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Parranda Magazine Mayo 2014

Parranda Magazine Number One/


3,2,1 Parranda! Como diseñador del primer número de Parranda voy a aprovechar el espacio reservado para el índice para dar las gracias y felicitar a todos y cada uno de los participantes en este primer (y esperemos que no último) supernúmero. Espero que disfrutéis tanto o mas de lo que yo lo he hecho maquetando y poniendo dibujitos a vuestros artículos. Eskerrik asko.


El último poeta. Escrito por L. Sánchez


por L. Sánchez

Y su mente voló más allá de las palabras. Decía ser la víctima de un sentimiento provocado por el desvalijo cultural que le habían provocado. “Tal vez sea el recoveco bohemio que me caracteriza” se decía a sí mismo mientras embalaban sus libros en cajas de metal acorazado, descorazonado. “O tal vez sea culpa de mis anónimos mensajes. Pero si son anónimos ¿Cómo demonios han conseguido dar conmigo? Víctor me dijo que todo estaba atado y bien atado. Tan atado como mis manos ahora”. Se llevan el caviar de papel y plástico de su casa y dejan el pasto para mortificar al dueño por sus crímenes. “Lorena me lo repitió en varias ocasiones; déjalo, deja de hacer que te persigan, pero no quise escucharla. Si tan solo hubiese para a escuchar… No, está bien así, me merezco esto y no me arrepiento de ello. ¿Cómo se puede abandonar el respirar? ¿Cómo se puede abandonar el comer? ¿Cómo cojones, en serio, que alguien me lo diga, se puede abandonar el amor?”. Y su mente nadó en su sufrimiento. Ciertos cristales salían de sus cuencas para estrellarse en los labios de su cabeza gacha. La Autoridad se reía y le señalaba como si fuera un asesino que se merecía sus propias lágrimas. Pero él sabía que no, y cuánto más lloraba, más el fuego ascendía por su cuerpo. Más caliente sentía su piel y más sangre salía de sus puños apretados. Torció el gesto y arruinó su perfilada cara apretando los dientes y frunciendo el ceño. La Autoridad lo tiró al suelo con el fin de evitar que hiciera cualquier estupidez. Le gritaban e insultaban al oído izquierdo mientras el derecho percibía las vibraciones de las pisadas de La Autoridad. Sus ojos podían hacer arder la ciudad del fuego que contenían y sus lágrimas, antes salapágina 5


El último Poeta

¿Cómo se puede abandonar el respirar? ¿Cómo se puede abandonar el comer? ¿Cómo cojones, en serio, que alguien me lo diga, se puede abandonar el amor?”. Y su mente nadó en su sufrimiento. das, se sentían como corrosivo ácido emanando y cayendo al suelo de madera. Otra estantería más desvalijada. Otro instrumento guardado en la caja de La Autoridad. Otro sentimiento que se ahoga en el mar de su corazón. Sintió algo pequeño de metal rozando sus dedos, eran las llaves. Podía escapar pero ¿De qué le serviría? Y su mente ardió en la negrura de la ira. Oyó un sonido que le resultó bastante familiar. Era el rasgueo de una guitarra española. Era su guitarra. Era el duro suelo. Era lo predecible. Y, de repente, fuego y humo en su mente, se quitó las esposas y quitó a La Autoridad de encima de él. Con las manos ya liberadas le quitó la porra eléctrica y arremetió contra la cara de ese hombre hasta convertirla en una maraña de huesos y carne. parranda magazine · número uno


por L. Sánchez

Próximo se acercó el siguiente y sin pensárselo dos veces cogió la pistola del hombre muerto y apuntó a La Autoridad con ella. Las lágrimas brotaban. Los dientes rechinaban. Los rifles le apuntaban a la cabeza. Y él lloraba. Lloraba y maldecía el mundo, ahora su fatal Némesis. “Tranquilo muchacho, no tenemos por qué hacer esto por las malas, suelta la pistola y no te haremos nada”. Y su lengua cosió en el aire las palabras que su mente dibujó. “¿Nada? ¿Decís que no me haréis nada? Ya nada más podréis hacerme, pues ya me habéis hecho todo lo posible. Me estáis arrebatando a mis hijos, pues esas letras y notas son sangre de mi sangre. Esos instrumentos que vosotros guardáis en cajas eran carne de mi carne. Esos papeles y libros que estáis archivando son alma de mi alma. Y aun decís que no me haréis nada. Nada puedes hacerle al débil cuando le has convertido en débil. Nada puedes hacerle al sabio cuando le has quitado la palabra. Nada podéis hacerme ahora que me habéis quitado mi Nirvana. ¿Qué sabéis vosotros de quitar, si lo único que tenéis miedo a que os quiten es la vida que creéis vuestra? ¿Qué podéis saber vosotros sobre la rabia, ira, odio -sentimientos tan profundos como la felicidad, la alegría o el amor-, cuando nunca habéis amado algo tanto que es parte de vosotros? “Ya no queda sitio en este mundo para las palabras, ya no queda el suficiente espacio para la imaginación, ya no queda rastro de lo que una vez se llamó ser humano. Ahora todo es fuego y cemento, electricidad y caos, ropa, casas, gente, comida, anuncios, indiferencia. página 7


