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...SI DIOS QUIERE... i estancia en la diócesis de Mérida-Badajoz, y especialmente en la parroquia de Sta. María del Valle, está a punto de llegar a su fin. Del 17 de Octubre de 2001 a Septiembre de 2003: ¡23 meses! ¡Cómo ha pasado el tiempo! ¡Como si hubiera llegado ayer! Permitidme dirigiros, con pocas palabras, mi más sincera gratitud por la acogida fraternal que me habéis brindado. Desde mi llegada hasta hoy, todo ha sido acogida calurosa, amistad, comunicación de bienes tanto materiales como espirituales. Lo más hermoso para mí ha sido esa proximidad humana experimentada de cuando en cuando en la corrección fraterna, hecha sobre la base de la confianza, la delicadeza y la discreción. Total, ninguna familia me ha cerrado la puerta de su casa en esta preciosa y religiosa ciudad. He aprendido a amar y apreciar esta ciudad y a sus habitantes. He sido querido. ¡¡No se puede pedir más!! Quiero recordar ahora con vosotros algunos momentos que guardo con especial cariño: Fue bonito el beso que me dio una niña pequeña al terminar la misa en las HH. Formacionistas, o esos niños pequeños que me llamaban “San Pablo” (ojalá fuese así) en lugar de Juan Pablo, o la otra pequeña que rompió a llorar porque pensaba que se le había pegado el color de mi piel (los niños son los niños…). Me acuerdo también de aquellos encuentros informales con algunos jóvenes en el Parque de las Rosas, en donde hablábamos de todo…, en fin, muchos momentos que quisiera recordar con vosotros, pero no tengo espacio. Aún así, todos estos momentos, y muchos más, los guardo con cariño en ese diario que he ido escribiendo desde que llegué, porque en esas letras veo colmada mi vida en muchos aspectos, y todo gracias a vosotros. Gracias a mis compañeros sacerdotes de Santa María del Valle, del Carmen y del Colegio S. José. También reitero mi gratitud a todos los miembros de las Congregaciones religiosas de Villafranca, a toda la comunidad cristiana y en especial a la comunidad de Santa María del Valle. Soy consciente de que las palabras no reflejan siempre la densidad de los sentimientos. Pero no hay más remedio que utilizar estas palabras: ¡¡¡ MUCHÍSIMAS GRACIAS!!! Ya tendré la oportunidad de despedirme oficial y formalmente en Septiembre. Así que ¡hasta la Coronada, si Dios quiere...! Juan Pablo Ilunga Nday


La razón de ser de los equipos de Nuestra Señora a razón de ser de los Equipos de Nuestra Señora es ayudar a las parejas a descubrir la riqueza del sacramento del matrimonio y a vivir la espiritualidad conyugal. Los ENS, Movimiento de espiritualidad conyugal de la Iglesia Católica, están constituidos por parejas que creen en el ideal del matrimonio cristiano y que se proponen: – Permanecer fieles a las promesas del bautismo. – Poner a Jesucristo en el corazón de sus vidas. – Conocer mejor la voluntad de Dios sobre el hombre y la mujer para cumplirlo. – Promover el matrimonio y la vida familiar en la sociedad. Las parejas de los ENS cuentan con el apoyo de aquellos con quienes comparten su ideal y se comprometen a hacer «equipo». La palabra «equipo» expresa claramente el espíritu y la unidad necesarias para alcanzar un ideal común. Los Equipos de Nuestra Señora tienen como fin esencial ayudar a las parejas a buscar la santidad, ni más ni menos. El amor conyugal encuentra su fuente en el amor de Dios. Es la esencia de la unión de estos dos amores, donde nace la espiritualidad conyugal. Los equipos son más que una comunidad humana, se reúnen en nombre de Cristo. Reunidos en su nombre, su espíritu nutre nuestra fe y la engrandece. Las parejas de un «equipo» se ayudan mutuamente tanto en el plan material como espiritual. Las parejas que entran en los Equipos de Nuestra Señora desean tomar las vías que llevan a una unión más profunda con Dios y buscar la santidad en y a través de su vida conyugal y familiar. Los ENS están convencidos de que estas parejas se sentirían llamadas hacia Jesús y hacia el sacramento del matrimonio, si vieran el ejemplo de las parejas cristianas que se aman y se ayudan mutuamente. En este espíritu, las parejas que buscan dar un sentido auténtico a su vida conyugal, encontrarían en la fraternidad y en la ayuda de los miembros de los Equipos de Nuestra Señora un recurso importante de apoyo y de aliento. Villafranca de los Barros fue pionera en la región en este movimiento cristiano por el año 1959. Hoy existen en la localidad cinco equipos y el pasado día 22 de junio se celebraba, en las instalaciones del Colegio San José de la Compañía de Jesús de Villafranca, la clausura del curso actual en la región, con presencia de matrimonios integrantes de los Equipos de Nuestra Señora de toda Extremadura.


