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por Lázaro Enríquez Lázaro tiene la mano viva / baila bajo la pluma partida / mientras abre los surcos / que contienen el pensamiento

Diversos aspectos se mezclan en el surco caligráfico, muchos materiales de sedimento se confunden entre las dos orillas de su trazo; la luz con y la sombra, la memoria y el olvido. Componiendo Caslon, en la versión Calígrafos existen muy pocos, es uno de los oficios más arcaicos del de Justin Howes mundo; de hecho la Historia comenzó en su gesto. Los materiales para ITC (página 20) que utilizan los calígrafos recuerdan a los objetos totémicos que rayaron los primeros huesos y a los arados que establecieron la inicial ecuación con la tierra. Un calígrafo tiene algo de chamán danzante y de eficiente jardinero. Los calígrafos siempre fueron grandes cazadores, traían a su tribu, suspendida de un palo, la preciada bestia de la realidad, con la que alimentaban sus sueños. También fueron Aquí solo hay un juego. O una los constructores de un laberinto que en su desorden creó un orden fantástico —como solución distendida. Peligrosos muy bien interpretó Borges—, cuya magia aún ambos. Pero no hay ningún rasgo nos gobierna: el abecedario. La caligrafía rasca o devaneo gestual que no haya la materia, busca la unión de las simetrías distantes, también su proyección por las sinuosas sido ejecutado, sino a partir de la aguas del tiempo, que fluyen permanentemente emoción del texto. (continúa en la pág. 2) en su trazo. Las palabras (continúa en la pág. 2)


(viene de la pág. 1) Sin estos versos, no existiría trazo alguno. Aquí hay solo signos, evocaciones (dibujadas), con sus límites. Sencillamente recojo la voz de Ángel y la hago mi escritura; intento dialogar un poco con su palabra: mi tenue voz caligráfica sobre poemas monumentales. Después de leerlos ¿qué me quedaba sino escribirlos? Acentuando su sentido con un trazo, tratando de juntar el tiempo de lectura y escritura, intentando duplicar mi deslumbramiento, al que Ricardo Labra, Fernanda, Victoria y Helios, conspiradores todos, asignaron responsabilidades mayores por el simple baile de una pluma, la segunda lectura, un garabato comprometido, la huella sobre un soporte, la mano escribiendo sobre un papel. Quizá de los últimos reductos. La última trinchera. Aquí no hay más. Lázaro Enríquez (La Habana/Oviedo, 1999)

(viene de la pág. 1) se amasan con las manos, como cualquier otro objeto,

se paladean con los labios, y se iluminan en esa extraña región que denominamos cerebro, para seguir luego el camino contrario, otra vez vuelven a los labios, y al final alcanzan las manos, donde éstas las anudan en el territorio definitivo de su expresión. Los calígrafos han recorrido durante siglos esta doble dirección. Han dibujado los límites del pensamiento y de los imperios que no eran suyos. Han rezado a dioses distintos bajo el mismo abecedario, y han puesto letra a las más audaces cosmogonías. Cada idea que no era suya llevaba el ritmo de su respiración, desde el pacto implícito, que en todo momento tuvo el arte de copiar, con el futuro. Los calígrafos han sido por esta condición –durante milenios– los guardianes de la cartografía humana. Hoy en día la escritura tiene otros soportes. La pluma, que recuerda a la varilla aguzada de Mesopotamia, corre el riesgo de convertirse en un instrumento arqueológico. Los calígrafos sobreviven como un apéndice de una nueva disciplina, que curiosamente siempre fue suya, el diseño gráfico. Vistiendo a las letras con el ropaje cambiante de esta época, en un mundo en que el grafismo y la marca empresarial se han convertido en el referente del mercado, en un nuevo código de interpretación orientado al consumo masivo. Pero, de vez en cuando, la caligrafía enlaza con su origen. Restablece la emoción que ocasiona la cercanía entre el objeto y el concepto. Eleva a la dimensión espacial la temporalidad de un pensamiento. Nos abre las puertas de las palabras y nos muestra sus estancias y jardines, también sus sombras y recovecos. Lázaro Enríquez, uno de los contados y secretos maestros de este arte, nos da su visión de algunos poemas de Ángel González. Palabra sobre trazo, trazo sobre palabra. Ricardo Labra

