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PANGEA PRESENTA

RE


RE

Colaboradores Vanesa Almada Adrián Astorgano Francisco Javier Bragado Benito Joan Manuel Corcino Damián Cordones Itzamá Enríquez Íñiguez Gonzalo Escarpa Nancy García Gallegos Juan Francisco Gordo Sergio Kern Antonio Méndez Vicente Luis Mora Emilio Papel José Payán Cristina de Pedro Sánchez

Genoma Poético Cristina Romero Ibon Salvador Chema Sánchez Laforet Luis Somoza

Equipo Editorial Carlos Álvarez Clemente Miguel Ángel García González Contacto pangealiteraria@gmail.com revistapangea.tumblr.com

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RE es un experimento sobre la cultura de la postproducción y su influencia en la creación literaria. Veintidós autores han enviado un texto y recibido otro ajeno para reescribirlo de forma completamente libre.

INTRO

Los ejercicios de reescritura presentan todo tipo de propuestas: el reciclaje de un argumento, la reinterpretación del título, la conservación del número de palabras, el paralelismo a nivel sintáctico o las lecturas oralizadas, entre otros. RE pretende ser una reflexión colectiva acerca de la creación como la acción en un campo de preexistencias decodificables. Frente a la producción de objetos de valor estético autónomo se propone la identificación de piezas literarias como estados de encuentro: reescribir, reprogramar, reutilizar, reformular, renegociar… poner en vibración las formas de creación en lugar de consumir objetos acabados. Esta publicación es un anexo al tercer número de PANGEA, que solo se distribuye en formato impreso.


ÍNDICE

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EL HOMBRE QUE NO MATÓ ABSOLUTAMENTE A NADIE Damián Cordones EL HOMBRE QUE SE COBRÓ UNA JUSTA VENGANZA Carlos Álvarez Clemente DESCONTEXTUALIZACIÓN I FRACTAL I Damián Cordones

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Carlos Álvarez Clemente

SIN TÍTULO José Payán [VERSIÓN HACIA ATRÁS] [VERSIÓN HACIA DELANTE] Vicente Luis Mora GLORIETA DE BILBAO. CAFÉ COMERCIAL Vicente Luis Mora CAMINITO TANGO Jose Payán

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DESIERTO... Cristina de Pedro Álvarez y Chema Sánchez Laforet AEROPUERTO... Emilio Papel FENÓMENOS PARATEXTUALES Emilio Papel [ P A R A ] FENÓNEMOS SEXUALES Cristina de Pedro Álvarez y Chema Laforet


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ENEHACHETRES Vanesa Almada Antonio Méndez

SE PUEDE TRADUCIR

PROEL Antonio Méndez YO TAMPOCO SOY NINGUNA Vanesa Almada 54

TARANTINO Joan Manuel Corcino Font SIN TÍTULO Vanesa Almada

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YO SIEMPRE ACABO PRIMERO PERO MAL #12 Miguel Ángel García González TU SIEMPRE YO (EXTRACTO CORTO) Ibon Salvador SIN TÍTULO Ibon Salvador García González

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SIN TÍTULO Miguel Ángel

SIN TÍTULO Luis Somoza SIN TÍTULO Adrián Astorgano SANGRE FRÍA Adrián Astorgano Somoza

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SANGRE FRÍA

Luis


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VOZ Cristina Romero NO TE OIGO Proyecto Genoma Poético DOUBLE CHECK Proyecto Genoma Poético DOBLE VERSIFICACIÓN DE RECONOCIMIENTO Cristina Romero

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CARTA A JUAN GIL ALBERT Gonzalo Escarpa JUAN GIL ALBERT Nancy García Gallegos

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EL DESTIERRO DEL ESCRITOR Juan Francisco Gordo LA HUÍDA AL BARRIO CHINO Miguel Fontán MADRID RÍO Miguel Fontán Gordo

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CARTA A

MADRID BIO Juan Francisco

LA ISLA DE LOS MUERTOS 1880-1886 Francisco Javier Bragado Benito LA ISLA DE LOS TUERTOS Sergio Kern POEMA-CADÁVER Sergio Kern POEMA-CADÁVER Francisco Javier Bragado Benito

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Damián Cordones

EL HOMBRE QUE NO MATÓ ABSOLUTAMENTE A NADIE (THE MAN WHO DIDN’T KILL ANYBODY AT ALL)

K

azasmiche sale de la embajada. Está bajando los empinados escalones del gran edificio. Resopla. Su cara enrojecida y ancha fulgura. Lleva un pantalón bombacho y una camiseta blanca con una inscripción, pero es difícil discernir el enunciado: “Acuérdate de nosotros, Graham”, o bien: “Boca de ganso, fumador de aluminio”, esto no queda claro. Desde alguna ventana de los grandes bloques contiguos, además de nosotros, alguien tal vez le está siguiendo la pista. En cualquier caso Kazasmiche ha llegado a la llanura, la explanada del paseo central. Sin dilaciones ha enfilado hacia la izquierda. Se internará por la avenida, camino del bulevar. Algo en sus andares denota la fatiga y las señales de un día agitado. Las trabas de la burocracia, las oficinas, las ventanillas, los formularios y los documentos. Algo chorrea por su pantalón, por las axilas. Hace calor. De repente se detiene. Está parado en el centro de la acera. La gente pasa a su alrededor, en una y en otra dirección, completamente indiferentes a Kazasmiche, absolutamente (at all) indiferentes a los 12


quebraderos de Kazasmiche. Se rasca la ceja, parece que se seca el sudor; el calor, dicho sea de paso, asola violentamente. Un gesto acuñado en la historia de las significaciones trascendentales: Kazasmiche se ha llevado su dedo índice (eso es lo que parece) a la copa de su testa, indica que está cavilando. Pero el nerviosismo, eso con seguridad lo evidencia su pose, tensa, le predispone a la precipitación. Si no nos equivocamos: Kazasmiche ha olvidado algo. Alguna cosa importantísima, algún asunto crucial ha quedado a medias, algún fleco esencial… De repente Kazasmiche emprende la carrera, su cara opulenta se bambolea, sus zancadas son las de un avestruz asustado, quisiera comerse el terreno, quisiera devorar el asfalto, cualquiera diría que el mundo se acaba, cualquiera lo diría. Sin embargo, no ha avanzado ni unos diez metros y se detiene. Jadea, suda, brilla la frente generosa. Mira el reloj. Abortó la acometida. El maratón detenido en el centro de la avenida-norte camino del bulevar. Otra vez se halla parado (el cworaje de las cosas quietas). De nuevo medita. Mira de nuevo el reloj. Un observador minucioso, un buen observador, se habrá percatado de que Kazasmiche, mientras miraba de nuevo el reloj, mientras discernía ese paso, el trascurso del tiempo (la noche de los tiempos), ha movido impulsivamente su pie derecho, ha querido de nuevo reanudar; pero ha sido un impulso, porque ahora ya, se ha girado y continua, taciturnamente camino-norte, por la avenida del bulevar. Regresaba a casa, con toda probabilidad, y seguía chorreando, por las asilas, por las rodillas, por los tobillos, chorreaba. Hace mucho calor. Antes, de todas formas, antes de entrar en el edificio, pues Kazasmiche no vive lejos de la embajada, se ha detenido, a un lado bajo la sombra de un árbol, y apoyado en un escalón, junto a un escaparate ha sacado una

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cuchara y una perspectiva de su bolsillo y las ha dejado sobre la acera. Después, cuando ya cruzaba el umbral, cuando ya se dirigía hasta el ascensor, se ha dicho, un balbuceo, para sí mismo, se ha dicho: “hoy me echaré una siesta”, y primero el gran bloque y luego el ascensor, han engullido la figura de Kazasmiche, hurtándola a la publicidad. Pero esas cosas las vemos nosotros.

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Carlos Álvarez Clemente Damián Cordones

EL HOMBRE QUE SE COBRÓ UNA JUSTA VENGANZA (THE MAN WHO TOOK A FAIR REVENGE)

V

aldivio sale del aparcamiento. Está subiendo la empinada rampa del angustioso sótano. Toma aliento. En su barba abundante y oscura brillan gotas de sudor. Lleva un vaquero ajustado y una camisa hawaiana con un estampado tropical azul y turquesa, pero es difícil saber si se trata de hojas de una Palmera canaria o de un Ferocactus. En cualquier caso son hojas de palmeras. Desde el otro lado de la acera, excepto una señora que pasea a su perro, nadie repara en él. Sea como fuere, Valdivio ha llegado al semáforo, en la esquina con la avenida principal. Tras mucho dudarlo se ha dado la vuelta. Desandará su camino por la acera, camino del parking. Su ceño y su cara enrojecida dejan ver su profunda irritación y su enfado por el enfrentamiento que ha tenido hace un momento. Su jefe, su ex-mujer, su casera, su cliente, y ahora este tipo. El sudor comienza a manchar su camisa hawaiana, oscureciendo los colores de su estampado. Todo pasa rápido. Se para, busca algo. Está como flotando la entrada del parking. No hay mucha gente, unos salen y otros entran en los coches, con la cotidianeidad que se le presupone a este acto, sin reparar ni 15


un momento en la figura de Valdivio, completamente (completely) ajenos a su profundo enfado. Gira la cabeza, no consigue encontrar lo que busca. El ambiente del parking, como siempre, le irrita un poco más. Un gesto que suele ser inequívoco: Valdivio aprieta sus puño (como en los mejores combates) con fuerza, como si toda su ira se acumulara allí. Pero sus nervios, aunque tampoco lo quiere, no le dejan pensar. Sin lugar a dudas: Valdivio va a hacer una locura. Algo que no recuerda haber hecho antes, algo que debe resolver, para que su vida pueda continuar… Rápidamente Valdivio comienza a caminar, su barriga vibra, sus pasos retumban por toda la planta, como un redoble de timbal, como si se acercara un gran número de circo, un salto mortal. Y aun así, no esta seguro de querer llegar hasta ese tipo. Se para, duda, se toma un momento. Aprieta más el puño. Ya está decidido. Le va a partir la cara a ese cretino. Su contrincante ni le ha visto (cómo se lo iba a esperar). Se gira rápidamente. No entiende nada. Un tipo sano, deportista, casi ni ve acercarse el puño de Valdivio, con las bolsas de Mercadona en la mano, con todos sus reflejos, sus hora de gimnasio (de cardio y musculación), no le han servido para nada, no ha podido hacer nada; todo ha sido un segundo, que ahora ya ha pasado, y su cuerpo cae a plomo contra la carrocería de su Land Rover. Ha terminado, súbitamente, y sólo hay silencio, en ese sector del parking, en toda la planta, en todo el universo, silencio. Hace aun más calor. Ahora, muy rápido, ante la atenta mirada de nadie, porque Valdivio no se lo está creyendo, se ha agachado, junto al Land Rover, y con sus dedos índice y corazón, ha tomado el pulso al hombre, y ha sujetado su muñeca, y la ha dejado sobre el suelo.

