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A B R I L

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atosalagua.com


Editorial ¿Cuántas cosas pensamos al día? ¿Con cuántas personas interactuamos? ¿De cuántos temas entablamos conversaciones todos los días? Historias que están ahí. Esperando. Por un receptor; uno que luego se convierta en emisor; un emisor en busca de otro receptor que después se transformará en emisor y así, hasta el infinito. Así llega el número cinco de los patos que hace varios meses se aventuraron en un chapuzón que, hasta el momento, ya ha salpicado muchas historias. Propias y ajenas. Las hemos escuchado, buscado, vivido… y en cada número hemos presentado sólo algunas. Faltan muchas por contar; porque el cinco debe llegar a 10, y luego el 10 debe multiplicarse por cinco y luego por 10, y así, hasta el infinito. Esta edición llega con opiniones, con ficción; con personajes y situaciones comunes, con historias que a veces superan la ficción; una parte del mundo plasmado en ilustraciones, en fotografías. Como cada número, agradecemos a quienes desde el inicio nos han acompañado y a quienes empiezan a salpicar con nosotros. ¡Bienvenidos a bordo!

COMITÉ EDITORIAL PATOS AL AGUA


al

agua +

m a y o

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comité editorial Mariana solís sánchez tanya araujo sánchez janett juvera ávalos alma i. m. rojas

amigos con derechos Diego Armando Rivera Tonatiuh Erreguín Enrique Santamaría rodrigo mendoza esteban govea VIANNEY GONZÁLEZ

PORTADA

brenda rodriguez

Ilustradores

nando murio eva vázquez cesar monroy navarrete veo mostros isis rodriguez ana karen araujo

fotografía

P.D.

ricardo tamayo natalia carvajal

... y los no inspirados de este mes.

5 • PATOS AL AGUA

S u m a r i o + pat o s


Como e


el zumbido al moscardón... Por: : tanya araujo / FOTOGRAFÍA: especial internet

Leerlo y reírse con él. Dice Jaime Abello, director de la Fundación “Gabriel García Márquez” para un Nuevo Periodismo Iberoamericano (FNPI) que esa es la mejor forma de recordar al escritor colombiano, Premio Nobel de Literatura 1982, quien falleció el pasado 17 de abril en su casa en la ciudad de México; en tanto que Julio Scherer dice que es tiempo de llorarlo. Desde la partida de García Márquez,

hemos escuchado muchas voces: periodistas, escritores, políticos, líderes, asociaciones… Obama se declaró su fan, Salinas de Gortari visitó su casa en la Ciudad de México y Peña Nieto (sí, aquel que –como bien menciona Lorenzo Meyer- no recuerda el título de tres libros leídos) encabezó el homenaje a una de las figuras emblemáticas del periodismo iberoamericano y de la literatura universal, en el Palacio de Bellas Artes el lunes 21 de abril.

A su lado, el presidente de Colombia, Juan Manuel Santos, quien lanzó un “gloria eterna al que más gloria nos ha dado”. ¿Qué queda por decir después de todo lo que se ha dicho? Porque parece que todos tenemos algo para hablar sobre quien nos enseñó que el periodismo es el mejor oficio del mundo, “tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia”, ese que también “lo tiene a uno todos los días en

7 • PATOS AL AGUA

“Nadie que no haya nacido para eso y esté dispuesto a vivir sólo para eso podría persistir en un oficio tan incomprensible y voraz, cuya obra se acaba después de cada noticia, como si fuera para siempre, pero que no concede un instante de paz mientras no vuelve a empezar con más ardor que nunca en el minuto siguiente”.


contacto con la realidad inmediata”. ¿Qué queda decir o hacer? Seguir su ejemplo como periodista, ser más humanos, pensar con el corazón y sentir con la cabeza, contar lo incontable… enumeran muchos de sus colegas y admiradores en todo el mundo. Queda, pues, ser ese periodista con amplias bases culturales y mucha ética por el que García Márquez propugnaba, para ofrecer un periodismo que responda al contexto social, porque más que nunca es necesario; porque como dice Javier Darío Restrepo, la sociedad requiere periodistas a los que les pueda creer; porque hoy los medios se han convertido en los grandes traidores a la sociedad, como denuncia Anabel Hernández, al señalar la complicidad de periodistas y directores de medios para ocultar o presentar los hechos a modo. “Uno es ético porque le da la gana”, refiere Javier Darío Restrepo, quien atiende el Consultorio Ético de la FNPI de García Márquez. Y cómo serlo en un mundo en el que la ética parece estar tan devaluada. No se puede imponer a manera de reglamento y sin embargo, todas las empresas, incluyendo –obviamente- las periodísticas, despliegan sus códigos éticos como si lo fuera. Como si el simple hecho de redactarlo y tenerlo entre sus documentos de constitución o en un link en sus páginas web, garantizara su cumplimiento. Y es que al leer el código de ética de la televisora cuyo lema, durante muchos años, fue “señal con valor”, uno no sabe si primero reír o llorar. “Ser una televisora confiable por hablar con la verdad y generar esperanza en la audiencia; obtener su respeto y admiración por colocarnos de su lado frente a los desastres y abusos…”1 , reza la Visión de Tv Azteca ¿Reír o llorar? Un código de ética para la autorregulación en el que a lo largo de nueve capítulos, Tv Azteca plasma los lineamientos que todo empleado debe seguir y que, para asegurar su

cumplimiento, la compañía cuenta -de acuerdo con dicho documento- con dos comités, uno de Autorregulación y otro de Visión y Valores; incluye una lista en orden alfabético en la que describe cómo deben tratarse ciertos temas como la homosexualidad, la violencia, la discriminación, etc., pues la televisora es enfática: debe producir contenido de excelencia a través de productos atractivos que “sobrepasen lo común y lo vulgar”… el chiste se cuenta se solo. Televisa es poco menos pretenciosa. Su código de ética es el propio de una empresa: el cliente es primero; cliente entendido como aquel que paga por aparecer, no como el público, el ciudadano que enciende la televisión y consume su programación. Un código hecho para que los trabajadores de Televisa entiendan que “representa un principio de lealtad institucional, a fin de mantener la imagen y desempeño de nuestra empresa con sólidos valores de integridad, ante clientes, accionistas, proveedores, empleados y la comunidad en general”2. Su precepto: la competencia justa y honesta, con la cual busca “beneficios competitivos a través de un desempeño superior, nunca a través de prácticas comerciales no éticas o ilícitas”; sus bases, dice la empresa de Emilio Azcárraga, son la credibilidad, ética, integración, liderazgo, profesionalismo, innovación, comunicación, relación humana, reconocimiento y rentabilidad… baste sintonizar cualquier canal, en cualquier horario, para sentir pena o repulsión. La ética, define el Dr. Ángel del Moral3, es la disciplina que se encarga del estudio del fenómeno moral y de los actos morales de los seres humanos. La ética aplicada –continúabusca la reflexión y la solución de casos concretos en áreas específicas. La moralidad, de acuerdo con Aristóteles en su obra Ética nicomáquea, “consiste en dar preferencia a la verdad”4. La filósofa española Adela Cortina señala

que toda actividad social y profesional cobra sentido por seguir ciertos “bienes internos”, con los que se puede obtener determinados “bienes externos”, como el dinero, el prestigio, el poder… aspectos que corrompen. En el caso de la actividad mediática, el Dr. Del Moral enuncia que el bien interno consiste en “procurar generar una opinión pública madura y responsable”5. El reto para los trabajadores de los medios, dice, es precisamente evitar que los bienes externos (el dinero, el prestigio, el poder) ganen terreno a los bienes internos y sean los que rijan la práctica del profesional de los medios de comunicación, como parece que sucede actualmente. Es cierto que los códigos hacen el papel de brújula únicamente, “el norte es éste, los valores son éstos. Usted dirá si los sigue o no”6, pero siempre deben estar ahí, pues la ética, decía García Márquez, no es una condición ocasional “sino que debe acompañar siempre al periodismo como el zumbido al moscardón”. Seguir el norte de la brújula o los bienes externos que trae consigo la actividad periodística y mediática, es el punto. Que la muerte de un grande como García Márquez nos permita -luego de la tristeza que nos produce su partida- hacer una parada y echar un vistazo a nuestro trabajo diario. 1. 2. 3.

4.

5. 6.

Disponible a través de http://autorregulacion.wordpress. com/2012/05/17/azteca/, 20 de abril de 2014. Disponible a través de http://www.televisa.com/inversionistasespanol/475828/codigo-etica/, 21 de abril de 2014. DEL MORAL, Ángel, Diplomado en Ética Aplicada, Módulo VII “Ética en los medios masivos de comunicación”, Facultad de Filosofía, Universidad Autónoma de Querétaro, 2011. En: DEL MORAL, Ángel, Diplomado en Ética Aplicada, Módulo VII “Ética en los medios masivos de comunicación”, Facultad de Filosofía, Universidad Autónoma de Querétaro, 2011. Ibid. Entrevista disponible a través de http://www.revistas.uchile.cl/ index.php/RCM/article/viewFile/11508/11866.


