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Editorial

Adolfo Enríquez

O PLAN RECÚA

Unha ventana ao rural galego

U

n dos temas cos que ultimamente se lles enche a boca aos xestores públicos é o da igualdade entre os distintos territorios que conforman o Estado. Pero se a equidade é desexable entre territorios, aínda o é máis entre as zonas urbanas e rurais dos mesmos territorios, acaso porque a carencia de servizos no rural se nota moito máis. Sobre todo, como adoita ser o caso, se o votante urbano (porque, non nos enganemos, é o que todos somos para xestores públicos) nin sequera imaxina que nas aldeas do seu municipio son servizos pouco menos que inalcanzables. O derradeiro exemplo (derradeiro pero con 50 anos de antigüidade) é o das novas tecnoloxías. O votante urbano, ¿Crería que tras dictaduras ignominiosas e democracias administradas por gobernos de todos os signos, a televisión analóxica se vai xubilar sen dar a oportunidade a unha grande parte da poboación de poder disfrutala?. Cando ese mesmo votante urbano protesta -con toda a razón- porque o seu acceso á rede de alta velocidade non vai como debe, ¿crería que ao seu veciño do rural con sorte a Compañía lle está a instalar unha liña que irá á mesma velocidade que había nas cidades hai dez anos? O votante urbano debería estar doído con isto, porque o sobreprezo que paga pola súa moi rendible liña, engadido aos cuantiosos fondos dos seus impostos e dos presupostos europeos que o Ministerio canaliza a esa mesma Compañía, non van cubrir a súa cota de solidariedade dando acceso ás novas tecnoloxías ás zonas que non é tan rendible, senón que van encher directamente o peto da Compañía. E o peor é que isto se fai coa aquiescencia do actual Ministerio de Industria, Comercio e Turismo. Así, un día descubrimos o tan afamado Plan Avanza. Esperanzados, os do rural visitamos a Web (obviamente desde un ciber), para ver se por fin lle toca á nosa parroquia ter cobertura de banda ancha. Cando por fin a incorporan apresurámonos a chamar á Compañía para que nos instale o necesario, e aí é cando caemos da burra: o Ministerio minte na súa propia Web. Incrédulos chamámolos directamente, e descubrimos que teñen outro Plan ademais do Avanza, que é o que te aplican a ti e que se debe de chamar Plan Recúa. Se o acceso é fundamental para o rural, para todo o rural e sen diferenzas, aínda o é máis cando se trata de empresas que sen poder competitividade. O custo que nos vemos na obriga de repercutir por habitación e noite tan só para poder ler o correo electrónico (porque para outras cousas xa non serve), é de ¡dous euros! Dous euros que poderíamos aforrarlles aos nosos hóspedes, ou que nos permitirían duplicar e mellorar os produtos de acollida que temos ao seu dispor. Ou dito doutro xeito, que poderíamos baixar un 5% os prezos na tempada baixa se o Ministerio non mentise. Sr. Solbes, aquí lle achegamos un graíño de area para que controle a inflación!. 1


Revista semestral de la Asociación de Turismo de Calidad Pazos de Galicia Época II, Nº 6, Primavera/Verano 2008

Archivo Pazos de Galicia

Pazos de Galicia

Edita: Pazos de Galicia Consejo Editorial: Randy Hanssen, Manuel Viéitez, Benito Vázquez, Javier Goyanes y Montserrat Rodríguez Producción: Versal Comunicación, S.L. Dirección: Elena Goyanes Maquetación: Sandra García Fotografía: Adolfo Enríquez, Archivo Versal Comunicación S.L., Archivo Pazos de Galicia Redacción: Elvira Fernández, Susana V. Fraguela, Ledicia Trillo, Carmen Rey, Fátima Suárez Depósito Legal: VG 1251-2005 Imprime: Tórculo Artes Gráficas Pazos de Galicia. Monte Bachao, s/n. Santa Cristina de Fecha. Santiago. Tel. 902 197 613 info@pazosdegalicia.com www.pazosdegalicia.com

Foto portada: Adolfo Enríquez Casa Grande do Soxal

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Sumario O1 Editorial 12 Así somos

Descubrimos el secreto de Pazo do Souto

16 Puertos

A Pobra do Caramiñal

22 Ciudades

Recorrido por las Plazas de Pontevedra

27 Por dentro

Páginas 4-9

Llegamos hasta la cocina de los Pazos

Rutas

32 Espacios Naturales Allariz es Reserva de la Biosfera

Terra de Soneira. La comarca de Camariñas, Vimianzo y Zas, en plena Costa da Morte. Tierra de encajes, de castillos medievales, de acantilados y de playas. Descubra con nosotros este paraíso perdido en el Occidente gallego.

38 Arquitectura Los cruceiros de los señores

44 Leyendas

Las nueve olas que engendran vida

46 Museos

Los visitamos en el Baixo Miño

51 Gastronomía

Carneiro ao espeto en Moraña

56 Viajeros

El peligroso oficio de las carrexadoras de fogos

62 Caminos de Santiago O renacer do Camiño do Sueste

70 Autóctono La vaca Cachena

74 Romerías

Ir de vivo a San Andrés de Teixido

78 Vinos

Ribeira Sacra, viticultura de montaña

83 Fuera de Galicia Archivo Pazos de Galicia

Viajamos a La Selva de Camp (Tarragona)

89 Pazos de Galicia Guía de todos los establecimientos

Cuidamos a nuestros lectores Los Pazos asociados ofrecen ventajas

Pazo Carrasqueira

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Rutas

TIERRAS DE SONEIRA UN PARAÍSO POR DESCUBRIR EN LA COSTA DA MORTE

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Adolfo Enríquez

Por LEDICIA TRILLO


Adolfo Enríquez Adolfo Enríquez

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as Tierras de Soneira constituyen una comarca situada en el noroeste gallego, bañada por el Mar Cantábrico y formada por tres municipios: Zas y Vimianzo en el interior, y Camariñas en la costa. Si nos acercamos, por ejemplo, desde la capital gallega (Santiago de Compostela), la carretera comarcal AC-404 nos llevará directamente hasta el núcleo de Zas, donde no podemos dejar de visitar la frondosa carballeira que rodea el río ni la plaza del Campo do Carme, donde encontramos la casa consistorial. Son buenos puntos de partida de una interesante y hasta ahora poco frecuentada ruta que no dejará a nadie indiferente.

Zas, entre dos ríos

Petroglifos y monumentos megalíticos como dólmenes o arcas resisten el paso de los siglos en numerosas localizaciones de este municipio, de las que podemos destacar la parroquia de Muíño, en la que se encuentra el Arca de la Piosa. También permanece la huella de los celtas, plasmada en sus castros, y de la civilización romana, de la que quedan reliquias como el puente de Brandomil, que cruza el río Xallas dibujando la antigua Via XX que unía Braga y Lugo pasando por Brigantium (ciudad romana que actualmente puede corresponderse con A Coruña o con Betanzos), y que hoy tiene habilitado su entorno como lugar 6

Joyas del medievo Castillo de Vimianzo y Torres do Allo, en Zas

de recreo a la sombra de los árboles que pueblan las orillas del río. Siguiendo la misma carretera que nos ha llevado hasta Zas llegaremos a Baio, otro núcleo poblacional que pertenece al mismo municipio pero que cuenta, a su vez, con otras paradas obligatorias en esta ruta. Una de ellas está en el lugar do Allo, al que llegamos por un camino cubierto de árboles y donde se alza un curioso pazo, considerado el más antiguo de Galicia, y cuyos principios datan del siglo XV. Se conoce como las Torres do Allo, y hoy está habilitado como centro de interpretación turística, por lo que puede visitarse todos los días de la semana. En su exterior cuenta, además, con un conjunto etnográfico de tres hórreos típicos de la zona. Un paseo por las orillas del río Grande, cuyo parecido con el Oeste americano se queda sólo en el nombre, nos permitirá conocer la Carballeira da Devesa y disfrutar de la frescura de este paraje natural que, además, sirve como límite del primero de los municipos de nuestra ruta.

historia en Vimianzo

Antes de cruzar el río por el puente de Baio, nos desviaremos a la izquierda para coger la carretera que nos llevará hasta el segundo de los ayuntamientos que componen las Tierras de Soneira. Al entrar en el núcleo de Vimianzo, una


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Alto de San Bartolo Impresionantes vistas del valle de Vimianzo

Verde Estampa del río Grande, a su paso por Baio

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indicación a la izquierda nos señala el Alto de San Bartolo, al que se accede por un vía estrecha con un notable desnivel ascendente, pero al que sin duda merece la pena llegar. A 407 metros sobre el nivel del mar se alza una pequeña capilla dedicada al santo, que data del siglo XVII y que acoge cada año, en el mes de agosto, una romería campestre. Las crónicas históricas señalan que era habitual la realización de cultos paganos en lo alto de los montes, y que es muy probable que la construcción del santuario se debiera al afán del cristianismo de santificar estos cultos. Pero en realidad, la verdadera atracción de este lugar reside en las vistas del valle de Vimianzo que se pueden contemplar desde arriba. El color verde que acompaña a la imagen turística de Galicia cobra sentido en este paraje natural, rodeado de numerosas formaciones rocosas sobre las que sentarse a descansar y a dejarse impregnar por las sensaciones que produce. Al bajar, llegaremos al núcleo del municipio, donde se encuentra una de las joyas arquitectónicas del medievo gallego: el Castillo de Vimianzo. Es uno de los mejor conservados de Galicia después de sus ocho siglos de historia. Fue derruido en 1467 por los campesinos que se alzaron contra la nobleza en las llamadas Revueltas Irmandiñas, y reconstruido después por ellos mismos obligados por el Arzobispo 7


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Artesanía Internacional Las palilleiras continúan una tradición artesana muy laboriosa, que da como resultado piezas exquisitas. Podemos adquirirlas en varias tiendas de Camariñas y de su comarca.

Cabo Vilán El faro corona este agreste acantilado de la Costa da Morte

Mar bravo y acantilado dan como resultado percebes sabrosos

de Fonseca tras el fracaso de la ofensiva. Tiene planta octogonal, cuatro torres, un patio de armas y otras dependencias, y está rodeado por un profundo foso con puente levadizo. La torre del Homenaje es la única que conserva las almenas de punta de diamante, así como el paseo de ronda de sus muros. Actualmente, en manos de la Diputación Provincial, alberga un museo con exposiciones permanentes que describen las características históricas y etnográficas de toda la comarca. Además, en julio se celebra la romería que conmemora aquel asalto al Castillo, con comida, vino del país y música tradicional.

El mar desde Camariñas

A 19 Km de Vimianzo por la carretera comarcal AC-432 nos encontramos con uno de los pueblos marineros más emblemáticos de Galicia, conocido más allá de sus fronteras por la tradición artesana del encaje de bolillos, que podemos verlo y comprarlo en varias tiendas de lugar y en su propio museo; el Museo do Encaixe. Pero quizás el valor más destacable de Camariñas se encuentre en su belleza paisajística, que contemplamos en todo su esplendor si recorremos su ruta costera, un camino que se puede hacer a pie -22 Km- o en vehículo -35 Km-, sin dejar de pararse a contemplar con detalle varios puntos de enorme interés. La ruta comienza en el puerto pesquero, en la 8

punta occidental de la costa del municipio, que deja ver el modo de vida aún mayoritario de sus habitantes. Desde allí tomaremos el sendero que conduce hacia el mar desde el que se contempla, a lo lejos, el pueblo de Muxía, y, a pocos metros, encontraremos la ermita de la Virgen del Monte, que se alza en un pequeño cabo divisorio que marca el final del la ría de aguas tranquilas y el comienzo del mar bravo que caracteriza esta zona. Nos acompañará ya durante todo el recorrido, aunque no por ello nos cansaremos de observarlo, al igual que los acantilados que lo delimitan, cubiertos de vegetación que cambia de color según la época del año y que, durante la primavera, se pinta de un intenso amarillo. A lo lejos se divisa ya el Cabo Vilán, coronado por el Faro del mismo nombre, y alrededor del cual se han instalado generadores de energía eólica para aprovechar el fuerte viento que siempre sopla en este lugar. Así, el sonido de las aspas al girar se mezcla con el del mar bravo chocando contra las rocas en un recital de sensaciones exclusivas de un paraje como éste. Un mar bravo que al chocar con los acantilados da como resultado percebes sabrosos y de alta calidad. Así que, no recomendamos abandonar las Tierras de Soneira sin probar este marisco. Después del Cabo Vilán se dibujan playas como las de Arnela, A Pedrosa, Area Longa y Reira.


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Playas vírgenes que, si bien no son las más apropiadas para el baño, sí lo son para disfrutar de la naturaleza en estado puro y comprender, en parte, la razón por la que esta zona del litoral gallego lleva por nombre Costa da Morte. Muerte como la que encontraron, en 1890, 172 de los tripulantes del barco inglés HMS Serpent, que naufragó en la Punta do Boi dejando sólo tres supervivientes. Cuentan las historias del lugar que fueron estos tres los que llegaron hasta la parroquia más cercana y solicitaron la colaboración de los vecinos para enterrar los cadáveres, que hoy permanecen en el ya conocido como Cementerio de los Ingleses, con el que nos encontramos siguiendo esta ruta. Desde allí se puede contemplar, además, la mayor duna “rampante” de toda Galicia, es decir, una acumulación de arena que escala un gran acantilado; todo un espectáculo de lujo que recordamos a quien no la haya visto. Ya hemos sobrepasado la mitad del recorrido por el litoral camariñano y nos acercamos a pequeñas aldeas que pueblan la zona más oriental: Santa Mariña, Arou, Camelle... Lugares entrañables que reflejan una idiosincrasia, una forma de ser diferente a cualquier otra, ligada como pocas al territorio y a su mar como medio vital. Entre ellos, destaca quizás el último por ser el escenario en el que transcurrió la historia de Man, ya inmortalizado como El Alemán de Camelle.

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Cruz En recuerdo de alguno de los naufragios ocurridos

La Naturaleza como forma de vida Bajo la máxima de que “todo es círculo”, Manfred Gnädinger se asentó en Camelle llegado no se sabe muy bien cómo ni de dónde, y construyó allí, al pié del mar, su casa y su museo. Vivió como un ermitaño, vestido sólo con un taparrabos y relacionándose muy poco con los habitantes del pueblo que, aunque en principio fueron reacios, acabaron por acostumbrarse a su presencia y muchos, incluso, llegaron a quererle. Su vida siempre fue un misterio, aunque hoy se sabe que nació en una población de la Selva Negra, en el seno de una familia adinerada, que su madre murió cuando era niño y que la mala relación con su madrastra marcó su vida. Que trabajó en Suiza como repostero y que ganó varios premios, y que un día, cuando vagaba por

Italia, le pidió a su hermano que lo dejara en la carretera para recorrer el mundo haciendo autostop. Con piedras circulares construyó su arte y dio vida a su museo en el mar de Camelle, que financiaba con las aportaciones de los visitantes, a los que pedía una moneda y un dibujo hecho a base de círculos que después le servían como “inspiración” para sus esculturas. Muchos le creían un loco, otros un artista que nunca alcanzó el reconocimiento merecido, y otros simplemente un “bicho raro”. El caso es que llegó a Camelle en 1961 y allí vivió hasta su muerte en diciembre de 2002, dicen que de pena al ver destruida su casa y toda su obra por la marea negra provocada por el Prestige.

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Así somos

VIVIR COMO MARQUESES en las puertas de la Costa da Morte Por L. T. G.

Sobre la base de un castro celta de cuatro niveles fue construida una torre medieval que, con el tiempo y los avatares del destino, acabó por convertirse en un pazo feudal lleno de esplendor y misterio hasta la decadencia del sistema a principios del siglo XX. Abandonado a su suerte, llegó a albergar en una de sus dependencias el colegio masculino de la aldea de Sísamo, en la que se encuentra, pero su deterioro fue inevitable con el paso de los años y la falta de atención. Hasta que, a finales de los años 80, un emigrante retornado decidió convertir el antiguo castillo infranqueable de los señores marqueses en el lugar de ocio y descanso que es hoy, abierto a todo aquel que desee relajarse en una casa llena de comodidades y cargada de elementos que evocan historias en cada uno de sus rincones 12


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Pazo do Souto Aquí estudiaron varias generaciones de alumnos de Sísamo

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l matrimonio entre la hija del inquisidor y el marqués de Montenegro en 1672 propició la construcción de este pazo, anexo a la antigua torre erigida sobre la base del castro de Sísamo por un terrateniente local. Eran tiempos dorados para la nobleza y el clero, que vivían cual realeza con cargo a las rentas que emanaban de sus tierras, trabajadas de sol a sol por las gentes del lugar. El poder eclesiástico y el de la nobleza se hicieron uno en Sísamo con aquella unión, que aglutinó en una sola propiedad al propio pazo, varias casas adyacentes, la iglesia parroquial con entrada y zona de uso privado para la familia, y una extensión de terreno de unos doscientos mil metros cuadrados. Fueron más de dos siglos de poder señorial representado en el Pazo do Souto y en sus moradores, propietarios de todas las tierras del lugar y beneficiarios de buena parte de las cosechas labradas por el pueblo, hasta que, a principios de la pasada centuria, llegó la decadencia y los marqueses abandonaron el pazo. José Taibo recuerda bien como su familia trabajaba las tierras de los señores para dar de comer a él y a sus trece hermanos, que pronto tuvieron que emigrar a Centroeuropa para buscarse un futuro mejor que el que se

les presentaba en la Galicia rural de mediados de siglo. Antes, eso sí, recibieron su primera formación académica en el propio pazo, dado que el gobierno había habilitado una de sus estancias para acoger el colegio para niños de Sísamo a falta de otros inmuebles más apropiados. El Pazo do Souto formaba parte, por lo tanto, de la vida y recuerdos infantiles de José, que durante sus 27 años en Suiza tuvo tiempo de extrañar en no pocas ocasiones. Es por ello por lo que, a su regreso, decidió hacerse con él y devolverle buena parte de su esplendor para ponerlo a disposición de todas las personas que deseen visitarlo y disfrutar de una estancia agradable y diferente a la de cualquier otro establecimiento hotelero, con el lujo de las mejores comodidades y la esencia del entorno rural y tranquilo, el contacto con las gentes del lugar, con las historias y las leyendas que rodean a toda casa señorial...

Descubriendo los secretos

El cometido no fue fácil. Tras décadas de abandono, poco quedaba del palacio de los marqueses, sólo las inmensas paredes de piedra y un sinfín de estancias que daban una idea de los numerosos elementos defensivos de 13


Adolfo Enríquez Adolfo Enríquez

Pasadizo Escaleras secretas en el interior de un muro

Retablo El altar se esconde en un armario empotrado

Aseguran que entre el pazo y la iglesia parroquial existe un túnel subterráneo que permitía el acceso secreto

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los que se rodeaban las clases poderosas para perpetuarse en esta condición durante el mayor tiempo posible. Troneras, escaleras ocultas entre los enormes muros, estancias de tortura y mazmorras para prisioneros hoy convertidas en confortables dormitorios, documentos secretos escritos sobre pergamino que José se encontró bajo un madero de castaño oculto en un armario empotrado, e incluso celdas de aislamiento sin ningún tipo de ventilación y con una entrada de menos de un metro de altura que obligaba a entrar de rodillas, y que hoy alberga una bodega en la que se guardan y conservan excelentes vinos de diversos estilos. Los vecinos de lugar aseguran, además, que entre el Pazo y la Iglesia parroquial existe un pasadizo subterráneo y secreto que habrían construido los marqueses para una posible huída a través del templo, si llegara el momento. Como cuenta José, “tenían muchos enemigos y toda precaución era poca”. Pero lo cierto es que, al acometer las obras de restauración, no se encontró ningún vestigio de la existencia de tal pasadizo. La leyenda, no obstante, continúa viva en Sísamo y en sus gentes, y ese túnel, real o no, forma parte de los encantos que el Pazo do Souto ofrece hoy a sus clientes, llegados tanto desde las ciudades gallegas como de las capitales del Estado y del extranjero.

El Pazo hoy

Once habitaciones amplias, una sala de estar, una cafetería en el lugar que antaño ocupaban las caballerizas, y un comedor donde entre los años 50 y 70 recibían clases los niños de Sísamo, son las estancias interiores con que actualmente cuenta el establecimiento, equipado con televisores, telefonía y acceso a Internet gratuito. La cocina tradicional gallega predomina en la carta del Pazo do Souto, especializada en pescados propios de la comarca de la Costa da Morte como la lubina, el sargo o el pinto. Además, sus 25.000 metros cuadrados de terreno están acondicionados para el disfrute y ocio de los huéspedes. Dos piscinas, una para adultos y otra para los más pequeños, son sólo uno de los atractivos del jardín, que cuenta también con todos los elementos típicos de la arquitectura palaciega gallega como el palomar y el hórreo, que alberga en su parte baja los aseos exteriores. Un huerto cultivado con patatas o verduras típicas gallegas como los grelos aportan una de las esencias del mundo rural, así como también el pequeño bosque de castaños, en muchos casos centenarios, al cobijo de los cuales se organizan, durante el verano, inolvidables meriendas y cenas a la luz de la luna para todos los huéspedes del Pazo do Souto, que comparten


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Salones y Lareira Rincones que animan a la lectura e invitan al descanso

así sus vivencias y establecen lazos de unión que, en no pocas ocasiones, han derivado en sólidas amistades. El Pazo do Souto ofrece, hoy por hoy, en la localidad de Carballo todos los ingredientes que conforman el alma del turismo rural en Galicia: historia, entorno, paisaje, calma, aventura y relaciones humanas en el marco incomparable de la capital de la comarca de Bergantiños, en la mítica Costa da Morte.

