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NO CALLARร‰ La vida de Santiago Gapp

Una novela grรกfica de Pacosales.


A mitad de realización de este proyecto me enteré que mi padre, Paco Sales, fue muy probablemente alumno de Santiago Gapp en el colegio del Pilar de Valencia. Por lo que sé, debieron parecerse mucho. Por eso quiero dedicarle esta obra. A él y a mi gran familia por cubrir su temprana ausencia. Pacosales.

©PPC,Editorial y Distribuidora,SA Guión, Ilustración, Diseño y Maquetación: Pacosales paco@petitatelierdarts.com ISBN: Dep.Legal:


NO CALLARÉ La vida de Santiago Gapp Una novela gráfica de Pacosales.

Basado en el libro de José María Salaverri “Santiago Gapp. Pasión por la verdad frente al nazismo”


Prólogo Se llamó JAKOB, en español Santiago. Como nació al día siguiente de la fiesta del apóstol Santiago -25 de julio de 1897- le pusieron ese nombre. Acertaron. A pesar de los casi 20 siglos que separaban a ambos coincidieron en lo esencial A Santiago Apóstol lo mató un tirano, llamado Herodes. A Santiago Gapp lo mató otro tirano, llamado Adolfo Hitler. Y además por el mismo motivo: “Hay que obedecer a Dios antes que a los hombres”, dijo el apóstol, y se negó a obedecer a una orden injusta: le cortaron la cabeza. Corría el año 44. Lo mismo dijo Gapp. Y lo guillotinaron. Era el 13 de agosto de 1943. Entre ambas fechas, y como ellos, y hasta hoy, muchos han luchado, y hasta dado la vida, por defender la libertad, la verdad, la justicia, inspirados por su fe cristiana. Esta historia de Jacob Santiago Gapp quiere animarte a sumarte a ellos. Jóse María Salaverri.


1943, 13 de agosto. Berl铆n. Prisi贸n de Pl枚tzensee.

M贸dulo III. Condenados a muerte.


Europa está sumida en el caos de una lucha fratricida entre hombres de distintas naciones. Las heridas mal curadas de la Gran Guerra de 1914 han provocado un odio materializado en el nacionalsocialismo del tercer Reich alemán. Una espiral de fanatismo mesiánico, que ha seducido a millones de germanos, incluso a gentes apacibles, las cuales sufren las funestas consecuencias económicas y sociales como perdedores ante las naciones aliadas, que les ahogaron con el tratado de Versalles. Esa fue la semilla que hizo crecer una planta venenosa. En 1925 Adolf Hitler, un pintor frustrado de origen austriaco, que sufrió ceguera nerviosa y brotes psicóticos en las trincheras, refunda el diminuto Partido de los Trabajadores Alemanes, como Partido Nacional Socialista de los Obreros Alemanes. Recoge las frustraciones y esperanzas de un pueblo y reclama la reunificación germana en una Gran Alemania, un espacio vital solo para los de sangre aria. Y con su oratoria y un aparato de propaganda que crea y orquesta una liturgia de ritos, símbolos, eslóganes, uniformes y banderas, impresiona a partidarios y enemigos. Crea un clima de optimismo irreflexivo que va sumando adeptos fascinados a su causa. En 1933 se hace con el poder. Ein Volk. Ein Reich. Ein Führer. Un pueblo. De pura raza, superior a los demás, que necesita expandirse. Un Imperio. Unificado por la raza, la lengua y una cultura, al servicio de la ideología; que falsea la historia y crea mitos en interés del partido. Un líder. Carismático, infalible, medida de verdad y que sabe lo que el pueblo necesita. Al que se debe amar y obedecer en todo caso y sin discutir. Todos conocemos como continúa la Historia. Pero ésta es la historia de otro hombre. Sencillo, imperfecto e íntegro. Un hombre de fe. Que vivió aquellos momentos y supo ver más allá. Que distinguió las trampas y falsedades que se tendían al pueblo. Como muchos otros hombres anónimos, no supo, ni quiso callarse. Allí se llamaba Jakob. Aquí Santiago.


Prisionero 877/43. ¡EN PIE!

Jakob Gapp. Sacerdote católico...

El fiscal te ha concedido papel de carta... toma...

Gracias.

Nueve meses esperando... Tanto que contar y tan poco tiempo...

¡ Pues aprovecha... mañana será tarde!


Seppl, hermano...

“Queridos primos y primas, querido Seppl y queridos todos: Cuando esta carta llegue a vuestras manos, estaré ya en un mundo mejor. Como no estoy seguro de que Seppl y Anna estén todavía en Wattens, os escribo a vosotros para que no se pierda la carta. “


Wattens...

¡ Seppl !

1909. El Tirol. El Imperio austro-húngaro aún es una gran potencia. Sus ciudadanos viven felices y orgullosos.

¿Ves como carga leña un tirolés? !Con dos brazos¡ Puedo llevar más que tú.

Vamos Jakob, ¡madre nos espera!

¡Cojamos otro leño y hagamos una carrera!


