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Editorial

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Una estrella llena de respeto y compromiso

Índice Zunilda González ............................................... 3 Héctor Rojas ........................................................ 7 Crónica Ex estadio Cavancha .....................12 Camino a la Gloria ............................................14 Estadísticas de la copa “Polla Gol”..........16 Luis Acao ...............................................................23 Artífices del triunfo .........................................26 Los que actúan detrás de cámara............31 Edmundo “Mundín” Garrido..........................33 Jaime “Pipi” Carreño .......................................36 Victor Hugo Sarabia ........................................38 José Martínez ......................................................42 Luis Alberto Cejas .............................................45 Director y Representante Legal: Cristian Passteni Santos. Producción y Edición Periodística: Walter Gómez Parra. Soporte Periodístico: Cristian Vilchez Llanos Mauricio Mendoza Reyes. Fotografía: Saúl Díaz Vilches Diagramación: Pedro Núñez Cruz Impresión: Dirección: Teléfono: E-mail: Sitio Web: www.pasionceleste.cl

A treinta años del título más relevante conseguido por Iquique en el fútbol profesional, Pasión Celeste, La Web de la Hinchada Iquiqueña, ha querido asumir un nuevo desafío; el que ahora con el apoyo de profesionales, observa sus resultados a través de esta revista, la primera de nuestro sitio. Por ello, desde ya les damos la bienvenida a esta edición, la cual con su enorme esfuerzo de investigación y redacción periodística, los llevará al pasado más glorioso del balompié local. “Si supimos vencer el olvido, soportando un ocaso tenaz”, expresa el inicio de nuestro himno y quizás, fue éste el presagio de lo que ha constituido, no sólo la historia de nuestra ciudad, sino que también la del inestable fútbol iquiqueño. Porque ha sido precisamente de esta forma, hemos sabido “vencer el olvido” al alentar a Municipal Iquique, luego de “soportar un tenaz ocaso” con el recordado CDI... y ahí estamos, con los ojos llenos del hambre de campeones y con el corazón totalmente teñido de celeste cielo. Porque así sucedió con aquellos Dragones de la Copa Polla Gol de 1980, ya que sin duda ellos estaban ilusionados de triunfos, corriendo por sus venas el legado de la sangre iquiqueña más genuina, misma que se forjó con el sol de la pampa salitrera y el sudor de los hombres de puerto. Ante ello, nada pudo quebrantar la tenacidad de ese heroico plantel, que más bien emulando la gesta de Prat y sus hombres, la fortaleza de Godoy, los puños del “Tani” y la destreza de Choque; consiguieron el título más importante de la historia para el balompié iquiqueño. No obstante, no es sólo la certeza anterior la que motivó a esos Dragones para lograr esta resonante victoria, puesto que en las próximas páginas ustedes mismos comprobarán, de acuerdo a la versión de los propios protagonistas, que la historia se escribió bajo dos importantes preceptos: el compromiso y el respeto. Así es, porque aún cuando para nuestra sociedad actual, estos criterios no signifiquen mucho más que lindas palabras, muy usadas pero poco practicadas; la inocencia e idiosincrasia de aquellos años las sabían fuertes y de mucha relevancia, constituyendo esto, la base de una mancomunión extraordinaria y exitosa. Bajo este marco y de acuerdo con todo lo anterior, la historia se escribió a favor de nuestro único color, mismo por el que jugadores, cuerpo técnico, dirigentes e hinchada, lucharon por sacar adelante; desde el belicoso pero dominado fútbol amateur, hasta la elegancia del balompié profesional... siempre por un sólo amor, bajo un sólo fervor... por una, PASIÓN CELESTE.


entrevista

Pág 3 Zunilda González

“El sentirme iquiqueña es lo más grande para mí” El color de su polera ya es algo habitual, es parte de su esencia, independiente del lugar donde se encuentre, o la ocasión que amerite un cambio, para ella, el celeste cielo de sus amados “niños”, no puede faltar.

E

n el casino del Club de Tenis Chile de la ciudad, es donde Zunilda González -más conocida como la “Tía Zuni”- cambia su tiempo y esfuerzo por un sueldo, agradeciendo –según confiesa- la oportunidad que le han brindado para trabajar en el lugar. “Si no fuera por este localcito que tengo acá, yo estaría bajo tierra de hace rato”, comenta al hablar sobre la importancia que su espacio laboral, ha cobrado en estos últimos años. “Se nota que ella está acostumbrada a tratar con gente, es muy carismática y en estos tres años que lleva con nosotros, lo ha hecho bien”, comenta Clara Page, administrado-

ra del club de tenis. Mientras se acomoda en una de las sillas plásticas del local y nos invita a tomar asiento, nos convida una bebida y por supuesto se niega a que le paguemos, “no me hagan enojar”, nos dice y luego de aquello; se apresta también a recordar, a refrescar en su memoria momentos imborrables de su vida, pero no de su intimidad en sí, sino que de su largo caminar al lado del equipo de sus amores, al lado de Deportes Iquique. A sus 78 años de edad, existen anécdotas que incluso, ni el más fiel de los hinchas celestes se ima-

ginaría que vivió, como por ejemplo que increíblemente la quizás, más acérrima seguidora de los “Dragones” iquiqueños, no nació en la “Tierra de Campeones”. “Yo nací en Viña del Mar, en el sector de Agua Santa, pero nunca fui hincha del Everton, de hecho, nunca los fui a ver al estadio”. El nacimiento de una pasión Sus ojos un tanto desgastados con el paso de los años, toman un matiz vidrioso al hablar de sus “niños” – como les dice con cariño a los jugadores que han vestido la casaquilla celeste- y su pecho se llena de orgullo al remembrar el instante en


entrevista que dejó de ser una simple mujer, para transformarse en personaje, para convertirse en la novia eterna de Deportes Iquique. “Yo llegué a Iquique en el 78’ y precisamente en ese año, fui por primera vez al estadio de Cavancha. Fui con mi marido, que en ese tiempo aún estaba conmigo, y me enamoré de ese equipo amateur, de la forma en cómo se entregaban esos niños, en cómo jugaban… dejaban el corazón en la cancha y todo eso me fue apasionando”.

apertura de ese año –denominado Copa Polla Gol-, obtiene la “tripleta”, su tercera corona consecutiva, pero ahora en el fútbol de primera, en el de honor.

“Somos Tierra de Campeones… sin ninguna duda” En el camino quedaron grandes de aquellos años, como Cobreloa, O’Higgins de Rancagua y la Universidad de Chile, pero en la final esperaba el Colo-Colo de Carlos Cazsely y compañía. El resultado es historia conocida, y entre los más de cinco mil iquiqueños que llegaron hasta el Estadio Nacional, se encontraba Zunilda. “Fue algo maravilloso, ver a mi equipo ganar la ‘Polla Gol’ fue lo máximo, y ganándole más encima a los grandes allá mismo… si para ganarle a los niños tenían que ser ‘guapos’, porque ellos dejaban el corazón puesto en la camiseta y en la cancha”.

“Mi corazón ya no es rojo, es celeste” De ahí en adelante y por más de 25 años, Zunilda González Martínez le da forma a un personaje inolvidable de las míticas tardes de domingo en el estadio de Cavancha, a “doña Zunilda”, o la “vieja chica” para otros, que aún cuando sellaban sus oídos a los cantos de la viñamarina, terminaban coreando sus temas con cada gol de los “Dragones”. “Fundamos la ‘Barra Oficial’ un 20 de mayo de 1979 y todos pensaban que iba a estar una semana o un mes, pero puedo decir con orgullo que me di el lujo de estar 25 años como presidenta de la barra”. Una alegría incontrolable La historia del fútbol iquiqueño es rica en títulos nacionales, pero lo ocurrido entre los años 78’ y 80’ es sencillamente notable. Como bien sabemos, Deportes Iquique se forma como club a raíz del título amateur conseguido en 1978; como fruto de ese esfuerzo, juega en la segunda división del fútbol profesional en el 79’, donde se corona inmediatamente campeón, accediendo al fútbol de honor. En 1980, Iquique aparece en primera división con un cartel de “equipo de cuidado” para los llamados “grandes” de la capital y en el torneo de

“El ‘monito’ Sasso, el ‘finadito’ Maluenda, Sauvegeot –que hizo el segundo gol en la final-, el ‘cafiche’ Ponce de Ferrari, el ‘chinito’ Dávila y tanto jugador lindo que ha pasado por esta tierra bendita, que no ten-

Pág 4 go palabras para describir lo hermoso que me ha tocado vivir… yo te digo, me han hecho llorar, pero de alegría”. Comenta doña Zunilda, mientras gesticula con su cara y con sus manos, la algarabía que embargó su cuerpo en aquellos años. El viaje Pero no fue fácil llegar a esa recordada final, ya que al largo y tedioso camino hacia la capital, se sumó un inesperado aguacero que estuvo a punto de derrumbar las ganas de la hinchada. “Íbamos en buses y pasado Copiapó nos encontramos con un mal tiempo feísimo, el que derribó un puente por el que debíamos pasar (río Copiapó)... recuerdo que nos arremangamos las patitas no más y al agua pato, porque si no, hubiésemos perdido mucho tiempo”; comenta la Tía Zunilda. “Por Iquique, por mis jugadores, yo soy capaz de agarrarme a puñetes” “Llevamos de todo, sándwiches, comida, bebida y hasta pisco, con el que hacíamos el bebestible con malicia... pero siempre íbamos felices y eso le gustaba a los choferes porque los manteníamos bien despiertos... así como también desp e r -


entrevista tamos a los santiaguinos, porque llegamos de madrugada (luego de dos días de viaje) metiendo ‘boche’, IQUIQUE – IQUIQUE...”; se extiende divertidamente y sonriendo para contarnos la anécdota. La “Quika” Con casi 20 minutos de amena conversación y luego de recibir un pequeño pedido de la CCU con bebidas para el negocio y Gatorade para “sus niños”, imposible fue no recordar a la particular oveja que dio la vuelta olímpica en el Nacional junto a los dragones celestes. “¡Aaahh la Quika!” nos dice la tía, reconociendo a la particular mascota que ese día lució el equipo. “Esa oveja la regalaron en Iquique y como viajó con nosotros, se me ocurrió preguntar ¿por qué no la vestimos de celeste? Y ahí le pusimos una capa y la polera con el

logo SONY... fue muy divertido”.

Pág 5 cir gracias, por tantas alegrías, por tantas felicidades que han embargado su corazón en estos largos treinta y un años como hincha de sus queridos “niños”. Ahora su alma, embriagada de júbilo por el presente futbolístico de su regalón Edson Puch, le dice que es tiempo de continuar, de seguir apoyando, porque “como que tocara el cielo” cada vez que Iquique convierte un gol; y ello, logra que sus fuerzas y sus ganas se vuelvan más persistentes… buscando afanosamente teñir la copa del fútbol de la B... con esperanzas celeste cielo.

“Con mi marido fui sólo la primera vez al estadio, después me aprendí el camino y llegaba solita... si yo soy bien habilosa” Y es que quizás “la Quika” ha sido la única oveja que se ha dado el lujo de dar la vuelta olímpica en el mítico Estadio Nacional y al parecer, bastante lo disfrutó. “Si era muy juguetona y no se daba con todos, a mi me hacía harto caso porque le daba azúcar, pero a otros los empujaba y salía persiguiéndolos”, nos relata doña Zunilda al recordar a la particular oveja. Su pasión desbordante parece erizar los pelos de quien converse con ella, y es que es su forma de de-


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entrevista

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Héctor Rojas Cabrera

“Sentí que debía devolverle la mano a Iquique” Pampino de nacimiento, pero iquiqueño por adopción, relata cómo fueron los inicios del club celeste cielo.

