Archipiélago 114

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EDITORIAL

LA CULTURA Y LAS NUEVAS TECNOLOGÍAS Es un mundo complejo y contradictorio el que estamos viviendo, política, económica, social y culturalmente hablando. Los cambios en el sistema de vida son profundos y constantes, lo presencial y lo virtual son la pauta. La pandemia del Covid-19, que no acaba de ceder, se ve acompañada de la infodemia, neologismo con el que se denomina la epidemia globalizada de la información, que se transmite masivamente por muy diversos medios, sea veraz o falaz, buscando enajenar a la población. El control por las clases dominantes de dicho proceso valiéndose de los medios de comunicación masiva ―convencionales y electrónicos―, en su mayoría oligopolios dominados por las fuerzas del mercado y fieles reproductores de su ideología, está presente en ello. Las noticias te inducen, te captan, te desconciertan, te descontrolan, te deforman, los teléfonos celulares, los correos electrónicos y las computadoras están presentes. La información y la desinformación predominan, mientras los principios y valores sustantivos del espíritu se disipan. Por supuesto, debemos estar conscientes de que las nuevas tecnologías electrónicas en la comunicación y la cultura de nuestro tiempo son un arma muy valiosa, en uno u otro sentido. En esta edición 114 de Archipiélago varios artículos se refieren a ellas, y las analizan. Por ejemplo, el cronista venezolano Luis Eduardo Cortés Riera, nos dice en su artículo Escribir en la era de internet: “El oficio solitario de escribir se ha modificado profundamente y para siempre desde que aparece el fantástico artilugio llamado internet, la tercera gran revolución de la comunicación desde la palabra y la imprenta de Gutenberg, según afirma el semiólogo español Ignacio Ramonet.” Y luego agrega: “Movido por el deseo de escribir y de tener a mi disposición una fiable y respetada fuente de conocimientos a la mano, adquirí con mi primer sueldo de docente en educación media, en 1977, la afamada Enciclopedia Británica, la cual, oh dolor, ha sido sustituida por la mucho más ágil y al instante actualizada enciclopedia digital Wikipedia, portento del conocimiento que nace el 20 de junio de 2003 en San Francisco, California.” El papel presencial y virtual de la Enciclopedia que menciona nuestro colaborador nos hace recordar al movimiento de la Ilustración y los enciclopedistas franceses del siglo XVIII ―Diderot, D’Alembert, Voltaire, Rousseau…―, grupo de escritores y hombres de ciencia que, dando la espalda a la religión y la metafísica como fuentes del conocimiento, reunieron en su obra enciclopédica la mayor información disponible de su tiempo. Estos personajes y la ideología progresista que sustentaban fueron muy importantes para establecer los principios y los fines libertarios de la Revolución Francesa ―Libertad, Igualdad, Fraternidad― y todo lo que ella significó para la sociedad de su tiempo y el mundo en general. La historia tiene la palabra. Los intelectuales mexicanos Daniar Chávez Jiménez y Rubén Darío Ramírez Sánchez, nos dicen por su parte en su artículo Educación en la pandemia: “La emergencia de la pandemia del SARS-CoV-2, conocida como Covid-19 o coronavirus, obligó a que la mayoría de los países del planeta optaran por el confinamiento forzado, el distanciamiento social y la paralización de las actividades públicas. En este contexto, los sistemas educativos, tradicionalmente basados en la enseñanza presencial, fueron ajustados o reconvertidos a la enseñanza en línea basada en el uso de dispositivos tecnológicos. La oportunidad no podía ser mejor para el uso de las nuevas tecnologías electrónicas. Redes sociales como Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram, YouTube, Pinterest o WhatsApp, entre muchas otras, llevan años anunciando con bombo y platillo sus cada vez más novedosas herramientas, que transforman día con día los espacios comunicacionales a nivel personal, laboral, académico, lúdico o informativo.” Es cierto, la realidad preponderante en estos tiempos modernos se conjuga con lo presencial y lo virtual. La era digital está presente con las nuevas tecnologías electrónicas, que deben complementarse con el libro y la lectura, las bibliotecas, las enciclopedias, temas todos ellos altamente significativos para Archipiélago, proyecto cultural que inicia sus funciones en 1992 con dichas ideas. El problema que hay que resolver es la infodemia. Modelos de información y comunicación más transparentes y confiables deberán enfrentar a la publicidad nociva, el consumismo, el amarillismo, las fake news y la pobreza material e intelectual prevaleciente. Veremos qué sucede cuando termine la pandemia del Covid-19 y sus variantes. Habrá que estar pendientes. CVPR / octubre-diciembre 2021 1


Número 114 / Año 29 / octubre-diciembre 2021 CONCEPTO EDITORIAL Alonso Aguilar Monteverde in memoriam (México), Fernando Aínsa in memoriam (Uruguay), Ricardo Alegría in memoriam (Puerto Rico), Rodolfo Alonso in memoriam (Argentina), Salvador Altamirano (México), Federico Álvarez in memoriam (México), Victor Arias (México), Manlio Argueta (El Salvador), Oscar Arze Quintanilla (Bolivia), Félix BáezJorge (México), José Luis Balcárcel (Guatemala), Rubén Bareiro in memoriam (Paraguay), Luis Ramiro Beltrán in memoriam (Bolivia), Javier Bolaños (Costa Rica), Guadi Calvo (Argentina), Tomás Calvo Buezas (España), Julio Carrasco (México), Susy Castor (Haití), Horacio Cerutti (Argentina), Jorge Cervantes (México), Javier Covarrubias (México), Alfonso Chase (Costa Rica), José Luis Dicenta (España), Theotonio dos Santos in memoriam (Brasil), Efraín Enríquez Gamón in memoriam (Paraguay), Roberto Fernández Retamar in memoriam (Cuba), Carlos Flores Marini in memoriam (México), Laura Fuentes (Costa Rica), Patricia Galeana (México), Eduardo García Aguilar (Colombia), Felipe Garrido (México), Juan Hadatty in memoriam (Ecuador), Alberto Híjar (México), Saúl Ibargoyen in memoriam (Uruguay), Waldo Leyva (Cuba), Alirio Liscano (Venezuela), Jorge Mansilla (Bolivia), Pablo Maríñez (República Dominicana), Ricardo Melgar in memoriam (Perú), Estela Morales (México), Gustavo Moré (República Dominicana), Agustín Navarro (México), María Salvadora Ortíz (Costa Rica), Vicente Quirarte (México), Eduardo Reyes Langagne (México), Roberto Reyes Mazzoni (Honduras), Angel Rodríguez Kauth (Argentina), Fernando Salinas in memoriam (Cuba), Vania Salles in memoriam (Brasil), Adalberto Santana (México), Alexandre Santos (Brasil), José Saramago in memoriam (Portugal), Roberto Segre in memoriam (Argentina), José Steinsleger (Argentina), Luis Toledo Sande (Cuba), Jorge Turner in memoriam (Panamá), Gustavo Vargas in memoriam (Colombia), Gustavo Vega Delgado (Ecuador), Carlos Véjar Pérez-Rubio (México), Gustavo Viniegra (México), Lauro Zavala (México) DIRECTOR GENERAL Carlos Véjar Pérez-Rubio EDICIÓN Sylvia Morales, Virginia Salvatierra y Yanna Hadatty DISEÑO Israel Barroso Salgado. Palabra en Vuelo, S.A. de C.V. ADMINISTRACIÓN Kaarina Véjar Amarillas PROMOCIÓN Bernardino Arana, Germán de la Vega, Jesús González Aguilar, Mario Casasús y Cristóbal León ASESOR JURÍDICO Guillermo de la Rosa ARCHIPIÉLAGO en red electrónica e-mail: elaleph@archipielago.com.mx web: www.revistas.unam.mx; www.archipielago.com.mx Corresponsales: Adriana Almada (Paraguay), Luis Bedoya (Costa Rica), Juan David Cupeles (Puerto Rico), José Kameniecki (Argentina), Leo Lobos (Chile), Floriano Martins (Brasil), Alfredo Mora Witt (Ecuador), Héctor Pablo Pereyra (EUA), Raul Pino-Ichazo (Bolivia), José Marcial Ramos Guedez (Venezuela), Efer Arocha y Mario Wong (Francia), Manuel Zárate (Panamá). ARCHIPIÉLAGO. Revista Cultural de Nuestra América Revista publicada por Archipiélago A.C. Oficinas: Torre II de Humanidades, Piso 1, Cubículo 9, Ciudad Universitaria - unam, C.P. 04510, Ciudad de México. Tels.: (55) 5622 1904 / (55) 5277 8182 Todos los derechos reservados. Certificado de Licitud de Contenido No. 5512 otorgados por la Comisión Calificadora de Publicaciones y Revistas Ilustradas. Certificado de Reserva de Derechos al Uso Exclusivo 001949/94 otorgado por la Dirección General de Derechos de Autor. Certificado de circulación, cobertura y perfil del lector folio 00612-RHY emitido por y registrado en el Padrón Nacional de Medios Impresos de la SEGOB. Impresión: ActiPrint, S.A. de C.V. 5 de Febrero 444, Ciudad de México. Tels: 5519 1335/5519 6518 ISSN-1402-3357 / Número de ejemplares: 2,000

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1 EDITORIAL

La cultura y las nuevas tecnologías

4 PENSAMIENTO

Humanidad y crisis en la contemporaneidad Cristóbal León Campos (México) De la crisis del trabajo al camino que viene Nils Castro (Panamá) Día de la cultura nacional en Cuba Abel Prieto (Cuba) Educación en la pandemia Daniar Chávez Jiménez y Rubén Darío Ramírez Sánchez (México)

19 MEMORIA

Juan Bosch, escritura, creación y ética emancipatoria Yolanda Wood (Cuba) México y Cuba en la hora que no cesa Luis Toledo Sande (Cuba) ¿Quién conoce a las escritoras argentinas del siglo XIX? Santiago Julián Alonso (Argentina)

26 CIENCIA Y TECNOLOGÍA

Albert Einstein íntimo Raúl Pino-Ichazo Terrazas (Bolivia) Escribir en la era de internet Luis Eduardo Cortés Riera (Venezuela)

29 LETRAS

Las revistas culturales Rubén López Rodrigué (Colombia) Mujeres e industria editorial en Costa Rica Iván Molina Jiménez (Costa Rica) Organza María Antonia Borroto (Cuba) Confluencias de música y poesía en Javier Alonso Wilson Javier Cardozo (Uruguay) Poesía Latinoamericana Rocío Prieto Valdivia (México), Eduardo E. Parrilla (Puerto Rico), Armando Silles McLaney (España)

44 AUDIOVISUALIDAD

Camarada: un encuentro con Charles Aznavour Galo Mora Witt (Ecuador)

50 ARTES ESCÉNICAS

La “Cuarta Pared” en pandemia Ricardo Bajo (Bolivia)

52 MÚSICA

El Mozart mexicano Luis Rosas Oaxaca (México)


Nuestra Portada. La ligne moutarde, 1971. Jesús Soto (Venezuela).

54 HUMOR

Su letrita… Salvador Altamirano Cozzi (México)

55 TRADICIONES

África en nuestro paladar: gastronomía afrovenezolana José Marcial Ramos Guédez (Venezuela)

Esta publicación, que constituye un instrumento importante de integración cultural latinoamericana cuenta con el respaldo de la representación de la UNESCO en México

Archipiélago es una coedición del Centro de Investigaciones sobre América Latina y el Caribe - CIALC de la Universidad Nacional Autónoma de México Dr. Enrique Graue Wiechers Rector Dra. Guadalupe Valencia García Coordinadora de Humanidades Mtro. Rubén Ruiz Guerra Director del CIALC

58 AMERINDIA Mujeres de roble

59 AFROAMÉRICA La esclavitud

60 LATINOAMÉRICA

México y su camino hacia nuevas estrategias para enfrentar los desafíos en materia migratoria Marco Antonio Fraire Bustillos (México)

62 AMBIENTALIDAD

Importancia de la educación ambiental en adolescentes Fanny Rocio Andrade Medrano (México) Teoría para la predicción de sismos Leon Manuel Pescador Elizondo (México)

67 ARTES PLÁSTICAS

La imagen del desecho. Gerardo Suter y la estética residual Julienne López Hernández (Cuba)

71 CONVOCACIÓN LATINOAMERICANA 72 CONFINES LATINOAMERICANOS 74 SUMARIO/SUMÁRIO/ABSTRACT/SOMMAIRE 76 TEJIENDO LA RED 78 ARCHIPIÉLAGO EN LOS LIBROS 3


PENSAMIENTO

HUMANIDAD Y CRISIS EN LA CONTEMPORANEIDAD Cristóbal León Campos

I Las horas son cruciales, cada instante, cada momento, el tiempo como un todo, cada cosa que podemos hacer, el conjunto de fracciones de la vida y de las acciones que en ella realizamos, todo importa, la unión de los aspectos y los hechos es crucial al momento de preguntarnos ¿quiénes somos y a dónde vamos? La frágil situación de la existencia, la efímera manía de mirarnos en el infinito, las horas son cruciales, la risa y la caricia, frente al mar la brisa nos baña y nos recuerda que cada acto es la suma de nuestras pasiones, ante el instante de la noche una vela nos ilumina, caen para levantarse quienes en el camino andan entregados al corazón, todo es crucial cuando hacemos el amor hablando con el alma desnuda y los brazos cubiertos de confianza, hoy que la humanidad se niega, ahora que las horas son cruciales, ahora más que ayer el amor es la llama de la esperanza. Los ojos lloran la realidad, se desangra la rosa regando sus pétalos, los ojos miran la desgracia, vemos lo que negamos aunque bien lo sepamos, esas lágrimas por más dolorosas que sean son al fin la confirmación de la esperanza, el dolor de otros es nuestro, la digna inconformidad por lo atroz de las manías y la soberbia, el estruendo que nos parte y nos agota agita la bandera de la sinrazón, los ojos miran llorando la impotencia, esas lágrimas de humanidad fructifican en la tierra de la redención, es nuestro el dolor de aquellos que hoy son lacerados por la frágil situación de la existencia humana, lo crucial del tiempo que vivimos se refleja en cada gota de ira y de rabia, las emociones que nos mueven hoy, son las mismas que mañana nos harán volver a sonreír, la humanidad se llama a sí misma, se grita, se evoca, los ojos han de ver el camino lleno de rosas sin importar las espinas, y aquellas lágrimas que hoy nos lastiman servirán de abono para la conciencia venidera, los ojos lloran esta realidad porque nuestras almas siguen siendo humanas. Las lágrimas corren cubriendo los rostros, nublan las miradas, es inadmisible no sentir el dolor que infunde 4

aquello que hoy no alcanzamos a entender, ¿es necesaria la tragedia para despertar el lado humano adormecido? El corazón se estruja, se estremece, se achica, ¿qué palabra es la correcta para describir lo que sentimos?, ¿cómo hablar de libertad en un mundo tan lleno de cadenas? El silencio que se impone cuando un nudo de agonía impide la expresión y prohíbe la palabra, ese silencio es el más cruel sonido que hemos producido los humanos, las lágrimas recorren las mejillas, el color del cielo pareciera anunciarnos algo más de lo que hemos alcanzado a mirar, ¿si somos humanos por qué nos dividimos? Se esparcen los fragmentos, se dividen las conciencias, se callan los himnos de la vida y de alegría, en cada lágrima hay mucho más dolor del que se escucha, en cada instante todo es crucial. El río corre y cambia para mantenerse, la humanidad se afronta a su propia contradicción como un acto definitorio de sí misma, se reafirma o se niega, se fortalece o se diluye, con el paso del tiempo las acciones se vuelven más urgentes, más puntales y cruciales, los actos cometidos por encima de la naturaleza armoniosa son las huellas que van quedando en el tiempo para marcar las enseñanzas, ¿pero cuántas veces debemos repetir el dolor hasta comprender de manera definitoria?, ¿acaso es necesario seguir padeciendo hasta que un día al fin comprendamos que lo importante es la vida y no las posesiones materiales? Todo acaba, todo inicia, en la desembocadura del torrente reposan las semillas que sostienen sus corrientes, en cada vida que inicia subyace la semilla humana, como la flor, como la esperanza, por más cenizas que se esparzan siempre habrá un corazón que lata y que genere el movimiento en el río. Se diluye todo lo que nos dio sentido, permanece aquello que nos da razón, en esta contradicción que nos habita los sentidos parecen dislocarse, fragmentos de todo, fragmentos de nada, ¿por qué es tan frágil la situación de la existencia? El tiempo presente es crucial, es definitorio, las campanas suenan en el mundo, se entonan los himnos, se fomentan los muros y las diferencias, se escriben discursos sin palabras, los actos de hoy serán las semillas del mañana, ¿qué futuro queremos para la humanidad? No hay pregunta simple en este mundo complejo, los ojos lloran la realidad y los sentidos se dislocan en los cuerpos,


el tiempo de dolor que ahora vivimos tendrá que dar paso al porvenir humano, la frágil situación de la existencia que afrontamos no puede ser más que el preludio de la conciencia colectiva, de la armonía de las voluntades dirigidas por el deseo de la esperanza, las lágrimas secarán para hacer florecer los versos acallados en la noche, roto el silencio hablará la humanidad.

II El tiempo y su concepción responden a las sociedades en su contexto, en cada período se le ha considerado de manera específica, y aunque hay continuidades, cada sociedad lo interpreta a su modo en el marco de sus estructuras, para los pueblos originarios tiene una explicación y concepción muy diferente a la actual, para ellos está ligado a la comprensión del universo como un todo armónico, su relación e interpretación es parte de la cosmogonía particular que practican, para la sociedad actual el tiempo se vincula mucho más con aspectos productivos de la economía que con la interpretación del universo. Razón y sentimientos se entrelazan para los pueblos originarios, pero para muchas de las sociedades presentes se disocian y hasta parecen estorbarse. Actualmente, el propio cosmos se pretende deshumanizar. En la medida en que avanzamos en el ideal de sociedad moderna, nos alejamos de la vinculación entre sentimientos y razón, y si bien hoy existen voces que pugnan por una mayor conciencia, el entramado social vive ajeno a esta circunstancia. ¿Cómo hemos podido permitir que nos desprenda de nuestra propia esencia humana?, si los seres humanos somos un todo complejo; ¿cómo pensar que tal disociación entre la razón y el sentimiento puede conducirnos al desarrollo?; ¿puede de verdad existir una separación de la razón y los sentimientos en la vida humana? Se concibe a la razón como un proceso sin sentimientos, y se piensa de los sentimientos como un acto sin razón. Somos un todo, sentimientos y razón están entrelazados en nosotros, son lo que nos hace seres humanos, es tiempo para que dejemos de negarnos y nos regresemos la oportunidad de avanzar como sociedad hacia el desarrollo de la vida por encima de la producción y el consumo, somos vida material e inmaterial, somos razón y sentimiento humano. Se nos dice que para ser seres racionales debemos controlar las emociones, verdad a medias, pues si bien en las relaciones con nuestros iguales debemos mediar aspectos propios, cuando hablamos de la generación de ideas y sueños, es precisamente el cúmulo de sentimientos lo que nos mueve, ¿acaso no es el arte ante todo expresión de los sentidos? Cuando admiramos un paisaje natural primero nos provoca un sentimiento y después una idea, somos seres sensitivos y pensantes, hagamos uso de todos nuestros elementos por el bien común.

¿Puede existir una separación de la razón y los sentimientos en la vida humana? Para el tiempo no existe el futuro ni el pasado, vive en el presente, ¿entonces por qué los seres humanos nos empeñamos con el pasado y nos angustiamos por el futuro? ¿Acaso el tiempo no es en todo caso una medida del propio ser humano? ¿Qué es lo que nos hace aferrarnos a lo que no podemos controlar? Razón y sentimiento, nuestra vida transita por periodos y etapas, en cada una de ellas desarrollamos una variedad de situaciones emocionales que interiorizamos, tanto en la mente como en el corazón, hacemos de los hechos y las emociones un conjunto de condicionantes, el tiempo pasa medido por nosotros mismos, de una u otra forma llegamos a convertimos en presa de nuestra propia trampa, hacemos de la razón la medida de los sentimientos y de los sentimientos nuestra razón, entonces comenzamos a ver al tiempo como reflejo de las emociones y no de los pensamientos. El tiempo es todo en cuanto es humanizado, el tiempo es nada cuando lo concebimos como algo incontrolable. Si bien la evolución es natural a la vida, la forma en que la entendemos pertenece a cada especie, a cada sociedad e individuo. Los recuerdos son nuestra mayor riqueza, nos constituyen como seres humanos, a las sociedades dan forma y explican su desarrollo; ¿entonces por qué la memoria es asociada con el pasado si se manifiesta en tiempo presente?; si lo que nos constituye vive en nosotros, ¿cómo podemos disociarlo del presente al conceptualizarlo?; sin la memoria ningún ser tendría explicación de sí mismo, y ninguna sociedad o cultura podría hablar de identidad. La memoria es la vida, esto no significa que estemos aferrados al pasado, esto quiere decir que debemos reconocernos como un todo en el tiempo, la razón y los sentimientos tienen las huellas de la memoria como carta de presentación, despojarnos de ellas nos convierte en seres sin historia, y nada carece de historia, estamos hechos de historia, no como almanaques que coleccionan estampillas, sino como árbol cuyas raíces subyacen en lo profundo. La razón nace del sentir, quien niegue este hecho genera la negación misma de la humanidad; el sentimiento es reflejo de nuestra razón, el articulado de nuestras esencias tiene como elemento central la armonía de las partes, cuando esa armonía se ve afectada comenzamos a padecer una serie de afectaciones en lo mental y en lo físico, y es que justamente la razón y los sentimientos se reflejan de manera tangible mediante situaciones específicas; sin importar que en primera instancia se hayan formulado como algo intangible dentro de nuestro ser, las pasiones 5


al instante en que dejemos de esperarla del cielo y renovemos las arcaicas estructuras de nuestras sociedades.

¿Qué futuro queremos para la humanidad? humanas tienen su cauce en los latidos de la razón, los sentimientos son nuestra razón humana de existir.

III Los conflictos sociales que vivimos son la degradación de la libertad en aras del terror, la violencia que nos lacera en diferentes formas es expresión del odio irracional que oprime a la diversidad. Si todos somos seres humanos, ¿por qué seguir dividiendo fronteras y alzando banderas de la diferencia? Es lo común lo que nos hace especie, es la especie lo que nos caracteriza por nuestras particularidades, un mundo donde quepan todos los mundos es utopía pero no es irrealidad, soñar con un mañana mejor es la urgencia que grita desde las entrañas de la desesperada circunstancia. ¿Para qué seguir fabricando armas cuando la humanidad necesita pan y dignidad? Hay en el orgullo impetuoso las señas de la muerte, la sangre que corre por nuestras venas alimentando los cuerpos es la misma que se derrama en nombre de la libertad, la libertad escrita en rojo se lee y nombra como barbarie. El águila vuela buscando nuevas presas. Los campos de batalla socavan la alegría natural. En el cielo las aves vuelan todos los días, sienten el viento y con él se desplazan; los seres humanos nacemos libres, somos libertad que se fragmenta en una sociedad marcada por los límites de nuestro propio pensamiento, encadenados a estructuras sociales y formas de opresión, la libertad comienza a percibirse como un anhelo cuando en realidad es natural, inconscientes justificamos nuestras propias cadenas y hegemonizamos los castillos de poder individual y social, hay templos sin dioses a los que rezamos esperando se nos otorgue lo que depende de nosotros. Hacer de la libertad una realidad es un hecho conquistable 6

El sueño de la libertad se vuelve irónico cuando dos partes esenciales de la humanidad las anhelamos como si jamás la hubiéramos tenido, estamos tan desnaturalizados de nuestra propia raíz que olvidamos que nacemos libres, que la libertad es en términos individuales un conjunto de decisiones que nos conducen mientras nos conformamos en seres humanos y, que en términos sociales, la libertad es la búsqueda del equilibrio que sustente el concierto de realidades creadas por los sueños; los sueños son lo que deseamos. La libertad no es consumo, el consumo es el discurso que niega la libertad, poseer no es tener, tener no es ser, oculta la verdad se turba la vista social, somos humanos pero medidos a través de la acumulación material. ¿De qué sirve la riqueza si el corazón está vacío? Triste es ver las montañas de soledad en que viven los injuriosos de lo simple, simple es el vuelo de las aves porque es natural. Una serie de condicionantes coartan la libertad, los agravios a la humanidad tienen origen en el deseo de poder y de acumulación, la libertad no se ejerce desde arriba, se construye en equidad igualitaria con superficie horizontal, somos libres porque somos iguales, no hay contradicción en la naturaleza, hay contradicciones en los hechos inhumanos que se dictan desde los castillos de poder, vil es el poder que se ejerce para oprimir, la opresión es el temor a la libertad. En la historia humana la libertad es un anhelo, utopía para unos y destino para otros, las interpretaciones de su significado cambian conforme nos acercamos y alejamos, contradictorios los humanos y las sociedades no alcanzamos a definir sin pre-configurar moldes y esquemas. ¿Cuándo pensaremos con libertad? Somos la cruz que nos pesa y la llave que abre el candado, mientras nos negamos seguimos construyendo muros que nos dividen, no hay maldad original como tampoco hay opresión que dure para siempre, vientos que traen el canto de la libertad suenan en los reverdecidos jardines de la dignidad humana. Tan natural es la libertad como su reclamo por conquistarla. Sedosos los cuerpos libres brillan ante el sol, liberarse es dejar atrás los esquemas hegemónicos del “buen vivir”, tanto por las sociedades como por los individuos, el prejuicio es aliado de la opresión, liberarnos es un acto de belleza superior, los pueblos que rompen cadenas ejercen su natural comunión, desarrollan la raíz propia para re-insertar las virtudes humanas en el corazón mismo de su cultura. Culto no es aquel que dicta en pupitre de lo institucionalizado bajo estándares importados, culto es quien se conoce y defiende sus orígenes de tierra y agua.


La vida surge de las entrañas, las cavernas fueron el principio pero no deberán ser el final, regresar a la oscuridad inicial es negar la humanidad.

IV Fragmentos, silencio, nada, la vida se esfuma, efímera realidad, complejos contextos, mirar no siempre es ver, la risa oculta el dolor, miedos, siempre el miedo, silencio, la voz no siempre se escucha; ¿qué nos hizo despojar a la palabra de su poder de comunicar? Silencio, nuevamente el silencio, del cielo caen las estrellas, esta noche es más oscura, la humanidad peligra, hace mucho que peligra; ¿cuándo estaremos conscientes de nuestra autodestrucción? Las olas golpean en la orilla, espuma que se esparce, se desvanece, las huellas se borran con cada oleaje, el silencio muchas veces suele vestirse de advertencia, callar no siempre es resistir, en ocasiones significa un ya no más, fragmentos, nada, la vida es solamente un instante en tan inmensa realidad. Hablar es expresar, las palabras nombran, gestos y actitudes; ¿cómo saber cuando el dolor ha cubierto el corazón?; ¿es tan difícil comprender el dolor ajeno? La humanidad peligra, siempre ha peligrado, ahora se agudiza el riesgo, la muerte ha dejado de significar, el olvido va venciendo a la memoria, recordar es vivir, olvidar es dar lugar al ocaso de la historia; ¿repetiremos los mismos errores si ya hemos vivido las lecciones?; ¿cuándo aprenderemos que somos nosotros mismos los actores de la vida? Efímera es la conciencia cuando se calla ante la realidad, para el simple es más fácil juzgar, para el humilde es prioritario comprender, la humildad nos hace humanos porque nos permite reconocer otras realidades, todo es efímero en la medida en que dejamos de ser humildes, la soberbia enferma el corazón, en el silencio de la noche se habla de amor, saber que hay más de lo que vemos es aceptar la condición humana de la realidad. Escuchar, observar, comprender, aprender, palabras que usamos con frecuencia; ¿pero somos conscientes de su significado?; ¿hacer uso o desuso de los conocimientos que a diario afrontamos? La educación debe ser el eje de la transformación social, la cultura es la bandera por la cual podremos llegar a renovar la esencia humana, utopía realizable de un mundo mejor, el mar de la tecnología nos conduce al incierto camino de la fragmentación. La memoria es conocimiento, la razón es espíritu de la humanidad, si continuamos permitiendo la relativización de la vida aceptamos que se fragmente la humanidad, miremos de frente lo complejo de la vida, las olas borran las huellas, la humanidad peligra si nos permitimos olvidar. La educación necesita más educación y menos política, educar no es simplemente transmitir conocimientos

específicos, educar es tocar el alma para transformarla, las instituciones dicen educar pero pretenden encajar en moldes lo que siempre ha sido diverso, educar no es acomodar entre paredes los sentidos que impulsan al corazón, educar es dar cauce a los sentidos para que desborden al corazón, fragmentamos la vida si la hacemos estadística, impulsamos a la sociedad cuando reconocemos los saberes de otros escuchando sus silencios, callar es una manera de decir, digamos escuchando a la humanidad. La realidad duele, duele mucho, pero recordemos que nosotros hacemos esa realidad, la historia es humana, somos nosotros los que movemos las ruedas que hacen andar a las sociedades, el dolor es humano, el llanto es un síntoma de estar vivos, aún estamos vivos, la fragmentada visión de la realidad esconde lo complejo de los hechos cotidianos, duele, duele mucho, pero así como se construye por nuestros actos, así también puede transformarse con nuestros actos; ¿adónde iremos?, ¿cómo saber qué es lo mejor?, ¿es posible evitar las fallas? Caminamos el incierto sendero de la vida, la humanidad es un misterio en el sentido de su constitución permanente, a diario cambiamos, a diario reafirmamos saberes y sentimientos, el dolor de hoy dará lugar a la sonrisa de mañana. La humanidad peligra, la fragmentamos, la hacemos un acto corrupto de su propia naturaleza, dejamos de escuchar el silencio y lo atormentamos con ruidos imperecederos, no advertimos el mensaje de los sentidos, sordos nos volvemos mudos, al hablar ya no decimos; murmullos en la arena, las olas borran las huellas, la memoria se desdibuja entre las estrellas que hemos dejado de mirar, parpadeantes instantes de la nada, la nada es ausencia, ausentes olvidamos que somos humanos. La humanidad peligra porque hemos permitido que se convierta en un producto más, consumimos instantes, miramos perplejos, vivir es reconocer que a cada momento le corresponde mucho más de lo que vemos, lejos de los fragmentos la humanidad está compuesta de la memoria que le hace reflexionar y valorar, los sentidos son reflejo de los pensamientos y nuestras ideas se nutren de los sentidos, salvar a la humanidad es un acto de los sentidos que debemos pensar. Fragmentos, silencio, nada. hoy necesitamos más humanidad.

Cristóbal León Campos (México, 1979). Historiador y antropólogo mexicano por la Universidad Autónoma de Yucatán. Editor de Disyuntivas. Cuaderno de Pensamiento y Cultura, colaborador del Periódico Por Esto!, coordinador del libro Ideario pedagógico en Yucatán (CHEY/SEGEY, 2014), coautor del libro Héctor Victoria Aguilar. Esbozo para una biografía (SEGEY, 2015), coeditor del libro Migración cubana y educación en Yucatán. Actores, procesos y aportaciones (SEGEY, 2015). Editor del cuaderno Debate Pedagógico y El Mensajero Escolar, editados por la Casa de la Historia de la Educación de Yucatán/SEGEY. Autor de En voz íntima (Disyuntivas ediciones, 2017). Miembro de la Asociación Mexicana de Estudios del Caribe (AMEC). Miembro del equipo de promoción de Archipiélago. Revista cultural de Nuestra América.

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DE LA CRISIS DEL TRABAJO

AL CAMINO QUE VIENE Nils Castro

Al discutir la pandemia de Covid-19 y sus consecuencias, que tan rápidamente han agravado la crisis económica que ya estaba en ciernes, es común referirse a la situación de “la clase trabajadora”. Ésta hace años venía sufriendo el incremento de la cesantía, el subempleo, el trabajo precario y el “autoempleo”. La creciente privatización de las economías y concentración del gran capital han incrementado la desigualdad, el deterioro de los servicios públicos, la vulnerabilidad de esa clase y el número de los que, de antemano, difícilmente podían satisfacer sus necesidades básicas. Desde la pandemia, quienes no tienen más medio de vida que la posibilidad de trabajar han arribado a una situación extrema. Según la OIT, el 81% de la fuerza de trabajo mundial es quien ahora más padece el cierre total o parcial de las actividades económicas. Se perdieron 305 millones de empleos formales en el segundo trimestre de este año, y de los 2,000 millones que subsisten en la economía informal, al menos 1,600 millones pueden quedar sin nada, tras una reducción del 60% de sus ingresos en el primer mes de la pandemia.1 Con el auge del neoliberalismo, muchas empresas abandonaron la producción de bienes para optar por el lucro en los negocios financieros. Además, desde la tercera y cuarta revoluciones tecnológicas, el gran capital acomete reestructuraciones que sus empresas más potentes promueven, para ahorrar costos, reponer su tasa de ganancias y acumular excedentes. Se modifican así las condiciones del mercado, a lo que los demás actores ― económicos y políticos― han tenido que readecuarse. Esto incluye al mercado laboral, dado que estos cambios redefinen los tipos y reducen la cantidad de los trabajadores que las compañías emplean, dejando fuera a los otros. Entre los afectados por ello están las organizaciones sindicales, que con eso no solo pierden afiliados, sino peso social y político. Y aunque las causas de malestar y protesta sociales crecen, en América Latina las grandes confederaciones sindicales, salvo contadas excepciones y momentos, ya no representan ni encabezan a las mayorías populares. Las grandes movilizaciones de Cf. Simona Violett Yagnova, “Los desafíos del mundo del trabajo”, en Alai del 24 de julio de 2020.

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protesta en los meses previos a la pandemia, en Bolivia, Colombia, Chile, Ecuador, Haití, Honduras, Puerto Rico y hasta en Estados Unidos, hoy expresan a multitudes autoconvocadas, social y culturalmente plurales, sin organización estable ni duradera. Representan a la vario pinta muchedumbre que los latinoamericanos llamamos “la gente”, la cual ya está cabreada. Pasados esquematismos ideológicos implantaron nociones que seguido no se adecúan ―verbal ni conceptualmente― a nuestras realidades. En la práctica, la que llamamos clase obrera, o clase trabajadora, en nuestra América envuelve diversas configuraciones. En las áreas urbanas ese sector se fragmenta entre el empleo precario, los trabajadores por cuenta propia, los subcontratistas, los trabajos tercerizados, y la creciente suma de trabajadores excluidos o cesantes, además de quienes conservan empleos formales, más proclives a formar sindicatos, cuando la ley no se los prohíbe. Aparte de la creciente cifra de parados, en el conglomerado laboral conviven trabajadores independientes, empleados del comercio y administrativos, pequeñas empresas, talleres artesanales, micronegocios sostenidos por el dueño y familia, comerciantes callejeros y empleadas domésticas. Como además trabajadores de la enseñanza pública y privada, así como los profesionales y técnicos independientes, dotados de conocimientos y hasta de medios de trabajo especializados ―con frecuencia hostigados por interminables deudas e incertidumbre―, de donde surgen no pocos dirigentes políticos. Asimismo, están quienes tienen el privilegio de servir a empresas de tecnología avanzada2. Hay que investigar y proponer modos adicionales de organización. A la par, con referencia al país rural, llamamos campesinos a cuantos viven en el campo, pero que en la vida concreta son precaristas o minifundistas, trabajadores sin tierra, trabajadores estacionarios, pequeños y medianos productores, latifundistas que explotan peones o empresas nacionales y compañías transnacionales que explotan a obreros agrícolas.

Cf. Manuel Barrera Moreno, “Sector informal de la economía: ¿Nuevo sector social para la reestructuración de Chile?”, en Alai del 18 de julio de 2020. 2


Esa polifacética realidad del trabajo debe comprenderse dentro de la naturaleza plural ―más frecuentemente estudiada― de la heterogénea vida étnico‑cultural, socioeconómica y pluri‑regional de nuestros países. Vida hace siglos sometida a un complejo régimen de discriminaciones y exclusiones, relativas al nivel de ingresos, la región de origen o residencia, los rasgos raciales, sexo, edad y creencias de las personas que les abren o cierran su acceso a status, empleo y oportunidades. Ahora los efectos de la pandemia y la cuarentena expanden la crisis general ―económica, social, política y ética― iniciada antes del Covid-19, que al incidir en el enjambre de reclamos de las diversas fracciones sociales, agita a un tropel de luchas dispersas. Aunque, a su vez, los intereses plutocráticos obtienen y consolidan ventajas. La crisis, al avanzar, polariza: los grandes consorcios acopian y concentran capitales, mientras los actores menos fuertes quiebran, la masa trabajadora empobrece y las capas medias ven cercarse el abismo. Cuando esta pandemia termine muchos patrimonios se habrán perdido y no pocas pequeñas y medianas empresas habrán cerrado para siempre. Pero aunque los grupos más castigados son mayoritarios, tienen menor presencia real ante los órganos del poder político. Esta desventaja agrava su subordinación a las entidades y la cultura dominantes. Tanto más cuando la crisis igualmente se manifiesta en la corrupción de las relaciones entre el gobierno y los negocios privados. Como también en la pérdida de representatividad y eficacia del sistema político y de los partidos, incluso muchos de izquierda trancados en pretéritas formas de organización y comunicación. Y asimismo en el descrédito de los Parlamentos y el extravío de su legitimidad. Todo lo cual impone una cerrazón del sistema, que ya no asume las nuevas situaciones, necesidades y demandas de la población mayoritaria. Al estudiar los grandes movimientos nacional‑populares latinoamericanos de los años 30 y 40 del siglo pasado ―como el getulismo, el peronismo y el cardenismo―, Ernesto Laclau concluyó que ante la cerrazón política de su tiempo, esos movimientos habían generado las motivaciones, el discurso y el liderazgo necesarios para equiparar y reunir la pluralidad de intereses, reclamos y expectativas de múltiples colectividades descontentas. Un proyecto capaz de asumir sus indignaciones y demandas ―de distintos orígenes, carácter y localización― de la clase media, del barrio y del asentamiento rural, de los pequeños comerciantes, junto a las de los trabajadores y los carentes de empleo. A la visión política y la corriente histórica de juntar esa alianza de reivindicaciones insatisfechas, y conjugarlas para formar un sujeto colectivo opuesto al poder establecido, Laclau la denominó populismo. Este daba cuerpo a una contracultura, como

antes la llamó Antonio Gramsci, capaz de confrontar al sistema de poder y al sentido común dominantes, y erigirse como su adversario en la confrontación entre “nosotros” el pueblo y “ellos” la oligarquía, así como en el enfrentamiento liberador de la nación frente al imperialismo. Esa comprensión gramsciana del populismo es, a su modo, como corriente transgeneracional, un precedente del progresismo de inicios del siglo XXI (aunque probablemente ni Hugo Chávez, Lula o Evo Morales hayan sido lectores de Laclau). En los tiempos que hoy se precipitan, esa alianza de reclamos y reivindicaciones incluye otros factores: mayor complejidad y apremio sociales, menor protagonismo de las organizaciones sindicales, creciente presión del proletariado informal, y alta capacidad de “la gente” para comunicarse entre sí y autoconvocarse, incluso sin ser parte de organizaciones constituidas. Así como otras formas de organización, centradas no solo donde los obreros trabajan, sino en las comunidades donde el pobretariado y su prole cohabitan con sus semejantes. Vale anotar que estas son los espacios socio‑territoriales donde el general Omar Torrijos llamaba a constituir sus núcleos de militancia, donde combinar la discusión de los temas nacionales con la atención a los problemas locales. Al cabo, ¿quién es la materia de esa alianza plural de reclamos a quien se moviliza como nuevo sujeto político para transformar la realidad, su propia realidad? Es “el pueblo”, ¿pero éste quién es? No hay mejor respuesta ― por su demostrado alcance como convocatoria masiva y su eficacia como proyecto para luchar juntos― que la de Fidel Castro en La historia me absolverá, publicada en 1953, unos 30 años antes de las primeras obras de Laclau. 9


Esa proclama, más allá de ser su alegato ante el tribunal tras el revés del asalto al cuartel Moncada, miraba al próximo futuro y fue su llamado al pueblo cubano a rebelarse. Allí dice: Entendemos por pueblo, cuando hablamos de lucha, la gran masa irredenta, a la que todos ofrecen y a la que todos engañan y traicionan, la que anhela una patria mejor y más digna y más justa; la que está movida por ansias ancestrales de justicia por haber padecido la injusticia y la burla generación tras generación, la que ansía grandes y sabias transformaciones en todos los órdenes y está dispuesta a dar para lograrlo, cuando crea en algo o en alguien, sobre todo cuando crea suficientemente en sí misma, hasta la última gota de sangre.3 Enseguida de lo cual Fidel describe ese complejo sujeto y lo convoca a protagonizar las siguientes etapas del acontecer nacional: Nosotros llamamos pueblo, si de lucha se trata, a los seiscientos mil cubanos que están sin trabajo deseando ganarse el pan honradamente […]; a los quinientos mil obreros del campo que habitan en los bohíos miserables, que trabajan cuatro meses al año y pasan hambre el resto compartiendo con sus hijos la miseria, que no tienen una pulgada de tierra para sembrar […]; a 3 Cf. Fidel Castro, La historia me absolverá, en http://www.radiorebelde.cu/26-juliorebelde/lahistoriameabsolvera.html. Cursivas de NC. 4 Ídem.

