Page 12

12

ROSTROS

UNIVERSIDAD PONTIFICIA BOLIVARIANA

CONTEXTO No. 58

Abril de 2017

Memoria visual de Antioquia

TRAS LA PISTA DE UNA HUELLA LUMINOSA Simón Moreno Salinas / simon.moreno@upb.edu.co

El 28 de febrero del año 2017 se cumplieron 75 años sin ese hombre que entregó su vida a la tarea de capturar la historia, ese de ascendencia liberal y de descendencia artística; ese de mirada acuciosa y aguda: Melitón Rodríguez. Hay quienes se refieren a él como el artesano de la luz. Otros lo evocan como un visionario apocalíptico. Todos, más allá del apelativo, coinciden en que ese hombre entendió que la luz es como el agua y que, para no dejarla correr por entre sus dedos, debía capturarla con su lente, importado de los talleres Lumiere en Francia, antes de que fuera demasiado tarde y la historia pasara la página, y se escribiera el capítulo de la Medellín moderna. Qué difícil resulta hacerse a una idea de la transición de la villa colonial a la ciudad industrial; del éxodo del campo, a esa urbe incipiente de genuinos personajes que habitaron estas tierras, en los días del bipartidismo aguerrido y del Estado confesional; todos retratados en el taller de los Rodríguez. A lomo de mula y a campo traviesa, Melitón anduvo por esas montañas, con sus vidrios y su cámara Kodak. Por demás, fue marmolero ocasional, pintor inusual, y profesor circunstancial. Dicen, quienes lo han estudiado, que el terreno estaba fertilizado para que un personaje como Melitón se abriera paso en los medios artísticos de la Medellín que le tocó vivir. Se refieren con esto a su padre, a su hermano, a su tío, a su profesor. El investigador Juan Luis Mejía, no escatima en afirmar que el arte y la cultura en Medellín comenzaron en el taller de ellos. En efecto, Los Rodríguez son una dinastía excepcional.

Ascendencia Ramón Cipriano Rodríguez fue, luego de haber perdido en el azar la fortuna que otrora le dieron las minas

Rodríguez se interesó por nuevas perspectivas sobre facetas cotidianas. Foto: Melitón Rodríguez. Archivo Biblioteca Pública Piloto.

La fotografía de Melitón Rodríguez dejó un testimonio valioso por su historia y por su calidad estética. Foto: Melitón Rodríguez. Archivo Biblioteca Pública Piloto.

de Anorí y la renta de aguardiente, coronel durante la guerra civil de 1860 a 1862: liberal de trapo rojo. Sus convicciones políticas fueron un legado para su descendencia, y como coronel fue ejecutado el 16 de octubre de 1962, en la Plaza Principal de Medellín, frente a la mirada de sus dos hijos y la indignación de los testigos. Uno de ellos, quien se supone cargó su cadáver y a quien su padre dirigió sus últimas palabras: “¡Hijo mío, valor, valor!”, era Ricardo. Él era el mayor de cuatro hermanos, de manera particular fue la punta de lanza de ese arte que inspiró la obra de Melitón. En París, cuando estudiaba medicina, recibió una carta de su padre donde le notificó que sus reveses económicos impedirían que le siguiera enviando dinero; en otras palabras, que ahora dependía de sí mismo para acabar sus estudios. El hombre, arrojado a su suerte, resultó primero, ayudante de picapedrero; y después, auxiliar en un gabinete de daguerrotipos. Cuando Ricardo regresó a Medellín, además de asistir a la muerte de su padre, de ser diputado en 1883 y de fundar junto a Manuel Uribe Ángel la Facultad de Medicina de la Universidad de Antioquia, se encontró con su hermano Melitón Rodríguez (padre) en una comprometida situación financiera, que motivó que esos oficios aprendidos en Europa se ilustraran en la familia Rodríguez. Así, don Melitón se hizo marmolero y escultor de lápidas para difuntos. El cementerio de San Pedro terminó siendo, involuntariamente, su museo, y quienquiera que vaya puede admirar la MR, su firma y su sello de calidad. Don Melitón, como pocos en aquel entonces, tallaba en mármol de Carrara importado de la región de Toscana, en Italia: su fama se acrecentó en la medida en que su trabajo se dio a conocer en la oligarquía antioqueña, hacia finales de la década de los sesenta y principios de 1870. Su reconocimiento como marmolero, estuvo a la par con su fama de filántropo: de “Papá Tón”, se dice, solo se po-

día esperar humanidad en su más estricto sentido. Su altruismo se refleja en Peralta, un personaje icónico de la literatura antioqueña, construido por el siempre oportuno Tomás Carrasquilla. Sin embargo, la instrucción de Ricardo no se limitó a su hermano Melitón. El otro oficio, sin el cual no hubiera podido estudiar Medicina, se lo enseñó a sus sobrinos, a los hijos de “Papá Ton”: Horacio y Melitón Rodríguez. El resto fue ocurriendo a su debido tiempo: importar el material de trabajo, sofisticar la técnica de acuerdo con los principios de los libros franceses y fundar el Taller Rodríguez. Faltaba, en el universo de los hermanos, un ingrediente sine qua non.

Influencia La historia ya había hecho una parte, emparentando a Francisco Antonio Cano y a los Rodríguez; pues la esposa de Melitón padre, Mercedes Márquez, era, además de practicante de masonería, la prima hermana de Cano; y a su casa fue a dar él, en el año de 1885. No hay mal que por bien no venga. El plan de Cano era migrar de Yarumal a Bogotá, le urgía instalarse en un ambiente propicio para explotar su sensibilidad artística, pero la guerra civil que derivó en la Constitución del 86, lo encontró en Medellín, y seguir el camino hacia la capital, atravesando trochas hostiles y convulsionadas por la violencia bipartidista, no era una opción. A la guerra del 85 se le debe el encuentro entre los Rodríguez y Cano. La fotografía de Melitón Rodríguez está cifrada en clave de Francisco Antonio Cano. El entonces pintor, trabó amistad con Horacio y con Melitón y, viviendo agradecido con “Papá Ton” por permitirle vivir en su casa, trabajó con él, pintando retratos de difuntos y en el taller de fotografía con sus hijos. Allí aprendió el oficio, la técnica particular que emplearon

Contexto Ed. 58  

En esta edición ofrecemos un reportaje para nutrir el debate sobre el sistema jurídico y penal de nuestro país, en complemento con algunos c...

Contexto Ed. 58  

En esta edición ofrecemos un reportaje para nutrir el debate sobre el sistema jurídico y penal de nuestro país, en complemento con algunos c...

Advertisement