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Pausa 10 años de periodismo

AÑO 11 - Nº 213 | SANTA FE, JUEVES 31 DE MAYO DE 2018

Buscanos en pausa.com.ar Las notas de Pausa y otros contenidos en versión digital EDICIÓN DE 16 PÁGINAS | PRECIO: $45

Y diez años después

Un repaso histórico sobre el avance de una agenda pública enfocada en los derechos, la diversidad y la democracia. Mauricio Centurión


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PAUSA

Noticiero Mejor decir que callar Hace diez años pensábamos –y por eso nos lanzamos a esta aventura– que un medio como Pausa era posible. Hoy sabemos que es necesario. Todos ustedes lo ratifican cada quince días. En su primera década, Pausa logró perfilar un estilo propio y una agenda novedosa. Como dice Mari Hechim: “una voz joven, potente, crítica”. Pausa irrumpió en el campo de los medios con un proyecto concreto: poner en circulación discursos disonantes respecto de la voz uniforme de los medios masivos. Nuestra agenda privilegia lo colectivo ante lo sectorial y aporta a la visibilidad de temas que no entusiasmaban a la prensa tradicional: las demandas de las mujeres, de los inundados, de las minorías, el trabajo de las organizaciones solidarias... Somos un medio construido sobre cimientos sólidos: nuestra propia comunidad, cada uno de ustedes. Hay Pausa para rato.

STAFF DIRECTOR Ezequiel Nieva SECRETARIO DE REDACCIÓN Juan Emilio Pascual COLABORADORES Lic. Ramiro, Alan Valsangiácomo, Gonzalo Andrés, Ileana Manucci, Gastón Chansard, Mari Hechim, Marcelo Przylucki, Bautista Veaute, Lucía Guadagno, María Luisa Lelli, Luciana Ghiberto, Romina Brea, Federico Coutaz, Santiago Venturini, Mauricio Centurión, Gabriela Carvalho y “Rebo” Pérez CONTACTOS Tel: (0342) 154 344 277 pausadigital@gmail.com EN LA WEB: pausa.com.ar Registro de la propiedad intelectual N° 667.887. Los artículos firmados no reflejan necesariamente la opinión del editor.

Pausa es un medio asociado a

Inclusión educativa

Pagar la luz

900 trabajadores participan en el Vuelvo a Estudiar

Reunieron más de 5000 firmas contra los tarifazos

A través de la modalidad Tiempo de Superación del plan provincial Vuelvo a Estudiar, 900 personas que trabajan en el empleo público y privado están cursando sus estudios secundarios. En 2017, 442 trabajadores pudieron completar la escuela secundaria. Se trata de una modalidad de cursado flexible, compatible con la carga horaria laboral del trabajador, que se organiza en contacto con los sindicatos o empresas. La modalidad del cursado es de tres días semanales, con una semana presencial obligatoria y una semana no obligatoria de tutorías y una carga de tres horas diarias. Las clases se realizan en un espacio destinado por los sindicatos o empresas

que firman el convenio con el Ministerio de Educación, por lo cual los alumnos comparten el trayecto educativo con sus pares. El título, como los docentes que dictan las clases, están avalados por el sistema educativo provincial, en articulación con los Eempa. La ministra de Educación, Claudia Balagué, dijo: “Estamos pasando momentos difíciles en el país, con muchas personas que han quedado sin trabajo o ven un futuro difícil y complejo. Mientras tanto, en Santa Fe apostamos a la educación, a acompañar a cada trabajador a que tenga posibilidades”.

Se presentaron más de 5000 firmas en contra de los tarifazos el lunes 28 de mayo. Fueron recolectadas por las diputada provincial Patricia Chialvo y la nacional Silvina Frana y la Asociación de Kiosqueros. Según las legisladoras, hasta febrero la mayor inquietud de los santafesinos era la inseguridad, pero en marzo empezó a ser la boleta de la luz. La intención es que las firmas recolectadas acompañen los diferentes proyectos en contra de los tarifazos, tanto a nivel nacional como provincial, y que esto ejerza presión en el resto de los sectores políticos. Por otro lado, este año, a raíz de la existencia de diferentes proyectos, la Multisectorial contra el Tarifazo

Regularización

Pagá con Visa, Mastercard y Cabal

En la ciudad

37 escrituras para ocho barrios

Entregaron 150 posnets a choferes de taxis y remises

Banco social de elementos en desuso

El Municipio entregó 37 escrituras a vecinos de ocho barrios diferentes en un acto desarrollado en el Jardín Municipal. La iniciativa se llevó a cabo a través del programa de Regularización Dominial, política que el municipio impulsa desde 2008 y que, en esta oportunidad, alcanzó a vecinos de los barrios San Agustín II, Estanislao López, Santa Marta, Eva Perón y Abasto por el distrito Noroeste; San Martín por el distrito Norte; y Villa Elsa y Coronel Dorrego por el distrito Noreste. Eduardo Rudi, director de la agencia Santa Fe Habitát, encabezó el acto junto a la coordinadora Ejecutiva del Programa de Regularización Dominial, Natalia Fantino, y el concejal Carlos Pereira. Al respecto, el director de Santa Fe Hábitat afirmó: “El Plan de Regularización Dominial ya lleva diez años, con más de 4.000 escrituras entregadas. Para nosotros, desde el gobierno de la ciudad, es una satisfacción entregar a los vecinos el título de propiedad para que ellos tengan seguridad en la vivienda y el terreno que habitan”.

Producto de un acuerdo entre el municipio, el Nuevo Banco de Santa Fe y las asociaciones que nuclean a taxistas y remiseros, el Ejecutivo local le entregó 150 posnets a los conductores de vehículos, que aora cuentan con una nueva alternativa electrónica para el cobro del servicio. El pasajero podrá abonar el viaje con tarjeta de débito o de crédito. La entrega se concretó el martes 29 en el auditorio del Parque Biblioteca de la Constitución Nacional. La iniciativa tiene lugar en el marco de un convenio firmado con el Nuevo Banco de Santa Fe, a partir del cual taxistas y remiseros cuentan con posibilidad de acceder al servicio en forma totalmente gratuita durante el primer año de uso. La propuesta incluye la entrega sin costo del equipo, acceso a servicios bancarios y capacitación para el uso de la herramienta. La secretaria General del municipio, María Martín, encabezó el acto junto con autoridades del Nuevo Banco de Santa Fe y de representantes de Sociedad de Radiotaxis, el Sindicato de Taxistas, la Cámara de Agencias de Remises y del Sindicato de Remiseros. También participó el secretario de Control del municipio, Ramiro Dall’Aglio y funcionarios de la Secretaría de Relaciones Institucionales y Comunicación.

El sistema de los dispositivos entregados se llama mPos y se utiliza con una cuenta de Todo Pago, la que permite al taxista o remisero cobrar los viajes con tarjeta de débito de Visa, Mastercard y Cabal. A partir de la descarga de una aplicación para smartphone, se conecta el lector de banda magnética al dispositivo y al pasar la tarjeta, se transfieren los datos del cliente de una manera segura, acreditando el pago. “Creemos que es un aporte que podemos hacer desde el municipio y contribuir así a que se produzcan menos situaciones de robo al ir reduciéndose el dinero en efectivo en la unidad”, ponderó Martín. Además, la funcionaria valoró que la implementación de esta iniciativa se concretó en el “marco del diálogo y consenso con todos los actores porque siempre hay que escuchar a quienes hacen la tarea y están en la calle prestando servicios”. “Queremos que la ciudad sea pionera en esto y se replique en otras ciudades porque las cosas cambian y hay que adecuarse. Lo queremos hacer progresivamente para acompañar a los choferes”, concluyó.

de Rosario solicitó a todos los legisladores que unificaran todas las iniciativas. Diputados de tres espacios políticos diferentes unieron los textos para retrotraer las tarifas eléctricas a noviembre del año pasado. Chialvo en una entrevista con Uno dijo: “Los proyectos están en la Comisión de Obras Públicas, que hace varios meses que no tiene quórum para sesionar y por lo tanto no se dictamina ningún proyecto y, entre ellos, los que tienen que ver con las tarifas. Nosotros desde la apertura de las sesiones ordinarias, estamos yendo a todas las reuniones y no hay quórum, está muy demorado”.

Ya está en marcha el Banco Social de Elementos en Desuso. Se trata de una iniciativa impulsada por la Municipalidad que tiene como objetivo colaborar con el medio ambiente y posibilitar que algunos vecinos den un mejor uso a lo que otros ya no utilizan más. En el blog “Todavía sirve”, en santafeciudad.gov.ar/blogs/ todaviasirve, se puede completar el formulario de donación ingresando datos personales y elementos para donar. También se puede llamar al 0800-777-5000, con el mismo fin. Las donaciones serán llevadas a los centros de acopio de Cáritas y de la Asociación Civil “Un rayo de luz”, que las distribuirán entre los vecinos, informando cada dos meses al municipio sobre los trabajos realizados. Los elementos para donar pueden ser electrodomésticos y mobiliario, cemento, piedras, escombros, mosaicos, pinturas, arena, chapas, madera, hierro, decoración y bazar. El municipio convendrá con con los donantes un horario sabatino para retirar lo que “todavía sirve”, con un camión de la Secretaría de Medio Ambiente.


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Hora libre

Noticiero Media sanción de la Cámara de Diputados

Ley de paridad: segundo intento El proyecto propone representación igualitaria en los tres poderes del Estado y los partidos políticos. El movimiento de mujeres de la provincia de Santa Fe quiere avanzar de la actual ley de cupo a un esquema de paridad 50-50 para lograr representación igualitaria en los tres poderes del Estado y también al interior de los partidos políticos. Con ese objetivo, la Cámara de Diputados de la provincia dio media sanción el jueves 24 a la ley de paridad que establece la conformación igualitaria entre mujeres y varones de las listas de diputados y senadores provinciales, concejales, comisiones comunales, convencionales constituyentes y autoridades de los partidos políticos. También se establece la paridad para los organismos descentralizados, las empresas y sociedades del Estado provincial, las sociedades anónimas con participación estatal mayoritaria y las sociedades de economía mixta. El proyecto determina además que durante el proceso de selección de jueces, fiscales, defensores y funcionarios judiciales que requieran acuerdo legislativo, el gobernador deberá considerar de manera equitativa la postulación de varones y mujeres para la cobertura de cargos vacantes. A diferencia de la primera media sanción, de 2016, esta vez la votación en la Cámara de Diputados fue por unanimidad (en aquella ocasión se abstuvieron los representantes del PRO y de la UCRCambiemos). Ahora el proyecto fue girado al Senado, donde también hay una iniciativa similar, ingresada por los integrantes del bloque del PJ, que establece criterios de paridad para los mismos cargos y también para los colegios y las asociaciones de profesionales. La ley de paridad establece que en las listas concejales, comisiones

comunales y convencionales constituyentes), los partidos políticos deberán cumplir con el mecanismo de alternancia entre géneros “garantizándose que dos personas del mismo género no puedan integrar en forma consecutiva una misma dupla dentro de la nómina”. En el caso de la elección de senadores provinciales, cuyas listas se conforman con un solo candidato titular y un suplente, el proyecto determina que deberá haber una mujer y un varón ocupando cada uno de los lugares y que no podrán ser los dos del mismo género. El proyecto también avanza sobre la paridad dentro del Poder Eje-

“El Poder Ejecutivo garantizará la participación equitativa entre géneros en la cobertura de todos los cargos”. cutivo. Para ello, se modifica la ley orgánica de ministerios: “El Poder Ejecutivo garantizará la participación equitativa entre géneros en la cobertura de todos los cargos de ministros y secretarios de Estado”. Ese último punto no es caprichoso: de acuerdo a un estudio de la Subsecretaría de Políticas de Género de la provincia, la participación femenina en el Poder Ejecutivo es del 27%, en el gabinete del 36%, en la Cámara de Diputados del 36%, en el Senado apenas del 5% (una senadora y 18 senadores) y en la Corte Suprema de la provincia del 17% (una mujer y cinco varones). El Senado cajoneó los dos pri-

meros intentos en 2016 y 2017. La primera vez, por cuestiones técnicas: argumentaron que era imposible aplicar la paridad en las propias listas de senadores. La segunda, para no mezclar el debate con la campaña para las elecciones intermedias. En marzo de este año, el bloque del PJ, que tiene mayoría en la Cámara alta, presentó su propio proyecto de paridad con alcances más amplios que el del Poder Ejecutivo y las otras cinco iniciativas ingresadas por los distintos bloques de diputados. El proyecto de los senadores justicialistas establece la representación igualitaria en la composición de los tres poderes del Estado, en los partidos políticos y también en las asociaciones y colegios de profesionales. Según el proyecto, se deberá aplicar el criterio de paridad de género en la categoría de gobernador y vice (algo que no establece la iniciativa que ya tiene media sanción), en las listas de precandidatos a diputados provinciales, concejales, comisiones comunales, senadores provinciales (si el titular es varón, la suplente deberá ser mujer y viceversa), convencionales constituyentes y también en la designación de ministros y secretarios del Poder Ejecutivo. Además, la iniciativa propone paridad para la composición del Consejo de la Magistratura, el nombramiento de funcionarios del Poder Judicial que requieran acuerdo de la Asamblea Legislativa, los integrantes del Ministerio Público de la Acusación y del Servicio Público Provincial de Defensa Penal, las autoridades de los partidos políticos y los colegios de profesionales.

En el Concejo

Ingresaron una iniciativa para relevar las calles de tierra Unas 4800 cuadras de la ciudad son de tierra o arena. La concejala Marcela Aeberhard ingresó una iniciativa en el Concejo Municipal con el objetivo de hacer un relevamiento de las condiciones de estas calles, para su posterior reparación.