Qué hacer

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El entorno paisajístico del Pazo do Souto es uno de los más hermosos de toda la geografía gallega. Se encuentra en el municipio de Carballo, capital de la comarca de Bergantiños, en la que comienza la famosa y salvaje Costa da Morte. Desde el pazo se organizan rutas a caballo, en bicicleta, en quad, en todoterreno o a pié para perderse por las playas o por los bosques, observando en primera línea la bravura de este mar o visitando monumentos de gran interés como castros celtas, piezas megalíticas, hórreos, cruceiros, etc, etc. Además, su emplazamiento permite acercarse, en pocos minutos, a dos de las ciudades más importantes de Galicia: Santiago de Compostela (a 44 Km.) y A Coruña (a 33 Km.).

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Puertos

PUERTOS

a pobra do caramiñal el sueño del navegante Por carmen r.

A los pies de la Sierra do Barbanza, el puerto de A Pobra do Caramiñal se abre a la ría de Arousa como queriendo acoger a los regatistas y turistas que cada verano llegan en sus embarcaciones para cambiar la fisonomía de esta noble villa ligada a la vida de Ramón del Valle-Inclán. Recalar en este puerto, el de mayor número de amarres de la ría de Arousa, es el punto de partida idóneo para subir a los miradores de A Curota y otear magnificas panorámicas de las Rías Baixas

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A Pobra Puertos deportivo, pesquero y comercial, por este orden

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l acceso al puerto de A Pobra do Caramiñal no se antoja en principio complicado. La entrada a la Ría se puede realizar por dos canales, aunque el principal es el que discurre entre la Isla de Sálvora y la península de O Grove, con dos millas de anchura y fondos de hasta 60 metros. Es practicable para cualquier tipo de buque. Superadas la isla y la península y una vez dentro de la Ría de Arousa el navegante debe continuar por el canal entre las islas de Guidoiro Pedregoso y Rúa. Este paso, con unos 1600 metros de anchura y fondos de 60 a 70 metros, es el más seguro y aconsejable. Una vez superados los islotes, se debe seguir navegando en dirección a 020 grados, dejando siempre un resguardo de, al menos, media milla por babor para evitar los bajos de las puntas de Cabío y Ladiña. Una vez superados estos obstáculos, se irá arrumbando hacia el espigón balizado del puerto. Protegido por el monte de A Curota, el puerto de A Pobra se encuentra en la costa norte de la ría

de Arousa, flanqueado por las puntas de Ladiña y de A Mercé, en una zona en la que la costa dibuja una extensa curva de dos millas de perímetro. Nos adentramos así en el epicentro de una de las rías más resguardadas de Galicia. En paralelo a la Rúa de La Paz, la principal arteria de la villa, y al Paseo Marítimo se alinean los puertos deportivo, pesquero y comercial, por este orden. Éste último, con tres atraques para realizar operaciones de descarga simultánea, recibe más de cien mil toneladas anuales, en su mayoría atún congelado y sal marina con destino a empresas frigoríficas, conserveras y alimenticias de la zona. A su lado, el pequeño puerto pesquero centra la actividad de la Cofradía de A Pobra, que agrupa a más de 100 embarcaciones, 140 mariscadores y 50 barcos bateiros. El marisqueo ocupa la actividad de los marineros de la localidad durante la mayor parte del año, y el resto salen a la captura de especies como el camarón, la nécora, el pulpo, el centollo o el choco. Estas infraestructuras portuarias confirmaron su importancia al recibir, en el 17


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Torre de Bermúdez Acoge la Casa Museo de Valle-Inclán

pasado año 2005, el distintivo bandera LIFE de la Unión Europea.

El puerto deportivo

El Club Náutico pretende seguir creciendo, con la construcción de una sede social nueva y 200 plazas más de amarre

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Es el puerto deportivo el que pone el toque de distinción a una villa como A Pobra, que supera los 10.000 habitantes. Está gestionado por el Club Náutico Caramiñal, el mismo que en 1990 formaron un grupo de amigos amantes de los deportes náuticos, y que ante la carencia de infraestructuras náutico-deportivas en la zona, pusieron en marcha el proyecto de construcción de un muelle deportivo que en el momento de su inauguración contaba con 120 plazas de amarre y un total de 162 socios. Aquella iniciativa ha prosperado. Hoy el Club suma 360 socios y dispone de un muelle con 281 amarres comprendidos entre los seis y los 24 metros, de los cuales 21 son de uso público; y ofrece todos los servicios básicos que un navegante pueda necesitar en mar y tierra. Desde WIFI hasta servicio de asistencia en el atraque. Una más de sus ventajas es su ubicación en pleno centro urbano de A Pobra. Entre los proyectos del Club Náutico está el de seguir creciendo “con la construcción de una sede social nueva, un edificio acristalado que alcanzará los 500 metros cuadrados, y la ampliación del pantalán en 200 plazas de amarre más”, anuncia

Andrés Millán, de la directiva del Club. “También queremos darle un impulso decidido a la Escuela de Vela”, añade Millán, que en este momento, en colaboración con el Concello de A Pobra, está formando a una treintena de jóvenes para representar al Club en campeonatos de regatas a nivel autonómico. Además de las regatas de crucero o de vela ligera que organiza directamente o a las que presta asistencia, el Club Náutico Caramiñal ofrece otras actividades: cursos de crucero, de patrón, de vela ligera, de pesca deportiva o excursiones por la ría.

A Pobra, atractivo turístico

Una vez hecho el amarre en el puerto deportivo son muchas las posibilidades turísticas que ofrece el municipio de A Pobra. De camino por el Paseo Marítimo el navegante puede acercarse hasta la terraza del Restaurante Chicolino, en la primera planta del moderno Mercado de Abastos, y disfrutar de las vistas sobre la bahía del Caramiñal, el puerto deportivo y los Arenales, degustando especialidades de la casa tan deliciosas como el pulpo a la brasa con cigalitas salteadas y ajada. Otra opción es acercarse al Restaurante O Lagar para tomar sus rollitos de lenguado con salsa de erizos; al Restaurante Don Miguel, para degustar frescos mariscos de la ría o


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Ficha del puerto y servicios Empresa Gestora: Club Náutico Caramiñal Dirección: Porto Deportivo, s/n.

15940 A Pobra do Caramiñal

Provincia: A Coruña Teléfono: 981 832 504 Fax: 981 832 924 E-mail: náutico@nauticocaraminal.es Web: www.nauticocaraminal.es Carta: 4152 Coordenadas: 42º 36’ N / 08º 56’ W Canal de VHF: 9 Eslora máxima: 24 m. Calado máximo: 3,5 m.

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Número de amarres: 281

Club Náutico Caramiñal

Un mundo de regatas

En el nivel de Crucero, el Club Náutico acoge la celebración de ocho pruebas deportivas para este 2008. El IV Trofeo de Invierno inauguró el calendario con la celebración de pruebas el 12 y 26 de enero, el 9 y 23 de febrero y el 8 de marzo. La VIII Vuelta a Ons - Trofeo Carsa, organizada por el Club Náutico y las Federaciones Española y Gallega de Vela y puntuable para el Campeonato de España, se celebró en aguas de la Ría de Arousa y la Isla de Ons los días 7 y 8 de junio. Por su parte, la X Regata Castrosúa Solitario y A Dos, programada para el fin de semana del 14 y 15 de junio, se desarrolla por aguas de las rías de Arousa, Pontevedra y Vigo, creando gran expectación en toda Galicia. En el mes de julio, concretamente los días 19 y 20 tendrá lugar la VI Regata A2, y ya en agosto la II Regata de Verano de ámbito autonómico. La tradicional regata del Nazareno, que este año alcanza su novena edición, ocupará las aguas de la ría norte de Arousa entre el 27 de septiembre y el 4 de octubre. El calendario de este año 2008 se clausurará con la celebración de la IV Regata Fin de Año entre el 6 y el 20 de diciembre. Como novedad, para el 5 y 6 de julio de este año, el Club Náutico do Caramiñal ha programado la primera Regata de Verano en vela ligera.

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Entrada: sencilla, sin complicaciones

su arroz con bogavante; igualmente, en A Casa de Rosa, podemos degustar su especialidad, la raya. Más allá de los placeres gastronómicos, no puede dejar de visitarse el patrimonio cultural existente en el núcleo urbano. La Iglesia de Santiago del Deán, desde la que sale la procesión de Mortajas del Nazareno cada tercer domingo de septiembre; la Casa-Museo de Valle Inclán, ubicada en la Torre de Bermúdez, declarada monumento nacional, que exhibe una colección permanente sobre el ilustre escritor; la Casa Mariñeira, en el Parque do Castelo, que acoge la oficina municipal de turismo y sirve de sede a exposiciones; y el Pazo de Xunqueiras, antigua fortaleza reconstruida con galanterías renacentistas y barrocas, también monumento nacional. Ya en coche, merece la pena acercarse a las proximidades de las Piscinas naturales del río Pedras –el último tramo habrá que hacerlo caminando por senderos- o a los miradores de A Curota y a Curotiña, en plena Serra do Barbanza, desde donde obtendremos las más bellas instantáneas de toda la ría de Arousa. Para otro día de sosiego, quedará darse un baño en la hermosa y cuidada playa de Cabío, que cada año obtiene su Bandera Azul.


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PONTEVEDRA

MIL PLAZAS PARA PERDERSE Por L. T. GONZÁLEZ

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Ciudades

Es posible que el sentido de la orientación no sea la mayor de mis cualidades, pero en ocasiones mi desconocimiento de la ubicación exacta de los cuatro puntos cardinales me ha ayudado a descubrir paisajes extraordinarios y sorprendentes. Puede que muchos de ustedes opinen que hoy en día, con los modernos GPS, mi pequeño problema está solucionado; pero qué quieren que les diga, soy una romántica, y creo que la mejor manera de visitar una ciudad no es leyendo un mapa o siguiendo las instrucciones de un pequeño ordenador, sino preguntando a la gente de la zona. Si se paran a hablar con los paisanos posiblemente no sólo lleguen a su destino, sino que, además, durante el trayecto descubran numerosos lugares que no buscaban pero que, sin duda, estarán encantados de encontrar

Adolfo Enríquez

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l día se presenta nublado y amenaza lluvia, pero eso no impide que inicie mi recorrido por la ciudad del Lérez. He quedado en la Praza da Ferrería con un viejo conocido que reside en la ciudad y que muy amablemente se ha ofrecido a guiarme en mi visita. Cruzo la majestuosa y centenaria Ponte do Burgo y empiezo, en ese mismo instante, a sentir el peso de la historia sobre mis hombros. Cuenta la leyenda que Pontevedra fue fundada por un arquero que participó en la Guerra de Troya, el heroico Teucro, que tras la muerte de su hermano Aiax y al ser repudiado por su padre Telamón, viajó hasta Galicia y quiso construir una majestuosa ciudad a la que bautizó con el nombre de Helenes. Pero lo cierto es que a cada paso se evidencia un pasado eminentemente romano. Me dirijo con diligencia al lugar de encuentro fijado por mi amigo, pero al adentrarme en el casco antiguo de la ciudad tengo la repentina sensación de estar retrocediendo en el tiempo - no en vano, fue declarado Conjunto HistóricoArtístico en 1951 -, y las empedradas calles y las imponentes construcciones hacen que aminore el paso para deleitarme con cada detalle. Como era de esperar, no tardó más de un par de minutos en desorientarme y perderme, pero presiento que, una vez más, la experiencia no será en absoluto desagradable. Caminando llego a una pequeña plaza en la que se erige un impresionante cruceiro. Busco a mi alrededor y una placa me informa de que me encuentro en la Praza das Cinco Rúas (en la que, tal y como indica su nombre, confluyen cinco estrechas calles). A menos de diez metros, sobre la fachada restaurada de una casa de piedra una inscripción reza “Aquí vivió Valle Inclán”. No me es difícil deducir, con todos estos datos, que el imponente cruceiro que atrajo mi atención al entrar en la 23


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Praza da Verdura Dinamiza la vida social de Pontevedra

Praza de Méndez Núñez Estatua de Valle-Inclán en la también conocida como Plaza de las Gallinas

La Plaza del Pan recibía este nombre porque en sus inmediaciones se concentraban numerosos hornos

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plaza no puede ser otro que el afamado Cruceiro de Ánimas das Cinco Rúas, que aunque data de 1773, fue emplazado en su ubicación actual una vez finalizada la Guerra Civil. Ante la imposibilidad de conocer, sin ayuda, hacia dónde debo de encaminar mis pasos para presentarme en el lugar de la cita, me dirijo a un viandante con aspecto afable, que me indica la dirección a seguir y me acompaña hasta la Praza do Teucro. Muy amablemente me explica que esta conocida plaza de grandes dimensiones recibía el nombre de Plaza del Pan, puesto que en sus inmediaciones se concentraban numerosos hornos. Las casas patriarcales (pertenecientes a los Gago y Montenegro) y pazos que la rodean (el del Marqués de Aranda y el de San Román), datan de los siglos XVII y XVIII, y sus fachadas están adornadas con escudos tallados en piedra que ejemplifican a la perfección la riqueza heráldica de la ciudad. Mi improvisado guía turístico se despide, no sin antes indicarme que la plaza es un recomendable lugar de tapeo y ocio nocturno. Su diáfana extensión, además, la convierte por las tardes en un perfecto terreno de juego para los más pequeños. Permanezco unos instantes contemplando, precisamente, los inocentes juegos de pelota de unos niños y caigo en la cuenta de que mi “caballero andante” se ha marchado sin indicarme el camino exacto, así

que decido descender por las escaleras que hay al fondo de la plaza y continuar mi visita. Rápidamente llego a la Praza de Méndez Núñez o Praza da Hervva (según informa una placa), en la que encuentro una estilizada escultura de ValleInclán y un ruidoso tren turístico. En ese preciso instante, el guía explica a los excursionistas que la plaza es conocida en la ciudad como “la de las gallinas”, debido al mercado de aves que se celebraba en ese lugar antiguamente. Sigo mi camino paseando por la calle Padre Sarmiento y me encuentro, en menos de un minuto, en otra de las numerosas plazas que dinamizan la vida social de los pontevedreses y pontevedresas. Se trata de la Praza da Verdura. Cuenta con una amplia zona central, en la que unos bancos cobijados por la sombra generosa de dos hileras de árboles invitan al descanso, flanqueada por unos estupendos edificios en cuyos soportales encontramos un gran número de tascas y bares de tapas. Un poco más adelante, encuentro el Museo Provincial y una pequeña pero acogedora plaza, la de A Leña. Decido entonces llamar a mi amigo y confesarle que me he perdido y que no consigo encontrar el lugar de nuestra cita. Y por respuesta, además de una discreta risa, recibo su explícita solicitud de que no me mueva de donde estoy. Observo entonces, en el centro de


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Praza do Teucro Centro de reunión para ir de vinos

Praza da Leña Presidida por un cruceiro del siglo XV

Archivo Pazos de Galicia

Dónde alojarse

Archivo Pazos de Galicia

la plaza, un cruceiro muy antiguo y me acerco para contemplarlo mejor. A mis espaldas, alguien comenta que se trata de un cruceiro del siglo XV que, casi con toda seguridad estuvo emplazado con anterioridad en la Ponte do Burgo. La voz me resulta familiar, así que me giro y la sonrisa de mi viejo amigo me da la bienvenida. En unos instantes llegamos a la Praza da Ferrería, que es la más emblemática plaza de Pontevedra y el lugar donde habíamos quedado. Por fin puedo disfrutar de las explicaciones de mi anfitrión, que comienza por indicarme que la plaza recibe tal nombre de las forjas que antiguamente existían en los soportales de los edificios que la rodean. La Praza da Ferrería, junto con la Praza de Orense, la Praza da Estrela y los Jardines de Casto San Pedro, ocupan una nada desdeñable superficie que sin duda constituye uno de los espacios urbanos más indicados para el juego de los pequeños, el descanso de los mayores y el entretenimiento general de todos los ciudadanos de Pontevedra. Tras contarle a mi amigo mi aventura por el casco antiguo, y puesto que ya he paseado por los más emblemáticos lugares de la Pontevedra monumental, decide ser él quién me enseñe la cara más actual de la ciudad. Apenas abandonamos la Praza da Ferrería, las modernas tiendas y el inevitable e inconfundible ruido de los coches me hacen regresar al presente.

Al norte Pazo Carrasqueira (Ribadumia)

Al sur Rectoral de Cobres (Vilaboa)

Está emplazado en pleno corazón del Valle del Salnés y data de principios del siglo XVIII. El entorno invita a disfrutar de la naturaleza y los monumentos más significativos de la provincia. Pero, sin duda, cabe destacar la estupenda bodega de Albariño con la que cuenta el Pazo, en la que se elaboran exquisitos caldos a partir de una selección de uva recogida de sus propios viñedos. Cuenta también con piscina y unos estupendos jardines y ofrece actividades culturales, enológicas y gastronómicas, así como deportivas.

Esta antigua casa, construida en 1729, ha sido restaurada recientemente para convertirla en un hotel monumento con encanto. Está situada en un lugar privilegiado, sobre una colina, lo que le proporciona unas espectaculares vistas de la Ría de Vigo desde la práctica totalidad de sus estancias. Sin duda, merece una especial mención su espectacular paneira de 150 m2, utilizada en su origen para almacenar grano y aprovechada en la actualidad como centro de reuniones y otros actos sociales.

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Por dentro

AS COCIÑAS DE GALICIA

CONTOS A CARÓN DA LAREIRA Por T. G.

Como agora o microondas e o frigorífico, nas antigas cociñas galegas non podía faltar a lareira nin o forno de leña, de maior ou menor tamaño segundo as características de cada casa. A madeira era o combustible único, tanto para cociñar como para amainar o frío do inverno e, por isto, as cociñas eran lugares onde facer de comer, pero tamén confortables espazos de reunión familiar, de conversa e de socialización. Arredor das enormes lareiras dos pazos e casas señoriais téñense xestado, ao longo dos séculos, moitas decisións que farían historia, moitas operacións económicas e algunha que outra batalla, de xeito que, se en verdade as paredes falaran, quizais serían as das cociñas as que máis tiveran que contar

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Adolfo Enríquez Adolfo Enríquez

O

s avances tecnolóxicos e as novas formas de enerxía reduciron ata un nivel testemuñal a funcionalidade das vellas cociñas como fogóns para a preparación dos alimentos. Moitas foron derrubadas e substituídas por novos electrodomésticos, pero outras moitas lograron sobrevivir a ese afán destrutivo dos primeiros tempos da “modernidade” e hoxe seguen a ser os mellores espazos para as relacións sociais, o descanso e a conversa tranquila. Entre o mobiliario típico destas cociñas destacan as mesas de madeira que, ao estaren unidas á parede por bisagras, podíanse recoller cando non se utilizaban. Un sistema de aproveitamento dos espazos optimizado tamén polos “escanos”, asentos que se colocaban arredor das lareiras e que estaban provistos dunha táboa móbil a modo de pupitre sobre a que colocar os pratos ou as cuncas para comer preto do lume. Todos estes elementos consérvanse na vella casa do muiñeiro da Fervenza, no concello lucense do Corgo, un conxunto etnográfico do século XVI rehabilitado agora como hospedaría e encadrado nun marco natural único, a carón da fervenza que lle dá nome e dentro da Reserva da Biosfera Terras do Miño. Na antiga cociña aínda quedan os potes para cocer o caldo na lareira, o fregadeiro 28

A Fervenza Conserva a pía e a lareira co seu pote

de pedra e outros útiles que resistiron o paso dos anos. Moitos deles están hoxe gardados dentro do que foron os comedeiros das vacas, aos que asomaban a cabeza por unha abertura desde as cortes, que estaban pegadas á parede da cociña.

A recuperación dun clásico

Pero a Casa Grande da Fervenza ofrece hoxe un atractivo engadido en relación coas vellas cociñas; a recuperación da función gastronómica do forno de leña. Na enorme palleira adherida á casa consérvase un forno de gran tamaño construído no século XIX con bóveda de granito e tellado de lousa, que no seu día estaba ao aire libre pero que hoxe forma parte da zona de comedores da Casa Grande. Din os veciños do lugar que a señora Petra, que habitaba a casa, facía uns deliciosos asados nese forno, con receitas que agora se intentan recuperar co apoio da sabedoría popular. Norman Pérez, o actual propietario, asegura que “non hai ningún forno profesional que iguale a este en canto á calidade da comida, a textura e o sabor”, e afirma estar sorprendido de que ata o de agora non proliferen en Galicia máis restaurantes que o inclúan nas súas ofertas. Norman explica que o tempo de preparación non excede demasiado do dos fornos industriais, e que o resultado, sen


Aciveiro Lareira na que preparaban a comida os monxes

embargo, é moi diferente. O capón de Vilalba ao forno de leña é a especialidade da Casa Grande da Fervenza, e degustalo supón todo un pracer para os sentidos. Desde a aparencia ata o sabor pasando polo aroma e a textura, branda, que se desfai con só metelo na boca, e que deixa ese regusto do natural: a pedra, a leña de carballo, o lume, o barro da cazola. En definitiva, a esencia do noso, do galego, cociñada pouco a pouco a carón do lume e sen renunciar a eses pequenos toques de innovación propios dos restauradores profesionais.