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Un momento después, cuando corría por la acera, cuando corría hacia ninguna parte, se ha arrepentido, ha gritado, dentro de su cabeza, se ha echado en cara: “se te ha ido la olla”, y primero el cruce y luego la esquina, han hecho desaparecer la silueta de Valdivio, escondiéndola de los testigos. Pero eso no lo ha visto nadie.

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Carlos Álvarez Clemente

DESCONTEXTUALIZACIÓN I Micrófono stereo interno. Micrófono condensador electreto cardioide. Puede ajustar el ángulo de los micros a abiertos (A-B) o Cerrado (X-Y). Indicador DUAL. Se ilumina en naranja durante la grabación del modo dual. Indicador 4CH. Se enciende en naranja durante la grabación en modo cuatro canales. Indicador OVER DUB. Se enciende en naranja durante la grabación en el modo sobredoblaje. Boton 3/4 [SOLO]. En el modo de grabación de 4 canales, pulse en este botón para que aparezca una pantalla con los medidores con los ajustes del nivel de entrada para 3/4. Cuando aparezca el medidor de nivel de entrada 1/2, pulse este botón para cambiar al medidor de nivel de entrada 3/4. Manténgalo pulsado durante la grabación o reproducción. En el modo DUAL o 4CH para utilizar la función solo que, cambia el sonido monitorizado de otras fuentes a los canales 1 y 2. Manténgalo pulsado para convertir en solista los canales 3/4. En el modo de grabación OVERDUB SEPARATE, pulse este 18


botón para cambiar entre el sonido de entrada y el sonido de reproducción de la pista 3/4. Botón MENU: Cuando esté activa la pantalla inicial, pulse este botón para acceder a la pantalla MENU. Púlselo para volver a la pantalla MENU desde las distintas pantallas de ajuste. Cuando esté activa la pantalla MENU pulse este botón para volver a la pantalla inicial. Cuando haya ajustado los puntos IN y OUT en la pista y esté activa la pantalla de control de reproducción, pulse este botón para activar o desactivar el bucle de reproduccón.

Extraído del Manual de Instrucciones de la Tascam DR- 40, Grabadora de PCM Lineal (traducción TEAC CORPORATION).

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Damián Cordones Carlos Álvarez Clemente

FRACTAL I Informe 4544-1 Evans Marvis. Overdub Corporation.

[

…Inaudible…] Vehículo abandonado a 2000 metros de zona infecta, área corrosiva […breve alocución inaudible…] Trayecto no motorizado.

[Richard Roland registra los datos de localización y contaminación, pero el audio está muy deteriorado debido al efecto de la densidad sobre los receptores del comunicador] Índice de intensidad según el baremo del comunicador: 9,65 escala de Olaf. Bóveda atmosférica saturada en condensación espiral […Inaudible…]. Masa de gas sólida. Densidad media 001.079. Núcleo expansivo cardioide y diafragma en estado […Inaudible…]. Desnivel cortical elevado […Inaudible…] variable. Visión panorámica reducida, no hay atisbos del destino [Se refiere al Tascam Sanatorium]. Detectadas cuatro columnas de gas subterrestre [Roland agita su bote de cápsulas de inmunidad]. Evan Marvis. Datos relativos al deudor según archivo de la 20


administración. […breve alocución inaudible…] enfermo auspiciado en el Tascam Sanatorium. Fractalosis estado terminal. Datos relativos a la deuda. Archivo 43.B. Ibamina GR – Overdub Company. 27 unidades de Ipueretamol tipo Fractalium calibre 1/2 registrada en Sanderville. [Roland continua su progresión. La densidad atmosférica se incrementa con intervalos de fluctuación. Su peso aumenta. Jadea. Después apaga el comunicador.] Identificado vehículo Patrulla Estatal modelo Lotus XC. Hurtado en probable asalto. Uso infractor bucanero. […Inaudible…] eliminados del vehículo radar localizador y las siglas VEZI. Símbolo nuclear pirata. Colonización del Este. Dominación Púrpura. Localizados junto al vehículo dos cadáveres en estado de descomposición: magma orgánico. El fractal ha colmado los cuerpos. Las llagas han calcinado los órganos. Supuran. Todavía desprenden calor. [Richard Roland jadea. Su voz suena remota y fatigada. Avanza con el comunicador encendido]. Según el indicador mi cuerpo ha aumentado en 14 kilogramos. Las columnas de gas fluctúan. La densidad del gas emana con regularidad y comienza a moverse en bucle. […breve alocución inaudible…]. El comunicador detecta irradiación en circuito. [Roland teme quedar atrapado en una burbuja antiaire]. Terreno abrupto. Fricción cortical subterránea grado 3. [Su voz queda distorsionada por la fatiga y una respiración agónica. Está avanzado contra la densidad, su peso creciente y la paulatina formación del antiespacio.

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Escala un desnivel cortical que le permita obtener una referencia visual] En el fondo de un cielo denso y clorofila detecto una luz naranja [atisba visualmente por primera vez lo que intuye como el Tascam Sanatorium]. La fricción se acentúa alrededor. El paraje calcinado y baldío. Índice de intensidad según el baremo del comunicador… [Roland ha comenzado a registrar los datos de localización pero calla repentinamente. Puede reconocerse el zumbido de un motor acercándose]. Bucaneros. Vehículo Patrullero. [El sonido del vehículo se hace más nítido hasta que finalmente se detiene. Se oye el eco del golpeo de una puerta. Roland permanece inmóvil, en silencio. Parece que alguien se aproxima hacia él. Puede intuirse un graznido metálico, como quien desenvaina una daga. Después, de manera casi imperceptible se oye el ruido de un motor cuya presencia se aleja].

Trascripción HenrykClaud. Overdub Corporation

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Jose Payán

Para que no se corra la tinta busco algo más áspero en que apoyarme AGUA Iros a matar perdices yeso colorín colorado solo salgo de mi espacio para verme el páncreas cortar, deshuesar, embalar. Sigo buscando mi acuarela.

Extraído del poemario Humores, escrito entre los años 1990-2000

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Vicente Luis Mora José Payán [Versión hacia atrás] Si salgo de mi páncreas deshueso a las perdices muertas, coloreo espacios con el agua y devaneo en áspero confín de tinta y yeso; si corto o embalo el hombro en que me apoyo por más que ese despedazar me duela no es porque vivir = cambiar de hoyo, es porque sigo en pos de mi acuarela. *** [Versión hacia delante] Si pinto en acuarela todo aquello que soy / color en pos del agua / encuentro imágenes que no estaban en mi mente / que no se vislumbraban cuando tomé los pinceles: / había colores blancos y rojos, yesos y carmín, supongo / pero ahora sólo quedan los confines / grises en que no puedo apoyar / la pancreación de lo que soy. / Sigo pintando a pesar de las dudas. / Miro la acuarela terminada y no la entiendo. / Este es un buen principio.

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Vicente Luis Mora

GLORIETA DE BILBAO. CAFÉ COMERCIAL

A

l entrar comprendo que una puerta giratoria es un ventilador con faldones. Tres y diez. Espero a mi amigo el poeta J*. A mi alrededor cristales, cafés, áureas pulseras, madrileños viejos, parejas jóvenes, servilleteros amarillos. Abro un ensayo de Alan Pauls sobre Borges y pido un café. De cuando en cuando, el metro que estaciona justo debajo revuelve los hielos de los gin-tonics y se oyen campanitas japonesas. Al levantarse mis vecinos de mesa descubro más allá a un escritor de mediana edad. Sé que es escritor porque su ropa pretende ser fashion pero se queda en trendy, porque tiene un par de libros sobre la mesa, como yo ahora; porque tiene un cuaderno con anotaciones manuscritas, como yo tengo otras veces; y porque parece tener una cita con un torturador. Supongo que somos el tipo canónico de escritor europeo e hispanoamericano, respectivamente (porque él parece sudamericano). Melena larga y oscura, ropa vistosa, con libros de autores hispanoamericanos, él. Pelo corto y gafas, suéter negro de cuello vuelto, con libros de autores hispanoamericanos, yo. Sólo que yo soy un desastre. No me he traído bolígrafo y no tengo instrumentos de escritura. Le pido uno a él para apuntar algo en el ensayo de Pauls. Me lo deja y se saca un pequeñísimo ordenador de bolsillo, donde toma otras notas. Joder, qué preparación. A su lado no parezco un escritor profesional, lo que se me antoja harto significativo. Le devuelvo

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su bolígrafo y al poco se marcha. Tomo un sobre del museo Thyssen y le pido a un camarero un bolígrafo. Escribo esta nota para Circular encima del sobre. Miro sorprendido al camarero, un tipo en apariencia normal, pero que se ha molestado en introducir dentro del bolígrafo Bic un papelito con esta leyenda: “si eres titiritero, pon la picha en este lapicero”. Ya me imagino que no se lo creen. Yo tampoco: tengo que mirarlo otra vez para pensar que no estoy soñando. Si no me creen, vengan al Café Comercial, como hace J*, que en este momento se acerca y pone el punto final.