La edil manifestó: “Recordemos que la Municipalidad cobra el Derecho de mantenimiento por el uso de la red vial, donde tiene previsto recaudar este año $ 24 Millones y también tiene el programa de mejora de la red vial con un presupuesto

de $ 260 Millones.” Luego, Aeberhard concluyó: “Que de las 7.430 calles que tenemos en la ciudad, el 65% sean de tierra o arena, las restantes estén en condiciones regulares, y que desde el Municipio no se cuente con un plan integral e inmediato de obras para mejorar esta situación, es algo que me ocupa como legisladora y me preocupa como vecina”.

La década hablada Por Licenciado Ramiro Durante esta década que cumplió el periódico Pausa pasaron muchas cosas en tiempo récord. Se dijeron muchas otras también. Políticos, sindicalistas, periodistas, vedettes, deportistas y otras especies mediáticas salieron a decir cualquier cosa. De todo eso trata, me parece, esta edición especial del periódico. Yo solo me ocuparé de lo que dijo “la gente común y corriente”; el “ciudadano que paga sus impuestos”. El famoso sentido común, el más fácil de los sentidos; la opinión pública, que no es más que la opinión de los poderosos pero en la voz de los débiles. ¿Qué fue común escuchar estos diez años en la calle o en la despensa de la Carmelina? Y que haya sido común, ¿significa que por eso es verdad? No, mi amigue. Una cosa no implica la otra. Así que como el periodismo es el oficio de testimoniar “la verdad”, veamos qué tan verdadera es esa cosa que “se dice”. Y si por si acaso no llegara a serlo, déjeme decirle que, entonces, por más que sea su opinión, no tengo porqué respetarla, ya que es falsa o una mentira. = El campo somos todos. Ok, genial… pero que yo sepa a mí Grobocopatel no me deposita una vez al mes parte de los millones que gana en mi cuenta sueldo, eh. Tampoco encuentro la escritura de las hectáreas que me corresponden de los campos de Alfredo De Ángeli, che. Así que el campo seremos todos, pero es de algunos pocos. Ah, y mientras “al campo” les quitaron retenciones y no se obliga a los grandes exportadores a liquidar sus ganancias, a mí me aumentan las tarifas y si me va más o menos bien me cobran el impuesto a las ganancias. = Acá nadie quiere laburar. El famoso garralapala, decimos los que nunca hombreamos bolsas en el puerto. Ya que estamos en la gestión del sinceramiento: ¿a quién le gusta laburar? ¿Quién prefiere laburar en algo que no le gusta, por poca plata, en vez de estar en las Bahamas, gracias a haberse ganado millones de dólares en el Quini 6? O gracias a la especulación financiera. = Se embarazan para cobrar el plan. Desde que la AUH se otorga por decreto (2009), la tasa de natalidad en Argentina… disminuyó: en 2010 fue de 18.15% y en 2015 fue del 17.36%. Tampoco se corrobora un aumento en el número medio de hijos por mujer (2.3) y la gran mayoría de titulares de la AUH (casi el 80% en 2016), tienen

solamente uno o dos hijos a cargo… solo el 2.4% tiene cinco. = Quieren abortar para poder coger con cualquiera. ¿Pero cómo? ¿No era que querían quedar embarazadas para cobrar el plan? Miren, hagámosla corta: quieren legalizar el aborto (ni siquiera dicen estar a favor del aborto como práctica) porque hoy, en Argentina, es ilegal no querer ser madre. Y para no morirse por no querer serlo. Y además no quieren obligar a nadie a abortar. = La yegua se robó un PBI. ¿A cuánto equivale el PBI de la Argentina? En 2016 fue de 544.500 millones de dólares. Para alcanzar esa cifra hay que juntar la riqueza de siete Bill Gates, el hombre más rico del mundo y cuya fortuna, según la revista Forbes, es de 80.000 millones. O bien, juntar toda la tarasca de los diez tipos más ricos del mundo y recién ahí superaríamos la riqueza de CFK. Ustedes me dirán que la tiene fondeada en la bóveda de su casa. Lanata no pudo demostrarlo. Y supongamos que la tiene blanqueada gracias a testaferros. Bueno, entonces empecemos a pensar que Bill Gates y los otros nueve billonarios que le siguen en el top 10 de la Forbes son los testaferros de Cristina. O sea que la chorra es dueña de Microsoft, Facebook, L’Oreal y Wal-Mart, entre otras cosas. A todo esto, Cristina nunca fue tapa de Forbes… Sin embargo, hay un CEO argentino que sí: Marcos Peña. = Los derechos humanos son para los delincuentes. Cortita y al pie: solo por el hecho de haber nacido humano/a se poseen y son útiles a los fines de garantizar las condiciones mínimas e indispensables de vida. O sea, si no te caben los DD.HH., replanteate seriamente si sos humano/a. La lista es casi inagotable. Hay para todos los gustos. Pero el blanco de la opinión pública siempre es el mismo: el desprotegido, el débil, el postergado. El que poco puede defenderse. El que nació dos goles abajo. El que tiene todas las de perder casi siempre. El que solo cuenta con el Estado de derecho para que tener la garantía de que no lo van a atropellar. Porque si no gobierna el derecho, lo hace el privilegio. Por suerte existe desde hace diez años este periódico para denunciar ese sentido común misógino, xenófobo, racista, homofóbico, clasista. Este periódico que muchas veces he llamado el pasquín de las desgracias, pero que en verdad es el pasquín de los/as desgraciados/as. Y celebro que me cuente de su lado.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA

Por los derechos de los excluidos Se multiplican las organizaciones sociales que trabajan en los barrios a favor de los vecinos. No resulta difícil focalizar el denominador común. No es otro que la necesidad, la necesidad de trabajo, de alimentarse, de aprender un oficio, de recibir asistencia ante el padecimiento de la violencia, de pelear contra las adicciones y la delincuencia, de abrigo… Cuando se forma una organización social en los barrios más aquejados por la situación económica y social, lo que se observa es la voluntad por transformar la realidad de cada una de las personas a las que se asiste. Más allá del ponderable valor de la solidaridad, lo que prevalece es un compromiso con el vecino y no solo para ayudarlo en su contingencia, sino para permitirle que pueda ver otro horizonte. Una muestra de ello es la tarea que asumió el Proyecto Revuelta en Alto Verde y la Vuelta del Paraguayo, donde se ha consolidado el dictado de talleres artísticos y de oficios y, más cerca en el tiempo, el bachillerato popular gestado sobre las bases de la gestión social de la educación. A lo que se suma la acción directa en las crecidas o las inundaciones. Otro caso significativo son los comedores que se han abierto en las barriadas de alta vulnerabilidad

Noviembre de 2017: integrantes de La Revuelta celebran la certificación de los títulos del bachillerato popular de la Vuelta del Paraguayo.

social. Muchos se originaron a raíz de la carencia de la copa de leche y de un plato de comida que sufrían los más chicos y sus familias. Gracias al aporte de colaboradores, se sostienen en casas prestadas y por donaciones, pero a la fecha no deja de crecer la tarea, porque tampoco deja de crecer la demanda.

Cuando el Estado se ocupa La creación y el sostenimiento de espacios destinados a contener, educar y capacitar a niños y jóvenes ha sido una marca distintiva de los últimos años. Tanto desde el ámbito municipal como desde la provincia se hace frente a la vulnerabilidad en los barrios más carenciados. Prueba de ello son los 16 Jardines Municipales en el cordón norte, oeste y de la costa, que albergan a dos mil chiquitos de 45 días a tres años. Las Escuelas de Trabajo, encargadas en formar en oficios, promover el emprendedorismo, canalizar oportunidades laborales y posibilitar la culminación de los estudios primarios y secundarios, congregan actualmente 1505 jóvenes. En esa misma línea, el programa SOS Música ha tenido un crecimiento relevante desde su puesta en marcha en 2007 a instancias, no

sólo de la enseñanza, sino de la formación de orquestas juveniles y de niños en los barrios. Al encanto intrínseco de la música se añade el hecho concreto de la pertenencia a un grupo y el camino abierto hacia la continuidad de los estudios a nivel terciario o superior. Resultados similares se desprenden de las acciones que se llevan a cabo en el Tríptico de la Imaginación y el más reciente El Alero, ubicado en Coronel Dorrego, que conjuga diferentes expresiones artísticas y talleres en consonancia con el programa Nueva Oportunidad. Éste último se distingue por ofrecer capacitación, de la mano de las organizaciones barriales, con el único objetivo de enfrentar la desigualdad y la exclusión.

A la hora de evocar la misión de las entidades que crecieron con el paso de los años, no se puede soslayar a Manzanas Solidarias, la asociación civil que nació al compás de la crisis de 2001 y en la actualidad se aboca a la realización de talleres, huertas y demás tareas colectivas para los vecinos de Coronel Dorre-

go, Bajo Judiciales y Playa Norte. El objetivo para sus hacedores es terminante: “luchar por los derechos de los excluidos”. Esa inquietud puede significar el eje rector de todas las organizaciones que trabajan en el territorio porque no sólo la pobreza les sacude la cara, sino también todas sus añadidu-

ras: la violencia de género, el abuso sexual, la amenaza del desalojo, la falta de vivienda digna y la ausencia de infraestructura y de servicios básicos. Frente a todas estas problemáticas que encuentran su equivalencia en la imposibilidad de acceder a oportunidades, muchas de estas organizaciones generan ámbitos para el desarrollo de actividades deportivas, culturales, recreativas y de apoyo escolar. Y ese sentido, la mesa Ni un pibe menos por la droga ancló el año pasado en nuestra ciudad para asistir a un centenar de chicos de entre 15 y 24 años del cordón norte y oeste que padecen los efectos de las adicciones, ligadas éstas al desempleo que marca a más de una generación, a la violencia intrafamiliar, la deserción escolar y el no acceso al sistema sanitario. El crecimiento de las organizaciones sociales que realizan un trabajo territorial, en suma –y pese al riesgo de la obviedad–, va de la mano de las falencias del Estado. De un Estado que si bien gestiona acciones de inclusión, no logra aún abarcar el enorme mapa de la marginalidad ni revertir problemáticas estructurales.

Los desalojos para los pobres Los conflictos habitacionales están lejos de ser resueltos. Habitar y circular por una ciudad son acciones políticas primarias que relacionan al cuerpo y el espacio. Casi todos los años se dejan caer títulos informativos sobre cómo los ciudadanos habitan y circulan por la ciudad, sin hilvanar demasiado en el vínculo que hay entre un desalojo en el oeste o en Guadalupe y la firma de una concesión para abrir boliches sobre la 168 o una cochera que arrasará un parque céntrico. Justamente, los desalojos son la marca más precisa de cómo el Estado opera de un lado y del otro de las fronteras (a no ser que creamos que del lado céntrico de Santa Fe no hay ocupaciones de territorio, pero en este caso por el capital). Como paradigma están las tensiones en Playa Norte, Bajo Judicia-

les y Bajo Gada, que vienen desde la gestión de Martín Balbarrey hasta el presente. Zonas conflictiva, no por el paisaje ni por sus pobladores. Según el plan de ordenamiento urbano de Mario Barletta, allí tendría que localizarse un barrio residencial top. Modificado el plan, ahora deberían haber reservorios. Resulta que allí hay personas, viviendo desde hace décadas y soportando todos los años la visita de la topadora o de los municipales con pico y maza. La ocupación de los complejos de Santa Rita II y Las Delicias (en 2012) generó otro tipo de conflicto, pero con idéntica resolución: desalojo. A la Vuelta del Paraguayo se le respeta la raigambre, pero no se le provee mayores obras ni adecuados planes de evacuación ante las crecidas y se

le planta, riacho mediante, la tortura del reggaetón eterno. No vale lo mismo el tímpano de un costero que el de un recoleto. El torpe intento de ocupación gubernamental del Centro Cultural y Social El Birri (en 2013) se topó de bruces con la reacción de la comunidad artística. En el límite con San Lorenzo, es territorio de mestizaje de clases. En Acería (2012) hubo que esperar al práctico derrumbe de una de las precarias torres para que se atendiera –positivamente– a la crisis habitacional. En el fondo, esos cuerpos son tomados como objetos y no como sujetos. Sus organizaciones, con sus propuestas y reclamos, a veces llegan a traspasar algunos ámbitos institucionales, pero todavía quedan afuera de la política de Estado.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA

El bullying, ese maltrato que ya no es normal La marginación, el hostigamiento, la agresión, el acoso y la burla dentro de la escuela, entre los niños o adolescentes, se han constituido en un problemática que trasciende la mera calificación de bullying. Mientras los padres y los docentes ponen la atención en los chicos en procura de prevenir este tipo de comportamientos, los especialistas focalizan la situación en el marco de las relaciones humanas. Es decir, en el modo en que se entablan los vínculos con el otro, en tanto es un factor que no está aislado de lo que sucede en el entramado familiar y social. Desde el Estado provincial se crearon programas específicos destinados a los equipos socioeducativos que tienen la misión de promover y garantizar los derechos de los niños, niñas y adolescentes, pero al mismo tiempo a enseñar a construir acuerdos y expresar las diversas miradas que puedan surgir ante un conflicto. Se trata de hablar de lo que sucede para desalentar la discri-

minación en un ámbito de convivencia como la escuela teniendo en cuenta el rol protagónico que le cabe dentro de la sociedad. La comprensión resulta clave para quien padece el hostigamiento, tanto como para quien hostiga. Acorde al análisis de psicólogos, el abuso de poder puede ser una manifestación de la violencia social en su conjunto o de los modelos que se presentan al interior del hogar, más si se tiene en cuenta la identificación que los chicos desarrollan con el mundo adulto. El maltrato entre compañeros no se ajusta a una determinada clase social, su expresión más elocuente es el silencio. Los padres, la comunidad educativa y el Estado han intervenido para lograr la detección, el tratamiento adecuado y el diálogo entre las partes bajo un parámetro de respeto por el otro: un desafío cuando lo que se reproducen son estereotipos individualistas.

