Page 1

Periódico

VAS

Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

Buenos Aires

periódico cultural comunitario año XVI Nº 127 - septiembre 2019 info@periodicovas.com www.periodicovas.com distribución gratuita 5000 ejemplares ISSN: 2250-8759 RNPI: 68422692 Tel 4372 8830

Crónicas VAStardas Bailar, bailar ... hasta que se vayan Precarias a la deriva... por la CABA La esclavitud en los tiempos del cambio La Villa 31 en la mira del mercado inmobiliario

Si no sabes adónde vas, vuelve para saber de dónde vienes


Periรณdico VAS 127 - Septiembre 2019

2


Bailar, bailar... hasta que se vayan Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

H

ace cuatro años el macrismo encarnado por la alianza Cambiemos, saltaba de la Ciudad para tomar las riendas del país. Macri llegó al poder bailando solo o con algunos pocos miembros de su equipo mientras prometía una revolución de la alegría, que derivó -como ya es sabido- en una tristeza para la mayoría y una formidable involución social, cultural y económica. Y la Ciudad de Buenos Aires, plataforma del lanzamiento político de Macri, quedó en manos de Larreta, autor intelectual o mentor de Macri. En la práctica, Horacio Rodríguez Larreta gerenció el territorio porteño desde el inicio del macrismo, hace doce años. La Ciudad no cambió de manos sino de nombres. Y tampoco los nombres marcan diferencias. Macri es Macri porque Larreta lo hizo. Larreta es Macri. Los dos representan intereses empresarios que acaban oponiéndose al bien común. Al crecer la concentración de riqueza y la desigualdad se deteriora la sociedad. Por eso a medida que avanzan los desastres económico sociales del autoproclamado mejor equipo gobernante de los últimos cincuenta años, la gestión de Larreta en la Ciudad va quedando al desnudo. Larreta -como Macri- gobierna a favor de las corporaciones y la especulación financiera,

“Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa”, decía la feminista Emma Goldman. Pero la cuestión, además de la alegría emancipadora, es saber quiénes son y por qué bailan.

en detrimento de la mayoría de los porteños y porteñas. Sobran ejemplos, pero en esta nota queremos hablar de la revolución, del baile y la alegría. Hace cuatro años, Larreta se permitió bailar o esbozar algunos saltitos al compás de la cumbia preferida de Macri “No me arrepiento de este amor” cantada por Gilda. Que entonó también la vice Michetti desde su silla de ruedas en el balcón de la Casa Rosada ese 10 de diciembre de 2015, sintiendo que tenía que contribuir en algo al baile espasmódico del flamante presidente. Muy pocos bailaron entonces, tampoco hubo festejos en las calles, la mayoría seguía asombrada los espasmos presidenciales por TV mientras Michetti cantaba con Gilda: Después de cerrar la puerta Nuestra cama espera abierta La locura apasionada del amor Y entre un te quiero y te quiero Vamos remontando al cielo Y no puedo arrepentirme de este amor No me arrepiento de este amor Aunque me cueste el corazón Amar es un milagro y yo te ame Como nunca jamás lo imaginé.

Resulta por lo menos desconcertante esta cumbia erótica-amorosa encarnada por un

flamante presidente de la Nación. No hubo mayores partícipes del baile. Y la historia acabó en una relación de amor-odio o, mejor expresado en términos de poder: en una relación de amo-esclavo (protagonizada por Macri). Porque después de casi cuatro años, quedan ya al descubierto las acciones dominantes de este personaje “amo-roso”. La relación amo-esclavo fue evidente el lunes 12 de agosto, cuando tras una elección primaria que le resultó adversa, Macri castigó a los votantes devaluando la moneda, aumentando el dólar y la inflación y prometiendo una crisis más severa si no volvían a elegirlo. La relación es dominante y perversa. Y entonces llega la emancipación, la revolución, y también otro baile. Porque, como decía Emma Goldman: “Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa”. La alegría y la revolución se materializaron un viernes 30 de agosto a las 19 horas en la peatonal de avenida Corrientes, entre las calles Paraná y Montevideo, y no fue cosa de pocos. Muchísimas personas de todas las edades se convocaron para bailar, reír, resistir y revolucionar los destinos de la Ciudad. Hay una esperanza electoral y la profunda alegría de encontrar un camino colectivo para salir de la tremenda devastación socio económica impulsada por Macri-Larreta.

Ese viernes, con parlantes a pleno, la experiencia fue impresionante. Y el viernes siguiente, el 6 de septiembre a la misma hora, la gente se triplicó en Corrientes. Pero además, se bailó al mismo tiempo con gran afluencia en otros quince puntos de la Ciudad pertenecientes a las quince comunas porteñas. El efecto fue arrasador. La cumbia dice: Ya no llego a pagar el alquiler No sé qué hacer no sé qué hacer Todo el día laburando y laburando Encima subió el bondi y me están precarizando Que la playa ya no sea un privilegio Quiero vacaciones cuando termine el colegio No endeudarnos para pagar la boleta ¡También es responsable de esta miseria, Larreta! Macri ya fue Vidal ya fue Si vos querés, Larreta también.

La banda disidente Sudor Marika le puso la letra y la música aesta cumbia. Pero el efecto no es un milagro, #SiVosQueres es una campaña callejera, y si vos querés podés participar por la web en: https://medium.com/sivosqueres o enviar un mensaje al +54 9 11 3621-6785 a través de WhatsApp. 3


Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

Precarias

a la deriva...

por la CABA

L

a muerte de Cinthia Choque (28) -atropellada mientras trabajaba como agente de tránsito del Gobierno de la Ciudad- puso en foco las condiciones laborales en las que las mujeres trabajamos: mayor tasa de desocupación y precarización, alta feminización de las profesiones ligadas a las tareas de cuidado y formas explícitas o encubiertas de abuso sexual, son algunas de las situaciones que hoy se encuentran bajo la lupa. La crisis afecta a todes, pero son las mujeres y disidencias quienes hoy levantan las voces para denunciar estos fenómenos.

