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Universidad de Chile Facultad de Arquitectura y Urbanismo Escuela de Arquitectura Departamento de Construción

Emergencia en Chile Solución habitacional ante desastres naturales

Seminario de Investigación Alumnos: Pamela Galán - Mario Salas Profesor Guía: Francis Pfenniger Santiago, Chile Octubre, 2009


Índice de contenidos

Capítulo 0: Introducción Introducción Motivación Hipótesis Objetivos Metodología

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Capítulo 1: Presentación del problema 1.1 Marco Conceptual 1.1.1 Introducción 1.1.2 Conceptos básicos 1.1.3 Tipos de desastre 1.1.4 Manejo de riesgo 1.1.5 Emergencia y vivienda 1.2 Marco Político-Institucional 1.2.1 Introducción 1.2.2 Organismos responsables ante un desastre natural 1.2.3 Gestión de riesgo y vivienda de emergencia

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Capítulo 2: Catástrofes y vulnerabilidad en Chile 2.1 Introducción 2.2 Conceptos básicos 2.2.1 Terremotos 2.2.2 Tsunamis 2.2.3 Erupción volcánica 2.2.4 Desastres hidrometeorológicos 2.3 Riesgo Mundial 2.4 Conclusión Riesgo Mundial 2.5 Análisis de catástrofes naturales en Chile

Capítulo 3: Análisis de la solución actual: La mediagua

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3.1 Introducción 3.2 Vivienda de emergencia en Chile: Mediagua 3.2.1 Reseña histórica de la Mediagua 3.2.2 Definición de la actual vivienda de emergencia en Chile 3.3 Descripción constructiva 3.3.1 Montaje 3.3.2 Costos 3.3.3 Sustentabilidad 3.4 La mediagua en distintos escenarios 3.4.1 El caso del aluvión en La Florida 3.4.2 El caso del Terremoto de Tocopilla 3.5 La mediagua como modelo de vivienda de emergencia

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Capítulo 4: Análisis de casos 4.1 Introducción 4.2 Uber – Emergency Shelter 4.3 Shelter Box: Vertical Shelter-From a Box - Vivienda de Emergencia en New York 4.4 Concrete Canvas Shelters - CCS 4.5 Refugio para Monitoreo de Glaciares: Estación de monitoreo en el Glaciar Jotabeche 4.6 C160 Mobile Medical - Arquitectura nómada 4.7 Sandbag Shelter - Estructuras de SuperAdobe 4.8 Estación Polar Teniente Arturo Parodi / ARQZE 4.9 Campamento minero Radimiro Tomic 4.10 Conclusiones

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Capítulo 5: Conceptos y estrategias de diseño 5.1 Introducción 5.2 Necesidades básicas y emergencia 5.3 Aproximaciones al desarrollo de un sistema habitacional de emergencia 5.4 Etapas y requerimientos de un sistema habitacional de emergencia 5.5 Sistemas prefabricados 5.6 Conclusiones finales

Bibliografía

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Introducción La presente investigación se desarrolla en base a una problemática abordable desde el ámbito de la arquitectura, la que en todo el mundo y especialmente en Chile, es una necesidad: la vivienda de emergencia. Esta transición hacia la normalidad que contempla una solución a la necesidad de vivienda provisoria, ha sido insuficientemente resuelta en Chile, y es lo que se quiere poner en discusión, demostrando que el país debe ser, por su condición climática y propensa a catástrofes del tipo natural, un especialista en situaciones de emergencia, sobretodo cuando las soluciones actuales no están a la altura de las necesidades locales. Ante esto, se exploran temas como la prefabricación, y su potencial de constituirse como una solución para un sistema de vivienda de emergencia, por sus beneficios de costo, tiempo, tecnología e industrialización por mencionar solo algunos, permitiendo entregar soluciones especializadas que satisfagan la demanda interna y que se transformen incluso en una alternativa exportable.

Capítulo 0

La investigación combina una mirada crítica hacia la situación actual, con una mirada propositiva en vías de mejorar las condiciones existentes. Se busca generar discusión sobre un tema que requiere de atención urgente no sólo desde la arquitectura sino que de una perspectiva multidisciplinar. Se evalúa además el impacto que ha sufrido el país en relación a los desastres, de manera de validar la atingencia del problema con respecto a la sociedad actual. En fin, se pretende explorar a través de las experiencias, tanto ajenas como propias, con el objetivo de aportar hacia una visión global del tema y encauzar hacia mejores soluciones de hábitats transitorios ante desastres naturales.

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Motivación

Capítulo 0

Hoy en día, el papel que tiene el arquitecto en la sociedad no es del nivel de protagonismo que debería, debido al poco accionar que tiene en problemas de interés público. La arquitectura de emergencia puede ser un pretexto para que arquitectos y estudiantes sean escuchados y salgan del rincón de la irrelevancia para entrar en la discusión que ocupa el resto. Es fundamental hacerse cargo de una necesidad que tiene la sociedad y que nos concierne a todos, siendo el sector pobre el más perjudicado. Es también una necesidad que tenemos como ciudadanos, la opción de un hábitat que haga frente a los problemas que se han generado por los cambios climáticos y la recurrencia cada vez mayor a nuevos desastres naturales, que según estudios se han manifestado cada vez con mayor recurrencia en los últimos años.

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Hipótesis Chile se caracteriza por ser un país con un alto índice de desastres naturales y a su vez presenta una gran variedad de éstos. Estos hechos catastróficos se han manifestado periódicamente en la historia de nuestro país, forman parte de nuestra memoria colectiva y nos predisponen a estar alertas ante los fenómenos de la naturaleza. El clima de Chile comprende un amplio rango de condiciones climáticas a través de una gran escala geográfica. Generalizando, el norte de Chile tiene un clima más seco con temperaturas relativamente altas. Al sur del país, hay un clima más fresco y más húmedo. Además se deben mencionar el clima tropical lluvioso, de Isla de Pascua, clima Marítimo en el Archipiélago Juan Fernández y el del Territorio Chileno Antártico, con un clima polar. A pesar de esta diversidad climática y la recurrencia de desastres naturales, la solución ante las situaciones de emergencia se traduce en la misma respuesta desde hace décadas, sin que se analicen alternativas especializadas de acuerdo al contexto catastrófico. La mediagua a pesar de ser una solución temporal, no puede ser la base de respuesta ante las emergencias en un país que sabe de desastres y tiene cultura en el tema. La solución arquitectónica debería considerar aspectos que la solución actual considera vagamente, como la condición climática y topográfica del lugar, la materialidad e incluso una definición de la temporalidad de uso de la vivienda de emergencia. Parece ser que estas y otras variables no han sido consideradas y que en un país como tales características deben analizarse para dar una respuesta acorde con las exigencias. En definitiva la hipótesis surge de la siguiente pregunta:

Para llegar a responder esta pregunta es necesario definir los factores a los que debe responder un modelo de vivienda de emergencia eficiente, los que serán analizados en el contexto nacional para luego dar cuenta de las soluciones que se han dado hasta ahora al problema. Esto permitirá entender a cabalidad la realidad nacional y manejar las herramientas necesarias para poder criticar, para posteriormente establecer parámetros de diseño.

Capítulo 0

¿Por qué es necesaria una vivienda de emergencia en Chile?

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Objetivos Los objetivos de este seminario tienen tres líneas de acción. La primera enfocada a la situación que vivimos en la actualidad como país frente al riesgo ante catástrofes, para luego revisar el como se responde a esto desde el punto de vista habitacional, terminando con una etapa propositiva que nos acerque a los lineamientos básicos a tener en cuenta al momento de dar respuesta a las emergencias. De esta manera se definen tres objetivos generales: - Demostrar que Chile es un país afecto a catástrofes naturales dimensionándolas a través de su historia y señalando su vulnerabilidad actual. - Poner en discusión la inexistencia de un plan de vivienda de emergencia en un país que lo requiere urgentemente por sus condiciones climáticas y de vulnerabilidad ante catástrofes.

Capítulo 0

- Definir aspectos de diseño e implementación que se deben considerar para una solución de emergencia eficiente y eficaz.

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Metodología

Capítulo 0

La estructura metodológica del estudio es la siguiente: el primer capítulo expone el marco teórico a través de un método que define los conceptos fundamentales para la comprensión del problema. En el segundo capítulo se da cuenta de la realidad nacional a través de un método descriptivo para dimensionar y evaluar el riesgo en Chile. En el tercer capitulo se estudia y critica analíticamente la mediagua por ser el prototipo de emergencia en Chile, evaluando su desempeño en catástrofes anteriores. El capítulo cuarto se enfoca en el análisis de casos nacionales y extranjeros, mediante un método analítico que permite dar cuenta de una realidad global para finalmente aplicarlo a la realidad local de sistemas habitacionales de emergencia. Por último, en el capítulo quinto se inicia una etapa propositiva en que se destacan las principales conclusiones y temas relevantes detectados en el análisis de casos y las recomendaciones de diseño e implementación de sistemas de vivienda de emergencia, con el propósito de contribuir a mejorar su eficiencia y eficacia.

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1.1 Marco Conceptual

El hombre históricamente ha ocupado zonas de riesgo, expuestas a fenómenos naturales capaces de desencadenar catástrofes. En la antigüedad, muchas civilizaciones se desarrollaron en llanuras inundables atraídas por la riqueza de suelos fértiles y por la posibilidad de utilizar el sistema fluvial como medio de transporte. Muchas otras lo hicieron en áreas afectadas por erupciones volcánicas, que se caracterizan por la fertilidad de sus suelos. Actualmente, el crecimiento exponencial de la población mundial y el rápido desarrollo científico y tecnológico acrecientan el problema, sobretodo en países en vías de desarrollo donde la presión ejercida sobre el medio natural es más intensa. En el decenio de los 90 ocurrieron en el mundo tres veces mas desastres naturales que en toda la década de los 60, y el costo de los daños causados se multiplicó por nueve, llegando a casi 500 mil millones de dólares. Tan sólo en 1998, los daños ocasionados por desastres de origen climático excedieron el costo total de todos los desastres ocurridos durante los años 801. Pero no todos se ven afectados igualmente por las amenazas naturales. Las consecuencias desastrosas son proporcionales a la vulnerabilidad de las comunidades y los territorios. El 90% de las víctimas vive en países en desarrollo en condiciones de pobreza que les empujan a vivir en áreas y viviendas de alto riesgo, propensas a ser afectadas por terremotos, tsunamis, inundaciones, aluviones o erupciones volcánicas y los riesgos son mayores en tanto haya prácticas ambientales, tecnológicas y urbanísticas que exacerben el problema. El panorama mundial muestra un impacto mayor en los países más pobres, algunos de los cuales no tienen ninguna posibilidad de afrontar por sí solos los costos de reconstrucción, tampoco los vinculados a la implementación de estrategias de emergencia ni menos de prevención. Por eso el tema de la emergencia toma mayor valor en el contexto en el que se encuentra nuestro país, donde a un entorno de riesgo social se le suma la elevada probabilidad de ser afectado por una variada diversidad de catástrofes naturales. En el caso chileno, las catástrofes forman parte importante y recurrente en la

1. Vargas Jorge E. “Políticas públicas para la reducción de la vulnerabilidad frente a los desastres naturales y socionaturales”. CEPAL/ECLAC.N.U Serie Medio Ambiente y Desarrollo. Santiago.2002

Capítulo 1

1.1.1 Introducción

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historia del país. Este hecho se ve influenciado por las características geológicas, climáticas, morfológicas y topográficas específicas del territorio nacional, que exponen a Chile en prácticamente toda su extensión a los efectos catastróficos de eventos naturales de variada índole. Terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas, inundaciones, avalanchas, aluviones, calentamiento de aguas oceánicas y contaminación atmosférica son los eventos mas frecuentes y de mayor impacto social económico y político. Esta recurrencia a la afección de desastres se ve directamente relacionada con la pobreza existente en el país, que de acuerdo a los resultados de la Encuesta de Caracterización Socioeconómica (Casen) del año 2006, alcanza a 2 millones 208 mil 937 personas, correspondientes al 13,7% de la población. Así también por el número de viviendas precarias en el país, que de acuerdo al Ministerio de Vivienda y Urbanismo, basado en el Censo del 2002, alcanza las 147.328 viviendas a lo largo de todo Chile. Estos datos reflejan la necesidad de enfocarse en el problema de la afección a desastres para plantear soluciones que conduzcan a un mejor manejo de las emergencias. Desde la disciplina arquitéctonica se puede aportar en un aspecto fundamental, como lo es la necesidad de cobijo a la que se ven sometidas muchas personas en una situación catastrófica, por el daño parcial o total de sus viviendas, a través de lo que llamamos vivienda de emergencia.

1.1.2 Conceptos básicos

Capítulo 1

Cuando se busca establecer una definición de vivienda de emergencia, se observa la inexistencia de un consenso bibliográfico sobre la explicación del concepto. Cada interpretación esta ligada a una manera distinta de ver el problema, lo que hace necesario fundamentar la definición a través de las ideas preliminares que se tengan sobre el tema. A continuación se aclaran conceptos fundamentales para introducirse en la materia:

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2. Luis Patricio Larraín Navarro, “Percepción y prevención de catástrofes naturales en Chile, Patricio Larrain, Paul SimpsonHousley,” Ediciones Universidad Católica de Chile, 1994.

Desastre o catástrofe natural: Un desastre geofísico o catástrofe natural es el resultado de una relación inadecuada entre las personas y el sistema natural en el que se desarrollan. Esta “inadecuacidad” ocurre cuando la capacidad normal del sistema humano para absorber un evento natural extremo es sobrepasada 2. Cabe señalar que las catástrofes no son naturales, sino los fenómenos que los producen. El término se diferencia entre “fenómenos naturales” y “catástrofe natural” donde la naturaleza se encuentra en un proceso permanente de movimiento y transformación que impacta el medio en el que habita el Hombre, generando el desastre. Si el Hombre no estuviera involucrado serían simplemente fenómenos naturales. Este punto es importante para comprender que el Hombre


tiene la capacidad de disminuir la probabilidad de ser afectado por una catástrofe natural evitando la exposición en áreas donde se manifiesten fenómenos naturales potencialmente dañinos. Riesgo: La posibilidad de ser afectado por un desastre es denominado riesgo, y esta definido como la probabilidad de exceder un valor específico de daños sociales, ambientales y económicos en un lugar dado y durante un tiempo de exposición determinado 3. Amenaza: Se concibe como un factor externo de riesgo, representado por la potencial ocurrencia de un suceso de origen natural o generado por la actividad humana, que puede manifestarse en un lugar específico, con una intensidad y duración determinadas 4.

En definitiva, un desastre se genera por la combinación dañina entre una amenaza y la vulnerabilidad del medio en el que impacta. Pueden ser naturales o provocados por el hombre y afectan negativamente a la vida, al sustento o industria, desembocando con frecuencia en cambios permanentes en las sociedades humanas, ecosistemas y medio ambiente. Los desastres ponen de manifiesto la vulnerabilidad del ser humano, afectándolo de variadas maneras.

3. Luis Patricio Larraín Navarro, “Percepción y prevención de catástrofes naturales en Chile, Patricio Larrain, Paul SimpsonHousley,” Ediciones Universidad Católica de Chile, 1994. 4 y 5 Vargas Jorge E. “Políticas públicas para la reducción de la vulnerabilidad frente a los desastres naturales y socionaturales”. CEPAL/ECLAC.N.U Serie Medio Ambiente y Desarrollo. Santiago.2002

Capítulo 1

Vulnerabilidad: Se define como un factor interno de riesgo de un sujeto, objeto o sistema expuesto a una amenaza, que corresponde a su disposición intrínseca a ser dañado 5. Es importante considerar que el ser humano ve exacerbada su vulnerabilidad ante los fenómenos de la naturaleza por diversos factores que lo afectan actualmente, como son las mayores tasas de crecimiento demográfico, la acelerada urbanización, el enorme déficit habitacional y la condición de pobreza que afecta a millones de habitantes. Los factores que inciden en la vulnerabilidad se pueden atribuir a tres factores: las causas subyacentes (por ejemplo, la pobreza), las presiones dinámicas (por ejemplo, la expansión demográfica y la urbanización) y las condiciones inseguras (por ejemplo, las ubicaciones peligrosas).

