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PASCUA J

VEN — 1


indice ABRAZADA A TI EN TU CRUZ.................................2 ABRE LOS OJOS DE MI ALMA...............................77 ALABENLO....................................................21 ALIANZA .....................................................17 ALMA DE CRISTO............................................89 ALMA MISIONERA.............................................3 ALGO DE PAZ................................................85 ANGELES DE DIOS...........................................23 A TANTO AMOR..............................................67 A VECES........................................................1 CANCION DEL ESPIRITU SANTO............................75 CANCION DEL PERDON.......................................8 CARA A CARA................................................73 CARTAS DE SAN PABLO.....................................62 CINCO PANES Y DOS PECES..................................7 COPLAS DE YARAVI..........................................72 CON ALMA DE NIÑO.........................................86 CRISTO CALLA...............................................11 DAME TUS OJOS.............................................79 DE SIRENE....................................................49 DE TAL MANERA..............................................80 DIOS ES TERNURA...........................................92 DISCIPULOS..................................................69 ESPERANDO CONTRA TODA ESPERANZA....................24 ESTA ES EL AGUA PURA.....................................25 EL CAZADOR.................................................30 EL DIOS DE LA VIDA.........................................16 EL MAGNIFICAT..............................................20 EL NIÑO DE BELEN...........................................66 EL PASTOR...................................................14 EL SEDIENTO.................................................33 EL SEÑOR ES MI FORTALEZA................................87 EN MI GETSEMANI...........................................22 EN TODO MOMENTO........................................90 ESCUCHAME DIOS...........................................52 ESTAS AQUÍ..................................................53 ES EL SEÑOR..................................................5 FRUTO NUEVO DE TU CIELO..................................28 HACIENDOTE PAN...........................................38 HASTA DAR LA VIDA..........................................12 HAZME POBRE ...............................................83 HIJOS MIOS..................................................18 ILUMINADO POR EL FUEGO.................................71 JESUS, ESTOY AQUÍ.........................................32 JESUS.........................................................31 LAS 7 PALABRAS..............................................9 LOS YUYOS DE MI TIERRA....................................27 LO QUE AGRADA A DIOS....................................50 MADRE.........................................................6 MARIA DE LA ALIANZA........................................37 MARIA DE NAZARETH.......................................76 MAR ADENTRO...............................................36 MI CAMINO...................................................34 2 — PASCUA J

VEN

NADA TE TURBE..............................................10 NADIE TE AMA COMO YO...................................39 NECESITO DE TU AMOR.......................................15 NOCHE HACIA LA PASCUA.....................................4 NO SOY DIGNO................................................88 NO TE PUEDO PERDER.......................................48 NUEVA MAÑANA................................................91 OSCURA JERUSALEN........................................41 PARA DARLO A LOS DEMAS.................................26 QUIEN PIERDE SU VIDA LA ENCUENTRA....................43 QUIEN SOY YO...............................................44 QUIERO SER SANTO.........................................45 RENACE LA VIDA Y EL CORAZON..............................40 RENDID A YAVHE...............................................47 SALMO 17....................................................46 SANTO, DIOS DEL UNIVERSO................................81 SE ENTREGO POR MI........................................29 SIEMPRE ME AMASTE........................................19 SIGNOS DE AMOR............................................51 SOLO EL AMOR................................................84 TAN POBRE Y TAN RICO.....................................56 TAN SOLO HE VENIDO......................................93 TENGO SED DE TI..............................................13 TENGO UN IDEAL.............................................54 TE ALABO.......................................................57 TE TRANSFORMARE............................................61 TRANSPARENCIA.............................................68 TOMA.........................................................55 TU ESTAS AQUÍ..............................................78 TU MIRADA...................................................59 TU REINO ENTRE LOS VIVOS..................................42 TREINTA MONEDAS..........................................65 UNCION.......................................................63 UN NUEVO SOL...............................................70 UN REFLEJO DE TU IMAGEN................................74 VEN ESPIRITU SANTO CREADOR..............................35 VEN Y SIGUEME...............................................60 VUELVE A CASA...............................................64 YO ME ENTREGO..............................................58 YO TE BUSCO.................................................82

DESiERToS JUEVES A LA MAÑANA.......................................23 JUEVES A LA TARDE..........................................26 VIERNES A LA MAÑANA......................................29 VIERNES A LA TARDE: ADORACIÓN A LA CRUZ............30 SÁBADO A LA MAÑANA.......................................33 SÁBADO A LA TARDE.........................................36 LUNES DESPUÉS DE PASCUA................................39 UBICACIÓN...................................................40 ROSARIO......................................................41 ORACIÓN COHERENTE..............................................43


cancionero

1

“A VECES”

3

“ALMA MISIONERA” Señor, toma mi vida nueva, antes de que la espera, desgaste años en mí. Estoy dispuesto a lo que quieras, no importa lo que sea, Tú llámame a servir.

A veces, en algunos días grises, cuando pierdo la esperanza, cuando no encuentro la paz, me pregunto si es verdad que existes, si realmente eres mi amigo y si lo eres dónde estás. Es ese el momento cuando dudo, un momento de vacío y de fría oscuridad. Cuando pienso, si en verdad no existes, mi vida sería vana como un libro sin final.

Llévame donde los hombres necesiten tus palabras, necesiten mis ganas de vivir. Donde falte la esperanza, donde todo sea triste simplemente, por no saber de Tí.

Pero una voz siento surgir dentro de mí, que me devuelve toda mi fe, es la voz de Dios mi amigo y es esa voz que con dulzura me habla de paz, la que me dice que Dios será siempre nuestro amigo.

Te doy mi corazón sincero, para gritar sin miedo, lo hermoso que es tu amor. Señor, tengo alma misionera, condúceme a la tierra que tenga sed de Vos.

Entonces me contás que estás perdido, que no encuentras el camino que te devuelva la fe, y me dices que Dios está muy lejos, que no puedes acercarte. quieres que se acerque Él. Ahora, que ya encontré de nuevo al Señor que me guía y que me enseña a amar, yo te invito a que intentes encontrarlo; verás que no está tan lejos y que Él te espera ya. Y tú también has de escuchar la dulce voz que te hablará llena de amor, es la voz de Dios mi amigo y es esa voz que con dulzura me habla de paz, la que me dice que Dios será siempre nuestro amigo.

2

“ABRAZADA A TÍ EN TU CRUZ”

Me arrodillo a tus pies mi adorado Rey y con mi perfume los ungiré. Con el ardor de mi amor yo los lavaré y con mis cabellos los secaré.

Y así, en marcha iré cantando, por pueblos predicando, tu grandeza Señor. Tendré mis brazos sin cansancio, tu historia entre mis labios, Y fuerza en la oración.

4

“NOCHE HACIA LA PASCUA”

Noche tan deseada en camino hacia la Pascua con amigos y un ritual y la angustia en la mirada. El preanuncio de traición, se hace amargo en el alma del Señor que anticipaba su pasión. Quiso ardientemente, celebrar su sacrificio y dejar ya preparado el misterio de su muerte. Es su sangre derramada, es su cuerpo entregado en el vino y en el pan que allí nos dio. Haznos descubrir tu presencia en este pan, haznos celebrar la fe que nos une en comunión. Que en la Eucaristía encontremos la razón, para entregarnos por amor.

Abrazada a Tí en tu cruz, quiero por amor permanecer, eres el amor de mi vida hacia tí tiende mi ser. (2)

Esta es la comida en la que nos enseñaste cómo hacer la cruz presente, con su Pascua asegurada es la luz anticipada, vida nueva celebrada hecha don, hecha regalo, hecha oración.

Y todo el amor que pude tener no se le compara con tu querer. Eterna Alianza de amor entre Tú y yo un solo vivir, una sola pasión.

Danos hoy, Señor, recibir el alimento que nos diste por fermento para construir el reino, con amor y en unidad emprendamos la misión contemplando tu persona en este don.

2 — PASCUA J

VEN

PASCUA J

VEN — 3


cancionero

“ES EL SEÑOR”

5

8

Es el Señor, el que quiere que le abra mi puerta. Es El que quiere entrar en mí.

Una vez más rezaré, de rodillas me pondré, puede ser que una vez más Él me perdone. Le diré que lucho en vano, que pequé, que soy humano, puede ser que una vez más Él me perdone.

Es el Señor, el que me pide permiso para poder hacerme feliz. ¿Cómo negarme, si mi corazón solo arde con tu voz? Y nunca dejes que el pecado ‘ en mi vida me aleja de tu amor. Solo te dijo que sí.

Para un Dios que conoció la tentacíón, de un amigo la traición, yo no dudo me perdone, Dios mi amigo.

A veces cuando tengo mi mirada en Ti, y alguna cosa me distrae, entonces tengo miedo y me empiezo a hundir, pero está tu mano para salvarme.

6

Hoy vi sufrir a mi hermano, y no le tendí la mano, puede ser que una vez más Él me perdone.

“MADRE”

Lo vi pobre y desahuciado, yo con los brazos cruzados, puede ser que una vez más Él me perdone.

Madre hoy quiero hablarte una vez más Y estar cerca de tu corazón Junto a vos. Y quiero contarte que ya estoy En la lucha diaria por lograr la santidad. Quiero que tu me vayas guiando Por ese camino que escogí Ser como el padre Pero tengo miedo de caer Y en la oscuridad no ver Pero madre tu estarás alli. El mal va dejando huellas tras de sí Pero el joven quiere construir Un mundo nuevo Donde el hombre tenga que luchar Para que Cristo pueda reinar junto a su Padre Ser respuesta para el mundo es la misión Y yo madre me consagro a vos por entero. Sé la reina de mi corazón Madre humilde esclava del señor Hazme fuerte en la alianza de amor.

7

“CINCO PANES Y DOS PECES”

Yo soy un mendigo de tu gracia, soy sólo un ladrón de tu amor. Perderte sería mi desgracia, no te vayas nunca mi Señor.

“CANCIÓN DEL PERDÓN”

9

“LAS 7 PALABRAS”

Jesús Nazareno, Rey de los Judíos... Jesús de las Siete Palabras... ¡y un grito! Corazón amigo... Corazón herido. Corazón de CristoJesús, ¡yo confío en Vos! «Ahí está tu Madre, ahí está tu hijo». «Conmigo estarás hoy en el paraíso». «Perdónalos, Padre, no saben lo que hacen». «Dios mío ¿por qué me abandonaste?». Dijo: «Tengo sed». Lanzó un fuerte grito. «¡En tus manos, Padre, yo pongo mi espíritu!». «Todo está cumplido»... y entrega su aliento. Emana agua y sangre del costado abierto.

10

“NADA TE TURBE”

Señor tengo cinco panes y dos peces, y veo tanto hambre a mi alrededor, lo pongo en tus manos, dale de comer a mis hermanos aquí está tu siervo mi Señor.

Nada te turbe que nada te espante Que todo se pasa que el odio no queda Y la paciencia que todo lo alcanza Y quien a Dios tiene ya nada le falta

Y cuando te pierdo, pierdo la calma, soy un débil que se protege en Dios, en tu amor se limpia toda mi alma, soy un ambicioso lléname Vos.

Solo Dios alcanza, si, solo Dios Estamos hechos para Dios, Solo Dios llena el vacío interior Estamos hechos para Dios, para Dios

4 — PASCUA J

VEN

PASCUA J

VEN — 3


cancionero

11

Si pudiera preguntarte tantas cosas, aquellas que por hombre no comprendo. Cómo pudiste abrigar un sentimiento de tan inmenso amor y estar muriendo. Y cómo soportar que no entendieran todo el dolor del mundo en tus espaldas. Si hasta sudaste sangre en aquel huerto, sintiendo la traición de aquel que amabas. Te dolió, te dolió, te dolió tanto, que golpearan tu cuerpo hasta cansarse; pero quizá, te doliera mucho más el alma, al ver que no entendieron tu mensaje. Por qué callas, Tú, Cristo, tantas veces. Por qué dejas al hombre no escucharte. Acaso fue tu amor tan infinito, que pudo con la angustia confortarte. Si aún llevas la cruz, es por mi culpa, no supe levantarla en su momento, por culpa día a día de mi ofensa, hoy debes soportar el sufrimiento.

12

“HASTA DAR LA VIDA”

Háblame ya amigo al corazón, descansa en Vos mi frente, mi vida en vos porque me rescataste del fatal secuestro, porque me liberaste de mi eterna tumba. Porque me amaste hasta dar la vida. (bis) Tan asombrado miro, todo acabó, manso te has dormido hermano y Dios, muriendo descuajaste mi árbol mas sombrío, muriendo conquistaste el centro de mi mismo. Partir en una mesa y no guardar, soltar y echar a vuelo ya no aferrar, Yo recibí al nacer mi moneda dorada, no la atesoraré, quiero verla entregada. Cruzaré este mar hasta dar la vida, me levantaré y saldré de mi, Vos amigo fiel, precio del amor, Cristo mi Señor.

13

14

“CRISTO CALLA”

“TENGO SED DE TI” Tengo sed de Tí oh fuente del amor, tengo sed de ti tu amor es libertad.

“EL PASTOR”

En busca de hiervas mas frescas y dulces Corrí del rebaño deje atrás al pastor Ya se hizo de noche, que oscura mi alma Me acechan las fieras y sombra del terror. El pastor me vio partir Y por una sola oveja se decidió a venir El me alzo cuando caí Y a pesar de mis heridas Supe que estando en sus hombros soy feliz. Recorres mis sendas difícil confusas Que suaves tus manos y claro tu clamor Señor poderoso riqueza infinita Me muestras tu gloria llenándome de amor.

15

“NECESITO DE TU AMOR”

Necesito tanto, Necesito tanto, tanto de vos… Necesito de tu amor. Necesito al fin tocarte, aunque sea solamente, en el borde de tu manto y en el medio de la gente; y sentir que de vos viene esa fuerza que me cura tantos años de esperar y de amargura. Necesito estar con vos, bastará tocar tu manto, porque en Vos está el poder de enjugar por fin mi llanto. Sueño con volver a casa y que vuelva la alegría, y mi vida pueda al fin llamarse vida. ¡Necesito de tu amor! Necesito estar más cerca, cerca de tu compasión ¡tengo que jugarme todo, sé que eres el Señor! Todo, todo lo he perdido y mi pena sigue abierta, pero espero un signo y mi fe está alerta. Sentirás al lado tuyo que hay un pobre que se acerca, muy pequeño y que te toca con los ojos en la tierra; pero lleno de esperanza, de esperanza y decisión de alcanzarte y alcanzar tu corazón. ¡Necesito de tu amor! Toda mi fragilidad y mis años lastimados, esta historia que no cesa de sangrar de macharnos; esta herida que no cierra y es herida en cuerpo y alma. Tocará tu cuerpo santo y tendrá calma. Porque creo que sos Vos, nuestra fuente escondida, y alcanzarte es alcanzar como el centro de la vida. Toco el borde de tu alma y es un nuevo nacimiento. ¡Y se está curando el centro de mi centro! PASCUA J

VEN — 5


cancionero

Cancionero

16

“EL DIOS DE LA VIDA”

17

Te amé con todo mi amor, te rescaté del horror y te curé en el desierto; calmé tu hambre y tu sed, con juramento sellé un pacto de Amor eterno... Oh ¿por qué, entonces, te rebelaste? Fueron sordos a mi voz tus oídos. Y ahora estás tan sin luz... estás perdido.

Somos un nuevo pueblo gestando un mundo distinto, los que en el amor creemos, los que en el amor vivimos. Llevamos este tesoro en vasijas de barro. Es un mensaje del cielo y nadie podrá callarnos. Y proclamamos un día porque la muerte ha sido vencida. Y anunciamos esta Buena Noticia: hemos sido salvados por el Dios de la Vida.

¿Por qué no vuelves, hijo mío, si está en mis brazos tu lugar? Si tú conoces el camino ¿por qué, por qué esperar? ¿Por qué no vuelves, pueblo mío? ¡Te abro la fuente del perdón! Que resplandezca nuestra Alianza: será un lazo de amor.

En el medio de la noche, encendemos una luz en el nombre de Jesús.

Mi rayo resplandeció, tu corazón aprendió qué son mi amor y justicia. Probaste mi intimidad, mi Ley, que es miel de bondad para curar tu malicia. 0h ¿por qué, entonces, te separaste? Te apoyaste en lo que es nada y vacío. Y ahora estás desolado... estás herido.

Sembradores del desierto Buenas Nuevas anunciamos, mensajeros en un mundo que no entiende nuestro canto. Y aunque a veces nos cansamos nunca nos desalentamos, porque somos peregrinos, y es el amor nuestro camino. Y renunciamos a la mentira vamos trabajando por la justicia, y rechazamos toda idolotría: porque solo creemos en el Dios de la Vida. En el medio de la noche, encendemos una luz en el nombre de Jesús. Que nuestro mensaje llegue más allá de las fronteras. que resuene en todo el mundo y será una nueva tierra Es un canto de victoria a pesar de las heridas, alzaremos nuestras voces por el triunfo de la Vida. Y cantaremos con alegría corazones abiertos, nuestras manos unidas. Celebraremos con alegría porque está entre nosotros El Dios de la Vida.