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Ángelgrafías

Luna de abajo

3/7 1999

ÁN EL

por Lázaro Enríquez Lázaro tiene la mano viva / baila bajo la pluma partida / mientras abre los surcos / que contienen el pensamiento

Diversos aspectos se mezclan en el surco caligráfico, muchos materiales de sedimento se confunden entre las dos orillas de su trazo; la luz y con la sombra, la memoria y el olvido. Componiendo Caslon, en la versión Calígrafos existen muy pocos, es uno de los oficios más arcaicos de Justin Howes del mundo; de hecho la Historia comenzó en su gesto. Los ma- para ITC (página 28) teriales que utilizan los calígrafos recuerdan a los objetos totémicos que rayaron los primeros huesos y a los arados que establecieron la primera ecuación con la tierra. Un calígrafo tiene algo de chaman danzante y de eficiente jardinero. Los calígrafos siempre fueron grandes cazadores, traían a su tribu, suspenAquí solo hay un juego. O una dida de un palo, la preciada bestia de la realidad; con la que alimentaban sus sueños. Tamsolución distendida. Peligrosos bién fueron los constructores de un laberinto que en su desorden creó un orden fantástico ambos. Pero no hay ningún rasgo —como muy bien supo ver Borges—, cuya mao devaneo gestual que no haya sido gia aún nos gobierna: el abecedario. La caligrafía rasca la materia, busca la unión de las simetrías distantes, también su proyección por ejecutado, sino a partir de la las sinuosas aguas del tiempo, que fluyen peremoción del texto (continúa en la página siguiente). manentemente en su trazo (continúa en la pág. siguiente).

Luna de Abajo 3/7 Tercera época Dirigen: Ricardo Labra y Helios Pandiella. Tipografía utilizada: Caslon, en la versión de Justin Howes (ITC Founder’s Caslon). Los textos sobre la caligrafía que aparecen en las páginas 4, 6, 10, 12, 22, 24 y 26 han sido obtenidos, modificándolos, de un cuaderno editado por Lázaro Enríquez con motivo de un cursillo que impartió en Méjico en 1990. Correctora: M.ª Fernanda Poblet Edita: Pandiella y Ocio impreso@pandiellayocio.net pandiellayocio.wordpress.com © de los textos poéticos: Susana Rivera, viuda de Ángel González © de las caligrafías: familia de Lázaro Enríquez © de la edición: Pandiella y Ocio ••• Primera edición digital, 2010 escaneado: Fotomecánica Principado. Tel.: 985 118 606 correo@fotomecanicaprincipado.net ••• La edición impresa de Angelgrafías es de 1999, se tiraron 1.500 ejemplares de distribución gratuita y está agotada. ••• Luna de Abajo es el nombre de un grupo de autores asturianos que en su día estuvo formado por Ricardo Labra, Miguel Munárriz, Helios Pandiella, Noelí Puente y Alberto Vega.


No fue un sueño, / lo vi: // La nieve ardía.


El conformista Cuando era joven quería vivir en una ciudad grande. Cuando perdí la juventud quería vivir en una ciudad pequeña. Ahora quiero vivir. de Prosemas o menos, 1985

La caligrafía (del griego kallos, «hermoso», y graphein, «escribir») es la danza de la pluma. Los calígrafos —por lo general— se hacen solos, en un diálogo cómplice con la letra y sus veleidades, aportando la pasión, el juego y el diálogo con el alfabeto.

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Poética n.º 4 Poesía eres tú, Poesía eres tú, dijo un poeta —y esa vez era cierto— mirando al Diccionario de la Lengua. de Muestra, corregida y aumentada..., 1976

La caligrafía exige una disciplina constante. Ningún manual lo dirá, pero el entrenamiento sistemático permitirá, poco a poco, alcanzar la fluidez y la limpieza en cada trazo; dominar el ritmo, el tiempo marcado por la longitud del trazo y su recorrido, como una nota musical con su duración propia.

