Page 1

EL DESTINO DE LOS OBJETOS UN RECORRIDO POR LA COLECCIÓN DE ALEJANDRO CASTAÑO

1


Fredy Alzate. De la serie Lugares en fuga. 2011. AcrĂ­lico sobre lona. 200 x 200 cm. Foto: Carlos Uribe, cortesĂ­a del artista


EL DESTINO DE LOS OBJETOS UN RECORRIDO POR LA COLECCIÓN DE ALEJANDRO CASTAÑO


EL DESTINO DE LOS OBJETOS. UN RECORRIDO POR LA COLECCIÓN DE ALEJANDRO CASTAÑO Paralelo 10 agradece a cada uno de los artistas por autorizar la publicación de sus obras en este libro, a las galerías, las instituciones y los fotógrafos que contribuyeron a recopilarlas; a Marcela Duarte, por su apoyo en la promoción del libro. A Alejandro Castaño, por abrirnos las puertas de su colección. Agradecemos muy especialmente a AUDI Colombia sin cuyo apoyo e interés en el arte colombiano este libro no sería posible. Nota del editor: En el proceso de edición se contactaron a los artistas y legados de artistas para obtener su aprobación en la publicación de las imágenes reproducidas. Para las obras de María Teresa Hincapié, Wilson Díaz, León Ferrari y Alberto Riaño, se buscó por todos los medios obtener un consentimiento expreso y no se logró antes de entrar a impresión. Para respetar los derechos sobre las obras, estas se reproducen con todos los créditos a sus autores.

Dirección editorial María Victoria Mahecha y Gloria Cristina Samper Paralelo 10 Ltda. – www.paralelo10.net Textos María Victoria Mahecha y Gloria Cristina Samper Ximena Gama Chirolla Diego Garzón Curaduría de obras Paralelo 10 Diseño y diagramación Haidy García Rojas Revisión de textos Natalia Méndez Méndez Primera edición: septiembre de 2017 Con el patrocinio de ISBN 978-958-9007-84-6 Ninguna parte de esta edición puede ser reproducida, almacenada o transmitida de manera alguna ni por ningún medio, ya sea electrónico, químico, mecánico, óptico, de grabación o fotocopiado, sin permiso previo de los editores.

© Sobre las obras, cada uno de los artistas, o sus legados © Sobre los textos, Paralelo 10 Ltda. © 2017, de la presente edición en castellano para todo el mundo: © 2017, Paralelo 10 Ltda. www.paralelo10.net Bogotá, Colombia Penguin Random House Grupo Editorial, S. A. S. Cra 5A No 34A – 09, Bogotá, Colombia PBX: (57-1) 743-0700 Penguin Random House Grupo Editorial apoya la protección del copyright. El copyright estimula la creatividad, defiende la diversidad en el ámbito de las ideas y el conocimiento, promueve la libre expresión y favorece una cultura viva. Gracias por comprar una edición autorizada de este libro y por respetar las leyes del copyright al no reproducir, escanear ni distribuir ninguna parte de esta obra por ningún medio sin permiso. Al hacerlo está respaldando a los autores y permitiendo que PRHGE continúe publicando libros para todos los lectores.

Impreso en Colombia - Printed in Colombia en papel Lumisilk de 150 gr Cubierta: Fredy Alzate. De la serie Lugares en fuga (detalle). 2011.


CONTENIDO Prólogo

9

María Victoria Mahecha y Gloria Cristina Samper

El destino de los objetos

13

Ximena Gama Chirolla

Del dibujo a la pintura y viceversa

20

Las múltiples miradas de la arquitectura

58

La palabra, el texto y el documento

120

Políticas y poéticas de la experimentación

144

Una colección para la memoria

157

Diego Garzón

Índice de artistas

176


Bodega - Espacio del tercer piso donde se aprecian las obras de Carolina Rodríguez (pared izquierda) e Iñaqui Bonillas (piso). Foto: Óscar Monsalve 8


