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TÉCNICAS BÁSICAS DE DISCIPLINA DE 3 A 12 AÑOS Índice 1. 2. 3. 4. 5. 6. 7. 8. 9. 10. 11.

INTRODUCCIÓN LAS TÉCNICAS BÁSICAS DE DISCIPLINA LLAMADAS DE ATENCIÓN LAS REPRIMENDAS OBLIGAR TIEMPO FUERA RETIRADA DE PRIVILEGIOS SOBRECORRECCIÓN IGNORAR SISTEMÁTICAMENTE LOS PROGRAMAS DE CONDUCTA: ECONOMÍA DE FICHAS CONCLUSIÓN

1. INTRODUCCIÓN Las técnicas que se presentarán a continuación se pueden aplicar cuando: - Su hijo incumple las normas o sobrepasa los límites - Cuando las técnicas positivas no resultan, técnicas como educar con constancia, escucharle y hablarle, estar informado, elogiar y prestar atención, educar con afecto… - Cuando hay un comportamiento inadecuado. Las técnicas de disciplina están pensadas para aplicarlas con niños de 3 a 12 años. Los padres las podrán utilizar en todas las situaciones habituales relacionadas con la educación de sus hijos:  Niños desobedientes  Problemas de comportamiento  Rabietas  En las situaciones de rivalidad entre hermanos  En la adquisición de hábitos de autonomía, de alimentación, de sueño…  En la relación con los demás niños  En la escuela 2. LAS TÉCNICAS BÁSICAS DE DISCIPLINA Estas técnicas son importantes por varios motivos: 1) Las técnicas positivas no siempre son suficientes. 2) Enseñarle que las conductas inadecuadas tienen consecuencias negativas. 3) Buscar eliminar las conductas negativas y potenciar las positivas Características de las técnicas de disciplina:  La finalidad es educativa, mejorar la conducta del niño, ayudarle a adaptarse mejor a la vida en sociedad.  Son una señal para el niño  Deben combinarse con técnicas positivas  Deben utilizarse de una manera constante y sistemática  Depende de la valoración de los padres. Lo que no se puede hacer 1) No asociar las medidas a comportamientos incondicionales. No podemos relacionar las medidas con actitudes y comportamientos que son incondicionales por parte de los padres: el afecto, la comunicación, las necesidades básicas. No están permitidas medidas como: “Déjame, que ya no te quiero”; “No me vuelvas a hablar”; “mañana pasarás el día sin comer”. 2) No asociar las medidas a hábitos positivos que valoremos. Tampoco podemos asociar las medidas de disciplina con comportamientos a los que pretendemos dar un valor positivo, como el estudio, el sueño, la comida… No procede adoptar medidas como: “Pues ahora, por haber hecho esto te vas a estudiar”; “¡Eso está muy mal!, así que ahora a la cama, a dormir”… 3) Medidas prohibidas: - Someter al niño a situaciones que le provoquen terror (cuarto oscuro) - que pongan en riesgo su seguridad si no están supervisados (dejarlos solos en el coche) - Que sean degradantes para su dignidad (decirle que si se hace pis se lo diremos a todos los amigos) - Que hieran la sensibilidad o supongan una merma continua de su autoestima (hacer comentarios reiterados de que es un niño malo, que es un inútil,…) - Y por supuesto que impliquen comportamientos violentos. Orientaciones para su correcta aplicación