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1.1.3 Tipos de desastre Existen múltiples clasificaciones de los tipos de desastre que pueden afectar al Hombre. De acuerdo al foco de la investigación se toma como referente la visión que se tiene en Chile acerca del tema de emergencias, por lo tanto se consideran importantes las clasificaciones y definiciones que tiene el Plan Nacional de Protección Civil de Chile 6 sobre este y otros conceptos ligados a desastres. Allí se catalogan las emergencias y desastres de acuerdo a su origen y manifestación, estableciendo desde el punto de vista de su origen la siguiente clasificación: a) De Origen Natural Son aquellas derivadas de la manifestación de amenazas generadas por fenómenos naturales sobre un sistema vulnerable. Se enmarcan en dos grandes ámbitos, las de tipo geológico - terremotos, erupciones volcánicas, tsunamis - y las de tipo hidrometeorológico - sequía, temporales, aluviones, nevadas, sin embargo algunas de ellas pueden relacionarse, al confluir dos o más en un mismo momento, o pueden ser gatilladas por ambas, como lo son los deslizamientos y la erosión. b) De Origen Antrópico Emergencias o desastres que se manifiestan a partir de la acción del propio hombre y sus interrelaciones, muchas veces en función de su desarrollo, o a veces originadas intencionalmente. Son eventos adversos de origen humano (antrópico) los incendios, los accidentes de tránsito, aéreo, marítimos, etc., las explosiones, los derrames, la contaminación ambiental, el terrorismo, etc. Desde el punto de vista de su manifestación, las emergencias o desastres son clasificadas en:

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a) De Manifestación Lenta Son aquellos fenómenos o eventos de lento desarrollo, que por su duración, extensión y severidad, terminan generando daños materiales y/o humanos, con características de emergencia o desastre, por ejemplo: sequías, algunos temporales, contaminación ambiental, desertificación, etc.

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6. Plan Nacional de Protección Civil y Emergencias difundido como Decreto Supremo (Interior) N° 156 de 12 de Marzo de 2002.Santiago.Chile

b) De Manifestación Súbita Son aquellos eventos de desarrollo intempestivo, las más de las veces violento, generando daños materiales y humanos con características de emergencia o desastre; por ejemplo: terremotos, explosiones químicas, etc. El presente estudio se concentrará en los desastres de origen natural, por ser aquellos que más perjudican las condiciones normales de habitabilidad, creando la necesidad de un hábitat transitorio de emergencia.


De los desastres naturales, los que más interesan de acuerdo a su manifestación, son los que se producen de manera súbita, debido a que el daño que generan en el sector habitacional es potencialmente mayor al que pueden producir fenómenos naturales de manifestación lenta. Por lo tanto se consideran dentro de los de tipo geológico: los terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas; y de los de tipo hidrometeorológico: los temporales y aluviones por su potencial destructivo y por su recurrencia en Chile.

1.1.4 Manejo de riesgo El Plan Protección Civil establece por Gestión y Manejo del Riesgo al conjunto de actividades derivadas de la administración de la Protección Civil y que corresponden al esfuerzo de detección y dimensionamiento de los mismos, para prevenir su degeneración en eventos destructivos, (emergencias o desastres), o bien, frente a los inevitables, responder minimizando las pérdidas y acrecentando las capacidades de recuperación ante sus efectos: emergencias. El ciclo de manejo de riesgo mantiene una secuencia cíclica con etapas relacionadas. Estas etapas son: Prevención, Respuesta y Recuperación. A continuación se describen extractos del plan mencionado. - Prevención: En la Prevención están involucradas todas aquellas actividades destinadas a intervenir en el Riesgo, vale decir, las acciones y gestiones previas a la ocurrencia del daño o del evento adverso, a fin de evitarlo o suprimirlo definitivamente y, de no ser posible, reducir al máximo los efectos que sobre las personas, los bienes y el medio ambiente puedan llegar a provocar los fenómenos naturales o antrópicos (de origen humano). Esta fase metodológica considera las etapas de: Prevención, propiamente tal; Mitigación; Preparación y Alerta, comprendiendo todas aquellas actividades destinadas a evitar o reducir la amenaza y/o la vulnerabilidad ante el riesgo o sus consecuencias.

- Recuperación: Corresponde a las actividades posteriores al evento destructivo y tienen por objetivo volver al estado de desarrollo previo y, más aún, intentando superar ese nivel. Considera las etapas de Rehabilitación y Reconstrucción. Rehabilitación: corresponde al período de transición comprendido entre la

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- Respuesta: Corresponde a las actividades propias de atención ante un evento destructivo y se llevan a cabo inmediatamente de ocurrido el evento. Tienen por objetivo salvar vidas, reducir el impacto en la comunidad afectada y disminuir pérdidas. Es en esta etapa donde se realizan las labores de búsqueda y rescate, asistencia médica, evacuación, alojamiento temporal, suministro de alimentos y abrigo.

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Foco de interés de la investigación

culminación de las acciones de respuesta y el inicio de las acciones de reconstrucción. La Rehabilitación consiste en la recuperación, en el corto plazo, de los servicios básicos e inicio de la reparación del daño físico, social y económico. Por ejemplo se busca restablecimiento del servicio de agua potable, de la energía eléctrica; despeje de caminos. Reconstrucción: consiste en la reparación y/o reemplazo, a mediano y largo plazo, de la infraestructura dañada y, en la restauración y/o perfeccionamiento de los sistemas de producción. Aquí se desarrollan las etapas de construcción de viviendas y edificios públicos; reparación de carreteras y aeropuertos; reforestación; recuperación agrícola; pavimentación de carreteras; ordenamiento territorial).

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Considerando estas tres fases, la solución al problema de habitabilidad transitoria de emergencia comienza a gestarse desde la etapa de respuesta, generalmente a través de alberges transitorios y de uso esporádico que permiten satisfacer las necesidades inmediatas de vivienda. Posteriormente en la etapa de recuperación se comienza con la rehabilitación, donde la necesidad básica de refugio es pensada para suplir un período de transición de mayor extensión, que está estrechamente ligado a la siguiente etapa de reconstrucción. La etapa de transición es indefinida y requiere un hábitat provisorio que otorgue a los afectados las condiciones de habitabilidad necesarias para sobrellevar la catástrofe hasta que se recuperen las condiciones normales de vida.

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En conclusión, es de interés de la presente investigación el período que comienza en la fase de respuesta y termina en la de reconstrucción, ya que es ahí donde se hace necesaria la vivienda provisoria de emergencia. Cabe señalar que aunque no sea objeto de este estudio, la etapa de prevención es la más importante y es a la que se le debe dedicar el mayor esfuerzo, para así minimizar las fases siguientes.


Diferentes posturas sobre vivienda de emergencia

1.1.5 Emergencia y vivienda Al hablar de vivienda de emergencia se reconocen dos posturas. Por un lado se ve como una opción emergente de vivienda, donde la solución habitacional entregada para suplir la emergencia se transformará posteriormente en la vivienda definitiva.

Esto además impide pensar detenidamente en el impacto post catastrófico que podría generar la vivienda y su conjunto en el entorno. Elementos fundamentales como la urbanización, el reestablecimiento de los servicios e incluso el replanteamiento de la ubicación del asentamiento, son importantes de estudiar en profundidad y exigen un período de tiempo mayor. Por esto las viviendas transitorias responden adecuadamente al momento de la emergencia, mientras se lleva a cabo el proceso de la reconstrucción y rehabilitación con el tiempo requerido.

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Por otra parte, es vista como una solución transitoria que satisface la necesidad temporal de alojamiento y que se termina cuando se recuperan las condiciones preexistentes de habitabilidad. Consecuentemente con los objetivos de la investigación, la vivienda de emergencia debe ser llevada a cabo de acuerdo a la segunda postura expuesta, es decir como una solución provisional que concluya cuando se recuperen las condiciones normales de vida. Tal como lo sugiere el término, vivienda de emergencia se refiere a una situación extrema donde lo fundamental es acoger a las personas afectadas por una catástrofe de manera rápida y eficaz, focalizándose en satisfacer sus necesidades urgentes de refugio. Este foco es capaz de perderse cuando se piensa en establecer como definitiva la solución entregada, tratando de solucionar un problema que no es determinante al momento del desastre.

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Capítulo 1

Una vez ejecutadas las labores de reconstrucción y vuelto a las condiciones normales de habitabilidad, en un caso ideal las viviendas transitorias deberían ser recuperadas, rehabilitadas para un nuevo uso y realmacenadas para una próxima situación de emergencia. En conclusión y de acuerdo al enfoque del estudio, el término vivienda de emergencia se define como la solución transitoria que satisface las necesidades de alojamiento temporal a los afectados por una catástrofe natural, donde el concepto de transitoriedad es clave, ya que define aspectos importantes en el diseño de la vivienda tales como su vocación y uso.

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1.2 Marco Político-Institucional 1.2.1 Introducción En el mundo globalizado de hoy, cada vez cobran mayor importancia organismos que tratan temas de interés planetario. Parece haber una conciencia de hábitat mundial, en donde es necesaria una cooperación entre países siendo la Organización de Naciones Unidas (ONU) la institución que más influencia tiene en el tema. Entre 1990 y 2000 la ONU declaró el Decenio Internacional para la Reducción de Desastres, que junto a iniciativas posteriores como la declaración de Cartagena de Indias, el Mensaje de Yokohama de 1994 y la Conferencia Mundial sobre Reducción de Desastres en Kobe de 2005, significaron un aporte notable al entendimiento de riesgo y desastre que estableció cambios importantes en la concepción del problema. Sus conclusiones y recomendaciones siguen siendo vigentes y cobran mayor importancia actualmente, puesto que cada día se tienen mayores evidencias que indican que los riesgos y los desastres no solamente no han disminuido, sino que han aumentado y tenderán a seguir aumentando en los próximos años y décadas.

Capítulo 1

Cada vez existen más riesgos y se producen más desastres por lo que el concepto de la gestión de riesgo ha sido adoptado por un número cada vez más grande de gobiernos y sociedades. En Chile, los grandes terremotos han dado inicio a la generación de normas, programas y políticas públicas orientadas a enfrentar los riesgos de desastres naturales. Esta característica es transversal a todos los países: después de ocurridos los desastres se hacen intentos por planificar y tratar de reducir la vulnerabilidad de la población. En el caso chileno existe un sistema organizado que en situación de catástrofe actúa coordinadamente a través de diversos organismos, servicios e instituciones, tanto públicos como privados que actúan en los períodos pre y post catástrofe, donde cada uno tiene un rol, siendo uno de los objetivos de este sistema el dar solución a las urgencias de hábitat transitorio, por lo que el análisis de la gestión de la emergencia permite comprender los mecanismos que se llevan a cabo para dar la solución que existe actualmente.

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1.2.2 Organismos responsables ante un desastre natural En el país han sido los grandes terremotos los que han determinado las acciones emprendidas para el manejo de riesgo, en particular mediante la Ley General de Urbanismo y Construcciones y la aparición del Sistema Nacional de Protección Civil. Con la aparición de la Oficina Nacional de Emergencia en 1974, dependiente del Ministerio del Interior, el sistema se tornó gradualmente integral ya que se transformó en el organismo técnico del Estado a cargo de la protección civil. Actualmente, la Onemi debe manejar las estrategias de prevención, mitigación y presta atención a la vulnerabilidad como un factor de intervención en la gestión del riesgo. Es un organismo centralizado y jerárquico, responsable de la evaluación de las acciones propuestas, y del diseño y orden de prioridad de los proyectos de prevención, mitigación y preparación que corresponden a cada nivel administrativo. En cuanto a los fondos destinados para una emergencia, se utilizan todos los recursos disponibles de la comunidad afectada. Si la magnitud del hecho excede la capacidad local, se movilizan recursos adicionales en forma sucesiva desde el nivel provincial, regional y nacional (sistema escalonado de recursos). En tal sentido, la Onemi intenta constituirse en un organismo articulador y referente de las políticas públicas para la prevención, respuesta y rehabilitación frente a los riesgos generados por la dinámica de la naturaleza o aquellos creados por el accionar humano8. Además de la Onemi, los principales organismos sectoriales involucrados en la planificación para enfrentar los desastres naturales en Chile son los ministerios de Vivienda y Urbanismo, de Obras Públicas, de Transportes y Telecomunicaciones, de Agricultura y de Salud. En el ámbito privado se encuentran los servicios sanitarios y de electricidad, que deben asumir las pérdidas de la infraestructura o de funcionamiento a raíz de cualquier fenómeno de origen natural o antrópico. El Estado sólo actúa como ente fiscalizador. El Sistema Nacional de Protección Civil es coordinado y dirigido por oficinas que dependen de la Intendencia (en el nivel regional), la Gobernación (en el nivel provincial) y las municipalidades (en el nivel comunal). En las áreas jurisdiccionales todos mantienen su identidad y estructura. La Onemi se encarga de dar asesoría y coordinación técnica a estas unidades, ya que no dependen administrativa ni económicamente de ella. El sistema se articula de acuerdo con relaciones verticales de autoridad y relaciones horizontales de coordinación. De este modo, se establece una Red Global de Acción, destinada a proveer mayores y mejores condiciones de seguridad a las personas y sus bienes.

Capítulo 1

1.2.3 Gestión de riesgo y vivienda de emergencia

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El manejo de riesgo cuenta con todos los actores para ser un sistema efectivo, pero en el ámbito de la emergencia habitacional esto no es una realidad. La Onemi desde sus inicios ha utilizado el mismo prototipo de vivienda de emergencia más conocido como mediagua de 18 mts2, el cual será analizado en profundidad más adelante. Este modelo, desarrollado por el Hogar de Cristo, no se generó desde su concepción como un prototipo


especializado de emergencia ante desastres, sino más bien con una finalidad social, para otorgar un techo a los más pobres. Por lo tanto se puede afirmar que la única solución habitacional con las que actúan las autoridades ha sido desarrollada por una institución que aunque es muy respetable por el beneficio que aporta a la sociedad, no es un organismo especializado en emergencias catastróficas. A esto se le suma un problema de gestión de la Onemi, que se basa principalmente en entregar el mayor número posible de mediaguas, considerando el problema desde la perspectiva numérica, lo que muchas veces agrava la situación. No existe una visión clara de la institución con respecto al problema, ya que a pesar de ser entregadas como solución provisoria, las viviendas se transforman en muchos casos en una vivienda definitiva. De acuerdo a Guillermo De La Maza, director de la V región de la Onemi la institución otorga ayuda para emergencias pero en ningún caso se piensa que sean definitivas. Se busca recuperar la habitabilidad sin asumir temas sociales ya que hay otras instituciones para eso. Aunque reconoce que históricamente las mediaguas han permanecido después de superado el desastre y que incluso después del terremoto de 1971 aún hay viviendas de emergencia en pie. Esto evidencia un problema de coordinación entre la Onemi, que se desliga al momento de entregar las mediaguas, y el Minvu, que actúa independientemente de si hay catástrofe o no. Los efectos negativos al entorno urbano que genera esta descoordinación parecen no ser contemplados por ninguno de los organismos responsables, por lo que se puede observar un vacío del que ninguna institución se hace cargo. Incluso más allá de los problemas de gestión están los de tipo político, donde muchas veces la solución de vivienda provisoria forma parte de una estrategia comunicacional y de imagen, donde es más importante la cantidad que la calidad. Este hecho se da frecuentemente ya que en una situación de catástrofe la capacidad de respuesta gubernamental genera reacciones y evaluaciones drásticas por parte de la población.

Capítulo 1

Chile según De La Maza es mirado con respeto a nivel Latinoamericano en cuanto al sistema de protección civil y los métodos de manejo de riesgo con el que cuenta, además de la evolución que ha tenido la institución volviéndose cada vez más proactiva. Sin embargo, un aspecto de la gestión en que el país se ha mantenido estático por décadas, es la solución provisoria de emergencia. No se le ha dado la importancia que se merece al tema por parte de las instituciones, a pesar de que Chile es un país que históricamente ha estado expuesto a las situaciones catastróficas y que corre un permanente riesgo de desastres futuros.

