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junto a las integrantes del Consejo Directivo y al equipo del departamento social de la corporación, activaron los “protocolos de Urgencia” para actuar lo antes posible y enviar la ayuda correspondiente en el menor tiempo. “La directora de sede junto al jefe regional son fundamentales en nuestro quehacer, lo primero es tomar contacto con ellos, ya que manejan las cifras reales, el número de damnificados, evaluación del tipo de pérdida, además de los insumos de primera necesidad que requieren con mayor urgencia”, añadió Magdalena Neira. El caudal del río Salado, afectó principalmente la zona centro y baja de Chañaral, que después del aluvión del año 2015, no se volvió a habitar; el sector albergaba principalmente locales comerciales y hoteles. Ante una emergencia natural, el equipo de trabajo Corafam ya conoce el procedimiento de acción; para ello, se reparten las funciones para obtener mayor eficiencia en el proceso, por tanto arman diversos grupos encargados de realizar las diferentes tareas atingentes a la emergencia, como compras de insumos, embalaje, actas, entrega, sistema de envío, entre otros. Toda previa coordinación con las jefaturas de la región.

DESPLIEGUE CORAFAM El equipo social de la corporación junto a la directora de sede Corafam Atacama realizaron un levantamiento de las necesidades inmediatas del personal afectado, principalmente en las comunas de Chañaral y Copiapó. La trabajadora social de Corafam Gina Morales dijo que la comunicación directa con las regiones es fundamental para conocer la situación en la que se encuentran los funcionarios. “La directora nos apoyó con toda la información que requerimos, eso nos permitió estar al tanto de lo que necesitábamos comprar para enviar a la región luego de eso nos reunimos con la señora Magdalena Detective

y organizamos los grupos para comenzar a armar las cajas con alimentos no perecibles y utensilios de aseo. En menos de 24 horas teníamos un despliegue completo con toda la información; es un trabajo intenso, pero muy gratificante”, agregó la profesional.

APORTE ENVIADO POR CORAFAM En Chañaral, de las 150 familias afectadas, 25 de ellas estaban conformadas por personal de la PDI, por su parte, el 70% de los hogares de Copiapó quedó sin agua potable, registrándose cinco familias de la institución damnificadas en esa comuna, con un total de 35 afectados en toda la región. La Corporación de Apoyo a la Familia PDI, en base a la información recabada, entregó ayuda que consistió en una caja con alimentos no perecibles más una caja con artículos de aseo y bidones de agua a cada una de las familias afectadas. Además, se enviaron 175 bidones de agua y 120 mascarillas desechables para el personal que debía salir a terreno en labores de apoyo y limpieza, con una inversión cercana a los dos millones de pesos. “La experiencia en casos de catástrofe nos ha permitido actuar de manera rápida y oportuna, hemos mejorado el método de activación del protocolo de urgencia, con el fin de agilizar los procesos y desburocratizar el sistema, ya que sabemos que para casos como estos, la ayuda debe llegar en el menor tiempo posible, además cada integrante de la corporación sabe cuál es su función, trabajamos en cadena, lo que facilita la producción y envío de la ayuda”, informó la presidenta del Consejo Directivo. El aluvión del año 2015 en Atacama y los incendios que afectaron desde la VI a la VIII Región en febrero del 2017 permitieron que la Corporación de Apoyo a la Familia PDI se transformara en el primer organismo capaz de responder acertadamente a las necesidades de la familia policial afectadas por las inclemencias de la naturaleza, convirtiéndola en un pilar de apoyo fundamental ante la adversidad. 121 INSTITUCIONAL

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