tenerife 2012                                                                  


Flor;   amanece  el  tallo  una  mañana   de  sol   crece  y  se  desliza  suavemente,     sube  por  tus  piernas  enredándose  en  ellas   aprieta  fuerte  y  no  te  deja  ir   sube  por  tu  pecho,  enredándose  en  él   y  sigue  apretando   sube  por  tu  cabeza,  enredándose  a  ella   y  por  tu  pelo  también   te  deja  respirar,  y  no  te  tapa  los  ojos   hasta  el  final   quiere  que  lo  veas  todo     vestirte  de  verde  y  con  hojas   plantar  raíces.   Es  entonces  cuando  se  abren     flores  violetas     púrpuras  y  malvas  también,   grandes  flores   duermen  por  el  día     y  viven  la  noche   y  es  entonces  cuando     todo  se  vuelve  oscuro,   demasiado  oscuro   para  ti.                          


HOLANDA por G. González

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¿Se te está haciendo duro el que te haya dejado? No me ha dejado, simplemente se ha ido, tenía que hacerlo. Holanda la esperaba. J aja ja. “Holanda la esperaba” dices… El que esperabas era tú, a echarle un polvo, ¡que nos conocemos! Oye no hables así, en todo caso le hubiese hecho el amor. No todas son unas perritas calientes con ganas de fiesta. Hay tías a las que no se le puede echar un simple polvo… Hay que mirarlas a la cara, a los ojos muy fijamente, luego tocarles con la mano derecha el rostro para darte cuenta de que son reales. No te entran ganas de meterle la lengua hasta el fondo y agarrarlas fuerte del culo…así no. Dejas tu mano izquierda en su cadera, juntándola un poco hacia a ti y es entonces cuando vuestras narices están juntas y vuestros ojos apenas ven algo más que los ojos del otro. Notas como respiráis juntos y con una pequeña sonrisa le dejas un beso en los labios. Nada de mucha saliva ni de mucha lengua. Comienzan las bocas juntas una contra otra y poquito a poco se van abriendo algo más y esperas a que saque la lengua, lo suficiente para que te haga cosquillas en la tuya. Es entonces y no antes cuándo ya puedes bajar la mano izquierda y apretar un poco su culo contra tus caderas. Sus mejillas suelen empezar a calentarse, al igual que el resto de su cuerpo. Puedes incluso tumbarte en la cama encima de ella, pero no hagas mucha presión, solo la suficiente para que note tu cuerpo. Dejas esa linda boquita y bajas por el cuello, y orejas… besitos cortos, mientras deslizas tus manos por su barriga subiéndole la camiseta a la vez que no paras de besarla. Llega sin miedo a su cintura y comienza a desabrocharle el pantalón. Todo está ardiendo pero no te preocupes, tú no pares. Deja que te acaricie el pelo y te coja un poco la cabeza, mientras vuelve a subir a la vez que le desabrochas el sujetador y le agarras sus preciosas tetas. Puedes besarlas mientras las agarras con las manos de una manera delicada pero dura a la vez… Uff continúa colega… Bueno, sigues besándola, el truco es no parar; puedes subir de nuevo a su boquita, por el cuello antes, para luego volver a bajar y a la vez tienes que comenzar a tocarle las piernas, por el interior, poco a poco. Hazle pequeñas cosquillas por el interior de las piernas mientras te vas aproximando, sigue con las caricias y no pares. Cuando notes que está bien caliente entonces pon tu mano entera en su vagina y acaríciala por encima de los pantalones con cuidado pero haciendo presión. ¿Notas como eleva su cuerpo? En ese momento bájale los pantalones y sigue