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2.1 Introducción Alrededor de todo el mundo se presentan sucesos que alteran gravemente el orden regular de las cosas. Acontecimientos inesperados, bruscos y rápidos, que generan importantes destrozos y pérdidas tanto de materiales como humanas. Chile, es uno de los países que presenta mayor riesgo frente a los principales eventos destructivos que se consideraron en este estudio: terremotos, tsunamis, erupciones volcánicas y desastres hidrometeorológicos. Desde los primeros registros que se tienen, Chile ha presentado catástrofes de grandes magnitudes, lo que ha marcado su historia. Su proceso fundacional, estuvo afectado por el incendio de Santiago por parte de los mapuches, el 11 de septiembre de 1541, la primera catástrofe consignada en la historia después de la llegada de los españoles a Chile. De ahí hasta la fecha, una amplia gama de catástrofes han afectado al país de distintas maneras y con diferentes grados de intensidad; tales como terremotos, erupciones volcánicas, temporales, incendios, inundaciones, sequías, plagas de langostas y ratones, e incluso un huracán en Carelmapu en 1633. Es importante señalar que en esta investigación se tomarán en cuenta aquellos desastres que afectan mayormente las condiciones de habitabilidad, generando el problema de aquellos que requieren una solución temporal para vivir. Como una manera de seleccionar los eventos destructivos a estudiar se han considerado los enunciados en el capítulo anterior. Se considerarán los de origen hidrometeorológico dentro de una misma clasificación, y los de origen geológico como los terremotos, tsunamis y erupciones volcánicas se expondrán en distintos gráficos.

Capítulo 2

De esta clasificación se extraen los principales eventos destructivos a tener presentes, para dimensionar el impacto que éstos tienen en las condiciones normales de habitabilidad. De la amenza sísmica se considerarán aquellos terremotos de gran magnitud que han marcado la historia por su impacto en la sociedad; al igual que los tsunamis, que aunque se asocian a los movimientos sísmicos, pueden ser causados también por erupciones volcánicas submarinas o derrumbes costeros. Las erupciones volcánicas a pesar de ser muchas veces de manifestación súbita, se considerarán por la capacidad de destrucción que tienen. Por último, dentro de los desastres de origen hidrometeorológico se destacarán las principales inundaciones y aluviones que han generado mayor impacto en las viviendas.

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2.2 Conceptos básicos 2.2.1 Terremotos Un terremoto corresponde al moviemiento brusco de la Tierra, causado por la liberación de energía, acumulada durante un largo tiempo en el curso de una reorganización brusca de materiales de la corteza terrestre, y al choque de las placas tectónicas. También pueden ocurrir por otras causas, como por ejemplo debido a erupciones volcánicas o por movimientos de laderas. En un terremoto se distinguen: 1. Hipocentro: zona interior profunda, donde se produce el terremoto. 2. Epicentro: área de la superficie perpendicular al hipocentro, donde repercuten con mayor intensidad las ondas sísmicas. Tectónica de Placas: Según la teoría de placas, la corteza terrestre está compuesta por una docena de placas, las cuales se mueven entre: Fallas: Las zonas en que las placas interactúan entre ellas se denominan fallas, y son los puntos en que con más probabilidad se originen fenómenos sísmicos. Fronteras divergentes: Donde se genera una nueva costra que rellena la brecha de las placas al separarse. Ejemplo: Cordillera Mesoatlántica. Fronteras convergentes: Donde la costra es destruida al hundirse una placa bajo la otra (subducción). Ejemplo: Placa de Nazca, que se está hundiendo bajo la placa Sudamericana frente a las costas de Perú y Chile, dando origen a una de las zonas más sísmicas del planeta.

Capítulo 2

Fronteras de transformación: Las placas se deslizan horizontalmente entre sí. Ejemplo: Falla de San Andrés, en California.

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2.2.2 Tsunamis Un Tsunami es una ola o serie de olas que se producen en una masa de agua al ser empujada violentamente por una fuerza que la desplaza verticalmente, originando una serie de ondas largas, con un período que va de varios minutos hasta horas, que se propaga a gran velocidad en todas direcciones desde la zona de origen. Las olas al aproximarse a las costas, alcanzan grandes alturas, causando una vasta destrucción e inundación. Los tsunamis son considerados como uno de los fenómenos físicos más terribles y complejos, ya que estos eventos naturales, a pesar de ser poco frecuentes, son de rápida generación y responsables de numerosas pérdidas humanas y materiales.

Capítulo 2

Terremotos, erupciones volcánicas, derrumbes costeros o subterráneos e incluso explosiones submarinas de gran magnitud, pueden generar un tsunami. Es así como los tsunamis pueden ser ocasionados por terremotos locales o por terremotos ocurridos a distancia. De ambos, los primeros son los que producen daños más devastadores debido a que no se alcanza a contar con tiempo suficiente para evacuar la zona, ya que además, el terremoto por sí mismo genera terror y caos, lo que hace muy difícil organizar una evacuación exitosa. Los tsunamis son destructivos a partir de sismos de magnitud 6,4 en la escala de Richter.

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2.2.3 Erupción volcánica Un Volcán es una apertura en la superficie de la Tierra, en la que se acumula roca fundida, conocida como magma. Este fluido, que se encuentra en el interior de la Tierra, es expulsado con fuerza a través del cráter del volcán, ubicado en la parte superior de éste, generando así una erupción. Éstas se generan debido al aumento de la temperatura en el magma. Estas erupciones no son posibles de preveer, aunque a veces vienen precedidas por sacudidas sísmicas y por la emisión de fumarolas en el volcán, aún así, no responden a ninguna ley de periodicidad.

Capítulo 2

Su violencia está en relación con la acidez de las lavas y con el contenido de estas en gases oclusos. Una lava rica en sílice, se caracteriza por ser ácida y con alta viscosidad, lo que se opone al desprendimiento de los gases. Éstos alcanzan así altas presiones y cuando llegan a vencer la resistencia que encuentran, se escapan violentamente, dando lugar a una erupción explosiva. Por el contrario, una lava básica es mucho más fluida y opone escasa resistencia al desprendimiento de sus gases, en este caso, las erupciones son entonces menos violentas. Estos fenómenos pueden generar derretimiento de hielos y glaciares, derrumbes, aluviones, tsunamis, movimientos sísmicos,etc. Dependiendo de la temperatura con que se expulsa el magma, la cantidad de gases que acompañan a la lava y de su fluidez y densidad, existen variados tipos de erupciones volcánicas.

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2.2.4 Desastres hidrometeorológicos Son aquellos que se originan por la acción violenta de los agentes atmosféricos. Ciclones, tornados y todo tipo de vientos fuertes, las inundaciones fluviales y costeras, las tormentas de nieve y granizo, las tempestades de polvo, las sequías y las tempestades eléctricas, son considerados desastres hidrometeorológicos. Las inundaciones son el tipo de desastre más frecuente y devastador. Estas corresponden a la ocupación por parte del agua de zonas que habitualmente están libres de ésta, causada por desbordamiento de ríos, subida de las mareas por encima del nivel habitual o por avalanchas causadas por tsunamis. Estos desastres naturales pueden ser rápidos o lentos. Los primeros ocurren especialmente en quebradas y ríos que bajan por las laderas de las montañas. Los segundos afectan especialmente los valles de los ríos en zonas planas.

Un aluvión se define como un río de barro originado tras una fuerte lluvia o deshielo, ocasionando inundaciones, o también como resultado de un terremoto o erupción volcánica. Arrastra consigo limo, arena, rocas, entre otras cosas. Puede viajar varios kilómetros desde su origen, a una gran velocidad, y en su recorrido puede aumentar de tamaño a medida que arrastra árboles, basura, e incluso vehículos.

Capítulo 2

Los efectos originados por inundaciones son múltiples y destructivos, causando la pérdida de vidas humanas, destrucción de construcciones, terrenos agrícolas, urbanos, etc. La infraestructura también sufre graves afecciones, tanto en las redes de alcantarillado, como en las de gas, agua potable, electricidad, etc. Luego de una inundación, las aguas quedan estancadas, trayendo con esto todo tipo de infecciones, ya que las condiciones higiénicas empeoran, y afectan con mayor intensidad al sector más pobre de la población, puntos donde se concentra la peor urbanización. Las emergencias por inundaciones han estado asociadas primordialmente, a los siguientes factores físicos, urbanísticos y de uso del suelo: -utilización urbanística de cauces de inundación -desborde de canales por aguaceros torrenciales -obstrucción de redes de alcantarillado y canales -asentamientos humanos en el lecho de los ríos

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Si bien, cualquier océano puede presentar un tsunami, estos son más frecuentes en el Océano Pacífico, debido a la alta ocurrencia de terremotos de magnitudes considerables. Esto ocurre especialmente en las costas de Chile, Perú y Japón, debido a se encuentran sobre las fallas de la Placa de Nazca. Esta placa oceánica se encuentra en una zona de subducción bajo la Placa Sudamericana, lo que en su momento dió origen a la Cordillera de los Andes y sus volcanes. En la Tierra, 60 volcanes entran en erupción cada año, sin considerar los volcanes submarinos, ya que por su difícil y costosa medición, no se tiene certeza de la frecuencia de sus erupciones. La distribución de volcanes en Chile se asocia a la tectónica de placas, ya que estos se encuentran en dorsales oceánicas, que corresponden a grandes elevaciones submarinas que presentan fisuras por donde sale el magma, formando nuevos volcanes. La Dorsal de Chile, o Cordillera Submarina, es el límite entre la Placa de Nazca y la Placa Antártica. Nuestro país se encuentra en constante amenaza frente a las erupciones volcánicas, debido al alto número de volcanes existentes, que en su conjunto conforman la cadena volcánica más grande del planeta. En Chile hay cerca de 3.000 volcanes, desde pequeños conos de cenizas, hasta enormes calderas de varios kilómetros de diámetro. De estos, 500 registran actividad, y 60 de ellos, presentan registro eruptivo histórico dentro de los últimos 450 años, sumando 300 erupciones destructivas, en ese período. Geológicamente, se considera “activo” a un volcán que ha tenido erupciones durante la Era Cristiana, es decir, en los últimos 2.000 años. Sin embargo, las más violentas y desastrosas actividades volcánicas, han sido provocadas por volcanes considerados inactivos. Es por esto que en 1996 el Servicio Nacional de Geología y Minería creó el Observatorio Volcanológico de los Andes del Sur -OVDAS- el cual se encuentra en el cerro Ñielol, en la ciudad de Temuco, y su principal objetivo es vigilar los volcanes con mayor riesgo que existen en el sur de Chile, el Volcán Villarrica, el Llaima y el Chaitén, considerados como los más activos en Sudamérica.

Capítulo 2

Como conclusión, podemos afirmar que Chile es uno de los países que presentan mayor vulnerabilidad en el mundo ante desastres naturales.

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2.5 Análisis de catástrofes naturales en Chile 2.5.1 Método de análisis Para evaluar potenciales zonas de riesgo a nivel nacional, se realiza un análisis en base a dos variables: la recurrencia histórica de desastres naturales en Chile, y la vulnerabilidad habitacional. Es así como se buscará evaluar el riesgo, haciendo de la combinación de factores y fuentes de información un resultado con la mayor presición posible, considerando su evaluación desde la perspectiva habitacional. Se realiza un catastro de los desastres naturales ocurridos en Chile desde 1541 hasta la fecha, identificando áreas de riesgo que evidencian la recurrencia histórica de las catástrofes consideradas más significativas por su impacto en los últimos 50 años. No se consideran otras catástrofes de menor grado, que en suma podrían igualar o sobrepasar el impacto de los desastres escogidos.

2.5.2 Variables analizadas

Capítulo 2

Terremotos - Tsunamis - Erupciones Volcánicas - Desastres Hidrometeorológicos Los desastres catastrados son los fenómenos naturales que provocan mayores daños en el sector habitacional en Chile, debido a su poder destructivo y su manifestación intespestiva. Para dimensionar su impacto se profundiza en los eventos de los últimos 50 años, identificando las zonas con mayor riesgo en el país, para luego relacionarlas con la densidad habitacional de la población. Se escogieron las catástrofes más recientes, con mayor número de víctimas y viviendas destruidas. De esta manera, es posible evaluar más específicamente el daño provocado por estos desastres.

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Vulnerabilidad habitacional Se utilizaron datos referidos a la vivienda de acuerdo al Déficit Habitacional de Chile y de acuerdo al Catastro de asentamientos precarios que realizó Un Techo para Chile, el año 2007. Donde la unidad de análisis son los campamentos, correspondientes a familias que se encuentran en una situación irregular de tenencia de terreno y que no cuentan con los servicios básicos de infraestructura. El estudio de indicadores urbanos del MINVU muestra el déficit habitacional en Chile, entregando estimaciones de los requerimientos habitacionales de tipo cuantitativo y cualitativo, elaboradas a partir del procesamiento del Censo de Población y Vivienda del 2002. Se extraerá la información cualitativa ya que considera la precariedad de las viviendas y su consecuente vulnerabilidad ante un desastre natural. Junto a esto, la densidad poblacional por región, es un factor de gran importancia a considerar, por su directo impacto en la magnitud de las catástrofes naturales.


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3.1 Introducción En el capítulo anterior quedó establecido el cómo periódicamente la naturaleza muestra su increíble fuerza afectando las condiciones normales de habitabilidad en algún punto del país. Ya sea un terremoto, inundación, o un tsunami; estos fenómenos son capaces de arrasar en unos instantes con un pueblo o ciudades enteras, dejando miles de personas sin hogar, con sus casas destruidas completa o parcialmente. Frente a esta situación, la primera medida urgente es reestablecer las condiciones de habitabilidad perdidas, a través de campamentos de refugiados. Es en este punto donde entra en juego la “mediagua”, la única solución de vivienda para estos casos presente en nuestro país. Si bien el modelo de mediagua puede responder mejor que las tiendas de campaña en situaciones de catástrofe, no es suficiente contar con las condiciones de un refugio para perfilarse como modelo de vivienda de emergencia propiamente tal.

La mediagua como modelo de vivienda de emergencia, es el tema a discutir, y en este sentido es importante tomar en cuenta para su análisis, aspectos como el método constructivo que utiliza, cuánto tiempo demora, quién lo gestiona, cuánto cuesta, quién lo financia, etc. Además de conocer en profundidad la manera en que la mediagua ha respondido en el contexto de catástrofes nacionales hasta ahora, cómo se aplica el modelo y cómo se comporta en situaciones extremas. Es un hecho que las circunstancias que conlleva una catástrofe, hacen necesaria la formulación de un habitáculo de emergencia, sin embargo no es un hecho que la mediagua sea el modelo de vivienda que de la mejor respuesta para estos casos.

Capítulo 3

En este capítulo se analiza la mediagua desde diversos puntos de vista para finalmente concluir si corresponde realmente a un modelo de vivienda de emergencia viable y adecuado al contexto del país y a las catástrofes que éste presenta. Para dar respuesta a esta interrogante, es necesario tener en cuenta no sólo las características ya analizadas del contexto local en cuanto a catástrofes, sino también la vocación de una vivienda de emergencia, la cual está determinada por la necesidad de resolver una necesidad inmediata que surge a partir de una circunstancia inesperada.

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3.2 Vivienda de emergencia en Chile: Mediagua “La mediagua es un paso, nunca un fin…”. (Felipe Berríos, Capellán de la ONG Un techo para Chile)

3.2.1 Reseña histórica de La Mediagua El concepto de mediagua corresponde a un tipo de vivienda social prefabricada, que se construye para personas indigentes o que han sido víctimas de una catástrofe natural. Tiene su génesis a partir de una vocación netamente social, cuando en el año 1944 el Padre Alberto Hurtado plantea la idea de “crear un Hogar para los que no tienen techo” . Más de diez años después en 1958, se crea el Programa de Viviendas Hogar de Cristo, fabricando mediaguas en todo el país. Desde entonces la mediagua ha evolucionado no en cuanto a su diseño formal sino en cuanto a su aplicación y gestión, en 1983 la misma Fundación desarrolla el Programa Habitacional en la Región Metropolitana, y más tarde en 1994 el programa de subsidio de vivienda progresiva. La mediagua, como habitáculo de emergencia ha mantenido su vigencia en los últimos 50 años y no ha sido superado por ninguno de los modelos realizados por arquitectos ni diseñadores. Por el contrario, desde fines del sigo XX se popularizó con la ONG “Un Techo para Chile” la cual parte construyendo mediaguas al sur del país, y se consolida gracias a la iniciativa de un grupo de estudiantes de la Universidad Católica con el propósito de construir en Santiago 2000 viviendas para el año 2000. De esta manera, la mediagua se ha transformado en la vivienda.