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ara muchos de los hinchas actuales de Municipal Iquique, quizás el nombre Héctor Rojas Cabrera no signifique algo en concordancia con la institución, pero lo cierto es que el hombre antes citado, no es un personaje menor en la historia del recordado CDI. Así es, porque efectivamente el por estos días director de la Escuela de Comunicaciones de la Universidad del Mar y director de prensa del canal de televisión NorTv, fue uno

de los cuatro socios fundadores de Deportes Iquique, aquel glorioso club deportivo que se vio nacer el 21 de mayo de 1978. Al ser consultado sobre la materia, el experimentado periodista recuerda con nostalgia el Iquique de aquellos años y confiesa no cambiarlo, aún habiendo vivido etapas muy tristes en esta Tierra de Campeones. Pero más allá de la nostalgia y los

recuerdos imborrables que ha vivido en el puerto histórico, Héctor Rojas quiso someterse a nuestro cuestionario, aquel que lo llevó a dar una mirada al pasado, mismo que entregó tantas alegrías al fútbol iquiqueño. Por ello y sabiendo que el inicio de la gloria celeste cielo que aquí celebramos comenzó un 21 de mayo, a continuación analicemos las 21 interrogantes a uno de los dragones fundadores de Deportes Iquique.


entrevista ¿Es usted iquiqueño? No, pero se podría decir que lo soy por adopción. ¿Dónde nació? En José Francisco Vergara, un campamento salitrero que quedaba entre María Elena y Pedro de Valdivia, en la segunda región. ¿Y por qué Iquique? ¿De dónde nacen esas ganas de trabajar en la ciudad? Cuando llego a Iquique, y por la formación que tengo desde la casa, esa que te entrega la familia, sentí que debía hacer algo por la ciudad, porque ella me empieza a entregar muchas cosas; entonces en agradecimiento, uno le devuelve la mano a Iquique, entregando lo mejor y basándose en distintas cosas que se pueden hacer. ¿Dónde se desempeñaba antes de convertirse en fundador de la institución celeste? Yo era el relacionador público de la Asociación de Usuarios de Zona Franca, cuya especial particularidad constituyó, el convertirse en la primera organización empresarial en formalizarse de acuerdo a la nueva legislación impuesta por el gobierno de la época. ¿Cómo parte la idea de fundar Deportes Iquique? Con una ciudad que venía creciendo muy bien económicamente, nos dimos cuenta de que tenía muy pocas distracciones, de hecho –si mal no recuerdo- tampoco teníamos casino de juegos en aquella época, ni distcoteques, ni menos los hoteles que tenemos hoy, entonces faltaba un poco de sana entretención... con decirte que lo único que había en ese tiempo era el balneario, es decir, había muy pocas cosas que hacer para divertirse. Entonces nos juntamos un día con Ramón Pérez Opazo –que lideraba muchas cosas por aquellos días- y

él llamó a varios medios de comunicación, entre ellos a Néstor Jofré de Radio Nacional; a Hernán Cortés Heredia, que era jefe de deportes del diario La Estrella; y al suscrito, que estaba como director de prensa en el canal 12 de televisión (Telenorte). Nos juntamos en el local del Agpia –porque estábamos organizando la “Fepiaiq”, feria para la ciudad que también lideraba y encabezada Ramón- y nos cuenta sobre la trayectoria del fútbol amateur iquiqueño, los títulos y grandes jugadores que ostentaba en sus años de historia, como Crisosto, “Petete” Pizarro, los hermanos Robledo, Moscoso y tantos otros; que acordamos debíamos ponernos a trabajar. Y salimos a la calle... Entonces fue un trabajo arduo. Lo era, pero como hombres de medios de comunicación sabíamos lo que teníamos que hacer, no obstante Ramón nos dijo: “agreguemos a este trabajo esa pasión, el amor por Iquique...

Pág 8 démosle un club profesional a esta tierra y será una gran entretención para la ciudad”; y empezamos, partiendo de cero, porque no teníamos nada, sólo la estructura de la AFI en calle Tarapacá y la del Agpia. Y partimos saliendo los cuatro a la calle. Como buenos dirigentes antiguos, de los que no sólo presidían los clubes, sino que también iban a buscar a los jugadores a sus casas. Claro, pero en este caso no fuimos a buscar a los jugadores, a ellos los teníamos de la base de los equipos amateurs de Iquique, como Cavancha y Estrellas de Chile, por nombrar algunos; sino que fuimos a buscar a los socios... a los que aportarían con el factor económico para convertir a los jugadores en profesionales, en todo el sentido de la palabra, porque ya eran bastante profesionales en su forma de defender la camiseta.


entrevista

Pág 9 pasión de la gente, realmente extraordinaria.

¿Cómo se distribuyeron el trabajo? Nos dividimos la ciudad en cuadrantes y nos hicimos unos registros de socios y salimos, dándonos un tiempo luego del trabajo en las tardes para salir y visitar a distintas empresas y organizaciones, como el Banco Chile, a las tiendas, locales comerciales... con el objetivo de inscribir la mayor cantidad de socios y tener una base sólida en nuestro registros y poder participar en el fútbol profesional. Imagino cómo les fue... La verdad es que nos fue extraordinario, la sensibilidad de la gente estaba ahí, sólo faltaba que alguien partiera con la iniciativa... y fue increíble, pero fue un boom, tanto así que en menos de una semana, se nos aliaron gente de todos los sectores y hasta nos llamaban para preguntar cómo podían inscribirse. Mucha gente de voluntariados, clubes deportivos, todos, todos querían participar y la verdad es que logramos una cantidad de socios superior a la que requeríamos. Y con eso se presentan ante

la asociación nacional, o la ACF por esos años. No, una vez que tuvimos a los socios, debíamos presentarnos formalmente además, con nuestro equipo ante la asociación de fútbol y ahí aparece el aporte del que te hablaba, con Cavancha y Estrella de Chile, quienes entregan sus jugadores, sus marcas y son ellos los que finalmente avalan la creación del equipo. Luego de ello y una vez obtenida la aprobación de la asociación para ingresar al fútbol profesional, nos reunimos con el gobernador provincial de aquel año, don Rubén Rojas Sobarzo, quién recibió la noticia con mucha satisfacción e hicimos una gran ceremonia en la ex Casa del Deportista en calle Tarapacá, hoy desaparecida del lugar. ¿No en el Estadio Municipal de Cavancha? La fundación en sí la hicimos en la Casa del Deportista, donde presentamos la institución a la comunidad, pero la presentación del equipo fue en el ex coliseo de Cavancha... ceremonias que se efectuaron, ambas, a estadio lleno y con una

¿Cómo se explica toda esa pasión? Por aquellos años Iquique era muy distinto al que hoy conocemos y como que se debía hacerlo todo para lograr un objetivo. Recuerdo que en aquel tiempo y gracias a Dios recibimos mucha ayuda, por ejemplo luego se nos integran nombres de la talla de Eleazar Guzmán y Leonardo Solari, que luego fueron presidentes del club. Entonces, se creó un ambiente de casi devoción por entregarle algo a Iquique y con esa fuerza trabajamos, porque fueron tantas noches en que se sacrificaron tiempos personales y familiares, que fue increíble; pero se hizo con gusto por esta noble causa, por esta pasión de llevar a la ciudad al fútbol profesional. Es más, te quiero comentar algo que efectivamente reflejó toda la mística que se logró por esos años... ninguno de nosotros cuatro (los fundadores) cobrábamos un peso. Entonces hablamos de un cargo honorífico. Efectivamente, de hecho quedó en los estatutos, ninguno de nosotros podía hacerse de algún recurso económico de la institución, e incluso, dispusimos que en ninguno de los dos primeros directorios alguno de los cuatro pudiera participar; sólo recién en el tercero... todo con el objetivo de entregar esa señal de mística y de entrega que buscábamos, misma que tenía la comunidad de aquellos días, que entregaba generosamente sus recursos por el equipo y la idea era demostrarles que esos recursos, iban a ser bien empleados. Y ¿cómo era el Iquique de aquellos años? Como te comentaba, hablamos de un Iquique muy distinto al que co-


entrevista nocemos hoy, ya que remontándonos hacia 1978, debemos recordar que hace pocos años se había producido el pronunciamiento militar; entonces, estamos hablando de una ciudad en un estado psicológico muy especial y particular, sin líderes ni partidos políticos y con una casi probada inexistencia de instituciones intermedias. Luego en 1975 comienza a funcionar la Zona Franca, y a partir de ella, se genera una fuerte actividad económica, la que sumada a la gran afinidad entre la organización y las autoridades de la época; y el gran liderazgo de Ramón Pérez Opazo, que también tenía muy buena relación con la gente del gobierno, visualizamos que las condiciones estaban dadas. Independiente de la novedad que constituyó para todos, el tema de la Zona Franca. Con los aranceles y toda aquella información nueva para la región. Es que era todo muy nuevo para nosotros, si ni siquiera sabíamos lo que era la Zona Franca, ya que nosotros mirábamos a Bolivia con arancel de 150%, Perú con otro de

más de 100 y pensar en un arancel cero, la verdad no nos cabía en la cabeza, era algo impensado. Pero ahí estuvimos, como en muchas batallas más... en esa ocasión recuerdo estuvimos en la creación de la Zona Franca con Julio Lagos, Max Barrera, Leonardo Solari, Tomás Bonilla, Pablo Daúd y algún otro que se me escapa; pero todas grandes personas amantes de esta tierra, que trabajaron por la creación de la Zofri. Nos ha hablado mucho de la figura de quizás, el principal impulsor de Deportes Iquique ¿Qué significó Ramón Pérez Opazo para la institución? Creo que más allá de lo que significó para Deportes Iquique, considero que perdimos a un hombre muy valioso, porque siempre trabajaba para el bien común y eso nos hizo a nosotros, seguirlo. Entonces fue una gran líder. Sin ninguna duda... como te explicaba, constituyó un ejemplo que hizo que muchos quisiéramos se-

guirlo y apoyarlo.

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Como abril -mes en que se levantó la copa- es el cuarto del calendario... vayan las últimas cuatro interrogantes... ¿Aún era parte de la institución cuando los Dragones Celestes levantaron la Copa Polla Gol? No, ya me había alejado un poco de la institución, yo estuve hasta 1979. ¿Dónde estaba el 13 de abril de 1980? Estaba en Iquique, en mi casa y pegado a la radioemisora, recuerdo que escuché el partido en la radio Almirante Lynch con los relatos de Tamborino... el famoso “Paparulo”, así le decían. ¿Cómo recuerda los festejos? Impresionantes, salimos a celebrar y parecía que todo Iquique se había volcado a las calles, nos tiramos agua, no sé y un montón de cosas más que se hicieron... pero fue una forma maravillosa de celebrar el triunfo. ¿De qué se acordó en el momento de la victoria y qué mensaje le dejaría a la actual hinchada? Recordé a grandes que también vivieron momentos de gloria, como el “Tany” Loayza, Arturo Godoy, Raúl Choque y de todos aquellos jugadores que consiguieron los ocho títulos amateurs en las distintas ciudades del país... en ellos descasaron mis recuerdos. A la hinchada hoy les diría que sigan estando con el equipo, porque he escuchado de ciertos sectores cierta crítica mal intencionada y poco constructiva, y ante ello se debe apoyar más que nunca... como se dice por ahí, en las buenas y en las malas con Deportes Iquique.


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crónica

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Ex estadio de Cavancha

Buscando ‘VENCER EL OLVIDO’ El mítico recinto que albergó los triunfos más importantes del fútbol iquiqueño, transmite una extraña soledad, llena de recuerdos imborrables e instantes gloriosos.

E

l inexpugnable coliseo del ayer ahora descansa, el tiempo no ha pasado en vano a través de sus viejos maderos, que aún vibran con las batallas libradas hace años. Sólo la fachada de lo que en su momento fue el aposento de los cabecillas de la institución, es lo que queda del mítico estadio de Cavancha, aquel que de simple recinto deportivo, pasó a ser un templo celeste, transformándose finalmente, con el paso del tiempo… en una leyenda.

cíficamente desde su construcción en la década del ’40 del siglo pasado, hasta 1993, año en el que se inauguró el estadio Tierra de Campeones, que terminó por relegar al coloso de Cavancha, a un segundo plano.

Es que el ex estadio de Cavancha encierra entre lo que queda de él, historias gloriosas, de esfuerzo, sacrificio, garra y mucho coraje, propia de los oriundos de la tierra que lo vio nacer y convertirse en coliseo inexpugnable. Desde velódromo, hasta centro de eventos, fueron los usos que se le dio al recinto cuando sobrevivía como tal, espe-

En una bodega municipal se ha convertido por estos días, siendo cómplice y observador de vehículos y maquinarias pesadas que entran y salen de él, sin siquiera saber que aquel lugar fue un recinto maravilloso para miles, una segunda casa para otros y un cementerio para los llamados “equipos grandes” de la capital.

te que las puertas del estadio se abrían a las diez de la mañana y a las 10:30, ya estaba lleno”, relata Zunilda González, por más de 25 años jefa de la “barra oficial de Deportes Iquique” y por ende, voz autorizada para referirse al recinto celeste.