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los cuatrocientos mil obreros industriales y braceros […], cuyas conquistas les están arrebatando, cuyas viviendas son las infernales habitaciones de las cuarterías, cuyos salarios pasan de las manos del patrón a las del garrotero, cuyo futuro es la rebaja y el despido, cuya vida es el trabajo perenne y cuyo descanso es la tumba; a los cien mil agricultores pequeños, que viven y mueren trabajando una tierra que no es suya […], que no pueden amarla, ni […] plantar un cedro o un naranjo porque ignoran el día que vendrá […] la guardia rural a decirles que tienen que irse; a los treinta mil maestros y profesores tan abnegados, sacrificados y necesarios al destino mejor de las futuras generaciones y que tan mal se les trata y se les paga; a los veinte mil pequeños comerciantes abrumados de deudas, arruinados por la crisis y rematados por una plaga de funcionarios filibusteros y venales; a los diez mil profesionales jóvenes: médicos, ingenieros, abogados, veterinarios, pedagogos, dentistas, farmacéuticos, periodistas, pintores, escultores, etcétera, que salen de las aulas con sus títulos deseosos de lucha y llenos de esperanza para encontrarse en un callejón sin salida, cerradas todas las puertas, sordas al clamor y a la súplica. ¡Ése es el pueblo, cuyos caminos de angustias están empedrados de engaños y falsas promesas; no le íbamos a decir: “Te vamos a dar”, sino: “¡Aquí tienes, lucha ahora con todas tus fuerzas para que sean tuyas la libertad y la felicidad!”4 Algunos “politólogos” tal vez recuerdan La historia me absolverá como huella de un fallido intento, sin percatarse de cómo esa arenga tiende un arco que se proyecta desde aquel populismo precursor de procesos de liberación nacional, hasta la recién pasada y la próxima marejadas del progresismo latinoamericano, para abrirle camino a un mundo mejor. En medio de la incertidumbre y las perspectivas de lo que ahora sucede ―la crisis de la economía y del trabajo, las consecuencias que seguirán a la pandemia―, de nueva cuenta La historia me absolverá, con su penetrante lectura de la complejidad social, de la cerrazón política y de sus alternativas, es un grito sobre lo que hoy toca comprender y lo que mañana podrá acontecer (o debemos hacer).

Nils Castro (Panamá, 1937). Catedrático, ensayista y diplomático panameño. Fue asesor del general Omar Torrijos y de presidentes y cancilleres de su país. Es autor de estudios sobre ideología y cultura en América Latina, y en los últimos años se ha dedicado principalmente al análisis de la coyuntura política en los países del Hemisferio. Entre sus obras destacan Estructuralismo y marxismo (junto con Henri Lefebvre, Adolfo Sánchez Vázquez y Romano Luperini, 1970), Las izquierdas latinoamericanas: observaciones a una trayectoria (2005) y Las izquierdas latinoamericanas en tiempos de crear (2012). Su ensayo La brecha por llenar mereció en Cuba el Premio Pensar a Contracorriente. Fue embajador de Panamá en México.


DÍA DE LA CULTURA NACIONAL EN CUBA Abel Prieto

1 Celebramos este año el Día de la Cultura Nacional en medio de circunstancias excepcionales. Las restricciones impuestas por la pandemia obligaron a los creadores y a las instituciones a trasladar eventos, presentaciones y debates al ámbito virtual. La televisión apoyó ese gran esfuerzo, y puede decirse que no ocurrió el previsible “apagón” cultural. No obstante, el público acostumbrado a frecuentar los circuitos artísticos sufrió un cambio drástico en sus hábitos culturales y una reducción de sus opciones de enriquecimiento espiritual. A la pandemia y sus secuelas de toda índole se sumaron los efectos del recrudecimiento del bloqueo, que se hizo más asfixiante que nunca. Enfrentamos limitaciones que obstaculizaron la participación de la población en los procesos culturales y la proyección social de escritores, artistas, instructores de arte y promotores, y de sus organizaciones e instituciones, desde la UNEAC, la AHS, la Brigada José Martí y los Institutos y Consejos del Ministerio de Cultura hasta la red de bibliotecas, museos, casas de cultura y demás entidades provinciales y municipales. Si echamos un vistazo a nuestra región, advertiremos que el impacto de la epidemia de la COVID-19 sobre el movimiento artístico ha sido devastador. Un mensaje circulado en julio de 2020 por la revista Conjunto de la Casa de las Américas denunció la situación desesperada del teatro latinoamericano: Mientras grupos y artistas generan iniciativas virtuales para sostener la actividad creadora y la comunicación con el público y con sus colegas de todas partes (…) como impulso vital para impedir que el teatro muera, muchos gobiernos neoliberales, carentes de políticas culturales humanistas e indiferentes a la necesidad de preservación y afirmación de la identidad de sus pueblos, dan la espalda a la cultura y a sus artistas. Sin embargo, a diferencia de lo ocurrido allí donde reina el neoliberalismo, la cultura entre nosotros no ha quedado huérfana. En la Cuba satanizada por la maquinaria de

mentiras de los medios y las redes sociales, la dirección del país ha seguido respaldando a creadores e instituciones. Protegió en particular a músicos y artistas escénicos no subvencionados, cuyos ingresos provenían de sus actuaciones en espacios públicos. Como dijo Díaz-Canel: “Con el cuerpo herido de dolencias y escaseces, Cuba no olvidó a sus artistas”. Entretanto, en una clásica maniobra oportunista, el gobierno de los Estados Unidos y el núcleo fascista de Miami decidieron aprovechar la ocasión para reverdecer, con saña particular, su vieja aspiración de dividir a los sectores intelectuales cubanos, distanciar a los creadores de la institucionalidad revolucionaria y pregonar el debut de su quinta columna de “disidentes” tan largamente soñada.

2 Llegamos en 2021 al Día de la Cultura Nacional después de conmemorar el aniversario 60 de “Palabras a los intelectuales” y de la fundación de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba, y el 35 de la Asociación Hermanos Saíz. Estas conmemoraciones no fueron rituales vacíos. Sirvieron para motivar un análisis riguroso y crítico en torno al protagonismo que deben asumir los escritores y artistas en el diseño y la conducción de los programas culturales. En su discurso del 28 de junio a propósito de “Palabras a los intelectuales”, Díaz-Canel volvió sobre puntos vitales que Fidel había tocado seis décadas atrás. Resaltó que el único camino viable en términos de política cultural es el diálogo. No el “diálogo” falso, como show, que reclaman para las redes y los medios a su servicio los ruidosos anexionistas; sino el “verdadero”, el “real y honesto”. El propio clima creado por Fidel para aquellos encuentros de junio de 1961, gracias a su humildad y a su capacidad de escuchar, significa, para Díaz-Canel, un ejemplo del modelo de comunicación que debe establecerse entre la vanguardia política y la vanguardia intelectual: “Esa parte de su discurso es una lección de ética y de solidez cultural, de respeto al otro; es una prueba de cómo funciona el diálogo verdadero, con el oído atento a las voces inconformes o disonantes y la palabra dispuesta a responder, pero no para vencer, sino para aprender, 11


aceptar, convencer: sin prepotencia y sin soberbias estériles. No impone, razona.” Díaz-Canel, a su vez, reveló sus experiencias cotidianas en ese tipo de intercambios como ejercicio sistemático y fecundante “en el empeño de construir consensos y articular acciones”. Insistió en que continuaría compartiendo muchas ideas con la intelectualidad “en el diálogo vivo, que no ha cesado ni cesará”. Mencionó al propio tiempo las decisiones tomadas por la dirección del país para preservar la cultura, en medio de las enormes dificultades y carencias del presente: No se esperó la demanda de los artistas. Se pensó en todos y en sus necesidades fundamentales en un contexto plagado de incertidumbres y malas noticias económicas globales que mantienen en suspenso los magros ingresos de una nación pobre y bloqueada. (…) // Eso no tiene otro nombre que Continuidad. Aquel diálogo de 1961 está vivo, aunque en más de un momento en estos años lo hayamos descuidado, pospuesto, malentendido y puede que hasta maltratado. Despejó asimismo cualquier temor de que pudieran regresar las posiciones dogmáticas y sectarias que distorsionaron en una época nuestra política cultural. Hay que aprender del pasado, dijo: para que las experiencias negativas no se repitan y tampoco se eternicen en la memoria con efecto paralizador; para que las positivas se sistematicen; para 12

Para Fidel la cultura era la clave de la libertad de los seres humanos que los miedos infundados no se tornen creíbles; para que los oportunistas y mediocres no tengan jamás poder sobre la creación; para que los mercenarios no desprestigien nuestro abanico cultural; para que la crítica se haga desde lo artístico y lo profesional y no desde las apreciaciones externas, que suelen ser estériles y producir reacciones contrarias; para que la Revolución que se hizo por la justicia y la libertad no dé pie a confusiones que las nieguen. Subrayó además aspectos definitorios con respecto a la libertad de creación y al alcance del “dentro de la Revolución” formulado por Fidel y revisitado en la contemporaneidad: “…la obra de arte tiene no solo el derecho sino la misión de ser provocadora, arriesgada, desafiante, cuestionadora, también enaltecedora y emancipadora. Someterla a la censura subjetiva y cobarde es un acto de lesa cultura. La libertad de expresión en la Revolución sigue teniendo como límite el derecho de la Revolución a existir”. “Dentro de la Revolución”, ratificó, “sigue existiendo espacio para todo y para todos, excepto para quienes pretenden destruir el proyecto colectivo”. Martí “excluyó a los anexionistas de la Cuba con todos y para el bien de todos” y Fidel hizo lo mismo en 1961 con “los


incorregiblemente contrarrevolucionarios”. Del mismo modo, “en la Cuba de 2021 no hay cabida para los anexionistas de siempre ni para los mercenarios del momento”. Díaz-Canel desmontó el juego sucio del enemigo, sus intenciones, sus modos de actuar y de mentir, y adelantó los planes que han tramado para desestabilizarnos: No somos ingenuos. Está demasiado claro que nuestros adversarios tratan, por todas las vías, de provocar un estallido social y han escogido para inducir provocaciones un momento especialmente difícil para el país por los daños acumulados debido al reforzamiento criminal del bloqueo y el desgaste generado por el largo e intenso período de pandemia, asociado a los brotes y rebrotes de la COVID-19. (…) // Preservar, bajo el peor de los ataques, la independencia y la soberanía nacional seguirá siendo la primera prioridad para quien se sienta revolucionario y patriota, aunque esas palabras en ciertos círculos se consideren obsoletas. // Obsoleta es la dependencia, obsoleta es la humillación al poderoso. De todas las libertades, la más preciada es la que nos libera a todos los que compartimos un sentimiento, la que nos inflama de orgullo ante el triunfo de un compatriota, la bandera que se iza y el himno que se entona. No es posible hablar hoy del 20 de octubre sin detenerse en este texto tan hondo y convincente de Díaz-Canel.

3 Para Fidel la cultura era la clave de la libertad de los seres humanos, de su capacidad para no ser engañados, y el mejor antídoto para sortear las trampas seductoras del consumismo. Podía ser un componente primordial de la calidad de vida, del nivel de vida, en una concepción de la felicidad muy diferente a la promovida por la publicidad capitalista, atada a la acumulación irracional de cosas materiales —con el consiguiente saqueo de los recursos naturales y el acelerado deterioro del medio ambiente. Pero para Fidel la cultura representa algo más. La llamó más de una vez “escudo y espada de la nación”: el escudo, ese núcleo identitario que atesoramos, nos resguarda de las influencias desintegradoras, como dirían Cintio y Lezama; la espada, por su parte, es capaz de llegar muy lejos y transporta la verdad de nuestro país (y la defiende) en los sitios más remotos. En 1993, en los días más amargos del Período Especial, Fidel dijo en la UNEAC aquella frase que ha sido recordada con frecuencia: “La cultura es lo primero que hay que salvar.” Se refería al arte y a la literatura, sí, pero igualmente al vínculo cognoscitivo y afectivo entre cultura y nación y a la suma de

conocimientos imprescindibles para que el ser humano pueda defender su libertad, su memoria, sus orígenes, y deshacer la vasta telaraña de manipulaciones que le cierran el paso día a día. Unos cinco años después, en el VI Congreso de la organización, Fidel habló de la globalización cultural. Dijo que era “el más importante de todos los temas, la más grande amenaza a la cultura, no solo a la nuestra, sino a la del mundo”. Había que defender nuestras tradiciones, nuestro patrimonio, nuestra creación, ante el “más poderoso instrumento de dominación del imperialismo”. Y concluyó: “aquí todo se juega: identidad nacional, patria, justicia social, Revolución, todo se juega”. A la luz de esta severa advertencia, comprendemos más cabalmente la envergadura de la frase sobre “lo primero que hay que salvar” y el impulso personal que dio Fidel a la formación a escala masiva de instructores de arte, a introducir la apreciación artística en el programa televisivo “Universidad para todos”, a constituir talleres de ballet para niños de barrios humildes, a la multiplicación de editoriales en todo el país y a muchas otras iniciativas de difusión lo más amplia posible de la cultura. Díaz-Canel está pensando en estas ideas de Fidel cuando, en el discurso ya citado, afirma que nuestro enemigo “no ha logrado jamás horadar el muro infranqueable de la sólida cultura e identidad nacional”. De ahí que se empeñe en insertar sus mensajes propios de la chatarra seudocultural, cargados de vulgaridad, “en esos espacios que dejamos vacíos, confiados en que la masificación de la

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las cosas y construir una narrativa que adultera todo. (…) El mejor mentís a las campañas de odio y desinformación es la obra misma de los artistas cubanos, con toda su complejidad y diversidad, pues el arte que se auspicia desde las instituciones culturales creadas por la revolución es crítico, no es un arte mojigato ni contemplativo… 5 El 22 de agosto de 1980, el Consejo de Ministros aprobó que el 20 de octubre fuera considerado oficialmente Día de la Cultura Nacional. Hart hablaba con mucho orgullo del significado de que se unieran en esa fecha el poderoso legado de la creación artística y literaria de nuestro país y la tradición patriótica y revolucionaria que se extiende desde 1868 hasta el triunfo de enero del 59.

educación y la cultura iban a resolver espontáneamente un acumulado histórico de desigualdades de siglos que no se curan ni en seis décadas de Revolución”. Y reconoce, con franqueza y transparencia, que “somos responsables también de nuestros índices de marginalidad”. De ahí que no podamos abandonar en ningún momento “la querella abierta por Fidel contra la incultura” desde 1961 y “seguir apostando a la decencia y a la riqueza que aporta al ser humano la cultura artística, sin cansarnos”.

4 Desde hace unos días, la “espada” certera e influyente que veía Fidel en la cultura nacional está en México, en el Festival Internacional Cervantino, donde Cuba es el país invitado de honor. Nuestro Ministro, el poeta Alpidio Alonso, preside una numerosa delegación. Entrevistado por el periódico La Jornada, respondió preguntas inevitables acerca de las campañas anticubanas que han querido implicar al sector cultural. “No existe ningún tipo de confrontación entre las nuevas generaciones y los artistas de la isla con su gobierno”, asegura Alpidio. Y agrega: “el papel de la cultura es central para el proyecto de la revolución y el socialismo cubano que nació hace más de 60 años”. No tiene precedente: la manera en que se ha utilizado de forma perversa la tecnología en función de falsear 14

El itinerario que nos lleva de Céspedes y Perucho Figueredo hasta los jóvenes que hoy estudian en las escuelas de arte desemboca en Martí y en Fidel y pasa por Rubén, Lam, Alejo, Lezama, Virgilio, Guillén, Cintio, Fina, Alicia, Mariano, Fayad, Retamar, Haydee, Graziella, Barnet, Nancy, Alfredo, Eusebio, Torres Cuevas, Formell, Silvio, Choco y tantos otros. Tiene que ver con la identidad cubana, con sus esencias, con su perfil irrepetible, y tiene que ver de igual forma con los ideales de emancipación y justicia social que han inspirado a nuestros creadores. Cintio Vitier nos recordó en el año sombrío de 1993 que no puede separarse el destino de la Revolución del destino de la patria: “Lo que está en peligro, lo sabemos, es la nación misma. La nación ya es inseparable de la Revolución que desde el 10 de octubre de 1868 la constituye, y no tiene otra alternativa: o es independiente o deja de ser en absoluto.” Nación y Revolución, Patria y Revolución, no pueden concebirse separadas. Tampoco es posible imaginar la auténtica cultura cubana, la cultura nuestra, vigorosa y genuina, vendiéndose al Imperio, aliándose al anexionismo. Si es realmente cubana, si nace de nuestras raíces, si ha sido gestada por hombres y mujeres (vivan donde vivan) portadores de aquella cubanía que definió Fernando Ortiz, va a estar ligada indisolublemente al binomio de Nación y Revolución, de Patria y Revolución.

Abel Prieto (Pinar del Río, 1950). Escritor, académico y político cubano. Estudió Letras Hispánicas en la Universidad de La Habana, en donde fue también profesor de literatura. Fue director de la Editorial Letras Cubanas y presidente de la Unión de Escritores y Artistas de Cuba (UNEAC). Posteriormente, fue Ministro de Cultura (1997-2012) y es actualmente presidente de Casa de las Américas. Autor de diversos relatos, en 1999 publicó la novela El vuelo del gato. Fuente: Blog del autor


EDUCACIÓN EN LA PANDEMIA Daniar Chávez Jiménez y Rubén Darío Ramírez Sánchez

La emergencia de la pandemia del SARS-CoV-2, conocida como COVID-19 o coronavirus, obligó a que la mayoría de los países del planeta optaran por el confinamiento forzado, el distanciamiento social y la paralización de las actividades públicas. En este contexto, los sistemas educativos, tradicionalmente basados en la enseñanza presencial, fueron ajustados o reconvertidos a la enseñanza en línea basada en el uso de dispositivos tecnológicos. La oportunidad no podía ser mejor para el uso de las nuevas tecnologías. Redes sociales como Facebook, Twitter, Linkedin, Instagram, YouTube, Pinterest o WhatsApp, entre muchas otras, llevan años anunciando con bombo y platillo sus cada vez más novedosas herramientas, que transforman día con día los espacios comunicacionales a nivel personal, laboral, académico, lúdico o informativo. Con la llegada de la denominada Web 2.0, o Web social, en el 2004, internet experimentó importantes transformaciones en el uso de la información, pues abrió la oportunidad a los usuarios de no sólo ser consumidores de contenidos, sino también creadores y productores de los mismos. En el 2006, el advenimiento de la Web 3.0 amplió las perspectivas de participación de amplios sectores sociales de la población mundial. Múltiples espacios y posibilidades se abrieron para la participación colectiva y la democratización de la información y el conocimiento. Lo cierto es que, en la última década, el uso y el acceso a internet creció enormemente a nivel mundial. En América Latina se estima que en la actualidad el acceso de usuarios oscila entre el 60 y 85%, cuando en el 2011 apenas ascendía al 39% de la población total. Las altas tasas de crecimiento de amplios sectores sociales para poder acceder a internet, mostraron muy rápido la terrible realidad de la brecha digital o tecnológica que se generó entre los países más desarrollados y los países menos desarrollados, entre los sectores sociales más acomodados y los más desposeídos, pues dejó en evidencia que el acceso a la información y al conocimiento es un factor de incidencia en la generación de pobreza y marginación social. Mientras mayor es la brecha tecnológica o digital, mientras más reducidas son las posibilidades de acceso a la información entre los más privilegiados y los menos privilegiados, mayores son las

desigualdades que se generan en el acceso a la educación, a la salud, a la vivienda, a la fuerza laboral, a la alimentación, etc. Además, volvió a poner el dedo en el renglón al acentuar la necesidad de reconocer cómo se distribuye el uso de internet entre la población mundial, determinada inminentemente por su situación socioeconómica, su ubicación geográfica y geopolítica, así como su edad, su sexo y su condición física o su aspecto, entre muchas otras formas de discriminación comúnmente invisibilizadas. Debido a estas realidades, tras las primeras semanas de confinamiento, originadas por la emergencia sanitaria, los países con economías emergentes y con altos índices de pobreza han presentado limitaciones importantes para ofrecer los servicios educativos públicos a amplios sectores sociales. En México, como en la gran mayoría de los países de América Latina, la estructura social se encuentra dividida entre un limitado sector que tiene acceso a una vida cómoda, extensas franjas medias que campean las crisis con muchas dificultades y una mayoría de población que lidia en su vida diaria desde los márgenes de la pobreza. De acuerdo con el CONEVAL, en 2018 en México 52.4 millones de personas vivían en situación de pobreza (43.6%) y 9.3 millones en pobreza extrema (7.6 %), lo que da como resultado que de cada 10 mexicanos, cuatro carecían de recursos para subsistir diariamente.1 Esta condición marginal se acentúa en las zonas rurales, donde el 40.8% sufre pobreza moderada y 17.4% pobreza extrema; mientras que en las zonas urbanas, el 34.3% se encuentra en pobreza moderada y 4.7% en pobreza extrema. De acuerdo con CONEVAL, también en 2018 21.4 millones de personas (17.5%) tenían ingresos inferiores a la Línea de Bienestar Mínimo (valor monetario de una canasta alimentaria básica), mismo segmento de población que se encontraba en rezago y sin acceso a la educación. De acuerdo con la Encuesta Intercensal del INEGI en el 2017, la población de 15 años o más que no sabía leer ni escribir y el número de personas que no había iniciado o concluido su educación primaria o secundaria, ascendía a 30.331.242 personas, lo que correspondía al 35% de la población, de los cuales el 4.5% eran analfabetas.2 CONEVAL (2018). “Medición de la pobreza en México 2008-2018”. Recuperado de: https://www.coneval.org.mx/Medicion/Paginas/PobrezaInicio.aspx. 2 INEGI (2017).Características educativas de la población”. Recuperado de: https:// www.inegi.org.mx/temas/educacion/. 1

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escuelas privadas y una disminución en la matrícula de cerca de un 30%.4

En estas condiciones de desigualdad y rezago histórico, la propagación de la pandemia obligó a que el gobierno federal cancelara las clases presenciales y las transmitiera por radio y televisión, sin una estrategia pedagógica clara, que considerara la gran diversidad cultural y socioeconómica que rige en los amplios y muy diversos territorios de todo el país, así como la gran desigualdad que impera en el uso y acceso a internet y a otros medios de información y comunicación. En este sentido, la precariedad estructural sobre la que se asienta el sistema educativo en México complejizó la educación de 36.6 millones de estudiantes de todos los niveles, que eran atendidos en 265.002 escuelas por 2.1 millones de profesores, debido a que el confinamiento transformó transversalmente la vida cotidiana de la población, tanto del 56.6% de las personas ocupadas que trabajan en la informalidad y “viven al día”, como de aquellos siete niños, de cada diez, que no reciben ayuda gubernamental.3 En el caso de la educación privada, de acuerdo con la Confederación Nacional de Escuelas Particulares (CNEP), se atendía a 5.321.481 alumnos, con 485. 188 profesores, lo que representaba el 15% de la totalidad del sistema educativo. Driveth Razo estimó que alrededor de dos millones de alumnos, de diferentes niveles académicos de escuelas privadas, se iban a dar de baja para iniciar su migración a la educación pública. Además, frente a la crisis, se estima que cuatro de cada 10 escuelas desaparecerán, lo cual significa el cierre de 657 INEGI (2020). “Características educativas de la población”. Recuperado de: https:// www.inegi.org.mx/temas/educacion/. 3

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A la precariedad social, económica y cultural que caracteriza a la educación, en la pandemia se sumó la marginalidad digital, misma que hace patente la división entre los que tienen y los que no tienen acceso a internet, pues el 13% de las escuelas públicas del país no cuentan con servicio de energía eléctrica, cerca del 45% no cuenta con equipos de cómputo (o estos no funcionan) y apenas 37.7% tiene acceso a internet.5 Estas condiciones de conectividad han limitado la formación escolar en casa, principalmente de los alumnos de primaria, secundaria y preparatoria, pues el 78.6% de los hogares con niños en edad de estudiar esos niveles tuvieron dificultades para seguir la educación a distancia por falta de computadora o de internet.6 Según la Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares, en 2018 la población usuaria de internet era de 65.8% y más de 16 millones de hogares no tenían cobertura; pero la disparidad se hace más notoria cuando vemos que el 73.1% de los habitantes urbanos son usuarios de internet, mientras que solo el 40.6% de las zonas rurales tienen acceso a él.7 De acuerdo con la Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales, en México 257.146 niños y adolescentes (1.08% de la población de entre 7 y 17 años) no tiene acceso a televisión (lo que representa el 4.47%), a radio (el 54.72%), ni a internet (el 24.84%),8 limitaciones que hacen imposible el estudio a distancia para este segmento social, situado principalmente en las comunidades más alejadas de los centros urbanos. Como resultado de esta falta de conectividad, según la encuesta ENCOVID-19, el 78.6% de las personas reportaron haber tenido dificultades para continuar con la educación de niños y adolescentes en casa, debido a que el 48.5% tuvo problemas por falta de computadora e internet; 31.4% por falta de apoyo por parte de los maestros; 21.1% por distracción de los estudiantes; 17.1% por falta de conocimientos; 14.9% por falta de libros y/o material didáctico, siendo los estados de Chiapas (11.09%), Tabasco (24.76%), Hidalgo (27.23%) y Oaxaca (27.56%) Driveth Razo (2020). “Educación privada a la baja, efectos del Covid-19 en la educación”. Observatorio de Innovación Educativa, Tec. Monterrey, 7 de octubre. Recuperado de: https://observatorio.tec.mx/edu-news/educacion-privada-a-la-bajamexico. 5 SEP (2020). “Principales cifras del Sistema Educativo Nacional 2018-2019”, México, SEP. Recuperado de: <https://www.planeacion.sep.gob.mx/Doc/estadistica_e_ indicadores/principales_cifras/principales_cifras_2018_2019_bolsillo.pdf>. 6 Belén Hernández (2020). “Los indicadores en educación y pobreza en México van a ser peores tras la pandemia”, El País, 3 de agosto. 7 INEGI (2019). “Encuesta Nacional sobre Disponibilidad y Uso de Tecnologías de la Información en los Hogares (ENDUTIH, 2019)”. Recuperado de: https://www.inegi.org. mx/programas/dutih/2019/. 8 Instituto Federal de Telecomunicaciones (2018). “Encuesta Nacional de Consumo de Contenidos Audiovisuales, 2018”. Recuperado de: http://www.ift.org.mx/sites/default/ files/contenidogeneral/medios-y-contenidos-audiovisuales/encca18nacional.pdf. 4


los que presentan los menores porcentajes de conectividad a internet en esta población escolar.9 La paradoja estriba, como explican Sonia Comboni y José Manuel Juárez, en que “las condiciones de vida de los más pobres son tan limitantes del bienestar, de las capacidades y libertades, que su salida es pensar que la escuela es la única que les puede brindar un futuro diferente, de esta manera, buscan que sus hijos tengan oportunidades que les permitan desarrollar capacidades para que su lugar en la estructura social no sea resultado del azar”. Pero lo cierto es que, hasta antes de la pandemia, la promesa de la movilidad social a través de la educación ya era una ilusión incumplida en México y América Latina en general. Al contexto socioeconómico, a la falta de recursos monetarios, al ambiente “comunitario y la degradación social” (es decir, a la presencia de la violencia estructural originada por el crimen organizado, el narcotráfico, los feminicidios y la violencia intrafamiliar), debe sumársele la deserción escolar en todos los niveles (que sale en búsqueda de convertirse en fuerza laboral para apoyar económicamente a sus familias), realidades que “son situaciones habituales en contextos de alta concentración de la pobreza y en las zonas de exclusión, las cuales obstaculizan las posibilidades de una escolarización plena”.10 A todas estas desigualdades estructurales que sufren amplios sectores de la población mexicana y latinoamericana en general, principalmente en las zonas más marginales y aisladas, debe sumársele ahora la ampliación de la brecha digital o tecnológica, que genera un acceso desigual al uso y manejo de la información, y el ascenso del analfabetismo tecnológico, que no sólo determina a los sectores más marginales de la sociedad, sino también a todos aquellos ciudadanos que sin importar su clase social no poseen los conocimientos adquiridos para el uso de las nuevas tecnologías de la información y la comunicación (las denominadas TIC), lo que inhibe la autorrealización de inmensos colectivos y el rechazo de los sectores que sí tienen acceso ilimitado y moderado a la tecnología, lo que también restringe enormemente las oportunidades de trabajo. No extraña que la parálisis de las actividades por la pandemia exhibiera de nueva cuenta la debilidad del sistema educativo (y el poco o nulo impacto que tiene en la movilidad social); a pesar de que la autoridad gubernamental intentó resolver el ciclo escolar vigente, las políticas de remediación mediante las transmisiones de Encuesta #ENCOVID19Infancia (2020). “Efectos de COVID 19 en niñas, niños y adolescentes”. Recuperado de: https://www.unicef.org/mexico/informes/encuestaencovid19infancia. 10 Sonia Comboni y José Manuel Juárez (2016). “Desigualdad social, educación superior e interculturalidad”, en Daniar Chávez, María Cristina Núñez Madrazo y Clarita Rodríguez Soto (coords.), Universidad pública, organización comunitaria y ambiente: once estudios de desarrollo alternativo en México, Universidad Autónoma del Estado de México, pp. 53-54. 9

clases televisivas, y la asesoría de los padres de familia, no ha mostrado los resultados esperados, debido a la falta de acceso a la conexión y a los dispositivos en amplios segmentos sociales marginales, así como a la falta de capacitación docente que forzosamente necesitarían tener los padres o tutores. La reconversión de las casas en aulas ha enfrentado problemas sustanciales por la falta de una estrategia de mediación entre los contenidos que emiten las pantallas de televisión, los aparatos de radio, las computadoras, los WhatsApp y los que ven, escuchan o reciben esos contenidos. Aunque es muy temprano para comprender y evaluar la efectividad de la estrategia gubernamental en materia educativa, que permita conocer el nivel real de aprovechamiento de los estudiantes, son evidentes las dificultades que se derivan de la falta de acompañamiento o mediación de los profesores, cuya tarea radicó en combinar los programas de televisión con sus propias estrategias y plataformas comerciales gratuitas para comunicarse con sus estudiantes, propósito que se logró a medias, ya que se estima que cerca del 30% de los alumnos no pudieron ser contactados por sus maestros durante los horarios lectivos, en los periodos más álgidos de la cuarentena. A esta falta de conexión de los alumnos se une el desconcierto de los maestros por la ausencia de una orientación clara, la capacitación a destiempo y el desconocimiento de los programas y las plataformas digitales. Esta nueva dinámica en el sistema educativo también reasignó, principalmente, a las madres de familia el acompañamiento de la enseñanza, sin que contaran con capacitación para esta tarea, situación que se ha complejizado porque los padres tienen que salir a trabajar; millones de niños proceden de familias monoparentales donde las mujeres cumplen todas las funciones o tareas del hogar, así como las relacionadas con la idea tradicional de “familia”, es decir, la educación integral de los hijos. A ello se une que casi nueve millones de mexicanos adultos se encuentran en condiciones de analfabetismo y analfabetismo funcional, y cerca de 30 millones se encuentran en condiciones de rezago educativo (no terminaron la primaria o la secundaria), lo que impacta directamente en la asesoría a los estudiantes de nivel básico. Tal como se esperaba, la pandemia ahondó la desigualdad y afectó a los alumnos de todos los niveles, principalmente a aquellos que se encuentran en condiciones de vulnerabilidad. De acuerdo con la Encuesta para la Medición del Impacto COVID-19 en la Educación (ENCOVID-ED, 2020) del INEGI, unos 8.8 millones de estudiantes niños, jóvenes y adolescentes quedaron fuera del ciclo escolar 2020-2021. La encuesta muestra que 2.3 millones de alumnos no se inscribieron por motivos de la 17


contingencia sanitaria, 2.9 millones por carecer de recursos y 3.6 millones porque tuvieron que trabajar. La encuesta también revela los motivos asociados a la pandemia por lo cual los alumnos no se inscribieron en el ciclo escolar vigente (2020-2021). El 26.6% considera que las clases a distancia son poco funcionales para el aprendizaje, 25.3% señala que alguno de sus padres o tutores se quedaron sin trabajo, 21.9% carece de computadora, otros dispositivos o conexión de internet. Como era de esperarse, el confinamiento generó múltiples efectos emocionales, es por ello que seis de cada 10 alumnos desean regresar a clases presenciales.11 En este escenario, la brecha económica y digital representa los mayores obstáculos para el acceso a la educación, dado que la pandemia nos obligó a migrar a nuevas formas de educación sustentadas en la tecnología, donde amplios segmentos pobres carecen de equipo electrónico, tienen limitaciones en la educación informática y en la conectividad. Esta “normalidad educativa” nos ha llevado a reconvertir el entorno físico, a enfrentar las limitaciones de niños, jóvenes, maestros y familiares hacia el mundo digital, donde la interacción social prácticamente se anuló por el predominio de las imágenes planas. Esta falta de socialización, elemento central de la educación, ha impactado a los estudiantes que dejaron de sentirse parte de la comunidad escolar y perdieron la oportunidad de retroalimentarse con sus pares.12 Otro efecto decisivo de la secuencia pedagógica en este proceso educativo es la nueva función que cumplen los docentes y su desplazamiento por el uso de las tecnologías. A ello se suman los efectos severos que tendrá la deserción INEGI (2021). “Encuesta para la Medición del Impacto COVID-19 en la Educación (ENCOVID-ED) 2020”. Recuperado de: https://www.inegi.org.mx/investigacion/ ecovided/2020/. 12 ­Hugo Casanova Cardiel (2020). “Educación y pandemia. El futuro que vendrá”. Las Ciencias Sociales y el Coronavirus (conferencia), organizado por el Consejo Mexicano de Ciencias Sociales (Comecso), pp.19-40. 13 Comboni y Juárez, op. cit., p. 51. 11

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escolar en todos sus niveles, el diseño de nuevos currículums para enfrentar la nueva realidad pospandémica o “nueva normalidad”, donde la conectividad y la actividad digital se constituirán en la base del desarrollo de habilidades para la enseñanza, y de ellas dependerá el funcionamiento de la estructura central del sistema educativo, determinado siempre por las condiciones de desigualdad que campean. Porque las desigualdades sociales, en efecto, están determinadas por la situación socioeconómica de las personas, por su ubicación geográfica y geopolítica, así como por las características propias de los individuos (sexo, sexualidad, edad, raza, aspecto), estructuras sociales que han invisibilizado a comunidades enteras, pero también han potencializado y solapado la distribución desigual del derecho y el acceso a la información y a las fuentes del conocimiento, lo que a su vez limita el “acceso a un conjunto de bienes sociales, como por ejemplo, el mercado laboral, el ingreso, la educación, la vivienda, el sistema de salud y las formas de representación y participación política”.13

Daniar Chávez Jiménez (Hidalgo, 1975). Mexicano, doctor en Letras Latinoamericanas por la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM. Investigador de la Unidad Académica de Estudios Regionales de la UNAM y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Es director de la colección Sociedad y Estudios Regionales de la UNAM. En el 2016 coordinó el libro Universidad pública, organización comunitaria y ambiente, once estudios de desarrollo alternativo en México. Ha coordinado y publicado más de 50 libros, capítulos de libros y artículos de investigación y divulgación en distintas editoriales y revistas nacionales e internacionales. Rubén Darío Ramírez Sánchez (Tabasco, 1970). Mexicano, sociólogo por la Universidad Juárez Autónoma de Tabasco, maestro y doctor en Ciencias Sociales, con Especialidad en Estudios Rurales por El Colegio de Michoacán A.C. Investigador de la Unidad Académica de Estudios Regionales de la UNAM y miembro del Sistema Nacional de Investigadores. Fue profesor y coordinador de la licenciatura en Ciencia Política y Administración Municipal en la Universidad Popular de la Chontalpa, así como profesor y coordinador de la licenciatura en Gobernabilidad y Nueva Ciudadanía en la Universidad de La Ciénega del Estado de Michoacán de Ocampo. En 2015 publicó el libro Hegemonía, movilización social y proyecto educativo en Tabasco.


