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DOMINGO 17 de Diciembre de 2017 -- /7

INFORMACIÓN

Balcón del ciudadano Esta segunda ronda de negociaciones resulta mucho más complicada para la delegación de la MUD, debido a que el gobierno obtuvo lo que buscaba: ganar tiempo con miras a adelantar las elecciones presidenciales. En estas circunstancias a veces es necesario retirarse de una negociación cuando se enfrentan objetivos mutuamente excluyentes, como son los requerimientos del gobierno de: reconocer a la Asamblea Nacional Constituyente y el retiro de unas sanciones que están fuera de la competencia de la MUD. En este caso, el mejor movimiento puede ser el retirarse de la mesa. En una negociación basada en principios, saber cuándo retirarse es una parte importante; y parte de su preparación es encontrar la "Mejor alternativa a un acuerdo negociado (MAAN). A diferencia de una "línea de fondo", que sólo establece un límite en una negociación, el MAAN ofrece alternativas. Es la red de seguridad del trapecista. Según el modelo de negociaciones de Harvard, si las negociaciones colapsan o el resultado ideal no es alcanzable hay que tener un MAAN. De esta manera se tiene un piso para la negociación. Para construir un MAAN fuerte hay que generar un conjunto de acciones que el negociador pueda tener a mano, si no se llega a la negociación ideal. En este caso, la delegación de la MUD debería estar preparada por si la negociación fracasa. Regresar al país sin haber alcanzado ninguno de los cuatro puntos conocidos en su agenda representaría un nuevo fracaso, tanto como negociadores como dirigentes políticos. Una de las recomendaciones es realizar una "tormenta de ideas" sobre los cursos de acción que se podría tomar en circunstancias en que el país les pedirá cuentas luego de los estruendosos resultados de las elecciones del 10D. Si este es el caso, la jefatura de la delegación de la MUD y el resto de la delegación deberían preguntarse: ¿Cuáles son sus opciones si no puede llegar a un acuerdo? Evidentemente, por razones estratégicas, no se puede esperar que las revelen; pero sí se les puede recomendar que las tengan, para lo cual debería: 1) Preparar una lista de acciones que podrían tomar en caso de no llegar a un acuerdo; 2) Convertir alguna de las ideas más prometedoras y transformarlas en alternativas realizables y 3) Seleccionar la alternativa que mejor suene. En consecuencia, es imperativo que generen un conjunto de acciones dirigidas a tener una mejor alternativa en caso de que las negociaciones no lleguen a un resultado satisfactorio para la vuelta a la democracia Entre los motivos por los cuales pienso que esta nueva ronda de negociaciones pudiera fracasar se encuentran las posiciones dogmáticas de voceros autorizados del gobierno cuando reiteradamente afirman que "el proyecto, que es lo mismo que "el comunismo" llegó para quedarse". Por lo que me pregunto para qué son las negociaciones. Y segundo, la mala intención de Maduro al intentar minar el camino de las negociaciones con invitaciones a Palacio. Por estas y otras razones, la MUD necesita un MAAN.

Por. Karina Peraza Rodríguez

Los estantes de las jugueterías llenos, la gran variedad para escoger entre tiendas y algunos comercios de chinos, se acabaron. Son pocas las opciones que tiene el Niño Jesús para buscar los juguetes que piden los pequeños para estas navidades del 2017. Esta realidad se repite en todos los Estados del país. En Lara, por ejemplo, la Av. 20 del centro de Barquisimeto, se encuentra repleta de gente caminando de un lado a otro, buscan precios, comparan, aún no compran, porque son muchos los padres a los que el Niño Jesús les encargó que averiguara los precios de los juguetes que quieren sus pequeños, es mucho trabajo que tiene y son demasiado los regalos a repartir. El panorama no es bueno para los obsequios parece que muchos resolverán con lo que puedan. Y es que los precios de los bebes queridos oscilan entre 650.000 a 1.500.000 bolívares, los carros van desde 350.000 a 600.000, si son eléctricos ya pasan el millón, las muñecas imitaciones de Barbie cuestan 250.000 a 600.000 depende de los accesorios y las originales sobre pasan el millón y medio. Los más económicos son muñecas de princesas o series de Disney de 10 cms y cuestan Bs. 70.000.