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Jose Payán Vicente Luis Mora

CAMINITO, TANGO

E

ntré en “Caminito, tango” y estaba Leopoldo María Panero incorrupto al fondo a la derecha, o sea, al final de la barra, antes de llegar a los servicios, el sitio habitual de Arturo, mexicano, próximamente doctor en filosofía. Al lado el espíritu de Nachete, que anda en chile vendiendo una marca propia de ropa, creo: -Nacho, si lees esto, tráeme un forro polar talla 3 XL, que he adelgazado un poco… Y nada, me dirigí a la barra como siempre, con parsimonia: -Alex¡¡ (al argentino, dueño de la tasca) ponme un poema. Café con leche, largo de café, calentito, como siempre… (hay que recordárselo). Me senté en el primer sitio que pillé en la barra. Jose estaba fuera, repartiendo publicidad del garito, siempre buscándose la vida, al menos desde que yo lo conocí en el bar. Don Leopoldo andaba leyendo que sé yo… “las flores del mal” o el periódico local, no se muy bien, porque estaba sentado al lado del montón de papeles que suele haber en ese rincón del local, publicidad, revistas, panfletos del Mercadona etc… además de mi panfleto “Humores” que le dejé allí hace unos 10 años, cuando abrió el bar, un día que andaba viendo en la tele “Apocalipsis now”, no conocía la película, no nos conocíamos. Es un poemario mío al que le he cogido cariño y que incluso alguno ojea para pasar el rato. He conocido a personas que le ha gustado, como Toni Bartor, estudiante de filología, que me dijo una vez: -cuando acabe la carrera me voy a dedicar al rock and roll. Y efectivamente, dicho y hecho, en ello anda el hombre, garageando.

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De repente entra un chino con rosas rojas, rojas, gritando: -“¡¡Para todos vosotros estas flores enfermas¡¡” nadie le hizo caso y se fue a vender a otra parte. Ni la pareja de la mesa del fondo a la izquierda, que por cierto, estaban tan a lo suyo, que no se enteraron de nada, ya me entendéis. Guille, el hermano pequeño de alex, anda preparando un escenario para después, es Mago. Micrófono, alguna luz. También han hecho algún micro abierto. En otra mesa hay un tipo, parece un vagabundo de los que van por la estación de autobuses que está al lado de la cafetería, se está tomando un vino, de momento no se mete con nadie, caminito es un lugar con wiffi al que suele venir mucho estudiante procedente del campus universitario que está un poco más abajo, alguno hay inmerso en su portátil. Pienso: “en el frenopático se ha convertido en un bluesman, milana bonita, con sus grandes gafas negras de radiografías pasadas y futuras. Su coleta de pelo blanco, ondulado es símbolo de abstracción indígena, atávica.” Escribe aforismos en una servilleta, en una libreta que saca de su chaqueta de pana y en su mano… de uñas sucias, indigentes; como fumado… Creo que es la reencarnación de Diógenes roquero, aunque yo no sé aun de estas cosas. Cuando otro cliente saca el “El País” del revistero de la columna de en medio, cae al suelo como por azar el Vogue. En portada: “Galeano a muerto”. Hitler desde el infierno comunica: -Paso de él. Al teléfono rojo del fondo Stalin: -Otro muerto o 200.000. El camarero se está volviendo loco también, saca de la chistera del mago que está actuando en ese momento una botella de champán bien fría: -The last for the home¡¡ . Dice para todos los clientes que andan por allí, como aturdido, como en una nube, eso no es propio de Alex. Guille, el mago, no sabe que decir, está húmedo y solo, nadie le hace caso. En fin…

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Yo me pedí un wisqui on the rocks, porque no sabía muy bien lo que pasaba y mejor borracho que alucinando. Cita: “el sueño de la razón produce monstruos” Goya. La gente seguía pululando por la calle, se les ve a través de la cristalera que da a fuera, a la realidad, dentro/fuera. En el periódico, resultados de futbol. Y si la realidad no te gusta y haces plof??? Pedí un autógrafo a Panero como epístola y pagué a Alex con un poema que escribí en una servilleta mientras sucedía o no, todo esto. Pobre, el boli era suyo. Salí a la cuidad y me dí un paseo por el centro. Se oyen los ruidos de la city en los cascos del mp3. La música es otra cosa. Ciao.

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Cristina de Pedro Álvarez y Chema Sánchez Laforet

DESIERTO…

M

ientras, escaneabas de virus… Ébola. ¡Ah! Pero qué nostalgia de Madrid. Siempre es así… idealizar lo que no se tiene. Es ser humano. Es Natulareza. Como las cascadas y las cuevas, como ese salto que nos puso la piel de gallina. Como el desierto… ¿El pollo es gallo o gallina? Es salsa en potencia. Es cultura básica. ¡Maldito genio! ¡Tremenda admiración! El chivo es el verdadero amo del desierto… Aunque suena a que estás pensando en mí. ¡Qué curiosidad! ¿Qué despiertas tú? Ay… que no es eso. La vergüenza, eso es. Por eso no querías… decías que se iba a oír todo, pero no podíamos no hacerlo en el desierto… Sumisión y dominación. Fantástico intercambio de roles. Nunca antes fue así. Nunca antes con un simbolismo tan claro. Si es que una noche nublada puede decirse que es clara, y menos simbólica. Simbólica fue la noche en Paicol. Deliciosa ruptura de rutina. Y café. Es diferente, lo pensaba todo el rato, te pensaba todo el rato en el desierto…

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Emilio Papel Cristina de Pedro Álvarez y Chema Sánchez Laforet

AEROPUERTO... si el Bla Bla Car es un territorio móvil claro que se puede tener nostalgia de un sitio como San Blas va en metro desde el centro de Madrid a las Musas y vuelve en taxi desde el eje de tu No-Musa al medio de mí además lleva nuestras casas a cuestas lleva nuestros cuernos retráctiles ambos un flujo y rastro de baba constante ambos a la vez pasajero y tripulante…

¿pero solo de la fragilidad de nuestra caracola o solo por el contrario de la proporción aurea de su espiral? Nada de eso más bien los virus los narcisos son como algoritmos errantes dengue ébola malaria cólera y tifus que yo he predicho Euclides Euler Fermat Riemann y Ramanujan los nombres de tus simpáticos primos... que ni saben que el portamaletas con sus infinitas trayectorias es señor de la soledad el amo del aeropuerto y aunque tu mente sigue como de Erasmus y mi mente en sala de embarque tu piel lastrada por mil sábanas de mil camas me lleva por ahí siempre contigo y yo la tuya conmigo como un sello mientras dices con entusiasmo pero con miedo que no se puede entregar todo 31


que lo que sea hay que ganárselo que no podemos hacerlo

en el aeropuerto…

sumisión tu razón te digo yo que es tu nación mi misión en tu casa de muñeca como si fuera un Dandy camaleónico en mi bunker de papel como si fueras una mariposa mimética siempre es así siempre desde antes si es que el pasado puede ir delante serán el presente si es que el suicidio de tus recuerdos antidepresivos que empiezan por M constantemente siempre es lo mismo nada es diferente lo pienso dormido y despierto me piensas como me pensabas en el aeropuerto… todo el tiempo…

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Emilio Papel

FENÓMENOS PARASEXUALES I si me preguntáis por mi vida sexual / respondo siempre lo mismo / que tengo un pecho grande y constantemente erecto / buena cintura / y un culo bastante redondo / pero con una torsión que lo hace perfecto / y la suficiente vanidad para burlar mis más sutiles complejos y poco a poco / porque todo es fragmento / os arrebato la esencia de la soledad de vuestro cuerpo en mi cuerpo impreso II antes soñaba / qué tonta / con un surfista de melena y cuerpazo / soñaba con un novio que me llevara around the world en un coche fantástico / pero ahora ya no sueño sino que busco / busco un hombre bueno / un tío que tenga corazón / fácil comunicación y mejor sexo / 33


el problema es que antes tenía cientos de pretendientes / y ahora estoy tan ocupadísima / estoy tan tan buenísima que los espanto / por eso me publico en este espectáculo mío de prestaros mi dulce y salado palmito / y así vivir un solitario éxito y es increíble que aun así tenga algunos defectos / que duerma con calcetines o que nunca tire de la cadena por ejemplo / que todos tengamos un precio III ¿veis detrás de esta gélida máscara a la hembra siempre dispuesta a saciar su apetito monumental?/ ¿mi espacio abierto? / ¿el calor de tus rayos ultravioletas reflejados en mi cuerpo ?/ ¿la temperatura aniquiladora si estuvieras conmigo / donde / ni tus manos ni tu pecho ni tu culo tendrían dueño? IV sólo las diosas conocemos el precio del cuerpo impreso

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y del estallido presente de la mirada / que te arroyaría solo con tener la suerte de cruzarte con una de nosotras / que somos muchas e instintivas / bestiales e indómitas / somos las células madre de la química primigenia / y con la que te has topado te ha vendado para ahorrarte el martirio de ver en sus irrefutables ojos la exuberancia del placer sin nombre/ con el que fustiga con impares puntas / las puntas duras de tus pezones metiéndote y sacándote / iluminándote como quiere / hasta más allá del fondo / en un espasmo ciego V mirad / adoro ser vuestra… pero sin vosotros / así es este negocio no soy más que este rostro pálido y rasgado / un puñado de curvas que acaban en sordas y contraídas muecas / para este brillante papel vuestro / por el que soy / mi vida y mi boca / y todo lo que pueda hacer con ellas / VI pero de todo esto lo que más me gusta / lo que de verdad me

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pone / es que viéndome sabréis / que por mí el tiempo se encoje / que por mí entran / que por TU misma inmanente ilusión de ser / por mí por detrás entran fijando en el espacio un retrato pornográfico / entre esta tuya y mía dura-cara / convulsa y desencajada