El drama de la pobreza en el comedor escolar En 2008, la ración valía $2. Hoy, $31,28. El desafío de agudizar el ingenio para elaborar un plato nutritivo. En mayo de 2008, el valor de la ración para comedores escolares ascendía a $1,50, a lo que se añadía el aporte de $0,50 proveniente de fondos nacionales en concepto de Refuerzo Nutricional, lo que totalizaba $2, mientras la copa de leche alcanzaba $0,55. De esa manera se abastecía a 1.014 escuelas que asistían diariamente a 189.398 chicos y a 439.895 con copa de leche. El gobierno santafesino ya en marzo último anunció el incremento correspondiente a las dos actualizaciones anuales –según lo estipulado por la Ley 13.296 que rige en la provincia desde 2012– y elevó a $31,28 cada ración completa de comedor escolar y a $10,98 la copa de leche. Si bien se nota la variación del monto, la diferencia cuantitativa del servicio no parece ser significativa. Este año se abastecen 166.381 raciones

diarias de comedores escolares y 418.255 copas de leche. No obstante, cabe consignar que en 2017 se crearon 38 nuevos servicios de copa de leche que equivalen a 5.580 raciones y en el transcurso de 2018 ya se abrieron seis servicios con 841 raciones. A estos valores se los puede ponderar también según la variación del dólar, lo que determina que en 2008 la ración de comedor escolar equivalía a USD 0,63 y en 2018 a USD 1,25 (en mayo de 2008, el dólar cotizaba a $3,16; en mayo de 2018, a $25). En el cruce de los números, los efectos inflacionarios y la tarea cotidiana de quienes deben alimentar a los chicos en los comedores escolares, deviene una realidad que puede sintetizarse en la suma del empeño y el ingenio. En varias ocasiones, Pausa se encontró con la

misma respuesta: “No alcanza”, aun respetando los parámetros alimenticios elaborados por el Ministerio de Educación. Y ante la insuficiencia monetaria para elaborar un plato nutritivo, los ecónomos “hacen todo lo posible” por abastecer una necesidad que excede los límites de la institución educativa. En palabras de directivos y referentes de las cooperadoras escolares, el plato que cada niño o joven recibe puede resultar el único que ingiera en el día ya que en su hogar se sufre la falta de sustento. Pensar en el rol social del comedor escolar obliga a observar la pobreza como un condicionante, pero también al Estado que no deja de aportar y abastecer aunque debería planificar políticas que trasciendan el mero incremento de las partidas. Porque, en definitiva, el comedor reemplaza la mesa de la casa.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA 2009 y 2016

Las crisis, como espejos Las plazas de Wall Street tomadas, las periferias de Europa sufriendo sus propios 2001, billones de dólares evaporándose en la nada y un gobierno local apenas saliendo de una crisis política profunda, la 125. El mundo vivió en 2009 una crisis internacional gigantesca, Argentina retrocedió un poco, bastante, casi a los niveles de 2003, pero bancó los trapos a fuerza de Repro y asignación universal por hijo. Para 2010 y 2011, con el rebote económico y el impulso a la demanda, se vivieron puntos récord de producción e ingreso. ¿Será 2016, será 2018 o serán los dos años? Sin ninguna crisis internacional, la política de ajuste del macrismo apenas asumió –que sólo puede llamarse gradualista si se le da crédito a las recomendaciones políticas de sociópatas como José Luis Espert– retrotrajo la producción y consumo a niveles peores que los de 2009. Devaluación, apertura irrestricta de importaciones y shock de despidos se sintetizan en un dato: en 2016 se tomó menos leche que en 2001. Pero todavía falta lo peor, la apretada de 2018. La segunda crisis de la era Cambiemos agarra a la población castigada por las decisiones tomadas por el gobierno. También como un reverso, las únicas políticas económicas activas en los últimos años son las de agigantar el endeudamiento, sea en dólares o en pesos, a través de las mentadas Lebacs.

Hablemos del colonialismo La vuelta al FMI cambia la dirección del análisis sobre la última década: por encima de los partidos, se juega la independencia política. La inminencia de un nuevo acuerdo con el Fondo Monetario Internacional cierra un brevísimo y excepcional período de la historia argentina reciente. Por sobre las identificaciones partidarias gruesas, las adhesiones y los rechazos a las corrientes de opinión y sus variadas sutilezas, la repugnancia por los estilos grasas o garcas, la presencia (o no) de un prestamista dentro de tu propia casa ordenando las líneas maestras de tu vida doméstica según sus propios intereses y con una capacidad de mando completamente extorsiva ubica exactamente el peso, la dimensión y el alcance de la palabra política como expresión del funcionamiento del Estado y la sociedad. Los que están por terminar fueron 12 años en los que el sistema político tuvo que soportarse a sí mismo. Da vértigo notar, ahora por contraste, la densidad, la interpelación que significa la ausencia de una institución virreinal regulando los avatares nacionales. Desde que Arturo Frondizi estampara su firma en 1958 hasta que Néstor Kirchner liquidara lo adeudado de un saque en 2006, siempre estuvo presente el Fondo, sus cortesanos y su protocolo, su autoridad y su sombra dominante. Poco antes, Lula Da Silva había concretado el mismo esfuerzo financiero. Otra vez por contraste se revela que el sistema político con-

Dady Brieva, el robot y los salarios Los trabajadores en la encrucijada. El bombazo de desempleo menemista legó un nuevo sujeto social: el viejo trabajador, amigo del pequeño empresario nacional, pícaro como Dady Brieva, dejó su lugar al rabioso desocupado con empleo. Los trabajadores se saben en su condición esencial de no ser empleados. Que el empleo es una circunstancia. Que su alma es monotributista. Las formas de regulación laboral son antiquísimas, no en el voraz sentido que el gobierno actual pregona. Pero la salida al avance de una mayor precarización por vía de la flexibilización laboral no se dará con la fantasía de un mítico mundo salarial del fordismo en un presente donde, por muestra, los carteros tienen que rogar que no se utilicen las boletas digitales. El

desarrollo tecnológico reconfiguró todos los procesos de trabajo. Estos cambios no fueron encarados frontalmente por el modelo de negociación estatal y sindical de incentivo a la demanda interna y cuidado del empleo vía financiamiento estatal a las empresas en coyuntura de crisis. Hasta ahí llegó la imaginación. Igual, fue muchísimo: en toda la democracia reciente no hubo un período tan extendido de aumento del poder adquisitivo y del empleo. El máximo avance, la ley para las cooperativas que recuperan empresas, que hasta impactó en nuestra ciudad, con Naranpol. El salario medido en dólares llegó a ser el más alto de Sudamérica, hoy ni siquiera se sube al podio. Mucho peor es la performance si se obser-

tinental todavía está demasiado lejos del gobierno de sus propios destinos. Pasó poco más de una década y como fichitas fueron cayendo uno a uno los candidatos de Washington en Argentina, Brasilia, Santiago, tras haberse emplazado por la fuerza en Asunción. Negar las operación global del capital es caer en el romanticismo sin gracia de un primitivo y folklórico nacionalismo. Las corporaciones transnacionales tecnológicas deciden la producción de los bienes y los símbolos y la distribución de los cuerpos que consumen y que explotan. Pero negar la diferencia específica entre un virreinato financiero y una ventana de independencia política propia para –al menos– poder elegir estrategias de

va a los trabajadores pasivos y a los trabajadores sin empleo y con asignación. Llegó el cambio y en tres años la pérdida del poder adquisitivo rondará el 40%, considerando el peso real de los tarifazos. Y todos somos más monotributistas que nunca: el 69% de los nuevos trabajadores registrados en la era Cambiemos viven de lo que facturan. Si antes el desocupado con empleo no se convirtió en otra cosa, ni tampoco se imaginaron nuevas formas de mando del capital, el emprendedurismo qualunque campea, junto a su odio feroz por los más dependientes de la asistencia social. En el retroceso, no deben asombrar los sindicatos que se arrastran como en los 90. También se debe ponderar: el avance explotador no fue mayor por la férrea defensa gremial. Las preguntas caen solas: ¿por qué cuando las papas queman siempre quedan los traidores al mando de la CGT? ¿Y por qué caminos la dirigencia gremial combativa asumirá la tarea de liderar políticamente los nuevos desafíos?

inserción en las relaciones globales es el obtuso resultado de una pereza sin voluntad de poder. América Latina pudo abrir esa ventana mientras Estados Unidos se ocupaba de sus grandes guerras orientales de comienzos de siglo. Con esos conflictos deshilachados en la sangre de sus masacres, la política exterior del imperio, su ojo, se volvió más decidido al sur del continente. El tiempo no alcanzó para que la coordinación de proyectos políticos se tradujera en instituciones legislativas comunes y, mucho menos, en organismos monetarios propios. Sin banco del sur nunca habrá gobierno del sur. La historia local es una pincelada de las mareas mundiales. Sobre fuerzas que nos superan buscamos

cómo forjar un destino. Por un ratito un gobierno lanzó un desafío a todo el sistema partidario: por una vez podemos intentar que la política nacional supere a la gestión financiera colonial. Habrá sido el nuevo lugar de China en el comercio internacional, habrá sido el fortalecimiento de las relaciones económicas del Mercosur. Habrá sido lo que sea, pero el desafío que no encontró traducción en el continente tampoco terminó de cuajar en el país. Son innumerables las políticas de gobierno que no se transforman en políticas de Estado. En verdad, ese pasaje sólo sucede cuando un conflicto tiene un resultado definitivo: en el conteo de daños y botines se traza una nueva regla y se comienza otro juego. Todo pacto de consenso se arma sobre la tumba de los derrotados. La política no derrotó a las fuerzas locales del colonialismo financiero en estos 12 años, acaso ni siquiera tomó consciencia del tamaño de la interpelación. Pudimos haber construido una independencia. Vocabulario antiguo, se cree, como el que contiene a la palabra colonia. Ahora, qué modernos somos, volverá la claque global, las babosas reverencias para los emisarios de ocasión, la postración, el frote, el miedo al justo castigo que merecemos por renunciar a la política.

En la calle

La plazas y el gas En Argentina amamos volvernos pueblo no a través de nuestros representantes ni de nuestros panelistas, sino a través de nuestros pies y nuestros dedos. Amamos marchar por las plazas, no nos ofrecemos como una población dócil. Y creemos que no hay otros que las llenen como las llenamos nosotros, sea quien sea ese nosotros, o que si las llenan, lo hacen de manera espuria: porque van engañados por los medios, globoludos, porque van en arriados en micro, chorizombies. Pero resulta complicado encontrar un sector social que no llene la plaza. La llenaron los movimientos sociales de los más abandonados, y la llenaron los ruralistas vestidos de gauchetos, el ingeniero Blumberg y el Bicentenario, los cacerolazos contra la diktadura y las marchas contra el 2x1 a los genocidas, los policías enfierrados y los maestros con sus tizas, ambos por su salario, a favor

y en contra del aborto y del matrimonio igualitario, por la Selección y por Nisman, porque Cristina se va y porque Macri llegó (no en igual medida), por el 24 de marzo con y sin unidad, contra el FMI, un millón de personas y ninguna foto de tapa. La diferencia entre unos, otros y aquellos está en las balas de goma, los gases lacrimógenos, las motos pasándote por encima, los palazos, celebrados por los medios gubernamentales. No todas las plazas reciben semejante respuesta y no siempre esa fue la respuesta a las plazas. Presos políticos y políticos apaleados en Jujuy, Rosario o la plaza del Congreso convergen con una política represiva paranoica que persigue hasta a los partisanos digitales, los que no usan los pies, sino los dedos, abriendo causas judiciales y controlando las redes sociales a lo Orwell. Como diría en su 1984: así es el triunfo de la alegría.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA

El partido de la rosa en la Casa Gris El experimento político en vivo de una década que bailó al compás del Frente Progresista. En la provincia de Santa Fe, la década 2008-2018 está signada por los gobiernos del Frente Progresista y su contraste con la etapa anterior. Desde la recuperación de la democracia, el PJ gobernó 24 años seguidos; la llegada del socialismo y sus aliados a la Casa Gris fue la gran novedad política del nuevo siglo. Transcurridas casi tres gestiones, el balance arroja aciertos y errores. De entrada, el Frente Progresista impulsó una reforma del Estado con descentralización, nuevas estructuras y ministerios y un estilo de gestión basado en la experiencia del municipio rosarino que no siempre se pudo trasladar con eficacia a la provincia. El eje estuvo puesto en educación, salud y cultura. En las grandes ciudades, el gobierno socialista apostó a la inversión social en los barrios más postergados. Con distintos nombres (Plan Abre, Acuerdo Capital, Abre Familia), los gobiernos de Hermes Binner, Antonio Bonfatti y Miguel Lifschitz buscaron incidir sobre las decisiones locales impulsando inversiones en infraestructura. Trasladado al plano provincial, se puede observar la misma decisión política en el norte –con millonarias obras de infraestructura en marcha– respecto de la zona sur, históricamente beneficiada por los distintos gobier-

Reutemann, interminable

Carlos Reutemann dejó el gobierno en 2003, pero siguió moviendo los hilos de la política santafesina. Hasta 2008 convivió forzosamente con el kirchnerismo, rompió durante el conflicto por las retenciones. Desde su banca en el Senado nacional, incidió en cada elección: en 2009 partió al peronismo y logró un triunfo pírrico sobre el candidato socialista Rubén Giustiniani, en 2011 inclinó al electorado anti-K hacia Miguel Del Sel y en 2015 bendijo la alianza Cambiemos, por la cual fue reelecto como senador hasta 2021 aunque quedó segundo detrás de Omar Perotti. Incólumne senador del poder, limpio de culpa y cargo por 2001 y 2003, el Lole es también actor central de esta última década.

nos a partir del fuerte impacto económico de sus sectores productivos. El Frente Progresista –y en especial el socialismo, que poco y nada abrió el juego a sus aliados– hizo bandera de la inclusión y la equidad. Sobre la primera ha avanzado a partir de las políticas públicas orientadas a los sectores más vulnerables. La segunda sigue siendo una deuda. Ese discurso –y en definitiva, el proyecto político– no fue homogéneo entre el socialismo y sus aliados; de allí el desbande por derecha (la UCR macrista) y por izquierda (el socialismo de Giustiniani). La equidad es una materia pendiente, sobre todo, porque fue uno de los compromisos más difíciles que asumieron –sin diferenciarse– los tres gobernadores socialistas. Aunque exhibe mejores índices sociales que la mayoría de las provincias, Santa Fe sigue siendo tierra de contrastes. Esas mejoras obedecen más al crecimiento general de la economía que a una redistribución política de los recursos. Binner intentó una reforma tributaria progresiva que fue abortada por el Senado; Bonfatti y Lifschitz solo retocaron impuestos sin modificar la estructura de recaudación. Las exenciones de Reutemann y Mercier siguen vigentes. Los sectores más poderosos de la economía

Lifschitz, Binner y Bonfatti: desde 2007, conducen políticamente la provincia de Santa Fe.

