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SUMARIO En portada Contraportada………

Fotos jóvenes en JMJ….. Cápsulas pastorales El acompañamiento a la luz de la palabra de Dios………

Los laicos y la pastoral vocacional……. Seguir a los ídolos o seguir a Jesús……..

Muchos jóvenes escuchan a Jesús……. Cultura y carisma: el carisma en la Delegación y cultura de Corea del Sur…

Testimonios Los jóvenes en la Jornada Mundial de la Juventud……………….


El acompañamiento a la luz de la palabra de Dios I.-Moisés y su manera de acercarse a la realidad que acompaña Elvira Minaya Féliz, m.c.

E

l acompañamiento en el camino de fe y de vocación, siempre ha sido tarea, aunque difícil, una dimensión de la propia vocación en las diferentes dimensiones a las que Dios nos llama a responder. Quien recibe la fe como don y la vocación, han de ser canales para que otros y otras descubran y acójanla llamada de Dios a la liberación personal y comunitaria. Los profeta s los apóstoles han de ser para todo pastoralista de hoy y de siempre los modelos de quienes al estilo de Jesús conducen a los hombres y mujeres destinatarios de la misión al encuentro con el Padre. El estilo particular de cada profeta y cada apóstol varía con el tiempo y el contexto, pero la meta, el criterio de fondo, siempre es el mismo, es la cercanía solidaria y la fidelidad al saber que se habla en nombre de otro. Nos acercamos a la palabra: Exodo 3,1-7 En aquellos días sucedió que crecido ya Moisés, salió a ver sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio y lo escondió en la arena. Al día siguiente

salió y vio a dos hebreos que reñían; entonces dijo al que maltrataba al otro: ¿Por qué golpeas a tu prójimo? Y él respondió: ¿Quién te ha puesto a ti por príncipe y juez sobre nosotros? ¿Piensas matarme como mataste al egipcio? Entonces Moisés tuvo miedo, y dijo: Ciertamente esto ha sido descubierto. Oyendo Faraón acerca de este hecho, procuró matar a Moisés; pero Moisés huyó de delante de Faraón, y habitó en la tierra de Madián. Moisés como los profetas y como todo vacacionado es alguien a quien se le asigna una misión de cara al pueblo y en su caso particular una misión de acompañar al pueblo en su itinerario vocacional. Es enviado a acompañar el proceso de liberación y conformación del pueblo de Israel. En este proceso de asumir la misión de acompañante, Moisés debe pasar por un proceso de

conversión personal que le conduce de sí mismo al pueblo, del pueblo a Dios y de Dios al pueblo. Todo encuentro con la realidad implica un encuentro consigo mismo que obliga a salir, salir de sí mismo, de su propio palacio o realidad personal de protección. Esa salida de sí mismo aporta elementos objetivos para definir su propia identidad. … crecido ya Moisés, salió a ver sus hermanos, y los vio en sus duras tareas, y observó a un egipcio que golpeaba a uno de los hebreos, sus hermanos. La salida de Moisés y en el encuentro con los otros, le da elementos de juicio para identificarse con ellos, ya no son extraños, son sus hermanos y no sólo los ve como hermanos, sino que es capaz de contemplar su propia condición de pueblo que sufre, de población vulnerable necesitado de una mano que los conduzca porque como dice Jesús en el Evangelio, andan como ovejas sin pastor. No huye, no la niega, no la ignora, no se reguarda en su palacio. Su posición privilegiada, no le impide darse cuenta y asumir que es un israelita, que es uno más de los esclavos. Y esa constatación le hace al mismo tiempo percatarse de la situación particular que vive su pueblo.


Moisés es un hombre que vive en el corazón de su historia. Sin embargo el ver la realidad no es ya un indicador de haber hecho un camino de conversión que le capacita para ser guía del pueblo. Esta capacidad se adquiere con la iluminación que da la palabra de Dios. En el caso que nos ocupa, Moisés intenta resolver las cosas por sus propias manos: Entonces miró a todas partes, y viendo que no parecía nadie, mató al egipcio, sin dialogar con alguien, y esto se vuelve en su contra. El diálogo es lo que hace posible el contrastar la realidad y lo que hace posible tener una visión más objetiva de la misma, es el diálogo con los destinatarios y con el Dios de la historia lo da autoridad al agente para interpretar, iluminar y conducir. La tentación de tomar las riendas de la historia, de la realidad sin contar con los destinatarios y sin contar con Dios, hace que esta misma realidad se vuelva en su contra. Quien te ha puesto como juez? Acaso vas a m atarnos como mataste al Israelita? Los destinatarios de nuestra misión por muy jóvenes que sean, no son ingenuos, tienen una visión diferente de la realidad, pueden incluso tener una visión distorsionada, pero no carecen de información, cuando atropellamos la capacidad del joven de entrar en la dinámica de proponer, de aportar, de ofrecer su propia visión. Esta realidad se vuelve en contra de nuestros métodos. Y es como querer matar para

eliminar lo que a nuestro juicio no concuerda con nuestros objetivos. Lo que avala la postura del pastoralista, lo que da autoridad al profeta, lo que hace que Jesús hable como quien tenga autoridad, es además de la consistencia entre sus vidas y sus palabras, el hecho de que todos los ven como uno de los nuestros, pero al mismo tiempo como hombres de Dios. No se inventan los discursos, sus palabras están sustentadas en la experiencia de encuentro con Dios y en la experiencia de encuentro profundo con el corazón del hombre.

Moisés cuidaba el rebano de su suegro Jetró, sacerdote de Madián, una vez llevó el rebano más allá del desierto, hasta llegar a Horeb, el monte de Dios, el ángel del Señor se apareció en una llamarada a entre las zarzas, Moisés se fijo, la zarza ardía sin consumirse. Moisés dijo: Voy a acercarme a mirar este espectáculo tan admirable, como es que no se quema la zarza. Viendo el señor que Moisés se acercaba a mirra, lo llamó desde la zarza: Moisés, Moisés. Respondió el: aquí estoy dijo Dios, no te acerques, quítate las sandalias de los pies, porque el sitio que pisas es terreno sagrado. Moisés se tapó la cara temeroso de mirar a Dios. El

Señor le dijo. "Yo soy el Dios de tu padre, el Dios de Abraham, el Dios de Isaac y el Dios de Jacob". Moisés se cubrió el rostro porque tuvo miedo de ver a Dios El Señor dijo: "Yo he visto la opresión de mi pueblo, que está en Egipto, y he oído los gritos de dolor, provocados por sus capataces. Sí, conozco muy bien sus sufrimientos. Por eso he bajado a librarlo del poder de los egipcios y a hacerlo subir, desde aquel país, a una tierra fértil y espaciosa, a una tierra que mana leche y miel. El clamor de los israelitas ha llegado hasta mí y he visto cómo son oprimidos por los egipcios.

