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El visitante


El visitante

Por Paula Lupo


Arnoldo ten铆a la ilusi贸n de conocer nuevos mundos y hacer nuevos amigos. Fue por ello que visit贸 el planeta tierra.


Cuando quiso presentarse a los terricolas, estos huyeron despavoridos a sus casas y cerraron puertas y ventanas.

Una tremenda tormenta se desat贸 en la ciudad, el r铆o creci贸 tanto que inund贸 calles y casas


Arnoldo nad贸 y nad贸 para ayudar a los pobladores.

Tom贸 aire y sopl贸 la tormenta con todas sus fuerzas.


Y elaborĂł un globo con su camisa para poder transladar a los terricolas a otro lugar que fuera habitable.

Ellos le temĂ­an tanto a Arnoldo, que no pudieron ni agradecerle su ayuda.Pero Arnoldo sabĂ­a que hay que dar con desapego.


Entonces sucedió que a la camisa le saltaron los botones y el globo terminó desinflándose y cayendo en un bosque.

Arnoldo acudió enseguida a rescatarlos y elaboró un avión de papel para transladarlos.


Al ver que Arnoldo tenĂ­a buenas intenciones y demostraba ser muy bueno con ellos le propusieron que ĂŠl mismo los transladase a un nuevo sitio.

Por lo que orgulloso y contento, y haciendose paso entre la maleza, los llevĂł a otra ciudad.


Pronto todos se pusieron a trabajar en la construcci贸n de las nuevas viviendas. Y Arnoldo ya habiendo cumplido con su tarea se dispuso a emprender la vuelta a su planeta.

Pero antes que pudiera emprender la partida los terr铆colas lo rodearon y levantaron para mostrarle su nueva casa.


Pero eso no fue todo, también le regalaron un gran abrigo para que pudiera abrigarse en el frío invierno. Arnoldo pudo así obtener lo que tanto había anhelado, tener nuevos amigos interplanetarios.



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