Page 1

DOMINGO XVIII DEL TIEMPO ORDINARIO FIESTA DE ESTATUTOS DE LA COFRADÍA DE LA COLUMNA D. MARIANO CABEZA PERALTA PARROQUIA EL SALVADOR DE BAEZA “Abres tú la mano Señor y nos sacias de favores” Sal. 144 Con cuanta verdad se cumple la palabra de Dios en nuestras vidas. El Señor Jesús siempre está cerca de nosotros colmándonos de todo aquello que necesitamos en cada momento, aun cuando no entendamos los derroteros de nuestra historia, o incluso sospechemos que Dios no está presente, luego, con la perspectiva y la serenidad que da el tiempo y la distancia, podemos ver la mano de Dios y su divina providencia. Vosotros, queridos cofrades de la Columna, también podéis orar con estas palabras del Salmo 144. Un curso pastoral marcado por el XXV aniversario de la venida de la Imagen de la Virgen de las Lágrimas a nuestra ciudad y a nuestro templo parroquial.


Cuántos momentos vividos, cuántas emociones y sentimientos de piedad en 25 años que hemos ido reviviendo en cada actividad o culto organizado por nuestra Cofradía. Demos gracias a Dios eternamente porque es la llama viva de la Fe que Dios nos ha regalado la que nos introduce en este océano de gracia. Una vida marcada por el encuentro con Jesucristo, por la experiencia del amor de Dios y a Dios, una esperanza firme en Aquel que tiene Palabras de vida eterna y es Alimento que no perece. Y todo a pesar de los tiempos difíciles que corren para la fe y los creyentes, a pesar de las piedras y zancadillas del camino, a pesar de aquellos que destruyen con críticas ácidas pero no aportan nada positivo. Podemos decir con el apóstol San Pablo: ¿Quién podrá apartarnos del amor de Cristo? Nada ni nadie si realmente nos dejamos amar por el Señor, si realmente nos sumergimos en el amor de Dios. Nada mejor para saciarnos de Dios que participar en su festín, en su divino convite, para que se cumpla la Palabra del profeta Isaías: Venid, comed sin pagar. Esa gran fiesta es la Eucaristía: Palabra abundante y sustanciosa de parte de Dios. Pan Eucarístico, presencia viva de Cristo que nos alimenta, fortalece y da vigor. Comunidad de hermanos unida en una misma fe, esperanza y amor. Tres elementos necesarios y perfectos para no perder las fuerzas, ni el sentido de la vida. María, la Madre de Dios y nuestra, es maestra en esto: Se alimenta de la Palabra, una Palabra que se hace carne en su vientre. Mujer cimentada en la fe desde niña, orientada a la esperanza y movida por el amor a Dios y a toda la humanidad siendo continúa intercesora nuestra. Si nosotros estamos viviendo ya con esta intensidad, tenemos una urgencia que cumplir: “Dadles vosotros de comer” Hoy tenemos que aplicar este imperativo del Señor en su doble dimensión. Dar el pan material. En esta crisis general hay personas que no tienen lo necesario para vivir. Cuánto más una cofradía, que es una institución


eclesial con hondas raíces caritativas, tiene que destinar en este año jubilar una parte importante para dar de comer. Precisamente, hermanos, el domingo próximo, primero de mes, y a través de Cáritas, haremos una colecta para ayudar al cuerno de África que se muere literalmente de hambre. A los cercanos y a los lejanos porque lo que hicisteis con uno de estos mis hermanos, conmigo lo hicisteis también nos dice el Señor. Dar el pan de vida. Porque no solo hay que saciar los estómagos hambrientos, también hay que saciar los corazones vacíos, las vidas superficiales hartas de hastío y rutina. Saciarlas de lo que verdaderamente da hartura y merece la pena. Somos los testigos del Señor, testigos de su amor y su presencia. En este año dedicado al laicado hemos recordado que el lugar propio de vosotros los laicos es el mundo, la sociedad, la cultura. Allí tenéis la obligación y el deber de llevar el pan de la Palabra de Dios, y desde allí llevar a los hermanos al Pan de la Eucaristía. Se lo pedimos en este domingo al Señor Jesús, que sepamos dar de comer a todos, que pongamos nuestras pobres raciones en común con los demás para que Dios las multiplique. Pedimos a la Virgen de la Lágrimas que interceda por nosotros, pecadores, para que nada ni nadie nos aparte del amor de Jesucristo, para que busquemos con ansia el pan que no perece, Cristo Jesús. Que así sea.

FIESTA COFRADIA DE LA COLUMNA 2011  

HOMILIA CON MOTIVO DE LA FIESTA DE LA COFRADIA DE LA COLUMNA DE 2011