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masturbándola por encima de la ropa interior. Ya habrá tiempo de quitársela. Déjala que tome el control y que monte encima tuya. Déjala que te quite la camiseta con suaves besos que te pongan el bello de punta. Déjala también que te quite el pantalón. Amigo tú no necesitas tanto calentamiento… entre tú y yo… sabemos que ya estás caliente como una chimenea y que tu tronco puede partir los calzoncillos, pero tú déjala simplemente. Una vez que te quedes en calzoncillos te la agarrará por encima, esa sensación es muyyy excitante. Cógela por el culo y póntela encima, de manera que tu polla y su vagina estén bien en contacto, pero no os quitéis la ropa interior aun. Madree mía ¡cabálgala, CABÁLGALA! Hazle gritar y gemir, y rugir tambien. ¡Espera! Ja ja, ya mismo viene lo mejor. Seguid frotándoos y cógele de la nuca, acércala a tu cara y bésala, esta vez puedes utilizar toda la lengua que quieras, pero sin llegar a atragantar. Aprieta fuerte su cintura contra ti, acaríciale fuerte la espalda y también el cuello y las tetas, vuelve a apretar su culo contra tu pelvis y cuando menos se lo espere bájale las braguitas y te quitas tú también rápido los calzoncillos. Amigo… eso ya está echando chispas, húmedo como una gotera, caliente como la arena de la playa en agosto. No lo dudes, acércale la polla y juega un poquito con su vagina. Mírala directamente a los ojos y mientras la besas y la agarras del pelo métesela, poco a poco, notando cada músculo de su vagina y hasta el fondo. Aprieta un poco y aunque ella quiera apartarse para gemir un poco no le dejes despegar su boca de la tuya. Comienza poco a poco a aumentar el ritmo, no le apartes la mirada nunca, incluso aunque ella cierre los ojos, no dejes de mirarla, y sonríe un poco. Pero ¿y el sexo oral? Joder a mi me encanta, tanto que me la chupen como yo sacar mi lengüita rápida y veloz y penetrarla con mis dedos a la vez que ella gime de placer. Mira, el sexo oral en estos casos déjalo para el día siguiente. Cuando se levante puedes sorprenderla bajando a su cuevita, pero por el momento sigue penetrándola, a un ritmo suave pero duro a la vez que vas aumentando la velocidad. Luego deja que ella lleve el control, eso les encanta, que marque el ritmo, que juegue con él, ahí está la clave. Una vez que se ha acostumbrado a él, te apartas un poco y la puedes tumbar en la cama boca arriba, es ahora cuando tú coges el control. Atento te va a gustar… colócate encima y mientras la penetras duro y a un ritmo más o menos rápido mírala a la cara algo distante, pon tú cara más seria, pero que se vea que estás disfrutando. Luego puedes besarla y seguir bombeando. Ya deberíais de estar gimiendo un poquito. Sácala y que se ponga de lado. Es algo difícil pero te encantará ver como puedes alcanzar a agarrarle las tetas y como mientras te mira agarra las sábanas también. Condúcela así un rato y luego ponla boca abajo. Amigo mío, esto es demasiado para los dos. Tienes su culito enfrente de ti, su


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bonita y curvada espalda y tu polla está entera dentro de ella. Sigue empujando aumenta la velocidad y nota como su culo choca contra tu pelvis, es una sensación demasiado buena para ser real. Bésala por detrás, éntrale por el lado derecho y besa sus labios, agarra sus tetas también con la mano derecha y vuelve a darle duro sosteniendo su cintura entre sus brazos. No dejes que se corra. Llegamos a la última posición, apártate y siéntate. Móntala encima tuya y vuelve a penetrarla al momento. Junta su cuerpo con el tuyo, que notes sus pechos contra tu torso. Sujétale bien la cintura y dale duro, a la vez que ella también sube y baja. Profundo rápido y duro. Pon tu mano en su cara y mientras la besas un poco, nota como gime y grita de placer. Esto llega a su fin. Ella clava sus uñas en tú espalda. Y te mira, muy profundamente, tú le devuelves esa mirada. Con ella le estás diciendo millones de cosas a la vez y lo sabe. Es por ello que empieza a gemir mucho más fuerte, grita y lo notas todo muchísimo más húmedo y caliente incluso que antes. Tu tampoco aguantas y los dos cerráis los ojos y caéis en el mayor orgasmo que jamás podríais haber tenido… puede durar incluso un minuto. Entre gemidos, sudor, calor, y besos se acaba y sin fuerzas termináis hundidos entre sábanas y cojines. El corazón que antes iba a mil por hora, sigue a esa velocidad… pero aminorando. Ya solo te queda el abrazarla y mirar el techo, como si no existiese, y el mismo cielo repleto de millones de estrellas te rodea en una completa masa oscura. Piensas en lo mucho que la vas a echar de menos y en todos los buenos momentos que habéis vivido juntos. Lo recuerdas todo y es entonces cuando despiertas y ella ya no está. Se fue a Holanda y ha dejado un enorme vacío en tu cama, en el sofá, incluso en el muelle donde con cervezas y vino solíais ver el atardecer. Buff joder pues sí que estabas pillado por ella. Por un momento hasta me la habías puesto dura con tu historia… pero ahora mismo me dan ganas de abrazarte y acompañarte en el sentimiento. Calla capullo y menos abrazos ja jaja. Hablas de ella como si se hubiese muerto, ella sigue viva y en Holanda. Ya mismo iré al país de los tulipanes, clubs y marihuana y se lo haré muchísimo mejor de como te lo he contado. Amigo cada uno tienes sus secretos en la cama y no debe desvelarlos nunca. Pero una cosa te digo hermano… aquí te dejo,me voy a masturbar porque no aguanto más!!!