A COCIÑA DOS curaS

Son moitos os Pazos de Galicia que conservan as vellas cociñas reconvertidas hoxe en salas de estar ou espazos de reunión. É o caso, por exemplo, da Rectoral de Fofe, no interior da provincia de Pontevedra. Da antiga casa do cura párroco de Fofe, no Concello de Covelo, só quedaban as ruínas das paredes de pedra e pouco rastro dos departamentos interiores. Da lareira permanece unicamente a cor negra dalgunhas pedras, propiciada pola acción directa do lume, que aínda destaca sobre o resto do chan da vella cociña. Hoxe, complementada cunha cheminea de estilo francés, é o espazo de lecer da Rectoral, dotada de biblioteca e de diversos xogos de mesa

a disposición dos hóspedes. Como curiosidade, poden verse os ocos nas paredes da cociña, que servían, neste caso, como conduto de unión coas cortes dos porcos, para pasar a través deles as sobras da comida, o sustento principal destes animais que logo servirían para a matanza. Tamén como conduto de unión, pero neste caso co comedor, servían os ocos nas paredes da antiga cociña do Mosteiro de Aciveiro. Os monxes cociñeiros preparaban as comidas na lareira e no forno, conservados actualmente en moi bo estado, e as distribuían a través destas pequenas xanelas entre un cento de relixiosos que convivían neste claustro cisterciense do Concello de Forcarei (Pontevedra). Hoxe constitúen unha sorte de túneles do tempo que comunican a vella cociña, acondicionada como comedor privado, coa infraestrutura industrial de última tecnoloxía que representan os fogóns actuais, dos que poden saír menús variados para ata douscentos comensais. E, sen abandonar as cociñas dos relixiosos, cómpre falar da que no seu día fora a mansión de luxo para o descanso das altas instancias do clero, dos arcebispos de Compostela. A lareira e a cheminea do Pazo de Lestrove, en Dodro, impresionan polo seu tamaño, proporcional, iso si, ao do poder que representaban os seus

As cociñas dos antigos mosteiros agochan túneles que se utilizaban para facer chegar a comida aos monxes

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Arquivo Pazos de Galicia

Lestrove Detalles da chimenea e dos ocos que servían para quentar as potas Fofe As pedras negras denotan o espazo que ocupou a lareira

potas, un precedente curioso das posteriores cociñas de butano e das vitrocerámicas de hoxe. A función destes elementos no Pazo de Lestrove é ornamental na actualidade, pero a función do espazo da cociña, como lugar de reunión, continúa vixente. É a “sala de reunións” propiamente dita do establecemento, reservada habitualmente por empresas para xuntanzas puntuais, pequenos congresos, presentacións ou comités.

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ilustres hóspedes. Os clérigos de maior rango de Santiago e dos seus arredores pasaban nesta casa os períodos vacacionais, rodeados de todas as comodidades e dun contorno de paz e sosego do que, por certo, aínda se pode gozar hoxe en día. Na antiga cociña pódese ver, ademais da enorme lareira, un modelo tradicional de fogón de pedra, cuns departamentos para botar as brasas xusto debaixo dos ocos que se usaban para colocar as

O que se cociña nas cociñas Unha visita ás vellas cociñas dos Pazos de Galicia compleméntase á perfección cunha degustación dos seus mellores pratos e especialidades. Ademais do capón de Vilalba ao forno de leña da Casa Grande da Fervenza, ou calquera outra carne ou peixe asados a carón do lume, este establecemento ofrece unha carta de sobremesas moi innovadores elaborados con produtos típicos galegos, coma o xeado de vainilla aderezado con mostos da Ribeira Sacra, exclusivo da casa. A recuperación da cociña tradicional é un dos valores da Rectoral de Fofe, que ten como especialidade o cocido con “petelos” ou “bolos”, anacos de pan de millo e centeo, do tamaño dunha pataca, amasados e cocidos na

auga do caldo. A “richada”, típica de Forcarei (no interior da provincia de Pontevedra), pódese degustar no Mosteiro de Aciveiro, onde o contorno a converte en algo máis que carne de vacún con cebola e pemento. E para os que prefiren a cociña de autor, nada mellor que probar os pratos que saen da cociña do Pazo de Lestrove, onde Daniel Novo -ribeirense fillo e neto de hostaleiros e alumno de Martín Berasategui- dá forma a innovadoras creacións que, á súa vez, encaixan á perfección dentro da cociña tradicional. O magret de pato, o arroz con bogavante ou os carpaccios de boi, polbo ou bacallau, son algunhas das especialidades deste apaixonado do seu traballo que di sentir “amor pola cociña”.

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รกrea de allariz: reserva da biosfera Por SANTIAGO BACaRIZA

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Espacios Naturales

O 29 de xullo de 2005 a Unesco outorga aos Concellos de Allariz, Vilar de Santos, Rairiz de Veiga e A Bola o diploma de “Reserva da Biosfera”, acreditación que converte a esta comarca ourensá nun referente internacional no equilibrio entre o desenvolvemento económico e a conservación natural

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egundo a definición establecida pola Unesco (organización das Nacións Unidas para a educación, a ciencia e a cultura), as Reservas da Biosfera son zonas que abranguen ecosistemas terrestres ou costeiros/mariños recoñecidos internacionalmente como tales no marco do seu Programa sobre o Home e a Biosfera. Unha Reserva da Biosfera é, por tanto, unha área con senlleiros valores naturais, habitada e traballada por unha sociedade, e na que se pretende compatibilizar un axeitado desenvolvemento coa conservación dos seus recursos naturais ao longo do tempo. É dicir, un lugar representativo dunha forma de relación entre o home e o territorio que poña en práctica un modelo de desenvolvemento alternativo á depredación da natureza. E estes son, xa que logo, os obxectivos polos que apostan estes concellos ourensás tras do meritorio recoñecemento mundial. Non hai que confundir, pois, a Reserva da Biosfera con outra figura lexislativa de protección do medio natural. Máis ben é toda unha declaración de intencións duns territorios que se toman esta declaración como unha responsabilidade e un reto para a creación dun “laboratorio de desenvolvemento sostible”, como así declaran os alcaldes destes catro concellos na recente edición da Guía sobre a Reserva da Biosfera da Área de Allariz1, publicada co patrocinio da Consellería de Medio Ambiente. As Reservas da Biosfera son designadas polo Consello Internacional de Coordinación do Programa Home e Biosfera (MAB) da Unesco, a petición do Estado interesado en dito recoñecemento. A pretensión da Rede Mundial de Reservas da Biosfera é a de procurar ser lugares de excelencia para o ensaio e a demostración de métodos de conservación e desenvolvemento sostible a escala rexional. O marco estatutario da Rede Mundial de Reservas da Biosfera determina que as tres funcións que se lle asignan a unha Reserva da Biosfera son: contribuír á conservación das paisaxes, os ecosistemas, as especies e a variación xenética; fomentar un desenvolvemento económico e humano equilibrado e servir de base para proxectos de investigación, demostración, educación e capacitación sobre o medio ambiente.

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Patrimonio da natureza

A área da Reserva está formada por unha ampla depresión, cunha altitude media de 600 metros, por onde discorre o río Limia, e rodeado dun reborde montañoso do que destaca na súa parte norte o macizo granítico de Allariz, por onde transita encaixonado o río Arnoia. 1

Editada pola Asociación da Reserva da Biosfera Área de Allariz Adiva-Bora. 2008

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A Lagoa de Antela era o meirande lago de auga doce da península

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A característica de atoparse a cabalo entre as dúas grandes áreas bioxeográficas da península ibérica, como son a eurosiberiana e a mediterránea, confírelle unha notable importancia pola súa biodiversidade botánica. Esta rexión fitoxeograficamente fronteiriza entre as áreas mais húmidas eurosibeiranas e as áreas mais secas de tipo mediterráneo, atopa no cerquiño (Quercus pyrenaica) a súa árbore máis representativa, pero convive abondosamente con ameneiros, salgueiros, freixos, castiñeiros, bidueiros, sanguiños ou espiños albares. Tamén conta cun elenco faunístico destacado, como os furóns bravos, as lontras, os teixugos, as xenetas, as doniñas, os lobos, os raposos, os corzos, os xabarís ou os coellos. Aves, reptiles, anfibios, insectos e mesmo o molusco “mexilón de río”, completan un dilatado censo animal. Moi preto desta área atopábase a Lagoa de Antela, o maior lago de auga doce da península, con 7 km de longo e 6 km de ancho. Os atrancos que supoñía para os traballos agrícolas e mailos perigos para a saúde dos ribeiráns, aconsellaron a súa desecación, que foi decretada por unha lei de 1965. Aínda así, as áreas alagadizas, que aínda permanecen de forma relíctica, e mais as zonas de veiga, serven de acubillo a moitas aves e especies palustres. Os altos de Penamá (a case 900 metros sobre o nivel do mar) proporcionan gozosas vistas da

Santiago Bacariza

A Reserva da Biosfera da Área de Allariz abrangue os concellos de A Bola, Rairiz de Veiga, Vilar de Santos e Allariz. Neles atopamos estampas como a Carballa da Rocha, que acaba de ser cualificada como espazo protexido pola Xunta de Galicia.

Reserva e permiten facerse unha idea sobre a configuración xeomorfolóxica deste territorio.

Monumento natural

A Carballa da Rocha é unha árbore (Quercus robur L.) que se atopa no Concello de Rairiz de Veiga, dentro da comarca da Limia. É un elemento da natureza constituído por unha formación arbórea de notoria singularidade e beleza, que reúne un especial interese científico, cultural e paisaxístico. A zona forma parte da conca do río Limia, antigamente ocupada pola desecada Lagoa de Antela e próxima á zona da Rede Natura Veiga de Ponteliñares. É o individuo mais espléndido dunha masa boscosa de propiedade particular, que forma mosaico con prados e sebes de gran valor e diversidade florística. Presenta un fuste impresionante cun perímetro a 1,30 m de 6,90 m, bifurcándose aos 7 m de altura en dúas pólas de grandes dimensións ata alcanzar a excepcional altura total de 33 m. O carballo mostra unha vitalidade excelente, sen feridas nin pudricións, nin tampouco síntomas de pragas ou presenza de ataques fúnxicos foliares. A Carballa da Rocha, no concello de Rairiz de Veiga, vén de ser cualificada moi recentemente como espazo protexido pola Xunta de Galicia2, baixo a 2 Decreto 45/2007, do 1 de marzo, polo que se declara monumento natural a Carballa da Rocha, no Concello de Rairiz de Veiga.


Santiago Bacariza Santiago Bacariza

Allariz Pegadas de historia na vila alaricana

o de Celanova, pasando pola florecente Idade Media, que xermola en Galicia co esplendor da basílica compostelá e que escribe en Allariz destacadísimos episodios. En fin, toda unha bagaxe histórica que marca e define ás terras da Área de Allariz, dotándoa de identidade común, relevancia histórica e impronta artística manifestada no seu destacado patrimonio arquitectónico.

parque do Arnoia

figura de monumento natural. A Carballa da Rocha será outro “monumento natural” do país, despois da declaración como tales da Fraga de Catasós, en Lalín; o Souto da Retorta, en Chavín (Viveiro); a Praia das Catedrais, en Ribadeo-Barreiros; o Souto de Rozabales, en Manzaneda, a Costa de Dexo, en Mera, a Cova do Rei Cintolo en Mondoñedo, e a Serra de Pena Corneira, en Ribadavia.

As pegadas da historia

Ata ben avanzada a Idade Media, Allariz, Vilar de Santos, Rairiz de Veiga, A Bola, e mesmo Celanova, formaban parte dunha mesma entidade territorial que os historiadores deron en chamar A Limia. Xa que logo, estes concellos non quedan demarcados como tales consistorios ata a división provincial do Ministro de Fomento Javier de Burgos, en 1833, tecendo ao longo dos tempos un pasado común. Dende os asentamentos castrexos, como o da vila de Armeá en Allariz, ata a invasión romana, que deixou fonda presenza coa construción da Vía XVIII, que unía Braga con Astorga e que atravesaba este territorio. Dende o período do Reino da Galicia Sueva (da que procede o nome actual da vila de Allariz, por recordo dun senlleiro suevo de nome Alarico), ata a cristianización, que permite a creación de cenobios e mosteiros tan importantes como

Cómpre anotar que foi Allariz “Vila Real”, da que din que viu nacer a Afonso VII, coroado rei de Galicia en 1.111 polo arcebispo Xelmirez na propia catedral compostelá. Fernando II gobernou dende esta vila a toda Galicia e Afonso IX foi proclamado rei aquí. Mesmo Fernando III “O Santo”, e o seu fillo, Afonso X “O Sabio”, disque foron criados e residiron na Vila durante algún período dos seus reinados. A súa corte literaria preparou en Allariz a recompilación das universalmente famosas “Cantigas de Santa María”, escritas en galego, idioma culto e xa transnacional naquel temprano século XIII da nosa historia. A esposa do rei sabio, dona Violante, foi a fundadora do Convento de Santa Clara de Allariz, en 1.287, e Sancho IV outórgalle o título de “chave do Reino de Galicia”. O parque etnográfico do río Arnoia nace en 1992 como resposta a unha preocupación pola recuperación dos elementos do patrimonio etnográfico que xogaron un sobranceiro papel na historia da Vila de Allariz. Está composto por tres infraestruturas que son: o Muíño do Burato, o Museo do Tecido “O Fiadeiro” e o Museo do Coiro “Fábrica de curtidos Familia Nogueiras”. O Muíño do Burato é unha edificación do século XIX que foi rehabilitada como expoñente dos numerosos muíños hidráulicos que se poden atopar ao longo do río Arnoia. O Museo do Coiro do século XVIII e é un claro exemplo dunha florecente industria que, durante o século pasado e principios do presente, fixo de Allariz un referente en todo o relacionado coa curtidoría de peles, chegando a prover de coiros a un total de douscentos zapateiros da comarca. Nas instalacións rehabilitadas poderemos 35


Santiago Bacariza Santiago Bacariza

Patrimonio e natureza Santa Mariña de Augas Santas e burros na Reserva da Biosfera

económico e o goce do medio natural. O sempiterno río Arnoia cimbréase de novo sobre este orixinal espazo lúdico e de esparexemento da poboación e dos visitantes. A auga do río Arnoia serviu en gran parte de motor da Vila de Allariz, noutrora a través das súas instalacións industriais, e hoxe acompañando o lecer dos seus habitantes e achegados grazas ás coidadas recuperacións das súas beiras e espazos naturais.

A festa do Boi

Desde o século XIV e ata o parón da Guerra Civil Española, sae o Boi en Allariz

coñecer o complexo e longo proceso de curtición en todas as súas fases. No museo do tecido amósase o proceso do liño, dende a sementeira ata a elaboración final de pezas artesanais no tear. O museo toma por nome “O Fiadeiro” en lembranza das antigas xuntanzas que tiñan lugar para fiar e que se converteron en auténticos centros de reunión e diversión dando lugar a un salientable folclore e tradición cultural. Un paseo polas ribeiras do río Arnoia pódese converter así, ademais dun saudable exercicio, nunha maneira de coñecer- ou de recoñecer – un pasado que está aínda vivo na memoria colectiva dos nosos maiores.

O Ecoespazo do Rexo

Situado na parroquia de Requeixo de Valverde, o Ecoespazo do Rexo presenta a obra resultante dunha intervención pictórica e escultórica do artista Agustín Ibarrola. O artista utiliza como lenzos da súa creatividade os propios elementos naturais presentes no espazo: árbores, pedras, terra e auga, producindo unha harmoniosa fusión entre a natureza e a propia expresión creativa do autor. Neste conxunto intégrase unha intervención artística, unha minicentral hidráulica, unha explotación piloto de ovino de leite e una queixaría, conxugando todos estes elementos unha clara lección de compatibilidade entre o desenvolvemento 36

Cóntase que esta popular festa finca as súas raíces no século XIV. Disque por entón Allariz contaba cunha poboación xudía que sufría o acoso da oficialidade cristiá. Durante a celebración da festividade do Corpus parece que os xudeus desafogaban as súa iras insultando o paso da precesión, ata que a un alaricano chamado Xan de Arzúa se lle deu por montar a lombos dun boi, e acompañado de varios criados e cargados de sacos de formigas espaventaron aos xudeus a base de cornadas e chuvia de formigas. Dende entón e ata o parón da guerra civil española, todos os anos sae o Boi en Allariz. A festa foi esmorecendo e chegou a desaparecer a partir dos anos 60 do século pasado, pero en 1983 foi recuperada definitivamente por un grupo de mozos. Hoxe a festa do Boi é un referente cultural de gran popularidade e proxección pública, como así o demostran os 10 días de duración actual da festividade e o número de visitantes que se incrementa cada ano. Destas terras non se debe un marchar sen corricar antes polas súas rúas atrás ou diante do Boi e sen probar os seus recoñecidos doces, sobre todo os amendoados e melindres. A Reserva da Biosfera “Área de Allariz” invita especialmente ao seu goce aloxándose nalgunha das casas de turismo rural de Galicia, que sempre lles ofrecerán unha cálida acollida, unha coidada gastronomía e mesmo un voluntarioso servizo de información turística.


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Adolfo EnrĂ­quez

Cruceiro de Conxo, Santiago de Compostela

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Arquitectura

AS CRUCES MÁXICAS

QUE CONTAN HISTORIAS Por L. GONZÁLEZ

Os mortos que descansan en distintos cemiterios dunha mesma poboación xúntanse polas noites nos cruceiros para falaren das súas cousas. É unha das crenzas populares que xiran arredor destes elementos arquitectónicos, presentes en toda a xeografía galega coma se brotasen da mesma terra, e dos que se di tamén que non existen dous iguais

O

s estudosos sitúan a orixe dos cruceiros en diversos elementos, como os prehistóricos menhires ou os pedróns dos romanos, que sinalaban puntos cargados de espiritualidade por algunha razón, frecuentemente relacionada coa morte. A chegada da cristianización durante a alta Idade Media colocou, probablemente, a cruz católica sobre estes puntos. Despois, o engadido dunhas gradas achegou comodidade para orar, e a elevación da cruz sobre un fuste obrigou a facelo mirando ao ceo. A inmensa maioría dos cruceiros de Galicia sitúanse en encrucilladas de camiños a modo de sinalización e tamén, segundo os estudosos, como método de protección. Conta a sabedoría popular que os cruces viarios son lugares perigosos. Castelao, un dos pensadores galegos

máis importantes do século XX e autor dun amplo tratado sobre as cruces de pedra, refírese aos camiños como “lugares medoñentos, onde a morte e o diaño axexan”. Neles soterrábase aos herexes e aos excomungados, aos que morrían coa alma “impura” e non tiñan cabida nos camposantos. Por isto, era necesario cristianizar estes lugares e protexelos dos malos espíritos, función que cumprían, maxestuosamente, os cruceiros. Outras veces, a construción dun cruceiro tiña que ver coa lembranza dunha morte tráxica, o agradecemento a Deus por algo, ou o intento de “limpar” unha mala obra. Din as lendas populares que, tralo roubo no Mosteiro de Armenteira, no Concello de Meis, os ladróns mandaron construír numerosos cruceiros para restituíren o mal cometido, e que, por iso, estes 39


Adolfo Enríquez Adolfo Enríquez

Curioso Detalle sobre o muro da capela do Pazo da Trave

Bachao Conserva a base do século XIX

Tras o roubo no Mosteiro de Armenteira os ladróns mandaron construír cruceiros

elementos proliferan especialmente na comarca do Salnés, nas Rías Baixas. Do mesmo xeito, trala desamortización que afectou á igrexa, houbo numerosas persoas que crearon grandes fortunas coa compra dos bens “sagrados”, e moitos cruceiros foron construídos co fin de compensar estas afrontas. Pola contra, segundo conta Castelao, o cruceiro da parroquia estradense de Santa Cristina de Vea fora construído en 1742 como agradecemento á divindade, por encarga dun matrimonio que perdera á súa filla nunha zona na que, por aquel entón, abondaban as manadas de lobos. Despois de buscala durante horas, pregaron á Virxe para que aparecera, e ao volver na súa procura, estaba a nena naquel lugar acariñando a cabeza dun lobo morto. A inscrición que Castelao recolleu deste cruceiro rezaba: “Juan de Porto y Catalina Ribera su muger pagaron esta obra”.

Na honra dos falecidos

Dadas as diversas razóns que poden derivar no levantamento dun cruceiro en Galicia, coñécense tamén episodios de confusión prolongados ao longo de séculos. O cruceiro de Conxo (Santiago), por exemplo, levantárase en 1719 para honrar a figura dun cabaleiro falecido en desafío nese lugar. Chamábase Ramírez de Arellano, pero a inadecuada separación das palabras 40

na inscrición fixo pensar aos veciños que este cabaleiro morrera “en pecado”, coa alma sucia, e que o cruceiro pretendía protexer o lugar do seu espírito errante. O texto dicía Ramírez de Arella / no rueguen a / Dios por él.

O culto ás cruces de pedra

A maxia que rodea os cruceiros convérteos en elementos de culto aos que o pobo ten atribuído poderes de moi diversa índole. Nalgunhas zonas, as nais levaban aos nenos que tardaban en camiñar a dar algunhas voltas ao seu redor, noutras facíanse ofrendas de froitos no outono para bendicir as colleitas, e noutras as mozas casadeiras depositaban as súas trenzas no cruceiro como promesa de amor. Polas noites, as lendas advertían de que era nos cruceiros onde se xuntaban os mortos que “tiñan relación” entre si pero que foran soterrados en cemiterios distintos. E polo día, era tamén o lugar de reunión dos máis vellos do lugar, e das “vellas murmuradoras”, como as chamou Castelao, e o pedestal sobre o que se situaba o gaiteiro nos días de festa en todas as aldeas de Galicia. O Camiño de Santiago, pola súa parte, é unha fonte inesgotable de cruceiros, cada un distinto do outro. Serven de guía para os peregrinos e, de paso, tamén como lugar de descanso, e é nesta vía histórica de comunicación onde atopamos


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Santa Cristina de Vea En agradecemento á divindade

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os máis antigos de Galicia. O primeiro cruceiro entendido como tal é, segundo sinalan todos os expertos, o que se alza a carón da capela de San Roque, na vila de Melide, un dos puntos sinalados do Camiño Francés. Data do século XIV e consérvase en bo estado despois dunha rehabilitación na que se lle cambiaron as gradas, posto que, segundo contan os vellos do lugar, estas estaban antes “ao revés”, porque a estrada quedaba máis alta que o campo de San Roque, no que se ubicaba ata finais da pasada centuria.

