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MEMORIAS DE LA RADIO EN VALDIVIA La voz de los pioneros (1933-1989) Carmengloria Benavides Cรกceres Paola Segovia Tamayo


Créditos Dirección editorial: Jaime Hernández Ojeda. Diseño editorial: Daniela Díaz Gallardo. Fotografías: gentileza de familia Aubel - Chandía; revista Temporada; Gastón Curihual y Juan Yilorm. Fotografía portada: primer estudio Radio Tornagaleones 1981. Gentileza familia Aubel - Chandía. Fotografía contraportada: diario El Correo de Valdivia. © Carmengloria Benavides C. & Paola Segovia T. 1ª edición 2017 Tiraje: 200 ejemplares Editado por www.artesonoroaustral.com Avda. Simpson 421, Barrio Estación, Valdivia. Fono: 56-63-2204857 ISBN: 978-956-8716-14-1 Registro de Propiedad Intelectual: 281.461 Este trabajo está bajo licencia Creative Commons, en los términos que a continuación se especifican: puede ser distribuido, copiado y exhibido por terceros si se muestra en los créditos. No se puede obtener ningún beneficio comercial y las obras derivadas tiene que estar bajo los mismos términos de licencia que el trabajo original.

www.creativecommons.cl

Financia: Consejo Nacional de la Cultura y las Artes. Fondo Nacional de Fomento del Libro y la Lectura. Convocatoria 2017.


Dedicatoria A mis padres por su experiencia y apoyo. A Ricardo, Francisca y Leonor, gracias por su amor. Carmengloria Benavides C. A mi madre por su sacrificio y amor. A Claudio, MartĂ­n, Borja y Amanda, los amores de mi vida. Paola Segovia T.

Primer estudio de Radio Tornagaleones, 1981. Gentileza familia Aubel - ChandĂ­a.

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Agradecimientos A todas las personas que con su voces, testimonios y documentos dieron vida a este libro. A Juan Domingo RamĂ­rez, nuestro profesor y tutor, que nos compartiĂł su tiempo e ideas para que surgiera una tesis y luego este texto.


Índice Prólogo Introducción

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Capítulo I Los primeros pasos de la radiotelefonía (1933 - 1959) 1. Los pioneros de la radio en Valdivia 2. Legislación versus función social 3. Afianzamiento de la radiodifusión en Valdivia 4. Protagonismo de la información en la década de 1950 5. Integración de los periodistas a la radiodifusión local 6. Análisis de las líneas programáticas

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Capítulo II Consolidación y desarrollo (1960 - 1973) 1. La radio como elemento de entretención y comunicación 2. Terremoto de 1960: “Rompiendo el silencio” 3. La radio está viva 4. La voz de la izquierda llega a las emisoras 5. Efectos del sistema político en la radiodifusión valdiviana 6. Control estatal de la radio 7. Análisis de las líneas programáticas

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Capítulo III La radio durante la Dictadura Militar (1974-1989) 1. La radio durante la Dictadura Militar 2. Frecuencia modulada: otra alternativa en el dial 3. La FM en Valdivia 4. Análisis de las líneas programáticas

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Resumen Bibliografía Galería de imágenes

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Prólogo con sus Intimidades; o la voz periodística de Adolfo Pineda en Actualidades, pasando por otras voces que construyeron radio en Valdivia, como Olave, Cockbaine, Kaehler, Guarda, San Juan y tantos otros.

En Vivir para contarla, García Márquez dice que “la vida no es lo que uno vivió, sino lo que recuerda, y cómo la recuerda para contarla”. Y eso es la historia. Vivir y contarla, dándole a cada capítulo el sentido con el cual recordamos. Y contar la historia de la radio no es diferente.

A algunos radialistas valdivianos los conocí a través de Radio Portales de Santiago. La Revista de Portales me unió a voces cuyos rostros desconocía, pero la pasión de las noticias, de la inmediatez, de la amistad por el aire, nos hizo viejos conocidos.

Para los valdivianos algo mayores – y para quienes escuchan historias - la radio es sinónimo del terremoto del 60. De la épica de unos cuantos radialistas instalados en una improvisada carpa, conectando este fracturado territorio con el Chile que no sabía qué pasaba. Pero la radio es sin duda mucho más que ese punto de inflexión. Ignacio López Vigil acuñó el hermoso nombre de Radialistas Apasionados para nombrar a quienes al encontrarnos frente al micrófono imaginamos nuestra audiencia y sentimos que ese momento es lo mejor que nos está pasando. Y construimos nuestra historia y la contamos.

Por eso, recorrer 50 años de radio en Valdivia, es despertar emociones, pero a la vez ratificar a este medio como el que genera más confianza. Las noticias escuchadas en los transistores, el miedo nocturno con El Doctor Mortis y la alegría con La Bandita de Firulete, no eran sólo un acto de escucha sino un espacio de imaginación y afectividad que unía a auditores de distintos lugares del país alrededor de un solo programa.

La realidad nos obliga a ser más rigurosos. Y eso es lo que encontramos en Memorias de la Radio en Valdivia, un texto que construye con datos, investigación y testimonios, la importancia de la radiodifusión en nuestra ciudad. Y como todo relato, imaginamos esos momentos y recordamos voces y nombres de quienes construyeron este revolucionario medio, acá, en el sur del mundo. Cómo no hablar de la voz encantadora de Norma Monzón

Hoy la radio enfrenta – al igual que todos los medios de comunicación- cambios drásticos. La fugacidad desaparece con Internet, la imaginación decrece con los streaming, ya no hay voces y rostros desconocidos, ahora podemos acompañarlos en el mismo estudio desde donde se hace la transmisión. Además, la concentración medial ha provocado la desaparición creciente de las radios locales y se va perdiendo el contacto con lo nuestro, 6


creadora, no es posible mirar y construir el mañana. Y estas fuerzas subjetivas, este juego de sentidos, son herramientas que mantienen la fortaleza de las radios, en especial, de las emisoras locales. Por lo tanto, contar la historia, tal como la recordamos, impulsa y sostiene la permanencia de la radio y, sin lugar a dudas, su larga vida.

con lo que pasa en la comuna, en el barrio. De las 28 concesiones radiales que hay en Valdivia, sólo 7 son emisoras locales sobrevivientes y sólo 3 de ellas transmiten en FM. ¿Se muere la radio en regiones? No. A la radio le dieron la extremaunción en muchas ocasiones. Con la llegada de la televisión algunos extendieron el certificado de defunción; lo mismo pasó con las transmisiones en la Internet. Pero sigue viva. Las pocas estaciones locales siguen vivas y son a las que recurrimos cuando los hechos locales nos llaman. El gran valor de Memorias de la Radio en Valdivia, no es ser un relato nostálgico sino aquel que nos revela ordenadamente los hitos que construyeron la radio en nuestra ciudad. Y como toda historia, todo relato, nos lleva al pasado, pero a un ayer que construye el presente y nos guía a un futuro en donde la radio no muere.

Dr. Juan Domingo Ramírez Académico del Instituto de Comunicación Social Universidad Austral de Chile

Los medios de comunicación construyen imágenes de la realidad. El sonido, las voces, las palabras hacen de la radio una constructora de imágenes sonoras de nuestro entorno, de nuestra realidad. Cierto, estamos escuchando ahora imágenes sonoras que nos alejan de nuestra realidad inmediata, construimos imágenes de otras historias, perdemos localidad, vecindad. Por eso es importante reconstruir nuestra historia, no para un conocimiento enciclopédico, sino como una forma de proyectarnos al futuro. Los radialistas valdivianos de la primera mitad del siglo XX nos enseñan que sin utopías no hay desarrollo. Sin sueños, sin la fuerza

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Introducción acudiendo para ello a la teoría que nos entrega José Ignacio López Vigil (1997).

Este libro nace con el objetivo de elaborar la historia de la radio en Valdivia, a través de fuentes orales y escritas desde sus inicios (1933) hasta el fin de la Dictadura Militar (1989).

Nos parece indispensable destacar que los principales gestores del movimiento radial en esta ciudad son personas de avanzada edad, muchos de ellos ya no están con nosotros, pero es importante destacar a quienes dedicaron gran parte de su vida al medio radial, algunos de ellos como el ex diputado Hernán Olave Verdugo propietario de dos estaciones locales.

Adoptamos así la tarea de investigar el origen y desarrollo de la radio en Valdivia, como una manera de rescatar el legado histórico y social que los primeros impulsores de la radiotelefonía plasmaron en este medio de comunicación.

Nuestro propósito fue rescatar parte de una historia guardada no sólo en documentos sino en la vivencia de sus protagonistas.

La idea de este estudio no fue realizar una historia acabada de todos los sucesos que fueron parte de la evolución de la radio en Valdivia sino conocer las situaciones que marcaron la evolución de las emisoras en la ciudad. Los hechos recopilados en esta investigación permiten obtener una visión de los primeros años de vida de este medio hasta una época donde éste ya estaba consolidado. Para ello revisamos el material de prensa del diario local El Correo de Valdivia y entrevistamos a las personas que se vincularon profesionalmente – dueños de radios, periodistas y locutores - a las diferentes emisoras de Valdivia. Cada capítulo corresponde a una etapa de desarrollo de la radio donde se expone el contexto de la época y se incluye un análisis de las líneas programáticas de cada radioemisora,

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Capítulo I

LOS PRIMEROS PASOS (1933-1959)

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LOS PRIMEROS PASOS (1933-1959)

la decisión de prohibir que la radiodifusión entregara los resultados de las carreras de caballos que se realizaban en Santiago y las provincias.

Desde sus orígenes la radiotelefonía cautivó la atención de la sociedad, debido a lo mágico que resultaba para todos escuchar palabras y sonidos que provenían de los primeros receptores.

El decreto que prohibió transmitir los resultados de las carreras de caballos, aparece publicado el 6 de diciembre de 1935 en el diario El Correo de Valdivia, bajo la venia del Presidente Arturo Alessandri, donde a partir de esta fecha quedó establecido que “bajo la pena de clausura inmediata de la radiodifusora respectiva, por transmitir el resultado de las carreras”. La razón que se argumentó es que la actividad aludida, fomentaba el juego ilícito de apuestas.

En 1925 el Estado chileno se preocupó de legislar en torno a este medio de comunicación. El Gobierno de Arturo Alessandri creó una comisión para establecer el sistema de concesiones de ondas, definiendo que el Presidente de la República sería el encargado de otorgarlas. Ese mismo año, se aprueba el Primer Reglamento de Radiocomunicaciones por el decreto supremo Nº 2.018.

Posteriormente, en 1937 se dictó la Ley de Seguridad Interior del Estado (Nº 12.927), que permitía censurar los contenidos de las radioemisoras y prensa, que a juicio del Gobierno, pudieran perturbar el orden del país, restringiendo con ello la libertad de expresión de los medios de comunicación en caso de que el Gobierno lo estime conveniente.

Esta normativa – que más tarde sería modificada - autorizaba al Estado para suspender las transmisiones cuando lo determine y someterlas a censura en caso de conmoción interior; igualmente señalaba la posible intervención en el contenido de la programación. La importancia que el Estado dio a la radio y la valoración política de ésta se vislumbró cuando en 1927 la Dirección de Servicios Eléctricos pasó a depender directamente del Ministerio del Interior.

1.- LOS PIONEROS DE LA RADIO EN VALDIVIA La radiodifusión valdiviana nace en 1933 cuando don Carlos Kaehler obtuvo una concesión para instalar la primera estación en la ciudad. A través del decreto número 1.793 del 29 de abril de 1933, y bajo la firma del Presidente Arturo Alessandri Palma, nace Radiodifusora Valdivia. Esta radio comenzó sus transmisiones el 19 de noviembre de 1933, convirtiéndose en la emisora pionera del dial de amplitud modulada (AM).

Aunque cada radioemisora era independiente en los contenidos que entregaba, el Estado no dejó de lado su labor fiscalizadora a fin de que las emisoras no transmitieran temas que a su juicio afectaban a la sociedad de la época. Por ejemplo, una de las intervenciones directas del Estado, fue

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El periódico indicó además que la estación trabajó durante ese día sólo con un poco más de la mitad de su potencia, debido a que las lámparas emisoras eran muy nuevas y un recargo en éstas podría dañarlas.

Antes de salir al aire oficialmente, la emisora realizó algunas transmisiones experimentales. El Correo de Valdivia, con fecha 14 de noviembre de 1933 catalogó como todo un éxito la transmisión de ensayo que realizó Radio Valdivia: “por informaciones llegadas de Osorno nos dicen que ella se escucha con gran claridad es esa ciudad. Con el éxito del ensayo de ayer (13 de noviembre) se puede asegurar que la broadcasting de la Radiodifusora Valdivia está en condiciones de iniciar de inmediato sus transmisiones definitivas”.

Durante este período de prueba, esta radio se instaló provisoriamente en el sector de Collico, es así que su inauguración oficial se programó para diciembre de 1933, una vez que el estudio se instalara definitivamente en el edificio Waschmann, ubicado en Picarte esquina Camilo Henríquez. La inauguración y el cambio de estudio jamás se concretaron.

El martes 14 de noviembre de 1933 Radio Valdivia (CE 103) efectúa una de sus últimas transmisiones de ensayo, la que según este diario fue escuchada por todos los auditores de la región, en el horario de 10:00 a 12:00 horas.

Las transmisiones oficiales de esta emisora se iniciaron el 19 de noviembre del mencionado año, estableciendo los siguientes horarios: domingos y festivos de 12:00 a 14:00 y de 18:00 a 20:30 horas. El resto de la semana sería de 11:45 a 13:15 horas, de 16:30 a 17:30 y de 20:30 a 22:30 horas.

El ensayo se escuchó nítidamente en Temuco (IX región), el diario local contactó a su corresponsal en esa ciudad como se señala a continuación: “Anoche recibimos un telegrama de nuestro corresponsal don Hernán Neira C. del siguiente tenor: “Correoval.- Exitazo fue ensayo difusora público entusiasmado.Neira.”.

La estación continuó operando regularmente, siendo destacada en la prensa local por el revuelo que causaba la llegada de este medio de comunicación a la ciudad y a otras partes del país, tanto así que en la página 6 del tres de diciembre de 1933 el diario El Correo de Valdivia catalogaba a la primera emisora como una verdadera necesidad: “con toda regularidad continúan las transmisiones diarias de la Radiodifusora Valdivia, las que siguen despertando interés tanto en nuestra ciudad, como en la región misma, desde el momento del establecimiento de esta broadcasting ha venido a constituir una verdadera necesidad”.

Posteriormente, el 15 de noviembre el diario El Correo de Valdivia señaló que “hasta el sábado 18 esta radio transmitirá de 21:00 hasta 23:00 horas”. El periódico de la época destacó que la salida al aire alcanzó a ser oída en Concepción y Santiago. Esta información la recibieron a través de telegramas enviados desde esas ciudades, donde se señalaba que las transmisiones habían sido escuchadas “en alto parlante y con mucho volumen”. 11


la Fiesta de la Primavera, las que eran más cercanas de dicho estrato social.

Otro hecho que destaca la importancia de esta emisora es que en los primeros días de diciembre la dirección de la radio recibió una carta de un residente de Rosario de Santa Fe, Argentina, donde expresaba haber escuchado en excelentes condiciones la estación valdiviana.

Asimismo su dueño Carlos Kaehler, participaba activamente de la vida social de la ciudad, por lo que era mencionado recurrentemente en el diario local como una personalidad importante del quehacer valdiviano, siendo posteriormente regidor y alcalde de la ciudad.

Debido a las cartas y telegramas que llegaban a la dirección de la emisora, esta efectuó transmisiones especiales dirigidas a los auditores de la zona norte del país. El 25 de noviembre de 1933 se realizó una salida al aire extraordinaria la que se prolongó hasta la una de la madrugada.

Otro factor que contribuyó a que este medio estuviera inicialmente dirigido a este público fue que los aparatos de radio no estaban aún tan masificados, ya que debido a su valor, sólo la gente con cierto poder adquisitivo podía comprarlos.

En los meses siguientes transmitió ininterrumpidamente siempre desde Collico y bajo la dirección de Carlos Kaehler, la dirección artística a cargo de Arnulfo Valck y la administración de Otto Guinaund. Las oficinas de administración de la emisora estaban ubicadas en Independencia #601 esquina Arauco.

A pesar de este carácter más bien elitista la radio no dejó de lado su función social de ayuda a la comunidad. Es así que organizaba campañas solidarias recolectando dinero y especies. Otro servicio que prestó esta emisora fue de instalar altoparlantes en la Plaza de la República para acompañar con música a los transeúntes en días festivos.

Para atraer la adhesión de la gente, Radio Valdivia publicaba periódicamente en el diario El Correo de Valdivia su programación y se invitaba a sintonizar esta emisora, bajo la premisa de que esta constituía un adelanto local y regional.

Después de tres años de funcionamiento – en diciembre de 1935- la Radiodifusora Valdivia adoptó una nueva frecuencia de 1.320 kilociclos y su llamado oficial sería CD 1932. Esto se debió a las disposiciones del Congreso Internacional de Broadcasting realizado en Buenos Aires a principios de ese año. Con dicha medida se intentaba evitar las interferencias producidas por las proximidades que existían en las reparticiones de onda del dial, razón por la cual todas las estaciones de radio participantes debieron ajustar sus ondas a las nuevas frecuencias asignadas.

Durante los primeros pasos de la radiodifusión en Valdivia las transmisiones se enfocaban principalmente a un determinado segmento de la sociedad. Se trataba de atraer al público de los estratos sociales más adinerados, por medio de la transmisión de conciertos de música clásica y religiosa, realizando cobertura de actividades como

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Publicaciรณn de la programaciรณn de Radiodifusora Valdivia. El Correo de Valdivia, 18 de diciembre de 1933.

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primer locutor. Conjuntamente se ordenó un pedido de 500 discos a la Radio Corporation of America (RCA) para contar con una discoteca de música para todos los gustos. La estación transmitía óperas completas y música clásica en general. Además adquirió un piano de cola alemán para la realización de conciertos y se comprometió a traer espectáculos de renombre nacional.

Más tarde la inquietud de Kaehler frente a este medio de comunicación lo llevó a crear la segunda radio del dial valdiviano: Radio Sur (540 AM), perteneciente a la empresa Radioemisoras Sur de Chile Sociedad Limitada. A diferencia de la primera emisora, ésta fue considerada como un verdadero precedente para todo el país, puesto que su calidad técnica era superior transmitiendo de forma simultánea por onda larga y corta, siendo denominada como emisora de primera categoría. La Radio Sur era también la emisora matriz de la red Emisoras Sur de Chile, que incluía a las estaciones CC 125 Radio Temuco y CD 101 Radio Llanquihue de Puerto Montt.

Dos semanas más tarde – el sábado 3 de julio de 1937- se realizó la inauguración oficial de la emisora. La ceremonia comenzó cerca de las ocho de la noche con la entonación del himno nacional coreado por los alumnos del Liceo de Hombres de la ciudad. A continuación se dirigió al público el intendente de la provincia, Manuel Aránguiz, quien destacó a esta emisora como una fuente de progreso para la zona. Además participaron en el acto el alcalde de Valdivia, Jorge Bustos y otras autoridades de la ciudad. Asimismo se efectuaron diversos números artísticos1.

Bajo el lema: “Radio Sur, voz de Valdivia para todo Chile y América”, la segunda estación difusora de la ciudad inició sus transmisiones al mediodía del lunes 13 de julio de 1937. Su programa oficial duró hasta las dos de la tarde, causando gran expectación en el público valdiviano así como de la región y el país (El Correo de Valdivia, 14 de julio de 1937).

Después de varias transmisiones de prueba Radio Sur lanzó definitivamente el 16 de julio de 1937 su onda corta, cuya característica era CD 190. La potencia de la onda corta le permitió ser escuchada en casi todo el país, recibiendo saludos y felicitaciones desde Antofagasta y Magallanes por la nitidez de su señal.

La estación continuó sus transmisiones el primer día entre las 16:00 y las 18:00 horas y desde las 20:00 a las 23:00 horas, finalizando con un boletín noticioso entregado por el diario local de la época. Con este mismo horario Radio Sur continuó sus transmisiones durante su segundo día al aire.

Radio Sur tuvo un papel preponderante luego del terremoto de Chillán (VIIIª región), ocurrido el 24 de enero de 1939 y considerado como una de las tragedias naturales más

El principal objetivo de esta emisora fue constituirse en un centro artístico que llevara el prestigio de Valdivia a todo el país y el continente. Para ello se contrató a José Sotomayor Villet como director artístico y

1 El programa oficial de la inauguración de Radio Sur fue publicado el domingo 4 de julio de 1937 en El Correo de Valdivia.