El último Poeta

“Tranquilos, no podréis hacerme ya más. Pues siento más vivo este trozo de metal entre mis manos que mi ser.” Ahora todo es artificial. Ya no queda recoveco en este mundo para personas como yo, al que llaman “El último Poeta” en los titulares. Al que hasta su propia familia dejó de lado por el miedo a las represalias. No, ya no queda nadie ni nada que aprecie el arte, la cultura o el amor. Y la mente durmió. “Tranquilos, no podréis hacerme ya más. Pues siento más vivo este trozo de metal entre mis manos que mi ser.” La Bala salió disparada desde el cañón, atravesó la cavidad bucal, abriéndose paso por los huesos de la mandíbula superior hasta alcanzar el cerebro, el cual se apartó hacia un lado para hacerle sitio a la señora de metal. Esta, La Bala, llegó al final de la calavera y resquebrajó el hueso como se parte una paja con los dedos, para perderse en una de las dos bombillas fluorescentes que iluminaban la habitación, sumiendo a esta en una penumbra idónea para la ocasión, entre el tenue azul de la bombilla restante y el negro de la noche entrando por la ventana.

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por L. Sánchez

“Joder, y ¿ahora qué se supone que tenemos que hacer con toda esta mierda?” preguntó uno. “¿Te refieres a las poesías, historias y partituras del pringa´o este?” preguntó otro. “El jefe dijo que lo quería vivo y que si el marica se suicidaba debíamos limpiarlo todo, quemar el apartamento con todas sus gilipolleces dentro y desaparecer como si nunca hubiésemos estado aquí. Pero que recogiéramos la hora y fecha de la muerte para ver que milonga tenían que decir por televisión, ya sabéis que la gente le tenía cariño al maricón este” contestó aquél otro “Bueno, pues ¿hora de la muerte?”. 02:16 horas 15 de septiembre del 2037 página 9


Milton contra Keynes. Escrito por Txarmander


Milton contra Keynes

Dejando a un lado que suelo tener que lidiar con comentarios despectivos cuando doy a conocer mi carrera, estoy bastante contenta con ella. Hoy en día estudiar Económicas está al mismo nivel de fiabilidad que las predicciones de Sandro Rey, pero, en lo relacionado a las decisiones políticas, me sirve de instrumento para comprender qué sucede y por qué. Así pues, asumiendo que a estas alturas la amplia mayoría de la gente estará bastante quemada de escuchar cada día las mismas noticias económicas sólo que con distintos tecnicismos y números, me abstendré de entrar en vacías explicaciones, pero sí daré una que veo indispensable para entender lo que sucede a nuestro alrededor. La economía se entiende como la herramienta que tiene la sociedad para administrar unos recursos escasos con el fin de producir un bien o un servicio. El problema es que esto puede interpretarse de infinitas maneras. En el siglo XX, cuando la ciencia económica empezó a coger fuerza, destacaron dos principales corrientes: el liberalismo de Milton Friedman y el keynesianismo de John M. Keynes. Estas dos maneras de ver la economía son casi opuestas, y, si se entiende qué mueve a cada una, se tendrán unos conocimientos más que básicos para entender qué ocurre hoy en día. Está claro que otros movimientos, como el comunismo, han sido históricamente importantes, pero me centraré en los occidentales.

