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minutos en compañía de los Santos

...del mes de

Febrero

Por Alberta Salas Flores, fsp

Día 3 SAN BLAS (250? - 3I6)

Obispo y mártir

(Patrono de los enfermos de la garganta)

L

a fecha de su nacimiento no se sabe con certeza, pero según las cuatro Actas griegas de san Blas nos narran que nació en Sebasté (Sivas, Turquía) a mitad del siglo III, en el seno de una familia noble y acaudalada.


Se dice que estudió medicina y ejerció la caridad curando a muchos enfermos, motivo por el cual fue adquiriendo popularidad entre el pueblo quien lo aclamó para ser obispo cuando todavía era muy joven. Vivió en tiempos de los emperadores Diocleciano y Licinio (307323), si bien algunos autores lo hacen contemporáneo de Juliano el Apóstata (361-363). Por ese tiempo, las persecuciones contra los cristianos por parte de los emperadores romanos estaban a la orden del día y hubo muchos santos mártires que dieron su vida antes de renunciar a su fe cristiana. Uno de los contemporáneos mártires a san Blas fue su compañero san Eustracio y los cuarenta soldados mártires. Los cristianos vivían perse-

guidos y escondidos, como si fueran alimañas. San Blas fue el pastor prudente, celoso e intrépido elegido por la Providencia para presidir aquellas trágicas circunstancias. Escasas son las noticias que nos dan las Actas acerca de su gobierno pastoral. Al comenzar la persecución a los cristianos, por inspiración divina, san Blas se ocultó de los enemigos del cristianismo, sin dejar de sostener y alentar secretamente a los feligreses con sus palabras y con el ejemplo de su santidad de vida. Retirado en una cueva en las montañas entre fieras salvajes, vivió frecuentado por los fieles cristianos que iban en busca de ayuda y a quienes el santo atendía y curaba cuando estaban enfermos.

Las Actas nos han conservado, sin embargo, un episodio que revela el temple apostólico del Santo. San Eustracio se encuentra en la cárcel condenado a morir. Entonces salió san Blas, su obispo, de la cueva donde se escondía para ir a visitarlo,obteniendo el acceso a la prisión. Al encontrarse con el prisionero, lleno de emoción le besa las cadenas al valiente confesor de su fe en Cristo. Entonces el obispo le administra la Santa Comunión a Eustracio, y éste le entrega a san Blas su testamento, confiándole la ejecución del mismo. Al rayar el alba se despiden dándose el ósculo de paz. San Blas vuelve a su escondite y Eustracio al día siguiente rubrica su fe con glorioso martirio.


Poco después, unos cazadores fueron en busca de animales salvajes para ser usados en el anfiteatro juntamente con los cristianos condenados a muerte, pero San Blas espantó a los animales para que no fueran capturados y entonces él fue capturado. Al enterarse que era cristiano, fue conducido ante el gobernador Agrícola.

Mientras era trasladado ante el gobernador, san Blas fue aclamado grandemente por las gentes, incluso los mismos paganos acudían en tropel para presenciar el paso del santo obispo, implorando su bendición y para obtener el remedio de los males que los aquejaban. San Blas, olvidándose de sí mismo y de extrema necesidad, atendía las súplicas de la gente, repartía bendiciones y encomendaba al Señor las necesidades.

Se narra que durante este traslado hacia su prisión, de repente una madre angustiada le presentó a su hijo moribundo, quien a causa de una espina de pescado, su garganta estaba atravesada y lo tenía a punto de morir. La mamá del niño se dirigió al obispo clamando: “¡Siervo de Nuestro Salvador Jesucristo, apiádate de mi hijo; es mi único hijo!” Compadecido, san Blas, impone la mano sobre el agonizante, signa su garganta con la señal de la cruz, ora por él y devuelve el niño sano y salvo a la desolada madre. Es por este hecho que su fama como patrono y mediador de los enfermos de la garganta, muchos acuden a su intercesión para alcanzar la salud.