Una nueva conferencia de Actrices Argentinas El nombre de Cinthia Choque y el de Anahí De La Fuente quedaron unidos en la conferencia realizada por el colectivo de Actrices Argentinas. La convocatoria

fue en el céntrico y autogestivo Hotel BAUEN. Allí, las Actrices leyeron un documento para apoyar a Anahí De La Fuente (28) quien fuera desafectada del Centro Cultural San Martín tras hacer pública su denuncia contra su ex director, Diego Pimentel. La denuncia de acoso sexual en el entorno laboral ya corría hace meses como noticia en medios de comunicación autogestivos y en redes sociales, pero el apoyo del colectivo de actrices le dio visibilidad y puso en discusión la forma en que las crisis económicas afectan especialmente a las trabajadoras precarizadas. Las figuras son diversas: becas o pasantías, locaciones de servicios profesionales, locaciones de obras, contratos anuales de prestación de servicios, contratos a través de organismos internacionales (facturando como monotributistas o autónomos) pero en todos los casos se trata de una relación de dependencia encubierta que deja expuestos a quienes deben aceptar esta modalidad, a criterios arbitrarios para sostener el

por Mariela Acevedo*

trabajo y a la renuncia de derechos laborales. Anahí denunció la situación de acoso que estaba sufriendo y la respuesta fue no renovar su contrato. Al final de la conferencia, las actrices recordaron la situación de Cinthia Choque, ambas casi treintañeras y precarizadas por el estado de la Ciudad que las contrató como monotributistas.

Las trabajadoras en los ámbitos culturales

La situación que denuncian las actrices tiene características que comparte con el conjunto de trabajadoras precarizadas y algunas específicas por el ámbito en el que desarrollan sus prácticas. En 2004, María Ruido publicaba en A la deriva por los circuitos de la precariedad femenina (Traficante de Sueños) un ensayo sobre la situación de las trabajadoras de la cultura en el Estado español. Ruido advertía allí sobre la masculinización de los espacios creativos en donde los circuitos


son hegemonizados por productores y autores que dejan poco o nulo espacio a creadoras. El carácter excepcional de ingreso como autora sigue siendo un problema en la actualidad, cuando vemos convocatorias donde evidentemente es necesario generar mecanismos como cupos, cuotas o políticas de ingreso con perspectiva de género. Lo denunciaron también las trabajadoras de la música quienes abogaban por espacios más democráticos en festivales y escenarios. La otra forma de ingreso es reproduciendo tareas ligadas a la atención y el cuidado como asistentes, realizando tareas de soporte material de espacios, que aunque se perciben permeables resultan ser verdaderos bunkers masculinos. En noviembre de 2017, tras el fallecimiento de la artista Graciela Sacco1, un conjunto de trabajadoras de la cultura, inicia un diálogo en torno a las condiciones de trabajo de las mujeres en el arte. El debate deriva en asambleas y luego en la elaboración colectiva de un texto: “Nosotras proponemos”2. Acuerdan con el escrito cerca de tres mil trabajadoras de distintos ámbitos de la creación cultural, de dife-

rentes puntos del globo con epicentro en Argentina. En el sitio, traducido a distintos idiomas, adhirieron e invitaron a sumarse al documento que titularon “Compromiso de práctica artística feminista”, que inicia con un diagnóstico que pone en la primera línea la denuncia sobre abusos sexuales: “Ante la generalizada señal de alerta que circuló visibilizando las formas de acoso sexual que condicionan las relaciones de poder en el mundo del arte, nosotras, artistas, curadoras, investigadoras, escritoras, galeristas, trabajadoras del arte, elaboramos un compromiso de prácticas feministas. Este documento, al que invitamos a adherir, busca crear conciencia sobre las formas patriarcales que, como una membrana invisible, moldean el ejercicio del poder en el mundo del arte. (...) En este compromiso de prácticas feministas proponemos expandir la conciencia acerca de los comportamientos patriarcales y machistas que dominan el mundo del arte y que regulan nuestras formas de posicionarnos. Este compromiso se identifica, en primer lugar, con la histórica exclusión y desvalorización de las artistas mujeres, pero sus propuestas pueden ser asumidas por mujeres, varones o cualquier identidad

no normativa. Se propone como una guía de prácticas personales e institucionales que invitamos a seguir.” Luego, desglosan en 37 puntos distintas líneas de acción feminista en torno a la estructura, las conductas y las narrativas que se construyen sobre los espacios artísticos. La elección de llamar “prácticas artísticas feministas” implica un posicionamiento que rechaza la idea de un arte idealista, desligado de la materialidad y las estructuras económicas. Es usual suponer que quien hace arte tiene resuelta su existencia y supervivencia y esto es falso. Las trabajadoras de la cultura solemos ser gestoras, docentes, productoras y estar pluriempleadas, precarizadas y mal pagas. Además de ser afectadas por situaciones de violencia sexual en el propio entorno laboral.