El agente de pastoral, debe ser alguien que se siente en el corazón de la historia, debe ser alguien capaz de sentirse parte de la historia de los tantos jóvenes que Dios pone en su camino, significa que de alguna manera que nos ponemos en la piel del otro, que no nos sentimos diferentes ni indiferentes, selectos, que no nos escandalizamos de sus experiencias, que no nos resulta indiferentes sus sueños aun cuando puedan parecer errados, que nos interesamos por sus gustos, El agente de pastoral debe ser alguien que se sienta hermano de los jóvenes y que vea su propia sufrimiento como suyo, sin caer en la tentación de resolverlos por su cuenta.


Para ver la realidad de manera objetiva y con criterios evangélicos hay que involucrar todos los sentidos. Es necesario ver más allá de lo aparente, la vida, las formas, las opciones, los gustos, de los jóvenes de nuestro tiempo no pueden ser vistos, simplemente como desaciertos, sino como canales a través de los cuales se puede conocer y ver a Dios. La manera de ser de los jóvenes son un reflejo de nuestra sociedad y a través de ellos se puede hacer una lectura de la realidad global. La manera de ver al joven y sus subculturas, no puede generar actitudes de juicios por parte de los agentes, porque nos perderíamos la capacidad de contemplar a un Dios eternamente joven que ama al joven, que es capaz de dejarlo en libertad y al mismo tiempo de ofrecerle el verdadero camino de la libertad. El evangelio de Lucas nos recuerda el encuentro de Jesús con el joven. Jesús mira al joven con amor más allá de sus intereses, no son las palabras, las opciones, la manera de ser del joven lo que despierta en Jesús el afecto, es el mismo joven el objeto de amor de Jesús, por eso cuando el joven ofrece su propia visión de fe, Jesús sin retirarle el afecto, lo

deja marcharse, no sin antes hacerle una propuesta clara y exigente. Si quieres ser perfecto…La realidad es siempre una…que interpela y al mismo tiempo despierta una interpelación por parte del pastoralista.

Es Dios quien ve primero la realidad, y es él quien nos envía…

Una llamada interpela:

El acompañante es alguien que se sabe vulnerable, que necesita contar con la ayuda de la gracia pero también con la ayuda de los demás. Moisés se sabe pequeño, pobre, barro en manos de Dios que es quien verdaderamente hace de guía, acompañante del pueblo. La importancia de un trabajo con sentido comunitario tiene dos….Por un lado es la necesidad de enriquecer los procesos con la visión, el dinamismo y la creatividad de varios agentes, la contrastación de mis criterios con los criterios de otros que enriquece, clarifica y fortalece, asegura la fidelidad a la voluntad de Dios. Por otro lado, el aprendizaje de la importancia de la comunidad entre los jóvenes acompañados. Confirmar lo que dice Jesús: donde hay dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo.

que

Moisés, descálzate. El descálzate aquí puede ser interpretado de muchas maneras, de cara a los jóvenes sobre todo es sinónimo de apertura al misterio que hay en cada persona. Es confianza incondicional en la acción de Dios en su vida, es prudencia y respeto ante una realidad espiritual que es compleja, que es diversa, que es delicada e incluso que es frágil.

Una palabra que ilumina la realidad: He visto a mi pueblo…Ninguna realidad puede ser abordada únicamente desde el ámbito social, si quien se acerca a ella se siente urgido a anunciar el Evangelio de Jesucristo, si quien se acerca a ella lo hace desde la experiencia pascual, desde el encuentro con el misterio. Por eso todo acercamiento a cualquier realidad y máximo a la realidad del mundo juvenil tiene que dejarse acompañar, iluminar por la palabra de Dios, en otras palabras, la realidad que nos toca vivir, exige, mirar la realidad con los ojos de Dios.

Una misión que no se realiza en solitario…



No hay que olvidar que Jesús es el primer compañero de camino. Yo estaré con ustedes hasta el fin del mundo. 


El Laico y la Pastoral Juvenil y Vocacional

Dios es el que convoca, l lama, invita, te da la vocación. Cuando un cristiano ve todo con los ojos de la FE puede descubrir fácilmente el llamado de Dios que invita a trabajar por el Reino. Como hombre o mujer somos llamados hoy, en este momento histórico actual, en la realidad que nos toca vivir, a ser semillas de un nuevo siglo. ¿Dónde nos llama Dios? Es en la Iglesia donde se da esa llamada. La iglesia, que es más que la estructura física, más que cuatro paredes. La Iglesia que es la capacidad de sacramentalizar a Cristo en una cultura. La pastoral es una acción de la Iglesia. Pero, «…La llamada no se dirige sólo a los Pastores, a los sacerdotes, a los religiosos y religiosas, sino que se extiende a todos: también los fieles laicos son llamados personalmente por el Señor, de quien reciben una misión en favor de la Iglesia y del mundo…» (Cristifideles Laici, 2). El Laico, como fiel cristiano,

Incorporado e integrado a Cristo por el Bautismo, es partícipe del oficio sacerdotal, profético y real de Cristo. Además ejercen en la Iglesia y en el mundo la misión de todo el pueblo cristiano en la parte que a ellos corresponde. (LG.31)

El laico cristiano está llamado a evangelizar la cultura. Por medio del Bautismo participa del oficio sacerdotal por el cual Jesús se ha ofrecido así mismo en la cruz. Por ese medio recibe la la misión de Enseñar, Santificar y Presidir.

Por tanto, lo que origina la nueva condición del cristiano en la iglesia; lo que constituye su más profunda fisonomía; lo que está en la base de todas las vocaciones y del dinamismo de la vida cristiana de los fieles laicos es: la inserción de Cristo por medio de la fe y de los sacramentos.

Esta triple misión implica en todo laico:

El bautismo es la clave para entender la figura del LAICO. El Bautismo incorpora a la Iglesia y lo consagra como sacerdote Santo.

Es el medio por el cual Dios nos convoca a su misión en la Iglesia. “Dios quiere que todos los hombres se salven, pero no aisladamente, sino como pueblo, como comunidad. (LG. 9)

Madurez humana, que se traduce en equilibrio emotivo e inteligencia despierta para captar rápidamente los problemas que se generan. Observador e intuitivo. Con actitud de acogida y diálogo. Transmisor de paz y seguridad. 