Al llegar ante el gobernador Agrícola, lo mandó a azotar y encerrar en un calabozo y ordenó que privaran al prisionero de todo alimento. Luego, fue torturado para que renegara de su fe, pero el santo se mantuvo firme por lo que se dio orden de ser decapitado. Es considerado patrono de los otorrinolaringólogos y gran intercesor de los que padecen enfermedades de la garganta.


Día 4 SAN ANDRES CORSINI (1302-1373)

Religioso Carmelita

N

ació en Florencia, Italia, el 30 de noviembre de 1302. Sus padres fueron Nicolás y Gema, pertenecientes a las familias más aristócratas de la ciudad. En su juventud, Andrés fue un joven vicioso y pendenciero, porque se juntaba con malas compañías que tuvieron fuerte influencia negativa en su comportamiento. Un día, su madre le cuenta el sueño que tuvo poco antes de que naciera, en el cual lo vio convertido en un lobo feroz, y al entrar al templo ante la imagen de la Santísima Virgen, se convertía en un manso cordero. La madre de Andrés confiaba en que la Madre de Dios lo convertiría en hombre de bien y dejaría de ofender a Dios, pues desde el día de su nacimiento lo había consagrado a Dios y a la Virgen.


Estas palabras impresionaron al joven Andrés, quien, lleno de vergüenza y arrepentimiento, fue a la iglesia de los Padres Carmelitas, y postrado ante la imagen de la Virgen del Carmen, le prometió un cambio total. Orientado por un santo sacerdote, entró con los religiosos carmelitas para ser uno de ellos. Así logró vencer, con la ayuda de Dios, las tentaciones de permanecer en el pecado anterior y renunciar a un elegante matrimonio. Cuando fue ordenado sacerdote, en vez de aceptar las fastuosas fiestas que sus parientes le prepararon en Florencia, se retiró a una iglesia pequeña, apartada y solitaria, donde celebró piadosamente sus primeras Misas. Pocos años después, Dios le premió con una vida de santidady grandes sacrificios, el don de obrar milagros, profetizaba y se cumplía exactamente todo como lo había dicho. Bendecía enfermos y los curaba, pero sobre todo, lograba de Dios grandes conversiones de hombres totalmente alejados de la fe en Jesucristo.

Lo nombraron obispo muy a su pesar y resistencia, y aunque vivía en el palacio episcopal, su vida era sencilla y de penitente. Ayudaba a los pobres, daba dirección espiritual y ponía paz entre los enemigos. Murió a los 71 años, el 6 de enero de 1373; el pueblo le pedía favores y los obtenían, fue canonizado por el Papa Urbano VIII en 1629.


Día 5 San Felipe de Jesús (1572-1596)

Protomártir mexicano

F

elipe nació en la ciudad de México el año 1572. Fue hijo de un matrimonio emigrado de España. De niños, el futuro protomártir era inquieto y travieso, se cuenta que su nana, al comprobar diariamente sus travesuras, exclamaba mirando una higuera seca del jardín: “Cuando la higuera reverdezca, Felipillo será Santo”. El niño no tenía en absoluto madera de santo dado su comportamiento.


Sin embargo, Dios tiene sus caminos para llamar y cambiar a sus elegidos. Un día, Felipe entró con los Franciscanos Dieguínos, pero no pudiendo resistir la austeridad en que vivían los bondadosos frailes, se escapó y regresó a casa de sus padres, quienes los pusieron a trabajar en un taller como platero, pero no teniendo ganancias, su padre, Alonso de las Casas, lo envío a las islas Filipinas a probar fortuna. Felipillo para entonces tendría 18 años y se estableció en Manila. Al principio le proporcionaban gozo los atractivos de la ciudad, pero pronto se sintió angustiado, sentía hondamente la necesidad de Dios, y en ese profundo deseo de trascendencia, sintió nuevamente la llamada de Dios diciéndole: »Si quieres venir en pos de mí, renuncia a ti mismo, toma tu cruz y sígueme”. Por aquel tiempo volvió a entrar con los Franciscanos, pero ahora con los que estaban en Manila, Filipinas. Ahí se dedicó a la oración y a cuidar a los enfermos. Tiempo después, le dijeron que sería ordenado sacerdote, pero por una gracia especial, su ordenación sería en la ciudad de México. Entonces se embarcó junto con otros Franciscanos hacía la Nueva España, pero se desató una gran tempestad que llevó el navío hasta la costa japonesa. Felipe se sentía dichoso, pues pensaba que podía trabajar entre aquella gente por la conversión de muchos japoneses; sin embargo, estalló la persecución contra los Franciscanos y sus catequistas.