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por Txarmander

Como en todas las crisis, la sociedad se planteó qué clase de sistema económico estúpido tenía si podía reventar tan dramáticamente, y aquí entró Keynes. Empecemos por Milton Friedman, que siendo una de las figuras más representativas de la Escuela de Chicago, promovió efusivamente el libre mercado. Ahora bien, entremos a analizar qué representa exactamente ese libre mercado, porque en la economía la palabra “libre” no tiene por qué tener una connotación positiva. Básicamente se trata de que el gobierno no meta mano y deje a las empresas actuar a su aire, sin ofrecer ninguna prestación social: colegios, universidades, museos, hospitales... etc., todo privado. El déficit público, que significa que un gobierno gaste más dinero del que tiene, era completamente impensable. El liberalismo se asienta en que cada uno, según lo que trabaje y cobre, podrá permitirse un nivel de vida u otro.

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Milton contra Keynes

La filosofía de Friedman gustó bastante hasta que estalló la infame crisis del 29, ésa que nos suena a todos pero que como pasó hace tiempo cae en el olvido rápido. Como en todas las crisis, la sociedad se planteó qué clase de sistema económico estúpido tenía si podía reventar tan dramáticamente, y aquí entró Keynes. Viendo que el liberalismo incrementaba el desfase entre los ricos y los pobres, Keynes propuso un cambio en la manera de gestionar la economía. Si la gente pagaba más impuestos, el gobierno podría administrar ese dinero para ofrecer colegios públicos a los estudiantes más pobres, hospitales públicos a los que no pudiesen pagarse la sanidad privada, prestaciones por desempleo… etc. El déficit en el que se incurría para financiar estas prestaciones sociales se veía como un instrumento del gobierno para ayudar a la ciudadanía, de modo que en época de crisis se gastaría más dinero, y en época de bonanza se podría compensar dicho gasto. Con sus bien recibidas políticas sociales, el keynesianismo puso en duda la agresividad económica del libre mercado, y todo fue paz hasta la siguiente crisis, la de los años 70, la del petróleo. De nuevo, la gente se planteó hasta qué punto le venía bien ese sistema económico. No directamente así vamos, pero por mucho que la gente no sepa de economía, sabe en qué quiere y en qué no quiere gastar su dinero.

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por Txarmander

Sólo cabe esperar que esta situación remita una vez pasada la crisis, y que sea únicamente un intento por “sanear las arcas públicas” Una vez puesto en jaque a Keynes se retomó un liberalismo “más social”, que ha sido a grandes pinceladas el vigente hasta el día de hoy. Sin embargo, vistas las políticas de ajuste aplicadas últimamente, la balanza se está tornando más hacia el liberalismo que hacia el keynesianismo. Sólo cabe esperar que esta situación remita una vez pasada la crisis, y que sea únicamente un intento por “sanear las arcas públicas”, que no es más que un eufemismo para referirse a que el estado consiga compensar mediante recortes el dinero que gastó en su día; en otras palabras, librarse de la deuda pública, que no es más que una acumulación de déficits otros muchos años. La épica lucha entre Milton y Keynes es una de las miles de polémicas que existen en la economía. Cómo para que alguien pueda fiarse de un economista a ciegas como si se tratase de una ciencia exacta, y no de predicciones económicas propias de un programa televisado a altas horas de la madrugada con cartas del tarot. Bendiciones y buenas noches. página 15


Mis cojones 33. Escrito por Omin贸n A


por Ominón A

¿Cuantas veces la indignación que nos provoca una situación ha causado que esta frase salga por nuestra boca? Cuan útil ha podido ser en ese instante donde nos sentimos arrinconados, sin respuesta, sin salida a la situación la cual sin comerlo ni beberlo, algún hijo de puta nos ha invitado a vivir. Bien, pues si hasta este mismo instante nunca te habías preguntado de donde venía la expresión, no me de las gracias y continúa leyendo. Permiteme querido lector, al cual que tengo raptado en una pesada lectura y el cual espero que después de esta, sienta síndrome de Estocolmo hacia mi persona, que me remonte al año en el que Jesús cumplía dicha edad, 33. Las calles olían a orín y una humareda de polvo danzaba por el ambiente dejándolo algo cargado. Jesús, a partir de ahora JC, cansado de vacilar transformando el agua en vino y el vino en Don Simón de brick decidió tocarle el telefonillo a su amigo Judas. JC tardó solo unos instantes en darse cuenta de que el telefonillo aún no existía, por lo que lo inventó y después lo tocó. Judas, que siempre había sido hábil con las nuevas tecnologías, como la rueda, el fuego y el Twitter(analógico, de ahí la frase mas vale pájaro en mano que ciento volando, la cual ya explicaré en el próximo número) contestó, e inmediatamente bajo a la calle. Nada más pisar la calle, Judas se quedó perplejo al observar las nuevas Air Max blancas de JC. Tanto, que carcomido por la envidia le hizo saber a JC que él tenía unas iguales. Éste, sabía que no era cierto lo que Judas le decía, ya que acababa de inventarlas hacía escasas horas y su coste era página 17


