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Periódico Periódico VAS 93 - Noviembre 2016

VAS Buenos Aires

Periódico Cultural Comunitario Año XIII Nº 93 - Noviembre 2016 info@periodicovas.com www.periodicovas.com Distribución Gratuita 5000 ejemplares ISSN: 2250-8759 RNPI: 5302275 Tel 4372 8830

Ud. preguntará por qué paramos Gentrificación en Buenos Aires Educar al Soberano Si no sabes adónde vas, vuelve para saber de dónde vienes.

Declarado de interés por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires.

Declarado de Interés Cultural y Comunitario por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires.


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Ud. preguntará por qué paramos

C

omo un parto prematuro y urgente, se tornó impostergable y se volvió histórico el paro masivo de mujeres, una movilización que no podía esperar hasta el siguiente 3 de junio para gritar #NiUnaMenos o #VivasNosQueremos. Y se gestó casi de inmediato -como unificando y moviendo desde las entrañas a gran parte de la sociedad- una forma nueva de manifestación: el colectivo Ni Una Menos, que junto a organizaciones sociales, feministas, políticas y miles de personas autoconvocadas, no quiso -no pudoesperar para tomar las calles una vez más. Es que Lucía Pérez y sus 16 años, la violación y la atrocidad de su femicidio golpeó fuerte. Y así fue que las mujeres urgidas y hartas, hicieron algo distinto, y transformaron el silencio en un grito masivo: #NosotrasParamos, se plantaron, y transformaron el 19 de octubre en un día histórico, frenando toda actividad laboral entre las 13 y las 14 horas, y convocaron a parar las redacciones, las oficinas, los trabajos de amas de casa, las cuidadoras, las profesionales; todas las que pudieron y quisieron, pararon. “La marcha me dejó la convicción de estar donde necesitaba estar. Hacía días que de noche lloraba de bronca, de no haber podido hacer nada por Lucía, por todas las pibas anónimas que nos siguen matando, por mis compañeras que viven amenazadas. Fue la primera y única vez donde no me importó la lluvia y el viento, porque lo que estaba en juego era más que el resfriado del día siguiente, mucho más. Nuestras vidas y nuestra dignidad”, expresa Victoria Bringas, joven militante de Mala JuntaPatria Grande, docente, a punto de recibirse de Trabajadora Social.

Rocío Bao Regresión Los noticieros contaron la historia repetida. En la oficinas y en las fábricas hablaron de Lucía; en el mercado de la esquina, en la vereda las vecinas, en todos lados; la chica que fue drogada, violada por dos hombres, empalada en un acto medieval y regresivo, para finalmente ser entregada por sus verdugos en un hospital -muerta de dolor-, con la excusa de una sobredosis. “Hace dos años escribí una nota sobre linchamiento. En este punto, se empieza a ver que estamos teniendo conductas cada vez más regresivas. Violencia hay todo el tiempo, pero hay un aumento del nivel de sadismo y, además, hay un punto en el cual la gente se confunde: prefiere pensar que estas personas son como animales o son como demonios, pero son personas que están, que conviven con nosotros, pueden ser compañeros de trabajo, pueden ser amigos, pueden haber sido pareja de alguien, y eso lo hace más siniestro”, explica Miriam Maidana, psicoanalista, investigadora UBACyT de consumos problemáticos y columnista de Cosecha Roja, medio para el que escribió la nota Lucía Viva. “Fue una “escupida”, dice, “no hubo saberes investigativos ni psicoanalíticos: hubo espanto ante tanto siniestro”. El pan de cada día Por paradójico que parezca, en 2016 y con dos marchas del #NiUnaMenos encima, ya no sorprende la cantidad de femicidios ejecutados por mes. Las voces de los familiares pidiendo justicia no trascienden el lamento circunstancial de los que ven la noticia por televisión. Ni tampoco moviliza efectivamente a la mano política el hecho de saber que en lo que va del año 230 mujeres fueron asesinadas por su condición de género,

y que en 2015 fueron 286, cantidad cercana a las 277 víctimas del año 2014. Pero lo sucedido con Lucía provocó una brecha, un agujero imposible de tapar que opacó las estadísticas y tornó nauseabundo hablar de números o depositar la culpa en la víctima (como algunos intentaron y como se ha hecho en cientos de casos anteriores), como si este tipo de asesinatos fueran el pan podrido de cada día que ya muchos se hartaron de comer. “Lo que es esperanzador”, según aprecia Maidana, “es que en otro momento este caso, tratándose de una familia con plata, dos o tres buenos abogados lo hubieran limpiado. Creo que en ese punto, hoy en día estamos como más atentas a la reacción”. Entonces, para cuestionar los motivos que en Argentina provocan el asesinato de una mujer por día y para poder generar desde las instituciones, las familias y los medios de comunicación, herramientas verdaderamente efectivas, es necesario contemplar una serie de elementos que abarcan lo micro y lo macro, la instrumentación política y económica, los usos y costumbres (o las malas costumbres), las características en la enseñanza tradicional de lo que corresponde a cada género, y comprender así el contexto cultural en el que estamos inmersos. Ese que naturaliza el machismo más sutil y el más violento, e incluso lo justifica. “Yo creo que más allá de nuestra lectura sociológica sobre el machismo, patriarcado, o llamalo como quieras, también hay un nivel más chico, más micro, que hay que empezar a trabajar. A mí me encantó que en el #NiUnaMenos se trabajó en jardines de infantes, en secundarios, se levantaron clases en la universidad para tratar el tema de la violencia de género, se trabajó en talleres. Es importante porque se trata de la