Felipe, por su calidad de náufrago, podía escapar del castigo y los tormentos, pero rechazó esa manera fácil de huir, y quiso convertirse a fondo y abrazarse a la cruz de Cristo siguiendo el suplicio juntamente a sus hermanos Franciscanos. Fueron llevados en procesión por algunas ciudades para exhibirlos y que se burlaran de ellos; los torturaron cortándoles una oreja, y finalmente, en Nagasaki, junto con sus compañeros, se abrazó a la cruz en la que fue colgado suspendido por una argolla y atravesado por dos lanzas. Murió diciendo: `”Jesús, Jesús, Jesús”. Cuenta la leyenda que la higuera seca del patio de su casa en México, reverdeció. Tenía 23 años de vida.

Es considerado Patrono de la Ciudad de México y el primer santo mexicano. El año 1627 fue beatificado por Urbano VIII y en 1862 fue canonizado por el Papa Pío IX.


Día 8 Santa Josefina Bakhita (1869-1947)

La Santa de África

B

akhita nació en una Aldea cerca de la montaña en Aligerei, Sudán en 1869, perteneciente a la Tribu Dagiu. Cuando tenía cinco años, su hermana fue secuestrada por comerciantes de esclavos y cuando ella tenía ocho años, también fue secuestrada por comerciantes árabes para venderla como esclava, como había sucedido con su hermana, y le pusieron el nombre de Bakhita, que significa “afortunada”. Fue vendida cinco veces y algunos de sus dueños la golpeaban. Finalmente en Khartoun, Calixto Legnani, vicecónsul italiano, la compró y adoptó. Bakhita se convirtió al cristianismo en enero de 1890, y en 1893 decide ingresar al Instituto religioso de las Hijas Canossianas de la Caridad donde en 1896 hizo sus votos para servir como religiosa consagrada los siguientes cincuenta años de su vida.


Se le conocía como una persona gentil y siempre dispuesta a ayudar: Bakhita decía que fue en el Instituto de las Hijas Canossianas donde conoció de verdad a Cristo y en donde “Dios había permanecido en su corazón”, por lo cual había tenido la fuerza para superar la esclavitud. Nunca realizó milagros ni fenómenos sobrenaturales, pero tenía fama de santidad, siempre modesta y humilde, mantuvo una fe firme en su interior y cumplió siempre sus deberes cotidianos. Le costó mucho escribir su biografía en 1910. Fue publicada en 1930. En 1929 se le ordena ir a Venecia para contar la historia de su vida; luego de la publicación de sus memorias, se hizo muy conocida y viajaba por toda Italia dando conferencias y recogiendo fondos para su Congregación. Su salud se fue debilitando y quedó en silla de ruedas, con mucho dolor.

Falleció el 8 de febrero de 1947 en Schio, Italia, fue canonizada por SS Juan Pablo II el 01 de octubre del 2000.


Día 9 SAN MIGUEL FEBRES CORDERO (1854- 1910)

Religioso La Sallista

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rancisco nació el 7 de noviembre de 1854 en Cuenca, Ecuador, hijo de una familia acomodada. Recibió una delicada educación cristiana en la familia y después en la escuela, sobre todo en las clases de catecismo. Empiezo a sentir la vocación de consagrar su vida a Dios entre los Hermanos Lasallistas, pero encontró oposición por parte de sus padres quienes le quieren orientar a la vida sacerdotal. Sin embargo le confía a la Virgen su vocación y de ella consigue la fuerza para salir adelante en su propósito de ingresar con los Hermanos Lasallistas, deseo que se cumple el 24 de marzo de 1868 al ingresar con ellos.