Jakob, eres el menor de los siete...y pese a nuestros medios, queremos asegurarte un porvenir.. debes seguir estudiando. Eres inteligente.

Pero en verano tendrás que trabajar en el campo...

Sí, Jaggl, hemos pensado enviarte al Gimnasio* de la ciudad de Hall. Interno en el colegio Leopoldino, de los franciscanos...

Bien padre

*Gimnasio: Estudios secundarios de ocho años de duración, que desarrollan a la vez la cultura clásica y la científica.

Toma Jakob... si dejas de dar patadas a las piedras te pueden durar un par de años... Gracias hermano...

Te damos gracias Señor, por estos alimentos, y te pedimos salud y paz en las familias...Amén


Lo sé padre

Hijo mío, ya tienes 13 años y eres casi un hombre. Deberías pensar a qué quieres dedicar tu vida

Hay otra cosa que me gusta más.

¿Te gustaría trabajar en el ferrocarril? Este país es grande y siempre hacen falta conductores. Toda una aventura.

Hola, soy Jaggl ¿también eres nuevo?

No, este es mi segundo año. Se está bien aquí. Te pondré al día; las clases empiezan a las 8, antes, aseo,desayuno y oración. Martes y jueves, gimnasia. Sábado paseo. ¿Sabes? en la plaza hay un colegio de chicas. Oye, ¿Tú te afeitas ya? Deberías empezar a afeitarte, chico. Te pareces a mi abuelo con ese mostacho. O a mi abuela... JA,JA,JA ¿Qué dices? ¿Con 16? Vaya lata, luego hay que hacerlo a diario.


1914, agosto. Un atentado en Sarajevo divide a Europa. Austria da un ultimátum a Serbia. Triple Alianza entre Alemania, Italia y Austria, frente a la Triple Entente, Francia, Gran Bretaña y Rusia. Pero Italia tiene otros planes de unidad...

Pretende conquistar parte del Tirol austriaco; y los jóvenes patriotas se alistan voluntarios sin haber cumplido 18 años, ante la guerra con su anterior aliado. Los “cazadores imperiales” parten de Innsbruck.

Los hogares se vacían. Los hombres van a la lucha como héroes. También los chicos, después de un mes de entrenamiento. Son soldaditos de plomo que juegan a las batallas.


1915, junio. La guerra pierde su romanticismo cuando el miedo, el dolor, el cansancio y el hambre aparecen. Cuando tienes que enterrar a tu primer camarada y cada dia puede ser el último.

“La guerra... Qué estupidez. Tan absurdo ir a cazar hombres, tan inútil ir a dejarse matar por unas líneas dibujadas en un mapa...”

1918, noviembre. Tras una lucha sangrienta, con tremendo desgaste para ambos bandos, Austria pide el armisticio y sus soldados son hechos prisioneros. Los peones vencidos se amontonan en campos de internamiento, donde el tiempo se detiene y la incertidumbre sobre su futuro se apodera de cada pensamiento.


El Imperio se desintegra. Formado por germanos, eslavos y latinos, con una docena de etnias, diecisiete reinos y siete religiones. 700 mil km y 50 millones de súdbitos. Al morir el viejo emperador, y sucederle su joven sobrino, Checoslovaquia es la primera en independizarse. Y son los checos los carceleros más fieros de sus antiguos compatriotas.

“Fui hecho prisionero en la guerra, y custodiado por los checoslovacos, que me trataron mal. Pero ni siquiera eso permite odiarlos. No se debe odiar a ningún hombre...”


1919, 18 de agosto. Wattens. Los hombres vuelven a casa, cansados y humillados. Austria, ahora república, es un país pequeño y deprimido.

¡HIJO! No llores madre...ya pasó. He de recuperar cuatro años y mirar hacia delante. Quiero estudiar, quizás el bachiller para ex-soldados. Luego ya veré... ... necesito paz.

1920 “¡Nada! ¡Ni un puesto de peón... ¿Cómo puedo hacer estudios universitarios si no puedo pagarlos?”


¿Estudiar? Los marianistas tienen una casa en Greisinhof, allí tendrías paz y podrías estudiar... pero, claro, tendrías que hacerte religioso...

Padre Gfall, ¿me recuerda?

¿Yo? Bueno, de crío lo pensé, pero no tengo firmes principios religiosos...cumplo mis obligaciones por costumbre.

¡Jakob! ¡que flaco estás! pasa, pasa...

Puedes probar...

¿¡Josef!?

Aquí estoy, soy Gapp...si no sirvo díganmelo cuanto antes y me voy a casa.

JA JA... encantado, acompáñeme...


1920, 13 de agosto.