Mis cojones 33

Las calles olían a orín y una humareda de polvo danzaba por el ambiente dejándolo algo cargado. bastante elevado(tres burras de leche y una camello), con lo cual no podía permitírselas, pero sin embargo, apurado por la situación, decidió contestar con lo primero que le vino a la cabeza y para sumarle cantidad decidió ponerle su edad a la frase. Mis cojones 33 dijo. Y hasta aquí la historia querido lector. Las malas lenguas dicen que no es la original, que la verdadera cuenta que se debe a que el 31 es la mejor jugada en el Mus y cuando quiere uno mostrar decisión en su jugada dice: mis cojones 33, debido al numero de la jugada y la suma de sus testículos. ¡Pero ellos que coño sabrán!...es más...¡MIS COJONES 33!

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Me pueden ustedes comer el co帽o. Escrito por Aitana L贸pez


por Aitana López

“No te arriesgues a ser un macho”, decía la campaña lanzada por Veet. La polémica se dio sobre todo en los países anglófonos, que es donde Veet decidió lanzar esta maravillosa campaña que te animaba a “sentirte mujer las 24 horas del día” gracias a la depilación; aunque se extendió parcialmente al resto de países desde internet. El movimiento feminista en red consiguió en 3 días, como siempre desde el hastag #notbuyingit ya utilizado contra otros productos y compañías, que Veet retirara la campaña. Mientras Adán Jodorowsky se convierte en Ada, yo me pregunto, ¿y dónde hay que firmar para ser un hombre? Si lo pensamos bien, el “no te arriesgues a ser un macho” suena más bien poco amenazador. Y es que, ¿quién elegiría conscientemente, antes de nacer, ser del sexo oprimido? Sí, oprimido señores. Ni feminista radical ni hostias. Es lo que hay. Hablamos del sexo del que, cada 7 horas en España, una de sus integrantes sufre una violación (con penetración, las otras no están ahí contabilizadas). Hablamos de las 21 asesinadas este año ya. Del sexo que cobra el 77% de lo que cobra el otro sexo, es decir, un 23% menos. Del sexo que sustenta el 90% de los hogares conformados por un único adulto con niños al cargo. Si nos vamos ya a nivel europeo, la cosa empeora. Una de cada 3 ha sufrido violencia sexual y/o física. A nivel mundial, en fin, las que sufren el ácido en Afganistán o las que sufren una violación como moneda de cambio en la guerra en Mali son simples ejemplos. O India.

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por Aitana López

Joder India. ¿No hace falta seguir verdad? Así que en serio, ¿quién elegiría eso? Por tanto, como ya os decía, la campaña de Veet no suena muy amenazadora. ¿O sí? Pasaros por Youtube y teclear “veet dudeness”. En todos los anuncios, hay como 4 o 5 distintos, la mujer –convertida en hombre- se excusa lastimera ante el hombre o mujer que miran entre asqueados y anonadados su matojo de pelo de, more or less, un año: “me depilé con la cuchilla ayer”. Uno de los anuncios, quizás el peor y más surrealista, y por eso ya ni siquiera en Youtube, era uno en el que una mujer es atendida en una ambulancia y cuando el médico va a cortar su pantalón para atenderla de alguna herida en la pierna, ella le pide que no lo haga. Lo hace y queda al des-

“Mientras Adán Jodorowsky se convierte en Ada, yo me pregunto, ¿y dónde hay que firmar para ser un hombre?”

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Me pueden ustedes comer el coño

cubierto la pierna de un hombre con pelo, él (ella) se excusa como siempre “me depilé ayer”. Le seguía una voz femenina con el lema del “don´t risk dudeness”. Parece ser que el “ve perfectamente depilada porque nunca sabes qué va a ocurrir”, ha sustituido a la mítica máxima de las abuelas de “ponte ropa interior limpia por si tienes que ir al médico”. No hace falta decir que ni tus piernas ni tus axilas van a estar así si te depilaste ayer, ¿verdad? O quizás sí. Al menos a la chiquilla de 13 o 14 años, que este tipo de cosas le llegan y anidan en su subconsciente y consciente. Y qué coño, en el nuestro también. Si no, fijaros:

Quizás el mundo no quiera enterarse, pero las mujeres, igual que tenemos pelo en la cabeza de forma natural, también lo tenemos en el resto del cuerpo.

