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Vidriera de la parroquia Sta. M.ÂŞ del Valle Villafranca de los Barros


¡Manos a la obra! «

«Ser testigo es llevar una vida que yo –dicen muchos–, hombre o muresulte inexplicable sin Dios». ¿Quién puejer de a pie, sin preparación, sin inde decir que no puede ser un milagro de fluencia, ¿qué puedo hacer ni siquiera entrega y generosidad? para cambiar mi pequeño mundo?». Fijémonos en las primeLa fuerza que tiene cualras comunidades cristianas. quier persona, aun la más huNo hicieron ninguna gesta milde, para influir y transformar histórica. Desencadenaron la su entorno es increíble. La gran revolución cristiana en Israel mayoría de los seglares cristiay en el Imperio Romano nos, de la gente sencilla, sufren simplemente siendo la Nueva un fuerte complejo de inferioriHumanidad que grita con su dad que los agarrota a la hora vida fraterna, su respeto sade actuar. La bondad, en sí misma, tie- José Cordero Rubiales grado a cada persona, su experiencia de Dios, su comne siempre una increíble fuerza partir generoso, la utopia realizada, el sueexpansiva. Todos podemos ser un milagro ño de la comunión anunciado por Jesús. de generosidad, de simpatía, de solidariPero, eso sí, se requiere «soñar jundad. tos», como diría Helder Camara: «Cuando La bondad sencilla es increíblemente uno sueña es un sueño; cuando sueñan fecunda como esas arterias ocultas de varios al mismo tiempo el mismo sueño, ya agua que riegan las raíces de los árboles, es realidad». El milagro supone hacer cadan verdor y fecundidad a la tierra sin dena, vivir la fraternidad, la corresponque se las vea. sabilidad, de modo que provoquen el asomDecía de forma insuperable el cardebro como los primeros cristianos, cuya conal Suhard: munión arrancaba el asombro de los paganos: «mirad cómo se quieren». Con ello se cumpía el testamento de Jesús: «Que sean uno para que el mundo crea», (Jn. 17, 21). Pongamos manos a la obra al comienzo de este nuevo curso y seamos testigos de la Buena Noticia de Jesús con nuestra bondad. José Cordero, párroco.


El Consejo de Pastoral Parroquial y el Plan Pastoral l Consejo de Pastoral Parroquial es un grupo de personas, en comunión con la Iglesia Diocesana, que intenta realizar la unidad de los sacerdotes, de los religiosos y de los laicos y asume la responsabilidad de la misión de la Iglesia en la parroquia, en nuestro caso, en la de Santa María del Valle. En nuestro Consejo están integrados las tareas pastorales y los diversos carismas eclesiales. Cuenta con representantes de las Cofradías, las órdenes religiosas de nuestro pueblo, Cáritas, Catequesis, asuntos económicos, etc. El Consejo escucha las directrices diocesanas y se hace eco de las necesidades parroquiales. Es un grupo de personas que intenta coordinar la actuación evangelizadora de la Iglesia en todos los ámbitos de la Parroquia. El último Consejo de Pastoral que se celebró, como es habitual, a comienzos de este curso y fue muy novedoso. Partiendo de la idea de que nuestra Parroquia tiene cosas buenas, también es consciente de sus carencias y se puso de manifiesto que se necesita un nuevo impulso que intente dar respuesta a los problemas que se plantean día a día en los distintos ámbitos. Para poder coordinar con mayor eficacia la actividad parroquial se llegó a la conclusión de que es necesario que la parroquia elabore su propio Plan Pastoral con una duración de cuatro años. El Plan Pastoral es un proceso educativo (vivido desde la fe y en el que cada uno aporta según sus cualidades), que se realiza de forma participada (todos), para repensar sus objetivos y sus metas (la misión evangelizadora de la Iglesia), desde la situación global de las personas a las que se dirige (el contexto social, cultural y eco-

