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TONTERÍAS QUE APRENDO DE MI NIETO

Sigo con mi pequeña barca de río y sin remos pero ya no busco un puerto, ni siquiera el mar. Acompaño niños, poemas vivos, a la orilla, y les veo marchar.


Estos versos escribía cuando enseñaba paparruchas en las aulas; ahora que ni eso enseño es cuando más aprendo desaprendiendo. A mi nieto y a mí nos gusta más el recreo que las clases.A mi nieto y a mi nos gusta más inventar juegos que comprarlos; la playa más que los hospitales; las cosas por establecer que las ya establecidas (y más si nos las imponen)… En fin, que nos gusta mearnos en nuestras sombras.

(Domenico Ghirlandaio, “El abuelo y su nieto”)

Ejemplos: - Hemos aprendido a comer las almendras con piel y sin contarlas. - Que siempre es bueno que llueva, y si podemos salpicar en los charcos… mejor.

- Un NO y un MÍO no siempre significa ser egoísta. Abuelo y nieto tenemos asumido que lo mío es mío y lo tuyo también es mío, o sea, todo es de los dos, lo nuestro y lo de los demás. - A comernos los higos de la higuera del campo del vecino.


- A deshacer la cama reciĂŠn hecha, poner los pies en el sofĂĄ y jugar al fĂştbol en el pasillo. - A saborear los dulces, el chocolate y las gominolas.

- A dejar sin beber medio vaso de zumo si no nos apetece mĂĄs. - Hacer las cosas de una en una, pero no por orden de importancia.


- A dejar para mañana o para el año que viene otras cosas muy importantes. - No sabemos qué son las “tendencias del día”, ni nos importa. - Vivir es fácil con los ojos cerrados, pero nosotros los abrimos cada día de par en par. - Empeñado estaba en que Daniel aprendiera a coger bien el lápiz hasta que él me enseña que es más importante garabatear con el dedo en la arena húmeda de la playa.

- A los dos nos importa hacer bien las cosas, pero no tanto. - Mejor es ser un poco agresivo que te las den todas en el mismo lado. Me acuerdo de los santos inocentes y el lavamanos de Pilatos.


- Que las uvas, ciruelas, sandías, higos y moras están más ricos recién cogidos.

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A preferir el juego, al estudio, y jugar hasta caer rendidos. A prolongar el día cuanto se pueda, por la mañana y por la noche. A sonreír más y besar menos. A querer mucho a mi familia y amigos; también a los demás, pero menos. - A contarlo todo sin conocer las consecuencias. - A vivir en continua fantasía.


- Que olvidar nombres es propio de nuestras edades. - Que podemos repetir mil veces el mismo juego, los mismos escondites, aquellos columpios, los mismos paseos, los mismos cuentos, como si fueran siempre nuevos. Todo nos hace la ilusión de la primera vez.

- Hemos aprendido a adelantar a los segundos y también a los primeros. Si no se dejan, la norma es que “ganan los terceros”.

- Siempre tenemos un plan B alternativo para cuando nos falla el primero. Suele ser muy parecido, si no el mismo.


- Somos un equipo en el que la fuerza de uno es igual a la flaqueza del otro.

- Nuestros juegos preferidos son pisar las baldosas negras de los suelos, que alternan con baldosas blancas o en forma de cruz, y meter pequeñas piedras en una lata vacía de tomate frito, de la que nos alejamos cada vez un poco más al dominar la distancia anterior.

- Que nos entusiasman los pajarillos, las flores, los olivos… y cargarnos las hormigas.


- A nadar y guardar la ropa, por mĂĄs que le digo que no merece la pena.

- Que no tememos a la muerte, sino a no vivir la vida. - A desear aquello que no podemos tener y estar dispuestos a cambiarlo por gominolas. - Los dos nos alegramos de que no haya Cole por las tardes y, si tampoco hubiera por las maĂąanas, mejor.


- No nos gustan algunas comidas ¿y qué?.Ni los médicos y sus medicinas, ni las órdenes, ni los castigos, ni los horarios, ni as verduras. - Sí hacer pintadas en los papeles que luego recortamos y tiramos, aunque sean obras de arte. También ver las tormentas tras los cristales y las carreras de coches.


- Admiramos a los bomberos, policías, pilotos y marineros. - Donde se pongan unos dibujos animados, que se quiten las grandes películas y las inaguantables galas. También nos dormimos con Tom y Jerry, pero no es lo mismo. - Nos gustan las madres y no hacer caso a las abuelas. - No necesitamos mucho dinero;solo el suficiente para tener contento al hombre de las “chuches”, al farmacéutico gordo y poco más. Nos da pena la gente que no tiene para llegar a fin de mes, ni siquiera para empezarlo. - Hacer de una piedra una nave invasora, o con un papel un localizador, o con una caja de cartón un mundo nuevo. - He aprendido a no importarme ignorar algo, pero sí descubrirlo todo. Lo que no sabemos, nos lo inventamos. - A tener pequeñas aventuras, a comer a escondidas todo aquello que nos prohíbe el médico. - No nos creemos indestructibles ¿o sí? Somos amantes de lo nuevo y superhéroes.

- A lavarnos los dientes, aunque no nos haga falta; uno por no tenerlos y el otro por tener perlas.


- Aguardar cosas inútiles y no recuerdos. Nos sobran cosas, muchas cosas. - A dejar los juguetes, la ropay los papeles de la mesa del despacho sin recoger.

- Daniel tiene los ojos grandes y yo los tengo gordos, pero vemos cuanto necesitamos ver. - Dudamos si seremos eternos. Es feliz con sus casi cinco años y yo le acompaño con mis casi no sé cuántos. Él no necesita reloj y yo he regalado el mío.

Daniel y Enrique, año 2013, empezando octubre.


Aprendo de mi nieto