población afectada”, destaca Maidana. “Lo que es un problema es el contraste, la falta de clasismo y miradas de género. En la televisión, después de una nota sobre un femicidio no nos pueden mostrar los mejores culos de las Olimpiadas. Tampoco nos pueden hacer llorar por la muerte de una joven de clase media y justificar el asesinato brutal de una joven pobre porque había dejado la escuela antes de tiempo. El periodismo forma opinión y los medios de comunicación son responsables a la hora de caracterizar nuestra conciencia”, reflexiona Victoria Bringas y agrega, también, otra suma de ejes a resolver: “Si las mujeres seguimos siendo el mayor porcentaje de pobres, de desempleadas, de jefas de hogar, si seguimos siendo las que tenemos un menor sueldo por igual trabajo, si los sindicatos no nos representan, si la Justicia no condena a nadie por amenazas severas, si en la escuelas no nos forman desde una perspectiva de género, si en los hospitales no nos dejan decidir si parimos o no, o hasta cómo parimos, entonces resultará imposible que deje de haber femicidios”. De medios, economía y política La reflexión de Bringas se alinea con un estudio realizado por Mercedes D’Alessandro, doctora en Economía (UBA) y Magalí Brosio, licenciada en Economía (UBA), según el cual las mujeres ganan un sueldo 27,2 % menor que el de los varones. Incluso, la desproporcionalidad resulta aún mayor en provincias como Misiones, Salta y Chubut, donde las mujeres ganan alrededor de un 65% menos que los varones. “La experiencia -indica el estudio- nos muestra que los derechos que conseguimos las trabajadoras (y los trabajadores varones también) a lo largo de la historia no son el resultado de una simple elección racio-


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nal o de un ego desarrollado (o devaluado), sino que se conquistan a través de la organización y la lucha por objetivos concretos en el ámbito de la acción política. Y es por esto que nos parece que esta discusión, la de las causas de la desigualdad entre hombres y mujeres en el mercado laboral, hay que abordarla con urgencia y profundidad, porque en ese diagnóstico está la clave para conquistar las herramientas que nos permitan que esa brecha desaparezca”. No menos importante se torna el mensaje político que, sin más, se suele reducir a la visita del gobernador o gobernadora de turno para acompañar unos instantes a la familia de la víctima tras reconocer un cuerpo acribillado o a recibirlos en los despachos oficiales con los brazos abiertos, y posar doloridos ante las cámaras. En este aspecto, Maidana apunta: “La reacción del gobierno, de no mencionar el caso más explícitamente, tiene que ver con una cuestión de invisibilización. Más allá de todo, nosotros llegamos sólo a determinado ámbito. La gente sigue viendo a Del Moro, a Mirtha Legrand, Jorge Rial, entonces se pierde lo esencial. No pue-

una potenciación ni transformaciones mágicas. Esto es un acto seriado: se elige una víctima, se la lleva, se la droga, se la viola, se la empala, se lava el cadáver y se lo deja en un hospital diciendo: “tuvo una sobredosis”. Y al día siguiente vuelve a empezar. Ese es el juego del poder, que esta vez salió mal. Y creo que salió mal porque nosotras estamos más preparadas que antes. Ahí es donde te sirve una nota, donde te sirve una entrevista, donde te sirve postear. Esto es un punto basal, entonces, en ese punto creo que sí, estamos más preparadas”, argumenta Maidana. La aceptación pasiva de la violencia, entonces, está dejando de ser una opción para muchas mujeres y hombres que evidencian diversas formas de repudio fulminante ante un femicidio. Pero el repudio no sólo ocurre en las calles, sino en los talleres, en los nuevos libros para niños y niñas (donde, por ejemplo, la princesa pasa a ser heroína). Y se genera así un mensaje de igualdad a las generaciones nacientes (las que están en el jardín y en los colegios primarios y secundarios). En ese sentido, Bringas enfatiza en la

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Gentrificación en Buenos Aires

diálogo con silvio schachter

Silvio Schachter tiene como profesión la arquitectura, pero es un pensador. Tiene la capacidad de ver qué hay detrás de lo que pasa. En esta entrevista, que planteamos a partir del concepto de gentrificación, encontramos que la trama urbana no es local, ni casual, ni necesaria. Detrás de una inocencia aparente hay factores económicos, políticos y sociales de escala global que condicionan la configuración de la sociedad.

¿ de ser que un gobierno, en un caso que moviliza a todo un país, no emita ninguna opinión”. De culpas y drogas El mismo día del #NosotrasParamos, el Senado aprobaba y giraba a Diputados un proyecto de ley para establecer la paridad de género en las listas electorales, con dos votos en contra por parte de Cambiemos, esgrimiendo el argumento de la demagogia. Días atrás, en el mismo y ajetreado mes en que mataban a Lucía y a otras 22 mujeres en todo el país, se pudo escuchar a Chiche Duhalde y a otros invitados en el programa de Mirtha Legrand, donde también estuvo Matías Pérez (hermano de Lucía), echarle la culpa a las drogas. En medio de una contradicción hipócrita, Chiche Duhalde, se lamentaba como buena cristiana de lo “terrible” sucedido a Lucía, pero disminuía la aberración ejecutada por los femicidas bajo el pretexto, justamente, de las drogas. Pero esas excusas van siendo desmanteladas. La culpa no es de las drogas ni de las víctimas: “Las drogas no transforman a nadie en lo que no es, a lo sumo lo dejarán más tonto, pero acá no hay

necesidad de que “se garantice la Ley de Protección Integral hacia las Mujeres, pero también en avanzar en los grandes cambios políticos, sociales y culturales. También necesitamos entender que el femicidio o la violencia física son sólo la cara visible de un sistema que nos maltrata desde que nacemos, y que esa violencia también existe”. Antes del cierre de esta edición, después del empalamiento de Lucía, hubo un triple femicidio en Mendoza, donde el autor argumentó que las mujeres “lo sacaron”. Otras noticias dan cuenta de que en ciertos lugares, las violaciones a mujeres en zonas liberadas son moneda corriente. Recién otra mujer fue acuchillada por su novio, y las desapariciones de adolescentes y mujeres continúan a lo largo y ancho de todo el país. Mientras tanto en la casa de Lucía hay un silencio nuevo, la ausencia de un sonido desordenado por una adolescencia que no será; una voz menos. En las calles, las voces con vida por las que no están claman por un “nunca más”, que aún parece lejano. Pero vamos acercándonos, algo está cambiando. La muerte de Lucía y de tantas otras, no serán en vano. Eso es seguro.

