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Iba la niña a hablarle al mar sola solita sola.. ..salía abrazada al amanecer cuando el horizonte le avisaba a su rostro de amapola..

..todos los días le llevaba sus poesías.. ..las dejaba a su orilla en la dulzura del silencio escondido..

..que en secreto le guardaba la caracola.. ..para cuando los dedos de espuma se llevaran caricia adentro el verso recibido..

..sin que adivinara el color que flotaba en la arena de su vestido.. ..una mañana la niña depositó en el regazo de su vaivén..

..hecha de sal arena y algas de cristal.. ..la voz de su melancolía..

..reflejos que abrieron sus verdes ojos de luz el lugar donde la corriente.. ..refugiaba sus palabras a botellitas de esperanza en su cercanía..

..susurros de sentimiento que se habían reencontrado en el oleaje.. ..conversando en su mismo alto y bajo lenguaje..

..extendió entonces sus brazos abarcando los pétalos de sus manos.. ..inundándola en un esmeralda estallido de alegría..

..luz de sonrisas perfumadas de marinas brisas..


..flores caminantes en su profundidad de sonrisas..

..que le devolvieron a su hogar de los vientos.. ..mecida sobre sus azules destellos de libertad..

..del alma embarcación..

..amarrada a los sentimientos.. ..anclados de la imaginación..

..y así quedó su canción errante.. ..mareas de paz calma y armonía en sus ojos de atardecer..

..para siempre lágrimas de su oceánica compañía navegante.


Iba la niña a hablarle al mar