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por Aitana López

¿A qué tanto jaleo? Me preguntaba una amiga a raíz de mi indignación con la campaña. Abrí la boca para contestarla, la miré varios segundos y volví a cerrarla. Después, muy despacio, mirándola a los ojos, decidí ser pragmática en vez de soltarle la charla teórica feminista y le pregunté: “¿Cuántas veces has querido irte con un tío una noche y lo has dejado colgado por muchas ganas que tuvieras porque “no estabas depilada”?” Sabía que en el último mes le había pasado al menos una vez. Movió la cabeza a los lados y pareció entenderlo. Es de ésas que no creen en el feminismo. No es un caso excepcional, os puedo asegurar que cualquier hombre de este país ha sido rechazado al menos una vez por una mujer, bajo otra excusa, porque ésta no quería exponerse al “escarnio y vergüenza” de tener 2mm de pelos en las piernas, axilas o coño. Yo también lo hecho, no voy a negarlo. Y la mayor parte de mujeres también. Quizás lo más jodido del asunto es que no existe ese “escarnio y vergüenza”. A ver, siempre vas a encontrarte algún gilipollas. Pero a la gran mayoría de hombres les da igual tu drama depilatorio. Se confirma hablando con ellos, tanto fuera como dentro de la cama. Cuando ellos oyen “vello/ pelo/matojo/whatever”, en su cabeza se forma la idea de algo tan peludo como el Yeti. En ningún caso están pensando en esos 2mm de vello por los que las mujeres nos horrorizamos y nos quedamos con el calentón. Haced la prueba.

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por Aitana López

Me lo comentaba otra amiga, entre horrorizada y maravillada. Estaba tan borracha que, cuando se encontró con un amigo íntimo habitual hace unas semanas, se le olvidó (OH DIOS MÍO) que no iba depilada y se fue con él. El mejor polvo de su vida, dice. Más allá de que fomenta comportamientos y rutinas estúpidas, la campaña de Veet es ofensiva porque a pesar de ser, supuestamente, una marca diseñada para mujeres, no parece saber muy bien lo que es una mujer. Quizás el mundo no quiera enterarse, pero las mujeres, igual que tenemos pelo en la cabeza de forma natural, también lo tenemos en el resto del cuerpo. Es natural, inherente al hecho de ser mujer. Los hombres tienen generalmente más, sí. Pero las mujeres también tienen, joder. Una mujer con tanto vello o pelo como una niña es lo que no es natural. Que no estoy diciendo que las mujeres debiéramos dejar de depilarnos. Lo que digo es que pensemos durante un momento y lo hagamos con cabeza. Si las mujeres sabemos que el hecho de que hoy no te hayas depilado no hace desaparecer tu vagina y te convierte en hombre; y a los hombres este drama depilatorio les suena a chino… ¿De dónde cojones sale todo esto? Muy sencillo: de lo que se ha llamado “creación de una necesidad”.

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Me pueden ustedes comer el coño

¿De dónde cojones sale todo esto? Muy sencillo: de lo que se ha llamado “creación de una necesidad”. Si yo ahora invierto millones de euros en campañas publicitarias agresivas que afirman que tener, por ejemplo, lunares, es un signo de falta de higiene, creo un producto que esconda o haga desaparecer los lunares, consigo que por otros tantos millones varias personas reconocibles por la sociedad apoyen mi teoría y digan cuán maravillosa es su vida desde que su piel luce sin lunares, acabaré por crear en el público al que me dirijo la necesidad de esconder o desaparecer sus lunares. Un público que correrá raudo y veloz a comprar mi producto, porque “lo necesita”. Y acabaré de crear un mercado nuevo que me reportará millones de beneficios. En definitiva, todo esto viene de la necesidad de algunos de mantener su negocio millonario. En el caso del negocio de la depilación, la cosa comenzó por las mujeres y somos actualmente las que sufrimos esa esquizofrenia.

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por Aitana López

Pero en los últimos años, el mercado, que para aumentar sus beneficios debe estar en permanente expansión, ya ha empezado a ir a por los hombres. Estoy segura de que lo habéis notado: primero llegaron las campañas publicitarias de ropa interior, etc. De hombres completamente depilados. Después comenzaron a aparecer los productos “para hombres” sobre el tema. Seguidamente, las supuestas opiniones de mujeres que nunca, aunque la estadística diga algo muy distinto, podrían sentirse atraídas por un hombre no depilado. Cuando se trata de hacer dinero, señores, aquí nadie está a salvo. Y de eso va todo. De hacer dinero. Así que simplemente os digo que, dejando el criterio de si voy suficientemente depilada a la compañía, a mí Veet me puede comer el coño… O los huevos.