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1º. Las medidas deben ser proporcionales al comportamiento del niño 2º. Adoptar medidas asequibles, hay que ser realistas y proponer medidas que sabemos que podemos cumplir. 3º. Pensadas con antelación, ya que si las proponemos en un momento de enfado o excitación pueden ser desproporcionadas. 4º. Adoptar las medidas inmediatamente después de que aparezcan el comportamiento inadecuado y se tienen que hacer efectivas lo antes posible. 5º. Cambiarlas con frecuencia ya que los niños se acostumbran fácilmente a ellos y entonces dejan de ser eficaces. 6º. Combinarlas con medidas positivas, es decir, reforzando las conductas adecuadas (elogiar, prestarles atención, enseñanza directa…) 3. LLAMADAS DE ATENCIÓN La madre de Pablo: “quiero que ahora te sientes bien”; El Padre de Laura: “deja ya en paz a tu hermano” Las llamadas de atención son avisos, órdenes y formas de recordar al niño las normas o los límites de su comportamiento. Se utilizan para prevenir (“no te subas ahí arriba a jugar que te vas a hacer daño”), para recordar normas (“quiero que te sientes bien”); para recordar una orden (“termina con el ordenador y vente a comer”); o interrumpir un mal comportamiento (“deja ya en paz a tu hermano”). Estas se deben hacer teniendo en cuenta las siguientes orientaciones: - Tono de voz ajustado, sin gritar, pero el tono que denote contundencia y confianza - Siempre que las conductas inadecuadas se producen - Sin abusar de ellas, el número de llamadas de atención debe ser limitado (“le tengo que llamar la atención 20 veces para que me haga caso”), no más de tres, si no resulta efectivo entonces adoptaremos otras medidas. - Procurar ofrecer la conducta alternativa “No grites: estate quieto y deja de hacer eso”: - Anticipar las consecuencias “si sigues molestando a tu hermano te irá al rincón”. 4. LAS REPRIMENDAS La reprimenda consiste en regañar de una manera contundente una vez que el comportamiento inadecuado ha tenido lugar. Ésta suele tener un carácter más sancionador que la llamada de atención que es de carácter preventivo. Con la reprimenda se persigue: - Señalarle claramente que su actitud o su conducta ha sido claramente inadecuada - Que el niño no vuelva a hacerlo más - Hacerle ver las consecuencias por los demás, para sus padres y para él mismo de su conducta. - Señalarle también cómo esperamos que se comporte la próxima vez o que subsane el daño. ¿Cómo se hace? 1) Tono de voz adecuado 2) Breves 3) En cuanto sea posible 4) No hacer más comentarios 5) Sin herir 6) Las siguientes alusiones, palabras de aliento. 5. OBLIGAR Obligar consiste en obligar al niño a realizar lo que se le está mandando. No siempre es cosible razonar o esperar que el niño atienda lo que le estamos diciendo. En esos casos hay que obligarlo sin más problemas. Las situaciones en las que son válidas esta técnica son: - Cuando el niño se niega reiteradamente a cumplir una orden, a pesar de las llamadas de atención - Cuando el niño se niega a cumplir con una responsabilidad, a realizar algo beneficioso para él o están en juego su seguridad: ir al colegio, ponerse el cinturón de seguridad, bañarse… ¿Cómo se hace? 1) Se coge al niño de la mano procurando no hacerle daño y se le retira o se le lleva a la situación 2) En otros casos se dirige su mano cogida con la nuestra para haga lo que le pedimos. 3) Se obliga ignorando sus llantos y pataletas 6. TIEMPO FUERA EL tiempo fuera consiste en apartar al niño del lugar o de la situación de conflicto por un tiempo limitado, para dejar de recibir atención. ¿Cómo se utiliza? 1) Llevar al niño a un lugar aburrido, donde no tenga con qué entretenerse, ni que le dé miedo. EL niño debe permanecer solo. 2) Mantenerlo un tiempo limitado (minutos por años que tiene el niño)