9 • PATOS AL AGUA


Sí, acepto. Por: : Janett Juvera / FOTOGRAFÍA: RICARDO TAMAYO

He aquí que tu estás sola y que yo estoy solo. Haces cosas diariamente y piensas y yo pienso y recuerdo y estoy solo. A la misma hora nos recordamos algo y nos sufrimos. Como una droga mía y tuya somos, y una locura celular nos recorre y una sangre rebelde y sin cansancio.

Un rubí, un diamante, la sortija en la mano de la mujer amada. ¿Cuándo sabes que es la persona con la que quieres envejecer? ¿Estás listo?¿Compartir y dividir? ¿Casados por siempre? En la pobreza y la enfermedad, dice el padre en la ceremonia. De acuerdo con el diccionario de la Lengua de la Real Academia Española en su 23ª edición define matrimonio como “unión de hombre y mujer, concertada mediante

ciertos ritos o formalidades legales, para establecer y mantener una comunidad de vida e intereses”. Y eso de mantener una comunidad de vida e intereses le queda muy claro a Francisco Pérez, informático joven de 30 años quien después de los veintitrés años, las novias que ha tenido han sido “candidatas” a ser su esposa. Ella debe de compartir sus valores, metas y sobre todo definió el matrimonio

como una alianza amorosa-económica y de convivencia. Confiesa que ha sido muy meticuloso en sus últimas relaciones, éstas se han caracterizado por ser “chicas interesadas” y no enamoradas. Ha vivido la presión de casarse por parte de amigos y familia, sobre todo porque ya ha pasado al “tercer escalón,” pero a Paco no le importa, ha decidido esperar y volver a intentarlo.


“Yo soy sólo una parte, sólo un brazo, una mitad apenas, sólo un brazo. Te recuerdo en mi boca y en mis manos. Con mi lengua y mis ojos y mis manos te sé, sabes a amor, a dulce amor, a carne, a siembra, a flor, hueles a amor, y a mí. (...)”

Jaime Sabines

“Sé que llegará” dice Abraham del Corral, al ser cuestionado sobre la persona con quien quiere pasar el resto de sus días. Afirma que a pesar de que tuvo uno relación conflictiva que lo ha orillado a estar envuelto en juzgados y abogados, tiene la esperanza de encontrar una pareja para formalizar un matrimonio. “Ella quería casarse, y estábamos por tener una hija, así que le dije que nos casábamos si permanecíamos una semana sin pelearnos. Al siguiente día ya estábamos discutiendo.” En 2011 a través del INEGI se registraron en Querétaro mil 614 divorcios, es decir, por cada 100 enlaces matrimoniales hubo 18 divorcios; esta relación muestra una tendencia creciente en los últimos años, en la que su punto más bajo se registró en 1996 (2.3 por cada cien), a partir de este año se observa un aumento paulatino que se debe a un efecto doble entre el incremento de los divorcios y la disminución de los matrimonios. De 2000 a 2011 el monto de matrimonios se redujo en 13.6 por ciento y el de los divorcios aumentó en 149.8 por ciento. “Conozco varios que se casaron por las

razones equivocadas: presión social, soledad y sin conocer a la otra persona,” lamentó Paco afirmando que ese tipo de enlaces son infelices durante toda su vida, pues tomaron a la ligera una decisión que impacta en todos los ámbitos. Me caso, me caso, me caso. Omar Patiño, químico-farmacobiólogo, decidió casarse para mantener el equilibrio en su madurez emocional, física y mental. “Te das cuenta que necesitas una persona con quien compartir tus momentos.” “Totalmente diferente a tus otras relaciones es algo mágico, fuera de sí, es como un sentido que te dice ´es tuya no la dejes ir, porque es para ti´,” Tuvo miedo, sobre todo a la aceptación de ambas familias con la noticia y la duda de si podría afrontar las necesidades de un hogar. Estefanía Domínguez, recién casada, también tuvo miedo, no en el altar, sino que tardó en caerle el veinte del compromiso que estaba asumiendo y la responsabilidad de su unión con Miguel.

Y pasa… justo unos meses antes del bodorrio, te dicen ¡No te cases! Alma está por casarse en los próximos meses, por lo que su verdadero nombre será omitido, ¡no vaya a ser que se cancele la boda a la mera hora! Tras un año de relación con su actual novio, deciden: casarse. El padre de ella le ofrece terrenos y hasta un automóvil con tal de que no se case… ¿Por qué? Nadie lo sabe… ¿Pensará su padre que él no le conviene? O será que piensa que su hija “se merece más.” Lo cierto es que ya ha girado las invitaciones de su boda y de su despedida de soltera. Y sí, en el 2014 sigue pasando. No es broma. Diego Rivera unirá su vida en mayo y anda con los preparativos prenupciales ¿cuándo sabes que es la persona con quien quieres envejecer? “Desde mi perspectiva la persona con la que decides envejecer debe ser no solo alguien a quien amas, sino con quien la convivencia sea lo suficientemente buena como para saber que podrás pasar el resto de tu vida con ella. Además, más allá de compartir gustos por la comida, la música, es importante compartir valores y visión de vida, ya que deberán trabajar juntos en la conformación de una familia, sin olvidarse de que cada uno también debe cumplir sus objetivos personales y profesionales.” Me quedaré a desvestir santos Decidir o ser soltero ha sido una tendencia de muchos mexicanos como Abraham, como yo. De acuerdo con World Marriage Data, estudio a cargo de las Naciones Unidas en el 2000, al llegar a los 30´s, aún hay mucha inclinación por la soltería, 14 por ciento de las mujeres siguen solteras hasta los 34 y el 17 por ciento de los hombres también andan “vistiendo santos” ¿Cuál es la edad en la que ya se te fue el tren? Paco muy honestamente dice que por la maldita biología las mujeres a los 35 y los hombres


cinco años más…hasta los 40. Abraham, que actualmente tiene 26, cree que sólo le quedan cuatro años para alcanzar a subirse al tren, aunque definitivamente no está en búsqueda de la doncella de sus sueños. “Creo que eso no existe, a lo mejor hay edad para tener hijos, por cuestiones biológicas hay una edad en la que ya no se puede (concebir), pero para casarse no importa la edad, el chiste es tomar la decisión bien consciente,” así lo manifesta Diego.

Los hombres un 30% se casan entre los 20 y 24 años y otro 30% entre los 25 y 29. Las mujeres se siguen, (nos seguimos) casando jóvenes, “patea luncheras” les dicen a ellos. El 18 por ciento se casa antes de los 19, con un 35% entre los 20 y 24. Para los 25 años el 75% de las mujeres ya se caso. Omar, que se declara felizmente casado, asegura que se te pasa el tren cuando te encuentras a la defensiva con respecto al amor y vives en desdicha por cicatrices pasadas, dice que si a los 40 llegas y sin pretendiente, ahora sí ya no hay tickets para el tren.

Y recuerdo una plática con un gran amigo, él con los ojos iluminados, viendo hacia el horizonte explicaba algo así, palabras más seguramente “¿Casarte? Es un compromiso institucionalizado, es parte de lo que la sociedad dicta, sin embargo, la edad no es variable para tomar tal decisión, sino el sentirte con y para ella, es sentir una magia, algo no terrenal, cuando llegue a sentir eso... me casaré.”


¿Qué pasa cuando crees que la decisión que tomaste es incorrecta y crees que el otro camino pudo ser mejor? Eso: el otro camino, a eso se refería Mario Benedetti en su primera novela titulada “Quién de nosotros.” “¿Qué otro pude haber sido? Sé que estas interrogaciones no me llevarán a nada, pero creo sinceramente aun sin saber a ciencia por qué, que lo único que excede en mi vulgaridad es justamente eso que pude ser, y que no soy,” Miguel entre la soledad y la infelicidad describe cómo dejó de ser él para ser otro por Alicia. Tres personajes que cuentan al lector su versión sobre el amor, sobre la juventud, sobre cómo se ven en el pasado y sobre todo en el futuro. Miguel, Alicia y Lucas. El libro lo cuenta por partes, el orden de aparición es tal cual mencioné los nombres. Miguel, siempre supo que Alicia no era para él. ¿Cómo puedes saber eso? Miguel no se cansó de describir y visualizar a Alicia y a Lucas juntos, para él eran muy parecidos en gustos, coincidían en intereses y la forma de ver el mundo. “En lugar de éste podría estar Lucas, aquí, a mi lado, y no habría de qué hablar.” Sinceramente lo único que unía a Miguel y a Lucas era Alicia. Después de leer la soledad con la que convivía a diario Miguel, pese a tener a Alicia junto a él, comparte con el lector cómo era Alicia, antes de conocer a Lucas. Y presume el “besuqueo verbal de los enamorados” que tenían durante las doce cuadras de caminata después de clases.