Podrías explicarnos el concepto de gentrificación y darnos algunos ejemplos de este fenómeno? SILVIO SCHACHTER: El concepto de gentrificación surge en Inglaterra en la década del sesenta. Los que se refieren al tema dicen que lo usó por primera vez una socióloga inglesa, por lo cual es un concepto anglosajón que, como ocurre muchas veces, fue adoptado en otras regiones, como Latinoamérica. El concepto es un barbarismo, es una deformación del concepto gentry, que en los siglos XVIII y XIX en Inglaterra se utilizaba para definir las clases bajas aristocráticas que no vivían en palacios o castillos, pero que iban ocupando distintos lugares de la ciudad. Hay múltiples lecturas sobre el tema de la gentrificación y muchos usos del término, pero básicamente la definición que se acepta como punto de partida indica el desalojo de sectores pobres de áreas de interés, por su localización, valor del suelo, etc., y también la revalorización de la zona en función de los intereses del capital inmobiliario. En general, quienes producen esos cambios no los asumen como tal, no hablan de gentrificación, porque eso significaría asumir la expulsión de los pobres. Y se habla de “renovación urbana”, de “puesta en valor”, de “jerarquización y reciclaje de edificios históricos”, etc. Esto se debe a que el término gentrificación posee una carga negativa. ¿Qué relación hay entre la gentrificación y el valor de la tierra? La tierra urbana es un bien escaso (cada vez más escaso) y no reproducible. El lote no tiene valor en sí mismo, porque no hay trabajo, es un bien natural. Lo que sí tiene trabajo es lo que lo rodea, es decir, si el gobierno pone

Nancy Piñeiro y Juan Ignacio Basso

subte, recicla un edificio cultural a una cuadra, alrededor se construyen casas muy bonitas y hay equipamiento escolar. Estas cosas aumentan el precio del lote y dan una renta potencial relativa muy atractiva. El capital quiere acceder a eso para generar plusvalía a través de la construcción en el lote. Esto genera gentrificación. Dentro de este contexto, podemos entender que la gentrificación se da de muchas maneras. Puede ser violenta, como es el caso de Cacciatore en Buenos Aires con respecto a las autopistas o como se produjo en Brasil con el Mundial y las Olimpíadas. Por ejemplo: necesito agrandar el estacionamiento del Maracaná y en 48 horas vuelo la favela Mangueira Metro, la transformo en un estacionamiento, y llevo a la gente a vivir en Campo Grande a 60 km de la ciudad. Esta es una manera brutal de gentrificación que se sigue dando, pero hay otros fenómenos más sutiles. ¿Podrías darnos algún ejemplo de gentrificación sin violencia? A veces tienen que ver con grandes proyectos urbanos, como por ejemplo Puerto Madero (aunque este caso es especial porque no significó el desplazamiento de gente). Puerto Madero es la apropiación de tierra pública más brutal que hubo en la Argentina y América latina: ciento treinta hectáreas que eran de la ciudad de Buenos Aires pasaron a manos privadas, sin que nadie hiciera grandes reclamos. Este caso puede ser entendido como una gentrificación lateral, porque la existencia de Puerto Madero generó impacto rápido en San Telmo y La Boca. Ese efecto se siente. Es un megaproyecto que pilotea el Estado para favorecer el negocio privado. Esta es la tendencia hegemónica. A veces los fenómenos de gentrificación son iniciativas privadas, a veces


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son combinadas entre el Estado y lo privado, pero todas tienden a valorizar el suelo y la tierra sobre las cuales se realizan. Un ejemplo que no se ve tan claro es el barrio de Palermo. Palermo era Palermo viejo, compuesto por gente de barrio, clase media baja, etc. Luego, con cuatro o cinco movimientos (como fueron los estudios de filmación, algunos boliches de comida, y el cierre de las bodegas que estaban sobre Juan B. Justo), modificaron su estructura. Ahora Palermo viejo es Palermo Soho, Palermo Hollywood, Palermo Nuevo… Palermo es el barrio más grande de la ciudad de Buenos Aires y todo lo que está cerca se quiere llamar Palermo, porque es una marca que cotiza bien la tierra. Aquí hubo un proceso de gentrificación más lento, menos evidente, porque no se echó a la gente de Palermo. Otro ejemplo es el barrio de San Telmo, donde el Estado recicló tres o cuatro edificios importantes (puso el museo de arte moderno), e intervino en edificios antiguos de la Ciudad (como el de la fábrica Canale). Eso cambió la composición social de un barrio cuyo origen fue de clase colonial, luego la clase pudiente se trasladó al norte y el barrio se fue degradando. Esta es otra de las características de la gentrificación: barrios que, por falta de mantenimiento, por pocos recursos o porque el Estado no está presente, empiezan a degradarse, un sector obrero o de clase media-baja empieza a desplazarse porque ya no quiere vivir allí, y empiezan a aparecer

sectores vinculados a la indigencia, la ocupación de casas, etc. Entonces todo se viene abajo, nadie interviene y llega un momento en que la erradicación está justificada y cuenta con el consenso de la opinión pública.