Fenómenos Parasexuales es la segunda parte del poemario titulado Divisionario de Emilio Papel

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Cristina de Pedro Álvarez y Chema Sánchez Laforet Emilio Papel

[PARA] FENÓMENOS SEXUALES I

Salón Ella se ha ido. Media hora. 17:48 “Maduras nº 76” [TÚ] ¿Pero cómo te llamas? Cuando estás con tu novio ¿qué? ¿Cuál es de verdad? /si me preguntáis por mi vida sexual / respondo siempre lo mismo / [PLÁSTICO] No me gusta ese conjunto. Engorda. / y la suficiente vanidad para burlar mis más sutiles complejos / Ese encaje no, por Dios. Sólo los ocultas. Las uñas… [CREMALLERA] y el cuero barato. El botox es frío. Y falso. Pero me pones, coño ¿Cómo lo haces? / os arrebato la esencia de la soledad de vuestro cuerpo en mi cuerpo impreso /

II

Mierda, la persiana… *Dura* Ven, agáchate ¿No imaginas escapar? Vámonos. / pero ahora ya no sueño sino que busco / ¿Y qué pasa? ¿Yo no soy todo eso? [SALIVA] Tendrías a cualquiera que probara esto. / estoy tan tan buenísima que los espanto / 17:54 ¿Y cómo lo soportas? /por eso me publico en este espectáculo mío/ El nuestro en mi cama… [YO MISMO] Mírame, yo también lo vivo solo. ¿qué hace que te busque a ti antes que a ella? / que todos tengamos un precio / III Pagaría lo que fuera. Eso es lo que te diferencia / ¿mi espacio abierto? / No, poseerlo. [SUELO] Mentira, llévame allí que es lo contrario *Frío* / donde / ni tus manos ni tu pecho ni tu culo tendrían dueño? / Pasillo. Tienes razón: el 37


precio es mío. IV ¿Cuánto valdría?/ sólo las diosas conocemos el precio del cuerpo impreso / Habitación. Yo también tengo mucho que enseñar. Ábrelas. Os tengo caladas. No sois más que papel. Y retoque. 18:07 / con la que te has topado te ha vendado para ahorrarte el martirio de ver en sus irrefutables ojos la exuberancia del placer sin nombre / Arriésgate cobarde. *Calor* Déjame ver. Escupe. Date la vuelta. [LAURI] Ella nunca quiere así. *Presión* Vamos / hasta más allá del fondo / Dentro, dentro. / en un espasmo ciego / 18:16 V [PAPEL] Qué desastre, joder. Esto no sale. Baño. Lo conseguiste otra vez. Y te odio más que antes. *Sucio* No eres nada. / no soy más que este rostro pálido y rasgado / un puñado de curvas que acaban en sordas y contraídas muecas / No eres más que espacios abiertos, vacíos. [JABÓN] Manos y piernas impresas. / y todo lo que pueda hacer con ellas / VI Habitación. Nunca serás Laura ¿Por qué hago esto? Eres efímera. / es que viéndome sabréis / que por mí el tiempo se encoje / Pero eres siempre tú. [REVISTA] ¿Dónde queda ella? / entre esta tuya y mía dura-cara / convulsa y desencajada / Ya está aquí, hasta mañana... Salón.

Relación desprecio atracción. Es un hombre? Cree que sí pero aun así termina.

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Vanesa Almada

ENEHACHETRES de alguna u otra manera todas las respuestas que lleguen a dar las omisiones se pueden traducir / se pueden apilar hacia los estes y los oestes tal como las esperanzas perdidas y las telas de araña en definitiva

-en el muy definitivo de los casossigue siendo cosa de todos los días la limpieza doméstica de nuestras viejas costumbres, el aliento a amoníaco que sueltan los huecos de nuestros pensamientos, pisarle la cara a la baldosa, y salir corriendo por las gargantas tapizadas de nuestros nombres de nuestras incontinencias.

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Antonio Méndez Vanesa Almada

SE PUEDE TRADUCIR Se puede traducir el aliento a amoníaco que sueltan los huecos de nuestros pensamientos la limpieza doméstica de nuestras viejas costumbres se puede traducir todas las respuestas que lleguen a dar las omisiones se pueden traducir y salir corriendo por las gargantas tapizadas de nuestros nombres se puede traducir pisarle la cara a la baldosa de nuestras incontinencias se puede traducir y las telas de araña tal como las esperanzas perdidas apiladas hacia los estes y los oestes 40


se pueden traducir Sigue siendo cosa de todos los dĂ­as y de alguna u otra manera hasta en el mĂĄs definitivo de los casos todo se puede traducir

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Antonio Méndez

PROEL I Mira esta web el falsificador de sueños agita su varita mágica plim shopping sex a toda pantalla la Chica del mes la Vecinita de la semana diosas de goma pibones con tarifa plana colegialas poco hechas nenas gratinadas en piscinas y playas coños en su tinta todo tipo de mujeres en salsa putas es poco!

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me da igual a cuatro patas y por el camino recto la belleza según las fieras quiero que sepas que ya no me duele que ya no me acuerdo Proel ¿te queda mucho por tocar? todo el recorrido final una manada de manchas pero me gusta estar aquí donde no existe la ausencia

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pequeñas infamias no sé por qué te sigo rapeando con la mirada

II comemelones anónimo coleccionista de polvos raros ¿te cambio una cruz por dos rayas? psssssssss guarda silencio maquillaje amnésico ¿cómo es llamarse Proel?

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calla dame un agujero dame una charla para dejar de fumar instrucciones para quitarle a mi chica el dolor de cabeza Proel 驴c贸mo es conducir un tanque de papel? otra vez no no necesito un payaso de restaurante que me joda la cena dulce rebelde me gusta c贸mo te pones me gusta c贸mo me miras ven conmigo sigue mi brillo

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elige miedo elige estilo ¿lluvia dorada o lingotes de barro? por favor no más de mamá no más penas y fobias Proel hoy vas justo de fuerzas más vale que corras mundo sensible una palabra lo cambia todo nada raro

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horizonte pedregoso la guerra estalla en el limbo

III el hombre sin pelo en pecho vive en el parque de las estatuas guarras sue単a con ser de mayor detective privado de se単oras 多qu辿 te pasa? las tragaperras ya no me tragan Proel te sobra la mitad del amor el zumo de tu media naranja no te preocupes

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ven conmigo pasa a limpio tus sueños sucios cuéntamelo todo ¿todavía traficas con las caricias que más me gustan? mapa mudo desde el cielo

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Vanesa Almada Antonio Méndez

YO TAMPOCO SOY NINGUNA quiero que sepas que ya no me duele / que ya no me acuerdo adentro mío hay un temblor y no sé cómo se apagan los temblores por qué parte del cuerpo se los atrapa siempre te estoy queriendo perder ¿cómo es conducir un tanque de papel? ¿cómo es andar toda la vida de una punta a la otra con el nombre de una provincia canadiense a cuestas? ¿es verdad que así se llaman también los mártires del 6 de octubre y la canción número 7 de un disco de Eric Clapton? te podrías haber llamado Proel y entonces todo sobre tu nombre ya hubiera estado escrito pero no (otra vez no) no hago más que anotar frases que deberían descongelarte – tendrían que – pero no (otra vez no) no hay como la onomástica para ir mejorándonos las obsesiones 49


quiero que sepas que ya no me duele / que ya no me acuerdo una palabra lo cambia todo / o basta una palabra para que nada cambie para que nadie voltee las mujeres con que solía trasnochar en mis veinte y pico viven en una página web porno (todavía trafican con las caricias que más me gustan) los teloneros de los conciertos en los que solía ponerme un alias viven en el quinto F (todavía sueñan con ser detectives privados de señoras ricas) el hombre sin pelo en el pecho vive en el parque de las estatuas guarras (sin embargo yo me reservo el derecho a sospechar que tu hombre sí tiene pelo en el pecho / en el pecho / en el ceño / en la espalda / en la entrepierna / ¿no te hace cosquillas cuando te hace el amor? ¿no te espabila la alergia? ¿no te raspa los labios / el coxis / la caja torácica / la pelvis?) siempre te estoy queriendo perder te estoy queriendo despreciar pero me gusta estar aquí

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donde no existe la ausencia cada tanto me puedo desabrochar la ropa antes de dormir me puedo abrir de ojos y me puedo acordar de todo lo que teníamos y todo lo que alguna vez nos hubiera gustado tener diosas de goma nenas gratinadas en piscinas y playas todo tipo de mujeres en salsa me acuerdo, sí de cuando todavía te sobraba la mitad del amor de cuando todavía me tenías en cuenta como posible beneficiaria me acuerdo, sí del falsificador de sueños que nos hizo de trotaconventos de su abrigo de bisonte / de su portafolios de fuego / de sus Marlboro Ice de tu cara de chica del mes aquella vez que nos cruzamos en la salita esa de meditar y escribir cosas la que tenía el suelo de techo y el aire de agua hirviendo la que cambiaba cruz por dos rayas espejos de colores por anillos de oro quiero que sepas que ya no me duele / que ya no me acuerdo

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¿Te queda mucho por tocar? Todo: el recorrido final: una manada de manchas / de pelucas en maniquíes decapitados / de quita esmaltes / de parasoles / de trajes de baño / de entradas y pasadizos siempre te estoy queriendo perder de vista y en los juegos de ruleta me dijiste que sonriera y yo sonreí ¿me estabas filmando? esa fue la primera vez que pasó un tornado por la puerta de mi casa nos llevó todo lo que teníamos y todo lo que alguna vez nos hubiera gustado tener a excepción de nuestros cuerpos, que habíamos atado tan pacientemente con nudos barrilito a la tubería de agua fría aunque tiramos, no nos alcanzó la cuerda ni para amarrar la turbinita ordinaria que solíamos usar para bombearnos la sangre ni para alargarnos un poco el hilo de voz que todavía nos venía quedando ni para salir del laberinto mentiste otra vez jurando que vos igual conocías la salida

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y que por lo demás no había que preocuparse tanto que para algo existían los baipases coronarios pequeñas infamias / niñadas que tenías ganas de hacer conmigo quiero que sepas que ya no me duele / que ya no me acuerdo siempre te estoy queriendo perder te estoy queriendo incendiar todos los diarios de viaje en el hall de tu PH te estoy queriendo arrepentir pero hoy voy justa de fuerzas adentro mío hay un temblor y no sé por qué te sigo no sé cómo se apagan los temblores más vale que corras

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Joan Manuel Corcino Font

TARANTINO Creo que descubrirás, cuando toda esta mierda haya terminado, que eres un hijo de puta feliz. Lo que ocurre es que ahora  posees habilidad,  pero por muy doloroso que sea, la habilidad no perdura  y la tuya  está a punto  de desaparecer. Es una ley para la que tienes que ser realista: Verás, esto está lleno de hijos de puta que creían que no iban a envejecer. Además, ¿cuántas peleas más crees que podrás aguantar? No existe el gran día de los boxeadores veteranos.