Demasiadas mujeres y el miedo (de un funcionario PRO) a perder el trabajo Las políticas culturales en la Ciudad contemplan que la ciudadanía presente proyectos para su financiamiento al Fondo Metropolitano de la Cultura, las

Periódico VAS 127 - Septiembre 2019


Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

Artes y las Ciencias o a otros espacios de mecenazgo. Son dependencias que todos los años abren convocatorias en las que evalúan, seleccionan y apoyan proyectos de distintas disciplinas: artes escénicas, producción editorial, música, investigación histórica, etc. Es realmente importante que este rol de apoyo del estado a productoras/es sea sostenido y continúe siendo implementado. Tuve la oportunidad de conocer de cerca el funcionamiento del Fondo Metropolitano porque obtuve el financiamiento para una muestra de autoras de historieta y humor gráfico. El Fondo no demoró el depósito del monto y estableció reglas claras de rendición del subsidio con plazos razonables y una serie de informes para dar cuenta de la ejecución. Tuve además la posibilidad de conocer a otras colegas que también obtuvieron el financiamiento en alguna oportunidad en la que me crucé en la oficina estatal y pregunté qué proyecto estaban llevando adelante. Recuerdo a una colega que me contó que ella y sus compañeras habían obtenido el dinero para poder financiar una línea de diseño de lencería para chicas travestis/ trans. Ese día me fui muy contenta pensando en ellas, en cómo el jurado había podido captar la importancia de sostener un proyecto de una comunidad que tiene muchos de sus derechos vulnerados. Pero también me quedé con la sensación de que solo la casualidad me había cruzado con ella, que me hubiese gustado que el Estado promocionara ese proyecto que había decidido financiar. Fueron cientos los proyectos seleccionados para obtener apoyo económico, pero ninguno que yo haya visto, se difundió en canales institucionales ni en medios estatales de comunicación. La muestra que propuse 6

como proyecto “Nosotras contamos. Un recorrido por la obra de autoras de historieta y humor gráfico de ayer y de hoy”, y que fue seleccionada por el Fondo, aún está en proceso3. La parte más difícil fue conseguir el lugar de exposición: a pesar de que es una propuesta que

jeres” como explicación a su reemplazo por la muestra de Héctor G, Oesterheld. El funcionario del Museo de la Ciudad que nos había ofrecido el sitio para la exposición se retractó señalando que no se había percatado del carácter político de la muestra y expresó: “Yo no voy a poner

La ola verde salpica todo

Las trabajadoras de la cultura estamos atravesando un proceso de organización en el que cuestionamos el sentido común, el orden de las cosas tal como se hicieron hasta ahora y las formas en la que nos enseñaron: revisamos currículas y prácticas, nos repensamos, nos re-visamos (volvemos a mirar con otros ojos como señalaba Adrienne Rich) y también articulamos nuestras demandas. Que el nombre de Cinthia Choque y el de Anahí De La Fuente se unan en un reclamo implica unir los puntos que parecen pertenecer a realidades diferentes, establecer puentes, pensar que la fragilidad de una agente de tránsito precarizada que termina muerta, una comunicadora acosada sexualmente que es echada de su empleo y los pañuelos verdes, naranjas y violetas, tejen alianzas. No estamos solas, estamos organizadas.

1. Artista visual y profesora rosarina quien falleció el 5 de noviembre de 2017 2. El maniefiesto completo se accede en http://nosotrasproponemos.org/nosotras/ 3. La propuesta está explicitada en el sitio www.feminismografico.com,la inauguración de la muestra está prevista para el 25 de octubre en la Redacción Abierta de LAtfem (H. Irigoyen 971, CABA)

se encuentra financiada y que el Estado tiene centros culturales, museos y salas de exposición en todas las comunas, no obtuvimos ni prensa ni apoyo local del Estado para inaugurar la muestra en un ámbito público. Uno de los funcionarios a cargo de la principal biblioteca de la Ciudad pero que pertenece al ámbito de la Nación, señaló: “Demasiadas mu-

en riesgo mi trabajo por tu muestra”, en referencia a la posibilidad de que algunas imágenes de las autoras reclamen derecho al aborto legal, seguro y gratuito. Me permito una ironía: un funcionario macrista con miedo a perder el trabajo, ¿alguna vez lo habrán acosado? o ¿será monotributista?

*Mariela Acevedo es feminista, doctora en Ciencias Sociales, licenciada en comunicación y docente. Administra el portal Feminismo Gráfico y es editora de Revista Clítoris. Escribe, da clases y realiza tareas de investigación en el campo de la comunicación, la salud, los géneros y las sexualidades.


Periรณdico VAS 127 - Septiembre 2019

7


L

Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

La primera parte de esta nota trata sobre el trabajo precario, inseguro, de alta explotación, y asimilable a una esclavitud, impuesto por las plataformas-empresas “Glovo”, “Rappi” y “Pedidos Ya” en el ámbito de la Ciudad. Trata sobre la defensa a rajatabla de estas plataformas-empresas por Horacio Rodríguez Larreta (el intendente de la Ciudad) y sus funcionarios, hasta el extremo de no acatar la Justicia y repudiar al juez que las sanciona.1 En esta segunda parte se descubre que la esclavitud no sólo es ejercida por las plataformas privadas sino también por el propio Estado porteño. En ambos casos, los descubrimientos, desarrollos y conclusiones surgen porque hay víctimas: los maltratados, los malheridos, y los muertos: Ramiro Cayola Camacho (20), ciclista repartidor de “Rappi”; Cinthia Choque (28), agente de tránsito de la Ciudad de Buenos Aires. La muerte de la agente de tránsito Cinthia Choque (2 hijas) explotó en la cara del Jefe de Gobierno porteño. Horacio Rodríguez Larreta está en campaña. Teme que el caso de Cinthia empañe su imagen asociada a la Ciudad de las obras, pujante y segura, que intenta vender a sus electores. De inmediato, Larreta envía a sus funcionarios para amedrentar a los compañeros de trabajo de Cinthia, para negociar si hace falta. Periodistas y medios de comunicación reciben abultadas pautas para esquivar la noticia o para fabular una conspiración contra la “maravilla” del Gobierno larretista. Larreta quiere ocultar la historia, o al menos la parte que lo perjudica. En esta historia una mujer fue asesinada cuando trabajaba para el Estado porte8