«Poseer es solo una faceta del coleccionismo, pues son el estudio, el cuidado y la difusión del conocimiento lo que realmente enriquece el proceso» PATRICIA PHELPS DE CISNEROS

Cuando creamos Paralelo 10 en 2005, nuestro principal interés era lograr que las colecciones en Colombia fueran más conscientes de la importancia que significa tener obras de arte y de la responsabilidad que el coleccionista adquiere frente a la sociedad. Nos concentramos en trabajar de la mano de muchas de ellas buscando la manera de darles un manejo profesional; organizando, investigando y catalogando sus acervos. Hemos querido promover que cada coleccionista sea consciente del compromiso que adquiere cuando compra una obra de arte, tenga conocimiento de lo que tiene, haga seguimiento de los artistas que incluye en su colección, mantenga catalogada la misma y vele por el adecuado cuidado de cada pieza. El coleccionar no se limita a la emoción y dedicación del proceso de compra de las obras, a ser parte del desarrollo de la carrera de un artista y a disfrutar de las piezas en el sentido más amplio. Hay un elemento menos atractivo pero igualmente importante, es la responsabilidad que se adquiere frente a las obras, a los artistas, al medio y a la misma colección. Por un lado, tiene que ver con el valor intrínseco de cada obra, su calidad, la proyección

del artista, la importancia de la pieza dentro de la colección, que permite contar una historia y revelar la visión de quien coleccionó y en mayor medida, ser testimonio de la producción de un periodo de tiempo dentro de un contexto particular. Por otro lado, es necesario conservar la integridad de las piezas y entender que las colecciones poseen un valor patrimonial que le concierne no solo al coleccionista sino a la sociedad en general, en beneficio de las generaciones futuras. En un país como Colombia, donde las colecciones públicas cuentan con pocos recursos para adquisición de obras de arte, el coleccionista privado juega un papel primordial para el medio y la dinámica del mercado. Es importante resaltar que muchas de las colecciones privadas en el país tienen más obras de arte contemporáneo que aquellas que los museos tienen en sus reservas (de hecho esta es una tendencia mundial con el arte contemporáneo). Así, colecciones como la de Alejandro Castaño y muchas otras, custodian ciertas obras que a futuro podrían llegar a nutrir los vacíos que se encuentran dentro de las colecciones públicas. Por este motivo, nos interesa dar a conocer las miradas de quienes constantemente están adqui-

9


Daniel Salamanca. Del proyecto Frente al otro. 2014-2016. Ă“leo sobre tela. Pieza 1: 138 x 100 cm. Pieza 2: 28,2 x 21,5 cm. Foto: Ă“scar Monsalve

12


EL DESTINO DE LOS OBJETOS Por Ximena Gama Chirolla

Cada colección es un universo y tiene su temperamento propio, desde las primeras en Colombia que iniciaron con el ánimo de narrar las expediciones botánicas dignas de los impulsos de independencia del país, hasta las más importantes de arte moderno y contemporáneo que hoy ya no están únicamente en salas de museos, sino en las paredes de las oficinas y los cuartos de las casas de coleccionistas privados. Aquellos que ya no describimos como personajes bizarros entregados al placer y la belleza —tal y como aparecían retratados en los cuentos de Balzac— pero que aún comparten con ellos el deseo de rebelarse ante una pulsión de la muerte, de lo finito. La psicología de la colección es también la psicología de quien la hace, en el universo de sus objetos pueden leerse sus deseos y sus pulsiones. Tenía razón Benjamin1 al retratarlos como “espíritus infantiles” que al igual que los niños intentan renovar el mundo y cuyo instinto más profundo es el deseo que subyace por adquirir nuevos objetos. Sin embargo, las colecciones son más que todo envolturas del tiempo. Una metáfora perfecta 1. BENJAMIN, Walter. Desembalo mi biblioteca: El arte de coleccionar. Rosario: Beatriz Viterbo Editora, 1992. p 36 – 37.