6 — PASCUA J

VEN

“ALIANZA”

18

“HIJOS MÍOS”

Hijos míos, voy a estar poco tiempo entre ustedes. Me buscarán más donde voy no podrán venir; les doy un mandamiento nuevo, ámense unos a otros así como los amé. En eso todos verán, que ustedes son mis amigos. (bis) Si alguien me ama cumplirá todas mis palabras. Y así mi Padre lo amará y vendremos a El. Les dejo la paz, les doy mi Paz, no cómo le da el mundo. No teman ni se acobarden, oyeron lo que les dije. Me voy pero volveré. (bis) Ya no son como el siervo que ignora su dueño, conocen ya lo que mi Padre me ha dicho a mí. Ustedes son mis amigos si hacen lo que les mando, recuerden que los amé, no me eligieron a mí. Soy yo quien los ha elegido. (bis) PASCUA J

VEN — 5


cancionero

19

“SIEMPRE ME AMASTE”

Puedo construir un muro imponente alrededor o ignorar la voz que pronuncia mi Señor. Pero aunque me olvide de Tí tu no te olvidas de mí y vendrás y me gritarás que siempre me amarás que siempre me has amado, que siempre has estado a mi lado y que jamás, quedaré separado porque mi pecado con tu sangre y tu cruz has lavado. Puede hacerme creer el orgullo que me pertenezco y no soy tuyo.

20

“EL MAGNIFICAT”

Mi alma cantará la grandeza de nuestro Señor. Porque Él me escuchó cuando dije que su esclava soy. Y se enamoró de mi humilde condición. Y por eso en adelante me dirán que soy feliz, porque el todopoderoso ha hecho gran cosa de mí. (Bis) Su misericordia alcanza a todos los hombres. Su amor permanece por siempre, Santo es su nombre. Derribó a los poderosos, soberbios de corazón. Ensalzó a los humildes y amó su realidad y a los que tenían hambre los sació con su bondad. Y por eso en adelante me dirán que soy feliz, porque el todopoderoso ha hecho gran cosa de mí.

21

“ALÁBENLO”

Esta es la luz que brilla eternamente Este es Jesús quien ha resucitado Es el poder del que venció a la muerte Y nos salvo Alábenlo cielos y tierra Adórenlo luz y tinieblas Un canto nuevo entonen al señor Dios es amor

22

“EN MI GETSEMANÍ”

Para que mi amor no sea un sentimiento, tan solo de deslumbramiento pasajero; para no gastar mis palabras más mías, ni vaciar de contenido mi «te quiero». Quiero hundir más hondo mi raíz en Tí, y cimentar en solidez, este mi afecto. Pues mi corazón, que es inquieto y es frágil solo acierta si se abraza a tu proyecto. Más allá, de mis miedos, más allá, de mi inseguridad, quiero darte una respuesta, aquí estoy, para hacer tu voluntad, para que mi amor sea decirte sí hasta el final. Duermen su sopor y temen en el huerto, ni sus amigos acompañan al Maestro. Si es hora de cruz, es de fidelidades, pero el mundo nunca quiere aceptar esto. Dame a comprender, Señor, tu amor tan puro, amor que persevera en cruz, amor perfecto. Dame serte fiel cuando todo es oscuro, para que mi amor sea más que un sentimiento. No es en las palabras ni es en las promesas, donde la historia tiene su motor secreto, sólo es el amor, en la cruz madurado, el amor que mueve a todo el universo. Pongo mi pequeña vida, hoy en tus manos, por sobre mis seguridades y mis miedos; y para elegir tu querer y no el mío, hazme en mi Getsemaní, fiel y despierto.

23

“ANGELES DE DIOS”

Sí sentís un murmullo muy cerca de ti un ángel llegando para recibir todas tus oraciones y llevarlas al cielo. Así, abre el corazón y comienza alabar el gozo del pueblo todo sobre el altar hay un ángel llegando hay bendición en sus manos. Hay ángeles volando en este lugar, en medio del pueblo y junto al altar subiendo y bajando en todas direcciones no se si la iglesia subió o si el cielo bajo se que esta lleno de ángeles de dios porque el mismo Dios está aquí. Cuando los Ángeles pasan la iglesia se alegra, ella canta ella llora ella ríe y congrega, enfrenta el infierno disipa el mal. Siente la brisa del vuelo de tu ángel ahora, Confía hermano pues esta es tu hora, la bendición llegó y te la vas a llevar. PASCUA J

VEN — 7


cancionero

24

“ESPERANDO CONTRA TODA ESPERANZA”

Hoy, al fin, tenemos que seguir caminando en paz, esperando contra toda esperanza. Y es así que todo va a cambiar, resucitarás, esperamos contra toda esperanza. Vos sos la vida, sos la paz, vos sos nuestra esperanza, sos el camino para andar, sos fuerza y sos confianza. No aflojar, seguirte hasta el final, tu cruz abrazar, esperamos contra toda esperanza. Esperar, también es transformar, un sueño en realidad, esperamos contra toda esperanza. Al saber que Vos vas a volver, a resucitar, esperamos contra toda esperanza. Al sentir, Jesús, que estás aquí, esperándonos, esperamos contra toda esperanza.

26

A veces me siento alejado y la vergüenza no me deja ni hablar solo se que me duele verte clavado porque me olvido de lo mucho que me amas. Quiero volver a serte fiel. Quiero volver a serte fiel. Toma de mi lo que te sirva para darlo a los demás toma de mi lo que te sirva no me guardo nada mas hoy quiero ser tu instrumento y predicar tu gran verdad la de tu palabra la de tu cuerpo la de tu amor eterno la de amar al mas pequeño Trato de encontrarte en mis hermanos Pero se me hace imposible sin tu amor Soy débil y te pido que tus manos Abran de par en par mi corazón

27 25

“PARA DARLO A LOS DEMÁS”

“LOS YUYOS DE MI TIERRA”

“ESTA ES EL AGUA PURA” Esta es el agua pura, que el Creador nos dio, esta es el agua nueva, que de la cruz brotó. Del agua y del Espíritu la vida comenzó por el agua del bautismo la nueva creación. El agua de nuestros ríos vida y salud nos da, y las aguas del bautismo vida eterna dan. Por el paso del mar Rojo Dios a Israel libró en el agua del bautismo nace el pueblo de Dios. Jesús recibió el Espíritu en el río Jordán; nuestro pueblo en el bautismo nace a la libertad. Del pecho abierto de Cristo sangre y agua brotó; es el agua del bautismo que da la salvación.

8 — PASCUA J

VEN

Achícate, hermano, no busques la loma, Anda por los bajos, pisa el trebolar. No temas el charco que el agua es playita, y el barro del campo no sabe ensuciar. Si querés altura mira las estrellas, donde anida el rumbo que conduce a Dios. No niegues tu rostro al ala del viento, ni cubras tu frente por no ver el sol. No vendas distancia por comprar sosiego, no dejes taperas después de acampar. Tene fe en la huella, busca el horizonte, de seguro un día lo habrás de alcanzar. Florece a los vientos como lo hace el cardo, que llegado a seco libera el pompón. No apures la historia, no arríes tus banderas, confía en tus hermanos, como ellos en vos. Ven y matearemos despacito juntos, me hablarás de lucha, te hablaré de fe. Y al final del día nos daremos cuenta que en la misma senda andamos tal vez. Cuando el sol se vaya y la tarde caiga, se abrirán los ojos al partir el pan y por fin sabremos que por el camino nos venía arreando el Dios de la paz.


cancionero

28

“FRUTO NUEVO DE TU CIELO”

Sopla Señor, te lo pido, quédate esta noche en mi alma, pues solo tu amor y abrigo me darán consuelo y calma. sopla Señor, sopla fuerte, envolvéme con tu brisa y en tu Espíritu renováme, hazme libre en tu sonrisa. A pesar de mis caídas, hazme fiel a tus promesas, sopla Señor en mi vida y arrancáme esta tristeza. Sopla, sopla Señor tu grandeza, sopla, hazme fiel en mi pobreza, sopla. Sopla Señor en mi oído, sopla fuerte arranca el miedo pues sin Ti me hallo perdido, sin tu luz me encuentro ciego. Sopla Señor hazte viento y bautízame en tu nombre, llámame a servir, Maestro, hazme fiel entre los hombres. Toma mi vida en tus manos, mis sueños, mi amor, mi todo, mis cansancios, mis pecados y moldéame a tu modo. Sopla y bautízame en tu brisa, sopla, renováme en tu sonrisa, sopla. Sopla Señor tu caricia, por sobre mis sentimientos, que sea el ángel de tu misa quien obre en todo momento. Sopla Señor y hazte canto, pon tu Palabra en mis manos en ella hazte providencia y bendice a mis hermanos. Quiero ser de tu árbol rama, fruto nuevo de tu cielo, que madure en tu Palabra como un ave en pleno vuelo. Sopla, sopla Señor tu grandeza, sopla, hazme fiel en mi pobreza, sopla. sopla y bautízame en tu brisa, sopla, renováme en tu sonrisa, sopla.

29

“SE ENTREGÓ POR MÍ”

Tantas veces me he sentido mal, es que no veía la verdad Que en la Cruz está Jesús crucificado y murió cargando todos mis pecados. Y si yo tuviera que elegir, vivir ciego o mirarte a Tí Elegiría vivir lo que aprendí Que Jesús me amó y se entregó por mí. Esta Pascua descubrí una entrega por amor, que revive como el fuego que me enciende el corazón. Ilumina mi camino, me doy cuenta fuiste vos. Quien me amó y se entregó por mí por amor Él se entregó por mí. Él me amó y se entregó por mí y ahora yo me entrego a Tí. Cada vez que vuelva a dudar, se que ahora voy a recordar que Jesús vive y esta resucitado Él me salvó y tengo ganas de gritarlo!!

30

“EL CAZADOR”

Me has forjado caminante, buscador de horizontes más lejanos y claros. Ser un rastreador paciente de tus huellas amadas es la cruz que yo abrazo. Señor, que esté mi corazón velando ardiente, cuida que no me olvide de mi destino. Que nunca la soberbia esté en mi frente: manténme como humilde peregrino, cazador paciente... viajero en camino. Como el cazador que anhela y no alcanza su presa, desfallezco y me canso. Me detengo y eso es vano: sólo vivo si pongo mi esperanza en lo arduo. Si mi marcha te conmueve, y alivianas mi carga, y agilizas mis pasos... Nos veremos una aurora. Y sabré al alcanzarte que soy yo el alcanzado. PASCUA J

VEN — 9


cancionero

31

“JESÚS”

Te miró a los ojos, entre tanto llanto, parece mentira, que te hayan clavado, que seas el pequeño al que yo acunaba el que se dormía tan pronto en mis brazos el que se reía al mirar el cielo y cuando rezaba, se ponía serio. Sobre ese madero, veo al pequeño que entre los doctores hablaba en el templo que cuando pregunté, respondió con calma que los asuntos de Dios se encargaba, es el mismo hombre, el que está en la cruz, el Dios de los pobres, se llama Jesús. Ese mismo hombre, ya no era el niño que en aquella boda le pedí mas vino, que dio de comer a un millar de gente y a pobres y enfermos los miró de frente, rió con aquellos quienes más quiso y lloró en silencio al morir su amigo. Ya cae la tarde, se nublan los cielos pronto volverás a tu Padre eterno, duérmete pequeño, duérmete mi niño que yo te he entregado todo mi cariño, como en Nazaret, aquella mañana, he aquí tu sierva, he aquí tu esclava.

32

“JESÚS ESTOY AQUÍ” Jesús, estoy aquí, Jesús, qué esperas de mí. Mis manos están vacías, qué puedo ofrecerte. Solo sé que quiero ser diferente. Jesús, estoy aquí, Jesús, qué esperas de mí. Mis ojos temen al mirarte, quisiera poder enfrentarte. Amar como Tú amas, sentir como Tú sientes, mirar a través de tus ojos, Jesús. Contigo, mi camino es difícil, me exiges abrir un nuevo horizonte en la soledad de mi noche, Jesús. No, no puedo abandonarte, Jesús, en mí penetraste, me habitaste, triunfaste y hoy vives en mí.

10 — PASCUA J

VEN

33

“EL SEDIENTO”

Así cómo el sediento busca la vertiente de agua fresca Así mi corazón, te busca a ti Señor Y cómo un hijo busca el abrazo de su padre Así estoy yo, buscándote a ti Señor (bis) Y te busco, y te llamo, te deseo dónde estás Señor (bis) Y tú te haces presente, en el silencio te haces fuerte No estoy solo, ahora contigo estoy Me inundas de tu vida, en mí eres fuente de agua viva Tu torrente desborda mi corazón Y te busco, y te llamo, te deseo dónde estás Señor Si me buscas (en tu hermano voy) Si me llamas (palabra viva soy) Me deseas (cuerpo y sangre derramado me doy) Ahora puedo verte, en tantos rostros tanta gente Te descubro en cada situación Tu palabra me guía y a la vez me desafía A seguirte con toda mi pasión Y te busco, y te llamo, te deseo dónde estás Señor Si me buscas (en tu hermano voy) Si me llamas (palabra viva soy) Me deseas (cuerpo y sangre derramado me doy)

34

“MI CAMINO”

Quisiera escuchar tus pasos en esta noche que aún no termina, Quisiera descubrirte en medio de este invierno, Quisiera sentir tu calor, yo sin ti muero Y te apareces anunciando la aurora, Y nos sorprendes una vez más con tu aroma, Y nos regalas tu melodía de esperanza Que renueva el alma… Quisiera encontrarte oasis en medio de este desierto, Quisiera recordar que eres palabra en mi silencio, Quisiera oír tu voz, aunque no puedo. Y te apareces anunciando la aurora, Y nos sorprendes una vez más con tu aroma, Y nos regalas tu melodía de esperanza, Que renueva el alma… Eres mi luz, eres mi paz, Eres mi sol, Mi camino, mi verdad, Mi vida y mi amor. (bis)


cancionero

35

“VEN ESPIRITU SANTO CREADOR”

37

Que silencio más delicado, amor del amor más escondido. Eres, mujer, puerta del cielo; tres colores adornan tu manto.

Ven, Espíritu Santo Creador, A visitar nuestro corazón, repleta con tu gracia viva y celestial, nuestras almas que Tú creaste por amor.

Bajan las cascadas de los árboles que caen hasta el suelo y llegan al Santuario.

Tú que eres llamado Consolador, don del Dios altísimo y Señor, vertiente viva, fuego, que es la caridad, y también espiritual y divina unción.

Me quieres dar la mano y yo pedir la tuya, no puedo estar sin ti, María, sin tu mirada pura, tu voz me llena el alma, María de la Alianza, palabra hecha flor.

En cada sacramento te nos das, dedo de la diestra paternal. Eres Tú la promesa que el Padre nos dio, con tu palabra enriqueces nuestro cantar. Nuestros sentidos has de iluminar, Los corazones enamorar, y nuestro cuerpo, presa de la tentación, con tu fuerza continua has de afirmar.

He cambiado todo mi canto tan sólo para soñar tu risa, y no soy más que polvo en el camino aunque no es polvo de tu olvido.

Lejos al enemigo rechazar, Tu paz danos pronto, sin tardar, Y siendo Tú nuestro buen guía y conductor, Evitemos así toda forma del mal. Concédenos al Padre conocer, A Jesús, su Hijo comprender, Y a Ti, Espíritu de ambos por amor, te creamos con ardiente y sólida fe. Al Padre demos gloria, pues es Dios, a su Hijo que resucitó, y también al Espíritu Consolador por todos los siglos de los siglos, honor. Amén.

36

“MAR ADENTRO” Es hora de partir mar adentro y no voy a esperar Él vendrá para ir mar adentro y yo voy a esperar. Él ya está junto a mí y sus ojos derraman ternura, Él espera mi sí, y yo no quiero hacerlo esperar. Quiero sentir tu amor y volver a nacer quiero decirte ven mi barca es tuya. Es tan inmenso el mar pero yo voy con Vos no temo navegar si estás mi Dios. Quiero ser como Vos y ser Pan que se deja comer quiero que los demás vean en mí tu sonrisa, Señor.

“MARÍA DE LA ALIANZA”

Quiero ser un puente hacia el cielo, hecho de barro y fuego, que nace en el Santuario.