–el complejo agroexportador y, hasta 2015, la industria– facturan en dólares y tributan en pesos porcentajes que son una burla al lado de lo que paga un kiosquero. Entre 2008 y 2018 el presupuesto público provincial pasó de 11.900 millones a 191.000 millones de pesos: un aumento del 1600%. En los momentos de bonanza y boom de la soja, la oposición pedía mayor austeridad; ahora, en plena retracción de la economía, el desafío pasa por una mayor eficacia en el uso de los recursos. Otro dilema que nunca pudo resolver el Frente Progresista fue la relación con la Nación. Durante el

El PJ, en busca del liderazgo perdido Carlos Reutemann y Jorge Obeid condujeron el PJ santafesino durante 16 años. Desde 2007, ningún dirigente peronista logró ocupar ese espacio vacante. Durante los dos gobiernos de Cristina Kirchner el partido, en la provincia, estuvo dividido entre K y anti-K. Esa dispersión favoreció primero al Frente Progresista y luego también al PROCambiemos. Agustín Rossi condujo al peronismo K pero los números no lo acompañaron: quedó tercero en las elecciones de gobernador de 2011 y en el siguiente turno electoral Cristina lo bajó del escenario. Omar Perotti hizo equilibrio entre ambos bandos y logró dos veces el aval de la ex presidenta: en 2011 para encabezar la lista de diputados nacionales, elección que ganó con comodidad pegado a la boleta de Cristina-Boudou, y en 2015 para ser el candidato de la unidad en los comicios de gobernador. El rafaelino quedó tercero, como Rossi, pero apenas un punto por debajo de Miguel Lifschitz. Está en la línea de partida para 2019.

María Eugenia Bielsa, la gran aparición política en la provincia post-crisis 2001, nunca pudo entenderse del todo con el partido. Identificada con el liderazgo nacional de Cristina, buscó disputar la conducción del peronismo K con Rossi. En las urnas le fue mucho mejor que al Chivo: ganó con comodidad la elección de diputados provinciales en 2011, en el debut de la boleta única, pero luego fue dejada de lado por el resto de los sectores internos y renunció a su banca un año después de asumir. No participó de las campañas de 2015 y 2017. Ahora, amaga con reaparecer en 2019 es un escenario que, para el PJ, es más favorable. Sin líder y sin candidatos naturales, el PJ intenta rearmar sus piezas y convertirse en una opción de poder ante el desgaste del Frente Progresista tras 12 años de gestión y el incierto futuro de la alianza Cambiemos, que está atado, en territorio santafesino, a la suerte de gobierno nacional.

kirchnerismo se “acusó” al socialismo de supuestos pactos de mutua conveniencia; la provincia perdió feo en el reparto de obras y recursos y los distintos gobiernos –de Binner a Lifschitz– nunca dejaron de remarcarlo. Con Cambiemos la cosa es igual o peor, porque el ninguneo político se produce en un marco de crisis económica. Si el macrismo no buscó saldar la deuda de la Nación con la provincia en los primeros dos años de gestión, cuando había margen de regateo, ¿por qué iba a hacerlo en 2018? Para la Casa Gris, con Cambiemos no cambió nada. Las reformas económicas son una de las deudas; la otra es la se-

guridad. El Frente Progresista llegó al poder con el lema de los “buenos tiempos”. En 2007 era una propuesta posible: la provincia atravesaba su primera crisis severa de seguridad, con índices record de homicidios en Santa Fe y Rosario, y además nuestra ciudad salía de la segunda gran inundación en cuatro años. A Binner le rindió el slogan, ante un PJ que lucía tan agotado en la provincia como fortalecido en la Nación. Diez años después, esa promesa le quedó grande al socialismo. En 2011 y en 2015 el proyecto político nacido en Rosario logró ser reelegido. Cada vez por menos margen. Y el tablero nacional cambió. Aunque Bonfatti fue el candidato más votado en 2015 –como diputado–, el gobernador Lifschitz es quien acumula mejores números en las encuestas. El socialismo mira a 2019 con un ojo en Cambiemos y el otro en el PJ. Lifschitz busca la reforma constitucional porque sabe que puede lograr la reelección; Bonfatti otea desde el costado porque todos lo van a nominar como candidato cuando el proyecto de reforma se postergue. ¿Alcanzarán los acueductos, las escuelas, los hospitales para que la ciudadanía le otorgue un cuarto período al socialismo? Pronto lo sabremos.

Del bipartidismo a los tres tercios

El factor Cambiemos

¿Candidato en 2019? Macri encontró en Corral a su mejor aliado en territorio santafesino.

En 2011, el PRO hizo su aparición en Santa Fe con Miguel Del Sel como candidato a gobernador. Con apoyo del PJ reutemista, el Midachi quedó a 60 mil votos de Antonio Bonfatti. Fue un cimbronazo para la política santafesina, perfiló un nuevo escenario electoral. Cuatro años más tarde, Del Sel volvió al ruedo, ganó las primarias y en las generales no fue gobernador por solo 1500 votos. Pasadas las elecciones provinciales, el sector de

la UCR local comandado por el intendente José Corral decidió jugar a fondo para Cambiemos. Macri devolvió el gesto en las elecciones intermedias al nominar a Albor Cantard como cabeza de lista de diputados nacionales. El gran interrogante de cara a 2019 es el rol que ocupará la UCR santafesina, dividida entre el Frente Progresista y Cambiemos. La resolución de ese dilema será el desnivel y definirá, en parte, las elecciones.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA Colectivo trans

El simple derecho a poder vivir La ley de identidad de género, sancionada en 2012, apuntaba a un cambio cultural que iba más allá de “sólo una cuestión cosmética de mostrar el DNI y que figure nuestro nombre de género”, decía Lohana Berkins en nuestra ciudad, un año antes. La identidad que buscaba el colectivo era la de existir como ciudadanos y ciudadanas con derechos, merecedoras de oportunidades, lejos del destino casi obligatorio de la prostitución como medio de supervivencia. Seis años después de la ley, 806 personas trans accedieron al cambio registral en la provincia, y comenzó a funcionar un Servicio de Acompañamiento a las Infancias Trans inédito en el país. También se entregó el primer reconocimiento de reparación histórica a una mujer trans sobreviviente de la última dictadura militar. Sin embargo, el colectivo sigue pagando con sus vidas la discriminación y la exclusión social. Los transfemicidios son el último eslabón del “transfemicidio social”, una cadena de violencias a la que está expuesto históricamente este sector y que empieza con la exclusión familiar para continuar luego con la social y la del Estado. El odio descargado sobre sus cuerpos se llevó estos últimos tres años, sólo en el Gran Santa Fe, a Coty Olmos, Chiche Castañeda, Cuqui Bonetto y Sol Gómez. Sin trabajo genuino y formal, sin acceso a la salud en los términos que la propia ley estipula, sin cupo laboral, sin representación directa en los espacios políticos y gubernamental, parece difícil poder avanzar en la conquista de más derechos y de un verdadero reconocimiento a la existencia trans.

El amor vence a los prejuicios Desde Pausa dimos cuenta de las luchas del colectivo LGTBI: de la unión civil y su mínimo amparo legal a la sanción del matrimonio igualitario. El viernes 4 de julio de 2008 salía la edición Nº8 del joven periódico Pausa. “Más cerca” era el título prominente de su tapa, que acompañaba la imagen de una pareja de mujeres. Faltaban dos años para que el debate por el matrimonio igualitario copara las primeras planas de los diarios y el prime time televisivo y Pausa ya comenzaba a marcar una agenda propia en este tema. En un país donde las parejas de gays y lesbianas no tenían ningún reconocimiento, la unión civil se presentaba como la opción más viable para lograr amparo legal. El matrimonio entre personas del mismo sexo era, en ese momento, casi una utopía, aunque muchos grupos que luchaban por la visibilidad y los derechos del colectivo ya lo tenían en sus horizontes de lucha y una consigna empezaba a asomar: “Queremos los mismos derechos con los mismos nombres”. El inicio del camino

La lucha por el reconocimiento de derechos parecía tener en 2008 el camino allanado en la provincia. El gobernador Hermes Binner y los distintos bloques de la Legislatura, habían asumido el compromiso para que se trate la Ley de Unión Estable de Parejas, un proyecto que preveía la creación de un nuevo instituto jurídico que permitía regular y proteger las uniones entre “dos personas que convivan en ostensible trato familiar y por determinadas razones no deseen o no puedan contraer matrimonio”. Una normativa similar a la que tenían desde 2003 la Capital Federal, la provincia de Río Negro y, desde 2007, Villa Carlos Paz. Una incipiente Marcha del Orgullo sobre el Puente Colgante exigía “Unión civil ya”. La lucha comenzaba de a poco a salir del clóset y la Cámara de Diputados de la provincia

El matrimonio igualitario en debate: imagen de tapa de Pausa el 9 de julio de 2010.

dio la media sanción en agosto de ese mismo año. Pero el avance de la normativa exacerbó el humor de los antiderechos: la resistencia todavía hacía sentir su peso. “De cómo perseguir las muchas formas del amor”, decía la tapa de Pausa del 3 de octubre de 2008. La Federación de Asociaciones y Uniones de Padres de Familias de Colegios Católicos de la Arquidiócesis de Santa Fe había dirigido una carta a la vicegobernadora Griselda Tessio, con la que intentaban obstaculizar el tratamiento de la unión civil en el Senado. Señalaban que “pretender legalizar estas uniones agravia a los padres de familia que han recibido sus enseñanzas y pretenden continuar enseñando a sus hijos que la única unión estable es la de una mujer con un hombre”. La presión ejercida por la Iglesia Católica hizo mella en el Senado, ese reducto “que constituye una suerte de reserva moral y material de la vieja política” y la ley no se trató, ni ese año ni el siguiente. Posible lo imposible

El 2010 arrancó sin medias tintas:

en febrero un grupo de legisladores nacionales de casi todas las fuerzas políticas, excepto el PRO, presentó junto a la Federación Argentina de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Trans un proyecto para modificar el Código Civil y permitir el casamiento a todas las parejas, sin discriminación de sexo, género u orientación sexual. El devenir histórico marcaba que las uniones civiles no podían ser la respuesta para las parejas y familias que ya eran una realidad en la Argentina. Había que ir por todo. En el país el debate llegó a las calles con manifestaciones a favor y en contra. En la ciudad, bajo la consigna “Matrimonio = Varón + Mujer”, unas 4.000 personas se manifestaron en contra de la posibilidad de extender los derechos vinculares a las parejas del mismo sexo. La “marcha por la familia” fue fogoneada por los medios locales, por las escuelas católicas que convocaron por nota a las familias y por los institutos terciaros que dependen del Arzobispado que desobligaron a sus estudiantes para que puedan sumarse. Pero aún con esta multitud convocada por la Iglesia en las calles,

la sociedad santafesina, tal como lo reflejaba la tapa de Pausa Nº58, mostraban en las encuestas otra realidad: allí el 67% de la población se manifestaba a favor de la normativa. Finalmente, con 33 votos a favor (entre ellos los de Rubén Giustiniani y Roxana Latorre, senadores por Santa Fe), 27 en contra, 3 abstenciones y 9 ausencias (como la de Carlos Reutemann), y después de casi 15 horas de discusión, en la madrugada del 15 de julio de 2010 Argentina se convirtió en el primer país lationamericano en aprobar el matrimonio civil entre personas del mismo sexo. El apocalipsis que anunciaban el por entonces cardenal Jorge Bergoglio (“no se trata de una simple cuestión política sino de la pretensión de destruir el plan de Dios”) o el arzobispo José María Arancedo (“está científicamente probado que el proceso de crecimiento de los chicos debe darse en un ámbito tradicional: papá varón y mamá mujer”), nunca llegó. Desde aquel día, y lejos de los presagios que daban por terminada “la familia”, en el país contrajeron matrimonio unas 17 mil parejas, más de 600 en la provincia de Santa Fe. 17 mil nuevas y viejas familias que lograron el reconocimiento de un derecho básico. Con el matrimonio igualitario Argentina se transformó en un país de vanguardia a la hora de otorgar derechos a su población LGBTI, pero ese gran marco normativo no ha terminado de asegurar una vida libre de discriminación y desigualdades, por eso la marcha del orgullo de 2017 fue la más grande que tuvo Santa Fe. La militancia de la diversidad sexual, reforzada con el potente movimiento feminista, está más activa que nunca, y el canto-consigna de las manifestaciones es hoy una sentencia definitiva: “Al closet no volvemos nunca más”.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA Aborto legal