¿Existe otro tipo de gentrificación? Otro de los elementos que hay que considerar en la gentrificación es el turismo. Hay una disputa entre las ciudades para ver qué lugar ocupan en la red turística internacional, cada una vende algo: Río te vende la ciudad maravillosa, Buenos Aires se vende como una ciudad de la cultura, Barcelona es Gaudí, Valparaíso y Santiago son Neruda. A veces la acción de concentrar tres o cuatro edificios culturales en un lugar genera el fenómeno de la gentrificación, porque se empieza a valorizar el entorno, cambia la composición y, paulatinamente, la gente de bajos recursos no puede sostener el ritmo de vida que le impone ese lugar. Porque, entre otras cosas, suben los alquileres y con ellos los productos que se venden en los comercios. Hay diferentes teorías que explican esto. Una de ellas es la teoría de las ventanas rotas: si vos tenés un hábitat degradado hay posibilidad de que sea propicia la violencia delictiva. Entonces, una manera de justificar el accionar sobre ello es ponerla en valor, ponerla linda, limpiar las calles y hacer la “limpieza social”, es decir, sacar lo que molesta, lo que ensucia. Hoy, en Buenos Aires, hay un plan y es “el plan de distritos” que es muy nefasto: lo que hace es congelar las funciones en vez de entremezclarlas, que es lo que le da vida al tejido urbano. Por ejemplo: En un distrito institucional como es Parque Patricios, donde pongo la sede de la Municipalidad, cuando no funciona la Municipalidad ese barrio está muerto. Lo mismo en el barrio de los boliches, si los boliches funcionan de noche, de día no pasa nada. En Once

vos vas de 8 h de la mañana a 4 h de la tarde y no podés caminar, pero después de las 5 h de la tarde están todas las persianas cerradas, no se puede vivir ahí… ¿El barrio del Abasto puede considerarse una zona gentrificada? El caso del Abasto es un buen ejemplo para ver cómo una acción puntual genera un proceso de valorización inmediato. Cuando funcionaba el Mercado del Abasto esa no era una zona muy agradable para vivir, pero era una zona proletaria, donde vivía la gente que trabajaba en el mercado, y que se fue degradando. Generaba caos de tránsito, mugre, ratas, etc., entonces se decidió trasladarlo al Mercado Central; y quedó un período en el que no se usó y se decidió venderlo a IRSA para que (en ese momento con Soros) hicieran un mega shopping, con la picardía de que compraron todo lo que estaba alrededor. Por eso se hicieron las dos torres de viviendas, el Carrefour, el Hotel Holliday Inn y varios locales; además de que se transformó en una especie de distrito del tango… No hubo un gran derrame, pero toda la zona cambió sustancialmente. ¿Cuál es el motivo de fondo por el que se produce este fenómeno? Todos estos procesos no podrían existir si no estuviera la renta privada sobre el suelo. Todo el problema de la gentrificación se basa en la tensión especulativa. De no ser así la puesta en valor se haría de otra manera, no expulsando gente. Si el suelo fuera un bien social, sería diferente. Siempre existió la propiedad privada, no es que ahora apareció el problema. El tema es que, en determinado momento, el Estado jugaba un rol de equilibrador de valores, incluso solía expropiar la propiedad privada… pero desde el sesenta para acá el Estado ha sido privatizador. En vez de ayudar a controlar estos fenómenos, al privatizar, ha aumentado la presión que realiza la

reventa potencial del suelo urbano con todos los fenómenos expulsivos que trae. Como decía antes, se ha dejado de lado el valor social del suelo. Hubo un momento en que, si bien existía la propiedad privada, el Estado promovía conjuntos habitacionales en tierra pública. Con ello permitía que sectores de bajos recursos, pobres y trabajadores pudieran vivir en la Ciudad. Eso se terminó. La inversión es insignificante (representa menos del 1% del presupuesto de la Ciudad lo que se invierte en viviendas sociales). Esto explica otro tipo de fenómenos, por ejemplo, el fenómeno político: mucha gente se sorprendió cuando Macri triunfó en las elecciones, pero no se dio cuenta de que se había producido un cambio en la composición social de la Ciudad. Y el comportamiento político es un reflejo de ello. ¿Qué cambio se produjo en la Ciudad? El grueso de los trabajadores que antes vivían en la Ciudad (y no solo en zona Sur) fueron desplazados a otros municipios y fueron reemplazados por una clase media y media alta que tiene otra manera de percibir la sociedad, la realidad y la política, y se comporta políticamente de otra manera. Entre otras cosas, porque abandonó el uso de lo público: Abandonó el club de barrio, abandonó la escuela pública, abandonó la salud pública; porque tiene su prepaga, porque manda a los chicos a la escuela privada, porque va al country o al Megatlón a hacer deporte… Entonces tiene la sensación de que el Estado no le provee nada. Si a eso sumamos que el Estado fue renunciando al poder de policía y le dijo a los ciudadanos: “resuélvanse el problema de seguridad ustedes”, y entonces la gente pone la garita, la reja, la alarma, la cámara, etc., y piensa que la única manera de garantizar es con sus propios recursos o comprando la seguridad a cambio de libertad. ¿Esa gente qué lectura puede tener acerca del Estado y de la política?

Entonces aparece Macri… En la última elección el 90% de los votos lo obtuvieron candidatos de derecha. Nadie trabaja estos temas porque son problemas a largo plazo y aquí nadie piensa a largo plazo porque las elecciones son cada cuatro años. ¿Esto significa que las reformas urbanas perjudican a los sectores más vulnerables? Es algo contradictorio: las reformas urbanas no son de carácter negativo. No está mal mejorar la calidad de vida del barrio arreglando una plaza, poniendo un centro cultural o mejorando el transporte. Esto se vuelve negativo cuando el destinatario es una sola clase social y se transforma en un elemento especulativo. Por ejemplo: Macri agarró la antigua Usina de Segba y la transformó en la Usina del Arte, vos no podés decir que está mal (hubiese sido peor que la demoliera). ¿Pero cuál es el objetivo? Valorizar todo lo que lo rodea, ¿y quién se va a llevar el dinero de eso? No es el conjunto de la sociedad. Por todo esto, uno puede decir que la Ciudad de Buenos Aires (CABA) ha sido gentrificada. La conformación social de la CABA cambió. Es un tema complejo, porque la ciudad es un sistema. Como Wallerstein habla del sistema mundo, nosotros tenemos que hablar del sistema ciudad. No se puede mirar la ciudad desde un solo lugar: hay que pensar en lo económico, en lo social, en lo físico, en lo espacial, en el medioambiente, en la movilidad (que no es solamente el transporte). La movilidad tiene un costo social y laboral no reconocido: al trabajador, le pagan las horas de trabajo, no las cinco horas que se pasa viajando para ir a trabajar. Con la concentración de los parques industriales se rompió eso de que el trabajador iba a trabajar en bicicleta. ¿Qué es lo que busca la gente cuando gentrifica?