38

“HACIÉNDOTE PAN”

Comenzaste a hacerte pan en Belén, sol pequeñito en nuestra noche. Aprendiste en Nazareth de ellos dos, el gesto manso de la entrega. Pibe que en Jerusalén te abrazaste de una vez a las cosas de tu Padre. Debe tu cuerpo crecer para poderse ofrecer como Pan a nuestro hambre. Mi Cuerpo es esto, mi Sangre es ésta, que por ustedes doy. Coman y beban, crean y vivan, que para siempre soy, soy Yo... ¡soy Yo.! Se multiplicó tu amor, se partió, todos saciados, aún sobraba. se mostró tu intimidad, eres Pan, que sólo vive por donarse. Noche de Jerusalén, Cristo-Pan, entrégate, eres Tú nuestro Cordero Cena, huerto, beso y cruz, y tu entrega, Pan-Jesús, fue más fuerte que el madero.

PASCUA J

VEN — 11


cancionero

39

41

“NADIE TE AMA COMO YO”

“OSCURA JERUSALEN”

Cuánto he esperado este momento, cuánto he esperado que estuvieras así, cuánto he esperado que me hablaras, cuánto he esperado que vinieras a mí.

Es difícil imaginar qué pudiste sentir, es difícil tener la piel que solo lleva el Rey. En secreto yo te seguí por temor a la multitud, cuando entraste a Jerusalén te diste a conocer

Yo se bien lo que has sufrido, yo se bien lo que has llorado, yo se bien lo que has vivido pues de tu lado nunca me he ido.

Y allá tu tormento empezó, desconcertado en tiempo y en Dios, tu lamento no llegó a los oídos del pueblo que te cantó una mañana, te celebró con tantas ganas proclamándote sin dudas Salvador Que te creyó con esperanza y te abrazó en una Alianza, encontrando en tu mirada la de Dios

Pues nadie te ama como Yo, pues nadie te ama como Yo, mira la Cruz, esa es mi más grande prueba, nadie te ama como Yo. Yo se bien lo que me dices, aunque a veces no me hablas, yo se bien lo que tu sientes, aunque nunca lo compartas. Yo a tu lado he caminado, junto a ti Yo siempre he ido, aún a veces te he cargado, yo he sido tu mejor amigo. Pues nadie te ama como Yo, pues nadie te ama como Yo, mira la Cruz, fue por tí, fue porque te amo, nadie te ama como Yo.

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“RENACE LA VIDA Y EL CORAZÓN”

Ninguno de nosotros vive para si y ninguno muere para si. Si vivimos vivimos para el Señor, si morimos morimos para El, si morimos morimos para El. Aleluya, todo es posible para nosotros Resucitó, Cristo nuestro Señor El vive hoy, nuestro amor Renace la vida y el corazón Renace la vida y el corazón. Nos apremia el amor del redentor porque por nosotros el murió para que todos los que vivan vivan para el, en la pascua de su amor vivan para el, en la pascua de su amor

12 — PASCUA J

VEN

Pronto cruje este corazón de ansiedad, por saber donde irás después, a comer el pan que yo espere Queda oscura Jerusalén, tus milagros y tanta fe, por el pueblo que te elevó y hoy se vuelve traidor Por qué no te escapas al dolor recuperando el Reino para vos, desoyendo ese clamor que pide salvación, Dónde quedó mi Rey perfecto, que presintió el fracaso incierto Casi oculto entre las sombras se quedó Dónde dejaste tu corona, aquel brillo y esa gloria, Todo el Reino se te hundió en el corazón Todo el Reino se te hundió en el corazón Es difícil imaginar qué pudiste sentir…

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“TU REINO ENTRE LOS VIVOS”

No permitas Jesús, que muera sin antes ver tu reino entre los vivos Que no me vaya si alguien no te conociera Que me quede hasta que el mundo te haya oído Maestro que bien estamos acá ¡Ay! si todos pudieran sentir tu paz Déjame quedarme y ser yo Por favor quedate y se vos Déjame quedarme y llevar tu amor Que al final de mis días pueda decir Que he peleado el buen combate hasta el fin Completé mi carrera conservé mi fe La corona de justicia está preparada para mi.


cancionero

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“QUIEN PIERDE SU VIDA LA ENCUENTRA”

45

“QUIERO SER SANTO” Quiero ser santo, Señor, Me cuesta tanto seguirte. Quiero ser santo, Señor, Porque Vos me lo pediste.

Quien pierde su vida por mí, la encontrará, la encontrará, la encontrará. Quien deja a su padre por mí, su madre por mí, me encontrará, me encontrará. No tengas miedo, no tengas miedo, yo estoy aquí, yo estoy aquí, quien deja su tierra por mí, sus bienes por mí, sus hijos por mí, la encontrará. No tengas miedo, yo conozco a quienes elegí, a quienes elegí. Quien pierde su vida por mí, la encontrará, la encontrará, la encontrará.

Aunque me cueste, aunque me duela Aunque no entienda, aunque me muera. Sólo lanzado a la aventura de tu amor, mi vida tiene sentido. (Bis) Con los pies en la tierra, Pero los ojos en el cielo. Necesito tu mano Porque sólo no puedo. Aunque me cueste, aunque me duela Aunque no entienda, aunque me muera.

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“QUIEN SOY YO”

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Yo te amo, Señor mi fortaleza, mi roca, mi baluarte, mi liberador Eres la peña en que me amparo mi escudo y mi fuerza, mi Salvador.

No sé cómo, pero tengo esperanza. No sé cómo, pero sé que soy feliz. He tratado tantas veces de encontrar una razón que justifique el por qué de tanto amor.

En el tempo se escuchó mi voz clamé por ti en mi angustia extendiste tu mano y no caí tu poder del enemigo me libró.

No sé cómo, pero sé que soy distinto. No sé cómo, pero Él me transformó. Y no fue mi propio esfuerzo El que me hizo ver la luz, Fue su sangre derramada en la cruz. Otra vez ante Tí en mi humilde oración, ni siquiera me contestes, solo mírame Señor. Ya no se qué pensar, no se cómo expresar el temor y el asombro que hay en mí. Todavía no lo sé, no me has dicho aún qué fue lo que viste en mí para quererme; es que no entiendo la razón de tanto amor derrochado, quién soy yo para que Tú me hayas amado. No se cómo pero hay gozo en mi alma. No se cómo pero Tú me has derrotado. Y soy libre como el sol, como la luna y el mar, nada puede detener tu libertad. Ya no intento comprender esta locura, palpitando al son del sol y luna. Sólo puedo darte gracias, repetírtelo otra vez, toma el agradecimiento de mi ser.

“SALMO 17”

Las olas de la muerte me envolvían me aguardaba la ruina pero el Señor venció. Tu eres la luz que me ilumina Quien abre mis caminos, eres mi Dios. Cuando yo invoqué tu nombre Con mano poderosa, me salvó tu amor. Son perfectos tus caminos Tus manos me sostienen, Tú eres mi Rey.

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“RENDID A YAHVE”

Rendid a Yahvé santos del señor. Gloria y poder al que hace la creación. Rendid honor al glorioso nombre del señor Y adoradle en su Santo esplendor. Sobre los mares resuena la voz de Dios. Glorioso es Él, su voz hace temblar. ¡Que poderosa es la voz del altísimo! Aleluya, su voz descuaja los cerros del Líbano Aleluya, la voz del señor lanza llamas de fuego Aleluya, sacude los montes la voz del altísimo Aleluya, en su santuario gritan «¡Gloria!» Sentado está Dios sobre la tempestad, Sentado esta Yahvé cual rey eterno. La fuerza da al que pone su confianza en Él Yahvé bendice a su pueblo con paz. PASCUA J

VEN — 13


cancionero

48

“NO TE PUEDO PERDER”

51

Tienes que encender una luz Aunque sea pequeña, Si ella se apaga este mundo Será una tiniebla. Tienes que arriesgarte a creer Y no cerrar más la puerta, Vale la pena su brillo Aunque sea pequeña.

Un clavo de hierro te atravesó, una espina clavada en tu corazón, de pensarlo me duele la flagelación. Solo por amor, fue tanto dolor. Un madero inmenso que te abrazo, con tantos pecados ¡cuanto pesó! pero pesó menos que tu Amor, la fuerza del Señor todo lo aguantó.

No permitas que la noche invada tu vida, hay mucha belleza en vos para que esté escondida. No le niegues a los otros tus ojos, tu amor, tu voz, tu alegría. No te quites la libertad, ni borres tu sonrisa.

No te puedo perder (no te puedo perder) Cargaste con mi cruz y vas a volver No te quiero perder, La sangre de tu cruz me hace renacer Y no te voy a perder A tus pies rezo y medito en paz, se que lo hiciste por la Verdad, yo se que quiero volverte a ver, Rey de mi Vida te encontraré, y no te puedo perder...

49

Tienes que atreverte a vivir de una forma distinta, llenarte los ojos de amor y sembrar cada día, y verás como cambia este mundo; cuando sin temor abras al fin la puerta y mantengas prendida tu luz por pequeña que sea.

“DE SIRENE”

Y cuando la oscuridad te lastime muy dentro, deja brillar tu candil que puede ser eterno. Sólo podrás ser feliz si te atreves a amar sin medida y sin tiempo, manteniendo la llama encendida a pesar de los vientos.

Venías por aquel camino hacia mí. En realidad nunca pensé cruzarte así. Bajo esa cruz, la majestad del Hijo de David. Todo el pecado y la soberbia original sobre tus hombros a mi lado pasarán. Y de repente el Salvador cayó y no sé si es que te puedo ayudar. Ayúdame a cargar tanto dolor, ayúdame, necesitan de tu corazón. Pero, Señor, no puedo, mira mi debilidad. Ayúdame y verás como la hago mía y mía es tu capacidad de amar. Los brazos se entrelazan para caminar. Tu aliento lastimado me va haciendo callar y, aunque nos griten, voy entrando más en nuestra intimidad. ¿Qué culpa hay en el hombre que merezca tu don? ¿acaso dar la vida transforma un corazón? Cuando llegamos a la cima entendí: que es por amor.

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“LO QUE AGRADA A DIOS”

Lo que agrada Dios de mi pequeña alma Es que ame mi pequeñez y mi pobreza (bis) Es la esperanza ciega que tengo en su misericordia (bis) 14 — PASCUA J

VEN

“SIGNOS DE AMOR”

Si quieres te ayudo a cuidar tu pequeña chispa hasta que sea llamarada que de fuerza y vida; hasta que tu corazón, sea un signo de amor para el que camina. Y seamos muchos los que tengamos la luz encendida

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“ESCUCHAME DIOS” Señor son tus ojos dolor y ternura Tus manos llagadas sembrando amor. Y es tu Palabra la fuente de Vida, Que alumbra las almas que van a Vos. Escúchame Dios, escúchame Dios. Quiero llegar, quiero llegar. Al horizonte donde haya paz. Yo quiero servir, quiero servir, hasta morir, hasta morir, a los hermanos que veo en Ti. Tu corazón llora el pecado del hombre, Que evoca tu Nombre, mi Redención. Y con el sol las tinieblas se alejan, y arrepentido, yo vuelvo a Vos.


cancionero

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“ESTÁS AQUÍ”

56

Oye Señor, mi amigo, cuando veo tu amor eterno, siento encogerse mi alma, soy tan pequeño. No te importan mis obras, no te alejas si yo estoy lejos, Me amas aunque no te ame, no impones precio.

Si el gris de mi historia se enciende en colores que nunca he soñado, si amanezco distinto y despierto a la vida en nueva plenitud, si mi gozo florece haciéndose gratitud, si vislumbro que Dios es fuente de mi virtud.

Quisiera darte todo, Pero es tan poco lo que tengo: un pobre y tibio amor que busca dueño. Pero a pesar de todo, Tú lo aceptas con gran afecto, y haces del tibio amor, un amor nuevo.

Estás aquí, resucitando. Soy libre en Ti: me rescataste, me hiciste vivir. Señor Jesús ya no hay cadenas ni cruces ni clavos. Si estás en mí y haces Pascua en mi existir. Si el dolor es semilla que fue madurando y entrega sus frutos, si aun en el sufrimiento, de paz y consuelo se estremece mi ser, si descubro sentido o me entrego aún sin ver, y si intuyo que hay alguien en quien siempre creer.

Soy tan pobre y tan rico, pues tu amor me hace valioso, pongo ante Tí mi nada, y reluce como el oro. Y al ver cuánto me amas, quiero regalarme todo. ¡Señor, hazme generoso como Tú!

Si mi miedo a lo incierto y temor a entregarme se hacen confianza, si al sentir que me llamas no escondo mi rostro y digo aquí estoy, si la duda no existe o es más puro mi amor, si una fuerza divina siento en mi interior.

54

Al repetir tu nombre, se me llena de gozo el alma, y me brota este canto y un mar de calma. Quiero gritarle al mundo que el amor ha vencido al odio, y quiero amar al hombre como Tú lo amas.

“TENGO UN IDEAL”

Si acaso Tú quisieras ser el dueño de esta alma inquieta, no dudes en tomarla que ella es tu sierva. Pero como es tan débil se resiste a confiar su senda, hazla pues mansa y dócil como una oveja.

No, ya no puedo ser como fui hasta ayer. Hoy debo cambiar. Ya debo comenzar, pues para vivir tengo un ideal. Amar, amar, amar, morir por los demás. Y así, así, vivir y no volver atrás. (bis) Hoy ya comprendo al fin que debo morir si quiero nacer. Pues muriendo se que al fin entraré en la eternidad.

55

“TOMA”

Toma, que tu Cuerpo sea mi cuerpo, que tu Sangre sea mi sangre que tu Luz sea mi ciudad. Deja que penetre en tu Misterio, que me hunda en tu Palabra, tómame señor. Más tómame y fúndeme en Tí, olvida mi ayer, que vuelva a creer. Y así podré volver a gritar que vivo tu amor, que voy hacia Tí.

“TAN POBRE Y TAN RICO”

57

“TE ALABO” Aún en la tormenta, Aún cuando arrecie el mar Te alabo, te alabo en verdad. Aún lejos de los míos, Aún en mi soledad, Te alabo, te alabo en verdad. Pues solo a Tí te tengo, pues Tú eres mi heredad, te alabo, te alabo en verdad. Aún sin muchas palabras, aún cuando no sé alabar, te alabo, te alabo en verdad. Aún cuando estoy vació, aún cuando en mi oscuridad, Te alabo, te alabo en verdad. PASCUA J

VEN — 15


cancionero

58

“YO ME ENTREGO”

61

“TE TRANSFORMARÉ”

En esta ofrenda te doy, todo mi corazón Mi cruz y mis tormentas, y mis faltas de amor Te doy mi vida entera para hacerla mejor Haz de mi lo que quieras, soy tu siervo Señor.

Miras, no entiendes nada, Sientes que te traspasa, ven amigo y entrégamelo a mí que te transformaré.

Y ahora yo me entrego Junto al vino y junto al pan Entrego mi vida entera Ser pan para los demás

Sientes que es muy lejano, tratas de encontrarlo, ven amigo y ofrécemelo a mí que te transformaré.

Te olvidaste de vos, una tarde de amor Te acordaste de mí, que por tu muerte viví Te humillaste vos Dios, esa era tu misión Entregarte en la cruz como ofrenda de amor

Confía en mí, recibe de mí. tienes que vivir la vida transformando al mundo entero, pero deja que te transforme Yo a ti.

59

“TU MIRADA”

No tengo palabras que puedan formar una oración, que me salga entera. Bebo tu silencio de a sorbos pequeños para llenar mi aljibe solitario. Pedirte dones no me ocupa la intención, sino sentirme estando bien amado. Sólo Vos y yo, y tu mirada que traspasa, Y que me acaba sacudiendo el corazón. ¡Cómo te despiertas flor de primavera, mi Jesús, cuando a Vos me dispongo! Qué suave es tu aliento, mi respiración del corazón, rezando de tu mano. Y siento que en esto de la contemplación no miro yo tan hondo como me miras Vos. En mi soledad yo y tu mirada que traspasa, Y que me acaba sacudiendo el corazón.

60

“VEN Y SÍGUEME”

Cuentas que estás perdido, oyes tan solo gritos, ven amigo y pelea por mí que te transformaré. Guardas todo escondido, vamos a compartirlo, ven amigo y dámelo a mí que te transformaré.

62

“CARTAS DE SAN PABLO” Si yo hablara todas las lenguas de la tierra. Pero no tengo Amor, soy como un bronce que retiñe, un címbalo que resuena. Si yo tuviera el don de profecía y conociera todas las ciencias, si tuviera la fe de transportar, las montañas, pero no tengo Amor. Yo soy nada, porque el hombre No es hombre si no ama.

Ven y sígueme y mar adentro hecha ya tus redes. Ven y yo te haré pescador de hombres. En tus palabras echaré mis redes, dejo mi barca y donde quieras iré. Tú me llamaste Señor por mi nombre y solo a ti Señor, Señor te seguiré.

Si yo diera a los pobres todos mis bienes. y mi cuerpo entregara a las llamas. pero no tengo amor, de nada me sirve.

Te vi trabajar, esa noche en que fracasaste. Sé de tu dolor, de tu vergüenza, de tus fragilidades.

Pasaran las profecías Cesaran todas las leguas, Y la tierra algún día acabara.