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Publicaciรณn diario El Correo de Valdivia 14 de junio de 1937

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2.-LEGISLACIÓN VERSUS FUNCIÓN SOCIAL

grandes del país. Este desastre cobró miles de vidas humanas y provocó enormes pérdidas materiales, dejando prácticamente incomunicadas las zonas norte y sur de Chile.

En 1940, producto de la Segunda Guerra Mundial, el Estado de Chile intensificó su control sobre las emisiones radiales. Por medio de un decreto se determinó que una hora diaria en la programación de las radios sería asignada a transmisiones oficiales.

Esta situación de emergencia hizo que el Gobierno de Pedro Aguirre Cerda decidiera que todas las estaciones radiales del país quedaran bajo el control de la Dirección de Servicios Eléctricos, ya que este era el único medio de comunicación masivo de que se disponía.

Durante esta década la Dirección de Servicios Eléctricos emanó normas relacionadas al desarrollo de los programas radiales. Entre sus aspectos se distingue que el 20% de las transmisiones de las emisoras debían ser en vivo y un 70% de su programación musical debía estar destinada a artistas chilenos.

El 31 de enero de ese año el Gobierno dio instrucciones a las radios prohibiéndoles transmitir informaciones que comenten sobre la catástrofe de Chillán, con el fin de no alarmar a la población. En cambio, debían continuar con sus programas donde sólo podían incluir música seleccionada y estar atentas a transmitir noticias oficiales del Gobierno. Esta intervención del Estado también se hizo notar en Valdivia, ya que las radios Sur y Valdivia quedaron igualmente sujetas a las disposiciones gubernamentales.

La regulación del Estado sobre el medio radial se hizo notar en el país por la decisión en 1941 de instalar puestos de escucha en la Dirección General de Investigaciones, con el objetivo de controlar lo que se transmitía. Asimismo se estableció que la Dirección General de Servicios Eléctricos tendría la facultad de modificar algún programa cuando lo estimara conveniente.

Radio Sur jugó un papel fundamental para el terremoto de 1939, ya que al poseer onda corta sirvió de puente entre el sur y el norte de Chile. Gracias a su calidad técnica esta emisora permitió, desde un primer momento, que los habitantes, autoridades y el Gobierno pudieran contactarse entre ambas zonas del país cuyas comunicaciones alámbricas quedaron totalmente cortadas por el violento

El papel del Estado frente a la radio en Chile, fue entonces, el de normar la evolución del medio a medida que éste se consolidaba, sin concebir la potencialidad social que podía ejercer, ya que ésta subyacía a los requerimientos empresariales de cada una de las emisoras. Las decisiones del Estado chileno se debieron probablemente a la gran influencia que tuvo el modelo radiofónico norteamericano, el que consideraba a la radio

sismo.

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Sus estudios se ubicaron en Camilo Henríquez #478, en el desaparecido pasaje Bischoff, frente a la Plaza de la República. Los periodos de transmisión de ambas radios eran similares, comenzando alrededor de las 10:30 horas para suspenderlas a las 14:00 horas, y volver a las 18:00 horas para finalizar a las 23:00 horas. Esta pausa se efectuaba principalmente por razones técnicas, ya que los equipos de transmisión no debían ser sobrecargados.

como un medio de entretención, educación y servicio público en la acepción menos extensiva del término, puesto que de acuerdo a este modelo el Estado tenía un rol regulador de la actividad antes que planificador para definir su función social, permitiendo una evolución claramente comercial del sistema radial en Chile (Lasagni et al 1988). Entre 1940 y 1950 las concesiones de onda llegaron a ser 49 en todo el país. En este periodo la radio tuvo en la publicidad una importante fuente de recursos financieros. Bajo la idea de captar más ingresos se aceleran los procesos de profesionalización de los medios, aparecen los noticieros y el radioteatro, iniciando así la definición de las formas lingüísticas que usarán años después.

Durante este tiempo las radios experimentaron una situación económica favorable, ya que no solo contaban con publicidad del comercio e industria local sino que también recibían los auspicios de algunas empresas nacionales, como laboratorios químico-farmacéuticos, detergentes, jabones y cigarrillos, entre otros. La publicidad se constituyó así en una importante fuente de ingresos para las emisoras locales.

3.- AFIANZAMIENTO DE LA RADIODIFUSIÓN EN VALDIVIA Al comenzar la década de 1940 en Valdivia sólo existían dos radios: Sur y Valdivia, las que ya tenían unos años en el dial, consolidándose como medios de comunicación local al hacerse parte de la cotidianidad de la comunidad, por lo que comienzan a desaparecer como hechos noticiosos de la prensa escrita.

Los sistemas utilizados para realizar grabaciones de audio en esta época eran las cintas magnetofónicas, donde se registraban las presentaciones y cierres de los diferentes programas que las radios emitían. Además, estas cintas eran usadas para grabar programas y entrevistas que se daban al aire, manteniendo un registro de lo que cada emisora producía.

En 1943 Carlos Kaehler vendió Radio Valdivia al comerciante penquista Carlos Cockbaine Riquelme, quien adquirió la emisora como regalo a su primer hijo recién nacido, cambiándole el nombre al de Radio Baquedano. A diferencia de la Radio Sur, la nueva emisora nació como una empresa de carácter familiar y no como una sociedad anónima.

La música, óperas y otras producciones sonoras estaban registradas en discos de acetato de 78 revoluciones por minuto. Posteriormente aparecieron los singles de 45 revoluciones por minuto.

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La radiodifusión valdiviana nació como un medio de entretención a través de la música y de diferentes tipos de audiciones, pero en la década de 1940 se acentuaron las distinciones existentes en este ámbito entre las radios Sur y Baquedano.

Con el fin de que puedan escuchar los niños estas presentaciones, la Radio Sur, que es la empresa radial que generosamente ha puesto sus micrófonos al servicio de esta iniciativa, ha cedido las horas más apropiadas de 19:00 a 20:00 horas”.

La primera, desde su creación, tuvo la finalidad de convertirse en el centro culturalartístico de la ciudad, con la intención de proyectar Valdivia hacia el resto del país y el continente. En abril de 1942 el diario El Correo de Valdivia destacaba la labor de esta emisora como un importante instrumento al servicio de la labor educativa.

Tal como lo afirmó el periódico, Radio Sur mantuvo una política de puertas abiertas a la comunidad valdiviana, transformándola en un medio de comunicación donde la gente tenía acceso a él y podía participar de su programación lo que ayudó a la estabilización del medio en la ciudad. Por su parte, Radio Baquedano se perfiló en manos de Carlos Cockbaine, como una emisora de carácter popular cuyo público destinatario era el que habitaba en las poblaciones, tanto por su programación en el ámbito musical como en los contenidos de algunos de sus espacios.

Ese año el Presidente Pedro Aguirre Cerda hizo un llamado a la nación para que se exalten los valores patrios y las costumbres, como también afianzar los vínculos raciales e históricos con los pueblos vecinos. Radio Sur, con el apoyo de la municipalidad local, la Inspección Provincial de Educación y las escuelas primarias de la ciudad, cedió un espacio dentro de su programación para que profesores y estudiantes efectúen audiciones en las que dieran a conocer aspectos culturales e históricos de países latinoamericanos. Con esta iniciativa las autoridades locales comenzaron a otorgarle importancia a la radiodifusión local como un medio no sólo apto para entretener sino también para educar.

La emisora mantuvo una potencia de 1 kilowatt, suficiente para cubrir en condiciones técnicas adecuadas a la provincia de Valdivia, escuchándose incluso en algunas localidades de Argentina. Su identificación en el dial era CD 132. Como la radio se escuchaba en toda la provincia, ésta trabajaba con el sistema de corresponsales, quiénes otorgaban informaciones que eran integradas a los espacios noticiosos de esta emisora. En la estación trabajaban unas 18 personas entre locutores, técnicos, secretarias y radiocontroladores.

El dos de abril de 1942 el diario El Correo de Valdivia señalaba: “para que las escuelas puedan obtener el provecho de la audición radial con la ayuda de la Municipalidad, se les dotó de aparatos receptores a todas aquellas que dispusieran de fuerza eléctrica.

En esta década las emisoras no dejaron de lado su función social, puesto que el público fue consciente de que podía acceder

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en horario nocturno sin existir registro exacto de la hora - era comunicar al sur de Chile con la capital Argentina. A su vez se le dio la oportunidad a los turistas extranjeros que visitaban esta ciudad, que pudieran enviar mensajes a sus familias a través de los micrófonos de la Sur.

a éstas cuando lo necesitara. La radiodifusión valdiviana otorgó facilidades para difundir a través de sus micrófonos múltiples temas y campañas dirigidas al servicio de la comunidad. El diario El Correo de Valdivia el 24 de mayo de 1942 indica que se realizarán conferencias y programas radiales para hacer llegar “a la conciencia popular la necesidad de respetar las ordenanzas de tránsito”, se agrega que se pedirá a las estaciones radiales las facilidades para transmitir estas recomendaciones.

El 31 de enero de 1939 la cadena radial la conformaron además las emisoras: Radio Sociedad Nacional de Agricultura de Santiago; Radio La Americana de Santiago; Radio Metro y Unión de Recreo de Viña del Mar y Radio Provincia de Buenos Aires.

La prensa local en el ámbito de la radiotelefonía local, destaca la posibilidad de la comunidad de escuchar programas extranjeros a través de la onda corta. En 1945 era común ver publicado en El Correo de Valdivia la programación de la British Broadcasting Corporation (BBC), compuesta principalmente por boletines informativos y música.

Radio Sur transmitió en cadena con Radio Cooperativa Vitalicia de Santiago, mientras que Radio Baquedano lo hacía con Radio Portales de Santiago. El lunes 19 de mayo de 1942, a las 10:00 horas, Radio Sur transmitió, en cadena con Radio Cooperativa Vitalicia, su programa “La hora radial infantil”, en homenaje al Ministerio de Educación. Es así que algunos programas producidos por esta emisora valdiviana fueron también escuchados en Santiago.

Durante 1940 ya era parte de la programación radial la realización de cadenas radiales, que consistían en la transmisión de programas determinados desde una emisora de una ciudad a otra ubicada en un lugar distinto. Estas cadenas tenían la particularidad de efectuarse por medio de un receptor Hallicrafters.

Las radios valdivianas eran captadas en otros puntos del país y del continente a través de su onda corta. Radio Sur contaba con este sistema desde su creación en 1937, en tanto Radio Baquedano (ex Radiodifusora Valdivia) la obtuvo en la década de 1950.

Es interesante destacar que ya en 1939 existía el precedente de la realización de cadenas radiales, como fue la efectuada entre el 28 de enero y el 1 de febrero de ese año, entre Radio Sur y Radio El Mundo de Buenos Aires.

3.-PROTAGONISMO DE LA INFORMACIÓN Para 1950 el Estado chileno había otorgado 57 concesiones radiales en todo el país. En 1959 se dictó el Decreto con Fuerza de Ley N° 4, que fijó el texto definitivo de la Ley General

Según el diario El Correo de Valdivia la intención de este enlace - que se transmitió

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A mediados del siglo XX ambas radios (Sur y Baquedano) contaban con una estructura administrativa definida, donde existía un director (responsable de la programación y actividades artísticas de las emisoras), un gerente (a cargo de la administración comercial), locutores, controles, secretaria, programador y junior. Anteriormente el director cumplía también funciones de redacción y reporteo de las noticias.

de Servicios Eléctricos, que normó - con algunas modificaciones - sobre la radiodifusión chilena hasta la publicación de la Ley General de Telecomunicaciones en 1982. En esta década disminuye la programación en vivo en las emisoras del país producto de la aparición de la grabadora portátil que pesaba 25 kilos, tanto así que la publicidad comienza a elaborarse en estudios usando el sistema de registro de audio.

Al inicio de la década de 1950 la radio en la ciudad consideraba a la entretención como una de sus funciones fundamentales, sin explotar las potencialidades que este medio de comunicación podía entregar al aspecto noticioso. En 1950 se inició en Valdivia la contratación de periodistas en las radios locales. En 1954 se creó el Colegio de Periodistas de Chile lo que generó que se incorporaran como tales estos profesionales, dentro de las posibilidades que podía ofrecerles el medio radial valdiviano.

El suceso que marcó el perfil definitivo de la radio fue la aparición de los departamentos de prensa, con áreas y géneros determinados a cargo de periodistas especializados. La información adquirió un rol central dentro de la programación así como en la identidad del medio radial, puesto que en los primeros años la información era secundaria a otros contenidos que emitía la radio. A fines de 1950 se realizan los primeros foros políticos con candidatos a la presidencia de la República, que eran transmitidos en vivo

Con esta decisión, nacieron los primeros departamentos de prensa - no hay registro de la fecha exacta - donde principalmente trabajaba una persona que realizaba las labores de reporteo y redactaba las notas que conformaban las noticias.

por las emisoras.

4.- INTEGRACIÓN DE LOS PERIODISTAS EN LA RADIODIFUSIÓN LOCAL Aunque la radio logró durante el decenio anterior su consolidación como medio de comunicación a través del apoyo publicitario y del trabajo efectuado con distintas organizaciones sociales de la ciudad, ello no bastó para que la radiotelefonía se transformara en un medio más popular y se masificara hacia otros estratos sociales, porque adquirir un aparato receptor de radio era aún un lujo al alcance solo de las clases más adineradas.

En las Radios Sur y Baquedano se emitían dos boletines de noticias diariamente los que tenían una duración aproximada de 30 minutos. El primero comenzaba a las 13:00 horas; y el segundo, a las 20:00 horas. En 1950 Radio Sur pasa a formar parte de la red de filiales de Radio Cooperativa Vitalicia de Santiago, transmitiendo un informativo en cadena con la emisora capitalina. 20


Un género que se insertó tardíamente en la producción radiofónica de Valdivia fue el radioteatro, el que a diferencia del ámbito nacional donde este fenómeno se instauró desde 1940 en Valdivia recién se integró a partir de 1950. El promotor de los radioteatros en la ciudad fue Hernán Olave, quien a fines de la década anterior había implementado los primeros espectáculos de este género en la ciudad en Radio Baquedano.

Según recuerdan los periodistas de la época, los noticiarios que se realizaban en ese tiempo contaban con una estructura similar a la de los actuales. Pero en términos de estilo periodístico existían importantes diferencias, ya que en la redacción de las noticias no se utilizaba un estilo informativo como el que conocemos ahora sino que las noticias eran abordadas con un lenguaje coloquial, es decir, era casi como una conversación de persona a persona, sin usar una línea informativa rígida. Las noticias eran leídas por el locutor de

“Eran los tiempos de la radiofonía en que la gente que trabajaba en este tipo de empresas tenía que hacer de todo. En esa época había dos emisoras Baquedano y Sur. Las compañías de radioteatro acaparaban la atención de la gente, pero sobre todo de la dueña de casa porque daban sus novelas. En ambas radios dimos novelas tan sonoras como: Dama de Compañía y Sangre Judía. Eran adaptaciones que interpretaba gente local, actores y actrices que se formaban en Valdivia, entre ellos estaban Justo Ugarte, Rogelio Vivanco, Adolfo Banderas, Alberto Santos” indicó don Hernán Olave (Q.E.P.D.).

turno. Aunque los boletines informativos se integraron como un espacio estable en la programación, no se les otorgó en un principio la importancia que alcanzarían con posterioridad. Otra función muy valorada por los auditores y por los directivos de las emisoras fue la capacidad de ejercer una ayuda hacia la comunidad. Esta función social se materializaba a través de la organización de campañas comunicacionales de ayuda a personas o instituciones, lo que también servía de nexo de la realidad local con otras localidades de la zona como Niebla, Corral, Los Lagos y Paillaco.

“Los radioteatros arrasaban porque no había otro medio de entretención local, en ese tiempo no había vía satélite ni calidad técnica en las transmisiones en cadena, eran muy deficientes por eso la gente escuchaba fundamentalmente la producción local. Los radioteatros eran un verdadero boom de la época”, relató don Hernán.

En aquellos tiempos, “algo que no lo decía la radio no lo sabía nadie”, decía el periodista Adolfo Pineda (Q.E.P.D.), puesto que la comunicación con los lugares rurales de la provincia era bastante difícil, por lo que el papel de la radiodifusión fue preponderante en este aspecto.

Este evento radial era realizado en vivo por actores locales aficionados, los que gratuitamente prestaban sus servicios para

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5.- ANÁLISIS DE LAS LÍNEAS PROGRAMÁTICAS

participar en las adaptaciones de las novelas y best sellers más famosos de la época. Estas interpretaciones atraían principalmente al público femenino, pero estaban pensados para entretener a todo el grupo familiar quienes se reunían junto a sus receptores para escuchar las aventuras de los personajes de cada una de las historias.

A continuación se presentan los principales aspectos de la programación de las tres radios: Valdivia, Baquedano y Sur, que abarcó esta primera parte del período de estudio, desde 1933 hasta fines de la década de 1950. No se pretende realizar un análisis exhaustivo de cada uno de los programas de las emisoras valdivianas sino mostrar y comparar la evolución que experimentaron las radios

El radioteatro obtuvo altas sintonías ya que constituían un espacio de entretención familiar, transmitidos de 20:30 a las 21:00 horas cuando la mayoría de la población ya había regresado de sus trabajos.

desde su creación hasta 1960. Radio Valdivia

Radio Baquedano se dedicó a emitir las historias a través de capítulos de lunes a sábado, las que eran adaptadas por el director artístico, encargado de estar informado sobre los best sellers más populares, para así adaptar el texto a una obra de teatro y sacarlo al aire. Cuando la obra estaba a punto de finalizar se invitaba a la gente a asistir al auditorio de la radio, donde se presentaba un resumen de ésta para que todos entendieran de qué se trataba, y a continuación se representaba el final, que era transmitido simultáneamente por la radio.

Desde su nacimiento en 1933 Radio Valdivia contó con una programación bastante homogénea, ya que la mayor parte de ésta se constituía por música clásica y algunas veces incluía charlas de poesía o de áreas similares. Por otra parte, contaba con un programa deportivo, que abarcaba noticias de la ciudad y de la región, trasmitido los viernes y domingo a las 21:30 horas. También existía un espacio llamado “Ampliado Noticioso”, informativo preparado por profesionales del diario local, el que salía al aire al finalizar la programación de este medio (22:30 h.), ya que en esa época la emisora no contaba con un departamento de prensa propio.

Radio Sur realizaba el radioteatro del domingo con su propia compañía de actores, quienes a través de una sola presentación entregaban al público una historia completa. Años más tarde, cuando Hernán Olave crea la emisora Camilo Henríquez en 1958 trasladaría su compañía de radioteatro a esta nueva radio, donde continuó promoviendo el desarrollo de este género.

Su programación estaba dividida en dos bloques: el primero de 11:55 a 13:30 horas; y luego otro de 20:30 a 22:30 horas. Los programas duraban de 15 a 20 minutos, siendo auspiciados por casas comerciales locales o nacionales. La publicidad tenía bastante importancia, pues aparte de financiar

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la incorporación de espacios cuyos contenidos estaban dirigidos a un sector más amplio de la población valdiviana. Los cambios programáticos que Carlos Cockbaine impuso en esta empresa de carácter familiar, no están documentados en la década de 1940, porque no existen fuentes vivas o registros escritos sobre esta materia.

los espacios musicales poseía un lugar reservado después de las noticias, donde se leían los principales avisos económicos del día. Durante sus primeros años de vida esta emisora no experimentó variaciones en su programación. No hubo una evolución del medio como tal, al parecer este era concebido solo como un transmisor de música y palabras y no como un medio de comunicación entre personas.

En 1950 en el dial de esta emisora las transmisiones comenzaban a las 11 de la mañana hasta las 14:15 horas, retomando

Su programación se puede catalogar como segmentada, puesto que estaba dirigida a un público objetivo de la ciudad, específicamente a la clase social más acomodada. Lo anterior se desprende por el tipo de música y contenidos que se emitían al aire.

las emisiones desde las 17:00 horas y cerrar el día a las 23:30 horas. En este periodo su programación estaba compuesta, principalmente, por espacios musicales, como por ejemplo, el programa “Melodías Matinales”: espacio con el que iniciaba la programación de esta emisora en la mañana. Otros programas eran: “Canciones y Melodías Tropicales”, “Boleros y Música Criolla”, entre otros espacios (Lasagni et al 1988).

