Page 51

Nuestro mundo y las criaturas que lo habitan están en peligro y es nuestra propia culpa. Hoy en día, el calentamiento global se está convirtiendo en una de las causas principales de preocupación, ya que amenaza los ecosistemas y desbarata al orden natural de la tierra. Tristemente, la mayoría de la gente no se da cuenta de que este fenómeno podría llevar a consecuencias devastadoras para nuestro planeta asolado, dado que ellos están demasiado preocupados por sus propios problemas. Por supuesto, las dificultades sostenidas por la raza humana no son asuntos de risa tampoco. La obesidad y las enfermedades del corazón están causando estragos en nuestras comunidades y matando a millones de individuos cada año.1 Sin embargo, antes de que todos nos rindamos a la desesperación, es importante saber que hay una manera de disminuir la gravedad de todos estos problemas terribles, sin cambiar nuestras vidas cotidianas drásticamente. La solución es simple: tenemos que convertirnos en vegetarianos. A lo largo de este ensayo, se explicará cómo la producción de carne es perjudicial para el medio ambiente. Adicionalmente, se aclarará cómo el consumo de la carne puede llevar a

diversas enfermedades mortales y se demostrará que algunos cambios pequeños en la dieta pueden mejorar nuestra calidad de vida mucho. Será evidente que vivir como un vegetariano no es solamente esencial para nuestra sobrevivencia, pero también que no es tan difícil como uno cree. En primer lugar, actualmente, la gente come más carne que nunca antes. En los países desarrollados como los Estados Unidos, la mayoría de la gente come más de 125 kilogramos de carne en solamente un año. Increíblemente, éste es el equivalente de casi 417 porciones de filete en el transcurso de 365 días. Además, la cantidad de carne comida por la población global está aumentado por cinco millones de toneladas cada año. 2 Consumimos casi el doble de la cantidad de carne que comimos hace cincuenta años, y por eso las empresas tienen que pensar en nuevos métodos para producir y recoger estos productos al objeto de satisfacer las exigencias crecientes del consumidor. A menudo esta situación resulta en no sólo el tratamiento inhumano de los animales durante los procesos de cría y matanza, pero también impacta profundamente el medio ambiente en un número de maneras.

Primeramente, la producción de carne es responsable por 18% de las emisiones globales de gases de invernaderos, no solamente por el excedente de metano y estiércol, pero igualmente a causa de la deforestación. 3 A fin de crear los mataderos enormes, y dar de comer a los animales, hay que destruir cientos de acres de tierra. En todas partes, los ecosistemas están siendo destruidos y remplazados con fábricas expansivas o los cultivos de maíz, destinados a convertirse en alimento para los animales. Aun más, las emisiones surgen también de la energía utilizada para producir fertilizantes y pesticidas para los cultivos, para manejar los mataderos y para bombear el agua necesaria. En resumen, la producción del ganado juega un papel en muchos problemas medioambientales: la destrucción de los bosques, la pérdida del agua potable y la polución del agua y del aire.3 Es evidente que reducir nuestro consumo de carne y de este modo obviando los mataderos espantosos, ayudaría a eliminar algunas de estas amenazas al medio ambiente.

Perspectivas Mayo  

Karina, Emily, Alyssa, Maureen, Alice, Juan, Eva, Nina