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3) Cuando el tiempo fuera concluye se acude a por el niño y se le dice que puede dejar el lugar, sin más comentarios sobre su conducta. Si se niega - Obligarlo a estar allí - Una vez allí, si se escapa, lo volvemos a llevar y le avisaremos que lo penalizaremos con un minuto más - Si vuelve a escaparse, lo volvemos a penalizar por última vez. Nos quedamos con él hasta que se tranquilice y adoptaremos otro tipo de medida como la retirada de privilegios. Situaciones en la que es válida la técnica. o Conductas negativas que tienen como finalidad llamar la atención: hacer trastadas, gritar, molestar al hermano… o comportamientos negativos que hay que cortar inmediatamente y donde no es posible razonar 7. RETIRADA DE PRIVILEGIOS La retirada de privilegios consiste en retirar de manera temporal alguna actividad u objeto que le resulte atractivo y de interés al niño. Es una técnica válida para muchas situaciones: - Incumplimiento de normas y responsabilidades - Conflictos entre hermanos - Para combinar con otras técnicas como la de obligar, las reprimendas o el tiempo fuera ¿Qué privilegios retirar? - Que estén relacionados con la conducta que queremos eliminar o corregir. - Que el niño conozca, en la medida de lo posible, previamente los privilegios que pierde por determinadas conductas - Variar los privilegios que se retiran para evitar que el niño se acostumbre Ejemplificaciones:  RETIRADA DE OBJETOS: la bicicleta, un juguete, el ordenador, el teléfono, golosinas, dinero de la paga…  RETIRADA DE ACTIVIDADES: ver la TV o determinado programa; no ir a un determinado lugar; no salir de casa, no ir a la piscina… Hay una serie de actividades o de objetos que no pueden retirarse: - La comida o el sueño - El material de estudio - Ir al colegio - Hablar con los padres - Un objeto que le sirva para dormir… ¿Cuánto tiempo?. Un tiempo limitado (parte de un día). • Niños de 3 a 8 años: tiempo de retirada una tarde, se le puede retirar golosinas, un programa de TV, no jugar con la mascota… No es conveniente retirarle actividades como ir al parque o salir a jugar por son actividades necesarias para el niño. • Niños de 9 a 12 años: tiempo de retirada una parte del día o incluso un fin de semana. 8. SOBRECORRECCIÓN La Sobrecorrección es una técnica educativa muy útil que combina procedimientos negativos y positivos, es decir, contiene elementos desagradables, pero a la vez enseña el comportamiento correcto. La Sobrecorrección consiste en entrenar en exceso la conducta con la finalidad de que el niño se sienta saturado por tal entrenamiento, de manera que no se olvide de hacerla, procure hacerla de manera correcta o tenga una sensación adversa hacia ella por la saturación. Además los efectos de esta técnica son muy rápidos y se mantienen con el paso del tiempo. Hay dos clases de Sobrecorrección: - Restitución: Corregir los efectos negativos de la conducta indeseada, dejando la situación incluso mejor que antes. - Práctica positiva: Practicar de manera repetida una conducta alternativa que sea adecuada. La Restitución y la Práctica Positiva se pueden combinar o aplicar por separado dependiendo de las conductas que se quieran eliminar. Para explicar el procedimiento de aplicación vamos a imaginar varias conductas a las que se puede aplicar esta técnica, y veremos qué habría que hacer en cada caso: a) El niño se ha hecho pis encima. b) El niño ha dibujado en la pared.