nómico en que viven los hombres y mujeres), teniendo en cuenta la situación concreta (de la parroquia), evaluando progresivamente su realización (conocer los resultados de lo que planificamos y tomar medidas correctoras en su caso). Para llevar a cabo nuestro Plan Pastoral vamos a seguir en el Consejo una metodología sencilla y eficaz. Lo realizaremos en tres pasos: analizar la situación previa de la parroquia (VER), analizar la situación sociocultural, religiosa y pastoral a la luz del Evangelio y de las propuestas de la Iglesia (JUZGAR), elaborar un plan de objetivos a conseguir y líneas de actuación (ACTUAR). El resultado final sería un Plan Pastoral para un tiempo determinado, donde se marque la finalidad, se señalen los objetivos, se diseñen los plazos de ejecución y los tiempos de evaluación del mismo para corregir los resultados no deseados. Será una guía de actuación con el objetivo general de la evangelización. En este primer trimestre de trabajo se analizará la situación de nuestra parroquia (VER) en todos los ámbitos posibles: condiciones sociales, económicas, culturales, etc. Es importante que todos participemos y hagamos propuestas, cada cual con sus cualidades y con los dones recibidos del Señor, porque la finalidad de la evangelización en nuestro ámbito parroquial pasa por todos y cada uno de nosotros y esta herramienta que es el Plan Pastoral será una guía muy eficaz para conseguir nuestros propósitos y coordinar con mayor eficacia las actividades parroquiales. Juan Carlos García Márquez, Vicesecretario Consejo Parroquial del Valle.


Edificad vuestras vidas sobre el cimiento firme de Cristo stamos metidos de lleno en el mes de Septiembre y regresamos a nuestra vida cotidiana. El verano nos ha dejado experiencias de descanso, de sosiego, de encuentros enriquecedores, de alegría y paz; uno de esos encuentros ha sido, sin duda, la JMJ de Madrid. Hay mucho que se puede decir sobre este encuentro. Fueron días de fiesta, que se veía en la sonrisa del Papa en todos los eventos, que se escuchaba en los cantos de los peregrinos, que se sentía hasta erizar los vellos de la piel ante el silencio absoluto durante el rezo del Vía Crucis o la Vigilia en Cuatro Vientos. Porque lo que realmente resonaba por todas las calles de Madrid fueron los mensajes del Pontífice. Esos sí que valen la pena resaltar. Desde el primero, pronunciado en el aeropuerto de Barajas donde el Papa –y también el rey Juan Carlos– reconocieron las dificultades que enfrentan los jóvenes y la sociedad actual. «No son estos tiempos fáciles para una juventud tantas veces frustrada por falta de horizontes personales y laborales, y que se rebela ante los graves problemas que aquejan al ser humano y al mundo de hoy.» Comentó el monarca y continuó: «Los jóvenes necesitan no sólo oportunidades, sino también la ejemplaridad de sus mayores; no sólo razones, sino actitudes que motiven, llenen e impulsen su existencia y alienten su esperanza.» Benedicto XVI reconoció que «cada época tiene sus problemas, pero Dios da en cada tiempo la gracia oportuna para asumirlos y superarlos con amor y realismo». A lo largo de su visita a Madrid, el Papa no perdió oportunidad para enfatizar que la única forma de salir adelante es con funda-

mentos sólidos. Justo ese es el trasfondo del lema y por lo mismo de esta Jornada: Arraigados y edificados en Cristo, firmes en la fe. El Papa dijo a los jóvenes «sed prudentes y sabios, edificad vuestras vidas sobre el cimiento firme que es Cristo. Esta sabiduría y prudencia guiará vuestros pasos, nada os hará temblar y en vuestro corazón reinará la paz.» Llamó a los jóvenes a una búsqueda incansable por la Verdad: «Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos que Cristo». Tarea nada fácil, pues de hecho el Papa reconoció que «el camino hacia la verdad completa compromete también al ser humano por entero: es un camino de la inteligencia y del amor, de la razón y de la fe.» Porqué, «si verdad y bien están unidos, también lo están conocimiento y amor.» La respuesta de los jóvenes fue impresionante. Desde antes de que diera inicio


formalmente la Jornada, las calles madrileñas estaban ya llenas. Con alegría, risas, con la juventud del mundo. La acogida que tuvo el Papa no fue menor. Pero nunca perdimos de vista que este ambiente de júbilo y fiesta estaba enmarcado en un evento de fe y amor. No hay palabras para describir la devoción con la que miles de jóvenes, ¡miles!, guardaban silencio y rezaban. Ya durante el Vía Crucis, ya durante la Vigilia en Cuatro Vientos. Pero Cuatro Vientos es otra historia muy particular. En pleno verano madrileño, los jóvenes estuvimos largas horas bajo un sol abrasador esperando por el Papa. Con un calor de 36 grados centígrados a la sombra o más. Pero el ánimo nunca decayó. Hubo quienes llegamos muy temprano por la mañana, cuando el evento daba inicio en la tarde noche. Cuando empezaba la tarde, una nube parecía apiadarse de nosotros. Con lo que no se esperaba era con un fuerte viento y lluvia. Al poco rato que llegó el Papa, cuando apenas pronunciaba los primeros párrafos de su discurso el fuerte viento no le dejó continuar y una lluvia no menos intensa se soltó. Los organizadores y la guardia papal cubrieron al Santo Padre con sombrillas. Pero los cerca de dos millones de jóvenes reunidos estábamos a la intemperie. Pero sin

