Page 4

4

EDITORIAL

ECUADOR | 16 AL 31 DE AGOSTO 2013

El discurso hegemónico y la iniciativa Yasuní ITT Cerramos esta edición horas antes del anuncio que el presidente Rafael Correa iba a realizar, en cadena de radio y televisión, acerca de si ha decidido explotar o no el Yasuní ITT. Un acontecimiento que, si se mantiene la lógica con la que el gobierno ha manejado la política internacional, se convertirá en un nuevo escenario de lanzamiento de la imagen del mandatario ecuatoriano como líder latinoamericano y mundial. Lo más seguro es que dirá que el medio ambiente recibe este nuevo golpe debido a la insensibilidad e irresponsabilidad imperialista, que no entendió su fabulosa “iniciativa Yasuní ITT”,

que pretendía que los gobiernos entreguen al Ecuador al menos el 50% de lo que produciría la explotación de los 838 millones de barriles de crudo que existen en esta zona de reservas. El discurso irá seguramente en ese sentido: lavarse las manos de lo que implicará para el Ecuador y para el mundo entero que se termine con una de las zonas más biodiversas del planeta, y asegurar que el impacto ambiental será reducido al mínimo. El otro escenario, es decir, que el Presidente anuncie que el petróleo no se explota, encajaría en la necesidad política de erigirse como defensor del medio ambiente y como un

referente de la izquierda internacional, aunque sacrificando unos recursos que son vitales para la supervivencia a largo plazo del proyecto político de Alianza País. El discurso y la propaganda internacional serían, en este sentido, moralistas, aleccionadoras, buscarán dar un ejemplo al mundo de lo que un gobierno de izquierda puede hacer. En ambos escenarios, el gobierno no desaprovechará la oportunidad de anotarse un punto más en política, tanto dentro de las fronteras como fuera de ellas. Lo que se oculta, en esta construcción discursiva, es que el famoso “Plan B” siempre fue

la alternativa “A” para el régimen, tanto que, según organismos ambientalistas, los trabajos ya se habían adelantado en estos años. También se oculta que con la última reelección del presidente Correa, el perfil extractivista del gobierno se acentuó, bastan como ejemplo las últimas reformas a la Ley Minera, y el impulso a las negociaciones de un TLC con la Unión Europea. Y, por otro lado, la bonaza económica del Estado parece deteriorarse de a poco, el gobierno ha comenzado ya a imponer recortes al gasto fiscal, y ha anunciado que para el 2016 se terminará con el subsidio al gas, medida que siempre fue un

sueño frustrado de gobiernos neoliberales como el de Bucarám y Mahuad, quienes al intentarlo fueron derrocados por la movilización popular. El gobierno saca provecho del capital político que le dejó el último proceso electoral, que aún está fresco en la memoria de los ecuatorianos. ¿Hasta cuándo durará? No es fácil decirlo, pero mientras dura, el régimen construye una estructura estatal cada vez más totalitaria. Desde los sectores populares, la movilización se reanima, y la certeza de que la unidad forjará el camino de conquistas que hasta ahora se ha venido apalzando, sigue vigente.

“Las dos caras del mismo poder” Por Fausto Giraldo

El reto no es aceptar o negar la reelección presidencial o ratificar el dominio local sino “ponerse de acuerdo en la distribución y el reparto del territorio” como en aquellos tiempos en que los reyes, siendo del mismo carácter: dominantes, opresores, explotadores, esclavizantes, intolerantes y hasta arrogantes se disputaban el mismo poder. Lo único que hacen es crear condiciones promocionales para ponerse de acuerdo si se quedan o no con la ciudad de las cruces sobre el agua y con el territorio de los indios, mestizos, negros y cholos que soñamos con la patria de empleo y seguridad sin tanta publicidad. Millones de dólares se gastan en el marketing mediático en esta confrontación, el uno dice ser el redentor

de la patria que ayer estuvo en manos de los mismos que hoy dicen haber reverdecido con la supuesta revolución que solo es una cuestión de maquillaje estético así como lo han hecho con las vetustas casas del “cerro del Carmen” que por fuera las han pintado pero en el fondo siguen siendo las viejas construcciones de antaño que en cualquier momento revientan porque no se las ha tratado como debió hacerse. El otro dice ser el de antaño que tenía como el amarillo su color favorito porque representaba la riqueza que acumulaban junto con su grupo que en el poder estaba y que mientras saqueaban los dineros de los pueblos todos los poderes también controlaban, vea usted hasta en rima me salió y que conste que no es amorfino de aquellos que anda diciendo el felino a este nuevo

redentor. Sin embargo, mientras ellos siguen con su disputa de quien manda en el Ecuador, el poder económico de explotación sigue en manos de los mismos, no hay tal que se han creado empleos y peor que con tanta UPC se haya resuelto el tema de la inseguridad, cierto que se han construido carreteras pero que “levantaran polvaredas” cuando haya que descifrar como es que se procedió a contratar con supuestos concursos de internet pero podría darse cuenta usted que a lo largo y ancho del país los mismos constructores cosechan su maíz. (Cítese maíz como un simbolismo de dólares). En esta patria sangrada, pero altiva y digna sigue siendo el viejo poder quien hoy está en el poder, si hay que revisar nombres que hoy dicen estar

en contra de la viejo partidocracia pero que en sus tiempos fueron los beneficiarios de la misma, solo que hoy hay un proyecto que está al servicio ya no de los poderes públicos sino que los poderes públicos están al servicio de los poderes económicos, los beneficiarios de los negocios que incrementan las ganancias a banqueros, que congelan salarios, que destruyen derechos laborales y que enriquecen a nuevos. El “burgo maestre” no es que defiende a los pobres de su ciudad sino que defiende a los grandes empresarios que desde ese reducto compiten con los nuevos empresarios que se han formado, el redentor en cambio defiende a los grandes empresarios que no pueden competir con los viejos empresarios en un territorio local, esa es la gran verdad.

El poder no ha cambiado, han cambiado las caretas, sus formas de hacer las cosas, sus maneras de proceder, cada vez hay menos ricos y más pobres; no creo que esta “nueva peleíta pre electoral de los felinos” vaya a cambiar la realidad de los pueblos, más bien somos los habitantes de la patria quienes organizadamente debemos forjar ese cambio verdadero, de derechos, de respeto, de vida para todas y todos sin que de por medio estén las pinturas de colores que han gobernado la patria pero que a la vuelta de la esquina la han traicionado, sino que el símbolo de nuestra sangre sea la que se impregne en los días venideros como muestra de nuestro heroísmo popular y esfuerzo social demostrando así que la mayoría conquistamos la transformación social con nuestras propias manos.

Opcion 264 peque  

ECUADOR DEL 16 AL 31 DE AGOSTO DE 2013

Advertisement