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c) El niño ha dejado el baño sin recoger. d) El niño ha empujado a un compañero de clase e) El niño baja las escaleras hacia el recreo corriendo. La aplicación combinada de los dos tipos de Sobrecorrección supone por lo tanto: 1- Obligar al niño a reparar el daño. a) En el caso del niño que se ha hecho pis encima, debería quitarse la ropa (si es pequeño, le ayudaríamos), llevarla a la lavadora, limpiar, en su caso, el pis, etc. b) El niño que ha pintado la pared, debe fregarla y dejarla más limpia de lo que estaba. c) El niño desordenado, debería recoger toda la ropa y enseres desordenados y guardarlos en el lugar adecuado. d) El niño debe pedir disculpas al compañero al que ha molestado. e) El niño debe regresar al salón de clases desde el recreo. 2- Obligar al niño a que practique el comportamiento adecuado a esa situación: a) Desde diferentes lugares de la casa, le llevaríamos corriendo hacia el water: ("Tengo que hacer pis, debo darme prisa..."), etc. b) El niño debe hacer varios dibujos en folios que debe pedir o buscar. c) El niño debe recoger otras dependencias de la casa. d) El niño debe hacer varias cosas agradables al compañero al que empujó (cederle el turno, prestarle algo, etc.) e) El niño debe bajar las escaleras despacio varias veces (mientras, los demás niños están en el recreo) Aspectos importantes a tener en cuenta en la aplicación de esta técnica: - La Sobrecorrección hay que aplicarla inmediatamente de la conducta que queremos modificar. - Es nuestra obligación el supervisar que el niño realice la práctica positiva adecuadamente. - Si el niño se resistiera debemos obligarle, con tranquilidad pero con firmeza, a que haga la práctica positiva, incluso llevándole de la mano. - Se deben ignorar los gritos, lloros y/o quejas. - No olvidar elogiar o premiar la buena conducta o las aproximaciones a ella en cuanto éstas se produzcan. 9. IGNORAR SISTEMÁTICAMENTE Un modo eficaz de eliminar comportamientos específicos que irritan es simplemente ignorarlos. Puede que, al aplicar esta técnica, le parezca que no está haciendo nada en absoluto para cambiar las cosas, pero comprobará cómo al ignorar sistemáticamente ciertos comportamientos, y actuando como si no existieran, se consiguen resultados asombrosos. Cuando quieren, los niños hacen cualquier cosa para conseguir la atención total e inmediata de sus padres. Saben exactamente lo que más les puede alterar o irritar especialmente en los momentos más delicados, en el recibidor de la casa justamente cuando llegan los invitados, por ejemplo, o cuando se está hablando por teléfono 0 en la caja del supermercado. Si se puede ignorar el comportamiento irritante cada vez que se produzca, el niño dejará de actuar de ese modo. La ignorancia sistemática es el arte de ignorar los comportamientos que desagradan y prestar atención positiva a los que agradan. Nunca se debe hacer una cosa sin la otra. Sin embargo, antes de intentar esta estrategia, valore usted el comportamiento y decida si se puede ignorar sin problemas. Es evidente que no se pueden ignorar conductas peligrosas como correr por la calzada o subirse al frigorífico y tampoco se pueden ignorar acciones intolerables como pegar y morder. Otro punto a considerar: la ignorancia sistemática es una técnica que utilizan sólo algunos padres eficazmente. En otros, sólo se consigue aumentar la tensión porque su capacidad para ignorar es demasiado baja. Si éste es su caso, puede intentar alguna otra de las soluciones que se ofrecen para tratar el problema. A continuación se dan unas líneas generales para que la ignorancia sistemática sea un éxito: Decidir lo que se puede y lo que no se puede ignorar ¿Es ésta una conducta que se puede, o se desea ignorar? ¿No es peligroso ignorarla? Si Pedro juega con enchufes, no se puede ignorar este modo de actuar. Los padres no deben empezar con algo que no van a ser capaces de ignorar durante mucho rato; es preferible no empezar «¿Qué es lo peor que puede ocurrir?» «¿Podré soportarlo?» ¿Podrá la madre aguantar los gritos de su hijo en el supermercado pidiendo donuts mientras el público se vuelve a mirarla con muestras de indignación ante su dureza? Si el niño dice palabrotas delante de la abuela, ¿será capaz el padre de hacerse el sordo? Si no, es mejor elegir otra opción para hacer frente a este comportamiento. La ignorancia es particularmente eficaz en conductas que han sido previamente alimentadas por la atención del padre y no funcionará bien con aquellas conductas que sean normales a ciertas edades o en etapas de desarrollo La ignorancia funciona bien normalmente para detener un comportamiento que siempre ha provocado la atención y ha permitido al niño salirse con la suya con anterioridad. Las rabietas son un buen ejemplo. El niño quiere un caramelo y usted le dice, «No, ahora no». Llora, se cae al suelo, patalea y grita. Usted intenta resistir, pero al final no lo soporta más y se rinde. Le da el caramelo para detener la rabieta. Las lágrimas se secan, su táctica ha funcionado. Ha reforzado usted la dependencia del niño en las rabietas para el futuro.