Foto Karina Peraza Rodríguez

J. GERSON REVANALES

El Niño Jesús tiene una tarea difícil

Todo está tan costoso que esta navidad está por las nubes. Patines, monopatines se consiguen entre un millón y medio hasta cinco millones, las bicicletas en 10 millones. Aquellos juegos de herramientas, cocinas, de doctores que son de plásticos, set de maquillajes pequeños que usualmente se usaban para rifas en cumpleaños, ahora salen entre 150.000 hasta 250.000 mil bolívares, los juegos de mesas como ludos, bingos, memorias, rompecabezas, entre otros van de 125.000 hasta 245.000 bolívares. En los anaqueles solo hay juguetes sin variedad a altos precios, mientras los comerciantes informales montan sus puestos en las afueras de los locales convirtiéndose en competencia, con el tema de que no se encuentra el efectivo, tienen como opción de pago las

transferencias y puntos. Los buhoneros ofrecen más variedad de juguetes y con una diferencia de precios con respecto a las tiendas de hasta Bs. 300.000. Padres atados de mano La mayoría de los consultados se sienten atados de manos, expresan que los pequeños deben recibir sus regalos, pero casi ninguno tendrá lo que quiere, ni tampoco lo que quisieran comprarle, porque el dinero no alcanza y la prioridad, en el hogar, es la comida. Naikar Camacaro, cuenta con un presupuesto de un millón para el regalo de su hija de año y medio, tiene ese dinero gracias a que su esposo trabaja en una academia de Beisbol y les ha ido bastante bien, asegura que ha caminado y no ha conseguido nada. Quería regalarle

algo musical pero están cerca de los 900 mil. Relata que hace una semana observó una muñeca en 780 mil y al regresar está en 1.600.000. "Hay que comprar de una vez porque los precios cambian todos los días". La realidad para Maritza Aristigueta es otra, su esposo se encuentra fuera del país, el dinero para ella no es impedimento, pero ha sufrido porque no encuentra lo que quiere. Carlos Moreno opinó lo mismo, tiene a su hermana en Perú y ella se encargó de los gastos de su sobrina, confesó que mientras su hija estuviera bien, no le importaba. Algunas madres expresaron que solo sacaron el Carnet de la Patria con la esperanza de que les dieran el bono de Bs. 500 mil para completar sus regalos. Nelsi Castillo, no la tiene fácil, su hija de 7 años, pidió unos patines pero son costosos, verá una muñeca, mientras a su hijo de 3 años le compró un balón. "Los precios no ayudan", observa los juguetes y en su cara se ve la preocupación. A la mayoría las utilidades no le alcanzaron, una persona que devenga sueldo mínimo, recibió entre 260.000 y 280.000 que solo alcanza para un juguete de plástico. Son al menos tres meses de trabajo que tienen que reunir un padre para comprar algo decente.

Venezolanos se la ven negras estas navidades Por Madelein Fernández

Llegó el último mes del año, ese que era esperado por todos los venezolanos para el compartir con los compañeros de trabajo, entre amigos y en familia, donde los niños ya comenzaban a pensar en la anhelada carta al niño Jesús, las famosas hallacas, el pan de jamón y la ensalada de gallina, el 24 y 31 de diciembre, sin embargo, la crisis que atraviesa el país acabó con la fiebre navideña. Anteriormente, para esta época muchos hogares venezolanos ya estaban adornados empezando con el arbolito hasta las luces que se solían colocar en los balcones o simplemente en las puertas de las casas, este año, caminan cabizbajos al pasar por un supermercado y no hallar los ingredientes para el festín de noche buena, en caso de encontrarse sus elevados costos impiden su compra.

Foto Especial ENPaís

*** La invitación que el presidente Nicolás Maduro le hizo a la MUD para reunirse en el Palacio de Miraflores es una bofetada a las negociaciones.

Las familias tienen que hacer magia para poder rendir los pocos “churupos” en las compras navideñas. Venezuela vive una hiperinflación, donde a diario los precios van subiendo un 50%, y el régimen simplemente se hace la vista gorda sin hallar soluciones económicas viables para acabar con la crisis. Una persona que gane sueldo mínimo el cual se sitúa en 177.507 bolívares debe esperar al menos el cobro del bono de alimentación que serían 279.000 bolívares para poder comprar algo de comer, pero esto sigue siendo insuficiente.

Un par de zapatos de buena calidad tiene un costo de 1 millón o hasta 3 millones de bolívares, cuando el más económico podría costar 500.000 bolívares. Comprar un jeans se ha convertido en una prenda de vestir exageradamente costosa, puesto a que no baja de los 800.000 bolívares, muchos optaban por acudir a mercados populares muy famosos como el de La Hormiga en El Cementerio, o el de los techos rojos en La Hoyada, pero

los precios suelen ser hasta más elevados que en una tienda de centro comercial. Hasta hace algún tiempo, los venezolanos al percatarse de los altos precios de las cosas decidieron regalar productos de higiene personal, pero también ya es algo complicado para una persona que gane el mínimo, por ejemplo: un desodorante ronda los 70.000 mil bolívares, una pintura de uñas vale Bs. 64.000. La vida cada vez es más cara en el país, el bolsillo de los ciudadanos es golpeado a diario con estos precios exuberantes, mientras que el régimen trata de jugar con el hambre del pueblo ofreciendo bonos, presionando y limitando aún más por medio del carnet de la patria, el cual no tarda en convertirse en un requisito fundamental para salir del país, la compra de alimentos y medicinas, hasta el punto de desplazar la cédula de identidad.

Semanario El Nuevo País, edición domingo 17 de Diciembre de 2017  
Semanario El Nuevo País, edición domingo 17 de Diciembre de 2017  
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