ño. Dos niñas perdieron a su madre. Y otro agente de tránsito, Santiago Siciliano (30), 1 hijo, que estaba trabajando junto a Cinthia Choque, fue gravemente herido e internado en terapia intensiva. ¿Qué pasó exactamente? ¿De dónde surge la preocupación electoral de Larreta? La madrugada del domingo 8 de septiembre de 2019 a las 3.30 hs., el periodista oficialista Eugenio Veppo (32), estrenaba su auto VW Passat conduciendo en zigzag a más de 130 km/h por la avenida Figueroa Alcorta. En ese vértigo temerario, Veppo atropelló brutalmente a Cinthia Choque y a Santiago Siciliano, agentes de tránsito que realizaban un control de alcoholemia en avenida Figueroa Alcorta y Tagle, barrio de Palermo Chico. Cinthia falleció en el acto. Santiago, con traumatismos craneal y pélvico, quedó entre la vida y la muerte. Catorce horas después Veppo se entregó a la Justicia. Y el lunes 9 de septiembre, bajo la lluvia, los y las agentes de tránsito del Gobierno de la Ciudad se movilizaron al Obelisco y cortaron la avenida 9 de Julio, exponiéndose a ser despedidos. Pancartas, piquete y protesta. Reclamo de justicia para Cinthia y Santiago. Reclamo por la precariedad laboral, la falta de derechos y el desamparo de todos los agentes de tránsito. Y este es precisamente el punto que preocupa a Larreta. Planteo Por la tragedia y el consecuente reclamo en el Obelisco, una parte de los porteños nos enteramos de que los agentes de tránsito son monotributistas o tienen contratos precarios con el Gobierno de la Ciudad. Es decir, no tienen vacaciones ni aguinaldo. No tienen obra social, ni ART, ni seguro. El Gobierno larretista está violando derechos laborales. Está atropellan-

La esclavitu tiempos d


ud en los del cambio PARTE II

por Gabriel Luna

do, lo mismo que Veppo. Los agentes de tránsito no tienen estabilidad laboral ni indemnización en caso de despido. Son trabajadores en negro (en relación ilegal). Ninguna ART cubrirá la incapacidad laboral de Santiago. Tampoco el Estado porteño cubrirá su rehabilitación. Y no habrá indemnización a la familia de Cinthia por su muerte. Esta información, como vecinos porteños, como parte que somos del Estado, nos responsabiliza. Aquí se presentan dos caminos. Podemos admitir el trabajo estatal en negro o no, somos responsables de esto y también por el Gobierno que tenemos. Debemos elegir el camino. La pregunta es por dónde iremos.

Foto: Agustina Salinas (La Retaguardia)

Trabajo en negro Hay 1800 agentes de tránsito con precariedad laboral en la Ciudad de Buenos Aires. 1800 agentes que trabajan y ponen el cuerpo en nombre del Estado porteño en espacios de riesgo: controles vehiculares de velocidad, de alcoholemia y estupefacientes, controles de registros y patentes; control de ciclovías -que se hace en bicicleta-; y también en la actividad principal que es el ordenamiento del tránsito. Todos ellos corren los mismos riesgos que Cinthia

Choque y Santiago Siciliano y no tienen cobertura. Además trabajan los siete días de la semana, doce horas los fines de semana, no tienen aguinaldo ni vacaciones, cobran alrededor de $ 20.000 mensuales (descontando AFIP e ingresos brutos) -menos que el índice de pobreza para una familia tipo de $ 32.823-. Y se los disciplina para cumplir incluso funciones proselitistas, porque pueden ser despedidos o despedidas sin motivo ni indemnización. Revuelta El valeroso y subversivo piquete (instalado pese a la disciplina) de los y las agentes de tránsito en el Obelisco daba comienzo a una lucha que iba a enterar a cada vez más electores porteños del trabajo precario gestionado por el Gobierno larretista, mostrar la inseguridad y la subestimación de la vida. Llegó entonces un funcionario de Larreta para calmar los ánimos y disolver la protesta. Leandro Ricciardi, Gerente Operativo de Control de Transito, se reunió con parte de los manifestantes en la pizzería Kentucky, cerca del Obelisco, y les dijo que los agentes de tránsito por ser monotributistas no tenían derecho a llevar a cabo medidas de fuerza porque carecían de “personería jurídica”. Es decir, admitió la condición de trabajo precario e hizo también alusión a despidos. Y restó además importancia o trascendencia a la protesta. “Si ustedes me preguntan a mí, les digo que su compañera no va a volver”, propuso con absoluto desprecio intelectual, como si la marcha se tratara de un infantil intento de resurrección. Y al referirse a Santiago no le auguró mejoría sino que siguiera debatiéndose entre la vida y la muerte.2 (sic) Ante la postura de Ricciardi, la Agrupación “Celeste” de Trabajadores Municipales

Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

de la Ciudad de Buenos Aires, nucleada en SUTECBA, denunció al funcionario por Acoso Laboral y Hostigamiento a los Trabajadores Agentes del Cuerpo de Tránsito. “Esta actitud demuestra la desidia sistemática de un Gobierno de la Ciudad, que sigue con su política de precarizar a los trabajadores y, ahora, pretende limitar aún más sus derechos”, expresa SUTECBA en un comunicado de prensa, y agrega: “Pese al inmenso dolor, tristeza y angustia que los compañeros y compañeras de trabajo sienten por esta tragedia, los funcionarios amenazan con despidos”. La protesta se sostuvo. “Los agentes de tránsito no pisaremos la calle, estaremos en la vereda y no labraremos ningún tipo de acta para salvaguardar nuestra vida”, dice una acordada, “llevaremos el chaleco al revés, un brazalete negro, y no haremos guardias de doce horas los fines de semana”. El viernes 13 de septiembre hicieron un homenaje a Cinthia Choque en Figueroa Alcorta y Tagle, donde fue atropellada, frente a la TV Pública. Y después marcharon hacia el Hospital Fernández, donde está internado en terapia intensiva Santiago Siciliano. Entonces el jefe de Ricciardi, el secretario de Transporte porteño, Juan José Méndez, dio una reunión a quince delegados de los agentes y al sindicalista de SUTECBA Aníbal Torretta. Los delegados le pidieron el pase a planta permanente de todos los agentes de tránsito precarizados (son 1800) y también mejoras en las condiciones de trabajo, especialmente en la seguridad y asistencia médica. El secretario Méndez sólo ofreció el pase a planta permanente de los cinco agentes involucrados en la tragedia. No hubo acuerdo. Seguirá la protesta y las marchas. Los trabajadores y las trabajadoras de tránsito saben que con estas medidas ponen en 9


Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

juego la continuidad de su fuente laboral. Pero entienden la urgencia de visibilizar la precariedad que viven y además quieren denunciar la presión constante de los funcionarios porteños. Un dato curioso. Tras la reunión, el secretario Méndez dijo a un cronista que los agentes de tránsito ingresaban como monotributistas y que a los dos años, o a lo sumo a los tres, quienes querían pasaban a planta permanente. Cinthia Choque llevaba seis años de monotributista cuando murió. Entretenimiento mediático La estrategia del Gobierno larretista ante la evidencia de la precariedad y el desamparo social es muy simple. Ocultar y distraer. Y si no se puede ocultar, el Gobierno procurará que el tratamiento de los medios de comunicación sea en torno a Veppo, sea en torno de la tragedia particular y quede afuera la precarización de Larreta. Para lograr este objetivo el Gobierno cuenta con Leandro Ricciardi, que se define como periodista, y con el secretario Juan José Méndez, que desarrolló su actividad profesional como productor de televisión. Por si esto fuera poco, Eugenio Veppo y también su padre son periodistas oficialistas. El escenario y los personajes para la posverdad ya están dispuestos. Sin embargo, Veppo (aunque prosélito del PRO) no parece un buen actor para el entretenimiento del Cambio. Tiene denuncias por amenazas y una demanda por lesiones culposas cuando -también manejando- encerró e hizo chocar a un motoquero haciéndose pasar por policía. Trabajó con poco éxito en distintas productoras y canales televisivos, su última aparición fue en El Diario de Mariana, conducido por Mariana Fabbiani en canal 13. De allí, 10

pasó a ser asesor en el Área de Comunicación y Prensa del Registro de Violadores (curioso destino), del Ministerio de Justicia y Derechos Humanos de la Nación. No fue la meritocracia lo que lo llevó a este cargo bien remunerado y de alto rango, sino la influencia de su padre, Fabián Veppo, que conduce el noticiero de canal 9. Conclusión. El muchacho atropellador PRO, inútil pero peligroso, además soberbio, nene de papá y apañado por el Cambio, tampoco resulta mediático para Larreta. Mejor esquivar la noticia y pagar el silencio.

La esclavitud en los tiempos del cambio Más allá de los dichos, de los escenarios, del marketing político, y de los blindajes mediáticos (que en el caso de Larreta son muy fuertes), surge de la primera y segunda parte de esta nota que las condiciones laborales de un agente de la Ciudad son las mismas que la de un repartidor de “Glovo”, “Rappi” y “Pedidos Ya”, de las plataformas privadas. Es decir: la esclavitud en los tiempos del cambio crece y se extiende al área estatal. ¿Cuánto se extiende? No se trata sólo de los 1.800 agentes monotribu-

Ministerio de Desarrollo Humano y Transporte: 2.800 monotributistas (incluidos los 1.800 agentes de tránsito). Ministerio de Ambiente y Espacio Público: 2.200 monotributistas. Ministerio de Justicia y Seguridad: 2.800 monotributistas. Consejo de los Derechos de niñas, niños y adolescentes: 430 monotributistas. Ministerio de Desarrollo Humano y Hábitat: 1200 monotribustistas. A la suma deben agregarse 9.000 personas, correspondientes a otras áreas y distintas contrataciones. Conclusión. Larreta tiene 18.000 trabajadores en negro. Esta cifra es alarmante de por sí (debiera dar lugar a una causa judicial), pero además tiene connotaciones fatales. Porque no se puede esperar que tipos como Larreta y el secretario de transporte Méndez -el jefe de los agentes de tránsito atropellados- puedan controlar, atendiendo al bien común y los fines sociales, la actividad de plataformas-empresas como “Glovo”, “Rappi”, “Pedidos Ya”, “Uber” y “Mercado Libre”, que se nutren de la pobreza, producen desigualdad y ofrecen trabajo esclavo.