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La próxima vez, en lugar de esto intente salir de la habitación. Puede llegar a ser muy efectivo. No prestar atención al comportamiento No se debe reaccionar al comportamiento indecuado de ninguna manera, verbal o no verbal. No hay que decir nada al respecto. No se debe mirar al niño cuando esté actuando. No hay que mostrar ninguna expresión facial o hacer gestos como reacción a ello. Se debe mirar a otro sitio, hacer como si se estuviera ocupado en otra cosa, salir de la habitación. Si no se puede salir, hay que apartarse disimuladamente todo lo posible. Se debe continuar tanto tiempo como el niño prolongue su comportamiento. Esto no significa tratarlo fríamente, ya que esa es otra forma de atención. Simplemente se debe simular que se está tan concentrado en lo que se está haciendo que uno no se da cuenta de nada. Considere que cualquier intento del niño para captar su atención es un signo de progreso y redoble los esfuerzos por parecer indiferente. No responder, tararear, subir el volumen de la radio, mirar al techo, hablar con uno mismo de sus cosas, todos son medios eficaces de no prestar atención. Esperar que los comportamientos empeoren antes de mejorar Incrementara la intensidad, volumen y frecuencia de sus actos hasta saber que obtendrá respuesta. Pero no hay que abandonar. No le deje dar por sentado que sus travesuras van a llamar la atención como lo habían hecho antes. Aunque las pataletas y las quejas parecen durar una eternidad, se pueden medir en segundos e incluso minutos. En el espacio de pocos días, se podrá comprobar cuándo la conducta se intensifica y cuándo va disminuyendo. Téngase presente que cuanto más firme se haya sido y menos atención se haya prestado a la conducta, menor será su duración. Reforzar las conductas deseables. Se puede activar la extinción de las conductas indeseables reforzando las buenas conductas con elogios y recompensas. Si se está intentando terminar con los lloriqueos, elogie al niño inmediatamente si se pone a jugar con tranquilidad después de haber dejado de lloriquear. Acérquese a él y demuestre interés en lo que hace. Si el lloriqueo comienza otra vez, ignórelo hasta que pare. Si el niño está jugando con la comida y se ignora lo que está haciendo, préstele atención cuando coja el tenedor. Dígale lo mucho que se aprecia la forma en que está comiendo los guisantes. 10. LOS PROGRAMAS DE CONDUCTA. LA ECONOMÍA DE FICHAS Esta técnica es un sistema de administración de refuerzos mediante la utilización de fichas, vales, tarjetas, etc. Mediante ella se puede reforzar el comportamiento adecuado del niño (mediante las fichas que gana). COMO ESTABLECER UN SISTEMA DE PUNTOS ¿Porqué Usar un Sistema de Puntos? • Para fortalecer la conducta social y también disminuir la mala conducta. • Para poner énfasis en lo que los niños hacen bien. • Para ayudar a los niños a que aprendan que su comportamiento hace la diferencia. • Para dar estructura a las rutinas diarias de los niños. • Para establecer ocasiones en que se pueda sorprender a los niños portándose bien. En la mayoría de los casos, el sistema de puntos es apropiado para los niños de 8 años o más. Pasos Para Utilizar el Sistema de Puntos 1. Los padres deben indicar lo que quieren que sus hijos hagan. Deben entonces consultar con ellos. Finalmente, deben hacer una lista de las conductas deseables, y expresar cuándo quieren los padres que estas ocurran. 2. Los padres deben examinar si son razonables sus expectativas. 3. Los padres deben indicar ciertas conductas negativas. Luego deben consultar con sus hijos y hacer una lista de conductas inapropiadas. Después, los padres deben explicar cuánto quieren que disminuya la mala conducta. 4. Los padres deben hacer una lista de algunas cosas favoritas de los niños, eventos, o actividades. Luego deben darle cierto valor a las cosas que pueden controlar. Deben entonces seleccionar ciertos eventos o cosas que pueden dar a sus hijos como premio diario y sin mucho esfuerzo. 5. Los padres deben definir con detalle las conductas aceptables e inaceptables. Los padres deben anotar estas definiciones en una hoja de registro y mantenerlas como referencia. 6. Los padres deben indicar las conductas aceptables e inaceptables y los privilegios para sus niños en un registro semanal. 7. Los padres deben tomar decisiones sobre los puntos otorgados por el buen comportamiento. El valor más alto debe darse a la conducta que ambos padres e hijos consideran más importantes y que ocurren menos. Es buena idea designar valores altos a conductas apropiadas para poner las cosas a favor del niño. 8. Luego, los padres deben asignar valores a la conducta inaceptable. Estos puntos se pueden substraer cada que los niños se portan mal. El valor quitado por mala conducta debe ser menor que el valor agregado por buena conducta. Los