MEMORIA

JUAN BOSCH

ESCRITURA, CREACIÓN Y ÉTICA EMANCIPATORIA Yolanda Wood

Juan Bosch fue una figura que trascendió el ámbito dominicano y antillano para alcanzar una escala latinoamericana e internacional por sus trayectorias cruzadas en la política, la historia, la escritura y la creación. Me interesará distinguir cómo su obra literaria estuvo sustancialmente marcada por su contexto, con un gran apego a temáticas del terruño pero con expresiones de tan profunda sensibilidad humana que ponen en valor su pensamiento crítico y ética emancipatoria, pues su obra miró a los “condenados de la tierra”, según los pensó Frantz Fanon. Con todas las implicaciones de esa matriz de poder colonial, Bosch penetró a las dependencias y resistencias, de las que emergieron las sociedades caribeñas insulares Bien que comenzó la escritura muy tempranamente y sus obras de juventud fueron publicadas en periódicos y revistas locales utilizando el seudónimo de Rigoberto de Fresni; después de una estancia de dos años en la tierra de su padre, Barcelona, regresó a República Dominicana y floreció con intensidad su carrera como escritor. Publicó relatos en el periódico Listín Diario y en la revista Bahoruco se perfiló como el primer cuentista dominicano cuando se inicia la década del 30 del pasado siglo. Su obra de madurez podría ubicarse cronológicamente en el convulso período de entreguerras, un momento de crucial envergadura para las islas del Mar Caribe, cuyos efectos impactaron sus economías y sociedades. Agudizados los conflictos por el crack del 29, una crisis “global” produjo un panorama de acciones y reacciones de diverso carácter en la región y puso de relieve el entramado de poder y dependencia construido por la potencia que emergió con fuerza imperial en Las Antillas desde 1898, para agudizar ―aún más― su condición de frontera de imperios, según la definiera Juan Bosch. Entonces Cuba y Puerto Rico vieron frustradas sus aspiraciones de marchar juntas en el camino de la libertad. Las dos islas fueron figuradas como alas de un mismo pájaro en la poesía de la patriota boricua Lola Rodríguez de Tió, quien eligió descansar en tierra cubana hasta que su

patria fuera independiente, y en tierra cubana está; Puerto Rico, “la que no pudo volar” ―ha dicho Pablo Milanés―, que es hoy un símbolo continental de la incompleta independencia latinoamericana. Juan Bosch vivió intensamente su tiempo. Fueron muchos los itinerarios de viajes por países y continentes desde los que se pronunciaba por las luchas del pueblo dominicano y contra la dictadura trujillista. Con ellos amplió sus vínculos políticos y literarios, pronunció discursos, conferencias, publicó libros y artículos. En esas múltiples trayectorias, las islas de Puerto Rico y Cuba fueron entrañables, ambas islas estuvieron muy ligadas a sus más de 20 años de exilio. Allí crecieron amistades intelectuales y relaciones profundas en su laboreo político. En Puerto Rico había nacido su madre y vio la luz su hija, hizo estudios sobre Eugenio María de Hostos para reunir sus obras completas y su labor como creador tuvo una presencia en publicaciones, como también en Cuba, donde habitó la vida cultural de la ciudad, contrajo segundas nupcias, fundó el Partido Revolucionario Dominicano y fue parte de la Junta Directiva que organizó la frustrada operación de Cayo Confites para liquidar al tirano Trujillo en 1947, donde conoció al joven Fidel Castro. La obra literaria de Juan Bosch surgió en las coordenadas de una dominación persistente en las dolorosas islas del mar, como las llamó José Martí en su texto fundador “Nuestra América”. Se trataba de una angustiosa realidad que seguía latiendo en el drama social antillano después de cuatro siglos de hegemonismo colonial y más de medio siglo de abolida la esclavitud. La pobreza, la discriminación y la exclusión se hicieron cada vez más presentes cuando se produjo una avanzada imperial en todos los órdenes, militar, político y económico, y las islas que habían logrado su independencia en el siglo XIX padecieron el trauma de la ocupación estadounidense: Haití (1915-1934), República Dominicana (1916-1924); mientras que en Puerto Rico ya estaban, en Cuba también y las restantes islas del Caribe permanecían bajo el status colonial del Reino Unido, de Francia y de Holanda. Las West Indies, que Nicolás Guillén llamó “en castellano, Las Antillas”, cuando en 1934 publicó su poemario homónimo, en cuyo título añadió Limited para aludir a un signo de 19


propiedad y sociedad anónima. El poeta cubano se interesaba por refrendar “otra historia”: la de trust y factoría, la de pertenencia a unos cuántos, la de propiedad privada y dominio particular. Ese es el territorio literario escogido por Juan Bosch, quien entabló con Guillén una profunda amistad derivada de una admiración común sustentada en un ideario crítico y emancipatorio también comunes. Por aquellos primeros años de la década del 30 Bosch publicó su primer libro de cuentos, Camino Real (1933), al que le hizo también la carátula con rudimentarios medios de impresión; el ensayo Indios, apuntes históricos y leyendas (1935) y la novela La Mañosa, reeditada en 1936. En Cuba, cuentos suyos habían sido ya publicados por las revistas de gran circulación Carteles, como La mujer (1932), uno de los más elogiados por la crítica especializada por la fuerza de su tema y el simbolismo de sus imágenes literarias; La Pulpería y El cobarde (1936); y Dos pesos de Agua (1937). En Social publicó su cuento Forzados (1932). Todo este repertorio apareció antes de su llegada al país en 1939. Publicó en La Habana su libro Hostos el sembrador, a partir de las investigaciones hechas sobre la obra del gran intelectual y maestro, experiencia que consideró un antes y un después en su trayectoria como político y como escritor. Así lo expresó: “Hostos transformó mi destino, al mostrarme ―precisó― lo que era necesario hacer para ayudar a los pueblos latinoamericanos y mejorar su situación a través de la educación.”1 Todas las citas de Juan Bosch fueron tomadas de “Juan Bosch, el camino de la historia”. Documental escrito y dirigido por Guillermo Piña-Contreras. Comisión 1

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Pero, entre tanto, seguía escribiendo cuentos, lo que lo situó entre los más grandes cultivadores del género en Latinoamérica y más allá, a la altura de quien el propio Bosch consideró un maestro, Horacio Quiroga; o de Julio Cortázar, que según el escritor Heras León: “(…) en una reunión de amigos, en Nicaragua hacia 1981, contaba que los cuentos de Bosch fueron sus modelos a seguir”2, mientras que Gabriel García Márquez decía no olvidar algo que escuchó en una conferencia de Bosch: “el oficio de escritor, sus técnicas, sus recursos estructurales y hasta su minuciosa y oculta carpintería hay que aprenderlas en la juventud”.3 Algunas obras emblemáticas del género fueron, La Noche Buena de Encarnación Mendoza, Los Amos, El Indio Manuel Sicuri y Luis Pie. Con este último recibió el Premio Hernández Cata en Cuba, donde también incursionó en la realización de programas de radio, cuando en 1941 presentó dos series con los títulos “Memorias de una dama cubana”, que trataba sobre pasajes de la guerra de independencia, y “Forjadores de América”, acerca de grandes figuras del continente. La realidad del campesinado dominicano fue uno de los más relevantes temas de la cuentística de Juan Bosch, en una región dependiente de los intereses económicos extranjeros, que no solo condicionaban su propia existencia histórica, sino también la situación psicosocial de los habitantes. Una forma de estrangulamiento dominado por el capital que hizo más y más aguda la diferenciación social y racial por la marginación, las ciudadanías incompletas, la pobreza extendida y la Permanente de Efemérides Patrias, Santo Domingo, 2008. 2 Eduardo Heras León “Juan Bosch, teórico del cuento”. Conferencia leída en el Ciclo de pensamiento social caribeño “Bosch, centenario. Casa de las Américas, 2009, s/p. 3 Eduardo Heras León, Op. cit., s/p


violencia. La entrada de Juan Bosch a esas realidades fue desde un pensamiento crítico y profundamente humanista, con voz de denuncia ante tal paisaje social. Penetró a esa realidad, según sus palabras, desde lo autobiográfico, “los recuerdos de mi niñez… muy dramática”, el viaje a Haití y la pobreza de los campesinos en Río Verde y en particular de los niños que están en sus obras con invariable presencia. A esos recuerdos, que marcaron su historia de vida, agrega el escritor su imaginación, la que sentía que se expandía a partir de las lecturas que hacía desde pequeño y aún de mayor, y la define como “mi sensibilidad creadora” que se orientó hacia el cuento, donde “encontré el modo de expresar lo que necesitaba transmitir”. En ese sentido, su obra tiene también una especial conexión con la de otro de sus contemporáneos, Jacques Roumain, al dignificar el sufrimiento y la rebeldía de los más desposeídos, el conflicto ambiental de las sequías y de los milagros como alternativa de supervivencia en esta región. Manuel, protagonista de Los Gobernadores del Rocío, publicada en 1943, es un haitiano que como Luis Pie ha vivido la experiencia de “…los campos de caña, el batey del central azucarero, la barraca maloliente”, donde la tierra, dice Manuel, es “de un blanco americano, Mister Wilson… y la usina también y todos los alrededores son de su propiedad”. Y Manuel recuerda los garrotazos de la Guardia Rural, pues él fue también un migrante en Cuba, al que le hacían crujir los huesos y los insultos: “haitiano maldito, negro de mierda… Matar a un haitiano o a un perro es la misma cosa, dicen los hombres de la policía rural…”. En Luis Pie, Bosch revela el criminal atropello contra un trabajador haitiano inmigrante, quien apenas comprende el español y se expresa en su lengua créole, buscando entablar un diálogo que no fluye ante el rechazo y la violencia: —¡Aquí está, corran! —demandó el hombre dirigiéndose a los que le seguían. Inmediatamente aparecieron diez o doce, muchos de ellos a pie y la mayoría armada de mochas. Todos gritaban insultos y se lanzaban sobre Luis Pie. —¡Hay que matarlo ahí mismo, y que se achicharre con la candela ese maldito haitiano! —se oyó vociferar. Puesto de rodillas, Luis Pie, que apenas entendía el idioma, rogaba enternecido: —¡Ah dominiquén bon, salva a mué, salva a muépa lleva manyé a monpití!4 “Luis Pie”: https://centromontalvo.org/wp-content/uploads/2020/12/Luis-pie-5.5-x8.5.pdf Consultado: 3 de agosto de 2021, p. 8. 5 Eduardo Heras León expresó: “No creo que se haya subrayado lo suficiente el valor tanto histórico como teórico de los Apuntes sobre el arte de escribir cuentos de Juan Bosch, sobre todo porque en la época de su publicación (1958) eran exiguos, por lo menos en lengua española, los estudios teóricos sobre el género y este ensayo vino a llenar un vacío con criterios novedosos avalados por la práctica de Bosch como uno de los más destacados cuentistas latinoamericanos posteriores a Horacio Quiroga”. Juan Bosch, teórico del cuento”, Op. cit., s/p 4

Se trató de un espíritu de época en el que los escritores, y también los artistas, miraron al territorio y lo pusieron en valor como cualidad de expresión nacional, como un land diferente desde una perspectiva social y cultural. Wifredo Lam y Nicolás Guillén, Jacques Roumain y Juan Bosch, entre otros, miraron a la tierra con una profunda autenticidad. Fue un acto de descolonización ese regreso, como ocurre en el Cuaderno de retorno al país natal de Aimé Césaire, publicado en 1939, y en El Reino de este mundo de Alejo Carpentier, publicado en 1949. Esos momentos de mirada simbólica de los autores podría derivar a un ciclo caribeño inaugural, en el que la tierra, los escenarios de la ruralidad, las soledades centenarias, el racismo, el abandono y la violencia fueron temas tratados con gran aliento poético y humanista por los escritores y artistas. Juan Bosch, a partir de su experiencia como cuentista, comenzó a desarrollar una obra de reflexión teórica sobre el género con el texto Características del cuento, publicado en La Habana en julio de 1944. En él precisaba que contrariamente a lo que se piensa, la extensión o brevedad no es una cualidad del cuento, sino que lo esencial es que “El cuento es una flecha dirigida rectamente hacia un blanco”. En 1958 impartió un ciclo de conferencias sobre “Técnica del cuento” en la Universidad de Caracas, publicadas bajo el título Apuntes sobre el arte de escribir cuentos, y en él precisó la diferencia fundamental entre un género y el otro: “la novela es extensa; el cuento es intenso”.5 El escritor expresó: “hay una obra mía, diseminada por todo nuestro ámbito, que ha sido escrita, forjada al solo estímulo de mi amor por el pueblo dominicano. Me refiero a mis cuentos.” El último de ellos, La mancha indeleble, apareció en 1960. Su potente obra de escritura y creación literaria habló de su país, al que sirvió con una profunda ética que engrandeció los valores ciudadanos y la honestidad política, cuando como presidente electo ― democráticamente― continuó su prédica emancipatoria. Tras el golpe militar que cerró esa etapa, las movilizaciones populares se hicieron intensas, y aún más potentes cuando tuvo lugar la ocupación estadounidense en los días de abril de 1965. Pero esa es otra historia.

Yolanda Wood Pujols (Cuba, 1950). Profesora, investigadora y crítica de arte cubana. Doctora en Ciencias sobre Arte. Profesora Titular en Historia del Arte de la Universidad de La Habana. Fundó en 1985 la Cátedra de Historia del Arte. Profesora de asignatura en la Universidad Iberoamericana, de la ciudad de México. Su actividad científica sobre estudios visuales y culturales del Caribe se constata en libros, artículos especializados y catálogos de exposiciones internacionales. Miembro del Consejo Científico para el Volumen IX de la Historia de África de la UNESCO y del Capítulo cubano de AICA internacional. Premio Nacional de la crítica artística y literaria (2013 y 2018), Medalla de la Orden de Caballero de las Artes y las Letras de la República Francesa (2017) y Beca Postdoctoral por la Dirección de Posgrado de la UNAM 2017-2018.

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MÉXICO Y CUBA EN LA HORA QUE NO CESA Luis Toledo Sande

Por somero que sea, un recuento de los vínculos entre Cuba y México remite a hitos que, en lo más ostensible, vienen del siglo XIX. Tan relevantes son que han servido para borrar de la memoria colectiva, en gran medida, los punteados por la expedición de Hernán Cortés desde costas cubanas hasta el Imperio azteca en su campaña conquistadora, para la que se valió de la superioridad bélica traída de Europa y, sobre todo, de la desunión de los pueblos que habitaban el actual territorio mexicano y el auxilio que allí encontró en sirvientes internos simbolizados en la Malinche. Los nexos del siglo XIX incluyen la participación de mexicanos en las luchas por la independencia de Cuba, y la presencia en suelo mexicano de hijos de Cuba, como los poetas Pedro Santacilia — yerno y colaborador del Benemérito Benito Juárez— y especialmente José María Heredia y José Martí, a quien será esclarecedor volver. Los nexos entre ambos pueblos han tenido en las letras y en las artes caminos de notoria connotación, y al calor de la reciente Cumbre de la CELAC se enfatizó una de las manifestaciones creativas en que esos nexos se han expresado: la música. Se mencionaron el bolero y el mambo, y habría sido justo asimismo tener en cuenta, en lo tocante a la cancionística, expresiones como el filin, y, por lo que respecta a ritmos bailables, el son y de modo particular el danzón. Todo ello sin desconocer lo familiar que en algunas áreas de Cuba resultan la canción ranchera y otros géneros vinculados con ella. Y si del siglo XX hubiera que escoger una evidencia mayor de las relaciones entre la patria de Juárez y la de Martí, habría que empezar por lo que México representó para la vanguardia de la generación del centenario martiano, que, encabezada por Fidel Castro, preparó en aquel país la expedición del Granma. Fue un capítulo sobresaliente en la lucha que condujo al triunfo de la Revolución Cubana y elevó al máximo la hermandad entre ambos países. En esa relación sería esencial la actitud del gobierno mexicano, único en oponerse al aislamiento promovido contra Cuba desde la OEA —que el eminente argentino 22

Manuel Ugarte había llamado ministerio de colonias yanquis— para castigar su rebeldía antimperialista y su digna vocación de soberanía y justicia social. La posición mexicana la signó la voluntad personal de su expresidente Lázaro Cárdenas, quien visitó Cuba poco después del triunfo de 1959 —seguramente le recordaría su propia experiencia revolucionaria— y en 1961 quiso acompañar al pueblo cubano en el enfrentamiento a la invasión mercenaria entrenada y financiada por el gobierno de Estados Unidos. En lo que va del siglo XXI no es posible hablar de las relaciones entre los pueblos y gobiernos de nuestra América, en especial los de México y Cuba, sin apreciar la conducta del presidente mexicano Andrés Manuel López Obrador ante el arreciamiento de las campañas anticubanas por parte del imperialismo estadounidense y sus lacayos. Tales maniobras abarcan el recrudecimiento de un bloqueo inmoral, ilegal e injusto que dura seis décadas, y crecientes arremetidas propagandísticas ajenas por completo a la verdad y la ética. Frente al bloqueo, que algunos pretenden negar, ha sido meridiano, calzado con hechos, el llamamiento lanzado por López Obrador. Reclama que la condena contra ese crimen no quede en meras declaraciones, ni en los escrutinios — de los cuales la potencia agresora se burla— que desde hace tres décadas muestran cada año la dimensión universal de la repulsa merecida por ese crimen. El presidente de México —país que conoce desde la costosa vecindad la codicia de la nación que en el siglo XIX le arrebató más de la mitad de su territorio y sigue sometiéndolo a presiones y amenazas— se ha crecido en medio de las arremetidas propagandísticas mencionadas, y de la pandemia que el imperio ha procurado capitalizar como aliada en su afán de asfixiar a Cuba. Como respuesta a esas circunstancias, López Obrador ratificó recientemente su actitud cívica y solidaria en la celebración del aniversario 211 del Grito de Dolores, y en la Cumbre que ha revitalizado a la CELAC. En ambos casos encauzó la activa presencia del presidente cubano Miguel Díaz-Canel, quien así tuvo y empleó la ocasión para no solo expresar en general las verdades de Cuba. También refutó a mercenarios que, confirmándose


como traidores a sus pueblos y a nuestra América toda, acudieron a la Cumbre —alguno de ellos con más visible condición de lacayo, o de lacalle, como el humor popular lo ha llamado aludiendo a su apellido— para cumplir encomiendas del amo imperialista. Exhiben su vocación de nuevos encomenderos. La llegada del presidente cubano a México fue precedida por expresiones domésticas, o domesticadas, de la rabiosa andanada de calumnias contra Cuba, actos de serpiente que buscan deslegitimar la lucha de este país y su derecho a defender su independencia y cultivar el modelo de sociedad que su pueblo apoya por amplia mayoría, como lo ratificó en su nueva Constitución. Sería iluso desconocer que tales perfidias intentan justificar contra Cuba los planes de agresión y saqueo distintivos de Estados Unidos desde que se fundaron como nación y multiplicados al paso del tiempo. No es casual que dentro de México la saña anticubana haya tenido voces frenéticas entre representantes de lo que —considerando el papel del otrora presidente que personificó hasta el colmo la humillación de supeditarse a los intereses imperialistas del vecino del Norte— valdría llamar zorrismo anglosajón. Así se aludiría al papel que aquel presidente, Vicente Fox —quien ha vuelto a mostrar su cola cuando este artículo se escribe—, asumió contra Cuba con un desplante que el líder de este país, Fidel Castro, ridiculizó en su momento y para la historia. Los sucesos de la reciente Cumbre ratificaron la dinámica de una realidad dentro de la cual coexisten en la región dos bandos políticos. Uno lo integran quienes siguen fieles al reclamo de José Martí: “¡los árboles se han de poner en fila, para que no pase el gigante de las siete leguas! Es la hora del recuento, y de la marcha unida, y hemos de andar en cuadro apretado, como la plata en las raíces de los

Andes”. Otro, políticos minoritarios en cifras, pero chillones, que sirven a la potencia imperialista y sus sometidos aliados europeos, y desertan de las filas del honor o nunca estuvieron en ellas. Evidencian en general que, para sus planes, Estados Unidos continúa hallando presidentes en los países que esos políticos deberían representar y defender, pero traicionan. En no pocos casos han revalidado para sí, con su conducta, la increpación hecha por José Martí en crónica de 1885 (“Los secretarios del presidente”) sobre los rejuegos políticos y económicos de los Estados Unidos: “¡Banqueros no: bandidos!” Es de justicia histórica volver a Martí al tratar el nocivo influjo que esa nación sigue ejerciendo sobre, o contra, nuestra América. El día antes de caer en combate en la guerra, preparada por él, que Cuba libraba contra las fuerzas españolas, le confesó a su amigo mexicano Manuel Mercado que con esa lucha abrazaba una meta (“mi deber”, escribió) urgente para nuestros pueblos: “impedir a tiempo con la independencia de Cuba que se extiendan por las Antillas los Estados Unidos y caigan, con esa fuerza más, sobre nuestras tierras de América. Cuanto hice hasta hoy, y haré, es para eso”. Es tal vez el pasaje que más se cita de esa carta, y peso más que bastante tiene para ello. Pero no es lo único que destaca en el texto, de índole testamentaria. A lo que dice —y que aquí no se agota— sobre la realidad cubana y el pensamiento político y social con que él se ha propuesto contribuir a transformarla, Martí suma algo derivado de su atención al papel que entonces los Estados Unidos le reservaban a México. La desdeñosa nación del Norte comprendía que a sus intereses no les convenía la herencia del caudillismo, con ribetes nacionalistas, del general Porfirio Díaz. No es 23


camino, muchas las maniobras que sus adversarios y enemigos seguirán haciendo para que —como se habrá dicho o cabría decir en términos de inteligencia popular— se convierta o parezca convertirse de AMLO en MALO. El rumbo que López Obrador propició para que la Cumbre de la CELAC se enfrentase con la OEA, defendida allí por la minoría lacayuna que, aunque usara el léxico del español, habló con lenguaje yanqui —y con sabor a Plan Cóndor, engendro made in USA—, encierra peligros que el presidente mexicano ha de seguir encarando. No es el único político de la región contra el que se traman las maquinaciones imperialistas.

fortuito que Martí, quien en 1876 abandonó México en expresión de rechazo al ascenso inconstitucional de Díaz al poder, en 1894 procurase y parece haber conseguido entrevistarse con él en busca de apoyo para la guerra cubana de liberación. Desde fechas tempranas se mantuvo Martí al tanto de la vida y las necesidades de nuestros pueblos, en particular de México, al que amaba y desde años atrás advertía sobre los peligros que lo acechaban. De ahí que a Mercado le diga refiriéndose a la entrevista que días antes, en campaña, había tenido con el corresponsal de The New York Herld, Eugene Bryson, quien le habló de asuntos que no le eran ajenos al que había seguido con particular desvelo, durante años y desde las entrañas del monstruo —como expresa en esa carta—, la política estadounidense: “me habló Bryson […] de un conocido nuestro y de lo que en el Norte se le cuida, como candidato de los Estados Unidos, para cuando el actual Presidente desaparezca, a la Presidencia de México”. Podría conjeturarse, y se ha hecho fundadamente, quién era el político en que Estados Unidos tenían puestos los ojos para tenerlo en la presidencia de México como aliado o facilitador de sus planes. Pero no es necesaria la conjetura para afirmar un hecho: en las condiciones actuales ha quedado claro que ese no es el caso de López Obrador. Por ello se debe contar con que el gobierno estadounidense y sus aliados mexicanos seguirán haciendo todo lo posible por dificultarle el trabajo a quien llegó a la presidencia apoyado por una organización cuyo nombre encarna un programa: Movimiento de Renovación Nacional. Suponer que López Obrador podrá hacer todo lo bueno que quisiera, sería desmesurado. No es ese un logro que se le haya regalado a ningún político empeñado en servir a su pueblo. Muchos son los obstáculos que tiene y tendrá en su 24

Tampoco es de prever que la CELAC pueda realizar todo lo que sus mejores exponentes desean para bien de sus pueblos. En la diversidad —uno de los nombres de la desunión propiciada básicamente por intereses imperialistas con ayuda de las malinchistas oligarquías locales— será una proeza alcanzar una alianza, cuestión de vida o muerte, en el enfrentamiento de la Covid-19. Ojalá esa alianza se logre plenamente —pese a los intereses del imperio y a las ambiciones mercantiles de la industria farmacéutica vinculada con él— y también se hagan realidad los esfuerzos para poner el mayor freno posible a los cambios climáticos. Estos, hace ya tiempo, son de consecuencias devastadoras para el planeta y sus poblaciones, incluso en la región ocupada por lo que, con Simón Bolívar, podemos llamar nuestro pequeño género humano. En la defensa de esos afanes, en la que México ha tenido el apoyo o la resuelta participación de Cuba y de otros gobiernos de nuestra América, el presidente Andrés Manuel López Obrador ha desempeñado un papel de primer orden. Tengamos presente ante todo lo que vale prever que el Norte revuelto y brutal y sus cómplices — incluso de peso en la vida mexicana— seguirán haciendo contra él y contra nuestros pueblos y sus más dignos representantes. La hora de los hornos no ha cesado.

Luis Toledo Sande (Holguín, 1950). Escritor cubano, licenciado en Estudios Cubanos y doctor en Ciencias Filológicas por la Universidad de La Habana. Fue director del Centro de Estudios Martianos, profesor del Instituto Superior Pedagógico Enrique José Varona, y asesor de la dirección del Ministerio de Educación para la presencia del legado de José Martí en los planes de enseñanza del país. Fue también subdirector de la revista Casa de las Américas y Consejero Cultural de la Embajada de Cuba en España. Actualmente ejerce el periodismo en la revista Bohemia y colabora en varias publicaciones. Como ejemplo de sus numerosas obras cabe destacar la biografía de Martí titulada Cesto de llamas, que recibió el Premio de la Crítica de Ciencias Sociales y, además de español, cuenta con ediciones en inglés y en chino. Entre los reconocimientos que ha recibido se halla la Distinción por la Cultura Nacional. Es miembro del Concepto Editorial de Archipiélago. La primera versión de este artículo se publicó en http://cubarte.cult.cu/periodico-cubarte/mexico-y-cuba-en-la-hora-que-no-cesa/


¿QUIÉN CONOCE A LAS ESCRITORAS ARGENTINAS DEL SIGLO XIX? Santiago Julián Alonso

Cuando uno se sumerge y empieza a recorrer los diversos meandros que forman las literaturas de los pueblos que conforman la humanidad en este planeta Tierra, es sorprendente constatar que grandes sectores sociales, en largos períodos de tiempo y en muy diferentes culturas, han sido invisibilizados y marginados de la literatura. Uno de ellos es la mujer. Me he preguntado, muchas veces, por qué motivo, durante largos siglos y en los más diversos territorios, no hay escritoras o se cuentan con los dedos de la mano. ¿Quiénes y por qué razones les impidieron crear con plena libertad? ¿Tanto miedo les daba su palabra, como para silenciarlas de modo tan terrible? Y me he preguntado, tantísimas veces, con Virginia Woolf, cuando, en su extraordinario ensayo Un cuarto propio, se pregunta: ¿Qué habría pasado si Shakespeare hubiera tenido una hermana extraordinariamente talentosa llamada Judith? (…) su dotadísima hermana se quedó en casa. Era tan audaz y creativa como él, y compartía las mismas ansias de ver el mundo. Pera a ella no la enviaron a la escuela. No tuvo la oportunidad de aprender gramática o lógica, y menos aún de leer a Horacio o a Virgilio. De vez en cuando tomaba un libro, quizá de su hermano, y leía unas páginas. Pero entonces entraban sus padres y le decían que zurciera unas medias o que cuidara el guisado y que no perdiese tiempo con libros y papeles. (…) tenía inclinación por el teatro. Se detuvo en la puerta de los artistas; quería actuar, dijo. Los hombres se le rieron en la cara. El director ―un hombre gordo y de labios carnosos― soltó una carcajada. Gritó algo sobre caniches que bailaban y mujeres que actuaban; ninguna mujer, dijo, podía ser actriz. (…) Judith no podía aprender el oficio. La literatura argentina no es la excepción a este fenómeno. Por ejemplo, son muy pocas las mujeres que lograron escribir y publicar en el siglo XIX en nuestro país. Y estas son escasísimamente conocidas, leídas y difundidas. De entre ellas, se destaca la presencia de tres: Juana Manuela Gorriti (Rosario de la Frontera, 1818-Buenos Aires, 1892), Juana Manso (Buenos Aires, 1819-1875) ―que también realizó una importante labor en la educación y fue maestra,

traductora y periodista― y Eduarda Mansilla (1834-1892) ―que, asimismo, fue periodista. Pero es importante pensar por qué hay tan pocas escritoras en esa etapa de nuestra historia literaria y por qué han sido tan poco mencionadas y difundidas. Me voy a detener en la primera. Juana Manuela Gorriti es la hija del héroe de la independencia argentina José Ignacio Gorriti. En 1831 debe exiliarse, con su familia, huyendo del avance del general Facundo Quiroga, y pasa de su Salta natal a Bolivia. Su vida está plagada de viajes y exilios. En Lima dirige semanarios para mujeres y es la anfitriona de un ciclo de veladas literarias, que va a ser muy importante para la emergencia de la primera generación de escritoras peruanas. Publicó su primer libro, Sueños y realidades, en 1865. Ese mismo año fue asesinado su ex esposo, el presidente boliviano Manuel Isidoro Belzú. Se sabe que ella participó de la conspiración que intentó derrocar al nuevo presidente Melgarejo. Gorriti no sólo fue una gran escritora, sino que, también, tuvo una activa vida política. En su obra literaria está muy presente la historia argentina, con figuras tan importantes como Martín Miguel de Güemes ―su relato homónimo fue publicado en 1850― y Juan Manuel de Rosas, en torno a cuya figura nos cuenta Graciela Batticuore: “…las tramas no se dirimen en la apología o la denostación de la figura de Rosas. (…) La narrativa de Gorriti rehúsa las definiciones categóricas y explora más bien los enigmas y las contradicciones que instala el rosismo en la cultura nacional”. Asimismo, Gorriti fue una incansable luchadora por la emancipación latinoamericana y la Patria Grande. Como contrapartida a lo dicho sobre la poca difusión de las escritoras argentinas del siglo XIX, es preciso expresar que, muchas de ellas, han sido recuperadas en estos últimos 20 años, reeditadas y comentadas. Los invito a conmoverse y reflexionar con sus palabras.

Santiago Julián Alonso (Buenos Aires, 1979). Escritor, periodista y reconocido artista plástico argentino. Licenciado y Profesor en Letras por la Universidad de Buenos Aires. Investigador en la Facultad de Filosofía y Letras (U.B.A.) y el Centro Cultural de la Cooperación Floreal Gorini, donde coordina ciclos literarios. Escribe en publicaciones argentinas y extranjeras.

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CIENCIA Y TECNOLOGÍA

ALBERT EINSTEIN ÍNTIMO Raúl Pino-Ichazo Terrazas

Refutando la idea abstracta que se forma la colectividad sobre la presunta indiferencia de este excepcional científico alemán-judío hacia los sentimientos ― especialmente el amor― y las virtudes cardinales, sostenemos que este hombre concibió en su espíritu una proclividad intensa hacia la humanidad y su preservación. No muchos conocen la carta memorable que escribió a su hija Lieserl, en la cual, a través del dominio del lenguaje y al efecto perseguido, conduce a la receptora de la misiva sobre los motivos que sobrepujaron su mente para proponer la teoría de la relatividad, que indubitablemente transformó al mundo de entonces y sigue haciéndolo al actual. Le escribe tiernamente a su hija y revela que muy pocos lo entendieron, por ello le pide que transmita a la humanidad un mensaje que seguramente colisionará con la incomprensión y los prejuicios del mundo; le confía que existe una energía extremadamente poderosa, para la que, hasta ahora, la ciencia no ha encontrado una explicación formal; es una fuerza, le relata, que incluye y gobierna a todas las otras y que incluso está detrás de cualquier fenómeno que opera en el universo, y que aún no ha sido identificada por nosotros. Peor aún, ha sido vilipendiada, burlada y despreciada por muchos científicos y médicos del mundo. Esta fuerza universal es el amor. Cuando los científicos estaban tras una teoría unificada del universo olvidaron la más invisible y poderosa de las fuerzas: el amor, que es la luz, dado que ilumina a quien lo da y lo recibe. El amor es gravedad, porque hace que las personas se sientan atraídas por otras. El amor es potencia, porque multiplica lo mejor que tenemos y permite que la humanidad no se extinga en su ciego egoísmo. El amor, continúa el científico escribiéndole tiernamente a su hija, revela y desvela y se vive y muere por él. El temor, el mal humor, la ira, la ofensa y la venganza son actitudes contra el amor. El amor es Dios y Dios es amor. La astucia, la sagacidad, la picardía y la habilidad con el manejo de la maldad no es inteligencia; ésta no es humana, es divina, porque sólo funciona cuando contiene amor. Identifique el lector la superioridad del pensamiento de Einstein al lograr explicar el amor con su propia y 26

complicada teoría física, diciéndole a su hija: “para dar visibilidad al amor he hecho una simple sustitución en mi ecuación más celebre; si en lugar de EC=Mc2 aceptamos que la energía para sanar al mundo puede obtenerse a través del amor multiplicado por la velocidad de la luz al cuadrado, llegaremos a la conclusión que el amor es la fuerza más poderosa que existe porque no tiene límites”. Le dice a su hija: “no estamos preparados para fabricar una bomba de amor; un artefacto lo bastante potente para destruir todo el odio, el egoísmo y la avaricia que asola al planeta”; sin embargo, la consuela diciéndole que cada persona lleva en su interior una llama incandescente y poderosa que genera amor y cuya energía espera ser liberada. Advierta el lector la capacidad del científico para explicar el amor a su joven hija a través de la teoría de la relatividad, y adaptarla a su mentalidad. Y con estas palabras emotivas por su sinceridad cierra Einstein su misiva a Lieserl: “Me duele mucho hija, que no haya sabido expresar lo que alberga mi corazón, que ha latido silenciosamente por ti toda mi vida; quizás sea demasiado tarde para pedir perdón, pero todo es relativo y necesito decirte que te quiero y que gracias a ti he llegado a mi última respuesta; sólo por amor será salvado el amor”. Esto ejemplifica a todos los padres el estado irrecuperable de no poder durante toda una vida abrir el corazón a nuestros hijos. Raúl Pino-Ichazo Terrazas (La Paz, 1946). Boliviano, abogado corporativo, catedrático y escritor. Doctor Honoris Causa. Posgrados en Interculturalidad y Educación Superior, Arbitraje y Conciliación, Derecho Aeronáutico, Alta gerencia para abogados (UCB-Harvard), Filosofía y Ciencia Política (maestría). Doctor honoris causa (IWA-Cambridge University). Entre sus libros publicados cabe citar Adiós a las drogas, recomendado como texto para escuelas y colegios por el Ministerio de Educación de Bolivia. Es corresponsal de Archipiélago en Bolivia.


ESCRIBIR EN LA ERA DE INTERNET Luis Eduardo Cortés Riera

El oficio solitario de escribir se ha modificado profundamente y para siempre desde que aparece el fantástico artilugio llamado internet, la tercera gran revolución de la comunicación desde la palabra y la imprenta de Gutenberg, según afirma el semiólogo español Ignacio Ramonet. Estos dramáticos y profundos cambios los he experimentado en carne viva a mis 68 años y desde que escribí para la prensa por vez primera en 1972. Movido por el deseo de escribir y de tener a mi disposición una fiable y respetada fuente de conocimientos a la mano, adquirí con mi primer sueldo de docente en educación media, en 1977, la afamada Enciclopedia Británica, la cual, oh dolor, ha sido sustituida por la mucho más ágil y al instante actualizada enciclopedia digital Wikipedia, portento del conocimiento que nace el 20 de junio de 2003 en San Francisco, California. La era digital, que profetizó de manera aguda el canadiense Marshall Mc Luhan, ha permitido que Wikipedia tenga en ella 56 millones de artículos en 321 idiomas, redactados en conjunto por voluntarios de todo el mundo, lo que suma más de 2000 millones de ediciones y permite que cualquier persona pueda sumarse al proyecto​. El prefijo “Wiki” se deriva de la lengua hawaiana que significa rápido, veloz. En el año 2014 redacté un ensayo sobre la psiquiatría francesa y la literatura modernista de finales del siglo XIX y comienzos del XX de los poetas Rubén Darío y Leopoldo Lugones, y debo confesar que sin internet y sin Wikipedia no habría logrado realizar este trabajo, con el cual gané la Segunda Bienal Nacional de Literatura Antonio Crespo Meléndez. En Wikipedia encontré con una velocidad pasmosa datos inestimables de los médicos psiquiatras Henry Baruk, Pierre Janet y Max Nordau, entre otros. Lo hubiese logrado con mucha dificultad si hubiese consultado a mi ya vieja (y no por ello menos querida) Enciclopedia Británica del año 1976. Conocidos escritores, como el afamado historiador británico Peter Burke, se han constituido en grandes defensores del importante papel que hoy en día juega la Wikipedia, elogiando también sus controles de fiabilidad: En los últimos diez años más o menos, tal vez un poco menos, he comenzado a utilizar la Wikipedia,

especialmente para obtener una primera idea sobre un determinado tema o área de interés y también por la bibliografía. [...] Antes de reescribir alguna información chequeo y compruebo la información que reproduzco. Luego, cuando decido lo que quiero escribir o contar, es cuando comienzo a hacer una investigación en mayor profundidad. Wikipedia es ideal para ver las conexiones entre diferentes temas. En una enciclopedia tradicional ―sigue diciendo Burke―, se presentan por separado y un artículo aparece junto a otro sólo porque comienza con la misma letra del alfabeto. Eso ya no pasa con la Wikipedia. [...] Esencialmente, lo que me gusta de Wikipedia son dos cosas. En primer lugar, que está en constante revisión y actualización, de una manera que una enciclopedia tradicional en papel nunca podría hacer. Hace unos años murió uno de los más grandes historiadores ingleses, el marxista Eric Hobsbawm (19172012); no hubo que esperar ni 24 horas y ya estaba puesta la fecha de defunción en Wikipedia. Para esta actualización en la enciclopedia en papel tienes que esperar diez años. En segundo lugar, me gusta mucho lo que yo llamo las advertencias de ayuda intelectual (theintellectualhelpwarnings) que señalan en el propio artículo si éste es parcial o sesgado, si no tiene suficientes fuentes, o hace falta una verificación de citas, y otras deficiencias. Nuevamente, eso no se puede hacer con una enciclopedia tradicional impresa y los editores de enciclopedias en papel deberían tomar ejemplo. Wikipedia se diferencia de las enciclopedias en papel en que además es más voluminosa, está disponible en más idiomas y está sujeta a constante revisión y reestructuración, en contraste con el desfase temporal que afecta a las ediciones de las tradicionales, afirma Burke. A quien escribe le sucede que cuando hay interrupción del servicio de internet me resisto sentarme a teclear, no me salen ideas con fluidez, puesto que Wikipedia se ha trasformado en una herramienta indispensable e insustituible para el escritor. Antes debía levantarme de mi asiento frente a la máquina de escribir mecánica marca Olivetti, e ir a la búsqueda en mi desordenada, tradicional y polvorienta biblioteca una cita de un determinado autor y por ello gastaba un tiempo muy largo que me hacía retardar mucho la culminación de los ensayos y escritos. 27


ese país mítico de Armenia, donde se dice que nació el mago que sabía del destino final de la familia Buendía, y su encierro se habría abreviado de gran manera en la búsqueda de información para escribir la que se ha llamado la primera novela verdaderamente global (Gerald Martins), y creo firmemente que esos 18 meses de encerrona del Gabo se habrían reducido a la mitad de haber tenido en sus manos una laptop y conexión con internet.