Capítulo 3

transitoria más exitosa para la escena nacional. Sin embargo, a pesar de que fue desarrollada como una solución provisoria muchas veces utilizada como respuesta a catástrofes como sismos o inundaciones, con el tiempo se ha ido adoptando como la solución definitiva, lo que muchas veces no permite que la gente que las habita viva dignamente.

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3.2.2 Definición de la actual vivienda de emergencia en Chile: La Mediagua La mediagua corresponde a una vivienda básica de 18m2 que se entrega como paquetes modulares de paneles prefabricados, dando solución al problema urgente de sacar a las familias de la indigencia, otorgando un refugio económico y rápido de montar a las familias afectadas en una catástrofe. A la vez que contempla la posibilidad de ser una vivienda emergente, lo que suele considerarse como el inicio de la vivienda definitiva.

La mediagua como habitáculo provisorio otorga un refugio básico, cumpliendo con las condiciones básicas de habitabilidad e implementación, donde la solución para la espera de la casa definitiva debe ser una vivienda de armado de fácil y rápido, liviana, fácil de transportar, transitoria, y desarmable. Además no requiere de mano de obra especializada y cuenta con planos como instrucciones de armado, que de manera gráfica explica el procedimiento necesario para montar la vivienda. En la actualidad, la mediagua tiene variadas aplicaciones gracias a su economía, una de sus principales ventajas. Es considerada una herramienta utilizable en diversos escenarios y no sólo frente a casos de emergencia, ya que a pesar de es concebida con un carácter transitorio, puede adquirir características constructivas mas sólidas y permanentes una vez que se realiza su ampliación (vivienda a dos aguas), y con esto el inicio de una vivienda social que muchas veces pasa a ser considerada como definitiva.

Capítulo 3

Frente a esto, hay que tener presente que al prolongar su utilización, la mediagua no cuenta con las condiciones óptimas para ser una vivienda definitiva. La superficie de 18 m2 es insuficiente, al igual que las condiciones de habitabilidad, sobre todo en condiciones climáticas extremas. Además, tiene una duración de alrededor de 3 a 5 años, lo que finalmente no la categoriza como vivienda definitiva pero tampoco de emergencia.

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3.3 Descripción constructiva

La mediagua es un habitáculo que se compone básicamente de madera. Sus medidas estándar son: 18.3 m2: 3.00 x 6.10mts. Sirve para albergar a una familia de alrededor 4 personas, y se mejora con la incorporación de diversos elementos -pisos, forro, cielo- todo en madera; la superficie varía según al tamaño del grupo familiar, aplicando un criterio de 3m2 por persona, para viviendas sociales. El armado es sencillo, ya que puede ser ejecutado por la misma familia, con la ayuda de planos y manuales de instrucciones. También esta se puede complementar con elementos tales como, camarotes y colchones, otorgados por las autoridades en casos de emergencia. Se entrega como paquetes modulares de paneles prefabricados conformados por 8 paneles de pino radiata, dentro de los cuales se cuentan 2 frontales, 2 laterales, 2 traseros y 2 para el piso. Con una altura de 2.80 mt, se encuentra sobre 15 pilotes impregnados, de 1,5 mts, cuya incorporación dependerá del terreno en que se instale la mediagua. El paquete también cuenta con 2 ventanas y 1 puerta, con su correspondiente quincallería. Para la techumbre se consideran 6 costaneras de 2x2, y 8 vigas de 1x4, para el envigado del techo. La cubierta se realiza con 8 planchas de zinc-alum 3,66 mts. , y papel fieltro, para la aislación. Su revestimiento exterior es en tablas de pino radiata traslapadas.

Capítulo 3

3.3.1 Montaje

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El armado de la vivienda es sencillo y toma alrededor de 2 o 3 días. Este proceso puede ser ejecutado por integrantes de la misma familia, con la ayuda de planos y esquemas. Varía según las características del terreno donde se emplaza, siendo lo más común la utilización de pilotes en la base. Los pilotes se ubican a distancias predeterminadas y a una altura que permita aislar la vivienda de la humedad del piso y de la lluvia. Son aplomados individualmente para asegurarse de tener el nivel correcto. Los paneles son armados en forma de “U”, es decir, los 3 paneles de un lado de la casa primero y a continuación los 3 paneles restantes. La idea de esto es optimizar el trabajo disminuyendo la cantidad de voluntarios necesarios en ciertas tareas y permitiendo avanzar rápidamente. Luego se unen estas “U” para dar forma al perímetro de la mediagua. El techo es armado mediante un envigado. Una viga maestra y 3 vigas laterales además de 3 costaneras por cada mitad de la casa. Sobre el envigado se coloca un papel fieltro que actúa como barrera de humedad y finaliza las láminas de zinc, que se solapan según la dirección en que sopla el viento en el lugar para evitar filtraciones de lluvia.


3.3.2 Costos Los costos de La Mediagua en la Fundación Viviendas Hogar de Cristo, están dados por la siguiente tabla:

Tabla de costos de la Mediagua

3.3.3 Sustentabilidad

La idea fue desarrollar una tecnología que fuese socialmente apropiada, y que pudiera ser autoconstruida, de esta manera, la gente se familiarizaría con el sistema y podría entender sus beneficios. Con una inversión un poco mayor de 30.000 pesos, es posible calentar a 37 grados en verano 100 Litros de agua al día, los cuales tienen como fin el aseo personal y lavado de platos. Los colectores son de fácil construcción y reparación, además de contar con materiales al alcance de cualquiera. Por este motivo, se utilizaron

Capítulo 3

Chile es un país que posee un clima óptimo para la utilización de energía solar, sobre todo en la zona norte del país. Es por esto que en un estudio académico realizado por la Universidad Federico Santa María se investigó la factibilidad frente a la implementación de colectores solares a base de un basurero plástico en el campamento Plan de Vida en Belloto.

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basureros plásticos de 125 litros, tubos, tapas y llaves de PVC, cañerías de polietileno, una placa colectora de policarbonato alveolar y otros materiales que hacen económica su implementación. Se comprobó que el sistema es efectivamente más económico que otros sistemas utilizados en Chile y no sólo es capaz de mejorar la calidad de vida de las personas que viven en los campamentos, sino que también permite generar empleos, transformándose en una fuente de trabajo para los que quieran dedicarse a la instalación y construcción de colectores.

Capítulo 3

A pesar de que requiere una inversión inicial, ésta es mucho menor a la opción comercial, que puede alcanzar los 2 millones de pesos. Con este sistema se busca romper con la barrera económica que implica una inversión en esta tecnología y hacerlo accesible a distintos sectores de la sociedad.

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Arriba: Mediaguas para el terremoto de 1971, en la zona central de Chile. Abajo: Mediaguas construĂ­das actualmente.

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3.4 La mediagua en distintos escenarios Como una manera de conocer lo que se considera vivienda de emergencia en Chile, se estudiarán dos casos emblemáticos en los que se ha desarrollado como respuesta la mediagua. Se buscará evaluar su desempeño y el manejo de los conceptos utilizados como respuesta, tales como su temporalidad mientras se genera una respuesta definitiva a los problemas de habitabilidad.

3.4.1 El caso del aluvión en La Florida 3.4.1.1 Presentación del caso

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Este fenómeno tuvo lugar el 3 de Mayo de 1993, cuando una lluvia intensa cayó en varias comunas de Santiago, concentrada en los sectores precordilleranos y cordilleranos, provocando una intensa caída de nieve que posteriormente se derritió debido al considerable aumento de las temperaturas. Esto causó un considerable aumento del caudal de los cauces naturales, activando quebradas normalmente secas, arrastrando lodo y diversos materiales, siendo la quebrada Macúl la más crítica y La Florida la comuna más perjudicada.La magnitud del evento se refleja en los siguientes datos

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Muertos Desaparecidos Heridos Albergados Damnificados Viviendas Destruidas Viviendas Dañadas Zonas sin servicio de agua potable Zonas sin servicio de energía eléctrica Zonas sin comunicaciones telefónicas Caminos cortados o inundados Ríos, esteros, canales desbordados Puentes destruidos Tramos de ferrocarril interrumpidos Localidades Aisladas Edificios públicos dañados

26 8 85 3.846 28.808 307 5.610 8 4 1 26 8 13 1 10 1


3.4.1.2. Gestión de respuesta

Organigrama de gestión en el caso del aluvión de La Florida. Fuente: I. Municipalidad de La Florida

Capítulo 3

La Ilustre Municipalidad de La Florida en conjunto con el gobierno, asumió la responsabilidad de la pérdida de las viviendas que estaban ubicadas en el área afectada, ya que fue la responsable de autorizar los permisos de construcción en dicha zona. Para entregar alojamiento provisorio a los afectados, se gestionó una coordinación en conjunto, a cargo de las principales autoridades comunales de La Florida, Ñuñoa, Peñalolén, La Reina y Macul; formando el “Comando de Emergencia”. Para llevar a cabo este plan de la manera más adecuada, se consideró la participación de los afectados, y se consolidó el 6 de Mayo con un proyecto de población de 2000 casas para dar alojamiento a todos los afectados por la catástrofe. Además, la municipalidad de La Florida gestionó la Alarma Roja, medida que implica la movilización de todo el personal de ayuda posible. Para esto se determinaron los siguientes campos de acción: - Atención de personas albergadas - Rescate y búsqueda de personas - Recepción de donaciones y labor del voluntariado - Evaluación de los daños - Restablecimiento de los servicios vitales (agua, luz, alcantarillado, comunicaciones vitales telefónica) - Planificación de la reconstrucción y reencauzamiento de las quebradas

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3.4.1.3 Respuesta habitacional El plan de acción diseñado por la Municipalidad se desarrolló en tres etapas: albergue, campamento de emergencia y viviendas definitivas.

- Habilitación de Albergues El mismo día de la catástrofe comenzaron a funcionar los primeros albergues, siendo habilitados los 4 primeros en colegios de la comuna. El resto de los albergues se organizó con la ayuda de voluntarios, a través de la implementación de programas complementarios, como entretención de menores, talleres de cocina, tejido, gimnasia y salud mental. A pesar de la organización que se intentó lograr, se presentaron conflictos entre las entidades gestoras, provocadas principalmente por la falta de experiencia frente a este tipo de situaciones de emergencia. Además, rápidamente se produjeron problemas de hacinamiento debido a los 1831 damnificados, lo que produjo conflictos sociales que obligó a acelerar el inicio de la siguiente fase. La utilización de los albergues duró un poco más de un mes, desde el día 3 de Mayo, día de la catástrofe, hasta el día 16 de Junio, cuando se habilita la población de emergencia entregada por el SERVIU.

- Construcción del campamento de emergencia La construcción del campamento de emergencia, fue la solución frente al problema de vivienda provisoria, mientras se podía entregar una definitiva. Su duración se estimó en aproximadamente un año, manteniendo siempre el hecho que éste no se convertiría en definitivo, debido a que los terrenos utilizados eran zonas no aptas para la construcción por estar ubicados en zonas de alto riesgo de inundación.

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Se trabajó con la comunidad afectada, a través de encuestas, catastros y entrevistas. De esta manera, se podían determinar las necesidades y requerimientos de los pobladores para obtener una solución más personalizada. Solo podían acceder a esta solución los propietarios, allegados o arrendatarios de una vivienda que haya resultado destruida en la zona del aluvión.

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El campamento de emergencia, contaba con 356 mediaguas, ubicadas en la Unidad Vecinal 24 oriente de la Población Alberto Larraguibel entre Avda. Parque y Granaderos. Cada una de estas mediaguas tenía


18m2, las que fueron rediseñadas por parte de la Municipalidad de La Florida, según las necesidades de cada familia afectada. En general, todas las mediaguas contaban con dos ambientes, uno de ellos destinado a dormitorio y el otro a estar. Cada vivienda estaba equipada con cocina, balón de gas, vajilla, bidones de agua, camarotes, colchones y ropa de cama. Desde lo colectivo, el campamento estaba equipado de luz eléctrica, agua potable, alcantarillado y servicio telefónico. Cada 22 viviendas habían baterías de baño, las cuales contaban con un calefón, seis inodoros, seis duchas (una con agua caliente) y ocho lavaderos. También, buscando otorgar un cierto grado de autonomía, se instaló un retén de Carabineros, una sede social, un jardín infantil, un consultorio médico y una capilla. Cabe destacar, que en la planificación de este campamento provisorio, se buscó mantener la estructura vecinal, como una forma de no perder los lazos de comunidad. De esta manera, la ubicación de las viviendas con respecto a las otras era la misma que en la población destruida, y así cada familia tenia los mismos vecinos que antes, lo que ayudaba con la seguridad del campamento. Esta etapa, duró aproximadamente dos años, teniendo un costo de 290 millones de pesos.

- Construcción de viviendas definitivas Paralelo al tiempo que estuvo en uso el campamento, se estuvo planificando la solución habitacional definitiva. Esta estuvo a cargo de la ONG Taller Norte, la que se encargó de construir las nuevas viviendas en terrenos traspasados por el Instituto de Normalización Previsional al Ministerio de Vivienda y Urbanismo, el cual asumió el costo de esta solución. Los parámetros establecidos para definir qué viviendas iban a recibir los pobladores, dependían de la relación entre los metros cuadrados y el avalúo fiscal de la vivienda destruida. Pero también, se daba la posibilidad a las familias afectadas, de acceder a una vivienda de mayor costo, debiendo cancelar la diferencia. Por otra parte, a los pobladores que habitaban en forma irregular en los terrenos de exclusión, siendo allegados o arrendatarios, se les dio la posibilidad de acceder, con mayor facilidad a los mecanismos regulares para acceder a una vivienda. Si bien, el tiempo que transcurrió entre la catástrofe y la entrega de la vivienda definitiva, no fue asumido por la Municipalidad, en el caso de los pobladores irregulares, ya que se encontraban ilegalmente instalados; pero el aluvión significó para ellos la oportunidad para obtener una vivienda.

La estrategia que se utilizó en el caso del aluvión de La Florida es, dentro de una respuesta de emergencia, un buen ejemplo de lo que debe ser una vivienda de emergencia. Manteniendo un claro sentido de la temporalidad y considerando siempre al campamento de emergencia, como una etapa provisoria, en espera de la aplicación del plan de vivienda definitivo. Es por esto, que este caso es considerado como un plan de emergencia, que a pesar de las malas condiciones en que el aluvión dejó a la ciudad de Santiago, se tomaron buenas decisiones y se mantuvo el objetivo principal de la transitoriedad, evitando que la mediagua se transformara en una vivienda emergente. Se pueden rescatar acciones positivas, como por ejemplo las fases o etapas de alojamiento, todas

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3.4.1.4 Conclusiones del caso

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tuvieron sus características positivas, mientras se abordaba la emergencia en función del tiempo. En primera instancia, estuvo la habilitación de albergues mientras se construía un campamento provisorio de emergencia, en el cual se instalaron las personas damnificadas, hasta que se les brindó una vivienda definitiva. Otra característica de este Plan de Emergencia para destacar, fue la atención entregada en el campamento de emergencia. Esta fue una atención integrada, donde no sólo se le proporcionó un techo a las personas, sino que también se preocuparon de aspectos importantes, tales como la seguridad, salud, recreación, etc. Siendo esto, una consideración indispensable, al momento de proyectar y poner en marcha, un campamento de emergencia, ya que éste será el hogar de muchas personas durante un tiempo prolongado, pero no definitivo. Es por esto que para que un plan habitacional de emergencia funcione en su totalidad, es imprescindible que se concluya con uno definitivo. Si bien, no se cumplieron los plazos establecidos en un principio, ya que es difícil determinar cuanto tiempo tomará todo el proceso, debido a que transcurriendo el tiempo se van sumando factores que no se habían considerado con anterioridad. Es por esto, que el campamento debe tener en consideración un uso en un tiempo prolongado y así suplir las necesidades de las personas instaladas. La participación de los mismos afectados en conjunto con la Municipalidad, fue clave al momento en que se establecieran las necesidades y requerimientos de los pobladores, y ayudó a que se respondiera de una manera más eficiente.