A pesar de que existían algunas variaciones en sus espacios – como el programa deportivo y las noticias - el resto de sus contenidos estaba constituido por música docta y algunas charlas de poesía y en general sobre arte, lo que en la época era más afín a la clase alta, por lo que se deduce que durante sus diez años de existencia Radio Valdivia mantuvo casi inalterable su esquema programático, hasta desaparecer en 1943.

Con lo anterior se advierte que la radio era concebida aún como una forma de entretención sin pretensiones de ser un medio para informar a la comunidad, porque iniciaba sus transmisiones con un espacio de melodías y no con un informativo como lo haría con el transcurso de los años. El informativo, “El Diario del Aire”, se emitía diariamente a las 12:45 y 20:45 horas, con una duración de 15 minutos. En esa época las noticias eran leídas sin el énfasis que se le otorgaría desde 1960 como consecuencia de las potencialidades descubiertas después del terremoto y del auge que comienza a experimentar este medio de comunicación en el país.

Radio Baquedano De la programación de esta radio no hay antecedentes. Los cambios que ésta experimentó fueron paulatinos o impuestos radicalmente al momento en que Carlos Cockbaine adquirió la radioemisora Valdivia. La Radio Baquedano comenzó a perfilarse como una nueva emisora preocupada de satisfacer a un público más popular, a través de 23


encuentros boxeriles que se realizaban en el Coliseo municipal de Valdivia. Yuber Molina comentaba aspectos específicos frente a los eventos deportivos que se cubrían.

Otro espacio informativo era denominado “Síntesis”, transmitido los lunes, miércoles y viernes a las 21:30 horas, el que consistía en comentar los acontecimientos ocurridos a nivel mundial. Además a las 23:00 horas se establecía cadena con Radio Corporación con el fin de transmitir durante 15 minutos el resumen informativo proveniente desde Santiago.

El uno de noviembre de 1953 el periodista Adolfo Pineda Armstrong comenzó a transmitir por Radio Baquedano el programa “Actualidades”, dando a conocer a través de un noticiario los acontecimientos más impactantes de la zona. Este espacio estaba diseñado con el fin de informar a la comunidad con noticias locales y nacionales, para lo cual se hacía un comentario sobre un tema de contingencia, que constituía la editorial de programa. Después, el periodista-conductor daba a conocer las primeras informaciones del día tanto policiales, sociales y culturales de la provincia. Para obtener datos acerca de los hechos que ocurrían en otras localidades de la zona, se contactaba a personas que se convertían en corresponsales del programa quienes a través de cartas, telegramas o teléfono informaban sobre las noticias.

A mediados de 1950 Radio Baquedano comienza a incorporar otros espacios, aumentando sus horas de transmisión. Entre sus nuevos programas se puede mencionar “Su carta a pedido” (de 10:00 a 11:00 horas), donde los auditores enviaban cartas a la radio solicitando sus canciones preferidas. Desde las 11:00 horas al mediodía se emitía un espacio dedicado a las dueñas de casa, donde un locutor entregaba consejos y recetas domésticas, todo esto combinado con música. En la tarde, las transmisiones se iniciaban a las 15:00 horas con el programa “México y sus canciones”, donde por dos horas se entregaban al público los principales éxitos de la música ranchera.

Este programa tenía una duración de una hora y era transmitido de lunes a viernes desde las siete a las ocho de la mañana, lo que modificó radicalmente los horarios de transmisión, ampliando el espectro programático de la emisora que hasta ese entonces comenzaba a las 10:00 horas. Esta estación empieza sus emisiones en un horario donde la radio adquiere una dimensión distinta a la entretención que hasta entonces había predominado como labor fundamental de este medio de comunicación en Valdivia. Comenzar sus transmisiones a las 7:00 horas era algo totalmente nuevo, tanto para los dueños de

Uno de los programas más escuchados en Radio Baquedano durante el fin de semana era “Mundo Deportivo”, realizado por el comentarista Yuber Molina Mera. Este espacio, que se prolongó por 38 años, era el único en su tipo en el dial valdiviano, el cual se dedicaba a difundir gran parte de la actividad deportiva que se efectuaba en la ciudad. Cada sábado, domingo o festivo a través de Radio Baquedano se podían escuchar partidos de fútbol y básquetbol, además de

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Este estilo de programación fue común en los inicios de la radiotelefonía. Fue una forma natural de experimentación, considerando que no había una necesidad de segmentar con tanta urgencia a los auditores, puesto que no existía tanta competencia para posicionarse en el mercado valdiviano.

las emisoras como para los auditores locales, porque se pensaba que en este horario nadie encendería sus aparatos receptores para informarse. Con el programa “Actualidades” se buscaba que los valdivianos empezaran el día informados del acontecer regional y nacional, sin imaginar que con esta iniciativa se reforzaba el papel informativo-noticioso de este medio de comunicación que hasta esa época sólo había sido explorado tímidamente en esa área. Con el tiempo se reconoció el éxito de este espacio, a tal punto que gracias a su alta sintonía obtuvo importantes auspicios de la empresa privada de la ciudad.

Radio Sur Desde su nacimiento Radio Sur buscó perfilarse como una fuente de eventos artísticoculturales para Valdivia. Es así que apenas iniciadas sus transmisiones trajo diferentes actos de artistas nacionales, como también abrió sus puertas a los talentos locales. Desde sus primeros meses al aire dedicó espacios a la música, tanto popular como docta, los que eran auspiciados por diferentes casas comerciales de la ciudad y algunas marcas de productos nacionales. Por ello estos espacios se anunciaban como: “Audiciones Joyería Henzi” o “Audiciones Llorente y Carrascosa”. Asimismo, se comunicaba a la población a través del periódico El Correo de Valdivia la programación y los números artísticos que traía la emisora a sus estudios.

Una iniciativa del propietario de Radio Baquedano desde sus comienzos hasta el cierre de la emisora fue la transmisión de la misa dominical desde la Catedral. Con esta idea la emisora logró cautivar a un importante público popular y de zonas rurales de Valdivia que cada domingo sintonizaba la radio para escuchar la eucaristía del mediodía. Cuando Carlos Cockbaine adquirió Radio Baquedano buscó perfilarla hacia una audiencia más polular. La programación en su conjunto constituía lo que López Vigil (1997) llama Programación Total, donde existe una serie de espacios dirigido a una diversidad de públicos (dueñas de casa, niños, adultos, y otros), entre los cuales no existe una cohesión que estructurara una línea programática similar entre los diferentes espacios. Esto debido a que la mayoría de los programas eran realizados por distintas personas, quienes además se dedicaban a buscar un financiamiento autónomo.

Radio Sur realizó varios programas de 60 minutos de duración llamados: “La Hora Infantil”, “La Hora Popular”, “La Hora Católica” y “La Hora Social”. Uno de los pioneros fue “la Hora Infantil”, donde cada miércoles se transmitían diferentes números artísticos en los que participaban los niños de la ciudad, con cantos, poesía o la ejecución de algún instrumento musical. Por medio de esta actividad la emisora recaudaba fondos

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El análisis de las líneas programáticas de las primeras radios de Valdivia, permite sostener que la evolución en la integración de géneros periodísticos y cambios de horarios se efectuó de manera paulatina, no se conocen grandes transformaciones de lo que se emitía al aire, tanto en la década de 1930 como en la de 1940.

que eran entregados a los niños más pobres que actuaban en ese espacio. Para realizar “La Hora Infantil” la emisora contaba con la Compañía Infantil de Radio Sur. Esta área era la encargada de producir los diferentes elementos del programa, que estaban dirigidos específicamente a los niños de la ciudad.

Sin embargo, fue Radio Sur quien integró algunos formatos de programas (“La Hora Infantil”, etc.) entregando al público algo

Se emitía también “La Hora Católica”, que presentaba música envasada y en vivo, como también se trataban diferentes temas religiosos, por medio de la lectura del evangelio y las charlas presentadas por distintas organizaciones sociales religiosas de la ciudad. La realización de esta sección estaba a cargo de los miembros del grupo “Acción Católica”.

distinto. Creemos que ello se debió a la capacidad de esta emisora de cubrir un área mayor de territorio debido a su onda corta, teniendo la posibilidad de contar con auditores en diferentes puntos del país. La emisora poseía un estilo llamado Programación Total, la que según López Vigil (1997) corresponde a lo que históricamente se ha relacionado con la radio de amplitud modulada, siendo de un estilo general, convencional y de servicio público, donde se ofrece una variedad de géneros y contenidos a una audiencia variada.

Desde el comienzo esta estación tuvo un espacio dedicado a las noticias de la ciudad, el que se transmitía al final de la jornada diaria, las informaciones eran entregadas por el periódico El Correo de Valdivia en la voz de un reportero de este medio. En una primera instancia esta radio carecía de un departamento de prensa propio y utilizó para este fin los servicios de otro medio de comunicación.

En Radio Sur se emitían distintos programas y estilos de música, tratando de cautivar a un mosaico de público, ya que el conjunto de la programación no estaba dirigida sólo a un grupo social, sino que la segmentación estaba dada a nivel de programas, cada uno de los cuales era enfocado a una audiencia.

Los horarios de transmisión de esta estación estaban definidos en dos grandes bloques: uno de la mañana de 11:00 a 14:00 horas, donde generalmente se emitía música de diferentes estilos. El segundo bloque, desde las 14:00 hasta las 23:00 horas, tenía espacios dedicados a variedades, música, programas y finalmente noticias.

Aunque esta estación buscó la innovación por medio de la creación de diferentes espacios, cabe señalar que ella mantuvo la característica de emitir sólo música la mayor parte de sus horas al aire.

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culturales y sociales que hacían noticia, los que eran comentados a través de una conversación entre los conductores y se entregaban datos importantes de hechos ocurridos durante la semana.

En la década de 1940 Radio Sur mantuvo la emisión de programas musicales y literarios, los que no fueron concebidos en un formato radiofónico sino que eran generalmente números artísticos creados en los colegios y teatros que luego aprovecharon el medio radial para ser transmitidos. De ahí que estos espacios se caracterizaban por ser charlas o disertaciones sobre determinados temas. Los números que se emitían eran presentados por un locutor-animador.

Dentro del esquema de este espacio se incluía una entrevista grabada en cintas magnetofónicas a una persona relacionada con uno de los temas que se abordaban durante el programa. “La Semana” buscaba además dar a conocer una actividad o lugar desconocidos por los auditores y se transmitía en vivo desde los estudios de Radio Sur cada sábado en la tarde durante una hora (se desconoce el horario exacto de emisión).

No existía en esta época conciencia de que los radioescuchas podían ser integrados a través de un diálogo directo a través del micrófono. La radio era utilizada como un escenario, donde el público estaba más bien presente en el estudio que por medio de sus receptores.

El objetivo del programa era difundir situaciones positivas o negativas que ocurrían en la ciudad durante una semana, sin confrontar opiniones de los involucrados en cada uno de los hechos.

Este estilo de hacer radio comenzó a cambiar en Radio Sur a partir de 1950, con la creación de nuevos espacios donde los auditores adquirieron un papel de mayor preponderancia en el desarrollo de la programación de esta emisora. Aparecieron entonces espacios como “Buenos días señora” que se transmitía a las 9:00 horas, destinado a las dueñas de casa, donde un locutor entregaba consejos domésticos combinados con temas musicales.

Permanecen en la programación espacios de música chilena al mediodía, “La Hora Alemana”, y se incorpora a las 21:00 horas el informativo nacional que provenía desde Radio Cooperativa Vitalicia, sumándose a los informativos locales, que en este periodo comienzan a cobrar importancia. Radio Sur, a diferencia de sus primeros años, contaba ahora con un departamento de prensa, lo que en definitiva terminó con la lectura de las noticias desde el diario local como se hacía en las primeras etapas.

Además se creó el programa periodístico “La Semana”, a cargo de los periodistas – que al mismo tiempo eran los conductores de ese espacio- Enrique San Juan y Héctor Fuentes. El programa era conducido por ambos profesionales y consistía en entregar información local sobre temas políticos,

Aunque en este periodo ya se empieza a explotar las potencialidades informativas que tiene este medio de comunicación no surge

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una competencia directa con el periódico de la época El Correo de Valdivia puesto que más allá de luchar por ser los primeros en obtener las noticias había un espíritu de colaboración. Incluso algunas personas del diario trabajaban simultáneamente en la misma radio.

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Capítulo II

CONSOLIDACIÓN Y DESARROLLO (1960-1973)

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CONSOLIDACIÓN Y DESARROLLO (1960-1973)

la radiofonía en Chile, ya que aparecieron en el mercado los receptores transistorizados, convirtiendo a la radio en un medio masivo, porque el costo de estos aparatos disminuyó considerablemente, posibilitando que tanto los estratos populares como juveniles tuvieran acceso a este medio. Este fenómeno influyó notablemente en la difusión de nuevos estilos musicales, como por ejemplo , la música rock y la nueva ola nacional. A raíz de la masificación radial en 1960, Gutiérrez y Munizaga (1984) señalan que el Estado comenzó a gestar un proyecto modernizador, donde la educación y la comunicación adquirirían un papel fundamental. Contrariamente, los propietarios de estaciones de radio no conciben ampliar los espacios de sus emisoras en esas áreas, puesto que los criterios económicos siguen determinando su programación.

En la década de 1960 la cobertura de la radiodifusión alcanza a gran parte del país, con excepción de Chiloé, Arauco y Aysén. Generalmente las emisoras estaban ubicadas en las capitales provinciales y en su mayoría pertenecen a particulares. Los propietarios de las radios en Chile son personas influyentes económicamente en la sociedad, relacionándose con los sectores mineros y agrícolas del país. Además existen redes radiales, que en algunos casos corresponden a sociedades o compañías que poseen más de una emisora, por ejemplo, la Sociedad Chilena Radiodifusora que es propietaria en 1959 de Radio Minería y radioemisoras Diego Portales.

Tanto los sectores rurales como urbanos aparecían en la radio sólo a través de un discurso político mediado, difundiendo sólo contenidos que los administradores de las radios creían que al público le interesaba. Por este motivo, en esa época los auditores carecían de participación y sus voces estaban ausentes de las transmisiones.

En esta época las grandes sociedades comerciales invirtieron importantes cantidades de dinero, lo que se reflejaba en una mejor tecnología. El resto, sin embargo, eran emisoras que contaban con menos recursos económicos. Un hecho importante ocurrido en esta década fue la incorporación de este medio de comunicación a las universidades, puesto que éstas comenzaron a fundar sus propias emisoras. En esa época las universidades utilizaron las radios para desarrollar una labor de extensión hacia la sociedad, difundiendo la riqueza cultural propia de las casas de estudios, contando con una programación similar a las radios comerciales (Lasagni et al 1988).

En 1962 surgen en el país las transmisiones en Frecuencia Modulada (FM) lo que hace mejorar la calidad técnica del sonido y desarrollar una programación orientada a los sectores altos de la sociedad por medio de la puesta en el aire de espacios conformados exclusivamente por música clásica2. 2 El 1 de marzo de 1962 aparece la primera emisora FM del país: Radio El Conquistador. Sin embargo, ya en 1948 radio La Reina realizó una transmisión experimental de FM con un equipo de 23 watts, pero ésta desapareció luego, dado que en esa época no existían los receptores aptos para recibir este tipo de ondas.

La misma autora afirma que la década de 1960 fue fundamental para el desarrollo de 30


de acuerdo a su representación política. Estas modificaciones se convierten en la primera manifestación de pluralismo político en la legislación radial.

Un hecho que influyó negativamente en el desarrollo de la radio a nivel nacional fue la aparición de la televisión en 1962. Aún cuando en este período las emisoras habían aumentado sus espacios periodísticos debido a la aparición de la grabadora portátil en la década de 1950. Este instrumento permitió el desarrollo del formato de reportaje radial, un género periodístico que permitió profundizar en temas del acontecer social, aportando así a la evolución de los informativos, que hasta esa época consistían sólo en la lectura de las noticias. La llegada de la televisión al país provocó, en algunas emisoras, la eliminación de los departamentos de prensa. También se comenzó a transmitir música grabada industrialmente y de circulación comercial. La programación se limita a la locución seria y música docta para los sectores altos; y música de éxito popular, concursos y animación coloquial para crear “clima familiar”, destinado a los sectores populares.

Igualmente en 1962 se limitó el número de concesiones de onda larga y corta en las distintas zonas del país, mediante el decreto Nº 2.210 del Ministerio del Interior, publicado en el diario oficial el 21 de diciembre de ese mismo año. Al iniciarse esta década existía en el país un total de 128 concesiones entre onda larga, corta y de frecuencia modulada.

1.- LA RADIO COMO ELEMENTO DE ENTRETENCIÓN Y COMUNICACIÓN Aunque la radiofonía había llegado a Valdivia tempranamente (1933), el dial de amplitud modulada vivió 25 años de visible quietud, ya que recién en 1958 surgió la tercera emisora valdiviana, bautizada como Radio Camilo Henríquez en honor al destacado padre del periodismo chileno. El 15 de octubre de 1958 aparece en el dial de amplitud modulada Radio Camilo Henríquez (CD 96) contando con la frecuencia de 960 kilociclos. Un año después surgió Radio Universidad Técnica del Estado con 1 kilowatt de potencia.

En Valdivia, sin embargo, la aparición de la televisión no tuvo un impacto negativo inmediato en la radio local, pues éste medio arribó tardíamente a la ciudad, permitiendo que las radios continuaran desarrollándose en los aspectos informativos y de entretención.

Radio Camilo Henríquez nació bajo la propiedad del diputado socialista Hernán Olave y sus socios Rogelio Gómez, Harald Werkmeister y Einar Lindh. Fue concebida por sus fundadores como una emisora eminentemente popular, pues el conjunto de su programación estaba dirigida a un estrato social medio bajo. La existencia en la ciudad de los aparatos transistorizados permitieron a la clase media y baja acceder a este medio.

Otro hecho importante de destacar en esta década fue el Reglamento de 1965, un elemento jurídico que introdujo cambios en la regulación de la radio referido a la propaganda electoral que transmitían las radiodifusoras, en el que se estipula la fijación de horarios obligatorios durante las elecciones para la transmisión de propaganda política, asignándole a cada partido un espacio radial

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cual narraba el acontecimiento que estaba presenciando. A pesar de la simplicidad de este hecho, para esos tiempos realizar una transmisión en vivo de este tipo constituía un verdadero hito, ya que en el contexto local la radio aún no explotaba esta potencialidad informativa del medio.

Los estudios de la radio estaban ubicados en la calle homónima: Camilo Henríquez #450. Uno de los objetivos de esta emisora fue la búsqueda de talentos artísticos, tanto en Valdivia como en el resto de la región. Para ello contaba con un salón auditorio - con capacidad para 200 personas- donde los jóvenes presentaban diferentes números musicales a fin de obtener algún espacio de difusión. Para promover las artes, la radio tenía un director artístico, encargado de estar al día con las novedades que se producían a nivel nacional en esa área.

1960 era una época donde existían los recursos económicos necesarios para que las tres radios que había en la ciudad tuvieran un financiamiento adecuado, obtenido a través de la publicidad local y nacional. Era común escuchar en las radios la publicidad de laboratorios químico-farmacéuticos nacionales, que auspiciaban programas completos en las distintas emisoras.

Era tal la preocupación que despertaba ese ámbito en sus dueños que esta radio cada cierto tiempo enviaba al director artístico a Santiago, para que se informara de los últimos sucesos acontecidos en términos de espectáculo. Se traían luego a Valdivia los discos musicales de moda y los best sellers que se adaptaban al radioteatro.

Aunque estos medios de comunicación eran solventes económicamente, igual se generaba un clima competitivo para obtener auspiciadores. La única que no participaba en la búsqueda de publicidad era la Radio Universidad Técnica del Estado creada a fines de la década de 1950.

Desde sus primeros años Radio Camilo Henríquez se caracterizó por una programación dinámica, atenta a los acontecimientos que ocurrían en la zona. Estos hechos eran cubiertos por medio de la producción de noticiarios, que intentaban transmitir a los auditores lo que ocurría, desde el mismo lugar de los acontecimientos.

Este clima competitivo era evidente en la creación de sus programas, los que eran literalmente copiados entre una y otra. El personal tenía prohibido revelar las ideas producidas para cada espacio. En este marco, la radio experimentó momentos de vitalidad y dinamismo, y gracias al financiamiento pudieron incursionar en diversos programas de entretención, como concursos de conocimientos, audiciones infantiles y espacios periodísticos.

