Issuu on Google+

LLegó a mi casa del alma al abrigo del alba.. ..llamaba con el sonido del llanto..

..vengo empapado de sentimiento déjame entrar.. ..y al abrir las puertas de la dulzura no lo pude evitar..

..tenía la piel de la esperanza desgarrada... ..y por cada abertura se le agotaba la sangre enamorada..

..los brazos del silencio que reconocieron su nombre profundo.. ..en las anclas que fué clavando la encallada soledad..

..a ojos de mar hundido.. ..después de haber naufragado tanto..

..depositaron el cuerpo del verso travesía... ..y empezaron a lavar la herida..

.. a mareas de bienvenida.. ..ya te encontré poesía..

..con sus manos de aguas luminosas.. ..a caricias de sonrisas..

..le acurrucó dándole aliento de libertad..


..y a cada uno de sus pétalos dormidos..

..fué cantándole despacio envolviendo.. ..con los hilos del viento su blanco vestido..

..el amor es un latido.. ..que hay que cuidar día a día..

..el regalo más grande del mundo..

..del perfume de aquellas rosas... ..que se habían prometido a sí mismas no dejarse florecer..

..brotó el olor a tierra mojada de respiración.. ..ondeando lluvia de alegría..

..era el cielo que le miraba de nuevo con sus ojos azules de aurora agradecidos.. ..porque tenía la garganta del horizonte inundada con las lágrimas del corazón.


El regalo más grande del mundo.