Page 1

BOLETÍN MENSUAL OCTUBRE 2008


Higiene nasal cotidiana con agua de mar

El reconocido pediatra del Hospital de Clínicas Caracas, Italo Gabrielle, en una entrevista exclusiva, habla sobre la importancia de la limpieza nasal como prevención de posteriores enfermedades respiratorias, ya que asegura que la nariz es uno de los órganos por medio del cual entra el mayor número de gérmenes y bacterias a nuestro cuerpo. ¿Qué es la higiene nasal cotidiana? Se refiere a la práctica de lavados nasales cotidianos. Normalmente practicamos higiene oral, corporal, pero no practicamos higiene nasal. Así como nos cepillamos los dientes diariamente para evitar caries, y nos bañamos para prevenir bacterias o enfermedades, igualmente debemos lavarnos la nariz a diario, para evitar enfermedades respiratorias. El doctor Alonzo Jones de la universidad Texas Tech. ha firmado que el 90% de los virus y bacterias entran al cuerpo por la nariz. Desde hace más de 4000 años los yoghis de La

India han practicado lavados nasales cotidianos con agua salada como parte de sus rituales de purificaciones. ¿Para qué se realizan los lavados nasales? Se ha determinado que la nariz representa una puerta abierta permanente para la entrada de virus y bacterias al organismo; éste es un estado inherente a nuestra respiración. La mayoría de los virus, bacterias y esporas se alojan en la parte alta de la garganta o rinofaringe y producen una colonización, luego de lo cual ocasionan una invasión al torrente sanguíneo de nuestro organismo. La mayoría de los resfriados o gripes se inician allí y la presencia de bacterias potencialmente fatales como el neumococo, hemofilus influenza, meningococo, staphylococcus aureus se alojan en la parte alta de la garganta desde donde invaden nuestro organismo diariamente. Por lo tanto, el lavado nasal cotidiano permite remover o arrastrar me-


cánicamente estas suciedades y disminuir así la posibilidad de una enfermedad de las vías respiratorias superiores o inferiores. ¿Con qué tipo es mejor lavar la nariz? Las fosas nasales tienen un intrincado sistema de canales que se continúan con una serie de espacios huecos llenos de aire llamados senos paranasales, están revestidas de un tapiz o mucosa que se encarga de producir moco, y éste cumple a su vez una función muy importante como lo es la de atrapar todos aquellos elementos invasores para nuestro cuerpo (polvo, moho, esporas, virus, bacterias). El moco nasal es movilizado por unos pelos microscópicos llamados cilios, dichos cilios se movilizan de adelante hacia atrás y permiten moverlo con gran rapidez, bien sea hacia fuera de las fosas o hacia la parte alta de la garganta donde se deglute. Por lo tanto la solución ideal debe respetar las características del aparato mucociliar. El moco nasal está compuesto en 90% de agua y el resto contiene proteínas, anticuerpos, y sales minerales. La nariz no puede ser lavada con agua pura, porque ésta entraría al interior de las células del epitelio nasal, y la hincharía, por lo tanto debe lavarse con una solución salina, que esté en equilibrio con el cuerpo (solución isotónica) y en casos de enfermedad como rinitis o inflamación una solución isotónica o con mayor contenido de sal (hipertónica). ¿Cómo se realiza este lavado? Los lavados nasales pueden realizarse de dos maneras: una pasiva, con jeringas goteros o peras de succión; y otra activa, con sprays presurizados o irrigadores pulsátiles.

Actualmente, según estudios clínicos, se ha determinado que el lavado activo y dinámico de las fosas nasales con sprays presurizados o de diferente presión y de manera pulsátil, es superior a los lavados pasivos, ya que estos últimos solo alcanzan la parte media y baja de la nariz, mientras que los otros alcanzan su parte alta, incluyendo la rinofaringe, donde se alojan la mayoría de los gérmenes potencialmente patógenos. Para lavar la nariz en un niño con un spray presurizado, se debe colorar al niño en posición horizontal y boca arriba, se gira la cabeza hacia un lado, y se introduce el spray en la fosa nasal superior; luego, se gira la cabeza hacia el lado contrario y se repite el procedimiento. Un adulto puede aplicárselo a sí mismo únicamente con reclinar la cabeza hacia un lado y posteriormente hacia el otro. ¿Cuál es la mejor solución para realizar estos lavados? Tradicionalmente, nuestros médicos han utilizado la solución salina al 0.9%, mal llamada solución fisiológica. Una solución fisiológica es aquella que se parece al cuerpo; sin embargo, ésta solución sólo contiene sodio y cloro, mientras que nuestra sangre también contiene otros elementos en cantidades más pequeñas, como el magnesio, cobre, selenio, zinc, azufre y sulfatos. En estado natural el mar contiene tres veces más sodio y cloro que nuestro plasma sanguíneo, es decir, es hipertónico. Pero cuando se reduce su salinidad, y se equilibra con el cuerpo (isofonía) resulta una solución perfecta para la higiene nasal, isotónica, ya que es la más parecida al líquido de nuestra sangre.