Pero el silencio puede quebrarse. El miércoles 18 de septiembre, a diez días de la tragedia, y pese a los deseos del funcionario Ricciardi, el agente atropellado Santiago Siciliano dejó de pelear con la muerte, salió del coma y tiene muchas ganas de hablar. Aún no puede, pero pronto lo hará y será otro escenario para Larreta y sus funcionarios.

tistas. Surge a través de una investigación pormenorizada de la Asociación de Trabajadores del Estado, ATE, publicada el 15 de septiembre,3 que hay por lo menos 18.000 personas trabajando en negro, para el Estado porteño. No se consiguen estadísticas oficiales al respecto, los datos recabados hasta ahora en distintas áreas del Gobierno de la Ciudad son los siguientes:

Aquí, como se dijo antes, se presentan dos caminos. La pregunta es por dónde iremos. 1. Ver “La esclavitud en los tiempos del cambio”Periódico VAS Nº 126. Agosto 2019 https://www.periodicovas.com/la-esclavitud-en-los-tiemposdel-cambio/ 2. Más datos sobre la intervención de Ricciardi con el video de sus dichos puede encontrarse en Otra Buenos Aires: https://www.otrabuenosaires.com.ar/trabajo-precarizado-y-muerte-en-la-caba/ 3. Ver Gestión Sindical https://gestionsindical.com/el-gobierno-de-larreta-tiene-18-000-trabajadores-en-negro/


La Villa 31 en la mira del mercado inmobiliario Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

E

por Mariano Pagnucco

n Retiro hay mucho agite. La di-

námica alborotada del barrio se nutre de miles de personas que suben y bajan de trenes, micros, subtes y colectivos, otras tantas que recorren a diario los pasillos de los Tribunales de la calle Comodoro Py, más el devenir de quienes participan en la intensa actividad del Puerto de Buenos Aires. A la sombra de todo ese revuelo, que se condensa en pocas cuadras, hay un agite con menos visibilidad pública: la situación que atraviesan los vecinos y las vecinas de las villas 31 y 31 bis. La gestión del intendente Horacio Rodríguez Larreta, levanta orgullosa la bandera de la urbanización en Villa 31, refiriéndose a esa zona como “Barrio 31”, para reforzar la supuesta vocación de integrar las villas al resto de la Ciudad. Pero los gestos para los medios de comunicación afines y los buenos modales de campaña contrastan en el territorio con la realidad de quienes habitan allí. Especulación inmobiliaria, soluciones habitacionales de baja calidad, falta de participación real de lxs vecinxs y patotas que amenazan y aprietan a las voces disidentes, son algunos de los componentes de un cuento

de terror que Larreta y compañía suelen transformar en un relato romántico cuando se encienden las cámaras. En las PASO de agosto en la Villa 31, la grieta entre el relato y la realidad le dio un sopapo inesperado al Equipo gobernante: el intendente de la ciudad más rica de la Argentina perdió por casi 50

puntos frente a Matías Lammens, el candidato del Frente de Todxs. Después de los resultados en las urnas, el lobby mediático afín a Cambiemos se preguntaba por qué había perdido en la Villa el Gobierno que más había invertido en su desarrollo urbano.

Memorias del territorio A pesar de que cierto sentido común instalado en las cabezas argentinas señala que las villas son un invento del peronismo, las investigaciones históricas demuestran que los asentamientos precarios nacieron en el país en las primeras décadas del siglo XX. En pleno auge de la economía agroexportadora, uno de los polos más dinámicos donde conseguir trabajo era el puerto, y a sus alrededores se instalaron también las primeras casillas que fueron conformando en los años posteriores la Villa 31. Los vaivenes de la economía nacional y las corrientes migratorias hicieron crecer la población villera, por eso La 31 se expandió más tarde a La 31 Bis. Carlos Mugica, el cura asesinado en 1974 por su compromiso político, supo echar raíces en ese territorio. En la parroquia Cristo Obrero que fundó en el corazón de la villa, descansan actualmente sus restos. Carlos Mugica es, además, el nombre con el que se conoce al barrio oficialmente, más allá de los bautismos impuestos por la gestión Larreta. Históricamente pensada como contrapunto de los hoteles cinco estrellas y los edificios de lujo de Retiro, la Villa 31 está hoy en la encrucijada del desarrollo inmobiliario, cuyo plan en marcha es la 11


Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

construcción de un vial costero entre la Capital Federal y la zona norte de la provincia de Buenos Aires. Una de las zonas más conflictivas de La 31-31 Bis es el sector “Bajo Autopista”, donde residen actualmente unas 1.300 familias. Entre los saberes de albañilería y los esfuerzos económicos, las familias edificaron allí sus casas y sus proyectos de vida. Ahora, esas familias deben ser relocalizadas por la nueva traza de la autopista.

que pueda relocalizarse en una vivienda sin lugar para montar un taller? “Traen cursos de emprendimientos para que reorienten su actividad económica”, comenta Leslie con indignación. Otro problema recurrente es el desglose de hogares dentro de una vivienda. Actualmente, conviven bajo el mismo

las familias que todavía no se mudaron. Luego de trasladar muebles y pertenencias familiares, el nutrido equipo de obra -decenas de personas con cascos que componen el actual paisaje de la Villa, maniobrando con pequeños vehículos de carga entre los pasillos donde circulan madres, ancianxs, niñxs y perros- com-