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Itzamá Enríquez Íñiguez a punto de desaparecer ¿cuántas peleas más crees que podrás aguantar? ¿cuántas peleas más crees que podrás

¿cuántas peleas más ¿cuántas peleas más

¿cuántas

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Miguel Ángel García González

YO SIEMPRE ACABO PRIMERO PERO MAL # 12 (…)

E

n fin, ¿qué más quieres? Nada ¿qué más quieres? Nada...

Mira tío. ¿Tú sabes lo que significa un internado de muros altísimos y anchísimos de los que sabes que nunca, NUNCA, vas a poder escapar? Yo creo que no pero tú sabes que yo sí sé entonces me dejas hablar porque no te queda otra. Mira, te estoy hablando de un muro que no puedes escalar, de un muro que nunca podrás meterte en la sesera porque es algo que se convierte en tu cárcel-tu presidio, algo que nunca nunca nunca puedes llegar a escalar, una altura que miras desde abajo, unos ladrillos que trascienden el rojo. Intenta. Intenta escalar ladrillos con cemento descolorido a ver qué pasa. La mano del caído. La mano del castizo arrodillado que nunca sabes, nunca piensas que te pueda sostener, pero te sostiene, él solo, el castizo arrodillado te mantiene y al mismo tiempo te da la tollina para que sepas que éste no es tu sitio, ésta no es la forma y éstas no son las maneras. Mira solo te digo que dejes ya lo que estás haciendo porque estás haciendo el ridículo, estás haciendo el ridículo y eso pasó de moda hace ya tiempo, estás haciendo el ridículo y esto no sé cuando puede parar, cuenco puede parar, como el altillo de las maravillas y no ya las mil y una noches sino un sobrao que te recuerda, que juega con luces de navidad en tu subconsciente familiar, que roza sensaciones como

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queriendo para llegar a lo más hondo de tu armario hecho de pegatinas y abrigos viejos. Polvo y polillas y unas cuantas arañas que te recuerdan porque sí, a esa escalera sin pasamanos que subimos juntos sin soporte claro, intentando que nadie se caiga pero como somos familia qué más da, si se cae alguien y se parte las cervicales y yo no puedo escribir, y se parte las cervicales y yo no puedo escribir más allá, y se parte las cervicales y qué más da porque es familia y se ha caído por nuestra culpa, que se joda y reflexione no?, porque eso es lo que le ha tocado vivir y tú, desde luego tú no tienes nada que ver en toda esta parafernalia del poder, el porquesí, el paratexto y la reflexión familiar caduca. Déjalo como está y déjanos a nosotros que nosotros sabemos lo que nos hacemos, en serio, déjanos a nosotros y mientras tanto tú entretente, entretente no he visto palabra más bonita entretente en calzoncillos cometiendo faltas de ortografía sin parar entretente, y saca de los bolsillos una barra de pan que logre alimentar el hambre que es muy poca, como un dado que se juega un mafioso de Cambridge, uno de esos dados que tú nunca apostarías pero yo apostaría porque-sí, porque mi raza me lo permite, porque no solo es que me lo permita, sino que yo no necesito preguntar a mi señora, o a mi señor: oiga, ¿usted me lo permite? porque el igual es igual que el menos y es igual que el mas, y la pasta de dientes primero y tu prima me gusta para follar y nada más, y hasta luego buenas noches nos damos un beso sin querer y casi sin poder articular palabra balbuceo un buenas noches sin querer y te doy un beso en la mejilla buenas noches a acostarse toca acostarse por favor y me pica la ceja derecha y me rasco mientras te doy las buenas noches sin querer buenas noches se acabó.

Extracto de la novela corta Yo siempre acabo primero pero mal

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Ibon Salvador Miguel Ángel García González

TU SIEMPRE YO (EXTRACTO CORTO)

H

ace mil noches el polvo, las polillas y unas cuantas luces te recordaban el ridículo de la moda. Aquel tiempo del todo igual en el que estabas solo te daba forma y te sostenía arrodillado, caído, ridículo, solo con tu subconsciente. Recordabas maravillas y rozabas sensaciones bonitas solo para llegar a parar, a parar al menos de alimentar el ridículo, al menos a parar lo igual. Jugabas como queriendo tu sitio, haciendo tu armario más hondo, entrando detrás de los abrigos viejos, detrás de la navidad familiar, con las arañas, las pegatinas, los calzoncillos y los significados. No se cuando pudiste parar de construir ese presidio. En este tiempo tu sesera se convierte y sabes que si vas a poder, que te queda otra. Ahora puedes escalar tu cárcel llegando a algo que nunca hubieras podido. Escalar desde abajo unos ladrillos, una altura, muros altísimos, más y más cemento descolorido, escaleras sin pasamanos, la ropa vieja. Puedes joder la raza, la mano que mira, el energúmeno vigilante, tu tía, el señor mafioso y trascender tu internado. En fin escapar el rojo que miras. Entonces me dejas sin más, se acabo, dejamos el nosotros y tu no tienes nada. “No por favor, nunca más” balbuceo “nunca”. El poder del paratexto se parte y yo no puedo escribir más allá de aquel que soy, ya solo consigo hablar hablando. La reflexión se me caduca en las noches-noches y yo no puedo escribir nunca más allá de tus ladrillos y tus cervicales. Subimos un beso sin soporte. Acometemos el cemento de la familia. Nos ha tocado vivir esta parafernalia y yo ya no puedo 58


escribir más allá del muro, toca acostarse. Mientras, el vivir se cae sin querer desde las cervicales hasta nosotros y se parte ¿Se acabo? Tu estas porque si, tu estas porque si cuando a mi definitivamente se me ha caído el escribir y sólo quiero poder hablar. En serio tío necesito preguntar, me pican los dientes antes de articular una palabra. Así nosotros, yo-tu, damos un beso en la mejilla derecha del poder ortográfico y a follarse las letras ¡toca acostarse con la palabra! ¡Se acabo alimentar el dado de ese señor que juega con el hambre! Cometamos un acto mafioso con el lenguaje. Toca No Acostarse-Tu y Salir del Muro-Yo. (...) Apostaría que Cambridge es igual que el presidio. Este presidio que esta fuera y no puede parar, no puede parar ¿No crees mi señora? Muy poca pasta para alimentar los bolsillos. Te doy un beso por una barra de pan ¿Quieres? ¿Quieres más?

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Ibon Salvador

H

icimos algo que no sabíamos que íbamos ha hacer y cuando lo hacíamos tampoco teníamos la certeza de lo que estábamos haciendo y aun cuando lo hacíamos preguntándonos lo que estábamos haciendo no llegábamos ha saber lo que estábamos haciendo, aunque si, lo estábamos haciendo. Estábamos haciendo lo que no sabíamos que podíamos hacer. Lo hacíamos sin saber lo que estábamos haciendo y sin saber que podíamos. Cuando hacíamos aquello que estábamos haciendo lo hacíamos sin la certeza de lo que estábamos haciendo y aun así lo hacíamos sin parar de hacer y sin saber absolutamente nada más de lo que hacíamos que aquella certeza de que lo estábamos haciendo. Estábamos haciendo algo que no sabíamos que podíamos hacer. Estábamos haciendo lo que podíamos y cuando lo hicimos no sabíamos lo que habíamos hecho pero ya lo habíamos hecho. Lo hemos hecho. No sabemos bien lo que hemos hecho, aunque no dudamos que volveremos a hacer lo que hemos hecho de la misma manera que cuando no sabíamos lo que íbamos ha hacer lo hicimos con la única certeza de que cuando lo hacíamos lo estábamos haciendo. Está hecho, aquello que estábamos haciendo está hecho a partir del momento en que hemos dejado de hacerlo. Ya que lo que estábamos haciendo solamente estará hecho cuando acabemos de hacerlo y no estemos haciéndolo más. Solo entonces estará hecho, lo habremos hecho. Lo habremos hecho parando de hacer lo que estábamos haciendo. Porque sabemos que solo entonces, cuando paremos de hacer lo que estábamos haciendo, lo que hacíamos estará hecho. Hemos parado de hacer lo que estábamos haciendo sin saber lo que hacíamos y cuando hemos 60


parado estaba hecho. Hemos hecho algo que no sabíamos que íbamos a hacer. Hemos hecho algo que no sabíamos que podíamos hacer. Hemos parado sin saber. Hemos hecho lo inesperado al parar porque no sabíamos lo que hacíamos y al pararlo ya estaba hecho. Hemos parado. Nos hemos sorprendido parados. Sabemos que lo hemos hecho porque hemos parado. Lo que hemos hecho es parar de hacer, parando de hacer. Hemos hecho una parada. Hemos hecho una pausa. Hemos cortado la concatenación interminable de acciones. Lo hemos hecho, hemos parado. Hemos parado sin saber lo que hacíamos al parar, sin saber que lo que hacíamos era parar. Hacer parar, es lo que hemos hecho. Hacer parar. Hemos parado y ya no hacemos nada más que parar.