Esta emisora fue la primera en transmitir noticias desde el lugar de los hechos a través de la incorporación del teléfono como herramienta periodística. Por ejemplo: si se producía un incendio en la ciudad un reportero de la radio se dirigía hacia el lugar, donde pronto ubicaba un teléfono a través del

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2.- TERREMOTO DE 1960: “ROMPIENDO EL SILENCIO”

los sismos y maremotos de los días 21 y 22 de mayo del año en curso quedaron fuera de servicio todos los sistemas públicos de larga distancia de las dos compañías de teléfonos en Santiago y Valdivia, así como los sistemas telegráficos, e igualmente la mayor parte de las comunicaciones espaciales por radio entre Santiago y el sur del país, y como consecuencia,

Corría mayo de 1960 cuando los valdivianos fueron despertados por un violento sismo cerca de las seis de la mañana del sábado 21 de mayo. La población, inquieta, pensó que se trataba de la irradiación de un temblor en otro punto del país. Al día siguiente una nueva ola de movimientos remeció la ciudad alrededor de las dos de la tarde, lo que provocó que la gente abandonara sus casas. Pero nada pudieron hacer los lugareños para impedir que a las 15:12 horas el terremoto del 22 de mayo de 1960 se apoderara de Valdivia.

las autoridades gubernamentales en Santiago no pudieron ser suficientemente informadas durante largo espacio de tiempo sobre el tipo y extensión de la catástrofe acaecida. Las informaciones entregadas a la prensa y radios de la capital sobre el sismo, fueron centralizadas por el Ministerio del Interior, el que emitió boletines sobre la situación en el sur de Chile. Estas noticias eran escuchadas por los receptores que aún funcionaban en Valdivia, sin embargo en “las informaciones oficiales se decía tan poco de la tragedia, que daba la impresión de que no había pasado nada” (Olave, 1961:27).

En esa época la ciudad contaba con unos 75 mil habitantes, quienes sufrieron por casi tres días las constantes réplicas, de magnitudes entre los seis y 7,5 grados en la escala de Richter. La calma parecía llegar ese 22 de mayo, y nada hacía pensar que repentinamente el mar comenzaría a subir para dar inicio a un maremoto. El fenómeno hizo que las aguas se recogieran, para luego volver con fuerza arrasando todo lo que había a su paso. Este devastador hecho natural, produjo el hundimiento de terrenos, la inundación de Valdivia en las zonas bajas y la destrucción y cuantiosos daños a los inmuebles de la ciudad.

A raíz de esta sensación de abandono surgió entre la gente de radio de la ciudad la necesidad de contar su verdad. No obstante las cuatro radioemisoras de Valdivia y el diario local El Correo de Valdivia, sufrieron tan fuertes daños en sus instalaciones que les era imposible salir al aire, porque además se carecía de suministro eléctrico.

Valdivia no fue la única afectada, sino que también el sismo llegó a sentirse con intensidad en Osorno, Puerto Montt y Chiloé, dejando a la zona sur totalmente aislada e incomunicada, como lo señala un Informe de Expertos Alemanes enviados a Chile después del terremoto, señalando que con motivo de

No existía la esperanza de contactarse con Santiago o con cualquier punto del país, puesto que la zona se encontraba prácticamente incomunicada. No ajena a este sentimiento la gente de las radios locales, realizó un balance de la situación y decidió

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0:35 horas del miércoles 25 de mayo de 1960 las voces de Enrique Gerding – director de Radio Sur - y Hernán Olave – director de Radio Camilo Henríquez - comenzaron a hablar por los micrófonos a través de la señal de esta última emisora. Los locutores relataron la grave situación que afectaba a Valdivia y llaman a la cadena de solidaridad encabezada por Radio Minería y a la Radio Portales de Talca.

efectuar todos los esfuerzos para que al menos una emisora pudiera volver a transmitir. Radio Baquedano y Radio Sur trataron de salir al aire usando todos sus medios, pero la destrucción de sus estudios hizo imposible lograr la hazaña. Mientras tanto, en la Radio Camilo Henríquez el técnico Kurt Baude examinaba los equipos de transmisión mientras uno de los dueños, Hernán Olave, conseguía los elementos técnicos necesarios para intentar salir al aire. El intendente de la época, Víctor Kunstmann, facilitó un generador de energía eléctrica con el que la radio pudo instalar un aparato electrógeno con el que volvió a transmitir.

Cuando eran las dos de la mañana, y se pensaba que ya no habría contacto con el resto del país, el locutor Juan Carlos Coronado de Radio Portales anunció que una emisora valdiviana los estaba llamando; en ese momento el equipo técnico trató de ponerse en sintonía. Luego de unos segundos el locutor de Radio Portales llamó la atención a los auditores, señalando que se intentaban comunicar desde la zona de la catástrofe.

El 24 de mayo de 1960 la Radio Camilo Henríquez reanudó sus transmisiones desde la planta transmisora, ubicada en el parque Saval en la Isla Teja de Valdivia. A pesar de los continuos temblores Kurt Baude trabajó afanosamente para que la radio fuera escuchada nuevamente y “el resto espantaba los animales del potrero y atizaba una débil fogata que daba calor a los entumecidos trabajadores. Eran las 11 de la noche cuando llegaron el senador Aniceto Rodríguez y el periodista del diario “Última Hora” Elmo Catalán, con nuevas noticias sobre la catástrofe” (Olave, 1961:28).

Mientras en Valdivia, Olave y Gerding, continuaban dando la ubicación de la radio “esto es CD 96 Radio Camilo Henríquez de Valdivia,...960 kilociclos a través de cual transmiten unidas las tres emisoras de Valdivia: Camilo Henríquez, Sur y Baquedano. En ese momento el locutor de Talca dijo: perfectamente escuchando Radio Camilo Henríquez de Valdivia... Denos un comprendido para saber si nos está recibiendo bien.” (Olave, 1961:29-30).

El improvisado estudio se ubicó en un pequeño monte al interior de un potrero, con cuatro palos lograron levantar una carpa que sólo tapaba el amplificador de sonido y la grabadora. Después de varios intentos que se prolongaron por horas, cerca de la medianoche Kurt Baude indicó que tenía señal para salir al aire. Exactamente a las

Desde ese instante se estableció un contacto permanente con el resto de Chile dando a conocer desde Valdivia la dimensión total del terremoto, que hasta ese momento los comunicados oficiales no lograban reflejar.

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Posteriormente salieron al aire Radio Sur y Baquedano, a través del equipo transmisor y luego lo hizo Radio Universidad Técnica del Estado (UTE), cuyas instalaciones sufrieron graves daños a raíz de los intensos temblores.

Esa madrugada del 25 de mayo habló por los micrófonos el senador del Partido Socialista Aniceto Rodríguez acompañado por las informaciones que entregaban constantemente Gerding y Olave. Durante las primeras horas de transmisión, la radio destinó su tarea a informar día y noche, en estas jornadas se turnó personal de las radios Camilo Henríquez y Sur. Con el correr de los días se dio a conocer la magnitud de la tragedia que había afectado a la zona, gracias a la labor de las emisoras locales que pudieron salir al aire y pedir auxilio al resto del país con lo cual, poco a poco, comenzó a llegar la ayuda desde distintos lugares del país y del mundo.

Con el terremoto de 1960 se estableció definitivamente la potencialidad social y solidaria que puede ejercer la radio, por medio de su instantaneidad e inmediatez para dar a conocer los mensajes, que en este caso significó la llegada de ayuda material y apoyo hacia las comunidades afectadas por este sismo. Además de transformarse en un ente cohesionador y compañero en esos momentos de angustia para la comunidad. Los impulsores de la radiofonía de esa época lograron vislumbrar el enorme poder e importancia que este medio de comunicación significaba para la gente.

El intendente Kunstmann solicitó a la emisora que continuara transmitiendo y que se sincronizara con la labor de los distintos órganos públicos con la idea de servir a la ciudad. Con este gesto la autoridad reconoció la importante labor que significó la reanudación de las transmisiones de esta radio.

Luego de los acontecimientos del terremoto de 1960, las cuatro emisoras que existían en la ciudad (Baquedano, Camilo Henríquez, Sur y UTE) reconstruyeron sus estudios para volver a retomar sus actividades de manera normal.

Gracias a la disponibilidad que este medio radial demostró durante la tragedia ocurrida en Valdivia el general del aire, Diego Barros Ortiz, solicitó que Radio Camilo Henríquez fuera nombrada radio-faro para los aviones que aterrizaban en el aeródromo Las Marías de Valdivia.

3.- LA RADIO ESTÁ VIVA En 1960, al igual que en el resto del país, las radios de Valdivia privilegian la música juvenil, tanto nacional y extranjera, debido al movimiento artístico que surgía al alero del rock and roll norteamericano. En Chile este tipo de música pasa a constituir el movimiento conocido como “Nueva Ola” que atrajo principalmente a un público juvenil.

La comunidad valdiviana vio como el “silencio se rompió” al aparecer la primera radio local, con lo cual sintieron que ya no estaban solos, “había una compañera que estaría alerta esa noche”. (Olave 1961: 32).

Ante este fenómeno las radios reaccionan y asumen el desafío de incorporar los nuevos 35


acompañado de la música más popular entre la audiencia juvenil.

ritmos a su programación. Ello implicó que surgieran otros espacios en las emisoras para satisfacer la necesidad de conocer las últimas novedades que ocurrían a nivel musical, difundiendo a los grupos y cantantes de moda chilenos e internacionales.

Los programas de discjockey se mantuvieron en el aire durante toda la década de 1960 e incluso en los primeros años de 1970. En ese período estos espacios captan cada vez un mayor número de adherentes haciendo participar a los radioescuchas tanto a través del teléfono como por cartas. El público solicitaba temas musicales y votaba en los rankings que cada radio creaba con la

Uno de los personajes que comienza a cobrar importancia dentro del contexto radial en el país es el discjockey (persona encargada de animar un programa de música juvenil, realizando comentarios sobre las canciones y sus intérpretes). Este rol en la radio fue adoptado también en Valdivia, siendo incorporada en una primera oportunidad en Radio Camilo Henríquez, misión que estuvo cargo de personas que se interesaron en la radiodifusión local y en la “Nueva Ola” como Gastón Curihual, quien se define como el primer discjockey del sur del país.

música de moda. Es importante destacar que con esta diferenciación de audiencias, generada al incorporarse a las radios valdivianas este tipo de espacios conducidos por un discjockey, se produce por primera vez una segmentación programática al interior de las emisoras, dado que estos espacios estaban dedicados exclusivamente a un público juvenil a través del estilo, lenguaje y el tipo de música.

En el caso de Radio Camilo Henríquez el discjockey desarrolló un espacio de una hora diaria donde se dedicaba a transmitir los principales éxitos musicales, comentados por este animador juvenil. Como la música de mayor popularidad de la época era la norteamericana el discjockey usaba un acento imitando el habla inglesa, pero en español.

Antes de esta etapa la programación de las radios locales era dirigida a toda la familia, sin establecer una diferencia significativa entre los públicos. Se trataba de satisfacer las necesidades de información y entretención de todos los tipos de audiencia, pero sin establecer una diferencia tan notoria entre un programa y otro como sucedió con la aparición de los discjockey.

También se efectuaban programas especiales sobre algún grupo o artista destacado como The Beatles, El Dúo Dinámico, Sandro y otros, comentando, entre disco y disco, parte de la historia del cantante.

En la década de 1960 una práctica que irrumpe en el contexto radial en nuestra ciudad es la actividad deportiva, la que se caracterizó por el interés masivo que provocó en la comunidad. En ese tiempo disciplinas como el básquetbol, atletismo y fútbol mantenían a

Paulatinamente las demás emisoras valdivianas incluyeron en su programación este tipo de espacios, difundiendo todas las noticias que ocurrían en el ambiente artístico

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Discoteca Radio Baquedano, Alejandro Duque y Gastรณn Curihual. Gentileza de Revista Temporada, Valdivia.

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los equipos valdivianos entre los destacados a nivel nacional.

partidos de fútbol y básquetbol eran grabados y emitidos en diferido.

En este marco de auge deportivo, las radios integraron a su programación diaria espacios permanentes donde se comentaban y analizaban los principales hechos del acontecer deportivo. Es así que se consolidan las transmisiones de eventos a través de iniciativas que llevaron a cada estación, como Radio Camilo Henríquez, a apoyar constantemente a los equipos valdivianos con transmisiones que se efectuaban desde distintos puntos del país, es decir, que muchas veces el área deportiva de la emisora, por iniciativa propia, viajaba junto al plantel a la ciudad donde se efectuaba la competencia.

Durante la década de 1960 Radio Sur desaparece del dial valdiviano cuando su concesión es comprada por Radio Cooperativa Vitalicia de Santiago, con el objetivo de crear una filial de la emisora nacional en la ciudad. Aunque de los detalles no hay registro escrito existe el recuerdo de las personas que durante esos años trabajaron en el medio radiofónico. Esta radio tenía sus estudios en el cuartel de bombas, ubicado en la intersección de las calles Camilo Henríquez y Carampangue. En ese lugar trabajan locutores, periodistas, radiocontroladores y personal administrativo, quienes dieron un carácter más local a una emisora nacional, ya que su misión era sacar al aire una programación propia respetando la línea y el nombre de Radio Cooperativa Vitalicia.

Con gran esfuerzo el área deportiva lograba conseguir los auspicios suficientes entre las casas comerciales de Valdivia para solventar los gastos de alojamiento y transporte que significaba acompañar a un equipo valdiviano por el norte y sur del país. Era necesario contar con el financiamiento adecuado para que pudieran viajar por lo menos tres personas que cumplían las funciones de un locutor y comentarista deportivo, locutor de comerciales y un técnico.

Esta emisora transmitía desde las 7:00 hasta las 24:00 horas emitiendo programas juveniles, misceláneos e informativos locales, aunque también establecía programación en cadena con su sede en Santiago. Tal como se mencionó anteriormente, el 12 de octubre de 1959 se crea la Radio Universidad Técnica del Estado (UTE), como parte de la política nacional de fortalecer la labor de extensión de las universidades.

Era costumbre que las radios entregaran sólo el espacio para que se transmitiera algún evento deportivo, mientras el resto de los gastos era de responsabilidad de los miembros del área deportiva.

La concesión fue entregada a la UTE a través del decreto Nº 4030 emanado del Ministerio del Interior el 12 de julio de 1956 por el Presidente de la República, Jorge Alessandri, otorgando la frecuencia 1240 cuya señal característica era CD 124.

Tanto dentro de Valdivia como en otras ciudades las transmisiones se realizaban por medio del teléfono; si ello no era factible, los

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Universidad Austral de Chile (UACh) cuando el IPV fue traspasado a la UACh en 1988.

La iniciativa nació de Eduardo González Villa, docente de la Universidad Técnica del Estado, con el fin de difundir la labor de esta casa de estudios a toda la comunidad valdiviana por medio de una señal radial. Desde un improvisado estudio de la Escuela Industrial de la ciudad, donde en la actualidad se ubica la Facultad de Ciencias de la Ingeniería de la Universidad Austral de Chile, esta emisora salió al aire con un transmisor de 500 watts de potencia. Posteriormente, se aumentó la potencia a un kilowatt y en 1974 a 10 kilowatts con la intención de abarcar a toda la provincia de Valdivia. La ubicación de la Radio Universidad Técnica del Estado en el dial era CD 124 de amplitud modulada.

En sus inicios en esta radio trabajaban tres personas, quienes hacían las labores de control y locutor. En ocasiones estos roles se intercambiaban y el personal asumía indistintamente ambas funciones; incluso el propio director de la radio trabajaba como locutor. Los estudios estaban ubicados en el campus Miraflores de Valdivia, que en un principio eran sólo una caseta donde existía un locutorio y la sala de controles, años más tarde la emisora fue ampliando, poco a poco, sus dependencias. Transcurridos casi 10 años de la creación de la radio universitaria en Valdivia, surge como una iniciativa de privados una nueva emisora en el dial de amplitud modulada: Radio Pilmaiquén, que nació en la frecuencia 1.300, siendo su señal característica CD 130, con una potencia de 10 kilowatts con lo cual la cobertura de esta emisora sobrepasaba las fronteras de la ciudad.

Al pertenecer a un estamento educacional esta radio no compitió con las demás emisoras locales en la adquisición de publicidad, como se señaló anteriormente, lo que provocó que tuviera un carácter distinto desde su nacimiento. Su programación era diferente a las otras radios, puesto que esta emisora se perfiló como un medio de comunicación eminentemente cultural y educativo. Es así que durante la década de 1960 dirigió su programación sólo a un público universitario, por lo tanto, no tenía un carácter masivo siendo financiada integralmente por esta casa de estudios.

Esta nueva radio fue fundada por un grupo de socios simpatizantes de la Falange (Democracia Cristiana) encabezados por Luis Papic Ramos y Guillermo Pinicof. La idea de estos hombres era que la emisora se constituyera en una herramienta que potenciara y difundiera todas las iniciativas dirigidas a apoyar el desarrollo de la ciudad.

Posteriormente, en 1981, pasó a llamarse Radio Instituto Profesional de Valdivia (IPV), esto no sólo significó un cambio de nombre, sino la incorporación de una entidad que era pública a una organización de tipo privada, pasando a formar parte del patrimonio de la

Sus dueños siempre se mantuvieron vinculados a la actividad política, por esta razón Radio Pilmaiquén era conocida al interior de la comunidad valdiviana como una emisora proclive a un sector determinado del mundo

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productos. Estos auspicios le dieron una situación económica solvente.

político-cristiano, no obstante sus propietarios buscaron otorgarle un perfil de medio de comunicación objetivo e independiente. Sus dueños permanecían la mayor parte del tiempo en Santiago manteniendo en Valdivia un equipo administrativo encargado de manejar todos los asuntos de la emisora.

4.- LA VOZ DE LA IZQUIERDA LLEGA A LAS EMISORAS Un análisis aparte merece esta etapa (19701973) de la historia radial en Valdivia a raíz de los acontecimientos políticos y sociales sucedidos durante los mil días de Gobierno del Presidente Salvador Allende en Chile, en cuanto a las disposiciones constitucionales relacionadas directamente con este medio de comunicación.

Radio Pilmaiquén se caracterizaba por contar con una infraestructura considerada como una de las más grandes de la ciudad, pues ocupaba todo el segundo piso del edificio que la albergaba, ubicado en Letelier # 236 (segundo piso). El perfil que sus dueños trataron de otorgarle fue el de una empresa de comunicaciones donde sus empleados tuvieran acceso a las instalaciones necesarias. Por ello se contaba con estudios tanto de grabación como de emisión, oficinas para cada uno de los roles establecidos en la emisora e incluso un casino.

En 1970 se puso en vigencia la Ley Electoral que permitía el acceso de todos los partidos políticos a los medios de prensa, televisión y radio lo que generó que los medios de comunicación se dividieran entre los que apoyaban o no al Gobierno de la Unidad Popular (UP). Por primera vez partidos de izquierda adquieren algunos medios como por ejemplo Radio Portales, Radio Corporación, Radio Magallanes, Radio Candelaria, Radio Luis Emilio Recabarren y algunas radios pertenecientes a universidades. (Lasagni et al 1988).

En ella trabajaba un gerente, un director, tres periodistas, cuatro locutores, tres radiocontroladores, un programador y una asistente social. Esta última se encargaba de orientar a la comunidad que se acercaba a la radio por distintos problemas. Además cumplía un claro rol social diferenciándose del resto de las emisoras de Valdivia porque contrató a una profesional dedicada exclusivamente a resolver estos temas.

Cada medio se vinculaba con la ideología de sus propietarios de una manera tan cerrada que era evidente descubrir durante las emisiones la ideología de los partidos políticos con los que simpatizaban o militaban sus dueños. (Lasagni et al 1988).

Con el correr de los años esta emisora se consolidó como una de las más importantes de la ciudad, tanto desde el punto de vista programático como en lo referido a publicidad. En este último ámbito, se caracterizó por contar con avisadores de empresas nacionales como bebidas gaseosas, detergentes y otros

Generalmente las radios en el país mantuvieron su esquema programático, pero añadían contenidos y comentarios políticos que fueron asumiendo gran importancia en el panorama radial. (Lasagni et al 1988). 40


Radio Sur), Pilmaiquén y Universidad Técnica del Estado. Mientras, el 1 de abril de 1972 se creó Radio Austral cuyo desarrollo se analizará en la siguiente etapa.

