Issuu on Google+

Desigualdad educativa Por muy chocante que pueda parecer todavía en la actualidad se conservan numerosos tipos de desigualdad educativa, algo que se aprecia en las oportunidades que tiene la población de educarse de una manera adecuada e igualitaria para todos. La educación es contemplada como uno de los derechos básicos que poseemos todos los seres humanos sin diferenciación, pero sólo tenemos que analizar un poco la situación en la que vivimos o ver el telediario para darnos cuenta de que día a día se infringe este derecho. Las principales formas de desigualdad social, o al menos en las que yo me voy a centrar son las siguientes:

- Desigualdad de género - Desigualdad de etnias y culturas - Desigualdad de clases Pues bien, la desigualdad de género, ha sido uno de los tipos de desigualdad en educación más polémicos y más tardíos en resolver en nuestro país, pues como todos sabemos durante el régimen franquista español, niños y niñas eran educados no sólo en el colegio sino por sus familias de manera diferente. Niños y niñas cursaban varias asignaturas diferentes, así mientras que las niñas aprendían a coser y las labores del hogar, los niños practicaban educación física o formación del espíritu nacional. Pero no sólo eso, sino que también estaban separados por clases e incluso por escuelas (no coeducación). Con esta situación como es de esperar, tanto niños como niñas recibían una educación que les preparaba para ejercer un rol bastante marcado en la sociedad en la que vivían. Así se asociaban determinadas funciones y actitudes a ambos géneros, algo que aún hoy en día perdura aunque ya exista la coeducación y niños y niñas reciban la misma educación. Sólo tenemos que pensar en la manera de educar y de tratar a unos padres a su hijo en función de su género, es algo que no pensamos pero que sin duda existe. La desigualdad de etnias y razas y culturas se hace patente en colectivos de la sociedad como los gitanos o extranjeros. Esta desigualdad viene dada por las diferencias culturales que tenemos unos con otros, que son las que lo provocan y van desde la lengua de comunicación hasta las costumbres. Aunque en la actualidad se habla mucho de integración y de igualdad entre alumnos, yo pienso que este tipo de desigualdad siempre va a existir. Por ello nuestro deber es intentar evitarlo en la medida de lo posible. Este tipo de desigualdad nos da pie a pensar en la cantidad de niños de países subdesarrollados que no disfrutan de una educación escolar apropiada por la falta de medios o por la explotación que reciben por parte de otros. Esto se produce porque los gobiernos de estos países no tienen reguladas estas cuestiones. Por ello, entre otras cosas se ven sumidos en esa miseria y bajo desarrollo. En cuanto a la desigualdad de clases, también hay que decir que en décadas anteriores en España se apreciaban mucha desigualdad educativa en función del poder adquisitivo de las familias. Los hijos de las familias con dinero eran los que podían estudiar y los


que tenían más posibilidades y oportunidades, los hijos de obreros tenían que conformarse con mucho menos, porque sus padres no les podían costear la educación. Podemos destacar que en el régimen franquista se hizo una diferenciación entre carreras de élite y de aluvión (como las llamaron unos famosos sociólogos). Actualmente parece que en este asunto estamos viviendo una recesión, puesto que el gobierno va a aumentar el coste de la educación a toda la población española, ocasionando que muchos estudiantes no puedan continuar estudiando como antes.


Desigualdad educativa