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El puto Rap en España. Escrito por Cipote Eléctrico


por Cipote Eléctrico

El panorama del rap español da grima. Pero una grima que te cagas, compadre. A menudo se tiene que topar uno con comentarios de toda índole. “Que si eso no es rap real”, “Que si el Jip-Jop y los cuatro elementos son algo más que una forma de vida”, “Que si el rap andergrunz habla calle” y un sinfín de lo que científicamente catalogo como soplapolleces. En este artículo no pretendo catalogar ni elaborar una lista de todas las perlas que se han ido diciendo, para escribir un sin fin de hojas repletas de idioteces ya tenemos a Ken Follet, pero si que me gustaría abordar una en concreto: “Es que ese hace música para niños”. Antes de entrar al ruedo nos pondremos en contexto. Debo, primero, aclarar que la afirmación es totalmente válida, hay rappas españoles de lo que hoy catalogamos como “vieja escuela” que tienen un púbico que ronda la quincena. Nach, Chojin o Duo Kie son claro ejemplo de ello. No obstante, siempre la he escuchado envuelta en una connotación peyorativa hacia los mismos. Devaluando su trabajo y restando a éste una importancia capital, propiciadas estas “acusaciones” por una clara envidia y falta de reflexión. Particularmente, hace años que dejé de seguir a grupos como los arriba citados, eventualmente cuando publican algo si que le suelo dar una vuelta, dejándome llevar por una mezcla entre la nostalgia y la curiosidad, y ,efectivamente, me resultan grupos demasiado sencillos y básicos a todos los niveles para mis orejas. Empero eso no me hace verter sobre ellos estupideces y reconozco la importancia que tienen dentro del pANOrama. Me explico. El rap es el género musical que más ahonda en la letra y en su contenido. No voy a hablar de mensaje (no homo-SMS), página 31


El puto Rap en España

En este artículo no pretendo catalogar ni elaborar una lista de todas las perlas que se han ido diciendo, para escribir un sin fin de hojas repletas de idioteces ya tenemos a Ken Follet, pero si que me gustaría abordar una en concreto: “Es que ese hace música para niños”. cada uno que rapee o que escuche rapear de lo que le satisfaga, soy de la opinión de que cuanta mayor variedad mejor. Voy a hablar del proceso de madurez que te permite ir desmigando y disfrutando a otros niveles de la música Hip-Hop. Para ello creo oportuno y muy recurrente hacer una comparativa con la literatura. De la misma manera que con ocho años estás leyendo libros de “El Barco de Vapor”, con quince estás escuchando grupos de rapeiros básicos. No verás a ningún profesor parranda magazine · número uno


El puto Rap en España

de primaria recomendando a sus alumnos leer a Lao Tsé o a Goethe, que pese a ser autores trascendentales en la historia, están muy por encima del nivel que puede tener el alumno. No. Hay un proceso de madurez lógico para ambos casos. Es más, recomendando ese tipo de clásicos al alumno lo más seguro es que ni siquiera se aficione a la literatura. Hay que empezar por una buena saga de “Harry Potters” para ir cautivándolo, para ir guiándolo en ese proceso de madurez. De la misma manera que no hay que hacer de menos a J.K.Rowling por hacer que miles de chavales se interesasen por la lectura, tampoco habríamos de hacérselo a raperos de esa “vieja escuela” por seguir haciendo que muchos jóvenes se interesen por la música rap. Todo tiene su proceso de evolución natural y hay que respetar todos los engranajes de la maquinaria. En mi caso, empecé escuchando Frank-T hace ya tres vidas y media. A día de hoy el viejo ya ni rapea y yo le perdí la estela hace mucho tiempo. Pero debo reconocer que si en su momento me hubiesen enchufado por la oreja el “Faces” de MacMiller, trabajo que bumpeo hoy bien heavy, y no al negrata “T”, no hubiese escuchado rap en mi puta vida. Son distintos niveles, distintas formas y perspectivas, pero se necesitan complementan en ese proceso de madurez, como Reverte y Forsyth.