para comprender cómo a través de ellas se logra narrar de una manera particular el presente. Cada colección es única. Las piezas que la componen son testigos no solo de esa persona que la teje, sino también de cómo está viviendo este aquí y ahora. Incluso, puede pensarse que son una construcción con tintes de ficción de un presente inventado por ellos mismos. Por ello, decimos que el coleccionista juega contra el tiempo. Además, tiene que adelantarse a un futuro y predecir que el artista y la obra sean lo suficientemente relevantes para adquirirla, como también ser consciente de que a través de ella está construyendo un relato histórico que está entretejido por ciertas circunstancias de su contexto en particular. Por ello hay que desdibujar y volver a trazar, una y otra vez, la habilidad particular de cada coleccionista de separar trabajos de arte específicos de las millones de piezas que existen y que se encuentran por todos lados. Un coleccionista ideal es aquel que a través de su ojo intenta comprender la evolución del arte en general y, de hecho, son precisamente las colecciones que llevan mucho tiempo haciéndose y renovándose, las que se convierten hasta cierto punto en un lugar de autoridad.

13


Eduardo RamĂ­rez Villamizar. Maqueta mural homenaje 7 de febrero del 2003. 2004. CartĂłn pintado. 81 x 67 cm. Foto: Ă“scar Monsalve, agradecimiento legado del artista 30


Marco Maggi. Hotbed. 2005. Cortes y plegados sobre papel de oficina. 28 x 21,5 cm cada uno. Foto: Ă“scar Monsalve 31


Cindy Triana. Sin título. 2008. Ensamblaje de lápices de color. 34 x 34 cm. Foto: Óscar Monsalve 40


Mateo López. Nudo. 2006. Ensamblaje de lápices y espejo. 30 cm diámetro. Foto: cortesía del artista 41


Fidel Ernesto Álvarez Causil. La medida de todas las cosas. 2010. Fotografía a color. 30 x 24,5 cm cada una. Foto: cortesía del artista 42


Pablo Siquier. Sin título. 2005. Acrílico sobre tela. 188,2 x 129,2 cm. Foto: Óscar Monsalve 43


María Fernanda Cardoso. EMU. 2007. Plumas y malla metálica. 24,5 x 56 x 28,5 cm Foto: Óscar Monsalve 50


Adrián Villar Rojas. Mi familia muerta. 2009. Fotografía. 70 x 100 cm. Foto: cortesía Galería Ruth Benzacar 51


LAS MÚLTIPLES MIRADAS DE LA ARQUITECTURA Durante el año 2000, Rosario López artista bogotana y escultora, realizó una serie fotográfica de ciertos rincones del centro de Bogotá donde empezaron a aparecer montículos de cemento para evitar que los indigentes orinaran o durmieran sobre espacios de la calle. López la tituló Esquinas gordas y llamó la atención con ella el hecho de que estas alteraciones espontáneas en la arquitectura de la ciudad —debido a sus características formales— podían considerarse una especie de esculturas públicas, obviamente, no intencionales. La artista al extrapolarlas de su contexto, al volverlas imágenes fotográficas y llevarlas al lugar del museo, señaló que son justamente estos lugares del arte los que siguen

Juan Fernando Herrán. Maqueta de la serie Espina dorsal. 2009-2010. Madera y balso. Foto: Óscar Monsalve, cortesía NC-Arte 58

abriendo las posibilidades críticas para poner en debate ciertas dinámicas urbanas que, incluso a finales del siglo pasado, pasaban por el deseo de consolidar una ciudad moderna y cosmopolita. Esta obra funciona perfectamente para señalar un síntoma que comparten la mayoría de ciudades del continente. Estas fotografías hacen visible una síntesis urbana entre una arquitectura planeada y otra informal, una situación que visibiliza la paradoja sobre la modernidad en Latinoamérica y que, en líneas generales, no es más que la imposibilidad de una utopía de organización social. Un ideal que ha regido no solo el temperamento colectivo, sino también la construcción física de las ciudades latinoamericanas y cuyo fracaso ha abierto un espacio de cuestionamiento y de sospecha sobre la estructura, la configuración de lo urbano y las promesas de desarrollo bajo las cuales estas ciudades fueron construidas. En últimas, una obra concebida como testimonio formal y objetual de dinámicas y psicologías públicas y sociales. Juan Fernando Herrán, once años después, realiza una investigación que también versa sobre este tipo de acercamientos arquitectónicos. El artista estudia y analiza una serie de escaleras que empezaron a aparecer en las comunas, los barrios periféricos de las montañas de Medellín, y que fueron construidas por los mismos habitantes para poder acceder a sus casas. También es una estructura que, sin querer, conserva la formalidad de una pieza escultórica.