En memoria de Ana María

Con la conquista de leyes como la 24.632 para prevenir y erradicar la violencia hacia las mujeres, con el matrimonio igualitario y la identidad de género, y teniendo durante dos períodos a una mujer como presidenta, no haber logrado allí también el aborto legal se sintió como una oportunidad perdida. Pero como los políticos pasan y la lucha sigue –una lucha que se vió fortalecida por todas esas políticas antes enumeradas–, la Campaña por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito volvió a presentar –por sexta vez y luego de 11 años– el proyecto de Interrupción Voluntaria del Embarazo en el Congreso de la Nación. Sea cual sea la razón por la cual Mauricio Macri dio luz verde al debate, no fue este gobierno el que habilitó su tratamiento, y tampoco fue magia: que hoy la Cámara de Diputados esté a días de tratar el proyecto, es mérito pura y exclusivamente del movimiento de mujeres que, a través de la Campaña, a la cual adhieren más de 300 grupos y organizaciones del todo el país, viene militando y poniéndole el cuerpo a una realidad que hoy ya es imposible de callar: las mujeres abortan y lo seguirán haciendo, le cabe al Estado decidir en qué condiciones lo harán, porque ahí donde las ricas abortan sin mayores problemas, las pobres se mueren. El caso de Ana María Acevedo marcó un antes y un después en Santa Fe y así lo reflejamos en estas páginas a lo largo de los años, poniendo en discusión la realización de los abortos no punibles en la ciudad, la situación en los efectores públicos, los reclamos de las organizaciones feministas y el trabajo de las socorristas, esas mujeres que ayudan a otras mujeres a abortar y que son, en gran parte, las responsables de que las muertas por las prácticas clandestinas no sean muchas más. El aborto legal sigue siendo la gran deuda de la democracia, pero hoy, en las calles de todo el país y entre pañuelos verdes, las mujeres gritan que se la van a cobrar.

El feminismo que va a vencer Una explosión que se cocina desde hace rato: el movimiento de mujeres. Pausa puso por primera vez en tapa la violencia de género el 1 de agosto de 2008, en su edición Nº12. En aquella nota se hablaba del “dolor puertas adentro”, de la necesidad de volver visible la violencia hacia las mujeres. Esa tapa y esa nota, como varias de las que les sucedieron, estaban ilustradas con imágenes de mujeres padecientes, asustadas en un rincón oscuro o bajo una mano que se levantaba amenazante. Desde hace por lo menos tres años, las imágenes son otras: mujeres marchando y reclamando, abrazadas en la plaza que las reúne, bailando y haciendo sonar tambores, con consignas pintadas en sus torsos y con glitter en la cara. Y ya no hablamos de dolor puertas adentro, los titulares desbordan de revolución, de lucha, de encuentros, de sororidad. La información que reflejábamos 10 años atrás mostraba algunas mujeres sueltas y solas, en pequeños sectores u organismos municipales y provinciales, intentando dar respuestas a una problemática que comenzaba a visibilizarse. Al igual que hoy, se chocaban con la falta de presupuesto y los oídos sordos de una Justicia que por entonces todavía hablaba de violencia doméstica o familiar, nunca de género. Las mujeres también iban animándose a denunciar, aunque casi no tenían lugares de referencia a los cuales dirigirse y, en muchos casos, ni sabían que podían y debían salir de el espacio de violencia en que vivían, si querían sobrevivir.

Mauricio Centurión

Las marchas Ni Una Menos y la militancia por el aborto son algunas de las causas. No todas.

Mientras tanto, el Encuentro Nacional de Mujeres crecía año a año, y aunque los medios tradicionales sólo se empeñaban en mostrar a unas cuantas locas pintando paredes, el feminismo popular iba tomando fuerza y forma. Cuando el 10 de mayo apareció en Rufino el cuerpo de Chiara Páez, asesinada y enterrada en su casa por quien era su novio, algo se rompió, estalló, y algo aún más grande comenzó a construirse. El dolor y el hartazgo ante la violencia desatada sobre el cuerpo de Chiara y el de todas, llevó a las calles a la fuerza política y social más fuerte de los últimos años en el país. Militantes por los derechos de las mujeres, periodistas, artistas y referentes de distintos ámbitos lanzaron vía redes sociales una convocatoria

que en pocos días se extendió por todo el país. “Ni una menos” era el lema, “Vivas nos queremos” la respuesta que le seguía. Fueron marchas masivas, con mujeres y varones de todas las edades y colores políticos, en cientos de plazas en todo el país. Nadie, o casi nadie, podía no adherir a ese consenso básico, a esa consigna vital que gritaba “basta de matarnos”. Pero esas marchas, ese movimiento de mujeres llenándose de mujeres que por primera vez se permitían pensar en sus propias historias de violencia, de adolescentes que no estaban dispuestas a vivir sin las mismas libertades que sus compañeros varones, hizo escarbar más profundo en el significado del Ni una menos: porque ni una víctima más de la violencia machista era denunciar las

estructuras del poder patriarcal que tienen como último eslabón el femicidio, no como el único. Así vinieron los reclamos por la paridad en los poderes del Estado, por la desigualdad en la distribución de las tareas de cuidado, por la brecha salarial, por la cosificación que ya no se soporta cantar ni ver en el cine o la televisión, por el acoso que nunca fue piropo, por poder patear una pelota, por la literatura con mujeres reales para infancias más libres; con el escrache a los ídolos que levantaron puños triunfantes y asesinos, por todas las violaciones y abusos que nadie creyó y que hoy ya no se pueden ni quieren ni deben callar más; por amamantar en libertad, por parir con respeto, por gozar de la sexualidad, por no estar obligadas a ser madres, por el aborto legal, seguro y gratuito. Al Ni una menos le siguió el primer paro de mujeres de la historia Argentina, y a ese paro nacional le siguieron otros dos internacionales, con las manifestaciones más grandes que han caminado las calles de Santa Fe. El movimiento feminista, de mujeres, trans y lesbianas, es hoy el actor más decidido del escenario político en el país, de exportación a todo el planeta. Un espacio donde conviven ideologías con un objetivo en común: el lugar que el sistema patriarcal le asignó a las mujeres ya no se tolera y no hay ámbito que no vaya a ser discutido y disputado para hacerlo caer.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA

Los pobres ponen los cadáveres Fuerzas policiales y criminales convirtieron a los barrios en territorios de violencia diaria. Pablo Cruz

El patrullaje de avenida de los carros de los pretorianos –fabulosos para que a los harrys les tiemble la pera, dice el actual jefe de la Policía– certifica cómo la ciudad está surcada de fronteras. Las economías delictivas, a veces el único sustento en los contextos de abandono, traen consigo la violencia y, también, la ganancia de quienes están implicados en esas redes no como soldaditos, sino como jefes. Jefes como el de la Policía Provincial, Hugo Tognoli, condenado en 2015 a seis años de prisión por sus probados vínculos con el narcotráfico. Más compenetrados en la vida diaria del oeste y del norte, la pregunta es una sola: ¿quién pone las armas en las manos de los pibes? La respuesta la da Asuntos Internos de la Policía. En marzo de 2016, inspeccionaron las comisarías y subcomisarías de La Capital, Rosario y San Lorenzo y encontraron 588 armas de fuego provenientes del circuito ilegal, que nunca llegaron a manos de la Justicia. Sólo en La Capital había 331 fierros, en su gran mayoría armas cortas y tumberas, sobre todo en las comisarías del norte de nuestro departamento. La gorra y la gorrita conviven en el barrio y en el delito, pero no sufren ni se benefician del mismo modo por el dinero del crimen, sea por los bufos o por las mujeres y la falopa que aprovechan, lejos de las calles de tierra sin zanjeo, los que tienen cómo pagar.

La proliferación de armas de fuego, y sus efectos, son patentes. El 73% de los homicidios entre 2007 y 2014 involucran su uso. La circulación de los fierros y las municiones es un punto crucial en los modos en que se efectiviza y facilita el accionar violento. Ese mercado se nutre de alquileres de armas, prestanombres para comprar balas, tumberas, pistolas, escopetas y revólveres robados de las viviendas de aquellos que creen que aportan a su bienestar con la posesión de esos letales instrumentos y, finalmente, policías corruptos (“A mí no me caben dudas de que un sector del mercado ilícito viene de ahí. Hay sumarios por gente que pierde el arma”, reconoció sobre la Policía el entonces secretario de Seguridad Pública Matías Drivet). Con datos estadísticos oficiales, Pausa publicó en noviembre de 2014 el primer mapa de homicidios de nuestro departamento. Fue el año del pico de ola de homicidios en Santa Fe, 153 asesinados en La Capital, 126 en nuestra ciudad. Varios mitos fueron derrumbados por primera vez en medios periodísticos, gracias a la dureza de las cifras. El primero: en ese período los homicidios en ocasión de robo apenas se dieron en el 7% de los casos. La cifra disuelve una de las imágenes más patentes y atemorizantes del discurso público sobre la inseguridad. El segundo: víctimas y sospechosos son varones muy jó-

Marihuana

De la despenalización al retorno de la persecuta ¡Volvió el temor a sentarse en el parque a fumar un porrito! Aquellos cuarentones canosos tienen una buena oportunidad para transmitir a la purretada anécdotas y saberes de los 90, cuando lo mejor que se podía fumar era un Pedro Juan Caballero, el porro prensado del norte de Paraguay que, también, se conocía como Punto Rojo. No ser bandera y tener una buena campana es el rudimento, el transporte y descarte delante de la cana es el curso avanzado. Una pena. Desde 2010, en Pausa se acompañaron los avances hacia la despenalización del consumo de marihuana, el crecimiento del autocultivo y las demandas por el cannabis medicinal, que ya tiene ley provincial. La Marcha Mundial de la Marihuana tuvo su primer capítulo local en 2012 y estuvimos allí, esa vez y las siguientes. También, cuestionamos el paradigma de despenalizar el consumo pero

no el comercio, conscientes de que esa línea se vuelve contra los más desprotegidos: los dealers barriales. Con la llegada de Patricia Bullrich al Ministerio de Seguridad, esos incipientes caminos de libertad civil fueron truncados. Fue lema de la campaña de Cambiemos: “combatir al narcotráfico”. Pese a su fracaso internacional, retornamos al modelo Reagan de la war on drugs. Ahora se ven semanalmente los ladrillos de falopa ordenaditos, después de ser incautados por las fuerzas de seguridad, prestos para ser comidos por los ratones drogadictos de alguna dependencia policial. El único resultado es el alza en el precio de los estupefacientes, que siguen circulando porque su demanda no cesa, y el aliento a la persecuta vecinal contra el autocultivo.

El 23 de septiembre de 2015, el título principal de la tapa de Pausa fue “Policía sin control”.

venes: en el período 2007 a 2014, el 65% de los muertos y el 61% de los supuestos asesinos tienen 30 años o menos; el 90% y el 82% son hombres, respectivamente. El más importante: muertos y matadores no viven muy lejos unos de otros. El 65% de los homicidios se concentra en los barrios del oeste (desde el sur hasta el norte), del noreste, del sur pasado la J.J. Paso. Los cadáveres baleados son pobres, son jóvenes, son varones. Es una perversión estigmatizar al sector social que más padece la violencia. Las verdaderas víctimas de la inseguridad son los pibes de las barriadas, que también la ligan por la represión policial. Así lo ratifica el último informe del Servicio Público Provincial de Defensa Penal, publicado a fines de

2017 y con información de 2016. Durante ese año, 683 personas fueron víctimas, en toda la provincia, de diferentes agresiones y torturas por parte de los uniformados. El 86% de los abusadores pertenecen a la Policía, y dentro de la Policía, los violentos son los más rasos: el 60% pertenece al personal de comisaría y el 26% al Comando Radioeléctrico. Es decir, hay proximidad cotidiana con los abusadores. Las víctimas son “varones jóvenes con los niveles más bajos de educación formal que residen en los barrios más precarizados”, reza el texto del Registro Provincial de Casos de Tortura, Tratos Crueles, Inhumanos y/o Degradantes, Abuso Policial, Malas Prácticas y demás afectaciones de Derechos Humanos.