NADA DE MEDIAS TINTAS por G. González Nada de medias tintas Gandhi. Veo como todos miramos con ojos abiertos grandes paisajes en rosa, malva y violeta. Como poco a poco la luz se va haciendo tenue y las sombras se apoderan de nuestros cuerpos y pensamientos, capaces de manejarnos como marionetas incluso sin hilos. La cojo de la barbilla, la acerco a mi cara y cerca, muy cerca le guiño un ojo y sonrío. Ella comienza con su baile agarrándome fuerte de la cintura, apretujándome como si quisiera sacarme todo jugo de mi cuerpo y me dirige, me mueve y me lleva con todo su ser por la sala, paso a paso sin vueltas y sin pasiones. Caminando vuelvo mareado al agujero de donde no debo salir, pero lo hago cada día sabiendo el precipicio que hay justo a la salida pero cayendo una y otra vez. AL VACÍO. El vértigo es fuerte, pero el golpe lo es mucho más. Gaviota sobrevolando el océano olfateando brisa marina con fuerzas en las alas que animan a no parar, una cagada que desciende a diez mil kilómetros hora ensuciando el agua, ensuciando los seres vivos que en ella habitan, evaporándose y condensándose en nubes grises que al chocar lluvia mierdosa caerá. En ti, en mí, en nosotros. Es tanto el amor que siento por la vida que me ahoga y me mata. Quiero ser capaz de golpear fuerte, cogeros del cuello a cada uno de vosotros y machacaros la cara con mi puño sin fallar; pero no llego; en mis sueños estáis lejos y por más que lanzo directos solo el aire puedo aplastar. Y, ¿dónde está París esta noche?, y ¿qué es París esta noche? La Prohibición nos ciega y nos corrompe, nos hace dudar y actuar. La cuestión es que no puedes hacer lo que quieres. ¿quién quiere joder todas las noches con su mujer? o, en fin, aunque sea una vez a la semana… Si piensas que matar es algo fuerte, ¡PRUEBA algo fuerte! Mundo sólido, líquido y gaseoso; las 4 estaciones y un sin sentido entre vida y muerte. El Respeto adquiere la virtud de asqueroso en cuanto a nuestra generación se refiere. Martilleamos y machacamos a los viejos y nos follamos a las novias de nuestros compadres. Los perros lo saben, nosotros lo sabemos y marcamos nuestros territorios orinando esquinas, coches, jardines y bellas durmientes. Los revolucionarios quemarán museos. Creen que quemando se soluciona todo. Pueden quemar hasta a su abuela si no corre bastante. Y luego se dedicarán a buscar agua o a alguien que sepa operar del apéndice o que pueda impedir a los que de verdad están locos que les corten el cuello mientras duermen, y van a ver cuántas ratas viven en la ciudad. No ratas humanas, sino ratas ratas. Y descubrirán que la rata es el último bicho que se ahoga, que arde, que se muere de hambre; es el primer bicho que encuentra comida y agua, y ¿por qué amigo?, porque lleva siglos encontrándolas sin que nadie le ayude. Las ratas son los verdaderos revolucionarios; las ratas son el verdadero underground, pero a ellas les da igual tu culito calvo salvo quizás para meterle el diente y tampoco les interesa el significado tan trascendental que está