Hoy yo te pido que confíes de nuevo, volve a tirar con la esperanza de ayer. Estoy contigo y te prometo abundancia, deja todo por mi amor, ven y sígueme.

Pero el amor nunca morirá Porque todo cree, todo espera, todo cubre, todo sufre, más goza de la Verdad.

16 — PASCUA J

VEN


cancionero

63 64

“UNCIÓN” Hay una unción aquí cayendo sobre mí Mudándome cambiando mi ser Mi espíritu y mi alma se están llenando Con el amor del Espíritu Santo Mi vida nunca mas será igual.

“VUELVE A CASA”

Señor quiero contarte algo que me está pasando. En medio de este silencio, una voz me está llamando. Es una voz que me dice que le diga a mis hermanos, con gozo y con alegría poniendo mi canto en alto. Vuelve a casa hermano mío, vuelve a casa que el Señor con amor se alegrará y te abrazará. Ya no pienses en aquello que una vez te hizo alejar, pues saber arrepentirse es querer hacer la paz. Si yo sé que vos hermano no estás cerca de Jesús, te invito a tomar mi mano y marchemos tras su luz. Canta conmigo esta letra, carga en tu espalda la cruz, que el dolor de tus heridas es el camino a Jesús.

65

“TREINTA MONEDAS”

Fueron treinta monedas, Que cobró quien te entregó, El equivalente a tu crucifixión. Sólo treinta monedas, Del que se sirvió después que vos, La corona de espinas, todo tu dolor. Yo no quiero ser como Judas que te entregó, A esas treinta monedas, a tu flagelación. No me dejes ser como Judas que te entregó, Ni por treinta monedas, ni por nada. Treinta trozos de plata, ¿Cuánto valen en Tu Reino? ¿Cuánto suman para el Tiempo eterno? Treinta pobres monedas, Pueden llegar a tentarte, Pero nunca van a resucitarte Yo no quiero ser como Judas que te entregó, A esas treinta monedas, a tu flagelación. No me dejes ser como Judas que te entregó, Ni por treinta monedas, ni por nada.

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“EL NIÑO DE BELEN”

Nació como un bebé pequeño nada más, como uno entre tantos que a la vida nacen ya no ocurrió nada más, era un niño. Nació y ninguno preguntó si de mayor Él tendría gran poder para sanar, si andaría sobre el mar, era un niño Nació y ninguno preguntó si iba a morir, si la gente algún día lo iba odiar si sería el Redentor, si traería libertad ¿Quién pensó que aquel niñito moriría en la cruz trayendo a nuestro mundo nueva aurora de luz y una nueva vida y una oportunidad de llegar al Padre una vez más? ¿Quién pensó que al tercer día iba a resucitar batiendo al infierno y a la muerte fatal, abriendo nuevos tiempos de felicidad Por amor, por amor a tí... Escucha en esta hora la eterna verdad que el Niño de Belén un día va a regresar y en Gloria en poder Él juzgará tanta maldad marcando frontera final y todo el universo le podrá contemplar y toda obra oculta a la luz nacerá su Iglesia marchará con Él a un nuevo lugar, un hogar, un dulce hogar que Él prepara ya..

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“A TANTO AMOR”

Hecha un mar de lagrimas al verlo alli en la cruz se acordó del niño que ella misma diera a luz. Entre el firmamento y su mirada de dolor bien supo serle fiel a tanto amor. No rompió el silencio cuando el cielo se quebró. No volteo sus ojos al final cuando expiro, se sintió caer pero así mismo no cayo y amó a pesar de que todo se oscureció. Sólo besó sus pies y a Dios se lo ofreció sin preguntar porqué a todos perdonó, pues entendió el amor que Jesús predicó. que su Hijo predicó ella entendió el amor que le enseñó. Entre la llovizna, la tristeza y el temor lo tomó en sus brazos cuando ya no respiró. Junto con su alma le traspasó el corazón la espada que esa cruz, todo lo consumó. No rompió el silencio cuando el cielo se quebró, no volteó sus ojos y el sepulcro se cerró. Se sintió caer pero su fe permaneció y amó a pesar de que el mundo lo entregó. PASCUA J

VEN — 17


cancionero

68

“TRANSPARENCIA”

70

Una tierra que no tiene fronteras sino manos que juntas formarán una cadena más fuerte que la guerra y que la muerte, lo sabemos, el camino es el amor.

Dame tu transparencia, oh fuente del ser, fuente de la vida. Dame tu transparencia, el deseo claro, tu estable armonía. No dejes que preocupen mi alma en exceso, las nubes que tienen que cruzar mi cielo. Dame ojos limpios, corazón mas creyente y más bueno.

Una patria más justa y mas fraterna, donde todos construyamos la unidad, donde nadie es desplazado, porque todos son llamados, lo sabemos, el camino es el amor.

Dame tu transparencia, oh fuente de todo, fuente de hermosura. Dame tu transparencia, creativas mis manos, mansas y seguras. Lava mi corazón del mal que lo enturbia, mi amor sea un arroyo de aguas profundas. Dame alma de niño: transparente a la mirada tuya.

Un nuevo sol se levanta sobre la nueva civilización que nace hoy. Una cadena más fuerte que el odio y que la muerte, lo sabemos, el camino es el amor.

Dame tu transparencia, oh fuente de amor, fuente de la Gracia. Dame tu transparencia, sana la intención y fiel a la palabra. Devuelve la inocencia que robó el pecado, la estable certeza de saberme amado, dame tu presencia, agua viva que limpia mi barro.

69

La justicia es la fuerza de la paz, el amor quien hace perdonar, la verdad es la fuerza que nos da la liberación, lo sabemos, el camino es el amor. El que tiene comparte su riqueza y el que sabe no impone su verdad, el que manda entiende que el poder es un servicio, lo sabemos, el camino es el amor.

“DISCIPULOS”

Diez mil ojos hoy han visto tu poder El milagro de una multiplicación Hoy tus manos han saciado Toda mi necesidad Pero mi alma anhela mas de tu presencia No quiero ser de los cinco mil Que disfrutan del milagro Prefiero ser de los doce Que recogen los pedazos Y pasar la noche en vela Juntos sobre en un mar de seda Conversar con el maestro hasta el alba Se que hay doce cestas mas de provisión Y tus ojos aún me miran con amor Yo no quiero regresar Como aquella multitud Dejame ser un discípulo, Señor Ya no sólo quiero recibir tu pan Mi alma quiere conocerte de verdad Habitar en tu presencia Despertarme junto a ti Para que sea formada en mí tu imagen

“UN NUEVO SOL”

El que cree contagia con su vida y el dolor se cubre con amor, porque el hombre se siente solidario con el mundo, lo sabemos el camino es el amor.

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“ILUMINADO POR EL FUEGO”

Señor aquí estoy, sintiendo una duda otra vez, no se que hacer, mi vida no tiene fe. Por eso mírame, dime lo que quieres para mí, enséñame a amar, a acercarme a Tí. Ya no estoy solo, hoy tengo tu amor porque Tú eres mi refugio, Tú eres salvación. Te veo y me siento iluminado por el fuego, enciende mi alma Señor. (bis) Mi vida cambió desde aquel encuentro, confirmó tu Espíritu Santo en mi corazón. En Tí encontré un Dios bondadoso que vio en mí su fiel servidor, su humilde pastor. Ya no estoy solo, hoy tengo tu amor porque Tú eres mi refugio, Tú eres salvación.

18 — PASCUA J

VEN


cancionero

72

“COPLAS DE YARAVÍ” Señor, que nuestra vida sea cual una quena simple y recta, para que Tú puedas llenarla, llenarla con tu música. Señor, que nuestra vida sea, semilla suelta por el aire, para que Tú puedas sembrarla, sembrarla donde quieras. Señor, que nuestra vida sea arcilla blanda entre tus manos, para que Tú puedas formarla, formarla a tu manera. Señor, que nuestra vida sea, leñita humilde y siempre seca para que Tú puedas quemarla para el pobre.

73

“CARA A CARA”

Solamente una palabra, Solamente una oración, cuando llegue a tu presencia, ¡Oh Señor! No me importa en qué lugar de la mesa me hagas sentar, o el color de mi corona, si la llego a ganar.

74

“UN REFLEJO DE TU IMAGEN”

OH Jesús, buen amigo ven que estoy arrepentido por las veces que me hablaste y tapé mis oídos, Tú enseñándome la vida de la manera más sencilla, yo con mi actitud dejando de vivirla. Oh Jesús que rezabas por aquel que creía que clavándote a una cruz la vida te perderías. Tan inmenso es tu amor, para amar Tú regresaste Perdonando los pecados con tu cuerpo y tu sangre. Te quiero tanto que solo puedo pensar que descubrirte es lo mejor que tiene la vida. Y no soy digno de que me des tu amor, me beneficias, me haces feliz y yo te admiro. Hoy Jesús, por favor ven, perdona mis pecados. Sé que más de alguna vez en la vida te he fallado. Hazme humilde y servidor, un reflejo de tu imagen, pues tu corazón, Jesús, es el más grande. Oh Jesús te doy gracias por estar siempre conmigo y de aquellos que conozco, de sus almas no te has ido. Te doy gracias por la vida que día a día nos regalas, el amor, la bendición, tu protección y tu palabra.

Solamente una palabra, si es que aún me queda voz y si logro articularla en tu presencia, no te quiero hacer preguntas, solo una petición, y si puede ser a solas, mucho mejor.

75

“CANCIÓN DEL ESPÍRITU SANTO” Espíritu de Dios, toma mi vida, toma mi alma, toma mi ser. Llename con tu presencia, con tu poder, llename de Ti. (x2)

Sólo déjame mirarte cara a cara, y perderme como un niño en tu mirada, Y que pase mucho tiempo, y que nadie diga nada, porque estoy viendo al maestro cara a cara.

Enciéndeme Señor, prendeme fuego, quiero anunciarte, morir por Vos.

Que se ahogue mi recuerdo en tu mirada, quiero hablarte en silencio y sin palabras, y que pase mucho tiempo, y que nadie diga nada, Sólo déjame mirarte, cara a cara.

Espíritu Santo, Espíritu Santo, muevete en este lugar. (x3)

Sólo déjame mirarte cara a cara, aunque caiga derretido en tu mirada. Derrotado y desde el suelo, tembloroso y sin aliento, aún te seguiré mirando, mi Maestro.

Que haya amor, que haya amor, que haya amor en este lugar.

Cuando caiga ante tus plantas de rodillas, déjame llorar pegado a tus heridas, y que pase mucho tiempo, y que nadie me lo impida, que he esperado este momento toda mi vida.

Ven Espíritu de Dios, ven a mi ser, ven a mi vida. Ven Espíritu de amor, ven a morar, ven hacia mí. (x2)

Llename con tu presencia, con tu poder, llename de Ti. (x2)

Que haya paz, que haya paz, que haya paz en este lugar.

Espíritu Santo, Espíritu Santo, quédate en este lugar.

PASCUA J

VEN — 19


cancionero

76

“MARIA DE NAZARETH”

79

Dame tus ojos quiero ver Dame tus palabras quiero hablar Dame tu parecer...

Dulce muchacha humilde de Palestina a vos para ser Madre Dios te eligió, y cuando desde el cielo te mandó un ángel para pedir tu consentimiento vos le dijiste: «su esclava soy» [bis]

Dame tus pies yo quiero ir Dame tus deseos para sentir Dame tu parecer... Dame lo que necesito Para ser como vos

Por eso voy a darte mi corazón, y cantando repetiré tu nombre María de Nazareth [bis].

Dame Tu voz dame Tu aliento Toma mi tiempo es para Ti Dame el camino que debo seguir Dame tus sueños tus anhelos Tus pensamientos tu sentir Dame tu vida para vivir

Fue tu materna espera luz de esperanza hasta que el gurisito nació en Belén y vinieron los pobres y peregrinos para adorarlo y El sonreía, Dios con nosotros, el Emanuel [bis].

Déjame ver lo que tu vez Dame de tu gracia, tu poder Dame tu corazón...

Ahora que en cuerpo y alma estás en el cielo, sentimos tu plegaria junto al Señor, y que vas caminando con el que sufre, con el que llora, con el que sueña con la justicia, con el amor [bis].

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Yo quiero verte

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Déjame ver en tu interior Para ser cambiado Por tu amor Dame tu corazón Dame lo que necesito Para ser como vos... Dame Tu voz dame Tu aliento Toma mi tiempo es para Ti Dame el camino que debo seguir Dame tus sueños tus anhelos Tus pensamientos tu sentir Dame tu vida para vivir

“ABRE LOS OJOS DE MI ALMA” Abre los ojos de mi alma, abre mis ojos Oh Dios, yo quiero verte, yo quiero verte (bis) Verte en alta majestad, brillas en la luz de Tu gloria nos brindas tu Gracia Oh Dios, y canto Santo, Santo, Santo.

“TU ESTÁS AQUÍ” Aunque mis ojos, no te puedan ver te puedo sentir, sé que estás aquí Aunque mis manos, no puedan tocar tu rostro Señor, sé que estás aquí

“DAME TUS OJOS”

Dame tus ojos quiero ver... Dame tu parecer...

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“DE TAL MANERA” De tal manera me amó Que su vida no escatimó Hasta el final Él se entregó Y a la muerte fue porqué me amó De tal manera me amó Que no hay forma en que podré pagar El precio de su gran amor pero toda mi alma quiero dar

Mi corazón puede sentir tu presencia Tú estas aquí, Tú estas aquí Puedo sentir Tu majestad Tú estas aquí. Tú estas aquí

Por Su amor yo viviré De Su amor yo cantaré Con mi Jesús caminaré Porque El me amó a mí

Mi corazón, puede mirar tu hermosura Tú estas aquí. Tú estas aquí Puedo sentir Tu gran amor Tú estas aquí, Tú estas aquí

Por Su amor yo viviré De Su amor yo cantaré Con mi Jesús caminaré Porque El me amó a mí Le seguiré

20 — PASCUA J

VEN


cancionero

81

“SANTO, DIOS DEL UNIVERSO”

Santo, Santo, Santo, Dios del Universo Santo, Santo, Santo, es nuestro Rey Yahvé Santo, Santo, Santo, es el que nos redime Porque mi Dios es Santo y la tierra llena de su gloria es Porque mi Dios es Santo y la tierra llena de su gloria es Cielo y tierra pasarán, más su palabra no pasará Cielo y tierra pasarán, más su palabra no pasará No, no, no pasará, no, no, no No, no, no pasará

82

“YO TE BUSCO”

84

Debes amar la arcilla que va en tus manos. Debes amar su arena hasta la locura. Y si no, no la emprendas que será en vano: sólo el amor alumbra lo que perdura, sólo el amor convierte en milagro el barro. Debes amar el tiempo de los intentos. Debes amar la hora que nunca brilla. Y si no, no pretendas tocar lo cierto: sólo el amor engendra la maravilla, sólo el amor consigue encender lo muerto sólo el amor alumbra lo que perdura, sólo el amor convierte en milagro el barro.

85

Yo te busco yo te busco Con fuego en mi corazón

“SOLO EL AMOR”

“ALGO DE PAZ”

Yo te busco yo te busco Recibe mi adoración

Te pide luz mi mente, te pide luz mi vida, te pido por favor en estos malos días. Dios acompáñanos, brindanos fe y amor, para poder crecer con esperanza alguna.

Te anhelo te necesito Te amo más que a mi ser

Algo de paz, algo de paz Algo de paz, algo de paz, hoy día.

83

Te pide luz mi mente, ilumina mi vida, tu espíritu Señor, espero cada día. Dios acompáñanos, brindanos fe y amor, para poder crecer con esperanza alguna.

“HAZME POBRE”

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Hazme pobre, siempre pobre por favor jamás permitas, que me sienta tan seguro de mí mismo Y mantenme como lo que soy, una pobre y frágil vasija de barro, y hazme dócil, en Tus manos Señor, en Tus manos

Un niño en brazos de su Madre, Se duerme ya, acaba de mamar, Se siente muy feliz, y antes de dormirse, Sonríe al amor que le sonríe.