Y no solo ello, sino que también accedo a bibliografías, que antes no tenía a mi alcance. Una de ellas fue el extraordinario y filosófico poema Primero sueño (1692) de la poetisa novohispana del siglo XVII sor Juana Inés de la Cruz. “Es una confesión, dice Octavio Paz de este poema, que termina en un acto de fe: no en el saber sino en el afán de saber.” Pienso que con estas tecnologías de la información se habría evitado el vicio de la procrastinación o Complejo de Penélope, que sufrieron en su momento grandes escritores: Karl Marx se retarda en escribir su obra principal El Capital por más de 30 años y solo ve publicado el tomo primero en 1867, pues los dos tomos restantes los edita tras fatigoso trabajo su amigo Friedrich Engels, después de la muerte de Marx en 1883. Otro tanto no menos dramático es el del escritor realista francés Gustave Flaubert, quien era un fanático y compulsivo buscador de la “palabra justa” (le mot juste), una preocupación estética tras la cual agotaba largas noches de insomnio para redactar su novela Madame Bovary. Y qué decir de Fausto, la cual fue publicada por el poeta y científico tudesco Johan Wolfgang Goethe en dos partes, 1808 y 1832, monumento literario capital en lengua germana que le lleva casi toda su larga existencia de 83 luengos años escribir. “Cuando García Márquez escribía las páginas sobre la peste del insomnio ―escribe Álvaro Santana Acuña―, llevaba casi veinte años tratando de terminar esa novela que se llamaría Cien años de soledad. Había intentado hacerlo de mil maneras: por las noches después del trabajo o durante sus vacaciones, cuando vivió en París, Barranquilla y Caracas. En el otoño de 1965 descubrió que esa novela sólo podría escribirla si abandonaba su trabajo, sus amistades y se aislaba en un cuartito para trabajar desde la mañana a la noche. Así lo hizo”. De haber tenido el Gabo internet en 1967 hubiese viajado digitalmente a 28

Pero hay quienes despotrican y atacan las nuevas tecnologías, tal como lo hicieron los copistas a mano cuando aparece la imprenta en el siglo XV. Existen escritores muy prolíficos y muy buenos que no acceden a la tentación de lo digital, como es el caso del Nobel de Literatura (2010) Mario Vargas Llosa. El peruano arremete duramente contra los jóvenes que chatean porque “piensan como mono”. Las reglas gramaticales han sido demolidas por Facebook y twitter. Internet ha acabado con la gramática, afirma rotundamente el Nobel de Literatura peruano. El autor de La ciudad y los perros, calificó de “aterrador” el lenguaje que usan los jóvenes en internet o en los dispositivos móviles. “Si escribes así, es que hablas así; si hablas así, es que piensas así, y si piensas así, es que piensas como un mono. Y eso me parece preocupante. Tal vez la gente sea más feliz si llega a ese estado. Quizás los monos son más felices que los seres humanos. Yo no lo sé”, sentenció el Nobel peruano, siempre a la búsqueda de figuración. Ha defendido la legalización de la droga, rompe con La Habana de Fidel, y le da tremendo puñetazo al Gabo que lo deja noqueado. Con todo, la era digital está entre nosotros y apenas está comenzando, dice Ramonet. La lucha de clases que vio Marx en las humeantes fábricas de su siglo se ha trasladado a la información, asienta el filósofo germano Habermas. Se habla hogaño de la posverdad y de las fakenews, y mientras redacto este ensayo se habla del programador israelí Pegaso, que se ha estado usando para hackear a periodistas en el mundo entero. Y que la pequeña y aislada nación de Corea del Norte cuenta con el más sofisticado grupo de ciberguerreros, el temible Grupo Lázaro, que hace la guerra al odiado capitalismo desde la plataforma digital. Cosas veredes, Sancho. Luis Eduardo Cortés Riera (Cubiro, estado Lara, 1952). Historiador y académico venezolano. Licenciado en Historia, Universidad de Los Andes, Mérida, 1976; especialista y Magíster en Historia, Universidad José María Vargas, Caracas, 1995; Doctor en Historia, Universidad Santa María, Caracas, 2003. Posdoctorado en Educación, UPEL, Barquisimeto, 2014. Es autor, entre otras obras, de Iglesia Católica, cofradías y mentalidad religiosa en Carora, siglos XVI a XIX, Explorando al Estado Lara, Los viajeros de Indias de Francisco Herrera Luque, Ocho pecados capitales del historiador, homenaje a Eric Hobsbawm, Sor Juana y Goethe: del barroco al romanticismo, Modernidad líquida y pedagogía líquida, modernidad barroca y pedagogía neobarroca. Es columnista de los diarios El Impulso, Diario de Carora y El Caroreño. cronistadecarora@gmail.com


LETRAS

LAS REVISTAS CULTURALES Rubén López Rodrigué

Se incendiaron las primeras yerbas en la pradera para que la imaginación llegara al poder simbólico, en el lenguaje, no al poder político; hubo unos motivos en la Revolución de Mayo del 68 en Francia. La imaginación se había iniciado muchos siglos antes en el terreno de la literatura: Homero con La Ilíada y La Odisea. A primera vista, Mayo del 68 fue una revolución con las palabras que no aniquiló al Estado, pero sí condujo al incremento de la lectura, a la modificación del yo, al cambio de la familia. En el ámbito internacional ocurrieron, o habían de ocurrir, sucesos históricos como la guerra de Vietnam, la Primavera de Praga, la matanza de Tlatelolco, la Revolución cultural China, el asesinato de Martin Luther King, la rebelión estudiantil de Estados Unidos (motivada en especial por la ideología de Marcuse), la aparición de la llamada Nueva Izquierda, conformada por grupos anarquistas, trotskistas, maoístas, freudianos y estructuralistas. Todos estos elementos formaron un coctel que estalló y se expresó en centenares de consignas escritas en aulas y calles de París y otras regiones: “El arte está en las calles”, “Lo sagrado: ahí está el enemigo”, “No puede volver a dormir tranquilo aquel que una vez abrió los ojos”... Camus seguía viviendo a través de su libro El hombre rebelde, y los rebeldes eran empujados en la lucha callejera por Sartre, el filósofo de ojo crítico. El movimiento rebelde se propagó a otros países de Europa y América, con el despertar de una nueva conciencia de la historia que prendía una chispa en los ojos ausentes. Suramérica se compone de trece países y si incluimos los de lengua española de Centro y Norteamérica tendremos una veintena de naciones. Los lazos que las unen son tejidos escasos y de serena superficialidad. Las noticias que, por ejemplo, tienen los brasileños de Colombia, aluden a tragedias, con patéticas fotografías y disturbios sociales de grandes proporciones. Casi nadie conoce el lado bueno, amable, humano, creativo, de Uruguay, Perú o Costa Rica. Casi nadie conoce la literatura, el cine, la música o el arte del país vecino, como si existiera una cortina de humo que no permite ver, oír o hablar con los vecinos del patio de enseguida. En este planeta azul, donde nada se ve completo, donde nada se satisface por entero, ni el escrito del autor, ni el

recital del cantautor, ni el canto del poeta, ni el cuadro del pintor, las revistas no son empresas de información sino de conocimiento que abre nuevos ojos para mirar, que mantiene al hilo a sus lectores sobre cuestiones que son de su interés. Las revistas son centros de difusión cultural, de acercamiento desprevenido, de debate con centelleo de ojos, de comunicación de signos y símbolos. Son lugares privilegiados de encuentro aunque existan contradicciones entre lo que se ve y lo que se oye.

El proyecto cultural Toda revista parte de un proyecto implícito o explícito, es decir, hecho manifiesto la mayoría de las veces. Un caso ejemplar es el manifiesto del surrealismo y las revistas que publicó este movimiento literario y artístico. Desde 1924, André Breton dirigió en París la revista La Revolución Surrealista. A este respecto escribió José Carlos Mariátegui: “Un número de La Revolución Surrealista representa casi siempre un examen de conciencia, una interrogación nueva, una tentativa arriesgada. Cada número acusa un nuevo reagrupamiento de fuerzas. La misma dirección de la revista, en su sentido funcional o personal, ha variado algunas veces, hasta que la ha asumido, imprimiéndole continuidad, André Breton. Una revista de esta índole no podía tener una regularidad periódica, exacta, en su publicación. Todas sus expresiones deben ser fieles a la línea atormentada, peligrosa, desafiante de sus investigaciones y sus experimentos.”1 Resonancias no se pondrá en la línea de las consignas, pero sí en la onda de reflexiones que llevan implícita la gran consigna de “La imaginación al poder”, donde escribir no es un oficio destinado a airear las miserias de la pasión cotidiana, pues hay que levantar una valla definida entre esas dos esferas de la vida si se pretende hacer arte. Una revista de proyección cultural implica manejar el concepto de “cultura”, definir qué la diferencia de las demás. La revista no es un fin, es un medio (o para qué) destinado a difundir expresiones culturales que no circulan. Es como difundir una especie de amable calidez sobre el paisaje invernal, o mejor, sobre un panorama desértico en materia de revistas con valioso contenido cultural; sin cerrar la vista ante las que son el producto de la realización industria–cultura, pero también como realización cultural. 1

J. C. Mariátegui, El artista y la época, Lima, Amauta, 1964, p. 49.

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Salta de relieve que Resonancias ha sabido recoger en sus páginas, con una visión amplia y de largo alcance, la vida cultural de Europa y América, básicamente en lo que concierne a la literatura y el arte. Nos recuerda un hito en la historia de Colombia y Latinoamérica, la generación de la revista Mito, en el sentido de que derrumbó nuestras constreñidas fronteras culturales para colocarse más allá de las bibliotecas aldeanas. Si la examinamos con mayor atención nos damos cuenta de que su nombre proviene del intento por descorrer los velos de la mentira y de la doble moral desde la punta del ovillo, de revelar la necesidad del “hombre kitsch” de mirarse en el espejo del engaño embellecedor y reconocerse en él con alarmada complacencia. Para ofrecer un claro panorama de la magnífica revista nada mejor que la mirada aguda de Rafael Gutiérrez Girardot: “La fundación de la revista Mito en 1955 significó un salto cultural en la historia de Colombia. Desde el nivel y la perspectiva de sus artículos, los poetas y escritores oficiales, los académicos de una novela, […] aparecían como lo que en realidad siempre habían sido: restos rezagados menores de un siglo XIX de campanario. […] No fue una revista de capillas, porque en ella colaboraron autores de tendencias y militancias políticas opuestas (Gerardo Molina y Eduardo Cote Lamus, por ejemplo). Demostró que en Colombia era posible romper el cerco de la mediocridad y que, por consiguiente, esta no es fatalmente constitutiva del país.”2 El perfil de Mito derivó de revistas que la precedieron en otros países de América Latina y de las que se diferenció enfocando hechos a la luz de consideraciones diferentes: Orígenes, en Cuba; Sur, en Buenos Aires; Las Moradas, en Lima; Asonante, en Puerto Rico; Letras de México, en México. En ellas campeaban la literatura, la filosofía y las artes plásticas. Las revistas Sur y Orígenes serán referentes necesarios para las futuras revistas en la América Latina. La heterodoxia caracterizó el perfil político y filosófico de Mito, por cuanto es evidente que también escribieron en sus páginas autores de militancia conservadora. Duró desde 1955, enhebrando trabajos y silencios, hasta la muerte de su director Gaitán Durán en un accidente aéreo, en 1962, hecho que revela a todas luces que era el alma de la revista. Existen algunos casos que enseñan con el ejemplo: Borges pudo hacerse conocer desde la revista Sur, Lezama Lema con Orígenes, García Márquez con la revista Mito, Sartre maduró en su proceso de vinificación en Los Tiempos modernos y Octavio Paz con la revista Vuelta. Veamos tres hitos históricos: Isaak Babel, Jorge Luis Borges y García 2 F. Jurado Valencia, Mito 50 años después (1955-2005), Bogotá, Lumen, 2005, pp. 13-14.

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Márquez. Con veintiún años, Babel se desplazó a Petersburgo. En esta ciudad la pasó como perros en misa ya que no tenía certificado de residencia y se ocultaba de la policía en un sótano donde vivía un camarero alcohólico y desgarrado por las feroces dentelladas de la vida. Empezó a llevar sus producciones a editoriales, pero lo rechazaban en todas partes. El sentido común bien entendido de los redactores le aconsejaban que buscara trabajo en alguna tienda, pero él hacía caso omiso. Se afirma que por entonces Babel no sabía qué escribir, pero lo hacía con agilidad de gacela. A fines del año siguiente conoció a Máximo Gorki, quien le publicó sus primeros cuentos en su revista Létopis. A causa de estos relatos fue enjuiciado por intento de sedición y pornografía. Gorki le transmitió, como un sol cálido, consejos de extraordinario valor. Y cuando se aclaró que escribía muy mal, su mentor lo envió a que se mezclara con el pueblo. Años después, cuando aprendió a expresar sus pensamientos con claridad y sin explayarse demasiado, ya triscado el trigo, Babel se convirtió en uno de los grandes cuentistas de Rusia, acaso el mejor después de Chéjov. El inicio de su carrera literaria la data en la revista Lef cuando aparecieron como personalidad creadora varios de sus relatos. Borges regresó de Europa a la Argentina. En su país participó en la edificación de varias revistas literarias y filosóficas, como Prisma, Proa y Martín Fierro, en la que publicó de forma ocasional. Luego publicó a menudo en la revista Sur. Pero, según su testimonio, cuando se fundó esta publicación Victoria Ocampo solía querer editar colaboradores ilustres y no las notas de actualidad cultural, que son las que interesan al lector, mientras que si éste se topa con un texto de cuarenta páginas de Homero y otro de cincuenta de Víctor Hugo encontrará la fatiga en la visión. Además, el lector encontraba en una antología mensual a Valery junto a Huxley y no una revista, la que se hace con un grupo de personas que comparten las mismas convicciones en sus miradas que excluyen la incredulidad. Había escritores que figuraban en serio, pero otros modelaban por cortesía y también se editaban personajes que nada tenían que ver con la literatura. En la revista Mito García Márquez publicó por vez primera su novela breve El coronel no tiene quien le escriba, el cuento “En este pueblo no hay ladrones” y un fragmento de novela, a manera de cuento, bajo el título de “Monólogo de Isabel viendo llover en Macondo”, el mismo que Gabo había desechado de su primera novela La hojarasca. Jorge Gaitán Durán, el excelso director de Mito, reconstruyó el fragmento después de rescatarlo de la caneca de la basura en casa de García Márquez, poniendo a prueba su capacidad arácnida de reconstruir la telaraña después de un balonazo. El escritor colombiano había sobrevivido en París, en una buhardilla, que fue testigo de la escritura de El coronel no tiene quien le escriba. Al quedarse sin


trabajo del diario El Espectador de Bogotá, cerrado por el dictador Rojas Pinilla, su amigo Plinio Apuleyo Mendoza le consiguió un puesto de redactor en la revista Momento de Caracas. Sin pensarlo, el hilo que borda el tejido de la poesía aporta elementos para comprender las cuestiones de los ensayos. Para conocer la obra de los poetas con sus laberintos confusos y brillantes son indispensables las revistas. En 1927 las revistas poéticas alcanzaron su mayor auge, casos de Carmen, Litoral, Verso y Prosa, La Gaceta Literaria y otras. En ellas se manifestó la Generación del 27, que se arriesga por el camino espinoso de la vanguardia, con plumas como García Lorca, Luis Cernuda, Rafael Alberti, Vicente Aleixandre, Jorge Guillén y otros. El poeta Apollinaire colaboraba en las más importantes revistas, siendo una punta de lanza innovadora del reflujo de la vanguardia poética y artística de comienzos del siglo XX. Fundó con varios amigos el órgano del arte y de la poesía de vanguardia Soirées de París. Allen Ginsberg se refería a una de las pocas revistas que leía por ser multicultural y proletaria, le placía sobremanera porque ofrecía, como las orquídeas que brindan toda la gama de tonos rosados y violeta, una mezcla de poetas, escritores latinos, músicos, fotógrafos, negros, judíos. Esa revista excelente a su vista se llamaba Long shot.

El equipo, el director y el editor Como se ha visto, toda revista parte de un programa implícito o hecho manifiesto la mayoría de veces. Un grupo literario o académico, provisto de una visión nueva, producía un manifiesto y fundaba una publicación. Un ejemplo clásico es el manifiesto surrealista y las revistas de ese movimiento como Literatura. A veces el “para qué” ha logrado una expresión tan sintética que el punto de mira ha

quedado en el mismo título: la revista Eco pretendió ser una caja de resonancias de diferentes culturas, Plural expresaba una concepción democrática, Rampa la idea de ser una plataforma de lanzamiento de nuevos escritores, Resonancias piensa en la musicalidad de las palabras. Para definir el carácter de una revista hay que rodearse desde un comienzo, con mirada curiosa y ánimo expectante, de un equipo de trabajo con un editor literario, más un elenco de redactores y colaboradores. En la revista Orígenes Lezama Lima fue la figura poética tutelar, mientras que Rodríguez Feo daba su respaldo económico. Borges y Victoria Ocampo, en el mismo orden, cumplieron su rol en la revista Sur. De cómo los ciclos económicos arrasan con las empresas culturales un ejemplo es la desaparición de Rampa en su edición física, para continuar solo en el campo virtual. Era difícil vender publicidad porque sus lectores tenían la tendencia a desconfiar de la economía de consumo. Era una de las muchas revistas que se sostienen básicamente por los aportes económicos de sus miembros, como ocurrió con la Revista Contemporánea, bajo el liderazgo de Baldomero Sanín Cano. Desde cualquier punto de vista, el problema no es tanto las colaboraciones, sino la financiación, como se desprende de las palabras de Cyril Connolly, quien fundó en Inglaterra la revista Horizon, que se acabó en 1950: “Cerramos las grandes ventanas a Bedford Square, se llevaron el teléfono, los números atrasados fueron a parar al sótano, los archivos se pudrieron entre el polvo. Solo seguían llegando inexorablemente las colaboraciones, como las botellas de leche a la casa de un suicida, y siguen llegando todavía.” En Casa de las Américas, en La Habana, se realizó el Segundo Encuentro de Revistas Culturales, en febrero del año 2000 (el primer encuentro se hizo en Bogotá), evento 31


que reunió de preferencia a directores de revistas culturales del ámbito iberoamericano. A propósito del internet, si bien se manifestó que en la pantalla no se leen artículos muy largos, y no se ve muy claro que la red vaya a remplazar los libros y las revistas, se insistió en no tener una visión satanizada de la tecnología, ya que es otra herramienta, como la imprenta de Gutenberg. Algo que preocupaba tanto como al marinero el mar era el sino religioso de las revistas latinoamericanas, que consiste en salir cuando Dios quiere. En la práctica todas las revistas, excepto Número, manifestaron problemas de financiación y de circulación; casi todas eran hechas con las uñas, incluida la revista Rampa que editábamos y dirigíamos. Digamos de pincelada que sin apoyos definidos no se podría concebir la existencia de una revista. Por ejemplo, Archipiélago, de la Universidad Nacional Autónoma de México, que tiene en Carlos Véjar Pérez-Rubio un director caracterizado por la seriedad y la tenacidad, ha contado en su momento con el apoyo de algunas universidades mexicanas importantes, al igual que de diversas instituciones culturales y otras de carácter multinacional con sede en este país, como el Instituto Panamericano de Geografía e Historia y la representación de la Unesco, entre otras. Acerca de la función del director diremos que Octavio Paz, después de muerto, siguió dirigiendo la revista Vuelta. Hernando Valencia Goelkel colaboró en la revista Eco de Bogotá, que dirigió entre los años 1963 y 1967. De forma ideal se plantea que el editor ha de ser incorruptible y desinteresado, inflexible en sus decisiones, perfeccionista hasta la saciedad, tener una idea clara de qué quiere hacer con la revista, darle un estilo definitivo y elevarlo al peldaño más alto de la cultura; ser indiferente a la peste de la fama, impasible a modas, tendencias, premios e incluso a las preferencias de los lectores; conjugar un imponente aire de autoridad con las más suaves y educadas maneras: una suerte de combinación de Simón Bolívar con Fray Martín de Porres. El editor, función que también podría asumir el mismo director, conforma un equipo técnico y de investigación, señala recursos económicos, asigna funciones como la distribución o propagación de la revista, partiendo de la noción del límite. Sobre esa función vital que es la difusión diremos que Archipiélago se distribuye en el ámbito nacional e internacional por diversos canales institucionales, comerciales y personales. El editor ha de buscar un sucesor, que no sea alguien ajeno a la revista, de manera que conozca todo su rodaje. Sin ponerle fin al estilo fundacional que durante años la ha animado con ojos muy abiertos y ánimo suspenso, es decir, que se mantengan los signos característicos que hacen el 32

sello personal de la revista. Así mismo, establecer normas de estilo y de funcionamiento, que terminan por convertirse en la marca de fábrica. Las revistas culturales y literarias son espacios que sirven para que muchos escritores se den a conocer, aunque no siempre ocurre así; también está la opción de las editoriales. Los editores de Mito hicieron conocer a los escritores contemporáneos más representativos hasta entonces en América Latina: Cortázar, Carpentier, Reyes, Rulfo, Fuentes, Paz, Borges, García Márquez; de España, Goytisolo, Aleixandre, Cernuda. Fue una revista editada por escritores, caso de los poetas Gaitán Durán y Cote Lamus, pero orientada hacia los tópicos de la cultura, el pensamiento y la vida política; si bien la expresión que más permaneció fue la literatura. No fue una revista para el mutuo elogio entre los amigos, ni representó una generación, como es común en la edición de una revista. En Mito convergieron, como hilos de vectores universales en el nudo complicado que es el hombre, una serie de escritores que ya habían ganado un lugar en la evolución de la literatura colombiana, como Hernando Téllez, Jorge Zalamea, Eduardo Carranza, León de Greiff, Porfirio Barba Jacob. Y presentaron allí nuevas figuras, casos de García Márquez, Gaitán Durán, Rogelio Echavarría, Eduardo Cote Lamus, Fernando Arbeláez, Pedro Gómez Valderrama, Jorge Eliécer Ruiz, Charry Lara y Hernando Valencia Goelkel. En el país todas las miradas convergían en ellos. Se observará que, en la perspectiva de Gustavo Cobo Borda, Gaitán Durán y quienes lo acompañaban en el proyecto “odiaban el conformismo de la sociedad colombiana. Su provincianismo y su bobería”, tal como señala Jorge Eliécer Ruiz en un trabajo incluido en un compendio de Mito, revista bimestral de cultura, con motivo de los cincuenta años de haber existido. Además de develar los mitos sociales, la revista exhibió universalidad con el planteo de alternativas sin explicitarlas, solo mostrando otras miradas frente al mundo como las ideas de Marx, Freud, Heidegger, Nietzsche, Lévi Strauss, Sartre, Camus, Durrell, Sade, Breton y otros. Su proyecto era divulgar con repiques de campanas las grandes discusiones de la época y servir de palestra para el encuentro de la diversidad. La revista buscó ser un puente hacia lo universal en un momento de penumbra política y de aislamiento cultural en Colombia. Es que las revistas, además de ser trincheras de tesis o estilos, sirven de atalayas desde las cuales se han ejercitado quienes después fueron distinguidos autores y que dieron en ellas los primeros vuelos, que luego permitieron, en libros, elevarse hacia las alturas. Sartre y la pléyade de escritores, críticos y psicoanalistas que lideró, maduraron en Los tiempos modernos; Thomas S. Eliot se hizo conocer


desde la revista The Criterion; Ezra Pound en The Egoist. En Colombia este “para qué” también ha sido destino de las revistas. Así, la Revista Contemporánea, considerada una de las más cultas de Hispanoamérica en la aurora del siglo XX, le permitió a Baldomero Sanín Cano explayar sus ensayos. El Bodegón fue el medio de formación del joven poeta Luis Carlos López. En Archipiélago la convocatoria también ha sido para los artistas plásticos, partiendo de que en la actualidad latinoamericana y caribeña existe una producción floreciente en ese sentido. El artista no representa las cosas como son, sino como las percibe, como las siente. Crea, no retrata; esta última se supone que es labor de la ciencia. Libertad para el artista es no acudir a modelos asfixiantes que empobrecen la percepción de sus obras, encasillarlo en escuelas es una visión que termina por mutilar su creación. Libertad para el artista y mirada sin ataduras para el crítico, todo esto habría de ser parte de la “filosofía” de una revista.

La identidad y la integración cultural Archipiélago. Revista cultural de nuestra América, fundada en México en 1992, cuando se cumplieron 500 años de la expoliación de América, propone hebras diversas para elaborar un hilo conductor en el laberinto de la integración de América Latina y el Caribe, en sus territorios y en anchuras como Estados Unidos y Canadá, donde habitan migrantes de origen latinoamericano y caribeño. Sirve a los propósitos de ir cosiendo el tejido del movimiento cultural que, abierto al mundo, reafirme nuestra identidad colectiva y orgullo de ser, que no muera bajo las garras del buitre. A la luz de la idea de una Iberoamérica unida, acorde con el devenir histórico que nos compete, se comprende la primera acción iniciada por el proyecto Archipiélago para cumplir su faena: la publicación de una revista representativa del pensamiento, que fuera enhebrando en el collar de perlas la memoria y la creación científica, artística y literaria de la región, destinadas a quitar la venda de los ojos para que se asomen a lo real. El problema no es la cantidad sino la calidad de los lectores. El carácter integral de la cultura que Archipiélago propone responde a las exigencias de un lector de visión amplia, mirada englobante, maciza preparación académica y permanencia laboral, que de acuerdo a los hechos requiere tomar decisiones importantes y que, por su notoria participación en el entrelazamiento del tejido social, forma parte de los líderes que estampan opiniones en su comunidad. También saltan a la vista los que, durante muchos años, fueron los objetivos básicos de la revista de arte y literatura 3 Carlos Véjar Peréz-Rubio, Las danzas del huracán. Veracruz y La Habana en los años treinta. Prólogo de Félix Baéz-Jorge, México, CIALC, 2013, pp. 13-14.

Francachela, guiada como un faro en altamar por su flamante director José Ezequiel Kameniecki. Proyecto entre Chile y Argentina, era editada en Buenos Aires, con representación en muchos países, luchando por la integración cultural hispanoamericana. La revista se proponía buscar una forma de entendimiento, de interacción cultural entre los pueblos, sin destruir los valores regionales e individuales de cada grupo étnico. En otras palabras, había una toma de posición contraria a la globalización que viene siendo impuesta y que pretende la supremacía de la lengua inglesa, la hegemonía gringa, anclada única y exclusivamente en los más sombríos colores del lucro y del consumo, dado que no interesan valores distintos al monetario. La lucha de Francachela era contra esa globalización donde las naciones se disuelven y hay expansión por el planeta de unas maneras de vestir, de comer, etcétera, con la pretensión de una uniformidad mundial; se quiere imponer una cultura internacional eliminando las culturas locales, las memorias y las tradiciones. Acaso Resonancias no sea ajena a este proyecto. Incluso en estos aciagos tiempos de virus es plausible que arrojados autores, que beben de la fuente del campo literario, quieran rescatar personajes como Raymond Aron (autor, entre otras obras, de El opio de los intelectuales), y así puedan llegar a sembrar algunas rosas en una tierra despiadada, apaleados no solo por múltiples tormentas, en este baile de máscaras que es la vida. Partiendo de que las ideas y las palabras sí transforman el mundo, ajena al conformismo que inhibe la acción, mientras que la preocupación es generadora de actividad, la revista cultural Rampa se inscribía en un proyecto hispanoamericano a fin de conformar una identidad cultural que todavía no tenemos. Ello sin perder de vista las raíces culturales imbricadas con la herencia de tres culturas dominantes: la indígena, la española y la africana. Con razón, Carlos Véjar considera que en el caso del Gran Caribe, como en el de nuestra América, “debe hablarse más bien de una conciencia supranacional, de una identidad regional”, en que las manifestaciones culturales se armonizan; el reto principal es “sacudirse el neocolonialismo”, según lo planteara Leopoldo Zea en un ensayo magistral en torno a Simón Bolívar.3

Rubén López Rodrigué (Santa Rosa de Cabal, 1956). Escritor y editor colombiano, diplomado de la Universidad de Antioquia. Fue fundador y editor de las revistas OASSYS y RAMPA. Autodidacta del psicoanálisis, es autor de cuatro libros de ensayos: La concepción freudiana sobre el mundo exterior (1985), Momentos del psicoanálisis en Colombia (1995), Hacia una estética psicoanalítica (2000) y La luciérnaga psicoanalítica (2000). También es autor del libro de relatos La estola púrpura (2009), coautor de Contra el viento del olvido (entrevista con William Ospina, 2001), Feminidades: sacrificio y negociación en los tiempos del derecho (2010) y el libro de fábulas infantiles El Carnero Azul. Es corresponsal de Archipiélago en Colombia.

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MUJERES E INDUSTRIA EDITORIAL

EN COSTA RICA

Iván Molina Jiménez

Poco es lo que se conoce sobre la inserción femenina en la industria editorial costarricense, un tema sobre el cual apenas empiezan a realizarse estudios en América Latina.1 De acuerdo con la información disponible, la primera mujer en ocupar un lugar prominente en tal actividad fue la inmigrante catalana María Canalías Xaus (1860-1932). A la muerte de su marido, el tipógrafo Vicente Lines Borrás (1853-1897) asumió la administración de la Librería Española, empresa que su difunto cónyuge abrió en la ciudad de San José después de arribar a Costa Rica en febrero de 1884.2 Canalías fue también la primera mujer en haber dirigido un periódico: El Anunciador Costarricense, fundado por su esposo en agosto de 1887 para promover su establecimiento3 y desempeñarse en labores editoriales, al recibir manuscritos para considerar su publicación.4 De manera casi simultánea con el ascenso empresarial de Canalías, las mujeres empezaron a involucrarse en la actividad tipográfica. El primer caso que se conoce es el de Clotilde Cubero Rodríguez (1882-1959), quien laboraba en la pequeña imprenta de su padre, Jesús Cubero Montoya, ubicada en la ciudad de Cartago. No es claro si la hija colaboraba en la administración del taller o sólo participaba en condición de obrera quizá no remunerada, aunque es probable que compartiera ambas responsabilidades con su progenitor. Tampoco es posible precisar cuándo la joven se incorporó al negocio familiar, pero es probable que lo hiciera en los últimos años del siglo XIX y los primeros del XX.5

fue motivada porque los salarios de estas últimas eran significativamente inferiores a los de los varones. Por esta razón, la innovación de Greñas originó una fuerte oposición masculina; sin embargo, fue insuficiente para revertir el proceso,6 que se consolidó en lo inmediato. En 1908 y con apoyo estatal, abrió sus puertas la Escuela de Tipografía de Mujeres, que estuvo activa por cuatro años; con un plan de estudios de tres semestres, alcanzó una matrícula máxima de treinta alumnas.7 En contraste con la formación de una fuerza laboral femenina en la industria tipográfica, en el período 19031914 sólo de modo excepcional las mujeres incursionaron en la publicación de libros y folletos. Su escasa participación se explica sobre todo por la ausencia de editoriales, lo que suponía costear por cuenta propia la impresión de los manuscritos o conseguir ―con el Estado o con parientes, amistades o benefactores― el financiamiento respectivo, opciones por entonces predominantemente masculinas.8 De las 584 obras que circularon en esos años, sólo ocho (1,4 por ciento) fueron escritas por mujeres: dos ediciones de un manual de cocina, cuatro novelas (dos en un mismo volumen), un libro de texto para enseñanza primaria y una recopilación de relatos infantiles de Cecilia Böhl de Faber (Fernán Caballero).9

La participación femenina en la actividad tipográfica comenzó a extenderse a partir de 1903, una vez que el impresor colombiano asentado en San José, Alfredo Greñas (1857-1949), empezó a contratar obreras para que laboraran en su empresa. Tal iniciativa, que se justificó en términos de mejorar la condición de las mujeres, realmente

Si se exceptúa este último caso, las restantes obras fueron escritas por tres costarricenses (María Fernández Le Capellain, Juana Ramírez de Aragón y María Joaquina Trejos González), una puertorriqueña o dominicana residente en San José (Julieta Puente de McGrigor) y una inmigrante española (Juana Fernández Ferraz). Salvo Trejos, una maestra de la ciudad de Heredia,10 las demás pertenecían a familias acomodadas urbanas avecindadas en San José, con importantes vínculos políticos e intelectuales. Aunque se desconoce cómo financiaron la publicación de sus manuscritos ―seguramente con recursos familiares―, a diferencia de las novelas, el

Ivana Mihal, Ana Elisa Ribeiro y Daniela Szpilbarg, “Introducción: ‘Editoras y autorías: las mujeres en el mundo editorial latinoamericano’”, en Cuadernos del Centro de Estudios en Diseño y Comunicación, No. 107, Buenos Aires, 2020-2021, pp. 11-17. 2 Vicente Lines Borras, El Anunciador Costarricense, 1 de abril de 1897, p. 2. 3 Vicente Lines Borrás, “El Anunciador Costa-Ricense”, en El Anunciador CostaRicense, 16 de agosto de 1887, p. 1. 4 Fernando Herrera Villalobos, García Monge: plenitud del escritor, San José, Editorial Universidad Estatal a Distancia, 1999, pp. 29-30. 5 Eugenia Rodríguez Sáenz, “Ángeles en las imprentas. Las tipógrafas josefinas y la redefinición de los roles de género (1900-1930)”, en Montalbán, No. 34, Caracas, 2001, p. 255.

Ibídem, pp. 255-257. Marcia Apuy Medrano, “Desarrollo de la educación femenina en Costa Rica (18891949)”, en Elías Zeledón Cartín, ed., Surcos de lucha. Libro biográfico, histórico y gráfico de la mujer costarricense, Heredia, Instituto de Estudios de la Mujer, 1997, p. 285. 8 Iván Molina Jiménez, Moradas y discursos. Cultura y política en la Costa Rica de los siglos XIX y XX, Heredia, Editorial Universidad Nacional, 2010, pp. 73-106. 9 Luis Dobles Segreda, Índice bibliográfico de Costa Rica, tomos I-IX, San José, Lehmann, Imprenta Lehmann, 1927-1939; tomos X-XI, San José, Asociación Costarricense de Bibliotecarios, 1968. 10 Pompilio Segura Chaves, Mujeres heredianas que escribieron historia, Heredia, Municipalidad de Heredia, 2016, pp. 76-77.

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manual culinario y el libro de texto, elaborados por Ramírez y Trejos respectivamente, tenían un carácter comercial más definido, lo que explica que circularan varias ediciones de esas obras. María Isabel Carvajal Castro (más conocida como Carmen Lyra) y Lilia González González, dos maestras, se sumaron a esa corriente de cambio al fundar en 1912 San Selerín, la primera revista creada por mujeres.11 Además, Lyra fue parte del círculo de intelectuales anarquistas y socialistas de inicios del siglo XX que, entre otras iniciativas, abrió en el San José de 1914 la librería La Lectura Barata, dedicada a la difusión de literatura selecta. En ese establecimiento se desempeñó como algo más que una vendedora, pues asumió un papel activo en tratar de orientar el gusto de la clientela, al promover el consumo de novelas distintas de las que entonces eran populares: románticas, de aventuras o policiales.12 Finalizada la Primera Guerra Mundial (1914-1918), en Costa Rica, al igual que en otros países europeos y americanos, se ampliaron y diversificaron los círculos de intelectuales femeninas, un proceso asociado con el incremento de jóvenes graduadas de la enseñanza secundaria, el aumento en el número de educadoras que laboraban en escuelas y colegios y la formación de las primeras profesionales en Derecho y Medicina. Además, en el contexto de la única dictadura que experimentó el país en el siglo XX, la de Federico Tinoco Granados (1917-1919),13 se produjo una politización de maestras y profesoras que culminó con la fundación de la Liga Feminista Costarricense en 1923, la cual se movilizó en contra de la discriminación salarial por razones de género y a favor de la aprobación del voto femenino (incorporado en la Constitución de 1949).14 Además, tal organización fue la primera de su índole en incursionar en la actividad editorial, al publicar en 1939 un folleto de educación cívica.15 De esta forma, entre 1918 y 1949 se incrementó el número de mujeres que colaboraron con periódicos y revistas, de las que fundaron y dirigieron órganos de este tipo ― algunos especializados en temas femeninos― y de las que financiaron por cuenta propia la publicación de sus libros y folletos.16 Pese a que en ese período ocurrió una primera San Selerín… Periódico para los Niños, 1 de agosto de 1912, p. 1. Cristián Rodriguez Estrada, “In Memoriam. Paco Soler”, en Brecha, No. 9, San José, 1957, pp. 6-7. 13 Eduardo Oconitrillo García, Los Tinoco, San José, Editorial Costa Rica, 1980. 14 Eugenia Rodríguez Sáenz, Dotar de voto político a la mujer. ¿Por qué no se aprobó el sufragio femenino en Costa Rica hasta 1949?, San José, Editorial de la Universidad de Costa Rica, 2003. 15 Liga Feminista Costarricense, Programa de educación cívica, San José, Imprenta Borrasé Hermanos, 1939. 16 Eugenia Rodríguez Sáenz, Los discursos sobre la familia y las relaciones de género en Costa Rica (1890-1930), San José, Editorial de la Universidad de Costa Rica, 2003, pp. 4-8; Marybel Soto Ramírez, “De ángel del hogar a obrera del pensamiento. Militancia de izquierda y prensa femenina. Nosotras y Nuestra Voz, 1949-1980”, Tesis de Doctorado en Estudios Latinoamericanos, Universidad Nacional, 2020. 11 12

María Isabel Carvajal Castro (Carmen Lyra)

expansión de editoriales en el sector privado y en 1946 se fundó la Editorial Universitaria, perteneciente a la estatal Universidad de Costa Rica, creada en 1940,17 no hubo, salvo un caso, participación femenina en tal proceso. La excepción referida fue la Editorial Vanguardia, fundada en 1945 por el Partido Comunista y administrada parcialmente por Lyra y la también maestra Luisa González Gutiérrez.18 Tras la guerra civil de 1948, Costa Rica experimentó una transformación histórica fundamental, que se manifestó en la expansión del Estado, la ampliación y diversificación de los sectores medios, una urbanización creciente y el fortalecimiento del mercado interno. A la vez, a una economía agroexportadora basada en el café y el banano, se sumó una industrialización dominada por el capital extranjero, principalmente de origen estadounidense. Las políticas públicas socialdemócratas, que prevalecieron hasta 1978, fueron sustituidas a partir de ese año por reformas favorables al libre mercado (neoliberales), que predominaron de 1982 en adelante, luego de la profunda crisis económica de 1980.19 En el período 1950-1989, la expansión de la matrícula universitaria posibilitó que se ampliara el número de mujeres con estudios superiores. Sin embargo, su inserción en la industria del libro, que experimentó un crecimiento extraordinario en esos años, fue limitada. Con la fundación de la Editorial Costa Rica en 1959 ―la principal empresa estatal de ese tipo y una de las más importantes del país―, se abrió el camino para que, a su primera Junta Directiva organizada en 1960, se incorporara una mujer: la maestra y escritora Lilia Ramos Valverde, en su juventud cercana a 17 Iván Molina Jiménez, “De las imprentas a las editoriales. El caso de Costa Rica (19061989)”, en Diálogos. Revista Electrónica de Historia, Vol. 22, No. 2, San José, 2021, pp. 1-27. 18 “Esfuerzos editoriales del comité seccional”, Trabajo, 25 de agosto de 1945, p. 2. 19 Jorge Rovira Mas, Estado y política económica en Costa Rica 1948-1970, San José, Editorial Porvenir, 1982; Jorge Rovira Mas, Costa Rica en los años ’80, San José, Editorial Porvenir, 1987.

