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qwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwerty uiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasd fghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzx cvbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq 2º de Bachillerato Textos del “Símil de la línea” wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui Ejercicios y texto resuelto opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmqwertyuiopasdfghjklzxc vbnmqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmq wertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyui opasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopasdfg hjklzxcvbnmrtyuiopasdfghjklzxcvbn mqwertyuiopasdfghjklzxcvbnmqwert yuiopasdfghjklzxcvbnmqwertyuiopas 21/11/2011

Emilia Gómez Martínez


RESPONDE A LAS SIGUIENTES PREGUNTAS APLICÁNDOLAS A LOS TEXTOS QUE APARECEN MÁS ABAJO. 1) Descripción del contexto histórico-cultural y filosófico que influye en el autor del texto elegido. 2) Comentario del texto: Apartado a) Explicación de las dos expresiones subrayadas (para tales conceptos no tenéis más que mirar los apuntes, al final aparece explicados varios conceptos) Apartado b) Exposición de la temática. Apartado c) Justificación desde la posición filosófica del autor.

3) Relación del tema elegido con otra posición filosófica y valoración razonada de su actualidad

Ejemplo de comentario de texto - A esto me refería como la especie inteligible. Pero en esta su primera sección, el alma se ve forzada a servirse de supuestos en su búsqueda, sin avanzar hacia un principio, por no poder remontarse más allá de los supuestos. Y para eso usa como imágenes a los objetos que abajo eran imitados, y que habían sido conjeturados y estimados como claros respecto de los que eran sus imitaciones. - Comprendo que te refieres a la geometría y a las artes afines.

1. Descripción del contexto histórico-cultural y filosófico que influye en el autor del texto elegido. (realizado en un ejercicio anterior) 2. Comentario del texto: Apartado a) Explicación de las dos expresiones subrayadas (para tales conceptos no tenéis más que mirar los apuntes, al final aparece explicados varios conceptos)


Principio: en el texto se hace referencia que el alma se ve forzada a servirse de supuestos sin avanzar a un principio, por lo que tenemos que pensar que principio se refiere a idea. Aunque Platón suele utilizar “eidos” para referirse a las ideas, a veces, las llama “arjai”o principios. (remite a ideas en apuntes). Imágenes: en el texto imágenes no se refiere a los iconos o imágenes que percibimos a través de los sentidos, puesto que el concepto imagen aparece ligado a lo “inteligible”. Esto significa que en el texto se hace referencia a las imágenes utilizadas por los matemáticos, estas imágenes eran necesarias en la resolución de los problemas matemáticos.

Apartado b) Exposición de la temática. El fragmento ante el que nos hallamos pertenece al libro VI de la República, de hecho podríamos insertarlo en el “Símil de la línea”, allí se nos exponen los diferentes grados de conocimiento por los que pasa el alma hasta alcanzar la Idea de Bien o conocimiento dialéctico. El texto en cuestión se encuentra en la sección del conocimiento inteligible y el grado inferior del mismo, es decir, la dianoia o conocimiento matemático. Sabemos que nos encontramos en la explicación del conocimiento matemático por las pistas que nos deja el texto. Así se nos nombra la “especie inteligible” que se refiere al conocimiento inteligible o Episteme. En este momento es “el alma”, la razón la que puede conocer los objetos matemáticos. Más adelante, Platón nos indicará que esta razón es discursiva. La razón discursiva se sirve de “supuestos en su búsqueda”, estos supuestos son hipótesis, nociones que los matemáticos dan por ciertas y, no creen que deban explicar. Puesto que la razón discursiva no conoce las ideas no puede concluir en una verdad como lo hará la razón dialéctica, por eso dice Platón en el texto que este conocimiento no puede remontarse más allá de los supuestos. Dicho de otro modo, el conocimiento matemático no puede conocer las ideas. En conclusión, en este fragmento se nos explica el proceder de la razón en el conocimiento matemático.