EVALUACIÓN GEN l Consejo Pastoral Parroquial de Santa María del Valle, reunido el miércoles día 11 de junio, a las 21:45 h en el salón Parroquial, realizó una revisión de todo el curso pastoral que termina, teniendo en cuenta el plan pastoral que nos propusimos al comienzo del mismo. OBJETIVOS GENERALES. Uno de los objetivos generales que nos propusimos fue: “Llevar a cabo una pastoral evangelizadora y misionera, abierta a los signos de los tiempos”. Se señala que vivimos todavía una Iglesia excesivamente centrada en el culto y demasiado replegada sobre sí misma. Se apunta la necesidad de mayor apertura, allí donde se vive la realidad de cada día. OBJETIVOS CONCRETOS. • Pastoral juvenil. Se valora positivamente todos los encuentros y actividades llevadas a cabo durante el curso; señalando que el próximo curso hay que impulsar la tarea con los jóvenes, como así lo indica el Plan Trienal Diocesano. Así, también, se constata que debe haber una mayor relación entre la comunidad parroquial y los jóvenes y viceversa, de cara a potenciar más la colaboración entre ambos. • Catequesis. Se han conseguido todos los objetivos propuestos para este curso: encuentros y celebraciones a todos los niveles, formación mensual de catequistas y se han potenciado las reuniones con los padres. Se señala como muy positivo la CATEQUESIS FAMILIAR, iniciada como experiencia nueva este curso.


NERAL DEL CURSO CELEBRAR LA FE. • Se valora muy positivamente la Eucaristía dominical de 12:30 enfocada a los niños y a las familias. Se apunta, también, la necesidad de no multiplicar el número de misas; por lo que se constata que las “eucaristías particulares” a niveles de grupo no potencian la unidad parroquial, el sentido comunitario, sino todo lo contrario. • No se ha revisado ni replanteado el cursillo prematrimonial. • Tampoco se han promovido grupos de oración desde la Parroquia. CREACIÓN DE LA COMUNIDAD. • Economía. Se apunta, de nuevo, la necesidad de crear conciencia de la responsabilidad que tenemos todos de sostener a nuestra Iglesia. • Grupo de medios de comunicación. Fue creado el equipo que confecciona la Revista Parroquial, Encuentro, cuyo nuevo número está en tus manos. Este grupo apunta que es un grupo abierto para todo el que tenga algo que aportar. • Grupos de limpieza. De nuevo se anima a pertenecer a estos grupos. Hay necesidad de más voluntarios. SERVICIO A LOS DEMÁS. • Cáritas. Se cumplieron sus objetivos con la reunión mensual de formación para voluntarios. • Pastoral de enfermos. Hasta el momento se han inscrito unos diez voluntarios para comenzar esta tarea. Se iniciará el trabajo a principios del próximo curso. POR ÚLTIMO, y cada vez más, se siente la necesidad de un CENTRO PARROQUIAL o CASA DE LA IGLESIA, que aglutine todas las actividades de la Comunidad. Se plantea el proponerse esta cuestión como una de las más prioritarias para el próximo curso.