“Acá, todos los equipos duraban un solo tiempo…”

Recuerdos “Teníamos que irnos al estadio como a las ocho de la mañana y eso que el partido comenzaba como a las cuatro de la tarde, porque era increíble como la gente quería al equipo… imagína-

Y es que remembranzas como la divulgada por la “Tía Zuni”, existen muchas entre los iquiqueños que vibraron en el viejo estadio, los que al igual que ella, jamás tendrán su corazón dividido. “Acá, todos los equipos duraban un solo tiempo… Iquique podía ir perdiendo tres a cero, pero en el segundo tiempo salían y ‘mataban’ a sus rivales, terminando por dar vuelta el marcador. Los que vivimos ese equipo, seremos siempre celestes”, afirma Javier Guzmán, actual guardia de seguridad del terreno municipal. Héroes El fútbol siempre ha sido animador


crónica de pasiones desenfrenadas, incontrolables sentimientos de tristeza y alegrías desbordantes son parte de su esencia, contribuyendo con ello, el marco ideal para elevar a sus jugadores a la categoría de héroes… y valla que los hubo, en aquel Deportes Iquique. Uno de ellos fue, sin duda, Alberto “El Loco” Erlich, guardavallas del recordado equipo celeste que estuvo a minutos de llegar a la Copa Libertadores de América en el año 1988, el equipo del peruano J. J. Oré –hoy técnico de la selección sub-17 peruana-, del “Chueco” Merello, del “Memo” Carreño, del “Tigre” Cantillana y tantos otros. “Esa tarde fue mágica, Iquique le ganaba a la ‘U’ por un gol y ellos atacaban con todo, pero en el último minuto, Alberto se manda un ‘tapadón’ increíble… saltó como un león y se quedó con la pelota. Al otro día, apareció en todos los diarios, lo llamaron de todos lados, parecía un héroe”; relata Lucila Olmedo, señora del popular “Loco”. Atrás quedaron los años de gloria del “Municipal de Cavancha”, con la brisa marina se fueron los antiguos cánticos de “doña Zunilda”, ya nadie se acuerda del monolito del aviador que falleció en un accidente, en el sector nororiente del estadio. Todo aquello ya es pasado, ahora sólo el festival de la canción veraniego y uno que otro evento esporádico, convocan a la gente para acordarse del lugar, del recinto que aún existe y que a ellos no los ha olvidado. Ojalá que los recuerdos no mueran nunca y que aún cuando muchos de los héroes que dieron vida al templo ya hayan partido, siempre quede un iquiqueño que al pasar por el lugar, pueda reconocerlo y decir… ¡Qué momentos más gloriosos, encierra este coliseo!

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Gloria celeste

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Camino a la GLORIA...

Las estadísticas de una campaña de esfuerzo, garra, sacrificio y mucho corage.

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eneralmente, en la retina de los hinchas las estrellas se contabilizan tomando en cuenta los años en que se consiguieron, pero, para la memoria de los más fanáticos y los también amantes de los números, las estadísticas son casi tan importantes como la corona misma. Por ello y más allá de presentar los fríos números de una campaña que rebosó más garra, fuerza y corazón; el fundamento es el de incorporar y entender con bases numéricas lo que sucedió no sólo con nuestros Dragones, sino que también con la que esa Copa Polla Gol de 1980, presentó en el

resto del país. Por ejemplo, no cabe duda que para las generaciones jóvenes que hoy conforman las agrupaciones de la hinchada celeste, la gloria conseguida en ese torneo del

80’ está llena de historias de triunfos y alegrías; sin embargo, no es menos cierto que ese plantel también vivió un proceso, mis-

mo, que lo llevó a presentarse con fundamentos sólidos, a un torneo donde definitivamente estaban los denominados “grandes” del fútbol criollo. La primera ronda Un domingo 17 de febrero en Calama comenzó el torneo más recordado para Deportes Iquique y, aún ante la sorpresa de muchos, éste no inició de la manera que se esperaba. Es que efectivamente luego de una preparación de poco menos de un mes luego de conseguir el título del ascenso, los Dragones Celestes dieron cierto grado de ventaja


Gloria celeste al empezar el torneo, siendo sólo un amistoso contra un sólido equipo peruano llamado “Bolognesi” (con triunfo por la cuenta mínima) y un cuadrangular con derrotas ante Unión Española y Atlanta de Argentina en el Municipal de Cavancha, la única fase previa de los dirigidos por Ramón Estay.

Cobreloa en nuestro propio recinto, su-

1x5 Fue el resultado contra los loínos, sin embargo, aquello no menguó las esperanzas de un plantel que quería ratificar que Iquique es Tierra de Campeones. Por ello, no sorprendió que en el partido si-

mando a aquello la derrota en Coquimbo y el empate con el propio Aviación, jugando como forastero.

guiente, y con un par de refuerzos que luego resultaron trascendentales en la campaña del título (Eddie Campodónico y Cristian Sasso), Iquique mostrara todo su poderío, derrotando sin apelaciones a Coquimbo por la cuenta mínima, con penal de Omar Sauvageot. Muchas fueron las ocasiones que los celestes se crearon en aquella tarde, y ante 9.095 espectadores que repletaron el coloso de Cavancha, ratificaron que estaban en la pelea y que no defraudarían en el reducto de la “Tierra Santa”. El resto de la historia es conocida, pero para la memoria quedó el triunfo sobre Aviación en el inexpugnable cavanchino y el empate ante

El “desastre” de Rancagua Es el nombre que se le dio a la funesta caída de los patriotas en manos de las tropas españolas guiadas por Mariano Osorio, situación que dio por finalizados los esfuerzos de la llamada “Patria Vieja”, ordenadas por el entonces, brigadier Bernardo O’Higgins. Sin embargo, es el apodo que se le dio también -casi 200 años despuésa la otra caída de O’Higgins, pero esta vez del equipo de fútbol, a manos de los otros celestes... los del norte, los del color del cielo... nuestros Dragones. Y es que fue un tres a uno rotundo el golpe que los nuestros le asestaron a los de Rancagua en los cuartos de final de la copa, siendo gracias a una notable actuación del “Chino” Fidel Dávila, -quién se matriculó con dos tantos- la forma en que

Pág 15 los Dragones sorprendieron al por entonces representante de nuestro fútbol en la Copa Libertadores. La vuelta, no fue muy distinta, quizás sólo un poco más complicada, pero lo cierto es que en el “indomable de Cavancha”, Iquique volvió a festejar y concretó su paso a semifinales; tras derrotar a los rancagüinos por tres tantos contra dos en el marcador... el goleador, otra vez Dávila, pero esta vez anotando una tripleta espectacular. Lo que continuó en el torneo, fue sencillamente notable para los defensores de la celeste cielo, sin embargo, dejaremos ese análisis para después, para entregárselos de forma aún más detallada, al estilo de Pasión Celeste y su revista conmemorativa.


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Campeonato de Apertura Copa “Polla Gol” 1980

Primera División

(16.02.1980 – 13.04.1980) Nota: A Considerar...

- Los partidos ganados sumaron dos puntos. - Los encuentros empatados, uno. - Los partidos ganados por cuatro goles o más, se bonificados con tres puntos. Y - Los compromisos empatados 0x0, no sumaron puntos para ninguno de los dos encuentros.

PG: partidos ganados; GX4: partidos ganados por cuatro goles; PE: partidos empatados; EX0: partidos empatados 0X0; PP: partidos perdidos; GF: goles a favor; GC: goles en contra.

Goleadores 6 Goles: Nelson Pedetti (Cob). 4 Goles: Liminha (Coq).

3 Goles: Veiga (Cob); Barraza (Coq); Sauvegeot

(I).

2 Goles: Díaz, Hodge, Bené, Herrera y Arturo Jáuregui (A); Ahumada (Cob). Fidel 1 Gol: Cornejo (A); Víctor Merello; Juan Páez (Cob); Cortes (Coq);

Malvenda (I).

Dávila (I). Agol, Reyes, Godoy,


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Goleadores

4 Goles: Mario Espinoza (N). 3 Goles: Rodrigo Santander, Jorge Spadaletti (C); Ricardo Flores (N). 2 Goles: Fernando Cavallieri, Oscar Rojas (C); Pizarro, García (GC); Campos (L); Julio Crisosto (N). 1 Gol: Salvo y José Monsalve (C); Dunivicher, Aburto y Melo (GC); Saavedra y González (L); Oscar Herrera y Sepúlveda (N). Autogol: 1

Goleadores

9 Goles: Miguel Ángel Neira (O). 8 Goles: José Bernal (M). 5 Goles: Batista (AI) Con 4 Goles: Bórquez (W). 3 Goles: Juvenal Vargas (O); Leonardo Zamora (E). 2 Goles: Domingo Sorace, Vásquez, Paredes y Zurita (E); Carvajal y Liendro (M); Jorge García, Juan Carlos Letelier, Quevedo y Cordero (W). 1 Gol: Farías y J. Díaz (AI); Ugarte, Navarrete, Martínez, Videla (E); Silva, Hernández, Julio Suazo, Rivera (M); J. Núñez, Burgos, Gatica, Osvaldo Vargas, René Serrano y Waldo Quiroz (O); Olivares (W).

Goleadores

6 goles: Manuel Rojas (P). 5 goles: Víctor Estay (UE); Luis Alberto Ramos (U). 4 goles: Juan Carlos Orellana y Carlos Rivas (CC). 3 goles: Severino Vasconselos (CC); Jorge Peredo (P); Arturo Salah (U); Daniel Silva, Hugo Solis, Juan Ubilla (UC). 2 goles: Carlos Caszely (CC); Sergio Gonzalez y Stuardo (P); Osvaldo Hurtado (UC) 1 gol: Ramón Ponce, Atilio Herrera y Luis Díaz (CC); Rodolfo Dubó, Adilson y Sergio Messen (P); Roselli (UC); Héctor Pinto, Muñoz y Guzmán (UE); Juan Soto, Sandrino Castec y Héctor Hoffens (U). Autogoles: 2 (CC y UCH)


Gloria celeste

Cuartos de Final

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Partidos de Ida

Partidos de Vuelta

Miércoles, 26 de marzo 1980 Estadio Regional de Concepción Concepción – Colo Colo 1x1 Goles C: 8’, Cavalleri; CC: 78’, Vasconcelos

Domingo, 30 de marzo 1980 Estadio Nacional Colo Colo - Concepción 4x0 Goles 28’, 31’, 69’, Vasconcelos; 61’, Orellana

Miércoles, 26 de marzo 1980 Estadio Municipal de San Bernardo Magallanes – Cobreloa 0x1 Goles 88’, O Muñoz.

Domingo, 30 de marzo 1980 Estadio Municipal de Calama Cobreloa - Magallanes 2x0 Goles 8’, Merello y 74’ J. Páez

Miércoles, 26 de marzo 1980 Estadio Regional de Concepción Naval – Universidad de Chile 0x1 Goles 89’, L. A. Ramos

Domingo, 30 de marzo 1980 Estadio Nacional Universidad de Chile - Naval 2x1 Goles N: 60’, O. Herrera; U: 14’, y 88’, H. Hoffens

Lunes, 31 de marzo 1980 Estadio El Teniente de Rancagua O’Higgins - Iquique 1x3 Goles O: 31’, Núñez; I: 30’, Gega; 44’ y 49’, Dávila

Jueves, 3 de abril 1980 Estadio Municipal de Iquique Iquique - O’Higgins 3x2 Goles I: 24’, 69’, 74’, Dávila. O: 54’, Burgos; 89’, Quiroz

Semifinal Viernes, 4 de abril 1980 Estadio Nacional Colo Colo - Cobreloa 1x0 Goles 88’, Caszely

Domingo, 6 de abril 1980 Estadio Nacional

Iquique -Universidad de Chile 1x0 Goles 52’, Dávila

Final Domingo, 13 de abril 1980 Estadio Nacional IQUIQUE - Colo Colo 2x1 Goles I: 28’, Dávila; 54’, Sauvageot. CC: 77’, Ponce

1-2


Gloria celeste

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La Semifinal

Una jornada llena de heroísmo Fidel Dávila y Luis Acao fueron los protagonistas de una historia en que los Dragones Celestes volaron más alto que los chunchos azules. “La pelota viene para Fidel, ahí la tiene el ‘Chino’ goleador... avanza con el balón, sale a la marca el defensor Aránguiz, FUOL SEÑOR ARBITRO!!! Pero no, QUÉ PASA, no se cobra... no sucede nada en definitiva, aguanta la marca Fidel, sigue corriendo... aquí puede estar el primero para Iquique, lo quiero cantar, ahí está el goleador, vamos ‘Chino’... se va perfilando, SACA EL RAMATEEEE... GOL, GOOOOOOOOOOOOOOOOOO OOOOOOOOOOOOOOOOO OOOOOOL DE IQUIQUEE, GOOOOOOOOOOOOOOO OOOOOOOOOOOOOOOO OOOOOL IQUIQUEÑO... LO GRITO Y CASI NO LO CREO, ES EL GOL DE LOS DRAGONES CELESTES, IQUIQUE LO ESTÁ HACIENDO DE NUEVO, ESTÁ LOGRANDO LA HAZAÑA Y ME QUIERO QUEDAR RONCO GRITÁNDOLO... TREMENDA MANIOBRA DEL CHINO GOLEADOR, SE SACÓ LA MARCA DE ARANGUIZ QUIEN LO FOULEABA, CONTINUÓ COMO UN RAYO, ENFRENTÓ AL PORTERO AZUL Y CON TAPONAZO FORIBUNDO DEJÓ LA PELOTA EN EL FONDO DEL ARCO...