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¿Qué implicancias sociales tiene la gentrificación? La gentrificación viene acompañada de fenómenos de segregación y fragmentación, y produce enormes fracturas en las formas de pensar al otro y de pensarse a sí mismo. El chico que no vivió la posibilidad de ejercer su propia experiencia de vida solo (sin el control del celular, de la alarma, de vigilancia en la puerta, etc.), ¿qué tipo de formación social va a tener?, ¿cómo va a ver su propia vida en relación a sus pares?, ¿cómo mira la sociedad, lo bueno y lo malo? Uno va teniendo la sensación de vivir en una sociedad hostil. La vida en la metrópolis es hostil: la gente está de mal humor, es agresiva, desconfía del otro, se insulta. Entonces, además de las formas de amenaza tradicionales (como la violencia criminal o estatal), se ha perdido el lazo que nos vinculaba porque no están los espacios para generar esa sociabilidad. El chico antes salía a la calle y se juntaba con el de la otra cuadra, no importaba qué profesión tenía el padre (si era comerciante, verdulero o el portero del edificio), hacía otras actividades. Eso se fracturó territorialmente: los chicos de la villa van a escuelas para chicos de la villa, porque el que no vive en la villa no quiere que sus hijos vayan a la escuela con los chicos de la villa. El territorio se ha transformado en un lugar de estigmatización, más que la clase. Porque el tipo que estigmatiza labura igual que el villero, tal vez en la construcción. Pero el vivir en la villa hace que ya no importe quién sos, si vivís en la villa tenés una carga negativa muy importante. La sociedad no piensa estos temas todavía, y no me refiero a un pequeño grupo, me refiero a los grandes movimientos políticos y sociales de la izquierda. Tienen, en todo caso, un reflejo de resistencia. Pero no lo piensan en profundidad, eluden estos temas, como eluden el tema de la violencia delictiva, violencia interpersonal, etc. Y también pensar al sujeto no como categoría abstracta... Si vos querés hacer cambios sociales tenés que tener sujetos voluntariamente dispuestos a hacer esos cambios. No lo harán por ser trabajadores o pertenecer a cierta clase, eso está recontra estudiado. Esta es una versión acotada de la entrevista realizada a Silvio Schachter, publicada en Periódico ANDÉN #85. El lector que tenga interés podrá encontrar el reportaje: www.andendigital.com.ar

Educar al Soberano

Negocios e inconvenientes

Además del negocio, está el tema de la seguridad, del equipamiento, del transporte. Hay veces que se resuelve bien y otras mal. La seguridad, por ejemplo, se resuelve con la privatización del poder de policía. Eso genera una sociedad que se autoencierra. La gente pone vallas, pone cámaras y la calle se pierde. Dos generaciones perdieron la calle. No hay bicicletas en la calle, no hay chicos solos en la calle, no hay vida en la calle. La calle es sólo para transitar y determinados territorios (justamente los que no están gentrificados) son peligrosos. Y a la gente que vive en esos territorios se la considera peligrosa. Lo que está fuera de los muros del country representa una amenaza; por eso, me tengo que proteger. La vida en esos lugares se homogeneiza porque no hay contacto con el diferente, no hay vida social comunitaria. Porque generan sus propias escuelas, sus propios centros de salud, su propia diversión.

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La cuestión de la educación en la Ciudad de Buenos Aires (CABA) es una clara demostración del doble discurso que utilizan los funcionarios públicos. Desde aquella prédica sarmientina de “Educar al Soberano” hasta nuestros días la educación rara vez ha servido al pueblo, más bien ha consistido en una forma de sometimiento y de explotación del pueblo. Todo esto sucede a pesar de los anuncios de las mejores intenciones. Es como si las palabras no tuvieran nada que ver con los hechos, o aún peor, como si las buenas intenciones no tuvieran nada que ver con la práctica. Es todo lo contrario. Se trata en realidad de un engaño, de negocios privados encubiertos y despreocupación por educar al Soberano. Los siguientes hechos en la CABA lo demuestran.

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l lunes 3 de octubre comenzó la primera etapa de la inscripción online en la Ciudad de Buenos Aires para los alumnos que cambian de nivel o ingresan por primera vez a una escuela. Esta etapa se extendió del 3 al 14 de octubre y abarcó a quienes ingresan al  jardín de infantes, primer grado de primaria y primer año de secundaria. También debían inscribirse en el primer llamado los que buscaran ingresar a las modalidades de Educación Especial, Educación de Adultos y Carreras Terciarias, aunque para estas modalidades la inscripción estará abierta hasta febrero del año que viene. La etapa del control de la documentación se desarrolló entre el 11 y el 28 de octubre. Todos los que se anotaron mediante el sistema online debieron además presentar personalmente la documentación. El 26 de octubre fue el día en que se realizó el sorteo para la asignación de vacantes, pero de ahí en más las cosas dejaron de funcionar. No se publicaron los listados con las asignaciones para el nivel inicial, primer grado de primaria y primer año de secundaria. No hubo más noticias. A mediados de noviembre, la jueza porteña Elena Liberatori le ordenó al Gobierno de la Ciudad, a cargo de Horacio Rodríguez Larreta, que en 48 horas informara cuántos niños quedaron sin vacante. Porque los que se anotaron