Rosario López. Esquina gorda # 16. 2000. Fotografía a color. 50,5 x 50,5 cm. Foto: cortesía del artista 59


Gabriel Sierra. ApĂŠndice - Formato para reconocer y modificar apariencias. 2009. Espejos y reglas de sastre. 99 x 385 x 5 cm. Foto: Ă“scar Monsalve 62


Patrick Hamilton. Serrucho. 2013. Edición 2/3. Lámina de cobre y madera. 70 x 11 x 11 cm. Foto: cortesía del artista 63


Alberto Borea. Inmigrante. 2014. Madera, metal y caucho. 18 x 28 x 11,5 cm. Foto: Ă“scar Monsalve 64


Los Carpinteros. Clavos torcidos. 2013. Hierro. 31,5 x 150 x 64 cm. Foto: cortesĂ­a del artista 65


Carlos Garaicoa. Escala 1:1 - skyline 3. 2014. Lámina de acero cortada en laser. 39 x 42 cm. Foto: cortesía ArtNexus, múltiple ArtNexus

74

intervenidas del primero, como esos extraños objetos del brasileño, muestran el fracaso del proyecto moderno y ponen nuevamente en tensión el valor social de estas construcciones modernas con relación a los objetivos del proyecto urbanizador en América Latina.

revelan esa intención presente en la historia del arte colombiano por documentar espacios, acciones y otras alteridades donde estas aparecen como parte de un centro y de una normalidad. En otras palabras, sacar a la luz esa otra imagen de la ciudad latinoamericana.

Las instalaciones y pinturas de Fredy Álzate son la representación de una vida urbana a partir de objetos y elementos que existen y se encuentran en los espacios marginales y periféricos de la ciudad. Este artista, junto a Miguel Ángel Rojas cuarenta años antes, sobre todo en esas fotografías emblemáticas de los teatros de cine porno y de encuentros homosexuales de la ciudad Vía Láctea, 1979,

Alex Rodríguez construye en el 2011 una maqueta de un colegio de Cali con elementos recogidos de la calle y que tiene como objetivo, en medio de ese aparente desparpajo, representar el significado del fracaso de una estructura social diseñada para el control del individuo. Rodríguez elige hacer las réplicas de colegios que ya están en ruinas como en Morris, coordenadas para un lugar imposible, 2011.


Jaime Ávila. Metro cuadrado Sao Paulo del proyecto Diez metros cúbicos. 2003. Impresión sobre cartón. 105 x 105 x 15 cm. Foto: cortesía Galería Nueveochenta Páginas siguientes: Jaime Ávila. Metro cuadrado Lima, Tijuana, Bogotá, Ciudad de México del proyecto Diez metros cúbicos. 2003. Impresión sobre cartón. 105 x 105 x 15 cm cada una. Foto: cortesía Galería Nueveochenta 75


Gabriel de la Mora. 9 cm 3. 2009. Pelo humano sobre papel. 30,8 x 25 x 35 cm. Foto: Taller Gabriel de la Mora, cortesĂ­a GalerĂ­a Sicardi

126


Jorge Macchi. Canon. 2011. Acuarela y gouache sobre papel. 125,5 x 199 cm. Foto: cortesĂ­a del artista