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los comunistas.20 Tal innovación se consolidó en la década de 1970, a medida que las cuatro editoriales universitarias públicas que surgieron entonces empezaron a integrar académicas a sus consejos editoriales. La Editorial Costa Rica también fue pionera en incentivar la especialización de las tareas editoriales, al cumplir Cecilia Trejos Callejas la función de editora desde inicios del decenio de 1970. Posteriormente, Trejos tuvo una responsabilidad similar en la Editorial Universitaria Centroamericana, que había iniciado labores en 1969.21 Una vez que las editoriales académicas públicas empezaron a expandir su producción en la década de 1980, comenzaron a contratar mujeres para desempeñar labores vinculadas con la corrección de estilo, la diagramación, el control de calidad, la administración de bodegas e inventarios, el pago de derechos de autor y la promoción y comercialización de los libros. Procesos similares ocurrieron en algunas de las principales editoriales privadas, pero en este sector la innovación más importante estuvo asociada con la Editorial Porvenir. Fundada en 1979 por el antropólogo William Reuben Soto y Victoria Eugenia París Chaverri, rápidamente se convirtió en una empresa líder en la publicación de textos de Derecho, cuyo éxito comercial posibilitó financiar una extensa colección de libros de Ciencias Sociales. Afín con la cultura de izquierda que desde mediados del siglo XX favoreció la inserción femenina en la actividad editorial, la dirección de esa casa editora estuvo a cargo de París, que se convirtió en la primera mujer en desempeñar un puesto de ese tipo por casi dos décadas. Una experiencia similar fue la del ingeniero Carlos Manuel Fonseca Quesada y la de la escritora y académica Helena Ospina Garcés: en 1982 fundaron la Editorial Promesa, vinculada con el Opus Dei, la cual fue dirigida por Ospina.22 Creada en 1974 y adscrita al Ministerio de Cultura, Juventud y Deportes, la Oficina de Programas para la Mujer y la Familia se transformó en 1986 en el Centro Nacional para el Desarrollo de la Mujer y la Familia, que fue la base del Instituto Nacional de las Mujeres, establecido en 1998. De modo paralelo, en las dos últimas décadas del siglo XX, a medida que las mujeres ampliaban sus espacios en puestos de decisión como ministras, magistradas, diputadas y regidoras, surgieron diversas corrientes feministas. Su movilización fue estratégica para establecer unidades de investigación y programas de David Chavarría Camacho, Historia de la Editorial Costa Rica (1959-2016), San José, Editorial Costa Rica, p. 100. Aurelia Dobles Trejos, comunicación personal, 29 de octubre 2021. 22 Excepto que se indique lo contrario, a partir de aquí los datos proceden de WorldCat, el Sistema de Bibliotecas, Información y Documentación de la Universidad de Costa Rica, la Agencia ISBN de la Biblioteca Nacional de Costa Rica, la Cámara Costarricense del Libro, el Tribunal Supremo de Elecciones, las páginas web y en Facebook de las editoriales analizadas e información aportada por las escritoras Anacristina Rossi Lara, Laura Zúñiga Hernández y Linda Berrón Sañudo. 20

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posgrado especializados en el estudio de las mujeres en las universidades públicas, e impulsar la aprobación de legislación para combatir las desigualdades de género y la violencia doméstica.23 Fue en este contexto de empoderamiento femenino y de formación de una institucionalidad específica que se abrió un espacio para que, de 1990 en adelante, las mujeres consolidaran liderazgos, al asumir en el sector privado la dirección de casas editoras o de empresas dedicadas a actividades de impresión. Además, en las editoriales públicas algunas académicas y profesionales asumieron puestos de mando, como fue el caso de Dora Cerdas Bokhan y de Marybel Soto Ramírez en la Editorial Universidad Nacional, de Ana Ruth Vílchez Rodríguez en la Editorial Tecnológica, de María Eugenia Bozzoli Vargas en la Editorial Universidad Estatal a Distancia, y de María Isabel Brenes Alvarado en la Gerencia General de la Editorial Costa Rica. De la inserción en empresas e instituciones ya existentes, las mujeres pronto pasaron a crear sus propias editoriales. La primera iniciativa de esta índole partió de Linda Berrón Sañudo, que inauguró la Editorial Mujeres en 1991. Rápidamente fue seguida por Teresita Aguilar Mirambell, que creó la Editorial Mirambell en 1994; y por Marcela Alán Berrios, que estableció la Editorial Izcandé en 1997. Pese a que inició con mucho ímpetu, este proceso perdió fuerza al comenzar el siglo XXI, pues en el período 2000-2009 sólo dos nuevas casas editoras lideradas por mujeres abrieron sus puertas: Montemira, de Alicia Miranda Hevia, en 2005; y La Jirafa y Yo, de Anne Laarman Lambert, en 2008. En el quinquenio 2010-2014, caracterizado por una expansión de la inversión pública, las mujeres fundaron tres nuevas editoriales: en 2010, Si Productores-ING Consultoresde Irene Solera Aguilar; y en 2012, Club de Libros de Evelyn Ugalde Barrantes y Editorial Eva de las hermanas Elisa y Sara Elena Argueta Ruiz. La tendencia se profundizó en el período 2015-2019, cuando se establecieron siete nuevas casas editoras: Letra Maya (2016) y Entrearenas (2019) de Emilia Fallas Solera, Estucurú (2017) de Monthia Sancho Cubero, Proyecto Citrino (2018) de Patricia Araya Jiménez, la Editorial de la Asociación Costarricense de Escritoras (2018), la Editorial BlaBlá Maracuyá de Laura Casasa Núñez (2019) y Ediciones Blinchy (2019) de Bleina [Vilma] Faingezicht Waisveder. Las difíciles condiciones que experimentó el país en 2020, debido al doble impacto de la regresiva reforma fiscal de Lorena Camacho de la O y Lorena Flores Salazar, “Un movimiento de mujeres en desarrollo”, en Ana Leticia Aguilar Theissen et al., Movimiento de mujeres en Centroamérica, Managua, Programa Regional La Corriente, 1997, pp. 451-506; Eugenia Rodríguez Sáenz, “Mujeres de la independencia: condiciones de vida, luchas y derechos”, en Iván Molina Jiménez, ed., Costa Rica (1821-2021) de la independencia a su bicentenario, Cartago, Editoriales Universitarias Públicas Costarricenses, 2021, pp. 229-230. 23


2018 y la pandemia por COVID-19, no fueron impedimento para que Paola Carmiol Fernández y María del Mar Obando Boza fundaran una nueva editorial: Abecedaria Escritoras. De esta forma, en las últimas tres décadas las mujeres crearon dieciséis editoriales (un promedio de una empresa cada dos años), trece las establecieron como resultado de iniciativas individuales, dos como producto de la colaboración entre dos personas y una como culminación de un proceso de organización femenina que resultó en la creación de la Asociación Costarricense de Escritoras en el año 2000. Al analizar las características de las dieciséis mujeres que fundaron editoriales en el período 1991-2020, se observan algunas tendencias comunes y especificidades relevantes en términos de nacionalidad, edad y estado civil. De ese total, catorce son costarricenses y dos extranjeras (una española y otra holandesa); cuatro crearon sus empresas cuando tenían entre 22 y 29 años; seis entre los 37 y los 49 años; y seis entre los 51 y los 72 años. Por último, seis estaban solteras cuando establecieron la casa editora (dos con hijos), cinco se encontraban casadas (una sin hijos), cuatro se habían divorciado (todas con hijos) y una ya había enviudado (también con hijos). Todas estas mujeres realizaron estudios superiores. Al momento de fundar la editorial, sólo tres no se habían graduado: dos en Derecho y una en una carrera que no se pudo determinar. Según sus profesiones principales, las trece restantes se distribuían de esta forma: cuatro filólogas, dos educadoras, dos periodistas, una ingeniera, una teatróloga, una abogada, una odontóloga y una filósofa. Para once de estas personas, establecer la editorial fue su primera incursión como empresarias; en contraste, dos eran dueñas de empresas ya existentes no relacionadas con la publicación de libros, y tres crearon sus casas editoras con el propósito de expandir o complementar emprendimientos previos: un establecimiento educativo privado para niños y jóvenes, una compañía dedicada a la promoción de la lectura y otra especializada en producir contenido digital escrito. Cruzados los datos de educación y ocupación con los de estado civil y edad de las mujeres que fundaron las editoriales, resulta claro que la mayor parte de las empresas fueron establecidas por personas de mediana edad o mayores, que ya habían terminado sus carreras, por lo que su desempeño laboral previo pudo haberles permitido acumular los recursos suficientes para iniciar sus casas editoras. Además, la etapa más demandante de la crianza de sus hijos ―en el caso de las que eran madres― había finalizado y el control que podía ejercer la pareja era nulo o mínimo, ya fuera porque permanecían solteras, divorciadas o viudas, o porque eran profesionales o personas económicamente independientes, en una fase avanzada de su matrimonio. De esas dieciséis mujeres, doce son escritoras y cuatro no lo son, dato que sugiere

que la fundación de la editorial estuvo fuertemente motivada por el interés de la mayoría de estas personas por dar a conocer sus propios escritos. En efecto, de las quince empresas que fundaron ―se excluye el caso de la Asociación Costarricense de Escritoras―, en diez la propietaria se autopublicó, en algunos casos de manera esporádica (al coordinar una antología de textos) y en otros sistemáticamente. La frecuencia de esta práctica estuvo condicionada por la trayectoria previa: quienes antes de crear la casa editora habían tenido éxito en la comercialización de obras publicadas por otras editoriales, procuraron repetir esa experiencia al establecer las propias. Según su línea de trabajo principal, las dieciséis editoriales fundadas por mujeres pueden clasificarse de esta manera: cuatro están especializadas en literatura, tres en literatura infantil y juvenil, tres en literatura femenina, dos en literatura y en estudios académicos, dos en la venta de servicios de publicación, una en dramaturgia y una en la reproducción de clásicos de la literatura universal (excepto esta última, las demás publican contenidos originales). Al considerar tal distribución comparativamente, resulta claro que el interés por las diversas expresiones literarias sobrepasó ampliamente a la identidad de género como denominador común de estas experiencias, un resultado explicable por la condición de escritoras de la mayoría de las propietarias. En 2018, se publicaron en el país 2.150 libros y folletos con ISBN: 1.350 impresos y 799 electrónicos. Las diez casas editoras propiedad de mujeres que participaron en esa producción, aportaron 75 títulos (3,5 por ciento del total), 57 circularon en papel (4,2 por ciento) y 18 lo hicieron en forma electrónica (2,3 por ciento). Aunque según estos datos el promedio de publicación fue de 7,5 obras por editorial femenina, la distribución fue muy desigual: La Jirafa y Yo y Club de Libros, dedicadas a las obras infantiles y juveniles, concentraron 19 y 18 títulos respectivamente; Editorial Eva y Letra Maya, especializadas en textos literarios la primera y en libros académicos y de ficción la segunda, se ubicaron en una posición intermedia con 12 y 10 títulos cada una; y las seis empresas restantes contribuyeron con cinco títulos o menos. De esta forma, el ascenso en el número de casas editoras femeninas, que supuso una ruptura fundamental con el predominio masculino en la industria editorial, también comportó nuevas desigualdades.

Iván Molina Jiménez (Costa Rica, 1961). Tiene una Maestría en Historia por la Universidad de Costa Rica, institución en la que se desempeña como catedrático en la Escuela de Historia y en el Centro de Investigación en Identidad y Cultura Latinoamericanas (CIICLA). Es autor de numerosas publicaciones sobre la historia de América Central en general, y de Costa Rica en particular. Su último libro se titula Cortar una espiga más. Estudios sobre Costa Rica en la época de la independencia (San José, Editorial Costa Rica, 2021).

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ORGANZA María Antonia Borroto

Mira que decirme que total, que cuando una está vieja ya no vale la pena taparse tanto. Al contrario, es cuando más hay que taparse. Los viejos deberíamos vestirnos de negro cerrado desde el cuello hasta la punta de los dedos, y con guantes. Claro, qué va a decir ella. Cuando sea vieja no tendrá nada qué lamentar: ahora, con treinta años, parece un carcamal. Bueno, no sólo ella, todas las mujeres de hoy en día lucen feísimas. Y esos cutis, Dios mío. Las pobres, sin buenas cremas. Y en pantalones. A algunas, las canillúas, eso les conviene. Pero no me hagan creer que a los hombres les gusta enamorar a una mujer que se pasa el santo día en pantalones. Debe ser el apuro con que viven, porque, vaya, no puede ser que la belleza desaparezca así como así. Las mujeres de hoy no sabrían cómo llevar medias, ni tacones. Tacones sí, pero medias no; saber cómo combinar la ropa; cómo lucir elegantes y discretas a la vez. Como yo, con aquel vestido de muselina de seda, con flores también de encaje de muselina, puestas al vuelo. Una perla en cada una... Aquella modista, cómo se llamaba, ah, sí, Aida, me lo hizo, copiado de un catálogo americano, para una fiesta en el Liceo, o ¿era en la Colonia Española? Esta memoria... Era un vestido bello, qué manos las de aquella señora. ¿Qué será de ella? Seguro que se fue. También me hacía blusas de hilo con aplicaciones de encaje de guipur, y las faldas de cancán, todas de algodón, faya, escocesa... Con mis zapatos corte salón o, en verano, sandalias, de tacón, siempre de tacón. Las medias color carne, no las que usan ahora, llenas de cuadritos y figuritas. ¿Habría medias así entonces? Serían las de las mujeres de la vida. Bueno, ahora todas parecen mujeres de la vida, con esos escotes y esas medias horribles. Ninguna lleva faja. ¡Por cuánto una mujer de su casa iba de tiendas con una falda estrecha y sin faja! Salir sin faja era como andar desnuda. Hasta corsés usaban muchas, puestos de moda nuevamente por Dior. Qué tiempos... Aquella no usa polvo. Ni siquiera parece médico. Bueno, perdonémosla, ya no venden polvos Coty, ni Maja, ni Conejito. A mí, realmente, me gustaban mucho los productos Mirtha de Perales, una pobretona, es verdad, pero un lince en los negocios. Pobretona al principio, aunque después llegó a tener plata. Me parece estar viendo sus mercancías en Fin de Siglo. A veces, por 38


cambiar, yo compraba todos los productos Coty, la colonia era ideal para el verano, muy fina. Ya nada es como antes. Todo está listo para la recepción que por el santo de la distinguida seño­rita Alicia Villarreal ha preparado su familia. Los bouquets resultan de gran exclusividad pues, salidos de las ex­pertas manos de Papín Esparza, juegan con las olas que sirven de telón de fondo. Elegantes damas, miembros de lo más selecto de nuestra sociedad, han confirmado su presencia: sobresalen en­tre ellas las hermosas Miriam de Cossío y Anita Elizalde, radiantes en sus die­ciocho primaveras. —¿Viste a la Vázquez? —Sí, el vestido es el mismo de la fiesta en el Casino. —Te fijas en todo. —No me digas que no lo notaste. —A decir verdad, prefiero mirar las corbatas. —Claro, como no puedes mirar más adentro. —No seas vulgar. —Esta sidra no me gusta. —Cada día estás más insoportable. —¿Qué voy a decir si la sidra no me gusta? —Parece que Raúl no va a venir. —Lo dices como si me importara. Mira, llegó Joseíto. —¿Anunciarán el compromiso? —Lo dudo: él está con una... Ya sabes. —¿Y qué? —¿Cómo que y qué? Tú sabes cómo son los Villarreal. Esa Alicia no es monja de milagro. —Pero una cosa es lo que haga ella, y otra, su marido. —Si se pone a escoger mucho... Ya no está en edad de andar pensándolo tanto... y con esa nariz. Además, esta gente tiene mucho dinero y el tal Joseíto es tremendo. —No me parece mala persona. Yo creo que lo han presionado. Su madre es peor. Una vieja bruja. Además, Alicia solo es un año mayor que nosotras. —Me exaspera tu ingenuidad. —Mira, él la llamó. Ay, estoy tan nerviosa como si fuera conmigo. —¡Qué boba eres! Necesitas un novio. Así dejarás de mirar las corbatas. —A la próxima vulgaridad te dejo sola. —No es para tanto. Mira, la Gálvez trajo a su nuevo fiancé. —Él parece molesto. —¿Quién, el novio de la Gálvez? —No, chica. Joseíto. —Está bueno ya, Anita. Déjalos, a fin de cuentas, ¿qué nos importa? —¡Corre, Alicia se desmayó! La señorita Alicia Villarreal se re­cupera satisfactoriamente del síncope que sufriera en la recepción organi­zada por su distinguida familia. Las señoritas Miriam de Cossío y

Anita Elizalde, entrañables amigas de la bella Alicia, la visitan a menudo en demostración del afecto que la joven, ejemplo de caridad cristiana, des­pierta en lo más selecto de nuestra sociedad. Este diario ruega al Altí­simo por el pronto regreso de la joven dama, orgullo de nuestros salones, a su acogedor hogar. Estos hospitales no tienen ni la privacidad ni el olor de antes. Y las enfermeras, con sus uniformes impeca­bles. Ahí va una, sin medias. Hoy es día de visita. Antes, cuando te visitaban, te traían flores o bombones. Ahora, si acaso, te traen pizzas. Todo lo resuelven con pizzas. De la comida italiana, no las lasañas, sino las pizzas. La crisis es así. La crisis, la crisis. Por eso envidio tanto a Vanessa, ella no sabe de estas cosas. Es verdad que no sabe de fiestas, ni de weekends en la playa, o las Navida­des en La Florida. Por eso mismo es feliz: no extraña nada. ¿Qué estará haciendo ahora? Pobrecita, tan sola. La señorita Alicia Villarreal, quien, gracias a Dios, se ha recuperado satis­factoriamente de su repentina dolencia, ha emprendido junto a su familia un viaje que los llevará a preciosos sitios de Europa. Figuran en el iti­nerario Roma y Venecia, ideales para los ensueños de esta damisela, llena de vida y juveniles deseos. —A la solterona de la esquina le dio un infarto. —No hables así. —¿Qué quieres que diga? Es vieja y solterona. —La pobre, está muy sola. —Dicen que se mortificó porque le mataron un gato. —¿Por un gato? —Para esa vieja los gatos son más importantes que los seres humanos. —Te dije que no la trataras así. Se llama Alicia. —Tiene un montón, y todos horribles. Menos una, una de Angora, preciosa. —Ella solo tiene una gata, esa que tú dices. Pero como es muy buena, y los alimenta, los gatos la rondan. —Rondan a la gata, a la tal Vanessa. —A veces eres tan grosero. —Ay, mami, los gatos no quieren a nadie. Si quiere estar acompañada mejor sería con un perro. —Todo el mundo no es igual. —Dicen que era gente de dinero, parte de la familia se fue a vivir a Estados Unidos y los que se quedaron se fueron muriendo. ¿Por qué no se iría? —A lo mejor ni ella misma lo sabe. Y tú, pareces una vieja chismosa. Además, la familia no era tan grande como dicen: ella, los padres, algunos tíos y varias primas. —Se lo oí decir a Consuelo. —¿Iría a verla al hospital? —Creo que no. —¿Qué tal si vamos nosotros? —Tú apenas le has hablado en los meses que llevamos aquí. 39


—No, pero, la pobre... —¿Qué le vas a decir? —Lo que se me ocurra, le preguntaré por su salud. —Sí, el tiempo, la novela... Tú no tienes de qué hablar con ella. —A lo mejor sí, mijo. —Conmigo no cuentes. —Le llevamos unos dulcecitos, o pizza. —¡Conmigo no cuentes! —Está bien, sólo me pasó por la mente. De todas formas, el domingo quiero descansar. He tenido una semana...

—Me duelen las piernas. Y mira, casi no puedo mo­ver el cuello. —Por estar tantos días en cama. —Lo de las piernas... —Vamos, no se me acobarde, mi vieja. Daría cual­quier cosa por envejecer como usted. —No sabes lo que dices. —Y por haber sido como usted en su juventud. No me negará que debió haber sido muy bonita y con tantas cosas lindas como cuenta... —No sabes lo que dices.

Aquel viaje... Quién hubiera pensado que sería el úl­timo, Dios mío. Me parece verme: con mi vestido de organza imprimé, como decían los cronistas. Tenía unas florecitas muy pequeñas y era vaporoso como todos los míos. La modista me hizo un bolerito, de la misma tela, pero color entero, que combinaba a la perfección. Quien hubiera pensado que aquel sería el último viaje. Todo se nos deshizo entre las manos. Todo. Esa es la frase exacta. La sensación era así, la del agua que se te escapa entre los dedos. Como si hubiéramos sido pececitos, y nuestra vida hubiera transcurrido en una pecera. Rota la pecera... ¿Y ahora, Alicia? ¿Qué es la vida ahora?

La señorita Alicia Villarreal estuvo entre las asistentes a la velada que en nombre de la Junta de Beneficencia reunió a lo más granado de nuestra sociedad. Es la primera vez que la joven aparece en público tras su regreso de un viaje que, además del itinerario previsto, incluyó Niza y Cannes. Luce la muchacha espléndidos colores y una vitalidad envidiable. Roguemos porque le sean perdurables los benévolos influjos de la Vieja Europa. Ya la familia anunció la recepción con la que, siempre en los primeros días de cada año, agasajan a sus más allegados y fieles amigos. Así, esta distinguida joven y sus padres recibirán 1959 con sanas expectativas y renovadas ilusiones.

—Señora Alicia, señora Alicia, la inyección. —¿Cuántas faltan? —Ya es la última. —¿Tan pronto? —Sí, mi vieja. La vamos a extrañar. Recuerde guar­darme un gatico del próximo parto de Vanessa. —¿Qué? —Que se acuerde del gatico. —Ah... sí... El gatico. Yo todavía no estoy bien. —El médico dice que sí. Un plancito y pa la casa. —Debieran aprovechar y revisarme bien. —Ya la revisamos, y está entera.

María Antonia Borroto Trujillo (Camagüey, 1973). Periodista y profesora cubana. Licenciada en Comunicación Social; Master en Cultura Latinoamericana; Doctora en Ciencias de la Comunicación por la Universidad de La Habana. Ejerció durante 10 años el periodismo desde las páginas del semanario Adelante, en Camagüey. Textos suyos han aparecido en el Anuario del Centro de Estudios Martianos y en revistas cubanas como Casa de las Américas, La Gaceta de Cuba y La Siempreviva. Su libro Julián del Casal: modernidad y periodismo obtuvo mención en la categoría de ensayo sobre tema artístico literario en la 55 Edición del Premio Casa de las Américas. Ha obtenido en dos ocasiones el premio Razón de Ser, de la Fundación Alejo Carpentier. Es miembro de la UNEAC y Miembro de Honor de la Asociación Hermanos Saíz.

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CONFLUENCIAS DE MÚSICA Y POESÍA EN JAVIER ALONSO Wilson Javier Cardozo

Este segundo álbum de Javier Alonso de musicalización de poesía latinoamericana complementa el que, a inicios de la década pasada, difundiera ampliamente a nivel nacional e internacional. Para Somos, aquel primer y ambicioso trabajo de 2012 que contó con el apoyo (en materia de gestión cultural) del grupo abrelabios, la grabación se realizó en Estudios TPN (Ginebra, Suiza) e involucró la participación de un destacado grupo de músicos de muy diversas nacionalidades: el peruano Orlando Rodríguez, el venezolano Julio D’Santiago, el suizo Jean Bruno Meyer, los colombianos Jaime Vargas y Mauricio Salamanca y el chileno Christian Goza; además de los uruguayos José Luis Musetti, Aldo Fantauzzi, Nacho Cardozo, Alejo Patiño, Edgardo de los Santos y Juan López. Ahora, prácticamente a una década de aquel esfuerzo de producción, Javier Alonso (Montevideo, Uruguay, 1955) concluyó Confluencias con la participación especial de los músicos españoles Manuel Madrid y Néstor Paz, grabándolo integralmente en los estudios de Nestudio (Soria, España). Al igual que el álbum Somos, donde sus 17 pistas recogían la musicalización de autores latinoamericanos (13 poetas de ocho nacionalidades), también Confluencias propone un recorrido musical a partir de textos de varios poetas de esta misma región geográfica (México, Chile, Costa Rica, Argentina y Uruguay). Al respecto, es significativo el peso que se le concede, en el conjunto de este trabajo, a los textos de Marius Barité. En efecto, si excluyéramos “El viaje” (cuya autoría en texto y música es del propio Alonso), prácticamente la mitad de los poemas musicalizados en Confluencias son de autoría de ese poeta montevideano. Javier Alonso es musicoterapeuta (diplomado en la Ecole Romande de Musicothérapie; Ginebra, Suiza), disciplina que ejerció como educador especializado en psiquiatría. Además cursó, durante media década, estudios de guitarra y canto clásico en el Conservatorio Popular de Ginebra. Actualmente está radicado en Uruguay; pero también ha residido en Argentina (1974-1978) y en Nicaragua (19801983). Y a partir de 1978 estuvo radicado en Suiza durante varias décadas donde, en 2003, fue electo edil de la comuna de Lancy, Ginebra, y (en el período 2010-2011) accedió a la presidencia de su Consejo Municipal. En Managua, Nicaragua, se desempeñó como instructor de música en los Centros Populares de Cultura pertenecientes

al Ministerio de Cultura. Esa función le permitió participar de giras oficiales con Ernesto y Fernando Cardenal (Ministros de Cultura y Educación, respectivamente), junto a Norma Helena Gadea y William Agudelo en Alemania. Ha compartido escenarios con Mario Benedetti, Daniel Viglietti, Ángel e Isabel Parra, la escritora nicaragüense Gioconda Belli así como también con el actor Dietmar Schönherr, en compañía del poeta Ernesto Cardenal. Valga como comentario aparte la relevancia que Javier Alonso asigna, para la concreción de su segundo álbum de poesía musicalizada, a los festivales internacionales de poesía. En una carta personal informativa, fechada en noviembre de 2020, afirma que fue precisamente en la edición 2017 del festival internacional de poesía de Cartagena de Indias (Colombia) donde conoció al dúo Poesía necesaria (de los españoles Madrid y Paz); y que se reencontró en Uruguay con ese par de músicos con motivo de la edición 2019 del festival internacional poético musical “Livrera” (Rivera-Livramento), donde los españoles interpretaron temas de ConVersando con Ellas, álbum que acababan de editar. De allí en más todo pareció vinculado entre este grupo de creativos y eso favoreció la coordinación de la grabación de Confluencias en el estudio que Madrid y Paz estaban instalando en España. Entre las primeras repercusiones en el ambiene literario latinoamericano, ya circulan las opiniones del poeta costarricense Cristopher Montero Corrales, quien saludó calurosamente la aparición de este álbum de Alonso. Destacó (de las notas que, a su juicio, singularizan a Confluencias) su contagiosa alegría y su vitalidad. Y llegó al punto de afirmar: “Que no haya duda de que al escuchar este disco estamos en el lugar justo para arder.” En medio de la distorsión de desplazamientos internacionales generada por las medidas preventivas de la pandemia, la coordinación de fechas y traslados internacionales ha derivado en que la agenda de presentaciones de este álbum en Uruguay, prevista para diciembre de 2021 con la participación del dúo español Poesía necesaria, terminará sucediendo a posteriori de otras en América Latina y Europa. Así, a mediados de septiembre de 2021 se realizó una muestra del material de este CD en Costa Rica y, en noviembre de 2021, sucederá lo mismo en España.

Wilson Javier Cardozo (Tacuarembó, Uruguay, 1965). Poeta, gestor cultural y periodista uruguayo. Micrositio personal: http://abrelabios. com/indexwjc.html.

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POESÍA LATINOAMERICANA Somos la negación del yo Rocío Prieto Valdivia

Las palabras aserradas, las dagas verbales fueron desfilando de tu boca. Exudación anacrónica pulsátil dirigió tu garra. Como herida has dejado tus lamentos en este hábitat. Los verdes cantos se fueron transformando en purulencias y el destilado amor en líquidas sombras, derrames de agonía. Quién hubo de perpetuar esa morada donde se fundían volcanes los lunes por la mañana. Donde la diáfana caricia encallaba los domingos. Dónde quedó todo heroísmo, el beso trémulo de pecado.

Las palabras más bellas

Ellas

La palabra más bella es azahar o mariposa o canción o albores o reverberar o almohada, o azul o catorce o Macondo o, quizá, libertad o enamorado o utopía o poesía o cariño o verdad pero yo digo que ‘biblioteca’ las contiene todas.

Cuando una mujer se hace presente todo cambia; sea bella o maquillada, al trocar todo en sedas los más plenos de entusiasmo las reverencian, los más toscos al intuir lo esencial se ablandan.

Rocío Prieto Valdivia (Mexicali, Baja California, 1974). Escritora mexicana, promotora de lectura, imparte talleres infantiles y juveniles de escritura, lectura y arte. Directora de Arte Letras Migrantes, proyecto cultural independiente. Autora de los libros Soñar entre Mariposas, Sueños Lúcidos, Veinte Poemas Perdedores y un instructivo que no sirve para nada y El árbol de naranjas y otros cuentos, entre otros. Ha participado en más de 100 antologías poéticas y de narrativa. Comparte créditos con el escritor Carlos Bracho en más de tres antologías de cuento latinoamericano. Radica actualmente en Ensenada, Baja California.

Armando Silles McLaney (Madrid, 1968). Escritor español, profesor de literatura. Este poema está publicado en el poemario Aire Verdadero, de su autoría.

Armando Silles McLaney

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Eduardo E. Parrilla

Cuando una mujer se hace presente todo crece; sea doncella o grávida, gracias a sus dotes, aquello infecundo en la conciencia de los hombres, como Scherazada, resistiendo reverdece. Con ellas suelen las lunas llenas ser más llenas, los amaneceres, más pródigos de esperanzas; las horas, tras caer la tarde, más suculentas. Sea su condición núbil, promiscua o casada, madre abnegada o potencial, abuela emoliente, sin ellas no habría alumbramientos ni enseñanzas.

Eduardo E. Parrilla. Escritor puertorriqueño, residente en México. Licenciado en Historia y en Estudios Hispánicos por la Universidad de Puerto Rico. Obtuvo la maestría en Letras Iberoamericanas en la UNAM y el doctorado en Stanford University. Es profesor actualmente en el Instituto Tecnológico y de Estudios Superiores de Monterrey. Entre sus libros publicados, cabe citar, en poesía: El palpitar de lo inasible e Imaginando el paraíso; y en ensayo: Carnaval y liberación y La utopía posible (compilador).



AUDIOVISUALIDAD

CAMARADA

UN ENCUENTRO CON CHARLES AZNAVOUR Galo Mora Witt Y fue en aquel momento, justamente en aquellos momentos de miedo y esperanzas –tan irreales, ay– que apareciste, oh rosa de lo sórdido, manchada creación de los hombres, arisca, vil y bella canción francesa de mi juventud! Jaime Gil de Biedma

Asistimos con hermanos y primos al cine de barrio para mirar la película Un taxi para Tobruk, exhibición de inaudita amistad entre soldados británicos y polacos y un oficial alemán en el transcurso de la Segunda Guerra Mundial. En medio del desierto, cerca de la población de Tobruk, territorio libio entonces ocupado por Italia, se desarrolló una de las más encarnizadas batallas entre las fuerzas del Eje, comandadas por Erwin Rommel y las aliadas, dirigidas por el teniente general australiano Leslie Morshead. En la obra cinematográfica, las actuaciones de Lino Ventura y Hardy Kruger, y en especial de Charles Aznavour, llevan a un clima excepcional: el discurso antibelicista y el elogio de la hermandad, más allá de la crueldad de la guerra. Esta reseña tiene los ojos de hoy, por supuesto; en ese entonces nos pareció simplemente un film de suspense, con héroes y víctimas, como toda representación guerrera. Era la primera vez, quizá sería alrededor de 1964, que el nombre de Aznavour llegaba hasta los oídos de unos cuantos niños absortos reunidos en un teatro con butacas desvencijadas, a más de diez mil kilómetros de distancia del epicentro de los acontecimientos suscitados en el verano de 1942. Por el mismo tiempo, en la sala del linóleo, como la llamábamos, estaba instalado el tocadiscos de aguja que reproducía con su habitual crash los discos L.P. de vinilo y los de 45 revoluciones por minuto. Uno de ellos, del sello Odeón, traía en una cara la canción Venecia sin ti y, en la otra, Te esperaré. La voz de Aznavour, arenosa y ríspida, estaba muy lejos de las cualidades de laureados intérpretes, como la varonil expresión de Gilbert Becaud, 44

las armonías complejas del monagesco anarquista Leo Ferré o los himnos de barricada y martillo del gran George Brassens; no obstante, supo aprovechar precisamente esa cualidad de gorjeador, cual cántico del pequeño turpial, para convertirse, desde un comienzo timorato de la mano de Edith Piaf, en la más fiel representación de la canción urbana parisina. Sumaría al auspicio del gorrión de París, ese talante que lo acompañó en su cancionística: relator afinado de amoríos, presagios, sergas o fracasos. El 22 de mayo de 1924 fue registrado y bautizado en la Iglesia de Saint-Germain-des-Pres como Shahnourh Varinag Aznavourián Baghdasarian, de padres armenios que se refugiaron en Francia para huir de las masacres causadas por la furia de la soldadesca del imperio turco otomano en el sur del Cáucaso; sobrellevó la tragedia gracias al espíritu gregario de su familia, a la solidaridad incubada, paradójicamente por la desesperanza y el desarraigo, a la heredad de una cultura marcada por el cristianismo, desde los apóstoles Bartolomeo y Judas Tadeo hasta Gregorio, el Iluminador, santo patrón de la iglesia apostólica armenia. Aznavour fue un gran lector, examinador de una literatura diversa, desde G.I. Gurdjieff, el Tigre de Turquestán y su controvertido espiritualismo, hasta Kachatur Abovian, autor de Heridas de Armenia, pasando por poetas de las tierras que bordeaban el legendario monte Ararat, elevación donde, de acuerdo al relato mítico, se asentó el arca que salvó a la Humanidad en el diluvio universal. Los armenios llaman a su país Haiastán, derivación de Haik, tataranieto de Noé. Ossip Mandelstam, poeta ruso de enorme sensibilidad, quien fuera asesinado por los esbirros de Stalin, quedó perplejo al conocer la belleza de asentamientos y paisajes que prácticamente no habían cambiado desde la Edad de Bronce: A ti nunca te encontraré, / miope cielo armenio, / y ya no te veré, entornando los ojos / sobre la tienda de viaje del Ararat, / y nunca golpearé / en la biblioteca de autores alfareros / el libro sin hojas de la hermosa tierra /del que estudiaron los primeros hombres.


La nación armenia ofrendó al mundo figuras como el compositor Aram Khachaturian, creador del gran ballet Spartacus o la popular Danza del sable; los cineastas Ruben Maumolian y Atam Agoyan; el ministro soviético Anastas Mikoyan; el doble campeón olímpico en gimnasia Albert Azaryan; los descendientes, como el novelista William Saroyan, nacido en California; la cantante Cherylin Sarkisian (Cher); el campeón de Fórmula 1, Alain Prost; el cineasta Ashoid Malakian, devenido Henri Verneuil; el tenista argentino David Nalbandian; las frívolas, hueras y exuberantes hermanas Kardashian. No podría faltar en este breve inventario un comediante que pobló nuestra adolescencia con sus piruetas y singular versión del circo, el armenio argentino Martín Karadagian, creador del espectáculo de televisión Titanes en el Ring, puesta en escena de una maravillosa farsa que combinaba lucha grecorromana, vestuario estrafalario y una estrambótica tesis sobre el bien y el mal, encarnada por histriones inolvidables. El personaje que sería motivo de la charla con Aznavour era también un luchador, pero sin cámaras, burlesque ni tramoya; su nombre: Missak Manouchian, líder de la Resistencia Francesa contra el fascismo. El 24 de abril de 2017, al conmemorar el Día de la Memoria, fuimos invitados quienes ejercíamos la representación de nuestros respectivos países ante la UNESCO, a un evento especial en el lujoso hotel Montaigne de la capital francesa. Aznavour, Jefe de Misión de Armenia, fungía como embajador extraordinario y plenipotenciario, aunque, dada su edad, su agenda y su fama, era, en realidad, un título o cargo honorífico. Tras degustar de una deliciosa khorovats, barbacoa asada con carbón vegetal y el brandy armenio, nos levantamos reverentes para escuchar el himno. Coincidió con el ingreso al salón de ese cantautor y actor tan admirado. Un grupo de guardaespaldas lo rodeaban y guiaban, y la aglomeración para saludarlo hacía difícil abordarlo. De repente se abrió un espacio que aproveché para colarme entre sus subalternos, y, cuando iba a ser apartado por un hombrachón parecido a Ursus, alcancé a manifestarle mi reconocimiento, acompañado de la frase: Je suis égalment musicien et ambassateur de l’Equateur (yo también soy músico y embajador de Ecuador). Entonces Aznavour ordenó que me dejasen pasar para entablar la conversación.