Hazme vulnerable frente a Ti y a mis hermanos Y mantén, mantén mis manos siempre abiertas para pedir, y nunca tan seguras para sólo dar Hazme Tu pequeño cántaro de barro, muy contento de llevar un gran tesoro dentro de mí mi gran tesoro, Tú, Jesús Porque es Tu grandeza Que habita en mi pobreza Y en mi pequeñez, Señor Brilla aún más Tu fuerza Cuando soy débil, Eres mi firmeza Mándame hermanos Que me recuerden mi flaqueza Cantaré así Tu gloria y Tu poder Por siempre En mi debilidad, Se fuerte

“CON ALMA DE NIÑO”

No piensa en porque recibe tanto amor, Confía en él, y se abandona en paz, Se sabe protegido, seguro en esos brazos, Responde con amor al amor. Como un niño en brazos de su Madre, Quiero vivir confiando en mi Dios, Y no pretender más que lo que pretende un niño, Y esperar en el amor del Señor. Como un niño pequeño en brazos de su Madre, Así quiero vivir en Dios, en Dios Como un niño pequeño en brazos de su Madre, Así quiero vivir en Dios, en Dios

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“EL SEÑOR ES MI FORTALEZA” El Señor es mi fortaleza Y en El me alegraré, Solo sus ojos miraré En El confío no es de temer, En El confío, no es de temer. (bis) PASCUA J

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“NO SOY DIGNO”

No soy digno de que entres tú en mi casa, no soy digno Dios no lo soy Señor. Pero dime una palabra tuya y quedaré sanado, tendré sanidad, eso alcanzará Tu eres tan digno de gloria y de honra Yo que te canto soy tan pecador Me basta tu gracia que me hace valioso Pues tu poder, triunfa en mi Con tan solo yo tocar tu manto quedaré curado, solo con tocar, eso alcanzará Y me dijo hijo te has salvado gracias a tu fe, basta con creer, solo con creer Tu eres tan digno de gloria y de honra Yo que te canto soy tan pecador Me basta tu gracia que me hace valioso Pues tu poder, triunfa en mi

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“ALMA DE CRISTO”

Alma de Cristo, santifícame Cuerpo de Cristo, sálvame Sangre de Cristo, embriágame Agua de su costado, beberé Pasión de Cristo, confórtame ¡Oh, buen Jesús!, óyeme Dentro de tus llagas, escóndeme No permitas que me aparte de Ti Del maligno enemigo, defiéndeme Y en la hora de mi muerte, llámame Y mándame a Tí, Para que con tus santos te alabe Por los siglos de los siglos, Amén.

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“NUEVA MAÑANA”

Mi cielo se nubla de miedo, Mis manos tiemblan porque no estás ¿Por qué me abandonaste? ¿Por qué, Señor, no te puedo encontrar? Dijiste que ibas a estar, “Y que no me ibas a dejar”, Yo te creí, yo me confié, Y, ¿Qué pasó? No lo puedo entender. Que injusto soy, perdóname. Te busco a veces, no te quiero encontrar. A veces huyo de tu vista, A veces quiero poderme escapar. A veces miento que no te encuentro, A veces, porque sé que está mal. Que injusto soy, perdóname, Ahora sé que te encontraré. Sale de nuevo mi sol, En tu luz se funde mi corazón, Voy a irradiar con mi vida, Ser testimonio de tu amor. Comienza una nueva mañana, Empiezo a comprender tu verdad, La sinrazón de tu entrega, O la simple razón de la caridad. Perdón Señor, por despreciarte, Porque no quise buscarte más. Quiero llevarte por todas partes, Mostrarle al mundo que no te vas.

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“DIOS ES TERNURA” Dios es ternura, Atrévete a vivir por amor. Dios es ternura, No hay que temer.

“EN TODO MOMENTO” Siempre estas Jesús, En todo momento se que estás. (bis) Cuando todo está al revés, cuando la Fe no está. Cuando por dentro hay vacío, y me siento perdido. Siempre estas Jesús, En todo momento se que estás Lo que nos diste es un regalo, sufriste mucho por nosotros. Y sin siquiera pensarlo, perdonas nuestros pecados. Y ahora rezando frente a frente, me doy cuenta que Tu amor no se compara con nada, y que es puro y transparente.

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“TAN SOLO HE VENIDO” No he venido a pedirte como suelo Señor, si con solo clamarte conoces mi petición. Tan solo he venido a estar contigo, a ser tu amigo, a compartir con mi Dios y a adorarte y darte gracias, por siempre gracias, por lo que has hecho Señor conmigo. Solo quiero abrazarte, bendecirte mi Dios. He venido a cantarte, y abrirte mi corazón.


desiertos

DESiERTo

ALAMAÑANA

¡H la! Hoy, 5 de abril de 2012, estás en un Retiro para jóven es. ¿Por qué se llama "RETIRO"? Porque muchos jóven es como vos eligieron este lugar y este momen to para retirarse de la rutina, para irse lejos de todo y poder en con trarse con ellos mismos lejos del ruido y así poder escuchar con más aten ción la voz de Dios. Jesús también se apartaba de la muchedumbre para rezar sólo -lo creía totalmen te n ecesario-. Para esto se iba al desierto. En este momen to te en con trás en TU DESIERTO. Este es el momen to para buscar estar sólo, tran quilo, hacien do silen cio tan to con el cuerpo como con la men te. Creeme: n o hay mejor compañía en el silen cio que Dios. Por eso n os pon emos en Su presen cia hacien do la señal de la cruz: En el n ombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu San to. Amén . Ahora te in vito a que te imagin es… llegaste a la estación "Retiro". Nun ca an tes habías ido, te sen tís medio desorien tado. Movimien to, mucha gen te que va y que vien e, ruidos, desorden . Bajás del tren y empezás a camin ar limitado por otros tran seún tes que, apiñados, impiden tu paso ligero. Pero n o estás seguro a dón de vas. Dudás si seguir o volver. Tu viaje, que empezó varias estacion es atrás, duró más de un a hora y te das cuen ta de que te en con trás a bastan tes kilómetros -lejos de casa-. Sen tís in seguridad al estar rodeado de miles de person as que n o con océs, aun que tal vez ellos estén en la misma que vos. Estás solo y aten to. Pasás el molin ete y seguís acercán dote hacía la salida. Fren ás. De algun a forma, cada rin cón te llama la aten ción . Es todo n uevo para vos. Te permitís mirar y con ocer. Imagin abas un poco cómo era por lo que te habían con tado y por las imágen es que viste por televisión pero n o, n o es lo mismo. Mirás para atrás dán dote vuelta y recordás todo el camin o ya recorrido. Te sen tís bien porque llegaste hasta ahí por tu cuen ta, pero seguís parado sin saber a dón de ir. Seguir dan do pasos para adelan te sign ifica arriesgarse a perderse o a perder la seguridad de lo con ocido. El hecho es que n o sabés qué hacer.

Lo ún ico de lo que estás bien seguro es de don de ven ís. ¿De dón de? ¿De qué lugar? Tal vez de la casa de tus papás o desde lo de un familiar o un amigo. Pero cayen do en la cuen ta, estás seguro que con océs y sabés los lugares por don de pasaste tus primeros 16, 17 o 18 años de vida. Todos estos lugares forman TU VIDA -que es tuya y es de donde venís-. Pero, a la vez, tu vida la compartís también con muchas person as queridas que van pasan do cerca tuyo. Hacé memoria… ¿De dón de ven ís? ¿Te sen tís cómodo ahí? ................................................................... ¿Cómo es este lugar de don de ven ís? ¿Le cambiarías algo? ................................................................... ¿Te gustaría haber ven ido de otro lugar? ................................................................... Como ya hablamos, cada día compartís momen tos con person as bien cercan as. Algun os están sin que te hayan pregun tado y otros pasan por tu vida porque vos los in vitás a camin arla jun tos. ¿Ten és herman os? ¿Quién es son ellos? ¿Y tus papás? ................................................................... ¿Con quién es te en ten dés más?

¿Te gustaría llevarte

mejor con algun o? ................................................................... ¿Quién es son tus amigos/as? ¿Qué cosas compartís con ellos/as? ................................................................... ¿Estas person as con ocen todo de vos? ¿Por qué? ................................................................... ¿Hay aspectos de vos que preferís n o mostrar a todos? ¿Cuáles? ................................................................... ¿Con qué person as ten és máxima con fian za? ¿A qué person as vos les tran smitís con fian za? ................................................................... No hay que ser un sabio para en ten der que todos somos distin tos en algun os aspectos y muy parecidos en otros. Tan to física como men talmen te n os sen timos orgullosos PASCUA J

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desiertos de "esto" y tal vez querramos cambiar "esto otro" de n osotros que n o n os gusta.

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Si pudieras, ¿qué cambiarías en vos?

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¿Hay algo que te guste hacer más que cualquier otra cosa?

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¿Qué es lo que mejor te sale hacer?

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¿Qué es lo que te cuesta más? ¿Siempre fue así? ................................................................... ¿Cuán do te sen tís seguro/a? ¿A qué le ten és miedo? ................................................................... ¿Hay algo que desees más que n ada en el mun do? ¿Hay

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Releé esta lista que escribiste hace un ratito, n o te quedes con gan as de escribir n ada, ¡agran dala si hace falta! ¿Todas estas cosas hacen también feliz a tu mejor amigo/ a, a tus herman os o a tus papás? Y ahora te redoblo la pregun ta: ¿Qué es ser FELIZ para vos?

algo que n o te gustaría que pase jamás? ................................................................... Cuán tas pregun tas que sólo vos podés con testar…Duran te todos estos años vividos, al mismo tiempo que fuiste crecien do y desarrollan do todo lo que hoy sos, te fuiste con ocien do. Qué in creíble que n o haya n adie más que con teste estas pregun tas con la misma respuesta que vos. No hay n adie igual a vos, n adie que ven ga del mismo lugar. Sin embargo hay alguien que te con oce tan to como vos y que podría haber respon dido tus pregun tas de la misma man era y hasta con más lujo de detalles. Ese es Dios. "Antes que te formaras dentro del vientre de tu madre, antes que tú nacieras, te conocía y te consagré" (Jer. 1, 4). Te hago un a pregun ta que me gustaría que pien ses: ¿Sos FELIZ en el lugar de don de ven ís? Te in vito ahora a que te tomes este tiempo para pen sar en qué cosas te hacen feliz hoy. Es muy importan te para esto que escribas cada cosa que creés que te da felicidad en tu día a día. ¡No te apures! Escribí, tachá, pen sá, volvé a escribir. Tiempo ten és, así que aprovechalo para vos. (No dudes en empezar a escribir atrás de la hoja si llen aste todos los ren glon es). ............................................................... ...............................................................

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Probablemen te hayas pen sado algo parecido a lo que se me ocurrió a mí. Cuan do la palabra Felicidad se n os vien e a la cabeza n os imagin amos ese estado de alegría plen a, de total saciedad y de paz -que es el deseo de toda person a-. Podemos asegurar que la búsqueda de la felicidad es propia de cada un o y a la vez compartida, como n uestra meta primera a la que estamos llamados. Sería lo que todos n osotros ten emos en común . Todas las person as con quien es estás compartien do en grupo buscan ser felices: también tus amigos, tus herman os, mamá, papá, el vecin o de la cuadra, el verdulero, el que in ven tó el Guaymallén y todas las person as con quien es te cruzás por la calle y que n i siquiera te das cuen ta que existen . Con scien temen te o n o, ellos también buscan la felicidad. Sin embargo, n o es tan fácil en con trarla, n o es cuestión de que a un o n o le pase n ada malo sin o que es un poco más complejo. Seguramen te ten gamos más tiempo para seguir pen sán dolo más adelan te, así que por ahora lo dejamos acá. Qué buen o es poder pregun tarse tan tas cosas. Lo que hicimos recién fue simplemen te subirle el volumen a pregun tas que viven den tro n uestro. Hoy hiciste silen cio, te an imaste a in teriorizar, te an imaste a con ocerte un poco más y a valorar el lugar de don de ven ís. Dios ama tu vida: dejate abrazar por Él. "Felices los que tienen el corazón puro, porque verán a Dios" (Mt 5, 8). En el nombre del Padre, del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.


anotaciones

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desiertos

DESiERTo

A LA tarde ¿Estás listo para otro desierto? Vale la pen a, aun que te este ven cien do el sueño, el hambre, el can san cio... Un esfuerzo vale la pen a. An da ahora al en cuen tro con Jesús con la seguridad de que es en el silen cio en don de mejor lo vas a escuchar. Poco a poco vas descubrien do la fuerza que tien en el silen cio, la oración , la paz... Fuerza para lograr que sea n uestro corazón el que escuche. Por eso aprovecha los desiertos, recin tos de esa paz que n ecesitas para dispon erte a escuchar. Acordate siempre que Dios habla en el corazón y hoy quiere que escuches a Jesús. Por eso lo mejor es empezar pon ién don os en presen cia de Dios. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. Fin almen te salís de retiro, en con traste el colectivo al que te subís para ir a la facultad en tu primer día. Pagás el boleto o pasás la SUBE, y duran te el viaje te hacés millon es de pregun tas, como con quien vas a cursar, si te gustarán las materias o n o, cómo va a ser tu primer día, con que te vas a en con trar, que on da tus profesores, los n uevos horarios. Y te en con trás con que n o fue difícil en con trar esas respuestas. Con el paso de los días pudiste despejar de tu cabeza todas esas dudas que te in quietaban , que te in comodaban y hasta quizás te an gustiaban , pero que a la vez te in trigaban y así, en esa in triga n acía un a búsqueda. Y si te paras miran do por un segun do para atrás, recon oces un camin o recorrido. Ya sabes de don de ven ís y hoy estas vivien do esas in quietudes que, con el vivirlas, se tran sformaron en recin tos de tran quilidad. Pero la aguja del reloj sigue giran do, los segun dos pasan y en eso que vos plan eás estas hacien do solamen te un a cosa: vivir. Y así como avanza el tiempo avanza algo en el corazón. Es la duda, áspera, pero fructífera. Las pregun tas ahora empiezan a ser otras, cuan do despejaste la an gustia in icial, las primeras in quietudes, te empiezan a acechar dudas más profundas, te empezás a hacer preguntas a las que no alcanza con una vivencia para responder. Ya n o vas a con ocer a los chicos de tu clase para en con trar la respuesta. Esta vez ten és que in dagar un poco mas, tocar un poco más hon do, mover las piedras sólidas de esa con strucción que es TU VIDA. 26 — PASCUA J

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Y te pregun tas: ¿Es esto lo que quiero para mi vida? ¿Era esto lo que esperaba? ¿Por qué estoy hacien do esto? ¿Estoy hacien do esto porque quiero, porque todos lo hacen , porque mis papas me obligan , porque n o me an imo a hacer algo distin to o… porque sí? Entre pregunta y la búsqueda de respuesta hay un momento interminable que define la verdadera búsqueda de la felicidad, que consiste en el preguntarte qué es querer y cual es el querer que va a conducir a ella. Sabemos que la felicidad no es una meta, sino un camino. Un sabio dijo alguna vez que la vida es un conjunto de elecciones permanentes. Y elegir es evaluar en tre las posibilidades existen tes cual es la más con ven ien te, sin perjuicio de que haya más de un a que aparen te bon dad a n uestros ojos. Es por eso que debemos en focarn os en el "querer verdadero" y pregun tarn os: a que estamos en camin ados, que es lo que esperamos de n uestra vida. Sin olvidar nunca que este es un llamado de Dios a servir. Y este llamado implica nuestra vocación. ¿Don de estoy llamado a servir? ¿Dón de me in vita Jesús a ser su voz? Quizás hoy pien so que es en lo que me toca todos los días hacer. Pero, este llamado, esta in vitación a la vida, va más allá. Es un llamado al corazón a amar. Implica un mon tón de cosas, de dudas, de in quietudes como las que hoy empiezan a despertar en tu corazón y que seguramen te a lo largo de toda la vida vayas descubrien do. In comoda, molesta, in quieta y an gustia remover estas cosas del corazón , de seguro que es exigen te, de seguro que a veces se va a hacer cuesta arriba. No hay que desesperarse n un ca. Lo importan te es vivir esto con la certeza de que es un a in vitación de Dios y n o hay forma de que n o llegue a buen puerto. No es raro que an te un a in vitación de Jesús a más, an te la primera exigen cia a seguirlo, n os paralicemos y n os n eguemos a dejar todo para seguirlo. Por eso es tan importan te descubrir cual es n uestro "querer verdadero".


desiertos Ese es el llamado de Jesús. "Sólo te falta una cosa: ve, vende lo que tienes y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el cielo. Después, ven y sígueme" Mc 10, 21. Nos in vita como al joven rico a desapegarn os y a liberarn os de todos aquellas cosas que n os atan , para así VIVIR. Cuan do estamos tan ocupados con cosas que n o son importan tes, atados a lo material, al último celular, a la última red social, a la última moda, en fin cuan do estamos atados al mun do se n os hace imposible elegir el "querer verdadero". Para llegar a este querer hay que hacerse pregun tas…por eso tomate un rato. An otá todas las pregun tas que en este momen to se te crucen por la cabeza. No dejés n in gun a afuera. An imate y pregun tate. Te voy a ayudar por si sen tís que n o te salen las pregun tas, arran cá a partir de acá. Ya sabemos de don de ven imos, podemos agradecer por ello, pero: ¿Sabemos hacia dón de vamos? Hoy vos, acá, leyén dome, pregun tate: ¿Sabés qué queres de tu vida? Más allá de que quieras un helado porque te pega el sol en la fren te ahora, ¿qué es lo que esperás de tu vida?. Ahora, en la hoja en blan co que te repartieron en el último trabajo en grupos, an otá TODAS las pregun tas que se te ocurran , deja tu imagin ación volar, empezá a mover las piedras y pregun tate… ��Que importan te es pregun tarse! ¿No? ¡Cuan to más te vas a empezar a con ocer con el sólo hecho de hacerte pregun tas todos los días! No hace n i falta que en cuen tres las respuestas, con el solo pregun tarte ya es un primer paso. No te desesperes, seguro que ya querés respon derte todo. Pero, como dijimos an tes, estas dudas mas profun das despiertan cosas del corazón , mueven muchísimas cosas den tro n uestro que necesitan tiempo, oración, madurez, y no se responden simplemente con vivencias. ¿Por qué? Porque apun tan a que descubramos cual es n uestro "querer verdadero". Porque apun tan a respon der un llamado. Porque apun tan a que vayamos forman do un camin o. Porque apun tan a descubrir n uestra vocación .