GOLAZO PARA IQUIQUE... LA CUENTA AHORA ES, Transcurría el sexto día de abril UNIVERSIDAD DE CHILE de 1980 y un domingo encontra0, IQUIQUE 1”. ba a Deportes Iquique enfrentando en “cancha neutral” (seAsí, como ha sido registrado en gún las bases del torneo a partir las líneas anteriores, pudo haber de semifinales) a Universidad sido el relato oficial de aquella de Chile, claro que no muy justo otra tremenda estocada de Fidel pareció que efectivamente ese Dávila en ese recordado torneo reducto, fuese el Estadio NacioPolla Gol de 1980, no obstan- nal. Sin embargo, poco importe, es sólo la imaginación de taba aquella circunstancia para este humilde comunicador que, nuestros Dragones, ya que inal igual como los que colabora- dependiente de las dificultades ron con la hazaña celeste cielo que obstaculizaron su camino, de aquellos años; siente pasión ya bastante habían avanzado en -aún sin haberlo vivido- por lo el por entonces, primer torneo que logró ese tremendo grupo que disputaban en la división de jugadores que defendieron al más alta del fútbol chileno. equipo del Dragón. ¡Cuidado que viene Iquique! Y es que obviamente, en lo más Decía Julio Martínez en sus profundo del corazón de cada transmisiones desde Santiago y hincha celeste cielo, lo de ese aunque pocos le quisieron creer campeonato es sencillamente el en la capital, precisamente ese tesoro mejor guardado de su or- domingo seis de abril se dieron gullo, el mismo que lo alimenta cuenta de que el gran “JM” tenía de fuerza para sentirse aún más mucha razón en su advertencia, privilegiado de ser iquiqueño. ya que luego de finalizados los Por ello y por cierto recordando 90 minutos en el coloso ñuñoíaquel magnífico gol que le dio el no, fueron los nuestros; los de boleto a la final de ese torneo a la camiseta sucia y empapada, nuestros Dragones, a continua- pero no por ello menos celeste ción queremos entregarles un cielo, los que se alzaron con el resumen, una pequeña descrip- triunfo. ción de lo que significó aquella histórica semifinal en Santiago, El partido frente a Universidad de Chile. El director técnico de Deportes La “Cancha Neutral” Iquique, Ramón Estay, sabía lo


Gloria celeste que enfrentaría en los pastos del Nacional y como buen estratega, planteó un partido inteligente, aprovechando el enorme ímpetu y capacidad aeróbica de nuestros Dragones, para doblegar los arrebatos ofensivos que soltarían los azules. Sin embargo, sólo 72 horas antes, Iquique había dejado en el camino al “copero” O’Higgins de Rancagua en nuestro puerto histórico, situación que rondaba fuertemente en la cabeza del técnico iquiqueño, sabiendo que el trabajo de sus pupilos tenía su fuerte, en la potencia física que desplegaban en cada partido. Ante esto y como buen iquiqueño, Estay decidió jugarse su opción y enviar a la cancha a su mejor gente, independiente del desgaste que ya varios traían, puesto que en su interior, el profesor tenía la tranquilidad del fondo físico de los muchachos. Fue así como Luis Acao; Wilfredo Arriaza, Manuel Maluenda, Cristian Sasso y Eddie Campodónico; Claudio Sánchez, Omar Sauvageot y Juan Ponce de Ferrari; David “Guega” Juárez, Fidel Dávila y Jaime Carreño como capitán; fueron los elegidos por don Ramón para ingresar desde el primer minuto frente a los azules, quiénes después del partido se darían cuenta de que no había chuncho, que ahuyentara a esos once Dragones. Comenzó a rodar la pelotita y el vendaval azul se hizo sentir desde el comienzo, sin embargo los Dragones estaban bien parados en su campo y evitaban que los universitarios generaran oportunidades claras en el pórtico de Acao. Así finalizaron los

primeros 45 minutos, con una Universidad de Chile intentando, pero no consiguiendo su objetivo ante la inteligente estrategia planteada por los celestes. Iniciado el segundo tiempo las cosas cambiaron de plano, ya que la cancha definitivamente se inclinó hacia el pórtico azul y comenzaba el característico “segundo aire” de nuestros Dragones. Con Carreño desbordando por la izquierda, Sauvageot con mayor movilidad generando ocasiones de gol y Dávila aprovechando los espacios que dejaba la defensa azul; Iquique tenía más la pelota y sólo siete minutos bastaron para que la resistencia azul se acabara. Los Héroes Tal y como la frase célebre lo establece, “tanto va el cántaro al agua que al fin se rompe”, y así fue como el primer Dragón vestido de héroe apareció, siendo Fidel Dávila, a los siete minutos del segundo tiempo, quien marcó la cifra que finalmente sería la definitiva; en un encuentro trabado y lleno de complicaciones que también tuvo a otro protagonista, el juez del partido, Alberto Martínez. Luego de la apertura del marcador, Iquique defendía bien, contragolpeaba cuando era debido y mantenía el encuentro bajo control, hasta que precisamente a los 24 minutos del segundo tiempo, el polémico árbitro, sanciona un penal inexistente para los del chuncho en su escudo. Todo parecía irse al tacho de la basura y la injusticia volvía a enrarecer el ambiente de un Esta-

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dio Nacional enloquecido ante la algarabía de la parcialidad azul que, volvía a respirar tras el cobro. Sin embargo, nuestros Dragones estaban para grandes cosas en ese torneo y en contra de todas las adversidades, “cancha neutral” y arbitraje desastroso incluido, el cielo brilló más celeste que nunca. De esta forma es como Luis Wladimir Acao Villarroel, recordando la gesta heroica de Prat y sus hombres en nuestra rada, saltó al abordaje de la gloria tapando espectacularmente el disparo de Alberto Ramos, poniéndole un sello a las aspiraciones universitarias y ahogando de súbito, el grito de gol de las miles de gargantas azules que repletaban el Estadio Nacional. Luego de ello, poco importó la expulsión de Cristian Sasso y los constantes embates del equipo de Socías, Quintano y compañía; ya que al final del encuentro, sólo los colores celestes fueron los resplandecientes en un coliseo capitalino enmudecido por un puñado de hombres nortinos que, sudando pampa, cielo y mar, ponían aún más en alto, la frente de cada iquiqueño.


Gloria celeste

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La final

La estrella más brillante del firmamento

El detalle del triunfo más resonante de toda la historia Celeste Cielo.

Hay ocasiones en que uno siente que debió vivir en otro tiempo, situaciones que lo hacen meditar sobre acontecimientos que realmente se hubiese maravillado por el sólo hecho de presenciar, palpar, percibir... sentir. Y estoy seguro que no me equivoco si afirmo que a más de alguno le sucede cuando piensa precisamente en estos 90 minutos, en este encuentro cumbre de la historia del balompié iquiqueño, en que efectivamente el apodo de Tierra de Campeones se ratificó ante los ojos de todo el país; momento en el que además se acuñó otra gran frase frente al que se dice, “equipo más popular”, afirmando que... “Iquique es Chile”.

El tesoro del Dragón

Es así como la nostalgia impregna la piel de cada iquiqueño cuando escucha, expresa o lee, sobre este histórico triunfo, en el que además nuevamente se jugó contra todo, en una “cancha neutral” donde el rival hacía de local, con un arbitraje de nuevo centralista -por denominarlo de forma decorosa- y ante un público mayoritariamente contrario a nuestras pretensiones.

Un domingo 13 de abril de 1980 a eso de las 16 horas, comenzaron los 90 minutos más hermosos de la historia del recordado CDI, cuando al gramado del Estadio Nacional saltaron once Dragones que tenían en su mente sólo una cosa: La Victoria. Poco importaban Osbén, Vasconcelos, Caszely y compañía, puesto que el destino ya estaba trazado y ese día, nuestros gladiadores sabían que el nombre de Iquique se escribiría nuevamente con letras doradas; así como lo lograron alguna vez los puños del “Tani” y Godoy, el arpón de Choque o el talento de los hermanos Robledo en la lejana liga inglesa.

Y así se bajó del cielo la única gran estrella que ostentamos en la máxima división del futbol chileno, con una mancomunión perfecta, rebalsando complicidad entre hinchada, dirigencia, cuerpo técnico y jugadores; siendo todos un sólo corazón celeste cielo con forma de Dragón. Lo anterior, resume a las claras que el viejo y manoseado adagio de que “la unión hace la fuerza”, constituyó una máxima en el ambiente futbolero iquiqueño de aquellos años, en que el respeto mutuo entre plantel e hinchada, fue la clave de un compromiso resplandeciente de éxitos y triunfos.

Pero allí es donde el hincha iquiqueño también escribió una linda historia, aparte de la que los Dragones estamparon en la cancha, ya que independiente de los 1.853 kilómetros que nos separan de Santiago, fueron miles los corazones celestes que llegaron hasta el Los pormenores Nacional, siendo una cifra cercana a los cinco mil, quiénes repletaron Sin duda, la final contra los albos la zona sureste del recinto ñuñoíno. sería un partido distinto que el jugado contra la “U” hace siete días

atrás y eso, estaba muy claro en la mente del técnico Ramón Estay; quién entendía a su vez que los del “cacique” tampoco pasaban por su mejor momento futbolístico. Sin embargo, Colo-Colo no dejaba de ser un equipo peligroso para los Dragones, ya que sin desplegar su mejor fútbol durante el torneo, habían eliminado en semifinales a Cobreloa, mismo al que Iquique no pudo derrotar en la fase de grupos del torneo; ni siquiera, en la cancha del inquebrantable coliseo de Cavancha. Por ende, Iquique no la tenía fácil en la final, más aún considerando que con el regreso desde Europa de Carlos Caszely, los albos habían retornado a los triunfos a partir de 1979; por lo que además, haciendo dupla con el brasileño Severino Vasconcelos, y contando con la complicidad del siempre punzante Juan Carlos Orellana, el también goleador de la Selección Chilena, estaba haciendo nuevamente de las suyas en los pórticos rivales. Pero los Dragones también tenían lo suyo y en aquella tarde histórica del 13 de abril de 1980, ni Caszely ni Vasconcelos, fueron más que Dávila y Sauvageot, quiénes sobre el final fueron la dupla goleadora de una jornada maravillosa para Iquique y toda una pampa salitrera que lloró de emoción, al ver que sus hijos cumplían con el orgullo eterno de ganarle a la adversidad y al centralismo. En la cancha


Gloria celeste Comenzado el encuentro que dibujaba en los pastos del Nacional una lucha sin cuartel entre celestes y rojos (porque así vistió Colo-Colo aquella tarde), quedó claro de que el compromiso era más que un simple partido de fútbol, ya que además encerraba una pugna de voluntades; un duelo entre el denominado “fútbol aguerrido y precientífico” de Iquique, contra el “científico y sofisticado” de los albos, que después de todo, terminó sucumbiendo ante la verticalidad y vértigo impreso por los Dragones Celestes.

no obstante, Iquique seguía manteniendo el partido bajo control; con férreas marcas en la mitad del campo para evitar que Caszely, Orellana o Vasconcelos, tuvieran mucho contacto con el balón. Fue así como nuestros Dragones también se volcaron sobre el pórtico de Osbén, convirtiendo los primeros minutos del segundo tiempo, en un encuentro de ida y vuelta, rápido y con ocasiones de gol en ambos arcos.

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do el delirio entre los cinco mil hinchas que llegaron hasta el Nacional y los cerca de cien mil habitantes que salieron a las calles en nuestro puerto histórico.