L’Equateur, dijo, y su mirada se perdió en lontananza, quizá recordando el suceso de un plagio musical que fuese motivo de largo litigio en las cortes francesas. La canción Si tú me olvidas, también llamada De terciopelo Negro, del autor ecuatoriano Jorge Araujo Chiriboga, fue utilizada, sin contar con la autorización correspondiente, como banda sonora del film Morir de amor, de André Cayette, con la actuación formidable de Annie Girardot. Finalmente se reconoció el plagio, la respectiva indemnización y la presencia en los créditos del autor, como lo prueba la plataforma cinematográfica film affinity. Aznavour escribió la canción simbólica de la obra que relata la tragedia real de Gabrielle Russier, profesora de liceo de treinta años, quien sostenía un tórrido romance con su alumno Christian Rossi, de diecisiete. Tras la acusación de corrupción de menores, la estigmatización, la condena a un año de prisión, la profesora se suicidó en su apartamento de Marsella. El suceso, manifestación tardía del romanticismo europeo, tuvo en la versión cinematográfica aquella balada de Aznavour, que fuese galardonada con el León de Oro de Venecia 1971 a la mejor canción, y que tuviese una curiosa versión en español junto a Compay Segundo y Hugo Garzón, tras aquella visita que hiciese a Cuba el 2006, cuando grabó sus canciones junto al célebre pianista Chucho Valdés y compartió momentos gratos con Silvio Rodríguez y Amaury Pérez: Un mundo cruel me ha condenado Sin compasión me ha sentenciado En cambio no siento temor Morir de amor Y mientras se juzga mi vida 45


No veo mas que una salida Que es encontrar en mi corazón Morir de amor Morir de amor Es morir solo en la oscuridad Cara a cara con la soledad Sin poder implorar ni clemencia ni piedad Un breve y parcial repaso a las interpretaciones de Aznavour en el cine me llevan hasta Diez negritos, sobre la novela homónima de Agatha Christie; Los fantasmas del sombrerero, de Claude Chabrol, donde Aznavour es un sastre armenio que devela crímenes aborrecibles de un vecino burgués; su inolvidable Papá Goriot, sobre la novela de Balzac; El tambor de Hojalata, sobre la novela de Gunther Grass; o la legendaria Disparen sobre el pianista, de Truffaut, donde encarna a un músico armenio, Edouard Saroyan, signado por la tragedia, en uno de los mejores filmes del género noir galo. Digresión aparte, la tertulia con el cantautor se centró en primera instancia en el genocidio armenio. Dijo que estuvo presente en el homenaje a las víctimas y el develamiento de la estatua que con ese motivo se erigió en Yerevan. Le dije que conocía del episodio tormentoso gracias a una obra de Vassili Grosman, Que el bien os acompañe, relato sobre aquellos sucesos tétricos y feroces sobre los que la historia ha tejido un manto de opacidad y amnesia. Clavó su mirada de gnomo de bajos fondos del Moulin Rouge, y respondió alterado: “Nadie puede siquiera imaginar aquello, la palabra humano no tiene cabida. Eran campesinos que a lo largo de la historia habían hecho de la bondad su forma de vivir; eran religiosos o paganos, iletrados la mayoría, y fueron arrasados, sacrificados y hasta crucificados por un ejército que hizo del terror y la ira su razón de ser. Ismail Enver Pashá, el instigador del genocidio, fue asesinado por tropas soviéticas en 1922 y por ello jamás se pudo formular un juicio sobre ese holocausto.” La voz de Aznavour se quiebra al comentar esa barbarie ignorada, que hasta hoy no ha recibido ni siquiera desagravio: “No necesitamos reparación, el dinero no devuelve la paz, lo que ansiamos es el reconocimiento de ese episodio para que en la memoria del mundo se registre el dolor, la ausencia, la orfandad. A esto se suman, una guerra con Azerbaiyán, un espantoso terremoto con miles de víctimas. Hemos sido signados por la calamidad, la catástrofe y la maldad. Pero somos ave fénix, o curruca de Menetries, para hablar de aves armenias.” Le cuento que el 2016 Ecuador también fue epicentro de un sismo que dejó miles de víctimas y damnificados. “Es otra coincidencia, pero de las malas, porque lo nefasto no es cuestión de azar, son destinos marcados, amigo mío 46

―dice, para después agregar: He viajado a algunos países de América Latina, pero jamás recibí una invitación para ir a Ecuador. Leí hace muchos años una obra llamada precisamente Equateur, de Henri Michaux, pero, si no recuerdo mal, no pintaba un cuadro muy positivo. Sucede a veces que nos cargamos de un exotismo ilusorio que cree que va a encontrar una especie de paraíso y vergel, y, al chocar con realidades crudas, solemos, especialmente los europeos, pontificar sobre lo bueno y lo malo. Con Armenia nos pasa algo similar. Los turistas van, toman fotos de iglesias ortodoxas, comen cordero, posan en los jardines junto a estatuas cinceladas por el colombiano Fernando Botero, se persignan en el Monasterio de Geghard, visitan el Museo de Manuscritos Antiguos o llevan velas a las faldas del monte Ararat, y con eso, hasta la vuelta, señor. El tesoro no está ahí, está en el alma de los armenios. La idea europea de civilización puede llegar a poner una venda en los ojos.” Le cuento que aquel viaje de Michaux a Ecuador lo hizo en compañía del poeta Alfredo Gangotena y el cuñado de este, Aram Mouradian, armenio, esposo de Fanny Gangotena, a quien Gangotena llamaba, mi compañero de exilio. “Vaya, hemos estado más cerca de lo que creía. Es que el nomadismo es parte de la vida nuestra. No han sido éxodos voluntarios, salvo casos excepcionales. La gran mayoría han sido destierros forzosos, consecuencia de la persecución, de la ocupación, una tragedia que no ha sido revelada.” En Ecuador residen grandes músicos armenios, los casos del cornista Tigrán Ter-Minusyan, el director de orquesta David Harutyunyán o el querido chelista Daniel Kachatrian. Nomadismo sincrético, me dijo alguna vez: “mira que la bandera de Ecuador es la misma que la de Armenia, pero colocada al revés. Debe ser por los temblores”, afirmó con su risa escandalosa. Salgo de la fuga memorial y vuelvo a Aznavour, para inquirirle: “¿Y cómo fue su vida durante la ocupación nazi de París?” Fue parte del cataclismo, alienación y arrebato de la razón que el nazi fascismo incubó. Yo de adolescente cantaba en bares que paulatinamente fueron cerrados, porque los ocupantes consideraban que eran antros de conspiración, y, en algunos casos, era verdad, al punto que el mayor de los héroes y mártires de la Resistencia, Missak Manouchian, armenio, encontró refugio en la casa de mis padres. En la cava vivía, a buen recaudo del brutal asedio y la persecución. El y Jean Moulin aparecían en los carteles de los más buscados por la Gestapo, en particular el famoso Afiche Rojo; imagínese el riesgo que corríamos, pero decía mi padre que era lo único que podíamos hacer, ocultar y proteger


a Missak. Yo le llevaba hasta el sótano que se había adecuado para esconderlo, raciones diarias de agua, queso, pan negro y, de vez en cuando, platillos armenios que preparaba mi padre. Ahí, en la penumbra, con la tenue luz de una lámpara de kerosene y mantas que cubrían la claraboya, él me enseñó a jugar ajedrez, que es una pasión de los armenios. Puede usted comprobarlo si observa la trayectoria de Tigran Petrossian, quien llegó a ser campeón mundial y es un emblema de la nación. Yo jugué en el damero hasta hace poco, ahora me agobia, porque no es un juego, sino una estrategia que pone a prueba inteligencia, astucia y memoria. Junto a Missak actuaba otro armenio, Arséne Tchakarian, quien murió hace pocos meses en París, a los 101 años de edad. Somos de roble, ¿verdad? Missak y Arsene formaban parte del FT-MOI, Francotiradores y Partisanos, mano de obra inmigrante. Missak, al salir del escondrijo de nuestra vivienda para reorganizar a los maquis fue víctima de la delación de un innombrable felón; fue torturado y ejecutado junto al capitán español Celestino Alfonso. Cuando me otorgaron la Orden de la Legión de Honor volví a ver a Arséne, siempre vital, valiente, insobornable. Logró evadir a la Gestapo y vivió más de un siglo. El escritor y periodista francés Didier Daeninckx, en su novela Missak, recorre la vida de Manouchian, obrero, partisano y poeta, y en sus páginas encontramos ese periodo de heroicidad y traición. En emotivo pasaje encontramos el relato novelado en el que aparece la familia Aznavour, protectora y cómplice de los mártires de la Resistencia, entre ellos, Mélinée, esposa y viuda de Missak. En casa del poeta Louis Aragón se encontró la última carta de Manouchian dirigida a Mélinée, testamento donde subraya: Pronto moriré junto con mis 23 camaradas con el coraje y la serenidad de un hombre con una conciencia muy clara, pues personalmente, no he cometido ningún daño a nadie y, si lo hice, lo hice sin odio. Hoy está soleado. Y es mientras contemplo el sol y la hermosa naturaleza que tanto amo que diré adiós a la vida y a todos ustedes, mi amada esposa y mis amados amigos. Perdono a todos los que me han lastimado o a quienes hayan querido hacerlo, con la excepción de quien nos traicionó para salvar su propia vida y aquellos que nos denunciaron. Mucho amor para ustedes y para tu hermana y todos los amigos que me conocen, cercanos y lejanos, los llevo en mi corazón. Adiós. Tu amigo, tu camarada, tu esposo. Manouchian Michel

Abyectos, despreciables, inmundos, canallas, pero, con todo el significado que entrañan los adjetivos, no hay palabras para nombrar a los traidores. De igual manera, ¿con qué vocablos se puede calificar a los heroicos que protegieron la vida de los desamparados? Por testimonio de la hermana mayor del cantor, Aída AznavourGarvarenz, plasmado en su obra Mi pequeño hermano, conocemos las vicisitudes que debieron pasar los padres, Misha, barítono y antiguo cocinero del Zar Nicolás II y Knar, actriz, tejedora y comerciante, para albergar, tras la muerte de Missak a Mélinée. Quizá podamos verbalizar el apellido y decir, con aplomo: quienes aznavourian a los abandonados y perseguidos, tendrán el reino en este mundo. Al despedirme le digo que sus grabaciones en español son perfectas, con una pronunciación exacta, como cuando subraya esa pregunta que nos acecha al sentir que la magia se ha esfumado y el desamor se posa en las llagas de la esperanza: Quién? borrara mi huella y encendiendo estrellas en la oscuridad abrirá balcones romperá crespones y pondrá canciones en tu soledad. “Pero solo canto en español, no lo hablo, aunque algo entiendo. He grabado en ocho idiomas, pero solo hablo cuatro”, dice con una sonrisa cómplice de su condición plurilingüe. Ya que antes se refirió a las aves, tendría que compararlo con el carricero políglota, pájaro migrante estival que anida en las llanuras de las comunidades rurales de Areni, al sur de Armenia. ¿Me permite una fotografía? Será un privilegio guardar para siempre este momento que, desde ahora, atesoro en la memoria, porque mi generación se formó con algunas de sus canciones, en particular Venecia sin ti, Y por tanto, Formi formidable, y dos que merecen un tributo. La Bohemia, suerte de himno de quienes apostamos en la juventud por esa vida despreocupada, siempre a la caza de la fiesta, del amor, de la madrugada. El bohemio es la lucerna de la noche, el que encandila recovecos y cenobios, el opuesto al burgués, porque es capaz de romper todo código, todo contrato social y así es capaz de vivir su libre albedrío, en contraste con los protocolos familiares o sociales de la burguesía. Recuerdo esos pasajes y el coro que se elevaba desde cualquier rincón: Bohemia de París Alegre, loca y gris De un tiempo ya pasado En donde en un desván 47


Con traje de can-can Posabas para mí Y yo con devoción Pintaba con pasión Tu cuerpo fatigado Hasta el amanecer A veces sin comer Y siempre sin dormir

el cantor residía. Tiempo después, referí a mis amigos la emoción que me embargaba escuchar en vivo La Mamá, al punto que brotaron lágrimas y sollozos, con el agravante de que, a diferencia de lo que sucede en Latinoamérica, en Suiza no está permitido aplacar la tribulación con un sorbo de licor, porque en los coliseos está prohibida la ingestión de alcohol. Uno de quienes me escuchaban con fruición, replicó: “¿Llorabas por la canción o porque no había trago?”

La bohemia, la bohemia Era el amor, felicidad La bohemia, la bohemia Era una flor de nuestra edad Debajo de un quinqué La mesa del café Felices nos reunía Hablando sin cesar Soñando con llegar La gloria a conseguir Y cuando algún pintor Hallaba un comprador Y un lienzo le vendía Solíamos gritar Comer y pasear Alegres por París

Con el recuerdo hilarante regreso a Aznavour y su paso cansado sobre la alfombra del salón del hotel Montaigne. Saluda a los concurrentes convertidos en comensales, levanta su mano, sus custodios son de alta estatura y él se pierde entre los cuerpos robustos. Una impresionante ovación lo despide, anuncia que el próximo mes festejará sus noventa y tres años con un concierto en el Olimpia, en el que participará su nieta como corista. También volverá a escena con la obra escrita, dirigida e interpretada por él sobre Toulouse-Lautrec. Recuerdo mientras Charles desaparece entre la multitud lo que decía Serrat: “me interesa mucho lo que hacen los nuevos cantores, pero siempre vuelvo a Aznavour.” Más angustia que oropel, más saudade que kermesse, las canciones de Aznavour nos envuelven con un manto de melancolía. Siempre fue motivo de orgullo pertenecer a la cofradía de soñadores del cántico universal, y, en particular, a sentirnos parte de las expresiones de Aznavour que ennoblecieron el canto, como aquella declaración de principios: “Yo no soy una estrella, soy un artesano.”

(…) Hoy regresé a París Crucé su niebla gris Y lo encontré cambiado Las lilas ya no están Ni suben al desván Moradas de pasión Soñando como ayer Rondé por mi taller Mas ya lo han derrumbado Y han puesto en su lugar Abajo un café-bar Y arriba una pensión La bohemia, la bohemia Que yo viví, su luz perdió La bohemia, la bohemia Era una flor y al fin murió La Mama, que es una joya del extrañamiento y que casi nunca podemos escuchar sin que el llanto nos interrumpa y quiebre. Ya están aquí, llegaron ya, a la llamada del amor, está muriendo la Mamá… Esta sublime canción fue, irónicamente, motivo de una de las manifestaciones más espontáneas y lúdicas del humor de mi tierra. Asistí en 1999 al concierto de Aznavour en la Arena de Genève, anfiteatro de la ciudad homónima donde 48

Ahora, en este presente perpetuo y efímero, extraigo del desvencijado estuche la guitarra mexicana para interpretar la primera canción que aprendí en el instrumento: Dos guitarras cíngaras, la misma que Aznavour dedicase al pueblo gitano, con sus farras y añoranzas, borracheras y llantos. Jean Cocteau decía: “Antes de Aznavour la desesperación era impopular. Ahora, no.” En Mouriés, departamento de Arlés, ciudad donde vivió y plasmó sus mayores obras Van Gogh, falleció Aznavour el 1 de octubre de 2018. Tenía noventa y cuatro años. Su estela sigue brillante en el firmamento de los empecinados luchadores por la verdad y la dignidad. Me aproximo al viejo tocadiscos y susurro: Camarada La batalla nos unió, mi camarada Nuestra lucha comenzó en las barricadas Y siguió en comandos, y emboscadas Mi camarada Camarada Un domingo al desfilar en la parada Yo te vi allá en lo alto de las gradas Tus galones los ganaste en la armada Mi camarada


Camarada Todo el mundo al pasar te saludaba Siempre fuiste el amigo que admiraba Y la gente como yo te respetaba Mi camarada Camarada Ya muy pronto llegara nuestra alborada Y aunque se que en torno a mi no queda nada Sigo en pie ante el cañón de la brigada Mi camarada Camarada Con el frio que me roe las entrañas Solo veo a través de las montañas El recuerdo de heroicas campañas Mi camarada Camarada Mis amigos como tú también se han ido Y ya no quedan más que sombras sin sentido Para mi toda esperanza se ha perdido Mi camarada Camarada Te salvaste solo gracias a una herida Y temiste al marcharte por tu vida Hoy recuerdo nuestra triste despedida Mi camarada Aquel himno consagrado a los partisanos y miembros de la Resistencia, a los insignes y en ocasiones solitarios combatientes contra el fascismo, es la partitura con la que digo adiós a ese inmenso armenio y francés, cuya voz de felpa y nostalgia forma parte de la banda sonora de nuestra vida. He mirado recientemente la versión cinematográfica de La Montaña Mágica, de Thomas Mann. El personaje del jesuita Leo Naptha está protagonizado por Aznavour, bien trajeado, narizón, con barba de candado, quien, en una de las tertulias, invoca la dictadura del proletariado para recobrar el comunismo primitivo: “Sin organización social y sin violencia, un estado de unión directa de la criatura con Dios en el que no existían el poder ni la servidumbre, no existían la ley ni el castigo, ni la injusticia, ni la unión carnal, ni la diferencia de clases, ni el trabajo, ni la propiedad; tan solo la igualdad, la fraternidad y la perfección moral…” Maestro Aznavour: seguiré sus pasos y canciones, sus poemas y filmes, bajo esa llamarada de Leo Naphta que usted supo interpretar a la perfección. Decía en su canción Cèst fini: Yo sé que no hallaré la luz de otra mirada / que pueda distraer mi desesperación. / Y cada despertar con voz atormentada / febril te llamará mi viejo corazón./ C’est fini, fini, fini.

No es verdad, no hay final. Usted, pequeño gigante, sigue alumbrando nuestras aventuras, delirios, soledades. Aquí, desde la avenida Insurgentes de la Ciudad de México, donde lo vieron pasear en los años setenta, lo convoco a vivir. Para la poesía y la canción la resurrección no es un milagro. Cantemos mi camarada: Camarada Ya no se si aun podré volver a verte O si solo tengo cita con la muerte Se feliz te dejo ya que tengas suerte Tu camarada Camarada La batalla nos unió, mi camarada Nuestra lucha comenzó en las barricadas Y siguió en comandos y emboscadas Mi camarada

Galo Mora Witt (Loja, 1957). Ecuatoriano, Licenciado en Antropología por la Universidad Politécnica Salesiana de Quito. Ministro de Cultura del Ecuador 2008. Embajador Plenipotenciario ante la UNESCO 2015-2017. Obras publicadas: Un pájaro redondo para jugar (Editorial Eskeletra 2002); Conversaciones con Pedro Jorge Vera (2014); Mujeres Revolucionarias del Siglo XX (2015); Memorias del porvenir (2016); Mujeres en las Tormentas (Fondo de Cultura Económica, México, 2020); Mujeres de Pichincha (2020). Miembro de la Academia Nacional de Historia del Ecuador.

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ARTES ESCÉNICAS

LA “CUARTA PARED” EN PANDEMIA Ricardo Bajo ¿Cómo sobrevive el teatro boliviano en los tiempos del coronavirus? ¿Es teatro o no es teatro todas las modalidades virtuales que han surgido para reinventarse? Los teatros cerraron. Las plateas se convirtieron en desiertos. El silencio se apoderó de las tablas. No hay aplausos, no hay cuerpos, no hay públicos activos. El teatro trata de reinventarse, como siempre lo hizo desde la noche de los tiempos. Se habla de arriesgar, de proponer, de experimentar. Y las modalidades son múltiples y diversas: teatro filmado (como El Municipal en tu casa en La Paz o Tía Ñola en Santa Cruz), teatro editado, teatro por “zoom”, teatro virtual cercano a las “performances”, obras vivas en nuevos escenarios como los balcones y las habitaciones, teatro sin escenario físico como las experiencias inmersivas/íntimas por WhatsApp... Surgen las preguntas y las dudas en esta era de la incertidumbre: ¿es teatro? ¿O es otra cosa? Es una (nueva) experiencia, sin duda. ¿Pero es una experiencia teatral? ¿Es posible la deseada interactuación? ¿Puede desaparecer el teatro? Para tratar de dar respuestas y alguna certeza, escuchamos a tres grandes de nuestra escena: dos mujeres (Laura Derpic y Alice Padilha Guimarães) y un hombre, Percy Jiménez. Laura Derpic, con amplia trayectoria en el “off” de Buenos Aires y actualmente en La Paz, es optimista. Y no para de trabajar. La directora de teatro participa en varios proyectos. Uno de ellos se llama 40 días de Dramaturgia Clandestina. Dieciséis dramaturgos de distintos países crearon un texto para actores/actrices en diferentes espacios que simulan (con una cámara) estar en un mismo lugar. La puesta en escena pasa a ser “puesta en el espacio”. En septiembre hará un “performance virtual” sobre el aniversario del nacimiento de Beethoven, en conjunto con la Universidad Católica Boliviana y la Alcaldía de La Paz. Además, da asesorías de proyectos teatrales y desde hace pocos días imparte clases en el programa de Cine de la UMSA. Asimismo, está escribiendo una obra de teatro llamada (por ahora) El amor del desamor, ganadora de la primera convocatoria municipal del Focuart paceño de este año. Laura la tiene clara: para ella, a pesar de la intermediación de una pantalla, sí existe la experiencia teatral en la medida en que hay un espectador/a mirando la representación que hace un actor/actriz, con una interacción en mayor o menor medida. Alice Padilha Guimarães, del Teatro de los Andes, trabaja en varios proyectos pedagógicos y mil cosas más y prepara junto al elenco de Yotala (Sucre) una nueva obra sobre la Guerra 50

del Chaco. Acaba de presentar el pasado domingo 16 de agosto, dentro del Festival Itinerante de Teatro Contemporáneo, Ensayo sobre la ansiedad, un monólogo/ experimento/ejercicio colectivo de lenguaje teatral con lenguaje audiovisual junto a la actriz Mercedes Piti Campos Villanueva, con texto de Gabriel Salinas y cámara de Omar Alarcón. Alice no es tan optimista como Laura. “Para mí, no es una experiencia teatral. El teatro sucede en la relación directa entre actor y espectador. Aunque sea transmitido ‘en vivo’, en el teatro virtual esa relación está mediada por una filmación. Existen elementos del teatro, ‘teatralidades’ que pueden ser compartidas, pero no el teatro como tal. Pero en el momento presente, crear nuevos lenguajes, encontrar y trabajar sobre alternativas al ‘acontecimiento teatral’ es importante y necesario. Hay que mirar todas las iniciativas con generosidad, nada sucede del día para la noche. Como dice el director argentino Claudio Tocalchir: ‘La verdad es que no sé si es una buena o mala alternativa, por ahora es la única que tenemos’.” Percy Jiménez Vásquez, dramaturgo orureño y director del grupo Textos que migran, es el más pesimista de todos. “El teatro virtual ―el nombre ya lo dice todo, no es teatro― nos reduce los grados de afecto, de vínculo con lo que pasa sobre la escena. Hasta ahora, lo que he visto son híbridos, sin mucha personalidad. Habrá que resignar el cuerpo en todo caso pues de hecho no está ahí. El cuerpo es lo que más se resiente y esto implica una degradación en el espacio político del teatro. La experiencia teatral es profundamente política pues implica cuerpo y democracia.” Ausentes entonces los cuerpos por culpa del maldito virus, las fichas se colocan sobre la famosa y escurridiza interactuación con el público. ¿El gran desafío? Romper esa “cuarta pared” que ahora sería la pantalla. Derpic pone el acento en lograr la participación. “Ahí radica la no credulidad del espectador, creo que las propuestas más participativas podrían ser una solución”, dice Laura. Para Jiménez, la solución es dar un volantazo de 180 grados. “Para mí lo visual no es el camino, sino lo sonoro. Tal vez allí, en el radioteatro hay algo de lo que tuvimos. Tal vez sea escuchar lo que nos dé la gana, o mejor, imaginar lo que nos dé la gana.” La libertad de la mirada Alice cree posible contar con un espectador emancipado/ empoderado/crítico/participativo en este nuevo “teatro” en pandemia. “La interactuación, obviamente, tiene que ser


diferente de la que se da en el teatro ‘real’. Cuando pensamos una obra de teatro definimos la relación que queremos establecer con el espectador, es decir, el punto de vista: si se trabaja con la ‘cuarta pared’, si se lo interpela directamente, si se le da un rol dentro de la obra, etc. Creo que en el ‘teatro virtual’ no debe ser diferente. Hay que tener en cuenta que hay un espectador y proponer la dramaturgia, el espacio, la actuación, definiendo qué relación se va a establecer y, obviamente, tener en cuenta que esa relación no es directa, sino mediada por la filmación. Por eso es fundamental elaborar también la propuesta del lenguaje audiovisual que será utilizado”.

exhibirse”. Laura Derpic, Alice Padilha Guimarães y Percy Jiménez están de acuerdo en una cosa: el teatro boliviano está y estará siempre en esa búsqueda para mostrarse y preguntarse, para molestar y enfrentarse a sí mismo como país. Por eso, el teatro no desaparecerá. El teatro boliviano pospandemia

El teatro es cuerpo, presente y viviente, es territorio y espacio. La cristalización virtual nos individualiza, nos aleja de esos cuerpos, del colectivo, de ese lugar del otro y con el otro. ¿Cómo construir ahora ese carácter comunitario que siempre tuvo el teatro desde sus orígenes? Laura Derpic piensa que esto no se puede reconstruir en este momento: “Siento que al estar suprimido lo comunitario de alguna manera, se hacen esfuerzos e iniciativas para estar juntos y juntas desde la virtualidad, pero creo que lo físico es algo que no se puede sustituir, salvo por el poder de convocatoria al cuerpo desde la imaginación.”

Alice Padilha Guimarães nos dice: “El movimiento teatral boliviano, pese a ser pequeño comparado con países vecinos como Chile, Argentina o Perú, por ejemplo, es bastante heterogéneo. Tenemos grupos estables, hay elencos que se constituyen para un proyecto específico, tenemos el teatro popular costumbrista, hay directores y dramaturgos que hacen propuestas propias, tenemos el stand up, el teatro danza, etc. Los artistas nos manejamos en diferentes contextos, también de acuerdo a la zona del país donde estamos. Nos dimos cuenta de eso muy claramente en todos los movimientos, coordinadoras y colectivos que se generaron primero para solicitar demandas al ‘fallecido’ Ministerio de Culturas y luego por las protestas por la eliminación de éste. Así que el teatro pospandemia será diferente para cada grupo específico.”

¿Y la libertad de la mirada, inherente a la experiencia teatral? Para Alice, “la mirada es definitivamente otra y las propuestas artísticas tienen que tener en cuenta esa nueva manera de mirar. Es imposible sustituir la mirada de la experiencia teatral. Desde mi percepción los tiempos tienen que ser otros. También un pensamiento consciente respecto al espacio que se maneja. No puedo pretender que el espectador vea el cuadradito del zoom como un escenario como tal.”

Laura Derpic comenta, por su parte: “Me imagino propuestas de muchos tipos, propuestas que jueguen con la virtualidad y lo performativo para generar interacciones con el público y éste se sienta interpelado. Esto será parte de una experiencia escénica, sin importar realmente el espacio en el que está. Creo que ahora estamos en un buen momento, porque de alguna manera se democratiza el acceso a la creación y la experimentación del quehacer teatral.”

Percy Jiménez se suma: no hay libertad de mirada. “El espectador está en su casa, con miedo, miedo al otro, eso desempodera. No puede levantarse e irse, molestar con ese acto a los otros. Simplemente apaga su pantalla y ya. No afecta. No hay cuerpo que sea afectado, cruzado, predomina la individualidad, la virtualidad. Es el mundo que se viene ahora. Eso y el control. No sólo sobre nosotros, sino de nosotros sobre nuestras circunstancias. Tengo miedo que estemos a las puertas de un 1984 orwelliano, donde el pasado es manipulado a placer del poderoso, donde la experiencia de vida y de teatro estén cuestionadas. No veo luz al final del túnel.”

Y Alice Padilha Guimarães concluye: “El tema económico es algo que siempre estuvo ahí y después de la pandemia más que nunca estará entre los principales problemas generales del teatro en Bolivia, porque hacemos parte de la economía informal y, como la crisis será generalizada, también el presupuesto de la población para lo que no sea comida o vivienda va a estar muy reducido. Uno de los puntos positivos es que como nunca los artistas se han organizado, más allá de las diferencias y con las diferencias, para exigir a las instituciones estatales reconocimiento, respeto y propuestas para el sector. También hay muchas producciones para la web que, logradas o no, son un escenario ‘democrático’ y que ha inspirado búsqueda y nuevas propuestas en el hacer teatral. Otro punto es la cantidad de conversatorios, talleres, tutoriales, conferencias a los que se puede acceder fácilmente y que contribuyen para generar intercambio, conocimiento y pensamiento crítico sobre el arte y el teatro. Imagino que eso incidirá a favor del desarrollo del teatro boliviano que resurgirá pospandemia.”

Derpic no es tan pesimista: “La libertad de mirada es relativa, incluso en una representación teatral habitual. Todo depende de cómo esté pensada la puesta en escena y contada la historia para lograr eso. Por ejemplo, yo como directora, puedo hacer énfasis y ‘primeros planos’ en un espacio teatral, remarcando movimientos, ocultando cosas, gestos, etc. y de esa manera construir o guiar la mirada del espectador. Es como un juego de magia también, donde yo decido qué quiero que vea o no el espectador cuando viene a ver mi obra.” Son tres miradas, tres esperanzas. El vocablo teatro viene del griego theatron, que significa un “lugar para mostrarse,

Ricardo Bajo. Periodista vasco-boliviano. Director de la edición boliviana de Le Monde Diplomatique. El presente artículo fue publicado inicialmente en La Razón, 24.8.2020.

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MÚSICA

EL MOZART MEXICANO Luis Rosas Oaxaca

Al iniciar la entrevista noto que se dirige a mí de usted, supongo que por mi edad y apariencia, por lo que decido solicitarle lo siguiente: “Sólo te voy a pedir un favor, que me hables de tú, porque en todo caso el que tiene que hablar de usted soy yo.” Se hace para atrás sorprendido, sonriendo, y me contesta: “Sí, está bien, Luis.” Tiene clara conciencia de lo que le ha tocado vivir y de sí mismo. “Soy alegre, entusiasta, disfruto la música, aprender, estoy listo para aprender, soy muy afortunado y estoy agradecido con las personas que me han ayudado en mi aprendizaje.” Así se describe Alexander Vivero Pulido, un prodigio del piano, se puede decir incluso que de la música, él lo dice así: “Toco de forma autodidacta batería, percusiones, chelo, saxofón, violín, guitarra, flauta, clarinete y bajo, se aprende para la composición orquestal, lo mejor es conocer todos los instrumentos de la orquesta para poder dirigir.” Una de sus metas es llegar a ser director de orquesta. “Me encantaría ser director de orquesta y compositor, por eso es importante conocer cada familia de instrumentos”, complementa enfático. Comenzó igual que Mozart, desde los cuatro años; como todo genio de la música, a los seis años comenzó a estudiar composición y estrenó su primera obra para piano solo, La Ardilla Saltarina, en el Centro Cultural Roberto Cantoral de Guadalajara, Jalisco, donde él nació y radica. A la vez, su composición El Circo posee la singularidad de ser visual, es decir, al escucharla parece que se está presenciando el circo, tiene imagen, se puede decir. Hoy, a sus 12 años, describe de manera jovial su creación: “Tengo 40 composiciones que abarcan piano solo, orquesta sinfónica, cámara, oboe, chelo; el piano tiene un timbre diferente, al que le puedo sacar composición.” Algunas personas piensan que la música clásica es aburrida o para la clase alta culta. Alexander lo desglosa a su manera: “La música es otro lenguaje para expresar mis ideas y emociones, la gente puede pensar eso porque no están acostumbrados, se te hace diferente, algo extraño.” Charlar con él contagia de su alegría, es sencillo, profesional, seguro, es un adulto niño, es la combinación de un hombre de 40 años y un chico de 12, juicio y jovialidad, por lo que me atreví a preguntarle: “¿Cómo 52

harías para que nazca en los niños el amor por la música clásica y el talento que poseen sin saber?” Vivero contesta entusiasmado: “Empezar con conciertos pequeños en las escuelas, haciendo la música divertida, divulgando por la radio, enseñarles que no es aburrido aprender a tocar un instrumento, que pueden divertirse con la música, es una manera muy bonita para convivir con los demás seres humanos.” A su habitación musical ―así me pareció correcto nombrarla, ya que es la de un niño común con juguetes y adornos pegados en la pared―, lo que la distingue es que tiene dos pianos, un acordeón, una trompeta, un saxofón, violín, guitarra y varios instrumentos más; él explica: “un piano es de cola y el otro es vertical, el primero es más grande, más amplio, hay de un cuarto o media cola, tiene tapa, su sonido es más grandioso y fuerte, dentro de su mecanismo tiene 88 teclas y tres pedales; la sonoridad del vertical es diferente, más suave, esas son las diferencias más importantes.” Alexander tiene una característica singular, se divierte tocando, sobre todo en conciertos, hay músicos que naturalmente están nerviosos momentos antes de un evento, algunos preferirían salir corriendo, él es todo lo contrario, va para adelante, ha dicho: “Ya estoy listo, ya quiero salir y tocar, me muero por hacerlo.” Entonces le pregunto: “¿Qué gozas más, componer o tocar?” Me contesta: “Disfruto componer, también interpretar, son dinámicas diferentes, interpretar tienes que investigar cuándo se compuso la obra. Componer es crear tu propio lenguaje, es contar una historia, además es muy bello que alguien interprete tu obra.” Toca en forma magistral el piano, demuestra soltura, precisión y rapidez. Así le pregunto: “¿Qué músicos te han marcado e influenciado? Él específica: “Me siento influenciado por Bach, él es padre de la música occidental, él hizo la culminación del contra punto de la polifonía.” Dentro de las singularidades que se pueden encontrar en la forma que escribía sus obras Joan Sebastian Bach, está una bastante llamativa, él firmaba sus partituras con notas que juntándolas formaban su nombre. Vivero expone su manera de componer: “Tengo mi propio estilo de composición, busco una imagen, me imagino una imagen y la paso a la música, conocer los instrumentos me permite


transmitir. Es importante conocer las obras para comprender cómo interpretar correctamente una de ellas.” Alexander muestra decisión, enjundia, empuje de componer, estudiar, conocer, probar, en concreto de comerse al mundo y comparte cuál es a su parecer el país que tiene mayor desarrollo musical: “Alemania, me encanta su cultura, así como su música, escuchar enseña, me gusta conocer diferentes opiniones, es la cuna de muchos compositores, es un país muy cultural que apoya a los jóvenes.” Con esa claridad y conocimiento que posee debido a su estudio sobre la historia de la música indago, ¿qué le falta a México en la música? Se detiene a pensar un poco, y explica lo siguiente: “Impulsar su cultura, hacerlo notar en el extranjero, poder transmitir al mundo lo que es México, enseñar más arte, en la escuela hay talento que no se impulsa; apoyar a los sones y huapangos por ejemplo.” Hay acontecimientos en la vida de un artista que tienen un significado especial, aunado a que definen en cierta forma su futuro. Hace unas semanas Vivero recibió su primera batuta de manos del director de orquesta Allen Vladimir Gómez, la misma que a su vez se la transmitió otra personalidad de renombre mundial, por lo que le pedí compartiera qué significado tiene para él haberla recibido. Sorprendido por la pregunta, feliz comparte: “Fue muy especial recibirla, dignificó mi debut como solista, esa batuta también pasó por las manos de Plácido Domingo, conmigo representa nuevas generaciones y diferentes técnicas, es un honor, ese día toqué el concierto para piano número 2 de Dmitri Shostakóvich, recibir la batuta tiene una historia de generaciones.” Además de la música y la historia de la música, sabe que es importante tener dominio de otras lenguas, por lo que aprovecha la facilidad que posee para aprender otros idiomas; Alexander lo enfatiza a su manera: “El inglés lo aprendí de manera autodidacta, viendo series y leyendo, es el idioma universal, te abre muchas puertas, de ahí siguió el alemán, el francés y el italiano, actualmente estoy aprendiendo japonés, para llegar al chino mandarín que hoy es el idioma asiático que domina.” Ante esa respuesta tan natural como si fuera aprender a usar bicicleta, me surge preguntarle: “¿Qué sentido tiene la vida?” Es un niño, tiene menos de dos décadas de vida, sin embargo su pensar es éste: “La vida es para ser feliz, haciendo lo que más te gusta y transmitir tu felicidad, disfrutan más las personas que saben ser felices.” Sin proponérselo, Vivero sigue el tema existencialista. Para finalizar le pregunto si desea agregar algún comentario, y remarca como lo hiciera un padre de familia: “Recordarles a las niñas y niños que sean felices, que hagan lo que más les apasiona y pongan sus metas a lo más alto, que se

decidan lo más pronto posible, la felicidad está en hacer lo que más les guste.” A pesar de la pandemia este año 2021 es de muchísima actividad musical para él, entre estudiar, componer y recitales, recibe un caudal de invitaciones para tocar sus obras; sus compromisos más significativos a corto plazo, son: en octubre debutará como pianista en un concierto de gala en el Stern Auditorium del Carnegie Hall de Nueva York, una de las salas de conciertos de mayor prestigio en el mundo, debido a que en marzo de 2021 obtuvo el primer lugar en la American Protégé International Music Talent Competition, que es un certamen enfocado en jóvenes y cantantes de todo el mundo para impulsar su talento. En diciembre tocará en el Beethoven-haus, ya que en octubre del 2020 obtuvo el primer lugar en el Grand Prize Virtuoso de Bonn, Alemania, que es un concurso de talla internacional desde hace 20 años, en el cual pueden participar todas las nacionalidades en las modalidades de piano, cuerdas, alientos, música vocal y música de cámara. Su propósito es motivar a niños y jóvenes entre 8 y 19 años para crecer en la música, ofertando a los triunfadores presentarse en las salas más importantes de Europa. Luis Rosas Oaxaca. (Ciudad de México, 1966). Mexicano, licenciado en Administración por la UNAM. Colaborador del periódico El Financiero y de Archipiélago. Revista Cultural de Nuestra América. E mail: jadeoaxaca@ yahoo.com.mx

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HUMOR

SU LETRITA...

―Y... ¿qué piden? ―No se sabe, no se le entiende nada a los letreros de sus pancartas, es un grupo de médicos inconformes.

Salvador Altamirano Cozzi (Guadalajara, 1943). Arquitecto, músico y artista plástico mexicano. Miembro fundador del proyecto Archipiélago.

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TRADICIONES

ÁFRICA EN NUESTRO PALADAR

GASTRONOMÍA AFROVENEZOLANA José Marcial Ramos Guédez.

Los africanos y sus descendientes dejaron sus huellas en el “arte culinario” de la Venezuela colonial, pues ellos trajeron muchos productos para el consumo: tubérculos, frutas, especias y aves, e igualmente participaron en la confección de los platos típicos de la época a través del ejercicio de los oficios domésticos, principalmente como cocineros o cocineras en las casas de las familias mantuanas y en los hogares de algunos pardos y pulperos adinerados. Por otra parte, los alimentos que se consumían entonces con mayor frecuencia habían pasado por un proceso de hibridación, que se produjo entre los alimentos autóctonos o indígenas, los traídos por los europeos y los procedentes del continente africano. Al respecto, veamos la siguiente opinión de Miguel Acosta Saignes: Al mismo tiempo que algunos grupos indígenas recibían aportes culturales de los africanos, estos tomaron de los indios numerosos rasgos. Todavía se conservan algunos tan importantes en las zonas de población negroide, como el complejo de la yuca, con la factura de cazabe con sebucán. La yuca, el maíz, la auyama, la piña, pasaron a ser cultivos de los africanos y sus descendientes desde muy temprano. La arepa, de origen indígena, se convirtió en pan de los negros, pero también en pan de todos los sectores de nuestro país. La mayor parte de los africanos llegados a Venezuela parecen haber sido agricultores. Pero seguramente del tipo agrícola que completa su alimentación con la cacería. Lo mismo ocurría con muchos grupos indígenas [...] Ha existido una alimentación nacional de origen mixto: peninsular, africano e indígena...1 Otro aspecto que debemos tomar en cuenta es el relacionado con el trabajo de los esclavizados africanos y sus descendientes en los conucos y pequeñas sementeras, con la finalidad de obtener los alimentos para su subsistencia, pues generalmente los amos de las haciendas de cacao, caña de azúcar, añil, tabaco, café, etc., y en algunos hatos no se los suministraban. Por tal motivo, Miguel Acosta Saignes, “Los descendientes de africanos y la formación de la nacionalidad en Venezuela.” En Anuario, Caracas, Universidad Central de Venezuela, Instituto de Antropología e Historia, Tomo III, 1966, pp. 40-41. 1

muchos de los propietarios de las unidades productivas antes mencionadas, permitían que la población esclavizada aprovechara las horas extras y los días feriados para cultivar plátano, ñame, ocumo, cambur, maíz, yuca, frijoles, criar pollos y gallinas, cerdos y otros nutrientes.2 Asimismo, vale la pena destacar la siguiente cita: …Los esclavos que trabajaban en las haciendas cacaoteras tenían frecuentemente la posibilidad de cultivar un pequeño conuco del cual se ocupaban los fines de semana, más la cría de gallinas o cochinos, lo cual les permitía tener una dieta relativamente suficiente para mantenerse. Un poco mejor era la alimentación de los esclavos en las obras pías, como la hacienda de Chuao, donde un reglamento imponía dar de comer , a niños, viejos y mujeres embarazadas, maíz, yuca, arroz, plátano, cebolla, leche y carne de res.3

Sabor a África A continuación nombraremos, sin querer agotar la temática existente al respecto, algunos alimentos, originarios del continente africano, consumidos habitualmente en la Venezuela colonial y, posteriormente, durante los siglos XIX, XX y XXI: • Tubérculos: el ñame, la malanga, etc. • Legumbres u hortalizas: alubias, habas, garbanzos, lentejas, el quimbombó o bahmia, etc. • Frutas: melones, sandías o patillas, dátiles, higos, boabad, granadas, limones, naranjas, gandul, cambur guineo, etc. • Oleaginosas: el aceite de palma (Elaeis Guineensis). • Aves: la gallina de Guinea, la garcita reznera (Bubulcus Ibis), el yaguaso cariblanco (Dendrocygnaviduata), el yaguaso colorado (dendrocygna bicolor). • Medicinales: sábila (aloe vera L.), flores de Jamaica, etc. • Especias: pimienta de guinea y otras. Ermila de Veracoechea, “El trabajo libre de los esclavos negros en Venezuela”. En Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, Tomo LIII, N° 212, OctubreDiciembre de 1970, p. 672; y José Marcial Ramos Guédez, Contribución a la historia de las culturas negras en la Venezuela colonial., Caracas, Fundación Editorial El perro y La rana, 2011, Tomo I, pp. 115-116. 3 Sheila Salazar, “La alimentación de los esclavos”. En Desafío de la historia, Caracas, Año 3, No. 23, [s.f.]. p. 53. 2

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Desde África y la Península Ibérica Apreciamos que muchos productos y hábitos alimentarios autóctonos del continente africano fueron utilizados en primer lugar en la Península Ibérica y luego trasladados a las Américas. El hecho antes mencionado nos permite explicar por qué los españoles, ya en el siglo XVI, cultivaban en el valle de Caracas y zonas vecinas frutos como “...granados, todo género de limas y limones, naranjas y cidras (...) trigo, cebada, garbanzos, habas, cebollas, lechugas, rábanos, berenjenas, coles, nabos, perejil, hierbabuena, ajos sin dientes, culantro, berros, mostaza, eneldo, biznagas, melones, hinojo, poleo, ruda, mastuerzo, sábila, manzanilla y mucho arroz…”7 Además, tenemos un testimonio significativo sobre el consumo de una fruta originaria del África, como es la sandía o patilla. En tal sentido, Miguel de Santiesteban señala: “...a 5 leguas (de la ciudad de El Tocuyo) está la hacienda de Juan Jiménez sobre el camino donde llegamos a medio día fatigados con el calor del sol, y como nos convidasen con mucho agrado y cortesía nos apeamos y (sic) inmediatamente nos trajeron algunas sandías que apagaron grandemente la sed que traíamos...”8 • Bebidas aromáticas: el café (originario de Etiopía) y algunos guarapos de contenido alcohólico, que preparaban con la caña de azúcar u otras plantas. Para ampliar la información antes mencionada, vemos que, en palabras de Francisco Morales Padrón, “…Al esclavo [...] se deben ciertos tipos de plátano, el ñame, la malanga, el quimbombó, la sandía, el gandul, el aceite de palma y la gallina Guinea…”4 Asimismo, tenemos que Alfredo N. Neves, considera el ñame como voz africana: “...planta herbácea de las discoráceas exóticas, aclimatada y ampliamente cultivada en la América intertropical / Su rizoma, grueso y harinoso, que cocido o asado constituye un alimento popular muy importante...”5 También observamos en el ecosistema llanero venezolano gramíneas que, según el investigador Arturo Álvarez D’Armas, son originales de África, y llegaron “...a las costas americanas (Brasil y el Caribe) en forma involuntaria. Con pastos se hacían las camas en los barcos que traían esclavos, y una vez llegados a puerto los tallos eran arrojados a las playas. Ejemplo de ello es el pasto Guinea (Panicummaximunjacq), introducido en Cuba en el siglo XVII, y otras especies que han desempeñado a lo largo del tiempo un gran papel en el desarrollo de la ganadería en los trópicos americanos y especialmente en los llanos.”6 Francisco Morales Padrón, Atlas histórico cultural de América, Las Palmas de Gran Canaria, Conserjería de Cultura y Deportes, 1988, Alfredo N. Neves, Diccionario de americanismos, Buenos Aires, Editorial Sopena Argentina, 1973. 6 Arturo Alvarez D’Armas, Lista preliminar de gramíneas forrajeras africanas en los llanos de Venezuela y Colombia, Caracas, 1987 [Mimeografiado], pp. 1-6. 4