titubeo permanecimos en el lugar aclamando al Papa, a quien sus allegados le insistían se retirara. «Esta es la juventud del Papa», gritábamos emocionados. Y el Papa, quien desde días antes se veía muy contento tampoco se movió y tan pronto pudo retomó su discurso. Saludó a los jóvenes en sus distintas lenguas y dio inicio a la Vigilia. «La Jornada Mundial de la Juventud nos trae un mensaje de esperanza, como una brisa de aire puro y juvenil, con aromas renovadores que nos llenan de confianza ante el mañana de la Iglesia y del mundo», afirmó. La JMJ ha sido un estallido de esperanza, una experiencia de encuentro en la fe, un testimonio alegre de fraternidad sin fronteras. Ahora conviene recordar y no desaprovechar de sus frutos:

–Somos seres abiertos a Dios Hemos visto con nuestros propios ojos que hay millones de jóvenes que buscan apoyar su vida en valores como la amistad, la tolerancia, la solidaridad, la convivencia… Valores que encuentran en Jesús de Nazaret. El ser humano tiene una dimensión espiritual que florece en cuanto le damos la libertad de ser vivida de forma auténtica.


• Conciencia solidaria de nuestra humanidad El colorido de las banderas llenaba toda la ciudad de Madrid como imagen de la diversidad de culturas, lenguas, razas y naciones que, sin embargo, pueden sentirse unidas al compartir una misma esencia: la dignidad del ser humano. ¿No nos recuperaríamos mejor de nuestras depresiones económicas, sociales y morales si reconociéramos en todas las personas la imagen y semejanza de Dios, nuestro Padre? • Acogida y hospitalidad En Madrid, y previamente a los días centrales de la JMJ en parroquias de la diócesis, hemos sido los anfitriones de cientos de miles de peregrinos. De alguna manera hemos dado acogida al mismo Jesús que se identificó con sus hermanos más pequeños. «Era forastero y me acogisteis… En verdad os digo que, cuanto hicisteis a uno de estos hermanos míos más pequeños, a mí me lo hicisteis». (Mt 25, 35. 40) La acogida y la hospitalidad son dos actitudes que abren caminos al Reino de Dios. • Compartir la vida y la fe con generosidad y confianza No nos referimos a las cifras de participación como datos de una multitud anónima. Lo que hemos recibido es el impulso de muchas vidas de personas concretas con ganas de amar, crear y emprender, a partir de este encuentro, caminos de mejora y renovación para ellos mismos y para nuestro mundo.

Lo mejor que ofrece la Iglesia a la humanidad es Jesucristo, y lo hace con la Palabra que anuncia, con la fe que comunica, con el testimonio del amor y la caridad de los cristianos. La alegría contagiosa de los jóvenes ha sido su carta de presentación: todos se saludaban, se ayudaban, se encontraban hablándose en español, en inglés, o en cualquier otro idioma, porque el Espíritu Santo les concedía entenderse y estar profundamente unidos. Quienes han notado algunos de estos frutos, quienes son capaces de irradiar esperanza y ánimo son gente con fe, incluso aunque ellos mismos se consideren alejados de la Iglesia, de la práctica religiosa o de alguna idea errónea de Dios. Porque Dios no es una idea. «Amémonos unos a otros, ya que el amor es de Dios,… porque Dios es amor. En esto se manifestó el amor que Dios nos tiene: en que Dios envió al mundo a su Hijo único para que vivamos por medio de él. (1 Jn 4, 7-9) Mirando desde la JMJ en adelante encontramos energía y gracia para asumir la realidad con amor a nosotros mismos, a los otros como hermanos y compañeros de viaje, y a Dios. Madrid se convirtió en la capital de la juventud del mundo que volcó su entusiasmo y felicidad en Cristo. Ahora con la misión, encomendada por el Santo Padre, de «ir y proclamar el Evangelio.» Francisco J. Moreno Soltero Arcipreste de Villafranca de los Barros