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Sin tĂ­tulo 1. Escrito por Jackson Pollack


Sin título 1

“No hay un lenguaje, hay infinitos” decía Wittgenstein mientras huía de los padres de los niños a los que abofeteaba en la escuela. Envalentonado proclamo que no hay un arte, hay infinitos; tantos como perspectivas artísticas: y como con todas las perspectivas, ninguna es mejor que otra. Pero la validez de las perspectivas no nos lleva a su inconmensurabilidad, por lo que creo necesario una confrontación entre perspectivas artísticas para conocer la esencia de cada una de ellas. Viajar (cada vez más) me ha permitido conocer la ciudad Condal no hace muchas semanas (lo sé, llego tarde) y en ese choque, el resultado me lleva a hablar no sólo de arte, sino de fenómenos glaciares, cultura y sobre todo de experiencias estéticas. Un témpano flota a la deriva en un interminable intento de encontrar un hogar que sabe que nunca le pertenecerá. Esa quimérica búsqueda de sentido no impide al témpano seguir intentando satisfacer ese anhelo y de hecho, el témpano muta en esa Odisea de encontrarse a sí mismo: desprendiéndose de partes innecesarias a la par que nuevas formas se erigen rígidas en él. El rocío en cambio es una flotación latente que late desde el corazón de la naturaleza; su falta de hogar es su razón de ser y en esa falta, encuentra su verdadero sentido: inundar el mundo fugazmente y fogosamente de chispas vitales de las que brotará a su vez algo nuevo y desconocido.

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por Jackson Pollack

El rocío no puede entenderse sin el lugar en el que se posa, porque de no haber espacio en el que hacerlo, dejaría de ser lo que es. Bilbao es un témpano. Una ciudad hermética en la que el humo de Altos Hornos ha teñido de gris el arte y el color de la ciudad. El arte en consonancia se ha visto hermetizado y ha convertido la experiencia estética en una experiencia estática: paralizada y paralizante. No hay movimiento, no hay frescura y no hay más que ligeras grietas en el impenetrable muro que a día de hoy es el (mal) llamado arte en Bilbao. El arte en la ciudad bilbaína es ese gélido monolito que aún no ha terminado de encontrar su sitio (y que por definición nunca lo encontrará).

Envalentonado proclamo que no hay un arte, hay infinitos; tantos como perspectivas artísticas: y como con todas las perspectivas, ninguna es mejor que otra.

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Sin título 1

A su vez, el público de arte en Bilbao mira extrañado a ese helado monumento, vestigio de tiempos pasados que es el mundo del arte, como en un principio miraba al Guggenheim: sin entender el porqué, desconociendo la verdadera esencia del arte; el hecho de que no necesariamente se ha de responder a ninguna pregunta para disfrutar (o no) de la experiencia estética. Al público se le ha enseñado que el arte es un producto cultural de una determinada calaña adquisitiva y que debe mirarlo extrañado, pero sin la curiosidad que hace al niño levantar la falda de la futura amada; sino con la desidia de quien observa algo que de ninguna manera irá con él. Nos han enseñado que el arte está en ese sinuoso edificio al que acusadoramente señalamos con el dedo y el común de todos nosotros ha asentido sin preguntarse siquiera qué es y no es arte o qué hace a una experiencia estética lo que es. Barcelona en cambio, es rocío. Un lat(i)ente ente que todo lo inunda. El arte en Barcelona se vive, no se consume. Se respira en el ambiente, porque al contrario que en la capital vizcaína, se puede aspirar a respirar. Nadie señala lo que es y no es arte, porque entienden que el mero hecho de señalar, rompe con lo que se supone que es lo artístico. El rocío, al ser algo necesariamente “sin hogar” no hace ascos a nada, de todo se nutre y todo lo inunda; esa es su mayor arma y su peor enemigo. Todo puede ser arte, pero no todo lo es. El cielo barcelonés está presidido por las torres de la Sagrada Familia que Gaudí imaginó como perfecta corona para la ciudad que le vio nacer, crecer y ser arrollado por un tranvía. Los habitantes de la ciudad observan lo sublime parranda magazine · número uno


por Jackson Pollack

El arte en Barcelona se vive, no se consume. Se respira en el ambiente, porque al contrario que en la capital vizcaína, se puede aspirar a respirar.