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En el “arte culinario” de la Venezuela colonial podemos ver un conjunto de técnicas y costumbres relacionadas con la preparación de los diferentes alimentos, los cuales tuvieron sus influencias africanas a través de las cocineras o cocineros que bajo el manto de la esclavitud, ejercían dichos oficios en las casas de sus amos y en diferentes unidades de producción, tal como lo hemos señalado anteriormente. Al respecto, podemos mencionar el “sofrito”, la condimentación de los hervidos, el asado a fuego directo, el uso de las hojas de plátanos para envolver los alimentos (en este tópico, podemos apreciar la posible elaboración de las hallacas, plato típico de las navidades venezolanas, fenómeno híbrido ya que posee ingredientes españoles y la masa de maíz de origen indígena). Asimismo, el predominio de grasas en la preparación de salsas y guisos y la utilización del coco en muchos hervidos, cocidos y dulces. Un ejemplo concreto de lo aludido lo tenemos, según Juan Pablo Sojo, en la “... Alcasada (...) manjar de maíz, dulce de coco, también se llama pelota. En Brasil, según Gilberto Freyre, el mismo manjar popular —con idéntica preparación— se denomina Acaca, atribuyendo su origen a la repostería criolla de los negros bahianos…”9 Además, el autor antes citado, señala Juan de Pimentel, “Relación geográfica y descripción de la provincia de Caracas y gobernación de Venezuela (1573).” En Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, Tomo X, No. 40, Octubre-Diciembre de 1927, p. 286. 8 Miguel de Santiesteban, “Viaje muy puntual y curioso que hace por tierra Don Miguel de Santiesteban desde Lima hasta Caracas, el año de 1740”. En Boletín de la Academia Nacional de la Historia, Caracas, Tomo XLVIII, No. 191, Julio-Septiembre de 1965, p. 449. 9 Juan Pablo Sojo, Estudios del folklore venezolano, Los Teques, Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos, 1986. 7


que el “sofrito”, constituye “...una salsa (...) compuesta de cebollas, ajo, pimiento y tomates...”10 Igualmente, existen algunos testimonios que destacan la costumbre de las cocineras esclavizadas de origen africano de utilizar el onoto o achiote en las comidas que les preparaban a sus amos, tradición que aún tiene vigencia en varios países del continente americano, siendo Venezuela uno de ellos. Para ampliar, lo antes citado, veamos: “La práctica culinaria resultante de las mezclas culturales a que nos hemos venido refiriendo, produjo una cocina común al ámbito caribeño, entre cuyos rasgos característicos encontramos : el sofrito, base de la mayoría de los platos de la región, consistente en la fritura de los condimentos y un picadillo de cebollas, tomates y ajos en manteca de cerdo a la cual se le daba color con el achiote u onoto; el aderezamiento con ajíes (dulces o picantes), cilantro y orégano; y el empleo del caldero…”11 También, apreciamos el aporte de los africanos en la alimentación de la subregión de Barlovento (estado Miranda) e igualmente en las costas y valles de Aragua y Carabobo, donde se destaca la labor de las cocineras africanas y sus descendientes, quienes confeccionaron dulces y platos tales como la cafunga, las conservas de coco y papelón, el quimbombó, el calalú, el mondongo, y el consumo del ñame, la patilla, el cambur guineo, las gallinas guineas, naranjas y limones, bebidas aromáticas como el café, el uso de la sábila como planta medicinal, etc.12 Con relación a la cafunga, de inconfundible origen africano, vale la pena tomar en consideración el siguiente texto : “…El tipo de alimentación imperante en África en aquel entonces era la papilla o poleada, masa obtenida a partir del majado de cereales o tubérculos, más o menos consistente; ‘la cafunga’de la región de Barlovento […] es un ejemplo de ello, y tiene su antecedente directo o indudablemente en el ‘fu-fú’ del África Occidental. Con la pulpa del coco […] rallada, añadida al almíbar obtenido del papelón se produjo una pasta usada como golosina […] la conserva de coco de las colonias españolas o la ´sucre á coco’ de las Antillas Francesas…”13 Además, no debemos olvidar que el mondongo, como hervido típico de la población venezolana, tiene su epónimo en un gentilicio (grupo étnico) procedente del Congo, región de África de donde llegaron miles de esclavizados durante la época Ídem. José Rafael Lovera, Gastronomía caribeña. Historia, recetas y bibliografía, Caracas, CEGA (Centro de Estudios Gastronómico), 1991, p. 56. 12 Cf. Luis Alberto Paúl,.Barlovento riqueza dormida, Los Teques, Biblioteca de Autores y Temas Mirandinos, 2005, pp. 66, 77-80, 97; y José Marcial Ramos Guédez, Op. cit., Tomo II, p.53-60. 13 José Rafael Lovera, Op. cit., p. 55. 14 Jesús García, África en Venezuela. Pieza de indias, Recopilación e interpretación documental y bibliográfica, Caracas, Cuadernos Lagoven, Editados por la Filial de Petróleo de Venezuela, 1990, p. 83; y Carmen Luisa Ferris, “Régimen alimentario de los esclavos en la provincia de Caracas, 1750-1854.” En Tierra firme. Revista de historia y ciencias sociales, Caracas, Año 9, Vol. IX, No. 33, Enero-Marzo de 1991, pp. 58-59. 15 Cf. Diana Iznaga, Transculturación en Fernando Ortiz, La Habana, Editorial de Ciencias Sociales, 1989, pp. 43-65. 10 11

colonial, tanto a Venezuela como a otras áreas geográficas de América del Sur y el Caribe. Ahora bien, podemos señalar que en nuestro país, desde el período de la colonia, se conservaron prácticas y tradiciones alimentarias de origen africano, en el ámbito de las haciendas cacaoteras, tal como lo vemos en “… el caso de los derivados del cacao, que van desde bebidas alcohólicas hasta las bolas de cacao.”14 Por último, estamos conscientes, que muchas técnicas y hábitos alimentarios originarios de África, sufrieron múltiples modificaciones debido al régimen de vida a que fueron sometidos los esclavizados negros, mulatos y zambos (sin omitir la existencia de grupos étnicos, originarios del continente de ébano, que lograron su libertad a través de diferentes mecanismos tanto en el período colonial como en el siglo XIX), quienes fueron influenciados de una u otra manera por el proceso de hibridación o transculturación.15 Tal situación ocasionó, entre otras cosas, nuevos hábitos en los patrones de alimentación e igualmente la invención y utilización de técnicas y costumbres adaptadas a los recursos necesarios para la alimentación, existentes tanto en el continente americano (de procedencia indígena) como a los productos importados tanto de Europa como de África. José Marcial Ramos Guédez (Caracas, 1950). Venezolano, doctor en Historia, es jubilado de la Universidad Simón Bolívar y actualmente ejerce la docencia en la Universidad Pedagógica Experimental. Es corresponsal de Archipiélago en Venezuela.

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AMERINDIA

MUJERES DE ROBLE

Mis raíces. Nancy Lugo Martell

Bebé. Carlos Rodrigo Pérez Guerrero

Tesgüinada. Roberto Ignacio Alonso Muñoz Estas imágenes fueron tomadas del libro Mujeres de roble, coordinado editorialmente por Amparo Espínosa Rugarcía, Editorial México Interactivo, S.A de C.V., México, 2005.

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AFROAMÉRICA AFROAMÉRICA MÉXICO, A.C.

La Tercera Raíz Luz María Martínez Montiel Presidente

Los buques negreros transportaron con los hombres, mujeres y niños africanos, sus dioses, creencias y tradiciones, que configuraron LA TERCERA RAÍZ DE AMÉRICA

LA ESCLAVITUD1 Nuestro José Martí se adelantó a su época en sus concepciones y en la lucha contra el racismo. En su obra, ya sea en poemas, discursos, cuentos, cartas, artículos, el problema de la lucha contra el racismo, la discriminación y la toma de conciencia de la necesidad del aporte de todos los cubanos a la lucha por nuestra independencia de España, sin importar el color de la piel, es un leit-motiv que vuelve sin cesar a su pluma. Desde una edad muy temprana, cuando tenía diez años, en 1862, es testigo de la dura realidad de la esclavitud cuando acompañaba a su padre, funcionario encargado de impedir la trata clandestina, al embargo de un cargamento fraudulento de esclavos. El siguiente poema publicado en los Versos sencillos, revela la impresión causada por este hecho en el niño Martí. El rayo surca, sangriento, El lóbrego nubarrón Echa el barco, ciento a ciento Los negros por el portón. El viento, fiero, quebraba Los almácigos copudos; Andaba la hilera, andaba De los esclavos desnudos. El temporal sacudía Los barracones henchidos: Una madre con su cría Pasaba dando alaridos Rojo, como en el desierto, Salió el sol al horizonte: Y alumbró a un esclavo muerto, Colgado a un seibo del monte. Un niño lo vio: tembló De pasión por los que gimen: ¡Y, al pie del muerto, juró Lavar con su vida el crimen! 1* Texto tomado del libro Cantos de negritud, de Mirta Fernández Martínez, Editorial Arte y Literatura. La Habana, Cuba, 2011, pp. 22, 23.

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LATINOAMÉRICA

MÉXICO Y SU CAMINO HACIA NUEVAS ESTRATEGIAS PARA ENFRENTAR LOS DESAFÍOS EN MATERIA MIGRATORIA Marco Antonio Fraire Bustillos

Los flujos migratorios irregulares representan uno de los mayores retos del siglo XXI, particularmente los relacionados con el corredor migratorio CentroaméricaMéxico-Estados Unidos, que es uno de los más importantes por su nivel de complejidad relacionada con factores estructurales e históricos, que han adquirido nuevas dimensiones en la última década. Los efectos de la pandemia COVID-19 y el cierre de fronteras en muchos países, así como los desastres naturales que han afectado al continente, han determinado nuevas dinámicas migratorias y, en consecuencia, demandan resultados en la gestión de la movilidad humana y la protección de quienes, debido a su decisión de buscar mejores condiciones de vida, deciden emigrar de manera irregular y emprender viajes inciertos por rutas de alto riesgo, cruces fronterizos peligrosos, tiempos de traslado más largos y la exposición a diversas formas de violencia. El incremento sin precedente de los flujos migratorios mixtos, integrados por personas migrantes irregulares latinoamericanas, caribeñas, africanas y asiáticas que se encuentran en tránsito por las Américas, así como de migrantes retornados, niñez no acompañada, solicitantes del reconocimiento de la condición de refugiado y otras figuras de protección internacional, así como el aumento de la población migrante víctima de operaciones de tratantes y traficantes de personas u otros delitos asociados a la migración irregular, son retos que enfrenta el Estado mexicano. Estos desafíos convierten en un imperativo categórico la reformulación de nuevas estrategias funcionales para la protección de los derechos humanos de la población migrante, la gestión integral de la migración, el control efectivo de nuestras fronteras y el combate a las organizaciones que trafican de manera ilícita con estas personas. México, como país de origen, tránsito, destino y retorno de personas migrantes, así como uno de los principales promotores y ejecutores del Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular, tiene la 60

responsabilidad de implementar políticas domésticas y regionales eficaces e integrales, orientadas a administrar de mejor manera la migración irregular bajo los principios de humanidad y de responsabilidad compartida entre los gobiernos de la región. Ante esta realidad, el gobierno de México, en continuidad con el legado histórico de solidaridad, justicia, desarrollo e integración latinoamericana, se ha comprometido a fortalecer los lazos de cooperación con Centroamérica, a fin de establecer estrategias conjuntas en materia migratoria que coadyuven, mediante los principios de responsabilidad compartida y respeto a la soberanía de los Estados, a coordinar acciones para abordar el ciclo migratorio desde un paradigma transversal, cuyo centro es la persona migrante y que comprende al desarrollo social y económico como sustento de la movilidad humana segura, ordenada y regular. Desde el inicio de la administración del presidente Andrés Manuel López Obrador, el Estado mexicano ha fortalecido su capacidad institucional para gestionar, desde un enfoque de derechos humanos, inclusión y perspectiva de género, los flujos migratorios mixtos presentes en territorio nacional, a través de una política migratoria humanista. Todas las acciones implementadas por el Estado mexicano para la atención de la población migrante se han desarrollado en función de los siguientes ejes: 1. La inserción laboral de las personas migrantes reconocidas con la condición de refugiado; 2. La exploración de esquemas alternativos de regularización migratoria; 3. Los retornos asistidos dignos y seguros de personas que han agotado sus recursos legales para regularizar su situación migratoria en el país; 4. La colaboración coordinada con las Representaciones Diplomáticas y Consulares acreditadas en el país para la atención integral de sus connacionales en territorio mexicano; 5. La creación de diversos mecanismos de coordinación interinstitucional interna, como la Comisión Intersecretarial de Atención Integral en Materia Migratoria;


6. La implementación de las reformas a la Ley de Migración y a la Ley sobre Refugiados para garantizar los derechos de niños, niñas y adolescentes en contextos de migración; 7. La alianza estratégica con organismos internacionales como la OIM, ACNUR, CICR, UNICEF y la ONUDD, entre otros, así como con organizaciones de la sociedad civil para fortalecer las capacidades estructurales del Estado mexicano y su política migratoria; y, 8. La instrumentación de iniciativas como los programas “Sembrando Vida” y “Jóvenes construyendo el futuro” en El Salvador, Honduras y próximamente en Guatemala, en el marco del Plan de Desarrollo Integral, para contribuir a la atención de las causas estructurales de la migración en esos países.

Además, a través de la Presidencia Pro-Témpore que ostenta México en la Conferencia Regional sobre Migración, el foro de diálogo político de alto nivel más importante en la materia, nuestro país ha refrendado su compromiso con una política exterior humanista, con vocación latinoamericanista. De esta manera nuestro país se ha posicionado como un referente en el liderazgo de importantes iniciativas para atender las coyunturas migratorias, privilegiando el diálogo con otros procesos consultivos regionales, como la Conferencia Suramericana sobre Migraciones, a efecto de detonar acciones eficaces que fortalezcan la gobernanza migratoria en todo el hemisferio. No obstante este amplio despliegue de acciones e iniciativas, es necesario reconocer con autocrítica que los esfuerzos de los Estados, organismos internacionales, organizaciones de la sociedad civil y la academia, han sido insuficientes. Queda pendiente aterrizar las múltiples narrativas en torno a la migración, en acciones operables en el corto y mediano plazo, orientadas a alcanzar resultados específicos que apuntalen a las políticas migratorias en el presupuesto y en el andamiaje jurídico del país. Lo anterior no sólo en lo relativo a la gestión de los flujos migratorios irregulares, protección de mexicanos en el exterior y retornos asistidos, sino también en lo que a materia de programas de integración, reintegración y acogida se refiere. La coyuntura migratoria actual representa un campo fértil que los gobiernos y demás actores relevantes pueden aprovechar para transformar los desafíos en áreas de colaboración, en función de las siguientes iniciativas que son de atención prioritaria y que requieren ser abordadas a nivel regional en términos equitativos de compromiso: 1. Implementar en el corto plazo estrategias funcionales de gestión migratoria y control de fronteras bajo el principio de la responsabilidad compartida, que trasciendan el

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transporte deliberado de personas migrantes de la frontera de un país a otro, sin proporcionarles alternativas de refugio, protección internacional complementaria o regularización migratoria, bajo el argumento falaz de que el único interés de esta población es transitar por los territorios para llegar a México o a los Estados Unidos. Nuestro país tiene la fuerza de su ejemplo para afirmar que cuando se brindan alternativas integrales de arraigo en los países de tránsito, las personas migrantes optan por permanecer en ese territorio. Ejecutar en todo el hemisferio acciones orientadas al análisis de perfiles y casos aplicables a la protección internacional, el retorno asistido, la remoción, la renovación de documentos de identidad en países de residencia y la movilidad laboral, así como a la promoción de esquemas alternativos de regularización migratoria más allá de las figuras tradicionales de protección internacional, a efecto de evitar presiones adicionales a las autoridades migratorias de un solo país y hacer más efectiva la gobernanza migratoria regional. Incluir en la narrativa de las estrategias migratorias el establecimiento de mecanismos ágiles, seguros, dignos y ordenados para el retorno asistido de aquellas personas cuyos casos no califiquen para la regularización migratoria o protección internacional. Fortalecer los sistemas de protección internacional de los países de tránsito y de destino para ampliar sus capacidades de respuesta a las solicitudes de asilo y refugio. Intercambiar información de inteligencia y de flujos financieros vinculados a delitos asociados a la migración irregular, así como fortalecer la cooperación judicial transfronteriza para el combate integral y la desarticulación de redes de tráfico ilícito de migrantes, trata de personas, crimen organizado transnacional y sus delitos conexos.

Es innegable que sólo con el testimonio de la acción y el ejemplo se alcanzarán los resultados que tanto se esperan en materia migratoria, elemento clave de la agenda multilateral. La coyuntura actual representa una excelente oportunidad para demostrar que como región somos capaces de materializar el sueño de la integración latinoamericana y caribeña, pues nadie más sino nosotros nos daremos la llave al progreso de nuestros pueblos y a ese ideal de hacer de la migración, un proceso en efecto seguro, ordenado y regular. Ser omisos a estos mandatos o al imperativo de tomar acción decidida sobre estos desafíos, determinarán la forma en la que trascenderemos en la historia.

Marco Antonio Fraire Bustillos. Diplomático mexicano. Director para Migración Regional, Dirección General para Centroamérica y el Caribe, Subsecretaría para América Latina y el Caribe, Secretaría de Relaciones Exteriores de México.

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AMBIENTALIDAD

IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN ADOLESCENTES Fanny Rocio Andrade Medrano

Sin sostenibilidad no hay desarrollo y éste no existe sin educación. Por ello es relevante analizar la importancia de la Educación Ambiental y las estrategias que se utilizan en las instituciones educativas para comunicarla a los estudiantes, con el fin de comprobar que la información de la problemática ambiental les está llegando. En la trayectoria de más de 35 años de Educación Ambiental en México, continuamente se ha señalado el importante papel que debería desempeñar en la construcción del desarrollo de las juventudes, pues se caracteriza por la promoción de valores, la transmisión de conocimientos sobre los procesos naturales y sociales, la adquisición de destrezas y aptitudes para habilitar en la resolución de problemas a nuestros adolescentes. Es el medio más efectivo para concientizar a la población sobre la necesidad de preservar el ambiente y lograr una mejor calidad de vida en las generaciones actuales y por venir. Todo induce a considerar a la Educación Ambiental como el medio para implementar y desarrollar métodos y estrategias que permitan dar a conocer y comunicar la problemática ambiental existente, mediante la difusión y la implementación de las normas respectivas.

La educación ambiental en la escuela secundaria Propone una dimensión dinámica del proceso educativo, con amplias posibilidades a la concepción pedagógica que vuelve fundamental promoverla y aumentar la capacidad de las poblaciones para abordar cuestiones ambientales y de desarrollo. La SEP pretende la participación en el proceso de enseñanza-aprendizaje del nivel básico y proponen acciones que fomenten, en los egresados, una preparación académica que se distinga por el equilibrio entre la formación científica, técnica y humanística.1 Los alumnos/as de nivel secundaria se encuentran representados por adolescentes, quienes atraviesan por una etapa fundamental de su formación, en la cual se juegan 1

Ley General de la Educación, SEP, México, 1993.

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sentimientos de ambivalencia frente a todo aquello que les rodea. Los profesores, encargados de concretizar la política educativa y de responder al compromiso que les ha conferido la comunidad, deben manifestar entrega y responsabilidad, preocuparse por el desarrollo psicobiológico y social del educando, con la mejor disposición de encontrar respuesta a los problemas constantes durante la adolescencia.2 La Educación Ambiental en las escuelas secundarias mexicanas representa un área de oportunidad para incidir en la comprensión, orientación y resolución de problemáticas ambientales que se viven en las regiones del país de diferente manera, así como una oportunidad para mejorar el currículum en sentido amplio a nivel educativo.3 Todo debe permitir el cambio de paradigma que el desarrollo sustentable requiere, enfrentar los nuevos desafíos para educar a niños y jóvenes que viven transformaciones muy profundas y de incertidumbre; esto requiere de nuevas formas de educación en un mundo guiado por las telecomunicaciones. En la escuela se pretende educar para la vida y para un futuro laboral incierto, lo cual implica necesariamente escenarios de enseñanza y aprendizaje distintos. La Educación Ambiental se desarrolla en base al progreso industrial y urbano, lo que propicia su desvanecimiento o debilitamiento en propuestas curriculares al dar prioridad a competencias relacionadas con el trabajo, urbanización e industrialización, dejando de lado la formación de actitudes, valores y conocimientos, lo que nos demuestra que no vamos por el camino correcto y por eso es necesario cambiar el paradigma hacia el desarrollo sustentable desde edades tempranas.

El interés de los adolescentes en temas ambientales Debe centrarse en la construcción de instrumentos y actitudes hacia temas específicos, la preocupación ambiental no sólo predice las conductas, sino un cambio en la intención conductual. 2 Gloria Peza Hernández, La Educación Ambiental en la Educación Secundaria: Análisis, retos y propuestas en el Estado de Nuevo León, 2000. 3 Raúl Calixto Flores, Investigaciones y prácticas pedagógicas en Educación Ambiental, 2018.


El perfil de preocupación ecológica de los jóvenes es diverso y complejo, reúne rasgos positivos y ne­gativos, expectativas pesimistas y optimistas e incluso, se aprecia cierto cinismo en las respuestas de los educandos, algo natural en su proceso de desarrollo social, y los profesores debemos tener la capacidad de entenderlo, y propiciar espacios de reflexión centrados en la apreciación de su entorno ambiental. La importancia percibida de los problemas del medio ambiente, en relación con otros temas de interés público, depende del tipo de problema social o personal con que se compare.4 Se ha explorado poco el grado de atrac­tivo que las diferentes cuestiones y temas ambientales pueden tener para los estudiantes, como contenidos curriculares u objetos de apren­dizaje. Por eso es necesario reestructurar las estrategias de difusión de la educación ambiental, impulsando acciones emotivas que sean atractivas para los jóvenes, no solamente prohibitivas, como el “No tirar Basura” o el “No deforestar”, sino reconociendo los valores ambientales intrínsecos que el medio ambiente brinda en la vida de los seres, incluyendo la humanidad. La observación de la naturaleza, como espacios para la libertad y la creatividad.

Evaluación de la educación ambiental en las escuelas Para la evaluación del tema será necesario tener en cuenta: las habilidades, los conocimientos, los procedimientos y la conducta, presentes en los objetivos y el contenido de la educación ambiental para el desarrollo sostenible. Los indicadores constituyen un sistema único que mueven los sentimientos y forman actitudes y convicciones, deben responder al desarrollo de habilidades, la adquisición de conocimientos, la apropiación de procedimientos a la conducta derivada del desarrollo de actitudes, sentimientos, convicciones y valores de los adolescentes. Cabe resaltar, la importancia del componente actitudinal en la Educación Ambiental para el desarrollo sostenible; es el componente más difícil de evaluar debido a la lentitud y a lo prolongado de los procesos relacionados con la educación, el carácter multilateral y sistemático de las acciones educativas.5 En la educación formal, la inclusión de la dimensión ambiental en el currículo involucra estrategias que parten de la comprensión del territorio donde está localizada la institución educativa. Para quien esto escribe, se encuentra en la Comarca Lagunera; acá la inclusión debería Ídem. Gonzalo González Hernández, La Evaluación de la Educación Ambiental en las Escuelas Cubanas. Algunas Consideraciones, Amazonia Investiga, junio 2016. 6 Ángela Cortés Ramírez, Luz González Ocampo, Dimensión ambiental en el currículo de educación básica y media, 2017. Sitio web consultado el 29 mayo 2021: https://www.redalyc.org/jatsRepo/834/83456027003/html/index.html 4 5

extrapolarse a las líneas de acción del Plan de Desarrollo Municipal e incidir en el cumplimiento de la agenda intersectorial que nos compete. Sin embargo, el desarrollo de estas estrategias es limitado en las instituciones educativas oficiales, porque la dimensión ambiental se ha reducido al activismo ecológico o a cátedras de ecología, sin explorar las emociones ni las sensaciones que los daños en la naturaleza inciden en la conducta de los adolescentes.6 Por eso invitamos a alumnos, profesores y padres de familia, a realizar un continuo análisis de los elementos que influyen en la inclusión de la dimensión ambiental en los currículos, para indagar los conceptos y necesidades percibidas por los docentes en cuanto al ambiente, haciendo de la educación ambiental para nuestra región una posibilidad de que el adolescente pueda reconocerse como parte del mismo ambiente que le rodea, y con ese análisis cualitativo del currículo formal actual, proponer estrategias de trabajo transversal.

Conclusiones Sabemos lo importante que es abordar los problemas ambientales en estos tiempos y sobre todo cómo se pueden vincular con la educación. Es preciso resaltar la importancia de la educación como detonante para la resolución de dichos problemas, los cuales son generados por la actividad humana. Existe gran necesidad de consolidar el campo de la Educación Ambiental en las escuelas secundarias acá en la ciudad de Torreón, Coahuila, como en muchas otras partes del país; en razón de la falta de planeación y comunicación entre los actores del proceso educativo, solamente se aplican propuestas genéricas para todos los problemas. La Educación Ambiental en la escuela secundaria requiere de perspectivas deliberadoras y reflexivas para mejorar la comunicación entre Profesores y Alumnos, en sentido amplio. Como todo lo que se hace de manera intencional en la escuela, ello depende del sentido con el que se den las prácticas y las estrategias didácticas utilizadas. Fanny Rocio Andrade Medrano. Mexicana. Maestría en Gestión Ambiental de la Universidad Autónoma del Noreste, Campus Torreón. fram.fanny@gmail.com

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TEORÍA PARA LA PREDICCIÓN DE SISMOS Leon Manuel Pescador Elizondo

Recopilación de eventos Viviendo en la ciudad de México fuimos testigos de muchísimos sismos, y en algunos de ellos se apreciaban destellos y a veces luces relampagueantes, que según se decía eran chispazos de los tendidos eléctricos. En lo personal fui testigo del sismo de 7.1 grados, escala Richter, del 28 de junio de 1957. Mi papá comentaba que se había visto la bóveda celeste ionizada, es decir el cielo rojo, la noche anterior. A partir de ahí, fueron muchísimos sismos a través de años y años. El 18 de septiembre de 1985 aprecié a las 21:30 hrs un cielo ionizado bastante rojizo e iluminado, e imaginé que habría alguna feria aledaña lanzando cohetes o bengalas, ocurriendo el terrible sismo de 8.1 grados, escala Richter, al otro día temprano. Es decir, que la naturaleza nos está avisando de un próximo sismo con bastantes horas de antelación. En aquel tiempo aún no advertía la relación

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existente entre estos dos temas: capas tectónicas y efecto piezoeléctrico. Cabe destacar que en alguna universidad de Estados Unidos científicos realizaron un experimento con un gran bloque de roca, al que le determinaron la emisión de energía al comprimirla con prensas hidráulicas, comprobando el efecto piezoeléctrico. Fue hasta el sismo del 19 de septiembre del 2017 y otro anterior, como una semana antes, cuando alguien me comentó que habían estado los cielos rojos, además de otros familiares en Colima, que apreciaron cielos rojos en la noche, y no sólo esa noche, sino varios días antes. Por otro lado, las mascotas y otros animales en la naturaleza, aprecian fácilmente esa energía electromagnética de cierta intensidad y frecuencia, a tal grado de ponerse inquietos o asustados. Entonces no cabe duda que la tierra nos está avisando de que algo fuerte viene, y hay tiempo de ponerse a salvo.

Las placas tectónicas Uno de los descubrimientos que debería estar en la lista de todos es el de las placas tectónicas. Este hallazgo celebra


su 50 aniversario y algunos de los jugadores clave del descubrimiento estuvieron el pasado octubre de 2019 en Londres, para celebrar la ocasión con una conferencia especial en la Sociedad Geológica. Las ideas verdaderamente grandes de la ciencia no sólo parecen brillantemente simples e intuitivas cuando salen a la luz, sino que también tienen este poder extraordinario para responder a tantas otras preguntas sobre la naturaleza. Las placas tectónicas son un ejemplo perfecto de esto. McKenzie es considerado uno de los arquitectos de la teoría moderna de dichas placas. En 1967 publicó un artículo en la revista Nature bajo el nombre “El Pacífico Norte: un ejemplo de las placas tectónicas en una esfera”, con Robert Parker, otro graduado de la Universidad de Cambridge, Reino Unido. Se basó en descubrimientos de la posguerra para pintar un cuadro convincente de cómo el fondo del mar en esa parte del globo era capaz de moverse, al igual que un pavimento curvo, provocando terremotos donde interactuaba con los otros grandes bloques de roca sólida que cubre la Tierra. En cuanto al mecanismo que explicó Wegener, los científicos ahora pueden ver cómo el peso de las placas

desempeña un papel tan importante en el funcionamiento de todo el sistema. Tony Watts, geólogo de Oxford, explica: “Sabemos que las placas que se mueven más rápido, las que se expanden más rápido, tienen láminas muy largas, pedazos largos de litosfera, que circulan debajo de trincheras oceánicas. Por lo tanto, parece que algo llamado ‘tracción de trinchera’ (trench pull) es una fuerza muy importante y se cree que es más intensa que la fuerza de empuje de la dorsal. Por supuesto, todo está conectado en el manto profundo, pero la tracción de trincheras parece ser la clave”. Las zonas de las placas contiguas a los límites (los bordes de placas) son las regiones de mayor actividad geológica del planeta. En ellas se encuentran Vulcanismo, Orogénesis, es decir, surgimiento de las montañas. Se levantan arcos volcánicos y cordilleras, como los Andes; en los límites de colisión el vulcanismo es escaso o nulo, pero la sismicidad es particularmente intensa. Suceden algunos terremotos intraplaca, la inmensa mayoría se origina en bordes de placa. Algunos terremotos importantes, como el de San Francisco en 1906, se generan en límites de fricción. Los sismos importantes de las dorsales se producen donde las fallas transformantes actúan como límites entre placas. Hablamos de las capas 65


tectónicas, ¿pero cuál es su composición en esencia? Veamos la siguiente exposición:

El cuarzo El cuarzo es un mineral muy abundante en la naturaleza, se encuentra en muchos tipos de rocas, ya como mineral esencial, ya como accesorio o secundario. Es especialmente abundante en las areniscas, arkosas, arenas, cuarcitas, granitos, riolitas, y gneises. En muchas rocas ígneas es un mineral secundario en grietas y cavidades. El cuarzo es el más común de todos los minerales filonianos. Se encuentra como reemplazamiento de otros minerales y como reemplazante de maderas fósiles y fósiles calcáreos. El cuarzo es uno de los minerales detríticos más habituales.

El efecto piezoeléctrico El efecto piezoeléctrico directo es un fenómeno físico que presentan algunos cristales, debido al cual aparece una diferencia de potencial eléctrico (voltaje) entre ciertas caras del cristal cuando éste se somete a presión, en definitiva, a una deformación mecánica; también es posible el efecto inverso, es decir, la conversión de energía eléctrica en mecánica. Fue descubierto por Pierre Curie y su hermano Jacques en 1880 en el cuarzo y la sal de Rochelee. Ya vimos una breve descripción de las placas tectónicas, un esbozo del efecto piezoeléctrico, y la abundancia de los silicatos en la tierra. ¿Y qué con todo eso? Pues bien, este es el objetivo: la interrelación entre estos dos conceptos 66

para lograr predecir y prevenir a la población de un próximo terremoto con muchas horas de anticipación. Las placas tectónicas al comprimirse, friccionarse o tener movimiento deslizante, o la llamada tracción de trinchera en el plano de subducción, generan grandes cantidades de energía al ambiente (efecto piezoeléctrico), y cuando los esfuerzos son mayores, mayor será la emisión de energía, la cual se proyecta al ambiente atmosférico ionizándolo, y si tenemos el hallazgo de apreciar el cielo en una noche determinada previa a un sismo, veremos iluminada de rojo la atmosfera en general. Esto sucede con frecuencia y los habitantes de diferentes estados de las costas del océano Pacífico de la República Mexicana, lo saben muy bien, lo han apreciado, y lo llaman cielos rojos de temblor. Pero lo que no saben es a qué se debe ese fenómeno. Los estudiosos e investigadores de ciencias de la tierra en los institutos de Geofísica, aún no encuentran las metodologías para la predicción de sismos. Incluso mencionan que no se pueden predecir. Teóricamente, con esta relación de causa a efecto que rigen a estos fenómenos naturales, resulta evidente una hipótesis corroborada, ya que con la fuerte presión ejercida por las capas tectónicas se manifiesta el efecto piezoeléctrico desarrollando cielos ionizados rojizos de grandes extensiones. El paso siguiente es el desarrollo de sensores e instrumentos electrónicos que recojan esa información electromagnética, emitida por las fricciones, desplazamientos y compresiones de estas capas tectónicas, para alertar a la población a nivel mundial en zonas sísmicas de alto riesgo de un próximo sismo, muchas horas antes, y no con dos o tres minutos de anticipación con los sistema actuales de alerta o alarma sísmica. Leon Manuel Pescador Elizondo (Hermosillo, Sonora, 1948). Ingeniero mexicano, con estudios de Ingeniería Metalúrgica en la ESIQIE del Instituto Politécnico Nacional. Técnico Profesional en Productividad, CONALEP. Académico de la Preparatoria 8 de la UNAM y Coordinador Académico, Oficina de Metalurgia, del plantel Ing. Bernardo Quintana A. de CONALEP. Desarrollo técnico profesional y de investigación privada de campo en aplicación del sistema BFG, en el desarrollo de ciclos de estimulación climática, participando en la creación de hipótesis dentro de esta ciencia novedosa.


ARTES PLÁSTICAS

LA IMAGEN DEL DESECHO GERARDO SUTER Y LA ESTÉTICA RESIDUAL Julienne López Hernández

Desde la teoría del arte y de la cultura mucho se ha escrito sobre un tema que es sintomático de las sociedades contemporáneas. No son pocos los artistas que como seres sociales que participan de dichas sociedades también se han involucrado activamente en trazar estrategias para revertir el proceso de contaminación ambiental. Ello ha propiciado que en sus trabajos artísticos aborden el tema desde las visiones más escatológicas para llamar la atención, desde los predios del arte, sobre un fenómeno del que todos participamos. Ciertamente la figura del resto, del excedente, es muy amplia y permite diversos campos de comprensión. Puede entenderse desde la imagen literal de los grandes vertederos que existen a lo largo del mundo, o las zonas de desguace de coches, hasta una visión más teórica y social que entiende a los restos como elementos que siempre van a surgir como excedentes de un sistema que los ha pasado al desuso, que son extrínsecos pero a la vez intrínsecos de este en la misma medida en que mantienen el equilibrio y la dinámica interna. La basura establece una frontera física y social entre lo que está dentro y fuera del sistema, incluso diagrama nuevos trazados urbanos, destinada a la periferia, al borde, a lo fronterizo, demarca lo que ya no pertenece a… Sin embargo, la alta velocidad con que se genera el desecho a su vez atenta contra esas demarcaciones, ya que regresa a nosotros como sociedad ya sea reciclado, o como espacio que se constituye en hogar para muchos seres humanos que habitan los vertederos. Las sociedades contemporáneas se han convertido en el correlato de la basura ya que no existe la una sin la otra. La gestión de los bienes dispensables es un reto para las sociedades actuales, abocadas a reciclar y reutilizar los objetos tirados en nuestros chatarreros; iniciativa válida, aunque no da solución al problema en tanto no ataca el origen de éste. Muchos son los nombres de grandes creadores que podemos citar para poner de relieve cómo la figura del desecho se ha hecho protagonista del quehacer artístico. Desde Latinoamérica son muchas las propuestas artísticas que en esta línea podemos encontrar, lo cual es sintomático de un fenómeno global. Pero especialmente quiero detenerme en el contexto mexicano y en la configuración de un imaginario contemporáneo en torno a la Ciudad de México, antes

Distrito Federal (D.F.), como espacio simbólico, a partir de una narrativa visual sobre el desecho, en la producción artística del creador argentino-mexicano Gerardo Suter y su exploración en el tejido arquitectónico de la citada urbe mexicana. El objeto de estudio abarca una ciudad marcada por el residuo cultural como lazo entre estética y política; de forma tal que el quehacer artístico de Suter hace aflorar reflexiones en torno a lo “políticamente correcto”, en diálogo con “la figura de la exclusión”. Analizo el contrapunto establecido en la obra de Suter entre la ciudad ideal y la ciudad del desecho, sobre todo a través de una “estrategia esquizofrénica” y su concepción heterocrónica del tiempo al superponer disímiles espacios temporales en un mismo espacio físico. Asimismo, enfatizo en la idea del artista que trabaja con los residuos de la realidad, en la misma medida en que el creador se detiene en el caos cultural del D.F., en sus espacios insignificantes, degenerados, para, como “trapero de la historia” ―coqueteando con Walter Benjamin―, reflexionar sobre los conflictos existentes entre arte, política, estética, memoria, historia, realidad. Gerardo Suter (Buenos Aires, 1957) es un creador argentino que ha desarrollado gran parte de su carrera artística en México, su país adoptivo, donde reside desde la década de 1970. Su formación como fotógrafo le ha permitido trabajar para diferentes instituciones culturales y científicas. Respecto a su producción artística, este medio fotográfico se ha convertido en el soporte fundamental, aunque también ha explorado en la instalación, la escultura, la fotografía electrónica y en el desarrollo de proyectos para sitios específicos. Suter siempre se ha mostrado interesado por la historia, la migración, la arquitectura y la ciudad, especialmente el D.F. se ha convertido en tema neurálgico de sus preocupaciones, una de las ciudades más pobladas del mundo y que en parte por ese motivo es una de las más contaminantes y productora de residuos. En este sentido me gustaría realizar un acercamiento a esa zona de la producción artística de Gerardo Suter en la que desde diferentes series y obras, explora, reconfigura y reconceptualiza dicha urbe, tranzando nuevos mapas cognitivos desde la imagen del detritus, el tugurio, el residuo. Particularmente en su serie DF penúltima región desde su propio título puede advertirse una mirada inclusiva, donde el límite entre el adentro y el afuera se hace cada vez más 67