¿Padre Hamm? Bienvenido a nuestra casa, Jakob. Espero que aquí encuentres la paz que buscas. Gracias

Ven, te presentaré a tus compañeros “Tras mi admisión en la Compañía de María, participé en unos Ejercicios. Armado sólo de mi buena voluntad, escuchaba las charlas con mucho empeño. Se me abrieron las puertas del noviciado cuando mi alma pasaba por un momento muy crítico. Las motivaciones con las que entré no estaban del todo limpias de egoísmo y miras humanas. Por primera vez me impresionaron las palabras serias que oí, y en las que nunca había pensado, sobre la cuenta que dar de mis acciones, la eteridad, la dignidad del alma. Perdone padre, pero... ¿no se reza demasiado aquí? Entiendo que para un ex-soldado puedan ser excesivos tanta oración e introspección, pero con buena voluntad te acostumbrarás.

“El 13 de agosto empecé mi noviciado, el año más hermoso de mi vida...”

La semilla que sembró el predicador empezó a germinar”


“En los años 1920 y 1921, un período bellísimo y feliz, me afiancé cada vez más en el espíritu católico. Cuando entré en el seminario a los 28 años, me dije: -En estos años de estudio acogeré solamente lo que de verdad comprenda. No he de creer en los dogmas de la Iglesia a mitad o por obligación. Sólo podré hablar de mi fe a los demás si ha penetrado en mi corazón y es mía...y he conseguido mi propósito.”

“Aproveché al máximo el tiempo que pasé, de 1925 a 1930, en Friburgo, estudiando Teología. Por mis preguntas sobre las enseñanzas, que exponía con total libertad a mis directores espirituales, me tenían por el enfant terrible del seminario.”

“He comprendido que un hermano de la Compañía de María, si quiere llevar a su vida y a sus trabajos la gracia y la voluntad de Dios, debe sacrificar su vida por Dios... Y ahora le pido, Buen padre, me admita para siempre en la Compañía de María, a la que debo la vida de mi alma.”


¡Gapp, mire a la cámara! ¡Foto!

¿Y ahora padre Jung? Estudia, sobre todo filosofía, que es la base para construir una sana teología. Es la búsqueda de la verdad. Como dice Pascal: “Pensar correctamente es la base de la moral.” Y dedícate a educar, es tu vocación.


Jakob, serás un buen educador si consigues dominar tu genio. A veces eres muy brusco hablando...tirolés. Lo intentaré, sabe que me arrepiento pero me sale así... La personalidad del educador es lo más importante en la educación. Se educa y forma a los niños, más por lo que se es que por lo que se sabe. Si un maestro tiene dominio de sí, autoridad y armonía, conseguirá formar personalidades equilibradas... y la amistad de sus alumnos. Es cierto, los buenos profesores no se olvidan...

Y debes ser idealista, pero no demasiado. Puedes abandonar la realidad y estrellarte contra ella. Lo sé, y eso me preocupa en los jóvenes de ahora. Algunos se están haciendo hitlerianos. El triunfo del partido nazi en las elecciones alemanas les ciega.

Por eso quiero ocuparme de la asociación juvenil. Es urgente abrirles los ojos ante los falsos profetas.

Pero Jakob, tu capacidad de trabajo tiene un límite, y ya abarcas demasiado.

No entiendo el porqué de esa fascinación por Hitler y sus ideas...es malvado.


Densos nubarrones se ciernen sobre Alemania. Hitler se hace en 1926 con la jefatura del pequeño partido nazi. En 1932 ya es el más votado en su país, es nombrado canciller y forma gobierno. Va tomando fuerza en Austria.

1934. Graz. Marien-Institut. ¡Vamos, chicos. Entrad en las aulas!

Padre Gapp ¿Iremos hoy a llevar comida a los obreros?

Después de clase. Ve luego a la cocina y recoge el pan sobrado, con Johann. ¿Y carbón?

No, llevaré el de mi habitación. ¿Sabes? Para las familias de la Grabenstrasse, sois su ángel de la guarda... Pero si todo es idea suya. Sin vosotros no podría ayudarles.

Pero, ¿qué hacéis?


¿Sabes lo que esa cruz significa?

Baja el brazo y siéntate, Julius.

¡No os dejéis cegar por un espejismo, el odio no es la solución a nuestros problemas! El nacionalsocialismo es el mal de nuestro tiempo. La exclusión social, la intolerancia, el fanatismo, el odio de clases y de razas son tan opuestos al verdadero cristianismo como el fuego y el agua.

Yo he leído libros como este, o como El mito del siglo XX , de Rosenberg, pues quería comprender este movimiento. Y no solo estoy convencido que es incompatible con la fe católica y la razón humana, sino que quedé horrorizado por las verdaderas intenciones de estos verdugos... y el mito de la sangre aria.

El racismo y antisemitismo radical debe ser rechazado por los cristianos. Nadie es superior a nadie. Todos somos iguales ante los ojos de Dios.


“Y nada puede oponerse tanto al cristianismo católico como la pretensión de nacionalizar la religión... de germanizarla. Un pueblo que diviniza la nación, falsea el concepto de religión. Es un error hablar de un Dios nacional y otorgarle una raza. La fe no tiene nacionalidad, es algo superior. Querer y respetar a todos los hombres y mujeres por igual, son vuestros hermanos. Debéis estar atentos. A la defensiva para descubrir la única verdad.”