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Todo amor es efímero Ninguna era tan bella como tú durante aquel fugaz momento en que te amaba: mi vida entera. de Prosemas o menos, 1985

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Todavía, la memoria alevosa Aquel tiempo que dejamos por muerto volvió en sí, y me hirió mortalmente por la espalda. de Deixis en fantasma, 1992

Sucede con la caligrafía como con la Mona Lisa: parece en su resultado formal muy grande, pero está hecha a medida de la mano. La ampliación o reducción es un proceso tecnológico posterior.

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Monólogo interior Manolo go interiormente za cuando su mujer dice fornica por formica. de Procedimientos narrativos, 1972

Ningún ejercicio caligráfico tiene que resultar igual, sino sentido. Sin imitar mecánicamente los modelos originales. Familiarizarse con ellos y memorizarlos, pero buscando la fluidez personal en su ejecución. Después comparar y corregir para no acumular errores, una y otra vez, en cada trazado.

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Madrigal melancólico Se me olvidó que te olvidé... (De un bolero de Lolita de la Colina)

En tu mirada vi un destello raro, en parte de aprensión, también de alivio, cuyo sentido comprendí más tarde: recuerdo inesperado de un olvido. de Prosemas o menos, 1985

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Ya nada ahora Largo es el arte; la vida en cambio corta como un cuchillo. Pero nada ya ahora —ni siquiera la muerte, por su parte inmensa— podrá evitarlo: exento, libre, como la niebla que al romper el día los hondos valles del invierno exhalan, creciente en un espacio sin fronteras, este amor ya sin mí te amará siempre. de Deixis en fantasma, 1992

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[...//...][.

si yo fuese Dios, podría repetirte y repetirte, siempre la misma y siempre diferente, sin cansarme jamás del juego idéntico, sin desdeñar tampoco la que fuiste por la que ibas a ser dentro de nada; ya no sé si me explico, pero quiero aclarar que si yo fuese Dios, haría lo posible por ser Ángel González para quererte tal como te quiero, para aguardar con calma a que te crees tú misma cada día, a que sorprendas todas las mañanas la luz recién nacida con tu propia luz, y corras la cortina impalpable que separa el sueño de la vida, resucitándome con tu palabra, Lázaro alegre,

Me basta así Si yo fuese Dios y tuviese el secreto, haría un ser exacto a ti; lo probaría (a la manera de los panaderos cuando prueban el pan, es decir: con la boca), y si ese sabor fuese igual al tuyo, o sea tu mismo olor, y tu manera de sonreír, y de guardar silencio, y de estrechar mi mano estrictamente, y de besarnos sin hacernos daño —de esto sí estoy seguro: pongo tanta atención cuando te beso—; entonces, si yo fuese Dios, podría repetirte y repetirte, siempre la misma y siempre diferente, sin cansarme jamás del juego idéntico, sin desdeñar tampoco la que fuiste por la que ibas a ser dentro de nada; ya no sé si me explico, pero quiero aclarar que si yo fuese Dios, haría lo posible por ser Ángel González para quererte tal como te quiero, para aguardar con calma a que te crees tú misma cada día, a que sorprendas todas las mañanas la luz recién nacida con tu propia luz, y corras la cortina impalpable que separa el sueño de la vida, resucitándome con tu palabra, Lázaro alegre, yo, mojado todavía de sombras y pereza, sorprendido y absorto en la contemplación de todo aquello que, en unión de mí mismo, recuperas y salvas, mueves, dejas abandonado cuando —luego— callas... (Escucho tu silencio. Oigo constelaciones: existes. Creo en ti. Eres. Me basta.)

yo, [...//...][...] ­18

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de Palabra sobre palabra, 1965