127


Moris. Piel de animal (izquierda). 2009. Piel de res teñida de rojo y collage. 103 x 78,5 cm. El Güero de la serie Estas vivo porque no te maté (derecha). 2011. Serigrafía sobre papel de algodón. 102,6 x 75,7 cm. Foto: Óscar Monsalve, cortesía Galería Arroniz 128


Voluspa Jarpa. Sin título. 2011. Composición de acetato superpuesto. 29,5 x 39 cm. Foto: Óscar Monsalve

129


Feliza Burztyn. Todo está muy caro, serigrafía, 2015

Marcius Galán. 28 H 18 M. 2007. Cintas de casete. 82 x 90 cm. Foto: Óscar Monsalve

otra relación con el pasado y con la historia en la que están inscritas. El mexicano De la Mora en L.D., 2010 resalta esa ambigüedad propia del retrato para hablar de la identidad como existencia y de la ausencia de un individuo. Finalmente, en esta serie de fotografías antiguas, intervenidas por un proceso de corte y de raspado, lo que resulta es una foto sin identidad y cuya totalidad nunca puede completarse. En la obra de Cunliffe y Pestana, Desarraigo, 2013 vemos un archivo de fotografías de época a 136

las que le pone una lupa que distorsiona la imagen. En últimas, el detalle que quiere destacar queda casi irreconocible. Y, por último, Nicolás Consuegra, recolecta en el 2004 fotografías donde aparece un Renault 4, el carro típico en los años setenta y ochenta de la familia colombiana de clase media. Estas fotos las amplía y les impone una especie de veladura que hace que sea imposible reconocer la situación específica de cada escena. Uno de nosotros, entre nosotros, con nosotros, 2004-2006 se


Eduard Moreno. Mal de Archivo. 2011. Huella de impresiรณn de golpe sobre formas continuas de papel carbรณn. 218,5 x 70 x 28 cm. Foto: ร“scar Monsalve

137


138


Luis Molina Pantín. Diez intentos fallidos buscando la primera edición de Cien Años de Soledad en Buenos Aires. 2010. Fotografía. 59,4 x 49,5 cm cada una. Foto: cortesía del artista 139


Fernando Arias. Mesa. 2012. Madera y resina acrĂ­lica. 150 x 200 x 90 cm. Foto: cortesĂ­a del artista 156


UNA COLECCIÓN PARA LA MEMORIA Por Diego Garzón

A Alejandro Castaño más que descubrir obras, le interesa descubrir artistas. Para un hombre que aparentemente acumula arte por satisfacer un gusto, lo más importante trasciende a otro campo: al artista como persona. Y basta con hablar con él unos pocos minutos para entender que no solo es cierto sino que él, en sí mismo, encarna lo que busca: una persona amable, sencilla, sensible, abierta a la gente, inteligente pero lejos de cualquier prepotencia que podría tentar a cualquier otro de ufanarse del gran testimonio que ha ido conformando sobre la creación artística en Colombia durante las últimas décadas. Entrar a la bodega donde está buena parte de esta colección es como entrar a la casa de uno. Si alguien llega acá a buscar y ver obras, encontrará algo mejor: al coleccionista. ¿De dónde nació esa pasión por el arte? Ese interés surge con la mejor amiga de mi mamá, Lía Ganitsky, pieza fundamental en esta ecuación. Lo curioso es que al comienzo a ella no le interesaba el arte, y mi mamá, que era su mejor amiga, la motivó para que hiciera algunos cursos sobre el tema. Eso fue a finales de los años sesenta, ya era una señora mayor, con sus hijos grandes, y así es como conoce a Marta Traba. Ahí se da un encuentro importantísimo porque, por un lado, estaba una