No sé realmente si Lucas debía impedir o mostrar su amor por Alicia, para que estuvieran juntos como según Miguel, estaban destinados a estar. Sin embargo, me causa mucho ruido la carta que redacta Alicia, cuando le advierte a Miguel que se va, se va con Lucas. “Hemos incurrido en varias faltas, pero vislumbro que nuestra gran equivocación, la más irremediable ha sido el no hablar nunca de ellas.” Le explica de muchas formas que su matrimonio no era un fracaso, sino un éxito malgastado, le reprocha sobre todo el hecho de que Miguel haya orillado a Alicia, preferir a Lucas, cuando ella realmente prefería estar con Miguel. Lo mejor, a mi gusto es la parte de Lucas, cuando mete en su texto, subíndices explicando situaciones que altera para ser mejor contadas o cuando cree que la historia pudo haber sido de otra forma. Miguel confiesa: “No sé contarme cuentos; sé reconocer el cuento en algo que veo o que experimento. Luego lo deformo, le ponlo, le quito.” Y es justo así como se escribe la tercera y última parte, donde Alicia es Claudia; Andrés es Miguel y él es Óscar Llamas. Sentados en el café Lucas sabe que fue un distraído por no darse cuenta que Alicia representaba, en el pasado, una suerte disponible, lamenta haber cometido negligencia. Pero no sabía qué hacer con el presente, con la Alicia de ahora, la que dejó hace once años y pasaba con él en el zoológico. ¿Quién juzga a quién? Así finaliza esta primera novela de Benedetti; te encantará conocer más de las tres versiones. ¿Miguel, Alicia y Lucas, quien de ellos sentía realmente amor por el otro?

15 • PATOS AL AGUA

REDACCIÓN: JANETT JUVERA/ ILUSTRACIÓN: ESPECIAL PUNTO DE LECTURA

¿Existe verdaderamente otro rumbo?

Miguel le pregunta a Alicia cuándo se casaría, refiriéndose a Lucas y ella. Sorprendentemente Alicia le regresa la pregunta a manera de propuesta a Miguel. Sí, así fue que Miguel y Alicia deciden contraer matrimonio.


Sin embargo, cuando decide lanzar una publicación bajo su nombre real, la comunidad literaria lo rechaza fuertemente, siendo su libro, un total fracaso. Triste y después de aquella derrota, David promete no volver a escribir; angustiado y afligido se encuentra de frente con la muerte cuando su doctor le diagnostica un cáncer terminal del que no podrá salvarse. Cuando de pronto llega a su casa una extraña invitación que no puede rechazar. Con sorpresa, llega a la dirección de su cita y se da cuenta que es un burdel y tiene el mejor encuentro sexual de su vida, con una mujer que literalmente le hace ver el cielo y las estrellas. Pero, ¿cuál era el

propósito de aquella sugerente invitación? Pronto lo descubre cuando Andreas Corelli, un editor famoso, lo invita a escribir un libro sin precedente, con una temática sin igual. Le pide que invente una nueva religión, con la que se pueda dominar a las masas; a cambio le dará algo muy preciado. Abrumado, David Martín acepta, regresa a la antigua casa que compró hace poco tiempo y se encuentra con situaciones que le hacen perder el control al escribir el libro. Sin ningún malestar físico, ni presencia de la enfermedad que le quitaría la vida, se tropieza con personajes insospechados. Novela de acción, tragedia y romance. Persecuciones policiacas, crímenes sin resolver y amores imposibles; encontramos el verdadero significado de la amistad y del agradecimiento y conocemos de cerca el “Cementerio de los libros perdidos”. Apasionante, envolvente y sorpresiva es la novela de Ruiz Zafón, parte de una colección de libros que atrapan al lector de principio a fin. Si quieres sumergirte en una historia sin igual, no dejes de buscar el libro.

17 • PATOS AL AGUA

“El juego del ángel”

Es una extraña casualidad que los libros que llegan a mis manos siempre tengan como protagonistas a escritores cansados de escribir. “El juego del ángel” del español Carlos Ruiz Zafón, no fue la excepción. En él se relata la historia de David Martín, hijo del encargado de la seguridad del reconocido periódico “La voz de la industria”, en el que realiza sus primeras publicaciones. Al ver su talento, el editor lo invita a escribir una novela en serie, pero con un seudónimo. Ávido por escribir y dar a conocer su trabajo, sin importar las condiciones, David acepta y escribe con ánimo una gran colección que es gratamente recibida por el público lector.


El Patito feo


Daniel creció con la vaga idea de cambiar el mundo, ver a la gente feliz. Sentía curiosidad cuando veía a personas pobres y a los niños que no tienen qué comer. Nació un 21 de febrero, en la caótica ciudad de México y cuando aún era pequeño sus padres lo llevaron a vivir a Querétaro para continuar con el negocio que su abuelo había iniciado. Siempre sonriente, Dani cuenta sobre su vida, sus anhelos, sus deseos, sus fracasos y sus metas cumplidas y por cumplir. Nos comparte su filosofía de vida y su modo de ver al mundo. Con un brillo en sus ojos negros, habla de su niñez como una hermosa etapa, en la que fue feliz, le gustaban los Thunder Cats y desde pequeño sintió un especial interés por la música.

plataformas. Tú no eres nadie, si quieres hacer un cambio necesitas cierta presencia y relaciones. Siempre me gustó la escuela de manera natural, tuve problemas de conducta y sociales, no académicos. Decidí estudiar diseño gráfico, porque entendí que para ser empresario necesitaba dos cosas: saber vender la imagen y saber administrarla y en base a mis talentos, pensé: lo potencializo estudiando diseño”, recuerda Daniel. Cuando salió de la universidad quería hacerse cargo de la imagen de una empresa, un amigo lo contrató para tener esa responsabilidad en su organización; pero Dani nos cuenta que a pesar de que le iba bien económicamente no se sentía pleno, se sentía aburrido y monótono, se percató que se estanca rápidamente, pues si no se encuentra en constante crecimiento y aprendizaje, se frustra.

“La gente debe saber qué quiere, pero ni siquiera nos lo planteamos, pocos hacen un plan de vida”

Vivía como el resto de los chicos de su edad, hasta que entró a la preparatoria. Comenzó a estudiar música por su cuenta e integró su propia banda de rock; tocaba la guitarra, con la firme convicción de ser hippie, vagar por el mundo con su música, pregonando amor y paz… se preguntaba a quién se le había ocurrido la idea de inventar el dinero, se declaraba en contra del sistema, odiaba la política y la economía; anhelaba vivir en el bosque, cazar su propia comida, beber agua del río y construir su casa de madera. Estudiaba en un colegio privado, en el que sus ideas no encajaban y lo corrieron; entró a una escuela pública donde conoció un contraste muy claro entre los niveles socioeconómicos, “salí de la prepa y me cayó el veinte”. “Me di cuenta que no iba a lograr nada, que para obtener algo necesitas vehículos,

Entendió que siendo empleado nunca iba a hacer realidad el sueño de cambiar el mundo, “tengo que ser libre, tener mi tiempo disponible para ejecutar las ideas; lo decidí un día y renuncié”. Todo se fue acomodando, conoció a un amigo que le habló sobre libertad financiera, le recomendó algunos libros que cuando leyó fueron como “unas cachetadas”. Comprendió que las personas que son empresarias piensan y hacen cosas distintas, “yo quiero ser eso, alguien disciplinado, con carácter, alguien que no era. Desarrollé el hábito de leer un libro mensualmente, fui aprendiendo, y dije ‘esto lo tiene que saber México’, yo amo mi país, me gusta mucho la gente, somos muy


creativas, imaginativos, carismáticos; pero lamentablemente estamos enfrascados en un contexto que no nos lleva a algo de valor.” Dani platica que empezó a ver el mundo diferente y amplió su contexto, supo que todo tiene que ver con educación: ya sea intelectual, financiera, emocional, porque cuando una persona es educada, todo cambia. Se dio cuenta que los jóvenes tienen un problema, esperan que todo les caiga del cielo, no crean nada; Daniel asegura que México necesita jóvenes distintos y sabe qué tiene que hacer. Sin embargo, no todo fue sencillo, aunque las ideas llegaban con soltura, los planes se detenían, o simplemente, no funcionaban. Con añoranza, Daniel cuenta del proyecto en el que participó, donde se perdió mucho dinero; se organizó un evento al que invitaron a Marco Antonio Regil y a Ana Cortés para que hablaran de educación financiera en el Auditorio Josefa Ortiz de Domínguez, tenían contemplado la asistencia de cuatro mil personas y sólo llegaron dos mil 500. “Fue muy triste, se invirtieron más de 70 mil pesos en publicidad, pantallas, videos, y los chavos ni nos pelaban, porque no les interesa. Eso nos pasa como jóvenes, yo lo viví, cuando tocaba música y fumábamos esto, tocábamos aquello. Lo experimenté, no desarrollé vicios porque me aburro rápido, pero hay gente que se queda ahí y es porque no tenemos un plan de vida. La gente debe saber qué quiere, pero ni siquiera nos lo planteamos, pocos hacen un plan de vida”.

“La cosa es querer algo y ser determinante”.

