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18 Expansión Martes 20 noviembre 2012

FINANZAS & MERCADOS

Capital sí, pero sin noticias del crédito BANCA/ El mínimo de capital indispensable, por sí solo, puede no reflejar la salud de una entidad. El autor plantea cinco

medidas que aplicadas en conjunto pueden contribuir a cortar el nudo gordiano que es el saneamiento del sistema financiero. Aristóbulo de Juan Exigir un mínimo de capital a la banca es indispensable. Perogrullo “dixit”. Sin embargo, el indicador del capital, por sí solo,puederesultarirrelevante o incluso equívoco. Porque puede no reflejar la salud de una entidad, ni permitir la reanudacióndelcrédito. Esto ocurre cuando la exigencia de capital no va acompañada de la exigencia de provisiones realistas. Ocurre también cuando se computan como componentes del capital partidas sin contenido financiero; cuando los márgenes y los resultados reales -no contables -de las entidades siguen siendo escasos o negativos; y cuando las medidas de recapitalización cumplen la normativa, pero apenas aportan flujosdecajapropios,quepermitan reducir un desmesurado endeudamiento con los mercados mayoristas. Sobre todo cuando la mejora de la preocupante relación entre créditos y depósitos se ve dificultadaporlasalidadedepósitos. En febrero del pasado año, el anterior Gobierno, después de tres años y medio de crisis, anunció que existía una carencia de capital de 15.000 millones. ¡Ya era hora! Solo un año después, en febrero de este año, el actual Gobierno añadeunanuevacifra,centrada en lo inmobiliario: 54.000 millones. Fuerte progreso de transparencia. El pasado ma-

yo, nueva exigencia: 30.000 millones. Seguimos mejorando. Pero, también en mayo, la crisis de Bankia aflora carencias adicionales a las ya exigidas:14.000millones. En este contexto incierto, los organismos internacionales exigieron una valoración de la situación a diciembre de 2011, a efectuar por auditores y consultores externos. Valoración que se realiza el pasado verano y que concluye con el diagnóstico de Oliver Wyman, publicado en septiembre. En él se identifican nuevas carencias de capital por un total de 59.000 millones, individualizadas por entidades. Cifra que el Gobierno afirma ser reducible a 40.000 millones o incluso menos, por diferentes mecanismos.Unmareodecifras. Cobertura de carencias Mientras tanto, el pasado junio, el Gobierno concertó con las autoridades europeas una ayuda de 100.000 millones de euros para recapitalizar la banca. Sujeto ello a la solicitud formal de su entrega y al cumplimiento de las condiciones pactadas en un duro Memorandum emitido en julio. Por economía de espacio, no voy a efectuar ahora un análisis del trabajo de Oliver Wyman, que fue inspirado, efectuado por profesionales con experiencias análogas, y posteriormente bendecido porlatroika.

Supongamos que la cobertura de las carencias señaladas saneara teóricamente el capital. La gran pregunta es: ¿quedará saneado el sistema en términos de flujos de caja quepermitanreanudarelcrédito? No lo creo. Veamos por qué. Las exigencias del pasado mes de febrero, conocidas como “Guindos 1”, se han cumplido por el sistema en su casi totalidad. Pero, como explicaba mi artículo El penúltimo

saneamiento, publicado en EXPANSIÓN el 19 de marzo, una buena parte de sus componentes no aportaban flujos de caja propios. Las nuevas coberturas genéricas, exigidas en mayo y conocidas como “Guindos 2”, apenas se han cumplido a estas fechas. Naturalmente,nohanaportado flujos de caja. La modalidad de la recapitalización de Bankiaestáporver. Por otra parte, Oliver Wyman reduce las carencias a

59.000 millones, computando como mejora en el coeficiente de capital el colchón (o buffer), fruto de la reducción de activos por su posible venta. El coeficiente sí que mejora. Pero los flujos no. También computan como capital los beneficios esperados en el periodo 2012-2014, los cuales, en la medida en que fueran fruto de la simple consolidación contable de filiales en el extranjero o de intereses refinanciados, indebidamente considerados como ingresos, noaportaríanflujos. Por su parte, el Gobierno espera reducir las necesidades cifradas por Oliver Wyman con el llamado “bail-in”, es decir con quitas a los inversores en títulos preferentes o deuda subordinada. Quitas que están aún por definir y que no aportarán flujos a la entidad, ya que los flujos entraron en el pasado al colocarse aquellos títulos. También computaría el Gobierno como capital los menores impuestos a pagar por hipotéticosbeneficiosfiscalesfuturos, al considerar pérdidas actuales acumuladas como gastos deducibles. Ésto podría producir menores salidas de flujos, pero no entradas. También espera el Gobierno cu-

El Gobierno espera reducir las necesidades de la banca con quitas a los inversores

brirtemporalmentecarencias de capital mediante la suscripción por el Frob de los llamados CoCos (títulos automáticamente convertibles en acciones), los cuales no son sino una deuda, a devolver en junio de 2013, por cierto muy onerosa. Es más, la recapitalización aún pendiente en diferentes entidades se proyecta efectuar mediante la aportación de títulos avalados por el Tesoro,tantosiseefectúaporvía de recapitalización directa, comoporvíadeventasalbanco malo. Las entidades acudirían al BCE y obtendrían préstamos, con la garantía de esostítulos. Endeudamiento Pero existen varios peros. En primer lugar, el BCE exigiría un descuento (ohair cut) en el valor de tales garantías, con lo cual las entidades recibirían un saneamiento inferior al que se estima necesario. En segundo, las entidades no dedicarán los préstamos del BCE a reanudar el crédito, sino a la compra temporal de deuda pública para hacer un diferencial entre los intereses del BCE y los de la deuda, que mejore sus flacos márgenes e ir haciendo frente a los vencimientos de la ingente financiación mayorista de que depende. Esta sustitución de deuda cara por deuda barata mejorará los resultados, pero seguirá constituyendo endeudamiento. Y tendrá venci-


ARISTOBULO DE JUAN: Artículo Expansión 20.11.12