por Antonio Lizzano y Romina Sánchez

en la primera etapa todavía no saben si consiguieron escuela o no. Los datos no aparecen. Esto provocó que congresales de los gremios UTE y Ademys, más un grupo de padres y el legislador del Frente de Izquierda, Patricio del Corro, presentaran una medida de amparo ante la justicia. Al respecto, Del Corro expresó a Periódico VAS: “Queda claro que la falta de vacantes en la Ciudad reviste un problema importante y urge una solución. Ahora nos enteramos que miles de niños figuran nuevamente en ‘lista de espera’ y se quedarán sin vacantes. Sólo en el ciclo lectivo 2016, según informó el propio Gobierno de Larreta, más de 11 mil chicos se quedaron sin poder concurrir a la escuela pública. A través del amparo que presentamos, el Gobierno tiene que contestar de forma urgente la cantidad de vacantes que hay en la Ciudad para todos los niveles, la cantidad de vacantes solicitadas y la cantidad de alumnos debidamente inscriptos que están en lista de espera. También la jueza ordenó que se detalle la cantidad de alumnos asignados por aulas y por distrito escolar”. Tecnología y embrutecimiento Desde que la inscripción online entró en funcionamiento en la Ciudad de Buenos Aires cada vez más chicos se quedan sin vacantes. Año tras año el número aumenta. ¿Y a dónde van los

chicos que se quedan sin vacantes? La pregunta tiene dos respuestas: los padres que tienen posibilidades mandan a sus hijos a las escuelas privadas, los hijos de los padres de menores recursos se quedan sin educación. Juan Carlos Junio, secretario general del Partido Solidario y director del Centro Cultural de la Cooperación “Floreal Gorini”, fue diputado nacional entre 2011 y 2015 y es especialista en temas de educación. En diálogo con Periódico VAS fue lapidario respecto al sistema de inscripción online. “Creo que los números son contundentes: en estos años hay miles de niños de distintos niveles que no pudieron resolver su vacante, violentando así el derecho a la educación que es un mandato de la Constitución de la Ciudad y, desde luego, un requisito básico para una democracia sustantiva. Además del fracaso puntual del tema de inscripción, también tenemos una oposición desde el punto de vista pedagógico, porque la inscripción en la escuela permitía un mutuo reconocimiento entre los docentes y las familias, potenciando así el vínculo escuela-comunidad. Por razones educativas y también por la ineficacia demostrada como método, pensamos que lo que se nos presenta como un gran avance tecnológico termina siendo un dispositivo que tiene como consecuencia la exclusión educativa. Todo esto no puede menos que


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complementarse con un tema pendiente: la construcción de escuelas, cuyo tratamiento viene sumamente retrasado”, manifestó Junio. Un claro ganador Las políticas Pro de la educación tienen un claro ganador. Según quienes entienden del tema, las medidas tomadas desde que esa fuerza política llegó al gobierno de la Ciudad, primero a través de Mauricio Macri y luego a travéz de su sucesor, Horacio Rodríguez Larreta, no hacen más que beneficiar a las escuelas privadas. Y a esto se suma un recorte en los presupuestos de educación. El éxodo de lo público a lo privado, según Junio, “es un efecto natural de un sistema inadecuado para los fines que explícitamente se proponen”. Y Juan Carlos Junio agregó: “Este Gobierno ha demostrado una expresa propensión a la defensa de lo privado, aunque en lo educativo no se vislumbre tal inclinación de modo inmediato. Pero si miramos, por ejemplo, en la ejecución presupuestaria, la mayoría de los ítems aparecen subejecutados; y tal vez el único que siempre se cumplió en tiempo y forma ha sido la transferencia de fondos públicos al sector privado de la educación”. Hasta el propio sistema de inscripción online está relacionado con lo privado. “La inscripción online la resuelve un proveedor privado y tiene como consecuencia la gradual desarticulación del espacio público. La reducción presupuestaria en educación y otros mecanismos complementarios, como la sub-ejecución, son modos financieros de definir prioridades y orientaciones. Curiosamente, la inscripción on line está provista por una empresa privada y supone una erogación considerable

que, a juzgar por los resultados, no es eficiente”, explicó Junio. Sin embargo, el Gobierno porteño no se cansa de vender la inscripción on line como un sistema moderno y sencillo. En las páginas oficiales del instructivo parece muy fácil: 1- Ingresar al sitio web del Ministerio de Educación. 2- Seleccionar la opción Inscripción Escolar. En esta pantalla se debe elegir el nivel para anotar al estudiante: inicial, primario, secundario o terciario. 3- Una vez elegida la opción, la web muestra una pantalla con más información sobre ese nivel y un botón amarillo que dice: Ingresá al Sistema. Pero otra vez, la realidad se encarga de desmentir la supuesta facilidad del sistema. Muchos no pueden ingresar. Desde la Multisectorial por la Educación Pública, las familias, los docentes no agrupados, los militantes sociales, partidarios y sindicales, vienen exigiendo desde hace años vacantes para todos en las escuelas públicas. “Creemos que la implementación del sistema de pre-inscripción on line escolar forma parte de un plan de vaciamiento y privatización de la educación pública. Desde el primer año en que se implementó, presentó problemas que no han sido resueltos, por lo que ya no pueden ser vistos como ‘errores involuntarios’ sino como parte de una política que restringe el acceso al sistema educativo estatal, a la vez que favorece el incremento de la matrícula en las escuelas privadas”, sostienen desde la Multisectorial. Según los datos relevados por este grupo: “Cada año, los primeros 5 o 7 días del período de pre-inscripción la página no funciona. Las familias que logran inscribirse lo hacen de madrugada, a