Experiencia, compromiso y cooperación ueridos lectores de la Revista «Encuentro», un octubre más, voy a relataros un nuevo «encuentro» con esos pueblos de la Amazonía Peruana, acogedor como cada año, a la vez que impresionante porque siempre hay algo que te impacta, que te llega más dentro y te llena el corazón de ternura y de alegría y por supuesto hay momentos en los que ese corazón enternecido y alegre se revela ante la injusticia y ante la pobreza. Mi estancia ha sido de 45 días. Los he compartido con Carmina y Jorge, una pareja de jóvenes, ella de Solana de los Barros y él de Madrid, y con Patricia, de Guareña, nuestra cooperante más joven. Ha sido maravilloso compartir con ellos tantas cosas, siempre atentos ante cualquier problema y siempre dispuestos a trabajar en lo que se les mandaba. Su juventud y sus ganas de cambiar el mundo nos hacían ver las cosas y los problemas de otra manera. Queridos amigos, SÍ hay jóvenes comprometidos, SÍ hay jóvenes que son solidarios y colaboradores, dejemos de usar a los jóvenes para justificar nuestro pobre compromiso con nuestras parroquias y con nuestras comunidades.

A la vez he coincidido con un grupo también de jóvenes de la Universidad de Sevilla que van a estar en Leymebamba seis meses trabajando con los maestros y con los alumnos. Tienen un gran proyecto de educación y sanidad, les deseo lo mejor y espero que ese granito de arena que ellos aportan dé su fruto y les transmitan a toda esa gente la esperanza de que su mundo puede cambiar.

Os decía al principio que todos los años hay cosas que impactan, cuatro cosas hicieron huella en mi corazón este año. En primer lugar, encontrarme con mi hermana Mercedes, que por causas de enfermedad en una hermana suya de comunidad (Formacionistas) comparte ahora su misión entre Lima y Chachapoyas. Verla tan feliz, tan ilusionada con el taller de mujeres artesanas, con el comedor,… comprobar cómo ese pequeño poblado de


Huancas, donde ella va los domingos a celebrar la liturgia, la quieren, cómo la Madre Katy y ella son queridas en Chachapoyas,… todo ello hace que te sientas orgullosa de tenerla como hermana y feliz porque ella lo es. Como todos los años me impresiona la acogida de nuestros misioneros y misioneras diocesanos, todos se vuelcan con nuestra visita, ninguna queja, hacen que nuestra estancia entre ellos siempre acabe con pena e incluso con lloros. Mi retina recuerda emocionada el llanto de

Patricia y la congoja de Mercedes y del Padre Diego por su marcha. Desde estas líneas, mi agradecimiento a los padres Josely, Manuel Vélez, Antonio Saéz, Diego Isidoro y a las madres Katy, Glafira y Mercedes por ser tan «especiales». Mi corazón se aflige cuando la Madre Gladis, de la comunidad Mensajeras del Corazón de Jesús, me relata con lágrimas en sus ojos y con una impotencia y una rabia contenida, como una chiquilla de su Hogar de minusválidos ha sufrido abusos sexuales por parte de su padre, su hermano y su tío. Relato conmovedor y escalofriante, pero gracias a la entrega y vocación de estas religiosas esa chiquilla será adoptada por la Comunidad y las personas que le hicieron tanto daño ya están en manos de la justicia. Yo me pregunto cómo esa chiquilla superará todo el daño moral que le han hecho. Espero que el amor y la dedicación de estas religiosas hagan que se olvide.


Pero nada de lo ocurrido este año me impacta tanto como el estar con la comunidad selvática de Villa Gonzalo. No ha sido una visita turística a la selva donde todo está preparado para los «gringos» que allí vamos, no. Esto ha sido otra historia. Comprobar in situ como viven, ¡Dios mío! ¿Cómo se puede subsistir de esa manera?, ¿cómo se puede soportar ese calor? ¿Cómo pueden dormir en esas tablas? Parece que algo en mi inte-

rior se transformó, me daba cuenta que en el fondo podemos vivir con casi nada. Me impresionan esas mujeres que esperan a que sus esposos coman con nosotros para comer ellas casi los restos que nosotros habíamos dejado. Me impresiona cómo respetan las jerarquías, cómo el «apud», jefe de la comunidad es el que pone las normas, convoca las reuniones y, en fin, todo se realiza en torno a él. Cómo nos agradecen el que vayamos a comenzar a trabajar con ellos. No os podéis imaginar las caras de esas niñas cuando les entregamos los vestiditos hechos por los talleres de Cáritas Villafranca y Cáritas Almendralejo. Estaban gozosos