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Síntesis de etapas aluvión de La Florida


3.4.2 El caso del Terremoto de Tocopilla 3.4.1.1 Presentación del caso El día 14 de Noviembre del año 2007 un terremoto de 7,7 grados de intensidad en escala de Richter, con una duración de aproximadamente 1 minuto y 35 segundos, se produjo con epicentro entre las localidades de Quillagua y Tocopilla, afectando a la región de Tarapacá y la región de Antofagasta, fue percibido en gran parte de Chile, la región sur del Perú y algunos sectores de Bolivia, Argentina y Brasil. Las ciudades de Tocopilla y María Elena fueron las más afectadas, donde quedaron cerca de 15.000 personas damnificadas. El terremoto provocó cortes en los servicios de electricidad y telefonía en las principales zonas afectadas. La localidad de Tocopilla fue la que se vio más afectada con esta catástrofe. Ubicada a 35 Km. al oste del epicentro, se registró un saldo de 2 muertos, 115 heridos graves, 2600 casas destruidas completamente y 15000 personas damnificadas. El Gobierno y la Municipalidad de Tocopilla se encargaron de entregar la ayuda a las familias afectadas: recursos, casas provisorias y ayuda inmediata para la atención de la gente y la reconstrucción de las casas. Debido a la gran magnitud de daños que sufrió Tocopilla tras el terremoto de 7,7 escala de Richter, el Ministro del Interior, Belisario Velasco, informó que la ciudad fue declarada como zona de catástrofe. A 24 horas del desastre, las autoridades informaron que el saldo del terremoto fue de 15000 damnificados, más 4000 casas dañadas, 155 heridos, el Hospital Marcos Macuada inutilizado y la falta de agua en diversos sectores de esta ciudad. El primer catastro oficial, con una metodología de barrido de manzanas, realizado por el Ministerio de Vivienda y Urbanismo, MINVU, indicó que de 6096 casas consignadas en la comuna de Tocopilla, el 43% quedó inutilizable y 45,9% presentaban algún tipo de daño.

La estrategia de trabajo con la cual se abordó el impacto del terremoto tuvo un carácter funcional a las demandas del contexto. Dentro de estas necesidades, la prioritaria fue la demanda habitacional producto de la casi completa destrucción de más de 3.500 casas en la ciudad de Tocopilla. Sin duda, y frente a ello, los primeros esfuerzos se focalizaron en resolver el problema habitacional, dándoles techo a aquellas familias que no podían residir en sus viviendas y suministrarles los servicios básicos, como agua, baño y comida. De manera paralela a ello, se debió resolver el cómo iniciar un proceso de reconstrucción de la ciudad que implicaba trasladar a los vecinos a casas de emergencia ubicadas en barrios en los cuales tendrían que vivir durante el tiempo que durase la construcción de sus viviendas,

Capítulo 3

3.4.1.2 Gestión de respuesta

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contemplándose al menos un año para ello. Fuente: Informe “Gestión de la Emergencia: Comuna de Tocopilla y Región de Antofagasta”- Noviembre 2007 – Marzo 2008 / Gobierno de Chile. El Gobierno chileno se encargo de iniciar inmediatamente las labores de ayuda a las personas damnificadas. Más de 500 viviendas de emergencia fueron enviadas de inmediato hacia el Norte Grande y la Fuerza Aérea de Chile estableció un hospital de campaña para atender a los heridos. El Gobierno central decidió establecer una “Ministra en Campaña”, con el fin de coordinar las acciones de emergencia. Se designó a la subsecretaria de Carabineros, Javiera Blanco para cumplir este cargo. Se fijó como meta la entrega de 2500 viviendas de emergencia, antes del 24 de diciembre del mismo año, para las personas en peores condiciones con el objetivo de que ninguna persona afectada pasara la Navidad en una casa destruida o en carpas. Según la Ministra en Campaña, Javiera Blanco, los catastros realizados estimaron que cerca de 6000 hogares debieron ser reconstruidos, por lo que alrededor del 30% de las viviendas de las zonas más afectadas, tuvieron que ser demolidas. Las demoliciones se llevaron a cabo por medio de una empresa contratista de la ONEMI, equipo que procedió a actuar una vez que la familia ya había sido notificada tanto por SERVIU como por la municipalidad para hacer abandono de la vivienda. Los alcances del plan de contingencia, la estructura de operación del Comité de Emergencia (COE), el dispositivo de distribución de alimentos y demás elementos de asistencia a la comunidad de Tocopilla afectada por el terremoto, fueron informados a los dirigentes de la totalidad de las juntas de vecinos. La estructura de emergencia dio respuesta a la población, sobre la base de ocho ejes centrales, que se hacen operativos a través de un mando conjunto integrado por el Municipio, Intendencia y Gobernación, coordinado por el director regional de Protección Civil y Emergencia, con el soporte técnico y logístico de ONEMI. El COE operó con la integración de Carabineros, Salud, Bomberos, Ejército, Cruz Roja, SERVIU Regional y demás organismos públicos y privados involucrados, a lo que se sumaron las juntas de vecinos. Los ocho ejes centrales fueron: Estructura del COE; Centros de Acopio y Distribución con Registro de Ingresos y Egresos; Centros de Servicios Comunitarios; Distribución de Agua; Emergencia habitacional; Sistema de comunicaciones; Sistema de información Comunitaria; Apoyo de voluntariado y Apoyo dirigentes vecinales.

Capítulo 3

Ocurrida la catástrofe, el Gobierno se encargo de proporcionar ayuda a las personas afectadas. Se dio inicio al Plan de Emergencia para la atención de los damnificados y reconstrucción de la localidad.La gestión y coordinación de la emergencia permitió rápidamente identificar dos grandes etapas de lo que sería el proceso de reconstrucción definitivo de la ciudad.

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Por un lado la etapa de emergencia, donde las acciones se orientaron a superar el problema habitacional de la población, en el inmediato y corto plazo. En cuanto al plazo inmediato, se debió dar techo a las familias utilizando carpas y albergues con suministro


de agua, servicios sanitarios y comida en comedores. En el corto plazo, se debió construir viviendas de emergencia en barrios establecidos donde fuesen trasladadas las familias de manera transitoria para la reconstrucción definitiva de la ciudad e identificar terrenos en una ciudad estrecha. Por otro lado la etapa de reconstrucción donde las acciones se orientaron a la reconstrucción física definitiva de las viviendas afectadas por el terremoto. Con esta distinción entre estas dos etapas, se logró organizar de manera eficiente y eficaz el trabajo de todos los sectores y actores involucrados, a pesar de que en terreno, las acciones se realizaron simultáneamente dada la complejidad y magnitud del desastre y el impacto que éste causó en todos los ámbitos.

Capítulo 3

Fuente: Informe “Gestión de la Emergencia: Comuna de Tocopilla y Región de Antofagasta”Noviembre 2007 – Marzo 2008 / Gobierno de Chile.

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3.4.1.3 Solución habitacional - Habilitación de albergues A pesar de las peticiones de las autoridades, la población se negó a dejar sus casas los primeros días después del terremoto, por miedo a saqueos. Incluso los que ya no tenían nada, no quisieron dejar sus barrios. Los primeros informes indicaron que más de 1000 casas estaban inhabitables, lo que hizo necesaria la habilitación de albergues de emergencia para asistir a las familias damnificadas. Primero se hicieron las colas para obtener un paquete de víveres o agua, luego las cosas de espera eran para inscribirse para obtener una mediagua. Algunos de los afectados fueron rápidamente ubicados en las primeras 500 mediaguas que llegaron al lugar de la catástrofe, pero la gran mayoría tuvo que dormir en carpas o en casas de amigos y familiares como allegados. La Ministra de Educación, Yasna Provoste, en ese entonces, autorizó la suspensión del año académico en el puerto, debido a los importantes daños estructurales de los establecimientos educacionales a consecuencia del terremoto. Por otra parte, la Oficina Nacional de Emergencia, ONEMI, indicó que ningún colegio de Tocopilla estaba en condiciones de servir como albergue, por lo que solo 2 de ellos funcionaron como comedores para la comunidad, donde JUNAEB proveyó de raciones diarias de alimentos estableciendo un régimen diario de comidas, y entregando canastas familiares.

- Campamentos de emergencia

Capítulo 3

Uno de los principales problemas que se enfrentaron en esta materia fue la escasa disponibilidad de terrenos existentes para el asentamiento de barrios de emergencia. Esta escasez se debió a tres factores principales: la estrechez del terreno, la existencia de amplios basurales que evidenciaban alto impacto ambiental sobre terrenos aledaños y las características aluvionales de vastos terrenos.

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Por ello, se tuvieron que realizar una serie de coordinaciones y gestiones con instituciones tanto públicas como privadas para poder acceder a ellos. Un rol central en esta materia lo tuvo tanto el Ministerio de Vivienda y Urbanismo como el Ministerio de Bienes Nacionales, quienes facilitaron por un lado terrenos que se contemplaban para la construcción de viviendas sociales y que por otro lado, realizaron todas las gestiones para hacer los estudios de título y propiedad de terrenos públicos. Asimismo, ONEMI realizó un importante trabajo en materia de preparación de terrenos aledaños a cerros, construyendo terrazas y habilitándolos con importantes obras de mitigación.


CapĂ­tulo 3

En las imĂĄgenes se muestran las mediagua sentregadas para el terremoto de Tocopilla del aĂąo 2007

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La ONEMI fue la principal encargada del abastecimiento de viviendas de emergencia y el Ejército con la ayuda de voluntarios materializó la construcción de los barrios. Con el objeto de agilizar este proceso, el comité de coordinación supervisó diariamente el grado de avance en este proceso y estableció como primera meta, tener construidas 2.500 viviendas para el 24 de diciembre. Todos los esfuerzos de los primeros treinta días estuvieron focalizados en alcanzar esta meta, la que fue cumplida con un total de 2.578 viviendas, anuncio que fue hecho el día 22 de diciembre. En promedio se construían 74 viviendas de emergencia por día, para poder alcanzar la meta de mediaguas. Para esto, más de 700 efectivos del Ejército estuvieron dedicados sólo a esta función. Por otro lado, la ONG “Un Techo para Chile” reclutó voluntarios, los cuales fueron capacitados antes de partir al puerto. Es importante destacar el descontento de los ciudadanos con las soluciones otorgadas por el Gobierno. Fue evidente la falta de servicios básicos en los campamentos. Se constató falta de duchas y electricidad, durante los primeros días en que funcionaron los campamentos construidos en los principales recintos deportivos de Tocopilla. Otro problema importante, fue la falta de bodegaje. Las mediaguas al ser tan pequeñas no cubrían la necesidad que tenía la gente, buscando guardar sus pertenencias salvadas del desastre, muchos durmieron al intemperie, en la oscuridad debido a la falta de energía eléctrica, cuidando sus pocas pertenencias. También se evidenció la falta de basureros y la carencia de duchas, obligando a los pobladores a acudir a otros lugares para poder ducharse. El campamento “Rincón de Dios”, que se ubicaba en el sector de La Patria, fue uno de los que presentó mayores problemas de higiene y seguridad. Esto debido a que no contaban con iluminación dentro de las mediaguas, solo existía alumbrado público, que sólo cubría el sector de las viviendas, dejando a oscuras el camino de ingreso al campamento, lo que acrecentaba la inseguridad en el sector. Por otra parte, este campamento contaba con 20 viviendas de emergencia, y sólo habían 4 baños químicos, los cuales a veces no eran higienizados en semanas.

Capítulo 3

Otro problema dentro del campamento, fue debido a las réplicas del sismo, las casas que se ubicaban apegadas a los cerros estaban en constante riesgo debido a las caídas de rocas que se desprendían debido al movimiento. Esta falta de apoyo en algunos sectores, hacía que los pobladores se sintieran abandonados por las autoridades y en espera de ayuda.

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El campamento de la población La Patria, fue uno de los mejores equipados, contaba con duchas, servicios higiénicos y hasta vigilancia policial. Muy distinto fue el caso del campamento en la cancha de Magallanes, donde contaban con servicios higiénicos, pero estos consistían en dos duchas de hombres y dos de mujeres, para cerca de 100 viviendas de emergencia. Cuando llegó el invierno, la vida en los campamento se tornó más dura, ya que las mediaguas no son el mejor albergue frente al frío. Un ejemplo de esto, fue el campamento Caleta Boy Sur, el que más sufrió


frente al frío y la humedad, por encontrarse construido en el borde costero. Para solucionar esto, el Gobierno Regional, envió aislamiento térmico para las mediaguas, especialmente para las habitadas por adultos mayores. A pesar de ser una situación transitoria, para los pobladores fue difícil acostumbrarse, siendo que 3800 familias tuvieron que trasladarse, y comenzar a vivir en 27 barrios de emergencia esparcidos en lo que antes eran sitios eriazos. Esto trajo variados problemas, entre ellos la delincuencia aumentó, producto del hacinamiento. Una vez demolidos los campamentos, los focos de delincuencia se esparcieron por todo Tocopilla, al igual que los barrios de mediaguas. Sólo las familias integradas por 6 o más personas, pudieron acceder a dos mediaguas, por lo que muchas otras tuvieron que compartir pequeñas piezas con otras personas. Es por esto que se otorgó ayuda sicológica a los afectados para que pudieran soportar más de un año de hacinamiento.

- Construcción de viviendas definitivas La promesa consistía en que a finales del año 2008 los pobladores debían estar trasladándose a sus viviendas definitivas. Muchas viviendas fueron reparadas y otra gran cantidad se construyó en el mismo lugar en donde estaban. Para la gente que vivía de allegados también se propuso una solución, esta consistía en 1200 viviendas definitivas en las poblaciones Covadonga y Tres Marías, al Norte de Tocopilla. Se destinaron 800 millones de pesos para la construcción de la municipalidad, la gobernación, el cuartel de bomberos y la comisaría.

Superada la etapa de emergencia, se estableció una estrategia integral de reconstrucción para la ciudad, donde el principal objetivo fue dar una respuesta multidimensional de mediano y largo plazo al impacto que ha producido el terremoto en la ciudad. Con esto, el Gobierno Regional, diseñó un Plan de Trabajo – “Plan Tocopilla” – que abordaría las problemáticas asociadas al ámbito económico-productivo; el ámbito social-comunitario y el ámbito físico espacial y de infraestructura. El liderazgo político del “Plan Tocopilla” lo tenía el Intendente Regional, quien tras el cierre de la etapa de emergencia, asumió el rol principal en el proceso de reconstrucción definitiva de la ciudad.

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Otro problema que se presentó, fue el de los microempresarios, a los cuales se les había prometido que el subsidio de emergencia abarcaría a todos los comerciantes afectados, de alguna manera por el terremoto. Finalmente, el programa benefició sólo a 326 personas, por un monto total de 514 millones de pesos. Otros 400 comerciantes no fueron considerados.

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3.4.1.3 Conclusiones Caso Terremoto Tocopilla El Plan de emergencia que se creó para el caso del terremoto de Tocopilla, fue en muchos aspectos insuficiente y defectuoso. En lo que mejor se evidenció fue en el descontento de la población afectada, las innumerables marchas y huelgas que realizaron, debido a la ineficiente y poco clara respuesta por parte del Gobierno. Uno de los grandes problemas que tuvo la etapa de emergencia, fue que los vecinos se negaban a trasladarse a los albergues y más tarde a los campamentos de emergencia, por no querer abandonar sus pertenencias, y por miedo a perder sus terrenos, lo que reflejó la poca confianza de los pobladores hacia las autoridades, y las soluciones que planteaban. Por otra parte, un gran éxito tuvieron los comedores de emergencia, que se habilitaron para otorgar raciones de alimentos a las personas damnificadas. Si bien, el tema alimenticio no tuvo grandes problemas, a pesar de las largas filas que tuvieron que hacer los pobladores para acceder a los víveres otorgados por las autoridades. El gran problema se encontró dentro de los campamentos. La asignación de mediaguas fue lenta y no coherente con los requerimientos de los afectados, quienes buscaban ser ubicados cerca de sus barrios destruidos, y así el impacto en su diario vivir, no sería aun mayor. Otro factor importante, fue el hecho de que muchos campamentos no contaron con alcantarillado ni luz eléctrica. El tema de la higiene fue relevante, siendo una preocupación en la mayoría de los campamentos. Muchos no contaban con suficientes baños químicos y no existía un aseo constante, lo que complicaba aun más la convivencia y exponía a las personas a posibles enfermedades.

Capítulo 3

Por otro lado, el hacinamiento dentro de los campamento fue desfavorable en todo ámbito. Muchos damnificados tuvieron que compartir pequeñas piezas, y no había espacio entre las mediaguas que se instalaron. El funcionamiento de los comedores estaba pensado por un breve periodo, dejando la interrogante abierta de donde se cocinaría, dentro de las mediaguas no era posible y fuera de ellas no se consideró un espacio para esto.