Al revestir el hábito, Francisco recibe el nombre de Miguel. El padre Miguel inicia un segundo apostolado en las escuelas de Quito, Ecuador, compone manuales y libros de texto apropiados, sobresale la enseñanza del catecismo, atiende a los enfermos y estudia idiomas. El Hermano Miguel influye grandemente para inducir a las buenas lecturas, se dedica con una actividad increíble a propagar libros formativos entre el pueblo. Logra publicar más de 100 libros. Durante muchos años prepara a los niños para la Primera Comunión. En 1904, como consecuencia de las leyes hostiles en Francia hacia las congregaciones religiosas, muchos Hermanos de La Salle, no pudiendo ejercer su apostolado en su propio país, deciden salir de Francia, y otros optan por España y por los países de América latina.

La necesidad de procurar a esos valerosos hermanos lasallistas y el conocimiento indispensable de la lengua castellana, motivó a los superiores trasladar al hermano Miguel a Europa, a fin de que pudiera dedicarse a la composición de textos apropiados para un estudio acelerado de dicho idioma. Tras unos meses de estancia en París, el hermano Miguel se traslada a la Casa Generalicia de los Hermanos, en Lembecq-lez-Hal (Bélgica). Pero el clima de los inviernos rígidos afecta su salud, sin embargo, él sigue trabajando fuertemente hasta que es enviado a España. A finales de enero de 1910 contrae una pulmonía que su débil organismo no llega a superar. Tras una agonía de tres días y confortado con los santos Sacramentos, el hermano Miguel entrega su alma a Dios el 9 de febrero de 1910. La noticia de su muerte es acogida con emoción y llanto. La República del Ecuador proclama un duelo nacional. Inmediatamente después de su muerte empezaron a obtenerse milagros por la intercesión del Hermano Miguel. El 21 de octubre de 1984 el Papa Juan Pablo II lo declaró Santo.


Día 17 SIETE SANTOS FUNDADORES

De la orden de los siervos de María Virgen (1304)

S

egún nos dice la tradición, fueron siete los Santos Fundadores, personas que destacaron por su virtud. Según se sabe, los nombres de ellos fueron: Alejo de Falconieri, Bonfiglio, Bonajunta, Amadio, Sosteneo, Lotoringo y Ugocio, todos fueron hombres nobles o comerciantes de Florencia, Italia, miembros de las familias más importantes de la ciudad y socios de una confraternidad de la Santísima Virgen María que llamarán la Orden de los Siervos de María.


Estos jóvenes pudieron experimentar la miseria material y espiritual de su época y, pese a las dificultades, pudieron reconocer que, para lograr un cambio total y una profunda conversión a Dios, había que mantener en el mundo la vivencia del Evangelio, tanto dentro como fuera de la Iglesia. Así mismo, los jóvenes decidieron alejarse y vivir en comunidad llevando una vida de penitencia y oración con particular dedicación al culto de la Virgen María.

Después se dedicaron a predicar la Orden de “Siervo de Santa María Virgen”, o Servitas; congregación que fue aprobada por la Santa Sede en 1304. Se consideran cuatro aspectos del estado de vida de los siete Santos Fundadores antes que se congregaran para esta obra: el primero, el estado en relación a la Iglesia, el compromiso de guardar la virginidad perpetua; segundo, entregar la propia vida y sus bienes y los distribuyeron entre los pobres; en tercer lugar, reverencia y honor para Nuestra Señora; y el cuarto, el estado de perfección de amar a Dios sobre todas las cosas.

En el monte Senario levantaron una casita para vivir en comunidad, admitieron nuevos miembros y así fundaron la Orden de los Servitas.


DIA 25 SANTO TORIBIO ROMO (1900-1928)

Sacerdote Mártir mexicano

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oribio nació en Santa Ana de Guadalupe, en Jalostotitlán, Jalisco, México, el 16 de abril de 1900. Sus padres, Patricio y Juana, lo educaron como a todos los niños de la época, asistió a la escuela parroquial y a los 11 años de edad ingresó al seminario con la autorización de sus padres. Toribio tenía una hermana llamada María, ella se preocupó porque su educación fuera de lo mejor, y lo apoyó durante toda su vida.


