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JUKUS FRANKFURT 2018

07 DE ENERO - 27 DE ENERO Mi experiencia con el curso becado por el grupo PASCH y el GOETHE INSTITUT.  María de Guadalupe Coronel Fernández, 16 años. Trujillo - Perú.


INTRODUCCIÓN

UN POCO SOBRE MÍ: Me llamo María de Guadalupe Coronel Fernández y soy alumna del 5to grado de secundaria de la I.E.P Max Planck College. Desde pequeña he sentido un gran interés por los idiomas extranjeros, siendo el inglés y el alemán los principales en mis día a día. Actualmente, con 16 años, puedo satisfactoriamente decir que domino el inglés y estoy llevando el alemán por el mismo camino. Personalmente siento que aprender idiomas extranjeros, aparte de facilitarnos la comunicación con quienes no hablan el nuestro, nos permite captar la esencia de las diferentes culturas. Porque un idioma tiene mucho más que palabras, tiene historia; y lo más interesante, es que puede ser el mismo en varios países, pero no siempre se va a utilizar de la misma manera, existiendo siempre variaciones o expresiones oriundas de cada lugar que nos permiten su constante estudio y descubrimiento. A parte de los idiomas, disfruto mucho: leer, tomar fotos, escribir, tocar el órgano, hacer videos para YouTube, ir al cine o ver series, revisar artículos de moda, viajar, salir con amigos/familia; y como todo joven del siglo 21, revisar mis redes sociales. Por último; en la Universidad, me gustaría estudiar “Artes Escénicas”, y luego profundizar mis conocimientos entrando más en el mundo de la Cinematografía y poder realizar mis propias producciones; ya sea en el ámbito de dirección, cámaras o guiones. El cine es algo que me apasiona desde pequeña y un sueño que con esfuerzo espero alcanzar.


ANTES DEL VIAJE

Ya era época de la selección de los postulantes a la beca y me encontraba ansiosa, ya que esperaba ser una de ellos. Afortunadamente, cuando revelaron los nombres, el mío formaba parte de la lista, junto con el de otros 9 alumnos del 4to grado de secundaria, de los cuales, 3 la obtendrían. El colegio nos entregó las bases, y explicó los puntos a tener en cuenta para participar de la beca. Junto a nuestros padres, estábamos muy emocionados y orgullosos de nosotros mismos, porque esta oportunidad se nos presentó debido al esfuerzo y dedicación que pusimos al aprender el idioma alemán. Siendo el tema del proyecto a presentar: “¿Qué importancia tienen los idiomas extranjeros para ti y tú país?”, varias ideas de cómo podría plasmarlo de manera innovadora y “personal” pasaron por mi cabeza; ya que siendo los idiomas algo con lo que he crecido, quería también compartir el significado de estos para mí, de una manera profunda y especial. Agradezco mucho a mi madre, que gracias a su esfuerzo por hacer que no me falte educación e incentivarme en aprender idiomas, estoy teniendo estas oportunidades. Durante el proceso, ella estuvo siempre dándome ánimos y asistiendo siempre a las reuniones que convocaba el colegio con los padres de los candidatos. Ya entregados todos los proyectos, sólo faltaba esperar a los resultados con positivismo. Al enterarme que junto con Fátima y Daleska, compañeras de mi salón, éramos las seleccionadas; una emoción y felicidad tremenda vino a mí, y es en esos momentos en los que vives y comprendes de verdad esta célebre frase dicha y conocida por todos, que es: “Todo esfuerzo tiene su recompensa”. Las palabras no pueden expresar todo lo que sentí en el momento que mencionaron mi nombre, un instante tan pequeño pero lleno de emociones. “Un sueño más logrado”, pensé; una oportunidad que me hará vivir algunas de las cosas que más amo en la vida: viajar, aprender idiomas y conocer personas de diferentes culturas. Recibiendo felicitaciones, buenos deseos por parte de nuestros compañeros, profesores, director, administrativos del colegio y familia; y sus infaltables pedidos sobre traerles los famosos chocolates alemanes; nos pusimos manos a la obra en ver que tengamos todos los documentos necesarios e implementos para viajar.


EXPERIENCIA

El 7 de enero del 2018, tres chicas emprendían un viaje lleno de nuevas experiencias por vivir. Viajamos primero, junto a nuestros padres, desde Trujillo a Lima; en donde conocimos a los demás chicos que viajarían con nosotros representando a Perú. Esperamos unas cuantas horas en el aeropuerto hasta que ya era momento de pasar a la sala de embarque, lo que significaba tener que despedirnos de nuestras familias; lo cual, fue un momento muy emotivo.