Para el recuerdo quedará esa vuelta olímpica ante miles de colocolinos aplaudiendo de pie a los justos vencedores, para la anécdota quedó el acompañamiento de “La Kika”, Y es precisamente en ese inicio del esa dicharachera oveja segundo tiempo contra Colo-Colo, que estuvo con los Dradonde confirmamos todas las le- gones en la celebración... Fue así como en una jugada es- yendas que cuentan las historias para la nostalgia, quedará pectacular, el “chino goleador” Dá- gloriosas de las segundas partes el llanto de los miles de vila abrió la senda del triunfo para de los partidos de Iquique, esas hinchas celestes que lleIquique, puesto que tras efectuar que hablan de la presión insoste- garon hasta el coloso de una pared perfecta con el brasileño nible que ejercían los Dragones Ñuñoa. Pero lo cierto es “guega”, y luego de una gran manio- sobre su rival, agobiándolos hasta que la estrella se bajó del bra previa de Sauvageot, cacheteó hacerlos desfallecer. El inicio del cielo, se logró el objetivo la pelota suave por un costado ante segundo lapso en la semifinal ya la salida del “gato” Osbén y decretó lo había marcado, y el comienzo y en esa faena, no cabe el primero para nuestros Dragones. del segundo tiempo frente a los del duda de que también tuEn el fondo de las redes del arco “cacique” lo volvió a ratificar; ya que vimos ayudas celestiales, norte del Nacional yacía inerte el fue precisamente en el minuto 9 del con los colores de la sanbalón, justo cuando el reloj marca- mismo, cuando Omar Sauvageot, tidad del “Lolo” y la graba el minuto 28 del primer tiempo y con potente disparo de pierna de- cia de “La Chinita”... VIVA el tablero del gigante ñuñoíno au- recha, vuelve a batir las redes co- IQUIQUE. mentaba aún más la incredulidad de cuarenta mil colocolinos al confirmar, que la cuenta era favorable a los de la Tierra de Campeones. Obviamente la reacción de los albos no se hizo esperar, pero allí apareció nuevamente el sólido cerrojo de la defensa celeste, misma que cuando era necesario, comprometía a los once que estaban en la cancha. Y así se fueron al descanso, con un Colo-Colo que intentaba reaccionar, pero que no podía ante el enorme despliegue físico de los dirigidos por Ramón Estay. El armador Sauvageot Iniciado el segundo tiempo, las cosas no variaron mucho a como terminaron en la primera fracción,

locolinas y establece el dos a cero para Iquique, tras el estéril salto de Osbén.

La pelota se clavó en el ángulo superior izquierdo del “gato” y el júbilo celeste se volvió total, Iquique nuevamente estaba tocando el cielo, pero esta vez el más alto del fútbol nacional, aquel que sólo algunos elegidos pueden alcanzar con sus manos, en su primera temporada en la división de honor. Luego de ello, el resto del partido se volvió un carnaval celeste, puesto que independiente de los intentos colocolinos y un nuevo penal inventado por el árbitro a favor de los de Santiago, -que estrechó las cifras- Iquique pudo mantener la diferencia hasta el final, desatan-


entrevista

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Luis Acao

“Teníamos una movilidad y actitud envidiables”

Guardametas del pórtico celeste cielo del equipo campeón del 80’, retrocede en el tiempo para contarnos cómo fue el grupo de Dragones más exitosos de la historia.

C

omentar, expresar o escribir algunas líneas acerca de don Luis Wladimir Acao Villarroel, es sencillamente hablar de un señor, un caballero dentro y fuera de la cancha. Y fue en manos de ese caballero, de ese señor, que nuestros Dragones consiguieron lo que lograron en esa recordada Copa Polla Gol, ya que en sus manos, quedaron resguardadas las vallas del arco celeste. Sólido, ágil, plástico y con mucha seguridad, el meta iquiqueño siempre estuvo presto a defender el arco celeste, siendo postergado de la campaña de segunda división en 1979, para luego brillar cuando quizás fue más importante... en el único título que Iquique ostenta en la máxima categoría del fútbol chileno. Acompañado de un equipo de grandes figuras, Luis Acao sigue manteniendo la humildad que lo ha caracterizado toda la vida y en ese sentido, aún valora la cohesión de todo ese equipo. “Sin duda un recuerdo tremendo para todos esos grandes jugadores, que primero y sobre cualquier cosa, fueron grandes personas, mejores deportistas y -cosa que hay que recalcar siempre- nunca jugaron con los sentimientos de la gente, lo que se valoriza mucho”; nos comenta el por

ahora, entrenador de los guardametas del primer equipo de Municipal Iquique. Un equipo místico Acomodándonos en una de las bancas de madera que adornan el panorama del recinto en que entrenan los Dragones actuales, el profesor Acao destaca la riqueza de aquel equipo del 80’, señalando sobre todo, el ansia de triunfo que el grupo t e n í a . “En una plantilla celeste

donde el juga-

dor que entraba era reemplazado por otro con las mismas condiciones, hablaba bastante bien del profesionalismo, de la exi-


entrevista gencia, de ese deseo de querer ser titular en un momento determinado, eso tiene una valorización tremen-

Todo triunfo posee gestores anónimos, aquellos que siempre estuvieron con nuestros héroes, incluso en los momentos más duros. Es en ellos, en quiénes también descansa el éxito de los Dragones del 80’ y el profesor Acao también lo sabe. “Hubo mucha gente, los médicos, José María Novo, -que nos ayudó bastante en la parte psicológica- con su experiencia de haber sido deportista profesional y seleccionado chileno; el profesor Ramón Estay y ese respaldo que nos entregaba; el deseo de que fuéramos deportistas de gran nivel, por parte del doctor Pedro Quirico Moreno, preocupándose mucho de que nuestra salud estuviera bien. En fin, todos se preocupaban de que la valorización de un arquero o de un jugador de Iquique sea la mejor, y eso lo logramos”.

“En la medida que iba jugando, fui agarrando confianza, iba creyendo mucho en mis condiciones” da de ese plantel”. “Lo que hizo ese Deportes Iquique se debía más que nada, a que era el equipo que se estaba iniciando, primera vez que tenía fútbol profesional en la ciudad y había un respaldo enorme. Si a las diez de la mañana el estadio de Cavancha ya estaba lleno totalmente, había un respaldo tremendo, había un encanto con los jugadores, un deseo de ver cómo se entregaban en un 100% y eso tiene una valorización tremenda para todos”; continúa Luis Wladimir Acao, con un orgullo que le infla el pecho hasta nuestros días. Y es que para el oriundo del esforzado trabajo de las oficinas salitreras, la mancomunión lograda por ese equipo se extendió no sólo entre los jugadores, sino que también alcanzando dirigencia y cuerpo técnico. “Don Ramón Estay como técnico fue un gran profesor y como persona un gran padre, que nos educó mucho. Era muy paternal sobre el trabajo que debíamos hacer,

cada palabra, la maravilla de recordar instantes imborrables. Y es que lo vivido por esa escuadra a la que también perteneció el aplaudido guardameta, sin duda se escribió con fuego en los corazones iquiqueños, siempre orgullosos de un plantel mayoritariamente nacido en nuestro puerto histórico. “Ese fue uno de los valores mas

“Tuve un respaldo tremendo de mi esposa Verónica, ella fue un pilar fundamental, porque yo me preocupaba de entrenar y ella me daba el respaldo en la parte sentimental”

La maravilla de un recuerdo “Me tocó sobresalir frente a la Universidad de Chile, ocasión en la que ganamos en el mismo Estadio Nacional a un gran equipazo, donde además tuve la suerte de atajar un penal a Luis Alberto Ramos. Y, posteriormente, tuvimos que enfrentar a un Colo-Colo que era un muy buen equipo, excelentes jugadores encabezados por Carlos Caszely en el ataque, era un equipo de temer…”; recuerda dichoso el profesor Acao, esbozando en

“Había seguridad en lo que hacíamos, creíamos en la estrategia de nuestro técnico y además corríamos mucho” segundo nos recomendó y aconsejó muchas cosas de lo que es el deportista profesional para llegar a un complemento ideal”.

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destacables que uno resalta mucho y que hoy todavía la gente lo tiene en memoria, porque era un equipo que el 60% eran jugadores de Iquique, más jugadores de experiencia, como el caso de Maluenda, Sarabia; -que venía desde afuera- también surgieron algunos otros que cumplieron abiertamente y eso nos dio a grandes rasgos, la alegría de tener un gran equipo”. El inexpugnable coliseo de Cavancha fue el lugar donde la hinchada mostraba todo el cariño del que nos habla el profesor, quién por supuesto, tiene el mejor recuerdo de los sacrificios que realizaban para apoyar al equipo. “Era una responsabilidad que íbamos asumiendo, en la medida que lográbamos triunfos, nos


entrevista al pasado, Luis Acao Villarroel mira al futuro con optimismo, pensando en las nuevas generaciones que seguirán haciendo grande nuestra historia. “Quisiera invitar a los jóvenes a que sean unos grandes deportistas, pero que no dejen abandonados nunca sus estudios, ya que es lo mejor que pueden tener hoy para posteriormente obtener una profesión también importante. Hoy, las exigencias son mayores que antes, -cuando se permitía a un jugador que pudiera estar mas tiempo preparándose- con tres años ya es mucho y el chico si no

dábamos cuenta de la posición en que nos metíamos. Cada día venia más y más gente, que hacía que nuestra valoración como jugadores se destacara aún más en los medios de comunicación, y eso sin duda, te permitía ser un hombre de la casa al entrenamiento y viceversa, siempre relacionado con trabajar y cumplir abiertamente. No fallarle a la gente era el objetivo que teníamos como plantel”. La mejor tapada “Son muchas jugadas las que uno puede recordar, pero la que tiene mayor trascendencia fue la atajada del penal que ejecutó Luis Alberto Ramos y que nos permitió posteriormente, que le ganáramos a ‘la Chile’ y pasáramos a la final. Creo que se destaca sobre el resto por el hecho de que nos permitió jugar una final... para mí, esa es la mejor tapada que recuerdo en mi memoria”; se acuerda orgulloso el otrora cancerbero del pórtico de los Dragones Celestes. Pero no sólo de recuerdos vive el hombre, así que al despedirnos y levantarnos de esa banca de madera que nos transportó mágicamente

Pág 25 está preparado, inmediatamente debe dejar abandonada la carrera, porque siempre vendrá otro pidiendo camiseta desde el semillero. Por ello, sólo me queda instarlos a que trabajen con una dedicación tremenda, que sean siempre responsables -independiente de lo que hagan- ya que es el primer paso para, el día de mañana, ser grandes deportistas”.


Guerreros celestes

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Los artífices del triunfo Los guerreros celeste que trajeron la gloria a Iquique Eddie Campodónico Se inicio en las juveniles de este puerto y vistió, el año 1968, “La Celeste” de la selección que viajó a Arica, para el nacional de dicho año.

Manuel Maluenda Nombre: Manuel Maluenda Miranda Fecha de nacimiento: 10 julio del 1953 Clubes: Santiago wanderers, Unión Española, Deportes Iquique.

Wilfredo Arriaza Nombre: Wilfredo Hernán Arriaza Morales Fecha de nacimiento: 4 julio de 1953 Clubes: Ovalle, Deportes Iquique


Guerreros celestes

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Claudio Sánchez Nombre: Claudio Sánchez Yáñez Apodo: “Panatta” Fecha de nacimiento: 2 de septiembre de 1957 Clubes: Iquique

Oscar Valenzuela Nombre: Oscar Hernán Valenzuela Castillo Apodo: “Negro” – “Profe” Fecha de nacimiento: 11 de noviembre de 1949 Clubes: Deportes Iquique

Fidel Dávila El gran goleador iquiqueño, una de las grandes figuras del fútbol chileno de aquella época. Capacidad, fuerza, fútbol y experiencia, más su sangre iquiqueña, hacen de éste el “boom” del cuadro campeón.

Jaime Carreño Nombre: Jaime Carreño Chaca Apodo: “Pipi” Fecha de nacimiento: 7 de mayo 1953 Clubes: Regional de Antofagasta, Deportes Iquique


Guerreros celestes

Omar Sauvageot Nombre: Omar Arturo Sauvageot Godoy Apodo: “Tulo” Fecha de nacimiento: 17 de mayo de 1953, Santiago Clubes: Unión Española, Good Year, Deportes Iquique

David Juárez “Guega” El brasileño a pocos días de llegar al club celeste dejó a todos admirados por su capacidad tanto física como técnica.

Juan Ponce de Ferrari Nombre: Juan de Dios Ponce de Ferrari Apodo: “Pelao” “Cafiche” Fecha de nacimiento: 27 de abril 1956 Clubes: Universidad de Chile, Ferroviarios, Deportes Iquique.

Luis Acao Nombre: Luis Wladimir Acao Villarroel Apodo: “Loco” Fecha de nacimiento: 3 de agosto de 1956 Clubes: Deportes Iquique

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Guerreros celestes

Baesso

Justo Ayala

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Benjamín Cáceres

Jorge Crisosto

Milton Reyes

Godoy


Guerreros celestes

Daniel Díaz

Oscar Jorquera

Santos

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Oscar Bravo

Victor Hugo Sarabia


detrás de cámara

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Los que actúan detrás de cámara Ramón Estay Es el artífice de la victoria. Iquiqueño y un hombre que tiene la vocación de maestros. Los jugadores han sabido comprender sus ideas y ya se habla del nuevo estilo del fútbol chileno impuesto por el cavanchino.

Manuel Alegría El kinesiólogo, que es el encargado de recuperar a los jugadores lesionados. Un aporte para el trabajo diario del plantel.