En caso de duda, emplee Caslon 1 No hemos compuesto este cuaderno con la reciente versión del tipo Caslon —dibujada por Justin Howes para ITC— porque nos haya surgido «alguna duda» en la elección de la tipografía para utilizar, lo hemos hecho con la intención de contraponer a la escritura y experimentación caligráfica de Lázaro Enríquez el resultado impreso de un ojo tipográfico —diseñado originalmente por William Caslon en el siglo xviii— considerado como la culminación estética de un estilo iniciado en la Venecia del siglo xv, cuando se emplearon las letras manuscritas romanas —tan decisivas en la historia de la tipografía— como modelo para grabar los punzones. Aunque «muy a menudo es posible percibir la influencia del gesto escrito en numerosos caracteres tipográficos, incluso en algunos que ofrecen la imagen de la construcción sistemática o racional»,2 en el tipo Caslon son claras las reminiscencias caligráficas de catorce siglos de escritura romana, y su diseño, el resultado de la evolución estética de los tipos móviles que, en líneas generales, se inicia con el estilo humanístico de Nicholas Jenson (1420- 1480), brilla de manera espléndida con las innovaciones editoriales de Aldo Manucio (1450-1515) y las tipográficas del grabador Francesco Griffo (†1519), en Venecia —las aldinas—; se refina con Claude Garamond (1480-1561) y Robert Granjon (1513-1589), en Francia —las garaldas—; se continúa —a la manera holandesa— con Cristoffel van Dijck (1610-1672), en los Países Bajos, y alcanza su máxima expresividad con la Caslon Old Face de William Caslon en Inglaterra, 1724, que la adaptó a las necesidades de los impresores ingleses

de aquella época, introduciendo variaciones de estilo que, aunque nunca fueron aceptadas unánimemente como las aldinas y las garaldas —Goudy, por ejemplo, las ensalza,3 pero Philip Gaskell las califica de insulsas4 respecto a sus predecesoras—, dieron como resultado una tipografía masivamente imitada y difundida a través de la expansión del imperio británico, hasta el siglo xix, como si de una marca característica del idioma inglés se tratase. En este sentido el trabajo de investigación y recuperación realizado por Justin Howes para digitalizar todos los tamaños que Caslon fundió, merece la pena ser destacado. Como los tipos metálicos del siglo xviii se tallaban a mano, uno por uno, y su diseño variaba sutilmente de un tamaño a otro, no había posibilidad, como la hay ahora con las representaciones electrónicas o fotográficas, de imprimir un tipo a ningún tamaño que no fuese aquel para el que había sido fundido originalmente. Así que cualquiera que adaptara el ojo de un tipo de Caslon a los métodos modernos de diseño tendría que elegir un tamaño con el que trabajar, o intentar sintetizar características comunes de varios tamaños en una sola familia Caslon homogeneizada. Justin Howes digitalizó por separado la peculiaridad de cada tamaño e ITC, dada la extensa variedad, comercializó cuatro en esta serie ITC Founder’s Caslon: el Caslon doce de Founder basado en el tamaño de 12 puntos —el de este texto—, y tres tamaños de adorno (Caslon treinta y cuarenta y dos de Founder y Poster Caslon) basados en el de 30, 42 puntos y en una versión de letras de madera de la firma HWCaslon, hacia 1890.

1 Es el mismo título, traducido («When in doubt, use Caslon»), que aparece en el artículo de U&lc, vol. 25, n.º 3, 1998, sobre la ITC Founder’s Caslon, escrito por John D. Berry y del que se extrae buena parte de la información que aquí se expone. 2 José Mendoza y Almeida: «La creación de caracteres tipográficos» en La letra, Enciclopedia del diseño, Barcelona, Ceac, 1988. 3 Philip Gaskell: Nueva introducción a la bibliografía material. Prólogo y revisión técnica de José Martínez de Sousa, Gijón, Trea, 1998, pág. 30. 4 Frederic William Goudy: El alfabeto y los principios de rotulación, Madrid, Ack Publish, 1992, pág. 80.