Después de ese episodio las ideas regresaban, revoloteaban su mente y buscaban

la forma de salir al exterior en un proyecto viable. Sabía que necesitaba buscar la manera de impactar en la mentalidad de los mexicanos, pero ¿Quiénes se iban a dejar? Su experiencia le decía que sólo los más jóvenes podrían entender el mensaje, pues no están viciados. Pensó en las plataformas que necesitaba, así que se sentó y lo escribió sobre papel, empezó a trabajar y encontró a las personas correctas en el camino, las cosas comenzaron a darse solitas. Con convicción asegura que son los chicos de secundaria aquellos en los que aún se puede influir, por lo que empezó con la idea de ofrecerles talleres de educación financiera e inteligencia emocional. Quiere expresarles que cuando una persona es feliz, lo es porque tiene una riqueza de la mente y del corazón, cuando se es rica así, el dinero llega solito. “Una persona que habla sobre abundancia es disciplinada, ordenada, congruente, amorosa. Aprende siempre de las personas, sabe estar presente y ver a los ojos y decir yo te escucho”. El taller tiene una duración de ocho meses, se trabaja sobre la línea del ser, hacer, tener. Durante la fase del ser se educa al joven sobre liderazgo, identidad, sentido de pertenencia, equidad de género, se les invita a crear su código de honor, las leyes que rigen su vida; constituye la parte individual. La parte del hacer tiene que ver con educación financiera, cómo se crean los negocios, cómo se financia, técnicas de negociación, cómo generar carácter. En la parte del tener deben crear un proyecto económico y cultural que les pueda generar dinero, desarrollan el proyecto para hacer una feria del emprendimiento donde se pretende invitar a grandes empresas con el propósito de que apuesten por los proyectos que desarrollen los jóvenes. “Me gustó esta parte, dije quiero hacerlo y se empezó a dar. Cuando tienes la idea y la

compartes, la gente llega, es la energía, yo siento que cuando deseas algo con todas tus fuerzas, empieza a suceder, invariablemente. Me dijeron, aguas con lo que deseas porque se te puede cumplir. Y si es cierto, se está cumpliendo. Tiene un precio que no es negociable y que tienes que pagar, pues genera responsabilidad, ya no me puedo echar para atrás, porque hay gente que espera, que depende, que está comprometida. Me costó trabajo, desvelarme, salir de mi área de confort, perdí amigos, pero a final de cuentas estoy logrando lo que me propuse. Así fue como ahorita me doy cuenta que los sueños suceden si realmente es tu pasión, yo me siento como pez en el agua, es mi misión.”, manifestó. Además de estos talleres que Daniel ofrecerá en distintas escuelas, produce programas de radio por internet. En ellos cuenta con la participación de personas que hablan sobre diversos temas. “Me puse a ver dentro de mí, para qué soy bueno, qué quiero ser dentro de cinco años, a quién quiero tener, a quién quiero impactar, cuando te haces esas preguntas indudablemente las respuestas llegan. Tienes que trabajarlo, desearlo. La cosa es querer algo y ser determinante”, Daniel desea consolidar su proyecto, trabajar duro para impactar la vida de los pequeños y realizar sus sueños. Sabe que debe esforzarse; siempre optimista porque sabe lo que desea y cómo lograrlo; una vida plena, llena de trabajo, satisfacciones y retos, con gente a su alrededor que lo quiere y lo acompaña en esta aventura. Sonríe. Daniel creció con la vaga idea de cambiar el mundo, ver a la gente feliz.


ILUSTRACIĂ“N: NANDO MURIO

Amigos con derechos... ...de autor


Basta

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Hace unos días mi novia me preguntaba qué pensaba sobre el caso de Hipólito Mora ¿Será un asesino o más bien el gobierno federal pretende desprestigiar a las autodefensas? La respuesta, tristemente, es simple: los ciudadanos no tenemos información suficiente para sustentar nuestra postura. Los mexicanos estamos tan acostumbrados a la mentira institucional que cuando surge una noticia relevante, sobre todo en materia de seguridad, resulta natural que no creamos en ella e, incluso, las teorías conspiratorias se multipliquen en pocas horas. Recientemente se demostró que hoy persiste la práctica gubernamental de engañar a la ciudadanía para ganar legitimidad en su estrategia de combate al crimen organizado, y la prueba irrefutable de esto son las dos muertes de “El Chayo”: la primera ocasión fue el 9 de diciembre de 2010 y la segunda el 9 de marzo de 2014. Y esta no es la primera vez, hay que agregarle a la lista el chupacabras; el montaje televisivo para recrear la detención de Los


de relaciones públicas,

mos a hacer periodismo POR: diego rivera/ ILUSTRACIÓN: eva vázquez

¿Cómo le hacemos los mexicanos para crearnos un criterio sobre si los gobernantes actúan como guionistas de una tragicomedia, mientras los “periodistas” solo amplificamos sus dichos? Si los medios masivos de comunicación no empiezan a hacer periodismo real, los mexicanos están condenados a vivir manipulados por esos guionistas del realismo mágico. La mayoría de los medios no hace periodismo, hace relaciones públicas. El periodista está obligado a agotar todos los recursos para presentarle a su público la versión más completa de la verdad. Qué diferente sería si, desde que se formaron las autodefensas, los mexicanos hubiéramos tenido la información suficiente sobre lo

que ahí pasaba; qué diferente sería si todos los medios que están reportando desde Michoacán ya hubieran agotado todas las fuentes de información sobre el caso de Hipólito Mora. ¿Y si en lugar de publirrelacionistas tuviéramos periodistas en las calles? Le aseguro que usted y yo tendríamos información suficiente en la mano para saber si esta es nueva artimaña del gobierno federal o si en verdad hay elementos suficientes para suponer la culpabilidad de Hipólito Mora. Hay que dejar bien claro que los medios de comunicación no son una autoridad judicial y, por lo tanto, no les corresponde definir la culpabilidad o inocencia de cualquier persona; les toca develar si los procesos legales se están desarrollando apegados a la normatividad vigente; les toca revisar con lupa que los gobiernos actúen acorde a sus atribuciones. En la mayoría de los casos, la actividad en los medios se reduce a reproducir lo que los actores políticos quieren decir; obviamente,

esto implica reducir la “verdad” a su mínima expresión, lo único que se hace pues, es hablar de la realidad vista a través de los ojos de los poderosos. Para hablar de lo que pasa en nuestro entorno es necesario incluir a todas las fuentes que influyen, porque de otra manera sólo mostramos una mínima parte de lo que pasa y esa mínima parte, en la mayoría de los casos, beneficia a quienes ostentan el poder. Por eso resulta de vital importancia y hasta urgente fortalecer a nuestro periodismo mexicano; por el bien de todos es necesario que los periodistas cumplamos con nuestra obligación ciudadana, para que no nos vuelvan a ver la cara, para que no se vuelva a abusar de nuestra credulidad, para que tengamos la información suficiente que nos permita forjar nuestra democracia, para que los poderosos sepan que estamos al pendiente de su desempeño público; pero, sobre todo, para que tengamos la información suficiente que permita a los ciudadanos siempre ser parte de las soluciones y no de los problemas.

27 • PATOS AL AGUA

Zodiacos; La Paca, la vidente que encontraba osamentas, y así, una larga lista de pifias institucionales, que después de revisarlas solo queda preguntarse ¿Con qué cara le piden a la gente que crea todo lo publicado en los medios de comunicación?


Notas a Don Lucio POR: Tonatiuh Erreguín / ilustración: cesar monroy navarrete.

I Amaneció tan normal ese sábado, pero nadie notó que no cantó el gallo ese día, amaneció tan normal, o quizá fue lo que todos vieron, sin mirar el rojo sol en la mañana, sin sentir el frío total cubriendo la cama, arañando a mitad del invierno por entre los huesos. Me levanté como si nada ese día, horas antes de que no cantara el gallo, me lavé la cara y salí al frío, amaneciendo cansado y encabronado, sin saber que tanto cerca como lejos, el gallo no cantaría, te morías Don Lucio, el único gallo que aún cantaba.

II Murió de una forma miserable, hundido en una cama de hospital, con la cobardía del verdugo de la muerte, que lentamente lo fue tomando, atrapado entre los tubos y cables, sin poder tomar defensa, sin poder mentarle la madre a ella, su muerte. Cabrona la muerte, le dió tiempo, y pensó como tantas veces las borracheras, los bailes, las risas, la fiesta y los nietos; Nadie supo que dejó de cantar el gallo, y me he puesto a llorar como un niño, sentado al borde de la cama, tan solo y en silencio.

III A ti no te van a recordar muchos gallito, solamente los necesarios, y sé, que no vale madre escribir todo esto que escribo, pero tu sola ausencia me hace gritarle al viento. ¡Ay! Gallito, cómo quisiera que cantaras, o que contaras las historias, que tan oscuras y siniestras contabas, cuando el mundo seguía aquí. No va a haber más nietos, por lo menos ninguno que baile la chichona otra vez, porque te fuiste, y nos dejaste al viento, la música y el silencio, las plantas, y las leyendas, Por eso nadie te va a recordar, Porque todo lo que fuiste, nosotros lo somos.


29 • PATOS AL AGUA


La fortuna de las uñas POR: ENRIQUE SANTAMARÍA / FOTOGRAFÍA: NATALIA CARBAJAL

“Cada uno vaya a una esquina, y tomen el cortaúñas de su preferencia.” - Pero Padre, estamos en un círculo. Maldito Tsubaya con comentarios obvios.

sus

estúpidos

Porque todos tenemos que cortarnos las uñas, ¿cierto?

Tanba.

Ve al gabinete de tu baño. Ábrelo (lentamente, de preferencia). Quita la crema antiarrugas y el desmaquillador. ¿Por qué lo tienes, ahora que me pongo a pensar? No viven mujeres contigo. ¿O tú eres la mujer?