Más pregun tas…seguí. Tomate tu tiempo para con ocerte, para de a poco ir respon dien do a tu corazón que hoy está en llamas. Aprovechalo. Quiere que te empieces a in quietar, n o quiere que estés cómodo. Quiere que empieces a respon der al llamado de Jesús, a que lo sigas. Ese llamado que va más alla, que el joven rico n o pudo decirle SÍ. Por eso con todas tus dudas, con todas las pregun tas que te hiciste te in vito a pon erlas en las man os de Jesús. Rezá pidien dole que te ayude. Él te está escuchan do y está dispuesto a ayudarte. No te paralices an te las pregun tas, n ecesitan tiempo y silen cio, como la semilla, ¿te acordás? Lo único que necesitas es CREER en ellas. Creer que tien en sen tido, que te van a ayudar, que la respuesta va a llegar, creer que como la semilla va a dar fruto, que tien e poten cialidad, que se va a desarrollar. Se trata de n o desesperarse y de esperar contra toda esperanza lo que haga falta. Mien tras tan to, mien tras descubrís, el "querer verdadero", n o dejes de vivir el hoy , el día a día. "El ayer es historia, el mañana es un misterio, sin embargo el hoy es un regalo. Por eso se llama presente." Viví el hoy con án imo, sin desesperan zarte n un ca. Viví el hoy con struyen do el mañan a. Viví el hoy ten ien do la certeza de que cada cosa que hagas te defin e y en esa defin ición vas descubrien do: quién sos, que buscás, qué querés, de qué te valés, de qué estás hecho…y muchas otras respuestas. Viví el hoy con esos que te rodean , que te ayudan a que te descubras. Con tu familia. Con tus amigos. Con tus herman os. Pon é en las man os de Dios jun to a tus pregun tas, tu hoy y a todas esas person as que con struyen tu vida.

Conocernos nos hace amarnos. Saber quien es somos n os hace valiosos, aun que haya tan tos momen tos de tu vida en la que te quieran pasar por arriba. De seguro los tuviste, ¿n o? Descubrirn os n os impulsa a querer salir al mun do a dar todo lo que somos. De eso se trata la vocación: regalar lo que Dios puso en tu corazón a los demás. ¿Dón de? ¿Cómo? PASCUA J

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DESiERTo

ALAMAÑANA

¡Hola amigo! Hola de vuelta. ¿Te parece si n os pon emos en presen cia de Dios? En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén. No es el primer desierto que hacés -ya vas a ver que tampoco es el último-. En un a din ámica de ayer vimos la importan cia del silen cio. Así que, si todavía n o lo hiciste, sería buen o que te separes de todo lo que en este momen to n o te ayuda a alcan zarlo. Tal vez separarte un poco más de tus amigos o de aquello que te está distrayen do... Este momen to es para vos. Es un rato que te regala Dios para en con trarte con él, aprovechalo. Tomate un ratito para ver cómo estás vivien do el retiro. ¿Te sen tís cómodo/a en tu grupo? ¿Hay algo que podrías hacer para en trar más aden tro tuyo? ¿Tuviste la posibilidad para con tar lo que realmen te sen tías en las compartidas? ¿Aprovechaste esas oportun idades? A medida que vamos en tran do den tro n uestro, compartien do y escuchan do en grupo, empezamos a tomar con cien cia de muchas cosas que forman parte de n uestro día a día. En tre tan tas cosas que van aparecien do, aun que quizás n os cueste un poco más, comen zamos a ver también n uestras limitacion es… Éstas son actitudes propias que sin o las descubrimos y n o las tratamos de cambiar, no nos ayudan a amar a Dios . Pablo, en su segun da carta a los Corin tios, compara n uestro cuerpo con un a vasija de barro. Aun que a veces podemos caer en la trampa de creern os Superman , de sen tir que n o n ecesitamos n ada n i a n adie, la realidad n os marca que n o somos perfectos -somos frágiles y ten emos n uestras grietas-. Somos débiles y como tales ten emos n uestras limitacion es. Muchas veces n os sale n egar o pon er excusas cuan do ten emos que recon ocer algo que n os cuesta o algun a actitud que en el fon do sabemos que estuvo mal. No ten emos por qué correr a escon dern os por esto -muy por el con trario, sería buen o poder recon ocer n uestras limitacion es para poder así crecer en ellas-. Es recon ocien do n uestras limitacion es que le permitimos a Dios en trar y que haga con ellas gran des

cosas. En Colosen ses 3:23 (si ten és la Biblia a man o te in vito a usarla) leemos: "Cualquiera sea el trabajo de ustedes, háganlo de todo corazón, teniendo en cuenta que es para el Señor y no para los hombres". Pero, para su gloria, Dios n o se vale solo de tus fortalezas: muy por el con trario, n o le impresion a n uestra autosuficien cia. Sin o que ben dice a quien es tien en alma de pobres, quien es se recon ocen vasijas de barro. Y es recon ocien do que somos frágiles que adquirimos el don de la humildad, dicien dole de esta forma a Dios que solos n o podemos, que depen demos de Él. Por eso es importan te que puedas ser hon esto con vos mismo… te in vito en ton ces a que te tomes un tiempo para recon ocer tus limitacion es, sabien do que vas a en con trar estas grietas que quizás n o te gusten mucho n i te parezcan motivo de orgullo, pero ten ien do en cuen ta también que es Dios quien las está aman do. ¿Qué actitudes creés que te dificultan tu relación con los demás? ¿Con tus papás? ¿Con tus herman os? ¿Con tus amigos? ¿Con tu n ovio o tu n ovia? ¿Con los que son diferen tes a vos? ¿Con los pobres, en fermos, discrimin ados, etc…? Ten és al lado tuyo un pedazo de tela que los servidores te en tregaron hace un rato: te in vito a que escribas allí tus limitacion es. Y tran quilo que acá, en el desierto, nadie te está juzgando. An imate a en trar bien aden tro tuyo y a escribir desde el corazón , sin miedo a lo que los demás puedan pen sar. Ahora vas a volver a tu grupo. Que lin do sería que pudieses compartir estas limitacion es que escribiste con tu grupo. Seguro, al compartir n os volvemos vuln erables, expon ern os an te los demás n os trae un riesgo. Al abrir n uestra vida n os en tra el miedo de que n os rechacen , de que tomen estos temores y debilidades como algo ton to y sin sen tido. Pero te aseguro que vale la pen a. Es una manera de liberarte, de compartir con los demás algo que sign ifica un peso. Y así dar un primer paso para librarte de ello. Para librarn os de n uestras máscaras, de las caretas que muchas veces usamos para impresion ar a los demás y n o n os permiten ten er la gracia de ser humildes. PASCUA J

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A LA TARDE

Adoración a la Cruz Viernes Santo. Un día como hoy Jesús dio su vida por nosotros. Jesús, HOY, da Su vida por amor. Venimos a adorar Su cruz... ¿Su cruz? La cruz es un elemento de tortura, el peor lecho de muerte posible, destinado sólo a los criminales –a los que eran considerados los peores en la sociedad-. Jesús transformó la cruz en símbolo de amor, de perdón y de VIDA. Por esto adoramos Su cruz. Para entender un poco mejor, te invito a escuchar las últimas palabras que Jesús nos dejó en la cruz. Son Su Testamento, regalos que resumen Su vida y nos muestran el camino para llegar a Su Padre. Son las siete palabras que dijo en Su Pasión para poder ser fuertes en nuestro Viernes Santo. Jesús, el hombre más santo de la historia, sufrió la injusticia más grande. Y en medio del sufrimiento, dijo Su primer palabra en la cruz: «Padre, perdónalos; no saben lo que hacen». ¿Pero cómo los puede perdonar, si es injusto que perdone a esos hombres que tanto mal le hicieron? ¡Que los castigue, que haga justicia! ¿Perdonarlos? ¿Disminuir la ofensa que le hicieron? ¡¿»no saben lo que hacen»?! Todo esto parece ridículo. La única clave para entender este perdón es el amor: Jesús perdona así porque NOS AMA. Con ese amor es que Jesús borra las diferencias, achica el problema, perdona de verdad. Nos pide que perdonemos siempre y para esto nos muestra el camino del verdadero perdón. Al lado de Jesús había dos ladrones crucificados, uno a la derecha y otro a la izquierda. Estos dos ladrones nos representan a nosotros, con nuestras cruces y nuestros dolores. Uno de ellos le pide que se acuerde de él cuando esté en el Cielo. Y Jesús le responde: «Hoy estarás conmigo en el paraíso». Jesús nos da la esperanza del Cielo y así alivia nuestro dolor, el peso de nuestra cruz. 30 — PASCUA J

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Jesús, en Su último momento, aún en un instante de muchísimo dolor físico y emocional, es capaz de salir de sí mismo y atender la petición que se le hace. Ve en el ladrón su fe y su arrepentimiento sincero… así como el ladrón, que le habló a Jesús y le hizo un pedido desde la cruz, hoy vos frente a esta misma cruz de Jesús: ¿Qué querés pedirle? Mientras agoniza clavado en la cruz, Jesús nos da su mayor regalo: María. Le dice «Mujer, mira a tu hijo, Hijo, esa es tu madre». En sus últimos momentos de vida, Él se acordó de nosotros y nos dejó a Su madre. Te invito, cuando termines de leerme y pases a darle un beso a la Cruz, a hacer este gesto de humildad de besarla sabiéndote necesitado de esta Madre que Jesús decidió dejarte. ¿Sos conciente de que podés recurrir a María cuando la necesites (y cuando no también)? ¿Qué le pedirías hoy? … Levantá la mirada, mirá a María que está acompañando a Jesús en Su muerte y pensá en esas personas que están acompañando a otras en su sufrimiento: mujeres que acompañan a sus hijos presos, madres acompañando a enfermos terminales, pensá en esas madres que acompañan a sus hijos desde el silencio viendo que se equivocan eligiendo algo que no les hace bien, pensá también en tu madre… rezá por todos ellos y cuando beses la cruz te invito a dejarlos ahí también, a los pies de Jesús. La palabra «hijo» de Jesús no se queda sólo en Juan, sino que nos abarca a todos: vos sos Juan, tu hermano es Juan, tu amigo, tu novia, tu enemigo, ese que no podés ni ver… todos somos «hijos» de María. Jesús nos conoce, sabe que necesitamos una madre…


desiertos Como lo hizo con Jesús, María está siempre parada al pie de nuestra cruz. María es madre de nuestra fe, madre de nuestra Iglesia: la necesitamos en nuestra familia. Jesús le hace una pregunta a su Padre: «Dios mío, Dios mío, ¿por qué me abandonaste?». Muestra ese sentimiento tan humano de sentirse abandonado. Con esta palabra se muestra hermano de todos nosotros. No tiene miedo de acudir a Dios y preguntar «por qué»… Muchas veces nos puede pasar que nos cuesta preguntarle a Dios y buscamos respuestas en otro lado. No tenemos que tener miedo de poner todos nuestros «por qué» en manos de Dios. Como Jesús lo hizo en ese momento, nosotros también estamos invitados a preguntarle a Dios todas nuestras dudas. Ayer estuviste buscando dentro tuyo esa semilla que representa tus dudas, tus preguntas: te invitamos a que, al momento de acercarte a besar la cruz, dejes en ese beso también todas tus dudas. En ese momento Jesús no recibió una respuesta de Dios Padre, sólo el silencio… pero confió y siguió amando. ¿Te animás a confiar en estos momentos de duda? ¿Te animás a amar en el tiempo de los intentos, donde parece que nada tiene una respuesta y nada nos sale como queremos o esperamos? ¿Qué cosas hoy no tienen respuesta para vos? Confiá. Amá. En Jesús tenemos el ejemplo de que se puede. La única queja que Jesús hace sobre su dolor físico es: «Tengo sed». Pero esta sed es además sed de paz, sed de amor, sed de caridad, sed de justicia… Con ese grito Jesús habla de parte de todos los hombres sedientos y nos pide que le demos de beber, que aliviemos un poco su dolor con amor. El joven rico también tuvo sed: sed de Dios. Él lo mandó a saciar a los pobres, a los más sedientos entre los sedientos: «sólo te falta una cosa: ve, vende todo lo que tengas y dalo a los pobres; así tendrás un tesoro en el Cielo», le dijo Jesús. Tenemos que saber que hay pobreza de todo tipo: pobreza material, pobreza de alegría, de perdón, de compañía, de espíritu, de solidaridad… A vos, ¿cuáles son los pobres que te rodean? ¿De qué están sedientos ellos? ¿Cómo podés saciar su sed? ¿Y vos? ¿Cuáles son tus pobrezas? ¿De qué estás sediento? Así como hay gente que necesita que la sacien, vos también a veces podés andar necesitando ser saciado… En la cruz donde Jesús da agua de Vida al ser atravesado por una lanza, te

invito a entregar toda tu sed para que así pueda saciarse. Jesús dice: «Todo está cumplido». Cumple su misión hasta el final, tiene la alegría de haber cumplido siempre la voluntad de Su Padre. Nosotros también formamos parte de ese plan perfecto de Redención: Jesús necesita de nuestra ayuda para cumplirlo -pero no estamos solos, somos parte de ese proyecto-. ¿Te sentís parte del proyecto de Dios? ¿Cuál es tu misión? ¿Para qué estás llamado? ¿Qué estás llamado a ser? Antes de morir, Jesús le dirige Su última palabra al Padre: «En tus manos encomiendo mi espíritu». En realidad, toda Su vida fue una oración continua al Padre. Gracias a eso pudo hacer semejante entrega y sacrificio. En el punto crucial de Su entrega, sigue rezando. Nos muestra con Su vida que sin oración no es posible hacer una entrega por los demás. Estas son las últimas Palabras que nos dejó Jesús antes de morir. Te invito a que mires ahora la cruz de otra manera: ya no como un signo de sufrimiento sino como un signo de Su amor hacia nosotros. Te propongo que le escribas tu propia oración, con tus palabras. Pensá en tu cruz y en la de tus seres queridos. Ponela a Sus pies. Tomá una o dos de las siete palabras de Jesús -tomate un rato para rezarlas, para hacerlas propias-. Poné tus preguntas en Sus manos, agradecele por Su amor y perdón. Buscá una forma de saciar Su sed, ya sabés que en la cruz de Jesús podés saciar la tuya… Esta es tu oración para Jesús en la cruz, ¿Qué mejor manera de adorarlo que con tus palabras, con tu vida?

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ALAMAÑANA Sábado a la mañan a… ya empezamos oficialmen te la recta fin al del retiro. ¡Pero tran quilo que todavía falta lo mejor! Igual, vayamos paso a paso: en este momen to estamos esperan do la Resurrección de Jesús. Te pido en ton ces que aprovechemos este rato de oración , de desierto, de apartarn os de la masa de gen te, para charlar un rato. Por estas horas debes estar con muchas cosas que te in quietan … te habrás dado cuen ta ayer cuáles son tus cruces que Jesús fin almen te decidió cargar. Posiblemen te te sien tas in quieto con muchas de tus realidades -o tal vez eufórico porque te en con traste con un mon tón de cosas buen as-. Quizás es un poco de todo... Por eso, te pido que trates de hacer silen cio con el corazón , de pararlo un poco y escucharlo. Como decimos algun os: «bajá del caballo y acomodá un poco las pilchas». Pascua Joven , para muchos, es un a primera aproximación a la vida de Fe, a Dios, a un o mismo y a los demás. Hasta acá, esta euforia, esta sorpresa, eso «n uevo» n os va guian do posiblemen te hacia pen samien tos tales como «con Jesús mi vida va a ser perfecta», «si rezo todos los días el rosario voy a ser siempre feliz» y cosas por el estilo. Sin embargo, n os pasa muy seguido que a veces hacemos cosas que n o queremos o n o llegamos a cumplir lo que n os propon emos o también la vida n os presen ta situacion es complicadas. ¡Esto es así siempre porque somos human os! Hay cosas que n os cuestan más y cosas que n os cuestan men os, hay situacion es más llevaderas y situacion es más pesadas o cuesta arriba. Con Dios en n uestro camin o las cosas van sien do más fáciles, ¡pero esto n o sign ifica que la vida a veces n o duela o n o cueste un poco más! Lo buen o de la vida de Fe es que muchas veces n os prepara para los plan es que el Señor tien e para n osotros a lo largo de n uestra vida. Los momen tos de alegría siempre son lin dos, pero ahora te propon go n o hablar de ellos porque parece ser que son más fáciles de pasar... mejor hablemos de los momen tos de dolor. Dolor por defin ición es: «Sen sación molesta y aflictiva por un a causa in terior o exterior a un o».