Apartado c) Justificación desde la posición filosófica del autor. Para los griegos el saber es proporcional al ser, de esto modo sólo lo que es máximamente ser resulta perfectamente cognoscible, en tanto, el no ser es absolutamente incognoscible. Así pues, como la ontología platónica es dualista, no debe extrañarnos que la epistemología también lo sea. Pues bien, para Platón entre el ser (Ideas) y el no ser se encuentra una realidad intermedia: «el mundo sensible». Éste es una mezcla de ser y no- ser, y por eso está sujeto al cambio y al devenir. Si al ser corresponde un conocimiento verdadero (episteme) y al no ser la ignorancia, a esta realidad intermedia (lo sensible) corresponderá un conocimiento intermedio entre ciencia e ignorancia: un conocimiento que no es conocimiento propiamente dicho (ciencia) y que llamamos opinión (doxa); se trata de un conocimiento inestable y caduco como la realidad a que corresponde. Ahora bien, dentro del conocimiento sensible Platón distingue entre la imaginación o eikasia y la pistis o creencia. Explica Platón, que la imaginación es el tipo de conocimiento que posee la persona que se deja convencer por imágenes o por bellas palabras, es decir, aquella persona, que se deja convencer por los argumentos sofistas. Aquellos que aceptan solo lo que perciben por propia experiencia se encuentran en estado de pistis o creencia. En República Platón especifica que tanto la opinión como la ciencia poseen dos grados distintos, que corresponden a dos grados de realidad, de ser. Se trata del famoso pasaje del libro VI: el «Símil de la Línea»; también aborda el tema en otro celebérrimo pasaje del libro VII: el «Mito de la Caverna». De esta manera, al grado supremo de ser (Ideas) corresponde el grado supremo de conocimiento (Dialéctica), y todas las demás ciencias y artes quedan reducidas a medios preparatorios, para ascender a esta cumbre, que es la propia de los filósofos. Platón opone la Dialéctica (método científico-racional que aspira a la demostración de la verdad) a la Retórica de los sofistas, que sólo pretendían la persuasión. Los hombres comunes se detienen en los primeros grados de la primera forma de conocer, en el opinar. Los matemáticos se elevan hasta la diánoia, pero sólo los filósofos acceden a la noesis (pensamiento puro) y a la ciencia suprema (Dialéctica). Aunque los objetos matemáticos pertenecen al mundo inteligible, el alma (la razón) aún se sirve de imágenes (objetos del mundo sensible) a modo de hipótesis para llegar a comprenderlos (por ejemplo, las figuras que se dibujan en las demostraciones geométricas). Sin embargo, en el filósofo, el intelecto y su intelección, dejando de lado las sensaciones y todos los elementos ligados a lo sensible, captan, con procedimientos intuitivos, las Ideas puras y sus vínculos de implicación y exclusión, elevándose de Idea en Idea hasta llegar a captar la Idea Suprema (Bien). Este procedimiento mediante el cual el intelecto avanza o se mueve de Idea en Idea constituye la Dialéctica; por ello el filósofo es un dialéctico, es decir, el que es capaz de conocer el verdadero ser, la verdad suprema: la captación intelectiva del Mundo Ideal, su estructura, jerarquía y relación entre las Ideas. Y en tanto que mediante la Dialéctica llegamos a conocer las cosas por sus razones supremas de ser y pasamos de la opinión y de la diánoia a la noesis o conocimiento verdadero, la Dialéctica es una liberación de las servidumbres y cadenas de lo sensible. El SÍMIL DE LA LÍNEA, en definitiva, intenta explicar el largo recorrido que debe realizar el alma hasta llegar a la contemplación de la luz y la verdad. El aprendizaje es un esfuerzo que debemos hacer hasta llegar a la verdadera realidad. La liberación de las cadenas no es fácil, así como no es fácil pasar de las tinieblas a la luz. Por esa razón, el conocimiento no puede darse