Fuuga Tanba había podido crear un monopolio de cortaúñas que lo hacía, aceptémoslo, el dueño del universo.

¿Ya encontraste el cortaúñas? Era obvio que eso estábamos buscando. Por eso dije “uñas” hace un momento.

II Fuuga Tanba había logrado muchas cosas durante sus 55 años de carrera. Un negocio trasnacional exitoso que pululaba en consumismo. Y además, era dueño de todos nosotros.

Tómalo y voltéalo. ¿Qué dice en la parte de atrás, debajo de esa estrella de 8 puntas forjada en el metal? Tanba. En el tuyo y en el mío.

Tanba en los de todos.

Mandatarios de todo el planeta se habían acercado a él para rogarle que surtiera a sus naciones, pobres o ricas, de sus cortaúñas. William H. Rhenhardt, actual presidente de una nación europea que aceptaba a norteamericanos como líderes, tenía un cortaúñas hecho completamente de marfil. Ultimate luxury. Tanto dinero, tanto éxito le había permitido darse los lujos más extremos, las mujeres más bellas, los momentos más preciados.

31 • PATOS AL AGUA

I


También un poco de locura.

Sólo un poco. Construir un estadio mediano dentro de su palacio en el countryside de Osaka, llenarlo de gradas para 4 mil personas, hacer concursos de licitaciones para franquicias que quisieran vender fast food ahí dentro, conseguir a distintos e ilegales distribuidores de armas para llenar los sótanos de armas blancas y largas y automáticas y espadas y demás instrumentos punzocortantes; todo era poca cosa para Fuuga. Un estadio que ahora tenía que ser utilizado para decidir quién se quedaría con la fortuna de las uñas.

III - Maldito Vin Steele, con su ridículo nombre estereotípico y su actitud heroica -, había pensado Tsubaya cuando lo conoció en Kitcho, el restaurante que su Padre prefería para desperdiciar su fortuna. Toma a un norteamericano cualquiera: gordo, lento, altivo y pedante; desaseado, amante de los rifles y pistolas; católico, intolerante, republicano y admirador de los Bush: ése es el vivo ejemplo de todo lo contrario que ejemplificaba Vin Steele. A sus 40 años había mantenido una vida estable y llena de éxitos decentes. Le gustaba trotar a las 5:00 am todos los días, para mantenerse fresco durante su jornada laboral de 9 am a 6 pm en el cubículo de su compañía. Respetaba a cada una de las

bellas mujeres que se paseaban por los pasillos de la oficina, e incluso un halago era demasiado para dirigirles. Toda esa tensión sexual la saciaba con Beverly, su esposa desde hace 5 años, a quien amaba y respetaba inexorablemente. Se bañaba después de correr y al terminar de cenar en su suburbio de Gilbert, Arizona. Su casa de 2 plantas, 3 y media habitaciones y 1 y medio baños le acogía cómodamente a él y su esposa. Ahí mantenía regularmente reuniones con vecinos y familiares para debatir, cómodamente, las propuestas que harían llegar a sus representantes locales para eliminar la venta de armas en, primero, su comunidad, para después llegar a la totalidad del país. Hablar de él y su vida anterior aburre. Incluso él se desesperaba pensar en sí mismo. Por eso no dudó en tomar la invitación del Sr. Tanba. Aunque no lo había conocido personalmente sino hasta este momento, cuando lo observaba desde lejos y hacia arriba, mientras el dueño del monopolio más grande de cortaúñas permanecía inquieto en su gran cabina de cristal 20 metros arriba de donde él estaba, parado con sus brazos cruzados, y quien era la misma persona que lo obligaría a pelear a muerte con un pequeño hombre asiático que, juntando las piezas de este confuso rompecabezas, ahora entendía era Tsubaya, el hijo rechazado. ¿Cómo iba un hombre tan serio, recto y respetuoso, atreverse a regalarle negra muerte a una persona que no conocía? ¿Qué había visto exactamente aquel hombre oriental de 70 años en un

americano promedio como él? Rabia.

IV Era la segunda vez que se organizaba un maratón en Gilbert. Sus 207 mil 550 habitantes habían sido testigos de una recaudación de fondos para curar el cáncer en la piel. Aunque pocos salieron a las calles, la mayoría donó por la causa.

Vin Steele hizo las dos cosas.

Este año el cáncer de próstata era la causa. Siempre era cáncer. Vin inscribirse.

fue

de

los

primeros

en

No fue el primero en terminarla, por supuesto. Aunque sí llegó antes que su esposa. Sólo por un poco: al llegar a la meta esperó 37 minutos antes de que Beverly llegara jadeante al punto final. Durante toda la carrera Vin se sintió intranquilo. Su comunidad parecía invadida por un despertar extraño. Como si la hubieran cacheteado de repente y se hubieran dado cuenta que algo rompía con el orden previo. Los primeros 20 km no sintió nada fuera de lo común. La mayoría de los rostros que aparecían a sus lados podía reconocerlos fácilmente. E incluso los que nunca hubiera visto parecían ser conocidos desde hace años. Porque algo tenía el ambiente que lo hacía sentirse cómodo entre tanta gente desconocida.


Tanba. No le interesó lo suficiente, sino hasta terminar la carrera. Durante esos 37 minutos que se alargaban por la espera de Beverly, buscó a estos hombres. Los encontró a 7 metros de distancia, parados, sin jadear, mirando hacia todos sin fijarse en nadie en particular. Se quedó mirándolos un rato, hasta escuchar un “¿se encuentra usted bien, señorita?” que un paramédico preguntaba a Beverly, mientras ella se arrastraba con una pierna ensangrentada hasta la línea de meta. Fue unas horas después cuando Vin se enteró que en la curva del kilómetro 39 una piedra puntiaguda había hecho tropezar a su esposa. Iba a poca velocidad, y aunque el impacto de su rodilla con el suelo fue directo, apenas había roto una parte superficial de su piel. Lo único verdaderamente preocupante es que ella era propensa a sangrar mucho, y una pequeña cortadura como la que tenía podía resultar peligrosa. Tal vez fue eso lo que hizo a Vin Steele desprenderse de su antiguo ser, al menos por estos instantes. Pues aún cerca de la línea de meta, a tan pocos metros de distancia de su esposa, sintió fervor en su piel y se aceleró hacia ella. Y lo hizo tanto y tan bien, que la gente empezó a observarlo. Especialmente la gente que iba

arrojando hacia el suelo.

Discúlpelo. Atienda a su esposa.

Empujón tras empujón, seguidos por gritos ahogados de sorpresa y dolor, la gente iba cayendo poco a poco bajo el poderío fiel y decente de Vin Steele. Pero él tenía conciencia todavía: por eso intentó detenerse después de la quinta persona que arrojaba al suelo, cuando una pequeña niña de 8 años aparecía en el horizonte, a sólo unos instantes de ser aplastada por su bien alimentado cuerpo.

Intentó detenerse, pero en un relámpago de instinto recordó a su ensangrentada mujer. Recobró bríos y siguió corriendo. No se detuvo ni ante los gritos de la gente, ni el de la pequeña. Sintió cómo cada uno de los dedos del pie derecho de esa inútil criatura se hacía pedazos bajo sus Asics Gel-Kayano 19, los mejores running shoes que pudo conseguir. Dejó detrás el bullicio de las miles de voces que le reclamaban su fechoría. Encontró a su esposa en los cuidados de un paramédico pequeño y regordete. Se sintió aliviado. Y detrás de él aparecieron estos dos hombres. Tanba.

- Beverly, ¿te duele?

- Junichiro, tenemos poco tiempo para ser educados. - Siempre hay tiempo para la educación.

- Su esposa está bien, ¿señor…?

- Steele.

- Vio usted el desorden que causó atrás, me imagino…

- No importa. ¿Beverly…?

- El señor Steele hizo lo que tenía que hacer para cuidar de su esposa. Usted ni nadie tiene que reclamarle por sus acciones.

- ¿Son ustedes amigos o familiares?

- Amor, llévame a casa. Siento que me desmayo.

- ¡Beverly…!

- Nosotros estaremos más que contentos por llevarlo a su casa, señor Steele. - Tenemos que tratar con usted una oferta de trabajo. - Sólo quiero llevar a mi esposa a casa. Gracias por interesarse, pero… - ¿Nos da un minuto para platicar, señor Steele? - La señora está bien, simplemente tiene que descansar. Atienda a sus amigos.

V

- Usted tiene sangre guerrera.

- ¿Disculpe?

- Mi compañero es un grosero.

- No los conozco.

- Por favor, camine con nosotros, señor Steele. Tanba. - Nos dejó encantados su acto de hace unos minutos, señor Steele.

33 • PATOS AL AGUA

Fue durante el kilómetro 25 que los vio. Dos hombres asiáticos corrían a toda velocidad, adelantándose a todos. Pasaron a su lado y un fuerte olor a metal se apoderó de sus sentidos. Y al pasar, notó que en su espalda no tenían el número de participante, como los demás: en su lugar, una estrella de 8 puntas se dibujaba.


- De verdad que es un íntegro representante de su raza y su país.

- No aceptaremos un no por respuesta.

- ¿Un “no” de qué? Ni siquiera han propuesto nada.