Trave Unha pedra de lagar sérvelle de base

Os cruceiros nos Pazos mazás para elaborar a sidra da casa. Igualmente, o cruceiro da Casa Grande de Cornide, en Teo, carece tamén de gradas e de calquera tipo de base, elevándose a cruz sobre o fuste que parte directamente do chan. Porén, na Casa Grande do Bachao, ás aforas de Compostela, consérvase só a base dun vello cruceiro do século XIX, que foi obxecto das iras contra a relixión do seu antigo propietario, un coñecido avogado que decidiu acabar co cruceiro a mazazos e utilizar os seus restos para cousas moi alonxadas da maxia e da arte que singularizan a estas pedras, como a canalización dun fregadeiro ou o recheo dunha columna. Hoxe álzase sobre a antiga base unha réplica fiel daquel malogrado cruceiro que completaba o conxunto etnográfico construído sobre o monte Bachao, en Santa Cristina de Fecha.

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A protección “divina” da propiedade privada é unha constante na historia da humanidade. Moito antes de que existise o cristianismo, a colocación de símbolos nos tellados das casas, nas cortes do gando ou nos hórreos -onde se gardaban as colleitas- era habitual en Galicia. A cruz católica converteuse despois no símbolo estrela para reclamar do ceo esa protección e, no caso das casas señoriais, a construción dun cruceiro demostraba ademais o seu poder económico e supremacía sobre o resto do pobo. Hoxe podemos ver pezas antigas ou réplicas máis modernas na Casa Grande do Soutullo (Coles), no Pazo de Andeade (Touro), ou no de Xan Xordo (Lavacolla – Santiago). Tamén no Pazo da Trave, en Viveiro, onde destaca a substitución das gradas por unha base circular de pedra que procede do lagar no que se moían as

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San Roque O máis antigo de Galicia

el cruceiro Por manuel viéitez Arquitecto

El cruceiro es un monumento religioso construido en granito, formado por gradas (escalones) sobre los que se sitúa la base en que se apoya la columna o fuste terminado en un capitel con decoraciones clásicas, situando sobre él, la cruz, principal elemento simbólico. La arquitectura popular y tradicional gallega, especialmente rica, nos ha dejado numerosos elementos constructivos con soluciones singulares y exclusivas como el hórreo, la lareira, la solaina, pero sin duda, el cruceiro es el elemento etnográfico más representativo de la cultura gallega y de su arte, cargado de leyendas y mitos que todavía perviven hoy en día. El cruceiro es la más genuina expresión cultural de Galicia; aunque se manifiesta también en distantes lugares del mundo celta como el norte de Portugal o Irlanda. Se sitúan principalmente en encrucijadas de caminos, aunque es frecuente encontrarlos en los recintos de la Iglesia, en el interior de los cementerios, en ermitas, siempre en lugares relacionados con el culto. Muchos historiadores remontan su origen al mundo celta, situando los cruceiros en dónde antes había menhires o espacios vinculados con creencias paganas como lugares mágicos de curación, de reunión de ánimas, brujas, puntos con una energía especial; que con la llegada del cristianismo dejaron constancia de su existencia bajo formas cristianizadas. La expresión más simplificada del cruceiro es la cruz de piedra, pero lo más habitual son composiciones más complejas. La tipología de los cruceiros es muy variada, todas tienen una gran semejanza entre ellas pero es prácticamente imposible encontrar dos iguales; básicamente consta de los siguientes elementos: Las gradas o plataforma cuadrada formada por varios escalones para adaptarse a la pendiente del terreno.

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A coñecida como “Cruz de Melide” é un cruceiro de peregrinos, parada obrigada, aínda hoxe, dos que camiñan cara Santiago pola máis popular das vías que conducen á catedral compostelá. Cóntanse por milleiros os cruceiros de todo tipo que podemos atopar en Galicia, así coma noutros lugares do arco celta como a Bretaña ou Irlanda. A pegada dos canteiros quedou e quedará para sempre rexistrada nestas cruces de pedra, cada unha diferente á outra e todas construídas por algunha razón de peso. Son moito máis que pedras labradas con imaxes de santos e sometidas ás necesidades da igrexa católica, só hai que pararse un pouco a observar para comprobalo. Castelao xa o recomendaba: “Reparade nos nosos cruceiros e descubriredes moitos tesouros.”

El pedestal o basa, pieza cúbica con forma tronco piramidal sobre la que aparecen inscripciones con la fecha, con el nombre y el motivo del encargo. Hay bases muy elaboradas con simbologías diversas como calaveras, huesos cruzados, serpientes,… que representan la muerte, la resurrección de Jesús o el demonio, respectivamente. El fuste o columna de sección cuadrada, octogonal o cilíndrica con una altura de dos a cuatro metros; en algunas ocasiones nos muestra bajo relieves con motivos diversos que representan la Pasión de Cristo (clavos, tenazas, martillos…) y a veces se muestran otras figuras denominadas “santiños” con imágenes de santos correspondientes a la devoción del lugar. El capitel con variada composición inspirada en los estilos arquitectónicos clásicos, principalmente el corintio compuesto; y en algunas ocasiones el capitel es sustituido por una capilla con imágenes denominándolos “cruceiros de capeliña”. La cruz, esculpida ella sola con una talla compleja, aunque con frecuencia presenta formas más elaboradas con la imagen de Cristo crucificado orientado al camino principal y la imagen de la Virgen o de algún santo en la cara posterior. Los cruceiros extendidos por toda la geografía gallega son la muestra más rica de los monumentos escultóricos populares, en los que la piedra fue trabajada para conectarnos con las raíces de la historia y religiosidad popular. Castelao nos expresa acertadamente la expresividad de los cruceiros.

“Onde hai un cruceiro houbo sempre un pecado e cada cruceiro é unha oración de pedra que fixo baixar un perdón do Ceo, polo arrepentimento de quen o pagou e polo gran sentimento de quen o fixo. ¿Tedes reparado nos nosos cruceiros aldeáns? Pois reparade. A Virxe das Angustias, enclavada no reverso de moitas cruces de pedra, non é a Piedade dos escultores, é a Piedade creada polos canteiros. Os nosos canteiros, deixándose levar polo sentimento, non podían imaxinar un home no colo da nai. Para os artistas canteiros, Xesús Cristo sempre é pequeno, sempre é o Neno, porque é o Fillo, e os fillos sempre somos pequenos nos colos das nosas nais.”


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NOITE,

MAR E FERTILIDADE Por susana v. fraguela


Leyendas

Coa chegada da noite, achéganse ao mar varias siluetas femininas. Espidas, esperanzadas, dubidosas algunhas. Van na procura dunha fertilidade que non chega. As máis tentan o derradeiro recurso. Fallou a ciencia e actúa a fe. Outras fano por se acaso. A Lanzada é un deses lugares máxicos que se atopan na Galicia, onde mística e devoción se xuntan para crear unha realidade: o rito das nove ondas

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E

ntre O Grove e Sanxenxo, no extremo sur da ría de Pontevedra, a praia da Lanzada soporta o embate constante do vento. A terra entra no mar como unha lanza e separa o areal en dúas partes, cara o final. No pequeno promontorio que se forma alí atópase a ermida de Nosa Señora da Area, máis coñecida como da Lanzada. Un centro de devoción que parece provir de civilizacións máis antigas. Un santuario que se ergue sobre outro. Como en tantos lugares, a sombra dos celtas é alongada. Sexa cristián ou anterior, o certo é que na festividade da santa, polo mes de agosto, milleiros de persoas se achegan ata esta capela para pedirlle os seus milagres a María. Favores de fertilidade, pero non só iso. Devoción e festa que se mesturan e, en ocasións, chegan a confundirse. O sábado anterior á festa da Virxe da Lanzada, o derradeiro de agosto, as mulleres que queren quedar preñadas achéganse ata a praia. Cheas de fe, nun ritual íntimo, entran no mar a media noite e deixan que o mar acariñe o seu ventre ata con nove ondas rompentes, que simbolizan os nove meses de preñez que a Virxe concederá ás crentes. As propiedades fecundas da auga e a influencia da santa farán que esas mulleres conciban un fillo durante ese ano. A ermida, unha construción románica do século XIII, contempla desde a súa atalaia o rito. No seu interior non está a Virxe, que foi trasladada esa mesma tarde en procesión ata o cruceiro, onde observa o ritual e agarda. Agarda a chegada, unhas horas despois, de miles de romeiros que se achegarán ata alí, esquecido xa o silencio das mulleres que queren ser nais. Misas, velas, flores, ex-votos e cartos, e outros rituais, como o de pasar a vasoira baixo o altar da santa, mediante o que sobre todo os mariñeiros piden a protección da Santa ante os perigos do mar. Despois vén a festa: música, comida, risas, baños na praia... Un ano máis, a tradición cumpriuse. Ás mulleres que se bañaron nas nove ondas, quédalles a esperanza na milagre. Aos demais, a lembranza dunha xornada de festa. Pero as propiedades fertilizantes das augas da Lanzada non se limitan á festividade da Virxe. Outra lenda sostén que, na véspera de San Xoán, as mulleres marondas deben xacer cos seus homes no penedo que hai ao pé da ermida, coñecido como o berce da santa. E despois, tras o acto, baixar soas ao mar e deixar que a escuma de nove ondas acariñe ou golpee o ventre, ata o momento, infértil. 45


BAIXO MIテ前, UN MUNDO DE ARTE POR DESCUBRIR Por elvira fernテ。ndez

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MUSEOS

Pazos de Galicia descubre un mundo hasta ahora casi inédito en nuestra Comunidad, que es el de proponer recorrerla a través de sus museos, los pequeños y los grandes; los renombrados y los menos conocidos; los de arte y los de objetos extraños. Abrimos ahora una nueva sección recorriendo una comarca muy especial por sus paisajes, sus vinos, sus propuestas culinarias, los senderos por los que pasear, su riqueza natural y también sus museos y los tesoros que guardan

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L

a comarca fronteriza del Baixo Miño, situada entre el océano Atlántico y el río Miño, es el principal lugar de paso al país vecino. La configuran los municipios de A Guarda, Oia, O Rosal, Tomiño y Tui, que es la cabecera comarcal y junto con A Guarda constituyen los dos principales núcleos de población y económicos. Su población ronda los 46.000 habitantes. El río Miño, aquí ya en su tramo final, da vida a esta comarca recorriendo su fértil valle, desde Tui hasta A Guarda. Su desembocadura en el océano Atlántico, a pie del mítico monte de Santa Tegra, forma un amplio y espectacular estuario que fue declarado zona de especial protección e incluido como Lugar de Importancia Comunitaria dentro de la propuesta Red Natura 2000. Este territorio cuenta con un rico patrimonio histórico-artístico que forma parte del más exquisito acervo cultural gallego, completado por delicias gastronómicas como la lamprea y las angulas y sus excelentes vinos de O Rosal, albariño, etc. Todo esto hace de la comarca del Baixo Miño una propuesta de visita interesante, paseo que bien podría significar prólogo de peregrinación ya que en uno de sus municipios, Tui, empieza el principal camino portugués a Santiago en su parte gallega. 47


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Copón de coco

Virgen Sedente con Niño

De tipología tardogótica, durante un tiempo fue utilizado como relicario del dedo de San Pantaleón. Esta pieza, de gran exotismo y ligada a los descubrimientos oceánicos de españoles y portugueses, es un ejemplo de cómo dignificar un material extraído de la naturaleza y conferirle originalidad.

Conocida como La Patrona, es una imagen policromada de fines del s. XIV o principios del s.XV. Detalles estilísticos, como el pliegue de paños entre las rodillas de María o el velo que cubre sus cabellos ondulados, nos indican una tipología de procedencia burgalesa.

Tui, ciudad y Catedral

Tanto por su situación geográfica, que le imprime un carácter fronterizo, como por su desarrollo a lo largo de los siglos, Tui constituyó un emplazamiento deseado por múltiples culturas. Sus orígenes míticos nos dicen que fue fundada por Diómedes, rey de Etolia e hijo de Tideo, en cuyo honor bautizó la ciudad. Tui fue ocupada por romanos, suevos y visigodos, e invadida por musulmanes y normandos, configurándose así la ciudad medieval que llegó hasta nosotros. Era una de las siete capitales de Antiguo Reino de Galicia y se convirtió en un importante nudo estratégico de comunicaciones con Portugal. En 1623 recibe el título de Muy Noble y Muy Leal, y décadas después el de Excelentísimo Ayuntamiento. Por su historia, íntimamente vinculada a la sede episcopal; y su destacado conjunto monumental, con sus estrechas callejas orientadas hacia la catedral, que se nos antoja impresionante con su aspecto de iglesia y fortaleza, Tui es una de las ciudades más hermosas de Galicia. A ello contribuyen otros atractivos turísticos como el descenso internacional del Miño y sus alrededores, que como la iglesia románica de San Bartolomé de Rebordáns, con sus pinturas murales del siglo XVI, nos deparan agradables sorpresas. 48

La Catedral tudense, exponente de arquitectura románica y gótico pleno, se eleva sobre la parta más alta de la ciudad, mostrando sus torres almenadas y su espectacular pórtico principal, que es la primera obra gótica construida en España. En el interior, con algún muro torcido por el terremoto con epicentro en Lisboa de 1755, no debemos perdernos la capilla del Sacramento, donde Pedro Madruga administraba justicia; la sillería del coro en nogal y castaño, gran obra del barroco gallego, el órgano, de los mejores de Galicia; y el claustro gótico, único claustro medieval que se conserva íntegro en una catedral gallega. Desde la terraza del claustro se contempla una panorámica del Miño, la frontera portuguesa y la propia ciudad. No es de extrañar que Luis de Camões, Unamuno o Camino José Cela, se sintieran fascinados por esta ciudad, cuya historia se ha escrito en piedra.

Museo de la Catedral de Tui

Los fondos del Museo de la Catedral se hayan repartidos por varias dependencias de su conjunto monumental. En la capilla de Santa Catalina, construida en el s. XV, se custodian de forma permanente las piezas que en su día constituyeron el Tesoro Catedralicio. La sección de arqueología se ha instalado en el claustro gótico (XIII) y la sala capitular, románica (XII), constituye igual que los espacios anteriores, un gran atractivo tanto por su interés arquitectónico como por la colección que alberga. Entre las obras que podemos destacar se encuentran un pontificial miniado del s. XIV, vasos sagrados entre los que destaca un copón de coco datado alrededor del año 1500, el cáliz del obispo Torquemada, obra renacentista realizada en plata por Lucas de Valdés, o la custodia de asiento de tres pisos, realizada también en plata por Juan de Nápoles, Miguel de Mojados y Marcelo de Montanos. El barco se San Telmo, reproducción de una carabela hecha por un platero tudense y que pertenece a la figura de San Telmo. En escultura destacaremos tallas de gran interés como la Virgen sedente con Niño, Nuestra Señora La Preñada y la Asunción de María que, procedente del coro de la catedral, presidía la asamblea de canónigos; la pieza de nogal, fue realizada por Francisco Castro Canseco. Los fragmentos del primitivo retablo mayor, en piedra caliza, de 1520, cierran esta sección para dar paso a la parte de arqueología, en donde podremos ver sarcófagos medievales antropomorfos, pilas bautismales, laudas


visigóticas, las antiguas rejas de la catedral, o ejemplos de heráldica episcopal.

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Catedral de Tui Sabia combinación entre Románico y Gótico

Sambenitos

Se trata de cinco paneles con catorce sambenitos, documentos históricos que corresponden a personas concretas, cuyos nombres aparecen en óleo negro bajo las rojas aspas de San Andrés, y que comparecieron ante el tribunal de la Inquisición. Aunque se conocen a través de láminas y grabados otro tipo de sambenitos que se correspondían con la vestimenta que lucían los penitentes reconciliados, (con cruz en aspa en el pecho y gorro o coroza cónica), los que aquí se conservan son los letreros que para escarmiento y vergüenza de familiares y temor de posibles herejes, se colgaban en las iglesias con el nombre de los condenados.

Casco Romano

Fechado en torno a los siglos II-I A. C., fue descubierto en Caldelas de Tui cuando se dragaba el río Miño. Aunque en un principio se supo castreño, forma parte del equipo de campaña de un soldado romano de la época de la conquista. Se conserva en la sección de arqueología del Museo Diocesano de Tui.

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El Museo Diocesano, que en un principio de instaló en el Museo Episcopal de Tui, se trasladó posteriormente al emplazamiento actual, cercano a la catedral. Así, el Museo, nacido por iniciativa del obispo José Delicado Baeza, se encuentra en el Hospital de Pobres y Peregrinos, construido en 1576. En este edificio asistencial era donde los peregrinos que iban a Compostela siguiendo el Camino Portugués tenían derecho a comida y a tres días de descanso. Su origen se remonta a 1181, fecha en que se erige el primer edificio del hospital en la casa de la Alóndiga, con el fin de dar servicio a pobres y peregrinos, tal como se establece en un apeo de 1200. El edificio que vemos hoy es de estilo barroco y está dividido en tres plantas centradas por un patio con una magnífica balaustrada, en las que se distribuyen los fondos del museo estructurados en tres secciones: arqueología, Arte Sacro y Archivo Histórico respectivamente. En la sección de arqueología, que abarca desde el Paleolítico hasta la Edad Media, destaca un casco romano datado entorno a los siglos II-I a.C, que fue descubierto en Caldelas de Tui cuando se dragaba el río Miño. Este casco que un principio se supuso castreño, forma parte del equipo de campaña de un soldado romano de la época de la conquista. La orfebrería litúrgica, de los siglos XIII al XVIII, queda representada en la sección de Arte Sacro, con piezas de gran interés como el Crufiijo Románico de Limoges, las imágenes góticas de María, la Virgen con Niño del taller de Juan de Juni (s.XVI), Nuestra Señora de la Expectación de Alonso Martínez de Montánchez (XVI) y varios cálices, cruces procesionales y custodias como la que proviene de la iglesia de Santiago de Vilavella, Redondela y que con una cronología entorno al año 1600 constituye un magnífico ejemplos del repertorio manierista. En el Archivo Histórico Diocesano hay un tomo con documentos del Hospital de la Baja Edad Media en el que se detalla la organización del mismo durante el siglo XV, bajo el patrocinio del Concejo. El altar de la capilla del Hospital nos sorprenderá con la imagen de un Cristo crucificado el siglo XIV, procedente del convento dominico de Tui. Además de tan destacadas obras el Museo Diocesano alberga unas piezas únicas en España y que nos ilustran sobre el origen y significado de la popular expresión colgarle a uno el sambenito.

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Museo diocesano

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Detalle Torques y empuñadura en oro

Vista aérea Castro de Santa Tegra

A Guarda: El Castro de santa Tegra y el Museo del Castro

Esta citania fue uno de los principales castros de Gallaecia, por sus dimensiones

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Dejando atrás Tui en dirección A Guarda iniciamos la subida al Monte de Santa Tegra, de 341 m.de altura. Este impresionante enclave geográfico nos ofrece unas espectaculares vistas sobre el estuario del Miño, el inmenso Atlántico y las vecinas tierras portuguesas. El ascenso por la ladera del monte nos traslada a la cultura castreña, ya que el sorprendente museo al aire libre que nos encontramos, el yacimiento arqueológico de la citania de Santa Tegra, es uno de los más destacados del noroeste peninsular. Esta citania que sufrió una fuerte romanización, fue uno de los principales castros de Gallaecia, tanto por sus dimensiones, densidad de población y complejidad en sus estructuras de habitación, como por los hallazgos de piezas de oro, piedra y cerámica. Se constituyó como un poblado fortificado de campesinos dedicados a la agricultura, ganadería, marisqueo y pesca. Fue ocupado desde fines de Bronce final hasta la romanización (siglos I-IId.C). Las viviendas que la conforman, de planta circular o rectangular, se hallaban rodeadas por fosos, torres y una muralla, que todavía hoy se conserva en gran parte. También se han rehabilitado algunas de ellas, logrando que la visita sea más didáctica. Continuando el ascenso y llegando a la cima del monte nos encontramos,

además de unas inmejorables vistas, con el Museo de Santa Tegra en el que se conserva todo el material arqueológico encontrado en las diversas campañas de excavación llevadas a cabo desde 1913, cuando se descubrió el poblado, como consecuencia del inicio de unas obras para abrir una pista forestal. Los fondos del museo se estructuran en cinco grupos según el material utilizados: objetos líticos, metálicos, vidrio, azabaches y los tesoros, que nos muestran las distintas épocas de ocupación del yacimiento. Son piezas muy interesantes, dentro del grupo de los tesoros, una empuñadura realizada con maestría y un torques, realizados ambos en oro y el mango de un puñal, en plata. También revisten especial interés las piezas labradas en piedra, con el motivo del trisquen y entrelazos inspirados en labores de cestería. Las piezas halladas corresponden a jambas, dinteles de casas del castro, etc., cuya curiosidad radica no en el motivo (frecuente en el mundo castreño) sino en la gran variedad y cantidad de modalidades aparecidas. En nuestro recorrido también podemos visitar la ermita dedicada a Santa Tegra, importante por la antigüedad del culto que en ella se celebra; y seguir el monumental Vía Crucis, obra del escultor Julio Vicente Mengual.