Tener una fuerte vivencia personal y comunitaria de la fe. Ser testigo de su fe; que no impone su propia visión, sino que ofrece y anuncia ante las dudas y las dificultades. Con profunda vida de oración y práctica sacramental.  Ser pastor: que facilite el acceso a Jesucristo a través de su disponibilidad y espíritu de servicio; preocupado por su comunidad de referencia; con mucha comprensión enmarcada en una cierta exigencia de superación. Ser conocedor y estimulador de las posibilidades de cada uno, respetando los ritmos y las decisiones. Saber ser animador evitando el paternalismo. Desarrollar una pedagogía activa donde se


ejercitan su liderazgo y comparten responsabilidades. Entonces… ¿Cómo entender el papel del Laico en la Pastoral? Toda la Pastoral se enmarca en el proceso de evangelización y catequesis. Ofrece, para la vida cristiana laical, un conjunto de experiencias que ayudan a preguntarse y descubrir el sentido de la vida; a descubrir, asimilar y comprometerse con la persona de Cristo y su mensaje. En otras palabras, se está hablando de un proceso de profundización y madurez cristiana que se propone personalizar la fe, vivirla en comunidad y encarnarla en el mundo. La evangelización que desarrolla, desde su misma identidad laical, tiene una clara dimensión educativa cuyo abanico de acción tiene cuatro elementos fundamentales: 

Atención especial al crecimiento personal y armónico de todas las potencialidades. Estamos hablando del desarrollo de nuestra persona desde lo que somos y desde lo que hacemos, desde lo que creemos, sentimos y pensamos. Atención especial a su dimensión social, cultivando actitudes de diálogo y solidaridad, estimulando un compromiso por la justicia y la paz. Es el desarrollo de nuestro quehacer. La relación existente entre mi persona y mi profesionalidad, vividas desde mi identidad cristiana. Educarse y educar en la fe desde la evangelización hasta la vivencia cristiana de la fe en la liturgia eucarística y el compromiso vocacional.

 

realidad de su sociedad Educación en la fidelidad a sus compromisos personales y comunitarios Acompañamiento continuo y concreto (mediante planes definidos) dentro de un proceso de crecimiento humano y madurez espiritual tomando como base su Proyecto Personal.

En lo comunitario:  

Preparar y prepararse para la construcción del mundo, especialmente por su testimonio cristiano.

 

Todo este proceso pastoral debe llevar al laico a: 

Descubrir en Cristo la plenitud de sentido y el sentido de la totalidad de su vida, y busque más plenamente su identificación con El. Personalizar la fe y construir comunidad. Que reside en un proceso y que promueve opciones. Que lleva a vivir el bautismo de forma radical y comprometida. Ayudar a su propia madurez, tanto en lo personal como en lo social. Ahora bien, esto no es posible en profundidad si no hay orientación personal y comunidades de vida que son los que ayudan a madurar socialmente.

He aquí algunos criterios para desarrollar este proceso. Se plantean en cuatro niveles diferenciados en función de su trascendencia: En lo personal: 

Interpelación con la

Crear, mantener y fomentar espacios para el crecimiento en la fe y en la espiritualidad Crear un ambiente de comunidad que propicie la entrega y el servicio Exigir actitudes y comportamientos audaces en los jóvenes y en los agentes de pastoral que los conviertan en testigos de Cristo.

En lo institucional: 

Responder a proyectos organizados dentro de una dimensión social con un compromiso cristiano y no solo con acciones aisladas.

En lo social: 

 

Ser un servicio en comunión con la Iglesia, buscando no sólo la promoción, sino la evangelización de la sociedad. Promover el servicio misionero de los jóvenes. Comprometerse en la situación


de pobreza y marginación de la realidad latinoamericana.

un llamado a reconocer que el Reino de Dios crece en América

valores evangélicos. Comprometerse con el proyecto de la Civilización del Amor implica el rechazo y la lucha contra antivalores que son expresión del pecado como fuerza de ruptura personal, con los demás y con Dios. Consiguientemente, en la reafirmación de valores y el rechazo de antivalores, el compromiso de construir la Civilización del Amor supone una serie de prioridades y opciones, tales como:    

Desde nuestra propia realidad…. desde América Latina La acción Pastoral del laico en América Latina, se presenta desde la propuesta de la Civilización del Amor como respuesta a los interrogantes vitales y como proyecto personal y comunitario que dé sentido y plenitud a su vida.

Latina entre los pobres y los que sufren. Es al mismo tiempo un compromiso creador para ser constructores activos de nuevos modos de convivencia y de relaciones humanas. En definitiva, es una propuesta total. Es un proyecto de Vida que implica todos los ámbitos de la existencia. Para construir una sociedad de comunión y

La Civilización del Amor es "aquel conjunto de condiciones morales, civiles y económicas que permiten a la vida humana una condición mejor de existencia, una racional plenitud, un feliz destino eterno". (Pablo VI). Es

    

Primacía de la vida sobre cualquier otro interés Primacía de las personas sobre las cosas Primacía de la ética sobre la técnica Primacía del testimonio y la experiencia sobre las palabras y doctrinas Primacía del servicio sobre el poder Primacía de la economía solidaria sobre la producción de riqueza Primacía del trabajo sobre el capital Primacía de la identidad cultural sobre otras influencias hegemónicas Primacía de la fe y lo trascendente sobre todo intento de absolutizar al ser humano Esta propuesta debe ser interiorizada, reflexionada y transmitida, por todos los laicos comprometidos en la pastoral pues implica vivir con el estilo de Jesús en América Latina, de tal suerte que origine cambios profundos en la conciencia personal y comunitaria y así surjan nuevas y más justas estructuras sociales.

participación,

reafirmando

los


Seguir a los ídolos o seguir a JESUS

Ma. Pilar Villegas Calvo, m.c. ois jóvenes, y porque lo sois, vuestra juventud es una llamada a tomar decisiones significativas, que marquen vuestra vida y vuestro futuro, decisiones que iluminen todo un mundo de opciones que se irán asomando a vuestra ventana en el transcurso de vuestra vida. Por eso hoy os lanzo el siguiente planteamiento: ¿queréis seguir a los ídolos o seguir a Jesús?, dicho de otra manera, ¿queréis dejaros esclavizar por los atractivos de este mundo o dejaros seducir por la atracción irresistible del Dios de la vida, el Dios de Jesús?

S

Recordemos, en primer lugar, en qué mundo nos movemos: quiénes son los grandes personajes que la sociedad de hoy ha colocado en la cima de la fama y el poder, personajes-símbolo de los valores que predominan entre las masas y que no son sometidos al discernimiento y reflexión acerca de su auténtica valía. El mundo del espectáculo, la moda, el deporte… encumbra a sus ídolos y los ofrece como paradigma de felicidad, engaño generalizado para un mundo que no termina de encontrar el verdadero sentido de la vida. ¿Y tú? ¿Te dejas embaucar por esta falacia ilusoria? ¿Te dejas

envolver por los ídolos del momento? No olvides que, en términos bíblicos, la pretensión del ídolo era convertirse en sustituto de Dios. Hoy también. Todo aquello que colocamos en la cima de nuestras alegrías le está quitando el puesto a Dios y a la verdadera felicidad.

vídeoclips de Michael Jacksons nos acerca a esta realidad y nos ayuda a descubrir en la reacción de las fans el impulso del absurdo llevado a extremos a veces insospechados. Según esto nos preguntamos cuál es el sentido de sus vidas, qué les mueve, cuál es el móvil de su existencia.

Pero hay algo que debes saber: los ídolos nunca pueden ser Dios, jamás ocuparán su lugar, por más que el mundo intente colocarlos en lo más alto. Principalmente porque sólo Dios es dios, y porque los ídolos, como el resto de las criaturas, son inconsistentes.

¿Cuál es el sentido de su vida?