- Pero la niña…

- Usted hizo lo que tuvo que hacer. Nadie con verdadera inteligencia lo pondrá en duda. - Es una pequeña. Sus huesos están en crecimiento. Sanarán rápido. - Disculpe el atrevimiento de mi compañero. Y también nuestros modales. Sabemos quién es usted y no tiene idea de quiénes somos. - Mi nombre es Junichiro Kusaka, y él es mi compañero Akihisa Nakata. Ambos trabajamos en una empresa japonesa que se interesó por usted. - Japonesa… parecen inventados.

Esos

nombres

- Queremos que usted herede la fortuna de nuestro jefe. Él ha empleado mucho dinero para encontrar a una persona digna de dirigir su empresa. - Pero yo no sé nada sobre cómo administrar… - Nadie sabe en verdad cómo lograr eso, señor Steele. Pero nuestro jefe tiene una visión diferente. - No le interesa sus diplomas. No le interesa de dónde viene o a quién conoce. Le interesa el fuego de sus ojos. - El mismo fuego que lo cegó cuando aplastó el pie de aquella pequeña.

Tanba.

- Nuestro jefe está muy preocupado por su empresa. Ha trabajado duramente por años para mantenerla en el primer lugar del mercado.

- Venga con nosotros, señor Steele. Nos encargaremos de todo: de su trabajo, de su esposa.

- ¿Quién es su jefe?

- Voy a ser sincero con usted, señor Steele: nuestro jefe no confía en nadie, ni en su familia. Pero sabe que el dinero genera un lazo más fuerte que el de la sangre.

- ¿Estará bien?

- Dejará de verla por un tiempo. No importa. Tanba.

Además, si podía convencer al señor Tanba de darle toda su fortuna, entonces podría sacar a su esposa de ese suburbio maldito. ¡Qué diablos!, podría incluso comprar todo Gilbert y convertirlo en el depósito de residuos nucleares más grande de América.

- Nosotros viajamos por todo el país para encontrar a alguien como usted.

VI

Y sinceramente, estamos cansados de viajar. Encontrarlo aquí, en medio de la nada, fue un verdadero alivio para nosotros.

Le insistieron por varios días. El maratón fue el inicio de una serie de intentos por llevarlo a Japón, sin su esposa y sin ningún objeto o sentimiento que lo ataran a Gilbert.

Todavía no sabía por qué iba en

Sí. Eso sonaba mejor.

¿Pero disputar la fortuna con el mismo hijo de la familia? ¿De verdad era tan inútil? Por lo poco que sabía de él (nunca averiguó su nombre), el Padre lo detestaba. Le había pagado las mejores escuelas y nunca pudo aprovecharlas. Era eso, o tal vez algo en su cara que lo hacía aborrecible ante su padre. Tal vez podría convencer al Padre de recapacitar y darle todo a su hijo, porque eso es exactamente lo que Steele haría en su lugar. ¿Por qué buscar en otros países si la misma sangre es el mayor lazo entre personas?

- ¿Cuál es esa empresa?

- Hemos viajado durante más tiempo del necesario.

ese avión privado. Sabía al menos que ya no aguantaba las miradas de la gente que lo juzgaban por haberle roto el pie a esa niña.

Aunque tal fortuna era tentadora.

Una persona tan recta como él nunca haría mal uso de la riqueza. Para nada: la dirigiría hacia obras de caridad, beneficencias, universidades, asilos, comedores comunitarios, restaurantes, bares, strip clubs, prostitutas, venta de armas…

Sí. Eso sonaba mejor.


arriba.

Eso lo hacía débil.

De pronto supo porqué lo odiaba su Padre: tenía lágrimas en los ojos. Ni siquiera él, un extranjero que podría perder a su familia en un instante, sentía dolor en los párpados. Ni pesar.

Y ese desesperante:

tono

de

hablar,

tan

- Pero Padre, estamos en un círculo.

Por eso el emperador Tanba lo odiaba. Y ahora Steele también lo hacía.

Continuó, inspirado.

- Aquél hombre a mis espaldas es su personificación, señor Tanba. Él necesita de usted, tanto como usted de él.

Frente a él, se veía insignificante. Gordito, lento, amante de la violencia. Bajo esas lágrimas una sonrisa de placer se asomaba. Mediocre.

Todo obtuvo en su vida, excepto compasión.

La sonrisa de Fuuga Tanba creció todavía más. Mudó de objetivo rápidamente: ahora observaba interesado a Vin, como si esperara que continuara con su discurso.

“Y ahora”, pensó Vin, “le daré lo único que le negaron en todos esos años”.

Daban ganas de golpearlo entre los ojos.

Pero no tenía caso. Ya estaba decidido quién iba a perder.

Porque mientras Steele defendía al hijo rechazado, Tsubaya se había acercado tan rápido a su contrincante que el cortaúñas entró como cuchillo en mantequilla dentro del cuello del norteamericano.

Pero él sí.

“No me lo imagino en mi vida”, pensó Steele. “No sirve para nada”. Su postura encorvada lo hacía todavía más débil. Inútil. Lo imaginaba en sus fiestas de cumpleaños. Lleno de regalos, con cientos de juguetes, rodeado de mayordomos y de títeres, de amigos comprados por su Padre, de fuentes hechas de caramelo y payasos importados. Tenía que apreciarlo, tenía que volverse frío ante los lujos y siempre querer más: compartir la ambición de su padre. Pero Tsubaya había nacido sin esa necesidad de “tener más”. “Tener” en sí era suficiente. Nunca había hecho rabietas. Nunca pidió nada más de lo que su padre le dio. Nunca lloró para obtener algo. Nunca persona. Era amable.

despreció

tonto,

a

ninguna

medicamente,

pero

Aunque no era justo. No lo merecía.

- Señor Tanba, ¿me escucha?

Seguro entendía inglés. Al menos eso parecía delatar su rostro, cuando Fuuga Tanba miraba hacia abajo donde Steele se mantenía erguido, con los brazos abiertos en postura de apertura, dando la espalda al hijo rechazado. - Señor Tanba, me atrevo a hablarle desde acá abajo. Mire usted a su hijo. Fuuga Tanba giró la mirada hacia el otro lado del círculo donde los competidores se encontraban. A lo lejos distinguió una figura apachurrada, inerte, que aún a tal distancia se distinguía con los músculos tan tensos que resonaban por todo el estadio. Su mano izquierda apretaba fuertemente un cortaúñas de alicate. - Él es su sangre, señor Tanba. Él merece un espacio, por más mísero que sea, en las entrañas de su imperio. Necesita una oportunidad. Fuuga Tanba sonrió ligeramente al mirar hacia su hijo. La sorpresa era inequívoca: Steele pensó que su mensaje estaba poco a poco llegando a la mente del magnate que se encontraba 20 metros

Después de todo, ese cortaúñas era un Tanba, filoso y único en el mundo. Tsubaya miró primero a Steele, intentando detener su hemorragia, y luego a su padre. Sabía que al mirar hacia arriba vería a un hombre complacido, sonriente, con los brazos abiertos y dispuesto a entregar a su hijo lo que, por ley natural, se merece. La sangre de Steele fue el mejor camino para la mirada de Tsubaya. La veía recorrer lentamente hacia una de las paredes del círculo, como si creara una flecha que apunta hacia arriba. Al levantar la mirada observó una cabina de cristal a 20 metros de distancia, muy lujosa, completamente vacía.

La búsqueda comenzaba de nuevo.

35 • PATOS AL AGUA

VII


Lobo feroz

Por: : Tonatiuh Erreguín/ ILUSTRACIÓN: BRENDA RODRIGUEZ

Hermano lobo feroz te comiste a caperucita, junto a la abuelita, y los tres cerditos, sin dejar a los conejitos. Que te robaste las urnas, después mataste a no se cuantos, secuestraste a tu vecino, inculpándolo de robo en tu casa, violaste a cuatro niñitas, sin pensar que pasaría, golpeaste a tus sobrinos, y asaltaste la vinatería. ¡Ya basta!, grita mi voz ya estuvo de que te pinten malo, de ser el chivo expiatorio, de los verdaderos villanos. Pobre de ti lobito, que solo eres un cuento, que te pintan cuando quieren, y te pintan como quieren.


PROXIMA PARADA Por: : JANETT JUVERA/ ILUSTRACIÓN: RICARDO TAMAYO

La música en sus oídos y admirar la velocidad del metro, eran su distracción en el trayecto de regreso a su casa. Luciana, era su verdadero nombre, pero lo odiaba, lo odiaba porque su padre la nombró como su amante, para todos ella era Lucía. Cuando olvidaba cargar su ipod, disfrutaba la heterogeneidad de las caras en el metro, trataba de encontrarles algún parentesco. La que trae el bebe en brazos seguro es algo del señor que su cabeza rebota en el cristal de la ventana, su nariz es idéntica, las cejas pobladas parecen delineadas… Un lunes, tan común para Lucía, despertar 5:00 a.m., agarrar lo primero que encontraba en su bulto de ropa, había prendas que usó hace una semana, o blusas que se probó y desechó por que lucía demasiado provocativa para su gusto. En fin, unos jeans negros, una pashmina verde militar y una

blusa beige de manga larga la vestían aquel lunes.

anciana suavemente, como queriendo no ser escuchada.