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Miguel Ángel García González Ibon Salvador

Fue entonces que accionamos los mecanismos juntos las órdenes en un continuo de frases subrayadas y no supe responderte cometimos algún acto atípico sí, estuvimos a punto de hacer algo de lo que nos arrepentimos después, y en el apunto de- no quisiste apartarte y seguimos haciendo pero me abstengo de repetirte siempre el por qué de las cosas y tú sigues con tus adoquines uno tras otro recuerda me hiciste el hueco compraste mis pájaros con agua sucia para el bebedero nunca quisiste concretizar conmigo el porqué del tamaño de tus acciones pero algo hicimos juntos que no debió salir de tu estantería y ahora me quieres muerto en este agobio de zapatillas de andar por casa Es entonces que partimos en dos las canicas de tu cajón de tus calcetines

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me viene el olor de alguna sustancia elástica dejo de jugar con tus toallas para tener que decirte que no te necesito tú y tus ganas de jugar será entonces cuando a ninguno le apetezca beber más ni nos atraigan los manantiales de la fuente del parque habré perdido el cinturón habrás comprado una música enlatada de despedida y la máquina se habrá despedazado antes de la última nota

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Luis Somoza

Ahora: Imagina lo más pequeño lo más diminuto que se te ocurra, entonces: Divídelo entre mil veces mil trillones de eones. Concéntrate en ello. Ahora; piensa en su duración, analiza el movimienton su cambio y dime: ¿Cuánto mide su spin? A) -Un nanosegundo elevado a la milmillonésima potencia . B) -Nada, cero, el vacío absoluto.

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Felicidades... has elegido la respuesta B: Ahora... que ya eres consciente de nuestra inexistencia te voy a hacer un hueco entre las teclas de mi mano, entre las sombras de sonidos en fuga sobre un reloj me escondo del tiempo, de la luz que espera y de Dios. Entra en el pulso de una palabra vacía, descubre que cualquier vibración no es ni queriendo ser siendo ni será poder haber sido. SIENTE EL VACIO DE DIOS La comunión con lo in absoluto. La revelación de lo inaprensible. Elige una mirada, unas manos, un momento. Decide una dirección, un camino, un sentido. Invéntate un planeta, una palabra, una mujer y si fuera necesario: fabrícate un guion a la medida de tus necesidades, escribe una fecha y haz el esfuerzo de olvidarla. Sé el instrumento de tu desamparo. Intenta, huir de mí

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si puedes. SIENTE EL VACIO DE LA DESTRUCCION SIENTE A DIOS Enhorabuena has elegido la respuesta A: Ahora sabes que puedes corregir nuestro instante mágico y guardarlo con las demás estrellas amarillas seleccionadas. Cómete esta sopa de horas nonas en la terraza de la cocina, haz una digestión tranquila delante del televisor mientras piensa en todo lo que te queda, en todo lo que hay y en todo lo que soy. SIENTE EL CONSUELO DEL RECHAZO SIENTE A DIOS. Lo sentimos. Elegiste la respuesta “C” Cierra los ojos y cuenta hacia atrás desde cien. Cuando hayas terminado ábrelos de nuevo, inspira todo el aire que puedas de tu alrededor hasta haber llenado completamente los pulmones, y cuando seas consciente de que no entra nada más, abre la boca y grita con todas tus fuerzas “¡AAAHH!”

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Siente cómo se hinchan las venas en tu garganta SIENTE LA COLERA DE DIOS. Ahora quítate la ropa y quédate completamente desnuda. Túmbate en la cama boca arriba. Concéntrate en un punto minúsculo situado a dos metros por encima de ti. Cuando sientas que has conseguido alcanzar un estado completo de relajación y alivio, dobla las piernas hacia arriba y ábrelas hasta que formen un ángulo no inferior a noventa y cinco grados. Espérame en esta posición y si tardara repite esta misma operación las veces que fuera necesario. SIENTE A DIOS SIENTE EL INMENSO AMOR DE DIOS

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Adrián Astorgano Luis Somoza

Calcule la posición del ángulo y sus grados su única cuenta atrás el consumo preferente de frutas preseleccionadas y su rechazo.

Entregan formularios,

Contra todo pronóstico emergen habitaciones asépticas con sus órganos de control-remoto. Y en la radio, de girasoles sin luna en aceite del cutre se fríen canciones

La chusma taimada se edifica en silencio sobre un código gris de antibióticos, encriptados

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elija un credo:

Truncar la totalidad con atlas de ficción esa trampa tendida tan alegre de las líneas de la mano Remiendan los vacíos (que provocan) entre la espada y la pared tu duermevela erección en los mercados

Ya se advierte en el paisaje el sedimento de partículas de piel a ambos lados del asfalto vencidas, por el cauce de la fatiga

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La verdadera droga silenciosa mudanza de piel hacia prótesis más amables


Adrián Astorgano

SANGRE FRÍA Ni idea de como llegó ahí, pero aún puedes ver toda su parafernalia sus pellejos y sus ojos. Hay un reptil en la cocina, no miento se ha comido el poco pan de molde que quedaba de ese que viene sin corteza me escupe sal a la cara, y para colmo mañana madrugo. Para cuando vuelva del trabajo, ya se habrá hecho con la cocina y el baño. Es fácil imaginarse su vientre blando y vulnerable moverse por la casa, invadiendo estancias dándose baños a placer. Sospecho que uno de los dos tendrá que ceder a esta situación, y explicar de qué coño va el chiste Pero mientras, desde su jaulita, el reptil me mira como diciendo: eh tú, que estamos juntos en esto.

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Luis Somoza Adrián Astorgano

SANGRE FRÍA Ni idea de cómo llegó ahí, pero aún puedo oír su respiración, sus pasos y sus absurdos razonamientos. Hay una mujer en la cocina, no miento se ha comido la corteza del pan de molde de ese que viene sin corteza escupe uranio enriquecido en mi café y para colmo se está volviendo trasparente Para cuando vuelva del trabajo ya habrá destruido la cocina y el baño. Es fácil imaginarse sus formas esféricas e impenetrables reptando por el techo, atacando a los mendigos del pasillo, arrancándole las alas a las moscas tan solo por placer. Sospecho que uno de los dos tendrá que ceder a la ilusión, e inventarse un final para este chiste Pero mientras, desde su atalaya

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la mujer mira hacia el infinito y me susurra al o铆do: -No busques una soluci贸n estable en la frecuencia. No hay dios-

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Cristina Romero

VOZ Agolpándose desviste el paisaje vacío enmarañada desteje el silencio que los murmullos han traído abrumándose discurre el sentimiento enmohecido enloquecida con avispado acento merodea la palabra yerta de tanto nombrarse.

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Proyecto Genoma Poético Cristina Romero

NO TE OIGO amor, dónde estás que no me abrazan tus besos, dónde las caricias, aquellas desnudas con las que abrigabas la ausencia, corazón, de mi calle a oscuras. La espesor de los susurros me impide el horizonte, la neblina cotidiana, la maleza incesante. Perdiste el timbre de los susurros y las promesas, desiertas del deseo se apagan antes del canto del alba. No me dices ya, no me hablas nada, nadie, ninguno.

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Callas, muda, palabra, te quedaste sin voz de tanta sed. ..................... aqu铆 todas las luces que devienen en atardecer de oto帽o como hilos de pensamiento no me vienen a buscar en vano me llevan a ese lugar el horizonte de los sucesos justo de este lado tan s贸lo yo y la reflexi贸n del tiempo mirando por la ventana de la cocina

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Proyecto Genoma Poético

DOUBLE-CHECK “Un doble-check por favor”. Versificación de reconocimiento y seguridad iniciada. ......... Procesando lote número 1 Información Básica: piel / empatía / fulgor ........ Paquete de datos nivel medio módulo interior: espinas / validez / resistencia ......... Fase A del sector público Tipo superior: obligación / espejos / sonrisas ......... codificando bondades incompletas desprecios corruptos, referencias sin conexión ......... analizando paisajes dañados afectos, juramentos y certidumbres ......... .........

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Avisos de seguridad: herramientas en desuso espacios abiertos Advertencia!!! Los niveles de motivación están bajo mínimos. ¡Se ruega asistencia! ......... ......... Revisión de resultados iniciada. Serie Dalsu / Métrica Niredo / Protocolo Maro Valoración Deladific media estimada: 38 % ......... Doble verificación realizada. ......... Gracias.

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Cristina Romeo Proyecto Genoma Poético

DOBLE VERSIFICACIÓN DE RECONOCIMIENTO <Inicializando> Lote 1: Piel. Empatía de nivel medio. Resistencia del módulo interior.

Validez fase A, espinas. Sector superior, sonrisas.

<Codificando espejos> Lote 2: Bondades. Referencias sin conexión. Herramientas en desuso. Analizando, afectos y desprecios. <Paisajes dañados> ¡Advertencia! Niveles de seguridad mínimos. 78


Espacios abiertos. <Doble verificaci贸n realizada> Resultado fallido. Se sugiere Protocolo Maro, M茅trica Niredo. <Reestructuraci贸n en proceso> Progreso: 26% completado. 57% completado. 99 % completado. <Falla del sistema> Revisi贸n abortada debido a error fatal.

