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Sin título Por enésima vez abro esa puerta en sentido opuesto, siempre hago lo contrario a la amable y simple instrucción de esta. Salgo de un ambiente de aire, personas, luces y colores plásticos. Me choca el contrate de ese ambiente con el ambiente vivo de afuera. Afuera hay gente de verdad por todos lados, Gente gente por donde mire, hay gente ocupada, estresada, risueña, consumista. Señoras que cargan con orgullo miles de bolsas plásticas llenas de cosas que no necesitan. Huelo el olor a grasa frita y refrita en aceite vuelto a freír. Veo una maraña de luces de colores por todos lados. Autos fluyendo como un río metálico incesante persistente y ruidoso. Me cuesta abrirme paso entre tanta gente suelta, ni siquiera se mueven. Me llevo uno que otro empujón, me disculpo… pero solo algunas responden mi disculpa. Una bocina especial rompe el ambiente, un viejo gigante de acero recorre cortando aquella fauna en dos partes. Todos se hacen a un lado ignorando a aquél viejo, nadie lo ve. Gente ocupada contando su vida por celulares, una que otra persona con mala cara. Voy distraída, todos se mueven como una unidad… si uno cruza todos lo hacen, olvidan que tienen que esperar al caballero de verde para cruzar. Un auto pitea atronadoramente a un consumista distraído que por un pelo se salva de haber conocido a las ruedas del auto último modelo, cuyo conductor apenas se ve tras un volante que le pasa de estatura en creces. Veo personas de todos los colores, y edades, hablan en un español parecido al mío, otros lo han degradado, otros incluso hablan con un acento cantado y me hacen pensar, mientras espero para cruzar, que hablan mejor que yo pero tienen palabras raras que solo creo haberle escuchado a García-Márquez. Voy lento, el bloque me obliga a caminar más rápido. Los Arboles miran curiosos el rio de gente que pulula por doquier, ellos ríen tranquilos su vida es sencilla, anochece pronto dormirán. Voy pensando en bacterias moradas, ¿Qué piensa la gente que pasa a mi lado? Se ven todos ocupados todos apurados. Miro mis zapatos mientras espero para volver a cruzar, miro otros zapatos, hay zapatillas todo el mundo usa zapatillas, hasta el bebe del coche de la vereda de al frente. Veo señoras con zapatos puntiagudos y estirados, pienso en sus pies raros, mis zapatillas siguen siendo más cómodas, viejas, roñosas unas rotas totales pero con estilo... estilo para que las boten a la basura dice mi madre, por eso están en calidad de fugitivas. Gente mucha gente por todos lados… huelo un olor tropical muchas frutas por todos lados en una gran vitrina coloreada, gente bebiendo gente devorando frutas… todos parecen vivir para comer. No camino con el ritmo promedio, camino más lento… voy escuchando una canción a todo volumen, no escucho que dice ¿habla acaso de las bacterias moradas? Camino sin prisa, trato de acordarme de las cosas que tenía que hacer, no recuerdo ninguna, mi cerebro cansado se niega a pensar. Más gente everywhere… mi camino continúo pensando en bacterias rosadas.

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PAHV


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