Tomó lo indispensable para el viaje de su casa al estudio, sus audífonos Beat y su ipod (quien sabe qué generación, lo había comprado en un tianguis de segunda mano). Eran seis cuadras las que tenía que recorrer, aproximadamente 2 canciones, que no elegía, el modo aleatorio hacía su función.

-Son seis y trasborda a la otra línea.-

Ya en la línea de Indios Verdes de la ciudad de México esperaba –como siempre– muy pegada a las vías del metro, para abordar. Esta vez, una anciana se le acercó y le hizo preguntas que Lucía no escuchó. Sonaba en el volumen más alto de su ipod, Magic Woman de Santana. Se quitó el audífono derecho, sólo porque la nariz de la anciana le era familiar. -¿Disculpa sabes cuántas estaciones son para abordar la línea dos?-, repetía la

Vio nuevamente su nariz. Sí, era larga, estrecha y respingada como la de su padre. La odió, la odió y recordó el abandono de su padre a los tres años, por una supuesta oferta laboral en Sinaloa. Volvió a ponerse el audífono, pero intentó entretenerse con otra cosa para que la anciana no preguntará más, o al menos no a ella. Al dar la vuelta, se tropezó con la carriola de una mujer que estaba a su costado. Sus piernas torpes se cruzaron entre ellas y la llevaron a las vías del metro, dos segundos antes de que el metro hiciera su primera parada en Indios Verdes.


Cambio de plumas Espacio reservado a los lectores que quieran echarse un chapuz贸n.


41 • PATOS AL AGUA


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POR: Rodrigo Mendoza/ ILUSTRACIÓN: veo mostros

Sí, leo a Tao Lin, lo leo en inglés, leo a Tao Lin en inglés sentado en el café 8 y medio, en Madrid.

Pero mientras leo a Tao Lin, en Madrid, en mi mac, con el cortado, y el 8 y medio, y el chocolate, descubro que: no me gusta el chocolate, que el cortado es demasiado fuerte, que soy intolerante a la lactosa, que no me gusta leer en la mac, que no me gusta Tao Lin y que prefiero a Faulkner.

43 • PATOS AL AGUA

Leo a Tao Lin, en inglés, sentado en el 8 y medio, lo leo en mi mac, mientras me tomo un cortado. Con el cortado me sirven una barrita de chocolate amargo, entonces, mientras leo a Tao Lin, en inglés, sentado en el café 8 y medio, en Madrid, bebo un sorbo de mi cortado con leche y como el chocolate amargo, mientras paso la Leo a Tao Lin, lo leo en inglés, sentado en el café 8 y página del pdf en mi mac. medio, pasando las páginas del pdf en mi mac, mientras tomo un café cortado con leche y una barra de chocolate amargo.


Monólogo de una mujer bonita POR: Esteban Govea/ FOTOGRAFÍA: ISIS RODRÍGUEZ

Abordo el autobús rumbo al trabajo odiando de corazón los jueves en que el coche no circula pago mi pasaje y estornudo un joven me cede su asiento y saca del bolsillo un pañuelo desechable mi espejo portátil es un altar enmarcado de plástico para invocar mi cara durante el diario ritual del maquillaje soy rápida y sobria con el rímel frugal con el rubor con el brillo labial minimalista practico una gimnasia de músculos faciales pruebo mi gama de expresiones me beso a mí misma en los labios verifico el disparo de mi mirada llega un mensaje un poema original llamado como yo escrito en fiebre nerudiana ¡qué hastío! a veces quisiera contestarle sin emperifolles ni ornamentos que no me escriba más decirle tus poemas no son malos pero no me importas tú más allá de tu persona literaria y tus palabras nada pueden contra ese hecho

ningún poema lo podría hay en mi escritorio un cajón que los vomita anónimos firmados logrados mediocres sonetos poemas epigramas antipoemas nocturnos romances silvas y jaikús todos me nombran con el mismo lenguaje con mayor o menor fortuna hacen el inventario milimétrico de mis virtudes me petrifican en mármol me ponen sobre el pedestal yo no soy ninguna santa no me alaben yo no soy catapulta al cielo pasaporte a la felicidad ni mi boca maná elíxires yo no soy la salvación dejen ya de cifrarme en endecasílabos no me suban al altar de sus palabras no me endiosen no concluyan que me aman o me quieren o desean como si hubiera que justificarlo mientras esperan con matemática torcida sufragar mis caricias con sonetos me dicen que soy bella como si lo hubieran descubierto todos me dicen que soy bella según sus términos y posibilidades el requiebro es siempre igual y la gente gravita en torno mío estornudo y alguien ya me ha acercado un pañuelo si olvido mi pluma habrá quien con gusto

me ceda la suya siempre hay para mí un asiento en el ómnibus un lugar en la fila un teléfono celular una puerta abierta una prerrogativa un cristiano gentil que me empuje el coche cuando se acaba la corriente quien se muera por mí quien se desviva y piensan que por estar al tanto de ello y no corresponder sus esperanzas soy una perra ingrata una sombra fatal la perdición porque a pesar de lo que hagan desesperados y no obstante lo que digan no podrán conquistarme pues no saben que no soy el trofeo del campeonato de machos alfa y sufren y blasfeman hacen el tango agónico del malherido volviéndome a mí la victimaria la responsable de mis genes la tejedora de sus delirios sin saber que ellos son los celadores del calabozo de mi imagen.


De una “mor en RedQ POR: VIANNEY GONZÁLEZ/ ILUSTRACIÓN: ANA karen araujo

Todas las mañanas es lo mismo. Y también por las tardes o por las noches. Caminar unos metros, llegar a la parada del autobús y esperar algunos minutos. O varios minutos. Muchos minutos si no tienes “suerte”, y así, finalmente abordar un camión, si es que se detiene, o si es que no va lleno. Si no corres con suerte, simplemente no te subes y esperas unos minutos más, o muchos… Lo que sí es un hecho es que ya llegaste tarde a tu destino. Mientras esperas, no puedes evitar pensar ¿esta es la “modernización” del transporte público? A lo lejos ves una ruta que al parecer,

sí te llevará. Haces la parada con temor a que te deje con la mano estirada y se vaya de largo, como lo hacen muchos. Creo que el chofer se apiada de los “mortales” –como dice mi hermano- que usamos el camión, y se detiene. Pero ¡oh sorpresa! ¡No hay lugar!, y algunas personas van paradas en el pasillo. Sabes que la siguiente parada el camión estará lleno en serio. Así que mejor te vas haciendo a la idea, cuando escuchas esa penetrante y poco amable voz que dice: -¡Aváncele señorita, por favor!… ¡Joven recórrase!... Nomás a’i les encargo que no se atraviesen en la barra, porque me marca los pasajes-.

Comienzo a creer que todos los conductores son iguales. Imagino que el perfil para el reclutamiento–si es que existeha de ser más o menos así: Se solicita Chofer Sexo masculino, mal encarado, que le gusten las cumbias, la banda y el reguetón. Complexión indistinta, poco amable y servicial, que le guste manejar rápido y sin cuidado. De preferencia con voz potente para gritarle a la gente… Comienza el tránsito. Y después de pocos metros avanzados hay una nueva


rtal” Q parada. Sí, sabes que viene lo peor. El camión se llena, ya no cabe ni un alma, pero el chofer con insistencia vuelve a decir: -¡Recórranse por favor!-. Y no conforme, el checador hace su “brillante” aporte: -¡Ábrales por atrás!-. Inicia nuevamente el tránsito. Crees que el camión no hará más paradas. Pero la gente comienza a bajar. Y es ahí donde empieza lo “mero bueno”. Un señor trae a una nena en brazos, quiere bajar, piensas: “¡Cómo se le ocurre!”, pero tiene que hacerlo.


-¡En la parada, por favor!-. Para tu mala suerte, estás muy cerca de él. Aspiras profundamente y contienes el aire, pues todos comienzan a moverse para darle espacio y salir de entre los sillones. Un pisotón, un empujón, un golpe con la mochila, y los penetrantes ojos de la señora que va sentada y siente que te le vas encima… La miras como diciendo: “Es que están bajando, ¡Tenga piedad!”… Finalmente todo vuelve a la “normalidad”. Lo peor que te puede pasar es que cuando tienes que bajar, te encuentres justo en medio, pues ir esquivando todos esos cuerpos, mochilas, botes, bolsas, o lo que carguen, no es nada fácil. Pero es algo que debes hacer, si no quieres llegar más tarde. Cuando bajas respiras hondo. ¡Has sobrevivido! Pero comienza la siguiente “RedQaventura”, pues hay que tomar el segundo camión. Te resignas y abordas la ruta… Parece mentira, pero minutos antes de las 9:00 am, la historia puede repetirse una, dos, tres, cuatro o muchas veces. En serio. … 9:45 de la noche. Abordo la ruta con la esperanza de llegar lo más pronto posible a casa. A pesar de la oscuridad, logro ver el número de la ruta. Hago la parada, se detiene. Subo y doy mi pasaje. El conductor es joven y me recibe con una sonrisa, muy amable, y me dice: -Buenas noches, señorita-. -Buenas noches-. Le respondo. Le entrego mi pasaje y avanzo un poco, pues sí, el camión va lleno. De pronto escucho la misma voz amable:

