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Palabra de autor Leonardo Puppato

Enólogo de la bodega Familia Schroeder Sueña con tener su propio vino, pero, sobre todo, con mantener viva la tradición familiar. Leonardo Puppato, primer y actual enólogo de la bodega Familia Schroeder, lleva en su ADN, pasión y admiración por el vino. De cuna mendocina, dio sus primeros pasos en la vitivinicultura de la mano de su padre, también enólogo en la bodega de su abuelo, Ramón Puppato. Desde 1992 y por seis años, trabajó en la bodega Nazar Anchorena en Carrodilla, Luján de Cuyo, donde introdujo un cambio en el estilo y la calidad. Luego se convirtió en el responsable de operaciones enológicas en vinos y espumantes de Chandon hasta 2002, cuando viajó a Neuquén para armar casi desde cero el proyecto de Familia Schroeder. Se embarcó, entonces, en la construcción de una bodega gravitacional. Al año siguiente elaboró la primera cosecha, lanzada en 2005 con un vino reserva bajo la marca Saurus Patagonia Select. Así, cautivó a los más exigentes paladares, incluso a nivel internacional. Breathing charló con él al pie del viñedo:

¿Cuál fue el primer vino que elaboraste y qué recuerdos te trae? Fue un Viognier, uva de La Consulta-Tunuyán. Fui a ver la uva al viñedo, la degusté y estaba exquisita, o como decimos los enólogos, a punto, frutal y muy equilibrada en su acidez. La coseché a primera hora de la mañana, la cuidé mucho y fermenté el jugo en el tanque 22, de 20.000 litros. Sentí un poco de miedo al principio, ya que lo limpié y enfrié tanto que la fermentación no arrancaba. Como lo degustaba a cada rato, se me grabaron a fuego los aromas frutales que emanaban del tanque.

Aparte del Malbec y Torrontés ¿qué otra variedad ves con potencial en el país? El Pinot Noir, que creció mucho y estoy seguro que seguirá ese camino. Es una variedad difícil y eso me atrae; se lograron vinos muy finos e interesantes en la Patagonia y en zonas frías de Mendoza. Hay varios monopolios e importadores en busca de este vino, y no hay que despreciar esta oportunidad. Si bien no serán grandes volúmenes, haremos Pinot competitivos. Otra

variedad que no termina de despegar es el Cabernet Sauvignon, un clásico en el mundo que es deuda para los técnicos locales. Creo que lo mejor de esta variedad está por venir.

¿Qué otros vinos te gustan además de los tuyos? Algunos de los míos no me gustan tanto, sino que están orientados al consumidor. Esa es la clave del éxito de un vino: no hacer el vino que a uno le gusta, sino el que le gusta a la mayoría. Me gustan los Syrah de Australia, los Sauvignon Blanc de Nueva Zelanda y los Oportos de Portugal. Aquí también hay vinos muy buenos; pruebo muchos y comparo precios y calidad.

¿Qué tipo de enología te imaginas en el futuro? Similar a la actual: abierta, innovadora, original, focalizada en la calidad y cada vez más integrada al viñedo. No veo otra opción para que los vinos de la Argentina sigan en el camino del éxito.

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Revista Breathing City Bell nº 16  
Revista Breathing City Bell nº 16  

Revista local de interés general editada para la ciudad de City Bell - Argentina | Edición Junio-Julio 2010

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