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Gastronomía

CARNEIRO AO ESPETO

Á SOMBRA DOS CARBALLOS MILENARIOS Por SUSANA F. VALE

O concello de Moraña, no corazón da provincia de Pontevedra, celebra o último domingo de xullo unha festa gastronómica. Podería ser unha máis dos centos que o verán galego acolle. Pero é unha das máis tradicionais, das máis antigas e, por suposto, das máis orixinais. O peculiar xeito de preparar a carne, din que importada por un indiano que volveu da Arxentina, atrae a milleiros de persoas

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reservar un dos lotes para participar na festa da carballeira. En caso contrario, a única forma de probar o saboroso manxar será nos restaurantes da localidade ou no bar que a comisión soe instalar no centro da festa.

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Os lotes

Preparación O prebe co que se untan as pezas é un dos segredos dos seu sabor

S

Cada lote está composto por un carneiro, duas empanadas, viño, pan e café

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e o derradeiro domingo de xullo pasa preto de Moraña, seguro que o cheiro do carneiro ao espeto que procede da carballeira de Santa Lucía fará que se deteña a probar tan apreciado manxar. Pero non vai ser doado facelo alí, se non reservou con anticipación un dos lotes. E é que nesta festa gastronómica singular, as racións non son o común. Trátase dunha celebración, sobre todo, da amizade. Xa que a súa orixe, hai xa preto de 40 anos, foi precisamente unha Festa da Xuventude que se xuntou cunha tradición gastronómica de orixe gaucho que existía xa na vila de Moraña. Pero vaiamos por partes. Os veciños non se poñen de acordo en quen foi o indiano que, de volta da emigración en Arxentina, empezou a preparar o carneiro ao espeto. Algúns falan do Negro. Outro atribúen o mérito ao Gaucho. Hai quen pensa que foi un arxentino que pasaba por alí durante unha das comidas campestres que se celebraban nas beiras do Umia. Fose quen fose a quen haxa que agradecerlle o descubrimento, o certo é que foi no ano 1969 cando se decidiu xuntar a Festa da Xuventude de Santa Lucía con esta tradición gastronómica de incerto orixe, dando lugar á primeira Festa do Carneiro ao Espeto. E para non perder o espírito que a alumeou, desde o principio hai que

Pero o auténtico, o realmente tradicional, é facerse cun grupo de amigos (entre quince e vinte persoas) e reservar, varios días antes da festa, un dos lotes. O ano pasado chegaron a venderse 150 carneiros ao espeto. Un por cada grupo, que recibe, ademais de un lugar onde sentarse e xantar a sombra na carballeira, dúas empanadas, viño, pan e café. Hai que estar na carballeira sobre as dúas da tarde, aínda que é doado que ata as tres non se permita a entrada aos grupos. Depende de como vaia o duro traballo do asado. E, unha vez alí, a gozar do xantar, preparado con coidado, mestría e tempo polos expertos, a probalo e, de seguro, a repetir o vindeiro ano. A xornada comeza moi cedo, na madrugada. Primeiro hai que colocar mesas e cadeiras na carballeira, organizando os lugares nos que estarán colocados os grupos. Dado o éxito da festa, é difícil que poida medrar máis do que o fixo ata estes últimos anos. Os carballos centenarios delimitan a zona de xeito claro e non hai máis para onde ir. Prepáranse as fogueiras de leña para facer as brasas. Os carneiros ásanse abertos en canal, en forma de dobre cruz sobre unha estrutura de ferro. As pezas dispóñense en círculos de oito ou nove exemplares no contorno das brasas. Entre cinco e sete horas despois, os expertos asadores terán preparadas as pezas, adobadas cun prebe especial a base de aceite, vinagre, viño branco, salsa de tomate, allo e pemento picante. O segredo debe estar no xeito de aplicalo, porque a ninguén lle sae como a eles.

A festa

E todo está xa preparado para celebralo por todo o alto. Os postos de venda de todo tipo de produtos (desde gorras ata pulseiras, pasando por doces ou roupa) achegan un meirande colorido ao evento. Soan, como non, as gaitas e as pandeiretas. Os xugos gástricos están excitados polo cheiro, que tomou non só a carballeira, senón toda a vila. O ánimo, predisposto para a festa. Só falta sentar no espazo reservado e gozar do momento, que tardará, como pouco, trescentos sesenta e catro días en volver a se repetir.


Para aloxarse, Pazo la Buzaca

Maridaxe do carneiro ao espeto Por YOLANDA ALBELDA Licenciada en Farmacia. Enóloga

Na festa gastronómica do “Carneiro ao Espeto” os carneiros ásanse ao estilo arxentino, en espeto ou asador, enteiros, abertos en canal e con lume de leña. Como podemos observar, a preparación do prato é tan básica, que seguindo unha das principais regras do maridaxe, o viño seleccionado debe ser igualmente sinxelo. Ademais, non debemos esquecer que para que a combinación da carne co viño sexa un éxito garantido, a calidade de ambos elementos debe ser tamén similar. O maridaxe virá definido ademais de polo propio sabor da carne, sobre todo pola súa forma de asala, moi lentamente sobre brasas de madeira de carballo, que participará de forma activa nos aromas e sabores que o animal vai adquirindo. A selección do viño para este prato é bastante sinxela e homoxénea, decantándonos sempre por tintos dunha calidade garantida, elaborados con distintas variedades e con diferente grado de crianza. Podemos decidirnos polos tintos novos de medio corpo e, cunha boa carga froital do Ribeiro, elaborados coas variedades Caíño, Mencía, Ferrón, Sousón e a foránea Garnacha Tintorera, por algúns de Rías Baixas (Caíño, Espadeiro e Sousón), ou ben polos deliciosos Mencía da Ribeira Sacra e Monterrei, que son frescos, de elegantes taninos e o suficientemente ácidos como para alixeirar as posibles sensacións graxas en

Archivo Pazos de Galicia

E se decide achegarse a Moraña para degustar o carneiro ao espeto, unha boa opción é quedar uns días pola localidade e coñecer o entorno. A mellor opción para aloxarse, é sen dúbida, Pazo La Buzaca, no lugar de San Lourenzo. Un establecemento de turismo rural da máxima categoría que afonda as súas raíces no século XVII, pero que sen embargo conta con todas as comodidades do mundo actual. Un portón de entrada dominado polo escudo familiar do século XVIII da a benvida ao hóspede, que poderá relaxarse nun pazo que conta con trece cuartos ambientados en distintas épocas, servizo de restaurante, biblioteca, piscina, e 40.000 metros cadrados de xardíns e horta, con pombal e capela, que convidan ao paseo, a lectura ou a conversa relaxada.

boca. É imposible esquecernos dos nosos veciños do Bierzo, onde esta variedade alcanza a súa máxima expresión cando se elaboran novos. No cabe a menor dúbida de que o Mencía, coa súa notable acidez e suficiente corpo, é a clara vencedora nesta asociación, aínda que tamén podemos nomear outras variedades menos interesantes, como son o Gran Negro, Merenzao, Bastardo, Arauxa, Alicante, etc. No caso de que optemos por viños doutras denominacións, podemos pensar nun tinto novo da D.O.C. La Rioja de Tempranillo, nun navarro da mesma variedade, ou ben nun Valdepeñas elaborado con Cencíbel. Por outro lado, se temos en conta que aos aromas afumados e de combustión que recolle a carne durante a súa elaboración, lles pode vir moi ben algunhas notas de crianza, pensaremos en viños de media crianza ou de crianza, onde o seu paso por barrica non foi demasiado longo. Ao decidirnos por un deles podemos pensar sinxelamente nun Mencía da Ribeira Sacra ou de Monterrei, xa que as súas notas da crianza de madeira ensamblan perfectamente cos aromas tostados dun bo carneiro. Ademais, este asado ten nos tintos corpóreos de crianza de Ribera del Duero (Tempranillo), Toro (Tinta de Toro), La Rioja (Tempranillo), Jumilla (Monastrell, Garnacha Tintorera, Cencíbel y Cabernet Sauvignon), etc. o seu compañeiro ideal; xa que mostran a súa maior froitosidade, alixeirando as sensacións graxentas da carne de carneiro, ao mesmo tempo que evitan tapar a suculencia do prato. E cambiando totalmente de rexistro, os espumosos en xeral (brancos e rosados), tamén harmonizan perfectamente coas carnes, sobre todo cos asados como o cordeiro; polo que esta pode ser outra alternativa diferente. En definitiva, é importante fuxir daqueles caldos que teñen unha longa estancia en barrica, como son os reserva ou grandes reserva, xa que pode ser que o seu insuficiente corpo teña dificultades á hora de incrementar e afondar na suculencia propia do asado.

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XOSÉ TORRES CANNAS, Innovando sobre lo cotidiano Por JUAN CASTRO

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Grupo Nove

Miembro fundador del Grupo Nove y campeón gallego de Cocineros en el 2003, Xosé Torres Cannas comparte con el resto de amigos de esta generación joven y dinámica que han hecho de la cocina casi un movimiento artístico, su juventud –tiene 34 años- y la inspiración que le infunda la cocina gallega. Aún así, insiste en que “el Grupo Nove no es homogéneo en sus planteamientos gastronómicos, por lo tanto, cada restaurante funciona de una manera diferente y en cada uno de ellos podemos encontrar formas diferentes de entender nuestra cocina”. Formado en sus orígenes en Santiago de Compostela, amplió su formación culinaria en Madrid, más tarde en Canadá, el Reino Unido y en Francia. Actualmente, “me sigo formando día a día en mi restaurante”, afirma Xosé Torres Cannas. Será por ello, que su receta favorita siempre es la última. La última que ha creado o en la que está trabajando, y que logra concentrar toda su energía inventiva. Al pedirle que nos defina su cocina, nos responde que la ha desarrollado desde el principio de que el cocinero puede obtener los productos de la cotidianidad. “Así he ido encontrando mi identidad, a través de los elementos de la despensa que utilizo, reflexionando sobre sus cualidades y propiedades, objetivas y subjetivas”. En un intento de ser fiel a sí mismo, incorpora a su cocina elementos de su infancia, de la cocina de su madre y de su abuela, del paisaje, de su entorno, de la actualidad, del mundo en el que vive. “Los cocino, y creo nuevas formas, texturas y sabores que mantienen el eco de lo que son, con formas limpias y claras. En mi cocina no hay que buscar más motivación que la satisfacción que puede provocar la segura ejecución espontánea, el juego despreocupado expresado desde la reflexión serena”, afirma Cannas. No tiene predilección por ningún ingrediente en especial, pero tampoco condena a ninguno a no ser utilizado nunca en su cocina. Simplemente le gusta emplear pocos productos por plato. “Intento que todos los ingredientes de mi cocina provengan de la naturaleza y de procesos biodinámicos o ecológicos en general; y si es posible, que los pueda encontrar en un radio de 50 km del restaurante, comprometiéndome así con la despensa local”. No en vano, define a los productos gallegos como increíbles, “son nuestro mayor valor, tanto los de mar como los de interior hacen que nuestra cocina se diferencie del resto”. Está convencido de que en la cocina, como en todo, hay modas que marcan aquellos profesionales que son más creativos. En Sanxenxo, los hermanos Cannas han hecho de su restaurante, el Pepe Vieira Camiño da Serpe, un punto de referencia de la cocina creativa gallega al que los clientes suelen volver y repetir. Será por sus vinos, por su arquitectura, por su ubicación, o simplemente, por su cocina.

Grupo Nove

Desde que surgió la idea de agruparse como asociación, en el año 2003, Xosé Torres Cannas forma parte, junto con su hermano Xoan, del Grupo Nove. Y desde esta posición, y desde la cocina que comparten en el restaurante Pepe Vieira, Xosé aplica toda su energía inventiva a los ingredientes más cotidianos, los productos de la despensa gallega

“Los productos gallegos son nuestro mayor valor, tanto los de mar como los de interior hacen que nuestra cocina se diferencie del resto”


MEJILLÓN EN ESCABECHE DE MANDARINA CON HELADO DE MANZANA INGREDIENTES: Para el escabeche de mandarina Mejillones grandes (4) Piel de limón (10), piel de mandarina (8), piel de lima (1) Aceite de girasol (225 ml), vinagre (75 ml) Manojito de cebollino (1), hoja de laurel (1), Manojito de perejil (1), cebollas (2) Para el helado de manzana Manzanas reinetas (4) Para el polvo de mandarina Piel de mandarina (5) Para la reducción de vinagre Para 50 gr. de azúcar (1 dl) Para la ensalada de rúcula Rúcula Para su vinagreta Aceite de oliva extra virgen (1 dl), vinagre de Jerez (33 ml) Miel (80 gr), piñones asados Elaboración: Abrimos los mejillones en agua hirviendo durante un instante mínimo. Los enfriamos en agua con hielo y los separamos de la concha. Reservamos. Preparamos el escabeche: sofreímos la cebolla en el aceite, añadimos los aromas y el vinagre, dejamos cocer durante un cuarto de hora. Introducimos los mejillones y el escabeche colado en una bolsa de vacío. Los templamos antes de servirlos. Para el helado de manzana, pelamos y despepitamos las manzanas. Las cocinamos al vacío, a 80º durante 230 minutos. Enfriamos y congelamos. Turbinamos en sorbetera. Para el polvo de mandarina, pelamos las mandarinas extrayendo única y exclusivamente la monda. Las trituramos muy fino, consiguiendo un polvo. Para la reducción de vinagre, ponemos el vinagre a reducir junto con el azúcar hasta conseguir la textura adecuada. Para la ensalada de rúcula, escogemos unas hojas. Preparamos la vinagreta, tostando los piñones. Emulsionamos el aceite con el vinagre y la miel y mezclamos. Grupo Nove

Montaje: En un plato hacer un círculo con la reducción de vinagre, en el centro disponer un mejillón. Hacer un conjunto armónico con el resto de los ingredientes.

Los restaurantes del Grupo Nove invitan a los lectores de Pazos de Galicia a degustar el vino recomendando en cada establecimiento.

nove

gruponove.biz

Canjeable por dos copas de vino. Imprescindible entregar este original (no fotocopiado). Periodo de validez: 31/12/2008

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CARREXADORAS DE FOGOS TRANSPORTE HUMANO DE MERCADORรAS PERIGOSAS Por LEDICIA TRILLO gonzรกlez


Viajeros

Sen máis combustible que a xuventude, nenas e mozas como Pilar convertíanse cada verán na comarca de Ferrolterra, en transportes humanos de mercadorías perigosas. A pirotécnica de Maniños, en Fene, fabricaba os fogos que anunciaban todas as festas e romarías da zona, nunha época na que os vehículos a motor eran un ben escaso e de luxo. Os quilómetros que separaban os talleres da pirotécnica dos lugares das festas percorríanos a pé as carretadoras de fogos, como Pilar, cunha cesta na cabeza cargada con quilos de pólvora e con toneladas de arte e bo facer para chegar ao destino sempre a tempo e sen incidencias

Adolfo Enríquez

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oxe ten setenta anos e algún que outro problema nas costas, pero lembra aquela etapa da súa vida con agarimo e ata cun chisco de saudade. Pilar González foi a carretadora dos fogos da pirotécnica de Maniños desde os 17 anos ata que casou, tres anos despois. Era o final da década dos cincuenta, a etapa da decadencia dunha fábrica de fogos que chegara a ser das máis importantes da provincia da Coruña, con máis de trescentos empregados e con fogueteiros de recoñecida sona en todo o norte da península. Fundábase en 1915 cuns talleres no lugar de Cornide, na parroquia fenesa de Maniños, e despois de terse convertido en fábrica de armamento na época da Guerra Civil –como case todas as pirotécnicas nese momento-, chegaba ao seu máximo nivel de actividade. Despois, en 1942, un gravísimo accidente que acaba coa vida de oito persoas -tres delas nenos-, cambia o rumbo desta empresa, e comeza a súa conta atrás. Xa non había tantos empregados e, durante os veráns, cando se celebraban todas as festas e romarías da zona, había que aumentar a produción e botar man de persoal externo á fábrica para completar as necesidades de transporte. Ao contrario do que puidera parecer, non eran os homes os máis buscados para carretar os fogos, 57


Pirotécnica A antiga fábrica de fogos -á dereita da imaxe- quedaba fronte a costa de Fene

A Malata No camiño de Cornide a Redes

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xa que eles, por cuestións “estéticas”, non levaban a cesta na cabeza e, sobre un ombro, cargaban menos quilos que calquera moza sobre a testa. Pilar tiña 17 anos e estaba a piques de ter que “pórse de medias”, é dicir, de pasar de nena a muller coa maioría de idade e simbolizalo, como se facía naquela época, deixando de andar con calcetíns para lucir xa as súas medias. Para isto precisaba ter algo de diñeiro que lle permitira mercar esas medias e algunha outra roupa “de muller”. A súa veciña Pepita era fogueteira na pirotécnica e, aínda que lle quitaba varios anos a Pilar, fixéronse moi amigas. Con ela comezou a traballar e con ela facía todas as viaxes. “Pepita botaba os fogos e eu os carretaba”, conta Pilar, “sempre as dúas xuntas a todas partes”. As persoas que atopaban polos camiños soían afastarse delas porque “todo o mundo lle tiña moito medo aos fogos”, e cando o peso da pólvora vencía a Pilar e precisaba descansar “non había ningúen que che termara da cesta para poder darlle volta ao moído”. O moído é esa tea ou farrapo que se envolve e se pon na cabeza para despois colocar sobre el a cesta cargada; unha cesta que podía levar trinta ou corenta quilos de peso entre as canaveiras e a pólvora dos fogos que, segundo a potencia, podían ser máis ou menos pesados. Pilar contaba por aquel entón con pouco máis de cincuenta quilos no seu corpo, pero asegura que podía ben coa carga “porque era nova” e porque “teño moita forza na cabeza, moita máis que nos brazos”. Desde os talleres de Cornide camiñaban Pilar e Pepita, cada verán, para levar as 21 bombas do “saúdo” e o resto dos fogos ás festas de Laraxe (a uns 4 Km no concello de Cabanas), de Ares (a 7 Km), de Franza (a 5 Km no concello de Mugardos), e de todas as parroquias do propio municipio de Fene. Tamén achegaban fogos de artificio para as festas grandes da vila veciña de Pontedeume (a 10 Km), que se celebran en setembro e que se despiden, aínda hoxe, cunha sesión de lucería das máis importantes de toda esta área comarcal, e que foi o escenario elixido pola pirotécnica de Maniños para estrear unha das súas figuras de pólvora máis famosas, a do “afiador”.


Adolfo Enríquez

Redes Nesta vila mariñeira hai vivendas que dan directamente ao mar

Se chovía, cubríase con plástico a pólvora dos fogos e a carrexadora procuraba sortear todo o posible os charcos de lama que se formaban nos camiños, evitando así perder o equilibrio e con el a mercadoría, que non podía mollarse. Se facía moito calor, había que procurar facer a viaxe coa fresca da mañanciña ou despois do serán, posto que as altas temperaturas irradiadas polo sol do verán, ademais de facer o transporte máis fatigoso para a carrexadora, eran un factor de risco de explosión en contacto coa pólvora, aínda que “nunca nos pasou nada, grazas a Deus”, conta Pilar. Todo isto a cambio dunha “recompensa” de tres pesos por viaxe, que xa daquela era ben pouco pero que “era o que había”. Ás veces levaba algunha propina, “o cura de Franza sempre me daba outro peso, co que xa facían catro”, recorda ela. Para unha rapaza como Pilar, de familia humilde, supoñía poder mercar unhas medias ou uns zapatos novos de cando en vez, que lle permitían facer a súa vida de moza casadeira e ilusionarse con cada nova prenda que estreaba nos bailes da época, aos que aínda lle quedaban folgos de sobra para acudir sempre que podía. Hoxe queda só o recordo daquela pirotécnica de Maniños; un recordo convertido en patrimonio inmaterial a través da memoria histórica de persoas como Pilar -que foi unha das últimas carrexadoras de fogos desta fábrica- e dos descendentes doutras persoas que, aínda que xa non están con nós, como Pepita a fogueteira e compañeira de viaxes de Pilar, dedicaron

boa parte das súas vidas a levar o estrondo e a algarabía das festas a todos os rincóns da comarca de Ferrolterra, poñendo en risco a súa saúde e a súa propia vida.

De Cornide ata Redes

Seguir os pasos da carrexadora de fogos pode ser hoxe unha interesante forma de percorrer unha ruta a pé con non poucas cousas que ver. Onde estaban os talleres da pirotécnica, no lugar de Cornide, hoxe hai casas e chalés, pero dúas delas 59


Adolfo Enríquez

O camiño de Pilar Desde a aldea de Cornide ata a de Redes, entre as Rías de Ferrol e de Ares

Pontedeume As transportadoras de fogos percorrían dez quilómetros ata esta vila veciña

No templo parroquial de Caamouco as bombas que transportaba Pilar anunciaban a saída da procesión do Carme

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manteñen a estrutura antiga das fábricas e nos dan unha idea de cómo eran os talleres número un e número dous, nos que se facía a pólvora e se enchían os cartuchos. Desde alí podemos partir, por exemplo, cara a vila mariñeira de Redes, no concello de Ares, unha curiosa poboación na que aínda se poden ver vivendas que dan directamente ao mar e que, hai menos dun ano, foi sinalada polo Colexio de Arquitectos da Coruña como “un modelo de arquitectura tradicional e sustentable”. Como facía a carrexadora no día do Carme -día de festa en toda vila mariñeira- podemos partir sobre as nove da mañá para chegar a tempo á saída da procesión da virxe desde a igrexa ata o peirao, onde embarcarán a imaxe para facer con ela unha travesía pola ría de Ares seguida de todas aquelas persoas que queiran subir nalgún dos barcos, e acompañada en todo momento polo rebumbio imprescindible das bombas que botan os fogueteiros desde que sae do templo ata que regresa ao mesmo. A media mañá, polo tanto, xa estaremos en Redes, e despois de visitar a vila, poderemos sentarnos a comer en calquera das súas tabernas mariñeiras a pé do peirao. Para chegar temos que pasar polo camiño do Campanario, na parroquia fenesa de Limodre, unha costa abaixo con pouco tránsito de vehículos na que as zonas boscosas se van alternando con

vivendas ata chegar ao núcleo desta parroquia, onde podemos visitar a súa igrexa, un pequeno templo de fachada en estilo gótico moi ben conservado. A ruta da carrexadora de fogos continúa polo camiño da Malata, unha vía que ata hai moi poucos anos engrosaba a lista de camiños sen asfaltar nesta zona, e que nos leva ata o curioso cruceiro con remate metálico que sinala o cemiterio e a igrexa de Caamouco, o templo parroquial da vila de Redes, de estilo barroco aínda que do século XIX. Este era o primeiro destino da fogueteira e da carrexadora. A primeira botaba as bombas iniciais anunciando a saída da procesión da Virxe do Carme mentres a segunda descansaba do percorrido desde os talleres, que ronda os seis quilómetros durante os que non adoitaba facer ningunha parada. “Ata Redes íamos sen parar nada, porque tampouco había onde pousar a cesta”, conta Pilar. Despois, a carrexadora facía un último esforzo e, xa con algo menos de peso trala primeira traca botada, continuaba a viaxe ata o peirao de Redes, desde onde Pepita botaba fogos e máis fogos mentres a virxe navegaba pola ría. A carga sobrante quedaba para a verbena nocturna e Pilar podía xa regresar á casa, con molestias nos cadrís pero con tres pesos máis no peto para ilusionarse pensando no fermosa que ía estar coas medias novas.