Si bien no se volvió a los niveles de 2011 –el año con menor cantidad de homicidios en la ciudad en la última década–, con el arribo de la Gendarmería a las principales ciudades de la provincia se aquietaron las aguas. No sucedió lo mismo con los aprietes ni con la dinámica de violencia compartida entre los más excluidos y las fuerzas del orden. En 2016, incluso, los homicidios treparon a 130 en La Capital, 125 en la ciudad que, otra vez, tuvo la tasa más alta del país. El recrudecimiento público de los alaridos que reclaman por más terror de Estado sobre los pobres (a esta altura es pueril hablar de “mano dura”) funciona como aliciente para las peores prácticas de los pretorianos y, a la vez, como un manto de encubrimiento para su rol en la trata y el narcotráfico. Por fuera de los esfuerzos críticos de la Correpi, la Campaña Nacional Contra la Violencia Institucional o, a nivel local, la Antirrepresiva, la democracia en su conjunto todavía no asumió que debe penetrar en las fuerzas de seguridad y conducirlas, segando de una vez por todas no sólo su autonomía respecto del poder político, sino la enajenación que tienen respecto de la voluntad ciudadana. A no ser que se blanquee, finalmente, que los que viven de la avenida para el otro lado no son tan ciudadanos como lo que se enrejan en el centro.

La victoria de los matanegros El 22 de marzo de 2014 una turba de vecinos de Azcuénaga –un barrio de clase media, cercano al centro de Rosario– le rompió la cabeza a patadas a David Moreira, 18 años, changarín y albañil. Pasó cuatro días internado y murió. Había perdido un cacho de su cerebro en la calle. En el paisaje actual de la doctrina Chocobar, alentada por el gobierno nacional, estas noticias pasan casi desapercibidas. No porque no se publiquen, sino porque la anestesia parece general. Por caso, ¿cómo se llamaba el pibe de San Juan que lincharon en marzo pasado? Pausa tuvo su única tapa policial sangrienta en marzo de 2014: una foto de celular de Moreira, en el suelo, destrozado. El 2013 había concluido con un revelador fenómeno nacional: las semanas de estado de excepción producto del paro policial. Borboteando en su hervor desde principios de siglo, la furia del miedo se tradujo en golpizas al voleo, ciudadanos armados sobre las avenidas saboreando el poder de los vigilantes y policías borrachos y

Rosario, 2014. David Moreira muere molido a patadas por “los vecinos”. El caso está impune.

armados enfrente de Casa Gris, prepoteando hasta a los periodistas. Los matanegros se saben fuera del orden legal, lo repudian, aborrecen derechos y garantías. Ahora encontraron un gobierno que recibe a asesinos en Casa Rosada y que por conferencia de prensa defiende el tiroteo callejero, como en el caso Krabler, en 2016. Escribimos en ese momento, “El umbral de la mano dura fue traspasado, quedó muy atrás, y la avanzada supera al mero

revanchismo de clase. La respuesta política –la tramitación de los conflictos mediante la organización y la palabra– fue desplazada por la gestión muda de la represión de los cuerpos abandonados de los pobres. El Estado declaró que la sociedad tiene sus enemigos en la propia sociedad. Identificó una gangrena. Declaró que contra el enemigo todo es válido. Declaró que su forma de gobernar la seguridad será la administración del terror”.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA

Un modelo que inunda y fumiga El campo en el orden transgénico.

En Hersilia, los pobladores lograron un resguardo de 800 metros sin fumigaciones.

Es el sector que más divisas ingresa (cuando las liquida) al país y es uno de los que marca mayores niveles de trabajo en negro, esclavo e infantil. Su desarrollo tecnológico es integral y de punta. Por ello, el mando económico real no pertenece más a los chacareros, sino a las corporaciones que diseñan granos y venenos en el laboratorio. Esa combinación, inmortalizada en la soja resistente al Round Up, transformó el paisaje rural, la balanza comercial, las características de las organizaciones rurales y hasta la historia política reciente. El voto concentrado a Cambiemos, en 2015, coincide exactamente, punto por punto, con la mancha sojera. Mientras tanto, la vida de los campesinos en los pueblos se deteriora al mismo ritmo en que el ecosistema se descompone a puro glifosato, desmonte y monocultivo. El presidente de la Sociedad Rural en funciones como ministro de Agroindustria, Luis Miguel Etchevehere, fue palmario: “¿Cómo piensan convivir con eso? Porque el modelo no va a cambiar”. La frase fue dicha este año ante apicultores desespe-

rados por la muerte masiva de sus colmenas. Vale lo mismo para las vidas humanas. Desde su primer año, Pausa cubrió los reclamos de los pueblos fumigados. A partir de 2012 se siguió el trabajo del doctor Damián Verseñazzi, de la Universidad Nacional de Rosario, que refleja los letales efectos de los agroquímicos en decenas de poblaciones rurales, a través de rigurosas estadísticas casi censales. Desde 2009 se registran los sucesivos avances y retrocesos en la Legislatura a la hora de ponerle un coto a los venenos. Las zonas libres de fumigaciones no ganaron ni un metro: una prueba del transversal apoyo político que obtiene la economía rural. Durante las inundaciones que asolaron los campos en 2016, en Pausa en el Aire, el investigador del Inta Nicolás Bertram graficó cómo el modelo se está pegando un tiro en el pie: por la deforestación que trae el boom cerealero, “la napa subió de 14 metros a 50 centímetros”. Turbio, como bidón de Round Up.

Los piqueteros blancos La 125 y la elección de 2015 marcan el estallido político de un nuevo sujeto: el ruralista Monsanto. Desde que se legalizó el uso de organismos genéticamente modificados en 1996, su avance fue imparable y, con él, se modificó completamente el campo argentino. Esta transformación atravesó a todos los modelos económicos: las exportaciones del complejo oleaginoso y cerealero llegan hasta a determinar el valor del dólar. En el camino, Grobocopatel viajó a ver a Chávez junto a Kirchner para trasvasar el modelo local a Venezuela, como se recordó en la primera edición de Pausa, en una nota cuyo eje eran los piquetes ruralistas de 2008. La mayor actualidad de ese conflicto por la distribución de la renta agraria no está en la robusta vigencia del modelo de transgénicos y agroquímicos, a quien Mauricio Macri le dedicó su primera medida, la quita de retenciones, y al que no lo afecta el desguace en curso, a fuerza de despidos, de la Secretaría de Agricultura Familiar y del Inta. Tampoco está en su abierta operatoria de apriete con la liquidación o no de sus exportaciones. Con esa herramienta, en 2009 y en 2015 cortaron el chorro de ingreso de dólares al país. Hoy también la entrada de los agrodólares está por el piso, pero no se debe al amarrocamiento en los silobolsas sino a otro beneficio estatal para el sector: en 2017 directamente les permitieron guardar por 10 años las divisas sin convertirlas en pesos. Tanto peso tiene el campo que ni siquiera dejó lugar a la suspensión temporaria de la quita de retenciones a la soja, un alivio para las arcas del gobierno del que forma parte simbólica y materialmente. La mayor actualidad del conflicto por la 125 se revela por contraste. “Le dije al gobernador Uribarri

que parara a los camioneros porque en las camionetas lo más chico que teníamos era un cuchillo para carnear asado”. “Estábamos preparados para resistir: había escopetas, carabinas, de todo. Los camioneros no se movieron por eso. Les íbamos a hacer la pata ancha”. “Hasta diez o doce motosierras habían llevado por si venían más pesados. No íbamos a avanzar. Nos íbamos a defender”. Esas declaraciones salieron por boca del hoy senador Alfredo De Angeli. Ante el tratamiento en el Senado de la 125, el más peludo de los machos ruralistas, Mario Llambías, líder de las Confederaciones Rurales Argentinas, sentenció “una cosa son los votos y otra cosa es la solución del conflicto”. El coqueto Luciano Miguens, de la Sociedad Rural fue más directo: “ganemos o perdamos mañana, esta medida no va a poder continuar”. Y el ex ministro de Agroindustria, Ricardo Buryaile, como vicepresidente de Confederaciones Rurales, fue transparente en su concepto sobre la democracia: “si los legisladores ratifican las retenciones hay que disolver el Congreso”. La línea que separa qué fuerzas pueden alzarse como lo hicieron los ruralistas durante más de 100 días de 2008 la expresó el cerebro del conflicto, apenas empezó. El 21 de marzo, en radio Mitre, Hugo Biolcati, vicepresidente de La Rural, explicó la legitimidad de la protesta con una indicación: hay que “mirar el color de la piel de los que están haciendo” los piquetes. La enumeración de lo sucedido durante la protesta es larguísima.

Se quemaron islas, se cortaron rutas por todo el país, se acosó a diputados, senadores, intentendes, hasta concejales, se impidió el paso de una embarazada y de una ambulancia en dos cortes de ruta. Natalio Porta, un cordobés de 64 años en plena crisis cardíaca, tuvo que recorrer casi 150 kilómetros de más –dos cortes tuvo que evitar– para llegar a un hospital en Villa María, donde murió el 24 de marzo de 2008. Fue una sedición que tuvo, como máxima respuesta, un encontronazo con la Gendarmería en Gualeguaychú y algunos patoteos con camioneros y con militantes de Luis D’Elía y Guillermo Moreno. Ojalá la protesta social pacífica que fue creciendo desde 2016 a la fecha hubiera sido tratada del mismo modo en que se contempló el alzamiento en beneficio de los sectores más concentrados del agro. Como en un ejemplo escolar de construcción de hegemonía, desde la batalla victoriosa de 2008 fueron, lentamente, articulando diferentes actores sociales hasta llegar al 51% de 2015, concentrando casi exclusivamente en Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Entre Ríos. El triunfo del campo en 2008 y hoy no fue frenar la 125, sino demoler las condiciones de la discusión: el campo son los gestores de la producción transgénica de alimentos y debe hacerse lo que ellos quieran y su fuerza corporativa de demanda es superior a cualquier orden institucional porque el campo –sus propietarios– son el corazón institucional del orden.

José Almeida

Una herida de 15 años Una crecida extraordinaria pero anunciada. Una defensa inaugurada pero inconclusa. Y un gobierno más preocupado por las elecciones que por los ciudadanos. La combinación hizo eclosión el 29 de abril de 2003 y resultó fatal para un tercio de la ciudad de Santa Fe. Desde la aparición de Pausa, el tema siempre estuvo presente. Y no solo desde la perspectiva de la causa penal que investiga las responsabilidades políticas –un expediente vergonzoso que lleva 15 años de trámite sin resultados concretos–, sino principalmente desde la perspectiva de los inundados. La inundación de 2003 fue una catástrofe política con profundas

consecuencias humanas. En abril, al cumplirse 15 años de los hechos, publicamos en estas páginas 15 historias de vida sobre personas que murieron durante la inundación o más tarde, a causa de ella. Antes habíamos refrescado las secuelas sociales que dejó el río Salado: la grieta este-oeste que aún divide a la ciudad. Y habíamos repasado, en las voces de sus protagonistas, la lucha del movimiento de inundados por verdad y justicia. El periodismo que no mira hacia atrás, el periodismo que es puro presente, es un periodismo bobo que no entiende las razones de lo que ocurre hoy. En Pausa elegimos hacer otro tipo de periodismo.

A través de las imágenes del fotógrafo José Almeida, Pausa supo reconstruir un relato político y humano sobre la inundación de 2003.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA

Juicios de lesa humanidad: avances y retrocesos Desde 2006, hubo 203 sentencias a nivel nacional y 21 en Santa Fe. El viraje a partir de Cambiemos. Gabriela Carvalho

Argentina fue el único país del continente que pudo juzgar con las garantías del Estado de derecho a los cabecillas de la última dictadura. Ese proceso ejemplar, que tuvo su instancia más importante durante el Juicio a las Juntas en 1985, se desactivó con las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y quedó clausurado con los indultos firmados en 1990 por Carlos Menem. Debieron pasar 15 años para que las instituciones de nuestro país revisen esa vergüenza. La derogación de las leyes de impunidad por parte del Congreso, en 2005, bajo la presidencia de Néstor Kirchner, permitió a los familiares, a los sobrevivientes y a los organismos de derechos humanos reabrir los juicios de lesa humanidad contra los genocidas. La provincia de Santa Fe fue –y es– una de las más activas: desde 2009, se realizaron 21 juicios por delitos cometidos por la dictadura y hay otros dos que comenzarán este año. De ese total, 20 juicios tuvieron sentencia: 13 en la ciudad de Santa Fe (incluidas las causas por la represión en el norte provincial) y siete en Rosario. En un hecho histórico, el 30 de agosto comenzará el juicio oral por los crímenes de la dictadura en Rafaela. A nivel nacional, según datos de Procuraduría de Crímenes contra la Humanidad, desde la reapertura de los juicios de lesa humanidad hasta marzo de 2018 se dictaron 203 sentencias. Y siguen en trámite 599 causas en las que son investigados (o fueron hasta su fallecimiento) 2985 imputados. Si bien 2017 fue el año con más sentencias (27) desde la reapertura de los juicios, los abogados querellantes han señalado que a partir de

la asunción del gobierno de Cambiemos en diciembre de 2015 “se advierten serios obstáculos al avance y profundización del proceso de juzgamiento de los crímenes de lesa humanidad perpetrados por el terrorismo de Estado”. “Desde la asunción del nuevo gobierno nacional, se han llevado a cabo medidas que han provocado el desmantelamiento total o parcial de las investigaciones sobre las violaciones de derechos humanos perpetradas por el terrorismo de Estado, dificultando el relevamiento de material probatorio fundamental para contribuir con las causas judiciales y para efectivizar el derecho a la verdad que asiste a toda la sociedad argentina”, señalaron desde la Red Nacional de Abogados y Abogadas querellantes. A esas medidas se suman las instrucciones de la Secretaría de Derechos Humanos de la Nación a los abogados querellantes: no llamar “represores” ni “genocidas” a los imputados en causas de lesa humanidad y no apelar las prisiones domiciliarias.

