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Edad Antigua Aunque geológicamente se trata de una zona relativamente reciente, se han encontrado restos de herramientas del neolítico en la zona.5 Después, asistió al paso de diversas civilizaciones como los fenicios, los griegos y probablemente los tartessos. En este sentido, en 1923 el arqueólogo alemán Adolf Schulten, en compañía de Lammerer y J. Bonsor buscó la ubicación de la capital tartésica en las dunas de Doñana no hallando nada de interés. Dichas excavaciones fueron realizadas en el paraje denominado Cerro del Trigo.6 y financiadas por los duques de Tarifa, entonces propietarios de Doñana. Pese a todo, ya fallecido Schulten, se halló en 1978 la Estela de Villamanrique en la localidad cercana de Villamanrique de la Condesa (Sevilla) y en 2007 se hicieron sondeos en la marisma de Hinojos (Huelva) con intención de recabar datos sobre la mítica ciudad. También son destacables los asentamientos romanos de entre los siglos II y V a. C. dedicados a la pesca, generalmente el salazón,7 o la elaboración de garum. La zona marismeña actual era conocida como Lacus Ligustinus al norte, ya colmatado, y el Golfo Tartesio al sur.8

Edad Media «En tierra de Niebla ha una, tierra que Las Rocinas, e es llana, e es toda Sotos, e ha siempre puercos...» «...non se puede correr esta tierra sinon en invierno muy seco, que non sea llovioso, e en verano non es de correr, porque es seca e muy dolentrosa."» (Alfonso XI en su Libro de la Montería, entre 1342 y 1348.)

Alfonso X el Sabio. En 1255, tras reconquistar el reino vasallo de Niebla, el rey Alfonso X estableció entre el río Tinto y el Guadalquivir una zona de caza o "Cazadero Real" en el Bosque de Las Rocinas, debido en parte a la abundancia de ciervos existente,9 10 y el pequeño santuario de Santa Olalla, ya desaparecido, en el Arroyo de La Rocina. En 1295, su hijo Sancho IV prometió a Guzmán el Bueno el Señorío de Sanlúcar, un territorio situado tras las Arenas Gordas en la margen izquierda del estuario del Guadalquivir, que se mantuvo en manos de la Casa de Medina-Sidonia durante más de seis siglos. La presencia de dicha casa nobiliaria en el territorio de la actual provincia de Huelva se consolidó a partir de 1369, cuando Enrique II de Castilla otorgó al IV Señor de Sanlúcar el Condado de Niebla. En 1493 los Reyes Católicos donaron parte de las tierras de la actual aldea de El Rocío a su secretario, cuyo hijo las vendió más tarde al municipio de Almonte. En los años anteriores se comenzó a introducir especies nuevas para la caza como el gamo, junto a repoblaciones de especies ya presentes como el jabalí y el ciervo,11 y se potenció la cría de ganado, para cuya protección comenzó la eliminación de los lobos.


Puesta de sol.

Edad Moderna Casi un siglo después el VII Duque de Medina-Sidonia recompró de nuevo parte de las tierras. A finales de siglo su esposa, Ana de Silva y Mendoza, hija de la Princesa de Éboli, se mudó a una casa de rse "Coto de Doña Ana", que derivó en el término actual "Doñana". Esa casa se reformó años más tarde convirtiéndose en palacio. Testimonio excepcional del uso cinegético que la Casa de Medina-Sidonia hizo del Coto de Doñana, son los primeros versos de la Fábula de Polifemo y Galatea, que Góngora dedicó al Conde de Niebla, en el que pide al noble que aproveche la suspensión de la caza para oír sus versos. Asimismo, en 1624 el IX Duque de Medina-Sidonia tuvo como invitado en sus estados al rey Felipe IV, quien participó acompañado de una gran corte durante días en grandes cacerías y banquetes por cuenta del duque. En 1797 Francisco de Goya se alojó en dicho palacio invitado por la XIII Duquesa de Alba y su esposo el XV Duque de Medina-Sidonia, que eran sus mecenas, estancia en la cual realizó el Álbum de Sanlúcar y, al parecer, La maja vestida y La maja desnuda.

Edad Contemporánea. Creación del Parque Nacional A partir de 1854, con la mención de la zona en un documento llamado "Avifauna de Doñana: Catálogo de las aves observadas en algunas provincias andaluzas" de Antonio Machado y Núñez comenzó a ponerse en valor su importancia estratégica para la diferente fauna del parque. Así fue visitado por diversos naturalistas y cazadores ingleses como Abel Chapman y Walter J. Buck que consiguieron dar a conocer en Europa por medio de sus libros la importancia estratégica de la zona para las aves migratorias que se desplazan al continente africano. El XIX Duque de Medina-Sidonia fue el último propietario del Coto de Doñana, desvinculándolo definitivamente de su casa nobiliaria.


Zona de marismas (Huelva). En 1900,Guillermo Garvey Capdepón compró Doñana a dicho duque cuando la finca estaba en completo abandono y ruina. Garvey hizo una excelente gestión, dotando a la finca del esplendor que hoy conocemos. A su muerte pasó a su hermano José y de éste, a su sobrina María Medina y Garvey, casada con el duque de Tarifa, Ingeniero de Montes. En 1934 pasó a la hermana de la duquesa de Tarifa, Blanca Medina y Garvey, casada con el marqués del Borghetto. En 1942, los marqueses del Borghetto vendieron parte de Doñana a una sociedad formada por Salvador Noguera, Manuel González y el marqués del Mérito.12 En los años 50 se consolidó el parque como espacio natural. En 1952 los naturalistas españoles José Antonio Valverde y Francisco Bernis visitaron por primera vez Doñana. Un grupo de expertos europeos Guy Monfort, Max Nicholson o Luc Hoffman demostraron la importancia de la zona como zona estratégica de las migraciones de aves entre los continentes europeo y africano. La propiedad de la finca consiguió que muchos de los proyectos de explotación de la zona (arrozales y plantación de eucaliptus) a cargo del gobierno franquista no se llevaran a cabo. A ello se le sumó una colecta internacional canalizada por Hoffman, que logró dos millones de Francos suizos para que WWF comprara terrenos anexos a otros donados por el empresario Mauricio González-Gordón.13 En 1954, se fundó la Sociedad Española de Ornitología, lo que permitió que creciera el interés de diversos investigadores por el parque y que se realizaran diversas expediciones españolas, francesas e inglesas por la zona. En el último año de la década la familia González vendió una parte de sus tierras en Doñana para las urbanizaciones turísticas de la actual Matalascañas. Estos últimos acontecimientos suscitaron interés entre los conservacionistas europeos, por lo que diversas instituciones y donantes anónimos se ofrecieron para comprar parte de la finca. Finalmente en 1963 el Gobierno y WWF compraron parte del territorio y crearon la primera reserva de Doñana, creándose en 1964 la Estación Biológica de Doñana, instituto de investigación dependiente del CSIC y que investiga la biodiversidad de Doñana (desde su creación) y de otros ecosistemas nacionales.

Parque Natural de Doñana  

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