Entre el diálogo y el apriete

Promesas agrietadas

“Nosotros no nos vamos a ir”, dice Sonia Lozano. Habla desde su arraigo de 13 años en Bajo Autopista, donde construyó un hogar junto a su marido y donde crecieron sus tres hijos. El caso de Sonia es representativo de cientos de vecinos y vecinas que se niegan a trasladarse a los departamentos construidos por el Gobierno porteño en el sector llamado “YPF” (allí funcionó antiguamente una refinería de la empresa). La lista de motivos para justificar la negativa es extensa. Por un lado, les ofrecen viviendas cuyas paredes están revestidas de madera, lana de vidrio, chapa y durlock (las casas que lxs vecinxs construyeron a lo largo de estos años son mayormente de ladrillos y cemento). Además, la relocalización no contempla los ingresos que tienen las familias por las actividades económicas que realizan en sus hogares. En muchos casos, las viviendas conviven con comercios o talleres de oficios. Leslie Rojas, integrante de la mesa participativa por la urbanización, cuenta el caso de una familia que se dedica a la carpintería desde que llegó al barrio. ¿Qué solución le ofrece el Gobierno para 12

evitar usurpaciones. La percusión de los martillos neumáticos no sólo debilitó la estructura de estas casas, sino que además generó daños en varias viviendas aledañas. “A una vecina se le cayeron pedazos de loza en el comedor”, ilustra Leslie. El enojo fue en aumento hasta que intervino la Defensoría del Pueblo, que mandó veedores para supervisar las relocalizaciones y evitar nuevos incidentes.

techo familias compuestas por padres, hijos y nietos. Tal crecimiento familiar fue acompañado por la ampliación o la subdivisión de la vivienda, mientras que en el nuevo hábitat deberían acomodarse todos en tres o cuatro ambientes de un mismo departamento. Unas semanas atrás, la primera tanda de relocalizaciones despertó la alarma de

pletó la mudanza de un modo llamativo: demolió las viviendas desocupadas para

La intervención en el Barrio Padre Mugica está a cargo de la Secretaría de Integración Social y Urbana (SISU), que es el órgano responsable de ejecutar las obras y de establecer acuerdos participativos junto a la vecindad, tal como lo indica la ley de urbanización (N° 3.343) sancionada por la Legislatura en 2009. La SISU realizó un relevamiento en 2017 para establecer la cantidad de habitantes en la villa. El resultado fue de 40.000 personas, mientras que las estimaciones barriales arrojan 60.000 personas o más. Una de las consecuencias de ese censo informal es que aquellas familias que no aparecen en los registros oficiales, quedan afuera de las soluciones habitacionales del Gobierno. También es cuestionado el lugar que tiene la mesa participativa en el proceso de urbanización, ya que en la práctica la SISU avanza según lo que resuelven los once consejeros del barrio (que tienen mandato cumplido). Desde los tiempos de Mauricio Macri en la Jefatura de Gobierno porteño, el PRO supo ganarse la simpatía de los consejeros gracias a recursos económicos y trabajos para las cooperativas nacidas en La 31. Promediando agosto de 2019, una vecina de la Villa denunciaba en un video -fil-


mado delante de un cerco colocado por los bomberos- que su casa había sido incendiada por los cooperativistas que actúan como fuerza de choque de los intereses del Gobierno. ¿El motivo? Su negativa a abandonar el hogar de siempre para mudarse a cualquier parte.

Letra chica, letra tramposa

“Los contratos que firman las familias son leoninos”, advierte el abogado Jonatan Baldiviezo, que preside el Observatorio del Derecho a la Ciudad. Se refiere al vínculo formal que establecen los futuros propietarios de las viviendas del sector YPF con el Gobierno porteño a través de la SISU. El protocolo elaborado por la SISU para la relocalización encubre, según Baldiviezo, “un desalojo forzoso” porque no les da alternativa a los residentes de Bajo Autopista. El artículo 4 del protocolo dice: “En el caso que el BENEFICIARIO se negare a suscribir la escritura traslativa de dominio (…) se le hará saber en dicho acto, que tal negativa produce el efecto de cesar su derecho como titular o condómino de la unidad funcional asignada como así tampoco, se le podrá otorgar nuevo beneficiario de solución habitacional definitiva (…)”. El temor de la gente a quedar en la calle hizo que la mesa participativa comenzara a alertar a la vecindad de no firmar nada sin asesoramiento previo. Las 1.044 soluciones habitacionales (para 1.300 familias) que ofrece el Gobierno dentro de la relocalización en el sector YPF, están al final de un corredor que también integran los edificios del futuro Ministerio de Educación porteño y del Polo Educativo María Elena Walsh, donde ya funcionan distintos niveles

Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

educativos. Las dos grandes moles de cemento y vidrio contrastan con las viviendas coloridas hechas de chapa, madera y durlock que están enrejadas en el exterior. Algunas familias ya están viviendo en los nuevos departamentos. Por una mezcla de fe ciega en la palabra del Gobierno y falta de asesoramiento, varios antiguos residentes de Bajo Autopista firmaron la propuesta de la SISU sin atender a los detalles. Entre los puntos opacos del contrato, no está claro cuánto pagarán los propietarios en concepto de cuota por los créditos contraídos. Además, estas familias tendrán un impacto directo en el bolsillo por trasladarse a un edificio con gastos mensuales de expensas, ABL y consumo eléctrico dependiente, porque en las unidades no hay conexión a la red de gas. La trampa mayor para los propietarios son las hipotecas. Según se lee en una de las cláusulas del contrato, “el deudor confiere al acreedor (el Gobierno de la Ciudad) un PODER ESPECIAL IRREVOCABLE” para que realice “los siguientes actos en su nombre y representación: (a) reinscriba la presente hipoteca cuantas veces fuere necesario, y (b) suscriba Letras Hipotecarias (...)”. Baldiviezo clarifica: “Las letras hipotecarias son títulos de valor que están resguardados por la hipoteca de las viviendas y que pueden ser comercializados en el mercado”. Dicho en palabras de barrio, si los propietarios adeudan cuotas de sus créditos, el Gobierno porteño podría transferir esa obligación. “Toda la villa puede quedar endeudada con un solo banco o una sola empresa”, remata el abogado.