adquiriendo esa palabra que nos bombardea día, noche, tardes y horas CRISIIIIIIIISSSS. Nos llamamos locos, a las espaldas, en los bares y en la playa, pero nunca a la cara nunca a nosotros mismos contra espejos, asustados por las arrugas, por el color de ojos y por vernos realmente mal, realmente cruda realidad. Poca profundidad para la autodestrucción.                                                                                      


PASA Y LLAMA, QUE AUN SIGO VIVO por G. González     la  muerte  es  victoria   el  sexo  es  victoria,  puro  y  limpio   puro  como  las  orgías,   cuerpos  y  carne  que  rozan  sin  cesar   tan  excitante  como  el  despertar  en   el  césped  un  precioso  día  de  julio,   levantarse  y  caminar.     Sin  más  todos  vamos  solos,  lo   hacemos  solos,  pero  ¿quién  no  necesita   tan  solo  un  poquito  de  bienestar?     Miro  retratos   en  las  paredes   me  miran  a  mi,  desde  el  más  allá   pero  jamás  lo  sabrán.   Mi  reflejo  en  la  ventana   Oscuridad  fuera,  juicio  y  raciocinio  en   su  interior.     Deposito  cuidadosamente  la  mano   sobre  su  pierna.  Atención  que  es   de  cristal.     Cristal  persa  dirían  los   Barbudos,  quienes   jamás  han  podido  viajar,  pero  claro   está  el  opinar  es  fácil  al  igual  que   fallar,  follar.     Elevo  lentamente  mis  dedos  por   el  interior  de  su  muslo.   Su  respiración  entrecortada   me  recuerda  a  mi  abuelo  en  el  hospital.   Mientras  tanto  trabajo  la   la  boca,  esculpida  por  fuertes  brazos   bajo  un  sol  terrenal.     el  abrirse   de  piernas  para  los  campeones,   pero  qué  simple  e  irrazonable   es  ésa   esperando  a  que  un  número  


demuestre  mi  fertilidad  a  través   de  kilómetros  de  tierra   cuando   cualquier  semental  haría  lo  mismo.     Oh,  ser  el  cajón  que  guarda  prendas   de  ropa,   un  asilo  de  entrañas  calientes   tan  inmortal  como  Bernini,     y  libre   porque   está  muerto.     Un  buen  culo  de  Dafne   es  lo  que  yo  necesito  entre  mis   garras.     si  pudiera  desearos   a  todos  cabrones   ahogados  en  la  sangre  de  Dios,   infelices   dormiría  tranquilo,   tranquilo,  solo  y  con ��ellas.   Con  todas  ELLAS.                                                  


TODO ESTO por K. Dreucol Cerca de cincuenta metros debía alcanzar aquella azotea. Desde arriba se podía ver todo mejor, con más claridad. Desde arriba se podía pensar en todo y creer que se estaba solucionando algo. Un funambulista cruzaba desde esta azotea a la siguiente constantemente, pero nadie advertía su presencia. Al llegar la noche las luces de los patios interiores se encendían iluminando una pequeña área del cielo. El grandioso cielo. Por fuera las ventanas apagadas y encendidas creaban composiciones aleatorias. Estaba en el inconsciente colectivo. En el cable del funambulista se posaban pájaros que a veces se suicidaban por desesperación. Los valientes y creyentes esperaban a que el sol saliera para orientarles. Al salir, éstos echaban a volar por la ciudad. Las persianas se abrían y el funambulista cruzaba de nuevo el cable. Otro día más, esperando a que ocurriera algo, a que alguien lo viera. A caer y a ser olvidado. A que anocheciera. Otra vez. A que los pájaros (personas) se suicidaran. A que los creyentes esperaran… no por mucho tiempo… no mucho más.                                                          



PERRO SUCIO. Vida y muerte de una flor