1936

En Alemania continúan las hostilidades contra los católicos iniciadas desde la toma de poder por los nazis. Para ellos.la Iglesia es otro poder fáctico a combatir sin reparar en medios. Es detenido el presidente de la Unión de Juventudes Católicas Alemanas y varios dirigentes. Se suspende el semanario católico“Michael”. En dos días son detenidos 150 sacerdotes y jóvenes de organizaciones católicas, acusados de complot contra la seguridad del Estado. Se lee en las iglesias alemanas una declaración de los obispos exhortando a los fieles a no ceder a presiones contra la libertad de conciencia, y a enviar a sus hijos a escuelas confesionales. 1937 Una encíclica del papa Pío XI, escrita en alemán, es difundida entre los fieles. En ella denuncia los errores del nazismo. El panteísmo materialista, el antisemitismo, las tergiversaciones de la fe. Y se pide a los obispos que vigilen, para que no arraiguen entre los fieles. Este docomento es repartido en secreto, sin que la Gestapo lo intercepte. Himmler enfurece por la humillación y ordena infiltrar espías en todas las curias epìscopales e informadores en los distritos. Nadie está a salvo de la maquinaria nazi.


“Les habla el canciller de Austria: - Ante esta situación tan delicada y decisiva, renunciamos al uso de las armas. Cedemos a la fuerza. No deseamos que en esta hora dramática se derrame sangre...¡ Dios proteja a Austria !“ y a los austríacos.

¡ Audacia inaudita ! Debemos ser discretos para poder continuar nuestra labor educadora.

¿De verdad creen que nos van a

dejar? ¿han leído sus panfletos?

Estamos perdidos...

1938, 12 de marzo.

Con la excusa de evitar revueltas, el ejército alemán cruza la frontera austríaca, un día antes de celebrar un referendum sobre su independencia, tras la llamada del nuevo primer ministro, pro-nazi. “En tanto que Führer y canciller de la nación alemana, proclamo ante la Historia la entrada de mi patria en el Reich alemán” Adolf Hitler

Según el Mein Kampf la educación pertenece al Estado. Su ideal es que el hombre encarne la fuerza del guerrero y la mujer repueble el mundo de nacionalsocialistas.. Incluso sus cuerpos pertenecen al Führer..


¿Quería verme, director?

A partir de mañana le ruego que tenga usted más cuidado. Habla usted demasiado...

Si padre Gapp. Pase.

Tenemos que salvar la obra... Pero no podemos callar solamente por salvar la obra. La verdad es siempre la verdad.

Primum vivere, deinde philosophari... Ante todo sobrevivir. luego veremos cómo continuamos evangelizando.

¡No conseguirá engañarles!

Pondremos el retrato de Hitler, haremos el saludo nazi, llevaremos la cruz gamada...y nos reiremos por dentro...

Conmigo no cuente. ¡NUNCA LLEVARÉ UNA ESVÁSTICA!

Pues tendrá que solicitar otro destino...


Son tantos los austriacos ilusionados con la anexión, como los que asustados pretenden huír. Se producen tumultos en las estaciones y es difícil encontrar un billete a cualquier destino.

¡Hermano!

¡Seppl! ¡Que alegría poder abrazarte, curita!

Ten cuidado Jakob, aquí las cosas también han cambiado...

Hermana, cada día más bonita...

No, sólo estoy de paso ¿Tú también piensas que el odio es la solución? Pero Jakob, todo el mundo...

No. Todos no...

¡Bienvenido seas Jaggl! ¿Te quedarás hasta las fiestas de primavera?


1938, 11 de diciembre. Wattens

¡Esto es intolerable!

¡Nos quieren derribar! ¡ Otro ataque más a nuestra fe!

Nos acusan de vivir en el lujo. Ellos que predican vivir con austeridad y construyen palacios para sus reuniones. Y hay católicos tan insensatos que creen en el libro de Rosemberg a pesar de estar lleno de mentiras. ¡Mentiras como su mitología germánica con la que pretenden sustituir el cristianismo! ¡Si ganan ellos perderá Alemania y perderemos todos los hombres!

¡ No podemos callar ante la barbarie !

¡Vete lejos y escóndete, Jakob! Has sido denunciado y esto no te lo perdonarán... ¡Espero volver a verte!


Desde España, aún herida por la reciente Guerra Civil, el nazismo se percibe con cierta simpatía. 1941. Valencia. Llegué a vuestro país a los tres meses de Colegio del Pilar. acabar la guerra, y ahora es el mío el que la

padece. Eso me entristece, lo comprendéis. Por eso a veces he estado nervioso y me disculpo. Y os doy gracias por vuestro buen trabajo de este año. Sois el futuro de esta tierra.

Disculpe padre Jakob, dos hombres quieren verle... Ahora voy; y Benito, ya te he dicho que desde que estoy en España me llamo Santiago...

¡Es la hora del recreo, chicos!

¿Sabe lo que quieren? Preguntaron por usted. Dicen que son judíos alemanes huidos y desean hablarle.