Doménico de Bonis Ayudante en la preparación física y rehabilitación de jugadores.


detrás de cámara

José Novo Ayudante del técnico Estay. Un trabajo que ayuda a definir el trabajo de campo diariamente en el municipal.

Dr. Pedro Kirico Moreno El doctor ayuda, por supuesto con conocimiento medico, al plantel. Día a día trabaja en esta importante misión.

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Higinio Bugueño El primero en llegar y el último en retirarse. Es el hombre que debe entregar diariamente los equipos y cuidarlos. Hombre fundamental en el cuadro.

Sergio Ormazábal El psicólogo y preparador físico que tiene la responsabilidad que el cuadro iquiqueño se mantenga con una gran capacidad física.


entrevista

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Edmundo “Mundín” Garrido

“El hincha iquiqueño tiene esa pasión que el argentino posee” Oriundo de tierras lejanas pero con un entusiasmo que le rebalsa las venas de sangre de Dragón, este fanático de Iquique posee, entre otros tantos recuerdos, el audio del triunfo sobre Colo-Colo en la añorada final de 1980.

M

ucho se habla de la hinchada argentina, de la pasión que sienten por sus equipos, de su organización, de su temple y fidelidad por los colores... pocos hablan de la hinchada chilena o por lo menos de la de los clubes chilenos, ya que las asistencias a las eliminatorias, dictan otras estadísticas para los fanáticos de “La Roja de Todos”. Pero independiente de los fríos números, la apreciación descrita en estas primeras líneas no es una aseveración subjetiva del suscrito,

sino que incluso es posible comprenderla por el origen de los formatos que se han seguido -y en algunos casos copiados- desde el otro lado de la cordillera. Bajo este marco, muchas veces NO es grato contrastarnos con los trasandinos, ya que las comparaciones siempre son odiosas, sobre todo cuando se especula en este tipo de situaciones. No obstante, cuando se pone en el mismo margen y rango lo mejor de las hinchadas argentinas con la efervescen-

cia de nuestra fanaticada celeste cielo, es casi un cumplido escuchar decir por ejemplo, que “la compararía con la de Boca o River”. Así lo percibe Edmundo Garrido Salas o más bien conocido como “Mundín” por sus más cercanos en el histórico barrio El Morro, quién pese a no haber tenido el encanto de nacer en nuestra Tierra de Campeones, sí puede decir con orgullo que tiene el privilegio de ser otro de los personajes llamados, “iquiqueños por adopción”.


entrevista sa a Manuel Maluenda me impresionó, porque era un jugador que se asemejaba un poco a lo que fue Elías Figueroa”

La historia Recibiéndonos amablemente en su casa, que más bien es un santuario

Entre álbumes fotográficos antiguos, recortes y souvenirs del CDI, Edmundo continuó sumergiéndonos en los recuerdos, retrocediendo en su memoria hasta traer a la humildad de su hogar y entre nosotros, momentos memorables de las tardes del Municipal de Cavancha. “Ese tiempo el hincha iquiqueño estaba impregnado con ver su estadio como los de Argentina, había mucha pasión, corazón y emoción para prepararse e ir a ver el partido con la familia, porque todos llegaban al Estadio Municipal en familia. En el tiempo que hacía mas calor, los partidos comenzaban a las cinco de la tarde, y la gente ya estaba haciendo la fila como a las once de la mañana... entonces, ahí tuve una percepción de cómo era el hincha iquiqueño en ese tiempo, la pasión que tenía, igual como la del argentino. Observo mucho el fútbol argentino, entonces cuando recuerdo que veía a esa hinchada que llegaba temprano, se comprometía con el equipo, apoyaban todo el partido, las bandas no paraban de sonar y toda la gente gritando; siempre imaginé que estábamos en un

“Hubo goles de ‘Pipí’ Carreño que si los comparas con algunos de ahora, no tendríamos nada que envidiar... fueron golazos” dedicado a los Dragones Celestes de ayer, hoy, y siempre; Edmundo nos muestra orgulloso su colección, que independiente de posters y todo tipo de merchandising que se puede comprar, reúne la más rica historia del añorado CDI. “Recuerdo el partido que vencimos a Calera por tres a dos, porque en esa ocasión tuvimos la suerte de tener aquí al entrenador de la selección argentina César Luis Menotti, quien venia invitado por Luis Santibáñez, -que en ese tiempo era el entrenador de la selección nacional- ambos presenciando en el estadio Cavancha a nuestro equipo. El partido se veía negro para Iquique, porque comenzamos perdiendo por 0 a 2, pero los Dragones lograron dar vuelta el marcador y ganar a estadio lleno, eso se puede ver en videos que tengo guardados de la campaña del 79’, donde se ve cómo el estadio reventó por todos lados”; relata “Mundín” con una pasión desbordante que eriza los pelos. “Ver jugar tan solvente en defen-

Pág 34 estadio de Independiente, Boca o River”. “Hubo goles de ‘Pipí’ Carreño que si los comparas con algunos de ahora, no tendríamos nada que envidiar... fueron golazos” Pero como buen hincha de la celeste cielo, no todo ha sido alegrías en su historia como fanático de los Dragones y en tal sentido -y dejando a un lado su impresionante colección de recuerdos- también hace un balance de las diferencias entre los integrantes del actual Municipal Iquique, con las del entonces Deportes Iquique. “Le faltaría un compromiso más grande a los jugadores, como en aquel tiempo lo tuvo ese equipo. Tener un compromiso de deportista, de persona, de querer siempre luchar para ganar, eso era en ese tiempo, correr, mojar la camiseta. Entre los jugadores que


entrevista ahora llegan a Municipal Iquique, que me perdonen, pero considero que no existe una entrega total en algunos de ellos; aunque sí hay otros que lo dan todo en la cancha. Pero en ese tiempo, el jugador entraba al campo de juego mentalizado en que ese partido debía ganarlo como local y nunca perder puntos aquí en casa. En el plantel del 79’ y 80’ se fusionó la experiencia profesional de aquellos que venían de diversos equipos afuerinos, con nuestros jugadores que tenían entrega y coraje... esa fue una mezcla mortal”; argumenta orgulloso Edmundo Garrido reforzando con el índice de su mano derecha, la aseveración claramente señalada. Esa recordada final Para aquella conclusión frente a los albos, “Mundín” se encontraba radicado hace algunos meses en Santiago, específicamente en el paradero 25 de Vicuña Mackena en La Florida, desde donde recuerda haberse trasladado hasta el Estadio Nacional, no sin antes haber pasado por unos primos santiaguinos -pero hijos de iquiqueños- para presenciar el encuentro. “Fue una experiencia emotiva y muy linda... gran anécdota fue que con mis primos -que casi nunca iban al estadio y ahí lograron encariñarse con Iquique- compramos una banderas de recuerdo que decían ‘Sony Cantolla’ -porque en ese tiempo era nuestro auspiciador- y las sacamos por las ventanas del bus cuando nos íbamos retirando del Estadio Nacional rumbo a la Florida, para que flamearan... en ese momento era el único iquiqueño que iba en ese bus junto a mis primos. Hoy, esa experiencia se la estoy traspasando a mis hijos, e igualmente a algunos familiares que me vienen a ver en el tiempo de verano”. “Lo que más me quedó muy grabado fueron los goles de esa final...

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el gol que hizo Fidel Dávila, que corrió, corrió y nunca se dio por vencido hasta que le hizo el gol a Mario Osben, y el otro; el tremendo golazo que realizó Omar Sauvageot, que la pescó de semi volea y le pega el taponazo... lo metió a un costado del arco, eso para mí nunca más se me va a olvidar”; nos relata emocionado y con el rostro compungido por el recuerdo nostálgico de los años perecederos que ya nunca volverán. A la hora de la despedida y sumidos en una melancolía que ratificó aún más el amor por nuestra gloriosa camiseta, Edmundo Garrido también quiso dejar su mensaje a la hinchada iquiqueña, de la cual forma parte, desde que se radicó en nuestras fronteras de pampa, cielo y mar. “Siempre quieran a su tierra, quieran a su equipo deportivo -que nos representa en todas partes del paísya que ojalá, se de ese anhelo del cupo para llegar a la Copa Sudamericana, y así todo el mundo vea la pasión que se vive en Iquique. El iquiqueño es nacido así, con garra, pasión y corazón, dispuesto siempre a entregarse por sus colores deportivos”.

En el futuro tendremos más triunfos y al trabajar las divisiones inferiores como debe ser, obtendremos a los jugadores que realmente deben jugar, no a los hijos de o ahijados de”


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Jaime “Pipí” Carreño

“Fueron años hermosos que nunca olvidaré”

Ex jugador del CDI y también ex técnico de Municipal Iquique, fue otro de los grandes que alcanzaron la categoría de “históricos” de nuestro fútbol.

Escribir sobre el gran Jaime “Pipí” Carreño es simplemente escribir sobre lo más intrínseco de los iquiqueños, del legado que sólo algunos pueden entender. Porque definitivamente a sus ya 56 años, el ex jugador de nuestro recordado CDI y también técnico del Municipal Iquique que nos devolvió al fútbol profesional, aún tiene muchas historias que contar, al estilo de “Pipí”. Y es que imposible es para aquellos que vivieron los años más dorados de Deportes Iquique, no recordar los desbordes del puntero zurdo, derrochando en cada arranque con el balón, la entrega propia de los oriundos de la Tierra de Campeones. “Recuerdo que cuando el ‘Pipí’ tomaba la pelota por la izquierda, sabíamos que podía suceder algo

importante, porque siempre encaraba con mucha garra”; comenta Nelson Vergara, incondicional seguidor de los Dragones Celestes en la década del 80’. Pero no fue sólo en aquellos años cuando este morrino de corazón brilló en el fútbol, ya que desde pequeño, Jaime Carreño destacó defendiendo la celeste de Unión Morro, color que siempre quedó impregnado en la piel de “Pipí”, hasta su último gran logro con la celeste cielo de Municipal Iquique; pero en calidad de técnico del plantel que nos devolvió al profesionalismo en 2007.

Sin embargo, su carrera profesional no sólo se vio ligada al club iquiqueño, ya que para sorpresa de muchos, debutó en el profesionalismo con Antofagasta, específicamente cuando corría el año 1975. Tres años lo ligaron al equipo de la segunda región, para luego arribar a su tierra natal en 1979, ocasión donde formó parte del equipo más recordado de nuestros Dragones Celestes. Fue pieza fundamental del título de la segunda división el mismo año 79’ y ni hablar de la campaña del título de la Polla Gol de 1980, campeonato en el que también fue preponderante en el esquema del téc-


entrevista nico Ramón Estay, aportando con

Sin duda, el momento más feliz en su carrera como director técnico de fútbol fue el que se construyó en 2006 y culminó un 6 de enero de 2007, cuando con un marco de público impresionante en el Tierra de Campeones, los dirigidos por “Pipí” consiguieron el tan ansiado regreso al fútbol profesional. “Es hermoso, con todas estas personas felices, los muchachos estuvieron a la altura de las circunstancias y no defraudaron a nadie... dieron un gran espectáculo”; admitió un emocionado Carreño al final del encuentro.

su característica velocidad y garra, para conseguir la corona de monarca del fútbol profesional chileno.

No obstante, no es sólo en Iquique donde Jaime Carreño tiene recuerdos como técnico, ya que luego de realizar sus estudios en Chile y el extranjero, también dirigió a “la contra” o a los “clásicos rivales” (como usted quiera llamarlos), entre otros equipos; destacando su actual participación en un elenco de tercera división.

Los momentos como profesional Pero como buen iquiqueño esforzado, no todo ha sido miel sobre el chumbeque, para Jaime Carreño, ya que como hincha, también sufrió el deshonor de caer a lo más bajo del balompié nacional; aunque por razones obvias, se queda con el mejor recuerdo de sus años vistiendo la casaquilla celeste. "Recuerdo con pena lo vivido con Deportes Iquique, un elenco que llegó muy arriba e, incluso, estuvimos a punto de llegar a la Copa Libertadores de América, pero nos eliminó Colo - Colo. Fueron años muy hermosos que nunca olvidaré", comentó "Pipi" Carreño. En su vida de futbolista, además vistió las camisetas de Arica, Coquimbo, San Felipe y nuevamente Antofagasta, para finalmente retirarse del fútbol rentado defendiendo los colores del único celeste que realmente amó, del de Deportes Iquique en 1989. La carrera de DT

Siendo además profesor de Educación Física y habiendo ejercido la carrera en la Academia Iquique, -lugar donde estaba cuando lo llamaron a encargarse de Municipal Iquique- Jaime “Pipí” Carreño aún posee historias que contar... y quién sabe si en una de esas, sus nuevos

Pág 37 relatos y capacidades directivas, lo traen de vuelta a la verdadera escuadra de sus amores... a la celeste cielo con el escudo del Dragón.