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La elección de los terrenos donde se construyeron los campamentos de emergencia, no consideró las necesidades reales de la gente debido a la escasez de terrenos disponibles para el asentamiento de los barrios provisorios. La estrechez, las características de alto riesgo de aluviones o la existencia de basurales en algunos de los terrenos disponibles dificulto la tarea en la búsqueda de un emplazamiento adecuado. Esto generó una gran desconformidad con la asignación de mediaguas, ya que muchas personas fueron instaladas en terrenos lejanos a su barrio.


CapĂ­tulo 3

SĂ­ntesis de las etapas a las soluciones habitacionales del terremoto de Tocopilla del aĂąo 2007

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3.5 La mediagua como modelo de vivienda de emergencia

Uno de los puntos irrebatibles de la mediagua como solución es su costo. Es uno de los aspectos más destacables y que la hace una de las soluciones habitacionales mas convenientes del mercado bajo el punto de vista económico. Si bien la Mediagua, es una solución económica, su bajo costo se explica por su precariedad. Se abaratan costos, dejando de lado ciertos factores importantes que van en perjuicio de su habitabilidad. No existe una preocupación por la aislación térmica, pudiendo implementar elementos que se adapten a contextos climáticos diversos. Esto hace que su aplicación no sea adecuada a la variedad climática de Chile. A esto se debe sumar un dimensionamiento insuficiente de elementos estructurales y el uso de madera no tratada lo que afecta negativamente su calidad. La mediagua es entregada con fines sociales muchas veces pensando que no sea definitiva y si bien cumple la función de alojamiento inmediato, muchas veces sus habitantes la ven como una alterativa emergente de vivienda, influido por la poca definición de uso que sugiere su diseño. Esto se da por el hecho de que lo provisorio termina siendo definitivo a menos que se defina su temporalidad y a pesar de que la vida útil de la mediagua se establece como un periodo entre tres y cinco años, los usuarios prolongan su uso indefinidamente, asentándose en el territorio y muchas veces repercutiendo negativamente en su entorno. Un aspecto positivo, es el intento por modernizar la mediagua, implementando sistemas que ayuden a su mejor uso. Un ejemplo es el intento por mejorar su sustentabilidad a través del sistema de colectores solares descrito anteriormente, permitiendo un mejor aprovechamiento de los recursos naturales y aportando en términos económicos a las familias que la habitan.

Capítulo 3

La mediagua cuenta con este y otros avances para mejorar sus condiciones y podría ser una solución adecuada de emergencia ya que por sus atributos de costo, modulación y facilidad de uso cumple con lo que podría ser una solución de transitoria. Sin embargo, su problema radica tanto en su diseño, que no define una temporalidad de uso como en su implementación, que no asume la tendencia a convertirse en una solución definitiva.

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La mediagua ha sido históricamente la tipología de vivienda transitoria denominada así por todos los sectores, lo que permite afirmar que Chile no posee una propuesta habitacional para resolver emergencias ante catástrofes naturales.


Además, se puede observar que ante una situación catastrófica, la respuesta se traduce siempre en una casa de madera de 18 mt2 que se reparte sin diferencias a lo largo de todo Chile, a pesar de las variaciones climáticas que existen de un extremo a otro en nuestro país. El problema que presenta la respuesta ante desastres se ve evidenciado aún mas, ya que usualmente en un evento catastrófico la solución a todos los problemas de habitabilidad se traducen en la mediagua, es decir en una solución individual y no de conjunto. Existe en Chile una visión incompleta del problema, donde la urgencia primera parece ser la necesidad de un techo, satisfaciendo con esto los requerimientos de una familia en una situación de emergencia. Desde esta perspectiva, la calidad de vida estaría siendo evaluada solo como la necesidad de cobijo. Las necesidades del Hombre deben entenderse como un sistema; es decir todas las necesidades humanas se relacionan e interactúan1. Por lo que deben considerarse en una respuesta de emergencia, las variables colectivas, como recreación, salud, seguridad, lazos sociales y afectivos, de participación, etc. que en conjunto con la necesidad de vivienda conforman un sistema interdependiente apto para elevar la calidad de vida de las personas y el de la ciudad.

Capítulo 3

Esto es clave para afirmar que las soluciones de emergencia deben ser miradas desde un punto de vista global y no solo particular como ocurre generalmente. Por lo tanto desde una perspectiva más amplia que la vivienda de emergencia se debe hablar de un plan o sistema de vivienda de emergencia, en donde la vivienda es parte de un mecanismo más complejo. Todas las falencias que presenta la respuesta habitacional actual ante eventos catastróficos hacen urgente buscar una solución adecuada a las necesidades del país, en donde se combinen las soluciones individuales y colectivas para un sistema de vivienda de emergencia realmente efectivo.

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Introducción Como se ha comprobado en el capitulo anterior, la manera de plantear una solución a la emergencia habitacional en Chile esta centrada en satisfacer la necesidad de alojamiento por sobre todo, dejando muchas veces en segundo plano, los requerimientos comunitarios que surgen entre los afectados expuestos a una situación de catástrofe. Salvo excepciones valiosas como el caso del aluvión de La Florida, la respuesta a la mayoría de los requerimientos de habitabilidad en una emergencia se efectúa a través de una solución individual, entregando mediaguas como finalidad al problema. En este capítulo se busca abrir el espectro de posibilidades, presentando alternativas distintas a la solución empleada en Chile durante décadas. Es importante observar la manera en que se plantean soluciones que no solo tienen que ver con emergencias, sino también con hábitats transitorios como observatorios científicos en zonas extremas o campamentos mineros, los que también pueden aportar en conceptos de diseño a la hora de definir un refugio temporal en situaciones extremas. Estos casos sirven para adquirir conocimiento en base a distintas perspectivas, extrayendo conceptos útiles para soluciones de emergencia. Los factores a analizar en el estudio de cada uno de los casos, se definen a partir de distintos planteamientos de soluciones de emergencia y hábitats transitorios de Chile y el mundo, rescatando aspectos de diseño, implementación, construcción, tecnología y sustentabilidad. A través del análisis y comparación de cada uno de estos factores, se podrá establecer más específicamente el cómo debe ser una solución de emergencia adecuada. Para la elección de cada uno de los casos se establecen dos categorías de soluciones basadas en lo propuesto en el seminario: Solución como objeto: Es aquella que enfoca el problema de manera individual. Al tratarse de una escala abarcable, puede llegar a planteamientos desde una perspectiva más detallada por lo que se puede analizar a fondo.

Los casos de estudio que consideran la vivienda como objeto, servirán para poder hacer una comparación con la respuesta actual de vivienda de emergencia en Chile. Mientras que los casos que buscan generar una respuesta global, proyectando la solución de emergencia en un conjunto organizado, permitirán compararlos con la mediagua en su conjunto.

Capítulo 4

Solución como conjunto: Permite analizar aspectos que tienen que ver con la visión global del sistema, a una escala macro que entrega conceptualizaciones valiosas en cuanto a la solución colectiva de emergencia y las interrelaciones entre sus habitantes y/o viviendas, manteniendo una visión integral de lo que debe ser un hábitat transitorio.

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Uber – Emergency Shelter El prototipo Uber es una vivienda modular plegable diseñada para levantarse sin necesidad de herramientas ni esfuerzo, que puede transportarse en grandes cantidades gracias a su diseño apilable; caracterizándose por su rapidez y simpleza de armado. Además, es ecológica ya que está construida con materiales reciclados y reutilizados, por lo que tiene un bajo costo de elaboración. Funcionalmente, el proyecto Uber está pensado para ser transportado en grandes cantidades gracias a su diseño compacto y apilable de manera que las partes que componen el habitáculo pueden ser transportadas fácilmente y ocupando poco espacio, hasta el mismo lugar donde se encuentran los afectados. Una vez que se haya utilizado, esta vivienda puede ser desmontada, envasada y enviada a otra zona de desastre para convertirse en el refugio de otras personas, lo que lo hace altamente compatible con las necesidades de los sistemas utilizados actualmente en situaciones de emergencia. Además, es adaptable a las necesidades de cada usuario y campamento, ya que puede contar con dos o tres habitaciones según lo requerido. Si bien este modelo aún no se pone en práctica en una situación de emergencia, conceptualmente su diseño responde a la caracterización de un refugio para situaciones de catástrofe, ya que es una unidad de vivienda especialmente pensada para satisfacer las necesidades inmediatas de personas que se han quedado sin hogar.

Capítulo 4

El prototipo puede constituirse como un recurso de emergencia para países subdesarrollados y víctimas de desastres naturales. Principalmente gracias a su bajo costo, el cual no sólo reside en su materialidad en base a productos desechados sino también en su facilidad de transporte y montaje, además de su posible reutilización.

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CapĂ­tulo 4

Imagen objetivo de la propuesta que muestra su capacidad apilable que permite uan facilidad de transporte.

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Shelter Box: Vertical Shelter-From a Box - Vivienda de Emergencia en New York Esta propuesta fue desarrollada con motivo de un llamado abierto del Municipio de Nueva York, con el fin de buscar una solución a posibles inundaciones de las zonas habitacionales de la ciudad. Para el diseño y desarrollo de este proyecto, se consideraron 3 factores que inciden en el buen funcionamiento de los refugios familiares para víctimas de desastres naturales: 1. - No se debe confiar en que los refugios llegarán desde algún lado en una situación de catástrofe, éstos deben estar siempre en las comunidades en riesgo. 2. – Es importante preservar siempre la protección de la propiedad privada, y un sentido de comunidad y cooperación (conservar redes sociales). 3. - Las partes que constituyen el refugio deben reducirse al máximo. El diseño del proyecto consiste en dos tipos de cajas de acero, una caja familiar colocada en los patios traseros de las casas, y una caja pública ubicada en el espacio público para los servicios comunitarios. Con un total de 24m2, el refugio cuenta con versiones pequeñas y grandes dependiendo de los requisitos previamente establecidos por cada familia, y el sistema constructivo del habitáculo se puede llevar a cabo rápida y fácilmente entre 6 personas. La materialidad del Shelter Box consiste en capas de material plástico “poli Oxford traslúcida”, el que a través de un producto permite absorber la energía de la luz durante el día y por la noche ser fluorescentes, generando así un círculo de atención alrededor de los refugios de las calles y lotes.

Capítulo 4

Estas nuevas viviendas se ubican en las aceras de la ciudad, aprovechando el espacio público para que las personas coman juntas y se organicen, entregando además una caja pública que contiene un almacén de ayuda médica. Delante de la casa en ruinas se ubica el refugio de cada familia, vinculando así al dueño con su propiedad, a la vez que se mantienen la unión entre vecinos y redes sociales. Además, es importante destacar que la inserción de estos refugios en la vida de las personas va acompañada de una campaña educativa en las escuelas y universidades, asegurando de esta forma la correcta utilización de los albergues.

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Terminado el desastre, los albergues son desarmados y desinfectados, siendo almacenados en sus respectivas cajas.

Imagen objetivo de la solución que plantea una mirada distinta a las situaciones de emergencia.

Capítulo 4

El principal aporte de este caso radica en su capacidad de darle una nueva mirada a la situación de catástrofe, en el sentido de que se considera al refugio como un bien esencial a estar presente en cada hogar, sobretodo en aquellos lugares más propensos a desastres naturales. De esta manera la propuesta busca que los refugios estén presentes en los barrios en situación de riesgo mucho antes de la catástrofe, por lo que se desliga a las familias de la dependencia de ayuda exterior. Sin embargo, este caso está pensado para ponerse en práctica en un contexto totalmente urbano, donde ni siquiera es necesaria una nueva ubicación para el campamento ya que los refugios se instalan frente a la misma casa que ha quedado inhabitable.

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Concrete Canvas Shelters - CCS El refugio Concrete Canvas se inspira en el diseño de tiendas de campaña buscando ir un paso más allá de refugios a corto plazo, proporcionando una vida útil de aproximadamente 10 años. Este habitáculo de hormigón no requiere más que agua y aire para su construcción y puede ser montado por equipos de 2 personas sin ningún tipo de entrenamiento en menos de una hora y está listo para su uso en sólo 24 horas. El sistema constructivo del prototipo utiliza una estructura inflada para crear una superficie que optimiza la respuesta para carga en compresión, respondiendo bien frente a la nieve y permitiendo el ser recubierta con arena o tierra. Lo que permite que las estructuras de las paredes de hormigón sean delgadas y ligeras. De esta manera, los refugios de hormigón Canvas tienen considerables ventajas en comparación a las tiendas de campaña convencional. Funcionalmente, permite una estructura sólida desde el primer día de la catástrofe, lo que es una gran ventaja con respecto al tema de la rapidez de respuesta. En cuanto a la materialidad, ésta entrega mayor seguridad y una mejor protección frente al medio ambiente, gracias a las propiedades térmicas del hormigón. Además, el concreto en tela no se quema ya que cada vivienda está revestida con una fibra ignífuga reforzada en su interior.

Capítulo 4

Los Concrete Canvas Shelters tienen una vida útil de más de 10 años, mientras que las tiendas de campaña duran sólo unos pocos años y luego deben ser reemplazadas. Sin embargo, al constituir un refugio de emergencia no sería necesaria tanta durabilidad, al menos que la estructura fuese reutilizable. El refugio se entrega en polietileno doblado, herméticamente cerrado. Luego, se infla el plástico interior a través de un ventilador eléctrico, para levantar la estructura hasta que sea autosoportante, finalmente se establece con anclas de tierra alrededor de la base. La inflación de uno de estos modelos toma aproximadamente 40 minutos.Con Concrete Canvas se han desarrollado variantes de vivienda de entre 25m² y 54m² de espacio, aunque a tecnología utilizada se puede expandir para proveer estructuras aún más grandes.

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Cap铆tulo 4

Las imagenes muestran la facilidad de montaje de la soluci贸n en cuatro pasos.

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Refugio para Monitoreo de Glaciares: Estación de monitoreo en el Glaciar Jotabeche

Esta Cápsula Modular Sustentable, fue diseñada y construida por un equipo de la Unidad de Arquitectura para Zonas Extremas ARQ-X de la Universidad Santa María, para el monitoreo de glaciares por parte de la Unidad de Glaciología y Nieves de la Dirección de Aguas del MOP. El modelo se instaló en la III región, en la base del material glaciar disgregado del glaciar Jotabeche. El proyecto fue licitado a través de Chilecompra, que permitió al equipo, liderado por el Ingeniero Pedro Serrano, armar este habitáculo energéticamente sustentable, con sistemas innovadores para el manejo eficiente de agua y uso intensivo de la energía solar, tanto para la obtención de energía eléctrica como para el procesamiento de agua, causando el menor impacto ambiental posible. El módulo fue diseñado para dar un soporte de habitabilidad sólido y seguro a 4 investigadores, en una zona de clima extremo. El diseño utiliza aislación térmica, ventilación natural y una serie de sistemas complementarios que cubren las necesidades que surgen en un contexto sin conexión a redes convencionales (alcantarillado, agua y energía). Los sistemas incluyen colectores solares y energía eléctrica fotovoltaica, derretidor de agua y sanitario seco. El caso particular de la estación de Jotabeche considera el almacenamiento de los desechos para luego secarlos con exposición directa al sol, para su posterior traslado. De esta manera, se elimina el agua de los desechos sólidos, reduciendo su volumen, además se eliminan malos olores y se facilita su transporte hacia un centro urbano para su eliminación.

Capítulo 4

Todos los sistemas integrados en el habitáculo, lo consolidan como una opción sustentable en zonas remotas. Debido a la fragilidad del emplazamiento, fue importante tener en cuenta y poner énfasis en ciertos conceptos de sustentabilidad, que permitan el menor impacto posible de la estructura sobre el medio. El control del impacto ambiental se lleva a cabo a través del diseño eficiente de sistemas de instalaciones, los que finalmente definen su uso y función; además de estrategias simples de llegada al suelo, las que en este caso se tratan como un sistema independiente, debido a las variaciones que puede presentar el terreno y a la capacidad de adaptación que esto requiere. Se conforma por piezas metálicas intercambiables que permiten anclar la estación a nieve, roca o arena, dependiendo de la necesidad.