Tenga cuidado Santiago, me dan mala espina...

¡Pásala Paco!

Benito...


Qué placer volver a oír nuestra lengua. Es un alívio para la nostalgia, llevo demasiado tiempo lejos de nuestra patria, pero sé que si vuelvo me enviarán a Dachau.

Soy Gapp, ¿me buscaban? Si. Me llamo Mendelssohn, y este es el señor Tretter. Acaba de llegar a Valencia.

Entiendo...

El padre Lange, alemán como nosotros, dijo que usted podría ayudarnos...

Y dígame, ¿qué puedo hacer por ustedes? Verá, yo vine a España huyendo de Berlín con mi familia en 1935...Siendo judíos, no nos pareció prudente quedarnos, tal y como se estaban poniendo las cosas.

Conocí al padre Agustín Lange en las reuniones de la colonia alemana en Valencia. Nos invitó a la misa que celebran en alemán en la capilla de las teresianas y mi familia y yo hemos decidido convertirnos.

Queremos que nos instruya y nos bautice. Tengo mucho trabajo con las clases de francés y latín, pero es mi deber y no puedo negarme...

¡Gracias padre Gapp!

Tretter ¿Tiene noticias de la guerra? La información de aquí no es muy imparcial...


¡Ah! ¡Gapp! Estábamos...

Lange, ¿ puedo pasar?

...estudiando la Biblia... Por fín, alguien en este país puede denunciar sin censura lo que el nacionalsocialismo está haciendo en Alemania. He conseguido una pastoral del obispo de Calahorra que habla de los errores nazis... y pienso hacerla pública en la homilía del domingo.

Pero eso es muy peligroso.

Nunca se sabe quién puede estar oyéndole.

Escuchen: “Lo que transcribimos de la pastoral de los obispos alemanes nos revela el alto espíritu que anima a los fieles para hacer frente a una persecución...”

“...sistemática y tenaz, y la presión legal técnicamente organizada. Todos los días. La consigna es No hacer mártires sino apóstatas”


1941, diciembre. Consulado inglés en Valencia.

Entiéndalo Mr. Gapp, es usted sacerdote, pero ante todo es usted alemán...

¡Austriaco! Por eso no podemos concederle visado para Inglaterra o Estados Unidos. Aunque tenga asignado allí un puesto de trabajo.

¿Se ha enterado del ataque japonés a Pearl Harbour? Estados Unidos se nos ha unido a los aliados y la guerra es ahora mundial... Vamos a ganarles...

Eso espero...pero respeten nuestra creencias.

Bueno, al menos ¿puede darme noticias de la guerra? La prensa aquí es decididamente germanófila.

1942, septiembre. Embajada alemana

Nunca le he ocultado mi opinión sobre los nazis... Usted es sacerdote y somos comprensivos.

-Sí, está todo arreglado. Aquí está su pasaporte y el permiso para regresar a nuestra patria...

No, no voy a volver ahora, estoy esperando el traslado a una parroquia. ¿Seguro? Insisto que no hay problema...


1942, noviembre.

Mi tarea en este colegio ha acabado y me vendrá bien cambiar de aires unos días. Mis amigos me invitan a un viaje, primero a Zaragoza y luego al norte...visitaré a un matrimonio que me acogió al llegar a España.

Han sido dos años de trabajo duro y momentos difíciles, usted conoce mis sufrimientos. Gracias por su paciencia, director. Volveré a por mis cosas antes de que olvide mi español...

Santiago, ten cuidado, no te fíes de nadie. Eres un buen hombre...que Dios te acompañe.


Verá Gapp, tengo un amigo que desertó, y necesita refugiarse, quizá usted en la nueva parroquia... Aún no estoy allí, pero quizás... Escuchen esto, ya que llevamos seis meses de catequesis, quiero leerles algo...

- “No hacer mártires, sino apóstatas. Terrible. Es muy difícil y heroico soportar día tras día una presión legal técnicamente organizada…” - Esto lo dice en una pastoral el obispo de Calahorra… ¡Amigos! Cuando seáis católicos los nazis tendrán un doble odio contra vosotros: Por judíos y por católicos. Acabo de saber que a finales de julio en Holanda han detenido a todos los judíos bautizados... ¡Qué será de ellos!

Usted vivió aquí padre, pero ¿conoce los alrededores? Tengo aquí un amigo, tirolés como usted, que nos puede llevar a Hendaya a pasar el día...es muy bonita dicen... ¿Podremos pasar? No se preocupe conoce a los guardas. Saldremos temprano para aprovechar el tiempo y comer allí.


1942, 9 de noviembre.

Esta lluvia fina me recuerda a mi tierra, al rocío de las montañas.

Es un “txirimiri”, pero pronto amanecerá y despejará, es igual todos los días... Y ve cómo era fácil pasar. Aparquemos...

...aquí junto a la estación.

¿Jakob Gapp?

¡Gestapo, queda detenido!

¿Pero?

¡Levanta las manos, traidor! ¿Seguro que me buscan a mí? Sólo soy un sacerdote...