Parada entre los edificios del sector YPF donde deberían relocalizarla, Sonia mira el movimiento de los hombres que mudan pertenencias de otras familias. Al levantar la vista, surge un contraste evi-

dente entre el revestimiento colorido y las rejas que rodean los edificios. A Sonia se le humedecen los ojos: “Nosotros no podemos mudarnos acá, esto parece una cárcel”. 13


VAStardas

crónicas

Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

Volver, o eso dicen

U

ltima fila de asientos, contra la ventanilla. Campera de Deportivo Laferrere. Gorro de Argentina. Tiene tatuada una garra enorme en la parte izquierda de la cara. Habla una mezcla de guaraní con castellano sin eses. Tendrá unos 40 mal acomodados. 14

Habla con otro que está igual pero sin tatuaje. Tiene barba de varios días y ojeras. Va con un nene, de unos 10 u 11. Parece el hijo porque los dos tienen puesto el mismo equipo de gimnasia de deportiva y solo los padres son tan ridículos como para hacer algo así. El nene mira fijo un celular en el que juega a algo y tiene un par de auri-

por Gustavo Zanella

culares con cable. Parece que escucha lo que se dice alrededor, porque cada vez que habla el tatuado mira al cielo como si soportara un calvario. Hablan sobre albañilería, fútbol y las tetas de Florencia Peña en el Bailando. El tatuado dice que hace muchos años la veía en un programa cuando ella era chica y que a pesar de que la tele era en blanco y negro una vez le pasó la lengua al tubo, que ni cuenta lo que hizo cuando vio su video hot. El nene se caga de risa. El tatuado enrojece.

-Es que va a volver Cristina y se va a vengar. Y así no termina más. -¿Cuántas veces te fuiste a Paraguay con Cristina? ¿Y con éste? -Es que con ella no podía comprar dólares, nena. -Ahora tampoco podés, porque no te alcanza, boluda. -No me digas así, nena. Si igual todos te van a cagar. -Yo prefiero que me cojan con forro y la panza llena. – Sos una guaranga. Igual a tu padre.

Junto a ellos completan la fila de asientos Cora y Corina. Son iguales a pesar de que una le debe llevar a la otra 20 años. No son madre e hija. Tienen pinta de ser tía y sobrina. Cora debe andar por los treinta y pico de veranos, morocha, campera Michelin y los dedos llenos de anillos. Corina, cincuenta inviernos, rubia oxigenada, tirando a naranja. Viajan juntas por lo general. Van hasta Consti. Corina tiene tono guaraní, como el tatuado, pero más claro. Se nota que hace rato vive por acá. Son morochas. Tienen la piel curtida de sol.

En el metrobus del 29 el tatuado, el tipo y el nene se paran para bajar. Primero lo hace el tatuado, luego el otro. Antes de bajar, el nene se da vuelta, mira a las dos mujeres y les dice con una sonrisa: -Viva Perón, doña, volvemos – y les hace la V. Las mujeres quedan desconcertadas. Abajo los otros felicitan al pibe, que así se hace, le dicen.

Las dos mujeres hablan de política. La joven le pregunta a la mayor a quién votó. La otra le contesta que a Vidal. Cora la increpa: -Pero si vivís quejándote que no te alcanza y la votás a esa!


Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

CALLAO ESQUINA LAVALLE

PEDIDOS AL 4362 1244

Asociación de Revistas Culturales Independientes de Argentina

C

www.revistasculturales.org

M

Y

CM

MY

CY

CMY

K

Cooperativa de Trabajo

Trabajadores Suárez Ltda.® Acassuso 6937 - Tel.: 4641-3555 admsuarezimprenta@gmail.com


Periódico VAS 127 - Septiembre 2019

Periódico VAS es una publicación cultural de carácter comunitario y distribución gratuita, orientada a la difusión de la Historia y actividades barriales de la Ciudad de Buenos Aires.

Uruguay 385 . 1305. C.A.B.A. Tel.: 4372 8830 - Cel.: 15 6274 8246 RNPI: 68422692 - ISSN: 2250-8759 Año XVI - Nº 127 - 5000 ejemplares

EQUIPO

Periódico VAS integra el Registro de Medios Vecinales de la CABA. Periódico VAS forma parte de la Asociación Revistas Culturales Independientes de Argentina (AReCIA). Declarado de interés por la Secretaría de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires. Declarado de Interés Cultural y Comunitario por la Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires. Premio Estímulo 2018 a la calidad en la Producción Editorial. Nominado Premio Lola Mora 2018 director propietario: Rafael Arnaldo Gómez. editora responsable: Maria Renée Pécora. diseño: MRP Ediciones Creativas. corrección: Rodolfo Meyer. Rafael Arnaldo Gómez colaboradores: Hugo Finkel. Gabriel Luna. Gustavo Zanella. Mariela Acevedo. Mariano Pagnucco. foto de tapa: sivosquerés fotografías: Archivo / Mariano Pagnucco / Mariane Pécora / Agustina Salinas (La Retaguardia)

Se autoriza la reproducción total o parcial de las notas citando la fuente. Los artículos firmados son de exclusiva responsabilidad de los autores.

Profile for Periódico Vas

Periódico VAS 127  

“Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa”, dijo la feminista Emma Goldman. Pero la cuestión, además de la alegría emancipadora, es...

Periódico VAS 127  

“Si no puedo bailar, tu revolución no me interesa”, dijo la feminista Emma Goldman. Pero la cuestión, además de la alegría emancipadora, es...

Advertisement