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sociedad | el eslabón

página 12 | viernes 8 de diciembre de 2017

PROTESTA EN LA SAN MARTÍN

Un recorte que pone en riesgo a miles de pibes Las Casas de Atención del Sedronar recibieron un presupuesto irrisorio. Hay 136 en todo el país, dos en Rosario, que corren el riesgo de cerrar. MANUEL COSTA

Por Laura Hintze

TODO LO QUE HACEMOS salta a la vista”, dice Sergio a el eslabón desde la sombra de la plaza San Martín. El hombre también está en medio de una protesta que tiene la forma de eso: todo lo que hacen. Mientras Sergio habla, un grupo de pibitas da una muestra de boxeo y se empieza a armar una feria popular sobre los tablones que Sergio construye con diez pibes más de barrio Saladillo. El hombre, docente, militante, es parte de Casa Pueblo, una de las dos Casas de Atención y Acompañamiento Comunitario (Caacs) que funcionan en Rosario y que, tras el recorte anunciado por el gobierno nacional, corre el riesgo de cerrar. El martes pasado, la Casa Pueblo y su par, la Casa Puente, llevaron de los barrios a la San Martín eso que hacen y que quieren seguir haciendo. Los centros de día que se enmarcan en este programa, y dependen de la SEDRONAR, reciben y acompañan a casi 50 mil jóvenes en barrios populares de todo el país que sufren la problemática de consumo. A eso se le suma que hay unas 250 mil personas vinculadas a los acompañamientos familiares. Son espacios abiertos, integrales, con un fuerte anclaje territorial y trabajo en red. En la ciudad de Rosario funcionan dos: uno en Saladillo –Casa Pueblo– y otro en Luis Agote –Casa Puen-

te–. En todo el país, funcionan 136. Sin embargo, del relevamiento de Barrios Populares surgió que hay 4100 barrios populares que no necesitan un recorte, sino que necesitan 200 Caacs más. “Para 2018 hay asignado un fondo que no cubre ni siquiera las Casas que están en funcionamiento actualmente”, señalaron

las organizaciones en un comunicado. El recorte podría tener consecuencias directas: el cierre de más de uno de los 136 Caacs que funcionan en todo el país. El martes pasado, esas 136 casas salieron a la calle. Fue una jornada nacional en la que se mostró lo que se hace. La Plaza San Martín estuvo de 10 a 16 copada por una

muestra de talleres, música, radio abierta, feria popular. Y por esos pibes que van a los centros de días o a los espacios comunitarios que funcionan en conjunto con estas Casas. “Estamos haciendo esta protesta porque se recortan los presupuestos. Nosotros trabajamos con población vulnerable. Yo soy carpintero y doy una capacitación de carpintería con chicos de 18 a 30 años en el barrio Saladillo. Este gobierno no sólo le recorta el presupuesto a los jubilados, a nosotros también”, dijo Sergio. A su taller van unos diez pibes y lo que hacen está a la vista: tablones y caballetes relucientes. También, cuenta el docente, están trabajando en hacer cuchetas. Lo que hacen en los talleres se lo lleva cada uno a su casa, o se vende y reparte en partes iguales. Sergio resume el trabajo con facilidad: “Los chicos están contenidos”. Facundo Peralta forma parte de la organización popular Causa, que está a cargo de Casa Puente (Casa Pueblo depende del Movimiento Evita). “Salimos a la calle con los pibes y las pibas que hacen nuestros talleres para manifestarnos. El recorte implicaría que muchas de estas casas, incluidas las nuestras, cierren”. De Casa Puente también dependen talleres de carpintería, deportivos, artísticos; talleres que no sólo funcionan en el espacio de barrio Agote, sino en todos los barrios de Rosario. Peralta suma al resumen de Sergio: “Los espacios de todos los barrios no sólo están contenidos, sino también conectados”.