Entre 1970 hasta el primer semestre de 1973 no se promulgó ninguna disposición legal referida puntualmente a la radiodifusión, pero en 1970 se dictó el Estatuto de Garantías Constitucionales que protege el libre acceso de los partidos políticos a los medios de comunicación. Este bloqueo del Gobierno de la UP en este terreno aumentó el campo de amplitud de la libertad de expresión hasta límites hasta entonces totalmente desconocidos en el país.

De este grupo de radios algunas fueron visiblemente afectadas por la realidad política que se experimentaba en el país, porque algunas de ellas pasaron a manos de grupos de trabajadores que pertenecían a partidos políticos. Como los casos más emblemáticos de la ciudad se recuerda a la Radio Camilo Henríquez que durante esos años fue puesta a disposición del Partido Socialista y Radio Universidad Técnica del Estado donde algunas de las áreas de esta emisora fueron dominadas por el Partido Comunista.

El pluralismo ideológico se vió favorecido por la posibilidad que tuvieron algunos sectores tradicionalmente desplazados de adquirir radios y de apoyarlos financieramente con los recursos publicitarios estatales que habían crecido y que en otras circunstancias les hubieran sido negado. (Munizaga et al 1984).

Radio Camilo Henríquez era la emisora líder en la ciudad por el estilo que le había diseñado uno de sus fundadores y diputado de la época por el Partido Socialista Hernán Olave Verdugo. La euforia política provocó que los trabajadores y obreros miembros su partido asumieran la administración de la emisora designando como director a Juan Yilorm Martínez.

Durante el Gobierno de Salvador Allende se abrió una puerta a aquellos sectores sociales tradicionalmente desplazados de contar con una participación activa al interior de los medios de comunicación, es decir, que por primera vez partidos políticos de izquierda y grupos de trabajadores tuvieron acceso a las radios por medio de programas producidos y emitidos por ellos mismos.

“En 1971 los trabajadores del Partido Socialista se tomaron la Radio Camilo Henríquez y entonces el partido me indica que me haga cargo de la radio porque Hernán Olave recibe a cambio la frecuencia de la Austral. En ese momento me designan como director de la Camilo(...). Al tomarse la radio, algunos trabajadores se quedaron y otros se fueron con Olave, pero el grueso se quedó. La radio pasa a ser entonces un instrumento de propaganda sin abandonar su tarea informativa, pero por sobre todo pasa a ser

5.- EFECTOS DEL SISTEMA POLÍTICO EN LAS RADIOS DE VALDIVIA Valdivia no estuvo ajena al momento político social que se vivió en el país durante el Gobierno del Presidente Salvador Allende. En esa época en la ciudad había un total de cinco emisoras con programación local en la banda de amplitud modulada: Baquedano, Camilo Henríquez, Cooperativa Vitalicia (ex

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Radio Pilmaiquén se transformó en la piedra de tope de las manifestaciones que se hacían en el centro. En ocasiones debíamos pasar todo el día con las luces encendidas porque en algunas protestas se tiraban piedras en contra de los ventanales de la radio que estaba frente a la plaza, por lo cual se optó a veces por colocar planchas de madera en lugar de vidrios”.

una radio de trinchera y mi designación como director pasaba por tener un instrumento de defensa del Gobierno”, expresó Juan Yilorm Martínez, director de Radio Camilo Henríquez desde 1971 hasta 1973. Luego de su ocupación trabajaban en esta radio unas 20 personas entre locutores, libretistas, radiocontroladores y personal administrativo. A este personal se agregaron miembros de diferentes organizaciones sociales de la ciudad, como por ejemplo, integrantes de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), colegios y sindicatos, a quienes se les entregó un espacio al interior de la programación de la emisora.

En este marco Radio Camilo Henríquez deja de contar con auspiciadores locales debido a la ideología política que esta emisora representaba, por esta razón recibían financiamiento desde Radio Corporación que pertenecía al Gobierno, para la cual actuaba como filial en Valdivia: “Fue muy desenfrenado, sobre todo en el ’72 y ’73 en que se radicalizó mucho, por lo que la Camilo comenzó a ser financiada por la Radio Corporación y ésta a su vez tenía financiamiento de contratos estatales por publicidad, por eso los trabajadores fueron siempre mal pagados”, enfatizó el entonces director de la Camilo Henríquez.

Durante este período en algunas radios de la ciudad se realizaban ataques políticos explícitos en contra de instituciones, personas y otros que se oponían al Gobierno de la Unidad Popular, a través de los micrófonos de Radio Camilo Henríquez se hablaba en contra de los partidos políticos de derecha, de los empresarios y comerciantes, mientras defendía abiertamente los intereses del Gobierno.

En este contexto la contraparte la protagonizó Pilmaiquén, cuya línea editorial estaba alineada con el Partido Demócrata Cristiano por lo que se oponía enfáticamente a los intereses del Gobierno de Salvador Allende. Dentro de su programación se incluyeron opiniones y comentarios explícitos contra la política mantenida por el Gobierno.

“Se cometieron excesos dentro del contexto que se vivía, porque también estaba la Pilmaiquén que era contraria al Gobierno y si ésta atacaba al Gobierno, la Camilo hacía lo contrario. Todo el mundo estaba excedido en el tema político de ataques, querellas por todo lo que se decía, incluso había asaltos que afectaban a determinadas emisoras”, agregó Yilorm.

Este periodismo de “barricada” usado entre ambas radios generó enfrentamientos verbales a través de sus micrófonos, por lo tanto, todo lo que decía Radio Pilmaiquén era rebatido por Camilo Henríquez y viceversa.

Además, recordó Yilorm que “en muchas oportunidades antes del Golpe de Estado la

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Amparado en el decreto que disolvió a los partidos de izquierda se expropiaron en el país 40 emisoras. De esta forma, el nuevo Gobierno Militar se apropió de ellas, formando así la red radial nacional más extensa.

En el caso de la Radio Universidad Técnica del Estado la intervención del Partido Comunista fue solamente en sus servicios informativos, a diferencia de las emisoras anteriores donde se crearon nuevos espacios para que participaran los partidos políticos. En Radio UTE el proselitismo político se hacía exclusivamente a través de los noticiarios, incluyendo informaciones que favorecían al Partido Comunista y al accionar del Gobierno. Por otra parte, se incorporaron temas musicales en la programación de grupos o cantantes que promovían la ideología de la Unidad Popular.

Posteriormente, de las actas constitucionales excluirían ya no sólo de la propiedad, sino de la programación tanto a los grupos contrarios al ordenamiento institucional “así como aquellas que propagan la violencia o atentan contra los valores fundamentales de la sociedad o familia. Por otro lado se sanciona las noticias que crean disgusto o desfiguran la real dimensión de los hechos situación que se manifiestan en cierre y censura de medios con especial dureza hasta la aprobación de la Constitución en 1980”. (Departamento de Estudios, Secretaría de Comunicación y Cultura; 1996)

6.- CONTROL ESTATAL DE LA RADIO Este fue el clima que se vivió durante los casi tres años de Gobierno del Presidente Salvador Allende, hasta que el 11 de septiembre de 1973 mediante un Golpe de Estado se instauró en el país una Dictadura Militar, iniciándose un fuerte proceso de control social y político por parte del nuevo Gobierno. Este dominio abarcó a los medios de comunicación social a nivel local y nacional, del que obviamente no estuvo exenta la radio.

Con este tipo de reglamentos se dejó sin efecto la libertad de acceso a los medios de comunicación experimentado durante el Gobierno de la Unidad Popular, especialmente en el ámbito radial donde por primera vez grupos hasta ese momento desplazados tuvieron la oportunidad de acceder a este medio de comunicación para expresarse sin intermediarios.

Una de las medidas inmediatas de la Dictadura fue dictar el Decreto Ley Nº 77 que determinó la disolución de las asociaciones marxistas, sociedades o empresas relacionadas directamente con estos partidos políticos. A través de estas normativas legales las nuevas autoridades caducaron concesiones radiales, requisaron equipos y bienes de las emisoras, imponiéndoles restricciones a la propiedad de los medios y censurando la programación.

El fin de Radio Camilo Henríquez “El 11 de septiembre llegó a la radio una patrulla de Carabineros y me dijeron que cesara las transmisiones, yo desobedecí la orden y fui a transmitir desde la intendencia y de ahí lanzamos los últimos despachos y entrevistas al intendente de la época, al

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musical que fue considerado opuesto a la nueva administración del Estado.

secretario regional del partido hasta que nos cortaron la transmisión. Y se acabó la radio”, relató Juan Yilorm.

Radio Baquedano continuó con su programación normal sin sufrir alteraciones en sus espacios tradicionales. No fue censurada pues no representaba ninguna postura política, y tampoco se consideraba contraria a los intereses del régimen que imperaba en esa época. Sólo sufrió la suspensión temporal durante los primeros días después de ocurrido el Golpe de Estado.

De esta forma terminaron abruptamente los 15 años de vida de Radio Camilo Henríquez, una de las emisoras más tradicionales hasta ese momento del dial valdiviano. Las medidas adoptadas con el Golpe Militar referidas a la clausura de medios de comunicación y de otro tipo se conocieron en Valdivia a través de transmisiones radiales, tanto locales como nacionales, que comenzaron pronto a ser intervenidas y clausuradas por los militares. En la ciudad la situación más crítica afectó a Radio Camilo Henríquez, tal como se anticipó fue clausurada y sus bienes materiales (discos, equipos y documentación) fueron destruidos y quemados en su totalidad.

7.- ANÁLISIS DE LAS LÍNEAS PROGRAMÁTICAS Radio Universidad Técnica del Estado Al iniciar sus transmisiones esta radio sólo salía al aire durante cuatro horas diarias, emitiendo su programación desde las 15:00 a las 19:00 horas. Con el paso de los años la emisora fue ampliando su horario de funcionamiento hasta realizar sus transmisiones desde las nueve de la mañana

Momentos antes de su acallamiento, esta emisora transmitió el mensaje del entonces secretario regional del Partido Socialista, Uldaricio Figueroa: “en él realicé un llamado de alerta a las fuerzas vivas y a los trabajadores de la ciudad, diciendo que si la situación se agravaba íbamos a defender al Gobierno hasta las últimas consecuencias, porque nos sentíamos capaces de hacerlo, llamé a la gente a que no se guiara por otro llamado que no fuera el del Gobierno de la Unidad Popular”.

hasta la medianoche. Desde su nacimiento esta radio divulgó el quehacer universitario a través de exposiciones de carácter científico y técnico. Estos eran espacios permanentes donde los profesores de la universidad tenían a su disposición los micrófonos de la emisora para hablar sobre un tema relacionado con su cátedra.

La Radio Universidad Técnica del Estado también fue clausurada el 11 de septiembre, con ello se despidió al personal vinculado al Partido Comunista, lo que provocó que dicha radio suspendiera sus transmisiones durante un mes. Se requisó también todo el material

Con la idea de perfilarse como una radio “cultural” la mayor parte de la programación estaba dominada por música docta, emitiendo programas especiales sobre creadores como Mozart, Beethoven y Hayden. Desde sus primeros años, diariamente se emitía una hora

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programas de búsqueda de talentos para convocar a artistas aficionados que concurrían hasta el auditorio de la radio para mostrar sus capacidades a un público en vivo.

de folclor al mediodía, al igual que se transmitía música de corte popular seleccionada, en su mayoría en inglés. Contaba con servicios noticiosos que incluían informaciones del ámbito universitario emitidas cerca de la una de la tarde.

Otro espacio que se mantuvo durante todos los años de existencia de la radio fue el programa “Intimidades” conducido por la

La anterior es una descripción general de la programación que tuvo durante sus primeros años Radio Universidad Técnica del Estado. No se encontró registro escrito de los espacios que a diario transmitía la emisora.

locutora Norma Monzón, dirigido al hogar y la dueña de casa, cuyo objetivo era realizar campañas solidarias destinadas a ir en ayuda de algún miembro de la comunidad que tuviera algún problema. Por ejemplo, en caso de incendios el espacio volcaba todo su desarrollo en la recopilación de ayuda para las familias afectadas. Se trataba de convocar la participación de diferentes organizaciones sociales de la ciudad a ir en ayuda de los otros. “Intimidades” se emitía de lunes a viernes a partir de las 10 de la mañana hasta el mediodía.

Radio Universidad Técnica del Estado fue la primera emisora del dial valdiviano que tuvo una “Programación Segmentada”, es decir, la variedad de los contenidos y programas emitidos (música docta, folclórica, noticias, y otros) estaban dirigidos a un público objetivo, que en este caso eran los profesores, alumnos y demás miembros de la comunidad universitaria.

Dentro de su estilo se diseñó un espacio llamado “La Voz de los Barrios” donde se acogían las inquietudes y necesidades de los distintos sectores poblacionales de la ciudad. A través de cartas y por contacto telefónico familias y dirigentes sociales daban a conocer los problemas más urgentes de su sector. En este programa el locutor-conductor abordaba uno o varios temas incluyendo testimonios de vecinos afectados y de autoridades, tanto grabados como en estudio. También se anunciaban actividades de las diferentes

Por sus características administrativas, esta radio gozaba de independencia económica y programática, la que se vió interrumpida durante el Gobierno de Salvador Allende, a raíz de la intervención del Partido Comunista en los servicios informativos, transformándolos en un canal de comunicación de los intereses ideológicos de dicha colectividad. Radio Camilo Henríquez Desde su creación Radio Camilo Henríquez se caracterizó por programas orientados a un público popular cuyos espacios trataron de captar la atención de la clase social media y media baja de Valdivia. Su fundador, Hernán Olave, buscó hacer de esta radio una ventana de expresión social, por lo que se crearon los

juntas de vecinos y realizaba varias campañas sociales. Sumado a su carácter popular, priorizó desde su nacimiento el área informativa. Esto quedó demostrado en su permanente 45


Locutora Norma MonzĂłn en Radio Camilo HenrĂ­quez 1960. Gentileza de Revista Temporada, Valdivia.

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que vibraba en esa época con los triunfos alcanzados por los equipos locales en fútbol, básquetbol y otras disciplinas como boxeo.

cobertura a los hechos que ocurrían en la ciudad y la región. Empezaba sus transmisiones a las siete de la mañana con noticias en cadena con Radio Minería de Santiago; cerca de las 8:30 horas partían las noticias locales, las cuales eran redactadas por el departamento de prensa (compuesto por uno o dos periodistas).

El espacio era emitido a las 21:30 horas de lunes a viernes, en tanto, los sábados y domingos se efectuaban transmisiones especiales de competencias deportivas que se realizaban en Valdivia y fuera de la provincia.

Los periodistas debían salir a las calles para buscar las noticias y en caso de hechos trágicos, como incendios o accidentes, los reporteros debían buscar la forma de despachar en directo consiguiendo algún teléfono para informar desde el lugar de los hechos.

“Deportes en la Camilo” era un espacio cuyo sello era el reporteo para lo cual fue de gran relevancia el uso de la grabadora portátil. El programa incluía reportajes con cuñas, entrevistas a deportistas y dirigentes del sector. También usaban contactos en directo a través de despachos telefónicos para dar cobertura a la noticia del momento en materia deportiva.

Fue tal la importancia que se le otorgó a la parte informativa que estableció la emisión, a cada hora, de boletines informativos nacionales con Radio Minería; mientras que a las “medias horas” se entregaban resúmenes de las noticias locales. El noticiero central se transmitía a las 13:00 horas con una duración de 30 minutos, donde se incluían informaciones locales y regionales. Había un noticiero en la mañana y otro en la tarde cerca de las 20:00 horas.

El radioteatro fue también un elemento característico de la programación de Radio Camilo Henríquez. Este era un programa de emisión diaria y gusto masivo que ayudó a fortalecer el perfil popular de la emisora. Esta radio poseía una “Programación Total” pues ofrecía una variedad de espacios que abarcaban una amplia gama de contenidos dirigidos a una audiencia variada. Con esto el conjunto de la programación buscó llegar a muchos y distintos públicos, dueñas de casa, jóvenes y adultos dentro de sectores populares y medios de la ciudad.

Dentro de la cobertura informativa esta emisora tuvo programas como “Vistazo a la Región” que consistía en analizar los hechos ocurridos en las comunas de la zona. Esto se complementaba con las informaciones que entregaban los corresponsales que la radio tenía en varias localidades de la región.

Esta programación se mantuvo durante toda la década de 1960 casi inalterable hasta el Gobierno de la Unidad Popular cuando este medio radial fue intervenido por dirigentes del Partido Socialista de Chile. En este periodo se agregan algunos programas de corte político,

El deporte también fue un punto importante dentro de la programación de Radio Camilo Henríquez con su espacio “Deportes en la Camilo” cautivó a la audiencia valdiviana

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El periodista Juan Yilorm entrevistando al destacado futbolista Leonel Sánchez para Radio Camilo Henríquez. Década de 1960.

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Durante la época de la Unidad Popular esta radio asumió una postura contraria al Gobierno, lo que se reflejó en los contenidos de su programación. En ella se emitían comentarios y opiniones que desprestigiaban al Gobierno de Salvador Allende y, por ende, todas las informaciones que se entregaban eran opuestas a las políticas que imperaban en ese periodo. Era, como ya se mencionó, la adversaria en el dial de la Radio Camilo Henríquez que fue vocera del Partido Socialista.

sin embargo, se conservó la línea popular de esta emisora. Radio Pilmaiquén La programación de Radio Pilmaiquén fue, desde su fundación, estructurada y pensada para transformarse en la emisora líder de la zona, en la parte informativa y musical. Impusieron un estilo que les permitió marcar pauta en el dial valdiviano. En el área musical se preocupó de ofrecer al público los temas que estaban de moda en el país, los que eran programados varias veces al día hasta transformarse en éxitos. La música que tocaban era en su mayoría interpretada en español, aunque se incluían canciones de moda en otros idiomas.

Radio Pilmaiquén tenía una “Programación Total” pues sus espacios estaban orientados a públicos variados, tanto dueñas de casa, adultos y jóvenes. Trataba de abarcar diferentes contenidos para satisfacer los requerimientos, en términos informativos y musicales, de cada uno de ellos. Poseía la estructura clásica de una radio de Amplitud Modulada porque comenzaba con noticias en la mañana; seguía con programación para la dueña de casa y de servicio; volvía al informativo; la tarde era musical y juvenil; retomaba noticias y cerraba con música romántica para el descanso.

La programación de esta emisora se iniciaba las siete de la mañana con el noticiario local llamado “El informador” el que tenía una duración de media hora. Posteriormente, se establecía cadena con Radio Portales desde Santiago; cerca de las nueve de la mañana se emitía un espacio matinal con consejos, entrevistas y concursos dirigidos a la dueña de casa.

Radio Baquedano En 1969 esta emisora traslada sus estudios desde el pasaje Bischoff, Camilo Henríquez #478, hasta una casa ubicada en Beauchef #610 esquina Arauco, donde permaneció hasta su cierre. En esa época Radio Baquedano poseía una programación con una estructura orientada hacia la información y la entretención de la clase media baja.

El noticiario central se realizaba a las 13:00 horas incluyendo informaciones locales y regionales, media hora después se establecía cadena con Portales. Durante la tarde la programación ofrecía espacios de concursos, juveniles y deportivos, programación pensada para toda la familia. A las 19:30 horas se emitía un espacio con noticias locales y posteriormente continuaban con música romántica hasta las 24:00 horas cuando finalizaban las transmisiones.

Durante la década de 1960 la radio mantuvo el quiebre en su programación

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A las 18:00 horas se transmitía un programa dedicado al público juvenil a cargo de un discjockey quien entregaba antecedentes sobre los éxitos musicales del momento. A veces incluía una entrevista a algún personaje de moda en el mundo artístico.

diaria, comenzando sus transmisiones a las 8:00 hasta las 14:00 horas para volver a salir al aire de las 18:00 hasta las 23:00 horas. En ese tiempo esta radio aprovechando su ubicación frente a la Plaza de la República efectuaba un espacio llamado “El Micrófono Callejero”, el que consistía en salir a la calle y entrevistar en directo a los transeúntes sobre diferentes temas. Con el cambio de domicilio Radio Baquedano integra a su sistema la programación en horario continuado.

Otro de los espacios más escuchados de la radio eran los radioteatros, los que eran adquiridos de compañías nacionales que realizaban este tipo de producciones como Arturo Moya Grau. Este se emitía de lunes a viernes a las 19:00 y 22:00 horas, a partir de las once de la noche se transmitía desde Radio Minería de Santiago el radioteatro de “Chara”.