Ya en cola para subir al avión, tuve la oportunidad de conocer a cuatro personas que se volverían muy importantes para mí en este viaje: tres chicos y una chica de Bolivia, quienes hicieron escala en Perú y tenían el mismo destino que nosotros “Haus der Jugend, Frankfurt – Alemania”; sí, ellos eran los representantes de Bolivia para el Winterkurs. Después de horas de viaje, que felizmente pasé durmiendo, llegamos a nuestro destino y dos representantes de PASCH nos dieron una cálida bienvenida. Recibiendo las primeras brizas y sensaciones de un frío, el cual no es común en nuestros países, caminamos hasta nuestro alojamiento. Nos registraron y dieron unos obsequios de bienvenida; para esto, ya era un poco más de media noche así que tocaba ir a descansar. Me dieron mi número de habitación y la intriga era cada vez más grande, quería saber quiénes serían mis compañeras de cuarto y de qué países venían; pero eso iba a esperar hasta más tarde. Creo que fue debido al jet-lag, pero esa noche no logré dar más que unas cuantas cabeceadas, pero la emoción del primer día no me hizo sentir cansada. Al amanecer, pude conocer a mis compañeras de habitación, eran tres y venían de: Nueva Zelanda, Indonesia y Brasil. Me encantó compartir cuarto con ellas; nos hicimos amigas desde el primer instante


En estas tres semanas, también pude realizar por primera vez diversas actividades como: ir a partidos de Hockey o Fútbol, ver fósiles de dinosaurios en un museo, hacer y ser parte de un vídeo musical, probar comida alemana, ir a un museo de matemática lleno de inventos muy ingeniosos e innovadores, jugar en la nieve, tener fiestas de pijamas y de ropa que no combina; entre otras cosas.

Al final del curso, pude darme cuenta que mejoré en varios aspectos, pero los más resaltantes son: mejoré mi nivel de alemán, me volví más responsable y maduré como persona. Escuchando y percatándome de cómo son los estilos de vida en diferentes países, forma de ver las cosas según sus culturas y costumbres; mi forma de ver el mundo se ha ampliado; cosa que considero buena, ya que creo que no debemos cerrarnos y pensar que nuestra perspectiva es la correcta, creyendo que lo sabemos todo; porque siempre hay algo nuevo que dejamos pasar de lado, y la tolerancia y el respeto son los valores que priman para un buen desarrollo intercultural. La última semana fue la más triste, pero fue en la cual nos unimos más que nunca. En esta semana cantábamos diariamente a todo pulmón y sentimiento “Auf Uns”, canción que desde el primer día nos acompañó sin falta en cada “Abend Runde” y que con el transcurso de los días fuimos entendiendo su letra y significado. También, en mi salón tratábamos de que cada clase sea única; cosa que con Daniel como nuestro profesor, no se nos complicó. Tengo que admitir que al principio tuve un poco de miedo por ser parte de su clase, ya que pensé que hablaba muy rápido y quizá no lo iba a entender; pero me equivoqué. Daniel es uno de los mejores profesores que he tenido; siempre con una sonrisa, dispuesto a ayudarte de la mejor manera y corregirte sin poner mala cara o enojarse. Recuerdo también con mucho cariño a todos los betroyers, que día a día se esforzaban por hacer que pasemos momentos amenos y que el aburrimiento no sea parte de nuestra


rutina. Y como olvidar a nuestro querido Heiko, quién: bromeó, aconsejó, bailó y cuidó de nosotros; o a Jens, quién con su infaltable cámara, iba congelando cada momento en cada foto que tomaba.

El último día llegó; junto con el último desayuno juntos, los últimos momentos en la cafetería mientras comíamos sus famosas papas fritas, pizza o algún chocolate de la máquina expendedora; las últimas clases y también nuestra última fiesta juntos. En este día, tuvimos la oportunidad de compartir una noche de talentos, en la que muchos nos sorprendieron con sus diversos dones en distintos ámbitos que no habíamos tenido la oportunidad de conocer, siendo el más tímido quien cantase y deleitase con su voz, mientras que el más extrovertido escuchaba atentamente. Luego de la fiesta, nos encontrábamos sentados; conversando, terminando de escribir dedicatorias para nuestros amigos, o simplemente estando ahí; nos bastaba con sentir que estábamos juntos y que debíamos sentirnos agradecidos por haber tenido la oportunidad de conocernos.


Siendo sincera, no esperé recibir obsequios por parte de mis amigos; me parecieron gestos muy considerados y lindos que nunca voy a olvidar. Son regalos que aún guardo y tengo en mi habitación, porque cada vez que los veo, me transportan al momento preciso que me los dieron y me hacen sentir las emociones exactas de esos instantes, trayendo consigo a mi mente recuerdos que guardo con mucho cariño, eso me encanta. 61 adolescentes, 9 nacionalidades, una ciudad ¿Qué más se puede pedir? Ha sido una de las mejores vacaciones y experiencias que he tenido, la que repetiría una y mil veces si fuera posible. Tres semanas muy

enriquecedoras que nunca olvidaré. Muchas gracias al convenio PASCH y al Goethe Institut por ofrecernos a los jóvenes estas oportunidades y por incentivarnos de esta forma; porque son únicas. Espero que cada vez sean más personas quienes postulen a las becas y puedan ir, porque de verdad, me gustaría que experimenten esta hermosa experiencia que es la beca JUKUS.

Maria Coronel Fernández JUKU 2018 Bericht  

El informe de Maria Coronel del Colegio Max Planck en Trujillo sobre las 3 semanas participando en el curso de jóvenes entre el 7 al 27 del...

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