todo a la vez; es preciso que el prisionero aprenda poco o poco ya que un exceso de conocimiento y de realidad le cegaría. El filósofo que llega a la cúspide, al Bien, a la Filosofía, la realidad y, por tanto, al conocimiento. El filósofo será el único capaz de regresar al interior de la caverna para guiar a la polis, teniendo siempre presente el Bien y la Justicia necesaria para proporcionar la felicidad a los ciudadanos. 3. Relación del tema elegido con otra posición filosófica y valoración razonada de su actualidad Podemos decir que la teoría antagonista a la teoría platónica es la teoría sofista, de hecho tanto Platón como su maestro, Sócrates lucharon contra el relativismo y el escepticismo de los sofistas. Platón utiliza el método dialéctico para alcanzar la verdad. El método dialéctico es un método deductivo, basado en el ascenso gradual por los distintos tipos de conocimiento. Frente al método deductivo platónico nos encontramos el método empírico-inductivo sofista. El método empírico inductivo parte de la experiencia, es decir, de ejemplos o vivencias personales y anecdóticas de las que infiere una conclusión general. Platón utiliza el método deductivo porque no parte de la experiencia, sino de las ideas que encontramos en nuestra mente de forma innata, recordándolas. De estos métodos surgen posturas diferentes ante el conocimiento: Platón es racionalista y los sofistas empiristas, el primero cree que el conocimiento verdadero debe surgir de la razón y los segundos suponen que el conocimiento sólo puede nacer de la experiencia. Platón cree en un conocimiento de un objeto que no cambia y ese objeto es el ser, algo que resulta imposible en la teoría sofista, puesto que defienden un objeto cambiante y perecedero, el objeto sensible, el mundo de la apariencia. Así pues los sofistas concluyen que si el conocimiento proviene de la experiencia y esta depende del estado de ánimo y capacidades del sujeto, no es posible un conocimiento universal e infalible. De lo que podemos deducir o bien cierto relativismo, es decir, toda opinión es igual de válida o una postura más radical, a saber, sólo podemos dudar de las opiniones que nos llegan, pues ninguna es fiable, dicho de otro modo, no es posible que exista la verdad (escepticismo). El método sofista se relaciona con la retórica, que consiste en el uso de bellas palabras con el fin de convencer a otros de una idea. La retórica enseña a defender tanto una idea como su contraria y este arte de saber hablar, no puede aceptar por tanto, una verdad. Platón creía que aquellos que se dejan convencer por las bellas palabras son los que se encuentra en estado de Eikasía o imaginación, puesto que aceptan que un juicio es verdadero, aunque no se utilice la razón sino el afecto para defenderlo. A su vez aquellos que utilizan la retórica no poseen el conocimiento, sino que se encuentran en estado de creencia o pistis. Los individuos que aceptan la creencia exponen que sólo podemos tener el conocimiento basado en la experiencia y que sea útil para el que hace uso de él, le proporcione un beneficio. Evidentemente, Platón no puede aceptar un conocimiento útil, él cree que el conocimiento verdadero debe ser teórico no práctico.

Los sofistas desechan el conocimiento inteligible o basado en la razón, puesto que no podemos poseerlo, la razón por sí misma no puede conocer. Platón


conocedor de las ideas sofistas responde que la razón posee ideas innatas, ideas que el alma vio en la otra vida y que ahora al reencarnarse en un cuerpo recuerda. Es así como Platón pretende superar a los sofistas, defendiendo que el conocimiento tal vez parece que comienza por la experiencia, pero que el verdadero conocimiento está en nuestro interior, en nuestra alma: aprendemos, porque recordamos. Actualmente no coincidiríamos con Platón en la defensa del conocimiento teórico frente al conocimiento práctico, puesto que hoy día la investigación científica está supeditada a las aplicaciones técnicas: las empresas subvencionan la investigación científica, también lo hacen los estados, pero con fines prácticos. Por otro lado, la ciencia parte de la experiencia, pero no la experiencia común, sino la experiencia en espacios controlados en los que se pueden recrear condiciones idóneas, es el caso del experimento. El método científico es el método hipotéticodeductivo, creado por Galileo, este método parte de la experiencia como la inducción sofista, no obstante, crea una hipótesis para explicar el problema planteado en la observación, sin embargo, una vez expuesta la hipótesis la comprobamos con el experimento. Sólo si la hipótesis supera el experimento se convertirá en ley.


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