INCONSISTENCIA DE LOS ÍDOLOS Ya conoces el término ‘inconsistencia’. Se aplica a todo aquello que no se sostiene por sí mismo. Es lo contingente, necesitado de algo o Alguien superior que le da vida y constantemente se la renueva. El ídolo, como todos los seres creados, se apoya en algo superior a sí mismo. De ahí que jamás pueda sustituir a Dios. Por otro lado, el ídolo tiene, a su vez, sus propios ídolos: la fama, el dinero, el poder, el placer… Si elegimos como ejemplo los personajes del espectáculo, podemos comprobar cómo ellos mismos dependen del aplauso y necesitan el apoyo de sus fans. Un

Muchos de ellos lo cifran en la ambición: disfrutar cada vez más de fama y dinero. Pero no podemos generalizar; también los hay que han descubierto un sentido nuevo a sus vidas, y en lugar de la ambición, les mueve la entrega generosa a Dios y a los demás. Escuchamos ahora el testimonio de un personaje famoso que dio un giro a su existencia y a su manera de enfocar el mundo. Eduardo Verástegui, director y actor de cine, hombre atractivo y famoso, se convirtió al catolicismo de una manera radical y, sin abandonar su profesión cinematográfica, se situó de forma diferente ante la vida. Lo tenía todo y cuando llega a la cima de la fama, se encuentra vacío. Entonces es cuando descubre a Jesús como el único que da sentido a su vida: Después de diez años de carrera, me di cuenta de que me faltaba algo, pero no sabía qué. Me sentía en un laberinto sin salida (…), me sentía vacío. Muchas veces la sociedad nos dice que si no llegamos a la cima de la montaña, y no somos alguien, y no tenemos reconocimientos y éxito, entonces somos unos fracasados. Lo que yo pensaba que me iba a hacer feliz y me iba a dar paz y que me iba a hacer un hombre completo y pleno, resultó que era una mentira, estaba siguiendo una mentira1. 1

Testimonio de Eduardo Verástegui.


¿En qué manos nuestros ídolos?

cuelgan

Pero no siempre es así, por eso nos preguntamos: ¿en qué manos cuelgan nuestros ídolos? Y volvemos a ver un vídeo clips correspondiente a una canción interpretada por Carlos Baute y Marta Sánchez: ‘Colgado en tus manos’. Seguro que lo conoces y puedes cantar con ellos. En efecto, colgado en tus manos, en las manos del amor que le acompaña, en las manos de la persona amada… Y le pide que no le deje caer. Es evidente la necesidad de alguien que te sostenga. Pero los seres humanos todos somos inconsistentes, y nadie puede sostener a nadie de manera total y absoluta. Hay Alguien superior a nosotros que fundamenta nuestra

vida y jamás cae. Nuestros ídolos se apoyan en cosas que caen.

Cuando ponen el sentido de su vida en lo inconsistente, se tambalean y ellos también caen. Y entonces viene el fracaso y las consecuentes decepciones, cuando no algo más extremo aún: El diseñador de moda británico Alexander McQueen ha fallecido en su domicilio londinense en un aparente suicidio. ¿En qué manos cuelgan nuestros ídolos? ¿En qué manos cuelgas tú? ¡No me dejes caer!

¿En qué manos cuelga los seguidores de Jesus? Nada les sostiene. SÓLO DIOS. Ellos cuelgan en las manos de Jesucristo. Están ARRAIGADOS EN JESUCRISTO REDENTOR. Es el lema que nos acompañará durante toda la Jornada Mundial de la Juventud, y esperemos que a lo largo de nuestra vida también. Arraigados, fundamentados en Cristo Jesús, el único

que da verdadero sentido a la vida. Como un árbol echa raíces profundas en la tierra y, desde ahí, crece sin temor a ser derribado por las dificultades de la vida, así es nuestro camino de seguimiento: cuando hemos afianzado nuestras raíces en la tierra buena de Jesucristo Redentor, permanecemos firmes en la fe, y nada nos puede derribar.

Así fue también el camino de seguimiento de los auténticos seguidores de Jesucristo, aquellos que le amaron y fueron capaces de entregar su vida a fondo y sin reservas. Adentrémonos, por tanto, en dos historias mercedarias, dos ejemplos de vida que nos alientan y vivifican la llama de nuestro amor: el P. Zegrí y Sor Isabel Lete, testigos de la vida verdadera que nunca se acaba y de una profunda pasión por Dios desde el carisma mercedario. En primer lugar, nos preguntamos si ellos tenían ídolos como ocurre a gran parte de la humanidad. Sin atrevernos a pronunciar una respuesta afirmativa, sí que podemos decir que, como a cualquiera, la vida les arrastraba. Todos los seres humanos vivimos en una constante lucha entre el bien y el mal, entre el egoísmo y la donación. Ellos también, por supuesto. Y en muchas ocasiones son agentes externos los que se convierten en fuerzas seductoras que intentan arrastrar y derribar el árbol tan profundamente


afianzado en la tierra buena y fértil que le ha visto crecer. Así, nuestro P. Zegrí2 pudo sentirse atraído por el renombre y la fama. Había llegado a la cima del prestigio social y eclesiástico, pues la misma vida le regaló una serie de dones que le capacitaron para ostentar altos cargos y ser considerado como un hombre y sacerdote de valía. Innumerables responsabilidades y reconocimientos jalonaron las páginas de los mejores años de nuestro Fundador. Él podía haberse dejado embriagar por tales honores, como ocurre a tantos personajes del espectáculo y la moda, conocidos por todos. Sin embargo, como vimos en un testimonio anterior, él mismo constató la vaciedad de buscarse a sí mismo y toda su actividad la orientó desde el principio hacia el bien de la humanidad, en Dios, por Dios y para Dios.

supo decir ‘No’ a los posibles ídolos que el mundo le ofrecía; supo renunciar a la carrera desenfrenada de las múltiples actividades, para dedicarse de lleno a la fundación de una Congregación destinada principalmente al servicio y atención a los más pobres y necesitados, desde la vivencia de la caridad redentora al estilo de Cristo. Era un signo evidente de que estaba fundamentando y arraigando, cada vez más, su vida en Cristo Jesús.

Y no se conformó con esto, sino que en un momento determinado de su trayectoria, 2

Juan Nepomuceno Zegrí y Moreno nació en Granada el 11 de octubre de 1831 y murió en Málaga el 17 de marzo de 1905. Fue ordenado sacerdote el 2 de junio de 1855 y desarrolló una amplia labor en el ámbito pastoral y docente, tanto en la diócesis de Granada como en la de Málaga, llegando a detentar altos cargos, como vicario de dicha diócesis. El 16 de marzo de 1878 fundó la Congregación de Hermanas Mercedarias de la Caridad, con un carisma de caridad redentora al servicio de los más pobres. Por causas ajenas a su voluntad, Juan Nepomuceno Zegrí y Moreno tuvo que soportar la calumnia y la maledicencia, hasta el punto de ser alejado de la Congregación por él fundada. Sin embargo, él ofreció al mundo un testimonio de amor y configuración con Cristo, que introdujo su trayectoria en el camino de la santidad. La Iglesia reconoció oficialmente su vivencia de las virtudes heroicas y fue beatificado el 9 de noviembre de 2003.