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valores bajos deben asignarse a la mala conducta. Los padres deben asignar valores más altos a cosas que puedan hacer más daño al niño y/o a otros, como la agresión. Los padres deben asignar valores más bajos a comportamiento negativo que no tiene mayores consecuencias, como las “palabrotas” o interrupciones. Los padres deben asignar valores bajos a conductas que ocurren con frecuencia para disminuir la posibilidad de que el niño no pierda más puntos de los que gana cada día. 9. Los padres deben asignar puntos a las actividades favoritas de los niños, para que de esa forma ellos puedan diario intercambiar puntos por uno o más privilegios. Por ejemplo, un privilegio no debería costar siete puntos cuando se ganan puntos de cinco en cinco por buena conducta. Si los padres tienen dudas, deberían asignar puntos más bajos por los privilegios. 10. Los padres deben permitir que sus hijos intercambien diariamente los puntos que han ganado. 11. Durante el recuento, los cuales deberían planearse por adelantado, los padres deberían describir el comportamiento del niño, entregar las recompensas y determinar la hora para los intercambios. Los padres no deben discutir estos temas a cualquier otra hora. Esto disminuirá la posibilidad de que los niños ganen puntos manipulando las cosas. 12. Los padres no deben permitir que los niños guarden puntos ganados para otro día. 13. Los padres deberían planear oportunidades para que los niños ganen premios si el número de puntos ganados indica que se han estado comportando mejor de lo que se esperaba. Después, cuando los niños se portan consistentemente mejor de lo que los padres esperaban, los padres pueden aumentar la frecuencia necesaria para el buen comportamiento para que los niños puedan ganar puntos (o disminuir la frecuencia de la conducta negativa necesaria para ganar puntos), o espaciar las oportunidades para ganar premios (ej: semanal o mensualmente). 14. Los padres deben revisar con frecuencia el comportamiento de los niños. Cuando el nivel del buen comportamiento es más alto de lo que se esperaba, los padres pueden disminuir gradualmente el valor de tal comportamiento y/o pueden empezar a felicitar al niño un poco menos, por ejemplo, cada dos que se porta bien. Poco a poco, los padres deben sustituir una conducta nueva por una que ocurre frecuentemente. Cuando los niños se portan mal con más frecuencia de la que se esperaba, los padres pueden mantener las mismas condiciones para esa conducta y establecer condiciones para otra conducta inaceptable. 15. Los padres deben revisar a menudo la frecuencia con la que los niños intercambian puntos ganados por ciertos privilegios. Si los niños rara vez escogen cierto privilegio, los padres pueden hablar con ellos al respecto y reemplazarlo con otro privilegio. 16. Si el comportamiento de los niños está bajo el nivel que los padres esperaban, se deberían revisar los siguientes puntos. • La consistencia y precisión con la que los padres observan a sus niños. • El control que los padres tienen sobre el acceso a los privilegios. • La tendencia en el comportamiento de sus hijos. • La frecuencia y condiciones para intercambiar puntos por privilegios. • La manera en que los privilegios han sido seleccionados por padres e hijos. Como Dar y Quitar Puntos Dar y quitar puntos debería ser tan placentero como sea posible. Hay ciertas cosas que padres e hijos deben considerar cuando se intercambian puntos. Reglas Para Los Padres Cuando Dan Puntos • Los padres deben estar cerca de los niños y poder tocarlos (no 10 metros retirados o en otro cuarto). • Los padres deben mirar a sus hijos y sonreír. • Los padres deben hablar con una voz agradable. • Los padres deben asegurarse de que sus niños estén de frente y con la mirada hacia ellos. • Los padres deben elogiar a sus hijos. Pueden decirles algo como "¡Oh, qué bién. Has hecho un buen trabajo. Esto me ayuda mucho!" Los padres deben entonces recompensar a sus hijos con puntos. Pueden decir algo como "Porqué no te apuntas veinte puntos por portarte tan bien." • Los padres deben describir el buen comportamiento a sus hijos para que ellos sepan exactamente la razón (por cuál conducta) por la que se ganaron el premio. • Los padres deben ocasionalmente dar a sus hijos una palmada en la espalda o acariciar su cabello – ¡A los niños les encanta! • Los padres deben asegurarse de que sus hijos les respondan. Los niños pueden decir algo como "Gracias mamá", o "Muy bien". Reglas Para Los Padres Cuando Quitan Puntos • Los padres deben estar cerca de sus hijos para poder tocarlos. • Los padres deben mirar a sus hijos y sonreír.

