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INSTITUTO VALLADOLID PREPARATORIA

“LITERATURA”

3º “C” POR: De La Vega Godines Paola Estefanía Díaz Ayala Edgar Maximiliano

A jueves 20 de Octubre de 2011


Allá por los años de 1990 el director de la escuela Valladolid Preparatoria llamado Johnny Champagne Torres, tenía un hijo al que quería mucho llamado Marcelino Pani Champagne. Siempre jugaban en el terreno que tenían junto al monasterio Benedictino; hasta que un día al papa le ofrecieron una enorme cantidad de dinero por su terreno, el terreno serviría para construir la escuela Valladolid Preparatoria, y el papá de Marcelino seria el director de esta institución en cuanto estuviera lista.

Apenas hecho el trato empezaron a construir la escuela, Marcelino todos los días saliendo de la escuela iba a jugar en lo que antes era su terreno, entre las construcciones había animales muy peligrosos que podían llegar a herir a Marcelino, pero él era un niño que no media las consecuencias ni los peligros de jugar en una construcción tan enorme, pasaron los días hasta que un 11 de octubre de 1990 tras jugar después de la escuela como todos los días solía hacerlo; Marcelino sufre un terrible accidente, se había caído de una de las vigas de la construcción, rompiéndole varios hueso y hasta la cabeza en dos, como una sandia que cae al suelo; su papá devastado corrió al lugar del accidente pero ya nada se podía hacer, el pobre Marcelino había sufrido

una

muerte

inmediata.

Días después fue fundada la Preparatoria y su papá como director le sirvió de mucho convivir con los jóvenes alumnos de la escuela, para resignarse de la muerte de su hijo.


Al haber cumplido un año del fallecimiento de su hijo, Marcelino se apareció en la dirección de la Preparatoria, el papá de Marcelino pensó que solo había sido producto de su imaginación por que los recuerdos de su hijo aun eran muy vividos así que decidió no darle importancia, hasta que se da cuenta de que realmente Marcelino estaba ahí; tal fue la sorpresa que casi se desmaya necesito apoyarse en el escritorio para que no lo vencieran sus piernas. Marcelino tenía la cara destrozada, pareciera que estuviera cocida con puntadas mal hechas y que por lo visto

aun Marcelino

no

desaparece

había en

sanado.

el

momento en que su padre intenta hablar, simplemente se esfumo, por lo que su papá aun estaba muy confundido de si había sido la realidad o un simple sueño.

Marcelino paseaba por toda la escuela, en especial en las noches que no había nadie que tenia la escuela para él solo, se encargaba de espantar uno que otro velador que en las noches hacían su rutina, les movía las cosas a los alumnos del instituto, a los maestros les escondía los plumones o borradores, de vez en cuando les hacia travesuras a los maestros o alumnos; tales travesuras causaban grandes problemas entre los mismos compañeros o en ocasiones conflictos entre los mismos profesores, el papá de Marcelino estaba desesperado no sabía qué hacer para calmar a su hijo y como ni siquiera sabía si podría comunicarse con su hijo así que no sabía qué hacer para que su hijo dejara de actuar de esa manera.


Así que por fin el papá de Marcelino decide enfrentarse a él para pedirle que deje de hacer disturbios dentro de la escuela que estaba causando demasiados problemas, que necesitaba que dejara de hacer tantas travesuras, por fin

un

primero

-Hijo

necesitamos

de hablar

noviembre acerca

se

de

tu

encuentran: comportamiento.

-Papá, lo único que yo quiero es que pases un tiempo conmigo y parecía que la única manera de llamar tu atención era esta, y en parte es divertido tengo que admitirlo. -Pero

yo

-Puedes -Si

lo

no

cómo

convertirte hago,

pasar en

¿prometes

tiempo un dejar

contigo

eres

fantasma la

escuela

un

fantasma

también en

paz?

-Lo prometo, papá te extraño a mi lado, aun que sea para regañarme -Ok hijo, mañana mismo voy a estar a tu lado.

Con esta promesa el papá de Marcelino decide hacer un poco dramática su muerte para ser recordado siempre, la fecha ayuda del mismo modo que el efecto dramático, se paso las 24 horas encerrado en su cuarto planeando su muerte. El 2 de Noviembre justo a las 12:00 en su oficina el papá de Marcelino había terminado de planear su muerte, decidió aventarse del piso más alto de su escuela con el fin de que su espíritu quedara atrapado en la institución, y además quiso usar una capa que le tapara la cara, para que a la mañana siguiente que todos los alumnos y maestros descubrieran su cadáver, no fueran a ver su cara desfigurada. Entonces sin pensarlo dos veces, se puso arreglar sus papeles, dejar encargos y una carta para familiares y amigos. Se dispuso a prepararse para irse a la preparatoria, llego, y espero a que el velador estuviera cansado y distraído para poderse meter sin que se diera cuenta. Por fin logro entrar, se subió a la parte más alta y estando ahí se le apareció de nuevo su hijo, diciéndole:


-Papa qué bueno que viniste, pensé que no ibas a cumplir tu promesa. -Hijo, sabes que no te fallaría eres lo más importante que tengo. -Pero, padre, ¿estás seguro de hacerlo, no quiero ser egoísta contigo? -Por supuesto que quiero hacerlo, te extraño mucho hijo.

Con estas palabras el padre se tapo con la capa y se aventó del cuarto piso, inmediatamente su alma se libero de su cuerpo para irse con su hijo. Al día siguiente que empezaban a llegar alumnos y maestros, la mitad de ellos se desmayaron del impacto, pues el velador había quitado la capa negra que cubría la cara para averiguar la identidad de la persona. Se hicieron varias misas y homenajes al querido director, sin embargo aunque su hijo ya no hace destrozos, los dos

se

pasean

juntos

por

toda

la

preparatoria cuando el sol empieza a ocultarse.


LEYENDA