Con ello el área informativa cobra relevancia al empezar cada día con noticias en cadena con Radio Minería de Santiago a las 7:00 horas, las que eran reforzadas cada una hora con boletines noticiosos. Posteriormente, comenzaba la mañana con un espacio de música popular para dar paso a las 11:00 horas al programa “Actualidades” que era transmitido de lunes a sábado.

A las 19:30 horas se transmitían noticias locales y luego nacionales con Radio Minería. Luego se emitía música popular de corte romántico hasta las 22:00 horas para dar paso a los radioteatros.

Las noticias locales eran emitidas a las 12:30 horas con una duración de 30 minutos, para establecer después contacto nuevamente con “El Correo de Minería” desde Santiago hasta las 14:00 horas. Luego continuaba la programación con música y canciones mexicanas, en el que se incluían mensajes de diverso contenido dirigidos principalmente a las zonas rurales de Valdivia.

Durante los fines de semana la programación mantenía gran parte de sus espacios agregando transmisiones deportivas de fútbol, básquetbol y boxeo. También se incluían transmisiones especiales como el desfile de fiestas patrias, procesiones religiosas católicas y la misa dominical. Era común que esta emisora dejara sus micrófonos a disposición de los estudiantes de enseñanza media de la ciudad al menos una vez a la semana, para que dieran a conocer las actividades de sus respectivos establecimientos.

A las 15:00 horas se emitía un programa de tangos, conducido por un locutor que realizaba un comentario sobre el cantante y el disco a tocar. Duraba hasta las 16:00 horas para continuar con música popular con la animación de locutores de turno, los que se alternaban al momento de presentar los temas y leer la publicidad.

Radio Baquedano contaba ahora con una programación que la distinguía como una radio popular que captaba la audiencia

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de diferentes públicos, tanto adultos como juveniles. Esta emisora creó programas que le dieron un sello característico ya que muchos de ellos se mantuvieron durante años en el dial. Con esto la radio logró consolidar su propio estilo y mantener cautivo al público popular al cual estaba dirigido desde su fundación. Poseía entonces una “Programación Total” al ofrecer una gama de programas y géneros radiales, destinados a atraer a una variedad de públicos. Radio Baquedano al asumir este esquema programático, y no evolucionar radicalmente a nivel de espacios, ejemplifica de la mejor forma la programación de una radio de Amplitud Modulada.

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Capítulo III

CONTROL ESTATAL SOBRE LA RADIO Y LLEGADA DE LA FRECUENCIA MODULADA (1974 – 1989)

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CONTROL ESTATAL SOBRE LA RADIO Y LLEGADA DE LA FRECUENCIA MODULADA (1974 – 1989)

constituyeran una red que abarcara la totalidad del territorio chileno. La administración de este medio estaba a cargo de un consejo compuesto por cinco miembros: el director de la División de Comunicación Social, más un oficial en jefe de cada una de las ramas de las fuerzas armadas. Su financiamiento dependía de los recursos asignados por la Ley General de Presupuestos. Radio Nacional se sumó a la labor ejercida por Televisión Nacional y el diario La Nación, de difundir en forma activa la labor política de la Dictadura Militar.

Junto con la instauración de la Dictadura Militar en 1973 se inició en el país un fuerte control social y político que incluyó a todos los medios de comunicación, y por ende, a la radio. Tal como se dijo en el capítulo anterior, durante este periodo se caducan concesiones y se cierran varias emisoras a lo largo de todo el país.

En 1974 se estableció el Registro Nacional de Telecomunicaciones, obligando a todas las radioemisoras a inscribirse en él. Tres años después se creó la Subsecretaría de Telecomunicaciones dependiente del Ministerio del Interior y reemplazando a la Superintendencia de Servicios Eléctricos.

La fiscalización sobre el medio radial en los años subsiguientes incluyó la censura sobre informaciones que se consideraba atentaban contra el régimen establecido. Este accionar del Estado fue más evidente hasta la aprobación de la Constitución Política de 1980, que permitió la incorporación de los sectores disidentes del Gobierno en espacios de opinión y conversación al interior de las radioemisoras nacionales. (Dpto. Estudios, Secretaría de comunicación y cultura; 1996)

Durante 1982 se promulga la Ley General de Telecomunicaciones que sustituye al Decreto con Fuerza de Ley (DFL) Nº4 que normaba los requisitos sobre la explotación de una emisora. La nueva ley tiene un carácter eminentemente técnico y cuenta con amplias disposiciones con el objeto de dar cabida a nuevas tecnologías.

En 1976 bajo el Decreto Ley Nº1281 se facultó al jefe militar de las zonas en Estado de Emergencia para suspender hasta seis días las transmisiones de los medios de difusión que emitan opiniones o noticias divergentes con el Gobierno. En esta etapa el control se extendió a los medios de comunicación que se identificaban con la iglesia o de propiedad de la Democracia Cristiana.

A partir de 1980 se creó una serie de leyes y reglamentos dirigidos al área de las telecomunicaciones y referidos a las características técnicas de la radiodifusión en el país, puesto que el tema relacionado con valores y contenidos era manejado por el Consejo de Televisión y Radio desde 1974. A éste le correspondía “proteger y velar por los valores fundamentales de la sociedad chilena”.

Con el Decreto Ley Nº258 de 1974 se creó Radio Nacional de Chile con el fin de instaurar en el país estaciones de radiodifusión que

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1.- LA RADIO DURANTE LA DICTADURA MILITAR

Con la Constitución Política de 1980 surgieron mayores posibilidades de expresión en el medio radial provocando que la adhesión a este medio superara a la prensa y la televisión, dado que estas últimas contaban con un control estatal muy restrictivo. La radio aparecía entonces como la única alternativa real de manifestar una opinión contraria a la Dictadura Militar.

Tras el Golpe Militar existían en Valdivia cinco radios de Amplitud Modulada (AM): Sur, Baquedano, Universidad Técnica del Estado, Pilmaiquén y Austral. Todas ellas sufrieron la suspensión temporal de su programación diaria siendo obligadas por las fuerzas militares a sumarse a la transmisión en cadena que efectuó Radio Portales desde Santiago el 11 de septiembre de 1973.

En ese contexto radios como Cooperativa, Chilena y Santiago, desarrollan una programación con énfasis en materia informativa al incluir espacios políticos de debate y opinión. Con esta opción las emisoras ofrecían al público contenido que no era posible encontrar en otros medios de comunicación, lo que potenció la credibilidad y sintonía de la radio.

Ese mismo día el ejército dispuso en la ciudad un sistema de transmisión radial conjunta que abarcaba a todas las emisoras. Ovidio Cádiz, locutor de Radio Pilmaiquén durante 1972- 1974 recordó que “se estableció que habría una radio que informara sobre los acontecimientos locales. El Ejército estructuró una radio desde la Central de Telecomunicaciones de la IVª División de Ejército donde se instalaron equipos en un pequeño estudio. Ese mismo 11 de septiembre me fueron a buscar a mi casa y me trasladaron a este lugar para que diera lectura a todas las informaciones oficiales durante toda la noche.”

En el plano económico la radio en Chile experimentó, a principios de 1980, un periodo favorable de estabilidad financiera, que hizo que grupos económicos se interesaran por ingresar al mercado radial adquiriendo emisoras. Con ello se logró la integración de nuevas tecnologías en los procesos radiales. Con la recesión registrada en el país desde 1983 la inversión publicitaria en las emisoras -que hasta ese momento había sido positivadecae fuertemente, por lo que los ingresos de las radios locales y regionales se ven menoscabados afectando sus proyectos. A mediados de esta década se produce la reactivación económica beneficiando el presupuesto de los medios de comunicación, pero en menor grado a la radio.

Las radios en Valdivia debieron plegarse a estas transmisiones obligatorias que implicó asumir por locutores y radiocontroladores las órdenes emanadas desde el Ejército en relación a las informaciones que debían ser difundidas. Estos trabajadores se turnaron en el improvisado estudio para dar a conocer las informaciones que la Junta Militar determinaba y aquellas provenientes de conexión directa con Santiago, sumándose a estas noticias algunos temas musicales y de 55


Cabe recordar que Hernán Olave perdió la propiedad de Radio Camilo Henríquez cuando esta fue tomada por el Partido Socialista. Este hecho lo motivó a adquirir una nueva concesión y establecer una emisora con características similares a la desaparecida. A diferencia de Radio Camilo Henríquez que nació como una sociedad entre particulares, Olave quiso hacer de esta nueva empresa un negocio familiar donde participaban su esposa e hijos como accionistas y trabajadores de este medio.

marchas militares. Este sistema se prolongó durante los primeros días de instaurado el nuevo régimen. “Se daban a conocer las órdenes emanadas desde el ejército durante el estado de sitio, como que se suspendían todos los eventos y actos sociales. Además me tocó llamar por esta radio a la gente que tenía que presentarse en las próximas horas en los cuarteles generales de la IVª División”, puntualizó Ovidio Cádiz. Algunos días después del Golpe Militar cada radio valdiviana normalizó, poco a poco, sus emisiones retomando su programación habitual, pero debido al Estado de Sitio que imperaba en el país se les obligó a incluir todos los informes oficiales emanados del nuevo Gobierno. La IVª División de Ejército continuó fiscalizando a las radios para que no entregaran noticias contrarias al orden establecido.

Fue Olave Verdugo quien vislumbró a la nueva Radio Austral como una herramienta de servicio a la comunidad y nexo entre la gente y las autoridades, tal como lo había sido Radio Camilo Henríquez. Este carácter popular se evidenció en la constitución de su programación que se analizará más adelante. Bajo la administración de su primer director Humberto González, Radio Austral inició sus transmisiones desde sus estudios ubicados en la calle Arauco #363, segundo piso. Al empezar la emisora contaba con un equipo de trabajadores de 12 personas compuesto por locutores, radiocontroladores, reporteros más personal administrativo.

El uno de abril de 1972 nace Radio Austral, por una iniciativa de Hernán Olave Verdugo, con la idea de crear una emisora similar a la Radio Camilo Henríquez (que perteneció al mismo Olave), es decir, que se dedicara a servir a la comunidad y que se constituyera en un medio de expresión del público.

Su frecuencia era 970 kilohertz cuya señal característica correspondía a CD 97 del dial de Amplitud Modulada, mientras su potencia era de mil watts. La planta de transmisión estaba ubicada en el kilómetro cinco del sector Angachilla de Valdivia.

“La idea fue continuar con la línea de la Camilo Henríquez, es decir, servir a todos los sectores de la comunidad y de unión entre la gente. Siempre ha tenido espacios de servicio tanto lo que es informativo, programas periodísticos, deportivos y sociales”, señaló Augusto Olave Pavéz, director de Radio Austral desde 1990 hasta la fecha.

Radio Austral mantuvo gran parte de los programas creados en Radio Camilo Henríquez principalmente dirigidos al público

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Con esta fórmula se logró entregar opiniones evitando la censura de las autoridades militares, además se incluían de improviso temas musicales contrarios al régimen imperante, los que no se anunciaban ni comentaban.

más popular de la ciudad. A esta línea programática se agregaba el hecho de que los antiguos trabajadores de la desaparecida radio se integraran al equipo de la nueva emisora. Con el Golpe Militar esta emisora sufrió la censura en su programación al igual que otras radios. Debido a su carácter popular, y a que su propietario fuera un ex diputado socialista, Radio Austral fue víctima de varias clausuras temporales cuyo máximo alcanzó los 15 días.

Durante la década de 1980 Radio Austral se empinó como una de las emisoras de mayor sintonía entre la audiencia de las poblaciones de Valdivia. Esto a raíz de su estilo programático que la convirtió en una alternativa de comunicación accesible a la gente por medio de sus servicios informativos, ofreciendo trabajo, y en la mayoría de los casos, servir como correo a través de los mensajes que las personas enviaban por la radio.

Augusto Olave Pavéz, director de Radio Austral expresó que “nosotros éramos censurados por la jefatura de la Guarnición Militar de Valdivia… había una serie de noticias que no se podían dar a conocer. En general el aspecto informativo fue muy restringido en las noticias referidas al Gobierno y en cuanto a la música también se restringían los autores populares. Siempre estábamos con amenaza de clausura por lo que a través del humor emitíamos opiniones”.

La llegada de la televisión no afectó la audiencia de esta emisora pues los aparatos de TV eran escasos en la ciudad. Tampoco influyó en términos financieros porque la publicidad contratada provenía de negocios locales, en tanto, los canales de televisión eran financiados con publicidad contratada por empresas nacionales.

Con el fin de sortear la censura permanente entablada por la Dictadura Militar y poder dar a conocer la opinión de la emisora referente a distintos temas del acontecer local de la época, nació la idea de utilizar el chiste como un formato destinado a entregar la línea editorial de Radio Austral. El sistema consistía en intercalar algunos chistes con contenido durante la programación diaria, los que eran acompañados de un breve comentario del locutor referido al tema de la broma. En el fondo se buscaba emitir opiniones sobre determinados temas de una manera implícita, pero que éstas fueran entendidas por la audiencia.

A fines de la década de 1970 se crea en Valdivia Radio Calle-Calle con el propósito de convertirse en una tribuna destinada a defender y dar a conocer los planteamientos de los agricultores de la provincia. La emisora responde a la necesidad del sector de poseer un medio de comunicación donde pudieran difundir sus ideas sobre la economía agraria. En septiembre de 1978 nace esta radio cuya propiedad y objetivos obedecen abiertamente a los intereses exclusivos de este

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donde estaba uno se podía transmitir los accidentes o incendios”, destacó Gastón Guarda Zaffaroni, director Radio Calle-Calle desde 1978 hasta 1994.

sector económico productivo de la zona. Esta emisora fue la primera con estas características en Valdivia. Radio Calle-Calle pertenecía a la Sociedad Radiodifusora Valdivia Limitada que estaba conformada por agricultores de diferentes comunas de la provincia de Valdivia. La emisora obtuvo la antigua concesión de Radio Sur, con una frecuencia de 540 kilohertz y siendo su señal característica CD 54, mientras su potencia era de mil watts.

La dirección de esta radio buscó siempre que la emisora se destacara en el ámbito informativo, es decir, se privilegiaba la información que ocurría en el momento y se transmitía de inmediato. Una de las herramientas que ellos utilizaron para esto fue conectarse con el Cuartel General de Bomberos de la ciudad, así al instante de producirse una emergencia se daba la información en directo por la voz de la cuartelera quien entregaba el lugar y las características del siniestro.

Sus estudios se ubicaban en el segundo piso de un desaparecido inmueble en la intersección de las calles Caupolicán y Chacabuco en el centro de la ciudad. Los propietarios encomendaron el diseño programático y la puesta en marcha de la emisora a Gastón Guarda Zaffaroni, quien asumió la labor junto a un personal compuesto por 16 personas, que cubrían áreas como prensa, locución, discoteca, secretarias, entre otras.

Con el fin de servir a la comunidad Radio Calle-Calle entregaba dentro de su programación los precios de los productos que se ofrecían en la feria libre de calle Pedro Montt y la Feria Fluvial, con esto los auditores podían conocer las ofertas de este comercio local. Esta emisora servía de correo entre sus auditores, quienes podían entregar sus mensajes para que fueran transmitidos por la radio.

Para dar mayor vitalidad al área informativa y no restringirla sólo a la lectura de noticias esta emisora implementó los equipos “radiomóviles”, aparatos de radio y handy de alcance local que se distribuyeron entre los reporteros y locutores con la idea de que el personal de la radio tuviera la oportunidad de entregar una noticia en cualquier momento y desde cualquier parte.

El uno de diciembre de 1981 partió en Valdivia, como una filial más de la cadena de emisoras de la Dictadura Militar en Chile, Radio Nacional. La estación gubernamental existía en el país desde 1974, con el fin de contar con una red que cubriera todo el territorio nacional en materia periodística y cultural afines al Gobierno de la época. (Herrera, 1997).

“Radio Calle-Calle fue la primera que implementó en el sur de Chile los móviles o radiomóviles puesto que contábamos con un equipo de radio para transmitir de cualquier parte, instalados en los vehículos. Entonces 58


clima familiar de conversación con el público. Se fortalece el denominado servicio público de la radio AM con anuncios de compraventa y de trabajo, que las emisoras transmiten en diferentes espacios, lo que se contrapone a la programación de Frecuencia Modulada y a la televisión.

En este contexto Radio Nacional en Valdivia desarrolló una programación local, pero dependiendo siempre de las transmisiones en cadena que la emisora imponía desde Santiago. Radio Nacional partió en nuestra ciudad bajo la dirección de Rubén Rivas Apablaza con una planta de 15 personas, entre las que se contaban radiocontroladores, secretaría, junior, locutores y colaboradores. Esta radio estaba ubicada, en Caupolicán #597, en el dial 159 AM, con un kilowatt de potencia.

La radio FM deja de lado la programación informativa que había sido una de las principales características de las emisoras hasta ese momento, el énfasis ahora estaba dado en una programación homogenizada con música selecta, locución seria para estratos altos y música de éxitos comerciales en inglés.

Esta emisora no obtenía mayores ingresos de la venta de publicidad local, pues gran parte del financiamiento provenía desde Santiago y de la venta de espacios programáticos a las iglesias evangélicas, esta radio cumplió con difundir y promover el régimen del dictador Augusto Pinochet. En 1992 la emisora fue adquirida por el empresario Francisco Javier Errázuriz.

La función de las emisoras de Frecuencia Modulada en su primera etapa se basa exclusivamente en la entretención dirigida a un público muy específico como la clase media alta, posteriormente estas radios diversificarán su programación para llegar a una mayor audiencia, incluyendo otros estilos de animación y dando mayor espacio a la música de gusto popular.

2.- FRECUENCIA MODULADA: OTRA ALTERNATIVA EN EL DIAL

La masificación del dial FM en el país ocurre desde 1975 en adelante con el aumento de la importación de radioreceptores que incorporaban la banda FM, con lo cual la población pudo contar con un aparato que les permitió recibir una mejor calidad de sonido. A esto debe agregarse el hecho que la reducción del precio de los receptores permitió a la gente adquirirlos con mayor facilidad.

La primera emisora en Frecuencia Modulada (FM) del país fue Radio El Conquistador que inició sus transmisiones el uno de marzo de 1972, según Lasagni (1988) esta emisora adoptó un modelo que marcará a las futuras radios FM del país; una óptima calidad técnica y una programación que consiste exclusivamente en música selecta, dirigida expresamente a los sectores altos. Esto hace que las radios de Amplitud Modulada se focalicen plenamente hacia los sectores populares, para esto los locutores emplean un lenguaje coloquial para recrear un

3.- LA FM EN VALDIVIA La primera emisora de Frecuencia Modulada en Valdivia fue Radio San Sebastián 59


a través de transmisiones en directo desde el norte y la zona central de Chile.

de propiedad de Jaime Matamala y Marcelo Izquierdo, quienes en 1980 tuvieron la idea de crear una emisora diferente a las que existían en el dial AM. Salió al aire el seis de marzo de 1981 desde sus estudios ubicados a orillas del río Calle-Calle, en el barrio Las Ánimas en calle Bombero Classing.

En un principio Radio San Sebastián no fue masivamente conocida por la comunidad, pues los receptores adecuados para recibir este tipo de onda aún no eran comercializados ni usados por los valdivianos.

“Técnicamente no había radios FM en Valdivia y tampoco había una programación como la que nosotros queríamos; es decir, música en inglés acompañada de algunos avisos comerciales muy suaves”, puntualizó Jaime Matamala, propietario de Radio San Sebastián.

Era una de las radios más solventes de la ciudad porque gracias a los contactos de los propietarios se pudieron concretar contratos comerciales que beneficiaron a la emisora. Radio San Sebastián contaba con el auspicio de las grandes casas comerciales de la ciudad, sobre todo aquellas que ofrecían equipos de radio con Frecuencia Modulada.

A raíz de la aparición de este tipo de emisoras a lo largo del país surgió la inquietud por crear una radio con una programación distinta, que incluyera mayoritariamente música en idioma extranjero con una locución lenta y modulada con entonación seria y grave.

El favorable estado económico de esta radio le permitió proyectarse en el tiempo e innovar en su programación a través de la creación de espacios que constituyeron una diferencia a lo que usualmente transmitían las emisoras de Valdivia.

Se trataba de entregar esencialmente música a partir de las seis de la mañana hasta la medianoche. Para satisfacer una necesidad personal, Matamala viajó a Estados Unidos a fin de adquirir más de 3.500 discos, los últimos de la música anglosajona que hacía furor en esa época.