Réplica 1

imperceptible. Las fronteras se han difuminado en una ciudad que crece vertiginosamente, donde los residuos que se generan cada día son parte de su esencia. Esas capas residuales de la ciudad, marginadas y que arquitectónicamente se traducen en tugurios, se encuentran ubicadas lo mismo en la periferia del D.F. que en su propio centro. En esta ocasión la figura del tugurio, inserta en medio de la urbe, ha hecho imposible establecer márgenes concretos para delimitar al otro, a esos excedentes de sociedad que a la vez la configuran. Porque la propia ubicación geográfica de dicha ciudad favorece que crezca sobre todo en dos direcciones, hacia arriba (rascacielos) y hacia abajo (subterráneo). El contexto del artista es propicio para repensar la ciudad como reservorio del desecho, ya sea físico/objetual, así como el “desecho social”. Nos referimos con ello a esa otra ciudad subterránea que, paralela a los que viven en el D.F., habita en el metro. Es el metro una ciudad en sí misma, con características diferentes a la urbe tradicional bajo la que habita. Se constituye y entiende como un espacio multisocial, donde conviven al menos temporalmente el trabajador asalariado que por él transita velozmente, junto al vagabundo que ha hecho de este espacio su casa. Es el metro ese lugar que recorre toda la ciudad y a su vez configura una nueva, que atraviesa las arterias de un México profundo, en un amplio sentido de la palabra. La profundidad no solo se corresponde con la ubicación subterránea del metro, sino también con las capas sociales que en él habitan, y están asociadas al mundo marginal, al “desecho humano” de la sociedad. Por lo tanto, hablamos no solo del detritus físico, sino también del resto que se produce como resultado de las diferencias de clases sociales. En esta serie Suter también insiste en poner de relieve las dicotomías de la ciudad/sociedad en la que habita, donde hacia arriba se encuentran los grandes rascacielos que sustentan oficinas, hoteles y residencias lujosas; pero que en su base alberga esos restos producidos por el propio sistema, los cuales lejos de mantenerse al margen, en la periferia, se han integrado a éste como si de un proceso antropofágico se tratara. Lo más llamativo radica en cómo esas construcciones que simbolizan y describen el estatus social de quienes son entendidos como restos o excesos del sistema, si bien por un lado pudieran amenazar la integridad del mismo, terminan 68

reforzando su poder. Marcan esa otredad necesaria para que este se pueda observar a sí mismo y ratifique su potencia, creando de esta forma una retroalimentación hasta cierto punto “imprescindible” para él. Desde una perspectiva heterológica1, esas personas entendidas como “dispensables” del sistema y sobre todo los espacios que habitan alcanzan protagonismo en DF penúltima región; donde se ilustra esa ciudad que siempre está en estado inacabado, en constante crecimiento. La serie se presenta como un documento que desde lo visual y lo sonoro describe todas esas capas arquitectónicas, políticas y sociales del D.F., un palimpsesto como el de la propia urbe. Nos encontramos con edificaciones en ruinas y otras que han visto paralizada su construcción; todo ello en el mismo escenario en el que conviven lujosos inmuebles junto a chabolas en un espacio citadino por excelencia contradictorio. No obstante, a Suter le interesa acentuar más que los contrastes, los vínculos, los diálogos que se establecen entre el inside y el outside de forma tal que la distinción entre el espacio habitable e inhabitable sea nula. Para ello en ocasiones se auxilia de la técnica del spacelapse, como sucede en su serie homónima Spacelapse (2005-2011), compuesta por cinco fotografías monocromáticas y cuatro a color realizadas durante un sobrevuelo por el centro histórico de la Ciudad de México. Su nombre está muy relacionado con la técnica fotográfica timelapse, la cual utilizan los fotógrafos para mostrar sucesos que tienen lugar a velocidades muy lentas, ya que es una técnica que genera un efecto visual de movimiento. Surge así una mezcla de imágenes superpuestas que pertenecen a distintos sitios del Distrito Federal, y con ello el creador logra poner de relieve esa convivencia de espacios de disímil estado constructivo en una ciudad que crece vertiginosamente. De igual manera la toma de estas imágenes desde una vista a vuelo de pájaro permite observar el Valle de México y nos hace repensar el imaginario que durante mucho tiempo ha circulado sobre la pureza de su aire; situación opuesta a su actual estado de polución que desde la distancia se puede observar. Precisamente desde la contaminación ambiental también podemos hablar sobre el desecho en las sociedades contemporáneas, el cual, a manera de combustión, se respira en medio de urbes superpobladas como el D.F., cuyo medio de transporte genera una contaminación constante de su territorio. La rapidez de la vida moderna, el ritmo acelerado y la utilización de combustibles contaminantes ha dado al traste con una ciudad que desde la distancia aparece englobada por una masa amarillenta, símbolo de la contaminación ambiental. Con esta serie Suter consigue que converja toda la ciudad a partir de imágenes que son capaces de aunar múltiples miradas. Ha desaparecido la idea de lo limítrofe a favor de una metamorfosis de la urbe que apuesta Concepto de heterología acuñado por George Bataille para referirse a la “ciencia de lo que es otro”, “los que se oponen a cualquier representación homogénea del mundo, es decir a cuaquier tipo de sistema filosófico”. Cf. George Bataille, Euvres Completes, París, Gallimard, tomo II, p. 62. 1


Space lapse 2 Primer cuadro 1

Escenarios 1

Réplica 2

Deconstrucciones 1

Space lapse 1

Escenarios 2

Refundación 1

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por la mezcolanza social y espacial que viene a describir la verdadera esencia de la ciudad. En esta penúltima región ―no parece haber una última en el infinito crecimiento de la ciudad― prima el palimpsesto como figura fundamental, el cual describe igualmente esa superposición de capas sociales, donde conviven las más altas con aquellas consideradas detritus social. Ello se traduce en la obra de Suter en una serie de cincuenta y cinco imágenes donde la arquitectura describe estos procesos de discriminación social, que se verifican en arquitecturas efímeras que colapsan la ciudad y que dialogan con edificaciones prehispánicas y otras simbólicas del poder político, económico y social. En su propuesta “Refundación” (2010) esta problemática queda en evidencia. Los nuevos trazados urbanos que se van generando ―que tienen tanto de espacial como de social―, son el fruto del desinterés político de las sociedades actuales y del escaso control de un crecimiento urbano en el que los “excesos del sistema” se integran a éste como si de un mal inalienable se tratara. Este palimpsesto se traduce a nivel estético en una propuesta donde la súper/sobreexposición de elementos visuales y sonoros se ha convertido en característica primordial. Se presenta una región urbana que oscila entre la construcción y el abandono, entre la ruina del futuro y la del pasado. Los protagonistas de este imaginario son algunos elementos marginados de las megalópolis: anuncios espectaculares, andamios, antenas, grúas y edificios deteriorados. De ahí que se fundan en una misma mirada las zonas más residenciales del D.F. con esa arquitectura efímera sin dicotomía alguna. Por lo que el abordaje de los restos en la obra de Suter adquiere una amplia dimensión epistemológica, en la misma medida en que oscila desde el componente social hasta la dimensión física de la ciudad, poblada de construcciones en pleno proceso de construcción o de destrucción, aunque paradójicamente en ambos casos el resultado visual sea muy semejante. Las edificaciones derrumbadas, ―vale resaltar en este punto la connotación que para los mexicanos tiene la imagen del derrumbe a raíz del terremoto de 1985 y más recientemente el de 2017―, junto a viejas estructuras publicitarias y grúas que describen a una ciudad en perenne construcción, hacen de DF penúltima región una serie que permite ahondar en la lógica excrementicia por la que se rigen las sociedades contemporáneas. Específicamente la pieza Réplica (2005), compuesta por sonidos, imágenes y textos, ilustra la cronología del deterioro que ha ido sufriendo la ciudad; pues muestra unos cinco minutos de grabación del derrumbe de edificios durante el temblor de 1985, junto a un texto que escribió entonces el periodista y escritor Carlos Monsiváis. El sonido determinó la duración de la pieza. La imagen provino de siete segundos de transmisión: el primer registro visual que se tuvo del terremoto de 1985. El sonido del desplome de los edificios fue sustituido por una composición musical interpretada por Ana Lara, quien compone una música dramática en torno al 70

suspenso. La experiencia de una penúltima región en esta obra se percibe en los escenarios retratados, en el derrumbre como metáfora del fin. Sin duda a partir de ese momento la ciudad de México renació en todos los sentidos, por lo que no es gratuito que el texto que haya tomado el artista sea el de Monsiváis, donde se enuncia: “la gente se viste como puede o se viste solo con su pánico”. Suter desde disímiles soportes y obras logra una transmisión contundente del mensaje que desde la intención el artista quiere hacer llegar al espectador. Por un lado, la imagen del cielo se mezcla con una superficie de plomo, un elemento del que está formado el aire citadino ―contaminado por la expulsión de CO2―; por otro, encontramos imágenes del terremoto que se apoyan sobre yeso, al igual que el polvo que se levantó tras el incidente. Suter insisite en explorar ese México que crece en todas las direcciones y que cuando no puede seguir expandiéndose por los límites que impone el paisaje encuentra en el arriba y en el abajo nuevos espacios que poblar. Por lo tanto podemos decir que la Ciudad de México es una urbe que no para de generar restos, su dinámica interna oscila constantemente entre un proceso constructivo y destructivo, creando nuevas arquitecturas y con ello convirtiendo vertiginosamente lo viejo en ruina. De esta forma la dimensión histórica en la obra de Suter y la superposición de arquitecturas residuales nos hace reflexionar en torno a las temporalidades de los residuos y a sus ciclos de (re)utilización. Para un México conformado por capas arquitectónicas y culturales, el residuo es parte intrínseca de su presente. Entendida desde esta perspectiva, la producción artística del creador argentinomexicano se torna fructífera a nivel hermenéutico; sobre todo si en ella buscamos aquellos elementos y discursos conceptuales que llevan implícitos un enfoque desde la estética de “lo residual”. Ciertamente mucho se ha hablado y escrito sobre la obra de Gerardo Suter; sin embargo, considero aportador un acercamiento a sus propuestas desde estas teorías, en la misma medida en que permite visibilizar desde otros enfoques zonas de su producción y problematizar sobre la propia obra de arte como objeto artístico sujeto a un estado de desecho y sobre el papel del artista en la apropiación y posterior articulación de elementos/objetos, para de esta forma ir construyendo nuevas narrativas. Suter como figura benjamiana se nos devela como un gran flâneur del D.F. y como trapero de la historia, proponiéndonos imágenes poéticas de una ciudad que se encuentra en constante crecimiento y que en este proceso, desde una estrategia antropofágica, va haciendo de sus residuos parte intrínseca de su razón de ser. Julienne López Hernández (Mayabeque, 1989). Cubana, Licenciada en Historia del Arte. Ha ejercido la docencia durante cinco años en la Facultad de Artes y Letras de la Universidad de La Habana. Ha cursado diversos cursos de postgrado y ejerce la crítica de arte sobre temas de artes visuales contemporáneas en publicaciones cubanas y extranjeras, en formato impreso y en revistas digitales. Actualmente es autora del podcast y del canal de youtube “Con mucho ARTE” y del sitio web www.artisticulturaltheory.com, donde presenta sus más recientes textos críticos y demás proyectos. Actualmente reside en Madrid.


CONVOCACIÓN LATINOAMERICANA

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CONFINES LATINOAMERICANOS

José Luis Gómez (Estado de Hidalgo, 1957). Mexicano, arquitecto por la Facultad de Arquitectura de la UNAM, dedicado principalmente al diseño y la construcción. Aficionado a la fotografía, desde la mirada a través del ojo de vidrio que es la cámara se ocupa en registrar obras arquitectónicas, fundamentalmente del siglo XVI en México y el extranjero. Así fue descubriendo lo mágico que subyace en esos lugares, remotos en la geografía y a veces en el tiempo.

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SUMARIO

SUMÁRIO

LAS REVISTAS CULTURALES El escritor y periodista colombiano Rubén López Rodrigué, quien fuera fundador y editor de las revistas Oassys y Rampa, hace en este artículo un análisis de las revistas culturales en general, las cuales ―nos dice― suelen partir de un proyecto implícito o explícito, hecho manifiesto la mayoría de las veces, como fue el caso del manifiesto del surrealismo y las revistas que publicó en su momento este movimiento literario y artístico liderado por André Breton. Tales revistas son centros de difusión cultural, de reflexión, de comunicación. Y menciona muchas, incluida Archipiélago.

REVISTAS CULTURAIS O escritor e jornalista colombiano Rubén López Rodrigué, que foi fundador e editor das revistas Oassys e Rampa, faz uma análise das revistas de cultura em geral, que, segundo ele, costuma partir de um projeto implícito ou explícito, fez eu manifestar a maior parte a época, como foi o caso do manifesto do surrealismo e das revistas publicadas na época por este movimento literário e artístico liderado por André Breton. Essas revistas são centros de difusão cultural, de reflexão, de comunicação. E ele menciona muitos, incluindo Archipiélago.

Carlos Véjar Pérez-Rubio

DÍA DE LA CULTURA NACIONAL EN CUBA Este 20 de octubre se celebró en Cuba el Día de la Cultura Nacional, en medio de circunstancias excepcionales, nos comenta en este artículo Abel Prieto, actual presidente de Casa de las Américas. Las restricciones impuestas por la pandemia y el recrudecimiento del bloqueo obligaron a los creadores y a las instituciones a trasladar eventos, presentaciones y debates al ámbito virtual, apoyados por la televisión, lo cual evitó que ocurriera el previsible “apagón” cultural. Y recuerda el intelectual cubano que para Fidel la cultura era la clave de la libertad de los seres humanos. CAMARADA: UN ENCUENTRO CON CHARLES AZNAVOUR Galo Mora Witt, cuya generación se formó con algunas de sus canciones, en particular Venecia sin ti, rememora en este artículo su emotivo encuentro en París con el célebre actor francés de origen armenio, Charles Aznavour, en un acto al que fueron invitados quienes ejercían la representación de sus respectivos países ante la UNESCO. Aznavour ― nos dice el antropólogo ecuatoriano― era Jefe de Misión de Armenia y fungía como embajador extraordinario y plenipotenciario, aunque, dada su edad, su agenda y su fama, era, en realidad, un título o cargo honorífico LA “CUARTA PARED” EN PANDEMIA El movimiento teatral boliviano es bastante heterogéneo y en estos tiempos del coronavirus trata de reinventarse, como siempre lo hizo desde la noche de los tiempos, explica en este artículo el periodista vascoboliviano Ricardo Bajo, quien entre otras cosas se pregunta: ¿Es teatro o no es teatro todas las modalidades virtuales que han surgido? ¿O es otra cosa? Los teatros cerraron. ¿Puede desaparecer el teatro? Y escucha entonces la respuesta de tres grandes de la escena boliviana: dos mujeres (Laura Derpic y Alice Padilha Guimarães) y un hombre, Percy Jiménez. IMPORTANCIA DE LA EDUCACIÓN AMBIENTAL EN ADOLESCENTES “Sin sostenibilidad no hay desarrollo y éste no existe sin educación. Por ello es relevante analizar la importancia de la Educación Ambiental y las estrategias que se utilizan en las instituciones educativas para comunicarla a los estudiantes, con el fin de comprobar que la información de la problemática ambiental les está llegando.” Con estas palabras inicia su reflexión sobre un tema generado por la actividad humana, tan relevante hoy en día, la investigadora mexicana Fanny Rocio Andrade Medrano, especialista en Gestión Ambiental por la Universidad Autónoma del Noreste. ÁFRICA EN NUESTRO PALADAR: GASTRONOMÍA AFROVENEZOLANA José Marcial Ramos Guédez, historiador venezolano, reflexiona en este artículo sobre la influencia que tuvieron a lo largo del tiempo los esclavos africanos y sus descendientes en el arte culinario de Venezuela. Ellos trajeron muchos productos para el consumo: tubérculos, frutas, especias y aves, e igualmente participaron en la confección de los platos típicos de las diferentes épocas. Y señala que los alimentos que se consumen hoy en día pasaron por un proceso de hibridación entre los alimentos autóctonos o indígenas, los traídos por los europeos y los procedentes del continente africano.

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Archipiélago

DIA NACIONAL DA CULTURA EM CUBA Neste dia 20 de outubro, o Dia Nacional da Cultura foi celebrado em Cuba, em circunstâncias excepcionais, diz Abel Prieto, atual presidente da Casa de las Américas. As restrições impostas pela pandemia e a intensificação do bloqueio obrigaram criadores e instituições a transferir eventos, apresentações e debates para o meio virtual, apoiados pela televisão, o que impediu o previsível “apagão” cultural. E o intelectual cubano lembra que para Fidel a cultura era a chave da liberdade do ser humano. CAMARADA: UM ENCONTRO COM CHARLES AZNAVOUR Galo Mora Witt, cuja geração se formou com algumas de suas canções, em particular Veneza sem você, lembra neste artigo seu emocionante encontro em Paris com o famoso ator francês de origem armênia, Charles Aznavour, em um ato ao qual se exercitaram convidou a representação de seus respectivos países perante a UNESCO. Aznavour ―conta o antropólogo equatoriano― foi Chefe da Missão da Armênia e serviu como embaixador extraordinário e plenipotenciário, embora, dada sua idade, sua agenda e sua fama, fosse, na realidade, um título ou cargo honorário A “QUARTA PAREDE” NA PANDÊMICA O movimento teatral boliviano é bastante heterogêneo e nestes tempos do coronavírus tenta se reinventar, como sempre fez desde os primórdios dos tempos, explica neste artigo o jornalista vasco-boliviano Ricardo Bajo, que entre outras coisas pergunta: É é teatro ou não são todas as modalidades virtuais que surgiram teatro? Ou é outra coisa? Os cinemas fecharam. O teatro pode desaparecer? E depois ouça a resposta de três grandes nomes da cena boliviana: duas mulheres (Laura Derpic e Alice Padilha Guimarães) e um homem, Percy Jiménez. IMPORTÂNCIA DA EDUCAÇÃO AMBIENTAL EM ADOLESCENTES “Sem sustentabilidade não há desenvolvimento e não existe sem educação. Por esse motivo, é relevante analisar a importância da Educação Ambiental e das estratégias utilizadas nas instituições de ensino para comunicá-la aos alunos, a fim de verificar se as informações sobre os problemas ambientais estão chegando até eles”. Com essas palavras, a pesquisadora mexicana Fanny Rocio Andrade Medrano, especialista em Gestão Ambiental pela Universidad Autónoma del Noreste, inicia sua reflexão sobre um tema gerado pela atividade humana, hoje tão relevante. ÁFRICA EM NOSSO PALADO: GASTRONOMIA AFRICANOVENEZUELANA José Marcial Ramos Guédez, historiador venezuelano, reflete neste artigo sobre a influência que os escravos africanos e seus descendentes tiveram nas artes culinárias da Venezuela ao longo do tempo. Trouxeram muitos produtos para consumo: tubérculos, frutas, especiarias e pássaros, e também participaram da preparação dos pratos típicos de diferentes épocas. E ele lembra que os alimentos consumidos hoje passaram por um processo de hibridização entre alimentos autóctones ou indígenas, os trazidos pelos europeus e os do continente africano.


SOMMAIRE

ABSTRACT

MAGAZINES CULTURELS L’écrivain et journaliste colombien Rubén López Rodrigué, fondateur et rédacteur en chef des revues Oassys et Rampa, fait une analyse des revues culturelles en général, qui, nous dit-il, part généralement d’un projet implicite ou explicite, qui m’a fait manifester la plupart des l’époque, comme ce fut le cas avec le manifeste du surréalisme et les magazines publiés à l’époque par ce mouvement littéraire et artistique dirigé par André Breton. Ces magazines sont des centres de diffusion culturelle, de réflexion, de communication. Et il en mentionne beaucoup, dont Archipiélago.

CULTURAL MAGAZINES The Colombian writer and journalist Rubén López Rodrigué, who was the founder and editor of the magazines Oassys and Rampa, analyzes in this article cultural magazines in general, which, he tells us, usually started from an implicit or explicit project, a fact that most of the time, as was the case with the manifesto of surrealism and the magazines that it inspired in its time, literary and artistic movement led by André Breton. Such magazines were, and are, centers of cultural diffusion, of reflection, and of communication. Among these he mentions many, including Archipiélago.

JOURNÉE NATIONALE DE LA CULTURE À CUBA Ce 20 octobre, la Journée Nationale de la Culture a été célébrée à Cuba, dans des circonstances exceptionnelles, nous raconte Abel Prieto, actuel président de Casa de las Américas, dans cet article. Les restrictions imposées par la pandémie et l’intensification du blocus ont obligé les créateurs et les institutions à transférer les événements, les présentations et les débats dans le domaine virtuel, soutenu par la télévision, ce qui a empêché le “black-out” culturel prévisible. Et l’intellectuel cubain rappelle que pour Fidel la culture était la clé de la liberté des êtres humains.

NATIONAL CULTURE DAY IN CUBA This October 20th, the National Culture Day was celebrated in Cuba, amid exceptional circumstances, Abel Prieto, current president of Casa de las Américas, explains in this article. The restrictions imposed by the pandemic and the intensification of the blockade forced creators and institutions to transfer events, presentations and debates to the virtual realm, supported by television, which prevented the foreseeable cultural “blackout” from occurring. The Cuban intellectual recalls that for Fidel, culture was the key to the freedom of human beings.

CAMARIE: UNE RENCONTRE AVEC CHARLES AZNAVOUR Galo Mora Witt, dont la génération s’est formée avec certaines de ses chansons, notamment Venise sans toi, raconte dans cet article sa rencontre émouvante à Paris avec le célèbre acteur français d’origine arménienne, Charles Aznavour, dans un acte auquel ceux qui exerçaient étaient invité la représentation de leurs pays respectifs auprès de l’UNESCO. Aznavour ―nous dit l’anthropologue équatorien― était chef de mission d’Arménie et ambassadeur extraordinaire et plénipotentiaire, bien que, compte tenu de son âge, de son agenda et de sa renommée, il s’agissait en réalité d’un titre ou d’un poste honorifique.

COMRADE: AN ENCOUNTER WITH CHARLES AZNAVOR Galo Mora Witt, whose generation was shaped by some of his songs, in particular Venice Without You, recalls in this article his emotional meeting in Paris with the famous French actor of Armenian origin, Charles Aznavour, in an act to which those who exercised power in their respective countries to be representatives before UNESCO. Aznavour ―the Ecuadorian anthropologist tells us― was Chief of Mission of Armenia and served as an extraordinary ambassador, although, given his age, his agenda and his fame, it was, in reality, an honorary title.

Archipiélago

LE “QUATRIÈME MUR” EN PANDÉMIE Le mouvement théâtral bolivien est assez hétérogène et en ces temps de coronavirus il essaie de se réinventer, comme il l’a toujours fait depuis la nuit des temps, explique dans cet article le journaliste vasco-bolivien Ricardo Bajo, qui demande entre autres: c’est du théâtre ou n’est-ce pas toutes les modalités virtuelles qui ont émergé du théâtre ? Ou s’agit-il d’autre chose? Les théâtres ont fermé. Le théâtre peut-il disparaître ? Et puis écoutez la réponse de trois grands de la scène bolivienne : deux femmes (Laura Derpic et Alice Padilha Guimarães) et un homme, Percy Jiménez. IMPORTANCE DE L’ÉDUCATION ENVIRONNEMENTALE CHEZ LES ADOLESCENTS “Sans durabilité, il n’y a pas de développement et il n’existe pas sans éducation. Pour cette raison, il est pertinent d’analyser l’importance de l’éducation à l’environnement et les stratégies utilisées dans les établissements d’enseignement pour la communiquer aux étudiants, afin de vérifier que l’information sur les problèmes environnementaux leur parvient.” C’est par ces mots que la chercheuse mexicaine Fanny Rocio Andrade Medrano, spécialiste en gestion de l’environnement de l’Universidad Autónoma del Noreste, entame sa réflexion sur un sujet généré par l’activité humaine, si pertinent aujourd’hui. L’AFRIQUE DANS NOTRE PALAIS: GASTRONOMIE AFRICAINE-VENEZUELIENNE José Marcial Ramos Guédez, historien vénézuélien, réfléchit dans cet article à l’influence que les esclaves africains et leurs descendants ont eu sur les arts culinaires du Venezuela au fil du temps. Ils apportaient de nombreux produits de consommation: tubercules, fruits, épices et oiseaux, et ils participaient également à la préparation des plats typiques des différentes époques. Et il rappelle que les aliments consommés aujourd’hui sont passés par un processus d’hybridation entre les aliments autochtones ou indigènes, ceux apportés par les Européens et ceux du continent africain.

Silvia Elguea Véjar and Cassandra Chowdhury

THE “FOURTH WALL” IN THE PANDEMIC The Bolivian theater movement is quite heterogeneous and in these times of the coronavirus it tries to reinvent itself, as it has always done since the dawn of time, explains this article by the Basque-Bolivian journalist Ricardo Bajo, who among other things asks: Is it theater? Are all the virtual modalities that have emerged theater? Or is it something else? The theaters are closed. Can the theater disappear? He then listens to the response of three greats on the Bolivian scene: two women (Laura Derpic and Alice Padilha Guimarães) and a man, Percy Jiménez. THE IMPORTANCE OF ENVIRONMENTAL EDUCATION IN ADOLESCENTS “Without sustainability there is no development and it does not exist without education. For this reason, it is relevant to analyze the importance of Environmental Education and the strategies used in educational institutions to communicate to its students, in order to verify that the information on environmental problems is reaching them.” With these words, the Mexican researcher Fanny Rocio Andrade Medrano, a specialist in Environmental Management from the Universidad Autónoma del Noreste, begins her reflection on a topic generated by human activity, so relevant today. AFRICA IN OUR PALATE: AFRO-VENEZUELAN GASTRONOMY José Marcial Ramos Guédez, a Venezuelan historian, reflects in this article on the influence that African slaves and their descendants have had on the culinary arts of Venezuela over time. They brought many products for consumption: tubers, fruits, spices and poultry, and they also participated in the preparation of the typical dishes of different times. And he points out that the foods consumed today went through a process of hybridization between autochthonous or indigenous foods, those brought by Europeans and those from the African continent.

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pensar en el haz de una hoja de árbol. Tal vez esa haya sido la idea inspiradora. Un fuerte abrazo, Gerardo Barajas-Garrido Ciudad de Panamá, Panamá, 28 de julio 2021

Ciudad de México, CDMX, 11 de julio 2021 Querido Carlos: Muchas gracias por el envío, que estoy haciendo circular en la red de Sepancine (350 integrantes). Espero que se mantenga el sistema de distribución a distancia después de la pandemia. Un abrazo, Lauro Zavala Ciudad de México, CDMX, 11 de julio 2021 Estimado Carlos, gracias por el envío, me parece que la alternativa de publicación es muy atractiva, felicidades. Me gustó mucho el número y el contenido muy interesante. Por cierto que me dio pena saber del fallecimiento de Carlos González Lobo con quien coincidí y compartí comisiones, una luminaria de la creatividad, gran pérdida para la arquitectura. Gracias por incluir mi colaboración, espero seguir en contacto con Archipiélago. De nuevo felicidades por esta nueva edición. Saludos, Juan Manuel de la Serna Santo Domingo, República Dominicana, 12 de julio 2021 Hola Carlos: Veo con gran satisfacción (y admiración todavía más grande) que ni la pandemia puede con Archipiélago. Enhorabuena por esta nueva entrega. Tengo todavía pendiente enviarte algo digno de ese potente espacio cultural de las Américas. Un muy fuerte y caudaloso abrazo, Carlos Enrique Cabrera Caracas, Venezuela, 16 de julio 2021 Carlos Véjar Pérez-Rubio. Le agradezco el envío en pdf del No. 112 de la revista Archipiélago, la cual considero de gran importancia tanto por su diseño como por los significativos artículos e imágenes que posee. Muchas gracias por su atención y su generosa amistad. Cordialmente, José Marcial Ramos Guédez. Colima, México, 16 de julio 2021 Muchas gracias Dr. Carlos Véjar. Haré promoción de la revista Archipiélago como se merece. Tengo muchos colegas al igual que yo interesados en la miscelánea de temas que tratan en ella. José Manuel Gonzalez Freire Ciudad de México, CDMX, 19 de julio 2021 Carlos, felicidades. Reconozco en todo lo que vale la continuidad que has dado a Archipiélago. Su carácter internacional enfocado hacia Latinoamérica es un acierto. Me dará mucho gusto escribir en sus páginas, la invitación ya la tengo. Un abrazo, Rosa María Sánchez Lara Ottawa, Canada, 23 de julio 2021 Buenos días Carlos. ¡Muchas gracias por la promoción de este número de Archipiélago! Me encantan el título y la portada, la cual me hace

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Sr. Véjar: Mis saludos, le escribe Eloy Fisher de Panamá. Nils Castro me dio su correo electrónico para remitirle un artículo a la revista Archipiélago para su consideración, y que adjunto más abajo. Saludos cordiales, Eloy Fisher San Juan, Puerto Rico, 8 de agosto 2021 Saludos hermano. Acuso recibo del último número de la revista y aprovecho para enviarte una colaboración para que se considere su publicación. La misma es sobre el colectivo Poetas en Marcha en el que participo. También te envío fotos relacionadas con el grupo. Un abrazo, Luis Torres Ciudad de Panamá, Panamá, 9 de agosto 2021 Estimado Carlos: Tengo el gusto de adjuntarte una colaboración para Archipiélago. Cordial abrazo, Nils Castro San Juan, Puerto Rico, 15 de agosto 2021 Qué alegría recibir su comunicación y saber que han considerado mi escrito para ser publicado en tan importante revista. En este correo le envío mi semblanza, el catálogo digital de la exhibición (para sus archivos) y el ensayo con unas leves correcciones. Las fotos en alta resolución se las envío por separado, ya que son muy pesadas. Un fuerte abrazo del Caribe. Los colegas Antonio Gaztambide y Angel Quintero les envían un afectuoso saludo. María Elba Torres Muñoz Ciudad de México, CDMX, 24 de agosto 2021 Querido Carlos: Espero que esta misiva te encuentre pleno y saludable. Te anexo un par de textos, y si piensas publicar algo sobre los 200 años de la Independencia veo de mandarte algo “ad hoc”. Un fuerte abrazo desde esta resiliencia que nos exige la Covid-19. Samuel Maynez Puente La Habana, Cuba, 30 de agosto 2021 Estimado Carlos: Hace unos días te envié un trabajo mío y ahora va uno de Enrique Ubieta, sobre el mismo tema. Quizás interesen para Archipiélago. Te reitero las felicitaciones por el esfuerzo y el resultado, en seguir sacando la revista, en condiciones adversas. Un abrazo, Jorge Hernández San Juan, Puerto Rico, 24 de septiembre 2021 Buen día distinguido profesor: Quedó hermosísimo. Ese tono guayaba le vino muy bien a las imágenes. Cuán agradecida y agradecidos (el artista), además de honrados de que nos hayan aceptado el escrito. Toda la revista es hermosa. Acabo de terminar otro escrito, si le interesa se lo envío. Es sobre la obra de Cecilia Orta Allende, quien estudió Artes Plásticas en la Academia San Carlos en los años 50. Quedo atenta. Hermoso día, María Elba Torres


Ciudad de México, CDMX, 24 de septiembre 2021

Querétaro, México, 29 de septiembre 2021

Querido Carlos: Muy bonita la revista, la presentación y las imágenes, ya leeré varios artículos de mi interés. Muchas felicidades por los logros editoriales y buen fin de semana. Un abrazo,

Querido Carlos: Te agradezco mucho el link para saborear los contenidos de Archipiélago, que como siempre son de mucho interés, y más ahora que nuestro pueblo está tomando un rol protagónico, con el humanismo crítico que vimos en la VI Cumbre de la CELAC. Por esto cabe mencionar el importante papel cultural que ha desempeñado y desempeñará Archipiélago, sus artículos servirán de mucho, son alimento para los pensadores libres que hacen posible los cambios cualitativos para ir empoderando con valores éticos la unidad latinoamericana y caribeña, tan necesaria para el equilibrio geopolítico. Recibe un fuerte abrazo,

Estela Morales Campos Colima, México, 24 de septiembre 2021 Estimado Dr. Carlos Véjar: Mil gracias por todas sus atenciones. Felicidades por este nuevo número 113 de la prestigiosa revista Archipiélago. Seguiré promocionando la revista. Ahora le escribo a la colega argentina para su conocimiento. Cuídese mucho, seguimos en contacto, José Manuel Gonzalez Freire Matamoros, Coahuila, México, 27 de septiembre 2021 Gracias Carlos. Y te agradezco la oportunidad de publicar a mi alumna de posgrado Iliana, y a mi alumno de Ensenada, Jesús Fuentes, en este número. Saludos, Adán Echeverría García Ciudad de México CDMX, 28 de septiembre 2021 Querido Carlos: Muchas gracias por el envío, que estoy distribuyendo en las redes de Sepancine (215 integrantes). Acabo de leer este número de cabo a rabo. Yo propongo que la revista pase a un formato mixto (mitad impresa y mitad digital) de manera permanente. Un abrazo, Lauro Zavala Ciudad de México, CDMX, 23 de abril 2021 Estimado Carlos: Felicidades por mantener a flote la revista en estos tiempos inciertos. Me llegó sin problema y, como te escribí, es un número espléndido en sus contenidos. Cuando me digas te vuelvo a mandar textos. Otro abrazo, estrecho y saludable Samuel Maynez Colima, México, 24 de abril 2021 Estimado Carlos: Muchas gracias por tus atenciones y rápida respuesta. Archipiélago es una excelente revista y entiendo que todos queremos publicar algunos de nuestros trabajos en ella, haré una buena difusión como se merece. Cuando se publique el artículo que te envié me gustaría comprar varios ejemplares para difundir y dejar en la Biblioteca de Ciencias y la Biblioteca de Ciencias Sociales de la Universidad de Colima, así como en otros centros del Estado, además de enviar algunas a la coautora en Argentina y amigos en España. Por lo pronto voy a difundirla por medio del enlace electrónico. Recibe un cordial saludo, José Manuel González Freire Valencia, España, 28 de septiembre 2021 Querido Carlos: Recibida la revista, enhorabuena como siempre y mucho éxito. La pandemia ha sido un desastre para todos. Ahora estamos viviendo en Valencia pero en diciembre nos trasladaremos a Madrid. Os mando un fuerte abrazo,

Jaime de la Vega Recife, Brasil, 29 de septiembre 2021 Querido Carlos: Registro a minha alegria de ter recebido a 113ª edição da revista Archipiélago. Gostaria muito de entrevistar você no programa ‘Arte Agora’, que mantenho no YouTube. Pedi o número do seu telefone ao nosso amigo José Kameniecki, mas a ligação não completou. Você dispõe de algum número através do qual possamos conversar pelo whatsapp? Abraços do amigo Alexandre Santos Lima, Perú, 29 de septiembre 2021 Qué bien Carlos. Felicitaciones por este gran esfuerzo. Dime si consideras que pueda aportar algún escrito, el tema que interesaría a la revista, la dimensión y la fecha de entrega y con gusto vuelvo a sumarme. Saludos desde Lima. Víctor Hugo Morales Meléndez La Habana, Cuba, 29 de septiembre 2021 Querido hermano, muchísimas gracias! He revisado apenas el índice y ya me animo a felicitarte. Veo a mis coterráneos de la Patria chica y también de la Grande, y me alegra que ese espacio siga haciendo su obra extraordinaria. Un fortísimo abrazo, y a leer Archipiélago! Ismael González Manelo Heredia, Costa Rica, 29 de septiembre 2021 Muchas gracias, Carlos. Por acá todos bien, afortunadamente. Que la revista salga digitalmente me parece excelente. Su circulación en físico era difícil, esto le dará una mayor difusión. Un abrazo, Rafael Cuevas Molina Ciudad de México, CDMX, 30 de septiembre 2021 Felicidades querido Carlos por este nuevo número. En especial quiero reconocer la continuidad de tu importante trabajo a favor de las relaciones en Latinoamérica. Efectivamente, esta época nos ha forzado a cambiar muchas cosas y hacer que algunas se vuelvan virtuales. Abrazo, Louise Noelle

José Luis Dicenta Toronto, Canadá, 28 de septiembre 2021 Estimado Carlos: Bendiciones y mucha fortaleza, un millón de gracias compañero. Si necesita algo para la próxima publicación déjeme saber, un fuerte abrazo. Hernán Astudillo

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ARCHIPIÉLAGO EN LOS LIBROS Kaarina Véjar Amarillas

poco a poco da al lector, para mantenerlo interesado de principio a fin.

En Senderos del pensamiento caribeño por su emancipación (CIDIHCA, Montréal, Québec, Canada, 2021), libro coordinado por el historiador cubano, Dr. José Antonio Soto Rodríguez, se establece un propósito en las relaciones entre los textos que lo integran, nos dice la autora del prólogo, Yolanda Wood: estudiar el Caribe desde diversas fuentes y perspectivas, con una franca intencionalidad abarcadora y múltiples miradas, todas coincidentes en los propósitos de indagar sobre sus peculiaridades como región en los tiempos de la historia a través de figuras, acontecimientos, y lo esencial, a través del pensamiento que ha nutrido su proyección emancipadora. Más de una docena de autores, todos académicos e investigadores de instituciones docentes y científicas cubanas, o vinculados a ellas, son parte de este esfuerzo.

Leer en los aviones. Relatos (Era, México, 2021), de la escritora mexicana Ana García Bergua, con su prosa clara y fluida, nos enreda en una narrativa tranquila y sin prisas, de la que van emergiendo, entretejidas, la melancolía y la comicidad de las vidas humanas. Entre los relatos que nos presenta García Bergua encontramos historias de amor clandestino, viajes que terminan separando matrimonios, recorridos cotidianos pero desastrosos, pueblos insólitos, fantasmas viajeros, perros que se pierden en aviones, inquietantes cuartos de hotel y pequeños desvíos en la ruta que cambian por completo su destino, entre otros.

José Manuel González Freire, académico español de la Universidad de Colima, experto en filología, realizó una investigación pormenorizada sobre la vida y la obra de una interesante intelectual colimeña, que publicó en el libro titulado Griselda Álvarez Ponce de León, Monografía de la escritora mexicana (Instituto Griselda Álvarez A. C., Colima, México, 2019), edición ilustrada con numerosas y reveladoras fotografías. Además de una detallada biografía, el autor presenta una bibliografía exhaustiva del legado literario de dicha escritora, que además de las letras incursionó en la política de México, siendo la primera gobernadora del Estado de Colima, cargo que ocupó de 1979 a 1985. 20 sobre 21 literaturas costarricenses del nuevo siglo: ensayos (UCR, Costa Rica, 2021) es la más reciente obra que presenta la Editorial Costa Rica, a cargo de Albino Chacón, G.A. Chávez y Gustavo Solórzano-Alfaro, como parte de la celebración de los 200 años de independencia de Centroamérica. El libro contiene 20 ensayos de 21 escritores costarricenses, cuyo debut literario se dio en las dos primeras décadas del siglo XXI, interesados en compartir su visión sobre lo nacional que se ha construido hasta ahora. Diferentes voces participan en una obra literaria que busca hacer una reflexión profunda de los desafíos que enfrenta el país en el Bicentenario. El novelista guatemalteco Víctor Muñoz es el autor del libro La princesa ausente (F&G Editores, Guatemala, 2021), galardonado con el Premio Nacional de Literatura Miguel Ángel Asturias. El título de la obra le da nombre a uno de los quince cuentos que la componen. El autor retrata personajes que se mueven entre el enojo, el conformismo, la altanería y la resignación, como un verdadero maestro del relato que sabe exactamente cómo medir la información que 78

La escritora española Paloma Sánchez-Garnica nos presenta su novela Últimos días en Berlín (Planeta, Argentina, 2021), finalista del Premio Planeta 2021. La obra está considerada una gran historia de amor y guerra, de lucha y supervivencia, de cuando el amor y la esperanza son más poderosos que el odio y la furia. Todo inicia en el momento en que Yuri Santacruz asiste al nombramiento como canciller de Adolf Hitler, sin imaginar lo mucho que cambiaría su vida en Berlín, donde su sentido de la justicia lo impulsará a defender a un joven comunista agredido por las tropas de asalto de Hitler. Aunque al final su máxima prioridad será seguir con vida. Producto de una investigación iniciada hace casi tres décadas, fue presentado recientemente en la ciudad mexicana de Colima el libro Jorge Chávez Carrillo. Vida y obra de un artista de vanguardia de México del siglo XX (Universidad de Colima, México, 2018), cuyas autoras son la crítica de arte Blanca Garduño y Marcela Chávez Ramírez, hija del pintor colimense. Es un libro debidamente ilustrado, con un prólogo del crítico de arte Alberto Híjar, en el que se presenta la vida y obra de este destacado artista plástico, discípulo de Diego Rivera y Frida Kahlo, formado en la escuela La Esmeralda. Las filósofas tienen la palabra (Siglo XXI, México, 2020) es el libro más reciente dela escritora mexicana Fanny del Río, donde recopila diez entrevistas con algunas de las más importantes exponentes de la filosofía en México. La autora afirma que “Si realizamos un verdadero recorrido histórico, una historia, veremos que siempre han estado presentes a pesar de la prohibición”. También asegura que la mujer le ha dado una “segunda vida” al campo filosófico, lo que no se refleja adecuadamente en nuestras historias de la filosofía ni en los cursos que se imparten en nuestras universidades. De este modo, el libro sirve además como una denuncia del error que consiste en contar las cosas casi siempre desde el punto de vista masculino.






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