levantando la mirada (la misma mirada que a muchos bilbaínos nos han enseñado a mantener bien fija en lo que importa: el suelo) y en ese levantar la mirada, levantan también el ánimo de quien ve posible maravillarse ante el vivir, sólo con un abrir de ojos. Bilbao es témpano y Barcelona es rocío (no Jurado). En esa dicotomía entre lo férreo y (f)rígido del hielo y la incandescencia trascendente del agua en la superficie se encuentra la clave: ni en la superficie de la ola que el surfista toma ligeramente, sin ahondar; ni en el monolito en el que hay que escarbar como el buceador que se esfuerza en profundizar en una oscura nada oceánica. No hay que hermetizar el arte pero tampoco airearlo vanagloriándose de haber encontrado la clave para su disfrute. página 41


Vendetta

Vendetta. Ilustración por Manu Prieto Escrito por Siddartha

Mientras comían kebab y bebían cervezas en un sombrío terraplén a las afueras de la metrópoli debatían acerca de las diferentes opciones para llevar a cabo al trabajo. Estaba claro que necesitaban ayuda de alguien de fuera, alguien ajeno a la organización, un outsider. Una semana más tarde, gracias a un infiltrado en el submundo consiguieron contactar con varios posibles sujetos, solo uno de ellos acepto el trabajo. El outsider entro en la compañía bajo el disfraz de un simple conserje. A la mañana siguiente, el vicepresidente anunciaba la disolución de la empresa ante los medios. Las acciones se derrumbaron y miles de empleados fueron despedidos. El presidente yacía muerto en su despacho, sobre el, un post-it que decía “Échame ahora, hijoputa”.

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Manda huevos. Escrito por Poochie


Manda huevos

Hablandolo hoy mismito de vuelta de clase con mi buen amigo Gorka (a partir de ahora Alubia), nos hemos catado del ingente numero de mujeres horrorosas que tienen hijos igual de horrorosos. Bueno a ver, ni puta idea de si los chavalitos saldrán igual que sus mamasitas, pero si hacemos caso a todo ese rollo de los génes y la ciencia todo parece indicar que el pequeño Txomin sera mas feo que una nevera por detrás. Esta reflexión nos ha llegado espontáneamente a Alubia y a mi porque claro, estamos mas salidos que el pico de una plancha y siempre hablamos del mismo puto tema, y nos ha dado por pensar quienes serian los valientes héroes que se atreven a meter el pan en semejante horno. No quiero ponerme en la piel de esos pobres hombres, ni siquiera quiero ponerme a investigar cuales son los motivos que les llevan a hacerlo. Simplemente, hemos considerado que: a) La mujer tiene chines y se ha pillado a algún mulato con un buen trombón b) La mujer folla de puta madre y el tío tiene un estomago como San Mames c) El hombre era un putero y pensó erróneamente que pinzándose gratis una vez al trimestre a una fea acabaría ahorrando. d) La mujer

Ya lo dijo Mandela creo. El que folla pagando acaba ahorrando. página 45


por Poochie

ha ido a una clínica de esas donde los pajilleros dejan el grumo y se ha ahorrado el asqueroso apareamiento. Sea la opción que sea, alguna de estas tiene que ser por cojones. Esto es matemática pura. Un 2+2 son 4 de toda la vida, vamos. No os voy a engañar, este articulo es un montón de mierda y espero realmente que los hijos de esas feas crezcan sanos, pero es que manda huevos con los hombres que presuponemos que se follan a esos bichos. Que vale, para gustos los colores, eres cruel y un hijoputa maleducado y seguro que es la mejor persona del mundo y blablabla, pero en el fondo tenemos razón. Que cada uno puede follarse lo que quiera, pero hay que tener un poco de amor propio. Nada mas señores y señoras, ha sido un placer. Para los hombres que leáis esto y vayáis encaminados a ser unos puteros, manteneos fuertes. Ya lo dijo Mandela creo. El que folla pagando acaba ahorrando.

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Contenidos.


El ultimo poeta / por L. Sanchez / Página 4 Milton contra keynes / por Txarmander / Página 10 Mis cojones 33 /por Omirón A/ Página 16 Me pueden ustedes comer el... / por Aitana López / Página 20 Rap en España / por Cipote Eléctrico / Página 30 Sin titulo 1 / por Jackson Pollack / Página 35 Vendetta / por Siddartha + Manu Prieto / Página 42 Manda huevos / por Poochie / Página 44


Parranda Magazine No.1 Helvetica Edition Dise帽o y maquetaci贸n / Izan Sampedro Ladislao Agradecimientos: Miedinger + Hofmann / Helvetica Impreso en Erandio Mayo 2014


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