ENCUENTRO DE LA PASTORAL SOCIAL Y ORGANIZACIONES POPULARES

“Hay cada vez más pobreza” JAVIER GARCÍA ALFARO

Por Juane Basso

A

lgo que no se ve, que está bajo la superficie de la agenda pública, del debate político mediático y lejos de las portadas de los grandes diarios, se está gestando. Encuentros multisectoriales, con reuniones en diferentes zonas de la ciudad, confluencias de espacios que antes marchaban separados. Un poco de todo eso se sintió en el aire el martes pasado, en la Biblioteca Popular “Empalme Norte”, donde tuvo lugar la convocatoria de los curas de barrio la Pastoral Social de Rosario, de la que participaron varias decenas de representantes de organizaciones populares. La cada vez más acentuada situación de pobreza, la problemática de la violencia ligada a la marginalidad y la ausencia del Estado, fueron alguno de los ejes de debate de la “mateada por la dignidad” realizada en el galpón de Génova al 6113. La jornada fue abierta por el padre Daniel Siñeriz, de Nuevo Alberdi, quien enmarcó la movida en una propuesta lanzada por el Papa Francisco con el nombre “Jornada Mundial de los Pobres”. Siñeriz estuvo acompañado por otros curas como Claudio Castricone, Gerardo Rodríguez, Jorge Aloy y Silvio Almaraz. Por el lado de las movimientos sociales la presencia fue plural y heterogénea, cosa que se vio en las citas y referencias presentes en los discursos de los asistentes, que fueron del repetidas veces nombrado Francisco a la también invocada en varias oportunidades Cristina. Movimientos cristianos y de base, cartone-

ros, organizaciones sociales como la Corriente Clasista y Combativa (CCC) y el Movimiento de Trabajadores Excluidos (MTE), Ciudad Futura y distintas expresiones del peronismo fueron de la partida. “Luego de la convocatoria de Francisco, entendimos que teníamos que convocarnos con todos los curas de los barrios y los movimientos sociales”, explicó la directora de la pastoral social de la arquidiócesis rosarina, Viviana Willie Billie.

“Tenemos que ser amplios, no cuestionarnos por el lugar de dónde venimos, sino mirar hacia dónde tenemos que ir juntos, romper la gran fragmentación en la que estamos”, propuso Fabio Gentilli de Movilización Peronista, otro de los convocantes a la actividad. “La verdad que el título Jornada Mundial de los Pobres en principio nos resultó chocante, pero luego nos pareció más bien desafiante, porque si nosotros tenemos que poner la mi-

rada en el pobre y en la pobreza quiere decir que este tema no ha sido abordado como es necesario”, planteó Siñeriz a El Eslabón. Y agregó: “Con esta propuesta y otros pronunciamientos, lo que el papa está haciendo es poner el acento en esta parte de la sociedad, y ha ido como desatando esa sensibilidad”. “Lo que nos dice Francisco es que la pobreza es un escándalo, y también nos dice que esto tiene una explicación y que ocurre por una fenomenal acumulación de la riqueza”, dijo el cura a la hora de dar cuenta de la actividad. “Hay un avance importante de la pobreza”, indicó Siñeriz consultado sobre cómo pintan los curas de barrio y las organizaciones sociales la situación actual. “Y hay algo muy claro –remarcó–, ningún gobierno puede ponerse como programa la pobreza cero”. El religioso evaluó que el planteado por Mauricio Macri durante su campaña, “es un punto de partida anterior a cualquier gobierno” y consideró que “es prepolítico que la gente viva dignamente, incluso está en la Constitución”. “Eso mismo te está diciendo que no estamos encarando bien. Y por las medidas que se ven, desde el comienzo mismo, siempre es el pobre el que tiene que esperar más tiempo para ver las soluciones. Y en eso estamos claramente retrocediendo”, concluyó el presbítero, quien con su termo en la mano aclaró que la “mateada de la dignidad” en Empalme Norte se plantea como parte de una serie de encuentros que se seguirán repitiendo.

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