señora intentando aprender algo nuevo y, por el otro, la que conocía el medio y sus artistas. Y de la mano de Traba, Lía comienza a hacer su colección, se emociona con el tema. Y cuando yo iba a su casa y veía todas esas obras, empecé a sentir curiosidad. ¿Qué tipo de obras veía ahí? Me acuerdo de una “histérica” de Feliza Bursztyn, obras de Julio Le Parc, de Bernardo Salcedo… Ahí en la casa de Lía, empecé a sentir el interés y ella me adoptó en el tema del arte e incluso de la música también. En mi casa eran muy lectores, mis papás son psicoanalistas, leían mucho, pero de arte nada y lo que había era regalo de Lía. ¿Qué edad tenía en ese momento? Era pequeño, tenía menos de diez años. Su casa fue clave, era mi punto de contacto con el resto del universo, acá no llegaban muchas cosas de discos, ni de diseño, ella viajaba todo el tiempo. ¿Y en qué momento se lanzó a comprar su primera obra de arte, a qué edad lo hizo? Yo arranqué coleccionando los afiches de las exposiciones, que era como un documento de todo lo que se mostraba en galerías y museos. Y después cuando entré a la Universidad de Los Andes, hacía

157


166


Nicolás Paris. Boxeo de la serie Billetes y Monedas. Billete y lápiz sobre papel. 15,9 x 21,6 cm cada uno. Foto: Óscar Monsalve Manuel Calderón.Juguetes de artista. 2007. Lápiz sobre papel. 19 x 29 cm. Foto: Óscar Monsalve 167


174


175


ÍNDICE DE ARTISTAS

Pablo Adarme: 169 Ana Adarve: 96, 97 Benjamín Aitala: 91 Daniel Alcalá: 103, 115 Fidel Ernesto Álvarez Causil: 42 Fredy Alzate 4, 114 Fernando Arias: 156 Alexandre Arrechea: 85 Jaime Ávila: 75, 76, 77 Manuel Barón: 108,109 Álvaro Barrios: 57 Eduardo Basualdo: 39 Carlos Blanco: 155 Camilo Bojacá: 66 Carlos Bonil: 117, 145 Albero Borea: 64 Gabriel Botero: 70 176

Dino Bruzzone: 82, 83 Feliza Bursztyn: 144 Manuel Calderón: 167 Iván Candeo: 140 Andrea Canepa: 14 María Fernanda Cardoso: 50 Antonio Caro: 123 Andrés Felipe Castaño: 47 Marcos Castro: 49 Carlos Castro: 132, 133, 134, 135 Nicolás Consuegra: 95, 118, 119, 124 Édgar Cortés: 68 Sonia Cunliffe y Silvana Pestana: 130 Marlon de Azambuja: 88 Gabriel de la Mora: 32, 126, 131 Juan Carlos Delgado: 53, 161 Wilson Díaz Polanco: 122 Jorge Díaz Torres: 106 Adriana Duque: 162 Matías Duville: 44 Juan Manuel Echavarría: 142, 143 Rodrigo Echeverri: 45 Leandro Erlich: 99 María Elvira Escallón: 92, 93 Dario Escobar: 23, 105, 106 Victor Escobar: 110 Tomás Espina: 52 León Ferrari: 33, 152, 153 Paola Ferreira: 90 Máximo Flórez: 61 Adrián Gaitán: 26


Marcius Galán: 136 Carlos Garaicoa: 38, 74, 80 Nicolás Gómez: 73 Patrick Hamilton: 63 Luis Hernández Mellizo: 18 Juan Fernando Herrán: 58 Federico Herrero: 29 María Teresa Hincapié: 150, 151 Maite Ibarreche: 19 Voluspa Jarpa: 129 Humberto Junca: 116 Miler Lagos: 48, 173 Juan David Laserna: 107 Arthur Lescher: 98 Mateo López: 15, 41, 104, 158, 166 Rosario López: 59 María Adelaida López: 67 Los Carpinteros: 65 Jorge Macchi: 127 Marco Maggi: 31 Aníbal Maldonado: 141 Guillermo Marconi: 89 Luis Molina Pantín: 138, 139 Priscilla Monge: 121 Ronald Morán: 147 Eduard Moreno: 137 Moris: 128 Óscar Muñoz: 16, 17, 149 Beatriz Olano: 28 Mario Opazo: 46, 78, 79, 148 Fernando Pareja y Leydy Chávez: 146