y agradecidos cuando supieron que desde el Excmo. Ayuntamiento de Almendralejo los niños y niñas de la Comunidad de Villa Gonzalo podrían disfrutar de unos servicios y de unas duchas en los aledaños de las escuelas. Vivir con ellos y con el Padre Diego Isidoro y nuestro seminarista de la comunidad, Celso, todas estas experiencias fue algo que me caló en el corazón, y que me hace reflexionar todos los días sobre si merezco todo lo que Dios me ha dado, y le pido que me enseñe a compartirlo y a valorarlo. Para terminar, deciros que como siempre fue otro verano inolvidable. Aprovecho la oportunidad que la Revista Encuentro me da para agradecer todos esos donativos que nos llegan desde la Parroquia de Valle, la Asociación de Antiguas Alumnas de las Carmelitas, esos donativos de amigos de Villafranca, Almendralejo y Ribera del Fresno, de corazón agradecer a los talleres de Cáritas antes mencionados la posibilidad de llevar la alegría de estrenar un vestido nuevo a las niñas de la selva, Villa Gonzalo, Leymebamba y Chachapoyas. Os recuerdo a todos los que leáis esta Revista que el mes de octubre es el mes por excelencia de las Misiones. Y que el día 23 de octubre todos estamos obligados a colaborar con la celebración del DOMUND. Coro Díaz Tortonda.


La oración es un bálsamo que nos da serenidad in darnos cuenta ha pasado el verano y comenzamos un nuevo curso lleno de ilusiones y esperanzas. El gran acontecimiento de la visita a nuestro país de Benedicto XVI ha sido para nnosotros, los cristianos, un renovar la fe. Ver a tantos jóvenes de todo el munodo congregados en Madrid nos ha dado más fuerza para seguir. Durante estos días hemos oído decir al Santo Padre que perseveremos en la oración porque ésta es el motor de nuestra vida. En este sentido, no debemos olvidar que para introducirnos en ese encuentor con Jesús es fundamental el silencio. La Virgen María, madre de todos, optó por el silencio, pero por un silencio elocuente. María vivió su silencio, acogió en silencio la palabra y nos entregó ésta también en silencio. Por eso ella supo estar en su sitio con sencillez y fortaleza. La vida se balancea entre el gozo y el dolor, entre las risas y las lágrimas, entre las tristezas y las alegrías. Por eso, queridos amigos, en cualquiera de estas situaciones la oración es un bálsamo que nos da serenidad, una fuente que nos alimenta y que da sentido a todo lo que hacemos cada día. La paz interior es el fruto de la oración realizada con constancia y, por tanto, tam-

bién es el secreto para ser feliz independientemente de todo lo que esté pasando a nuestro alrededor. No puedo terminar esta reflexión sin dirigirme de nuevo a la Virgen, que con esa belleza que nace de la calma más profunda y del deber bien hecho es el camino que nos lleva al mismo Dios a través del recogimiento que conlleva la oración: "Bueno es espera ren silencio la salvación de Yavé" (Lam. 3, 26). Consolación Gómez Delado.


Día 7 de Octubre, Viernes: • ENCUENTRO ARCIPRESTAL DE CATEQUISTAS, en Fuente del Maestre, a las 17 h.

El calendario de bautizos para el próximo trimestre queda establecido: Octubre: –Sábado 15 ....... 19,30 –Domingo 16 ... 13,00 –Sábado 22 ....... 19,00 –Domingo 23 ... 13,00

horas horas horas horas

Noviembre: –Sábado 5 ........ 20,00 –Domingo 6 ..... 13,00 –Sábado 19 ....... 20,00 –Domingo 20 ... 13,00

horas horas horas horas

Diciembre: –Miércoles 7 ..... 20,00 –Jueves 8 ......... 13,00 –Sábado 17 ....... 20,00 –Domingo 18 ... 13,00

horas horas horas horas

Día 7 de Octubre, Viernes: • CELEBRACIÓN DEL PRIMER VIERNES DE MES, en las Formacionistas, a las 19 h. Día 16 de Octubre, DOMINGO: • CELEBRACIÓN DEL ENVIO (APERTURA DEL CURSO PASTORAL), A LAS 12:30 H., EN EL VALLE.

Domingo 23 de octubre, Día del DOMUND

Día 7 de Noviembre, Lunes: • CURSO DE PREPARACIÓN DEL MATRIMONIO CRISTIANO, a las 21 h., en el Salón Pastoral del Pilar.

Breve: La RECAUDACIÓN PARA EL CUERNO DE ÁFRICA en la Parroquia de Santa María del Valle asciende a 1.205 euros.

Día 19 de Noviembre, Sábado: • NOVENA DE LA MILAGROSA, a las 19:30h. Día 29 de Noviembre, Martes: • NOVENA DE LA INMACULADA, a las 19, 30 h. en el Valle.


Revista Encuentro 34  

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