¡ Mendelsohn !


1943, 25 de enero. Berlín.

“-Después de la anexión de Austria, pude esconder mi forma de pensar, pero supe que mi deber de sacerdote no solo era enseñar la verdad, sino luchar contra el error, alertar a los fieles sobre el peligro nazi. -¿Cree usted que todo sacerdote debe oponer resistencia al nacionalsocialismo?¿Auque perjudique al Reich? -No pretendo obligar a nadie a pensar como yo pero, creo que debemos dar testimonio de la verdad. Me duele hacer daño al Reich, pero mi fe católica vale más que cualquier otro bien de este mundo.

-¿Espera que el nacionalsocialismo y Alemania sean vencidos en la guerra, para salvar a la Iglesia? -Aunque me embarga una gran tristeza al pensar en el destino del pueblo alemán si es derrotado, sé que la victoria de la doctrina nazi le traería daños mayores. -Es un traidor y un instigador político -No soy un traidor a mi patria, luché por ella y la amo como Dios quiere que la ame, por eso, para defender la fe de mi pueblo, denuncio las doctrinas incompatibles que quieren destruir la iglesia y esclavizar al hombre. Por eso mi rechazo al nacionalsocialismo es exigencia de mi fe y un servicio que rindo a mi patria.

-¿Distribuía propaganda que recogía del consulado inglés? ¿Ayudaba a desertores de la Wehrmacht? ¿Ayudaba a judíos? ¿Difundía cartas de los obispos que difamaban al Reich? ¿Habló en la homilía de Wattens en diciembre del 38 en contra de Hitler? ¿Y en Burdeos y Valencia? ¿Cúal era su plan, provocar el mayor daño a nuestro pueblo hablando así, instigando a españoles y franceses contra Alemania? Traidor... -¿Cúanto tiempo me han estado siguiendo? Siento no haber podido obrar de otro modo, y hacer daño a mi país, al hablar en el extranjero en contra de la locura nacionalsocialista, pero lo he defendido de un mal aún mayor...es mi deber de sacerdote.”


1943, febrero. Despacho de Heinrich Himmler, mando de las SS.

Adelante...

Jakob Gapp...

¡ Heil,Reichsführer ! Le traigo el informe del sacerdote interrogado que solicitó. El presidente del Tribunal del Pueblo espera sus órdenes.

Alemania estaría llena de vigor y ganaría la guerra si tuviéramos un millón de hombres como Gapp, pero nacionalsocialistas.

¡Freisler, quiero culpables políticos, no mártires religiosos!

¡Deshágase del cuerpo, no quiero entierros ni honras para un traidor!


1943, 2 de julio. Berlín. El Tribunal del Pueblo, abre una “sesión pública”, sin público ni testigos.

- ¡Preside el honorable Roland Freisler. Tiene la palabra el fiscal, doctor Hager! Jakob Gapp, sacerdote católico, domiciliado en Valencia, España, nacido en Wattens, y actualmente en prisión preventiva está acusado de haber ayudado a los enemigos. Según el artículo 91 del Código Penal:

“Quien en el país, o siendo alemán, fuera de él, durante una guerra contra el Reich, ayuda de cualquier forma al poder enemigo, o contribuye al daño del Reich, será castigado con la pena de muerte o prisión perpetua.”

¿Qué tiene que decir el acusado?

Ustedes nos persiguen, cierran nuestros colegios y quieren borrar 1900 años de Iglesia. Envenenar nuestras mentes y nuestras almas. Crearon un monstruo, y yo tuve que luchar contra el...como San Jorge. Era mi deber.

¡ En nombre del pueblo alemán ! Jakob Gapp, durante años ya antes de la guerra y durante la misma, en Austria, Francia y España, en público y en privado, hacía campaña contra la esencia nacionalsocialista, ayudando a nuestros enemigos. Hasta el punto de sostener que la victoria de Alemania sería más dañina que la de Inglaterra.

Por lo tanto es condenado a muerte y deshonrado para siempre. El acusado tendrá que pagar las costas ¡ Se ha hecho justicia !


“...Como no estoy seguro de que Seppl y Anna estén todavía en Wattens, os escribo a vosotros para que no se pierda la carta. Me detuvieron en territorio francés el 9 de noviembre del año pasado, me llevaron a Berlín y finalmente me han condenado a muerte el 2 de julio, fiesta del Sagrado Corazón. Hoy será ejecutada la sentencia. A las 7 de esta tarde, iré a casa de mi querido Salvador, a quien amé fervientemente. ¡No os aflijáis por mí! Soy totalmente feliz. Naturalmente he tenido que pasar muchas horas penosas, pero he podido prepararme muy bien a la muerte. Tened ánimo y soportadlo todo por amor a Dios, para que nos podamos volver a encontrar en el cielo. Saludo a todos los familiares y conocidos. De todos me acordaré en el cielo. Desde mi detención, durante todo este difícil tiempo, no he dejado de rezar por vosotros y lo seguiré haciendo desde el cielo. Trasmitiré también de vuestra parte cordiales saludos a todos nuestros queridos difuntos. Después de una dura lucha interior, me he llegado a convencer de que hoy es el día más feliz de mi vida. ¡Que Dios os recompense por todo lo que habéis hecho por mí desde mi juventud! ¡Seppl, mi querido Seppl! ¡Cuántas veces he pensado en ti! No estés triste. ¡Todo pasa, sólo el cielo permanece! Volveremos a estar juntos. ¡Y entonces ya no habrá separación posible! Anuncia mi muerte a todos nuestros parientes. Me han condenado por traidor a mi país. Saludad también efusivamente a todos nuestros buenos conocidos; sabéis muy bien cuáles. Nuestra querida madre me está esperando. Unas pocas horas más, saludad cordialmente a todo el mundo de mi parte. Rezo por todos. Rezo también por mi patria. Que Dios os guarde. Vuestro, en J.M.J. que tanto os quiere” Jaggl