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Constructivamente se optó por un sistema prefabricado, debido a que sería necesario trasladar el habitáculo hacia un contexto de lejanía extrema. Para esto, el diseño se compone de un sistema modular de ensamble con piezas maniobrables, que facilita el transporte a largas distancias y el armado fácil con herramientas simples, aportando además la ligereza necesaria para que el módulo se pose sobre el terreno, sin intervenirlo.


La materialidad del módulo consiste en mamparas de fibra de vidrio equipadas con aislamiento. Instalado sobre una plataforma metálica prefabricada, tiene 6 patas extensibles con adaptadores al tipo de terreno (hielo, nieve, arena, tierra, roca). Además, cuenta con una carpa desplegable ejecutada en PVC, la cual puede ser utilizada como bodega. Gracias al diseño prefabricado y su peso de aproximadamente 630 kilos, el refugio puede ser transportado completamente desarmado ya sea en camión, helicóptero o acarreo de mulas.

Se muestra el módulo en su contexto climático extremo.

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La estación de Jotabeche se convirtió en un campo de experimentación, logrando aglomerar varias áreas de estudio propias de la arquitectura. Se rescata el potencial sustentable que propone, ya que al estar ubicado en un contexto de características tan extremas y condicionado por un ecosistema tan frágil, era necesario enfatizar la manera en que el habitáculo respondería a esto. En este sentido se rescatan los sistemas pasivos que incorpora, ya que corresponden a oportunidades reales de optimización de recursos, lo que puede ser muy útil en un caso de emergencia.

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C160 Mobile Medical - Arquitectura nómada ‘HYBRID’, un equipo formado por arquitectos y artistas de Seattle, son los creadores del proyecto “Cargotecture”, el cual pretende desarrollar viviendas prefabricadas provisionales para situaciones de emergencia mediante el uso de contenedores de transporte como módulos de construcción. La opción de utilizar contenedores para diseñar una vivienda tiene diversas ventajas. Entre ellas, el hecho de que el transporte marítimo de contenedores es de fácil acceso con una infraestructura para su transporte a nivel mundial, lo que da a los contenedores una ventaja sobre otras estructuras modulares en términos de costo y eficiencia. De hecho, el potencial de este método en la construcción de viviendas móviles, fue puesto en práctica por el equipo HyBrid en los trabajos en Sri Lanka, cuando el tsunami irrumpió el año 2004. En colaboración con organizaciones no gubernamentales, la Asian Education Development AED y Médicos del Mundo DOW, trabajaron en transformar contenedores de transporte, para ser utilizados como centros de salud y módulos médicos móviles en Sri Lanka.

Capítulo 4

Independiente del programa que albergan las estructuras en este caso, la asociación surgió para resolver un problema: la falta de estructuras habitables en Sri Lanka en un contexto de emergencia. Uno de los retos del diseño de estos habitáculos, los cuales cuestan alrededor de $10.000 dólares cada uno, fue impedir la infiltración de vapor, lo que podría causar que los contenedores se dañaran con la corrosión. La solución que propuso el equipo, fue construir un aislamiento, caja de cristal, el uso de vidrio y el aislamiento en paneles fue usado en las paredes, y para el piso se utilizaron bloques de espuma.Los pacientes son entrevistados en la parte delantera y tratados en la trasera del contenedor. Al generador de la estación médica se puede acceder por las puertas originales del contenedor. Esta configuración utiliza varios contenedores de transporte como la base para un edificio de la escuela u orfanato.

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De esta manera, lo más rescatable del proyecto tiene que ver con su versatilidad programática, ya que independiente de la acción que albergue, el conjunto en base a módulos es lo que permite un fácil montaje y traslado de las partes. Si se extrapola este sistema en conjunto a una solución para viviendas en casos de emergencia, de podría pensar en los mismos contenedores como partes de un todo que conforman el total del conjunto a través de una disposición inteligente en terreno que aprovecha las infinitas posibilidades de formas de agrupación, conjugándolas con un programa diverso que de respuesta tanto a las necesidades individuales como colectivas de los usuarios del conjunto. De esta forma un contenedor puede pensarse tanto como vivienda o pabellón de habitaciones, como casino para comer, guardería infantil, retén de seguridad, etc.


CapĂ­tulo 4

Esquemas que muestran los tipos de contenedor utilizados y la espacialidad que permiten.

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Sandbag Shelter - Estructuras de SuperAdobe

Nader Khalili, arquitecto iraní, inventó las estructuras en “superadobe” en 1984. Su diseño innovador y al alcance de los países más pobres, se basa en el uso de sacos de arena, barro y alambre de púas materiales comunes de la guerra – y tiene por objetivo alojar a aquéllos que se quedaron sin hogar por la guerra u otras situaciones de catástrofe. El diseño estructural de la vivienda consiste en la forma redonda, tanto para los pequeños domos como para la casa grande, en palabras de su creador: “todo se sostiene en arcos, lo que resiste a cualquier sismo”. El método constructivo del superadobe consiste en excavar el suelo y reunir la tierra en sacos cerrados de forma alargada, los que luego se amontonan y se compactan. Los sacos se colocan según un estudiado modelo circular abovedado, que evita las paredes lisas para hacerlo mucho más resistente a los movimientos símicos. Para evitar que los sacos se desplacen, se coloca alambre de espinos entre los sacos, lo que aumenta aún más su resistencia a los terremotos. Finalmente, una vez que la casa está levantada, se calienta el interior para consolidar la terracota que sostiene la estructura. Este modelo de vivienda no cuesta más de 4 millones de pesos, y para llevarla a cabo se requiere la mano de obra de tres obreros durante al menos una semana.

Capítulo 4

El superadobe puede emplearse para construir cualquier tipo de vivienda, siendo su aplicación más extendida hasta la fecha, en los campamentos de refugiados de zonas afectadas por movimientos sísmicos en áreas de climas secos y cálidos. Este sistema es aplicable a situaciones en que se requiere refugio temporal, y también permanente, gracias a que es barato y no requiere de mano de obra especializada, permitiendo que sus propios propietarios las construyan.

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Además, la vivienda contempla la posibilidad de ampliarse posteriormente, dando el refugio adecuado a toda la familia y a las estancias que necesite para ejercer su vida normal. De este caso se rescata principalmente su capacidad de aprovechar los materiales del contexto donde se emplaza para su construcción. Esto es una ventaja en situaciones de emergencia, ya que permite ahorrar en términos de traslado y costo de materiales, al ser productos que se encuentran en su mayoría disponibles naturalmente en el lugar de emplazamiento. Además, al estar construidas con materiales de la zona, las condiciones de habitabilidad de la solución son óptimas.


CapĂ­tulo 4

ImĂĄgenes donde se muestra el sistema constructivo con sacos de arena. Abajo el conjunto total, con la terminacion en barro de las estructuras.

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Estación Polar Teniente Arturo Parodi / ARQZE (Arquitectura de Zonas Extremas) - EPTAP

El desafío de diseñar instalaciones de cero impacto que permitan la introducción controlada de actividad humana requiere de una aproximación integral que combine tanto dimensiones logísticas, como medioambientales y programáticas. La EPTAP es una infraestructura para la investigación científica, donde la forma y emplazamiento deben obedecer al factor climático más determinante del contexto: los vientos de la Antártica. La solución se basa en la reproducción de un pequeño mundo urbano que hace posible la vida durante los meses del verano austral. Consiste en un túnel lineal, calefaccionado por efecto invernadero, que relaciona los módulos habitables Igloo Cabin y la Sala Sastruggi, que es el único interior calefaccionado con capacidad para albergar a las 24 personas, y que se usa como comedor, sala de reuniones, entretención y bodega cuando la estación queda desactivada.

Capítulo 4

Este túnel se ubica en el lado de sotavento de los módulos habitables para incorporar la nieve que se acumula en los costados como defensa estructural. La sección del túnel es de un radio de 2m., y un ángulo de 240º. Su estructura de acero y la membrana de PVC reforzado, permiten 6 conexiones al exterior ubicadas al lado de barlovento. Las puertas son de policarbonato monolítico de 4mm. Esta primera fase de 50 metros podrá ser ampliada y será capaz de acomodar 30 módulos habitables, con una capacidad para 100 personas, conformando así, una urbanidad antártica.

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El interés de estudio de este caso radica en su capacidad de generar un conjunto que funciona y se expresa formalmente como un todo. Si bien esto es un requerimiento condicionado por las condiciones climáticas a las que se ve afectado el proyecto, es interesante la manera en que se da solución a la necesidad de generar un micro-ambiente interconectado que alberga distintos programas. Desde este punto de vista, es importante destacar el protagonismo que comienzan a adquirir los espacios comunes por sobre los espacio privados, los cuales finalmente quedan relegados a la función de dormitorios o habitaciones pequeñas donde no suelen realizarse muchas actividades además de dormir. Al contrario, aquellos espacios pensados para ser comunitarios son los que concentran desde la calefacción hasta la actividad programática más intensa. De esta manera, al momento de pensar en un campamento de emergencia, es fácil hacer la comparación en que los distintos componentes del conjunto pueden aportar distintas zonas programáticas pero que finalmente funcionan como un todo y son interdependientes unas de otras.


Capítulo 4

Imágenes de la estación polar Teniente Arturo Parodi, que ilustran la organizacion general del conjunto.

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Campamento minero Radimiro Tomic

La problemática de plantear un hábitat transitorio para la explotación transitoria de recursos en lugares aislados es un gran desafío para la arquitectura y la ingeniería. El campamento Radimiro Tomic desarrollado por la empresa Tecno Fast el año 2003, es un ejemplo de una tipología que utiliza la prefabricacion como medio para la ejecución de proyectos que tengan su construcción solucionada previamente para montar el campamento sin mayores La tipología de campamento minero considera aspectos que se relacionan con lo que podría ser un campamento de emergencia. La temporalidad de uso por la explotación de recursos y la insuficiencia de infraestructura en el contexto que se implantan, por lo general en zonas extremas y aisladas asemejan las condiciones de una solución transitoria de emergencia por lo que se deben tomar como referencia de una planificación de conjunto sistematizada. El arriendo considera edificios de dormitorios –para trabajadores, capataces, supervisores y gerentes–, un comedor-cocina para 2000 personas, salas de recreación, oficinas de administración, un retén de Carabineros, lavandería, baños públicos y dos cocinas satélites en Calama para atender a las constructoras NDS y DESCO, que construyen para CODELCO las casas del proyecto Nueva Calama. Este proyecto incluyó el movimiento de tierra del área, estacionamientos de buses, urbanización eléctrica y sanitaria, y todo el equipamiento requerido para entregar al cliente un servicio integral.

Capítulo 4

La ventaja para CODELCO Norte de tener este servicio es entregar a los trabajadores de sus proyectos un alto nivel de habitabilidad, con más calidad y con un ahorro directo respecto al arriendo de pensiones. Por ser un campamento sin alcohol, se evita desórdenes en la ciudad de Calama, se obtiene una mejor calidad de vida y una mayor productividad de los trabajadores.

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CapĂ­tulo 4

ImĂĄgenes que muestran el conjunto general con las estructuras modulasres que la conforman.

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4.5 Conclusiones De los casos de estudio analizados se desprenden conceptos importantes a tener en cuenta al momento de diseñar tanto una vivienda individual de emergencia como un conjunto de éstas. La racionalización, prefabricación e industrialización, son preceptos que ayudan al momento de elegir materiales, sistemas, procesos y tecnologías; con el fin de lograr un mejor resultado en términos de diseño, funcionalidad, sustentabilidad y constructibilidad. Además, los casos analizados entregan lineamientos opcionales con respecto al cómo debe enfrentarse la situación de emergencia, donde una postura alternativa a la respuesta, puede ser la prevención. De esta manera, cuando la catástrofe ocurre los afectados cuentan con las herramientas necesarias para enfrentarla de mejor manera. Es por esto, que al contar con una vivienda provisoria lista y preparada para ser instalada, se satisface la demanda inesperada y urgente de albergue, lo que ayuda a mitigar las consecuencias adversas que se producen en una situación de emergencia.

Capítulo 4

En este sentido el proyecto “Shelter Box” realizado en la ciudad de Nueva York, responde efectivamente a este parámetro, ya que considera la presencia del refugio en cada hogar incluso antes de cualquier indicio de catástrofe natural. Sin embargo, este caso propone que el lugar de emplazamiento del campamento de emergencia sea precisamente la zona cero o epicentro de la catástrofe, lo que muchas veces podría perjudicar los trabajos de restauración del lugar o de rescate de víctimas. El proyecto funciona porque está pensado para la situación específica de inundaciones, pero es cuestionable desde el punto de vista logístico cuando se extrapola a otras situaciones de catástrofe.

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Desde el punto de vista funcional, la mayoría de los casos analizados plantean soluciones que toman en cuenta el hecho de que ningún campamento de emergencia es igual a otro. En este sentido hay muchos factores que pueden variar en cuanto a la caracterización del grupo social que conforma el total de los afectados, desde el número de personas que contiene la familia hasta la etnia que los caracteriza. Por esta razón, es esencial considerar una solución que sea adaptable tanto a las condiciones de los afectados a los que alberga, como al contexto donde se emplaza, ya que corresponde a un factor determinante en la habitabilidad del conjunto. Considerando esto, casos de estudio nacionales como el campamento minero Radomiro Tomic son un gran aporte en términos de flexibilidad programática, ya que al ser concebido como sistema parte albergando a una cantidad inicial de obreros la cual aumenta a medida que pasa el tiempo. Así mismo el proyecto desarrollado por HYBRID (C160 Mobile Medical), utilizaba la misma configuración espacial para ser un centro médico, escuela u orfanato, lo que refleja la versatilidad del conjunto.


Otro tema que trataban la mayoría de los casos analizados, tiene que ver con la capacidad sustentable de las soluciones estudiadas. Este punto es interesante ya que puede abordarse de diversas maneras, siendo la más útil y recurrente la que se relaciona con los sistemas pasivos y activos de captación y ahorro energético que se pueden incorporar a los recintos habitables, los que van desde paneles solares hasta sanitarios secos. A pesar de que este tipo de infraestructura puede ser considerada un lujo en situaciones de catástrofe, es una de las opciones de apoyo para entregar agua y electricidad al conjunto sin la necesidad de urbanizar y efectivamente hacer el tendido de cableado o cañerías, lo cual no tendría mayor sentido al tratarse de un campamento transitorio. El caso del refugio para monitoreo de glaciares en Jotabeche es un buen ejemplo, ya que debido a las condiciones extremas donde se emplaza requiere el máximo aprovechamiento de los recursos entregados por el medio natural. Pero además, es sustentable en la medida en que es sumamente respetuoso con el ecosistema que interviene, siendo su paso por lugar donde se emplaza realmente transitorio, en el sentido de que no deberían quedar vestigios de su posicionamiento en el sitio luego de que el campamento se levanta. En esta misma línea el proyecto “Sandbag Shelter” se consolida como un ejemplo sustentable al aprovechar los recursos presentes en el contexto donde se ubica para generar la estructura misma que da forma al refugio. En este sentido, la solución propuesta puede incluso ser considerada como prefabricada in situ, ya que los materiales que utiliza son parte del lugar de emplazamiento.

El último concepto está relacionado con el hecho de que en situaciones de emergencia, la solución debe ser lo más inmediata posible. Por esta razón, otro aspecto importante que abarca diversos factores que inciden en el diseño de una solución de vivienda de emergencia, corresponde al sistema constructivo a través del cual se lleva a cabo el sistema. Las estructuras físicas que conformen el total de la vivienda o conjunto deben permitir las condiciones más eficientes e idealmente menos costosas de transporte y montaje, entre otros. Los mencionados casos de C160, el campamento minero y Concrete Canvas, son ejemplos que privilegian soluciones apilables que optimizan las condiciones del traslado de los elementos, y de fácil montaje, requiriendo la menor cantidad de herramientas y mano de obra especializada, maximizando el tiempo de respuesta de la solución.

Capítulo 4

Finalmente, otro aspecto en relación a la sustentabilidad tiene que ver con la posibilidad de reutilizar la estructura que conforma el refugio. El caso de “Uber Emergency Shelter”, además de estar fabricado con materiales reciclados contempla la posibilidad de usar el refugio en más de una ocasión en contextos distintos, lo que permite ahorrar en costos de producción, materiales, etc.