-Señorita, si no le molesta, puede sentarse aquí-. Por un momento dudé, pues no pensé que se dirigiera a mí. Volteo a todos lados y, en efecto, me doy cuenta que si es a mí. Así que me siento en ese pequeño espacio a su lado y le respondo con un amable “gracias”. La gente va subiendo, y el chofer me sorprende cada vez más, pues a cada pasajero que sube, lo recibe con una gran sonrisa, y un amable “buenas noches”. Y a los pasajeros que bajan, los despide con un “que tenga muy bonita noche”… No es común, en realidad, nunca me había tocado presenciar algo así. -Por favor, indiquen su parada con anticipación para dejarlos en el lugar que les acomoda… En cuanto baje el pasajero, les pido me indiquen, para continuar, muchas gracias… -. Dice muy cordialmente el conductor. Es tan gentil que todos le hacen caso sin reclamos. Un señor se sube y comienza a hacerle plática al chofer. Supongo que todos van sorprendidos de su amabilidad, pues las instrucciones que da, van acompañadas de una sonrisa, cordialidad y sin necesidad de gritar. Me genera tanta curiosidad su actitud… De pronto escucho la conversación con el pasajero: -Tengo que cuidar la barra porque si no me cobran los pasajes, en serio señor… Este es mi segundo día y ayer me descontaron 250 pesos… ¡Su segundo día!, pensé. Ahora entiendo todo. Ya quiero verlo dentro de un mes o dos… Quizá se le olvide lo amable y cordial… ¡Qué decepción! …

8:15 am. Tomo la ruta rumbo al trabajo. Es uno de esos días en que tuve mucha, pero mucha “suerte”, la ruta pasó rápido y al hacerle la parada se detiene. Cuando subo, me doy cuenta que el chofer es aquel joven amable de la otra noche. Me toca estar de pie, pues va lleno el autobús, como todos los días. Observo todo el tiempo al chofer, para saciar mi curiosidad y ver si sigue igual de amable. Han pasado, aproximadamente, dos meses de aquella noche que lo encontré por vez primera. Y para mi sorpresa, sí, sigue muy amable y cortés. Cuando bajo del camión, me despide: -Que tenga un excelente día, señorita-. Me aguanto la pena, y desde la puerta trasera le respondo: -Gracias joven. Igualmente. Es usted muy amable-. Si volviese a ver aquél hombre, por supuesto que lo reconocería. Encontrar a un chofer así, sólo una vez, eso me queda claro, pues durante años he sido usuaria del transporte público y nunca me había topado con un conductor como él… Subo a la otra ruta con la esperanza de que el conductor sea igual al anterior. Para mi “mala suerte” no lo es. Con resignación, me sostengo con fuerza para no caer mientras llego a mi destino.


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’, echo h ‘ , r ia hace ñol hac e d a p oso vo pasi o en es perstici ía o i efin chiz o su rticip l pa abra he «artifici según d de e d r l rti s», Antonio pa mo a o o p r a c l e c , A ó de echi o XV orm e se f del sigl en los h l-latino, o d l o ágic ptó m fines e se va españ ado cter u o cará rl Marx de la de q ccionari l e a i con án K ismo ducto el D ija. ndo fo alem l fetich ro a r g b u e J un p trabajo N óso rirse a l , l fi é l tiches, e ra refe , según ones de elante, l i d a e los f labra p r el cua las relac . Más a Freud, a o o cid und ulta rtos la p ncía, p a o oc e produ s, Sigm se a cie en c d r a e r r i u i m t fu is a, refer ufac les línic anál man las cua l psico he para áctica c cientes r a c e bajo adre d bra feti en su p gunos p culados l a s l n a p i o a o v d e p el ó la observa sexual d objetos ales com a. m o t re os a , t és ter haci xual men etcé inter fenó ales el lazado bjeto se abello, u p o ec los c cía des a su hones d e e t r apa ctamen a, mec p e indir as de ro d n pre

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Tañer

Tañid el v o es el e s cam rbo que onido d pana e las exp Se cam deriv (o algu resa la acció panas; t nos a d sent a el l id atín instrum n de to ñer es llegó o de e c ‘ n t e a ange tos r un al caste jercer el s re, ‘toc musical a llano e e a man tuvo A pes con el ntido d r’, con s). a e latin Cant r d el l ta en a a c espe de ta un co e que r de M to’ y nger io C cializ mien en e de espa id. ‘toca ando g , el us zo la ñ o d r ca radu En c e ta denotac ol m a a ión ñer origi stellano panas lmente o , tan n se f e ‘tang al al ue gere instrum n el p s e ente e e c n ntido r o t p os s nser etua geom ’ (la lí vó s onor rse nea q étric u os en a) y u pala significa ’. tang e toca e b do n ible r (lo q un punto as com ue s o o t ra e pu ede figura toca r).


Furia

A Cr on era h os, el di os de ijo de l herm ano d Urano, el tiempo p cielo Cron e los , y de ara los gr os t ieg G hoz q le cortó itanes. A los te pedid ea, la Tie os, ue G stícul ea m rra, y de sa o de ism os n s forma gre que U a le hab a su pad u madre, re co ía r r n que on las Eri ano perdi dado. D e las una no re nias, ó en gotas diosa la mu cono diose cía s ti s prop , al punto n la aut violentas lación, se orida io Ze y d temib e que us. les amed d de los d renta ban h emás asta Al in grieg al co o era c s, los rom rporar la s cre o del m mo desi anos las en gnab l l undo amar cias de a a par n o i n n Fu los a lo fern ti signifi r de cier al de los s genios rias, que ta la c llama ado de la época, a tinos, no malignos mbre mos f d e quiri moc u ‘enfu q recer ria y tamb ión que h ó para el ue, se’. los e oy en ién d l io lug ar al v castellano erbo furere

e el su sta a o — h rá rse com los i p , cha , tal ía, dro o o g ie t g e a ie str unt alo pol pun r e n g y p a al n en se una sta os u — ba a e id cia ra la do en ram ha i i p y o en rec ase , p gen s a r a í a b er ens o p n am nve u r o g xt lg C y co ho s e n a e. n p as e. a á r e id ro r tic Un r m ina ám ma s ca vér se rm pir lla ya do te na os cu a u rieg lar llam g gu ún re m co

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ái r P Orop

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Es av el n un es p om de os 2 aser bre y e l H 5 c ifor de Or n v emis m q mes los m y O ient eran feri ue v con iem rio e P o s o N iven plu br Elus c erte e de orte en mas os d hin nec sp : i las de e u m en en laz nve re co n g au edia sis a an rn gio lor én re nt las h an n . d e us e u l n es acia en es t ora ro ‘d na om do de p e or E e m & cie ur ad com bre A p , s O opa cut lad de o’ b i e y p na en rio y ; as inn ció lus Me frica ula n d esp or dio iul ‘p e la año us lum s p l a’ ala se br as form lat ina ó s


a n i m a t Vi

s sto n ue com l b pan e tici ce e r tre ra pa las, d l e a d p e e u d u l q cé o y rico les o é e s n ge ensab anism as, d ervio e g r n n p r b o o is e om ind del horm tema k fu e s n l n s i s u s e e to ir F que s, Es ánico mien ión d s del m i a s o org ciona rmac ímica Ca sand amin las o en o, lac an fun la fo s qu po y, p ntení oníac amin a o 2 en tanci c co am aa 191 ími sus N. qu en que del ’ unid al o i ctu la l b ubrió stos adas ‘vida a AD a e iv a n n. sc de ompu s der na vit itami form la e s u o a i a c l V ns t i ñ E pa án o de ien anc a la qu aba sust alabr alem do c ia Es t , tra decir n la p io en rpora adem d nco Ac o s e i ue óc a ll am ina’, q o fue de l l b o ‘am oca nari 6. 3 v El diccio e 19 d l n a ció i ed

Alférez

Se originó a partir de la palabra árabe alfaras ‘caballo’, de la cual se derivó al-faris ‘jinete’. Más adelante, los al-faris pasaron a ser los abanderados que desfilaban a caballo. Como esta función estaba a cargo de los subtenientes del ejército, acabó por darse a estos la denominación de alférez, aun en los casos en que no eran abanderados.

e pu

Oleagi noso

Est e con adje t ace el se ivo, q ntid i u t e que s v o d e se e g e form sign etal ‘pe emple e i rten fi ae s a ca ’, d en latí o a p ba ‘h provi ecien n nue n, t a e om rtir d echo ne d te o r stra le ela el ado e ol n d a su ea, e e ma latín tivo a gua nom o d l lo le vez n e oliv bre Tanto del ombr ra de aginu s ace a e e s, g , l rieg de o con sino ite adj ese livo’, o o e s e a c t e i i len vo á laio tod ap g ero n. rbol al l ua q n má os lo lican oleag u a ino sa s a no de tín q e en c s oliv ue gen delan eites solam o com son t el e a; t v e e e óle odo spa ral se . En egeta nte a o el os en s los d ñol–, mant portu les qu l de la l eng emás se lla uvo m gués e se m , – á ua de veget a aze s cer una c ale Sar ana s ite am ago o min solo a (v. a eral l e cei te). s,


P.D.


53 • PATOS AL AGUA


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005 Patos al agua