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Víctor Hugo Sarabia

“Nos propusimos el compromiso de no defraudar a la gente” Ariete iquiqueño pilar de las campañas 79 y 80’ de Deportes Iquique, nos cuenta su historia en la escuadra del Dragón.

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tro de los que sin duda fue pieza fundamental en los años dorados de Deportes Iquique es Víctor Hugo Sarabia, o el “Perro” Sarabia, ya que al igual que el resto de sus compañeros, siempre mostró mucha entrega, garra y pundonor; cual perro de presa no claudica ante su objetivo. No obstante, tampoco podemos negar que el apodo es muy bien ganado por su estructura física, ya que al igual que los famosos perros de

presa de las Islas Canarias, Víctor Hugo fue robusto en su juventud; pero con un empuje endemoniado, arrastrando marcas y forzando el máximo despliegue defensivo de los rivales. Ahora, entrega todos esos conocimientos adquiridos de su experiencia en la cancha, a las cadetes del Dragón, mismas a las que entrena orgullosamente en el bunker del Parque Comunal.

Con todo esto, quisimos compartir también con el gran ariete de los Dragones de aquella época, en la cual, el cielo fue más celeste que nunca. Le tocó jugar entre otros con Manuel Maluenda, Cristian Sasso, -que recién surgía llamado a la selección jovenArriaza, Dávila y el regreso de Eddie Campodónico. ¿Se vislumbraba que podía llegar a ser una buena campaña?


entrevista rismo que existía dentro de ese grupo, así que creo que todo el plantel fue muy importante en todo el año. Y es que fue un campeonato muy extenso, en el cual participaron muchos jugadores, entonces sería muy mezquino de mi parte nombrar a una sola persona, yo creo que todos pusimos algo para lograr esa campaña exitosa, que hasta hoy se recuerda y que van a tardar muchos años en reeditar; ojalá fuese este año o el próximo, pero estoy seguro que llegará a suceder, porque ese cariño que nosotros sentimos hacia la gente, nunca se nos ha olvidado y es un agradecimiento de por vida que hemos recibido y seguimos recibiendo de todos lados... todavía nos recuerdan con mucho cariño, por las satisfacciones que nosotros logramos darles en esa oportunidad. Bueno desde un comienzo ya nosotros, al salir campeón de ascenso, nos dimos cuenta que teníamos mucho potencial y confiamos en eso, porque además hicimos una campaña que hasta hoy se recuerda, con la gente llenando el estadio a muy temprana hora. El día anterior la gente iba con quitasoles, llevaba sus meriendas para estar ahí en la mañana, entonces nosotros pensábamos que no podíamos defraudar a toda esa gente y confiando siempre en aspirar a metas altas, sabíamos que teníamos un piso; y con gente como mencionas, llegó el brasileño “Gega”, “el chino” Dávila... creíamos que se iba a potenciar el plantel que teníamos y de hecho no nos equivocamos, fue así y se logró salir campeón en el campeonato de la Polla Gol. ¿Cuál cree fue el jugador más exitoso de esos años? Es muy difícil decir qué jugador fue más exitoso, por mi lado fui el goleador en la campaña del 79’, pero lo logré gracias a todo el compañe-

Cuéntenos de sus primeros partidos como titular del Deportes Iquique El primer partido yo me recuerdo de la llegada, estaba el aeropuerto ahí al lado del Estadio Municipal en el sector de Cavancha -frente al casino- y estaban realizando una práctica... llego una tarde tipo seis o siete y me llevan los dirigentes a ver la práctica, ahí nos encontramos con Manuel Leal, “el chepo” Sepúlveda, Eddie Campodónico y con el entrenador Ramón Estay; quien nos pregunta después de ver el entrenamiento, si pensábamos poder salir campeones. Nosotros manifestamos -de acuerdo a lo que conocía a la gente de Iquique, porque yo había participado en varias selecciones amateur adultas aquí- entonces, que sí se podía, ya que sabíamos del material que había en Iquique. En ese

Pág 39 tiempo habían grandes jugadores y no dudé en que lo que había acá, más la experiencia que nosotros teníamos de afuera, -porque yo ya llevaba tres años jugando a nivel profesional, Leal y Sepúlveda venían de Naval, Campodónico que también tenía experiencia profesional- creíamos que íbamos a ser un buen plantel. Afortunadamente fue así y alcanzamos los éxitos que todos saben. ¿Es comparable aquel equipo con el del ascenso a Primera División el año 2008? No, yo creo que no... a pesar de que en esta última oportunidad, no sé si habrán salido primeros o segundos, pero el año que nosotros salimos campeones, nunca perdimos en casa, estuvimos invictos. Fue un equipo de muchos goles, en la cual todos aportábamos con lo nuestro. Hacíamos goles Ponce de Ferrari, Souvageout, Sepúlveda, Carreño, yo; en general, todos los que jugábamos de mitad de cancha para arriba, cualquiera hacia goles. Fue un equipo que se juntó con mucha suerte, con muchas ganas de triunfar y lo logramos. ¿Cómo era el técnico Ramón Estay? ¿Qué cosas les dejó el profe? Yo tenía mucha experiencia de entrenadores, de hecho el que me ini-


entrevista ¿Hubo alguien en especial que lo haya ayudado en su carrera, en aquellos años de los dos títulos obtenidos?

ció en el fútbol profesional fue don Luis Álamos, quien está dentro de los mejores entrenadores que ha tenido Chile en su historia. Aquí me encontré también con un gran técnico como fue don Ramón Estay, que supo darnos la confianza, creer en las condiciones que nosotros teníamos; ya que él nos daba libertad para poder jugar, así era, por eso en el medio campo se veía que atacábamos en masa, generando superioridad numérica y también con el afán de recuperar rápido el balón. Hacíamos ‘reconversión’, -que son términos que se utilizan ahorapero en ese momento, inconcientemente, nosotros la hacíamos, porque nos gustaba atacar y defender. Creo que don Ramón supo darle confianza al plantel y haber sido el entrenador de aquel equipo que fue tan nombrado en aquella época, no fue casualidad.

Yo venía de jugar tres años en Santiago Morning con don Luis Álamos y él me terminó de formar, a pesar de que siempre pensé que tenía condiciones, él logró convencerme de las virtudes que tenía, que terminó siendo el juego aéreo tanto ofensivo como defensivo; él me dijo que era una virtud muy grande la que tenía en aquel entonces, y por ende, debía trabajarla aún más para perfeccionarla. Entonces, a don Luis Álamos y al preparador físico Lucho Venegas -que había trabajado en Colo-Colo en el año 73 y aún sigue ejerciendo la profesión en Coquimbo Unido- yo les estoy muy correspondido de que gracias a Dios, tuve la fortuna de haber caído en sus manos y de que ellos hayan percibido y descubierto mis virtudes. De ahí en adelante creí y traté siempre de recordarme de los consejos que ellos me dieron en mi etapa de formación en el profesionalismo. Salté del futbol amateur al profesionalismo en Santiago, y en el “chaguito” Morning, con profesionales que estuvieron en Colo-Colo

Pág 40 el 73’, vicecampeones de la Copa Libertadores de América, me sentí con mucha confianza, tomando sus palabras como sagradas. En todo de lo que me instruían, trataba de asimilar y trabajar como ellos me decían, y si después en algún momento sentía que flaqueaba, recordaba sus palabras y volvía a trabajar en forma individual, fortaleciendo mi juego aéreo. Imagínate que cuando llegué a Iquique y salí goleador, hasta hice goles de cabeza desde fuera del área, todos, gracias a la enseñanza de don “Lucho” Álamos. ¿Qué significó esa experiencia de llegar a la final de la Copa Polla Gol? Son cosas que después te vienen al recuerdo... en el momento, es el nerviosismo que sienten los jugadores al entrar al campo de juego, la ansiedad también en la noche previa; cuando repasas muchas jugadas, la forma de hacerlas; si no llegó el centro desde tal o cual lado, cómo vamos a resolver; si la cabecearás, si la controlarás, si le pegarás de primera, si darás un pase al compañero... entonces, todo eso no te deja dormir... pero cuando uno entra al campo de juego, a medida que van pasando los minutos, te vas calmando y vas confiando cada vez más en las capacidades


entrevista tanto individuales como colectivas del plantel. ¿Cómo se percibe ese final? ¿Esos instantes de alegría? Cuando se toca el pitazo final y ya nos declaran como campeones, viene algo personal que todos vivimos en formas diferentes, que todos disfrutamos eso sí, pero algunos soñamos con la gente que nos ayudó en un comienzo, con la ciudad, con la hinchada, con los que nos apoyaron, con la familia... para abrazar una carrera como el fútbol, debes sacrificar muchas cosas, los fines de semana por ejemplo, prácticamente no puedes salir como sale todo el resto de la gente que sale a cenar, a bailar, disfrutar de otro evento. En alguna oportunidad en Santiago, me tocó estar concentrado en Navidad y Año Nuevo, entonces en el triunfo, todo eso que viviste te hace disfrutar el doble cuando lo logras, gracias a todo ese sacrificio... logras resultados que a la vez te llenan de éxito, porque no todos pueden decir que han salido campeones en el fútbol profesional tanto en primera como en segunda división y menos en años consecutivos. Pero al final, uno la disfruta a su manera y queda en el sentir de cada uno ese regocijo. ¿Cuál es la persona que más ha influido en su carrera? En aquellos años pololeaba con la que hoy en día es mi señora y ella, con mi familia, mis hermanos, mis amigos y en general todo el público que iba a disfrutar, son importantes. Nosotros siempre sentíamos palabras de aliento, nos comprometían con su asistencia, a veces llegábamos o pasábamos -cuando estábamos concentrados en un

hotel cerca o en la hostería- y ya sabíamos que el estadio estaba lleno desde las 11 de la mañana, y eso que jugábamos a las tres de la tarde. Entonces, era un compromiso que nosotros nos propusimos el no defraudar a la gente, porque no podíamos dejar mal a esa gente que estaba tantas horas apoyándonos bajo el sol que hay en nuestra ciudad y que sabemos lo fuerte que es. Recuerdo que esa gente disfrutaba con los famosos conjuntos musicales que había en ese tiempo, como los “The New Demons” y “Los Angelos”, quiénes también estaban de temprano ahí tocándole a la gente para que disfrutara y no se aburriera... imagínate sin espectáculo, sin nada y ahí esperando que nosotros jugáramos (sonríe). Entonces, eso nos hacía mucho más fuertes y nos hacía sacar fuerzas de flaqueza -como se dicepara no defraudar a toda esa gente que, prósperamente, no defraudamos en todo ese

Pág 41 campeonato. Finalmente ¿Cuál es el mensaje que podría dejar a toda la gente iquiqueña, tras cumplirse estos 30 años de esas gestas heroicas imborrables de los años 79 y 80? A los mayores, que se dediquen a la profesión que abrazan y a los chiquititos, que hagan todo tipo de deporte. Hay etapas que ellos deben buscar pasar, ya que no todos los que parten practicando fútbol llegan a ser futbolistas, y así como también hay otros que primero les gustará la natación o el atletismo y puede que terminen siendo futbolistas; pero que hagan deporte es lo principal. Además, que se cuiden y que ojalá los papás los apoyen, que se den el tiempo de acompañarlos, de guiarlos, para que ellos se acostumbren a realizar una vida sana y así puedan llegar a ser grandes en la vida.


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José Martínez Bolívar

“Fui testigo de una gran hazaña” Las remembranzas de un hincha que vivió toda la campaña de 1980, con viaje y celebración incluida en el Estadio Nacional.

“Soy iquiqueño neto y morrino de corazón. Mis padres siempre me inculcaron el amor por esta tierra bendita y posteriormente la pasión por nuestra camiseta, se encargaron de sembrar lo que yo ahora cosecho... soy celeste hasta los huesos”. Así es como se autodefine José Martínez Bolívar, un personaje que pese a que nos costó encontrarlo, entre ir y venir, lo terminamos entrevistando en un vehículo, estacionado en una transitada arteria de nuestro barrio centro... así, al más puro estilo de Pasión Celeste. ¿Desde cuando es usted hincha de Iquique? De siempre, desde un inicio. Mis padres son los responsables de toda esta pasión por el CDI. ¿Cuál es el mejor recuerdo que le ha dejado Iquique? Han sido muchos, pero lejos el más importante, fue la Copa Polla Gol de 1980. Cuando yo tenía 16 años. ¿Qué cosas recuerda de esos días? Fue todo conmoción y partió justo una semana antes, después del triunfo 1-0 sobre la Universidad de Chile. Celebrando todos frente al “Gigi” en la Plaza Prat. Y desde allí comenzamos a prepararnos para la final. ¿Y cómo se dispusieron para la ocasión?

