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COMUNICADO EN APOYO A LOS TRABAJADORES Y TRABAJADORAS DE EMDESAU DE ÚBEDA <<A imitación de nuestro Maestro, los cristianos estamos llamados a mirar las miserias de los hermanos, a tocarlas, a hacernos cargo de ellas y a realizar obras concretas a fin de aliviarlas>> (Mensaje del Papa Francisco para la Cuaresma). La Hermandad Obrera de Acción Católica (HOAC) y el Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera de Jaén, nos acercamos a conocer la realidad de los trabajadores y las trabajadoras del servicio de limpieza de la empresa Emdesau S.L. de Úbeda, que han quedado en un limbo laboral tras la disolución de la misma el pasado día 27 de diciembre. En concreto, 29 trabajadores que no han sido subrogados por parte del ayuntamiento. El encuentro tuvo lugar con algunos representantes de estos trabajadores en la de sede del sindicato de CCOO de la ciudad. Situación actual de estos trabajadores y de sus familias: Con la soga al cuello Esta sociedad mixta estaba formada por el Ayuntamiento de Úbeda (10% del capital) y la empresa FCC (90% del capital), e integrada por unos noventa trabajadores destinados al servicio de limpieza, recogida de residuos y jardinería de la ciudad y de las pedanías de la comarca. En la actualidad, en torno a unos cincuenta trabajadores siguen formando parte de la plantilla del Ayuntamiento para prestar el mismo servicio que antes prestaban los noventa.

Representantes de los trabajadores y miembros de la HOAC y de la Pastoral Obrera de Jaén

Los argumentos esgrimidos por el alcalde de la ciudad se basan, según nos informaron, en el ahorro que supondría para el Ayuntamiento la disolución y el rescate de este servicio para la ciudad de Úbeda. Sin embargo, hemos tenido noticia de que se ha vuelto a plantear la contratación de nuevos trabajadores para el servicio de limpieza. Es una paradoja que estos trabajadores y trabajadoras de Emdesau no puedan optar a estos puestos, ya que aún siguen dados de alta y no puedan aportar su experiencia y formación acumulada durante estos años. De hecho estos trabajadores se encuentran, como ellos dicen, en una situación dramática, puesto que tienen que ir todos los días a su puesto de trabajo, ya que no les han despedido, por lo tanto no pueden darse de alta en el SAE, ni pueden solicitar sus prestaciones por desempleo. <<Hoy todo entra dentro del juego de la competitividad y de la ley del más fuerte, donde el poderoso se come al más débil. Como consecuencia de esta situación, grandes masas de la población se ven excluidas y marginadas: sin trabajo, sin horizontes, sin salida. Se considera al ser humano en sí mismo como un bien de consumo, que se puede usar y luego tirar. Hemos dado inicio a la cultura del descarte que, además, se promueve. Ya no se trata simplemente del fenómeno de la explotación y de la opresión, sino de algo nuevo: con la exclusión queda afectada en su misma raíz la pertenencia a la sociedad en la que se vive, pues ya no se está en ella abajo, en la periferia, o sin poder, sino que se está fuera. Los excluidos no son explotados sino desechos, sobrantes>>. (Exhortación Apostólica, Evangelii Gaudium, 53). …/…


…/… ¿Qué nos dice nuestra fe en Cristo ante dichas situaciones? Desde nuestro ser y misión como Iglesia que se preocupa por las angustias, alegrías y gozos que sufre el mundo del trabajo, queremos expresar nuestra solidaridad y apoyo a estos trabajadores que aún siguen con la incertidumbre de su situación laboral y de su futuro ya que, a fecha de hoy, no han cobrado los últimos meses y ven erosionados sus derechos y su bienestar familiar. Trabajadores y trabajadoras que se manifiestan diariamente por las calles de la ciudad exigiendo pacíficamente que se les reconozcan sus derechos y no se les excluya. <<Pero queremos más todavía, nuestro sueño vuela más alto. No hablamos sólo de asegurar a todos la comida, o un decoroso sustento, sino de que tengan prosperidad sin exceptuar bien alguno. Esto implica educación, acceso al cuidado de la salud y especialmente trabajo, porque en el trabajo libre, creativo, participativo y solidario, el ser humano expresa y acrecienta la dignidad de su vida. El salario justo permite el acceso adecuado a los demás bienes que están destinados al uso común>>. (Exhortación Apostólica, Evangelii Gaudium, 192). Una llamada a la solidaridad y a la unidad y a la lucha pacífica en defensa de los puestos de trabajo A los Sindicatos y Políticos: que por encima de todo prevalezca la promoción y defensa de esos puestos de trabajo. A la ciudadanía ubetense; que muestren su solidaridad con estos trabajadores y sus familias. A nosotros, los creyentes: Nos comprometemos a acoger a estos hermanos nuestros en sus angustias, a realizar un seguimiento de su situación y a acompañarles y apoyarles en sus justas reivindicaciones, no les abandonemos y estemos atentos a sus necesidades materiales y difundamos esta problemática y a traslademos sus preocupaciones a nuestras Parroquias y a toda la Iglesia Diocesana. No se puede descartar a nadie porque detrás de cada persona hay una familia. HOAC de Jaén (Hermandad Obrera de Acción Católica) Secretariado Diocesano de Pastoral Obrera Febrero de 2014


Comunicado emdesau