Siete meses después de la creación de Radio San Sebastián el ingeniero acústico Pedro Aubel decide instalar una nueva radio en el dial de frecuencia modulada siendo bautizada con el nombre de Tornagaleones. El 12 de octubre de 1981 esta emisora comienza con su transmisión oficial a partir de las siete de la mañana hasta la medianoche, aunque durante los días previos se realizaron algunas transmisiones experimentales, a fin de definir los últimos detalles en lo técnico y programático.

Uno de los hitos que marcó la aparición de Radio San Sebastián fue la creación del programa deportivo “Radiodeportes” con la conducción de Waldemar Ritter, siendo éste el primer espacio deportivo que se trasmitía por una radio FM en el país. En “Radiodeportes”, se cubría principalmente los eventos del básquetbol y fútbol, siguiendo a las selecciones de Valdivia –en ambas disciplinas-

Los propietarios de Radio Tornagaleones definieron desde un principio quien era el 60


Primeras oficinas de Radio Tornagaleones, 1981. Gentileza de familia Aubel-ChandĂ­a.

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“La gran característica y diferencia entre la AM y FM, es que la AM estuvo dedicada a cubrir fuertemente la parte noticiosa con despachos y muchos programas hablados, y la gran diferencia con la FM de aquellos tiempos es que la frecuencia modulada tenía muy poca programación hablada y su base fundamental era la programación musical; es decir, la gente que quería escuchar buena música sintonizaba FM, la gente que quería informarse escuchaba amplitud modulada”, explicó Pedro Aubel (Q.E.P.D.)

público objetivo y el tipo de música “El esquema corresponde a una radio orientada al adulto joven, no muy reventada musicalmente, al contrario lo más tranquila posible y buscando elementos de la buena música, la base de nuestra programación está sobre la buena selección musical”, explicó Pedro Aubel, propietario y gerente de Radio Tornagaleones hasta el año 2002. En relación a su conocimiento y manejo sobre el tema, Pedro Aubel concentró su preocupación en la calidad del sonido, puesto que gracias a las características de la banda FM era factible lograr la nitidez que no era posible alcanzar con una emisión AM, y aunque no era mayoritaria la existencia de esta banda en los receptores de las familias valdivianas, pronto la radio FM se incluiría como parte del mercado radial.

Con base en este concepto trabajó Radio Tornagaleones, que durante la década de 1980 se esforzó por obtener mayor sintonía que las Radios San Sebastián y Los Torreones en el dial FM. El 15 de mayo de 1981 se crea en Valdivia Radio Los Torreones, conformando el nuevo complejo de radio emisoras Pilmaiquén-Los Torreones, como una iniciativa de la familia Papic de contar con una estación en la Frecuencia Modulada.

Los estudios se ubicaron en esta primera etapa en el subsuelo de la Galería Comercial Arauco; mientras la planta transmisora de Radio Tornagaleones estuvo instalada en el sector de pampa Krahmer dando cobertura a todo Valdivia. Posteriormente la antena de transmisiones fue trasladada hasta el cerro Buenaventura, ampliando su cobertura desde Loncoche hasta Osorno, gracias a que la antena se ubicó a 420 metros sobre el nivel del mar.

Los estudios de Radio Los Torreones se ubicaban en el mismo edificio de Radio Pilmaiquén (AM) en Letelier #236, segundo piso. Su potencia era de 1000 watts, mientras que su frecuencia en el dial era el 92.5 y su señal característica XQD 22. En sus primeros años Radio Los Torreones conservó el esquema clásico de las FM, es decir, música en inglés acompañada de locución de continuidad. Posteriormente, se decide cambiar el esquema programático de la estación por uno donde se incorporan noticias, con un departamento de prensa y canciones

Al momento de embarcarse en este proyecto Pedro Aubel decidió asumir el esquema clásico de lo que era una radio FM de principios de la década de 1980, donde era sinónimo de buena música y calidad de sonido mientras que la radio AM se caracterizaba por la información y los programas periodísticos. 62


Esta radio tuvo un desarrollo que se basó en la oposición política, lo que significó que fuera censurada varias veces, pero al cambiar el panorama con la llegada de la democracia la emisora perdió su perfil antagónico al régimen que la vio nacer y que la hizo tan popular.

en español. Gladys Cuevas, directora de Radio Los Torreones en esa época indicó: “nosotros le dimos a la línea de la radio la posibilidad de incluir la música que todos entienden, en nuestro idioma, éxitos de todos los tiempos en español. Además le entregamos una línea informativa y programática totalmente distinta con animación en vivo”.

Durante la década de 1980 aparece en el dial valdiviano de Frecuencia Modulada Radio Exquisita de propiedad de la familia Cockbaine.

Esta fue la primera radio FM de la ciudad en contar con departamento de prensa. En este ámbito Radio Los Torreones adoptó una postura crítica a las políticas del Régimen Militar de ese entonces, dando espacio principalmente a programas de opinión y comentario.

4.- ANÁLISIS DE LAS LÍNEAS PROGRAMÁTICAS Radio Pilmaiquén

La década de 1980 era un periodo difícil para el ejercicio periodístico contrario a la Dictadura, de ahí la importancia que para los directivos de esta estación significó abrir un espacio de expresión crítico al contexto social y político que se vivía.

Durante la década de 1980 Radio Pilmaiquén conservó la estructura básica de su programación, con la idea de ser una emisora moderna e informativa. A partir de las seis de la mañana estaba al aire transmitiendo en cadena con Radio Portales de Santiago, a las siete y media se emitía el noticiario local cuyo nombre había cambiado a “Noticias en Pilmaiquén”, enseguida se conservó el espacio matinal con un locutor en vivo.

“Estábamos en una línea crítica al Gobierno Militar, sin ser contrarios, pero en una línea crítica, estábamos del lado de la gente que defendía una ideología, un concepto democrático, estábamos defendiendo la participación de las personas que no tenían voz ni tribuna donde expresarse”, señaló Cuevas.

A las 12:30 horas iba la segunda edición de “Noticias en Pilmaiquén” donde se incluían los principales hechos de interés provincial y regional en un espacio de 30 minutos. En ese tiempo, ya estaba incorporado el lenguaje clásico de una nota informativa, usando cuñas de los entrevistados y dando cobertura a los acontecimientos que interesaban al público valdiviano. A las 13:00 horas se retomaba el contacto con Radio Portales.

Para profundizar en esta línea editorial Radio Los Torreones contó a partir de 1983 con información vía satélite de Radio Chilena en Santiago, haciendo cadena en la mañana y al mediodía con el noticiero Primera Plana y con los boletines horarios.

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respondiendo de esta manera al concepto típico de una radio de Amplitud Modulada, tratando de abarcar a un espectro total de públicos en la ciudad. Gracias a una estructura definida y una línea musical clara, la emisora pudo conservar a un público cautivo, a pesar de las reestructuraciones que sufrió la estación durante la etapa de dificultades económicas que surgieron debido a la recesión mundial que afectó a todo el país a partir de 1982.

El bloque de la tarde estaba en manos de un locutor en vivo quien tenía la responsabilidad de entregar al público una exitosa parrilla musical, incluyendo los temas más solicitados de la música en español. Durante este espacio se incluían contactos informativos con los periodistas que reporteaban en la calle. Entre las 19:00 y 20:00 horas transmitía noticias nacionales y locales, para continuar con el programa “Tododeportes en Pilmaiquén” donde se destacaba el interés de la emisora por potenciar a su equipo de reporteros para cubrir los encuentros deportivos más importantes desde Arica a Punta Arenas. A veces incluso se transmitían partidos en directo, como cuando en noviembre de 1982, Radio Pilmaiquén emitió, en vivo desde Iquique, el campeonato nacional de básquetbol para toda la décima región.

Radio Austral Radio Austral iniciaba sus transmisiones a las siete de la mañana con un informativo de una emisora nacional: desde abril de 1972 a octubre de 1973 hacían cadena con Radio Portales; desde 1973 a 1978, con Radio Nacional; y desde 1979 a 1998, con Radio Minería. Los informativos eran transmitidos de 7:00 a 8:00; de 19:00 a 19:30 y de 00:00 a 00:30 horas.

Durante esta década la emisora conservó su línea clásica en su programación con la que había alcanzado el éxito de sintonía durante los años anteriores, sin dejar de lado su papel de ayuda social hacia la comunidad, el que se concretaba por medio del contacto periodístico con la gente y sus necesidades, que en oportunidades se traducía en campañas de ayuda que movilizaban al resto de la población. De este modo la radio profundizaba en su empatía con los problemas que tenía el valdiviano común y corriente, sin dejar de lado los grandes temas que preocupaban a todos, como la regionalización.

Durante la semana esta radio trasmitía noticias locales a las 8:00 horas, a las 13:00 y las 21:00 horas, con una duración aproximada de media hora. Además incluía cada media hora un informativo de dos a tres minutos desde las 9:30 horas en adelante. Tales informativos era realizados por el departamento de prensa de la emisora. A las 8:45 horas comenzaba el programa “Cambalache”, espacio dedicado a avisos de utilidad pública, donde los auditores podían ofrecer gratuitamente objetos para la venta, arriendos, empleos, entre otros, leídos por un locutor.

La “Programación Total” de Radio Pilmaiquén estaba dirigida a la familia valdiviana, a través de una variedad de programas orientados a distintos públicos,

A las 10:00 horas salía al aire “Intimidades”, conducido por la locutora Norma Monzón, 64


de 10:30 a 13.00 estaba el ranking “Súper 25”: las veinticinco canciones de mayor éxito de la semana. De 13:30 a 14:30, el programa “Encuentro”: un foro-panel con un conductor e invitados para tratar temas sociales y políticos que hacían noticia.

espacio dedicado a entregar consejos a la mujer y hacer algunas campañas solidarias. Fue uno de los espacios más característicos de esta radio por la solidaridad que despertaba en la comunidad valdiviana. De 13:30 a 14:00 transmitía “Austral sigue el Deporte”, espacio para difundir el acontecer deportivo de la zona. De 14:00 a 14:30 se transmitía el programa “La Voz de los Barrios”, antes llamado “Vistazo a la Región”, donde los diferentes sectores poblacionales de Valdivia hacían presente sus problemas a la autoridad, lo que posibilitaba que los receptores usaran el medio radial como un puente para ser escuchados. Posteriormente, se emitía “Canciones y Melodías de México” ( que duraba hasta las 16:00 Horas). Este programa era de servicio público, con un locutor que entregaba mensajes para los habitantes de los sectores rurales de la provincia y que presentaba lo mejor del repertorio mexicano.

Otro espacio de importancia para esta radio, por la gran cantidad de público que congregaba y el alto número de participantes que logró reunir alguna vez, fue el programa “Cuando los Niños Cantan”, donde menores de diferentes edades mostraban sus cualidades artísticas entonando alguna canción. Este espacio era emitido tres veces por semana. La participación del público receptor era uno de los ejes que guió la programación de Radio Austral. Por otra parte, sus propietarios también consideraron necesario entregar una línea editorial sobre los acontecimientos sociales en el marco de la dictadura militar. Para lograrlo y al mismo tiempo evitar la censura, Radio Austral desarrolló la estrategia de entregar su crítica sobre el acontecer social solapada y brevemente por medio de chistes, especialmente durante las mañanas.

Luego de los mexicanos esta radio daba paso al programa “Fonomúsica”: donde los auditores llamaban al locutor para solicitar canciones y enviar saludos; podían programar sus temas favoritos y mantener una conversación al aire con el conductor del espacio radial. De 19:30 a 20:00 se emitía “Mundo Deportivo”, conducido por Yuber Molina, permitía conocer los hechos del ámbito deportivo de la zona, el desempeño de los mejores equipos de fútbol y básquetbol de la ciudad, y también se transmitían algunos partidos.

Otro fuerte de esta radio fueron los despachos desde la calle, con el propósito de entregar la información de manera rápida, casi instantáneamente, otorgando mayor dinamismo a la programación. Al igual que el resto de las emisoras de amplitud modulada, Radio Austral poseía una programación denominada “Programación Total”, es decir, ofrece una variedad de contenidos a una audiencia diversa, con el fin de llegar a muchos receptores. Se

Los domingos de 09:00 a 10:00 se emitía la “Hora de los Recuerdos”, espacio donde se tocaban canciones de la nueva ola. Luego,

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con Santiago, que era emitido también de 19:00 a 20:00 horas. Luego de las informaciones (14:00 horas) comenzaba el programa “Más Deporte” con una duración de una hora, espacio que emitía de 20:00 a 21:00 horas. De 15:00 a 19:00 “La Tarde Juvenil”, música e informaciones dirigidas a público joven.

caracteriza por crear programas para diferentes audiencias, por ejemplo, para la dueña de casa, los jóvenes, niños, y otros. Otra característica de la programación es el público objetivo al que estaba dirigida, aunque su programación es “Total” (muchos programas para diversos públicos), sus espacios estaban destinados a los sectores de clase media baja, es decir, a los barrios más humildes de la ciudad. De ahí que esta emisora fuera considerada como una de las más populares del dial de Amplitud Modulada y que una de sus frases características fuera “Radio Austral, una emisora bien valdiviana”, recalcando la idea de que la verdadera esencia de la ciudad se encontraba en los sectores populosos de la urbe.

A las 21:00 horas se daba paso a la programación local (de lunes a viernes) con una entrevista en estudio a algún personaje de actualidad; finalmente, desde las 22:00 hasta la 01:00 am era emitido un espacio evangélico. Los sábado, la programación era igual en la mañana a la transmitida de lunes a viernes, sin embargo, desde la primavera hasta fines del periodo estival, desde las 14:30 a 21:00 horas se emitían programas deportivos sobre el fútbol local y nacional. Los eventos deportivos eran transmitidos desde los estadios. El resto del año, cuando no había partidos, la radio transmitía el espacio “La Pista Bailable”, que llegó a durar hasta las 3:00 am.

Radio Nacional Esta emisora comenzaba sus transmisiones a las 6:00 am con un espacio de música folclórica denominado “Campo del Sur”, con una duración de media hora. De 6:30 a 8:00 am se emitían las noticias en cadena con Radio Nacional de Santiago, y luego, el informativo local. Desde las ocho a nueve de la mañana se emitía el programa “Más Deporte”, que entregaba la información sobre la actualidad deportiva nacional, regional y local.

Los domingo de 8:00 a 8:30, Radio Nacional comenzaba sus transmisiones con música folclórica. Luego se emitía un programa religioso que duraba hasta las 10:00 horas. De 10:00 a 10:30 de la mañana “La Voz de los Trabajadores”, programa local orientado a los obreros. Hasta las 11:00 música en español; luego comenzaba un programa dedicado al Instituto O´Higginiano y sus actividades sociales. De 11:30 a 12:00 música en español; a las 12:00 programa religioso y luego música. De 13:00 a 14:00 noticias nacionales; de 14:00 a 21:00 tarde deportiva.

De 9:05 horas a 12:30 salía al aire el espacio “El Clan de la Mañana”, programa de producción local dirigido a la dueña de casa, conducido por tres locutores, entregando datos, consejos prácticos e informaciones referidas a problemáticas poblacionales. De 13:00 a 14:00 horas Radio Nacional de Valdivia daba paso al informativo en cadena 66


sábado; el domingo, la hora de cierre era a las 24:00 horas.

De 21:00 a 21:30 “La buena nueva” conducido por el padre salesiano Harry Peterson. De 21:00 a 21:30 una selección de música romántica.

Durante la semana se emitía música anglo desde las 6:30 a 8:00 am, luego comenzaba un programa misceláneo con animación en vivo, donde se leían noticias de la agencia Associated Press y las de los diarios, además de informaciones locales del ámbito juvenil artístico.

La programación de Radio Nacional era del tipo Programación Total, con una variedad de espacios para muchos públicos. Esta emisora poseía programas dirigidos a la dueña de casa, durante la mañana; para los jóvenes, en la tarde; y para auditores masculinos, a los que se orientan sus espacios deportivos.

A las 12:00 comenzaba el programa “Pasado Meridiano” que durante una hora, entregaba música para el adulto joven (auditor igual o mayor a 30 años), un espacio grabado, con un locutor que comentaba los grandes inventos del siglo.

Uno de los fuertes de la programación de esta estación se centró en el deporte, a través de “Más deporte”, que se emitía tres veces al día; y los partidos de fútbol, transmitidos durante el fin de semana.

A las 13:00 horas salía al aire “Música del Recuerdo”, donde se tocaban grandes éxitos de 1960; duraba media hora. De las 13:30 a las 14.30 se emitía “Radiodeportes”, espacio con comentarios y noticias del ámbito deportivo local, nacional e internacional. Además incluía una cápsula de historia deportiva denominada “un día como hoy en el deporte”. Era conducido por dos comentaristas que analizaban los hechos de mayor trascendencia a nivel deportivo.

El servicio público estaba presente en algunos de sus programas como “El clan de la mañana”. Por medio de llamados telefónicos se escuchaban las inquietudes de sus auditores, o con móviles que recorrían las poblaciones. Sin embargo, dicha ayuda a la comunidad no fue tan marcada como en el resto de la emisoras locales de Amplitud Modulada. Aunque esta emisora poseía programas de producción local, los espacios de Radio Nacional de Santiago (noticias y deportes) eran parte esencial de su programación, orientada a promover a la Dictadura Militar.

Desde las 14.30 a las 15:00 sólo se transmitía música para el adulto joven; posteriormente, hasta las 18:00 horas le seguía un programa juvenil, con música de éxito y móviles en las calles. Después de este espacio comenzaba “Gran Master”, segmento dedicado a dar a

Radio San Sebastián

conocer los nuevos temas de la música anglo animado por un locutor que presentaba las canciones.

Radio San Sebastián comenzaba sus transmisiones a las 6:30 am las que se prolongaban hasta las 3:00 am de lunes a

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establecer una emisora dirigida satisfacer las necesidades musicales e informativas de un grupo de receptores adulto joven, pero además de la clase alta, situó a Radio San Sebastián en un lugar privilegiado de sintonía. Era la única emisora de frecuencia modulada, por lo que que no tenía competencia y pudo mostrar una programación novedosa con espacios nuevos y atractivos.

De las 19:00 a las 22:00 se transmitía sólo música, para dar paso a “Crónicas de Música y Sueños”, desde 22:00 hasta las 24:00 horas. Este espacio entregaba frases y pensamientos para meditar a través de un locutor con música romántica. Desde la medianoche hasta las 03:00 am se tocaba música latina, en general bailables. El sábado la programación era la misma, excepto que desde las 22:00 horas y hasta las 06:00 horas se emitía el programa “San Sebastián Discoteque”, música bailable en inglés y algunos temas exitosos en español. Los domingo la programación era diferente comenzaba a las 06:00 con música en inglés suave hasta las 08:00 horas cuando empezaba un espacio de la iglesia católica. De 09:00 a 11:00 horas se transmitía un concierto, con una reseña del artista. De 11:00 a 12:00 horas música orquestada y el programa cultural “Alegro Vivaccio”. De 12:00 a 13:00 horas programa de la nueva región, con tres panelistas estables, un conductor y un invitado, con el fin de abordar temas sobre la regionalización.

El fuerte de la programación de esta radio fue la música en inglés que permitió por primera vez en la historia de la radiotelefonía valdiviana segmentar la audiencia a la que dirigía sus espacios, pero al mismo tiempo, toda su programación pasó a segmentarse hacia un público preferencial. Había espacios variados, con contenidos diferentes, pero su programación era segmentada siempre enfocada a un público: adulto joven de clase alta. Dentro de sus programas también incluyó espacios de conversación para tratar temas de actualidad de la ciudad y se atrevió a presentar el primer programa deportivo que una FM pusiera en el dial en el país: “Radiodeportes”, que durante una hora ponía al aire el acontecer deportivo de la provincia, la región y el país. Este programa fue uno de los más importantes de Radio San Sebastián”, donde sus conductores realizaban comentarios y opinaban sobre diversos temas, dirigidos al específico público objetivo de la radio.