Mosteiro de Carboeiro, Silleda

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Caminos

O RENACER DO CAMIÑO DO SUESTE Por CRISTÓBAL RAMÍREZ

José Salgado

Un día apareceu nos folletos como Vía da Prata. Así, sen máis. Unha década de erro que empeza a ser corrixida. Sempre foi o Camiño de Oriente ou o Camiño do Sueste. E, para os galegos que ían á seitura a Castela, a Verea (Vella ou de Santiago). Hoxe é tamén unha ruta de peregrinación que cada vez é pisada por máis xente. Claro que está moi lonxe de acadar as cifras dalgún outro dos Camiños que conducen a Compostela, pero iso tamén ten as súas vantaxes: non se vai en fila india como cómpre facer noutros lugares

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José Salgado José Salgado

A Gudiña O camiño entra na vila

Portela da Canda A Vía da Prata entra na provincia de Ourense por este porto da Mezquita

N

a Verea Vella apenas queda constancia oral daqueles aos que lle dedicou Rosalía de Castro uns coñecidos versos:

Na Canda, a máis de 200 quilómetros da tumba do Apóstolo, poñían os pes en Galicia

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Casteláns de Castela, tratade ben ós galegos; cando van, van como rosas; cando vén, vén como negros.

Como todo hai que dicilo, naqueles anos sería difícil atopar peregrinos. ¡Nin sequera os había no Camiño Francés, e nas Actas Capitulares de mediados do século XIX fálase de que o día de Santiago se daban cita ante a catedral menos de 300 peregrinos, a maior parte deles esmoleiros e pícaros! Por iso foi difícil recuperar o itinerario, e só nestes moi últimos anos comeza a ser entendido como unha alternativa e unha vía con personalidade propia. O apoio de organizacións do Levante español tamén deu un bo empurrón. ¿Por qué se lle chamou Vía da Prata se non o era? Porque en realidade se trata dunha desviación dese itinerario romano que unía Emerita Augusta (Mérida) con Asturica (Astorga). Foi in crescendo a súa importancia na medida, primeiro, en que as tropas cristiás avanzaban cara ao sur botando a espadadas aos árabes; e segundo, polo comercio. ¿Había prata? Non, para nada. Os musulmáns

chamaban a esa vía Bal’latta e de aí as derivacións Plata e Prata, e pola Bal’latta avanzaron ben armadas as tropas de Almanzor que arrasaron Santiago no 997. E por aí, tamén, circulaban os peregrinos desde o 1250, que pisando terras de Zamora se desviaban á esquerda para traspasar as duras montañas polos portos do Padornelo primeiro e a Canda despois. E cando chegaban arriba de todo desde último, a máis de 200 quilómetros da tumba do Apóstolo, poñían os pés en Galicia. Ou sexa, exactamente igual que hoxe en día. A partir desde punto comeza unha etapa marabillosa, sen dúbida algunha a mellor de todo o itinerario, idónea para os amigos de poñer un pé diante doutro, en moi suave descenso (cunha subida despois de Vilavella, aldea que ofrece auga potable tanto no Pozo Vello como no Pozo Novo), natureza plena, paisaxe de montaña, escasa poboación. Son 18 quilómetros, co derradeiro para esquecer xa que é a entrada na Gudiña pola estrada, pero os outros 17 só poden ser cualificados de excepcionais. Unha advertencia: aos 50 metros de arrancar da Canda hai frechas pintadas que indican que se continúa de fronte. Erro. Vírese á dereita e alí mesmo se verá un marco. E a gozar. Porque a paraxe cando se marcha en paralelo ao río Pereiro, máis aló de Vilavella das Frieiras, mellora o que poña calquera folleto. A aldea que dá nome á corrente de auga, coa súa


José Salgado

O Rincón do Peregrino Os peregrinos deixan unha cuncha co seu nome

A Limia Grato percorrido polas chairas do Val

igrexa de San Pedro, e a corredoira granítica que salva un rego continúan aledando a marcha ata A Gudiña, outrora propiedade dos condes de Monterrei. E nesa localidade, que nos últimos tempos recibiu melloras arquitectónicas (bonita igrexa de San Martiño, iniciada no 1619) e urbanísticas, o peregrino se atopa ante unha disxuntiva: ou pola dereita ou pola esquerda. En linguaxe menos prosaico, trátase de elixir entre continuar pola Verea Vella (primeira opción) ou Camiño Francés ou Real, ou en baixar canto antes cara ao val do río Támega (segunda opción). ¿E cal é mellor? Imposible comparar: son moi diferentes. Sigamos a primeira. Aspectos negativos: abundancia de asfalto, falta de edificios de interese. Aspectos positivos: as impresionantes paisaxes de montaña cruzando toda a Serra Seca. E unha vila emblemática, case abandonada, grande e unha igrexa digna de ter en conta: Campo Becerros. Outro templo, este máis pequeno, érguese en Porto Camba, localidade alongada que se converte en antesala dun tramo de case seis quilómetros por monte. A etapa remata en Laza, famoso polo seu Entroido. Van 35,5 quilómetros desde A Gudiña. A seguinte etapa dá a impresión de que vai ser polo menos vulgar visto como comeza. Falso: unha magnífica subida mete ao peregrino no

monte, e o amigo de andar vai gozar de novo. E arriba, en Santa María de Alberguería, abre as súas portas o bar máis emblemático de todo o Camiño do Sueste e, desde logo, o máis orixinal de todos os Camiños en Galicia: o Rincón del Peregrino, un sitio para ver: os que pasan por alí deixan unha cuncha co seu nome, así que é doado imaxinar como está aquilo. Luis Sandes, o propietario, é un home de grata leria que sabe todo sobre as peregrinacións por esa parte de Galicia. Un home empeñado en agarrar o pasado e proxectalo, xa que en Alberguería houbo unha coñecida pousada para peregrinos. Aínda hai que subir máis para comezar o descenso ao val da Limia, que se cruza xa por onde a chaira case se une ás abas. Grato percorrido con Vilar de Barrio, Bobadela A Pinta e Cima de Vila (notable cruceiro e pazo) como localidades de referencia, e, sobre todo, Pedroso (¡vaia entrada máis bonita!). Claro que todo iso queda pequeno ante o núcleo histórico de Xunqueira de Ambía, un deses sitios que todo galego debería coñecer e cunha igrexa e claustro onde aínda zumega o espírito dos cóengos regulares da regra de San Agostiño. ¡No hospital de Xunqueira de Ambía collían cen persoas! A entrada en Ourense lévase a cabo por Seixalbo, onde quedan en pé casas bonitas, ademais da súa impoñente igrexa. Ourense marca o Camiño 65


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JosĂŠ Salgado


José Salgado

As Burgas A auga quente de Ourense

Catedral de Ourense Retablo da Capela do Santo Cristo

Alto de Santo Domingo Cruceiro e Igrexa no límite do Concello de Dozón

do Sueste: As Burgas e a catedral non deixan indiferentes a ninguén. Cruzada a ponte romana un xa se mergulla noutra dimensión, quizais porque o peregrino sabe que queda tan só un cento de quilómetros (catro días; como mínimo, porque hai lugares que incitan a parar). Deixando ás costas o empedrado de Cudeiro, o Camiño vai ir máis ou menos en paralelo á estrada nacional, cruzándoa de vez en cando, subida suave, pontes bonitas como o de Sobreira, matrícula de honra para o tramo despois de Faramontaos e o do Cruce... e Cea. E dicir Cea é dicir o pan con máis sona de Galicia, cos fornos ben sinalizados así que o difícil e non ver ningún. Nova e nada curta subida a Dozón e a meterse por montes que parecen interminables e onde, como a calor aperte, o peregrino se vai decatar de que non hai sombra. Así se chega a Silleda, con novas forzas posto que os grandes desniveis xa non existen, e si aparecen lugares como o bosque pasado Parcuíña, para dar a un lugar con encanto: Ponte Ulla, onde permanece no seu sitio a ponte vella que une as provincias de Pontevedra con A Coruña salvando o río que lle dá nome. Outro deses enclaves para deterse un bo rato. Este é o tramo final a Santiago. Nel hai que sinalar, segundo a orde na que aparecen, unha capela restaurada polo cóengo e historiador Antonio López Ferreiro a mais a bonita fonte da

súa dereita (a carón do marco 16,617), a fermosa vista do Pico Sacro, un cruceiro (marco 13,375), outro cruceiro máis, o Camiño Real de Piñeiro e a Calzada do Sar, outra xoia. E esas casas son xa o comezo de Santiago. Espera o Apóstolo.

DESVÍO POR OSEIRA

O peregrino vese de novo na tesitura de elixir rumbo unha vez que pisa Cea. Porque, se ben é certo que o percorrido oficial é un e so un, tamén o é que a Historia fala de camiñantes que ían rumbo ao impresionante mosteiro de Oseira. Neste último caso tampouco hai problema de perda, pero cómpre dicir que o ascenso á montaña unha vez deixado atrás o cenobio é dos que deixan pegada no corpo. E tanto antes como despois, moita terra, pouco asfalto, currunchos marabillosos e unhas paisaxes que, se saen nunha película, se pensa que están sinxelamente trucadas.

Deixando ás costas o empedrado de Cudeiro, o Camiño vai ir en paralelo á estrada nacional

ITINERARIO ALTERNATIVO POR VERÍN

Un itinerario alternativo é o que une A Gudiña con Taboadela. Aspectos negativos: non ten a historia que pasea a Verea Vella. Aspectos positivos: é moito máis agradecida para o camiñante xa que ofrece quilómetros e quilómetros de terra. No seu tramo inicial vai polos montes que serven de fronteira natural, sen grandes pendentes pero con tendencia a ir baixando. Nalgún momento 67


José Salgado

Castelo de Monterrei Cidade amurallada

José Salgado

Allariz Extraordinaria recuperación do seu casco histórico

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a autoestrada convértese en compañeira, pero logo vén un moi longo tramo arriba e abaixo que se merece un sobresaliente e que leva á igrexa de Fumaces, a cal, a súa vez, anuncia que se descende xa cara a Verín, unha localidade cun pequeno casco vello o cal, certo é, podería estar mellor sinalizado. Claro que Verín non é o importante neste caso, senón Monterrei, a vella cidade amurallada, unha alfaia en granito, única en toda Galicia, o miradoiro sen par do val do Támega, un lugar, en fin, que reclama unha parada canto máis longa mellor. E a discorrer entre viñas, xa que de aí sae un dos cinco viños galegos que ten denominación de orixe. Vale máis coller forzas, porque pasada a pequena vila (ou aldea grande) de Albarellos procede subir, ascender e case trepar cara ao alto das Estivadas. Impresionante tramo por congostras e unha ponte, fonte, bancos e mesa en Rebordondo onde raro é quen non para coller folgos. Ese anaco do Camiño do Sueste non se vai esquecer, nin sequera cando se deixe atrás Trasmiras e se cruce Xinzo de Limia (coa man no corazón, unha vila carente en absoluto de interese, onde os edificios novos substituíron pola vía da destrución a arquitectura tradicional). A torre de Sandiás, que fai cada día un milagreiro equilibrio cando todo está a favor de que se derrube hoxe mesmo, é un punto de atracción


José Salgado

Ponte Toxa Paso de peregrinos no Concello de Silleda

SANTA MARIÑA DE AUGASANTAS

Saíndo de Allariz por unha ponte desas que van quedar para sempre na retina, o Camiño cruza a nacional e métese por bosques de especies autóctonas, en ocasións discorrendo por carrouchos. Non hai apenas pendentes, así que o avanzar vai ser cómodo. E cando se leva algo máis de unha hora o peregrino desemboca nun lugar que parece de fantasía: Santa Mariña de Augasantas, un auténtico e gran santuario de perpiaño erguido non moi lonxe do coñecido castro de Armeá. Non se sabe de ninguén que pasase por aí sen se deter. Porque iso non é todo: agarda o forno da santa, onde a muller, ante a súa negativa a entrar en terreos do pecado, foi intentada queimar viva polas lexións romanas e salvada in extremis por intercesión divina. Un lugar de soño, de mitos e de historia.

Archivo Pazos de Galicia

Onde durmir

Archivo Pazos de Galicia

que incita a desviarse un chis. Porque a partir de aí aparece primeiro o asfalto –perigoso, xa que é a estrada nacional que vén de Madrid-, logo a subida ata chegar a San Salvador dos Penedos (prepárese a cámara de fotos) e lanzarse abaixo cara Allariz. Ou dito doutro xeito, outro peso pesado, o exemplo de que non hai de destruír para enriquecer unha vila: unha das mecas actuais e futuras do turismo de interior en Galicia. Taboadela queda cerca.

Casa Grande da Cerca

Casa Grande de Soutullo

Non todos os Camiños de Santiago teñen a sorte de dispor dun aloxamento de alta calidade ao seu comezo. É dicir, un campamento base cómodo e bonito desde onde se pode marchar á mañanciña cara á Canda e onde se pode durmir polo menos a seguinte noite, xa que a súa situación é idónea para quen faga este itinerario. Trátase da Casa Grande da Cerca, un pazo restaurado de maneira impecable. Destaca o seu patio interior, e nel, o longo alzadeiro para se subir ao cabalo. Decoración propia dun edificio histórico destas características. E, por suposto, nunha paraxe tan tranquila que parece deseñada para descansar.

Ourense é a metade do Camiño do Sueste en territorio galego, así a ollo. E preto da cidade, no concello de Coles, hai outro edificio nobre que se converteu en lugar de parada de peregrinos que foxen do bulicio. Responde ao nome de Casa Grande de Soutullo, agochada nun monte de vellas abas, lonxe do ruído da capital. Nela destacan as súas dimensións, que quedan patentes nun dos mellores salóns de Galicia, con varios ambientes e cunha ornamentación moi equilibrada e nada rechamante. Os cuartos son igualmente espazosos e luminosos. O Camiño, por certo, pasa moi preto del, estrada nacional por medio.

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LA VACA CACHENA

DEL BLANCO Y NEGRO AL COLOR Por L. T.

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Autóctono

La conservación y recuperación de las razas vacunas autóctonas de Galicia que actualmente se encuentran en peligro de extinción, tiene un gran interés no sólo a nivel genético, sino también a nivel cultural, social, económico e incluso ambiental. Se trata de cinco vacas diferentes – Cachena, Caldelana, Frieiresa, Limiana y Vianesa - con características específicas y conocidas en su conjunto como la agrupación de Morenas del Noroeste. Nos ocuparemos, en esta ocasión, de la Raza Bovina Cachena

Boaga

S

in duda alguna, en Galicia llevamos ya demasiados años pensando en blanco y negro. La vaca frisona se instaló en nuestro paisaje en detrimento de una serie de razas bovinas autóctonas, que no pudieron competir con la arrolladora rentabilidad de la ternera bicolor. La tendencia generalizada de los ganaderos a intensificar las explotaciones encerrando a sus reses en establos se ha debido principalmente a dos factores clave: por un lado, la búsqueda del incremento de sus beneficios, y por otro, la disminución del impacto económico de factores externos. En resumidas cuentas, un mayor control de los rendimientos fijos de sus explotaciones. Todo esto ha jugado en contra de la vaca Cachena y de las demás bovinas encuadradas dentro de las Morenas Gallegas, que se han visto relegadas no ya a un segundo plano, sino a un plano mucho peor: la posibilidad de su completa desaparición. Afortunadamente, en la última década esta tendencia comienza poco a poco a remitir gracias a una serie de medidas llevadas a cabo por el Estado con la finalidad de defender y promover la conservación de las razas autóctonas españolas en peligro de extinción. Comienza, en ese momento, un importante esfuerzo por devolver el color a nuestros campos: la recuperación de la raza bovina Cachena. 71


BOAGA BOAGA

Adaptación Aprovechan los tojos que otras razas desechan

Cornamenta Un signo distintivo de esta raza

Origen y localización

Su origen se sitúa en la provincia de Ourense, en las zonas montañosas de los municipios encuadrados en el parque natural Baixa Limia – Serra do Xurés, y en el adyacente parque nacional portugués de Peneda – Gerés. A partir del año 1996 comienza a extenderse su área de dispersión desde los originarios ayuntamientos de Entrimo, Lobios y Muíños a los municipios limítrofes de Quintela de Leirado, Calvos de Rondín o Baltar; y en la actualidad encontramos explotaciones extensivas de Cachenas en las cuatro provincias gallegas, aunque siguen siendo más abundantes en Ourense y Lugo, sobre todo en zona central de la provincia. En este punto, cabe destacar que los datos de censo más actuales (de diciembre de 2007), cifran en 3.034 el número de cabezas existentes en Galicia distribuidas en un total de 136 explotaciones. Un número nada desdeñable si lo comparamos con los poco más de 100 ejemplares que contabilizó la Consellería en el momento en que puso en marcha el Programa de Conservación.

Características

Dos rasgos inversamente proporcionales definen a esta raza: su pequeño tamaño y su gran cornamenta. Son animales de perfil cóncavo y proporciones armónicas y recortadas. Su cabeza 72

es pequeña con escasa melena y cuernos en lira alta y sección circular de grandes proporciones. Tienen un tronco redondeado y fuerte, con costillares bien arqueados, y sus extremidades están poco desarrolladas, aunque perfectamente proporcionadas. Las ubres están bien conformadas y tienen un volumen acorde con el tamaño del animal. Finalmente, su pelaje es de color castaño claro - un poco más oscuro en el caso de los machos – y su peso oscila entre los 350 Kg. de media de las hembras y los 550 Kg. de los machos. Su hábitat natural son las zonas de monte bajo, de suelo ácido y clima húmedo y frío. Poseen un alto grado de adaptación al medio en el que viven y aprovechan a la perfección los recursos naturales que tienen a su disposición y a los que difícilmente podría acceder cualquier otro tipo de raza bovina. Su índice de conversión (relación entre el peso ganado y el alimento ingerido), es muy positivo, esto es, aumenta su peso fácilmente a pesar de que su alimentación no es ni abundante ni especialmente nutritiva. El modelo de explotación de la raza Cachena que predomina en la actualidad es un régimen semiextensivo, con rebaños de entre 20 y 50 reses, que viven libremente en el monte durante la práctica totalidad del año, pero que excepcionalmente pueden ser recogidas en establos en épocas de parto o de escasez de


Crías Sus característicos cuernos todavía están en fase de desarrollo

pastos. Aunque es necesario mencionar que todavía existen algunas explotaciones de carácter familiar y con reducido número de animales (de una a tres cabezas). Los machos de Cachena, en la antigüedad, eran utilizados principalmente para la realización de trabajos agrícolas; aunque lo cierto es que esta raza llegó a tener un triple aprovechamiento: trabajo, carne y leche. En la actualidad, esta triple orientación productiva se ha quedado limitada a una sola: la producción de carne de excelente calidad.