Sor Ángela de la Cruz, Santa ierto es que a Ángela de la Cruz no le hubiera gustado nada toda la parafernalia que se ha vivido durante el mes de mayo como consecuencia de su nombramiento como Santa. No menos cierto es que todos los devotos de Madre Angelita la consideraban Santa desde mucho antes, sin necesitar siquiera el permiso eclesiástico. Pero cada cosa sigue su trámite y después de muchos años de trabajo, tanto en España como en el Vaticano, la canonización de la monja sevillana era un secreto a voces que todos ansiábamos confirmar. Sor Ángela de la Cruz, Santa. Su Santidad el Papa Juan Pablo II volvía a España para honrar a Madre en su tierra, como ya hiciese en 1982 cuando en Sevilla la proclamó Beata. Madrid se vistió de gala para recibir al Papa y los ecos de la fiesta cristiana inundaban Sevilla, donde nació Angelita Guerrero y donde dio sus primeros pasos la Compañía de Hermanas de la Cruz de una semilla engendrada por la Santa. Cientos de villafranqueses se unieron también a la fiesta tanto en Madrid como en Sevilla y muchos más en Villafranca de los Barros que tiene el honor de contar con una de las primeras casas del Instituto fundado por Sor Ángela, y donde la Santa estuvo en varias ocasiones. Los villafranqueses demostraron con su fervor, cariño y participación el agradecimiento a las Hermanas de la Cruz y a su labor entregada, humilde y comprometida con Cristo y con su cruz, siguiendo siempre el ejemplo de la santa fundadora. Los autobuses que se desplazaron desde Villafranca a la capital de España y a la capital andaluza fueron llenos de devotos de Madre Angelita para honrar su Santidad acompañando al Papa y a las Hermanas de la Cruz que llevan en su sencillez la impronta de una Santa. Y Villafranca se volcó con Sor Ángela durante el Triduo celebrado en nuestra Parroquia de Santa María del Valle, llenó las calles de flores, cantos y de oración al paso de Madre y compartió una alegría sin precedentes con las Hermanas de la Cruz de nuestro pueblo. Si al principio era consciente de que el jolgorio y la fiesta vivida no era del estilo humilde que siempre vivió Sor Ángela de la Cruz, termino expresando que nuestra Santa estará orgullosa por el apoyo de Villafranca, que ha demostrado durante todas las celebraciones que el amor a Madre y a sus hijas, las Hermanas de la Cruz, es mucho más que un modo de vida.


on ya unos 100 centros Parroquiales los que existen en nuestra Diócesis. Nuestra Comunidad Cristiana de Villafranca está necesitando, cada vez más, una casa donde reunirse, trabajar y convivir. Esta casa o Centro Parroquial es fundamental para impartir la catequesis, para desarrollar la labor de atención a los necesitados, celebrar reuniones de los distintos grupos que forman nuestra Iglesia: liturgia, visitadores de Enfermos, Hermandades y Cofradías, Asociaciones, Catequesis… Es un proyecto colectivo. Nos atañe a todos y, hombro con hombro, debemos colaborar para hacerlo realidad. “Donde no hay más que templo, no sólo suele haber más que culto; y donde sólo se da éste, no estamos ya ante un culto plena y específicamente cristiano, que, además de sacrificios, reclama misericordia; antes, durante y después de celebrar la fe, debemos vivirla, anunciarla y refrendarla con el testimonio. El sentido práctico nos dice que en una iglesia no caben, ni estirando al máximo, todas las personas y actividades que configuran la vida parroquial: formación a todos los niveles, servicios caritativos y asistenciales, hermandades y cofradías, convivencias de niños, jóvenes y adultos, ambiente de acogida pastoral para los más cercanos y los más distantes de la comunidad. Todo esto exige, a gritos muchas veces, locales idóneos donde reunirse y encontrarse bajo techo. La construcción de una Casa de la Iglesia o Centro parroquial es una empresa ardua, que hace historia en la vida, a veces de siglos, de una comunidad. De arranque ha de brotar entre todas sus fuerzas vivas, Párroco y Consejo Pastoral, un impulso de colaboración y de entrega, para dar un gran paso hacia delante en el dinamismo pastoral y cristiano de la feligresía.” Antonio Montero Moreno. Arzobispo de Mérida-Badajoz. “IGLESIA EN CAMINO”, nº 471.

¡ACOGEMOS IDEAS E INICIATIVAS SOBRE ESTE TEMA! Queremos empezar a dar los primeros pasos a comienzos del próximo curso.



Encuentro 02