La Red de Abogados querellantes identificó seis dificultades que dan cuenta del viraje del Estado nacional en cuanto a los juicios por la represión ilegal: falta de integración de los Tribunales Orales Federales; atomización de las causas o reticencia de los jueces a acumular los casos; demoras en instrucción y revisión; poca frecuencia en las audiencias de debate; resistencias en los procesos en los que se investiga la responsabilidad de civiles; y otorgamiento de prisiones domiciliarias a favor de los represores (más de la mitad de los represores detenidos por delitos de lesa humanidad gozan de ese beneficio). Las investigaciones sobre las responsabilidades civiles durante la represión ilegal y la complicidad del poder económico con la dictadura siguen siendo las deudas pendientes. Se estima que entre 1976 y 1983, 604 empresas fueron apropiadas ilegalmente por el terrorismo de Estado. El caso de Papel Prensa es, apenas, uno más de una larga lista.

Maldonado y Nahuel

Muertos por protestar Las muertes de Santiago Maldonado y Rafael Nahuel, producidas durante dos represiones de las fuerzas seguridad en razón de conflictos por la tenencia de la tierra en el sur, pusieron en el tapete el aval abierto del gobierno a la violencia armada del Estado y desnudaron el poder de los terratenientes extranjeros en la Patagonia, amos y dueños de buena parte de nuestras tierras. La muerte de Maldonado y el asesinato por la espalda de Nahuel revelan, además, la subsistencia de una fuerte matriz de odio en buena parte de la ciudadanía. No solo por la justificación de la represión a la protesta social, también por el uso siniestro –en particular del caso Maldonado– que hicieron vastos sectores de la sociedad argentina que se rechazan la vigencia de los derechos humanos. Los organismos de derechos humanos supieron responder con entereza, apelando a la verdad y la

Pausa Nº199, 31 de agosto de 2017.

justicia como salidas y llenando las plazas con sus reclamos. La Justicia aún debe determinar qué pasó con Santiago, por qué lo empujaron a la muerte, y quién ordenó la represión que terminó con la vida de Rafael.

Las marchas que hicieron caer el 2x1 En mayo de 2017 la Corte Suprema de Justicia de la Nación decidió aplicar el cómputo del 2×1 para determinar penas de prisión en casos de delitos de lesa humanidad. Por decisión de mayoría (votos de Elena Highton, Carlos Rosenkrantz y el santafesino Horacio Rosatti), declaró aplicable la ley 24.390, que estuvo vigente entre 1994 y 2001 y luego fue derogada. Dicha ley reduce el cómputo de la prisión bajo el argumento de aplicación de la ley penal más benigna. La decisión fue tomada a partir de un planteo del represor Luis Muiña, condenado por cinco casos de tortura en la causa que investigó el copamiento del Hospital Posadas de Haedo (Buenos Aires) el 28 de marzo de 1976. El recorte de la pena otorgado por la Corte generó revuelo en el conjunto de la sociedad. En todo el país se

organizaron marchas masivas contra la decisión de los supremos. Los organismos de derechos humanos se pusieron al frente de los repudios generalizados. Y en Santa Fe tuvo lugar uno de los actos más grande de todo el país, con una histórica Plaza de Mayo repleta. A partir de la expresión popular, los distintos estamentos legislativos expresaron su postura. Tanto el Concejo municipal como la Legislatura provincial declararon su preocupación sobre el fallo y la posible libertad de los genocidas. Asimismo, el Congreso Nacional acordó rápidamente el tratamiento de un proyecto al respecto. Finalmente, el 12 de mayo de 2017 se promulgó la ley 27.362 que bloquea cualquier posibilidad de reducción de penas a los condenados por delitos de lesa humanidad, genocidio o crímenes de guerra.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA

Del blog a las fake news

La ley de medios que no fue posible La pluralidad de voces, amenazada. Durante el “conflicto del campo” del 2008 quedó en evidencia –más que nunca– que los medios de comunicación son actores sociales que tienen sus propios intereses políticos y económicos. Su marcada postura a favor de las patronales agrarias dio lugar a un divorcio sin retorno entre el kircherismo y los grandes medios porteños. Durante 2009, Cristina Fernández de Kirchner impulsó una ley de servicios de comunicación audiovisual para reemplazar al nefasto decreto de radiodifusión firmado en 1980 por Jorge Videla y José Martínez de Hoz. Dicho proyecto acumuló apoyos y fue aprobado por amplia mayoría en el Congreso. La ley declaró el acceso a la información como derecho (no una mercancía) y limitaba la formación de monopolios y oligopolios, recortando la cantidad de licencias que podía tener una sola empresa. Sin embargo, la democratización quedó trunca. Mientras el poder judicial frenaba su aplicación,

el gobierno se obsesionó en atacar al Grupo Clarín en particular y no abordó una aplicación integral de la normativa. La legislación no se materializó en cambios significativos. Para la mayoría de la sociedad, la democratización mediática se quedó en artificios retóricos. Eso le permitió al gobierno de Cambiemos derogar por decreto la ley. Clarín sobrevivió a la batalla, primero con la complicidad judicial y luego por la vía electoral. Posteriormente se sucedió el vaciamiento de las empresas mediáticas pertenecientes al zar del juego Cristóbal López y al nefasto dúo Sergio Szpolski y Matías Garfunkel. También hubo un vaciamiento de los medios públicos: Canal 7, Radio Nacional, Télam, Encuentro, DeportTV, Paka Paka. Esto derivó en el cierre, achique o reconfiguración de varias empresas periodísticas y en la pérdida de fuentes laborales. Fue solo el comienzo. En sus primeros dos años de gobierno, Mauricio Macri ha sancionado numerosas

Cómo los cambios tecnológicos influyeron sobre los medios. Pausa Nº45, 25 de septiembre de 2009.

resoluciones y decretos que fortalecieron la concentración infocomunicacional. Y casi todas sus medidas beneficiaron al magnate Héctor Magnetto. Mientras que hace más de dos años TelefónicaMovistar (España) plantea que quiere participar en el negocio de la televisión por cable y la distribución de contenidos audiovisuales, el Grupo Clarín ingresó al mercado de la telefonía móvil: Cablevisión-Fibertel compró la totalidad Nextel y absorbió a de Telecom. Ahora el gobierno impulsa una nueva ley de telecomunicaciones, con el propósito de blanquear este nuevo panorama de mayor concentración informativa, mediática y tecnológica.

Durante la última década se configuró un nuevo ecosistema mediático producto la expansión de internet y las redes sociales. El panorama infocomunicacional está atravesando procesos novedosos: se multiplicaron los soportes y plataformas informativas, ahora los medios tradicionales conviven con sitios web, y las redes sociales complementan y potencian la circulación de información. Si bien en 2008 ya existían blogs y redes sociales para compartir y replicar contenidos, la creciente la convergencia tecnológica habilitó nuevas formas de circulación de información. Los medios impresos y audiovisuales tradicionales también generan contenidos para la red. A su vez, las audiencias tienen cada vez más preponderancia en los procesos de obtención y chequeo de datos, el comentario de la noticia

y la circulación de informaciones. Las personas disponen de una mayor oferta informativa, no sólo por parte de empresas mediáticas sino también de sus familiares, amigos y allegados en las redes sociales. Allí se marcan tendencias, se comentan las historias noticiosas y se habla o critica el trabajo periodístico. Además, hoy informarse forma parte de la sociabilidad virtual. Ahora el consumo de noticias es incidental: se accede desde las redes sociales. Por lo que la propagación de fake news y de trolls corroe la credibilidad de las empresas y discursos mediáticos. Es decir, no se trata de la mera adición de un nuevo soporte técnico sino de una transformación integral del oficio periodístico. Esto obliga a medios y periodistas a repensar los modos de informar y sus estrategias de llegada al público.


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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA Abanderados

Madelón, el guía El regreso del DT, clave para Unión.

Lucha, la leona En el año 2008 fue declarada como la mejor jugadora de hockey de la historia, por la Federación Internacional de Hockey. La rosarina fue la capitana de Las Leonas del 2009 a 2014 y sin lugar a dudas seguirá siendo el símbolo argentino del hockey femenino. Se retiró el 7 de diciembre de 2014 a los 37 años de edad obteniendo su sexto Champions Trophy, luego de haber ganado ante Australia y ser la jugadora con más medallas en este torneo.

El pibe de 40 años Somos contemporáneos al mejor jugador de la historia de básquet argentino. “Manu” se consolidó en la NBA y fue el abanderado de la Selección Nacional, marcando el rumbo de la Generación Dorada, junto a otros grandes como Oberto, Scola y Nocioni. Entre tantos logros, ayudó a posicionar a la Selección en el primer puesto del ranking de la FIBA, desde el 2008 hasta el 2012. Con 40 años el bahiense sigue jugando en San Antonio Spurs.

La torre de Tandil En agosto de 2008 se convirtió en el primer jugador en la historia de la ATP en ganar cuatro torneos consecutivos en condición de debutante. Juan Martín Del Potro fue, en esta década, el abanderado del tenis argentino. Ya es, junto a Guillermo Vilas, el mejor tenista nacional de la historia. Además de sus títulos individuales, en 2016 fue parte importante del equipo argentino que ganó la Copa Davis.

El Turco Mohamed y Eduardo Domínguez, dos caras de la última década del Sabalero.

Más allá de Lerche Colón: una década para el infarto con descenso, ascenso y copas. Racing jugó a puro corazón en Santa Fe, pero se volvió con las manos vacías tras caer en el último minuto de juego por 1 a 0 ante Colón, por la última fecha del torneo Clausura 2008 y fue a jugar la promoción contra Belgrano de Córdoba. Ese fue el recordado “Pirulazo”. El equipo de Antonio Mohamed evitaba la ahora inexistente “promoción” del descenso. Eran los tiempos de Germán Lerche, el apogeo de un presidente que había encontrado al entrenador indicado para sacar al club de una situación incómoda, a la que no estaba acostumbrada desde que regresó a Primera allá por 1995. De la mano del “Turco” Colón volvía a jugar una copa internacional, la Libertadores de 2010. Ese mismo año Maradona se decidía por dos jugadores sabaleros para llevarlos al Mundial de Sudáfrica: Diego Pozo y Ariel Garcé. Mientras tanto el intocable Lerche hablaba de un club modelo. La

relación con Julio Grondona era de un crecimiento constante, con viajes representando a la Selección y una Copa América 2011 con Messi en Santa Fe. Fuertes se despedía como máximo goleador en la historia rojinegra y Colón volvía a jugar una copa internacional: la Sudamericana 2012. Pero al año siguiente llegaría el derrumbe, el club modelo era una mentira, las deudas era impagables y los socios derrocaban a un presidente que todavía le debe dar explicaciones a la Justicia. Luego llegó el “Lalo” Vega, la campaña que no alcanzó para zafar del descenso, pero a los pocos meses de ese 2014 Colón volvió con Alario, el “salvataje”, Godano, la vuelta de Vignatti, la “era Domínguez” y el regreso por partida doble a los campeonatos internacionales: Sudamericana 2018 y 2019.

Y un día llegó La Diez El fútbol femenino en casi toda la existencia de Pausa se mantuvo en un constante estado de olvido. Las chicas que jugaban al fútbol no existían para la enorme mayoría de la sociedad, comenzando por la Asociación del Fútbol Argentino. Vale recordar que la AFA abandonó a la Selección Mayor durante dos años, no hubo actividad de ningún tipo entre julio de 2015 y julio de 2017. Ni prácticas, ni torneos, ni nada. Si ni siquiera la casa madre del fútbol argentino tenía registro, mucho menos los medios de comunicación masivos. Tuvieron que pasar algunos años para que las mujeres rompan con los prejuicios machistas y se calzaran los cortos. Y así fue como los fútbol 5 y los torneos libres en los barrios comenzaron a tener chicas jugando al fútbol. El crecimiento fue notable en la última década, ya sea en el terreno

meramente recreativo como en el federado. Actualmente hay decenas de ligas provinciales que tienen en su agenda el fútbol femenino. Una de las que cuenta con esta disciplina es la Liga Santafesina, que desde 2012 mantiene con regularidad un torneo de Primera División, sin perder de vista el trabajo de las escuelitas, que son las bases del fortalecimiento y crecimiento de esta disciplina. Para cubrir ese espacio deportivo de la mujer llegó (en abril de 2018) La Diez, la primera página web de fútbol femenino de la provincia que cubre el panorama local, sin dejar de mirar el escenario nacional e internacional. Vale destacar que ladiez.com.ar se enmarca en una perspectiva de género que tuvo desde su nacimiento periodístico las páginas de Pausa.

Con Madelón, el Tate logró estabilidad y clasificó por primera vez a una copa internacional.

El 2008 fue el año donde Unión no pudo con los jujeños. Después de penar cinco años de malaria en el Nacional, el Tate lograba una promoción que no supo aprovechar. En 2009 llegó el actual presidente Luis Spahn, el proceso de salida de una crisis severa que había iniciado Juan Vega lo continuó el actual mandatario, pero tras el fallecimiento de “Cuqui” tuvieron que sortear la tormenta de manera pasajera Miguel Ponce y Rubén Decoud. Con un club levemente mejorado desde lo económico, la dirigencia apostó al DT Kudelka y ganó. Llegó el ascenso de 2011 luego de ocho años. Y tras cartón una victoria 2-0 muy recordada en la cancha de Colón. Cuando todo parecía que se encaminaba a la estabilidad, nuevamente en 2012 empieza la caída, pero se profundiza de manera alarmante en 2013, de la mano de Facundo Sava. Descenso otra vez.