En n uestra vida pueden pasarn os muchas cosas que n os causen dolor -y cuan do hablamos de dolor n o me refiero a dolor físico-. Aun que suen e más a un a can ción de Chayan n e que a otra cosa, me estoy refirien do a cuan do n os duele el corazón o el alma. Ejemplos: n uestra relación con n uestros papás, amigos, con n osotros mismos; la muerte de un ser querido; errores o cosas que n os arrepen timos; vín culos que se rompen , cambios drásticos; problemas de cuan do éramos chicos, etc. En fin , cosas que n os afectan por en tero y que n os hacen ruido con stan temen te. An te estas cosas, tristes y que a veces n os duelen hasta los huesos, n o ten go LA respuesta así que n o leas más… ¡No, men tira! Es verdad que n o ten go la respuesta o las palabras mágicas, pero sí podemos ver qué hacer con esto mien tras tan to. Así que mejor seguir leyen do, ¿te parece? Por un lado ten emos n uestra relación con Dios: sepamos que siempre Dios quiere lo mejor para n osotros y más allá de lo que hagamos o dejemos de hacer, Dios siempre n os va a querer y MUCHO. Te podés pelear con Él, decir que n o existe, n egarlo, n o darle bola, pero Él siempre va a estar y te va a estar esperan do. Por eso, está en n osotros recon ocer un poco de Su amor, Su gran deza y misericordia, ir a buscarlo y quererlo. Dios sueña con que lo quieras. Como veíamos recién en el grupo, ¡qué mejor que compartir n uestro dolor con los demás! Hace la carga mucho más livian a… por eso la primera con clusión es compartir estos dolores también con Dios, dejarlo en trar y que sea parte de n uestra vida. Él n os hizo así, n os puso en la familia que n os puso, n os dio los recursos que n os dio y todo. Él n o se equivocó al hacerlo, así que con fiemos y pon gamos en Sus man os éste dolor para que Él n os vaya guian do como más quiera. PASCUA J

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desiertos Por otro lado, ten emos n uestro vín culo con n osotros mismos. Muchas veces la vida misma n os va modelan do muchas experien cias n os van llen an do la mochila de piedras, que le dan forma a n uestro carácter y person alidad-. En estas experien cias fuertes de Dios, de retiro, un o se con ecta con su ser más autén tico e in tacto por la realidad y se da cuen ta que las cosas importan tes pasan por otro lado. Experien cias así te llevan a reelegir lo que te hace bien , lo que te da paz y alegría todos los días. También n os hacen en fren tarn os con esas cosas que n o n os gustan de n osotros o de n uestra vida y «limpiar la mugre de las esquin as», diría algun o. Nos hacen tocar esas cosas que la vida n os va dan do que n o n os gustan o que n o n os hacen sen tir cómodos. An te esto creo que hay dos posturas: un a, dejar que las cosas pasen y que sigan su viaje y; otra es deten erse sobre ellas e in teriorizarlas, vivirlas, hacerlas parte de n uestra historia de vida.

tapamos: la luz solamen te saldría por las grietas. Si n osotros fuéramos esa vasija, seguro que a Dios se le caería la baba por n uestras grietas. Estas grietas represen tan n uestros defectos, n uestras debilidades, lo que n os hace HOMBRES y MUJERES. Sólo aceptán don os y recon ocien do estas grietas como parte fun damen tal de n osotros, vamos a dejar que la luz pase por ellas. Es decir, tran sformamos algo que es un defecto (un a grieta) en algo buen o. Si todo esto lo relacion amos con el dolor… permitite sen tirlo, permitite equivocarte, siempre hay marcha atrás. Dios n os quiere con ten tos y si ten emos que estar lloran do en un retiro o perdon ar a alguien o perdon arn os a n osotros mismos, hagámoslo que vale la pen a. Y si n os equivocamos, NO PASA NADA. VIVÍ EL DOLOR COMO UNA OPORTUNIDAD PARA SER MEJOR PERSONA Y PARA SENTIRTE MÁS HIJO DE DIOS.

Permitite sen tir el dolor: llorá, vivilo, pon ete triste, en ojate, dejá que te moleste y que te afecte. ¡Eso te hace human o! No te pon gas fechas, respetá tus momen tos de dolor, n o in ten tes taparlos. ¿Cuán tas veces, cuan do lloras, pen sás: «¡ah, odio llorar!» y cuan do termin as decís «qué buen o, me lo saqué de en cima»?

Hoy te an imo a que además de escuchar a los demás, vivas el dolor y te escuches a vos mismo. Te an imo a cuestion arte: n adie te va a dar un a solución a todos tus problemas. Rezá, pedile a Dios por todas estas cosas que ten és aden tro tuyo, que seguramen te ahí esté tu respuesta.

Un a vez que pasamos este momen to de emoción fuerte n os en fren tamos an te eso que n os choca. Hacele fren te, an ímate. Escribilo, con talo a las person as que mas querés o que pen sás que te puedan en ten der. Hace silen cio, te vas a escuchar a vos mismo y lo vas a escuchar a Dios.

Y un a cosa más: n o vale la pen a perder la alegría y el en tusiasmo por las cosas que n os digan o lo que n os rodea. Vos sos un a masa y seguramen te ten gas un corazón gigan te, con un mon tón de cosas buen as para dar. No pierdas el sueño por lo que n o te gusta, en fren talo con án imo.

Dios muchas veces n os permite en fren tarn os a situacion es dolorosas, pero Él siempre n os va a dar un a puerta de salida… esta puerta que puede ser chica y por eso sólo vamos a pasar por ahí sien do n iños (con un corazón simple y buen o). Sólo así vamos a poder son reír plen amen te. «¿Ser n iño? ¿Qué es eso?». Es remitirse a lo más puro de cada un o -a quien realmen te somos-. Para vivir el dolor es muy importan te aceptarse un o como realmen te es, con lo «buen o» y lo «malo» por igual, y quererse así. Dios NUNCA quiere que le ven damos algo de n osotros. No quiere un a imagen n uestra que n o es, n o le in teresa. Dios quiere que seamos autén ticos, que seamos n osotros mismos, como Él n os hizo. Ese es el mejor YO (o vos en este caso) que vas a en con trar. Vos sos el mejor del mun do sien do vos mismo. Hagámon os la imagen men tal de un a vasija vieja gastada a la que le pon emos un a vela aden tro y la 34 — PASCUA J

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Como le dice Rafiki a Simba en el Rey León : «Ohhh si, el pasado puede doler y n o se puede cambiar... Puedes huir de él o apren der. Bien , ¿qué vas a hacer?». Aun que n o podamos ten er el con trol de todo lo que pasa podemos ten er el con trol de qué hacer con éstas cosas. Ser Feliz es un a decisión person al de todos los días. Ahora en un rato vamos a vivir el momen to para María. Ella, a lo largo de su vida, también pasó por momen tos de dolor. Eso quiere decir que, primero, te en tien de y, segun do, te quiere muchísimo. Así que por eso estoy seguro de que si un o le pon e el corazón a su propia vida, mamá del Cielo se ocupa del resto. «María guardaba todas estas cosas en su corazón y las meditaba en silencio.» Te dejo también un a frase de Sir Isaac Newton :

«LA VIDA ES UNA MASA»


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A LA tarde Es joven el que espera, el que sabe caminar, el que lucha por el Reino, sin volver la vista atrás. El que da su mano a otros, el que sabe transformar, el que es pan para los pobres defendiendo la verdad. QUIERO SER PAN PARA EL HAMBRE SER EL PAN DE MI PUEBLO, CONSTRUIR EL ESCANDALO DEL COMPARTIR. (BIS) Es joven el que arriesga, el que saber caminar el que siempre se pregunta, sin volver la vista atrás el que sabe hacer historia, el que sabe transformar el que es voz de los pequeños defendiendo la verdad. El que sigue a Jesús pobre, el que sabe caminar el que apoya la justicia sin volver la vista atrás, el que vive siempre abierto, el que sabe transformar el que canta con nosotros defendiendo la verdad. Hola n uevamen te! Ya me empiezo a en tristecer un poco porque éste es n uestro último desierto de Pascua Joven 2012, n uestra última charla en el Marín . Pero buen o, n o es para n ada malo: mi in ten ción era que te en con traras con Jesús estos días y si lograste hacerlo yo me alegro, si pudiste hacerte más amigo suyo mi misión está cumplida. Es sábado a la tarde. La liturgia y la fe n os dicen que Jesús va a resucitar. Eso es lo que vamos a celebrar den tro de un rato todos jun tos miles de jóven es acá y millon es de person as en distin tas partes del mun do. Cada un o va a en tregar en la misa de resurrección todo lo que hay de muerte en sus vidas, todos jun tos vamos a llevar n uestra vida, la vamos a ofrecer y va a ser Dios quien la tran sforme. Y, en verdad, ese milagro va a suceder para las person as que vivan la celebración de corazón . Pero seguramen te te pregun tes: ¿esto sign ifica que todo va a cambiar? ¿todo va a estar mejor? Si me apurás, a esa pregun ta le ten go que decir que n o. Dios n o es un hechicero n i un a bruja y su tran sformación 36 — PASCUA J

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n o tien e que ver con recetas mágicas. Él n os quiso libres, y eso sign ifica que n un ca va decidir por n osotros, y, por lo tan to, va a depen der siempre de n uestra libertad que la realidad del mun do vaya toman do forma. Y n o solo de la n uestra, la in dividual, sin o la de cada hombre que pisó y pisa esta tierra. Lo que Él va a hacer es abrir sus man os para recibir tu vida, la de la person a que ten és a un par de metros leyen do este desierto, la de aquel otro que está distraído miran do los árboles, la de ese servidor, la de los organ izadores, la de tu coordin ador. A cada un a de esas vidas les va a dar un a respuesta ín tima: n o la misma, sin o la que cada un o n ecesita para estar más vivo, más cerca del corazón de Dios y para que con struyamos su rein o de amor. Va a darn os sus palabras de padre protector y va a en cen der n uestro espíritu para volver a la propia realidad y tran sformarla. Va a cambiar n uestra mirada, n uestro in terior; n o los hechos pasados de la realidad. Pero que esto n o sea motivo de desilusión . Escucha las historias de dos person as que supieron , de diferen tes man eras, tran sformar el mun do. La primera: San Fran cisco de Asís. Él era hijo de un mercader rico y vivía en un a época don de la Iglesia estaba muy vin culada al poder y al din ero. Sin embargo, él in tuyó que Dios quería que la Iglesia volviera a practicar la misma simpleza que Jesús había vivido. Comen zó en ton ces un a vida de austeridad que con quistó a muchos de los que lo veían . Miles de person as lo siguieron y hasta el día de hoy la con gregación fran ciscan a predica un a vida austera y trabaja para los pobres. Él quería a su Iglesia y le dolían sus errores. Pero esto n o lo hizo alejarse, sin o que optó por crear un espacio den tro de ella para tran sformarla y, aun que n o cambió toda la realidad, se tran sformó él y quien es desearon seguirlo. Sigue sien do para n uestra Iglesia un faro que muestra un camin o.


desiertos La segun da historia: el Mahatma Ghan di. Vivió en In dia a prin cipios del Siglo XX. Este país era un a colon ia del imperio In glés. Él veía que esta situación política ben eficiaba a las empresas britán icas y a un a pequeña min oría local pero, en cambio, perjudicaba a la mayoría del pueblo. Éstos sufrían la desigualdad econ ómica y la destrucción de su cultura. Él n o era el ún ico que veía esta situación , sin o que ya existía un movimien to de liberación In dio, que quería expulsar a los In gleses por las armas. A Ghan di n o le gustaba n i la situación que vivía su país n i la idea de un a guerra. En ton ces propuso algo n ovedoso: la «n oviolen cia». Ésta n o sign ificaba «n o hacer n ada», sin o n o hacer aquellas cosas que colaboraban con la domin ación in glesa (por ejemplo que el pueblo In dio dejara de con sumir productos de la in dustria britán ica). Costó muchos años de lucha y más de un a vez vio fragmen tarse su movimien to, pero fin almen te lograron la in depen den cia.

Con la resurrección se te abren miles de camin os. No llegaste al fin al, n o estás en la última meta. Se te abre el corazón y de ahí brotan todos tus an helos, todos los deseos de realizarte y de ayudar a realizarse a los otros que hay en vos. Se te presen tan in fin itos desafíos, in fin itos riesgos que vale la pen a tomar.

ES JOVEN EL QUE LUCHA POR EL REINO En ambos casos, el de Fran cisco y el de Ghan di, si se hubieran quedado con lo que su realidad les mostraba la historia de hoy n o sería la misma. San Fran cisco hubiera ten ido que aceptar que la iglesia era eso y hubiera con vivido con la corrupción y la avaricia, y habría vivido un a cómoda vida de hijo de mercader, o, sin o, se hubiera «salido» de la iglesia (como muchas person as de su tiempo prefirieron hacer). Ghan di hubiera ten ido que resign arse a vivir bajo la domin ación extran jera, o se hubiera levan tado en armas (que era la respuesta que otras person as de su tiempo daban al con flicto que existía). Te pregun tarás ¿Por qué me cuen ta todo esto? Porque estoy seguro de que, con todas las charlas que tuvimos estos días, quieras cambiar tu mun do (ya sea el más cercan o como ciertas cosas de tu person alidad, el trato con la familia o amigos, algún aspecto de estos círculos don de te movés, o un o más gran de como la realidad de tu colegio, barrio, ciudad o país). Pero tal vez sien tas que n o hay muchas cosas que se pueden hacer al respecto, en n in gun o de todos estos casos y te repitas «yo soy así, esa es mi person alidad», «mis papás ya son gran des, n o van a cambiar», «pobres siempre hubo» «todos discrimin an », «así somos los hombres». Todas esas formas de pen sar son un en gaño. El cambio de mirada, la resurrección que n os da Jesús, vien e acompañada de un a posibilidad CREATIVA. Eso sign ifica que n o hay dos o tres camin os posibles para en carar el mun do de un a man era cristian a: hay miles, millon es, in fin itos, todos los que se te ocurran ; todos los que respon den a tus deseos más profun dos.

No hay dos o tres camin os posibles para en carar el mun do de un a man era cristian a: hay miles, millon es, in fin itos; todos los que impliquen ten derle un a man o a un herman o.

ES JOVEN EL QUE SIGUE A JESÚS POBRE, EL QUE SABE CAMINAR Te in vito a que te tomes un tiempo para revisar la Pascua que viviste. Si querés mirá los desiertos an teriores, tu caja de herramien tas, hasta el can cion ero. También pen sá en la gen te que estuvo acompañán dote todos estos días y todas las person as que ocuparon tu corazón . Pen sá en lo que te alegró y lo que te en tristeció, las mil dudas que te surgieron y las mil respuestas, las oracion es, los juegos, las risas, las comidas… Cuan do te sien tas listo exten dé tus man os, pon é todas estas cosas sobre ellas y rezá para aden tro: «Padre nuestro, que estás en el cielo…» Para termin ar te in vito a que completes la frase: ES JOVEN EL QUE ............................................................................. .............................................................................................................

POR ESO YO ME PROPONGO ....................................................... ..............................................................................................................