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Los padres deben hablar con voz agradable. Los niños no deberían ser capaces de notar si los padres les van a dar o a quitar puntos, por medio del tono de voz o la expresión de su cara. Los padres deben asegurarse de que sus hijos estén de frente y con la mirada hacia ellos. Los padres deben explicar con voz calmada cuál conducta fue inapropiada. Los padres deben luego cobrar los puntos malos. Los padres deben asegurarse de que sus niños acepten el castigo de forma apropiada. (Vea las "Reglas Para Los Niños" a continuación. Señalando la respuesta apropiada puede ser necesario algunas veces, por ejemplo, "Vamos, mírame a los ojos. Así está mejor." Si los niños aceptan la pérdida de puntos de buen modo, es bueno que los padres devuelvan parte de los puntos. Si los niños están muy disgustados o molestos cuando los padres les quitan los puntos, los padres no deberían forzar el tema. En cambio, pueden darle al niño un tiempo de descanso (para que se calmen) y quitarles los puntos.

Reglas Para Los Niños Cuando Ganan Puntos • Los niños deben estar frente a los padres. Deben mirarlos y sonreír. • Los niños deben responder cuando se les otorga los puntos diciendo "Muy bien,", "Gracias," o algo agradable. • Los niños deben anotar sus puntos buenos en un papel en menos de cinco minutos. Si no lo hacen en ese tiempo, los puntos no cuentan. Si están ocupados, es aceptable que les pidan a sus padres que anoten los puntos por ellos. • Los niños deben traer en menos de cinco minutos, su hoja de registro a uno de los padres para que la firme. • Una vez que los padres han firmado la hoja de registro, los niños deben responder a esto diciendo "Gracias," y deben luego llevar la hoja al lugar donde la guardan. Reglas Para Los Niños Cuando Pierden Puntos • Los niños deben estar frente a sus padres. Deben mirarlos y sonreír. No deben hacer gestos. • Los niños deben responder a la pérdida de puntos diciendo algo como "Muy bien," o "Traeré mi hoja de registro." Los niños deben continuar mirando a los padres y deben comportarse de forma placentera. • Los niños deben anotar los puntos perdidos en su hoja de registro. Si se olvidan, deben perder el doble de puntos después de cinco minutos. • Los niños deben luego pedirle a uno de los padres que les firme la hoja. Deberían seguir comportándose de forma agradable. • Después de que los padres han firmado la hoja de registro, los niños deben responder a esto diciendo "Gracias," o algo parecido. Deben luego llevar la hoja a donde la guardan. EJEMPLIFICACIÓN PROGRAMA DE FICHAS PARA NIÑOS ENTRE 4 Y 7 AÑOS  Fichas o pegatinas: todas valen 1 punto o según colores: blancas 1 punto, azules 5 puntos, rojas 10 puntos.  Haga con su hijo/a la lista de recompensas:  Corto plazo: ver TV, patines, videoconsola  Medio plazo: irse a dormir más tarde, invitar a un amigo a dormir, escoger la cena para la familia.  Largo plazo: alquilar una película, hacer una fiesta, viaje, camiseta equipo de fútbol,…  Realice con su hijo/a la lista de tareas  Asigne el número de fichas que ganará:  4 y 5 años: 1-3 fichas por tarea  6 y 7 años: 1-10 fichas por tarea  Determine el precio de las recompensas  2/3 de las fichas deben ser invertidas en recompensas de uso diario. Puede guardar el otro tercio a más largo

plazo. SISTEMA DE PUNTOS PARA NIÑOS ENTRE 8 Y 12 Años • Prepare un cuaderno y haga cinco columnas para la fecha, asunto, entradas, salidas y balance total. • Cuando premie con puntos, escriba en la columna “asunto” la cantidad y en la de “entrada” la ganancia. Añada la cantidad a balance. • Cuando gane un privilegio escriba el privilegio en “asunto” y ponga la cantidad en “salidas”. Deduzca la cifra de “balance”. • Aplique el programa igual que el sistema de fichas. • A nivel orientativo dé 25 puntos por cada quince minutos de esfuerzo.