El P. Zegrí, hombre y sacerdote valorado, estaba ejerciendo una admirable misión entre los fieles de las parroquias por las que pasó (Huétor Santillán y Loja) y, finalmente, en la diócesis de Málaga, donde ejerció, entre otros, el cargo de vicario junto al obispo. Asimismo, su labor docente en diferentes centros, sobre todo el Real Colegio San Bartolomé y Santiago, le permitió un contacto directo con la juventud del momento. Renuncia a gran parte de esta labor para dedicarse de lleno a

la Congregación, con toda la ilusión y el entusiasmo de su corazón apasionado por el Reino. Pero la vida le tenía reservado algo inesperado: la sombra de la cruz asomaba en su horizonte. Una calumnia empañó para siempre la transparencia de su vida ofrecida y regalada a los demás. La mentira enturbió la serena felicidad de la que disfrutaba hasta entonces. Todos comenzaron a darle de lado, a evitar su presencia. La duda y la sospecha hicieron estragos en el camino siempre limpio de nuestro Fundador. Y fue apartado de la Congregación… ¿Podía haber algo en esos momentos más doloroso para el P. Zegrí que esto? Diez años permaneció alejado de la Congregación, y murió sin poder relacionarse con sus mercedarias. Ni siquiera las pudo ver en el momento de su muerte, ofreciendo este sacrificio en bien de la Congregación. Pero lo que encaminó su vida por las sendas de la santidad fue la infinita confianza en Dios, que le sostuvo en sus momentos de oscuridad y abandono. El P. Zegrí, profundamente arraigado en Jesucristo Redentor, pudo permanecer firme en la fe cuando todos le habían abandonado. Por eso la vida le concedió, años después, el gran regalo de la justicia obrada en su persona y en su proyecto: la Iglesia ha reconocido de manera oficial la santidad de nuestro Fundador y, además, una larga


historia congregacional avala la fuerza del carisma en su vida. En la misma coyuntura encontramos a Sor Isabel Lete3, hermana mercedaria de la caridad que ofreció su vida joven por amor a Jesucristo, desde una profunda pasión por Dios y su Reino. Esta hermana, al igual que cualquiera de nosotros, experimentó la lucha contra el mundo y sus fuerzas seductoras. Ella poseía también unas cualidades que la convertían en una mujer profundamente atractiva para los demás. No era sólo su belleza física, aunque también, sino su simpatía, afabilidad, ‘don de gentes’, preocupación por todos los que le rodeaban… y un sinfín de dotes naturales hacían que Sor Isabel Lete nunca pasara desapercibida. Pero esto mismo podía ser un arma de doble filo, ya que algunas personas se dejaban abrumar por sus encantos. Tal fue el caso de un médico que trabajaba con ella en el sanatorio

de Tablada. Llegó a enamorarse intensamente de Sor Isabel y a perseguirla, con la única finalidad de que ella abandonase todo y se fuese con él. Sor Isabel lo tenía claro: su camino mercedario era la vocación a la que Dios le había llamado para toda la vida, y así se lo manifestó al médico: ‘Yo soy mercedaria’. Palabras clave que denotan un auténtico sentido de pertenencia y una clara identidad en el seguimiento de Cristo. Ella también estaba profundamente arraigada en el Dios y Señor de

3

Sor Isabel Lete Landa (Regina era su nombre) nació en Osintxu, Vergara (Guipúzcoa), el 7 de septiembre de 1913. Su infancia transcurrió con carácter itinerante, debido a los distintos cambios de domicilio. La causa estuvo motivada por dolorosas circunstancias: la temprana muerte de su padre y la enfermedad de su madre. En Placencia conoció a las hermanas mercedarias, y el 7 de junio de 1929 ingresó en el noviciado de Zumárraga. El 2 de enero de 1931 celebró su profesión religiosa y fue destinada al sanatorio de Tablada, cerca de Madrid. En vísperas de su profesión perpetua (enero de 1939), realizó un acto sublime y definitivo para su vida: se ofreció como víctima al Señor. Y, desde marzo de aquel mismo año, vivió su enfermedad, en el sanatorio antituberculoso de Éibar (Guipúzcoa), como martirio voluntario. Murió el 13 de octubre de 1941, dejando a su paso huellas de santidad. El 26 de junio de 2006 fue declarada Venerable por el Santo Padre Benedicto XVI, siendo así reconocidas sus virtudes heroicas, primer paso hacia la beatificación.

la vida; se encontraba totalmente enamorada de Él y de ningún otro. Pero esta convicción no anuló el sufrimiento, elemento redentor cuando se vive desde el misterio pascual y la cruz de Cristo. En efecto, Sor Isabel sufría mucho con la situación y

así lo manifestó a sus superioras. Como consecuencia, decidieron ayudarle trasladándola a otro lugar. Fue una actitud de renuncia por parte de Sor Isabel, ya que todo cambio en la propia vida entraña una buena dosis de desprendimiento. Y Sor Isabel estaba dispuesta a renunciar a todo y entregarlo por amor, por un grande amor, que no era precisamente el que pudiera profesar a ninguna persona en esta tierra. Así fue. Poco a poco la vida le condujo al mayor de los desprendimientos. Ella descubrió la nulidad de las cosas, la vaciedad de los atractivos de la tierra, y se enamoró plena y totalmente de su Señor. De esta forma, arrancó su corazón de todo aquello que pudiese sujetarla a este mundo y se sintió libre, con la libertad de las golondrinas que veía desde su ventana: “El tiempo que me queda de vida, quiero pasarlo como las golondrinas que veo volar desde mi ventana; quiero volar muy alto, sin pararme en el suelo”.4 Sor Isabel Lete empezó a paladear con más intensidad la fuerza del carisma desde el mismo momento en que se ofrece como víctima al Señor. Es difícil entender este gesto en la sociedad actual en la que vivimos. Y vosotros mismos os 4

Positio Isabel Lete, La Unión con Dios, pp. 49-50.