las 3 o 4 de la mañana, porque el resto del día la plataforma está caída. El formulario no es sencillo, para poder ingresar se requiere una cuenta de mail y acceso a Internet, que no todos tienen. Especialmente, las familias de menores recursos son las que tienen más restringido el acceso. El Gobierno de la Ciudad se había comprometido a garantizar la presencia de personal para ayudar con la pre-inscripción, pero cada año cientos de familias refieren que no hay personal o que no hay Internet en las escuelas. Y a eso se suma que el sistema pasa varios días caído y por eso muchos no pueden iniciar el trámite en tiempo y forma”. “Quienes logran atravesar esta primera barrera y completar el formulario se encuentran con que el Sistema ofrece por default 5 escuelas, sin discriminar el turno que la familia requiere. Ofrece a veces más jornadas completas que medias jornadas o viceversa. La familia puede agregar hasta 3 escuelas y ordenarlas según prioridad, pero en definitiva sólo importa qué escuela se puso como primera opción, porque es sólo en el listado de esa escuela donde el estudiante habrá de aparecer, con vacante o en lista de espera, y adonde se debe llevar la documentación para validar la pre-inscripción”. Este año se denunció que apareció como oferta una escuela infantil en Besares 4333 en el barrio de Saavedra, que es una obra paralizada del plan “Más Escuelas” del Ministerio de Educación de la Nación. Debió ser finalizada a mediados del corriente año pero se paralizó tras la asunción de Macri. La escuela fantasma fue retirada de la oferta del sistema. Pero causó inconvenientes y no es la primera vez que sucede: en la primera inscripción, alrededor

de 170 familias fueron a llevar documentación a La Rioja 660, un edificio ocioso del Ministerio de Educación de la Ciudad que fue ofertado en el Sistema como si fuera una escuela infantil. Al día de hoy, el edificio sigue tapiado. Los problemas no terminan ahí, al llevar la documentación para validar la pre-inscripción, no hay Internet, no hay personal contratado, se sobrecarga la tarea del equipo de docentes, que son quienes garantizan el buen funcionamiento de la jornada escolar, para atender a las familias. Además, si no hay Sistema y se recibe igual la documentación, no queda garantizada la validación. En años anteriores, pasó en muchos casos que personal contratado recibió los documentos pero no completó el trámite y en el momento de la publicación de los listados, los niños no aparecían en el Sistema. Al no haber comprobante de validación, quedan fuera del sistema. El negocio, siempre el negocio Patricia Pines, una de las especialistas en educación del Observatorio del Derecho a la Ciudad, en diálogo con Periódico VAS, agregó más precisiones sobre las políticas que viene implementando el Pro en la Ciudad. “La Ciudad es la jurisdicción con más alumnos en escuelas privadas del país y la que ostenta la mayor oferta de educación privada. El Gobierno desde hace años invierte en el sector de educación privado mucho más que cualquier otra provincia. Actualmente, los estudiantes de escuelas privadas en la Ciudad representan el 50% del total (uno de cada dos), mientras que en el resto del país, el número promedio es de un 20%”, detalló Pines.

Santa Rosa, sumar a lo público El colegio Santa Rosa, ubicado en Rosario 638 (y San Ireneo), pleno Caballito, cerró sus puertas a fines de 2012. Era una institución educativa tradicional de la zona, pero ni los abrazos simbólicos de su comunidad, ni las reuniones en el ministerio de Educación de CABA lo salvaron del cierre. Más acá en el tiempo, en septiembre, el legislador de Bien Común (BC), Gustavo Vera, presentó un proyecto de ley para crear un colegio público en el terreno que ocupaba el Santa Rosa, ante el déficit de establecimientos educacionales en esa zona de la Ciudad. “Nuestro proyecto busca que el terreno donde estaba el ex colegio Santa Rosa, que cerró sus puertas en 2012, pase a ser la base de un colegio público. Eso es muy importante para cinco comunas de la ciudad de Buenos Aires, porque Caballito tiene varios colegios que están instalados en solo dos edificios. El Normal 4, el Liceo 2 y el Colegio de Profesores comparten el edifico en tres turnos y hay 750 personas entre alumnos, administrativos y profesores”, detalló el titular de la ONG La Alameda. El legislador Vera recordó que durante las dos gestiones del Pro, la de Mauricio Macri y la de Horacio Rodríguez Larreta, “el Gobierno porteño se desprendió de 220 hectáreas de tierras públicas de la Ciudad. Son 220 manzanas que equivalen a 2.200.000 metros cuadrados, que fueron vendidos o concesionados por 20 ó 30 años. Planteamos que la Ciudad compre esos 6.500 metros cuadrados en Caballito, porque en verdad puede hacerlo para esta necesidad que es urgente”. La iniciativa fue acompañada por los legisladores Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica y presidente de la Comisión de Educación), Lorena Pokoik García (Frente para la Victoria), Gabriel Fuks (Frente para la Victoria), Adrián Camps (Partido Socialista Auténtico) y Natalia Fidel (Suma +).

Isauro Arancibia: cómo ganarle al Metrobús La escuela pública Isauro Arancibia, ubicada en Paseo Colón 1318, se dedica a resocializar pibes en situación de calle. Es histórica y reconocida por su tarea. Pero desde que el Pro gobierna la Ciudad de Buenos Aires, sufrió varios embates. A principios de octubre se supo que el secretario de Transporte porteño, Juan José Méndez, confirmó que por la construcción del Metrobús de Paseo Colón se procedería a demoler parte de la escuela Arancibia. La escuela hacía poco que fue remodelada, a partir de una inversión de 12 millones de pesos. El funcionario Méndez adelantó que no se comenzaría con la obra del Metrobús hasta que la escuela estuviera instalada en un edificio nuevo. Ya en julio, Horacio Rodríguez Larreta había anunciado