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Desde el punto de vista constructivo, las soluciones analizadas que implican estructuras modulares o prefabricadas permiten una simplificación del proceso constructivo, lo que incide en los factores de funcionalidad y sustentabilidad mencionados anteriormente, dando como resultado una estructura apilable, reutilizable, de fácil montaje, adaptable a las necesidades del usuario, sustentable, etc. Todos estos corresponden a factores clave a la hora de diseñar una vivienda o conjunto de emergencia, ya que inciden tanto en la habitabilidad del sistema como en su costo final, evitando pérdidas de tiempo, material y recursos al pensar en el cómo se transportará, con que rapidez se armará, etc.

Capítulo 4

La prefabricación de estructuras modulares corresponde a una solución constructiva basada en la utilización racional y controlada de los denominadores comunes presentes en componentes constructivos individuales. A través del cual se podrían enfrentar las condiciones de los 3 factores esenciales desprendidos de los casos de estudio analizados (Funcionalidad, Sustentabilidad y Sistema Constructivo), además de solucionar diversos ámbitos deficientes detectados en la actual solución de habitabilidad provisoria en Chile, sobretodo considerando que es un país que cuenta con un gran mercado en la industria de la prefabricación, el que otorga una variedad de soluciones, sistemas, componentes y materiales presentes en el mercado de la construcción nacional.

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CapĂ­tulo 4


5.1 Introducción

Capítulo 5

Durante la investigación quedó en evidencia que Chile es un país afecto a catástrofes y en permanente riesgo, por lo que requiere de un sistema de emergencia adecuado al medio en que se ubica. Se analizó la solución actual (mediagua), y quedó de manifiesto que no cumple con lo que en esta investigación se define por vivienda de emergencia. Sin embargo, aún persiste la interrogante de cómo debería ser el modelo que realmente encaje en el contexto local y responda efectivamente a lo que se espera de un modelo de vivienda de emergencia en Chile. Para responder a esto, se analizaron casos de estudio que permiten establecer factores de diseño, pero es necesario profundizar aún más en las necesidades específicas de cada usuario, requerimientos programáticos, de infraestructura y sistemas constructivos. En base a esto, el siguiente capítulo expone una guía general que da un orden a la manera en que se debe dar respuesta a una situación de emergencia. Para esto se especifican aquellos factores que deben tomarse en cuenta para llegar a establecer los lineamientos básicos de diseño frente a una catástrofe.

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5.2 Necesidades básicas y emergencia

Capítulo 5

Para enfrentar el problema de la vivienda de emergencia ha quedado de manifiesto que lo esencial es responder a una necesidad inmediata producida por una eventualidad. Sin embargo, el punto de partida de la soluciones como la mediagua es siempre el costo, lo que la transforma en una solución insuficiente, condicionada por los recursos disponibles. Un diseño adecuado debería considerar como prioridad las necesidades básicas del hombre, basando su concepción en los afectados por una catástrofe en particular. Para determinar cuáles son estas necesidades, se consideran las que define Max-Neef, economista chileno que en su libro “Desarrollo a escala Humana” establece nueve necesidades básicas del Hombre, como lo muestra la siguiente matriz:

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CapĂ­tulo 5

La columna del Ser registra atributos, personales o colectivos, que se expresan como sustantivos. La columna del Tener, registra instituciones, normas, mecanismos, herramientas (no en sentido material), leyes, etc., que pueden ser expresados en una o mĂĄs palabras. La columna del Hacer registra acciones, personales o colectivas que pueden ser expresadas como verbos. La columna del Estar registra espacios y ambientes .

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En una situación de emergencia, las necesidades del Hombre establecen nuevas jerarquías, las que varían con respecto a una situación de cotidianeidad. Las necesidades básicas de subsistencia y protección se mantienen constantes, ya que son inherentes a la vida misma, y siempre van a ser lo primero a lo que cualquier modelo habitacional debe responder. Sin embargo, si el objetivo siguiente es satisfacer la necesidad de afecto, la solución comienza a plantearse de manera integral, generando un ambiente que promueve el bienestar del hombre por sobre todas las cosas. La vivienda como unidad es la que da respuesta a estas necesidades, y a partir de esto debe surgir un diseño pensado para responderlas. La solución de emergencia planteada en el contexto nacional se queda en este punto, sin dar un paso mas allá. Sin embargo, el resto de las necesidades del Hombre son igual de importantes para garantizar buenos niveles de habitabilidad, y se pueden satisfacer a través de un sistema especialmente diseñado. La visión de la solución como conjunto se perfila como una opción de integración que permite generar instancias de participación, donde la comunidad puede reunirse y reorganizarse; además genera instancias para el ocio, factor importante ya que la recreación permite sobrellevar de mejor manera la situación de catástrofe; y finalmente instancias de creación, donde la comunidad puede tener diversas instancias de producción. Para generar un diseño que responda a todas estas necesidades, es importante tener una visión de conjunto, ya que la vivienda como unidad no puede satisfacerlas por sí sola. Si el campamento de emergencia se piensa como sistema, pueden introducirse nuevos programas que acompañen a las viviendas y que motiven estas acciones. Sin embargo, se entiende que la satisfacción de este tipo de necesidades está fuertemente condicionada por la temporalidad, por lo que su satisfacción está garantizada en un periodo más extendido de tiempo, o al menos no antes que las necesidades básicas descritas anteriormente. Por esta razón ligada a la temporalidad, la necesidad de entendimiento se relaciona con una etapa final en que si la situación de emergencia se extiende, se hace necesario restablecer oportunidades de educación, cultura y aprendizaje, las cuales no son inicialmente esenciales en un panorama de catástrofe.

Capítulo 5

Finalmente, las necesidades de establecer una identidad con el medio y libertad, pasan a ser una consecuencia del cumplimiento de todas las necesidades anteriores. Es decir, si un modelo de emergencia logra satisfacer las necesidades de subsistencia, protección, afecto, participación, ocio, creación y entendimiento, el individuo logrará apropiarse del lugar, identificándose con el entorno y generando un contexto donde se pueda sentir libre.

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CapĂ­tulo 5

Necesidades del Hombre en una emergencia.

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5.3 Aproximaciones al desarrollo de un sistema habitacional de emergencia

Del análisis anterior se desprenden tres factores fundamentales a considerar para la conformación de un sistema habitacional de emergencia. En primer lugar y como punto de partida, se deben considerar las características del afectado en una situación de catástrofe, el cual ha visto alteradas sus condiciones normales de habitabilidad. En segundo lugar, se debe considerar la respuesta inmediata a las necesidades básicas del afectado, a las que da respuesta la vivienda como unidad; siendo el sistema en su totalidad el que da solución a las necesidades colectivas del afectado, dando como resultado la conformación de un conjunto habitacional. El resultado total conformado por estos tres factores, requiere además de un elemento clave que genere su funcionamiento y que considera la emergencia habitacional como parte de un problema mayor: la gestión.

Sistema habitacional de emergencia

Capítulo 5

Esquema de los factores de un sistema habitacional de emergencia.

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CapĂ­tulo 5


5.4 Etapas y requerimientos de un sistema habitacional de emergencia

Un sistema habitacional de emergencia que considere las tres variables descritas, mecanizado por un correcto sistema de gestión, permitiría dar una respuesta más adecuada. Sin embargo, las variables tienen múltiples requerimientos que van a depender de cada situación específica, ya que cada emergencia tiene un grado de complejidad distinto. En relación a los afectados se plantea una retroalimentación activa, donde la participación va a permitir la mayor aceptación de la solución entregada. La condicionante cultural es importante en este sentido, ya que el afectado podría no aceptar lo que podría ser una forma extraña a lo que considera como vivienda. Como valor agregado, se propone sostener las relaciones sociales previas a la catástrofe manteniendo la estructura vecinal preexistente de manera de no perder los lazos de comunidad. Así también, la implementación de la solución de emergencia debería generar puestos de trabajo alternativos, manteniendo a los afectados activos, permitiéndoles obtener un sustento cuando en muchos casos lo han perdido todo. Con respecto a la vivienda, se debe considerar el factor temporalidad para plantear soluciones que se adecuen a la intensidad de uso a la que será sometida; ya que la densidad de población podría conducir a problemas de hacinamiento, lo que podría provocar un deterioro físico acelerado de los materiales y el sistema constructivo empleado. Así mismo, se debería considerar una reutilización del sistema habitacional de emergencia, aplicando métodos constructivos desarmables y materiales sanitizables para poder ser realmacenados y utilizados en una próxima emergencia.

Capítulo 5

Como conjunto se plantea considerar las necesidades comunitarias básicas de equipamiento, como espacios para la alimentación y atención de salud, y de infraestructura como la de tipo sanitaria, energética, agua potable y de extracción de desechos. Además, se debe contar con el equipamiento para responder a las necesidades comunitarias secundarias, es decir, aquellas relacionadas con la colaboración y organización del grupo social afectado, el almacenamiento de pertenencias rescatadas de la catástrofe, la seguridad que otorguen las instituciones de orden y la recreación. Por último y siempre en base a la temporalidad y las necesidades, debiera existir un equipamiento transitorio educacional y de culto, que en adición a lo anterior entregara cierta autonomía al sistema.

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Todos los requerimientos van a estar estrechamente ligados con la magnitud de la catástrofe y el impacto que ésta genere en el medio afectado. La respuesta debe ser rápida y eficaz, siendo primordial la primera etapa de albergue mientras se configura un asentamiento transitorio que incluya una mayor


diversidad programática que potencie las condiciones de habitabilidad del total. Se deben manejar los recursos proporcionalmente a cada etapa y establecer las metas y plazos correspondientes, considerando la fase de reconstrucción como la culminación del proceso.

Síntesis de lo que debería ser un proceso de emergencia.

Capítulo 5

En síntesis, se propone lo que debería ser un proceso de emergencia habitacional adecuado, estableciendo etapas y plazos:

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5.5 Sistemas prefabricados

La prefabricación se ajusta plenamente a las necesidades de un sistema habitacional de emergencia, ya que incluye múltiples beneficios en términos constructivos, funcionales y sustentables, como por ejemplo:

Sistema constructivo: -Transporte: La modulación de piezas y componentes permite apilar los componentes de la estructura, facilitando el transporte al lugar de la catástrofe en términos de espacio y tiempo. -Rapidez de montaje: Se acorta el tiempo de ejecución en obra al no requerir de mano de obra especializada. Tras su transporte al sitio de la catástrofe, un sistema habitacional de emergencia debe ser montado para ser ocupado en un período de tiempo lo más corto posible. -Deconstrucción: La prefabricación de elementos constructivos permite la creación de elementos sencillos de desensamblar.

Funcionalidad -Componentes de calidad: Los componentes prefabricados se construirían con materiales de la misma calidad que en la obra o incluso de calidad superior, puesto que los componentes y procesos de producción estarían sujetos a un mayor control en la planta. -Flexibilidad: La modulación de las estructuras habitables permite que éstas sean fácilmente adaptables a las condiciones particulares de cada grupo social afectado por la catástrofe.

Capítulo 5

Sustentabilidad

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-Ahorro de materiales en obra: Los elementos prefabricados de soluciones modulares permiten la construcción o montaje en seco, prescindiendo de materiales adicionales.


-Reducción de residuos de construcción: Al llegar los componentes prefabricados a obra, se reduciría la cantidad de residuos generados en el terreno donde se realiza la construcción.

-Reutilización: La prefabricación permite el uso de materiales sanitizables, desmontables, realmacenables y reutilizables en una nueva situación de catástrofe. En Chile existe una industria donde la oferta de estructuras prefabricadas es bastante amplia, lo que permite satisfacer los requerimientos complementarios a la vivienda que configuran el conjunto. Existen soluciones genéricas de prefabricación en cuanto a programa e infraestructura, que pueden ser útiles en una emergencia:

Programa: -Alimentación: Pabellones de comedores, sistemas de refrigeración y conservación de alimentos. -Salud: Modulo tipo container para consultorios de emergencia. -Colaboración: Pabellón modular para Sede social. -Seguridad: Casetas prefabricadas para retenes. -Recreación: Juegos infantiles prefabricados. -Almacenamiento: Bodegaje tipo container. -Educación: Pabellón prefabricado para escuela y jardín infantil. -Culto: Módulo para Capilla.

-Circulación: Pasarelas metálicas, veredas prefabricadas. -Agua potable: Bombas de agua, Tanques de almacenamiento. -Energía: Generadores eléctricos, paneles solares fotovoltaicos y térmicos. -Sanidad: Fosa séptica prefabricada, baños químicos, planta de tratamiento. -Extracción de desechos: contenedores de basura, reciclaje de residuos.

Capítulo 5

Infraestructura:

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5.6 Conclusiones finales El sistema habitacional de emergencia propuesto busca perfilarse como una mejor alternativa ante situaciones catastróficas, acordes a las necesidades del país. Sin embargo para esto es necesario un planteamiento distinto del que se tiene actualmente ante la vivienda de emergencia. En cuanto al presupuesto, la mediagua puede ser la mejor alternativa a corto plazo. Pero la manera de mirar a la mediagua es pensándola como un costo y no como una inversión. Si la solución de emergencia se mira la a largo plazo como una alternativa reutilizable, el valor inicial va a ser mayor, pero se va a transformar en una inversión recuperable a mediano o largo plazo. Esta manera de plantearse el problema permitiría dar soluciones de mayor calidad y acordes a la realidad que vive el país en la actualidad. El PIB de Chile ha crecido en 10 años un 44%. Este importante aumento evidencia el mejoramiento de las condiciones de vida de los chilenos que como sociedad han superado la precariedad. El país dejo de satisfacer únicamente necesidades básicas para satisfacer necesidades más complejas. La vivienda de emergencia por lo tanto requiere de un estándar de calidad mayor de lo que se considera hoy como solución actual.

Capítulo 5

Quedo comprobado que Chile es un país afecto a una importante recurrencia de variadas catástrofes y en un constante riesgo, fundamentalmente por su considerable porcentaje habitacional precario, lo que responde a la pregunta del por qué la necesidad de una vivienda de emergencia en el país. Se puso en discusión la inexistencia de un plan de vivienda de emergencia en un país que lo requiere con urgencia, siendo la mediagua una medida insuficiente en situaciones de catástrofe, que no cumple con estándares mínimos de habitabilidad y que a través de su tendencia a la permanencia, afecta el funcionamiento y la imagen del entorno en el que se inserta. Se revisaron casos de estudio que permitieron una aproximación al diseño e implementación de soluciones de emergencia para finalmente definir conceptos y estrategias de un sistema habitacional de emergencia transitorio.

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En este sentido quedó de manifiesto la importancia de de considerar como punto de partida las necesidades básicas del afectado antes que solamente aspectos económicos. Se señaló la necesidad de que los diseñadores trabajen con la gente, en lugar de trabajar para la gente. Si se intenta introducir cambios se debe observar lo que ya tienen los afectados, no solo la forma y el tamaño de sus viviendas sino también los materiales y técnicas constructivas que utilizan para saber que tan bien podrían responder las viviendas a sus necesidades. No importa que la vivienda utilice la última tecnología si la persona que ha de habitarla no ha podido participar ni aceptar esta nueva forma que se le ofrece.


Se hizo hincapié en la necesidad de determinar plazos o metas de trabajo para las distintas fases de que incluye el proceso de la emergencia. Cada fase del proceso está en función del tiempo que cueste en implementar la fase siguiente. Se debe entender el proceso de atención de emergencia como un sistema del cual dependen muchas variables o procesos paralelos, manteniendo una visión global del tema. Esta manera integral de mirar la emergencia exige un conocimiento amplio y por lo tanto un trabajo en conjunto. El tema de la emergencia habitacional no se puede dominar desde una sola disciplina, como en este caso desde la arquitectura. Es un tema tan complejo que debe haber una interdisciplinariedad entre arquitectos, sismologos, socorristas, economistas, antropólogos, por nombrar algunas profesiones interdependientes. Esta manera transitoria de habitar no solo se limita a una situación catastrófica ante un desastre natural, sino que se hace especialmente interesante si se relaciona con otras posibilidades de asentamientos que se asemejan en su condición, como es el caso de los campamentos mineros o los observatorios científicos.

Capítulo 5

El uso de sistemas prefabricados abre el campo de la exportación, lo que podría convertir a Chile en un país exportador de sistemas prefabricados de emergencia a los países que lo necesiten. En fin, la intención de aportar al tema no es intentando responder a todas las preguntas que se plantean, sino que dejando abiertos varios caminos para que otros los continúen y enriquezcan un tema interesante del que aún queda mucho por investigar.

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