“Querido padre Jung, Venerado y querido Superior:

Pocas horas antes de mi muerte siento la necesidad de despedirme también de usted. Me han condenado a muerte, por traición, el 2 de julio, fiesta del Sagrado Corazón. La sentencia será ejecutada esta tarde, a las 7. Durante el tiempo de mi cautiverio, desde el 9 de noviembre del año pasado, he tenido tiempo sobrado para reflexionar sobre mi vida. De todo corazón le agradezco todo el bien que usted me ha hecho desde que le conocí. Me considero todavía miembro de la compañía de María; renuevo mis votos y me ofrezco a Dios entre las manos de nuestra querida Madre del Cielo. Le ruego que me perdone las molestias que he podido causarle. He pasado por momentos muy difíciles, pero soy ahora totalmente feliz. Pienso que estos tiempos difíciles han servido para mi santificación. Le ruego que salude de mi parte a todos mis cohermanos. Por mi parte saludaré a los que están en el más allá. ¡Todo pasa, sólo el cielo permanece! El 13 de agosto de 1920 empecé mi noviciado, el año más feliz de mi vida. Y hoy espero poder comenzar la vida de la felicidad eterna. ¡Adiós! Rece por mí. Rezo por usted. Nos volveremos a ver. En J.M.J. todo suyo y tan agradecido” Jakob R.I.P.


“El condenado a muerte, que permaneció tranquilo y sereno, se dejó colocar en la guillotina sin ofrecer resistencia”


...en realidad lo que me gustarĂ­a es ser sacerdote.

Que seas feliz, hijo mĂ­o...


“...ahora soy totalmente feliz� Jacob Gapp, 13 de agosto de 1943


¿Quién has sido, Santiago? “Me han condenado a muerte por traición, el 2 de julio, fiesta del Sagrado Corazón. La sentencia se ejecutará esta tarde… Le agradezco todo el bien que me ha hecho. Miembro de la Compañía de María, renuevo mis votos y me ofrezco a Dios entre las manos de nuestra querida Madre del Cielo. El 13 de agosto de 1920 empecé el noviciado, el año más feliz de mi vida. Y hoy -13 de agosto de 1943- espero comenzar la vida de la felicidad eterna. ¡Todo pasa; sólo el cielo permanece! Nos volveremos a ver… ” (De su última carta a su superior y amigo Josef Jung) Nacido en el Imperio Austro-Húngaro, Jacob vive la experiencia de pertenecer a una gran nación, en la que se integraban armónicamente realidades étnicas, lingüísticas y culturales muy diversas. Se siente profundamente tirolés, austriaco y germano, sin que esta triple pertenencia ardientemente vivida le cause problema alguno. Nace en una familia agrícola muy sencilla, reconvertida en obrera industrial por reveses de fortuna. Experimenta lo que es la pobreza: ¡a veces no había zapatos para todos en aquella familia numerosa! Le queda un profundo sentido de justicia social y una gran sensibilidad para con los pobres. Patriota, interviene como voluntario en la Primera Guerra Mundial -la Gran Guerra-. En ella hace la experiencia de la sangre propia derramada, de la gloria de una condecoración al valor concedida por su emperador Francisco José. Pero prueba el triste sabor de la derrota, la amargura del campo de prisioneros, el desprecio y el maltrato del enemigo vencedor. Todo esto le vacuna contra la violencia. En vez de aprender el resentimiento y el odio, aprende la fraternidad universal. Vive la Revolución Soviética en los largos meses de cautiverio. La vive como una esperanza para los pobres y como un sueño de justicia social. Por un momento esta ideología le va a seducir, hasta poner en crisis la fe heredada de sus padres. Su espíritu crítico que se va desarrollando le hará ver pronto el absurdo de muchas de las ideas marxistas, sin por eso abandonar su deseo de justicia social y amor a los pobres. Este paso por el marxismo tiene algo de providencial. Las oraciones de su madre, el esfuerzo por liberarse de él a la luz de la razón, de la fe y de las enseñanzas de la Iglesia, le educa en el discernimiento. Le dio filtros mentales y espirituales. Participó en la crisis de fe y de identidad católica que afectó a una parte de la sociedad austriaca en 1918, cuando un Imperio, confesionalmente católico y tolerante con otras confesiones, fue sustituido de pronto por una república, pequeña en territorio, con veleidades agnósticas y tentaciones anticlericales. Supera su crisis religiosa con la entrada en la Compañía de María. Tuvo la suerte de encontrar allí personas extraordinarias que le ayudaron. Sobre todo el padre Josef Jung. Le enseñaron que la búsqueda de la verdad requiere con frecuencia una docilidad activa, un olvido de sí, una objetividad lejana de todo orgullo. Aprendió a amar a la Iglesia y a apreciar el servicio de su magisterio, sin dejar de usar el gran regalo de Dios que es la razón y su compañera inseparable, la conciencia ilustrada y recta. En los años veinte del siglo pasado se entrega con todos sus compatriotas a la ardua tarea de alcanzar una renovada personalidad nacional. No era fácil. Participa en la renovación católica de su patria, partiendo de la nueva base de un estado aconfesional. Con el esfuerzo de tantos cristianos activos y convencidos, el catolicismo recobra, entre los años 1920 y 1938, una vitalidad inusitada. El nazismo aniquilará este trabajo metódico y entusiasta de toda la Iglesia de Austria.