La señora Zunilda repartió unos cupones de supermercado, -que más bien parecían votos de un candidato- y con mi papá comenzamos a venderlos para costear el viaje. Él, era estibador marítimo y entre sus compañeros, vendimos como 20 talonarios. ¿Y con eso costearon los pasajes? En realidad eso era para el petró-

leo, porque los buses fueron aporte de los empresarios de la época. Yo, por ejemplo, me fui en un bus Evans. ¿Viajó mucha gente para ese partido? Muchísima. Nosotros viajamos en 12 buses, pero llegaron bastantes hinchas por sus propios medios, de hecho hablé con gente de Puerto Montt y hasta de Argentina. Todos para alentar a Iquique por supues-


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Pág 43 sepultar cualquier duda que existiera, con eso ya nos sabíamos ganadores. ¿Cómo se celebra un gol de esa importancia? Hubo de todo, gritos, abrazos... llantos. Nadie podía controlar la emoción, era el premio a años de lucha, y ya casi éramos campeones.

to. ¿Qué posibilidades teníamos en ese partido? Se sabía difícil, pero no imposible, todos teníamos mucha FE. Si bien comenzamos siendo los invitados de piedra, todos terminaron diciendo “¡Cuidado que se viene Iquique!”. ¿Y el viaje fue difícil, sacrificado? En ese tiempo era incómodo viajar en bus y más todavía si eran largos los viajes, pero todo fue en un ambiente ameno. Eso sí, que el clima no nos perdonó. Pero igual fue a la iquiqueña, nada se nos regala y esta ocasión no sería diferente. ¿Entonces les tocó mal tiempo? Sí. Nos cruzamos con un temporal que no nos permitía pasar con los buses por una cuestión de seguridad, así es que a pie no más debimos cruzar los más adultos, y los más pequeños, hasta amarrados pasaron. Nos demoramos como dos horas en cruzar todos, porque no queríamos partir dejando a alguno de los buses de la caravana. ¿Una vez en Santiago, cami-

seta del CDI y al estadio? En ese tiempo no todos teníamos camiseta, no era tan usado como ahora, eso sí que todos entrábamos con nuestras banderas. ¿Y cómo fue la entrada al Estadio Nacional? A mis 16 años fue una experiencia que no olvidaré... entramos todos juntos y cantando, fue muy emocionante ver a 5.600 iquiqueños llenar el sector sur del estadio. Si hasta una oveja nos estaba acompañando. La salida del CDI a la cancha tiene que haber sido una locura Por supuesto, salió primero Iquique por el sector sur y a la cabeza entró Luis Acao. Cantos, gritos, papelillos, serpentinas y petardos, convirtieron todo eso en un verdadero carnaval. ¿Y en la cancha cómo nos portamos? Muy bien, siempre estuvimos al ataque, éramos local y más aún después del gol de Dávila. Eso terminó de

¿La pasaron mal en algún momento? A nueve minutos de iniciado el segundo tiempo, Sauvageot aumentó a dos, y luego Colo-Colo descontó como a los 80 y ahí se fueron todos encima, pero Iquique aguantó bien los ataques y se acabó el partido. ¿Qué fue lo primero que hizo cuando termina el partido? Abrazar a mi madre y a mi padre que estaban junto a mi, y terminamos todos gri-


entrevista tando y llorando ¡Ya éramos campeones! ¿Y la vuelta olímpica, como la vivió? Fue una locura, muchos iquiqueños entraron a la cancha a dar la vuelta, fueron como 25 minutos lo que demoró, si hasta la oveja con la camiseta de Iquique entró a la cancha a dar esa vuelta olímpica. ¿Cómo fue la celebración de esa Copa? Del mismo estadio salimos marchando y lo hicimos por algunas cuantas calles, todos cantando el Himno de Iquique y flameando las banderas. Muchos, después nos fuimos a celebrar en distintos locales de Santiago, con mis padres y otros muchos hinchas fuimos a uno que no recuerdo su nombre, pero tuvimos la suerte de que aparecieron los jugadores de Iquique

a celebrar con nosotros; no sé si fue coincidencia, o alguien los llevó para allá. Nadie pudo contener las lágrimas al darnos cuenta de que estaban allí. ¿Y la celebración en Iquique? En realidad la celebración con la llegada a Iquique del equipo la perdimos. Viajamos de madrugada, fueron más de 28 horas y cuando llegamos estaban todos felices, pero la celebración en Iquique había sido el mismo día. Aunque poco me importó... si yo fui testigo de nuestra hazaña, la mayor, y con eso me basta. Si mal no recuerdo, días después se realizó una celebración en donde los jugadores aparecieron en el segundo piso del Casino Español, exhibiendo la Copa. ¿Como hincha, aparte de la alegría, le dejó algo más

Pág 44 todo lo ocurrido? A partir de ese recuerdo imborrable es que aumenta mi pasión por Iquique, además que mi padre se encargó siempre de reforzarla, hasta el día de su muerte. Si cuando el falleció, fue la “Barra Central”, la “Barra Oficial” y la “Barra de Terán” a su funeral. Además de ser sepultado con la bandera de Iquique. Así es que mejor enseñanza, no pude tener.


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Pág 45 Las esperas de Cavancha

Porque la música también fue celeste cielo Con éxitos de la por entonces conocida como “Nueva Ola”, la hinchada del Dragón hacía la antesala de la salida del campeón.

E

s un hecho de que cada uno tiene una forma especial de prepararse para ir al estadio, algunos terminan transformando ciertos detalles en un hábito, e incluso otros, buscan hacer siempre el mismo camino triunfador para no tentar a la suerte y continuar con la diosa fortuna ganadora. Todos poseen una manera de efectuar la -por estos días conocida- “Previa” y los hinchas de aquellos años tampoco fueron la excepción.

Pero obviamente, las costumbres de hoy no son las mismas que las vividas en 1980 y de hecho, la llegada al recinto en el que juegan los Dragones Celestes no se repleta con la continuidad y anticipación, de aquellos hermosos años de gloria para el CDI. Muchas son las historias que -para los nacidos luego del 80’- nuestros abuelos y padres nos cuentan de aquellos domingos del Municipal

de Cavancha, días que desde la salida del sol, eran dedicados completamente al fervor y la alegría que generaban los históricos Dragones de los planteles 78’, 79’ y 80’. Es así como conocimos de las vigilias para obtener un buen lugar en el reducto costero, mismo que pese a abrir sus puertas recién a eso de las diez de la mañana, ya contaba con enormes filas para entrar a su recordado perímetro, antes de las


entrevista nueve. De esta forma es como también, supimos de las largas esperas para presenciar los encuentros de los Dragones, con almuerzo en vianda incluido... del cuchuflí, las empanadas “cebolleras”, del “ladrillo” y del helado de agua, entre tantas cosas más. Sin embargo y en concordancia con todo lo anterior, tampoco es menos cierto que no sólo comiendo se entretenían nuestros coterráneos de antaño en “La Previa”, sino que también la música sonaba fuerte en aquellas tardes teñidas de celeste cielo. Es allí donde nombres como los de “New Demons” y “Los Ángelos”, vuelven fácilmente a las gastadas pero lúcidas memorias de los iquiqueños más entrados en edad, quiénes reconocen en estos conjuntos, a un grupo de jóvenes que se transformaron en fieles acompañantes de esas tardes de domingo, llenas de “sonidos celestiales y goles de Dragones”. De esta forma y acorde con todo lo anterior, les daremos a conocer en las próximas líneas, a un músico que también siguió a los Dragones por aquellos años, siendo uno de aquellos que Dios privilegió con su arte, para entretener a “la gallada” del equipo celeste. Con ustedes, uno de los integrantes del grupo “New Demons”... con ustedes, Luis Alberto Cejas. ¿Cómo nace esta idea de asistir al estadio con el grupo los “New Demons” y entonar las canciones al estilo de la “Nueva Ola” que tanto se disfrutaba en el Estadio Cavancha? Nació por parte de Patricio Pineda (Q.E.P.D), integrante de los “New Demons” que tocaba en locales nocturnos aquí en Iquique. Nos pusimos de acuerdo con Eduardo “Lalo” Espejo (otro integrante del grupo), porque podíamos hacer

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algo libre y tocar en el estadio, en vivo con la gente. Luego, se hicieron contactos con la directiva de ese tiempo y aceptaron que fuéramos a tocar, nos pusieron energía eléctrica, llegábamos e instalábamos los instrumentos. Tocábamos hasta las 5 de la mañana en los locales, y después, tempranito nos levantábamos para ir al estadio, era una cosa muy hermosa, se pensó, se aceptó por la directiva en aquellos momentos y se hizo. ¿Cuáles son los principales momentos de alegría que usted recuerda de aquellas tardes esperando que saliera el equipo y ver el estadio lleno? Era impresionante, había que estar en el momento para sentirlo, yo lo sentí como un iquiqueño neto y orgulloso de esos tiempos en que Iquique empezó de abajo y llegó a ganar la Copa Polla Gol, fue lo máximo haberlo vivido. ¿Y qué tan popular llegó a ser esta banda dentro del estadio? ¿Se les acercaba la gente además de disfrutar de la música que interpretaban en vivo? Comencé acompañando a los “New Demons”, siendo en aquel tiempo integrante del grupo “Los Ángelos”. Empezamos de a poquito y como éramos tan pocos, nos pusimos “La Barra Guacha”, ubicándonos en un rinconcito del sector pacífico hacia

el lado sur. Poco a poco a la gente le gustó que animáramos antes del partido, y se ponía a cantar, echar sus tallas, etcétera. Llegaban cantantes y humoristas de Santiago a presentarse a los clubes, y al día siguiente, los llevaban al estadio a cantar, situación con la que también se pasaba bien. Hasta que un día, comenzó la aglomeración de gente de diversas profesiones y empezaron a juntarse todos, ya no éramos una “bandita guacha” de diez o doce, sino que de cien o doscientas personas, y ese lado era de “ellos”, aunque no era numerado, pero se respetaba el lugar y el grupo que lo ocupaba. ¿Cuáles son las diferencias entre Municipal Iquique y el Deportes Iquique tan aguerrido de esos años?


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Pág 47 el espacio se respetaba, de hecho cuando alguien llegaba se les decía: “no se pueden sentar ahí, este lugar pertenece a esta barra”, y la gente respetaba.

Son tantos detalles, hay buenos jugadores ahora, pero uno siempre les pide más, que mojen la camiseta como iquiqueños. No estamos mal tampoco, la directiva en estos momentos es una de las buenas que tenemos, hay que sacarse el sombrero con el presidente Cesare Rossi Oliva, creo que la mayoría le creemos a él, porque antes no se le creía mucho a los dirigentes, excepto a la directiva de antes de salir campeón de la Polla Gol; pero después a las demás directivas no se les creía mucho, así hemos estado sufriendo con Iquique y tenemos que convocar a la paciencia con este equipo que tenemos ahora, siempre con la esperanza de poder salir campeones. Tuvo la posibilidad de presenciar a grandes jugadores, como Sasso, Campodónico, Maluenda y todos los demás ¿Se pensaba en la posibilidad de ser campeones? Sí, por eso se respaldó a Iquique, porque se veía día a día, partido a partido daban más y más, obviamente habían sus problemas, pero uno le creía a Iquique y lo daba todo. Como iquiqueño uno se apasionaba demasiado, dándole todo el respaldo y eso sintieron ellos, que toda la gente que estaba le-

vantada desde las 7 de la mañana para hacer fila y esperar el partido, era la muestra creyente de que se confiaba en ellos. Y los que no eran iquiqueños, de igual manera se impregnaron con la camiseta de Iquique y eso le favoreció al equipo para poder llegar a salir campeones. ¿Cuál era el ambiente que se percibía cuando comenzaba el día saliendo temprano de la casa y se aprestaba a hacer la fila en el estadio? Nosotros nunca hicimos fila en el estadio, teníamos la garantía de poder entrar, pero nosotros veíamos a los amigos y toda la gente haciendo fila. Por ejemplo, los que eran de la “barra guacha” estaban haciendo la fila como corresponde y nosotros como grupo musical, los esperábamos adentro, guardándoles lado a los compadres de siempre; y

¿Qué mensaje le daría a la comunidad iquiqueña y a la juventud en general que hoy ve el resurgimiento del fútbol iquiqueño a través de Municipal Iquique? Que apoyemos a Municipal Iquique, que peleemos -como dice Don Cesare Rossi- para que vuelva a llamarse Deportes Iquique, porque así nos sentimos más identificados todavía. El equipo siempre ha sido conocido por toda la gente como Deportes Iquique. También, que los niños y niñas hagan deporte, hay mucha juventud que es muy buena para el fútbol y que se les den las oportunidades para que algún día podamos, nuevamente, llegar a ser los campeones que fuimos.


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