preguntaréis qué sentido tenía tal hazaña, pues siempre hemos pensado que se puede hacer mucho bien siendo eficaces y productivos aquí en la tierra. Sor Isabel también pensaba que con su juventud y sus cualidades podía ser testigo de Cristo en este mundo; pero ella tenía prisa. Eran grandes los deseos que sentía de encontrarse con el Señor, y le pidió que aceptara su ofrenda. Hemos de tener claro que su ofrecimiento no nacía de la decepción ni el desengaño; no era un ‘suicidio’ lo que ella estaba pidiendo, más bien al contrario: pedía una vida más plena, una vida totalmente llena de Jesucristo. A ella le movía un gran amor; le movía el mayor amor, un amor más fuerte que la muerte. Y desde ahí supo encaminarse hacia el encuentro con el Señor, dispuesta a padecer como Cristo en la cruz, con tal de ver pronto el rostro del Señor. Ella, que había conseguido luchar contra su propio atractivo y había alcanzado la madurez de los santos, ahora ofrecía toda su afectividad y toda su vida por amor, un grande y mayor amor. Pero al igual que al P. Zegrí, al igual que a todos los santos, las cosas no le iban a resultar tan fáciles. Sor Isabel hubiese querido caminar hacia la otra vida con rapidez, con presteza. Ella no buscaba la enfermedad como tal, sino el encuentro con Dios, su Señor, de quien estaba plenamente enamorada. Pero, cuando cayó enferma, parecía que el tiempo se había detenido en aquella cama del sanatorio de Éibar (Guipúzcoa). Dos años de enfermedad paralizaron sus

prisas, le hicieron paladear la cima del sufrimiento, y llegó a identificarse con Jesús en aquellos dos años de Calvario interminable. Aún hay más: Sor Isabel Lete llegó a experimentar el tremendo abandono de la noche oscura, cuando parece que Dios se esconde y nunca más lo vamos a sentir. Aquella alegría que asomaba a su paisaje cada vez que intuía el encuentro con el Señor, se disipó y ya no sentía

Posiblemente tú, joven, no entiendas el por qué de una vida ofrecida de esta manera, en plena juventud. Hoy es difícil comprender esto. Pero piensa en tantos mártires, santos de Dios, que siguen siendo testigos de un amor vivido apasionadamente, un amor que no se compra ni se vende, sino que se es capaz de entregarlo de manera total y gratuita. Ahí encontramos al P. Zegrí y a Sor Isabel Lete. Nuestro Fundador entregó su amor desde un martirio interior y Sor Isabel lo hizo a través del martirio voluntariamente ofrecido.

el consuelo de la presencia de Dios en su vida. Pero ahí es donde se prueba la grandeza y la fe de los santos; porque, aunque no sentía, nunca dejó de confiar. En lo más profundo de su corazón siempre guardó la inquebrantable certeza de que Dios estaba allí, inconmovible como siempre, pero escondido en el oculto lenguaje del amor que nace en el corazón. Al final de su vida, Sor Isabel lo perdió todo. La vida la había despojado. Era eso lo que ella quería, pues siempre luchó contra los atractivos de la tierra y contra su propio atractivo. Su rostro se había desfigurado y quedó lo que nunca muere: la gran belleza de Dios en el alma de sus amigos, el rostro de la santidad.

Nuestra Iglesia siempre ha destacado la vida martirial como forma suprema de entregar la propia vida, por eso tiene mucho sentido la vida ofrecida del P. Zegrí y Sor Isabel Lete, porque ambos son testigos de una fuerza superior que brota de la misma entraña de la santidad: el amor, el más grande amor que empapa de esperanza el corazón de la HISTORIA.


Hay muchos jóvenes escuchando a Jesús

Bárbara Buncker, m.c. Recordamos con admiración y cariño las manifestaciones de más de un millón de jóvenes de muchos países en la Jornada Mundial de la Juventud. Uno de los aspectos que más ha llamado la atención ha sido el de los silencios como momentos de oración y contemplación. Han sido momentos largos, donde nadie, absolutamente nadie ha hablado, y todos se han sentido envueltos por un silencio que nacía del corazón de jóvenes, para poder escuchar al Señor en la interioridad. ¿Para cuantos estos minutos de silencio habrán significado un llamamiento para seguir a Jesús más de cerca? Estos encuentros despiertan vocaciones religiosas porque los jóvenes sienten y palpan la cercanía de Jesús y el llamado a grandes ideales. La juventud es una etapa importante de la vida humana. Los medios de comunicación pueden deformar la imagen de la juventud cuando sólo presentan los aspectos de diversión o de placer. También cuando promueven la carrera hacia la riqueza, el tener y poder. No encontramos con frecuencia propaganda para tareas difíciles en servicio de los más necesitados. La Jornada mundial de la juventud nos ha demostrado lo contrario. Que al lado de la diversión y de la alegría se encuentra también la seriedad y el

silencio. Que la juventud busca metas de generosidad y de servicio y es sensible al ejemplo de personas que saben entregarse a servir a los demás. La juventud es una etapa importante de la vida humana. Los medios de comunicación pueden deformar la imagen de la juventud cuando sólo presentan los aspectos de diversión o de placer. También cuando promueven la carrera hacia la riqueza, el tener y poder. No encontramos con frecuencia propaganda para tareas difíciles en servicio de los más necesitados. La Jornada mundial de la juventud nos ha demostrado lo contrario. Que al lado de la diversión y de la alegría se encuentra también la seriedad y el silencio. Que la juventud busca metas de generosidad y de servicio y es sensible al ejemplo de personas que saben entregarse a servir a los demás.

La vida religiosa es un campo atractivo para esta juventud capaz de generosidad y de compromiso. La formación de jóvenes religiosos

debe ser el camino de una madurez

humana, de una riqueza interior, de una capacidad de volverse cada vez más personas para la comunión de personas. El ganar metas individuales de riqueza o saber no es la única meta para una juventud que sabe apreciar los valores y acercarse a Dios como fuente de todos ellos. Jesús llamó una vez a un joven que parecía bien dispuesto, que era fiel en cumplir los mandamientos del Señor, y ansiaba algo más. Jesús le propone el ideal del seguimiento en pobreza y en solidaridad con los pobres y el joven que era rico se desanimó y alejó. Hoy como ayer, la riqueza y la ambición de la seguridad individual, serán el bloqueo para no seguir la invitación de Jesús. La riqueza es el gran ídolo que el mundo propone a la juventud y son muchos los que siguen para adorar ese ídolo. Jesús sigue llamando a la juventud para servir la causa de los pobres, de los abandonados. La vocación religiosa pide una renuncia a formar la propia familia, porque el Padre Celestial invita a esos jóvenes a vivir para la familia universal, sobre todo de aquellos que son excluidos, marginados y olvidados. Frente a una juventud que busca la seguridad en las riquezas, Jesús invita a los jóvenes a ser servidores de los más débiles de esa gran y universal familia de los hijos e hijas de Dios. El seguir este camino sin perder nada de las características de la juventud, del entusiasmo y de la alegría, de la seriedad y del compromiso, se ha hecho evidente por el testimonio de ese millón de jóvenes que saben unir el silencio, la oración, la alegría y el entusiasmo. Lo ha proclamado ante el mundo: ¡Seguir a Jesucristo vale la pena!