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Gonzalo Escarpa

CARTA A JUAN GIL-ALBERT Gloria a ti, delincuente, soy tu amigo. J. G-A. Querido Juan: no creo, en ningún caso, que conozca tu vocación, tu biografía, la deriva curva o recta de tus días. Algo puedo leer, como cualquiera. Que fuiste rico, o casi, feliz no, poeta sí, y poco más. Pero una biografía es siempre un cuento mal contado y bastardo y aburrido. ¿Cómo entender apenas un milímetro de tu paseo exacto por el mundo en dos párrafos previos a la nomenclatura de tus obras? Respetuosamente, yo quería saber por qué escribiste sobre oficios, y sobre la belleza. Por qué fuiste a vivir 90 años. ¿Te gustaba el piano? ¿Y el invierno? ¿Fuiste siempre lector de Plauto? ¿Sabes que nadie lee tus divagaciones en este oscuro siglo? ¿Te incomoda? 80


Querido Juan, en la universidad no me dijeron que tenías sextinas escondidas en los floreros limpios de tus libros, que sabes encontrar la forma exacta del nombre en el poema. Es un amigo el que me invita a ti. Tú eres mi amigo. Hoy es verano. Estoy en Alicante, donde naciste un día como quien apila mil manzanas, y te escribo porque al escribir tú me estás llamando y quería mandar al infinito en el que ahora flotamos esta misiva simple, decaída, que no es ni despedida ni saludo ni reconocimiento ni reproche. Dejemos que esta carta se termine así, como si no la hubiera escrito yo, ni tú, ni nadie, no finjamos siquiera que un día hablamos, que nos conocimos, que compartimos algo. Compartamos esta carta. Un abrazo. Julio. San Juan. 2012. Alicante

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Nancy García Gallegos Gonzalo Escarpa

CARTA A JUAN GIL-ALBERT Gloria a ti, delincuente, soy tu amigo. J. G-A. Querido Juan: no creo, en ningún caso, que conozca tu vocación, tu biografía, la deriva curva o recta de tus días. Algo puedo leer, como cualquiera . Que fuiste rico, o casi, feliz no, poeta sí, y poco más. Pero una biografía es siempre un cuento mal contado y bastardo y aburrido. ¿Cómo entender apenas un milímetro de tu paseo exacto por el mundo en dos párrafos previos a la nomenclatura de tus obras? Respetuosamente, yo quería saber por qué escribiste sobre oficios, y sobre la belleza. Por qué fuiste a vivir 90 años. ¿Te gustaba el piano? ¿Y el invierno? ¿Fuiste siempre lector de Plauto? ¿Sabes que nadie lee tus divagaciones en este oscuro siglo? ¿Te incomoda? 82


Querido Juan, en la universidad no me dijeron que tenías sextinas escondidas en los floreros limpios de tus libros, que sabes encontrar la forma exacta del nombre en el poema. Es un amigo el que me invita a ti. Tú eres mi amigo. Hoy es verano. Estoy en Alicante, donde naciste un día como quien apila mil manzanas, y te escribo porque al escribir tú me estás llamando y quería mandar al infinito en el que ahora flotamos esta misiva simple, decaída, que no es ni despedida ni saludo ni reconocimiento ni reproche. Dejemos que esta carta se termine así, como si no la hubiera escrito yo, ni tú, ni nadie, no finjamos siquiera que un día hablamos, que nos conocimos, que compartimos algo. Compartamos esta carta. Un abrazo. Julio. San Juan. 2012. Alicante

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Juan Francisco Gordo

EL DESTIERRO DEL ESCRITOR A todos les gustan los gatos. Un gato es especial, es tierno, cariñoso, higiénico, traicionero… El gato es el comendador del Diablo en las culturas oscurantistas. «Cuando sonó el teléfono, a las tres de la madrugada, Morris Monk supo antes de levantar el aparato que la llamada era de un gato, y algo más: que decir gatos es decir problemas.» La soledad del gato, poeta natural, agente de terroríficas patologías, paradoja geográfica cuantitativa. Necesita el minino espacio para desarrollar su aislamiento, para conquistar la integridad de su potencia. Gato cruel; gato mascota. Gato gordo. Colonizador de terrenos agrestes, llega donde sólo llega la desolación y la inhumanidad. Habita la totalidad de su Imperio, forja las prisiones de los hombres. Gato cortazariano que amaestra humanos y los cuida, los alimenta, les da esperanza en la reclusión de su demencia. En todos lados hay gatos. También en la imaginación. Heisenberg era un gato. Un gato en una caja, otro en un escollo. Miles, millones y trillones de gatos. Y de repente, la verdad. Que el gato no es asceta. Que el gato habita la humanidad. Que el gato es el prisma del muerto en su desnuda pasión.

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El bobtail de las Kuriles es un gato especialmente gordo. Más que gordo, fuerte, peludo, grasiento. De constitución obligada por la climatología. Es casi un gato-almohada. En la colonia penitenciaria de Sajalín, no es difícil imaginar a los presos usando gatos de almohada. Allí adentro, bajo tan extremas condiciones, no es difícil imaginar nada; el rapto de la locura acecha detrás de cada esquina, de cada celda, herramienta de laboreo o pluma de escritor osado. No es inmoral sentirse en deuda con la ciencia, por ello se dispuso Chéjov a cruzar toda la Siberia hasta llegar a la isla de Sajalín, pensando en la investigación sobre la vida penal. La Historia ofertaba un lugar de mezcolanza cultural, no se podía esperar otra cosa de un extremo fronterizo entre China, Japón y Rusia, motivo de comunes disputas por su regencia y tierra de promiscuo tránsito. Sin embargo, un escritor a menudo se arroja a una aventura que finge afabilidad. Tal vez Chéjov esperase encontrar un jaleo apoteósico, una batalla didáctica donde familias de las tres regiones se dieran la mano en un corro de la patata magnífico y genial. Tal vez esperase que los reclusos laboreasen su propia tierra en un ejercicio reformatorio que los curtiese en forma física y salud, como en los campos de los labriegos. En todo caso, la esperanza cohabitaba la lógica humana, pero el inhumanismo está fuera del alcance de los ilustrados. A los reclusos se les ha sorbido el seso y la capacidad comunicativa queda mermada porque la temperatura, rondando los cero grados pero tendente a la baja siempre, hace que se congelen las palabras. Sin palabras no se puede hablar, la boca se convierte en un apéndice triturador de pan duro y polvo en el aire. La posibilidad de salir de la prisión para trasladarse a la colonia,

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donde laborear el pasto, es tan poco atractiva como partirse la espalda a base de azadazos contra un suelo duro, pedregoso y yermo. La ociosidad en un lugar así es fatídica, pero el trabajo no consuela en absoluto por la ausencia de resultados y la dureza de las condiciones humanas, mucho peores que las geográficas. Guardias y funcionarios carentes de escrúpulos no trataban a los presos mejor que a los pocos animales que por la zona pululaban. Eran pocos y en su mayoría gatos. Si algún recluso lograba, por algún azar del destino, terminar de cumplir con su condena, tenía la posibilidad de elegir entre quedarse en el terreno ya labrado o partir hacia el continente. El billete se despachaba rápido y, de todos modos, aproximadamente década y media después de la llegada de Chéjov, los japoneses volverían a tomar la regencia de la isla. Y ya se sabe, los japoneses a los rusos orientales, los aman con avaricia. La soledad del escritor es directamente proporcional a la inferencia que sobre sí tenga el medio sobre el que escribe. Es decir, el escritor se adapta al medio, es el animal mejor evolucionado y el que antes detecta los cambios de la caprichosa naturaleza. Si escribe acerca de la ciudad se introduce en ella, se camufla entre la corriente de asfalto y persiste en su ascenso por los arcenes dorados de orín. Si escribe sobre el campo se perfuma con los aromas de las piedras y sus líquenes adoptivos. Chéjov se mimetizó con su entorno, el escritor irreal, el solitario drama del poeta. No esperaba encontrar tal aislamiento en la isla de Sajalín donde él mismo tuvo que ser testigo de la ermitaña condición humana. Saldó su deuda con la ciencia, pero no porque tomara los datos de la comunidad de impersonales sujetos que se sobrevivían a sí mismos. Él era más de perros, pero por primera vez encontró a sus iguales en los gatos.

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Sobre la especie de gatos no anotó nada, no tuvo recursos. Ni manos. Chéjov era un gato. Chéjov era la soledad animal, la crueldad invisible que observa y calla, que traduce el idioma de la pobreza y la miseria. La isla de la desesperación y de la pluma de tinta seca, incapaz de escribir porque no tiene capacidades, incapaz de comunicar porque el ser más vivo es el que está a punto de fenecer y su acompañante es siempre el comendador del Diablo. Lo más vital que Chéjov encontró en Sajalín fue la desgracia, la comunidad de islas humanas desperdigadas entre la desesperación rodeada de agua. Nadie conoce a nadie; todos están muertos, muertos en potencia. Y entre todo, apercibiéndose de su claro dominio del mundo, los gatos, Chéjov, los poetas.

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Miguel Fontán Juan Francisco Gordo

HUIDA AL BARRIO CHINO -Los hay mulatos, arios, charnegos… “descolgó el teléfono y le gimió al oído” -Se mueven por las calles arrastrando los botines. -El clin clin de sus bolsillos. -Reptan, con sus zapatos que hacen ruido. -Ellos nunca hablan. -Miles pidiendo el frío de madrugada. -Repasan con sus botas los surcos que dejan otros en las aceras, sacan jugo por poco dinero y se descomponen en su madriguera para que no los vea nadie. -En la valla del descampado repiten sus mantras para sacarse la culpa de dentro. -Tienen un pacto de sangre con las aceras. -Son los muertos de las calles, los ves sin darte cuenta, andando con sus botines. -Sarnita se te acerca con los ojos azules, dicen que es teñido, larguirucho, como una comba de juguete. -Pues a mi me gustan los clásicos, los que cuando hace frío te cuentan un aventi. -Juan Marsé es un gato. Jean Genet se lo comió vivo. - Al barrio Chino se fue a vivir uno de ellos, esperando encontrar la confrontación de dos países, pero se dio cuenta de que eran miles allí hacinados. 88


-Vendió sus botines a un turista mientras traficaba con el drama. -No podía separarse de las voces de las vecinas que hablan en el patio de su mugre. -En el Parallel se hizo amigo de un moro que le vendía hashish, a él le gustaba que le susurrara al oído. Luego lo revendía más barato cerca del puerto. -Se alimentó de las ratas y fue rata como ellas. -Encontró la miel de sus noches en una habitación del casco viejo, con ventanas tapiadas y sin amueblar. Amor mío, amor mío, ¿podrás robar las llaves que me abrirán el cielo donde tiemblan las raíces? Vivió con el torso desnudo rata recorriendo los regueros de la falda de Montjuic.