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TAREA Lavarse las manos/cara Cepillarse los dientes Hacerse la cama Guardar la ropa sucia Recoger los juguetes Llevar los platos sucios al fregadero después de comer Hacer los deberes (durante quince minutos) Dar agua fresca al perro Bañarse/ducharse Colgar el abrigo No pelearse con los hermanos Del desayuno a la comida De la comida a la cena De la cena hasta acostarse …

PAGO 2 2 5 2 3 1 5 1 5 1 3 3 3

RECOMPENSA Jugar con videojuegos (treinta minutos) Jugar en el jardín Ir en bicicleta Usar un juguete especial Salir a comer una hamburguesa o similar Alquilar un videojuego o una película Ir a jugar a los bolos/minigolf o patinar sobre ruedas/hielo Acostarse más tarde de lo normal (treinta minutos) Traer un amigo a jugar Traer un amigo a dormir Ir a un videoclub Conseguir la paga (1 euro/semanal) Escoger un postre especial Ir a jugar a casa de un amigo

COSTE 5 2 2 4 200 300 400 50 40 150 300 100 20 50

FECHA

ASUNTO

28/04/2009

Preparar la mochila 10 para el cole Terminar los 15 ejercicios de matemáticas en 20 min.

10

Leer 1 página de las 4x5=20 lecturas obligatorias en 5 minutos 15 min TV

45

28/04/2009

28/04/2009

28/04/2009

ENTRADAS

SALIDAS

Puntos ganados

Puntos gastados

BALANCE

25

15

30

28/04/2009

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CLAVES SOBRE QUÉ NO HACER y QUÉ HACER CON EL SISTEMA DE FICHAS:        

NO empiece el programa explicándole que como él o ella se están portando mal, les quitará todas sus recompensas. NO castigue a su hijo/a en un primer momento quitándole puntos o fichas por portarse mal. NO sea tacaño, refuerce incluso las pequeñas muestras de buen comportamiento. NO aplique el programa en solitario. Implique a su pareja. NO dé fichas o puntos si tiene que repetir la petición. NO espere para reforzar a su hijo/a. Entregue las fichas inmediatamente después de realizar la acción. ACOMPAÑE los refuerzos con elogios. ESPECIFIQUE qué le ha gustado de la tarea.

IDEAS CREATIVAS DE OTROS PADRES Y MADRES:   

 

Utilice notas que sirven de recordatorio. Respecto a las metas a largo plazo coloque notas de recuerdo en diferentes lugares: fotografía + puntos. El dinero puede ser un buen refuerzo para niños mayores: limite la cantidad de puntos que puede cambiar por dinero. Entre 4 y 7 años manipule las fichas que cambia por refuerzos. Utilice sobres sorpresa como reforzador.

11. CONCLUSIÓN Cuando los intentos de disciplinar al niño no tienen éxito, puede ser beneficioso consultar con alguien fuera de la familia para que nos ofrezca sugerencias sobre la crianza del niño. Los profesionales especializados en el desarrollo y el comportamiento infantil pueden darle información acerca de la manera de pensar y de desarrollarse el niño. También pueden sugerir métodos para modificar el comportamiento; con la paciencia de los padres y la ayuda de los profesionales cuando sea necesaria, puede allanarse el camino para que los niños aprendan lo que la sociedad espera de ellos y lo que ellos pueden esperar de sí mismos. El hombre es lo que debe ser, mediante la educación, mediante la disciplina. Georg Wilhelm Friedrich Hegel

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Tecnicas Basicas de Disciplina para niños  

Orientaciones sobre diferentes tecnicas basicas de disciplina oara nilos y niñas en edad escolar elaboradas por Cristina Fuentes , orientado...