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Nº 652, UNIVERSIDAD DE ANTIOQUIA Medellín, abril de 2016

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Situación de los maestros de instituciones oficiales de Antioquia

Urge formación de posgrado de calidad Hay un debate casi que interminable, de si basta saber matemáticas para enseñar matemáticas o si es importante saber más pedagogía y menos matemáticas para enseñar matemáticas. Este aspecto ha sido crucial para continuar implementando los programas de licenciaturas en matemáticas que respondan a la necesidad de formar maestros para fomentar el gusto por esta disciplina, pero al parecer no ha sido una respuesta efectiva…

Por BENJAMÍN BURITICÁ TRUJILLO*

1. Importancia de la Maestría A pesar de la voluntad política y de las actitudes que muestran muchos educadores, para iniciar un cambio efectivo en el sistema educativo colombiano y antioqueño en particular no existen ofertas suficientes, adecuadas y acordes con las reales necesidades de los docentes, sobre todo en cuanto a la enseñanza de los saberes específicos. De alguna manera, sigue predominando la tendencia que “habla” del objeto a enseñar, sin conocerlo con la debida profundidad. La Maestría en Enseñanza de las Matemáticas que ofrece la Facultad de Ciencias Exactas y Naturales busca mejorar el desempeño del docente en el aula de clase y, por tanto, no es un posgrado fundamentado en formación pedagógica de maestros, que es lo que se supone deben hacer las facultades de educación en sus programas de licenciaturas, sino en su saber didáctico particular. La didáctica de los saberes específicos, en este caso de la matemática, es redefinida de modo que en ella se integran los componentes fundamentales para un aprendiza-

je significativo y de calidad, para lo cual se requiere, por lo menos considerar los siguientes aspectos: Los constructos de la cultura universal que deben ser conocidos y conservados por la cultura actual (selección de contenidos temáticos). Las temáticas particulares que deben tratarse según las necesidades nacionales y regionales. Las estrategias de intervención pedagógica y didáctica que optimicen la participación de los estudiantes y de los docentes. Hay un debate casi que interminable, de si basta saber matemáticas para enseñar matemáticas o si es importante saber más pedagogía y menos matemáticas para enseñar matemáticas. Este aspecto ha sido crucial para continuar implementando los programas de licenciaturas en matemáticas que respondan a la necesidad de formar maestros para fomentar el gusto por esta disciplina, pero al parecer no ha sido una respuesta efectiva, muestra de ello son los resultados de nuestros estudiantes en las diversas pruebas que realiza el Ministerio de Educación Nacional. Por tanto, en el actual momento no se trata de abordar el tema de la formación de maestros, sino de las carencias que tienen los maestros en el saber disciplinar, en este caso las matemáticas, de ahí, la importancia de compartir con los maestros la gran preocupación de la enseñanza de las matemáticas y de desarrollar programas, más que de investigación, en profundización, que aporten al desarrollo del saber específico de las matemáticas.

Afirman algunos educadores “que es más importante para los maestros tener un conocimiento profundo de las matemáticas en el nivel que enseñan más que tener conocimientos avanzados”, y es precisamente ahí en donde apunta la propuesta en cuestión, ya que nuestros maestros carecen de conocimientos profundos, por tanto se pretende desarrollar programas de maestría en profundización, en los que los contenidos matemáticos sean, precisamente, profundos y con un alto significado para la práctica docente del maestro. La formación de maestros en matemáticas está vinculada a los programas de pregrado, es decir a las licenciaturas en matemáticas, ofertados en las facultades de educación, así que programas como la Maestría en Enseñanza de las Matemáticas no se ocupa de esta tarea, porque nuestra realidad es que la gran mayoría de los maestros de escuela y de enseñanza media no están formados en estos programas, pero sí están ejerciendo su labor como maestros de matemáticas, con dificultades grandes en el saber que imparten. Los problemas son reales, no es necesario hacer investigaciones profundas y a largo plazo para evidenciar la problemática tan grande que se está viviendo con la alta deserción de estudiantes en los cursos de matemáticas en los programas de ingeniería y afines. Además, las pruebas estandarizadas (Icfes, Saber, entre otras) dan cuenta de esta cruda realidad en la que estamos inmersos. Existe infinidad de juicios de

valor que emergen de la problemática vivida por los docentes de las regiones antioqueñas, quienes manifiestan abiertamente que les urge consolidar sus conocimientos en matemáticas, ya que no fueron formados en esta área del saber, por ello no se hace necesario que se haga una investigación de alto nivel para evidenciar esta realidad, como tampoco es necesario respaldar estos juicios de valor con investigaciones realizadas en contextos internacionales que desconocen la realidad social en que vivimos. Aquí se trata de interpretar las prácticas docentes vividas por los maestros en su contexto cultural y darle respuesta a sus necesidades, intereses y problemas por los que se encuentran atravesando. El aspecto crucial es que la propuesta académica en cuestión no garantiza un éxito, pero carecer de ella es sinónimo de torpeza intelectual.

2. Situación de los maestros La presencia de la Universidad de Antioquia como factor determinante de la calidad de la educación en las regiones antioqueñas es mucho menor de lo que se ha dicho y creído. Según datos oficiales de la secretaría de Educación de Antioquia, de los cerca de 11.117 maestros de Antioquia a 8 de mayo de 2014, solo 1.616, o sea el 14.5%, son formados por la Universidad y casi el 85% restante por otras instituciones. De otra parte, 80% de los maestros de Antioquia son formados en instituciones no acreditadas y cuya calidad es bastante dudosa.


Alma Mater 652