PRESENCIA DE LAS HERMANAS EN COREA DEL SUR Caridad mucha caridad (B. Zegrí)

Corea del Sur, cuyo nombre oficial es República de Corea, es un país situado en el Este de Asia. Ocupa la mitad sur de la Península de Corea, situada entre el Mar Amarillo y el Mar del Este, también conocido como Mar de Japón. Hace frontera con Corea del Norte por el norte, y Japón se encuentra a su suroeste, cruzando el Estrecho de Corea. Se encuentra dividida siguientes regiones:

en

las

Chungcheong del Norte, Chungcheong del Sur Gangwon, Gyeonggi, Gyeongsang del Norte, Gyeongsang del Sur, Jeju (isla situada al sur de la Península de Corea), Jeolla del Norte Corea es una de las civilizaciones más antiguas del mundo. A través del tiempo, la historia de Corea ha sido turbulenta con numerosas guerras, incluyendo invasiones tanto de China como de Japón. No fue sino hasta 1987 cuando se llevaron a cabo las primeras elecciones justas y directas, por lo que desde entonces el país es considerado una democracia multipartidista. Aproximadamente la mitad de la población del país vive en su capital, Seúl, o en su zona metropolitana, que es una de las áreas metropolitanas más

pobladas del mundo (algunas fuentes la ubican como la segunda más poblada, sólo detrás de Tokio, en Japón) También se encuentra entre los países más avanzados tecnológicamente y mejor comunicados es el tercer país con mayor número de usuarios de Internet de banda ancha entre los países de la OCDE, siendo también uno de los líderes globales en producción de aparatos electrónicos, dispositivos semiconductores y teléfonos móviles. La población actual es de aproximadamente 49.540.000. El idioma oficial del país y el más hablado por los surcoreanos es el idioma coreano. cristianismo es la religión más profesada en todo el país, ya que cuenta con más de la mitad de todos los adeptos religiosos. Hay aproximadamente 13,7 millones de cristianos, cerca de dos tercios de ellos pertenecen a un grupo protestante, mientras que el resto pertenece al grupo de los católicos. Corea del Sur es la segunda nación con mayor envío de misioneros. El sistema educativo surcoreano está tecnológicamente avanzado y es el primer país del mundo que llevó el acceso rápido a Internet de banda ancha a cada primaria y secundaria en todo el país. Con esta infraestructura, el país ha desarrollado los primeros libros de texto digitales en el mundo, que se distribuirán de forma gratuita a todas las primarias y secundarias

antes de 2013. En el ámbito de la conservación del medioambiente, se hacen esfuerzos desde el campo de la educación y de la política gubernamental. ( Wikimedia Commons)

Presencia mercedaria Korea del Sur

en

Hace 50 años atrás Corea del sur era un país empobrecido, mucha gente en la calle sin techo y sin comida, es por ello que el estado inicia una campana de reubicación de todas estas personas; los discapacitados mentales o físicos van a centros pensados y preparados para ellos, los ancianos a asilos o casas de acogida, los niños a hogares de niños, etc. Pero existe una gran masa de gente que aun siendo discapacitada mental o psíquica, que por ser rechazada por sus familias o no tenerla, son reubicados en otro tipo de centros, estos son centros sociales para gente de la calle o los que deambulan (que sería la traducción del coreano) así es que surgen en cada ciudad del país estos lugares de acogida para aquellos que no tienen donde vivir. Es así mismo que en la ciudad de Chuncheon, hace 50 años nace el hogar municipal de los sin techo. Este centro es llevado por la municipalidad de la cuidad y hace unos 27 años atrás la Congregación de los hermanos de San Juan de Dios se hace cargo del mismo. El año 1997 Corea del sur sufre una gran crisis económica, para resolver dicha situación pide ayuda al FMI (Fondo monetario internacional) pero gobierno


Coreano no deseaba quedar endeudado por mucho tiempo, ante ello toma varias medidas: primera medida; la gente que tenia objetos de valor, joyas, etc, las entrega al gobierno para poder reunir el dinero prestado y así devolverlo al FMI, pero como esto no fue suficiente, se tomo una segunda medida; que fue el cierre de las fabricas del estado, comenzando por las menos productoras y en las fabricas que no se cerraron se redujo el personal en un 50% a 80%, lo que significo que mucha gente perdió su empleo, familias completas quedaron en la calle, a su vez, como socialmente no se podía dar una solución rápida al problema, toda esa gente de un día para otro comenzó a deambular por las calles, dormir bajo los puentes, etc. Muchos por causa del sufrimiento de quedarse sin nada, se enfermaron psíquicamente o se sumieron en el alcohol. El “refugio transitorio de los sin hogar” y otros centros sociales como este surgen como una respuesta a esta situación de extrema pobreza e injusticia social, El “refugio transitorio de los sin hogar” en Chuncheon es un centro perteneciente a la municipalidad de la ciudad, la misma lo mantuvo a su cargo hasta el año 2007, después paso ser parte del “hogar municipal de los sin techo”, llevado por los

Hermanos de San Juan de Dios. La comunidad de hermanas mercedarias de la caridad inicia su

servicio junto a los hermanos en el

año 2007 en el “hogar municipal de los sin techo” y el año 2010 en el “refugio transitorio de los sin hogar”. Tuve hambre y me diste de comer, tuve sed y me diste de beber, estuve desnudo y me vestiste (Mt 25) En el “hogar municipal de los sin techo” viven alrededor de 100 personas entre varones y mujeres, los cuales tienen entre los 30 y 65 años de edad. En rasgos generales las personas que viven en el centro son personas que tienen algún problema psíquico (depresión, esquizofrenia, bipolaridad, entre otras) en algunos es congénito, en otros es por falta de cuidado de las familias, o producto de abusos físicos o sexuales (en partículas las mujeres) y sobre todo en la mayoría de los hombres es fruto del alcohol. Las personas que viven en el hogar, son de corazón noble, bondadosas y muy cariñosas, de verdad de buen corazón, lo que se trata es de ayudarles en aquello que les sea más dificultoso de hacer por si mismos, por ejemplo ayudarles a bañarse, cambiarse de ropa, limpiar, trabajar en una pequeña empresa que tienen de bolsas de Shoping, pero sobre todo el papel principal de las hermanas, desde la

pastoral, es de promover espacios de encuentro con Dios por medio de los sacramentos, la participación en la eucaristía, oración de la tarde, compartir la palabra, celebración de la novena de Nuestra Madre de la Merced, etc El “refugio transitorio de los sin hogar” funciona las 24 horas del día, anualmente atiende unas 700 personas, es un lugar de acogida para aquellos que no tienen donde dormir, ya que viven en la calle, los alcohólicos, discapacitados, especialmente discapacitados mentales, ancianos o cualquier persona que se encuentre tirado en la calle o que no encuentra su casa. Casi la mayoría viene traído por la policía o enviados por la municipalidad, algunos también, vienen por si mismos; se les recibe, se les da alimento, se les ayuda a higienizarse y se les da ropa limpia. Si vienen heridos se les lleva al hospital, o se les ayuda a trasladarse a sus hogares o ciudades de origen, sobre todo los discapacitados psíquicos no se acuerdan donde viven, entonces después de localizar sus hogares se les acerca a sus casas o de lo contrario al bus terminal, ayudándoles con el pasaje para llegar a sus destinos. El personal que trabaja en el centro son tres personas, como responsable del equipo una hermana y dos trabajadores civiles. Muchos de los que han venido al centro son alcohólicos, a ellos se les lleva a lugares de tratamiento


