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Despidiendo que es gerundio Escrito Por: Vier Castellanos

parteyamalgama@gmail.com


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INTERIOR. MAÑANA. OFICINA RODRIGO es un ejecutivo en su despacho. Una oficina aparente, de un hombre engreído, con una mesa sobre la que descansan un portatil abierto, un teléfono, un cenicero y muchos papeles desordenados. Entre ellos la publicidad de Asesoriza Seminarios "Saque el máximo partido a la Reforma Laboral 2012 para su empresa". RODRIGO está de pie, hablando por el móvil y mostrando una amplia sonrisa hipócrita. Está terminando su conversación en la que no oímos a la otra persona. RODRIGO ... el tío ese te va a dar hasta las gracias de que no le pidas dinero... Que sí, Antonio, que la Reforma es la hostia, que no vas a tener que aguantar a nadie, por muchos años que lleve... Sí, nosotros nos encargamos de todo... Venga, éste por ser el primero te lo hago gratis... Quedamos así. Un abrazo, Antonio. Cuelga y se dirige hacia la mesa. Descuelga el teléfono y, aún en pie, marca una extensión. RODRIGO (impositivo) Ana. Vente a mi despacho ahora. Cuelga y se sienta. Enciende un cigarro. En la pared se ve un cartel de "Prohibido fumar". Apenas le ha dado tiempo a prenderlo cuando suena un golpe en la puerta. RODRIGO Pasa ANA entra con un caminar torpe. Mira de frente a RODRIGO que le hace una seña para que tome asiento. Se hace un lío con la silla. Sonríe enseñando los dientes al sentarse. RODRIGO Mi amigo Antonio Cifuentes de Banker nos ha contratado para que le despidamos a una persona. ANA (aplaudiendo con las manos muy juntas y feliz) ¡Qué bien, Rodrigo! Ya tenemos abierta la nueva línea de negocio. ¿Me dejas hacerlo a mí? RODRIGO Eso pensaba. Usa mi despacho, que te será más cómodo. Me han dicho que es un tipo...


2.

(como buscando la palabra) ... "peligroso", pero no te preocupes, tú no te lo tomes por lo personal, es solo trabajo. (hace un gesto para que se vaya, como dando por concluida la conversación y Ana empieza a levantarse) Cuando me llegue el expediente te aviso. ANA se levanta con la misma torpeza y va saliendo. FUNDE A NEGRO MIENTRAS RODRIGO LE MIRA EL CULO 2

INTERIOR. TARDE. OFICINA En el mismo despacho ANA está sentada ante la mesa y frente a ella FERNANDO, torcido en la silla y con una mirada fría, como si nada de lo que vaya a ocurrir fuera con él. ANA no le mira. Abre el primer expediente y lee: ANA Luis Suárez, ¿verdad? FERNANDO (Ana levanta la vista hacia él, que se gira y la mira sorprendido para verla) Pues no. Soy Fernando Quintana. ANA Yo me llamo Ana Ballester, que ni me había presentado. ¡Vaya día! (le tiende la mano, pero Fernando no se mueve, está boquiabierto. Ana, un poco azorada, abre otra carpeta) Aquí está. Perdone, con tanto despido me he debido equivocar de expediente... ¡Ay, que eso no tenía que haberlo dicho! Bueno pues ya está. Que le han despedido, para qué vamos a andarnos con paños calientes. Su jefe me ha pedido que le informe del finiquito que le ha preparado el departamento de contabilidad. ¡No sabe cuánto lo siento! ANA acerca los papeles y luego le tiende un bolígrafo que FERNANDO no coge, desvía su mirada y la fija en la pared. ANA Leálo con detenimiento, verá que está todo bien. La empresa ha


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ANA tratado de ser generosa con usted, pero con la Reforma Laboral el despido se considera procedente, así que esto es... FERNANDO (cortándola y sin mirarla) ¿Sabe cuál era mi trabajo? ANA (dubitativa) No, no lo especifica el expediente. FERNANDO se ríe. Corta la risa de golpe y gira la mirada hasta fijarla en los ojos de ANA. Parece que va a hablar, pero no dice nada. El silencio es tenso. Lo rompe ANA. ANA Quería pedirle que nos devuelva el material de la empresa FERNANDO ¿De qué material me habla? ANA No sé... El móvil, el portátil... FERNANDO saca una pistola y la deja sobre la mesa sin dejar de mirar fijamente a ANA. FERNANDO (sarcástico) ¡Uy, perdone, que me he equivocado! La pistola es mía. Yo puse todo el material. ANA (asustada) Tenga cuidado, por favor. FERNANDO Llevo cuarenta años pegando tiros. No se hacer otra cosa que matar. ¿Qué esperan, que me vaya a casa tan tranquilo? Les he dado los mejores años de mi vida. Lo he limpiado todo para ellos. Cada vez que me han pedido algo he cumplido sin hacer preguntas. Siempre ahí y ahora se deshacen de mí, como si fuera basura, con un finiquito de mierda.


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ANA Bueno, no es para tomárselo así, un despido es algo que le pasa a cualquiera. Tendrá que reciclarse. Nosotros mismos podemos ayudarle. Tenemos unos cursos para desempleados geniales. FERNANDO (la mira con sorpresa) No me tome el pelo, señorita. ANA No se lo tomo, caballero. Se me ocurre tambien que con su experiencia puede montar su propia empresa. Se hace autónomo y a esperar que le lluevan los clientes. No le van a faltar. Entra RODRIGO sin llamar RODRIGO Perdón, pensé que no había nadie. FERNANDO lo mira fijamente y parece recordar algo. RODRIGO sale, FERNANDO saca del bolsillo una hoja que tiene cuatro fotografías. La de Fraga está tachada. Otra es de RODRIGO. FUNDE A NEGRO. FIN


Despidiendo que es gerundio -guion-