que el GCBA iba a trasladar la escuela Arancibia, sin precisar su nueva ubicación. La mudanza sin destino parecía inminente cuando el juez Andrés Gallardo ordenó al Gobierno porteño que no demuela el edificio de la institución educativa. Al respecto, la asesora tutelar Mabel López Oliva interpuso, precisamente, un amparo que recayó en el juzgado del magistrado citado. El juez, en ese sentido, destacó: “No puede soslayarse que a las obras del establecimiento se le ha destinado ya la suma de 12.880.889 pesos, por lo que permitir sin más su demolición a escasos días de haber finalizado la obra no parece en esta instancia un asunto soslayable, ya que implicaría la pérdida irreversible de dicha inversión monetaria

con el consiguiente daño al patrimonio y al erario público”. “Corresponde acceder a la pretensión ad cautelam requerida a fin de salvaguardar el derecho a la educación, a la salud, a la vida y a la dignidad de los docentes y niños que concurren al centro Isauro Arancibia”, destacó Gallardo en su medida cautelar, en la que le ordenó al Gobierno macrista que “se abstenga de reducir o demoler total o parcialmente, el edificio sito en la Avenida Paseo Colón 1318 donde hoy funciona el Centro Isauro Arancibia  y garantice el funcionamiento de la totalidad de la escuela en el edificio actual, en condiciones educativas (pedagógicas y edilicias) adecuadas. Ello, hasta tanto se resuelva en contrario”.


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Periódico VAS 93 - Noviembre 2016

Las cifras son elocuentes. “Los secundarios privados tienen más alumnos que los colegios públicos. El último censo muestra que hay 93.477 (50,7%) estudiantes en entidades privadas, contra 90.878 de estudiantes en las escuelas públicas. Una cifra que fue cayendo progresivamente; en 2007 las escuelas públicas contaban con 98.754 estudiantes. Mientras tanto en el resto del país, el porcentaje de alumnos secundarios en instituciones privadas no llega al 30%”, concluyó la especialista. Este año, el Ministerio de Educación de la Ciudad en respuesta a un pedido de informes del Poder Legislativo reconoció que las vacantes solicitadas para el Nivel Inicial fueron de 30.788, y las otorgadas apenas alcanzan las 20.123. Es decir, 10.665 niños y niñas se quedaron sin escolaridad en ese nivel, que abarca desde los 45 días hasta los 5 años de edad. A esto se suman los casi 500 chicos que pidieron vacantes y no les fueron asignadas para primaria, y más de 300 en la secundaria. Es evidente que hay una gran política del Estado para transferir matrícula y aumentar el negocio de los privados. Otro tema que no puede ser pasado por alto es la falta de construcción de escuelas. “Durante los 8 años del gobierno de Macri en la Ciudad, no se construyeron escuelas. Es inaceptable que el Gobierno no tenga un plan de construcción de escuelas para terminar con la falta de vacantes. También es inaceptable que el 10% de los colegios de la ciudad funcionen en edificios alquilados, mientras se favorece el remate de terrenos que pertenecen a la Ciudad para que pasen a los sectores privados, un plan que quedó en evidencia con la Agencia de Bienes”, concluyó Pines.

Escuelas públicas vs. escuelas privadas, cifras

Periódico

Los datos duros son elocuentes y sacan a la luz una manera de manejar la política educativa en la Ciudad. En los últimos 8 años, se sub-ejecutaron 850 millones de pesos para infraestructura escolar. Según los especialistas, a valor de la construcción actual, con esa suma se podrían haber abierto 127 escuelas públicas infantiles.

Buenos Aires

A pesar de haber reconocido la falta de 11.000 vacantes, para este año la partida del presupuesto destinada a mantenimiento e infraestructura escolar es $ 732.739.679 (Ley N° 5495/2015). A este monto, se le agrega una partida ampliada de $625.000.000. Aún no se conoce el desagregado ni cómo se ejecutará. Total: $ 1.357.739.679. El presupuesto para educación privada durante la Jefatura de Gobierno de Mauricio Macri aumentó casi 5 puntos en lo referido a los recursos totales que se le destinan, elevando del 15.8 %, en 2007 al 19.6 % en 2014. Para 2016, el presupuesto prevé un aumento del 42 % para las escuelas de gestión privadas, llegando casi a los $ 4.000 millones. Es decir: $ 4.000 millones destinados al sector privado contra $ 1.358 millones destinados a la educación pública. Los datos indican que en la Ciudad hay más graduados de escuelas secundarias privadas (59,2 por ciento) que de estatales. Tan solo en el año 2014, la gestión de Cambiemos invirtió 6.700 pesos por alumno del sector privado. Más que cualquier otra provincia. Actualmente, los estudiantes de escuelas privadas en la Ciudad representan el 50 % del total. En el resto del país, siguiendo con lo expuesto, el número promedio es de un 20 %. De los 800 establecimientos educativos de gestión privada que existen en la Ciudad, más del 50% reciben subsidios. 350 establecimientos son secundarios. La página web del Gobierno porteño especifica que los establecimientos privados que reciben el 100 % de cobertura estatal, igualmente pueden cobrar un arancel máximo de 517 pesos. Y los de 40 % de cobertura pueden pedir un arancel de hasta 2819 pesos. Los números y los testimonios están a la vista. Las políticas del Gobierno de la Ciudad referentes a la educación, también.

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Publicación cultural de carácter comunitario y distribución gratuita, orientada a la difusión de la Historia y actividades barriales de la Ciudad de Buenos Aires. Integrante del Registro de Medios Vecinales de la C.A.B.A. - La Asociación Revistas Culturales Independientes de Argentina (AReCIA) - La Cooperativa de Diarios y Periódicos Regionales Argentinos (DYPRA). Se autoriza la reproducción total o parcial de las notas citando la fuente. Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad de los autores. Impreso en Cooperativa Trabajadores Suárez Ltda. Acassuso 6937 - Tel. 4541 3555 - CABA.

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