Es imposible hablar de la recuperación, conservación y mejora de las razas autóctonas de Galicia en peligro de extinción sin tener en cuenta el papel determinante que en tal empresa ha tenido BOAGA (que desde el año 2007 ha pasado a llamarse Federación Razas Autóctonas de GaliciaBOAGA). No en vano, esta es la principal finalidad que impulsó la creación de esta asociación en febrero de 2001. Pero también se encuentran entre sus objetivos, la representación, defensa y promoción de los intereses de las Razas y de sus asociaciones afiliadas (CACHEGA en el caso concreto de la raza bovina Cachena). También cabe destacar su activa participación en toda clase de estudios que tengan por objeto las razas autóctonas, así como su incesante prestación de

BOAGA

recuperación de la especie

Mapa de distribución La raza se extiende por las cuatro provincias

servicios orientados a la mejora de las mismas. Sin duda alguna, el trabajo de asociaciones como BOAGA, y de productores, ganaderos y consumidores dispuestos a defender la conservación de una de las razas más características de Galicia, nos alejará definitivamente de las sombras del blanco y negro único para que nuestra tierra jamás vuelva a perder su color. 73


Romerías

A SAN ANDRÉS DE TEIXIDO, VIVO DUNHA VEZ OU DE MORTO TRES Por CARMEN REY

Coñecido é o dito popular de que “A San Andrés de Teixido vai de morto quen non foi de vivo”. Ou tamén o que di “o que non vai de vivo unha vez, vai de morto tres”. Ou estoutro que reza “San Andrés dun morto fixo un vivo”. Por devoción ou por turismo, o certo é que polo santuario de San Andrés de Teixido pasan cada ano milleiros de romeiros, moitos en vida. E outros acompañando aos vivos

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Adolfo Enríquez


Xosé Cheda Xosé Cheda

Santuario Ata a igrexa do século XVIII chegan cada ano miles de romeiros aos que a Sra. Avelina vende os seus recordos

San Andresiño bendito, a onde te foron levar, entre penas e peniscos aló á beira do mar”. Aos seus 87 anos, a señora Avelina recita lucidamente esta cantiga popular que coñeceu cando casou para o pobo de Teixido. Disto hai xa máis de medio século, e desde entón a súa vida xirou entorno ao traballo nas pequenas leiras da aldea, e tentando sacar uns cartiños no verán coa venda de recordos de San Andrés. “Antes de se facer a estrada os romeiros baixaban pola Costa Grande ou pola Pequena, deixando a súa pedriña nos “milladoiros”, e había moitos que facían o camiño de xeonllos”. Di unha lenda cristiá, que o día do Xuízo Final que non teña a súa pedriña nestes montóns, terá que facer a romaría despois de morto. O santuario de San Andrés de Teixido, tamén coñecido como San Andrés de Lonxe, atópase agochado na aldea do mesmo nome, con só dezaoito casas nas que viven 62 veciños. En plena Serra da Capelada, no Concello de Cedeira, ao pé dos acantilados con conteñen a bravura do Atlántico. Para chegar até alí, hai que ir a propósito. Sobre a orixe da afluencia de romeiros a este santuario existen varias lendas. Unha delas di que o Apóstolo, algo celoso da afluencia de peregrinos que recibía o seu compadre Santiago, permanecía triste porque até ese lugar tan inhóspito non chegaba ningún. Foi por isto que recibiu a visita do mesmo Deus en compañía de San Pedro que lle prometeu que ao seu santuario acudirían en romaría todos os mortais, e que 76

quen non o fixera de vivo o faría de morto. Outra lenda, máis inspirada na mitoloxía celta e viquinga, di que San Andrés chegou nunha barca até os cantís de Teixido e que esta se converteu en pedra, no lugar agora coñecido como a Barca de San Andrés, polo que o Santo non tivo máis remedio que ficar alí. Para compensalo polo terrible desgusto, Deus prometeulle que nese lugar tería romaría e santuario até a fin do mundo e que alí acudirían vivos e mortos.

A romaría

Aínda que o Apóstolo San Andrés finou en Constantinopla, algunhas partes do seu corpo foron trasladadas a outras partes do mundo, entre elas a España. Na localidade navarra de Estella din que se conserva un dos seus ósos, coñecido como a “santa espada”, deixado por un bispo que finou na súa peregrinación cara a Compostela. Tamén na capela de Teixido se garda a reliquia de San Andrés, nun busto do Altar Maior. Esta reliquia queda reservada para dar a bendición aos fieis nos días de romaría, que son o venres, sábado e domingo de Pentecostes; o 24 de xuño; desde o 16 de agosto ao 9 de setembro; o terceiro venres, sábado e domingo de setembro; o 29 deste mesmo mes; e máis do 27 ao 30 de novembro, aínda que os días grandes son o 8 de setembro e o 30 de novembro, festividade de San Andrés. Nestas datas achéganse até o santuario centos de romeiros, que en vida acoden ao Santo a pedirlle que cure as


Xosé Cheda

súas doenzas, lles conceda algunha gracia divina, ou en agradecemento polos favores xa concedidos. Aínda que cada vez menos, son moitos os penitentes que deixan obxectos testemuñais fronte ao altar de estilo churrigueresco do Santo. Hai unhas décadas era habitual que se ofreceran cadaleitos, que durante anos estiveron pendurados no teito da capela. Hoxe só queda unha réplica dun ataúde infantil branco que comparte espazo con outros artigos como fotografías, maquetas de barcos ou zapatos de neno.

A Fonte do Santo

Até aquí a parte máis cristiá, entorno a cal foron medrando unha serie de tradicións que non fixeron senón incrementar os motivos dos fieis para acudir ao santuario. Unha delas e á visita a Fonte dos Tres Canos ou Fonte do Santo -porque a súa auga seica nace baixo o altar de San Andrés- e tirar un miga de pan mentres pedimos ao Santo que nos conceda un desexo. Se o miolo afonde, será que vai interceder por nós. Pero a auga desta fonte tamén cura os males da pel, por iso, unha vez lavada a zona hase de secar cun pano que ha de quedar colgado nunha das árbores próximas á fonte. As verrugas desaparecerán unha vez que o pano seque. E non se pode marchar da fonte sen antes beber dos seus tres canos –ultimamente colga o cartel de non potable-, á vez que se piden tres desexos. De regreso ás inmediacións da capela, non habemos marchar sen os típicos “sanandreses”, unhas figuriñas de miolo de pan alusivas á vida do Santo e que as mulleres da aldea cocían no inverno para logo vendelas como recordo aos romeiros que coa primavera chegaban masivamente ao Santuario. Hoxe quedan catro veciñas da aldea que os seguen facendo. As reliquias de miga de pan, inclúen a barca (porque San Andrés foi pescador), a sardiña (que pescou e ten no cinto), a escaleira de subir e baixar da barca, a man (símbolo da súa protección), o San Andrés en pequeniño, a Flor da Namoradeira, a coroa e máis a pomba da paz. O conxunto véndese a catro euros, e con el entregan de balde a Herba da Namoradeira, unha planta que medra nas inmediacións do Santuario, e que ten a propiedade de namorar á persoa a que se lle coloque no peto ou baixo a almofada. “Antes tamén faciamos o ramo de San Andrés, para os que subían as Costas. A unha vara da fraga poñiámoslle unha póla de teixo, Herba de Namorar e os Sanandreses”, explica a señora Avelina. Hoxe os romeiros levan todo tipo de recordos coa figura do Santo, rosquillas, e até mel “sen rollos de Jalea Real”, como reza o letreiro dalgún dos vendedores. Logo de visitar o Santuario tamén se pode aproveitar para probar os percebes da zona nalgunha das dúas tabernas que fican abertas a carón da capela, ou sorprenderse coa visita á Garita da Herbeira, din que o cantil máis alto de Europa cunha caída de 600 metros sobre o nivel do mar.

Tradicións Beber na fonte do Santo; secar as verrugas e colgar os panos; e máis mercar os “Sanandreses”

Cómo chegar Antes de Ferrol deixamos a AP 9 e tomamos a AC 566 en dirección a Valdoviño e Cedeira, unha estrada secundaria que rodea a Ría de Cedeira, deixando á súa esquerda estampas tan fermosas como a praia de Vilarrube, no municipio de Valdoviño. No centro da vila de Cedeira, un indicador condúcenos á nosa dereita cara ao Santuario de San Andrés de Teixido (12 Km), a Garita de Herbeira (15 Km) e o Curro da Capelada (15 Km). O ascenso cara ao Santuario está perfectamente sinalizado, aínda que debemos ter precaución por tratarse dunha estrada estreita de dobre sentido, e porque podemos atopar gando ceibe na Serra da Capelada.

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Vinos

RIBEIRA SACRA

LA OPORTUNIDAD DE LA VITICULTURA EN FUERTE PENDIENTE Por J. C.

Hay lugares en los que la naturaleza se desafía a sí misma. Tierras en las que la mano del hombre parece inaccesible, pero que para nuestra sorpresa sí lo es. Esto es lo que ocurre en las zonas en las que se practica viticultura en zonas de montaña y en fuerte pendiente. Regiones, como la Ribeira Sacra gallega, que han sabido convertir sus adversas condiciones orográficas en todo un potencial para su desarrollo

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Adolfo Enríquez

Ribeira Sacra Las viñas se extienden hasta el mismo río Sil

H

ace apenas un par de meses más de 200 expertos internacionales en viticultura de montaña, entre los que encontraban investigadores, catedráticos, enólogos, políticos y viticultores, se reunían durante tres días en la localidad lucense de Monforte de Lemos, en plena Ribeira Sacra. Se celebraba el Segundo Congreso de Viticultura de Montaña y en Fuerte Pendiente, organizado conjuntamente por la Consellería do Medio Rural y el Centro de Investigación, Estudios, Protección, Coordinación y Valorización de la Viticultura de Montaña (CERVIM). Una entidad que agrupa a dieciséis regiones vitivinícolas de Austria, Francia, Alemania, Italia, Portugal, España y Suiza en las que los viticultores cultivan, en especiales condiciones adversas, terrenos que por lo general alcanzan un grado de pendiente superior al 30%, pudiendo llegar hasta el 85%, como sucede en alguna zona concreta de la Ribeira Sacra. En el congreso se abordaron distintas vertientes de interés para el sector como las nuevas tecnologías a aplicar a los cultivos, sus aspectos sociales y económicos, o la interrelación entre medio ambiente, territorio y paisaje. Pero sin duda, uno de los temas más interesantes fue el que abordó el catedrático de Geografía de la Universidad de Santiago de Compostela, Xosé Manuel Santos

Solla al referirse a las potencialidades de futuro de este tipo de viticultura de montaña, y en particular a las de la Ribeira Sacra. Para el profesor Santos Solla, y pesa a las especiales dificultades que acompañan a este tipo de producción vitícola, hay elementos suficientes para asegurar el futuro de esta región, y que pasan indudablemente por el desarrollo de la marca turística conocida como Ribeira Sacra, que ha de agrupar sus posibilidades turísticas culturales, de naturaleza, de enoturismo, y de promoción de la salud.

Turismo y vino

“La Ribeira Sacra es uno de los espacios privilegiados en la oferta turística gallega, porque en su comercialización interviene el patrimonio histórico-artístico, el natural y el mundo del vino”, recuerda el catedrático. Esta zona del territorio gallego tiene por tanto las potencialidades suficientes para responder a una nueva demanda de turismo de calidad que se basa en “lo distinto”, en la personalidad de una región, de su cultura, de sus gentes, de su gastronomía y de su forma de vida. La Ribeira Sacra responde a todo ello, y especialmente desde el ámbito de la viticultura, porque el cultivo de la viña en terrenos imposibles por so gran pendiente basa gran parte de la importante singularidad de este 79


Arcchivo Versal Comunicación, S. L.

Congreso Congresistas en su visita a las terrazas e intervención del catedrático Xosé Manuel Santos Solla

territorio tan característico. Santos Solla hizo referencia a que “las nuevas tendencias en turismo pasan por el Slow Travel, que se estima tendrá un crecimiento hasta el 2012 entorno al 10% anual”. Un tipo de ocio cuya filosofía aboga por el excelente placer de viajar sin prisa, integrándose en el lugar de destino, en contacto con sus gentes y con sus costumbres. Un turismo que, sin duda, favorece notablemente la puesta en marcha de alojamientos rurales, de establecimientos de restauración, y de otras propuestas de desarrollo de la cultura local como centros de interpretación de etnografía, artesanía, cultura o arquitectura, e incluso experiencias de tipo divulgativo que pueden incluir el ciclo completo de elaboración del vino.

Alberto López (La Voz de Galicia)

la Ruta dEL VINO

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En este camino trabaja ya el Consello Regulador de la Ribeira Sacra, con el norte de la puesta en marcha del ambicioso proyecto de la Ruta do Viño. Un programa para el que están consiguiendo financiación, con el objetivo de que funcione a medio plazo y que irá en la línea de otras rutas como la del vino del Ribeiro, en la que también están trabajando los agentes locales de esta región vinícola orensana; o la de las Rías Baixas, ya en pleno desarrollo. Dos nuevos proyectos que se sumarán a la


Sus bodegas, grandes y pequeñas, sobre todo de cosecheros y algunas de marcas con sólida proyección en el mercado nacional. Su paisaje, con sus viñas en bancales, que alcanzan la máxima expresión en los Cañones del Sil. Su patrimonio religioso, con sus iglesias y monasterios del Románico escondidos en las laderas, como el de Santa Cristina de Ribas de Sil, el de San Estevo de Ribas de Sil o el de San Pedro de Rocas. Su artesanía sabiamente recuperada con el Centro de Interpretación de la alfarería negra de Gundivós o la cerámica de Niñodaguia. Sus ferias del vino, en Amandi y Chantada. Sus espacios naturales, declarados Lugares de Importancia Comunitaria, entre ellos el Bidueiral de Montederramo. Sus vistas, desde los miradores sobre los Cañones del Sil, que se pueden recorrer en catamarán, o desde Monte Faro, en Chantada. Sus museos y cascos históricos, como el de Monforte de Lemos. Sus castillos, el de Castro Caldelas y el de A Peroxa. Sus tradiciones, como la elaboración de aceite en los molinos de Quiroga.

Adolfo Enríquez

Todo un potencial turístico

San Pedro de Rocas Monasterio construido sobre las rocas

veintena de Rutas del Vino que ya existen en España, y que se sustentan en el denominado “turismo enológico”, enoturistas que disfrutan de la cultura del vino no sólo a través de la gastronomía, sino descubriendo sus zonas de producción, sus paisajes, y la actividad de sus viticultores. Una nueva posiblidad turística con gran potencial en la Ribeira Sacra dada su extraordinaria belleza paisajística, y enorme valor patrimonial; y de la que se beneficiarán

en igual medida lugareños y visitantes. Para los primeros abre una nueva vía de ingresos, ayuda a generar empleo en el rural; para los segundos añade una nueva visión a las que ya conocemos de la Ribeira Sacra. Una Ruta del Vino que ayudará, además, a relanzar aún más la proyección exterior de los vinos de esta Denominación de Origen, que cada año aumentan su calidad y obtienen más reconocimientos a nivel nacional e internacional.

Alojamientos de alta calidad

Ferrería de Rugando, Quiroga-Lugo. Reservas (982 428 890) Rectoral de Anllo, Mogueira 68. Sober-Lugo. Reservas (982 460 039) Casa Grande de Rosende, Sober-Lugo. Reservas (982 460 627)

Archivo paos de Galicia

Tres establecimientos pertenecientes a la marca de turismo rural de alta calidad Pazos de Galicia se encuentran en la Ribeira Sacra. Una antigua ferrería, una rectoral y una casa grande que se adaptan perfectamente al tipo de turismo que requiere esta zona vitivinícola: arquitectura, historia y servicios en un mismo espacio.

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Mas Passamaner

Otras comunidades

Hotel Construido a principios del siglo XX

ARQUITECTURA MODERNISTA EN MAS PASSAMANER Por M. P.

Conocer la arquitectura modernista catalana de principios de este siglo y disfrutar de la alta cocina de un chef que ostenta cinco estrellas Michelín es posible en un único espacio. Basta con visitar el hotel Mas Passamaner, en la localidad tarraconense de la Selva del Camp para poder disfrutar de la genialidad del proyecto arquitectónico de Domènech i Muntaner, y a la par degustar alguna de las especialidades del restaurante La Gigantea, que capitanea el afamado gastrónomo Joachim Koerper

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Mas Passamaner

La Gigantea Restaurante dirigido por Joachim Koerper

Mas Passamaner

Visita arquitectónica a La Selva del Camp La Selva del Camp conserva un rico y variado patrimonio arquitectónico, que podemos visitar aprovechando la estancia en Mas Passamaner. Desde su recinto amurallado a la iglesia renacentista de San Andrés, edificada en el siglo XVII sobre un castillo del siglo XII. También merece la pena ver, por ejemplo, el convento de San Rafael, del siglo XVIII, el de San Agustín, del XVII; las ermitas de Sant Pere del Puig, construida sobre ruinas romanas, y de Santa María de Paret Delgada, así como las cruces de la Corbeta, del Camí de Tarragona y de la Blanca. También nos podemos acercar hasta la localidad próxima de Reus que tiene en la ermita de Santa Anna, del siglo XV, uno de sus principales atractivos.

Detalle Chimenea modernista

A El hotel pertenece a la marca de turismo de calidad Casas Grandes de Hispania

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principios del siglo XX Joan Boqué i Reverter era nombrado presidente de la Cámara de Comercio de Reus, en Tarragona. Su nuevo estatus parecía exigirle una nueva proyección social, y sin dudarlo, decidió encargar al arquitecto modernista Lluís Doménech i Montaner, el mismo que diseñó el Palau de la Música de Barcelona, la ejecución de su nueva residencia en La Selva del Camp. Doménech le proyecta un palacete de doble planta, de estructura clásica, con una fachada decorada en base a azulejos azules, muy representativos de esta época del modernismo y novecentismo, que llamó Mas Passamaner. Pero el palacete correría suertes de diversa índole. Tras la muerte del presidente cameral, su propiedad pasó por varias manos, hasta que en 2001 lo adquiere el arquitecto palentino Ángel García Puertas, que acomete una rehabilitación ya muy necesaria. El “flechazo” entre Mas Passamaner y el arquitecto fue inmediato, tal y como atestigua el resultado final de su remodelación. El actual edificio se encuentra unido a lo que debió ser una pequeña y antigua masía que quedó en su parte exterior, completamente integrada en la construcción modernista. Enclavado en una finca de 20.000 m2, Mas Passamaner, asociado a la marca de turismo de calidad Casas Grandes de Hispania, dispone para el huésped de 19

habitaciones dobles, 5 Suites y 2 Suites reales con piscina privada. Cada una de ellas con nombre propio, inspirado en el de un destacado arquitecto modernista. Un total, pues, de 26 habitaciones distintas que permiten mostrar un amplio abanico de lo que fue el Modernismo en Cataluña, combinado con la innovaciones decorativas y estructurales que ha incorporado Ángel García Puertas. En sus instalaciones también cuenta con pistas de tenis, paddle, piscina exterior e interior y hasta helipuerto. Mención especial merece su zona de spa-wellness totalmente equipada, que ofrece tratamientos específicos de algas, fangos, leche, chocolate y vino entre otros.

con la gastronomía local

Mas Passamaner pone a prueba nuestro sentido del gusto con su restaurante La Gigantea, dirigido por el prestigioso chef Joachim Koerper, que ostenta nada menos que cinco Estrellas Michelín. En él se pueden degustar platos elaborados con ingredientes propios de la zona, como la avellana o el aceite, en una sorprendente combinación de dieta mediterránea y alta gastronomía actual. Toda una experiencia sensorial que se completa con los magníficos vinos de su amplia bodega, que incluye las mejores referencias del momento, entre los cuales se incluyen denominaciones de origen españolas como Ribera de Duero, Rueda, Cigales o Rioja.


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PAZOS DE GALICIA MARCA DE CALIDADE Por E. G.

A asociación Pazos de Galicia naceu no seu día para diferenciar os establecementos de turismo rural en edificios históricos, nun contorno que, como o galego, estaba xa a conseguir notoriedade no mercado turístico español. A excelencia do producto e no trato aos hóspedes, xunto ao atractivo de poder regresar ao pasado rural de Galicia a través da súa arquitectura, marcan agora aos trinta establecementos asociados. Deles, catorce utilizan xa o Q de Calidade; oito están a piques de obter a certificación; e os oito restantes traballando nas distintas fases que se precisan para culminar o proceso

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Arquivo Pazos de Galicia

Casa Grande do Bachao En breve contará co “Q” de Calidade

C

onseguir o Q de Calidade significa para os pazos, mosteiros, casas grandes e casas rectorais que conforman a asociación un claro compromiso coa excelencia do servizo e a máxima satisfacción dos hóspedes. Para os clientes, saber que os establecementos contan con esta marca normalizada garántelles calidade nos productos e servizos, sempre adecuados ás súas expectativas e necesidades; e un elevado grao de profesionalidade por parte dos equipos humanos que traballan nas casas. É por iso que xa a inicios de 2007 a asociación programou como obxectivo prioritario facilitar a obtención da certificación ao meirande número posible de establecementos adheridos, un obxectivo no que se está a traballar co apoio da Dirección Xeral de Turismo, e guiados por unha empresa especializada, Valora Consultores. Os esforzos realizados están a ter froitos claros. Na actualidade, dos 54 establecementos rurais que en Galicia contan co Q 14 son asociados de Pazos de Galicia, unha cifra que nas próximas semanas pasará a 22, case o 35% do total de establecementos certificados en Galicia. Estes números cobran especial relevancia ao considerarse, ademais, que Galicia é a Comunidade Autónoma con máis aloxamentos rurais certificados polo Instituto da Calidade Turística Española (ICTE): 54 dos 218 establecementos españois.

A norma é moi esixente, xa que cubre todos os servizos directos e indirectos ao cliente, afectando á xestión interna e á dirección dos establecementos, desde a atención aos hóspedes, control de provedores ou conservación do establecemento, até a limpeza, información ao cliente ou revisión das instalacións por profesionais autorizados. Establece ademais unha serie de estándares mínimos de obrigado cumprimento para cada unha das unidades de servizo. Aos hóspedes e clientes das instalacións ábrenselles tamén portas para a participación activa, ao fomentarse que acheguen a súa opinión sobre os servizos, o trato por parte do persoal, as instalacións e todo tipo de cuestións que poden influír nunha estancia confortable. Isto ponse na práctica mediante a realización de inquéritos e o mantemento permanente de sistemas de recepción e tratamento de queixas e suxestións.