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多Sabes que un papel puede...? 多Sabes que un papel puede cortar como una navaja? Simple papel en blanco, una carta no escrita me hace hoy sangrar. de Prosemas o menos, 1985


¿Recuerdas que querías ser Narciso? Pequeña estrábica, tú no te preocupes; contempla el mundo y rompe los espejos. de Prosemas o menos, 1985

La caligrafía es un arte, un placer, no un castigo; por eso la posición adecuada para escribir debe de ser relajada, cómoda. La mesa, inclinada, y la silla que permita al brazo alcanzar un ángulo de unos 90° con respecto a la mesa, reposando suavemente la muñeca sobre el tablero; los dedos relajados y la espalda en posición vertical. Acompasando respiración y movimiento.

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Si temo mis imaginaciones, no es porque vengan de mi fantasía, sino de la memoria. Si me asusta la muerte, no es porque la presienta: es porque la recuerdo. de Deixis en fantasma, 1992

Escribir —salvo que se busque algún efecto especial— sobre superficies levemente acolchadas como dos o tres cartulinas, o dos o tres papeles fijados al tablero y deslizando el papel hacia la izquierda —nunca la mano hacia la derecha—, es la manera de evitar aberraciones en el trazado, cambios de altura, modificaciones en el ángulo de la pluma, etcétera.

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Eso era amor Le comenté: —Me entusiasman tus ojos. Y ella dijo: Y ella dijo: —¿Te gustan solos o con rimel? —Grandes, —Grandes, respondí sin dudar. Y también sin dudar me los dejó en un plato y se fue a tientas. de Breves acotaciones para una biografía, 1971

Una brocha, un lápiz plano y un pincel sirve de punto de partida para aprender la forma de construir los alfabetos, el ductus, el acabado de los trazos o remates. Apreciar la caligrafía, acercarse a ella, es acercarse a un acto original. En un momento en el que desaparecen los oficios tan nobles como la ebanistería, la herrería y otros que engrosarían una amarga lista de pérdidas.

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Homenaje a C. V. Así quisiera mi verso: igual que el negativo de un relámpago. Negro y veloz el rasgo, luminoso el entorno para siempre. de Luna de Abajo, cuaderno número cinco, 1990

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De otro modo Cuando escribo mi nombre, lo siento cada día más extraño. ¿Quién será ese? ¿Quién será ese? —me pregunto. Y no sé qué pensar. Ángel. Qué raro. de Deixis en fantasma, 1992

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aproximaciones Ángel González (Oviedo, 1925-2008). En