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Miguel Fontán

MADRID RÍO Madrid río nubes en corona, parecido al peinado del dependiente de la fotocopiadora, hacia arriba, fosco pero compacto con la particularidad de la luz que se queda en el smog de Madrid avenidas limpias parque de perros y rastas adolescentes embriones subacuáticos hombre con bici que contempla lo que parece ser una formación de nubes en cogollos de lechuga baby (recordemos que huele ácido cerca de él, parecido al sudor after-coito) también cócteles en terrazas caras, no hay tiempo para mendigar, no aquí, no ahora tierra compacta y perros en circo, argumentos de colores tirados en el césped. Ahora que te he descrito todo con pelos y señales no te atrevas a decirme, no te atrevas… (Mujer hablando por teléfono) Y eso… … y nada. 90


Juan Francisco Gordo Miguel Fontán

MADRID BIO Despertó con el bip del smartphone que anunciaba la hora desacostumbrada para seguir nadando. La ciudad le esperaba con sus calles vestidas con uniformes de nylon y las ondas de las relaciones conquistando áreas emocionales. El tráfico humeante, como siempre, marcaba los minutos de otear el reloj; no, el táctil de la pantalla digital, iluminada, mesiánica. Momento del smog, niebla del río de ciudad cansina, tonalidad gris-novela negra. Ruidos de llamadas perforaban sus tímpanos como barrenas en espiral, desentrañando las imágenes biológicas del frente encriptado y pasándolas por el filtro de la cámara del aparato. Cuando volvió la vista al mundo, nada era lo que recordaba. Smartphones en el suelo, smartphones en el cielo. Paredes de teléfonos móviles de última generación, puertas táctiles y anuncios publicitarios desplazables con el dedo. Cada pisada iba precedida por un tambaleo, un tuit, un Me gusta o la fotografía de un indigente pidiendo asilo con la palma en dirección a un cargador eléctrico. Avenidas falsas recorridas por impulsos electromagnéticos. Vehículos demostrando el movimiento en forma de energía dinámica, higiénica, aséptica, libre de virus. Madrid convertida en un portal web infinito, en un Punto Omega (Ω) de la red global, intersticial, cibernética. CiberMadrid: haces de información conducidos hacia algún lugar sin formato físico, desplazándose a través de ondas superficiales y atravesándola a ella. Ella: estúpida convencida de vestir ropa, de despertar 91


con bips sonoros y de consumir materia biológica. Ella. Mentira biónica de sinapsis telefónica. Madrid. Puerto USB, SIDA de la comunicación. … Terminaron de vendarle la cabeza. Aún le dolía el oído. Había estado hablando por teléfono -uno de esos modernos, pedido por Internet a través de un catálogo interactivo-, cuando en pleno acto comunicativo le había estallado la batería de litio en la mano. Quemaduras y posible pérdida del oído externo. Un pitido agudo no alteraba su tono en el interior de su cabeza. Comprobó la procedencia del aparato en la factura una vez se la hubieron llevado a su habitación en el hospital. Dio vuelta tras vuelta a la hoja y, al cabo de un buen rato de lectura, identificó entre la diminuta letra del final del papel el mensaje MADE IN NETWORK

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Francisco Javier Bragado Benito

LA ISLA DE LOS MUERTOS 1880 – 1886 Hay quienes tendrán que advertir que el paraje deja de ser silvestre / para tornarse arquitectónico cuando los Dioses permiten la mano de las ánimas del hombre. Años angustiosos han tenido que ser devorados por el Tiempo / para tomar conciencia de la teoría de la devastación de la piedra que proclamara Miguel Ángel; es justamente al revés cuando advertimos las terminaciones y remates pedregosos del complejo, / los “entrópicos” vértices de la isla de los muertos: dentro del caos también hay orden. La tez de los acantilados, que no envejecen, / ya son un comunicado advirtiendo a poetas / y proscritos: “aquí no hay nada”. *** Una barca llega. Uno tiene la sensación de estar en un ascensor / pues Caronte, 93


que no parece estar de acuerdo / con la estética lugareña, comenta el estado del tiempo de una forma metafísica / mientras avizora los dinteles de los nichos. / Luego, él dice que le impresiona, bisbiseando. Que la ínsula logre abrazar pétreamente a sus fieles / a través de un mimético concepto vaticano era obligado. A continuación una entrada discreta y pseudo veneciana / es el trajín de diseño de un túmulo sin consciencia activa. *** No es disléxica la manera de establecer / el horizonte juntando el agua con el cielo, / forma parte de la ortografía de suntuosas palestras. Las copas de los cipreses se mantienen distantes / de ojos que no pertenecen a intrigas de alta alcurnia, / de ojos con hados centelleantes y locales. No es casualidad el plano alargado sin parihuelas / a la vista; sí el fatigoso aroma a ungüento medicinal de la espeleología azarosa. La isla de los muertos, en voz baja, la isla de los muertos.

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Sergio Kern Francisco Javier Bragado Benito

LA ISLA DE LOS TUERTOS 18 de febrero de 1564 (En algún lugar del inframundo) Tengo el honor de informar a usted acerca de los hechos siguientes, de los cuales he podido ser testigo tan imparcial como horrorizado. ACTO PRIMERO - Miguel Ángel, el proscrito Hay quienes tendrán que advertir que el paraje deja de ser silvestre, o sea, inculto, agreste o rústico / para tornarse arquitectónico cuando los Dioses permiten la mano de las ánimas del hombre. Años angustiosos han tenido que ser devorados, tragados con ansia por el Tiempo / para tomar conciencia de la teoría de la devastación / la destrucción total de la piedra que proclamara Miguel Ángel; Es justamente al revés. Me explico, invirtiendo el orden / cuando advertimos las terminaciones y remates pedregosos del complejo, / los “entrópicos” vértices o extremos o ápices de la isla de los muertos: dentro del caos tampoco hay orden. (Un muerto es sin vida, falto de animación, incluso agotado) La tez de los acantilados, que no envejecen no se arrugan, / ya son un comunicado advirtiendo a los mentirosos, a los poetas / y proscritos: “aquí no hay nada”. Luego más bien hay algo / algo designa una cosa que no se puede o no se 96


quiere nombrar. “Aquí hay algo” y uno se queda como estaba. NADA. *** ACTO SEGUNDO - Caronte, el botones Una barca llega. Uno tiene la sensación de estar en un ascensor / pues Caronte, que no parece estar conforme / con la estética lugareña, comenta el estado del tiempo de una forma metafísica, es decir, sin pies / mientras avizora los dinteles de los nichos. / Luego, él dice que le impresiona, bisbiseando. A saber, murmurando, hablando en voz muy baja produciendo un murmullo. Que la ínsula logre abrazar pétreamente a sus fieles a aquellos que guardan fe / a través de un mimético concepto vaticano era obligado. / Y además era justo. Miguel Ángel ocupa la trasera / se arrodilla / reza A continuación una entrada discreta y pseudo veneciana / se eleva dos metros y cincuenta y dos centímetros sobre el nivel del mar / es el trajín de diseño de un túmulo sin consciencia activa. ***

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ACTO TERCERO - Gramática “No conseguiremos librarnos de Dios mientras sigamos creyendo en la gramática”, rumiaba Nietzsche. / Mas, ¿quién osa librarse de Dios? No es disléxica la manera de establecer / el horizonte juntando el agua con el cielo, / forma parte de la ortografía de suntuosas palestras / con su sintaxis de ornitorrinco su morfología caprichosa. Las copas de los cipreses se mantienen distantes / de ojos que no pertenecen a intrigas de alta alcurnia, de depurado linaje / de ojos con hados centelleantes y locales. Se mantienen distantes las copas de los cipreses / la naturaleza enmudece, calla, conserva. / El hombre no ve el misterio. No es casualidad el plano alargado sin parihuelas / a la vista; sí el fatigoso aroma a ungüento medicinal de la espeleología azarosa. La isla de los tuertos, en voz baja, la isla de los tuertos.

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Sergio Kern

POEMA-CADÁVER Escribo porque me equivoco. Lo contrario de lo que vivo también es mentira. Soy una falsa equivalencia un nombre por inventar una línea sin recorrido. [ …

]

Me equivoco por haber nacido en esta isla breve. Rodeado de palabras que mueren sin ser juzgadas.

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(como olas)


[ ... ] Apilo los cadĂĄveres. Distingo el hueso de la carne y levanto sistemas impronunciables. Poemas. Escribo poemas sin juicio, sin verdad. Pero lo hago efectivamente. Sin descanso. Este poema es tan solo un fragmento del absoluto. Un regalo para los que no entienden. [â&#x20AC;Ś] Cada poema interpreta el suicidio del lenguaje, su precipicio. Devora la carne y escupe los huesos.

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Francisco Javier Bragado Benito Sergio Kern

POEMA-CADÁVER Es blando, exangüe el consumido confín del existencialismo. Soy por no ser y quizás por ser no soy; también es mentira. Meta sin hado verde hilado, acaso por ello puedo ser una línea de nombre falso. Acaso no ser incuestionable, cargando en ristre islas de tierra breve sin náufragos disidentes. […] Disculpas cartesianas contra aves, carroñeras, de plumaje juguetón. Sí, poemas. Pensamientos inocuos de polvo egregio. Poemas sin descanso.

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Poemas sin descanso absoluto, forty-six, forty-seven; todo son poemas que escribo porque me equivoco.

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Esta publicación es un anexo al tercer número de PANGEA revista de creación literaria. La revista únicamente se distribuye en formato impreso, en series numeradas y a precios suicidas. Puedes consultar toda la información sobre la revista en la web: revistapangea.tumblr.com


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