A los 21 años debió pedir la dispensa de edad a la Santa Sede para recibir la ordenación sacerdotal que se realizó el 23 de diciembre de 1922. Prestó sus servicios ministeriales en varios lugares de Jalisco como Sayula, Tuxpan, Yahualica y Cuquio. La persecución del gobernante Calles se agudizó y llegó a Cuquio el 9 de noviembre de 1926, y se levantaron en armas más de trescientos hombres contra los que perseguían al Párroco y los Sacerdotes, quienes anduvieron huyendo de un lugar a otro, esperando en cualquier momento la muerte. El Padre Toribio escribió en su diario: “Pido a Dios verdadero que cambie este momento de persecución, mira que ni la Misa podemos celebrar tus Cristos, sácanos de esta dura prueba: vivir los Sacerdotes sin celebrar la Santa Misa…Sin embargo, qué dulce es ser perseguido por la justicia. Tormenta de duras persecuciones ha dejado Dios venir sobre mi alma pecadora. Bendito sea El. A la fecha, 24 de junio, diez veces he tenido que huir escondiéndome de los perseguidores, unas salidas han durado quince días otras ocho... unas me han tenido sepultado hasta cuatro largos días en estrecha y hedionda cueva; otras me han hecho pasar ocho días en la cumbre de los montes a toda la voluntad de la intemperie; a sol, agua y sereno. La tormenta que nos ha mojado, ha tenido el gusto de ver otra que viene a no dejarnos secar, y así hasta pasar mojados los diez días”.


Por su gran amor a la Eucaristía, repetía con frecuencia esta oración: “Señor, perdóname si soy atrevido, pero te ruego me concedas este favor: no me dejes ni un día de mi vida sin decir la Misa, sin abrazarte en la Comunión... dame mucha hambre de Ti, una sed de recibirte que me atormente todo el día hasta que no haya bebido de esa agua que brota hasta la Vida Eterna, de la roca bendita de tu costado herido. ¡Mi Buen Jesús!, yo te ruego me concedas morir sin dejar de decir Misa ni un solo día”. En septiembre de 1927, el padre Toribio tuvo que retirarse y desde el cerro de Cristo Rey. Lloró afligido porque tenía que dejar el pueblo, decir adiós a su querido párroco; porque los superiores le ordenaban que se hiciera cargo de la parroquia de Tequila, Jalisco, lo cual no era una misión apetecible ya que el municipio era entonces uno de los lugares donde las autoridades civiles y militares más perseguían a los sacerdotes. El padre Toribio había ofrecido su sangre por la paz de la Iglesia y pronto el Señor aceptó el ofrecimiento. El Miércoles de Ceniza, 22 de febrero, el padre Toribio pidió al padre Román (su hermano) que le oyera en confesión sacramental y le diera una larga bendición; antes de irse le entregó una carta con el encargo de que no la abriera sin orden expresa. También pasó jueves y viernes arreglando los asuntos parroquiales para dejar todo al corriente. A las 4 de la mañana del sábado 25 acabó de escribir, se recostó en su pobre cama de otates y se quedó dormido. Ahí le llegó una tropa de soldados federales y agraristas, avisados por un delator. El padre Toribio estaba en la casa con su hermana, y al encontrarlo, le dispararon sin miramientos. Después, ataron su cuerpo sin vida a la espalda de su hermana mientras los asesinos armaban una camilla de ramajes para transportar el cuerpo del padre Toribio. La familia Plasencia consiguió permiso de velarlo en su casa y al día siguiente, domingo 26 de febrero, con mucha gente que rezaba y lloraba, lo sepultaron en el panteón municipal. El 22 de noviembre de 1992 fue beatificado, y el 21 de mayo de 2000 fue canonizado junto con 24 compañeros por el Papa Juan Pablo II.

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Santos del mes febrero