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El Servidor del amor Por: Luis Carranza Solís Al escribir este artículo, no pretendo hablar del P. Juan Tomis Stack, sino- parafraseando a San Agustín- “de las maravillas y obras que Dios hizo a través de él”.

de su acento norteamericano. Domingo a domingo proseguía incansable su agotadora labor, dispuesto a agotar voluntariamente su vida para salvar a tantos pecadores

Quienes conocimos al Padre Juan, sabemos que su vida fue un constante darse a todos y gastarse a favor de todos. Donde iba siempre iba sembrando amor con su palabra, santificando con los sacramentos, construyendo, evangelizando, siendo aceptado por toda la comunidad, pues en forma indesmayable ofrecía siempre su total entrega a su Parroquia y a su “Familia de Dios”.

Los que laboramos en América TV., fuimos testigos de la austeridad de su vida, su sencillez, su humildad, sacrificio, constancia y un olvidarse de sí mismo, teniendo los mismos sentimientos que tuvo Cristo, nuestro Señor, para con sus hermanos.

Puedo afirmar que fue el primer Sacerdote que transmitió por televisión, la Santa Misa, los domingos a las 12 del mediodía, (estas transmisiones no se hacían ni en Lima), mi condición de pertenecer a la familia de América Te l e v i s i ó n como Productor, me permite atespor varios años.

tiguarlo y esto fue

Desde el set de Canal 4, predicaba con tal unción y fuego sobrenatural el mensaje de Cristo que las gentes mas humildes de los numerosos pueblos y ciudades - hasta donde llegaba la señal del Canalle entendían con una asombrosa claridad, a pesar

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Cuando se cumplieron 10 años de su sensible fallecimiento, el 29 de Junio de 1996, quien escribe esta nota, preparó un documental precisamente s o b r e la labor pastoral realizada por este insigne Sacerd o t e norteamericano J u a n To m i s Stack., que se transmitió por Canal 4. La elaboración del guión y la dirección escénica estuvo a cargo del reconocido actor y catedrático universitario Guillermo Ortiz Suárez y la conducción se la encargamos a mi hija Patricia Carranza Rivas y al hijo de Memo, Guillermo Ortiz Toledo y nos resulto difícil en tan corto tiempo dar a conocer las muchas y valiosas actividades de la obra social y humana cumplida por el buen y santo Padre Juan, pero si logramos


afirmar que su vida, su preciada existencia, siempre estuvo al servicio de sus semejantes, donde puso especial dedicación por los más humildes, los más necesitados de ayuda, de consejo y asistencia espiritual. Han pasado 25 años del encuentro del Padre Juan, con nuestro Señor y hasta ahora se comenta la labor pastoral de este Sacerdote, pues resulta increíble reconocer que un solo hombre haya podido realizar tantas obras en tan poco tiempo. Fue un hombre especial, destinado a cumplir cabalmente con su extraordinaria labor evangélica. Alguien de quien aprender tanto para ponerlo al servicio de los demás. Nuestro entrañable Padre Juan, estuvo absolutamente convencido de que la muerte no es la última palabra, sino que al otro lado de la muerte hay vida, la verdadera vida. Como el Padre Juan debemos estar consientes que esta vida no es la definitiva. Debemos creer que la resurrección es la única manera de iluminar el misterio de esta vida. Para que esta vida no viva amenazada constantemente por el misterio de la muerte, es preciso creer en la resurrección, como creyó Monseñor Juan Tomis Stack.

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EL SERVIDOR DEL AMOR