Lázaro Enríquez Reyes (La Habana, 1950Vigo, 2005). Calígrafo, ilustrador y diseñador gráfico. Oviedo vivió la traumática experiencia de la Revolución Fue, según sus propias palabras, un «enamorado de las del 34 y de la guerra civil española, se licenció en Derecho letras, las cartas escritas a mano y del placer de hojear y, lo que es más importante, se inició casi secretamente en las páginas de un libro. Un misionero de estas peligrolo que sería fundamental en su vida: la poesía. También sas debilidades» que trató de «convertir a alumnos del estudió Magisterio y ejerció de maestro en localidades Instituto Superior de Arte de Cuba, de la Universidad de los montes de León. En 1950 reside ya en Madrid, en Autónoma de México, a estudiantes de Bellas Artes de cuya Escuela de Periodismo se graduó. Al obtener por Pontevedra o profesionales del libro, y convencerlos de oposición una plaza en un cuerpo de la administración que la caligrafía es el baile de la pluma con coreografía civil, residió en Sevilla, Barcelona y, de nuevo, en May arquitectura propias». Predicó «el gusto de la huella drid. En 1972 se traslada a Estados Unidos para ejercer que puede dejar una mano y una caña de bambú sobre la que sería su profesión definitiva, profesor de literauna hoja de papel de arroz». Sufrió cuando se jubilaba tura española contemporánea en la Universidad de «un viejo tipógrafo, un linotipista amigo». No Nuevo México. ¶ Ángel González es uno lleguó a conocer a su abuelo del que decía de los poetas más representativos de la que «dibujaba vitelas de tabaco sobre llamada generación o grupo del 50. Su piedras litográficas; hasta dieciséis obra poética «sólo puede definirse o dieciocho colores, punto a punto. en función del poema» y éstos se ¡Y encajaban!» Shigeo Fukuda, singularizan especialmente por de quien fue amigo y alumno la inteligencia con la que están reayudante, le dijo que «era un sueltos, por la pudorosa voz que caribeño sospechoso». ¶ Gralos sustenta, por su variedad y duado en la Escuela Nacional de riqueza temática, por la solidaArte, 1970, y en el Instituto Suridad humana que encierran, por perior de Diseño Informacional e su endemoniada y, a veces, dulce Industrial, 1974, licenciado en Peironía. ¶ Su primer libro de poeriodismo por la Universidad de La mas, Áspero mundo (Madrid, 1956), Habana, 1978, ejerció como profesor obtuvo un accésit del premio Adonais. de gráfica y caligrafía aplicada en el InsPosteriormente aparecen: Sin esperanza, tituto Superior de Arte de Cuba y ha imcon convencimiento (Barcelona, 1961); Grado partido cursos de caligrafía a ceramistas, elemental (París, 1962), que fue galardonado en Colliure ese mismo año arquitectos, profesionales del libro y estucon el premio Antonio Machado; Palabra sobre palabra (Madrid, 1965); diantes de Bellas Artes de Cuba, México, Tratado de urbanismo (Barcelona, 1967); Breves acotaciones para una bioGalicia y Oviedo. ¶ Recibió numerosos grafía (Las Palmas, 1971); Procedimientos narrativos (Santander, 1972); premios nacionales e internacionales en Muestra de algunos procedimientos narrativos y de las actitudes sentimentales ilustración, caligrafía y diseño gráfico, que habitualmente comportan (Madrid, 1976, 1977 [segunda edición entre los que cabe mencionar el primer corregida y aumentada]); Prosemas o menos (Madrid, 1985); Deixis en premio Logotipo para el V Congreso fantasma (Hiperión, 1992). Es de tener muy en cuenta su Latinoamericano de Estudiantes (Chile, 1972); diploma estudio sobre la vida y la obra de Juan Ramón Jiménez de honor de caligrafía en el Internationale Buchkuns(Madrid, 1973), y su ensayo Aproximaciones a Antonio Ausstellung, IBA (Leipzig, 1989); premio del jurado Machado (México, 1982), dos de los poetas más admiy mención especial en la Bienal de Ilustración Infantil, rados por Ángel González; y el magnífico prólogo a la TIBI (Irán, 1993); segundo y tercer premio Noma Conantología que realizó sobre El grupo poético de 1927 (Macours, Unesco (Tokio, 1994, 1996); seleccionado en la drid, 1976). ¶ En 1985 se le concede a Ángel González Mostra Degli Illustratori (Bologna Fiere, 1998); premio el premio Príncipe de Asturias; en 1996, el premio Reina Waterman Caligrafía (Madrid, 1998), y Premio Nacional Sofía de Poesía Iberoamericana; en ese mismo año, es de Ilustración Infantil, Unión de Escritores y Artistas de elegido miembro de la Real Academia Española, cuyo Cuba, 1990-1991. ¶ En España diseñó para diferentes discurso de ingreso sobre Las otras soledades de Antonio editoriales y empresas como Anaya, Círculo de LectoMachado leyó el día 23 de marzo de 1997 . En 1997 es res, Edebé, Edicións Xerais, Transferex, World Fishing nombrado doctor honoris causa por la Universidad de Exhibition y Kagyusha Publishers, entre otros. Nuevo México y en 2007 por la Universidad de Oviedo.

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«Luna de abajo 3/7». Caligrafías de Lázaro Enríquez. Compuesto con la familia tipográfica Caslon, en la versión de Justin Howes para ITC en...

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«Luna de abajo 3/7». Caligrafías de Lázaro Enríquez. Compuesto con la familia tipográfica Caslon, en la versión de Justin Howes para ITC en...

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