EDIFICIOS HISTÓRICOS

Conseguir o Q de Calidade non é doado. Pero ademais significa un compromiso de futuro de todos os establecementos xa que non se trata dun proceso que se leve a cabo unha única vez, senón dunha obriga a partir do momento da obtención da certificación. Os establecementos son auditados periodicamente desde a súa obtención, e non se outorga a renovación se nas auditorías 87


Casa Grande de Rosende e Rectoral de Anllo Dous aloxamentos na Ribeira Sacra, a piques de obter os seus distintivos

Pazo de Eidián A norma cobre todos os servizos que ofrecen as Casas

se detecta o abandono dos compromisos. Para as casas de pequeno tamaño, como é o caso dos asociados a Pazos de Galicia, a obtención da marca esixe un esforzo engadido, ao tratarse de establecementos que, aínda que moi profesionalizados, non deixan de ser casas de turismo rural xestionadas directamente polos seus propietarios, e por tanto sen o respaldo das grandes cadeas ou empresas do sector hoteleiro. Igualmente non hai que esquecer que todos son establecementos en edificios históricos, desde mosteiros a pazos ou casas rectorais, cuestión que para os propietarios implica un esmero especial, tanto económico como persoal, na súa conservación e mantemento. O Q está xestionado directamente desde o ICTE, que no que respecta ás empresas a orienta cara unha perspectiva de rendibilidade e mellora competitiva, facilitando ademais a comunicación visual ao facela patente mediante a concesión dunha placa que identifica aos establecementos ante os usuarios. Entrar nos Pazos de Galicia é xa que logo entrar tamén no Q, unha marca de calidade recoñecida. 88


Pazos de Galicia. Establecimientos Asociados

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PAZO DE LESTROVE

Servizos: 20 cuartos dobres e 6 individuais, todos con baño, teléfono, TV e climatización. Restaurante, cafetaría. Salóns. Zona WIFI. Capela, fonte barroca, patios. Piscina. Actividades: Ruta Rosaliana. Praias próximas. Visitas a Padrón (Casas Museo de Rosalía de Castro e Fundación Camilo José Cela) e á ría de Arousa. Bicicletas. Sendeirismo. Deportes acuáticos. Golf. Lestrove. DODRO Tel. 902 405 858 lestrove@pazosdegalicia.com www.pazosdelestrove.com

PAZO DE SEDOR

Servizos: 7 cuartos dobres (unha adaptada para diminuídos físicos), todos con baño e teléfono. Sala de reunións. Sala de estar. Salón con lareira central. Comida para hóspedes. Piscina. Pista de padle. Xardíns. Horta. Actividades: Bicicletas, recollida de cogomelos, pesca, caza, sendeirismo. Xogos populares. Rutas polo Camiño Francés a Santiago. Visitas a monumentos das comarcas de Arzúa e Melide (igrexas, castros…) Sedor. A Castañeda. ARZÚA Tel. 981 501 600 sedor@pazosdegalicia.com www.pazodesedor.com

PAZO DO SOUTO

Servizos: 8 dormitorios especiais con bañeira de hidromasaxe e 3 dobres, todos con baño, teléfono e TV. Restaurante. Cafetaría. Salón con cheminea. Biblioteca. Sala de reunións. Sala de xogos. Xardíns. Actividades: Bicicletas. Lectura e xogos de mesa. Sendeirismo, rutas turísticas e a cabalo, deportes de aventura. Percorridos pola Costa da Morte. A Torre, 1. Sísamo. CARBALLO Tel. 981 756 065 souto@pazosdegalicia.com www.pazodosouto.com

CASA GRANDE DO SOXAL

Servizos: 7 cuartos dobres, 2 dobres especiais, 1 individual especial para diminuídos físicos, todos con baño. Comedor. Restaurante. Sala de estar. Xardíns. Horta. Actividades: Rutas a cabalo, sendeirismo ata o parque do Sanatorio e cataratas de A Rexedoira. Rutas por enclaves naturais e culturais. Visita a Betanzos. Soxal. Bragade. CESURAS Tel. 981 781 557 soxal@pazosdegalicia.com www.casagrandesoxal.es

PAZO XAN XORDO

Servizos: 9 cuartos dobres, 1 dobre especial, todos con calefacción, baño, teléfono e TV satélite. Comedor. Sala de reunións. Salón de estar. 64.000 m2 de finca. Muíño de auga. Xardín. Horta. Actividades: Bicicletas, rutas a cabalo, posibilidade de participación en tarefas agropecuarias, sendeirismo, pesca. Campo de golf (2 Km). Visita a Santiago de Compostela e última etapa do Camiño Francés a Santiago. Xan Xordo, 6. Lavacolla. SANTIAGO Tel. 981 888 259 xanxordo@pazosdegalicia.com www.pazoxanxordo.com

90 90


LUGO RECTORAL DE ANLLO

Servizos: 9 cuartos dobres con baño e TV. Comedor (só clientes). Salón de estar. Capela. Xardíns. Horta. Actividades: Instalacións deportivas vinculadas á casa (a 3 Km): piscina, pista de tenis, campo de fútbol. Campo de golf. Rutas na natureza (Canóns do Sil), rutas do Románico e visitas a bodegas e viñedos da Ribeira Sacra. Mogueira, 68. Anllo. SOBER Tel. 982 460 039 anllo@pazosdegalicia.com www.rectoraldeanllo.com

CASA SOLARIEGA DE CERVANTES

Servizos: 5 dormitorios dobres (3 deles especiais), todos con baño e teléfono. Saliñas de estar, sala con cheminea, comedor-restaurante, biblioteca. Xardíns e horta con froiteiras. Aceptan carnés de estudante. Falan francés. Actividades: Visita ao Parque Natural da Serra dos Ancares e ás pallozas do Piornedo. Caza maior e menor. Pesca fluvial. Rutas de sendeirismo. A menos de 20 km actividades ecuestres, visita a Aula da Natureza e quads. Xogos de mesa. San Román de Cervantes. CERVANTES Tel. 982 364 915 cervantes@pazosdegalicia.com www.casasolariegadecervantes.com

CASA GRANDE DA FERVENZA

Servizos: 8 cuartos dobres e 1 especial, todos con baño e teléfono. Restaurante (varios comedores, un deles no antigo pallal). Cantina típica. Salóns. Biblioteca. Lareira. Piscina, solarium. Horta. Actividades: Visitas guiadas ao ecomuseo da casa. Visitas culturais á cidade de Lugo (murallas romanas, catedral...), ao Mosteiro de Samos, ao Museo da Cerámica de Bonxe e ao Museo Arqueolóxico do Castro de Viladonga. Sendeirismo, cicloturismo e actividades acuáticas no Miño. Ctra. Lugo – Páramo, km 11. O CORGO Tel. 982 150 610 fervenza@pazosdegalicia.com www.fervenza.com

CASA GRANDE DE ROSENDE

Servizos: 6 cuartos dobres e 3 individuais, todos con baño, TV, teléfono. 2 Salóns de reunión. Comedor. Piscina. Xardíns e viñedos (máis de 10.000 m ). Actividades: Práctica de tenis e fútbol (instalacións vinculadas á casa). Campo de golf (10 Km). Sendeirismo por bosques autóctonos ou á beira do río Cabe, piragüismo, cicloturismo, pesca fluvial, equitación. Excursións pola Ribeira Sacra, travesías en catamarán (Canóns do Sil). Rosende. SOBER Tel. 982 460 627 rosende@pazosdegalicia.com www.casagrandederosende.com

FERRERÍA DE RUGANDO

Servizos: 6 cuartos dobres e 2 suites con bañeira de hidromasaxe, todos con baño. Cafetaría. Restaurante. Salón con mesa de billar. Salón con libraría e TV. Salón con lareira. Salón de xogos. Xardíns. Horta. Actividades: Bicicletas, pesca fluvial, sendeirismo, xogos populares. Descenso de canóns (ríos Soldón e Ferreiriño), parapente. Visitas ao xacemento das Médulas, a Montefurado, O Courel, e a Ribeira Sacra. Vilarmel. QUIROGA Tel. 982 428 890 rugando@pazosdegalicia.com www.rugando.com

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PAZO DE TERRAFEITA

Servizos: 10 dormitorios dobres con baño, teléfono, TV satélite e calefacción. Comedor con cheminea. Salón para reunións. Sala de estar. Sala de xogos. Xardíns. Horta. Piscina climatizada. Actividades: Rutas en bicicleta, sendeirismo, cabalos, deportes de aventura. Rutas gastronómicas. Visitas á praia das Catedrais, á ría do Eo (Rede Natura 2000), a Mondoñedo, Ribadeo, Taramundi e Os Oscos. O Pacio, s/n. TRABADA Tel. 982 135 077 terrafeita@pazosdegalicia.com www.terrafeita.com

PAZO DA TRAVE

Servizos: 2 suites, 2 cuartos dobres especiais, 14 dobres, todos con baño, TV e teléfono. Restaurante. 2 salas/biblioteca con cheminea. Sala de reunións. Sala de billar. Sala de exposicións. Sauna. Ximnasio. Tenda. Piscina. Xardíns. Merendeiro. Pista de tenis. Horta. Actividades: Cicloturismo, sendeirismo, paseos en barca polo río Landro, táboas de surf. Praias. Visitas a monumentos. Galdo. VIVEIRO Tel. 982 598 163 trave@pazosdegalicia.com www.pazodatrave.com

OURENSE

PAZO ALMUZARA

Servizos: 17 cuartos dobres de “alto nivel”, con baño, TV, teléfono e calefacción (un deles acondicionado para o aloxamento de diminuídos físicos). 10.000 m2 de xardíns con piscina. Salóns para reunións. Actividades: Minigolf, paintball, tiro con arco, sendeirismo orientación e bicicleta de montaña, sesións termais, rutas en catamarán polos Canóns do Sil, cars e visitas culturais. Almuzara. Boborás. O CARBALLIÑO Tel. 988 402 175 almuzara@pazosdegalicia.com www.pazoalmuzara.com

PAZO DO CASTRO

Servizos: 16 cuartos dobres e 2 suites, todos con baño, aire acondicionado, TV, teléfono. Restaurante. 2 comedores privados. Sala de reunións. Biblioteca. Museo de carruaxes. Piscina cuberta. Sauna. Capela. Xardíns históricos de buxos. Actividades: Pistas de tenis e paddle. Termas. Bicicletas, sendeirismo, piragüismo, rutas en catamarán, parapente, voo bipraza, quads, espeleoloxía. Visitas ao xacemento das Médulas e á estación de montaña de Manzaneda. O Castro. O BARCO DE VALDEORRAS Tel. 988 347 423 castro@pazosdegalicia.com www.pazodocastro.com

CASA GRANDE A CERCA

Servizos: 6 dormitorios dobres con jacuzzi, 1 dormitorio dobre especial con jacuzzi e salón, todos con baño completo, teléfono e TV. Salón. Cafetaría. Biblioteca. 3 comedores. Xardín/horta. Piscina. Aparcadoiro. Actividades: Equitación, sendeirismo ou rutas en bicicleta por reserva natural de castiñeiros. Rutas de montaña, caza menor, pesca de río. Visitas ao lago de Sanabria. Chaguazoso. A MEZQUITA Tel. 988 594 202 acerca@pazosdegalicia.com

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CASA GRANDE DE SOUTULLO

Servizos: 8 cuartos dobres con baño, teléfono e mobles de época. Salón. Comedor para almorzos. Xardín. Horta. Piscina con terraza. Pista de tenis. Actividades: Práctica de tenis. Sendeirismo, paseos en catamarán, termalismo, golf (a 15 min.). Visitas culturais á Fundación Otero Pedraio, ás vilas de Ribadavia, Allariz e Celanova, e á cidade de Ourense. Soutullo de Abaixo. COLES Tel. 988 205 611 soutullo@pazosdegalicia.com

PONTEVEDRA MONASTERIO DE ACIVEIRO

Servizos: 9 cuartos dobres, 4 dobres especiais, e 5 triples, todos con baño, teléfono e TV (algúns adaptados para diminuídos físicos). Restaurante, cafetaría. Zona WIFI. Amplos salóns. Capela, xardíns. Actividades: Visita ao propio mosteiro que conserva fielmente a súa estrutura cisterciense. Sendeirismo polas proximidades da Serra do Candán. Ruta das pontes do Lérez. Rutas a cabalo. Bicicletas. Santa María de Aciveiro. FORCAREI. Tel. 902 405 858 aciveiro@pazosdegalicia.com

CASA RECTORAL DE AREAS

Servizos: 4 cuartos dobres e 3 cuartos de matrimonio, todos con calefacción, baño, TV e teléfono. Comedor. Dereito a cociña. Salón de estar. Sala de reunións. Xardíns. Horta. Actividades: Visitas á zona monumental de Tui, ao Parque Natural de Monte Aloia, á Serra do Alto da Groba e ao norte de Portugal. Praias, práctica de sendeirismo. Regueiro, s/n. Areas. TUI Tel. 986 603 986 areas@pazosdegalicia.com

PALACIO DE BARREIRO

Servizos: 7 dormitorios e 1 suite (5 pax.), todos con baño e TV. Salóns para reunións. Sala de estar. Bar. Comedor. Adega/lagar. Biblioteca. Piscina. Xardíns con camelias. Pombal. Muíño. Actividades: Degustación de viños e licores. Rutas na natureza, deportes de risco, caza e pesca, sendeirismo, paseos a cabalo, rutas culturais. A Serra, 6. Vilar. CRECENTE Tel. 986 666 479 barreiro@pazosdegalicia.com www.pazodobarreiro.com

PAZO LA BUZACA

Servizos: 13 cuartos dobres con baño, fío musical, teléfono e TV dispoñible. Comedor principal con galerías. Comedor nobre e sala de reunións. Biblioteca. Sala de estar. 2 hórreos. Pombal. Capela. Piscina. Xardíns. Actividades: Xogos populares (petanca, chave, croquet…), paseos e espazos para a lectura, sendeirismo, deportes náuticos. Ruta dos Petroglifos prehistóricos. Visitas a Caldas de Reis e á Illa da Toxa. San Lourenzo, 36. MORAÑA Tel. 986 553 684 buzaca@pazosdegalicia.com www.pazolabuzaca.com

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PAZO CARRASQUEIRA

Servizos: 2 cuartos de matrimonio, 3 dobres en planta e 4 dobres no ático, todos con calefacción, baño, TV, teléfono, mini-bar e fío musical. Cafetaría. Sala de estar. Biblioteca. Piscina. Xardíns. Actividades: Rutas culturais, enolóxicas e ornitolóxicas. Campo de golf (a 7 Km.), pesca, piragüismo, bicicleta e tenis/paddle. Praias. Visitas á vila de Cambados, á Illa de Arousa ou á cidade de Pontevedra. Carrasqueira, 6. Sisán. RIBADUMIA Tel. 986 710 032 carrasqueira@pazosdegalicia.com www.pazocarrasqueira.com

RECTORAL DE COBRES

Servizos: 8 cuartos dobres con calefacción, baño, teléfono, TV satélite e vistas á Ría. Sala paneira para reunións o exposicións. Salóns. Biblioteca. Bar. Capela. Piscina. Grella. Xardíns. Actividades: Rutas a pé, a cabalo ou en bicicleta. Ruta dos Petroglifos, ruta do Románico no Morrazo. Pesca, surf de vela, mergullo, piragüismo. Praias. Excursións en barco ás Illas Cíes e visita a Vigo. San Adrián de Cobres. VILABOA Tel. 986 673 810 cobres@pazosdegalicia.com www.rectoral.com

PAZO DE EIDIÁN

Servizos: 10 dormitorios dobres e 2 dormitorios dobres especiais de máis de 30 m2, todos eles con baño completo, TV e teléfono. Comedor con forno, lagar e pozo. Sala para reunións. Patio emparrado. Actividades: Ler, camiñar, rutas a cabalo e en bicicleta. Actividades no río Ulla e no embalse de Portodemouros. Excursións con visita a pazos, castelos, mosteiros e igrexas do interior galego. Eidián. AGOLADA Tel. 986 682 545 eidian@pazosdegalicia.com www.pazoeidian.com

RECTORAL DE FOFE

Servizos: 4 cuartos dobres, 1 dobre especial e 1 individual, todos con baño, teléfono e TV. Salón con lareira. Biblioteca. Comedor. Bar. Xardíns. Horta. Piscina. Actividades: Paseos en bicicleta e a cabalo, quads, pesca fluvial ou marítima, caza, sendeirismo polo parque natural Monte Aloia. Rutas turísticas polo norte de Portugal ou ás Rías Baixas. Aldea de Arriba, 13. Fofe. COVELO Tel. 986 668 750 fofe@pazosdegalicia.com www.ywz.com/rectoraldefofe

PAZO DA TOUZA

Servizos: 5 cuartos de matrimonio, 3 dobres, 1 dobre especial, todos con baño e teléfono. 2 salóns para reunións. Bar. Biblioteca. Sala de estar. Capela. Comidas para hóspedes. Xardíns. Horta. Instalación nos xardíns (300 pax.) con calefacción. Actividades: Paseos en barco, catamarán, deportes de aventura. Rutas turísticas polo norte de Portugal e as Rías Baixas. Visita a Baiona. Rúa dos Pazos, 119. Camos. NIGRÁN Tel. 986 432 083 touza@pazosdegalicia.com www.pazodatouza.com

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ESTABLECEMENTOS ASOCIADOS

A CORUÑA 1. Pazo de Andeade, Touro. 2. Casa Grande do Bachao, Santiago de Compostela. 3. Rectoral de Cines, Oza dos Ríos. 4. Casa Grande de Cornide, Teo. 5. Pazo de Hermida, Dodro. 6. Pazo de Lestrove, Dodro. 7. Pazo de Sedor, Arzúa. 8. Pazo do Souto, Carballo. 9. Casa Grande do Soxal, Cesuras. 10.Pazo Xan Xordo, Santiago de Compostela.

LUGO 11. Rectoral de Anllo, Sober. 12.Casa Solariega de Cervantes, Cervantes. 13. Casa Grande da Fervenza, O Corgo. 14. Casa Grande de Rosende, Sober. 15. Ferrería de Rugando, Quiroga. 16. Pazo de Terrafeita, Trabada. 17. Pazo da Trave, Viveiro.

OURENSE 18. Pazo Almuzara, O Carballiño. 19. Pazo do Castro, O Barco de Valdeorras. 20. Casa Grande A Cerca, A Mezquita. 21. Casa Grande de Soutullo, Coles.

PONTEVEDRA 22. Monasterio de Aciveiro, Forcarei. 23. Casa Rectoral de Areas, Tui. 24. Palacio de Barreiro, Crecente. 25. Pazo La Buzaca, Moraña. 26. Pazo Carrasqueira, Ribadumia. 27. Rectoral de Cobres, Vilaboa. 28. Pazo de Eidián, Agolada. 29. Rectoral de Fofe, Covelo. 30. Pazo da Touza, Nigrán.

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Casas de Hispania. Hispania. Establecimientos Establecimientos Asociados Asociados. Casas Grandes Grandes de ASTURIAS

PALACIO DE PRELO Servizos: 5 cuartos dobres e 2 especiais con salón, todos espazosos e decorados de forma distinta con mobles antigos de época. Case 300 m2 de zonas comúns distribuídas en varios salóns, biblioteca de libros de ensaio e de ficción con instalación de Home Cinema, billar español, forno de pedra do século XVIII e un coidado xardín. Actividades: Visita ao Parque Histórico do Navia, aos Castros de Coaña e Pendía e ás ruínas do antigo balneario de augas sulfurosas de Prelo. Excursións a pé, a cabalo; paseos en canoa polas tranquilas augas dos embalses de Arbón e Doiras. Caza e pesca. Práctica do xogo de bolos do Occidente Asturiano. Campo de golf. Praias a menos de 30 km. Prelo s/n. 33728 BOAL info@palaciodeprelo.com

Tel. 985 620 718 www.palaciodeprelo.com

PALENCIA POSADA DE LA CASA DEL ABAD Servizos: 4 Suites, 5 Júnior Suites e 15 dormitorios dobres superiores. Restaurante “El Arambol” con 1 Estrela Michelín, situado na antiga bodega e lagar. Salóns para eventos e reunións. Actividades: Spa propio con carta de tratamentos. Ampla variedade de actividades ao aire libre (mountain bike, trekking). Deportes de aventura, caza, paseos a cabalo e cursos de equitación. Visita ao Conxunto Histórico-artístico de Ampudia. Excursións visitando un amplo abano de arte gótico e renacentista na “Tierra de Campos”. P. Francisco Martín Gormaz, 12. 34160 AMPUDIA Tel. 979 768 008 hotel@casadelabad.com www.casadelabad.com

TARRAGONA MAS PASSAMANER Servizos: 2 Suites Reais con piscina privada, 10 Suites e 15 cuartos dobres superiores, todos decoradas en estilo modernista. Restaurante “La Gigantea”. Salóns para eventos e reunións. Piscina climatizada. Ximnasio-Fitness. Cancha de Tenis e Padel. Zona de xogos para nenos. Actividades: Spa propio con carta de tratamentos e terapias. Tiro con arco, bicicletas de montaña. Rotas temáticas para realizar a pé, en bicicleta ou en coche (Rota do Císter, Medieval, Modernista, do Aceite, do Viño…). Posibilidade de participar en programas diversos . Camí de la Serra, 52. E-43470 LA SELVA DEL CAMP Tel. 977 766 333 www.maspassamaner.com hotel@maspassamaner.com

VALLADOLID LA POSADA DEL PINAR Servizos: 1 suite, 14 cuartos dobres, 2 individuais e 2 apartamentos privados para 4 persoas. Salón con cheminea. Comedor. Salóns para eventos e reunións. Piscina, xardíns e terraza. Actividades: Bicicleta e sendeirismo. Paseos a cabalo. Programas de tratamento termal. Golf. Rotas turísticas (Rota dos Castelos, Do Cabaleiro, do Viño Branco). Visitas ás cidades históricas de Medina del Campo, Tordesillas, e Olmedo e ao Parque da Natureza de Walvo. Pinar de San Rafael- Pozal de Gallinas. 47450 VALLADOLID Tels. 983 481 004 / 686 484 201 reservas@laposadadelpinar.com www.laposadadelpinar.com

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Pazos de Galicia nº6  

Revista cultaral de Galicia

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