Nicolás Paris: 24, 25, 167 Luis Fernando Peláez: 165 Esteban Peña: 54, 55 Libia Posada: 37 Eduardo Ramírez Villamizar: 30 Ernesto Restrepo: 111 Alberto Riaño: 174, 175 Nicolás Robio: 102 Alex Rodríguez: 86 Carlos Rojas: 20 Miguel Ángel Rojas: 34, 35, 94, 158 Luis Fernando Roldán: 22 Daniel Salamanca: 12, 125 Bernardo Salcedo: 120 Saúl Sánchez: 56, 170 Edwin Sánchez: 147 Rosemberg Sandoval: 36 Gabriel Sierra: 60, 62 Regina Silveira: 27 Pablo Siquier: 43 Melanie Smith: 81 José Antonio Suárez: 21, 84 Jaime Tarazona: 112 Alejandro Tobón: 87 Harrison Tobón: 100, 101 Cindy Triana: 40 Pedro Tyler: 71 Fernando Uhía: 69 Federico Uribe: 72 Adán Vallecillo: 113 Adrián Villar Rojas: 51 177


178


Ximena Gama Chirolla (1982, Bogotá, Colombia) Investigadora y curadora independiente. Es filósofa de la Universidad Nacional de Colombia y especialista en Historia y Teoría del Arte Moderno y Contemporáneo de la Universidad de los Andes. Ha trabajado en museos y galerías y fue curadora del Espacio Odeón en Bogotá. En 2016 fue cocuradora de Luis Roldán: Periplo, una retrospectiva en el Museo de Arte del Banco de la República. Ha recibido varias becas de investigación y curaduría. Actualmente finaliza la maestría en Estudios Culturales en la Universidad de los Andes y trabaja como curadora independiente. Vive en Bogotá.

Diego Garzón (1974, Bogotá, Colombia) Periodista y gestor cultural. Es periodista de la Universidad Javeriana. Trabajó como periodista cultural de la revista Semana, fue editor de la revista Plan B y director de la franja de cine del Canal Capital. Hasta 2017 fue el editor general de la revista SoHo en Colombia. Es el autor del libro Otras voces, otro arte 2005, de Editorial Planeta, y De lo que somos: 110 obras para

acercarse al arte contemporáneo colombiano, 2011, de Lunwerg Editores. Actualmente es el director de la Feria del Millón.

Gloria Cristina Samper y María Victoria Mahecha (1972 y 1970, Bogotá, Colombia) Directoras y fundadoras de Paralelo 10, una firma consultora y gestora en arte ubicada en Bogotá. Paralelo 10 desarrolla y edita libros sobre arte y artistas colombianos, dentro de los cuales se cuentan: Jesús Abad Colorado: Mirar de la vida profunda, con textos de Carolina Ponce de León y Álvaro Sierra, coedición con Editorial Planeta Colombia, 2015; Transpolítico. Arte

en Colombia 1992-2012, con textos de José Roca, Sylvia Suárez y Lisa Erf, coedición con Lunwerg Editores, 2012; Un atlas: la obra de Rosario López, con textos de Natalia Gutiérrez y Scott McLeod, coedición con la Editorial UN, 2011. Miguel Ángel Rojas esencial, Conversacio-

nes con Natalia Gutiérrez, coedición con Editorial Planeta Colombia, 2010.

179


180


181


El destino de los objetos: Un recorrido por la colección de Alejandro Castaño es el primer libro de una serie de miradas a las colecciones colombianas bajo la dirección editorial de Paralelo 10. El texto de Ximena Gama destaca ciertas prácticas y temáticas del arte contemporáneo colombiano en relación con obras de artistas latinoamericanos incluidos en la colección. Diego Garzón en su entrevista, revela la figura de Castaño como coleccionista y los efectos en la escena del arte que se generan a su alrededor.

186

Destino de los objetos EXTRACT  

Un recorrido por la colección de Alejandro Castaño

Destino de los objetos EXTRACT  

Un recorrido por la colección de Alejandro Castaño

Advertisement