ES JOVEN EL QUE ARRIESGA, EL QUE SABE CAMINAR

¡Nos vemos! PASCUA J

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Despuésdepascua ¡Hola, amigazo! Qué buen o ten er otra vez más un en cuen tro, ¡qué alegría me da! Tomarn os media horita o un a horita para vos y para mí… Lo sé: es raro n o ten er tan ta gen te alrededor o n o estar en el colegio don de absolutamen te todo n os hablaba de Dios; es raro n o ten er a n uestro grupo para que n os escuche e in cluso hasta llega a ser raro extrañar esas filas maratón icas que hacíamos para comer o el hecho de dormir poco y n ada. ¡Hasta eso se extraña! Pero la vida sigue, chamigo. El desafío es hoy, ahora, ya… Hagamos un a cosa: te in vito an tes de arran car a que busques un lugar don de hablemos tran quilos, solos, en silen cio… puede ser el jardín de tu casa, en la in timidad de tu cuarto, vos sabrás mejor que yo. Si te sirve pren der un a vela y mirar un a imagen de Jesús o la Virgen , adelan te… ¿Listo? Ahora que estás cómodo, en ton ces, arran quemos. ¿Te acordás cómo, n o? En el n ombre del Padre, del Hijo y del Espíritu San to. Amén . Te decía que Pascua ya pasó y que el desafío es hoy, ahora, ya. Pero, ¿pasó del todo? En realidad, ten emos la oportun idad de vivir la Pascua todos los días desde el lugar don de n os toca… Es verdad que n o estamos en el Marín , pero hoy tu hogar es tu casa; n o ten emos un grupo con el que charlar y reflexion ar sobre n uestras vidas, pero ten és Amigos que con sólo levan tar el teléfon o están en la puerta de tu casa para escucharte toman do un os mates; n o ten emos las homilías de Pan cho y Cheché n i las misas de Pascua, pero podés averiguar dón de hay un a misa que te guste más que otras para n o dejar de ir los domin gos a visitar a Jesús a su casa; n o ten emos un Huerto o un Vía Crucis o un a Vigilia Pascual, pero Jesús sigue murien do y resucitan do por n osotros de la misma forma en cada misa. ¿¡Viste!? ¡Pascua puede vivirse todos los días! Te in vito a que hagas un repaso, ahora que las cosas siguen frescas, de todo lo que te llevás de esta Pascua Joven . ¡Todo, eh! Nuevos amigos en Jesús, en señan zas, experien cias de fe, un cambio en tu relación con Jesús o con los demás… lo que sea, ¿qué te llevás? Tomate el tiempo que haga falta y, si te sirve, an otá lo que vas pen san do. Me gusta pen sar que las cosas que apren demos o que n os vamos propon ien do hacer (como esos gestos con cretos que an otaste en la huella el jueves san to) en realidad son

oportun idades que n os está dan do Dios para acercarn os a Él. Me gusta pen sar que con estas oportun idades podemos adquirir HERRAMIENTAS: Dios me da la oportun idad de hablarle todos los días como a un amigo y yo, en ton ces, ten go la herramien ta de la ORACIÓN; me da gen te con la que me cruzo cada día y en ton ces adquiero la herramien ta del SERVICIO; me da libertad para equivocarme y adquiero las herramien tas de la HUMILDAD para recon ocerme chico fren te a Su gran deza, frágil fren te a Su fuerza, y del SACRAMENTO de la RECONCILIACIÓN para pon er las miserias de mi corazón en Sus man os y lograr en ton ces que Él se haga presen te en mi vida y me ame también en mi debilidad. ¡Dios n os vive dan do oportun idades de todo tipo! Si n osotros respon demos a ellas, vamos adquirien do herramien tas para n o alejarn os de Él, para crecer, para ser un a semilla que dé frutos… y en esto quiero deten erme un ratito: en que somos semillas. ¿Te acordás? Sí, algo se habló duran te Pascua en el grupo… somos semillas: ten emos potencialidad, podemos dar frutos. ¡Eso hacen las semillas! Jesús n o se can sa de amarn os y perdon arn os porque n os dio la vida para que demos Vida. «¿En serio? ¿Yo, dar vida?». ¡Sí! «No te creo». ¡Creételo! No sos n in gun a basura, es men tira eso de que «n o valés n ada» o «n o servís para n ada». Para Jesús vales SU VIDA porque te con oce ín tegramen te y sabe quién sos y todo lo que podés dar. Somos semillas y, en ton ces, estamos llamados a dar frutos. Lógico también que estés pen san do: «como si fuera tan fácil». No, n o te voy a men tir: n adie dijo que fuera fácil. Pero tampoco es difícil, eh. Es distinto. Jesús n os llama a eso: a vivir distin to. Y si bien a veces es verdad que el camin o se hace bien cuesta arriba, pedregoso, molesto (como lo fue cargar la Cruz duran te el Vía Crucis), sabemos que tien e un por qué. Sabemos que tien e un a meta clara que ya sabemos que n os hace Felices con mayúscula: la meta es Jesús. Somos semillas, Él es el sembrador. Estamos llamados a dar frutos y para eso primero ten emos que recon ocern os chicos fren te a Él y con ocer n uestras limitacion es (esas que escribiste en la tela el viern es a la mañan a). Esa pequeñez que es la tierra don de como semillas crecemos, don de fuimos sembrados. Y hay un a palabra que habla de hacerse pequeño, de tocar la tierra (el ummus): la humildad. Ser humildes, en ton ces, es saber mirarn os como realmen te somos –n i más n i men os de lo que somos-. Pero n o es sólo la semilla, la tierra y el sembrador… la semilla también tien e que regarse. Con esa agua que es el servicio –el estar aten tos a n uestro alrededor y dedicar un tiempo al prójimo-, agua que es el compromiso, la oración , los vín culos que n os impulsan y también los que PASCUA J

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desiertos n os acompañan . Agua que son los sacramen tos para man ten ern os cerca de Dios -en su presen cia-, agua que es Adoración , es la Misa, es pacien cia para saber soportar cuan do las cosas n o son como queremos, es perseveran cia para seguir apostan do por Jesús, es con fian za en Dios, es compañerismo, alegría y amor. Como semillas, n ecesitamos de estas HERRAMIENTAS que son agua… ¿Viste? Volvimos a lo de an tes, las herramien tas. ¡Tan ta metáfora ten ía un por qué! Pero las que acabamos de n ombrar n o son las ún icas, existen in fin idad de herramien tas para que uses, para que crezcas y llegues a dar fruto. Tomate un tiempito para pen sar herramien tas que puedas usar en tu día a día, con las que te puedas n utrir. Porque las herramien tas son alimen to para el espíritu que n ecesitamos llevar a lo cotidian o así damos fruto, así trasladamos ese pedacito de Cielo que vivimos duran te Pascua Joven a don de n os toque estar a partir de ahora. Pen sá qué herramien tas ven ías usan do y también cuáles pueden servir para armarte con otras n uevas para lo que vien e a partir de ahora en lo de todos los días… ¿Te acordás del hombre rico del evan gelio? Él fue un a person a que tuvo herramien tas (de hecho, cumplía todo lo que la Ley man daba hacer) y las aplicaba en su vida. Era un hombre que se preparó y quiso ten er un en cuen tro con Jesús –y logró ten erlo-. Pero a la hora de la verdad, cuan do Jesús lo llamó a «dar todo a los pobres» para seguirlo, n o pudo y se fue an gustiado… un hombre que se recon oció chico fren te a Dios, que quiso ten er un en cuen tro con Él y que además se n utría de estas herramien tas de las que te hablaba –estaba preparadísimo-. Jesús lo llamó a dar un poco más en lo de todos los días, lo llamó a romperse. ¿Y sabés qué? Todas las semillas (este hombre rico, vos, yo, todos), para dar fruto, n ecesitan romperse. Es algo in evitable, algo que tiene que pasar. Nos puede doler, n os puede llevar mucho tiempo digerirlo o aceptarlo, podemos n o en con trarle sen tido e in cluso n os va a in comodar un poco… Pero te digo amigo, hay que romperse si queremos dar fruto. La Madre Teresa, cuan do le pregun taban por la verdadera forma de amar, con testaba que «si duele, es buen a señal». Jesús te llama a romperte, a dar todavía un poquito más de lo que estás dan do –y lo hace todos los días-. Te llama a perdon ar a ese o esa que habla pestes de vos; te llama a pedir perdón para recompon er un vín culo importan te cuan do tu orgullo n o quiere dejarte dar el primer paso; te llama a amar allá don de haya odio, a dar luz don de haya tin ieblas, a ser in strumen to de paz en la guerra que puede ser tu casa, tu grupo de amigos, tu colegio… cuesta, es difícil, duele, lo podés ver como un imposible… hacelo por Jesús. Todo esto es por ese sembrador que te tira 40 — PASCUA J

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agua para n utrirte, ¡que da Su vida para que vos ten gas vida! Es por Jesús de Nazareth que te ama in fin itamen te y te perdon a, a vos y a mí, un a y otra vez día tras día. Pero n o hace falta tampoco pen sar en gran des gestos o en situacion es de gran calibre (quizás sen cillamen te n o las ten gas hoy por hoy). Muchas veces cuesta más romperse y dar frutos en lo chico, en lo in sign ifican te, en lo que n adie pon e el ojo, en gestos que son silen ciosos y pasan desapercibidos. Te hablo de romperte y dar fruto allá don de vayas: en casa, en el club, en la previa, en el boliche, en la facultad o el colegio. Está buen o plan tearse este tipo de gestos don de n os sacrificamos y n adie lo n ota para crecer en humildad y en el amor. Pon er la mesa sin que me pidan , sacrificar un a comida o un a n oche en tre amigos para comer en casa porque n o estuve duran te la seman a, dedicarle un a tarde a mis herman itos, prestarle algo de mi tiempo a ese que n ecesita ser escuchado… en defin itiva, como decía San Pablo in ten tar «ten er los mismos sen timien tos que Cristo Jesús», con todo lo que esto implica y lo difícil que es. Te in vito a que charles con Jesús. Te in vito a usar esta herramien ta que es la oración y que n os man tien e en con tacto directo con Dios cada vez que la usamos. Vos y Él solos, n adie más. Escuchá primero qué tien e para decirte (Él siempre n os habla) y después hablale, con tale, soltate a charlarle como el Amigo que es. Te in vito a que descubras, en este rato de oración con Él, dón de te está llaman do a romperte ahora, hoy, ya. An imate a decirle «sí» a Él que te amó hasta dar la vida. An imate a llevar Su resurrección a otros que todavía lo creen muerto. Vos y yo sabemos que el sepulcro quedó vacío, que Jesús vive y n os llama. Y acordate también que un a vez que la semilla se rompe, da frutos y los frutos son DURADEROS. Te puede pasar que este primer tiempo después de Pascua quieras con tagiar a los demás, quieras con ven cerlos y tran smitirles con palabras y con accion es todo esto que tan bien te hizo y que también les puede hacer a ellos… es n ormal y está bien que quieras dejar esa marca, pero en la rutin a de todos los días n o es tan importan te pisar fuerte y dejar un sello como sí lo es amarn os los un os a los otros como Dios n os ama. Con esta in ten ción de amar a los demás te in vito a vivir duran te el año. Así, sin n ecesidad de querer pisar y dejar un a huella, vamos a dejar un sello mucho más fuerte del que podemos llegar a dar: el sello del amor de Dios –y ese sí deja marca perman en te-. ¡Te dejo en ton ces ahora charlan do con Él! ¡Nos vemos en la Pascua que vien e (o mejor, en la Pascua que sigue desde hoy hasta Pascua Joven 2013)! SÉ FELIZ.


El San to Rosario «Una escalera para subir al cielo» (JPII) Origen del rosario San to Domin go de Guzmán (1170-1211), es el precursor de esta devoción y práctica. La Virgen se le apareció en el año 1214 y le en señó el San to Rosario. De ahí en más lo utilizó mucho en su trabajo mision ero, especialmen te para hacer fren te a la herejía. La Virgen le reveló: «Sólo si la gente considera la vida, la muerte y la gloria de mi Hijo, unidas a la recitación del Ave María, los enemigos podrán ser vencidos. Es el medio más poderoso para destruir la herejía, los vicios, motivar a la virtud, implorar la misericordia divina y alcanzar protección. Los fieles obtendrán muchas gracias y encontrarán en Mí a alguien dispuesta y lista para ayudarles». «Recitan do el Rosario, con templamos a Cristo desde un a posición privilegiada, la de su Madre, María, y meditamos los misterios con los ojos y el corazón de aquella que estuvo tan cercan a a su Hijo», Juan Pablo II.

Intenciones del Santo Padre (3.)

¿Cómo rezo el Rosario? Rezo del Rosario y oracion es 1.

Oracion es Previas «El San to Rosario es el arma a la cual le teme el en emigo, es también el refugio de los que buscan alivio a sus pesares y es la puerta para en trar en mi corazón », María en San Nicolás. * Señal de la Cruz. * Rezamos el Pésame pidien do perdón al Señor por n uestros pecados. * Rezamos el Credo (se puede rezar al fin al). * In vocamos al Espíritu San to. * Pedimos por n uestras in ten cion es. * Damos gracias al Señor por todo lo que n os da.

“El Santo Rosario es el arma a la cual le teme el enemigo, es también el refugio de los que buscan alivio a sus pesares y es la puerta para entrar en mi corazón”, María en San Nicolás.

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Credo Creo en Dios, Padre Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra. Creo en Jesucristo, su ún ico Hijo, Nuestro Señor, que fue con cebido por obra y gracia del Espíritu San to, n ació de San ta María Virgen , padeció bajo el poder de Pon cio Pilato, fue crucificado, muerto y sepultado, descen dió a los in fiern os, al tercer día resucitó de en tre los muertos, subió a los cielos y está sen tado a la derecha de Dios, Padre Todopoderoso. Desde allí ha de ven ir a juzgar a los vivos y a los muertos. Creo en el Espíritu San to, la san ta Iglesia católica, la comun ión de los san tos, el perdón de los pecados, la resurrección de la carn e y la vida etern a. Amén .

Pésame Pésame, Dios mío, y me arrepien to de todo corazón de haberte ofen dido. Pésame por el in fiern o que merecí y por el cielo que perdí, pero mucho más me pesa porque pecan do ofen dí a un Dios tan buen o y tan gran de como Tu. An tes querría haber muerto que haberte ofen dido; y propon go firmemen te n o pecar más y evitar todas las ocasion es próximas de pecado. Amén .

Jaculatoria (después del Gloria) "Padre, líbran os de todo mal; con tu san ta Sabiduría Señor, sálvan os de todo pecado. En n ombre de todo cuan tos te queremos, Señor, llévan os por el camin o del bien . Amén ." 2. Rezo de los Misterios Primero decimos: "En el… (se dice el n úmero) misterio con templamos… (se dice el misterio) Luego rezamos 1 Padre Nuestro, 10 Ave Marías y el Gloria.

MISTERIOS GOZOSOS (lun es y sábado) 1º La En carn ación del Hijo de Dios. (Lc. 1, 2638) 2º La Visitación de Nuestra Señora a San ta Isabel. (Lc. 1, 39-56) 3º El Nacimien to del Hijo de Dios. (Lc. 2, 1-20) (Mt 1,18-25) 4º La Purificación de la Virgen San tísima. (Lc. 2, 22-40) 5º La Pérdida del Niño Jesús y su hallazgo en el templo. (Lc. 2, 41- 52) MISTERIOS DOLOROSOS (martes y viern es) 1º La Oración de Nuestro Señor en el Huerto. (Mt. 26, 36-46) 2º La Flagelación del Señor. (Mt. 27, 11-26) 3º La Coron ación de espin as. (Mt. 27, 27-31) 4º El Camin o del Mon te Calvario. (Mr. 15, 21-22) 5º La Crucifixión y Muerte de Nuestro Señor. (Mt. 27, 33-54)

MISTERIOS LUMINOSOS (jueves) 1º El Bautismo de Jesús en el Jordán . (Mr. 1, 911) 2º La Autorrevelación de Jesús en las bodas de Can á. (Jn . 2, 1-12) 3º El an un cio del Rein o de Dios in vitan do a la con versión . (Lc. 4, 14-22) 4º La Tran sfiguración . (Mt. 4, 12-17) 5º La in stitución de la Eucaristía. (Mt. 17, 1-9) MISTERIOS GLORIOSOS (miércoles y domin go) 1º La Resurrección del Señor. (Mt. 28, 1-10) 2º La Ascen sión del Señor. (Lc. 24, 44-53) 3º La Ven ida del Espíritu San to. (Hc. 2, 1-11) 4º La Asun ción de Nuestra Señora a los Cielos. (Apoc. 12, 1-6 y 13-18) (Salmo 45 (44)) 5º La Coron ación de la San tísima Virgen . (Eclesiástico 24, 17-22)

3. Rezamos por las in ten cion es del San to Padre y las vocacion es sacerdotales 4. Rezamos la Salve. Dios te salve, Rein a y Madre de misericordia. Vida, dulzura y esperan za n uestra, Dios te salve. A Ti llamamos los desterrados hijos de Eva. A Ti suspiramos gimien do y lloran do en este valle de lágrimas. Ella pues Señora y abogada n uestra. Vuelve a n osotros tus ojos misericordiosos y después de este destierro muéstran os a Jesús fruto ben dito de tu vien tre. ¡Oh clemen tísima, oh piadosa, oh dulce Virgen María! ruega por n osotros San ta Madre de Dios para que seamos dign os de alcan zar las promesas y gracias de n uestro Señor Jesucristo. Amén 42 — PASCUA J

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ORACIÓN COHERENTE Señor, quiero cantar para alabarte. Te regalo mi música sincera, reflejo de lo que soy. Guía mi voz hacia un canto humilde y mis manos hacia una armonía fiel, para que en mis silencios solo haga eco tu nombre. Gracias por mis dones, mis virtudes y la bendición de ser instrumento de la obra de Dios que busca la Santidad. Nunca dejes que me olvide Jesús, de llevarte como la melodía más alegre a los corazones que me escuchan. Que tus ojos me encuentren coherente entre lo que vivo y lo que canto entre lo que digo y lo que pienso entre quien soy y quien me invitas a ser, Amén.

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Cancionero de Pascua Joven 2012