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Un decálogo para el colector de libros1 Pedro Ángeles Jiménez

I El año de 1855 se publicó el segundo volumen del catálogo de libros propiedad del marqués de Morante, don Joaquín María Ignacio Donaciano de la Santísima Trinidad Gómez de la Cortina2 -n. 1808, m. 1868Tal empresa editorial era de largo aliento: su primer volumen vio la luz en 1854, y a ese le seguirían muchos más, que en su conjunto difícilmente lograrían dar cabida cuenta de la biblioteca de enormes proporciones que don Joaquín pudo reunir a lo largo de su vida. Se dice de ella que tuvo más de 100,000 ejemplares, se dice de él que su exlibris acuñaba la frase “Libro prestado, libro perdido”, sentencia que hace rememorar el viejo tópico del anuncio conventual excomulgatorio y que sin embargo, no obsta para hablar de la afición al libro como otro de los placenteros laberintos de la existencia. Pero me 1 El presente texto se publican al amparo de la licencia Reconocimiento – NoComercial CompartirIgual 2.5 de Creative Commons, México, que puede consultarse en el siguiente link: http://creativecommons.org/licenses/by-nc-sa/2.5/deed.es 2 Catalogus librorum doctoris… Joach. Gomez de la Cortina, march. de Morante, qui in aedibus suis exstant, Madrid, Eusebio Aguado, 1855, v. II.


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detengo ahora en el segundo tomo, porque en su prólogo -escrito con cierto gusto literario por Alejandro Mendiburu-, se intercala un curioso decálogo para el colector de libros. Lista de reglas que puede expandirse y actualizarse, enmendarse o sintetizarse, pero que sin duda deja a todos los que tenemos en los libros un rasgo de querencia, una sonrisa franca cuando a meditar se deba someter esa maravillosa afición. Sin otro preámbulo, se reproduce a continuación el decálogo de Mendiburu dedicado al marqués de Morante:

II

Consejos, ó sea decálogo de un colector de libros.

Serás parco en adquirir; mira que una librería muy numerosa, de medio, de instrumento de saber, pasa á ser impedimento; repara que un hombre no es un Museo, ni tampoco una Biblioteca, y á cada libro que compras cuasi-contraes la obligación de leerlo.

No te fíes de Catálogos ni de boletines, mira que todos sus encomios de libros prueban en sus autores casi infinito deseo de no tenerlos.

Piensa siempre en que una es la Bibliografía del librero y otra la del literato; que la una distrae de la otra, y que esta otra es mas lucida y sustanciosa que aquella una.

Piensa en tus novísimos y postrimerías, es decir, en la brevedad de la mas larga vida humana, y no atesores muchos mas libros de los que podrás disfrutar. Considera lo que fue de la Biblioteca del Duque de la Valliere, de la de Mr. Hebert, de la de Mr. Renouard, de la de Luis Felipe, de la del Infante D. Gabriel, de la del Príncipe de la Paz., de la de Bobl de Faber.

No adquieras tantos libros de una especie que te cause vergüenza el


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carecer de los muchos que siempre te han de faltar; esto es vivir pobre entre riquezas y mártir entre delicias; mira que ninguna colección ha llegado á ser completa. •

Viste magníficamente solo aquellos libros que nunca hayas de leer ni consultar, los que destines á pasar de libros á relicarios; y decente, pero modestamente, los que hayan de continuar sirviéndote y á tus amigos.

Usa de tus libros procurando extraer de ellos uno mas, y ese bueno.

No tengas dos libros enteramente idénticos, no te parezcas á cierta Señora, que en prendándose de un vestido ó de un pañuelo compraba la pieza.

Nunca pagues por un libro lo que pueda bastar para adquirir mil mejores; á no ser que sepas de alguno en que se encierre toda la ciencia y toda la felicidad.

No seas tu propio Bibliotecario, ni hagas por tu mano el índice de tus libros.

¡Qué fácil es aconsejar!. Goldsmith decía ser este oficio de pobres, y yo añado que de necios, nueve de las diez veces, y siempre que el consejo no es pedido, y que no hay probabilidad de que se siga. Siga V., Marqués, sus nobles instintos, que yo me dejo llevar del mejor y mas irresistible de los míos en apreciarle, quererle y profesarle la mas pura amistad. = B. L. M. de V3.

3 Ibídem: pp. XIX-XX.


Un decálogo para el colector de libros