De 13:00 a 15:00 transmitía música lenta, orquestada o en inglés, para la sobremesa. Posteriormente, hasta las 22:00 música juvenil; y desde 22:00 hasta las 24:00 horas “Crónicas de Música y Sueños”. Radio San Sebastián, impuso un estilo diferente al dial valdiviano, dejando de lado la música en español para dar paso a los grandes éxitos en inglés con el propósito de entregar una programación dirigida a un público denominado Adulto Contemporáneo o Joven (de 30 años en adelante). La idea de

Radio Tornagaleones La programación de Radio Tornagaleones contenía los principales elementos que se deseaban destacar de una emisora de

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locutor que entregaba al público las obras de compositores como Brahms, Beethoven y otros. El primero de estos espacios fue suprimido con el tiempo por razones de mercado, mientras el segundo se conservó en un horario limitado.

Frecuencia Modulada: buen sonido y calidad musical. Sus transmisiones comenzaban a las 7:00 am hasta la medianoche de forma ininterrumpida. El principal ingrediente fue la música, especialmente temas en inglés, la que era obtenida con esfuerzos a fin de darle al público los últimos éxitos que sonaban en Estados Unidos.

Aunque la emisora no experimentó mayores cambios en su programación musical durante la década de 1980, la modificación más importante que tuvo fue la incorporación de noticias en su esquema. Ello obedeció a la

Para estructurar su salida al aire se contaba con locutores en vivo, quienes básicamente se dedicaban a presentar los temas sin emitir muchas opiniones sino más bien entregando datos o informaciones de carácter musical.

necesidad que expresó el público de recibir mayor información. A partir de 1984 Radio Tornagaleones fue la primera estación de la ciudad en incorporar el sistema de teletipos para recibir las noticias a nivel nacional e internacional desde la agencia ORBE. El ámbito local fue abordado sólo a través de las agencias informativas de la zona, sin crear un departamento de prensa ni contar con periodistas.

A las 15:00 se iniciaba un programa destinado a entregar los mejores temas en vivo de distintos grupos y solistas que representan las diferentes tendencias de la música anglo, como Queen, Elvis Presley, ABBA, entre otros. Posteriormente, a las 17:00 se transmitía en vivo el programa “Los Grandes Hits” espacio juvenil que se conservó desde el nacimiento de Radio Tornagaleones, donde por una hora se emitían los temas musicales de mayor popularidad de las últimas semanas.

Las noticias se incorporaron como boletines horarios, donde a cada hora se informaba de los hechos más importantes registrados durante la jornada en la ciudad, el país y el mundo.

Entre las 18:00 y 19:45 horas la radio se dedicaba a entregar una programación dedicada a los clásicos de música extranjera, especiales musicales, jazz y otros estilos.

Los domingo la programación de la emisora estuvo orientada principalmente a la música docta, transmitiendo sonatas y sinfonías de las orquestas filarmónicas más importantes del mundo a partir de las 9:30 horas.

Desde su creación Radio Tornagaleones conservó dentro de su programación un espacio de música orquestada y otro de música selecta. El primero era emitido a las 19:45, mientras que desde las 21:30 se transmitía hasta la medianoche “Galería de los célebres”, donde se destacaban piezas musicales que eran presentadas por un

La programación de Radio Tornagaleones corresponde a la línea de Programación Segmentada donde existe una variedad de géneros y formatos que están dirigidos a un público objetivo específico, en este caso

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grabada; en tanto en la tarde se crearon algunos espacios en vivo, que eran animados por un discjockey que comentaba los temas musicales del momento o daba algunos datos sobre la vida y el trabajo de algún artista o grupo destacado. Los horarios de transmisión se mantuvieron en este período, aunque los sábado se extendía hasta la una de la mañana.

tanto el estilo musical como los contenidos que entrega la emisora están destinados a un público adulto joven, lo que le otorga una marca global a la emisora. Radio Los Torreones Miembro del complejo Pilmaiquén - Los Torreones ésta última emisora fue creada bajo el concepto tradicional de una radio FM. En una primera etapa la línea musical estuvo dedicada a los temas de corte clásico, orquestado y de tendencias como el jazz.

En 1983 la programación de Radio Los Torreones sufrió un fuerte vuelco, cuando la dirección de la emisora decidió establecer la señal en cadena con Radio Chilena de Santiago. En ese momento, la estación debió asumir el desafío de integrar en su programación los espacios informativos, al mismo tiempo que inició un cambio en su línea musical.

En esta marca la estación vivió casi un año de prueba, dándose a conocer en el dial valdiviano a través de su marca y el prestigio que la amparaba bajo el alero de Radio Pilmaiquén.

A partir de entonces las transmisiones comenzaban a las seis de la mañana con las informaciones del noticiario Primera Plana de Radio Chilena, que se extendía hasta las 8:00 horas; enseguida se emitían las noticias locales de Radio Los Torreones, con una duración de 20 minutos aproximadamente.

R a d i o L o s To r re o n e s t e n í a u n a programación que se extendía desde las 7:00 am hasta la medianoche, incluyendo especiales de música orquestada acompañada de locuciones grabadas (que se efectuaban en Santiago); éstas correspondían a frases de continuidad y marca de la radio, además de incluir datos como la temperatura y la hora.

Después del informativo se iniciaba el bloque matinal, con un locutor en vivo que a diario conducía este programa, acompañado de consejos y música. En este último aspecto se produjo un cambio desde su conexión con Radio Chilena porque se comenzó a incluir música en castellano y de carácter popular, un estilo que difería mucho del que tenían las demás radios FM de la ciudad.

Este período se extendió durante aproximadamente un año, para posteriormente adoptar una programación dedicada al adulto joven que incluyó modificar la parrilla musical integrando los principales éxitos de la música en inglés de aquellos momentos. Con este cambio en el estilo musical se trató de atraer un público más juvenil. En este contexto se conservó la programación envasada durante la mañana, donde se tocaba música anglo con locución de continuidad

A partir de las 12:45 se emitía la segunda edición del informativo local, para posteriormente establecer cadena con

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Posteriormente, la estación decidió embarcarse en un ambicioso proyecto de incluir en la programación de frecuencia modulada música en español y noticias locales, con espacios para la opinión. Con este vuelco Radio Los Torreones adoptó un estilo de Programación Total o de servicio completo, dado que emitía una variedad de espacios y programas dirigidos a diferentes públicos, con lo que se intentaba aumentar el espectro de auditores de la emisora.

Santiago y el noticiario Primera Plana hasta las 14:00 horas. Durante la tarde la programación de Radio Los Torreones incluyó música con locución de continuidad, además de algunos espacios destinados a entregar especiales musicales que se extendían hasta las 19:00 horas. Posteriormente se establecía nuevamente contacto con las noticias nacionales con Primera Plana durante una hora, para continuar con las informaciones locales. En las transmisiones diarias se incluyeron los boletines horarios provenientes de Radio Chilena en Santiago. Después de las noticias comenzaba el bloque nocturno, dedicado a entregar un espacio de compañía a los auditores a través de música suave con locución de continuidad y marca de la radio. En su programación Radio Los Torreones abrió espacios para la opinión y el debate político, tema que cada vez cobró mayor fuerza e interés entre el público, debido al clima político-social que se vivió en la década de 1980 en el país, y que con los años traería la posibilidad de efectuar un plebiscito nacional, que daría inicio a un proceso de transición hacia la democracia. El esquema programático de Radio Los Torreones se inició enmarcado en un estilo de prueba para después estructurarse hacia una Programación Segmentada dirigida a un público adulto joven, donde hubo diferentes espacios enfocados a la difusión de los éxitos de la música en inglés de aquella época.

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Resumen evidente en la programación de estaciones como Radio Valdivia y Radio Sur.

Esta investigación abordó el desarrollo histórico y prográmatico de las radios valdivianas hasta 1989, lográndose rescatar información dispersa en diarios, documentos y otras publicaciones, además de entrevistas personales. El aporte más valioso para las investigadoras recae en las entrevistas realizadas a aquellos que dejaron parte de su vida profesional en las emisoras valdivianas y cuyos testimonios permitieron reconstituir una historia que de otra forma habría perecido en el olvido.

La existencia de tan solo dos emisoras radiales en la ciudad en la década de 1940 contribuyó a que estos medios fueran solventes económicamente gracias a la contratación de publicidad local y nacional. En 1943 Radio Valdivia es vendida a la familia Cockbaine quienes cambian el nombre de la estación a Radio Baquedano. Con esta adquisición nace la primera emisora de carácter familiar en la ciudad –las anteriores eran sociedades anónimas- que buscó orientar su programación a un público de estrato social más bajo a través de una línea popular que la diferenciara de Radio Sur.

Si esta memoria da origen a nuevos y más acabados trabajos en esta área nuestro esfuerzo estará justificado porque habremos contribuido al conocimiento y divulgación de este medio de comunicación cuyo origen se remonta al siglo pasado.

Durante esta época comenzó el interés por el ámbito informativo, el que fue solventado por una profesionalización del medio con la contratación de periodistas. Sin dejar de lado la entretención como el principal elemento de la programación de las radios.

Esta investigación intitulada “Memorias de la Radio en Valdivia” determinó los principales hechos que caracterizaron el desarrollo de este medio de comunicación en la ciudad entre 1933 y 1989. El estudio fue elaborado con base en fuentes orales y escritas, identificando aspectos históricos y las líneas programáticas que marcaron la evolución de la radiotelefonía en las tres etapas detalladas en este estudio.

Después de 30 años de quietud en el dial se agregaron en 1958 dos emisoras más: Radio Camilo Henríquez y Radio Universidad Técnica del Estado (UTE). La estación universitaria fue la primera emisora destinada a un público específico (estudiantes y docentes), con una Programación Segmentada.

La ayuda social fue un elemento que caracterizó desde su nacimiento al quehacer radiofónico local a través de la realización de numerosas campañas solidarias, lo que fue 72


Universidad Técnica del Estado y Radio Pilmaiquén. La oferta de emisoras en el dial amplió las alternativas de elección para los auditores, aunque el conjunto de las estaciones mantuvo una Programación Total, es decir, ofrecía una variedad de programas destinados a diversos públicos.

El terremoto de Valdivia en 1960 paralizó las comunicaciones en la ciudad. El devastador movimiento telúrico sembró el caos en la población con un alto costo de vidas humanas y considerables daños materiales. El sismo generó la pérdida de la señal de las cuatro radios que existían en Valdivia, por lo que los profesionales de este medio de comunicación se organizaron, y en un potrero de la Isla Teja logran sacar al aire a la Radio Camilo Henríquez por la que establecieron contacto con el resto del país .

En 1960 llega a las emisoras de la ciudad –al igual que en el resto del país- el movimiento conocido como “Nueva Ola” con música, cantantes y un lenguaje para adolescentes que provoca la creación de espacios radiales dirigidos a un público juvenil. En ese periodo nacen los discjockey, locutores que imitando el acento norteamericano presentan los éxitos de artistas nacionales e internacionales.

En 1960 el auge deportivo que vivía Valdivia generó en el medio radial grandes esfuerzos para poder transmitir los principales eventos de esa área, tanto en la ciudad como en otros puntos del país. El fútbol y el básquetbol se transformaron en la principal pasión de los profesionales de las radios, logrando una transmisión de óptima calidad. Además hizo que los fanáticos de estas disciplinas siguieran el desarrollo de sus equipos a través de las emisoras, otorgando un papel protagónico a las estaciones como difusoras del deporte local.

En esta década la programación de las emisoras es del tipo Total, pero la segmentación a nivel de los espacios cobra relevancia tanto a nivel de las estaciones como en los oyentes. Los programas juveniles constituyen un reflejo fiel de que las audiencias se inclinan por uno u otro espacio, según el grupo etario al que pertenezcan. Un poco más tarde llega la televisión. En Valdivia las radios no son afectadas negativamente por el medio audiovisual porque éste no estaba lo suficientemente masificado en la parte técnica. Por lo tanto, las emisoras locales mantienen un financiamiento que les permite realizar nuevos espacios otorgando mayor participación a las

Entre 1960 y 1973 se produjo una masificación de receptores gracias al bajo costo que estos aparatos tuvieron en el mercado, lo que permitió a las clases populares acceder al medio radial. Producto de este fenómeno, algunas emisoras crearon espacios destinados a un público que, hasta ese momento, no era considerado como destinatario masivo del medio.

audiencias. Con el Gobierno de la Unidad Popular (1970-1973) el espectro radiofónico adquiere un matiz que hasta ese momento se había

Durante este periodo existieron cinco estaciones en Valdivia: Radio Sur, Radio Baquedano, Radio Camilo Henríquez, Radio 73


En este periodo existen en la ciudad: Radio Baquedano, Radio Calle-Calle (ex Radio Sur), Radio Austral, Radio Pilmaiquén, Radio UTE.

explorado tímidamente: la radio como instrumento político. Los partidos políticos acceden a las estaciones a través de programas destinados a difundir o rechazar la ideología y actuar del Gobierno de turno.

El intensivo control de la Dictadura Militar provocó que el ámbito informativo y de opinión cobrara particular relevancia, otorgándole a las radios un papel indispensable en la trinchera de oposición al régimen. Aunque los directivos de emisoras como Radio Austral fueran cautelosos a la hora de entregar información contraria a la Dictadura Militar imperante

En Valdivia, el Partido Socialista de Chile hace suya a la Radio Camilo Henríquez, transformándola en la estación vocera de los obreros que por primera vez en la historia de la radiotelefonía local acceden y utilizan este medio de comunicación. En tanto Radio Pilmaiquén, propiedad de un grupo vinculado a la Democracia Cristiana, usa su señal en el dial para criticar y combatir al Gobierno del Presidente Salvador Allende. Por otra parte, el Partido Comunista utiliza algunos espacios en la Radio Universidad Técnica del Estado para expresar sus ideas.

en el país, siempre estaban expuestos a ser censurados y clausurados temporal o incluso definitivamente. En 1981 nació la primera radio de Frecuencia Modulada en Valdivia: Radio San Sebastián. Fue una emisora destinada exclusivamente a un estrato social alto con un estilo de música y un lenguaje destinados especialmente para este grupo.

Lo anterior crea un clima permanente de agresividad entre estas tres emisoras, las que emitían sus dichos al aire para desprestigiarse mutuamente, negando abiertamente lo que afirmaban la una y la otra. El 11 de septiembre de 1973 Radio Camilo Henríquez –vocera del Partido Socialistallamaba a los adherentes del Gobierno de Allende a resistirse al Golpe Militar. Fue clausurada para siempre, al igual que otras estaciones en el país, después de 15 años de vida.

Ese mismo año se incorporó a la banda de Frecuencia Modulada Radio Tornagaleones con un estilo caracterizado por la calidad técnica del sonido emitido por su señal. Tanto Radio San Sebastián como Radio Tornagaleones siguen el esquema programático de las emisoras FM del resto del país, es decir, una programación segmentada dirigida al estrato socioeconómico de la clase alta, con música en inglés y locutores con voz grave y pausada.

Las radios locales quedaron supeditadas al control de la IVª División de Ejército de Valdivia. La programación de las emisoras era permanentemente intervenida por las fuerzas armadas para evitar que entreguen contenidos contrarios al régimen imperante.

En este sentido, una diferencia la marcó Radio San Sebastián al crear el primer programa deportivo que sale al aire en una FM en Chile: “Radiodeportes en San Sebastián”. Este espacio era conducido por dos comentaristas que analizaban y opinaban

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sobre los principales eventos deportivos de la zona y del país. Posteriormente, el conglomerado Pilmaiquén - Los Torreones creó la tercera emisora de Frecuencia Modulada en la ciudad, que conservó el esquema clásico de la programación en esta banda. El grupo empresarial bautizó a esta estación como Radio Los Torreones. A mediados de la década de 1980 la emisora incorporó a su programación noticias, espacios de animación y entrevistas en vivo y música en español. De este modo la emisora adopta un estilo vinculado a las estaciones AM. En 1980 algunas radios en la ciudad diseñaron espacios destinados a entregar opiniones adversas al Gobierno Militar, respondiendo así al clima político que se vivía en el país. Las emisoras aprovechan la instantaneidad del medio para entregar una postura política ante los hechos cotidianos. Al llegar al final del período estudiado (1989) existían en Valdivia seis radios en la frecuencia de Amplitud Modulada y cuatro en el dial FM.

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Bibliografía BIBLIOGRAFÍA

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OTROS ARTÍCULOS CONSULTADOS

Perspectivas de la radio en Chile. Departamento de estudios Secretaría de Comunicación y Cultura. Gobierno de Chile (1996).

www.segegob.cl

Informe sobre los resultados de las investigaciones hechas por la comisión de expertos alemanes enviada a Chile después del terremoto 1960 (1961)

ARTÍCULOS DE PRENSA

Diario El Correo de Valdivia •

“Transmisiones de la Radio-Difusora Valdivia”. 13 de noviembre de 1933.

“Un nuevo éxito constituyó la transmisión de Radio Difusora Valdivia”. 14 de noviembre de 1933.

“Los servicios de la Radio-Difusora Valdivia”. 15 de noviembre de 1933.

“La radio Valdivia y los deportes”. 15 de noviembre de 1933.

“Sus transmisiones oficiales inicia hoy la Radio Difusora Valdivia”. 19 de noviembre de 1933.

“En Concepción y Santiago ha sido escuchada la Radio-Difusora Valdivia”. 20 de noviembre de 1933.

“Radio Difusora Valdivia”. 22 de noviembre de 1933. 77


“Las transmisiones de la Radio- Difusora Valdivia”. 03 de diciembre de 1933.

“Radio Difusora Valdivia”. 08 de diciembre de 1933 hasta el 22 de diciembre de 1933.

“Radio Difusora Valdivia”. 16 de enero de 1934 hasta el 26 de enero de 1934.

“Programa extraordinario ofrecerá hoy Radio-Difusora Valdivia”. 26 de febrero de 1934.

“Un concierto completo de Armando Palacios transmitirá mañana Radio Difusora Valdivia”. 01 de noviembre de 1935.

“Por gentileza de Radio Valdivia habrá nuevamente música los días festivos en la Plaza de la República”. 30 de noviembre de 1935.

“Prohibida estrictamente radiodifusión de los resultados de las carreras por las Estaciones transmisoras del país”. 06 de diciembre de 1935.

“Radio Sur, voz de Valdivia para todo Chile y América”. 13 de mayo de 1937.

“Radio Sur inició ayer al mediodía sus transmisiones” 14 de junio de 1937.

“Brillantes proporciones alcanzó concierto de radio de antenoche”. 05 de julio de 1937.

“Hora Infantil se irradiará hoy”. 07 de julio de 1937.

“Radio Sur (programa para el día 9 de julio)”. 09 de julio de 1937.

“De un extremo a otro del país, escuchan a Radio Sur”. 16 de julio de 1937.

“De sumo interés es el programa que se ejecutará hoy en Hora Católica”. 07 de agosto de 1937.

“Se prohibió transmitir noticias libres a las radiodifusoras”. 30 de noviembre de 1939.

“Todas las radiodifusoras locales han pasado bajo el control militar”. 31 de enero de 1939.

“Audición radial y acto literario interno prepara el liceo de niñas con motivo del día de América”. 11 de abril de 1942.

“El rincón de la chilenidad hoy en Radio Sur”. 20 de octubre de 1945.

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GALERÍA DE IMÁGENES

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Publicaciรณn de la programaciรณn de Radiodifusora Valdivia. El Correo de Valdivia, 18 de diciembre de 1933.

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Publicaciรณn diario El Correo de Valdivia 14 de junio de 1937.

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Discoteca Radio Baquedano, Alejandro Duque y Gastรณn Curihual. Gentileza de Revista Temporada, Valdivia.

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Locutora Norma MonzĂłn en Radio Camilo HenrĂ­quez 1960. Gentileza de Revista Temporada, Valdivia.

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El periodista Juan Yilorm entrevistando al destacado Futbolista Leonel Sánchez para Radio Camilo Henríquez. Década de 1960. Gentileza de Revista Temporada, Valdivia.

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Primeras oficinas de Radio Tornagaleones, 1981. Gentileza de familia Aubel-ChandĂ­a.

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Primer estudio de Radio Tornagaleones, 1981. Gentileza familia Aubel-ChandĂ­a.

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Transmisión radial del desfile del 12 de octubre, década de los ´70. Gastón Curihual acompañado de Héctor Cofré. Gentileza Gastón Curihual.

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InstalaciĂłn de la primera antena de Radio Tornagaleones. Gentileza familia Aubel - ChandĂ­a.

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Ruinas de los primeros estudios de Radio San SebastiĂĄn, sector Las Ă nimas de Valdivia.

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Profile for Paola Segovia Tamayo

Memorias de la Radio en Valdivia  

El libro “Memorias de la Radio en Valdivia: La voz de los pioneros 1933-1989”, es el resultado del trabajo realizado por las periodistas Car...

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