La hipertonicidad es solamente útil cuando se trata de procesos inflamatorios, agudos o crónicos, de la nariz y senos paranasales, pero en estado normal puede producir sangramiento e irritaciones y no es muy bien tolerada por los niños pequeños; por lo tanto, la solución isotónica es la que más respeta el epitelio nasal (capa simple de células). ¿Qué beneficios tiene la higiene nasal cotidiana con agua de mar? Es bien sabido desde tiempos remotos, que cuando hay una gripe, la mayoría de veces ésta se cura al ir al mar. Los lavados nasales cotidianos siempre han formado parte de las culturas orientales. En 1895 el British Journal of Medicine describía la nariz como “uno de los órganos más sucios del cuerpo que debía lavarse diariamente”, a principios del siglo XX el biólogo- fisiólogo e investigador francés René Quinton evidenció los beneficios del agua de mar, mediante una serie de experimentos en varias especies de animales y humanos. Él comprobó que diluyendo ambos tipos de sangre en una solución al 0.9%, los glóbulos blancos vivían 2 horas, sin embargo, utilizando agua de mar isotónica vivían 21 días. Además, miles de pacientes con desnutrición, tifus, diarrea y prematuridad fueron salvados mediante la ingesta de agua de mar isotónica; sin embargo, ante el bum de los antibióticos la terapia de Quinton fue olvidada. Estudios clínicos de más de 33 años y trabajos recientes, evidencian que los lavados nasales cotidianos con agua de mar previenen gripes, rinitis, rinosinusitis, otitis, bronquitis y asma. A diferencia de la solución al 0.9%, el agua de mar tiene un efecto descongestionante, anti-inflamatorio y regenerador de la mucosa nasal, además de

que permite reestablecer la actividad del aparato mucociliar. Datos interesantes: el gobierno alemán envía a sus asegurados al mar muerto en Israel donde los asmáticos disminuyen en un 33% sus crisis de asma y en un 43% el número de inhalaciones de sus broncodilatadores. El agua del mar muerto contiene una gran cantidad de sales de magnesio, bromuro, y azufre, que tienen un efecto regenerador y antiviral, por lo tanto la higiene nasal cotidiana reduce o evita la necesidad de antibióticos y de otros medicamentos. En un estudio del doctor Ivo Slapak en 2008, con 401 niños con resfriado común, de 6 a 10 años, se dividieron dos grupos; en uno se les aplicó el tratamiento convencional con anti-tiréticos, descongestionantes, muco líticos y antibióticos y en el otro se utilizó el mismo procedimiento, agregando lavados nasales con agua de mar isotónica. El estudio concluyó que el segundo grupo mejoró rápidamente de las gripes, además de que se evitó su recurrencia, los niños faltaron menos días a clases, disminuyeron el uso de antibióticos, antipiréticos, jarabes para la tos en comparación con el primer grupo. Por lo tanto ola higiene nasal cotidiana con agua de mar tiene un enorme potencial para disminuir la resistencia bacteriana y el consumo de medicamentos para las enfermedades respiratorias. Reina A. Benitah/Redacción www.pediatria24.com


Vacunas combinadas: una solución para reducir “los pinchazos”

Una vacuna combinada, como su nombre lo indica, es la combinación de distintas vacunas que confieren protección a diferentes tipos de gérmenes y que a su vez ahorran el sufrimiento del niño de tener que acudir al pediatra para recibir mayor número de “pinchazos”. Éstas son dirigidas contra gérmenes específicos y de acuerdo a la cantidad que se quieran prevenir se dividen (de menor a mayor) en: monovalentes, bivalentes o dobles, triples o trivalentes, tetravalentes, pentavalentes, hexavalentes y hasta heptavalentes. El uso de las vacunas combinadas es recomendado dependiendo del criterio de cada región o país. Por ejemplo, en los Estados Unidos no se aplican, su utilización es más un criterio europeo, particularmente de Francia, Bélgica e Inglaterra. Por su parte, la Sociedad Venezolana de Puericultura y Pediatría tiene un es-

quema de inmunización en el que el criterio puede ser tanto usar las vacunas una por una, como combinarlas. En la mayoría de los casos, los escenarios privado y público optan por utilizar las vacunas combinadas a partir de los dos meses de edad. Es en ese período cuando ya se suele aplicar la pentavalente o hexavalente. La Pentavalente incluye las vacunas contra: tétanos, difteria, tos ferina, haemophilus influenzae y el virus inactivado de polio; la Hexavalente protege contra lo anteriormente mencionado e incluye la vacuna contra la hepatitis B. Para estas vacunas, en los esquemas actuales, se contemplan 4 dosis antes de cumplir los dos años: a los dos, cuatro y seis meses, y un refuerzo a los 18 meses.