Cuando hacia 1930 aparece arrollador el movimiento nacionalsocialista Jacob sabe adivinar el veneno escondido debajo de tanta promesa grandilocuente, de tanta escenografía multitudinaria, de tanta demagogia nacionalista. Ha captado las ideas erróneas, las raíces profundamente inhumanas y anticristianas del nazismo. Cuando muchos sólo ven en él sus éxitos contra el paro y su justa reivindicación de la identidad germana humillada por el tratado de Versalles, se da cuenta de que estas ideas ni solucionan los problemas sociales, ni van a producir una renovación de la identidad nacional. Intuye algo peor: que va a quedar destruido lo único que puede traer la salvación, el cristianismo y sus valores. ¡Cuántos intelectuales famosos de su tiempo no quisieron, o no supieron, verlo! Sabía que la verdad no es cuestión de mayorías, de tantos por cientos o de encuestas sociológicas. Aprendió también que la verdad entrevista exige con frecuencia soledad, andar a contracorriente, ser incomprendido incluso por los suyos, y tal vez perder la vida. Merece ser considerado por los nazis -él tan poco importante y con tan poca influencia- como una persona peligrosa, como “un enemigo que abatir”, empleando para ello cualquier recurso. Tras la anexión de Austria al Reich, es expulsado con todos los marianistas de sus escuelas. Pierde luego un puesto de trabajo por defender a judíos y a checoslovacos perseguidos por el nazismo y merece el “honor” de ser fichado por la Gestapo, la policía nazi. Su defensa del Papa y de la Iglesia en la homilía de Wattens lanza a los sabuesos tras él. Escapa a Francia y luego a España, donde le siguen los espías. No pudiendo detenerlo allí, le engañan y le hacen pasar a Francia. Lo llevan a Berlín y, en el juicio hipócrita al que le someten, hace una brillante profesión de fe, de amor a su vocación y de perdón cristianos. Tenemos las actas -impresionantes- de aquel juicio. No pudieron doblegarlo y mereció el martirio. La brutalidad aplastante y granítica del nazismo no pudo doblegar el aparentemente frágil y limpio cristal de su fe: así lo representa el monumento erigido en Greisinghof en su honor, que aparece en la parte superior de esta página. Juan Pablo II lo beatificó en Roma el 24 de noviembre de 1996, fiesta de Cristo Rey, a quien amó y dedicó su vida.

¿Quién fui yo, Jacob Gapp?

Un joven que, a pesar de sus limitaciones y defectos, se sintió llamado por el Señor. Respondí siendo marianista sacerdote. “He pasado momentos muy difíciles, pero ahora soy completamente feliz”, pues el Señor, con su fidelidad, me ayudó a ser fiel hasta el fin.

José María Salaverri sm

Para todos los que quieran conocer más la apasionante vida de Jacob Gapp, existe un libro muy documentado que la narra: “Santiago Gapp. Pasión por la verdad frente al Nazismo” Por José María Salaverri PPC ediciones - Madrid - 2009 - 2ª edición “Vierte mucha luz sobre una época atroz y sus implicaciones.” (Julián Marías)


Jakob-Santiago-Gapp fue un sacerdote marianista austriaco que vivió durante la primera mitad del siglo XX. Impulsivo y de fuerte carácter, supo ver la amenaza que representaba el auge del nacionalsocialismo, y lo denunció públicamente. La brutalidad aplastante y granítica del nazismo no pudo doblegar el aparentemente frágil y limpio cristal de su fe. Este libro cuenta su historia.

No Callare. La vida de Santiago (Jakob) Gapp.Una novela grafica de Pacosales  

Basada en el libro de Jose Maria Salaverri, esta novela grafica cuenta la vida del marianista Gapp, nacido en Austria, y como se enfrento al...

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