Page 113

Carlos Bravo, ayudante del Director General, a quien Seoane informó los sucesos. Bravo sólo respondió: "Estoy orgulloso de haber sido tu amigo” y colgó el teléfono. A los pocos minutos, nuevamente sonó el mismo aparato, ahora era el prefecto inspector René Carrasco Montecinos. El jefe policial habló con Seoane para informarle que lo habían designado como Director General interino y que como no existían posibilidades de resistir, le ordenó que le comunicara al Presidente que él podría interceder con las nuevas autoridades para establecer una tregua y salir del Palacio. Una vez comunicada esta situación, el Presidente aceptó y ordenó a uno de sus asesores que tomara contacto con el prefecto inspector. De esta forma, se acuerda la salida de los restantes colaboradores y policías que aún permanecían en Palacio: en fila, con una bandera blanca, sin armas y sin resistencia. Así recordaba Seoane Miranda sus últimos minutos en Palacio: "El detective Eduardo Ellis toma un delantal de médico abandonado, usándolo como bandera de paz y enfilamos hacia la salida. Cuando salíamos veo a un médico que nos informa que el Presidente ha muerto".

Presidenta Michelle Bachelet, entregó a Luis Seoane, una condecoración en reconocimiento al valor y entrega de su padre, quien fuera el jefe de la Escolta Presidencial La Moneda el año 1973.

por ser el jefe de los detectives apostados en La Moneda; concurrí al Salón Toesca, donde -luego de darme la manome agradeció los servicios prestados, agregando que se quedaría en Palacio junto a algunos colaboradores, y me notifica que estaba liberado del servicio junto al personal a mi cargo. Le respondí que mi intención era quedarme en el lugar cumpliendo con mi deber. El Presidente me contestó que sabía que esa iba a ser mi decisión, ya que los viejos robles siempre mueren de pie. No obstante ,me ordenó que transmitiera el mensaje a los demás detectives. Ante esto, rápidamente concurrí donde mis colegas y les traspaso el mensaje, quienes se miraron unos con otros, asintiendo al mismo tiempo, que cumplirían con su juramento institucional, nadie abandonaría Palacio. El detective José Sotomayor Llano me dice con firmeza y seguridad: “Nosotros ya nos hemos comprometido a quedarnos, eso lo hemos dicho siempre”. Posteriormente, nos percatamos de la desventaja numérica y calidad de fuego que poseíamos, no obstante nuestro trabajo era proteger al Presidente". Seoane fue claro: "Como detectives de la Policía Civil nos encontrábamos defendiendo el lugar como un acto de dignidad y profesionalismo, no como un acto de guerra”. Tras resistir toda la mañana en Palacio, a las 13:30 horas sonó un citófono de uno de los pasillos. Era el detective Detective

"Era un funcionario público, que trabajaba en esto, y permanecí porque tenía que permanecer, no era contrario ni a favor de nada. Los 17 policías, con independencia de nuestras ideas personales, éramos funcionarios conscientes de nuestra responsabilidad. Investigaciones de Chile era y es una institución del Estado para la salvaguardia interior, la que está imbuida en una total vocación de servicio, que se pone a prueba todos los días, no importando las horas de descanso… En aquel momento, vi en todos mis compañeros detectives espíritu de sacrificio, entrega, compañerismo y cómo no, vi en ellos… honor, disciplina y lealtad". Los 17 detectives que estuvieron en La Moneda fueron, junto a Seoane Miranda: subinspector Fernando Del Pino Abarca, subinspector Douglas Gallegos Todd, detective 1° Carlos Espinoza Pérez, detective 1° Eduardo Ellis Belmar, detective 1° Juan Collío Huenumán, detective 2° David Garrido Gajardo, detective 2° José Sotomayor Llano, detective 2° Quintín Romero Morán, detective 3° Luis Henríquez Seguel, detective 3° Carlos San Martín Zúñiga, detective 3° Héctor Acosta Rey, detective 4° Juan Romero Morán, detective 4° Reinaldo Hernández Tarifeño, chofer (G° 7) Gustavo Basaure Barrera, chofer (G° 7) Pedro Valverde Quiñones y chofer (G° 9) Erasmo Torrealba Aliaga. Posteriormente, parte de los detectives continuaron con su desempeño profesional en la institución, aunque otros fueron alejados del servicio, como Quintín Romero. El inspector Seoane fue llamado a retiro, con derecho a pensión, emigrando a diversos países latinoamericanos, donde realizó actividades laborales, incluso como instructor de la Policía Nacional de Nicaragua. Regresó a Chile en 1982. 113 INSTITUCIONAL

Edición 170  

84 años consolidando el modelo investigativo para Chile

Advertisement