(hospitales), para recibir medicación y rehabilitación. El equipo de trabajo les visita en los hospitales cada cierto tiempo, y a los que van consiguiendo donde dormir de manera más estable se les visita en sus hogares, se trabaja en conjunto con las entidades sociales para conseguirles pensiones de ayuda social, reubicarlos en centros de acogida, etc. Las hermanas reconocemos que es un trabajo arduo, muchas veces con poco tiempo para el descanso, pero creemos que el carisma del Padre Fundador se hace visible y patente, en medio de estos hermanos, los más pobres, los más desfavorecidos, pero más amados por Dios ya que son los preferidos del Reino. La caridad no concluirá mientras haya un dolor que curar, una lagrima que consolar, sudores que verter y sangre que derramar(P.Z)

La delegación y la pastoral juvenil vocacional Teniendo en cuenta el poco tiempo que la congregación está presente en corea y la dificultad que implica el aprendizaje del idioma, la delegación no cuenta aún con un grupo de jóvenes formal. Aquí en corea la pastoral juvenil se concentra en las parroquias locales, quitando alguna congregación como pueden ser los salesianos, no hay un joven que este desligado de una parroquia, por eso la dificultad de formar un grupo que pertenezca a la congregación exclusivamente. Nuestros jóvenes son de otras parroquias que les gusta nuestro

estilo y vienen también a nuestra casa, pero priorizando las actividades parroquiales.

transmisores de nuestro carisma según sus propias expresiones coreanas.

Aunque en la organización de diferentes actividades como retiros, encuentros de voluntariado, y sobre todo la preparación para el encuentro mundial de jóvenes se ha abierto la posibilidad de un encuentro más cercano con el mundo juvenil. La enseñanza de la lengua española también ha posibilitado que jóvenes con interés exclusivo de aprender el idioma y que no pertenecen a una parroquia puedan ser más periódicos en nuestras reuniones, participando de los diferentes programas que organizamos.

De cara a la congregación el reto es poder crear una pastoral que poco a poco vaya incluyendo a los jóvenes de esta parte de Asia que se expresan de una forma diferente y tienen una cultura diferente, tanto desde el idioma como la realidad cultural, preferencias, intereses, necesidades, que es muy diferente a los jóvenes de Europa (España), de América y de África.

El mantenimiento de la página web también ha sido otro medio de difusión de la congregación que ha posibilitado que muchachas con inquietud vocacional vengan a nuestro encuentro con interés de conocernos y compartir con espontaneidad. Por otra parte la implicación de todas las hermanas en la pastoral vocacional es de gran apoyo porque se puede contar con las comunidades para que las muchachas hagan experiencias más cercanas con respecto a la vida religiosa, en una como en otra comunidad, en una misión o en otra. De Cara a la delegación el reto es poder formar un grupo juvenil en el que se pueda crear espacios de oración , de encuentro consigo mismos, que les lleven a preguntarse sobre su vida e incluso sobre su vocación y, poder transmitir nuestro carisma para que luego ellos mismos sean los

La posibilidad de incluir dentro de la pastoral juvenil-vocacional, las realidades con mucha experiencia en este campo, como aquellas realidades o provincias donde está empezando, porque sería bueno y ayudaría, para

aprender unas, como para despertar en otras retos, estilos, o formas nuevas. El secretariado es un organismo cuyo objetivo es facilitar y favorecer el trabajo en redes, la unificación de criterios, el compartir recursos como familia religiosa y promover el sentido de identidad en toda acción pastoral juvenil en cualquier cultura en donde estamos presente.


Testimonios de jóvenes de JMJ Julia Tajuelo, m.c. Son dos las JMJ celebradas en territorio español: la primera, allá por el año 1989 en Santiago de Compostela, y la segunda, la recién celebrada en Madrid en este caluroso mes de agosto de 2011. Considero un privilegio haber participado en ambas; en la de Santiago cuando realmente era joven, y en la de Madrid siendo bastante menos joven en edad (que no en ilusión), acompañando a un grupo de jóvenes del colegio de Córdoba donde el Señor quiere que en estos momentos desarrolle la misión que como Mercedaria de la Caridad me ha encomendado. Tanto en una como en otra, ha quedado en mí una certeza profunda, en tiempos más que difíciles para la Iglesia, en toda JMJ la comunión eclesial no sólo se expresa, sino que se fortalece. Las Jornadas Mundiales de la Juventud son una experiencia eclesial inolvidable. Ha sido realmente impresionante contemplar riadas y riadas de grupos de jóvenes de la totalidad del mundo entero, con la profunda convicción de que “no es tiempo de avergonzarse del Evangelio, sino que es tiempo de predicarlo desde las azoteas y vivirlo en lo cotidiano”. Son experiencias en las que una realmente se siente satisfecha y orgullosa de ser cristiana.

Experimentar la universalidad de la Iglesia y del carisma mercedario de la caridad dentro de ella, realmente ha supuesto para mí un reafirmar mi fe y una renovación clara del compromiso en el seguimiento de Cristo como Mercedaria de la Caridad, para intentar ser en el mundo, como bien decía parte del lema de estas jornadas “… testigos de su amor”, al estilo de Jesús y como quería el P. Zegrí “… curando llagas, remediando males, calmando pesares, desterrando necesidades, no dejando si posible fuera en todo el mundo un solo ser abandonado, afligido, sin educación y sin

recursos…” Realmente la JMJ no ha sido cuestión de una semana de celebraciones en las que el Papa se ha hecho presente, sino que es un acontecimiento que ha tenido un largo recorrido previo y también posterior a su celebración. Ha sido más de un año intenso de preparación espiritual, material y pastoral, ayudados siempre por los temas preparados por el Secretariado Vocacional de la Congregación. Ya, tan sólo por lo que de preparación, dedicación, esfuerzo, entusiasmo y trabajos

previos supuso la JMJ, ésta hubiese merecido la pena. Si a ello añadimos los intensos días vividos en Granada y Madrid con el denominador común de la evangelización y la siembra, ahora que las luces y las músicas de la Jornada Mundial de la Juventud Madrid´11 se han apagado, nos toca continuar la tarea de cultivar y cuidar esa siembra, sabiendo, que la mejor cosecha de toda JMJ es que cada joven se encuentre con Cristo Redentor y comience (o continúe) un diálogo personal con Él que no le deje indiferente, sino que le anime a encontrar su propia vocación, pues de ese modo, todos en la sociedad y en la Iglesia saldremos ganando. Ahora, ya sólo es cuestión de renovar nuestros esfuerzos y compromisos, para con ayuda de María de la Merced “nuestra sin igual Madre y Protectora”, contribuir a que este acontecimiento, que no ha hecho más que comenzar, dé los frutos que el Señor quiera. Por mi parte, agradecer a la Congregación la oportunidad que nos ha ofrecido de vivir estar JMJ Madrid´11 como grupo mercedario de la caridad, compartiendo el carisma desde la universalidad de los cuatro continentes donde estamos presentes. Ha sido una gozada experimentar que más allá del idioma o la cultura se encuentra el Señor Jesús dador de vida.


IMÁGENES JMJ MADRID 2011



REVISTA DE PASTORAL JUVENIL VOCACIONAL