La vuelta al campeonato de ascenso era la peor de las noticias desde lo deportivo y económico, ya que necesitaba el dinero del Fútbol Para Todos para sostenerse. Sava continuó una rueda en la B Nacional, los malos resultados lo sacaron del puesto. Llegó Madelón por segunda vez al club como entrenador, y más allá que mejoró la campaña, no alcanzó para ascender. La salvación estaba al alcance de la mano, la reestructuración de los torneos le daba la chance al Tate de ascender, ya que subían 10 equipos a Primera. Unión, con el mejor andar del certamen, logró el regreso una vez más. Con Madelón logró estabilidad. El ídolo quiso dar un salto de calidad y no lo logró, pero a menos de un año regresó y consiguió con un equipo corto y solidario la primera participación internacional: la Copa Sudamericana de 2019.

La generación Messi En 2008 la Selección Nacional no daba pie con bola de la mano de Basile, y eso que ya estaba Messi. Aquella época dorada del Coco en los 90 quedaría en la historia, el nuevo siglo le depararía malas experiencias y una salida anticipada en su cargo. Gran parte de la segunda rueda de la clasificación a Sudáfrica estuvo a cargo Diego Maradona. Julio Grondona le debía esa responsabilidad al 10 y con una clasificación histórica en las últimas dos fechas, ante Perú y Uruguay, Diego soltó su furia contenida y popularizó en Montevideo el insulto “LTA”. Llegó Sudáfrica, Maradona y su centenar de jugadores probados antes del Mundial, era la hora de la verdad y pocos creían en la capacidad de Pelusa para conducir. Les tapó la boca a varios, ganó la fase de grupos al trote y a México 3 a 1 en octavos de final. A los alemanes les jugó de igual a igual y los europeos no perdonaron en los cuartos de final (0-4). Una camada de grandes futbolistas tuvo la desgracia de sufrir los

El mejor jugador del mundo tuvo su chance en Brasil y ahora va por la gloria en Rusia.

cambios de entrenadores que antes no eran tan frecuentes en AFA. Batista sucedió a Maradona, llegó el mal trago de la Copa América 2011 en nuestro país, después desembarcó Sabella y un Mundial inesperado: finalista en Brasil (20w314) y otra vez Alemania, el verdugo. Llegó Martino y los penales de la Copa América en 2015 y 2016. La historia de las finales lacrimógenas ante Chile y una AFA descontrolada le quitaron las fuerzas al “Tata”. Hoy, en Rusia 2018, es el tiempo de Sampaoli. El 2018 es la última oportunidad de Messi y una generación cruzada por la mala fortuna.


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PAUSA

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ESPECIAL 10 AÑOS DE PAUSA

Promesas sobre el bidet Clubes de Música: historia de la movida que no fue.

Gustavo Cortés, cantante de Sig Ragga. Foto: Mauricio Centurión.

Sig Ragga, la banda que “llegó” De tocar con instrumentos prestados a ser una banda de culto. Entre las historias de las bandas que casi “llegaron” hasta el presente copado por las bandas tributo, hubo una gran excepción: Sig Ragga. A partir de una semilla plantada por el reggae desarrollaron un imaginario que se hizo tan grande que ir a verlos es lo mismo que escaparse de la dimensión de lo cotidiano. Corta, en vivo son extraterrestres blancos tocando canciones surrealistas. Sig Ragga (2009), Aquelarre (2013) y La promesa de Thamar (2016), sus tres discos, los llevaron a tocar en todas las provincias a salas llenas, también en varios países de latinoamérica y hasta en la ceremonia de los Grammy Latinos (a los que fueron nominados siete veces). Tocan juntos desde 1997 y los diez primeros años “fuimos una banda virtual, no teníamos instrumentos”, le contó a Pausa

en 2017 el cantante y pianista Tavo Cortés. Pegasos, serafines, un coro, la orquesta, la canción explota. Y se calla. Y empieza de nuevo, como si fuera un rebote. De lo grandioso a lo sencillo en un corte, el camino que recorrieron se sustenta en mucho trabajo de sala, sí, pero primero en el vínculo humano: “la amistad nos ayudó a ganarle al tiempo; esa cercanía especial se nota en los discos”, según el guitarrista, Nico González. Llamándonos a salir de las rejillas, trayendo la desigualdad en el dolor de un nene en la calle, el rezo musical en un idioma inventado al que se le contesta con baile, lo que Sig Ragga empezó ni Sig Ragga podrá terminarlo. Es y será nuestro por siempre.

El Concejo Municipal incluyó la figura de “Clubes de Música” el 19 de abril de 2012 al sancionar la ordenanza 11.855, que alcanza a “aquellos establecimientos cuya actividad principal sea la programación y producción de conciertos y espectáculos musicales en vivo”. Desde entonces y hasta ahora, solamente tres consiguieron tal catalogación Stanley Rock Bar, Tribus Bar y, desde hace algunos meses, la sala Dead Lovers. Con seis años de vigencia, desde Santafesinos Unidos por la Música Autogestionada reconocen haber recibido “algunas inquietudes de músicos, tanto afiliados como no, de que hay puntos de la ordenanza que no se están cumpliendo.” Se refieren, puntualmente, a la médula de la ordenanza, que establece que los artistas no deben pagar a los Clubes de Música para acceder a condiciones mínimas de trabajo: insonorización, cuestiones de luces y sonido, un depósito para los instrumentos, etcétera. Pausa accedió a la propuesta de uno de los Clubes de Música habilitados y, en rigor, solo las bandas

que toquen bajo la modalidad de “entrada gratis” son las que no deben pagar costo alguno, mientras que la contraprestación ofrecida es de tres pizzas y cuatro porrones. En cualquier otro tipo de arreglo, las bandas deben hacerse cargo (con lo recaudado en entradas) de pagar a Sadaic y al bar. En caso de no contar con operadores propios, también el gasto va a cuenta de las bandas: “A eso le sumamos que en los locales que no figuran como Clubes siempre corremos el riesgo de suspensión de los shows, cuando tranquilamente se puede tocar ahí con entrada gratis, a la gorra o con el cachet absorbido por los empresarios”, cuentan desde SUMA, haciendo mucha fuerza en imaginar al dueño de un negocio jugándosela de esa manera. Lo que debía ser una ampliación de derechos, derivó en una restricción que, además, no es controlada por la Municipalidad y hasta es boicoteada sistemáticamente: “Cuando los administradores de lugares potables quieren adherirse a la figura de Clubes les desaconsejan, no vimos ni vemos intención de promo-

Cine

Pantalla caliente

Los Palmeras

Oye mi cumbia La cumbre del sonido santafesino. La cumbia santafesina puso a Los Palmeras como lo más visto del momento el 11 de marzo pasado, cuando dieron en el obelisco un show que tuvo en vilo hasta a Crónica TV. Decir que la cumbia los puso ahí y no al revés es decir que aquello fue el momento cúlmine de un proceso del que Los Palmeras son buenos responsables, sí, pero también otros grandes exponentes que se aferraron a la mitología urbana nocturna: Sergio Torres, Los del Fuego, Mario Pereyra, Leo Mattioli. Esa exposición aparece como un eco de lo que sucede localmente: si

bien los boliches esencialmente cumbieros no fueron en ascenso, los que sí aguantaron se fortalecieron al lograr que otras clases sociales legitimaran la asistencia y el consumo tropical. El baile que creció exponencialmente en este sentido fue Villa Dora. Además de los teatros, conciertos en Europa para planteles de la crema futbolera, de Diego Maradona bailándola y cantándola en sus stories de Instagram, desde 2016 la cumbia tiene su propio Woodstock: la Fiesta Nacional de la Cumbia Santafesina.

Rodaje de Manekineko, porJuan Pablo Arroyo. Publicada en la colección Gestos (2011).

Una comunidad completa de directores, actores, técnicos y afines fue protagonista de una primavera cinematográfica a partir de algunos estrenos que se destacaron en formatos varios: en una ciudad históricamente especializada en films documentales (Proyecto Jazz, Secretos del Mar Dulce. Una historia de Santa Fe La Vieja, Birrilata, una vuelta en tren y 65/75 Comarca Beat), hubo producciones de calidad en ficción, tanto en comedia (Aunque parezca raro), acción (Cauce), de corte poético inspiradas en la figura de Juan José Saer (Yarará, El limonero real) y hasta una de paladar tarantinesco

ambientada en barrio El Pozo (Manekineko). Los apoyos económicos estatales fueron fundamentales, lo que parecía un avance en masa de películas y series (¿Quién mató al Bebe Uriarte?, Habitación 13) gracias a este tipo de políticas, no pudo continuar. Más allá de algún relleno a modo de “cine de verano”, son los grupos de estudiantes y amantes del séptimo arte los que sostienen la movida y la circulación de las producciones locales (como Cinema La Calor o los también veraniegos de Cineliminal), amén del estoico Cine Club.

ver esta política”. El horizonte augura una militancia de la conciencia del músico respecto de los derechos adquiridos e incumplidos, así como el deseo de SUMA de volver a sentar en una misma mesa a todas las partes involucradas para redefinir los tantos. Ciudad tributo

Las condiciones reales de acceso a escenarios dignos, entonces, están en buena parte determinadas por el público que las bandas locales puedan convocar, pues de esa recaudación dependen para poder llevar a término un show. A lo mejor esto pueda explicar una de las ventajas de tributar a una banda: la invocación a Héroes del silencio, Los Redondos, Soda Stereo, Spinetta, Los Beatles, Nirvana es incomparablemente más redituable que proyectos originales. También, hay que decirlo, la mayoría de los que integran estas bandas, lo hacen en paralelo a otras. Así es que, ya que los lugares donde tocar no aumentan, los que se encargan de incrementar la oferta son los mismos artistas formando más bandas.

La cultura cruzó al norte del bulevar Desde la asunción de Hermes Binner, la cultura fue privilegiada como una de las políticas de mayor desarrollo, sobre todo en materia de apertura de espacios públicos más allá de los bulevares. La Redonda y La Esquina Encendida se llenaron rápidamente de nenes y jóvenes que dieron razón a una oferta de integración, pedagogía, reflexión y desarrollo. Literatura, danza, expresión, mediante la activación de dispositivos innovadores craneados por los residentes culturales (en su mayoría estudiantes de disciplinas afines), modificaron su status de la excepcionalidad asistencial a la vida cotidiana. Más nueva es la propuesta de El Alero, un gigante moderno en medio del también joven Bulevar French, un espacio que se inauguró en conjunto con la Municipalidad. Hay movidas de lo más diversas son contenidas y promovidas por estos lugares: desde pileta climatizada para ser usadas por los pibes de los barrios, casarse por 80 pesos, ir un domingo a matear mientras toca Miss Bolivia. Sea o no un día hábil, son comunes los grupos de chicos yendo aprovechando que pueden consumir y producir cultura, porque ya no les es ajena.


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Cocoliche En Pausa no hay ningún griego Por Adrián Brecha Si diez años después te vuelvo a encontrar en algún lugar, no te olvides que soy distinto de aquel pero casi igual. La manera más sencilla de iniciar este encuentro sería decirle que el dólar cerró en 2008 en su valor máximo en seis años: $3,47. Diez años después superó los $25. Lo complejo de encontrar tesoros guardados es que pierden todo valor. Imagine que dentro de unos meses, limpiando la casa de una abuela encuentra un bolso repleto de billetes de $2. Sí, un verdadero atentado a la razón. Lo mejor que nos pudo pasar de 2008 a hoy es que como equipo se sumen personas más jóvenes, que entienden de nuevas redes sociales y mantienen en su totalidad la extensión capilar. Los griegos, esos seres que son como los mayas pero con mejor prensa, tenían tres palabras, tres dioses, para expresar su relación con el tiempo: Kronos, Aión y Kairós. Seguramente usted está pensando en el tiempo como magnitud física o no… pero deme unos minutos más de su preciado tiempo. Hoy y siempre estamos más habituados al rey de los Titanes y padre de Zeus: Kronos. El que nos lleva a ese espacio de tiempo en que los acontecimientos se desarrollan y los personajes realizan sus acciones. Aión, que tranquilamente puede ser la marca de una toalla inteligente japonesa, es también el dios de la eternidad al que no le hace falta devorar nada para ser eterno. Es a la vez niño y anciano. Cuando actuamos bajo los auspicios de Aión, estamos satisfechos con el camino que recorremos porque el objetivo es recorrerlo y cada paso tiene sentido. Kairós, que ha sido usurpado para darle nombre a bolichones y pubs, en realidad es un joven con un mechón de cabello muy largo en la frente pero completamente calvo por detrás. Es el dios caprichoso de la oportunidad que pasa rápidamente, al que sólo se le puede coger por el mechón según viene. Cuando acaba de pasar no se le puede agarrar porque está calvo. Es el momento indicado y también es el momento imprevisto “aquí y ahora” en el que la acción adecuada

nos llevará en un abrir y cerrar de ojos a ese futuro anhelado. En el Pausa no hay ningún descendiente de griegos, pero los datos antes esbozados pueden sumarle en

una sobremesa. Sin embargo, lo que nos emparenta hoy con Grecia es el FMI. Que todo lo devora sin temor a deidades. No sé qué tiempo habitamos en

los espacios que transitamos en los primeros diez años de este periódico que tiene frente a sus ojos. Pero por momentos creo que abrazamos la frase de Machado: Hoy es siempre

todavía, toda la vida es ahora. Y ahora, ahora es el momento de cumplir las promesas que nos hicimos. Porque ayer no lo hicimos, porque mañana es tarde. Ahora.

Pausa213  

Pausa #213, Santa Fe, Argentina. Edición del jueves 31 de mayo de 2018.

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Pausa #213, Santa Fe, Argentina. Edición del jueves 31 de mayo de 2018.

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