Posteriormente es recomendable aplicar otro refuerzo a los 4 a 6 años. Las vacunas combinadas tienen los mismos efectos adversos que las convencionales. Las consecuencias pueden ser de dos tipos: locales, (inherentes a la inyección) y se trata principalmente de enrojecimiento, hinchazón o edema y formación de nódulos o abscesos; y sistémicas, que se trata de fiebres, dolores de cabeza, musculares, articulares y rara vez problemas neurológicos como convulsiones, meningitis o meningoencefalitis. Según el doctor Italo Gabrielle, pediatria del Hospital de Clínicas Caracas, con las vacunas combinadas “se han logrado disminuir muchos efectos secundarios. Las vacunas han evolucionado, se reduce el número de pinchazos, el dolor en el niño, el miedo al pediatra, y se ahorra tiempo”. El Dr.Gabrielle asegura que “hoy en día hay un concepto de vacunación integral, toda la familia debe vacunarse, ya que para el pediatra no sólo existe la preocupación de un niño sano, sino de una familia salu-

dable en su totalidad, viéndolo así como un enfoque integral”. Es importante resaltar que las vacunas combinadas no deben ponerse cuando haya existido alguna reacción de hipersensibilidad o alergia a algunos de sus componentes, tampoco cuando prevalecen enfermedades neurológicas en el paciente, se utilizan corticoesteroides, el niño presenta inmunodeficiencia, es decir que no tiene capacidad de producir anticuerpos (bien sea congénita o adquirida), embarazadas, personas con SIDA o enfermedades como cáncer, linfomas o leucemia. Existen también combinaciones de distintas cepas del mismo germen, por ejemplo, el neumococo, que contienen hasta 7 serotipos diferentes del mismo neumococo. Esta vacuna esta destinada a niños menores de dos años, pero puede ser aplicada inclusive hasta los cinco años. Para los mayores de dos años contamos con la vacuna de 23 serotipos de neumococo, que se puede aplicar inclusive en los adultos. Fuente: Reina Benitah /redaccion@pediatria24.com


La circuncisión: una ventaja a corto, mediano y largo plazo

Investigaciones corroboran una menor incidencia de enfermedades de transmisión sexual en el varón circunciso, comparado con el nocircunciso. La fimosectomía, o circuncisión como se la llama comúnmente, es un procedimiento mediante el cual se remueve quirúrgicamente el prepucio (la piel que recubre la cabeza del órgano masculino). Desde tiempos remotos, los pueblos semitas han practicado este procedimiento a los niños, pocos días después de su nacimiento, basándose en creencias religiosas y consideraciones higiénicas.

Antiguamente, cualquier tipo de infección urinaria que sufría el neonato se le atribuía a factores congénitos, es decir, malformaciones genéticamente predeterminadas, ya que se consideraba casi imposible que las bacterias pudiesen penetrar en las vías urinarias masculinas, debido a la longitud del pene; no obstante, según numerosos estudios y trabajos de investigación, se ha determinado que la higiene de la zona genital es una variable significativa que influye de manera importante en la aparición de este tipo de problemas. La “mala limpieza” de la zona genital, capaz de propiciar infecciones, se debe a que las bacterias se asientan y adhieren al prepucio, be-


neficiadas por la falta de higiene; es entonces cuando los gérmenes, consecutivamente, pudieran ascender a las vías urinarias altas y así ocasionar padecimientos como la pielonefritis. La práctica de la circuncisión neonatal, junto con el aseo apropiado del glande, impide la colonización de las bacterias en el área. De esta manera, se logran disminuir en gran magnitud la incidencia de estas peligrosas enfermedades pediátricas. Además de realizar esta práctica en niños que presentan estrechez anormal o prepucio excesivamente largo, es recomendable tomarla en cuenta en casos absolutamente normales, ya que las infecciones de tracto urinario alto que se presentan en los primeros años de vida, a menudo conducen a un daño renal substancial, que en algunos casos pudiese desarrollarse posteriormente como una enfermedad renal terminal, durante la etapa de la adolescencia. Por otra parte, existen quienes acusan a la circuncisión de ser un procedimiento que causa dolor al neonato y lo expone al riesgo de contraer infecciones; además de todos los factores de peligro que implican las intervenciones quirúrgicas, como el sangramiento. Sin embargo, hoy en día existe anestesia local para disminuir el dolor, antibióticos que se utilizan para la prevención y el

tratamiento de infecciones, y la vitamina K que reciben todos los niños al nacer, para evitar hemorragias. Recientemente, en Australia, pediatras del departamento de Nefrología del Hospital de Niños Royal Alexandra, publicaron un estudio donde analizan la correspondencia que existe entre la circuncisión neonatal y la incidencia de infecciones urinarias en niños, concluyendo de la siguiente manera: “La circuncisión neonatal disminuye el riesgo de infecciones urinarias sintomáticas en los niños preescolares”. Esto respalda investigaciones previas que han determinado que: “La incidencia de infecciones del tracto urinario es diez veces mayor en el varón no-circunciso que en el circunciso”. Es recomendable efectuar la fimosectomía, pocos días después de nacido el niño, cuando el dolor y el sangramiento son menores y el post-operatorio más manejable, por medio de cremas de antibióticos y calmantes comunes. No es necesario realizar este procedimiento en un quirófano, ya que es de carácter menor; puede efectuarse en cualquier consultorio o retén, siempre por un médico especializado. Fuente: Reina A. Benitah redaccion@pediatria24.com

Octubre 2008  

Interesantes artículos para madres, padres, embarazadas y pediatras

Read more
Read more
Similar to
Popular now
Just for you